CAPÍTULO V CUERPOS ESPECIALES BANDA DE GUERRA Dr.

Jorge Hernández Ibarra El primer desfile de la banda de guerra fue el 5 de mayo de 1939, en la ciudad de Puebla y sus componentes no sabían tocar ni las cornetas ni los tambores. Eso no lo sabía el público y los “banderos” de las cajas se concretaron a marcar el paso con firmes y fuertes golpes de la baqueta en el tambor. En 1943, cuando ingresé a la Escuela de Reclutas, la banda de guerra estaba dirigida por el Oficial de Banda Luis Sánchez, al que todo mundo le decía “El Mayate” (Aztequismo con el que se designa a una especie de escarabajo de color verde esmeralda o metálico). Don Luis, como también así nos referíamos a él, había sido miembro del ejército y al pertenecer al Pentathlón, vivió en el internado, como la gran mayoría de los miembros de la banda. El día 1º de mayo de todos los años, fecha que el Maestro Baz había seleccionado para que le festejaran todo lo que fuera, la banda de guerra se trasladaba del cuartel general hasta la casa del Maestro, en San Jerónimo Lídice, y a las 6 de la mañana hacían sonar sus instrumentos con el toque de “diana”, para después continuar con bélicas marchas. Era el inicio de un día lleno de festejos para el Dr. Baz, quien salía a nuestro encuentro y posteriormente nos obsequiaba con el tradicional pozole guerrerense, que disfrutábamos en los agradables jardines de la casa. El Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, incluyendo las zonas del mismo en la República, ha contado con muy buenas bandas de guerra, asimismo hemos tenido excelentes cornetas de órdenes. Todos recordamos aquellos que se distinguieron por lo bélico y hermoso de sus órdenes: CÓRDOBA, IBARRA y CHÁVEZ.

La banda de guerra del Pentathlón en dos ocasiones participó en los festejos conmemorativos de nuestra Independencia en la ciudad de Chicago, Illinois, por invitación de la colonia mexicana radicada en aquella ciudad. En estos dos importantes eventos, mucho tuvo que ver la intervención del Dr. José Sierra Flores (uniformado junto con el Comandante y Subcomandante de la Institución), comandante de la Zona de Tamaulipas. El doctor Sierra Flores patrocinó la transportación terrestre del grupo y los compatriotas de Chicago sufragaron la alimentación y alojamiento. La fotografía corresponde a momentos antes de partir a la ciudad norteamericana.

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ACADEMIA SOBRE EL TOQUE DE DIANA Sgto. 1º Javier Fons Escuela de Reclutas. Las bandas de guerra de todas las corporaciones militares del país, diariamente al rayar el día, tocan el alegre “toque de diana” con una duración aproximada de 8 minutos y tiene por objeto dar a conocer a todo el personal de la corporación, que las actividades del nuevo día van a comenzar, las que terminarán al “toque de silencio”. El “toque de diana” completo consta de 8 partes, numeradas del 1 al 8 y que se tocan todas las mañanas, con el abandono de la cama y el rápido aseo del personal. Existe una parte del “toque de diana”, el llamado “tres de diana” que se tocaba en el combate, para indicar a la tropa que la operación bélica que se le había encomendado, había tenido éxito. Asimismo se tocaba cuando se había logrado triunfar. En tiempos de paz, este toque se ordena como reconocimiento a una labor realizada con éxito, ya sea por la corporación o bien por uno de sus miembros.

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CUERPO DE CABALLERÍA

La presente fotografía es quizá la más antigua que hemos podido obtener. Fue probablemente expuesta a finales de 1938; en ella, al único que reconocemos es al Dr. Fidel Ruiz Moreno (el último de izquierda a derecha). Portan el primer uniforme de campaña de caqui azul (ver páginas. 17 y 18) y en la manga izquierda están colocadas cinco estrellas, símbolo del Pentathlón; colocadas en ángulo con el vértice superior. Otra estrella se encuentra en la cuartelera. La fachada a sus espaldas, o bien puede corresponder a la del cuartel del Cacahuatal en la vecindad de San Pablo y la Merced, o a la del Centro de Oficiales en Instrucción, en Tacubaya. (Fotografía cortesía del Dr. Fidel Ruiz Healy)

Dr. Jorge Hernández Ibarra El Cuerpo de Caballería como cuerpo orgánico de la Institución, fue constituido por CARLOS NIÑO DE RIVERA, al poco tiempo de la fundación del Pentathlón Universitario, el 11 de febrero de 1940. El personal de cadetes para dar cumplimiento a la prueba de carrera a caballo a campo traviesa en una extensión de 4 kilómetros, se veía en la necesidad de aprender a montar. La oficina de Remonta y Veterinaria, dependiente de la Secretaría de la Defensa Nacional, dio a los jóvenes del Pentathlón todas las facilidades para que aprendieran a montar, en sus instalaciones militares. Los jóvenes del Pentathlón acudieron con más frecuencia al cuartel del Cacahuatal, llamado así por encontrarse en la calle del mismo nombre, en las inmediaciones de la iglesia de San Pablo, del jardín del mismo nombre y del Hospital 111

Juárez; calle que posteriormente se llamaría Escuela Médico Militar. Por cierto que el edificio del cuartel, en 1692 era conocido como “Casa de recogimiento de las magdalenas” o “de las recogidas” y funcionaba como centro de rehabilitación de “mujeres pecadoras”. Posteriormente se le hicieron al edificio modificaciones y se utilizó para alojar a cadetes del Colegio Militar que dependían del Arma de Ingenieros. Cuando el Pentathlón recibió la donación de una caballada, se pensó en buscar el lugar idóneo para tenerla y trabajarla. Se tuvo la autorización por parte del gobierno del Departamento del Distrito Federal, para que se instalaran en terrenos de esa dependencia en Coyoacán, situados entre las calles de Hidalgo y Malintzin de la Colonia del Carmen, cerca del centro de la Delegación. Después de algunos años de estar en ese sitio, fuimos llamados por el regente del Distrito Federal Lic. Ernesto P. Uruchurtu, quien nos indicó que su gobierno construiría un nuevo mercado en los terrenos que ocupábamos como caballerizas, por lo que teníamos que trasladarnos a otro sitio. Nos ofreció ayuda económica para los gastos del cambio. Se obtuvo por parte de la Secretaría de Obras Públicas, presidida por el Ing. Luis Enrique Bracamontes Gálvez, el permiso para que se instalaran las nuevas caballerizas del Pentathlón en terrenos de la Secretaría, en Belén de la Flores. Había que construir nuevas instalaciones, la ayuda económica del Lic. Uruchurtu era insuficiente y no había otros recursos económicos. Acudimos ante el Ing. Bernardo Quintana, Director General de la importante compañía constructora del país, la ICA, para que nos ayudara con materiales para la construcción. Le visitamos, el Comandante de Caballería e Instructor Guillermo Lacy López, el Subcomandante del Pentathlón Jorge Gilling Cabrera y yo en mi calidad de Jefe de la Institución. Le explicamos lo que el Pentathlón era, lo que el Pentathlón pretendía y lo que el Pentathlón representaba para la juventud progresista de nuestro país y acabamos exponiéndole las necesidades económicas para las caballerizas. El Ing. Quintana nos escuchó con mucha atención y finalmente nos despidió con palabras semejantes a las que expongo: “Deseo que en los próximos días me acompañen a un desayuno en el Club de Banqueros que está en la parte superior del edificio Guardiola, a un costado del Palacio de Bellas Artes, y en ese lugar repitan lo mismo que me acaban de decir”. Todo así sucedió y al terminar nosotros de hacer uso de la palabra, el Ing. Quintana les expresó a los asistentes, lo importante que era nuestra Institución para el sano desarrollo de la juventud del país. Fueron palabras mágicas, ya que su efecto fue rápido; pareció como si se hubiera pasado entre los asistentes el sombrero de copa del mago. El problema quedó resuelto, se construyeron las instalaciones de lo que sería el Centro Hípico del Pentathlón.

En la inauguración del Centro Hípico del Pentathlón, se le rindió homenaje al gran benefactor de la Institución, Gral. de Div. Manuel Ávila Camacho, develándose el busto de su persona. En la fotografía están de izquierda a derecha: El Subcomandante Jorge Gilling Cabrera, Gral. de Div. Modesto A. Guinard, Subsecretario de la Defensa Nacional, Ing. Alejo Peralta, Director General del Instituto Politécnico Nacional, Dr. Gustavo Baz distinguido miembro del Pentathlón que develó el monumento, Dr. Nabor Carrillo (cubierto por el Dr. Baz), Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Dr. Jorge Hernández Ibarra, Comandante General del Pentathlón.

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HECHO LAMENTABLE…, ADEMÁS DE ABSURDO El escritor español don Miguel de Unamuno, en una ocasión expresó lo siguiente: “Usted es un imbécil y no lo estoy insultando, simplemente lo estoy describiendo”. Razonamiento que viene como anillo al dedo para el siguiente relato: Un tipo, funcionario público que llegó a ser gobernador de su natal estado, cuyo nombre no me apetece recordarlo, para colmo universitario y eso sí con bastante delirio de grandeza, según él, de rancio abolengo, decía ser el propietario de los terrenos en donde estaban situadas las caballerizas del Pentathlón, en Belén de las Flores. El hombre, bien vestido con elegante pantalón de montar y botas lustrosas, jugando en su mano un fuete que me recuerda, lo que en una ocasión me platicaba un oficial de caballería de nuestro Ejército mexicano: “Aquel que no va a montar a caballo y trae jugando un fuete en la mano, es como el del dicho de -“anillo en el puro y reloj en bolsita, tarugo seguro”. El sujeto de marras nos consideraba unos “paracaidistas” en sus terrenos, por lo que acudió a nuestro Centro Hípico y mandó a un acompañante a que regara gasolina y prendiera fuego, a las pacas de pastura que habíamos acabado de recibir. En ese momento no había un solo pentathleta, por lo que nuestros caballerangos de inmediato se dieron a la labor de apagar el fuego, so pena de expandirse hacia el área arbolada, además del riesgo que representaba a desgracia mayor por tratarse de terrenos en donde se probaron antaño, materiales de guerra por haber existido en esa zona la fábrica de pólvora y explosivos Santa Fe, que elaboraba proyectiles de diversos calibres, granadas de mano, cartuchos, etc. Buscamos al interfecto y no precisamente para reclamarle, sino para lo que ya ustedes se pueden imaginar, pero el incendiario se volvió “ojo de hormiga”. La intervención de nuestro Comandante General “Ad vitam” Dr. Jorge Jiménez Cantú logró calmar nuestros agresivos ánimos. Han sido legiones de jóvenes pentathlónicos que le han dado prestigio al Cuerpo de Caballería, con su disciplina, cariño y valor, manifestado en todas las intervenciones del Cuerpo. Destaco a algunos de ellos: Braulio Peralta, Alberto Yarza, Eduardo Zárate Guerrero, Mario Aguilar Quiroz, Luis González Rentería, Saúl Ruiz Espinosa, Oscar Caso Villa, Manuel Garduño, Raymundo Varela, Fernando Tafoya, Humberto y Carlos Lamas Quezada, Sergio Acevedo, Jorge Rodríguez, Rafael Velazquez y Moisés Montoya. Algunos de ellos fueron jefes del Cuerpo y en forma muy especial hay que mencionar a Guillermo Lacy López, que se distinguió por ser el alma del grupo, con todo y su especial carácter; pero que en el fondo había gran cariño para todos los miembros del escuadrón de caballería. Cuando yo era el Jefe del Pentathlón, Guillermo Lacy tuvo el acierto de comprar excelente ganado caballar en Yerbanís, Chihuahua, con el que se realizaron brillantes actuaciones. Guillermo Lacy en la ceremonia de premiación a triunfadores y distinguidos pentathlónicos, efectuada el 11 de agosto de 1957, recibió por tercera vez consecutiva la Medalla del Trabajo Pentathlónico. Por último, nuestro reconocimiento a jefes y oficiales del Ejército Nacional, por la destacada colaboración con el Cuerpo de Caballería, en especial al Gral. Agustín Zárate Ricoy, al Gral. Miguel Badillo Vizcarra y al Mayor Luis Bouchot. Alrededor de 1989, al fondo del Centro Hípico se construyó el stand de tiro en donde además de las prácticas, se realizaron torneos justa de rifle y pistola de aire. Es obligado hacer notar las brillantes, hermosas y arriesgadas intervenciones de los dragones del Pentathlón ante ese escenario que es el Zócalo de la ciudad y del que

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escribiremos en capítulo aparte la importancia del mismo. En la Plaza de la Constitución, autoridades y pueblo de México admiraron las ejecuciones de la vela, la pirámide de tres, la pirámide vertical, la silla voladora, la doble vertical, las tres calaveras, la romana, la bandera, la cosaca, etc., de nuestros pentathletas. En estas crónicas, patentizo la importancia del Cuerpo de Caballería en la formación integral de sus componentes, juventud sana y progresista que siempre proyectó su entusiasmo, de gran calidad humana, para señalar lo que el Pentathlón es. CUERPO DE INGENIEROS Dr. Jorge Hernández Ibarra e información del Ing. José Alberto Ibarra del Callejo. El Cuerpo de Ingenieros es un pequeño grupo con interesante participación en la formación de nuestros jóvenes pentathlónicos, por lo que a mi parecer, siempre debe estar incluido en las actividades de los demás cuerpos institucionales. Sus integrantes, dan cumplimiento a los programas emanados del Estado Mayor General en el orden militar y deportivo. Se capacitan en los sistemas de transmisión como lo son la radiodifusión y la comunicación por medio del empleo de banderines; aprenden el Código Morse y el levantamiento de planos y cartas topográficas aplicables a las prácticas de la infantería y caballería. El Ing. José Alberto Ibarra del Callejo me comentó que en una ocasión el Cuerpo de Ingenieros se trasladó al volcán Iztaccíhuatl en práctica de montañismo. Subieron por las rocas que yacen en la cabellera de la Mujer Dormida y se encontraron que había que cruzar un río de aguas provenientes de los deshielos, de una anchura entre cuatro o cinco metros. Acordaron construir un puente colgante, o más bien una pasarela. Se dieron a la tarea de reunir fuertes ramas que bien armaron y terminada la pasarela, en festiva inauguración subieron a ella, la que de inmediato se rompió y todos ellos supieron lo que se siente mojarse en agua helada.

Rosalio Ramírez y Jorge A. Hdez. Ochoa en el asta-bandera

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MI TRABAJO EN EL CUERPO DE INGENIEROS Lic. Jorge Alejandro Hernández Ochoa Exjefe del Cuerpo de Ingenieros. Ingresé al Pentathlón en el año de 1949, cuando cursaba el primer año de la carrera de licenciado en Derecho en la entonces Escuela Nacional de Jurisprudencia, de la Universidad Nacional Autónoma de México. Era director de la Escuela de Reclutas Jorge Gilling Cabrera y los instructores de la misma, encargados de capacitar a los que pretendíamos formar parte de la Institución, era un personal que había superado las difíciles pruebas de carácter físico e intelectual a la que eran sometidos para tal efecto. Así, recuerdo entre ellos al doctor Jorge Hernández Ibarra, al licenciado Sergio Álvarez Castro, al doctor Arturo Vázquez Soto, al licenciado Juan Manuel Mendoza Chávez, al doctor Armando León Franyutti, a los hermanos Hirán y José Sánchez Peón, a Miguel Ángel García Gómez y a otros más cuyos nombres he olvidado; pero que eran la admiración de todos los reclutas, pues no solo nos hacían pasar por pruebas físicas que significaban un gran esfuerzo de nuestra parte, además de insistirnos a levantarnos muy temprano para acudir a la instrucción. Esos instructores eran buenos representantes que la Institución requería para los servicios, por estar preparados en la defensa personal con armas, y que formaban el Grupo de Comandos del Pentathlón. El reclutamiento Nº 33 al que pertenecí, terminó su instrucción en el mes de julio y se designó la fecha para llevar a cabo la Jura de Bandera, la que se realizó en los llanos de Salazar donde todos los integrantes del Pentathlón hicimos la reforestación de lo que es actualmente tupido bosque.

Ceremonia de Jura de Bandera y reforestación en los llanos de Salazar. De izq. a der. Lic. Agustín Arriaga Rivera, Dr. Clemente Herrera Monroy, el representante de la Sria. de la Defensa Nal., el asesor militar del Pentathlón Gral. Emilio R. Osorio, el Dr. Manlio Hernández, el Dr. Jorge Jiménez Cantú y el Comandante Ernesto Aguilar Coronado.

Ingresé como me correspondía a la Escuela de Cadetes; mi estancia en la misma fue breve, pues un amigo de la infancia y compañero de los estudios primarios y secundarios, me convenció de que debía pasarme al Cuerpo de Ingenieros de la Institución comandado por el ingeniero GUSTAVO COTA CASTRO, ya que ahí aprendería radio, telegrafía y además topografía, lo que podía serme útil en la carrera de abogado que pretendía seguir. Debo aclarar que en efecto, lo aprendido sobre esas 115

materias no me fue útil como abogado, pero sí en mi vida cotidiana. Cuando fui jefe del Cuerpo, compartí la responsabilidad con el ingeniero ROSALIO RAMÍREZ SALAZAR, otro destacado pentathleta, que en 1965 sería con el grado de 2º Comandante de Inf., Jefe de la Sección Deportiva del EMG. En el año de 1956, en que por disposición del comandante general de la Institución, que entonces era el doctor Jorge Hernández Ibarra, y a propuesta del jefe de la Sección Militar, el licenciado Juan Manuel Mendoza Chávez, fui designado Jefe del Centro de Adiestramiento del Servicio Militar Nacional. Así fue como tuve que estar al frente de casi cuatrocientos elementos para instruirlos y además mantener las relaciones correspondientes con las autoridades militares. En el año de 1957, el comandante general me hizo el honor de designarme jefe de la Sección de Investigación y Estadística del Estado Mayor General, cargo que desempeñé hasta el año de 1962, en que motivos familiares me obligaron a solicitar mi baja del Activo. En 1965 regresé a la Institución ya que el Lic. SERGIO ÁLVAREZ CASTRO me designo primero, subjefe de las Reservas del Pentathlón, para colaborar con el jefe de las mismas doctor Jorge Hernández Ibarra y posteriormente, como ayudante de la Comandancia hasta el año de 1967. En el año de 1973, el comandante general del Pentathlón doctor ISAURO MARTÍNEZ GÁLVEZ, me designó Jefe del Cuerpo de Profesionistas de la Institución. Con el ánimo de que fueran los jóvenes, los que siguieran en el desarrollo del Pentathlón y teniendo ya la edad de 49 años, consideré que debía separarme de manera definitiva del Activo de la Institución, la que tantas satisfacciones y amistades me proporcionó durante treinta y un años, por lo que presenté mi renuncia al entonces comandante general licenciado IGNACIO ESPINOSA ORTEGA y desde entonces, fuera ya en forma definitiva del Activo de la Institución, he seguido de cerca su desarrollo a través de mis amigos que continúan trabajando en la misma, pues como decía el doctor Isauro Martínez Gálvez-“Todos los que hemos pertenecido a la Institución llevamos un tercer apellido: el de pentathletas”. SEGUNDO OFICIAL DE CADETES DE INFANTERIA LIC. JORGE ALEJANDRO HERNÁNDEZ OCHOA Dr. Jorge Hernández Ibarra. Unas pocas palabras para manifestar mi agradecimiento, admiración y respeto al ejemplar y cumplido miembro de la Institución Lic. Jorge Alejandro Hernández Ochoa. Jorge, acucioso abogado que es la significación de cómo alcanzar una meta positiva mediante el trabajo constante. Licenciado en Derecho que hizo manifiesta su eficacia en todos los cargos que le fueron conferidos, como el de Jefe del Cuerpo de Ingenieros en donde realizó labor constructiva en base a minucioso y dinámico trabajo, así como en el de Jefe de la Sección de Investigación y Estadística del EMG., y del que comentaré en el apartado correspondiente.

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CUERPO DE SANIDAD Dr. Jorge Hernández Ibarra El Pentathlón Universitario fue fundado por jóvenes estudiantes de la Facultad de Medicina, por lo que es fácil comprender, que se preocuparan de sobre manera por la salubridad del grupo. En base también, de que esos estudiantes pronto llegarían a ser profesionistas, por lo que acordaron formar un cuerpo que los agrupara, y así se creó el Cuerpo de Profesionistas, el que tuvo mucho auge en esos primeros años de la vida institucional. Los médicos crearon dentro del Cuerpo, lo que se llamó la Brigada Médica y posteriormente Cuerpo de Sanidad, en cuya organización mucho intervino el Dr. Armando León Bejarano, quien fuera su primer jefe. Jefes posteriores lo fueron el Dr. Guerrero y el Dr. Alfredo Vicencio Tovar. Su funcionamiento como Cuerpo ha sido poco sobresaliente, en virtud de que las diferentes corporaciones del Pentathlón, con fines prácticos, en sus actividades, principalmente en las de campo, han creado sus propios grupos de sanidad y así vemos a médicos o estudiantes de medicina, miembros del Cuerpo de Sanidad en todas las corporaciones del Pentathlón. Es importante señalar que en los primeros años de vida institucional, sobre todo los que aspiraban a ingresar al Pentathlón, eran remitidos al Servicio Médico en donde se les practicaba exhaustivo estudio médico, de tal manera que se tenía la plena convicción de que el aspirante a cadete estaba sano. Me recuerdo que mi examen médico nos llevo algunas horas en el consultorio del Dr. Bejarano. EL PENTATHLÓN EN LOS CAMPOS DE LA MEDICINA Dr. Jorge Hernández Ibarra. DR. ALFREDO VICENCIO TOVAR

Alfredo Vicencio Tovar pertenece ya a la segunda generación de brillantes médicos del Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario; y es sin lugar a dudas un cirujano que ampliamente destaca como tal en nuestro país, así como en el extranjero. Su preparación y su habilidad en el arte de la cirugía, le llevaron a ser miembro de número y después presidente de la Academia Mexicana de Cirugía, la máxima institución en México sobre esa importante rama de la medicina.

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Alfredo nació el 2 de enero de 1929 en Xonacatlán, Edo. de México, población que comenzó llamándose Xonacatlán de Vicencio, por haber sido su abuelo fundador del mismo. Estudia medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México y terminada la carrera se traslada al Pueblo de Concordia en el Estado de Sinaloa para el cumplimiento del Servicio Social instituido por el Dr. Gustavo Baz. Es en Concordia donde realiza meritoria labor médica y quirúrgica, además de intensa campaña educativa en favor de la salud, para que aquellos mexicanos ya no expusieran su salud y peligro de sus vidas, al tratarse de sus dolencias con brujos y curanderos, que además de ignorantes, hacen una medicina empírica. Le bastaron diez meses, el tiempo del servicio social, para que los habitantes de la región hicieran conciencia de que su salud es el don más preciado y pugnaran por ser atendidos por pasantes o médicos honestos. Alfredo Vicencio nos comentó que los éxitos alcanzados en su servicio social, en mucho fueron favorecidos por las enseñanzas que recibió cuando estuvo en el Pentathlón. Ingresa a la Institución cuando inicia sus estudios profesionales, seis años de estancia pentathlónica le llevaron por la Escuela de Reclutas, compañía de cadetes y por último al Cuerpo de Sanidad conocido como Brigada Médica, de la que fue su Jefe. En el Pentathlón, Alfredo hizo de la disciplina un hábito, de la responsabilidad una conducta inalterable, fomentó la firmeza en sus decisiones y acrecentó el valor para enfrentar las empresas. Exaltó su gran amor para la patria. En la Brigada Médica, además de las labores militares y de sanidad, ganó muchos amigos y gustó de las actividades deportivas que se practicaban. Siempre disfrutó en la natación, practicó mucho el alpinismo, el que compartió con sus compañeros en el Cerro San Miguel, el Ajusco, la Sierra del Chico, Real del Monte, la Malinche y sin faltar el Popocatépetl e Iztaccíhuatl. Desde su época de estudiante, Alfredo laboró en la Cruz Roja Mexicana y una vez doctorado obtuvo por oposición la residencia en cirugía en el Hospital Central de esa benemérita Institución, que compaginó con otra en el Hospital Regional de León, Guanajuato. A los que somos médicos nos llama notablemente la atención el que en escasos seis años en esas dos instituciones hospitalarias, realizara 835 intervenciones quirúrgicas. Se traslada a los Estados Unidos de Norteamérica para realizar estudios de especialización en cirugía de traumatología y del aparato digestivo, en la Clínica Lahey y en el Hospital Peter Bent Brigham en la ciudad de Boston. De regreso a México es jefe de guardia en los centros conocidos como puestos de socorro dependientes de la Cruz Verde de los Servicios Médicos del Departamento del Distrito Federal. Radica en la ciudad de León del Estado de Guanajuato y en un periodo de dos años es jefe de enseñanza en el Hospital Civil y después jefe de residencia hospitalaria. Nuevamente regresa a México para ocupar sucesivamente los cargos de médico externo del Pabellón 19 de Cirugía General del Hospital General de la SSA., cirujano adscrito al Hospital Central de la Cruz Roja en los servicios de gastroenterología y cirugía general, cirujano adjunto en la Clínica Londres, jefe de guardia y jefe de terapia intensiva, así como jefe de quirófano, jefe de cirugía y jefe de enseñanza en el Hospital Rubén Leñero, importante hospital con 450 camas dedicado a la atención de traumatismos y urgencias médicas. Es coordinador general de cirugía en los hospitales de urgencias del Distrito Federal y posteriormente en los mismos, es jefe de la división de cirugía. Cirujano y jefe del servicio de emergencias del Hospital 20 de Noviembre del ISSSTE y después jefe de gastroenterología y cirugía general. Colabora en otros

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hospitales y sanatorios como el Hospital Francés, Hospital Mocel, Hospital Español, Hospital de México, Hospital Santa Fe, Hospital Santelena y en el Sanatorio Durango. Sin dejar de ejercer la medicina, es director médico en dos importantes laboratorios de la industria farmacéutica. En el campo de la docencia el Dr. Vicencio crea el internado de pregrado y la residencia rotatoria del Hospital de León, Guanajuato, es profesor adjunto de anatomía y disecciones en cadáveres en la Facultad de Medicina de esa misma ciudad. En la Facultad de Medicina de México es profesor de Técnica Quirúrgica en cadáver y profesor titular de la Clínica de Gastroenterología y de Introducción a la Cirugía. Posteriormente profesor de enseñanza de cirugía en cursos de postgrado por más de 30 años. Es muy importante saber que a nuestro médico pentathlónico, por haber organizado planes académicos y por más de 25 años de docencia, se le otorgó la distinción “al Mérito Universitario”, de nuestra máxima casa de estudios. Participó en 312 conferencias, simposio, páneles, trabajos libres, etc. y fue presidente de varios congresos nacionales e internacionales; es miembro activo de la anteriormente mencionada Academia Mexicana de Cirugía, Federación Latinoamericana de Cirugía, Colegio Internacional de Cirujanos, Asociación Mexicana de Medicina y Cirugía, de Cirugía de Trauma y Asociación Mexicana de Gastroenterología. Importante miembro del Consejo Mexicano de Cirugía y del de Gastroenterología que califican a los médicos mexicanos en esas especialidades. Salta a la vista que el Oficial M. C. Alfredo Vicencio Tovar es un buen miembro del Pentathlón Universitario que “pisa fuerte” en las altas esferas de la ciencia médica de nuestro país. DR. PEDRO CONTLA FRANCO Dr. Jorge Hernández Ibarra.

La característica de Pedro Contla Franco es su paciencia y constancia en todas sus empresas; su perseverancia le llevó a significarse en el Pentathlón, en la medicina y en el ámbito social. Nació en Otumba, Estado de México el 12 de enero de 1924. Ingresa a la Escuela de Reclutas en 1945, después a la compañía de cadetes del Pentathlón en donde cumplido y calladamente impulsa el box, deporte de sus preferencias, que practicó y obtuvo en el campeonato de los guantes de oro de la Escuela Nacional Preparatoria, el primer lugar en su peso. Al ingresar a la Escuela de Medicina, solicita su traslado al Cuerpo de Sanidad. Fue socio activo de la Benemérita Cruz Roja Mexicana. Su capacidad, disciplina y conocimientos, le permiten crear y dirigir eficazmente tres sanatorios, el último de ellos en su natal pueblo, para la atención gratuita de los lugareños.

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Cada año disfrutábamos con él una de sus extraordinarias ocurrencias. En el año de 1965 para celebrar el día del trabajo en Otumba, tuvo a bien rendirle merecido homenaje al burro, al animal que trabaja “como burro”. Y así cada día 1º de mayo, después de llevarle las mañanitas al Maestro Gustavo Baz, nos trasladábamos al pintoresco pueblo de Otumba, en cuya plaza principal y calles aledañas había el desfile de burros con jocosos atuendos que mucho nos divertían; las carreras de burros eran algo único entre muchos otros espectáculos. No faltaba la sabrosa barbacoa acompañada del pulque con el que se hacía el alacrán en la tierra. A la fecha, el día del burro en Otumba es ya toda una tradición. El pueblo distinguió a Pedro nombrándole miembro del Ayuntamiento y socio especial del Círculo Fraternal Otumbense. Pedro Contla Franco, sencillo hombre, esforzado pentathlónico, médico honesto, nos abandonó el 17 de septiembre de 1994. Descanse en paz. DR. ILDEFONSO SOSA MACÍAS Dr. Jorge Hernández Ibarra

Otro triunfador pentathlónico. Nació en la ciudad de Aguascalientes del Estado del mismo nombre, el 23 de enero de 1925. Estudió medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México y hace el internado rotatorio de pregrado en el Hospital Central de la Cruz Roja Mexicana. Parte a los Estados Unidos de Norteamérica para hacer estudios de especialización en anestesiología en los hospitales de St. Louis, Illinois: el Saint Mary´s Hospital y el Saint Louis City Hospital, para después ingresar en el Albert Einstein Medical Center de Filadelfia, Pa. A su regreso a México es anestesiólogo adscrito a los hospitales de la Clínica Londres, Cruz Roja Mexicana en donde es instructor, Centro Hospitalario 20 de Noviembre del ISSSTE, con el cargo de subjefe de servicio. En relación a sus membresías en sociedades médicas, están la del The American Society of Anesthesiologists, Sociedad Mexicana de Anestesiología, Sociedad Médica de la Clínica Londres, The International Anesthesia Research Society, Sociedad Médica

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del American British Cowdray Hospital y la certificación del Consejo Mexicano de Anestesiología. Son innumerables sus actividades académicas y de docencia; señalaré algunas: Profesor y organizador de cursos sobre anestesia, residencias de especialización y ponente en importantes congresos. Publicó 12 destacados trabajos de actualización e innovación de técnicas anestésicas. En este apartado es importante mencionar que el Dr. Sosa introdujo en nuestro país el empleo del óxido nitroso como agente anestésico de uso racional, además de difundir también, la técnica anestésica por hipotermia (baja temperatura), en el tratamiento quirúrgico de ciertos tumores intracraneales. Siendo jefe del Departamento de Anestesia del Hospital Clínica Londres desde el año de 1965, decide retirarse en diciembre de 1989. A petición nuestra, nos escribe la siguiente crónica: MIS PASOS POR EL PENTATHLÓN Dr. Ildefonso Sosa Macías Cuerpo de Sanidad Digo mis pasos en plural, porque fueron dos las temporadas que cursé por el Pentathlón Deportivo Militar Universitario, con cuartel ubicado sobre la calle que lleva el nombre del francés Sadi Carnot, en la colonia San Rafael de la Ciudad de México. Al recordar esos “pasos”, me revolotean en la memoria el “paso veloz” y el “paso redoblado” que con frecuencia ordenaban nuestros instructores. En el año de 1944 vivía en la colonia Roma y fue cuando hice mi primer ingreso al Pentathlón; recuerdo que fue el Dr. Jorge Jiménez Cantú quien en su consultorio particular me hizo el examen médico que resultó aprobatorio para ingresar como recluta a la Institución. Juré bandera y fui cadete. En esa época, la instrucción militar o deportiva se iniciaba a las 6 horas y por no haber transporte disponible tan temprano, debía yo caminar desde la colonia Roma hasta esa calle de Sadi Carnot. Obtuve permiso para retirarme de la instrucción a las 6.45 horas para asistir a la clase de las 7.00 en la Escuela Nacional Preparatoria, en la calle de San Ildefonso. En los ejercicios mañaneros cargando el fusil máuser con ambas manos, corríamos al paso veloz; era maniobra pesada y nos advertía el instructor que si dejábamos caer el arma, seríamos severamente castigados. No obstante lo duro del ejercicio, lo hacíamos con mucho agrado. Por no compaginar los horarios de mis estudios con los del Pentathlón solicité mi baja del activo. Mi segunda temporada en el Pentathlón fue en el año de 1951 cuando el comandante Dr. Jorge Hernández Ibarra me invitó a reincorporarme a la Brigada Médica junto con otros compañeros de la Cruz Roja Mexicana. Ingresamos al Cuerpo de Sanidad comisionados a la Escuela de Reclutas. Recuerdo una práctica de campo en el Desierto de los Leones; nos trasportaron del cuartel en un autobús de pasajeros hasta el paraje La Venta, de ahí, tuvimos que marchar hasta el convento en ruinas, donde acampamos y por la noche pernoctamos sobre los fríos pisos de las celdas. Al día siguiente era domingo, nos levantamos al toque de corneta a las 6 de la mañana, hacía intenso frío y con el torso desnudo hicimos ejercicios gimnásticos durante una hora. Después, junto con los instructores realizamos prácticas de tiro al blanco con los fusiles reglamentarios. Se hizo un juego de guerra para lo cual se formaron dos grupos de batalla; uno para pertrecharse y defender un

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“fuerte” y otro para atacar y desalojarlos. Fue entonces cuando los de la Brigada Médica nos vimos con intenso trabajo, pues los “enemigos” fueron muy aguerridos. Terminada la práctica, emprendimos el regreso a “marcha forzada” y por “campo traviesa” avanzamos hasta llegar a La Bombilla, donde nos esperaban los autobuses para regresar al cuartel general. En esa marcha los de la Brigada Médica formamos la retaguardia de la columna militar y nuestra condición física no era muy buena por lo que nos rezagábamos, motivo que obligaba a los instructores a castigarnos con empujones para que no nos quedáramos muy atrás. Conocí lo duro que es la vida militar, pero ahora en los recuerdos siento una agradable sensación. Inolvidables fueron aquellos momentos que viví en el Pentathlón Deportivo Militar Universitario. DR. CARLOS MACÍAS UGALDE

Dr. Jorge Hernández Ibarra Para terminar con la relación de algunos de los médicos que tuve la fortuna de tratar en el activo de nuestra Institución, me referiré a otro cumplido aspirante a galeno en aquel entonces. Carlos Macías Ugalde nació en Oaxaca, Oax., un 10 de diciembre de 1924. Fue activo practicante de la Cruz Roja Mexicana y una vez titulado como médico, cirujano y partero, ingresó al Servicio Médico de la ICA, comisionado a las obras de presas en Mazatepec, Puebla y en la presa de Soledad en Veracruz. Posteriormente laboró en el Instituto Mexicano del Seguro Social en la ciudad de Cuernavaca, Morelos. El líder organizado que todos los pentathlónicos llevamos, permitió que Carlos Macías se desarrollara con buen desempeño en diversos cargos del Sindicato Regional. Perteneció al Cuerpo de Sanidad del Pentathlón Universitario, comisionado a la Escuela de Reclutas en donde por su actividad médica y carácter se rodeo de buenos amigos. En una práctica de campo el observaba a los instructores y reclutas hacer diversos ejercicios de tumbling y para no sentirse incapaz de también practicarlos, se unió al grupo haciendo en repetidas ocasiones el famoso “salto del tigre”; pero al realizar el último de esos saltos, pegó con la cabeza en un terraplén y rodó inconciente. Rápidamente el Grupo de Comandos de la Escuela de Reclutas en una camilla lo transportó a la Cruz Roja de la Ciudad de México. Diagnóstico: Conmoción cerebral con ausencia de fractura craneal. Carlos Macías es recordado como un ejemplo de que “un pentathlónico nunca se arredra”.

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CUERPO ESPECIAL DE SEGURIDAD

Dr. Jorge Hernández Ibarra El Cuerpo Especial de Seguridad, también conocido como Policía Militar fue creado por iniciativa del Instructor LUIS SCHWARTZ KLEIN, auxiliado por otro instructor de la Escuela de Reclutas FEDERICO RODRIGUEZ MONCADA. El Cuerpo se hizo depender directamente de la Comandancia General del Pentathlón y su finalidad es la de salvaguardar del orden y la disciplina institucional. La creación de la Policía Militar coincide con la disposición dada para que el Pentathlón participara en las redadas del Servicio Militar Nacional, por lo que el Cuerpo acude los fines de semana a bares, centros nocturnos y toda clase de tugurios para localizar a jóvenes remisos del Servicio Militar. A la renuncia del Instructor Luis Schwartz Klein al cargo de Jefe del Cuerpo, le sucede Federico Rodríguez Moncada y posteriormente es jefe JOSÉ GONZÁLEZ VALLEJO, al que se le conoció por el mote del “Centavo”, pues en 1942 cuando ingresa al Cuerpo de Caballería, era de diminuta estatura y con escasos quince años llamaba mucho la atención al lado del caballo, y en guasa sus compañeros le valoraron con la centésima parte de un peso.

José González Vallejo, Hernández Ibarra y al fondo Richaud.

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Entre los notables miembros de la Policía Militar de cuando yo pertenecí al activo del Pentathlón, recuerdo al Lic. FERNANDO VERA MANZANARES, quien fuera jefe del Cuerpo y a su renuncia le sucedió GONZALO ORTÍZ y posteriormente el que fuera Tercer Oficial de Inf. ALBERTO RICHAUD CÉSAR a quien tuve el honor en diciembre de 1958, en ceremonia efectuada en la explanada del Monumento a la Madre, condecorarlo con la medalla de Tercera Clase.

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Recorte de periódico proporcionado por el Oficial Ricardo Ruiz Sánchez.

El Cuerpo de Seguridad en práctica de campaña. De izq. a der. El Sgto. Muñoz, Héctor Peñaloza. Intercero que no identificamos y José Tello de Meneses Blanchet. Rodilla en tierra, otro buen miembro del Cuerpo. Fotografía proporcionada por el comandante Alberto Richaud.

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PENTATHLÓN MENOR

Dr. Jorge Hernández Ibarra El Pentathlón Menor es un grupo muy importante en la Institución. Por él cursa la niñez que será en próximo futuro, la nueva juventud, la que tiene que ser más fuerte, más positiva. Lo anterior explica el porqué el Pentathlón, busca en este grupo modelar la mente y el cuerpo de sus integrantes, para que su desarrollo sea sano y grande en voluntades positivas. Las actividades del Pentathlón Menor están programadas para que sean complemento de las buenas enseñanzas del hogar y de la escuela, de ahí que sean culturales, sociales y deportivas, promoviendo en todas ellas la espontaneidad, los valores y en un medio lúdico, con la finalidad de que aprendan disfrutando en su edad. El mejor desarrollo de su personalidad, su aceptación de como son y el servicio a sus semejantes son los baluartes que manejarán en su juventud. Sus instructores les han hecho participar en “jándbol” (handball), atletismo, fútbol, vóleibol, como actividades receptivas y de competencia. Les han hecho recrearse en la plástica, la música y en el teatro infantil. En diversas ocasiones el Pentathlón Menor ha tenido brillantes demostraciones de sus capacidades físicas como lo fue en la inauguración de los V Juegos Deportivos Infantiles.

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MENSAJE AL PENTATHLÓN MENOR Dr. Jorge Jiménez Cantú. 1. Perteneces al Pentathlón Universitario. Tienes pocos años lo que te da derecho a formar parte del Pentathlón Menor. 2. Cuando cumplas 16 años podrás, si así lo deseas, ser miembro activo del Pentathlón Mayor. 3. Entonces, tu cuerpo y tu mente estarán más desarrollados; serás más robusto; tu voluntad será más fuerte. Sabrás que con tesón, perseverancia y calidad se puede conseguir mucho de lo que se quiere. 4. Todo lo bueno que seas capaz de alcanzar, tendrás la obligación de procurar y de realizar. 5. Todo lo verdaderamente bueno se logra con dedicación y esfuerzo. Nada de lo que realmente vale se obtiene gratuitamente ni se recibe como dádiva. Por tal motivo, lo que más quieras, estimes y anheles, conquístalo y lucha para no perder el bien que alcanzaste. 6. Tus padres, hermanos, maestros y amigos, estarán orgullosos de ti. De tu conducta. De tu manera de ser y pensar. Todos sabrán que pueden confiar en tu palabra y en tus actos. Sabrán que lo que haces lo haces bien y pronto. Que eres útil, amable y sincero. Que tu palabra será siempre verdadera. Aceptarás que es una deshonra mentir. Sabrás ser respetuoso con los demás y contigo mismo. 7. Quienes te aman con verdad, se preocupan por ti, trabajan, se esfuerzan, sufren por tu bien. Tales son tus padres y tus maestros. Su deber es ayudarte a que adquieras buenos hábitos; instrucción y que practiques aquellas virtudes que te perfeccionen. Su deber es señalarte y conducirte por el camino de tus obligaciones. Su derecho es mandarte y corregirte. Aceptarás con satisfacción y ánimo grato: sus sanciones, sus consejos y sus órdenes. Serás respetuoso y procurarás que tu comportamiento sea la mejor retribución a tus afanes. 8. Te alejarás de quienes siembren en ti pesimismo y estúpidas rebeldías; de aquéllos que quebranten tu voluntad o te precipiten en el vicio. Sin embargo, evitarás ser tú, precisamente, el mal compañero de los que avanzan con rectitud. 9. Habrá en tu alma y en tu rostro, sinceridad y alegría, porque serás sano por dentro y por fuera. Tu compañía y tu trato sólo producirán satisfacción. Tu cuerpo y tus pensamientos serán limpios y así también tus palabras, tus ademanes, tus gestos, tus acciones. 10. Estimarás a las personas porque habrás aprendido a descubrir en ellas sus cualidades más que sus defectos. Aquel que busca y encuentra cosas buenas vive mejor que aquel que sólo descubre la imperfección humana. Los defectos de los

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demás es conveniente que los conozcas, no para murmurar o escandalizar, sino para que los evites en ti y si puedes, ayudes a corregirse a quien los tenga. 11. Sabrás ser buen amigo y compañero. No hablarás mal de nadie a sus espaldas, ni de tus amigos ni de tus enemigos. 12. Si con tu bondad, sinceridad, buen trato y ejemplo logras transformar un enemigo en amigo, habrás obtenido un triunfo mayor que si lo vencieras con ofensas o con venganza. 13. La venganza como la envidia las alimenta el odio y el odio sólo engendra destrucción y muerte. 14. Existes para la vida y aunque tengas que morir, con tu vida o con tu muerte ayudarás a vivir a los demás. 15. Discutirás lo que sabes, nunca lo que ignores. Ser obcecado, necio o testarudo, cuando sabes que estás equivocado, es vergonzoso. Te mostrarás agradecido con aquél que te saque del error. Pero cuando estés seguro de tener la razón, defiéndela con vigor, con valentía, y no te dejes vencer ni por amenazas ni por halagos. 16. Vivirás como buen deportista. En constante entrenamiento para superarte cada día en lo físico y en lo espiritual. Lucharás para triunfar pero también aprenderás a saber perder. Sin embargo, no te conformarás con siempre perder. Ni te considerarás vencido en definitiva. Lo que hoy no pudiste lo podrás mañana; siendo mejor que tu contrincante. Si pierdes, perderás sin ira y sin desaliento. Si triunfas, será con alegría, sin envanecimiento, sin burla ni menosprecio del vencido. Es decir: aprenderás a saber triunfar. 17. Tu juego será siempre limpio; sin trampas, pero no te dejarás engañar de los sucios ni de los tramposos. 18. Ser fuerte, ágil, resistente, sano, será para ti obligación. De la misma manera que ser cortés, educado, decente y sólo podrás lograrlo si educas tus músculos, tu mente, tus nervios, tus órganos en general para disfrutar de completa salud y así más ampliamente de la vida. 19. Serás fuerte, ágil, resistente y valiente, porque así es más fácil vencer que ser vencido. Porque así podrás proteger al débil contra los abusos de los fuertes. 20. La cobardía anida en el vicio; en la holganza. La cobardía es hipócrita y simuladora. Nos aconseja eludir compromisos y no aceptar las empresas que distinguen a los esforzados y a los buenos. Por ello, sabrás que la hombría verdadera no se encuentra en la depravación ni en la irresponsabilidad. 21. Si eres fuerte, será más fácil que te respeten. Si te respetan vivirás mejor que si te humillas.

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22. Si sientes miedo ante el peligro no por eso te consideres cobarde, sólo los inconscientes o los anormales no lo tienen. No por ser mejores sino por defectuosos. 23. El miedo es útil y frecuentemente necesario cuando se razona el peligro, lo que evita cometer errores o imprudencias que pueden ser fatales. 24. Lo más valioso que tienes es tu vida. Cuídala y no la expongas a peligros inútiles. De la misma manera evitarás poner en peligro la vida de los demás. 25. Tienes derecho a ser feliz. Sólo se es feliz cuando se es libre y se siente libre, pero no tanto que esta libertad haga infelices a los demás. 26. Por ello serás respetuoso de la libertad y de la felicidad de tus semejantes en tanto que no se convierta en abuso o en amenaza en contra de ti, de los tuyos o de tus derechos. 27. Aprenderás a mandar si sabes obedecer. Pero en ambos casos será necesario que sepas por qué obedeces y qué es lo que mandas. 28. Cumplirás con tus obligaciones y así te sentirás más fuerte, seguro y capaz de exigir tus derechos. 29. Tienes derechos y obligaciones en tu casa. Para los que amas y te aman. En la escuela. Para tu pueblo. En fin para quienes viven en tu compañía, y más aún, para tu país y la humanidad. 30. Todos los pueblos del mundo como el tuyo son buenos. No hay pueblos malos y pueblos buenos. Todos los pueblos son buenos. Si así lo aceptas y lo crees, no te costará trabajo querer a tu pueblo y también a los otros pueblos de la Tierra. Esto es fraternidad. Amor de hermanos. 31. Todos los pueblos han querido y quieren ser felices, como tú quieres que tu pueblo lo sea. Pero sabrás que esto no se logrará mientras unos tengan todo y otros muchos estén desprovistos de lo más indispensable. Mientras unos sean opulentos y otros miserables. 32. Si trabajas para aumentar el bienestar de tu pueblo, de tu casa, de tus hermanos, principiando por hacer de ti un ser más valioso cada día, en cierta forma estarás cooperando para el bien de todos. 33. Los bienes y favores que recibas te obligarán a devolver otro tanto y más, conforme lo puedas hacer. 34. Cuando el bienestar, el saber y el comportamiento de los hombres aumente, entonces será más fácil que tú prosperes, porque formas parte de un todo que se llama humanidad.

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35. Trabajarás y lucharás porque a nadie le falte el pan, y en esto encontrarás alegría. 36. Aprenderás que es más importante dar que recibir. Servir que ser servido. Sólo da el que tiene. Sólo sirve el que puede. El que tiene y puede vale más y es más libre que aquél que depende de los otros más que de sí mismo. Por ello sabrás valer por ti, por tus méritos propios, por tus propias fuerzas. 37. El dinero que ganes con tu trabajo es bueno y te llenará de satisfacción, y por tal motivo lo considerarás un bien material necesario pues representa tu esfuerzo, la perseverancia, la eficacia que te dará seguridad y será el medio para conseguir alimento, vivienda, vestido, salud y todo aquello que hace agradable la existencia. No derrocharás esa fuente de energía en cosas inútiles y perjudiciales. No gastarás más de lo que seas capaz de ganar. 38. El dinero que proviene del trabajo de los demás, de sus limitaciones o de sus sufrimientos representa abuso, injusticia, iniquidad para aquel que lo obtiene sin esfuerzo, por engaño, por presión; esto es lo mismo o peor que lo que hace el ladrón, el asaltante, pues cuando menos éste expone su vida; y aquel lo hace a costa de la vida, de la libertad, de la salud y de la miseria de su prójimo. 39. En la naturaleza hay orden, equilibrio, leyes que se cumplen. La sociedad humana en su evolución requiere también de orden, disciplina y leyes que aseguren su mejoramiento. Tu posición dentro de ella te obliga a cooperar, a dar tu aportación en ideas, en trabajo y en entusiasmo para que esa sociedad sea mejor; más justa; más sabia; más bella; más rica. 40. Tú vales mucho individualmente, dentro de ti está el futuro; como tú, otros niños y jóvenes constituyen la misma promesa, la misma esperanza. Por eso si todos juntan esos futuros particulares, esas esperanzas de cada uno, se fundirá en un gran futuro y en una gran esperanza la Patria de todos. PROF. ALFREDO RUIZ MORENO

Enrique Álvarez, Ignacio Agras y Alfredo Moreno Ruiz. (Fotografía cortesía de Ricardo Ruiz Sánchez)

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Dr. Jorge Hernández Ibarra. Fue entusiasta miembro de la Institución que le dio vida al ya estipulado grupo del Pentathlón Menor en el Código Fundamental; pero que es hasta el 13 de septiembre de 1951, cuando prácticamente inician sus actividades, al reunir a un grupo de chiquillos que desde un punto de vista lúdico acorde a sus edades, se dedican al deporte y a aprender todo aquello que los hará ser con el tiempo buenos ciudadanos. En 1952, Alfredo Ruiz Moreno organiza cada año lo que se llamó Juegos Deportivos Infantiles, cuya finalidad era la de fomentar entre la niñez el interés por el deporte. En los VII Juegos Infantiles efectuados en 1958 hubo una participación de 2,500 chiquillos. Alfredo, dirigiendo al Pentathlón Menor logró niños que después fueron buenos cadetes del Pentathlón, avizorando una juventud que cumple para con su patria. Colaboró en el Gobierno del Estado de México como presidente municipal de San Bartolo Naucalpan. Lamentablemente pronto nos abandonó. PENTATHLÓN FEMENINO

Dr. Jorge Hernández Ibarra. La integración del Pentathlón Femenino esta contemplada en el Artículo Nº 50 del Código Fundamental del Pentathlón Universitario. Grupo formado por jóvenes del sexo femenino, autónomo en su régimen interior; pero coordinado con la Institución a través del representante designado por el Estado Mayor General. 131

Sus actividades se iniciaron a raíz del triunfo como reina de la primavera de la Ciudad de México, de la candidata del Pentathlón CAROLINA CAMPOS H, la que fungió como la primera jefa del grupo. Fue el 10 de agosto de 1958 cuando empezaron las actividades del Pentathlón Femenino. Es importante destacar la presencia de dos jóvenes japonesas hijas del embajador acreditado en nuestro país, las Srtas: FUMIKO y TSIHZUCO, quienes con su personalidad y actividad impulsaron en mucho al grupo. EL CUERPO DE PROFESIONISTAS Dr. Jorge Hernández Ibarra. Este Cuerpo depende directamente del Jefe del Pentathlón y sus actividades estarán relacionadas con la profesión de sus integrantes. Cuerpo que tuvo mucho auge en los primeros años de la vida institucional, ya que sus fundadores y los primeros pentathlónicos eran estudiantes, y pronto fueron profesionistas, además de que muchos simpatizantes del Pentathlón causaron alta en el mismo, siendo ya profesionistas, es el caso del Dr. Armando León Bejarano y del Dr. Manlio Hernández Hernández, los que fueron comandantes generales de la Institución.

GRUPO DE COMANDOS Dr. Jorge Hernández Ibarra Comando es un conjunto de unidades militares o un grupo de personal bajo las órdenes de un único oficial y que tiene alto grado de formación militar. Este grupo era una dependencia de la Escuela de Reclutas, bajo las órdenes del director de la misma, y que en sus inicios fue muy conocido, altamente valorado y sus integrantes, en la gran mayoría instructores de la escuela, recibieron gran entrenamiento en las artes marciales, aunado a que eran físicamente fuertes y de gran resistencia, por lo que sus actuaciones fueron muy significativas y dieron amplio prestigio a la Institución. Fueron miembros distinguidos del grupo: JORGE PIÑA VALDIVIESO, MANUEL RAMIREZ PALACIOS, MARGARITO SILVA ORDUÑA, por mencionar algunos.

Instructor Jorge Piña Valdivieso

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UN TESTIMONIO DE GRATITUD Dr. José Luis Rodríguez García Cadete de infantería del PDMU. Yo, José Luis Rodríguez García, comento a ustedes que en el año de 1944, yo era estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria y junto con otros compañeros como ALVARO SOSA VERDUZCO e ILDEFONSO SOSA MACÍAS, ingresamos como reclutas al Pentathlón Deportivo Militar Universitario. Cursan por mi mente los gratos recuerdos de aquellas pavorosas caminatas por el Desierto de los Leones, que nada tiene de desierto y mucho menos de leones, así como por la cumbre de Cruz Blanca, en donde por curiosa coincidencia, siempre se perdían nuestros instructores, por lo que caminábamos y caminábamos hasta sacar la lengua. Fui integrante del equipo de tumbling y con mucho orgullo recuerdo el haber hecho las demostraciones de nuestra capacidad y destreza de esos ejercicios, durante el desfile deportivo del 20 de Noviembre, por las calles de nuestra ciudad y ante un público que nos distinguía con fuertes aplausos. Nuestra jura de bandera se realizó en el interior del cuartel general del Pentathlón, en Sadi Carnot Nº 70. Sus acogedores muros captaron la fuerte vibración de nuestro “Sí Protesto”, además de ser testigos de las palabras de nuestro comandante Federico Bracamontes Gálvez, cuando nos dijo: “Sí así lo hicieres, que la patria os lo premie”. Mi pecho palpitó en franca sensación de amor a mi patria, a mi bandera y con orgullo sentí que daría la vida por ella, si así fuere necesario. Lamentablemente poco tiempo fui cadete del PDMU., pues al iniciar la carrera de Medicina, la materia de Anatomía Descriptiva con sigiloso celo, me exigió dedicarle todo mi tiempo. En 1946 dejé al Pentathlón; pero consigo me llevé algo muy valioso: sus enseñanzas que conjuntadas en grandes valores, contribuyeron a hacer de mí, lo que hoy soy. Mi gratitud a esa disciplina, a la obediencia y al mando que aprendí, a la constancia y fibra en mis actividades, al espíritu de superación constante, a mi honradez, al amor por mi mismo y por mis semejantes, y sobre todo, a lo más sagrado, el amor por mi patria. ¡Muchas Gracias, Pentathlón!

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UN FUERTE TERREMOTO Dr. Jorge Hernández Ibarra. La madrugada del domingo 28 de julio de 1957, un fuerte sismo que excedió los 7 grados en la escala de Richter, sacudió a la Ciudad de México. La gran mayoría de los miembros del Pentathlón, cuando se dieron cuenta de la magnitud del daño ocasionado, inmediatamente se presentaron en el cuartel general, cuando aún no era hora de iniciar nuestras actividades. Nos pusimos a la orden de la Primera Zona Militar, la que nos comisionó en los cuerpos de bomberos. El Jefe de la Sección Militar Lic. Juan Manuel Mendoza Chávez organizó las brigadas que fueron enviadas a las distintas estaciones de bomberos de la ciudad. Tanto internos como externos y acorde a sus conocimientos se organizaron para atender a la población y evaluar los daños, y así los estudiantes de medicina atendieron a lesionados, estudiantes de arquitectura e ingeniería evaluaron daños en las construcciones, etc. Fue muy conocida y señalada la intervención que tuvieron nuestros muchachos en el rescate de familias en una vecindad derrumbada en la calle de Santa María la Redonda, cercana a lo que era el famoso teatro Follies Bergere. Asimismo colaboramos para acordonar los alrededores de nuestro bello monumento, la columna de la Independencia, cuyo “ángel” se había derrumbado. El monumento fue construido por acuerdo del presidente de la República Gral. Porfirio Díaz para conmemorar el Primer Centenario de la iniciación de la guerra de Independencia, proyecto que le encargó al Arq. Antonio Rivas Mercado con la orden de que fuera semejante al monumento a los Girondinos que existe en la ciudad de Burdeos, Francia. La construcción de la columna fue realizada por el Ing. Roberto Gayol y los grupos escultóricos incluyendo la “Victoria Alada” que es el nombre de lo que nosotros llamamos Ángel de la Independencia, por el artista italiano Enrique Alciati.

Monumento a los Girondinos en el importante puerto francés de Burgos, la capital del vino y capital de Departamento de la Gironda. Iniciada la Revolución Francesa en 1789, se instaló la Asamblea Constituyente y unos cuantos diputados, abogados y periodistas, provenientes de la Gironda, formaron un fuerte grupo al que se le llamó de los Girondinos. Un grupo opositor fue el de los Jacobinos. Los Girondinos representaban a la gran burguesía de los negocios y pugnaron por la abolición de la monarquía. Fue un grupo de tendencia federalista. Por cierto que en la Asamblea Constituyente nació la terminología política de “Derecha” y de “Izquierda”, nombre que se les aplicaba acorde con los asientos que ocupaban en relación a la presidencia de la Asamblea.

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Con mucha tristeza contemplamos los pedazos de bronce y oro del ángel, tumbados en la principal glorieta del Paseo de la Reforma. La columna de la Independencia no sufrió daño alguno, según mi entender, por estar construida sobre pilotes, motivo también que le favorece del hundimiento de la ciudad PERSONALIDAD JURÍDICA DEL PENTATHLÓN Lic. Jorge Alejandro Hernández Ochoa Cuando era Comandante General del Pentathlón Universitario el licenciado Sergio Álvarez Castro, se decidió darle personalidad jurídica a la Institución, para así constituirse voluntariamente como entidad para aceptar y adquirir bienes materiales sin finalidad de lucro y considerando los propósitos de la Institución, se decidió constituirse en Asociación Civil con objeto de poder tener representación ante autoridades y particulares. En mi carácter de notario, tuve la satisfacción de asentar en el protocolo a mi cargo, la correspondiente escritura, misma que autoricé e inscribí en el registro correspondiente. Siendo Comandante General del Pentathlón el Dr. Isauro Martínez Gálvez, en el año de 1980, se consolidó la personalidad jurídica de la Institución entregándosele en propiedad los inmuebles que actualmente ocupan en las calles de Sadi Carnot, así como el que siempre ocupó el Internado de la “Sección B”. Nuevamente me tocó tener la oportunidad como notario público que era, asentar en mi protocolo las escrituras correspondientes.

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