La vía piramidal o corticoespinal

• Fascículo corticoespinal (FCE): grueso tacto descendente cuyos axones viajan desde la corteza cerebral hasta la médula espinal. • El término “piramidal”: piramides bulbares. • Existen además fibras corticonucleares o corticobulbares que descienden desde la corteza hasta los núcleos de los pares craneales. • por extensión, a menudo se engloban dentro del FCE o piramidal.

La vía piramidal

• Al FCE se le suele atribuir una función motora. Sin embargo, algunas de sus fibras participan en funciones sensitivas.

Origen
• Las fibras del FCE, alrededor de un millón en el ser humano, no parten exclusivamente de la corteza motora primaria.

. • 3% nace de las Células Piramidales gigantes de Betz.• 30-60% de las fibras del nacen en la corteza motora (área 4 de Brodman) en la circunvolución precentral.

• Area motora suplementaria (región medial del área 6) y .• 30% de fibras se origina en: • Corteza Premotora (región lateral del área 6. por delante del área 4).

.En la circunvolución límbica o del cíngulo (áreas 23 y 24 por encima del cuerpo calloso).

áreas 5 y 7 en lóbulo parietal superior. van a regular la transmisión de los estímulos sensitivos. -y la corteza sensitiva de asociación. -área sensitiva secundaria.• Además hay fibras que parten de la corteza sensitiva: -área sensitiva primaria (área 3.1 y 2 de la circunvolución poscentral. -no van a cumplir una función motora. .

La vía piramidal • Al igual que ocurre en el origen. el destino de las fibras piramidales se relaciona con estructuras de los sistemas motor y sensitivo .

La vía piramidal • Las fibras piramidales procedentes de las áreas motoras conectan con las motoneuronas del asta anterior de la médula espinal mediante una sinapsis directa o. • más a menudo. . a través de interneuronas de la sustancia gris medular.

La vía piramidal • Las fibras que nace en las áreas sensitivas de la corteza. . • Modular la transmisión de estímulos sensitivos. acaban en el asta dorsal de la sustancia gris medular donde conecta con neuronas de las vías sensitivas.

• Sin lugar a dudas. • Atribución tardía en la evolución filogenética que ha sido precedida por el desarrollo de la función sensitiva.La Vía Piramidal • Función motora de la VP es la más conocida. . la más importante en el ser humano.

. que aparece por primera vez en los mamíferos más primitivos y tiene un número de fibras cada vez mayor.La Vía Piramidal • El FCE es una adquisición relativamente reciente.

las fibras terminan. . • En la mayoría de los carnívoros.• Aumento de dimensiones de la Vía CE en las especies más evolucionadas. exclusivamente en el asta dorsal y porciones adyacentes de la zona intermedia y sirven para controlar el flujo de información sensitiva que llega a la médula. • Importancia creciente de la influencia de la corteza cerebral sobre las estructuras inferiores.

La Vía Piramidal • Con la evolución. mayor es la destreza manual de la especie. en particular con las motoneuronas que inervan la musculatura de las manos. . el número de axones que finaliza en regiones más ventrales se incrementa gradualmente. • Cuanto mayor es el número de estas proyecciones en la escala evolutiva. llegando a establecer conexiones con las motoneuronas espinales.

La vía piramidal no es la única vía nerviosa encargada de la motilidad voluntaria • Vía piramidal: Vía de Activación Directa .

Hacen escala en núcleos del tronco y reciben influencias de la corteza cerebral. Las VAI son más antiguas filogenéticamente que la VP y se dividen en las VAI mediales: -Tracto reticuloespinal(19) pontino o medial -Vestivuloespinal -Tectoespinal (21) • • .Vías de Activación Indirecta • • Polisinápticas.

• Tracto Reticuloespinal Bulbar o Lateral. • Rubroespinal(20) .• VAI laterales: Descienden por el cordón lateral de la médula.

Principales vías o fascículos descendentes con función motora .

• El control de los Movimientos Voluntarios por lo menos en las especies más evolucionadas se atribuye de forma predominante a la VP. .VAI • Se les atribuye principalmente el control de las actividades posturales y reflejas.

• Pero perdían de manera definitiva la habilidad para realizar movimientos fraccionados con los dedos de la mano. . incluso la motilidad distal de las extremidades.Rol de las distintas Vías • En Monos en que se interrumpía por completo ambos tractos piramidales recuperaban pronto una amplia motilidad.

. • Si llegaron a recuperar en mayor o menor medida la destreza y agilidad manual para realizar movimientos precisos. • Con preservación de algunas fibras piramidales.Rol de las distintas Vías • En otros monos en los que se practicó una sección incompleta.

• De todas formas. lo que se debe atribuir a la actividad de las VAI. .Rol de las distintas Vías • Parece por tanto que la vía Corticoespinal es necesaria para los movimientos distales de precisión con un alto grado de fraccionamiento de la actividad muscular. como los movimientos individuales de los dedos. tras lesiones completas de los tractos piramidales los monos mantenían un amplio repertorio de movimientos.

Rol de las distintas Vías
• Los mismos autores comprobaron que la lesión de otras Vías en un segundo tiempo provocaba en los mismos monos un importante déficit motor. • La VP puede estar implicada en todo tipo de movimiento, pero su función más importante parece ser la ejecución de movimientos fraccionados de la mano y • esta es la única función nerviosa que otras vías no pueden compensar.

La Vía Piramidal controla la motilidad de los 2 lados del cuerpo
• Desde sus múltiples orígenes en la corteza, los axones del FCE convergen en la Corona Radiada y la Cápsula Interna. • Descienden por el mismo lado del tronco atravesando los Pedúnculos Cerebrales, la Base de la Protuberancia y las Pirámides bulbares. • En el límite inferior del Bulbo, el 70 a 90% de las fibras se cruzan: Decusamiento de las Pirámides.

La Vía Piramidal controla la motilidad de los 2 lados del cuerpo

• Piramidal Lateral o Cruzado (voluminoso, por el cordón lateral) y • Piramidal anterior (más pequeño, por cordón anterior).

se proyectan fundamentalmente sobre motoneuronas laterales encargadas de: • motilidad de las extremidades. haciéndoles llegar impulsos procedentes del hemisferio cerebral opuesto . .Piramidal Lateral o Cruzado • Las fibras que se han decusado en el bulbo.

Piramidal anterior o FCE directo • Sus fibras no se cruzan en el bulbo. • sin embargo la mayoría de estas fibras se cruzan en su terminación y • tienen proyección bilateral sobre motoneuronas mediales encargadas de la musculatura axial y proximal .

Hoy se reconoce que una cierta cantidad de fibras que no se cruzan en el bulbo. viajan por el tracto corticoespinal lateral de la médula y pueden aportar proyecciones ipsilaterales a las motoneuronas que controlan la musculatura de las extremidades. .

Vía Piramidal • Es posible. además. que existan • múltiples decusaciones de fibras en el seno de la médula a distintos niveles .

la existencia de fibras no cruzadas justifica que exista un cierto grado de control ipsilateral. • Tal como aseguró Jackson en el siglo XIX.Vía Piramidal • El trayecto de las fibras corticoespinales explica • que los movimientos de un lado del cuerpo estén regulados de forma predominante por el hemisferio cerebral contralateral. . • Ahora bien.

• existe en el caso de los músculos distales de las extremidades . los menos afectados cuando hay una lesión piramidal unilateral. pero también.Vía Piramidal: control bihemisferico • El control bihemisférico es más importante en el caso de los músculos axiales y proximales.

Vía Piramidal • La presencia de fibras no cruzadas explica que. . • la destrucción de las vías motoras en un lado del encéfalo pueda determinar: a. una hemiplejia del lado opuesto: b. debilidad o pérdida de destreza en el lado del cuerpo ipsilateral a la lesión.

• El cuadro clínico que él mismo había presentado y que asociaba una hemiplejia izquierda atribuida a un infarto en el hemisferio cerebral derecho y una dificultad para la escritura y la realización de otras tareas de precisión con la mano derecha. Brodal. describió con detalle.Vía Piramidal • En 1973 A. . profesor de Anatomía de la Universidad de Oslo.

.Vía Piramidal • Posteriormente se ha comprobado en diversos estudios que. si se recurre a pruebas suficientemente sensibles y se usa como referencia la fuerza de controles sanos. • Es posible detectar un déficit motor más o menos sutil en la extremidad superior ‘asintomática’ de pacientes hemipléjicos.

supuestamente.Vía Piramidal Se han descrito incluso algunos casos raros de lesión cerebral con hemiparesia ipsilateral en pacientes que. el grueso de fibras corticoespinales son fibras no cruzadas. .

. además de una parálisis contralateral.Vía Piramidal • Asimismo. se ha podido comprobar en primates que las lesiones experimentales de la corteza motora de un hemisferio • provocan una discreta debilidad de la extremidad superior ipsilateral.

. después de una hemisferectomía sugiere que las vías motoras homolaterales deben de desempeñar un papel en la recuperación de las extremidades paréticas. el afectado por la paresia.Fibras motoras no cruzadas • pueden asumir funciones de control motor sobre el hemicuerpo ipsilateral. cuando existe una lesión encefálica contralateral. • La restauración de la motilidad después de una destrucción completa del tracto corticoespinal de un lado o. incluso.

lo que parece indicar que la actividad del hemisferio • cerebral sano –menoscabada con la segunda lesión– había compensado funcionalmente las consecuencias del primer daño. . • por los fenómenos observados con lesiones bilaterales secuénciales: • algunos pacientes recuperados de una hemiplejia secundaria a una lesión situada en uno de los dos hemisferios cerebrales se • vuelven tetrapléjicos cuando sufren una segunda lesión en el lado opuesto.• La función compensadora de las vías motoras ipsilaterales queda aún más sustentada.

.Vía Piramidal • El papel compensador de las fibras que parten del hemisferio cerebral indemne podría explicar. la aparición de “movimientos en espejo”: • en muchos pacientes hemipléjicos se aprecian movimientos asociados en el lado sano cuando realizan esfuerzos por movilizar el lado parético. además. y esto puede reflejar una participación de las mismas vías en la motilidad de una y otra mano.

Vía Piramidal • Además de estas observaciones clínicas. . son numerosos los trabajos • experimentales realizados en primates que apoyan la participación • de las fibras ipsilaterales en la recuperación neurológica después • de una lesión de la corteza motora o del FCE.

Vía Piramidal • Aparte de los estudios clinicopatológicos. las técnicas electrofisiológicas • han puesto de manifiesto igualmente la existencia de • un control motor ipsilateral y de su posible papel en la recuperación después de una lesión. .

Vía Piramidal • En sujetos normales. posiblemente como consecuencia de la reorganización del sistema motor tras el daño cerebral. • En los pacientes que han sufrido lesiones hemisféricas. . la estimulación magnética del córtex motor intacto suele inducir una respuesta ipsilateral más marcada y con un umbral más bajo. • sino también en los de las extremidades ipsilaterales. la estimulación magnética transcraneal permite obtener potenciales motores evocados • no sólo en los músculos de las extremidades contralaterales.

Vía Piramidal • Las técnicas de neuroimagen funcional basadas en la medición del flujo sanguíneo cerebral regional. • la tomografía por emisión de positrones y • la resonancia magnética funcional. también han proporcionado • un método de exploración del funcionamiento del sistema motor tanto en condiciones fisiológicas como patológicas . entre las cuales se incluyen • la técnica de inhalación de 133Xe. • la tomografía computarizada por emisión de fotón único.

después de una lesión cerebral causante de hemiplejia. . incluyendo la corteza motora primaria y la corteza premotora. • Sin embargo.Vía Piramidal Con estas técnicas se puede detectar un cierto • grado de activación de las áreas motoras del hemisferio cerebral ipsilateral con el movimiento de la mano en individuos sanos • aunque en un grado significativamente menor que el correspondiente a la activación del hemisferio cerebral contralateral. el movimiento de la mano afectada se asocia con activación de las • áreas motoras de ambos hemisferios cerebrales.

con el movimiento de los dedos de la mano afectada desde la primera semana de evolución • asimismo. . se pudo encontrar una correlación positiva entre la respuesta hemodinámica del hemisferio sano en la fase aguda y el grado de fuerza en las extremidades afectadas.Vía Piramidal • Estos hallazgos han podido ser replicados mediante la técnica de Doppler transcraneal • En una serie de 30 pacientes que sufrían hemiplejía secundaria a una lesión vascular cerebral se detectó un: • incremento significativo de la velocidad de flujo en la arteria cerebral media ipsilateral –la del lado sano–.

• tal vez en relación con un desenmascaramiento de conexiones nerviosas que hasta entonces habían permanecido funcionalmente inhibidas. a la vía corticorreticuloespinal. .Vía Piramidal • Estos resultados apoyan la contribución de las vías motoras ipsilaterales en la recuperación motora que tiene lugar poco después de una lesión cerebral. • En esta reorganización podrían estar involucradas • tanto las fibras piramidales de proyección ipsilateral como otras • fibras no cruzadas pertenecientes a las vías motoras de activación indirecta –por ejemplo.

• tratando de reflejar la secuencia y la extensión relativa de • las regiones correspondientes a distintas partes del cuerpo. .Vía Piramidal LAS FIBRAS PIRAMIDALES NO SIGUEN UNA DISTRIBUCION SOMATOTÓPICA ESTRICTA Penfield representó en forma de homúnculo. el mapa motor cortical.

muslo y. cara y mano– y • una representación de menores dimensiones de otras zonas corporales –antebrazo. lengua. . en la cara medial del hemisferio. tronco. • con una representación extensa de las zonas con funciones motoras más complejas y delicadas –faringe.Vía Piramidal: El homúnculo motor • Figurilla humana invertida de abajo a arriba y algo distorsionada. brazo. pierna y pie–. laringe.

y los inferiores. .Vía Piramidal • Asi mismo se ha podido identificar una organización somatotópica en las áreas motoras secundarias en la corteza premotora • Esta organización es paralela a la de la corteza motora primaria • Mientras que en el área motora suplementaria la cabeza está representada en la porción anterior. los miembros superiores en una zona intermedia. en la parte posterior.

• Sin embargo. no se ajusta de forma estricta a la realidad.Vía Piramidal • Hay que reconocer que el homúnculo de Penfiel ha sido útil como representación aproximada del mapa motor. .

Vía Piramidal • Pero debe contemplarse mas bien como un esquema sobre el que existen desplazamientos locales en direcciones diversas. . en infartos de la convexidad cerebral no se ha podido encontrar una buena correlación entre la localización exacta de la lesión y la zona del cuerpo debilitada. • De hecho.

Vía Piramidal: mapas motores a pequeña escala • Dentro de cada área principal –extremidad superior. • Se han definido varias características de estos mapas. la convergencia. se distinguen. que se han estudiado ampliamente en los últimos años mediante técnicas electrofisiológicas.–. a su vez. extremidad inferior. mapas motores a pequeña escala. entre las que destacan: la representación múltiple. la divergencia y la superposición . etc.

la contracción de un determinado músculo o la aparición de un movimiento concreto pueden evocarse desde distintas regiones. .Vía Piramidal En realidad. a menudo discontinuas. lo que parece traducir una representación cortical múltiple.

Vía Piramidal • La existencia de múltiples aferencias hacia un mismo músculo incluso. . hacia una misma motoneurona espinal implica una convergencia en las proyecciones corticomotoneuronales. • También hay divergencia de las ramificaciones axonales correspondientes a una misma neurona piramidal hacia núcleos motores diferentes.

existe superposición en la representación cortical de distintos movimientos. • Así. músculos y motoneuronas. • en parte por la divergencia de proyecciones de cada célula piramidal y • en parte por la proximidad de neuronas que regulan distintos grupos musculares. en primates y humanos se ha visto que los movimientos de cada uno de los dedos se producen por activación de poblaciones superpuestas de neuronas corticales y que el control motor de un dedo en particular • pone en marcha una extensa red neuronal distribuida por toda el área de la corteza motora correspondiente a la mano.• Por otro lado. .

Vía Piramidal • Tal vez la característica funcional más interesante de la organización de la corteza motora sea su plasticidad. .

. • o cambios en sus dimensiones ante acontecimientos muy diversos. • las representaciones somatotópicas.• la función de una zona determinada pueden asumirla otras zonas. • de la corteza motora son capaces de experimentar desplazamientos.

.Vía Piramidal • Plasticidad de la corteza cerebral: -adquisición de nuevas habilidades motoras. al tiempo que el ejercicio se ejecuta con mayor precisión. -Resonancia magnética funcional: el entrenamiento de un ejercicio manual se acompaña de una expansión del área cortical activada durante el mismo.

• Mediante técnicas de estimulación se ha comprobado que las lesiones cerebrales pueden seguirse • de un desplazamiento de la representación motora hacia zonas indemnes. . • la plasticidad del córtex motor puede • ser esencial para la recuperación de las funciones motoras que se pierden a consecuencia de una lesión.Vía Piramidal • Además de su contribución a los procesos de aprendizaje.

Vía Piramidal • También estudios de tomografía de emisión de positrones permiten objetivar • una expansión del área motora correspondiente a la mano después de una lesión cerebral causante de hemiparesia • Las regiones no dañadas de la corteza motora primaria. • pueden incrementar su actividad y asumir cierto grado de control motor sobre las partes del cuerpo debilitadas . e incluso otras áreas corticales como la corteza premotora y el área motora suplementaria.

Vía Piramidal • Desde las distintas áreas motoras en funcionamiento. el hemisferio lesionado puede enviar impulsos al hemicuerpo contralateral a través de las fibras piramidales cruzadas que no se han dañado y a través de fibras nerviosas de otras vías descendentes. como la vía corticorreticuloespinal .

Vía Piramidal • Los mecanismos intrínsecos de la reorganización cortical no se conocen bien. • podrían estar implicados fenómenos de ramificación neuronal o el desenmascaramiento de sinapsis ya existentes .

• distribución somatotópica en las fibras del tracto piramidal a lo largo de todo su trayecto. • En la cápsula interna.Vía Piramidal: organización somatotópica • Igual que en las áreas motoras de la corteza. por estar situadas en la rodilla de la cápsula interna– y. por detrás de éstas. . se localizan las fibras correspondientes al miembro superior. las más anteriores son las fibras corticobulbares –también llamadas corticogeniculadas. al tronco y al miembro inferior.

• las más laterales son las fibras de la extremidad inferior. . las fibras corticobulbares – terminan en los núcleos motores de los pares craneales: posición medial.Vía Piramidal: organización somatotópica • En el tronco.

organización somatotópica • En la médula espinal. (como ocurre en la corteza) . las fibras destinadas a niveles más bajos son las que están situadas más lateralmente. en la somatotopia del FCE se ha demostrado una considerable superposición de territorios. • En realidad.

organización somatotópica • Esta superposición explica. en la cápsula interna. . y que cada grupo de fibras mantiene su propia organización somatotópica. • Existen algunos trabajos que parecen indicar que. las fibras procedentes de la corteza motora son más posteriores que las que descienden desde la corteza premotora y el área motora suplementaria. que no sea posible demostrar una correlación exacta clinicotopográfica en los casos de lesión de la cápsula interna con afectación del FCE.

Vía Piramidal • LA LESIÓN DE LA VÍA PIRAMIDAL NO PROVOCA HIPERREFLEXIA NI ESPASTICIDAD .

lesión . es decir. • Ipsilateral si el proceso se encuentra por debajo.Vía Piramidal • hemiparesia o hemiplejia. • contralateral si la lesión se sitúa por encima de la decusación de las pirámides. en la médula espinal.

• la abolición de los reflejos abdominales y la respuesta extensora del reflejo cutáneo plantar o signo de Babinski.• aumento del tono muscular con las características propias de la espasticidad. • La exageración de los reflejos miotáticos. .

• Puede haber un período transitorio de hipotonía e hiporreflexia en el momento agudo de la lesión. • posteriormente los reflejos reaparecen y se vuelven hiperactivos y el tono se incrementa. la espasticidad se ha relacionado con una actividad refleja tónica mantenida. . apareciendo espasticidad. • Así como la hiperreflexia se atribuye a una potenciación de los reflejos fásicos.

la lesión pura y aislada del FCE no provoca el cortejo sintomático que habitualmente vemos en la práctica clínica. .Vía Piramidal • Sin embargo.

• La debilidad puede atribuirse a una disminución de actividad de las motoneuronas a –las que inervan las fibras musculares extrafusales. la sección del tracto corticoespinal a la altura de la pirámide bulbar o del tercio medio del pedúnculo cerebral da lugar a debilidad del hemicuerpo contralateral junto con hipotonía e hiporreflexia.• • En trabajos experimentales realizados con primates se ha observado. • La Hipotonia y la Hiporeflexia puede deberse a una Pérdida de las influencias descendentes facilitadoras sobre las motoneuronas g –las que inervan las fibras situadas en el interior de los husos musculares .

a lo que se asocia una pérdida de los reflejos cutáneos abdominales y un signo de Babinski.Vía Piramidal • Las lesiones circunscritas a laVP son extraordinariamente raras en el ser humano • Dan lugar. • Por tanto. . como en el animal de experimentación. a hemiparesia sin clara espasticidad. ni la espasticidad ni la hiperreflexia están presentes en las lesiones puras de la VP.

piramidal. . sino de la lesión de otras vías descendentes. signos incluidos a veces de forma errónea en lo que comúnmente se denomina síndrome • en realidad no son una consecuencia de la lesión del FCE. como el sistema corticorreticuloespinal. • El incremento del tono y la exageración de los reflejos miotáticos. que en su trayecto discurren mezclados entre sí.Vía Piramidal • Lo cierto es que la mayoría de las lesiones afectan de forma conjunta al tracto corticoespinal y a los fascículos de activación indirecta.

• se deben a la lesión combinada de las fibras piramidales y de otras fibras descendentes que también influyen sobre la actividad de la motoneurona inferior. algunos autores prefieren utilizar la expresión “síndrome de motoneurona superior” para indicar que las manifestaciones clínicas.• Por esta razón. Vía Piramidal .

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