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r

APERTURAS

CERRADAS

\

r APERTURAS CERRADAS \ •

MAXIMO ·BORRELL

APERTURAS

CERRADAS

1. P40 P4D

E·DlTORJAl

BARCELONA •

BOGOTA •

BRUG UERA,

S.

BUENOS AIRES o

CARACAS o

A o

MEXICQI

O M~xtmo &rreD • 19'25 Texto C> J onn Cubierta PIU'ri • 19 15 La
O M~xtmo &rreD • 19'25 Texto C> J onn Cubierta PIU'ri • 19 15 La
O M~xtmo &rreD • 19'25 Texto C> J onn Cubierta PIU'ri • 19 15 La

O M~xtmo &rreD • 19'25

Texto

C>

J onn

Cubierta

PIU'ri

19 15

La presente edición es propiedad de

EDITORIAL

Mora la Nueva, 2. Barcelona (Espafu\)

B RUGU E l{A,

S.

A.

1.•

edición:

febrero,

1!175

l m preoo

en

Bspafu\

Pnnted

in

Spain

ISBN 84-02

Depósito legal: B. 55.738 • 1974

()4(173-X

Impreso en los Talleres Gráficos de

EDITORIAL

BRUGUERA,

S .

A.

Mora la Nueva, 2 • Barcelona • !975

'

PREFACIO

Jugar bien las aperturas es, contrariamente a lo qu_e creen muchos ajedrecistas noveles, una cuestióp. mas de comprensión que de memoria y exhaustividad en los análisis. Este juicio nos ha llevado a escribir tm tratado complP.to de aperturas con el que se pretende que el aficionado disponga, no sólo de una obra de consulta que le sirva para aclarar una duda concreta, sino también de una obra "de texto", didáctica, en la que la lógica interna de cada apertura, variante o linea quede al descubierto. Para que no resultara un volu- men demasiado grueso y difícil de manejar, lo hemos dividido en distintos tomos:

AP!mTURAS ABIERTAS. APERTURAS SEMIABIERTAS.

APERTURAS CERRADAS.

APERTURAS SI!MICBRRADAS.

APERTURAS DB FLANCO.

:

.

'

1

En una partida. el ajedrecista no tiene el recurso de consultar su manual, pero dispone de un cerebro y puede formularse pregwltas: ¿Cuál es la idea temá- tica de la variante?, ¿qué objetivos se deben conse- guir para obtener ventaja? O bien: Hemos terminado la apertura, ¿qué debo hacer? ¿tengo superioridad?, ¿en qué consiste?, ¿cómo debo continuar para afian· zarla?, etcétera.

5

P 11 1 lo¡trur tales objetivos, el estudio de las diver- 1 qu 1 tmus

P 11 1 lo¡trur tales objetivos, el estudio de las diver-

1 qu 1 tmus se ha enfocado de acuerdo con

ulrnlt

1.>nuta:

la si-

o) RJ·eve historia de la apertura y origen de su denontinación.

b) Cuadros sinópticos de variantes, para. que sea posible una visión de conjunto y la apreciación de las jugadas que dan origen a los distintos esquemas.

e) Análisis de las variantes comentando todas las jugadas.

d) Diagrama con la posición final alcanzada.

e) Juicio de la posición indicando qué bando po- see ventaja, por qué y cuáles son los planes

f)

de juegL para ambos bandos.

Se

modelo (a

lo ¡:>ostble. es moderna, eorta, espectacular y, sobre t:>cto, ilustrativa de la variante analizada.

fmaliza

con

la

inclusión de una partida

veces más), que, en la medidá de

Otra caractE'ristica qun hemos procurado respetar ha sido umitar los anális1s a ún máximo de 10 ju- gétdas. 10 se na sobrepa¡,ado dicho límite en los dos casos siguientes: 1) cuando se trata de un comen- tario en que una serie de sacrificios o de jugadas muy exacta8 hacen aconsejable alargarlo; 2) en cier- tas variantes de las líneas de apertúra más populares actualmente (por ejemplo, Apertura Española y De- fensa Siciliana e India de Rey). La mencionada limitación nos ha obligado a se- leccionar las variantes más importantes de cada aper- tura; la selección ha sido realizada de acuerdo con

tres principios:

mejor el

espíritu y los motivos estratégicos y tácticos de las distintas lineas de juego; 2) líneas rigurosamente mo- dernas, es decir, completamente jugables, aun siendo algunas procedentes de hace unos años, y 3) poner de relieve los esquemas agresivos o que conceden inicia- tiva. Por consiguiente, la presente obra no ha sido con-

cebida come

todo" (y que después de una ardua lectura permite

6

diccionario en el que "ha de estar

1)

variantes que

ilustran

un

elegir la variante que interesa); por el contrario, la selección efectuada ahorrará tiempo al ajedrecista y,

la

lo que es más importante. le dará la seguridad y

eonfianza en si mismo necesarias para ganar partidas.

Uno de los inconvenientes más enojosos de los libros de aperturas es la dificultad que existe en orientarse entrt la gran cantidad de variantes. Los cuadros sinópticos que contiene la presente obra dan como resultado la eliminación de tal inconveniente. En efecto, se incluye un cuadro antes de empezar los análisis, y cuando la apertura es muy importante y extensa (por ejemplo, Española, Siciliana, Francesa, India de Rey. etc.) se afiaden nuevos cuadros en los puntos de cont\uencia de los diversos esquemas,

te ayude a comprender

las apertur&F d€ ajedrez. le auxilie en sus reflexio-

nes. sobre el tablero•

Que el presente trabajo

y le permita ganar a sus adver"'

sru:ios es el mayor deseo de

EL AUTOR

el tablero• Que el presente trabajo y le permita ganar a sus adver"' sru:ios es el

CONTENIDO

(liMitOLOS

IN lltODUCCION

tiTILIZADOS

o

o

o

o

o

o

o

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o

e

o

e

o

I'AH'I'B l. APERTURAS CERRADAS SIN 2 P4AD

Cli\MiliTO

"""

l.

f<'IIIIJ :l.

BLACKMAR-DIEMER .

o

Esquemas derivados de 2 CJAD ,

Esquemas derivados de 2

CJAR •

o

o

o

o

e

"

o

l'iCHTE 11. APERTURAS CER.RA.DM CON Z P4AD

{11)

I>BFBNSA SIMETRICA •

CIU I>IWUNSA MARSHALL

liD

I>JIFBNSA CHIGORIN

o

o

o

o

o

1rm11 l.

'1'l't/111 2.

Esquemas derivados de 3 C3AD •

Esquemas

C3AR •

derivados

de

3

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

011 CONTRAGAMBITO ALBIN

•tn

l.

J ""'' 2.

Esquemas sin

Esquemas

3

o

O

PDXP

derivados de 3 PDXP PSD .

~~rd6n l.

~•·al6n 2.

S P3TD

S

S P3CR •

o

o

CD2D y

11 \Millrü DE DAMA ACEPTADO.

1""'" J.

'Jrma 2.

de

Jugadas distintas

Bsquemas derivados de 3 C3AR •

3 C3AR

o

o

o

o

o

o

o

o

:¡,.,.,·J6n 1.

Lln~a l.

Linea 2.

3

P3R, 3

4 P3R

4 P4R

P3TD, 3

y

4

P4CD, 3

o

o

A5C.

P4TD

9

o

P4AD, 3

o

o

o

o

o

o

o

b

o

o

o

o

o

o

o

o

o

13 .

15

17

19

22

25

29

31

33

36

37

40

43

44

47

49

51

54

56

58

59

60

63

li~t·clórt 2.

l .

Linea 2.

Linea

L mt!a

3.

A)

B)

1)

2)

3)

1)

2)

3)

3

4

4 D4Tj

4 P3R

• ••

C3AR •

o

,

,

,

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o

o

o

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o

o

o

o

o

o

o

o

o

C3AD •

,

Continuación 4 ••• ASC • Alternativas 6 C3A y 6 CD2D Alternativa 6 0-0 • Alternativas 6 D3C y 6 P3TR A4T

Continuación 4

7

S AXP P4A •

Alternativas 7 C3A, 7 P4R y 7 PXP • •

Alternativas 7 P4TD y 7 P3TD • Alternativa 7 D2R •

P3R

o

o

o

o

o

GD DEFENSA ESLAVA

o

o

o

o

Tema l .

Esquemas derivados de 3 PX P PXP .

'Sección l.

S ección

Z.

L l11ea J. L inea 2.

6

6

7

7

•••

•••

A4A

P3R

C4TR. 7

A3D

o

••• A2R •

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

Tema 2.

Esquemas derivados do 3 C3AD •

o

o

o

Esquemas derivados de 3 C3AR •

Secctófl l . S ec ci ó 11 2 . S ección 3.

4.

S

3

3

3

3

P4R

P XP

C3AR

1"3R

o

o

o

,

o

o

ecc 1ó 11

Tema 3.

o

o

o

o

o

o

o

Sección l . Seccton 2.

Lfnea l.

L fllea 2.

A.)

B)

1)

2)

3

3

P3R seguido de 4

C3AR

,

S

o

P4TD

o

,

.

C3T ,

A4A •

o

o

,

o

P4AR o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

Continuaciones S P3R y S P4R •

Continuación

4 P3R

4 C3A

Alternativa S

Alternativa S

GD

DEFENSA SBMIESLAVA

Tema J.

Esquemas derivados .do S ASC

S ••• P3TR PXP

S

o

o

10

,

o

o

o

Secció n l. Sección 2.

o

o

o

o

o

o

D3C •

o

o

o

o

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o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

,

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

65

6S

67

69

70

71

73

74

76

78

80

82

84

86

87

89

90

92

93

93

96

98

100

l OS

105

109

109

112

113

117

118

121

12S

126

127

129

Tmra 2.

ESquemas derivados de

S

P3R •

:,, cción

S ección 2. Linea l.

Lfnea 2.

Lfllea 3.

J .

6

6

A 3D, 6

PXP seguido de 7

PSC

ASC, 6

o

,

o

o

8 ••• P3TD

8

8

,

.A2J;

A2R

P4CD •

o

o

llD DEFENSA ORTODOXA .

Tt!ma l.

Tema 2.

3.

T ema 4.

T~ma

, Defensa Vienesa •

Variante

Mosc1Í

Gambito

Defensa

Ortodoxo

Tarrasch

Secciór1 l . Sección 2.

••• PAXP • 4 ••• PRXP

4

Tema 5.

Defensa

S ecci6n 1. Sección 2.

Te ma

6.

Tema 7.

Tema 8.

T ema 9.

S ección J. Sección 2. Lmea l. Linea 2.

Tema JO.

o

,

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

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o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

o

Semi-Tarrasch

6 P3R

6 P4R

Petroslan

Defensa

Variante

Defensa

Defensa

Moderna

Manhattan

Cambridgc

• A3D, 7 AXC, 7 D3C •

Sprioga

6

6

D2A, 6

C3A

P3TD, 6

A3D

1 C2.D, 7

7

PXP

o

.

o

Defensa

S

Ragozln

los

8

l .

Sección 2.

Sección

D4Tj

S PXP

Tema 11.

Variante

8

8

9

9

9

de

Cambios

C4T

0 ·0

o

o

Sección l.

Secciór1 2.

Ll;tea l.

Linea 2.

••• ClA,

P3TR, 8

P3TD, 9

TlR 10

TlR

P3TR •

0-0·0 y 10 P 3TR

Linea 3.

10 0·0

A.)

B)

C)

• Continuación 11 TDIR • Continuación 11 TDIC •

Continuación 11 AXC

o

,

11

o

o

o

o

o

o

o

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o

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o

o

"

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o

o

131

133

135

136

138

140

143

147

150

154

157

159

161

166

168

171

174

178

183

186

187

189

189

191

193

195

199

203

205

208

209

212

214

215

217

2.18

'l«'mrl 12.

Variante

Clásica D3C, 7 A3D ,

7

Sec:cl6n l.

7 D2A,

Sección 2.

7 TlA

 

Lfnea l.

7 ••• P3TD

Lfnea 2.

7

P3A

A)

Continuaciones

 

13 PXP,

A3C

B)

Continuación

13

D2A

13

PSD, 13

Tema 13.

Variante

9

9 TIA,

D2A, 9 CXC, 9 A3D, 9 D3C •

Lasker

9

l.

Succión 2.

Sección

PXP •

Tema 14.

Variante Tartakower

Sección l.

Sección 2.

8 A3D,

8 PXP

8 D2A, 8 TIA,

INDICB DB PARTIDAS MODELO ,

8 A2R

'

o

o

12

o

P4R, 13

o

o

o

o

o

o

220

225

228

229

232

234

236

239

241

243

246

247

250

253

SIMBOLOS UTILIZADOS

R

D

A

e

T

p

j

1-0

0-1

:!:

::¡:

-

;!;

:¡:

0-0

0-0-0

Rey

Dama

Alfil

Caballo Torre Peón Jaque Negras rinden Blancas rinden Ventaja del blanco Ventaja del negro Igualdad Ligera ventaja del blanco Ligera ventaja del negro Enroque corto Enroque largo

1 Jugada buena Jugada muy buena

1!

?

??

1?

'11

f6

Jugada mala Jugada muy mala Jugada interesante y bastante fuerte Jugada interesante pero que tiende _ a ser débi! Jugada distinta a

X Captura

() El número entre paréntesis t'em}te i3.l diagrama

INTRODUCCION

La apertura 1 P4D se popularizó como resultado de los éxitos defensivos del negro ante la durante tanto tiempo temida apertura 1 P4R. Contra 1 P4R

el ~egundo jugador lograba la igualdad respondiendo

• P4R, pero, en general, a costa de una abundante

1

liquidación de material que conducía a posiciones prQ<e

pensas a las tablas. Naturalmente, esta circunstancia no satisfacía, por lo menos al blanco, lo cual explica que elaborara formas más refinadas de estrategia y, así, las aperturas de Peón de Dama experimentaron un gran auge. En el prest>nte tomo analizaremos la respuesta

negra 1

y dejaremos para el siguiente {Aperturas semicerra-

das) las réplicas que se apartan de la simetría.

En primer lugar estudiaremos las aperturas deno minadas en sentido estricto (*) del Peón de Dama (PD). Bajo esta denominación se incluyen todas las variantes que derivan de 1 P4D P4D (1) en las que el blanco omite la jugada 2 P4AD. Se trata de esque- mas poco frecuentes, por lo que las distintas posibili~ dades (2 C3AR, 2 C3AD, 2 A5C, 2 P4R) carecen (a excepción de 2 P4R, Gambito Blackmar-Diemer) de nombre propio. A continuación analizaremos la res- puesta 2 P4AD, con la que se plantea el Gambito de

. La visión panorámica de las distintas aperturas cerradas se muestra en el siguiente cuadro sinóptico,

P4D (obsérvese la analogía con 1 P4R P4R)

Dama (GD).

~ Bu un sentido ampUo, la expresión "aperturas do Peón de Dama" designa todos los juegos derivados de 1 P40.

15

1
1

En la mayoría de partidas

e! blanco continúa con 2 P4AD, que plantea el fuerte

Gambito

de Dama {GD).

que nos servirá asimismo de pauta para el desarrollo del libro:

Aperturas cerradas {Gambito B~ac~ar-Diemer (2 P4R}

sin

P4AD (PD'

Otrns conlllluae~one:: (Z ASCR, 2 C3AD,

• 2 C3AR)

f Defensa Simétrica (2 ••• P4AD)

Defensa Marshall (2 ••• C3AR)

Apenuras cerradas Contragrunbito Albin (2 ••. P4R)

con 2 P4AD (GD) (Defensa Chigorin (2

C3AD)

GD aceptado (2

GD Defensa

GD Defensa Ortodoxa (2 ••• P3R)

PXPl

Eslava (2 . •. P3AD)

Desde el -p~to de vista histórico, el Gambito de Dama se ~en~IOna. con algunos análisis, en los tra- tados d~ aJedrez más antiguos; por ejemplo, en el M~nuscr1to de Gotinga (1490) , en los análisis del es- pano! Ruy López (1561) y en los del italiano Salvio (1604). Pero _su empleo_ no empezó a ser frecuente basta muy a fmales del Siglo pasado y a principios del pr:sente. ~u ¡,.opularidad creció hasta ser casi "lo ún1co que JUgaba un maestro". Tanta gloria no podía ser eterna Y el ex campeón mundial Tal, con sus bri- lla:ltisim:~:s victorias con el Pe6n de Rey, dividi6 las preferencias de los ases del ajedrez. Hoy las apertu- ras de PD y las de PR oC'upan cada una aproximada- mente el 40 por ciento de las partidas magistrales.

Primera

Parte

APERTURAS CERRADAS SIN 2 P4AD

Como hemos indicado ya, estas aperturas reciben

la denominación conjw1ta de Aperturas de PD, dando

a la expr~sión Peón de Dama (PD) un sentido

aq

1i

restringido.

16

GAMBITO BLAC~AR-DIEMER

( 1 P4D P4D

2 P4R )

Esta entrega de Peón fue practicada y analizada t"n 1882 por el ajedrecista estadounidense Blackmar, partidario de ~ntregar un segundo Peón (1 P4D P4D 2 P4R PXP 3 P3AR). A pesar de que esto propor- ciona un juego vivo, el negro logra buena posición, por lo que ~ste gambito (en ·principio llamado Gam- bito Blackmar) nunca fue popular. Muchos años más tarde (hacia 1935) fue adoptado y analizado por Die- roer, maestro alemán de ajedrez por correspondencia, quien demostró la fuerza de 3 C3AD (en lugar de S J.=>3AR). En 1956, el propio Diemer publicó una mo• nografia sobre tsta apertura; sin embargo, a pesar de un fugaz esplendor en esa época, fue rápidamente olvidada y hoy po1· hoy ca1·ece de importancia ma- gistral. No obstantE::, el estudio del Gambito Blackmar• Diemer (2) resulta aconsejable porque, a otro nivel, p1·oporciona resultados asombrosos. Por otra parte,

2 Las grandes posibilidades combinativas que ofrece el Gambito Blackmar·Diemer pueden ser aprovechadas por quien
2
Las grandes posibilidades
combinativas
que ofrece el
Gambito Blackmar·Diemer
pueden
ser
aprovechadas
por
quien
ama
el
juego
agresivo
o
bien quiere
aprenderlo.
La posición del diagrama
se
produce
también
des·
pués
de
1
P4R
P4D
(De-
fensa Escandinava) 2 P4D.

19

La posición del diagrama se produce también des· pués de 1 P4R P4D (De- fensa Escandinava)

hu lu ,, t·n la:~ pnrtidas de los maestros se da en algu- nva &'11 1111, aunque por inversión de jugadas; por ejem-

plo.

lu

partida Spassky-Filip,

1956,

se. inició

con

1

P•!U C3AR

2 C3AD P4D

3 P3A A4A

4 A5C A3C

5 P4R PXP, que lleva a w1a variante del gambito:

1 P4D P4D 5 A5C A3C,

2 P4R PXP

3 C3AD C3AR

4 P3A A4A

2

PXP

con

El negro puede rehusar el ofrecimiento de Peón

P3AD, pasando a la Defensa

1

P3R o

1

PXP m negro puede rehusar el ofrecimiento con

4

1\ 1t\ que, tras 5 PXP CXP 6 D3A C3J:? . 7 A4AR P3R ll d-0-0 P3AD, proporciona Wla posiciÓn favorable 111 ~6D? PAXP 10 CXP A5R 11 D3R PxC 12 TXP

1'11\).

L'l <•xp

La captura con Dama es peor: 5 DXP DXP

6 A~R

DIICR

7 D2A P4R!, y el negro tiene W1a gran ventaja.

Francesa o Caro-Kann, respectivamente.

5

. P3K!

3 C3AD

Con el plan

A2R,

.•• C2D,

0-0 y

P4ADI

La antigua continuación de Blacktnar, 3 P3AR,

P4Rl

que proporciona ventaja al negro (4 P5D A4AD! +;

quedó refutada con el fuerte contragolpe 3

4 PDXP DXDj 5 RxD deja débil el PR). Es intere-

4 CR2R, aw1que el negro logra

sante 3 A4AD A4A muy buen juego con 4

A3C.

C3AD

5 A3R C3A

6 C3C

3 C3AR

Combinar el desarrollo y la defensa es, como sabe- mos, la mejor estrategia en la apertura. En este sen-

tida cabe considerar también 3

A4A (aW1que, en

general, conviene movilizar antes los caballos que los alfiles): 4 P3Al PXP 5 CXP (o 5 DxP DlA 6 A4AD

P3R 7 CR2R -.r) 5

A5C 6 A3D C3AD 7 P5D! C5D

8

CX9!!

A XD

9

A5Cj

P3AD

10

PxP DXC

11

PXPj R.lP. 12 PXT(=D)j R2A 13 C5Dj R3D 14

A4Aj R3R

15 DB.Ajl RXC

16 D6A mate (Diemer-

Reinle,

1932).

No resulta aconsejable, en cambio, 3

 

P4U pOr·

que debilita

el

ala

de Rey

y

retrasa

el

desarrollo:

4

conduce a Wla posición ·del

Gambito StaWlton -1 P4D P4AR 2 P4R- muy

6

A5CR

(4 P3A PXP!

buena para el negro) 4

C3AR

5 A4AD P3R

D2D C3A

7 0-0-0 y 8 P3A, con gran juego blanco.

4P3A

Esta es la idea del gambito: entregar Wl Peón y conseguir el dominio de la columna AR.

20

También puede jugarse 5

P3C~ , pe~o n? ~l mo-

ASC, que resllita mas debil (ver

purtida modelo 1, Marmoud-Fen-antes, 1957).

6 A5CR La clavada de Caballo tiene por objeto neu~ralizar In defensa que esta pieza ejerce sobre la casilla 4D (que evita P6D del blanco).

8

'VImiento n atural 5

A2R (3)

evita P6D del blanco). 8 'VImiento n atural 5 A2R (3) 3 La ventaja de desan-ollo

3

La ventaja de desan-ollo del blanco y la columna AR semiabierta no compen· san el Peón sacrificado.

El negro tiene ventaja, ya que posee una posición

sólida y Wl Peón extra. El plan de juego es

0-0,

C2D,

P4AD!, demoliendo el centro blanco (7

A3D C2D 8 0 -0 P3TR! 9 A4T P4A+). El blanco sólo puede confiar en un ataque de piezas contra el enroque adversario, pero el éxito dependerá de la mala defensa, no de las posibilidades reales que ofrece la posición.

21

PARTIDA MODELO l. Marmoud-Fcrrantes,1957.

Las

cinco primeras jugadas son las de la variante prin- cipal.

A5C 6 P3TR A4T 7 P4CR A3C 8 A4AD P3R

10 D2R P3A 11 AxC AXA 12 0-0-0

14 C5R A2T

5

9 A5CR A2R

A2R

13 P4TR P3TR

15 CXPAR!! R x C

16 DXPj R1R

1-0.

17 D7Aj R2D

18 P5D P4A

19 P6D

Las cinco

PARTIDA MODELO 2. Sohm-Kiein, 1956.

primeras jugadas son las de la variante principaL

7 AXPj RXA

8 C5Rj) 7 0-0 A3D 8 DlR D2A 9 D4T CD2D .10

5

.•• P3A

6 A4AD P3R (6 ••. A5CR?

A5CR P3TR 11 TDlR C4D 12 CXC PAXC 13 TXPj!! PXT 14 D5Tj RlA 15 C5Rj C3A 16 AXC RlC

17 D8Rj AlA

18 A8D, 1-0 (18 ••• D3D

19 C6C!).

OTRAS APERTURAS DE PD SIN 2 P4AD

( 1 P4D P4D

2 C3AD o 2 C3AR)

TEMA

1

Esquemas derivados de 2 C3AD

~a idea

de

2

C3AD es desarrollar el AD a 4A y

~egwr con P3R, C3AR, A2R, 0-0, que conducen a un Jt~ego .muy posicional (maniobra de Capablanca), bien Situarlo en 5CR para intentar el avance P4R en las mejores condiciones.

2 ••. C3AB

0

!?ara oponerse a P4R, objetivo del blanco en esta vanante. Otra forma de impedir el mencionado avan- •

ce del PR es 2

5 P3R

A4A (menos recomendable que 2

3 A5C P3TR

4 A4T P3AD

C3AR), pero tras

-

D3C 6_ TIC P3R 7 A3D, el blanco está mejor. Es mteresante observar que después de 2 3 P4R, el juego pasa a la Defensa Francesa.

P3R

•••

22

3 A5C Para responcler a 3

La continuación 3 A4A lleva a una rápida igual-

dad; por ejemplo, 3

5 A XA PXA!, el negro está mejor). Tampoco es satis-

5 A5C P5D

factoria la linea 3 C3A P4A

P3R 4 P3R A3D (si ahora

P3R con 4. P4R! +.

4 PXP C3A

6 AXC PRXA

7 C4R A4A

8 C6Dj AXC

9 PXA

D3C! ,. pues el negro tiene un juego muy libre.

3

P4A

Una jugada complicada, ya que permite doblar un Peón. Las opin1ones de los maestros difieren acerca de la jUgada mejor (por ejemplo, Gligoric recomienda la

del texto, y Bronstein, en cambio, 3

quienes prefieren 3

a continuación algunas lineas para que el lector pue- da escoger según su gusto y temperamento personal:

P3A; no faltan A4A). Daremos

CD2D o 3

3

PRXA 6 P4R A5CD 7 PXP 0-0 8 CR2R PXP 9

(Mestrovic-Bronstein,

D2D

8 C3A C2D =; 4 P3R!?

5 P4R PXP

P3A

C3A

4 P3R D3C

5 AXC (mejor 5 TIC) 5

10 0-0-0 TlD =

A4A

1971); 3

4 AXC (4 P3A P3A

6 AXC PRXA

7 PxP A3C

P3R

5 P4CR!

A3C

6 CR2R P4A

7 C4A D3C 8

A5Cj

C3A

9 P4TD! ±, Ciocaltea-Tabor, 1971) 4

PRXA

7 DXA A5C

5 P3R P3A

6 A3D AXA (6

A3C 7 P4TR ±)

10 P4CR ±

8 CR2R 0-0

9 0-0-0 C2D

(Gufeld-Ujtumen, 1971); 3 •

CD2D (lo más sólido)

4

C3A P3R

(4

P3TR

6 P3R! =;

4

P3CR

5 D2D

P3TR

5 A4T P4A! 6 A4A P3A

7 0-0-0

A2C =)

5 P4R

(5

P3R

A2R

6 A3D P4A

7 0-0

0-0 =, Larsen-Kavalek,

1970)

5

P3TR

6

A4T

(6 AXC CXA

7 P5R

C5R ~. o

7 A3D A5CD

8 pxp

PXP

9 0-0 0-0 ~. Rosetto-Gligoric, 1966) 6

P4CR

7 A3C CXP?! (mejor 7

A2C

P3A±.

4 AxC

PXP) 8 CXC PXC 9 C2D

10 P4TR AXP

11

(9

••• P4AR

10 A4.AD ±)

Evidentemente. si 4 P3R el negro replica 4 ••• P3R,

0-0, lo cual

con el plan

es muy satisfactorio para este bando. Es peor 4 P x P

debido a 4

C6Dj AXC 8 PXA D3C! =F.

23

C3A,

A2R,

D3C,

P5D 5 AxC PRXA 6 C4R A4A 'l

4

La captura con el PR permite al blanco presionar sobre el PD adversario (que carece de las defensas

·· · P3A, ••• P3R) mediante el plan P3R '

PCXA

CR2R P3CR '

'

A2C.

5 ~4R

7 C3C P4R, el negro

domma u ocupa ventajosamente todas las casillas cen- trales.

5 PxP

P5D

6 C4R P4A

5

PDxP

Un

error

~;erfa 5

•••

P3R? a

causa

de

6 PRXP

PRxP, y la estructura negra de peones es pésima.

6 PXP

Mejor que 6 P5D A4A

7 CR2R A3C

8 C3C P4A

9

P4TR P4TR, con un eventual

A3T, •• • P5AR.

6

D4T

No 6

DXDj?

7 TxD, y el negro no puede parar

todas las amenazas (C5C, C5D, CXP).

7 D5T

A3TR, y para

defender el PAD; sm embargo, parece mejor 7 D4D,

Para impedir

~4TR. seguido de

~unque tras 7

A4A, 8

Juego muy act1vo. .•• A2C! (4)

7

C3A el negro posee un

muy act1vo. .•• A2C! (4) 7 C3A el negro posee un 4 24 El plan negro

4

24

El plan negro consiste en

0-0,

P4Al,

que

for·

talece el centro, valora la

pareja de alfiles y

naza recuperar el Peón.

ame-

El negro_ tiene mejor posici6n debido a la gran

P4A! Si en lugar de

fuerza ofensiva del avance

•. A2C se juega 7 taja: 8 0-0-0 P4A

7

CXA

P3R, eJ blanco consigue ven-

10 AXAj

12 DXPAj A2R 13 CR2R ±)

9 A5Cj C3A (9

A2D

11 TXC! RXT

10 P4CR.

PARTIDA MODELO 3. Mestrovic-Gllgoric, 1971.

Las

siete primeras jugadas son las de la variante prin- cipal.

8 A5Cj

C3A

(8

A2D??

9 D4C!

AXA?

10 DSA

mate; 9

TIC

10 0-0-0 ±) 9 CR2R 0 - 0

10 P3TD

P41;.

14 A4T P4T

A5A

21 TIA D3TD!

D7D

26 CXpj R1T P8A(=C)j, 0-1.

11 0-0 D2A

12 P4CD A3R

13 TDlD TDlD

17 PTXP

20 PxC D3A

24 C3C

15 C5C D4R

16 P3AD PxP

18 TXT TXT

19 C5-4D CXC

22 AlD D7T

23 P3T A6D

25 CXPA P6R! (25

DXT

26 D4C, ganando)

29 D3C

27 D4T PxPj

28 R2T TXP

TEMA

2

Esquemas derivados de 2 C3AR

En este tema se da visión general de los esque- mas en los que el blanco desarrolla su CD por 2D

y deja libre la casilla 3AD con la intención de forta-

l~cer el PD (contra

general, se tr'lta de posiciones muy düíciles de for- zar, pero poco ambiciosas· el negro iguala fácilmente.

2 ••• C3AR

Lo más usual; sin embargo, es posible también C3AD 3 A4A A5C 4 CD2D P3R 5.P3R A3D

6 A3C C3A

con igualdad (9

A3D, D3C ±, Hort-Dückstein, 1968). Los maestros "afi- l'IO,'\ados" a lo.; sistemas indios prefieren la continua-

clón 2 ••. P3CR 3 P3R C3AR 4 A3D CD2D 5 0-0

7 A2R 0 -0 8 0-0 AXA 9 PTXA C5R!,

P4AD) con P3AD y P3R. En

2

C2R? 10 P4A, con el plan TlA,

25

P4A

6 P3A A:&C

7 CD2D 0-0

8 P4R PXPR

9 CXP

prPsión sobre

1a columna

AD

semiabierta. Por otra

CXC

10 AXC D2A

ll D2R PXP=

(por ejemplo, 12

pu-t.e, 5 A3D tiene el inconveniente de que se pueda

cxp P3TD

13 T1R C4A

funovic-Matanovic, 1964).

3 A4A

14 A2A A2D y .• . P4R, Tri-

El blanco, como hemos ya indicado, tiene la inten- ción de jugar P3R, P3AD, CD2D; esto dificulta la acción de su AD, por lo que se ha ensayado sacarlo fuera de la cadena para soslayar este problema. La jugada 3 A5C t•ene la misma idea que 3 A4A, pero es menos fuerte: 3 ASC C5R 4 A4T (4 A4A P3R 5

CD2D A3D =)

nimo el negro tiene la igualdad.

El maestro C'olle jugó con gran frecuencia 3 P3R, pero con la iáea de realizar P4R oportunamente y sacar partido de los posibles errores estratégicos ne- gros. Hoy se sabe cómo neutralizar el sistema Colle:

D3C, y como mi-

4

P4AD

5 P3R

3 P3R P3R 4 A3D P4A 5 P3A CD2D 6 CD2D A3D '1 0-0 0-0 8 P4R PXPR 9 CXP CXC 10 AXC C3A

11

A2A PXP

.1.2 P XP PSCD, con igualdad.

3

P3R

Es interesante 3 •• • P3CR; por ejemplo, 4 CSA (4

P4A pasa a la Defensa Grünfeld, que se estudiará en el libro Aperturas semicerradas) 4 •.• A2C 5 P3R

DlR, 9 •••

P4R), pero con 8 P4R! el blanco logra ventaja.

4 P3R Para seguir con CD2D, A3D, 0-0, TlR, P4A, que sería muy eficaz contra Wl juego pasivo.

0-0 6 A2R P::!A 7 0-0 l;R2D (para 8

4

.•. A3D

La casilla i.deal para el AR; se trata de jugar por

el control de la casilla 4R (cada bando quiere realizar P4R en óptimas condiciones). Es más pasivo el plan

4

A2R 5 A3D CD2D 6 CD2D 0-0 7 P4TR T1R

8 P4CR ClA 9 P5C C3-2D 10 C5R, y el blanco

posee

mejor es 4 .•. P4A! · por ejemplo, 5 P3A (5 PxP de- bilita la casilla 5R) 5 • •• D3C! con igualdad.

5A3C

No sirve 5 AxA? P XA! porque el negro ve facili-

tada su tarea para 1·ealizar

26

P4R y, además, ejerce

Lo

w1

fuerte

ataque

(Rakic-Marovic,

1966).

olt•bilitar

11 P XA

AXA

(lo que no comp en sa el fuerte control sobre

la

estructura

de

peones

tras

5

.1H): 6

D3D

7 D2D (7 P3CR D5Cj) 7

P4A

8

I'JA C3A, y

muy cómoda.

el segundo jugador tiene Wla posición

.• 0-0

Para realizar el avance ••• P4AD sin temor a A5Cj.

6 A3D

Con la intención de valorar la columna TR des-

pués de 6

11

P4A

AXA

7 P3A

7 PTXA.

Naturalmente, 7 PXP? AXP 8 0-0 permite el plan

D2D, •.• TD1D.

C3A,

TlR, ••• P4R, ••• A5CR, •••

'1

•• C3A Un grave error estratégico sería 7

P5A? debido

,, 1n maniobra del blanco A2A, CD2D, D2R, P4R!, que

nlorga ventaja a este bando. K CD2D D2B

Este par de jugadas va dirigido a realizar el avance 1'·1 R. Sin embargo, es mejor 8 ••• D2A!, que controla

!·~ casilla 5R e impide el fuerte moví-

.,,u•nto adversario.

11 l ' 5B! (5)

clln • ctamente

adversario. 11 l ' 5B! (5) clln • ctamente Z1 El blanco ha logrado. su- perioridad

Z1

El blanco ha logrado. su-

perioridad

porque

ha

im-

pedido la reacción .•. P4R.

1<:1 blanco

ha

conseguido superioridad posicional

D3A, TD1R, P4R, co

obtiene una gran ventaja. Si el negr

cnusa del control que ejerce sobre la casilla 5R. U

plan muy fuerte es P4AR. 0-0

lo que el blanc

captura en 5R, entonces, tras PXA, se ve obligado retirar el CR, ;:on gran peligro contra el enroque.

PARTIDA MODELO 4. Pushmaun-Szekely, 1972.

La

nueve prim.eras jugadas son las de la variante prin- cipal.

9 .•. AXC

PsA 12 PxP nxP ts o-o nsT 14 esA o 14 P4R ±) 12 CSA P5A 13 A2A P4CD 14 A4TR D1R 15 P4CR!

10 PXA C2D 11 P4AR P4A? (mejor 11 ,, ,

pxp 19 A6C, 1-0 (20 D5T, 21 D7T es im.parable).

16 C5C P3TR

17 DXP!! PxC

18 DXPC C4

21 D7T es im.parable). 16 C5C P3TR 17 DXP!! PxC 18 DXPC C4 28 Segunda Parte

28

Segunda

Parte

AD

APERTURAS CERRADAS CON 2 P4

Con 2 P4AD queda planteado el. G~bito de Dama (GD), cuyas ramificaciones h.emos md~Sado e~ el cua - 11ro sinóptico expuesto en la mtroducc10n al libro.

GD DEFENSA SIMETRICA

( 1 P4D P4D

2

P4AD P4AD)

Las reacciones temáticas para las negras son, en el

<¡nznbito de Dama,

nudo, han de prepararse para ser realizadas en el momento adecuado. La Defensa Simétrica está valo- • ada como cla ·.,.mente inferior, porque las piezas ne-

l! l"llS no pueden ocupar las casillas que les proporciona

•·1 avance

vo tasos aislados.

:1 I'A XP Para provocar la temprana salida de la Dama. Evi- d••nlemente, 3 PDXP permite la fuerte contestaciól'l P5D! 4 C3AD, con un juego magnifico para el ud versario.

P4AD y •• • P4R, pero, a me-

P4AD. Por tal motivo no se practica, sal-

;1

:1

C3AR

DXP

4 C3AR! PXP 5 C3A! D4TD (5

7 l'XD, y los dos caballos blancos crearán grandes

runt•nazas) 6 CXP C3AR 7 C3C D2A 8 P3CR P4R 11 A2C C3A 10 0-0, con amplia superioridad posi- • lonal y de desarrollo. i l'4R!

PXP, conducen

C3AD

7 PXC C3T. Es

La captura con Dama es muy débil: 3

DlD 6 DXP! DxD

Otras jugadas, a

máximo

a

5 PXP CXC

excepción de 4

1omo

l'

P

la igualdad; por ejemplo,

6 DXDj RxD

4

lntt•resante 4 PXP DXP

5 DXD CXD

6 A2D P4R

7

<'3TD AXP 8 TlA ±.

'

CXPR

para

uwnos y peor posición.

Unica

jugada

5

p

no

quedar

con

un

Peón

de

La estrategia del blanco consiste en dificultar el

la presión del P5D.

th'lllll'rollo adversario gracias

a

31

5

CXPAD

Tampoco

sirve

5

D4Tj

6 A2D!

CXA

(6

•••

DXPA?

8

6

y

TlA) 8 P3TD ± .

7 D4Tj

8 DXC) 7 CXC P3R (7

DXP

8 6 y TlA) 8 P3TD ± . 7 D4Tj 8 DXC) 7 CXC P3R (7

.:3AR

También es fuerte 6 C3AD P3R

9 P3TD PxF

7 P4CD D3A

11 C3R

D2A C4-3T

(Bondarevsky-Lipiniks, 1960); el plan es A2C, A5Cj C3A y 0-0).

10 CXP D4Rj

6

.•• P3R

 

Mejor que 6

 

A5C

7 A5Cj C1-2D

8 C3A, ya qu

el negro debe eliminar el Peón avanzado de su contra rio. Un grave error seria 6 ••• P3CR a causa de 7 D4D

7 C3A (6)

El blanco tiene ventaja posicional que se pone d

manifiesto tras la linea 7

CXD RlD

PxP

8 nxp DXD

10 A4AR y 11 0-0-0. La mejor defens

ventaja posicional que se pone d manifiesto tras la linea 7 CXD RlD PxP 8 nxp

es

8

C3A

9 DXDj CXD

10 C5D.

 
6

6

 

El blanco posee superio dad de desarrollo, ya qu

la

situación

de

la

únic

piez;a adversaria que es en Juego es muy expues

P ~TIDA ~ODEf:-0 5. Portisch-Bronstein, 1969.

L

 

stete pruneras Jugadas son de la variante principa

7

PXP

8 DXP D2Rj

9 A3R C3A

(9

A3R

lO

A><C! DXD

11 DXP ±) 10 A5CD A2D

11 0-0 C3R

13 DXC5 AXA

14 CXA! P3TD

15

12 C5R CXC TDID! TID

16 A6C TxT

17 TXT P3A

18 D5

(para

19 C6Dj)

18

P3C

19 C7Aj!

R2A

(19

Dxc.

20 DXCj D2R

21 T8D mate;

19

CXC

20

D8AJ R2A

21 TlR seguido de 22 TXC).

21 T7D) 20 D5D, 1-0 (no se puede evitar

32

GD DEFENSA MARSHALL

( 1 P4D P4D

2 P4AD C3AR)

el combinativo campeón

··~tadounidense Frank J. Marshall (ya fallecido; des-

tacó en el primer tercio de nuestro siglo) con la inten- •·ión de provocar un avance del centro blanco y, me- diante juego de piezas, debilitarlo con objeto de un

P4R

apenas se juega, porque el blanco

1•onsigue ventaja de espacio y una cierta iniciativa.

3 PXP Otras jugadas permite:1 3

P3R, en-

i nmdo en las defensas Eslava u Ortodoxa, respectiva-

monte. CxP Muy débil es

5 A2D

y H P4R ± . Ca1·ece de inte¡·és 3 ••• A4A

ulaque posterior

Defensa

propuesta

por

(con

P4AD,

P3AD,

o

.•• P3R).

Hoy

P3A, o 3

:1

•••

3

DXP

4 C3AD D4TD

4 C3AD CXP

CXC DXC

6 P3A ± ,

4 C3AR!

Una jugada sarprendente a primera vista, pero

e•tá justificada porque 4 P4R (lo natural y clirecto)

Cuila ante 4

7 RXD C5C, con igualdad. También es jugable 4 I':ICR, con el plan A2C, C3AR, C3AD, 0-0, P4R, con .:• an superioridad del blanco.

C3AR 5 C3AD P4R! 6 PXP DxDj

P3R

Otras posibilidades son: 4

(para evitar· 6

(8

P3AD

5 P4'R C3C

7 C3A

10 0-0 A5A

12 A6TR ±, Portisch-Szabo, 1959);

P3CR

6

11 P3TR!

11

U

O

A5C!)

A2C

8 A2R ±

9 A3R A3R

U2D C1-2D

33

7 C3A 10 0-0 A5A 12 A6TR ±, Portisch-Szabo, 1959); P3CR 6 11 P3TR! 11 U
4 C3AD 5 P4R C3C 6 C3A A5C 7 P5D AXC ('l • C4R 8

4

C3AD

5 P4R C3C

6 C3A A5C

7 P5D AXC ('l

C4R

8 c "xc! AXD

9 A5Cj P3AD

10 PxP P3

(8

P4A C3CR 10 P5A C4R 11 P4A C2D

11 P7Aj, ganando material)

8 PXA ±

C4R

12 P5R ) 7 P4R A3

4 .•• A4A

8 P5D ClC 11 A5CD).

5P4R

5 D3C C3AD 9 P4TDI ±

6 CD2D C3C

{9 ••• P4TD

10 C5R! C1-

K ••

C4D

9 0-0 (7)

1

C3C {9 ••• P4TD 10 C5R! C1- K •• C4D 9 0-0 (7) 1 Ahora ya

Ahora ya no se debe temer la clavada ••• A5C ni ••. P4R.

5 ••. C3AR

Tras

9

PXP

10 CxP

CxC

11 PXC, la posición

negra

es

claramente