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Aserina y su Danzonera, Don Omar, Maelo Ruíz, con ellos y más a bailar

Por Anai Pammela Ponce Sánchez

Cabecitas blancas, mujeres


frondosas, señores de
sombrero, chavos con sus
novias, niños con sus paletas
y raspados, todos reunidos
para pasarla de lo mejor
bailando. Esto y más es lo
que se podemos encontrar en
la Ciudadela en la tardes
todos los sábados.

Con diferentes estilos de


vestir, chicos y grandes
vienen a este lugar a olvidar
sus problemas, a relajarse por
un momento, a sentirse vivos,
incluso a algunas les sirve
para bajar de peso.

“Aquí venimos a bailar siempre, para divertirnos y porqué no para bajar unos
kilitos que nos sobran”. Esto dijo Doña Mari con una sonrisa en la boca que ya
tenía seca de que se estaba muriendo de la sed. Doña Mari es una mujer de 46
años que cada sábado desde hace 5 años asiste a la Ciudadela a bailar de
todo tipo de música.

“Ahorita lo nuevo es el Reggeaton, que aunque me cuesta un poquito de


trabajo me gusta, pero aquí el maestro es muy bueno y enseña muy bien. Pero
lo mío lo mío es la Salsa”, esto dijo Doña Mari cuando se le preguntó cuál
género es su favorito para zapatear un rato.

En la Ciudadela existen varios clubes que se reúnen para bailar distintos tipos
de música. Los más grandes prefieren el Danzón, aunque no falta aquel que se
siente más en ambiente bailando Cumbias y Bachatas. Los más jóvenes si le
entran a todo, desde las Salsas, el Merengue el Reggeaton, las Cumbias, las
Bachatas e incluso el Danzón.

Doña Mari, siempre va sola sin embargo el ambiente es bastante ameno y


alegre que no falta nunca con quien bailar. “Pues yo siempre vengo solita, pero
aquí te encuentras a gente que ya conoces, o aunque no los conozcas no falta
alguien que te saque a bailar. Pero pues no importa si alguien me saca a bailar
o no, yo de todos modos bailo aunque sea de a solista”.

Así como la señora Mari algunas personas también bailan solas. Les agarra el
ritmo y no les importa bailar acompañadas, con el simple hecho de tener ganas
de bailar y de sentir la música les basta. “Las personas que bailan solas, no es
porque estemos solas sino porque así nos gusta bailar “, estas son las palabras
de Don Gustavo, un joven de la tercera edad, jubilado quien asiste a la
Ciudadela desde hace 4 años y medio.

“Me gusta bailar solo porque me da cosa que venga mi vieja y me cache
bailando con una muchachona”, soltando una carcajada Don Gustavo prosigue
a bailar su pieza con la música, con el sentimiento y las melodías. Y al ritmo de
Maelo Ruíz se avienta una zapateada.

En Ciudadela cada sábado se viene a relajar, a olvidar los problemas. La


distracción es una buena medicina para dejar los dolores que le aquejan a uno.
El baile es esa medicina, es esa distracción que deja de lado lo malo y aviva lo
positivo de las personas que sábado con sábado asiste a este espléndido lugar.