Está en la página 1de 7

Chac Mool Carlos Fuentes de jóvenes y al que ahora nunca concurro, porque

me recuerda que a los veinte años podía darme más


Hace poco tiempo, Filiberto murió ahogado en
lujos que a los cuarenta. Entonces todos estábamos
Acapulco. Sucedió en Semana Santa. Aunque había
en un mismo plano, hubiéramos rechazado con
sido despedido de su empleo en la Secretaría,
energía cualquier opinión peyorativa hacia los
Filiberto no pudo resistir la tentación burocrática de
compañeros; de hecho, librábamos la batalla por
ir, como todos los años, a la pensión alemana,
aquellos a quienes en la casa discutían por su baja
comer el choucrout endulzado por los sudores de la
extracción o falta de elegancia. Yo sabía que
cocina tropical, bailar el Sábado de Gloria en La
muchos de ellos (quizá los más humildes) llegarían
Quebrada y sentirse “gente conocida” en el oscuro
muy alto y aquí, en la Escuela, se iban a forjar las
anonimato vespertino de la Playa de Hornos. Claro,
amistades duraderas en cuya compañía cursaríamos
sabíamos que en su juventud había nadado bien;
el mar bravío. No, no fue así. No hubo reglas.
pero ahora, a los cuarenta, y tan desmejorado como
Muchos de los humildes se quedaron allí, muchos
se le veía, ¡intentar salvar, a la medianoche, el largo
llegaron más arriba de lo que pudimos pronosticar
trecho entre Caleta y la isla de la Roqueta! Frau
en aquellas fogosas, amables tertulias. Otros, que
Müller no permitió que se le velara, a pesar de ser
parecíamos prometerlo todo, nos quedamos a la
un cliente tan antiguo, en la pensión; por el
mitad del camino, destripados en un examen
contrario, esa noche organizó un baile en la terracita
extracurricular, aislados por una zanja invisible de
sofocada, mientras Filiberto esperaba, muy pálido
los que triunfaron y de los que nada alcanzaron. En
dentro de su caja, a que saliera el camión matutino
fin, hoy volví a sentarme en las sillas modernizadas
de la terminal, y pasó acompañado de huacales y
-también hay, como barricada de una invasión, una
fardos la primera noche de su nueva vida. Cuando
fuente de sodas- y pretendí leer expedientes. Vi a
llegué, muy temprano, a vigilar el embarque del
muchos antiguos compañeros, cambiados,
féretro, Filiberto estaba bajo un túmulo de cocos: el
amnésicos, retocados de luz neón, prósperos. Con el
chofer dijo que lo acomodáramos rápidamente en el
café que casi no reconocía, con la ciudad misma,
toldo y lo cubriéramos con lonas, para que no se
habían ido cincelándose a ritmo distinto del mío.
espantaran los pasajeros, y a ver si no le habíamos
No, ya no me reconocían; o no me querían
echado la sal al viaje.
reconocer. A lo sumo -uno o dos- una mano gorda y
Salimos de Acapulco a la hora de la brisa
rápida sobre el hombro. Adiós viejo, qué tal. Entre
tempranera. Hasta Tierra Colorada nacieron el calor
ellos y yo mediaban los dieciocho agujeros del
y la luz. Mientras desayunaba huevos y chorizo abrí
Country Club. Me disfracé detrás de los
el cartapacio de Filiberto, recogido el día anterior,
expedientes. Desfilaron en mi memoria los años de
junto con sus otras pertenencias, en la pensión de
las grandes ilusiones, de los pronósticos felices y,
los Müller. Doscientos pesos. Un periódico
también todas las omisiones que impidieron su
derogado de la ciudad de México. Cachos de lotería.
realización. Sentí la angustia de no poder meter los
El pasaje de ida -¿sólo de ida? Y el cuaderno barato,
dedos en el pasado y pegar los trozos de algún
de hojas cuadriculadas y tapas de papel mármol.
rompecabezas abandonado; pero el arcón de los
Me aventuré a leerlo, a pesar de las curvas, el hedor
juguetes se va olvidando y, al cabo, ¿quién sabrá
a vómitos y cierto sentimiento natural de respeto
dónde fueron a dar los soldados de plomo, los
por la vida privada de mi difunto amigo. Recordaría
cascos, las espadas de madera? Los disfraces tan
-sí, empezaba con eso- nuestra cotidiana labor en la
queridos, no fueron más que eso. Y sin embargo,
oficina; quizá sabría, al fin, por qué fue declinado,
había habido constancia, disciplina, apego al deber.
olvidando sus deberes, por qué dictaba oficios sin
¿No era suficiente, o sobraba? En ocasiones me
sentido, ni número, ni “Sufragio Efectivo No
asaltaba el recuerdo de Rilke. La gran recompensa
Reelección”. Por qué, en fin, fue corrido, olvidaba
de la aventura de juventud debe ser la muerte;
la pensión, sin respetar los escalafones.
jóvenes, debemos partir con todos nuestros secretos.
“Hoy fui a arreglar lo de mi pensión. El Licenciado,
Hoy, no tendría que volver la mirada a las ciudades
amabilísimo. Salí tan contento que decidí gastar
de sal. ¿Cinco pesos? Dos de propina.”
cinco pesos en un café. Es el mismo al que íbamos
1
“Pepe, aparte de su pasión por el derecho mercantil, tomate en la barriga al ídolo para convencer a los
gusta de teorizar. Me vio salir de Catedral, y juntos turistas de la sangrienta autenticidad de la escultura.
nos encaminamos a Palacio. Él es descreído, pero “El traslado a la casa me costó más que la
no le basta; en media cuadra tuvo que fabricar una adquisición. Pero ya está aquí, por el momento en el
teoría. Que si yo no fuera mexicano, no adoraría a sótano mientras reorganizo mi cuarto de trofeos a
Cristo y -No, mira, parece evidente. Llegan los fin de darle cabida. Estas figuras necesitan sol
españoles y te proponen adorar a un Dios muerto vertical y fogoso; ese fue su elemento y condición.
hecho un coágulo, con el costado herido, clavado en Pierde mucho mi Chac Mool en la oscuridad del
una cruz. Sacrificado. Ofrendado. ¿Qué cosa más sótano; allí, es un simple bulto agónico, y su mueca
natural que aceptar un sentimiento tan cercano a parece reprocharme que le niegue la luz. El
todo tu ceremonial, a toda tu vida?... figúrate, en comerciante tenía un foco que iluminaba
cambio, que México hubiera sido conquistado por verticalmente en la escultura, recortando todas sus
budistas o por mahometanos. No es concebible que aristas y dándole una expresión más amable. Habrá
nuestros indios veneraran a un individuo que murió que seguir su ejemplo.”
de indigestión. Pero un Dios al que no le basta que “Amanecí con la tubería descompuesta. Incauto,
se sacrifiquen por él, sino que incluso va a que le dejé correr el agua de la cocina y se desbordó,
arranquen el corazón, ¡caramba, jaque mate a corrió por el piso y llego hasta el sótano, sin que me
Huitzilopochtli! El cristianismo, en su sentido percatara. El Chac Mool resiste la humedad, pero
cálido, sangriento, de sacrificio y liturgia, se vuelve mis maletas sufrieron. Todo esto, en día de labores,
una prolongación natural y novedosa de la religión me obligó a llegar tarde a la oficina.”
indígena. Los aspectos caridad, amor y la otra “Vinieron, por fin, a arreglar la tubería. Las maletas,
mejilla, en cambio, son rechazados. Y todo en torcidas. Y el Chac Mool, con lama en la base.”
México es eso: hay que matar a los hombres para “Desperté a la una: había escuchado un quejido
poder creer en ellos. terrible. Pensé en ladrones. Pura imaginación.”
“Pepe conocía mi afición, desde joven, por ciertas “Los lamentos nocturnos han seguido. No sé a qué
formas de arte indígena mexicana. Yo colecciono atribuirlo, pero estoy nervioso. Para colmo de
estatuillas, ídolos, cacharros. Mis fines de semana males, la tubería volvió a descomponerse, y las
los paso en Tlaxcala o en Teotihuacán. Acaso por lluvias se han colado, inundando el sótano.”
esto le guste relacionar todas las teorías que elabora “El plomero no viene; estoy desesperado. Del
para mi consumo con estos temas. Por cierto que Departamento del Distrito Federal, más vale no
busco una réplica razonable del Chac Mool desde hablar. Es la primera vez que el agua de las lluvias
hace tiempo, y hoy Pepe me informa de un lugar en no obedece a las coladeras y viene a dar a mi
la Lagunilla donde venden uno de piedra y parece sótano. Los quejidos han cesado: vaya una cosa por
que barato. Voy a ir el domingo. otra.”
“Un guasón pintó de rojo el agua del garrafón en la “Secaron el sótano, y el Chac Mool está cubierto de
oficina, con la consiguiente perturbación de las lama. Le da un aspecto grotesco, porque toda la
labores. He debido consignarlo al Director, a quien masa de la escultura parece padecer de una erisipela
sólo le dio mucha risa. El culpable se ha valido de verde, salvo los ojos, que han permanecido de
esta circunstancia para hacer sarcasmos a mis piedra. Voy a aprovechar el domingo para raspar el
costillas el día entero, todos en torno al agua. Ch...” musgo. Pepe me ha recomendado cambiarme a una
“Hoy domingo, aproveché para ir a la Lagunilla. casa de apartamentos, y tomar el piso más alto, para
Encontré el Chac Mool en la tienducha que me evitar estas tragedias acuáticas. Pero yo no puedo
señaló Pepe. Es una pieza preciosa, de tamaño dejar este caserón, ciertamente es muy grande para
natural, y aunque el marchante asegura su mí solo, un poco lúgubre en su arquitectura
originalidad, lo dudo. La porfiriana. Pero es la única herencia y recuerdo de
piedra es corriente, pero mis padres. No sé qué me daría ver una fuente de
ello no aminora la sodas con sinfonola en el sótano y una tienda de
elegancia de la postura o decoración en la planta baja.”
lo macizo del bloque. El “Fui a raspar el musgo del Chac Mool con una
desleal vendedor le ha espátula. Parecía ser ya parte de la piedra; fue labor
embarrado salsa de de más de una hora, y sólo a las seis de la tarde
2
pude terminar. No se distinguía muy bien la día tiembla para que recordemos su poder, o como
penumbra; al finalizar el trabajo, seguí con la mano la muerte que un día llegará, recriminando mi
los contornos de la piedra. Cada vez que lo olvido de toda la vida, se presenta otra realidad:
repasaba, el bloque parecía reblandecerse. No quise sabíamos que estaba allí, mostrenca; ahora nos
creerlo: era ya casi una pasta. Este mercader de la sacude para hacerse viva y presente. Pensé,
Lagunilla me ha timado. Su escultura precolombina nuevamente, que era pura imaginación: el Chac
es puro yeso, y la humedad acabará por arruinarla. Mool, blando y elegante, había cambiado de color
Le he echado encima unos trapos; mañana la pasaré en una noche; amarillo, casi dorado, parecía
a la pieza de arriba, antes de que sufra un deterioro indicarme que era un dios, por ahora laxo, con las
total.” rodillas menos tensas que antes, con la sonrisa más
“Los trapos han caído al suelo, increíble. Volví a benévola. Y ayer, por fin, un despertar sobresaltado,
palpar el Chac Mool. Se ha endurecido pero no con esa seguridad espantosa de que hay dos
vuelve a la consistencia de la piedra. No quiero respiraciones en la noche, de que en la oscuridad
escribirlo: hay en el torso algo de la textura de la laten más pulsos que el propio. Sí, se escuchaban
carne, al apretar los brazos los siento de goma, pasos en la escalera. Pesadilla. Vuelta a dormir... No
siento que algo circula por esa figura recostada... sé cuánto tiempo pretendí dormir. Cuando volvía a
Volví a bajar en la noche. No cabe duda: el Chac abrir los ojos, aún no amanecía. El cuarto olía a
Mool tiene vello en los brazos.” horror, a incienso y sangre. Con la mirada negra,
“Esto nunca me había sucedido. Tergiversé los recorrí la recámara, hasta detenerme en dos orificios
asuntos en la oficina, giré una orden de pago que no de luz parpadeante, en dos flámulas crueles y
estaba autorizada, y el Director tuvo que llamarme amarillas.
la atención. Quizá me mostré hasta descortés con “Casi sin aliento, encendí la luz.
los compañeros. Tendré que ver a un médico, saber “Allí estaba Chac Mool, erguido, sonriente, ocre,
si es mi imaginación o delirio o qué, y deshacerme con su barriga encarnada. Me paralizaron los dos
de ese maldito Chac Mool.” ojillos casi bizcos, muy pegados al caballete de la
Hasta aquí la escritura de Filiberto era la antigua, la nariz triangular. Los dientes inferiores mordían el
que tantas veces vi en formas y memoranda, ancha labio superior, inmóviles; sólo el brillo del casuelón
y ovalada. La entrada del 25 de agosto, sin cuadrado sobre la cabeza anormalmente
embargo, parecía escrita por otra persona. A veces voluminosa, delataba vida. Chac Mool avanzó hacia
como niño, separando trabajosamente cada letra; mi cama; entonces empezó a llover.”
otras, nerviosa, hasta diluirse en lo ininteligible. Recuerdo que a fines de agosto, Filiberto fue
Hay tres días vacíos, y el relato continúa: despedido de la Secretaría, con una recriminación
“Todo es tan natural; y luego se cree en lo real... pública del Director y rumores de locura y hasta de
pero esto lo es, más que lo creído por mí. Si es real robo. Esto no lo creí. Sí pude ver unos oficios
un garrafón, y más, porque nos damos mejor cuenta descabellados, preguntándole al Oficial Mayor si el
de su existencia, o estar, si un bromista pinta el agua agua podía olerse, ofreciendo sus servicios al
de rojo... Real bocanada de cigarro efímera, real Secretario de Recursos Hidráulicos para hacer
imagen monstruosa en un espejo de circo, reales, llover en el desierto. No supe qué explicación
¿no lo son todos los muertos, presentes y darme a mí mismo; pensé que las lluvias
olvidados?... si un hombre atravesara el paraíso en excepcionalmente fuertes, de ese verano, habían
un sueño, y le dieran una flor como prueba de que enervado a mi amigo. O que alguna depresión moral
había estado allí, y si al despertar encontrara esa flor debía producir la vida en aquel caserón antiguo, con
en su mano... ¿entonces, qué?... Realidad: cierto día la mitad de los cuartos bajo llave y empolvados, sin
la quebraron en mil pedazos, la cabeza fue a dar criados ni vida de familia. Los apuntes siguientes
allá, la cola aquí y nosotros no conocemos más que son de fines de septiembre:
uno de los trozos desprendidos de su gran cuerpo. “Chac Mool puede ser simpático cuando quiere,
Océano libre y ficticio, sólo real cuando se le ‘...un gluglú de agua embelesada’... Sabe historias
aprisiona en el rumor de un caracol marino. Hasta fantásticas sobre los monzones, las lluvias
hace tres días, mi realidad lo era al grado de haberse ecuatoriales y el castigo de los desiertos; cada
borrado hoy; era movimiento reflejo, rutina, planta arranca de su paternidad mítica: el sauce es
memoria, cartapacio. Y luego, como la tierra que un su hija descarriada, los lotos, sus niños mimados; su
3
suegra, el cacto. Lo que no puedo tolerar es el olor, Luego cesa. Toqué varias veces a su puerta, y como
extrahumano, que emana de esa carne que no lo es, no me contestó, me atrevía a entrar. No había vuelto
de las sandalias flamantes de vejez. Con risa a ver la recámara desde el día en que la estatua trató
estridente, Chac Mool revela cómo fue descubierto de atacarme: está en ruinas, y allí se concentra ese
por Le Plongeon y puesto físicamente en contacto olor a incienso y sangre que ha permeado la casa.
de hombres de otros símbolos. Su espíritu ha vivido Pero detrás de la puerta, hay huesos: huesos de
en el cántaro y en la tempestad, naturalmente; otra perros, de ratones y gatos. Esto es lo que roba en la
cosa es su piedra, y haberla arrancado del escondite noche el Chac Mool para sustentarse. Esto explica
maya en el que yacía es artificial y cruel. Creo que los ladridos espantosos de todas las madrugadas.”
Chac Mool nunca lo perdonará. Él sabe de la “Febrero, seco. Chac Mool vigila cada paso mío;
inminencia del hecho estético. me ha obligado a telefonear a una fonda para que
“He debido proporcionarle sapolio para que se lave diariamente me traigan un portaviandas. Pero el
el vientre que el mercader, al creerlo azteca, le untó dinero sustraído de la oficina ya se va a acabar.
de salsa ketchup. No pareció gustarle mi pregunta Sucedió lo inevitable: desde el día primero, cortaron
sobre su parentesco con Tlaloc1, y cuando se enoja, el agua y la luz por falta de pago. Pero Chac Mool
sus dientes, de por sí repulsivos, se afilan y brillan. ha descubierto una fuente pública a dos cuadras de
Los primeros días, bajó a dormir al sótano; desde aquí; todos los días hago diez o doce viajes por
ayer, lo hace en mi cama.” agua, y él me observa desde la azotea. Dice que si
“Hoy empezó la temporada seca. Ayer, desde la sala intento huir me fulminará: también es Dios del
donde ahora duermo, comencé a oír los mismos Rayo. Lo que él no sabe es que estoy al tanto de sus
lamentos roncos del principio, seguidos de ruidos correrías nocturnas... Como no hay luz, debo
terribles. Subí; entreabrí la puerta de la recámara: acostarme a las ocho. Ya debería estar
Chac Mool estaba rompiendo las lámparas, los acostumbrado al Chac Mool, pero hace poco, en la
muebles; al verme, saltó hacia la puerta con las oscuridad, me topé con él en la escalera, sentí sus
manos arañadas, y apenas pude cerrar e irme a brazos helados, las escamas de su piel renovada y
esconder al baño. Luego bajó, jadeante, y pidió quise gritar.”
agua; todo el día tiene corriendo los grifos, no “Si no llueve pronto, el Chac Mool va a convertirse
queda un centímetro seco en la casa. Tengo que otra vez en piedra. He notado sus dificultades
dormir muy abrigado, y le he pedido que no empape recientes para moverse; a veces se reclina durante
más la sala2.” horas, paralizado, contra la pared y parece ser, de
“El Chac inundó hoy la sala. Exasperado, le dije nuevo, un ídolo inerme, por más dios de la
que lo iba a devolver al mercado de la Lagunilla. tempestad y el trueno que se le considere. Pero estos
Tan terrible como su risilla -horrorosamente distinta reposos sólo le dan nuevas fuerzas para vejarme,
a cualquier risa de hombre o de animal- fue la arañarme como si pudiese arrancar algún líquido de
bofetada que me dio, con ese brazo cargado de mi carne. Ya no tienen lugar aquellos intermedios
pesados brazaletes. Debo reconocerlo: soy su amables durante los cuales relataba viejos cuentos;
prisionero. Mi idea original era bien distinta: yo creo notar en él una especie de resentimiento
dominaría a Chac Mool, como se domina a un concentrado. Ha habido otros indicios que me han
juguete; era, acaso, una prolongación de mi puesto a pensar: los vinos de mi bodega se están
seguridad infantil; pero la niñez -¿quién lo dijo?- es acabando; Chac Mool acaricia la seda de la bata;
fruto comido por los años, y yo no me he dado quiere que traiga una criada a la casa, me ha hecho
cuenta... Ha tomado mi ropa y se pone la bata enseñarle a usar jabón y lociones. Incluso hay algo
cuando empieza a brotarle musgo verde. El Chac viejo en su cara que antes parecía eterna. Aquí
Mool está acostumbrado a que se le obedezca, puede estar mi salvación: si el Chac cae en
desde siempre y para siempre; yo, que nunca he tentaciones, si se humaniza, posiblemente todos sus
debido mandar, sólo puedo doblegarme ante él. siglos de vida se acumulen en un instante y caiga
Mientras no llueva -¿y su poder mágico?- vivirá fulminado por el poder aplazado del tiempo. Pero
colérico e irritable.” también me pongo a pensar en algo terrible: el Chac
“Hoy decidí que en las noches Chac Mool sale de la no querrá que yo asista a su derrumbe, no querrá un
casa. Siempre, al oscurecer, canta una tonada testigo..., es posible que desee matarme.”
chirriona y antigua, más vieja que el canto mismo.
4
“Hoy aprovecharé la excursión nocturna de Chac locura de mi amigo. Contraté una camioneta para
para huir. Me iré a Acapulco; veremos qué puede llevar el féretro a casa de Filiberto, y después de allí
hacerse para conseguir trabajo y esperar la muerte ordenar el entierro.
de Chac Mool; sí, se avecina; está canoso, Antes de que pudiera introducir la llave en la
abotagado. Yo necesito asolearme, nadar y cerradura, la puerta se abrió. Apareció un indio
recuperar fuerzas. Me quedan cuatrocientos pesos. amarillo, en bata de casa, con bufanda. Su aspecto
Iré a la Pensión Müller, que es barata y cómoda. no podía ser más repulsivo; despedía un olor a
Que se adueñe de todo Chac Mool: a ver cuánto loción barata, quería cubrir las arrugas con la cara
dura sin mis baldes de agua.” polveada; tenía la boca embarrada de lápiz labial
Aquí termina el diario de Filiberto. No quise pensar mal aplicado, y el pelo daba la impresión de estar
más en su relato; dormí hasta Cuernavaca. De ahí a teñido.
México pretendí dar coherencia al escrito, -Perdone... no sabía que Filiberto hubiera...
relacionarlo con exceso de trabajo, con algún -No importa; lo sé todo. Dígale a los hombres que
motivo sicológico. Cuando, a las nueve de la noche, lleven el cadáver al sótano.
llegamos a la terminal, aún no podía explicarme la

CHAC-MOOL Vocabulario

Palabras para comprender mueca face expression


vespertino vespertine comerciante merchant
túmulo sepulcher recortar to trim
cartapacio portfolio percatar to be aware
laxo loose lama moss
mercantil mercantile rasoar scrap
sinfonola record player deterioro deterioration
cuadriculadas drawn into squares descortes discou\ourteous
baldes water containers deshacerme to get rid off
ocre ochre maldito damn
casquetón helmet bocanada whiff
lotos lotus sacudir to shake
chanclas slippers encarnada incarnated
escamas scales, flakes morder to bite
vejarme to annoy enervar to get on your nerves
emanar emanate
Palabras para memorizar: ancianidad old age
endulzada swetened arrancar to rip off
pertenencias properties inminencia imminace
declinar to decline jadeante gasping, wheezy
peyorativa pejorative prolongación extention
batalla battle sustentarse to sustain itself
duradera lasting féretro coffin
cursar to attend secretaría secretariat
retocados altered pensión pension
cincelar to chisel salvar to save
plomo lead trecho stretch
espadas swords matutino morning
constancia certainty, persistence lonas canvas
teorizar theorize brisa breeze
cuadra block cachos pieces
concebible conceivable hedor stench
afición addiction, liking cotidiana daily
cacharros earthenware vessels corrido (adj) dismissed
perturbación disturbance licenciado lawyer
aminorar to reduce concurrir to concur
sangrienta bloody tapas covers

5
mármol marble endurecido hardened
difunto deceased ovalada circular
lujos luxuries ininteligible unintelligible
forjar to forge un bromista joker
bravío fierce, wild recriminar/ to recriminate
tertulia social gathering recriminaciónrecriminatin
destripado gutted blando suave
zanja ditch espantosa scary
pretender to pretend pesadilla nightmare
expediente file parpadear to blink
cincelar to chisel bizcos cross-eyed
sumo extreme lluvias rains
mediar to mediate olor smell
rechazar to reject caserón big house
pronosticar to foretell embelesada enthralling
fogoso fiery mítica mythical
aislado isolated estridente noisy
amnésico amnesic escondite hide-out
desfilar to march diluirse to dilute
ilusión illusion efímera ephemeral
rompecabezapuzzle caracol snail
disfraces disguises mostrenca/ huérfana/ orphan
apego attachment (emotional) dueño owner
descreído irreligious flámulas white flowers
trozo chunk erguido straight
casco helmet delatar to denounce
asaltar to assault descabellados with no hair
coágulo clot monzones monsoons
jaque mate checkmate descarriada misdirected
guasón joker flameantes flamboyant
novedosa new le plongeon un arqueólogo francés
mejilla cheek quien descubrió la primera escultura de
garrafón water jug chac
costilla rib proporcionarle to provide
embarrado smeared/spread sapolio popular cleaner
adquisición acquisition untar to smear
sótano basement empapar to soak
reprochar to accuse bofetada slap in the face
colado strained brotarle to spring up or gush
musgo moss doblegarme to persuade, to yield
lúgubre mournful, dismal colérico angry
tubería pipe chirriona creaking tumbrel
quejido moan sustraído subtracted
descomponerse to decompose azotea terrace
timado deceived fulminará to explode
vello hair rayo lightning
tergivezar to distort topar to bump
girar to turn bodega wine cellar, warehouse
anonimato anonymity germinar to sprout
barriga belly derrumbe collapse
coladeras strainer avecina approach
grotesco grotesque canoso gray (-haired)
tragedias acuáticas water tragedies abotagado swollen
penumbra shadow-like area adueñarse to take over
reblandecerse to make itself soft entierro burial
yeso plaster teñido dyed
trapos rags entreabrir to half-open

6
parentesco look-alikes
afiliar to belong to
afilar to sharpen
roncos deep (voice)
arañadas scratches
inundar to flood
fonda small restaurant
resentimiento resentment
acariciar to caress
asolearse to tan
el féretro coffin
cerradura lock
bufanda scarf
polvear to pulverize
arrugas wrinkles