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1105, BLANCA ESTELA OJEDA TREJO

VERSION FINAL

Una prueba ms de sobrevivencia para el pueblo japons


Blanca Estela Ojeda Trejo Hablar del terremoto que se registr el pasado 11 me resulta muy interesante ya que histricamente este pueblo ha sufrido desastres naturales y blicos que han puesto a prueba la tenacidad de sus habitantes. Es atractivo para m contar indagar sobre este acontecimiento debido a que estoy segura que una vez ms esta nacin se levantar convirtindose en un ejemplo a seguir para la poblacin mundial.

El viernes 11 de marzo los relojes del norte de Japn marcaban las dos de la tarde con cuarenta y seis minutos, momento justo en que el Instituto de Geofsica de Estados Unidos daba cuenta de un terremoto registrado, a 24.4 kilmetros de profundidad y a aproximadamente 100 kilmetros de las costas de Miyagi de magnitud 8.9 grados en la escala de Richter.

No tard mucho para que las costas del norte de Japn recibieran los embates de las olas de ms de 10 metros de altura provocadas por el eminente Tsunami producto del movimiento telrico que se dej sentir minutos antes en esta regin de Japn. Como si esto fuera poco, los pobladores de las prefectura del norte del pas vivieron con terror las rplicas del terremoto, que llegaron a ser de hasta 7.1 grados en la escala de Richter. Los muertos y dignificados se cuentan por miles y, segn las autoridades de Japn se espera que las cifras aumenten significativamente en las prximas horas. Ya para el sbado 12 de marzo un nuevo acontecimiento pone en alerta no slo a los residentes del Norte de Japn, sino tambin a la comunidad mundial: una explosin se produjo en la planta nuclear de Fukushima uno, lo que provoc la cada de parte del edificio donde se encuentra el reactor. Se teme por una fuga de radioactividad que representara un riesgo que se sumara a los que ya vive esta nacin.

Desde mi punto de vista, este fenmeno natural pone en evidencia la fragilidad de la especie humana adems de ser una prueba de solidaridad y empeo no solo del pueblo japons, sino de toda la comunidad internacional que se tendr que sumar a los primeros para mitigar el dolor de aquellos que sufren las consecuencias de tan terrible fenmeno natural.