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tal vez bandoleros, galgos carniceros, en pos del tesoro.

Al fin paró el coche ya entrada la noche, y abriólo el gentío con gran reverencia; y (¡extraña ocurrencia!) lo hallaron... ¡vacío! Tal es, en retrato, más de un mentecato de muchos que encuentro. ¡Qué afán! ¡Qué aparato! Y nada por dentro.

¡Triqui! ¡Traque! ¡Juipi! ¡Juape! ¡Arre! ¡Hola! ¡Upa! ¡Vivo!, ¡Carambola! Así del pescante, feroz, jadeante, se explica el cochero de un coche viajero que alzando humareda y atroz polvareda veloz bamboleante, más brinca que rueda. Y el látigo zumba; y todo retumba con tal alboroto, cual de un terremoto que al orbe derrumba, y toda la gente se agolpa imprudente a ver qué noticia al mundo desquicia, o qué personaje va en urgente viaje de cántaros de oro, que siguen ligeros

No me lo hagas de tormento ¿te divierte dar la muerte a una pobre mariposa? ¡ay¡ quizás sobre una rosa Me hallarás muy pronto inerte. ¿Por qué quieres un ropaje que me ha dado Dios bendito? ¿De qué alitas necesitas si no vuelas cual yo vuelo? ¿qué me resta bajo el cielo si mi todo me lo quitas? Días sin cuento De contento El Señor a ti me envía. Y del sol resplandeciente Que me viste de colores ¿Me regalas tus dos alas? ¡son tan lindas! ¡te las pido! deja que orne mi vestido con la pompa de tus galas Tú. Vagarosa Rica en tinte y en donaire ¿qué haces tú de rosa en rosa? ¿de qué vives en el aire? Yo. niñito tan bonito. Y una gota de miel pura Le ofreció con dulce guiño Ella. Y de gozo temblorosa.Mariposa. Expiró la mariposa . ansiosa. Vuela y posa En su palma sonrosada. ya saciada. Oyó el niño Con cariño Esta queja de amargura. de flores Y de olores. Y de espumas de la fuente. tú que tienes tanto traje. Y allí mismo. Mas mi vida es un solo día.

Por la noche se acostó. Y voló con él al río. ni un saludo Cutufato hacerle pudo. y en el suelo despertó. mas salió. lo echó al agua horrenda y fiera de cabeza. y. ¡Oh! ¡qué grande se hizo el gato! ¡qué chiquito el Cutufato! ¡Y qué caro al bribonzuelo su barbarie le costó! Más fue un sueño. ¡qué horror! casi desnudo lo arrastró. y riéndose el impío desde lo alto de un cerezo lo echó al río. que le dijo: ¡Hola! al instante ¡Ven conmigo! Perdió el habla. con la cola haciendo un nudo de una pierna lo amarró. Resistido estaba el chico. Quiso el niño Cutufato divertirse con un gato. pero el otro callandico. y entró a verlo un visitante el espectro de un amigo.CUTUFATO Y SU GATO. y colgándolo a manera de un ramito de cereza . de una tirada del cabello. le ató piedras al pescuezo. con un tiempo oscuro y frío. todo el mundo se durmió. Tiritando y sin resuello se ocultó bajo la almohada.

borriquitos hay que una vez aciertan por casualidad. y sonó la flauta por casualidad. ó mal. Cerca de unos prados que hay en mi lugar. pasaba un borrico por casualidad. salga bien.EL BURRO FLAUTISTA Sin reglas del arte. me ha ocurrido ahora por casualidad. y dio un resoplido por casualidad. que un zagal se dejó olvidada por casualidad. Esta fabulilla. Acercose a olerla el dicho animal. Una flauta en ellos halló. Oh! dijo el borrico: ¡qué bien sé tocar! ¡Y dirán que es mala la música asnal! . En la flauta el aire se hubo de colar.

y él me perdona. Moraleja: ¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil! Una cigarra al animal más útil. que a mi amo sirvo bien.EL BUEY Y LA CIGARRA Arando estaba el buey. Mas ¿si me habrá entendido el que a tachar se atreve en obras grandes un defecto leve? . usted no conociera lo torcido. entre tantos aciertos. y a poco trecho. pues. la cigarra. ¡ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho! Pero él la respondió: Señora mía. si no estuviera lo demás derecho. un descuido. la haragana reparona. le decía: ¡Ay!. cantando. Calle.

Moraleja: La alabanza que muchos creen justa. Un gato replicó: Pues esa virtud yo la tengo también.. se esconde. . y torciendo el hocico. Ya no me gusta.. Aquí se asusta mi buen ratón.. injusta les parece.EL RATÓN Y EL GATO Cierto día dijo un ratón en su agujero: no hay virtud más amable y estupenda que la fidelidad: por eso quiero tan de veras al perro perdiguero. le responde: ¡Cómo la tienes tú!.. si ven que su contrario la merece.

¿No estaría mejor metido. en el hueco de un gran árbol.EL SAPO Y LA LECHUZA Una lechuza encontró buen refugio. . La lechuza se asomó. mirando fijamente al sapo . por mostrarnos sus galas nos muestran sus defectos. que creen ser perfectos. por lo tanto sus vecinos no la conocían. nunca dejaba el hogar en horas del día. haciendo gala de su belleza. dentro de algún agujero? Moraleja: Algunos vanidosos. por eso no salgo de día.que era mucho mas feo que ella. Y como sus hábitos son nocturnos. ¿porque no asoma su cabeza. por la ventana así podremos comprobar si es bella o fea como suponemos?-. Un día.y le respondió: -Es verdad no soy bonita. pero usted que hace por aquí a estas horas. paso un sapo y se detuvo bajo el gran arbusto y le dijo: -Señora lechuza.

así sal ella!" Moraleja: Juzguemos la calidad de una obra por el resultado obtenido y no por la rapidez con que ella ha sido realizada.. de esta suerte le habló con falsa risa. pues las mas grandes obras suelen ser fruto de una largar paciencia. y ya estará acabada a mediodía. Don gusano? Esta mañana la empecé temprano. muy propia de su orgullo: "¿Qué dice de mi tela.. a la araña que tejía a toda prisa. Mire que sutil es. . mire que bella." El gusano con sorna respondía: "¡Usted tiene razón.LA ARAÑA Y EL GUSANO DE SEDA Trabajando un gusano su capullo.

abrióla el vientre de contado. que sólo en pocos meses. pero después de haberla registrado ¿qué sucedió?.LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO Érase una gallina que ponía un huevo de oro al dueño cada día. perdió su huevo de oro. cuando se contemplaban ya marqueses. y no halló mina. muerta la gallina. abrazando proyectos a veces de tan rápidos efectos. se vieron en la calle sin calzones! . quiso el rico avariento descubrir de una vez la mina de oro. Matóla. ¡Cuántos hay que teniendo lo bastante. enriquecerse quieren al instante. contando sus millones. y hallar en menos tiempo más tesoro. Que. Aún con tanta ganancia. mal contento.

Halla una parra. Fabio. frescamente. saltó y anduvo en probaduras. . quedase mirando de la alta vid el fruto que pendía. Miró. pero vio el imposible ya de fijo. al mostrar a sus dientes la alta parra negros racimos entre verdes hojas. aplica bien el cuento y di: ¡No están maduras!.LA ZORRA Y LAS UVAS Es voz común que a más del mediodía en ayunas la zorra iba cazando. algún intento. Entonces fue cuando la zorra dijo: "¡No las quiero comer! ¡No están maduras!" No por eso te muestres impaciente si se te frustra. Causábale mil ansias y congojas no alcanzar a las uvas con la garra.

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