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LOS MDICOS MODERNISTAS (1902) - Conjunto Hrcules: Los Mdicos Modernistas

Para curar a Espaa de sus dolencias no hay ms que lo siguiente, y esto hay que hacerlo, con gran urgencia. El remedio es tan sano, como infalible, all va la receta por si es que sirve: se hace una caldera de veinte mil metros, y a todo el que viva de la poltica, se echa dentro, cuando la caldera bien repleta est se le arrima lea y se deja ardiendo, por todo un mes. Hay que tener cuidado de persuadirse que nadie de la olla pueda salirse; porque los hay tan pillos y tan granujas, que se van del caldero aunque sea el agujero, del ojo de una aguja. Cuando ya estn hechos manteca, se les sacan los chicharrones, y con esa pringue poltica se da Espaa catorce unciones, y a los treinta o cuarenta das se ha de ver con seguridad, que la noble patria espaola ya se cur de su enfermedad, y los espaoles viven con toda felicidad. Sevilla de mi alma cuanto te quiero eres la poblacin ms hechicera del mundo entero. Es tan bella la patria del gran Murillo que el sol cuando la mira pierde su brillo. Ol por Sevilla! tierra incomparable, yo vengo a decirte lo que en tu vida te ha dicho nadie. En prueba de afecto y sinceridad, de unos gaditanos enamorados de esta Ciudad. Cuando Dios vino al mundo an no exista la bellsima perla de Andaluca. Y por esa tan sla razn sencilla, se qued all en Beln y no pudo nacer en la linda Sevilla. Si esta tierra hubiera existido con su encanto y su belleza yo aseguro a los sevillanos que aqu viene Dios de cabeza. Pero en cambio vino Murillo a copiar de las sevillanas, esas vrgenes seductoras, tan hechiceras y tan galanas y as result que un hombre le enmend a Cristo la plana.

Orgen y evolucin del sonido grabado en Espaa. Anlisis de la obra del To de la Tiza desde la discografa antigua. CARLOS MARTN BALLESTER