 EPOPEYA ROMANTICA VENEZOLANA. EDUARDO BLANCO. VENEZUELA HEROICA.

1. Concepto de Epopeya Romántica Poema narrativo, extenso, de fuerte carácter nacional, protagonizado por un héroe. Conjunto de hechos gloriosos. Es una formulación de los mitos colectivos ancestrales y de los ideales de una época y de una sociedad concreta encarnados en el héroe. Características de la Epopeya romántica La Epopeya Romántico, es un género poético que se caracteriza por la majestuosidad de su tono y su estilo. Relata sucesos legendarios o históricos de importancia nacional o universal. Por lo general se centra en un individuo, lo que confiere unidad a la composición. A menudo introduce la presencia de fuerzas sobrenaturales que configuran la acción, y son frecuentes en ella las descripciones de batallas y otras modalidades de combate físico. Las principales características del género son la invocación de las musas, la afirmación formal del tema, la participación de un gran número de personajes y la abundancia de parlamentos en un lenguaje elevado. En ocasiones ofrece detalles de la vida cotidiana, pero siempre como telón de fondo de la historia y en el mismo tono elevado del resto del poema. Los caracteres épicos de "Venezuela Heroica" ya los hemos visto en las características que hacen de esta obra una representación de la historia romántica. Ahora cabría pregunta: ¿por qué algunos ven en "Venezuela Heroica" caracteres propios de la epopeya?. La epopeya romántica que se presenta en "Venezuela Heroica" se caracteriza por el uso de epítetos y hipérboles como recursos necesario para la ampliación del tiempo y el espacio de los acontecimientos. En esta obra, existen una exaltación de lo héroes venezolanos y de sus hazañas en relación con su entorno humano; y también allí se reflejan hechos importantísimos de la historia venezolana como son cada una de las batallas que Eduardo Blanco coloca en casa uno de los cuadros que conforman la "Venezuela Heroica". Las narraciones de la historia en la "Venezuela Heroica" se presentan como un poema épico en prosa, por ejemplo en el capitulo III del cuadro de "La Victoria" nos encontramos

lo siguientes: " ¡¡libertad!! ¡¡libertad!! Cuánta sangre y cuántas lágrimas se han vertido por tu causa...!y todavía hay tiranos en el mundo!. Otro aspecto importante de señalar sobre las características de la epopeya en la "Venezuela Heroica", es que a menudo los acontecimientos son agrandados mediante la comparación con hechos ocurridos en el pasado dándole mayor dimensión, en el canto "La Victoria" la ciudades es comparadas con lugares que fueron teatros de grandes acontecimientos como "Troya"; Boves es comparado con terribles conquistadores asiáticos; Ribas es un díos Olímpico, cuando se prepara para el combate con Boves el autor lo define de la siguiente manera: " el Jaguar de las Pampas va a medirse con el León de las cierras; son dos grandes gigantes que rivalizan en pujanzas y que por primera vez van a encontrase"

Biografia de Eduardo Blanco Nace en Caracas el 25 de diciembre de 1838 y estudia en el colegio "El Salvador del Mundo" bajo el magisterio del poeta Juan Vicente González. Vive su juventud entre desórdenes civiles y elevados ideales heroicos. A los 20 años inició la carrera militar al servicio del general José Antonio Páez, cuya confianza se granjeó durante el transcurso de la Guerra Federal (1859-1863). Abandonó el ejército para dedicarse a la literatura. En 1875 se da a conocer como escritor con los cuentos "Vanitas Vanitatum" y "El Número Ciento Once", ambos publicados en el semanario La Tertulia, y la novela "Una Noche en Ferrara," en donde abunda lo exótico y lo fantástico. También colabora con publicaciones literarias y políticas como El Cojo Ilustrado (1896), La Entrega Literaria (1882) y La Causa Nacional (1889). En 1879 estrenó en el Teatro Caracas su drama Lionfort, y en 1881 publicó Venezuela heroica, una narración histórica que ensalzaba las proezas de unos héroes vinculados entre sí por su amor a la patria, formada por una serie de once cuadros históricos, y que tuvo un éxito fulgurante. Los dos volúmenes de su novela Zárate (1882) incrementaron su enorme popularidad; la figura de su protagonista, el bandolero Zárate, refleja a la perfección la idiosincrasia de la población criolla. Posteriormente publicó las recopilaciones de relatos Las noches del Panteón (1895) y Tradiciones épicas y cuentos viejos (1912), y una tercera novela, Fauvette (1905). Entre 1900 y 1901 es ministro de Relaciones Exteriores. Durante la presidencia de Andueza Palacio, entre 1903 y 1906, desempeña el cargo de ministro de Instrucción Pública. Cuando en Venezuela se celebra el primer centenario de de la Independencia en 1911, Eduardo Blanco fue coronado como escritor nacional en el Teatro Municipal de Caracas. Al año siguiente, el 30 de Junio de 1912, murió en Caracas este ilustre venezolano orgullo de su patria, a los 73 años de edad.

Entonces los jóvenes de esa generación. Los hechos históricos son narrados a la manera romántica. a narración de sus portentosas hazañas. pinta lo que ve. que habías oído de labios de sus propios ejecutores. Esta obra alcanzo su consagración desde el comienzo ya que fue recibida con un juicio del gran escritor cubano José Martí quien afirmo que "Cuando se deja este libro de a mano. parece que se ha ganado una batalla. con todo el fuego de su pasión. sintieron la necesidad de que alguien plasmara en una obra de arte esos sentimiento tan elevados y esto fue o que se propuso Eduardo Blanco y desde otra faceta el pintor Martín Tovar y Tovar al retratar nuestros héroes y representar nuestras grandes batallas. haciendo referencia cuando sea necesario al cuadro de "La Victoria". así como de sus proezas cumplidas. por lo cual el critico Santiago Key Ayala dice: "Blanco no inventa. la cual fue publicada en 1883. San Félix y Matasiete. Boyacá y Carabobo. se le añaden seis nuevos cuadros: El Sitio de Valencia. En esta obra se van a reflejar el espíritu y los sentimientos venezolanos en un momento histórico preciso pues cuando Eduardo Blanco publica la primera edición de esta significativa obra.Características de la "Venezuela Heroica" Eduardo blanco publicó la primera edición de "Venezuela Heroica" en el alo de 1881. Se está a lo menos dispuesto a ganarla y a perdonar después a los vecinos". En cuanto a los caracteres propios de la historia romántica presente en la "Venezuela Heroica" podemos señalar los siguientes:  Venezuela Heroica no es una historia científica porque esta impregnada de poesía y cargada del subjetivismo de Eduardo Blanco. La Casa Fuerte. La Invasión de los Seiscientos. Los Hechos narrados no están sistematizados ni guardan un encadenamiento cronológico escrito. Como se puede observar la materia prima de esta obra la constituyen aquellos sucesos bélicos que más conmovieron a los venezolanos y en donde se inmortalizaron los más brillantes héroes de nuestra independencia. San Mateo. Maturín. En a segunda edición. Todos los críticos e historiadores de a Literatura Venezolana coinciden al ubicar a "Venezuela Heroica" como una obra de características netamente románticas. El momento exige la definitiva revalorización de esa obra tan inmensa. la misma estaba integrada por cinco cuadros en donde se narran as siguientes batallas de nuestra independencia: La Victoria. Para otros escritores Venezuela Heroica es una obra que marca una etapa de nuestra literatura histórica porque con ella culmina esa época romántica que se había iniciado con Juan Vicente González. Se refieren a . pero lo que ve al pasar por su alma se incendia de súbito y arde en la pintura como una antorcha". Es por esto que vamos a señalar aquellas características que le son propias de la historia románticas así como ciertos aspectos que contribuyen a darle un tono de epopeya a la obra. Las Queseras. apenas faltan dos años para celebrar el centenario del natalicio del Libertador.

por ejemplo. En cuanto a La Visión Crítica de la Realidad. El Estilo Poético de "Venezuela Heroica". para encender su patriotismo. en el cuadro "La Victoria" se transcribe la proclama que Ribas dirige a sus soldados. Por ejemplo: el uso de frecuentes exclamaciones e interrogaciones cargadas de emoción. pero luego todo lo transforma emocionalmente y nos presenta hechos cargados por su propia emoción. relevancia merecieron ser cantados a las futuras generaciones. el fenómeno de empatía está presente en "Venezuela Heroica". Todo lo anterior contribuye a que la obra sea una manifestación de la historia romántica en donde se observan los siguientes aspectos fundamentales: .  episodios que. además una serie de recursos expresivos de carácter románticos que complementan y contribuyen a aumentar los aspectos poéticos. por su mayor. Hay. y nos plantea los hechos relacionándolos a su vez con acontecimientos históricos pasados. Si hablamos de La Empatía de la obra. Blanco se identifica con los hechos porque. El autor no se limita a narra sino que toma partido y justifica las hazañas patriotas mientras censura las acciones sanguinarias de los jefes realista. sino que nos la explica como una lucha fraticida. Se refiere a episodios que. Características de la Epopeya Romántica "Venezuela Heroica" no es una historia científica porque esta impregnada y cargada del subjetivismo de Eduardo Blanco. hay q tomar en cuenta que esta fue escrita para conmover el ánimo de sus lectores por eso está presentada en un estilo declamatorio. para encender su patriotismo. encuentra en ella la presencia de frecuentes y rotundos endecasílabos que le dan un ritmo especial. es una historia apasionada porque el autor "canta lo que ve". Por ejemplo: en el cuadro "La Victoria" no se limita a describir la batalla. se ven reflejadas en que al escribir "Venezuela Heroica". especialmente del General José Antonio Páez. tuvo oportunidad de oírlos de boca de sus principales testigos. merecieron ser contadas a las futuras generaciones. Eduardo Blanco trata de explicar el hecho histórico que presenta. con una prosa vibrante. más que todo entre venezolanos.       2. En la visión subjetiva de hecho histórico de la "Venezuela Heroica". Los hechos narrados no están sistematizados ni guardan un encadenamiento cronológico estricto. aunque no los vivió. por su mayor relevancia. Su condición de militar le permitió conocer los archivos de la guerras donde revisó documentos y fuentes directas. peculiar en el hombre romántico. de gran sonoridad por lo que el critico Key Ayala. con una consecuencia de éstos. característica ésta. El apoyo en Fuentes documentales de esta obra. Eduardo Blanco no sólo se baso en el testimonio de personas y héroes que vivieron los hechos narrados.

Su condición de militar le permitió conocer los archivos de la Guerra donde reviso documentos y fuentes directos por ejemplo: en el cuadro "La Victoria" se transcribe la proclama que Ribas dirige a sus soldados. Boyacá y Carabobo. Apoyos en fuentes documentales: al escribir "Venezuela Heroica" Eduardo Blanco no solo se basó en el testimonio de personas y héroes que vivieron los hechos narrados. La materia prima de esta obra la constituyen aquellos sucesos bélicos que más conmovieron a los venezolanos y en donde se inmortalizaron los más brillantes . San Félix y Matasiete. pero luego todo lo transforma emocionalmente y nos presenta hechos cargados por su propia emoción. encuentra en ella la presencia de frecuentes y rotundos endecasílabos que le dan un ritmo especial. especialmente del General José Antonio Páez. Las Queseras. aunque no los vivió. Eduardo Blanco trata de explicarnos el hecho histórico que presenta. En la segunda edición publicada en 1883. toma partido y justifica las hazañas patriotas mientras censura los acciones sanguinarios de los jefes realistas. Todas estas consideraciones hacen que a "Venezuela Heroica" se le ubique dentro de la historia romántica. Visión subjetiva del hecho histórico: "Venezuela Heroica". Autor de la obra: Eduardo Blanco Año de publicación: 1881 Estructura: La misma estaba integrada por cinco cuadros en donde se narran las siguientes batallas de nuestra independencia: La Victoria. Maturín. Blanco se identifica con los hechos porque. se le añaden seis nuevos cuadros: Sitio de Valencia. es una historia apasionada porque el autor: "Canta lo que ve". Esta obra alcanzó su consagración desde el comienzo ya que fue recibida con un juicio del gran escritor cubano José Martí quien afirmó que cuando se deja este libro de la mano. el autor no se limita a narrar. La Invasión de los seiscientos. Hay. Por ejemplo: en el cuadro "La Victoria" no se limitan a describir la batalla. Visión critica de la realidad. peculiar en el hombre romántico. la Casa Fuerte. nos los explica como una lucha fraticida más que todo entre venezolanos y nos plantea los hechos relacionados a su vez con acontecimientos históricos pasados como consecuencia de estos. San Mateo. por eso está presentando en un estilo declamatorio con una prosa vibrante de gran solidaridad por lo que critica Key Ayala. Empatia: El fenómeno de la empatia esta presente en "Venezuela Heroica". Estilo poético: "Venezuela Heroica" fue escrita para conmover el ánimo de sus lectores. tuvo oportunidad de oírlos de boca de sus principales testigos. además una serie de recursos expresivos de carácter romántico que complementa y contribuyen a aumentar los aspectos políticos. parece que se ha ganado una batalla.

“Las Queseras”. pinta lo que ve. que habían oído de labios de sus propios ejecutivos. tuvo oportunidad de oírlos de boca de sus principales testigos. No solo se basó en el testimonio de personas y héroes que vivieron los hechos narrados. Tiempo Verbal: Predomina el pasado Ambiente: Los Llanos venezolanos 1. añade seis nuevos cuadros: “El Sitio de Valencia”. Para otros escritores. “La Casa Fuerte”. Los hechos históricos narrados a la manera romántica. Personajes: El Libertador Simón Bolívar.héroes de nuestra independencia. su condición de militar le permitió conocer los archivos de la guerra. Eduardo Blanco explica un hecho histórico por ejemplo en el cuadro "La Victoria" no se limita a describir la batalla. . “San Félix” y “Matasiete”. especialmente del General José Antonio Páez. inicialmente. “La Invasión de los Seiscientos”. VENEZUELA HEROICA Venezuela Heroica es una novela del escritor venezolano Eduardo Blanco. Ayala. sintieron la necesidad de que alguien plasmara en una obra de arte esos sentimientos tan elevados y esto fue lo que se propuso literariamente Eduardo Blanco. Rivas – Dávila. La obra. Resumen de la obra Venezuela Heroica. Soublette. “Boyacá” y “Carabobo”. “San Mateo”. Entonces los jóvenes de esa generación. así como de sus proezas cumplidas. Como se puede observar la materia prima de esta obra la constituyen aquellos sucesos bélicos que más conmovieron a los venezolanos y en donde se inmortalizaron los más brillantes héroes de nuestra independencia. la narración de sus portentosas hazañas. la segunda edición fue publicada en 1883. El General José Félix Ribas. Adrián Blanco y jugo maza y Canelón. explica como una lucha fraticida más que todo entre venezolanos y plantea los hechos relacionados a su vez con acontecimientos históricos pasados. Los hechos históricos son narrados con tal maestría romántica que el crítico Santiago Key Ayala ha comentado: "Blanco no inventa. publicada en 1881. Araure y Vigirima. con todo el fuego de su pasión. “Maturín”. pero lo que ve al pasar por su alma se incendia de súbito y arde en la pintura como una antorcha". En nuestra opinión el autor Eduardo Blanco nos da a conocer la historia de manera romántica esta impregnada de poesía y cargada del subjetivismo. publicada en 1883. se identifica con los hechos porque. Campo – Elías. Tema: Es a la vez una obra en donde se refleja el espíritu y los sentimientos venezolanos en un momento histórico preciso pues cuando Eduardo Blanco publica la primera edición de "Venezuela Heroica". Morales. El momento exige la definitiva revalorización de esa obra tan inmensa. Mariano Montilla. Urdaneta. aunque no los vivió. apenas faltan dos años para celebrar el centenario del Natalicio del Libertador. D´ Eluyar. Boves. La segunda edición. La obra narra en forma romántica las batallas más importantes de la Independencia de Venezuela. estaba integrada por cinco cuadros: “La Victoria”.

improvisado por el odio. De cada cepa de yerba parecía haber brotado un hombre y un caballo. los caños.Venezuela Heroica marca una etapa importante en la literatura de corte histórico. hambrientos de botín y venganzas. enrojecida por el reflejo de lejanos incendios. en efecto. invaden. En esta obra se reflejan los sentimientos de un período histórico muy significativo. la selvática falange. . es la epopeya en prosa de la gesta emancipadora. las comarcas hasta entonces vedadas a sus depredaciones. porque con ella culmina esa época romántica que se había iniciado con Juan Vicente González. rindiendo así homenaje a las hazañas de quienes lucharon con valentía y sin descanso por la libertad venezolana. surgían legiones armadas. ocho mil llaneros comandados por Boves hacen temblar la tierra bajo los cascos de sus caballos que galopan veloces hacia el centro del territorio defendido por el Libertador. Suelta la rienda. Eduardo Blanco publica la primera edición a dos años para la celebración del Centenario del Natalicio del Libertador. Nube de polvo. impetuosos como una ráfaga de tempestad. Todos los críticos e historiadores de la Literatura Venezolana coinciden con clasifican la obra Venezuela Heroica como una Epopeya Romántica. capaces de competir con los antiguos centauros. Los ríos. los torrentes que cruzan las llanuras. prestas a combatir. Mayor número de jinetes jamás se viera reunido en los campos de Venezuela. se extiende cual fatídico manto sobre la rica vegetación de nuestros campos. como las tumultuosas olas de mar embravecida. con la impetuosidad del huracán. VENEZUELA HEROICA (FRAGMENTOS) La Victoria (12 de febrero de 1814) II ¡He aquí el año terrible! El año de las sangres y de las pruebas en cuyo pórtico aparece escrito por la espada de Boves. más que por el fanatismo realista. y a quien ella sigue en infernal tumulto cual séquito de furias al dios del exterminio. como fieras acosadas por el incendio. De cada bosque. las hordas diseminadas en la dilatada región de nuestras pampas. En torno de aquel feroz caudillo. en pos de aquel demonio que le ofrece hasta la hartura el botín y la sangre. en la que el autor hilvana con suma maestría la cruenta guerra. el Lasciate ogni speranza para los republicanos de Venezuela. Poblaciones enteras abandonan sus hogares. Desiertas y silenciosas se exhiben las villas y aldeas por donde pasa. aparecen erizados de lanzas y arrojan a sus riberas tropel innúmero de escuadrones salvajes.

que nunca encontró débiles para luchar por la idea que sostuvo. como si ya golpearan a sus puertas las huestes del feroz asturiano. que cubre el Occidente. Sólo Bolívar no se conmueve. a quien ha dejado frente a los muros de la plaza sitiada. amenaza anonadar al patriotismo. Tan funesto desastre amenaza de muerte la existencia de la República. mina de desconfianza el entusiasmo del soldado. Vana esperanza. sin amparo el indigente: y el pavor. Campo Elías es arrollado en “La Puerta”. Caracas se estremece de espanto. se agrava con la aproximación inesperada del poderoso ejército de Boves. y concibe y pone en práctica. punto céntrico desde el cual con facilidad puede auxiliar a D’ Eluyar. va a fijar en Valencia su cuartel general. pesa la situación extrema que le trae la derrota de Campo Elías y la doble invasión que practican a la vez Rosete y Boves sobre la capital y sobre el centro de la República. oponiéndoles el vencedor en Mosquiteros”. alcanza con el relámpago del genio los horizontes de la patria. Cual si uno de los gigantes de la andina cordillera hubiese vomitado de improviso gran tempestad de lavas y escorias capaz de soterrar el continente americano. ni sacrificio. para su alma no hay contrariedad. Seguido de parte de las tropas con que asedia Puerto Cabello. producida por el terror. las villas incendiadas sin pan el rico. ¡El nombre de Boves resuena en los oídos americanos como la trompeta apocalíptica! Cunde el terror en todos los corazones.Es la invasión de la llanura sobre la montaña: el desbordamiento de la barbarie sobre la República naciente. ni prueba desastrosa que la avasalle ni la postre. todo tiembla y toda se derrumba. como ave fatídica. es el flaco abierto. y sus tres mil soldados acuchillados sin misericordia. superior a las veleidades de la fortuna. y a atender al conflicto producido en Aragua con la aproximación de Boves. . Sin detenerse a deplorar los hechos consumados. bajo cuyas pisadas parece sudar sangre la tierra. Todos los sacrificios y prodigios consumados por el ejército patriota para conservar bajo las armas la parte de territorio tan costosamente adquirida. un nuevo plan de ataque y de defensa. es la base del ejército perdida. todo lo aniquila. Campo Elías vencido. y una parálisis violenta. van a quedar burlados. Conflictiva de suyo la situación de los republicanos. Detrás de aquel tropel de indómitos corceles. mide sus propias fuerzas. con el mayor número de tropas que le es dado presentar en batalla. Bolívar intenta detener las hordas invasoras. los campos quedan yermos. al ala izquierda del ejército patriota. decae la fe en los más alentados. la catástrofe inevitable. cerniéndose sobre familias abandonadas y grupos despavoridos y hambrientos que recorren las selvas como tribus errantes. con enérgica resolución. La onda invasora se adelanta rugiendo: nada le resiste.

El conflicto entre tanto. su carácter tenaz e incontrastable. Y parten en solicitud del enemigo los imberbes conscriptos. que el invasor va dejando tras sí convertidas en ceniza. Ínstasele a Mariño a que acuda en auxilio del Centro. lo que está en las facultades del hombre. crece con rapidez. se abre paso por entre las guerrillas enemigas que infestan la comarca. como fuerza mayor. ¿Sabéis quiénes componen. y va a llevar a Ribas las últimas disposiciones del Libertador. opone. confundidos con las tropas de línea. y Mariano Montilla. pónese a prueba el patriotismo. y . el Libertador aguarda confiado en su destino la sucesión de los acontecimientos que van a efectuarse. enfrenta en primer término. lo demás toca a la suerte decidirlo. pero el renombre adquirido por este jefe afortunado alienta a cuantos le acompañan. acéptase la lucha. con algunos jinetes. Aldao recibe orden de fortificar el estrecho de la Cabrera. Escaso es el número de combatientes que el general republicano va a oponer al enemigo. que alimentan sus feroces llaneros al resplandor siniestro de cien cabañas y aldeas incendiadas. sale veloz del cuartel general.500 plazas. abandona las aulas y el Nebrija para tomar el fusil. III Apenas son siete batallones que no exceden en conjunto de 1. Díctase medidas extremas. ese grupo de soldados con que pretende Ribas combatir al victorioso ejército de Boves? ¡Parece inconcebible!. Como aquellos terribles conquistadores asiáticos. se ejecuta. Empero. son dos gigantes que rivalizan en pujanza y que por la primera vez van a encontrarse. un escuadrón de dragones y cinco piezas de campaña. al huracán que se desata para aniquilarle. Allí van a buscarse los nuevos lidiadores que exhibe la República en aquellos días clásicos de cruentos sacrificios: y una generación. En tres años de lucha. por desigual que sea. sólo había podido ofrecerle sus más caras esperanzas: los alumnos de la Universidad. El jaguar de las pampas va a medirse con el león de la sierra. Sobre la beca del seminarista se ostenta de improviso los arreos del soldado. y al reclamo de la patria en peligro. A Urdaneta que combate en Occidente. Apercibido a la defensa. Al terror general que le circunda. donde va a situarse Campo Elías con los pocos infantes salvados de la matanza de La Puerta. en más de un tercio.A tiempo que Ribas improvisa en Caracas una división para marchar sobre el enemigo. Ribas ocupa La Victoria. hallábase extenuada. toda una fortaleza. Nada se omite en tan difíciles circunstancias. Boves se adelanta por entre un río de sangre. todavía adolescente. el corazón de José Félix Ribas. amenazada a la sazón por el ejército realista. al que puede manejar un fusil se le hace soldado. ávidos de poder y venganza. sin hombres que aportar a la defensa de su inválido territorio. se le exige reforzar con parte de sus tropas las milicias que se organizan en Valencia. Caracas había ofrendado toda la sangre de sus hijos al insaciable vampiro de la guerra.

La situación de La Victoria hasta entonces desguarnecida. antes que a la clemencia de aquel monstruo de corazón de hierro. ¡Pobres niños! ¿Ligero bozo sombrea apenas sus labios y ya la pólvora va a enardecerles el corazón. Los que habían podido huir a las montañas se inclinaban abatidos en el recinto del hogar. casi no se respiraba. que jamás conoció la piedad. “San Mateo” no es simplemente una batalla.aprenden de camino. Todos marchan contentos. sexo o condición social. precursores de la catástrofe que los amenazaba. como a Boves nombraban. Toda humana criatura sin distinción de edad. a quien la vista de la sangre producía vértigos voluptuosos y fruiciones infernales. de aquel feroz aliado de la muerte. cuánta sangre y cuántas lágrimas se han vertido por tu causa… ¡y todavía hay tiranos en el mundo!. el silencio lo dominaba todo. la conquista más noble y más gloriosa a que puede aspirar el amor patrio. . parecían haber enmudecido. los arroyos callaban. confiada sólo en su propio valer y su pujanza. el manejo del arma que los abruma con su peso. ya que el alto ejemplo de heroica abnegación que en ella se consagra. ¡Libertad!. diríase que están de vacaciones. que preferían confiar la vida de sus hijos a las fieras de las selvas. buscaban la oscuridad para ocultarse en ella como en los pliegues de un manto impenetrable. y ya van a derramarla! ¡La Patria lo reclama!. ¡Libertad!. simboliza el heroísmo de la revolución…. jamás apaciguada. SAN MATEO (Febrero y marzo de 1814) I Digno del noble orgullo de una raza viril es el recuerdo de esta jornada insigne. apenas la sangre generosa de sus padres sienten correr ardiente por las venas. y a las voces de mando de aquellos nuevos decuriones que se prometen enseñarles a morir por la Patria. trataba de desaparecer de la presencia de tan funesto aventurero. y en la expectativa de ver caer sobre ella el azote del cielo. figura en primer término. el viento mismo no producía en los árboles sino oscilaciones sin susurros. Entre los episodios más trascendentales de nuestra guerra de independencia. nada se movía. de lo inflexible de aquella voluntad que acometía. y a cada instante. ya por la excelsa manifestación que dio a la América. ruidos que no deseaban escuchar. creían oír ruidos siniestros. En el poblado. Ribas fue acogido por aquel pueblo agonizante como enviado del cielo. sobrecogidos de pavor. pero que el terror sabía fingirles. Los bosques se llenaban de amedrentados fugitivos. Los niños y las aves domésticas. expresa elocuentemente el grado de terror que infundía en nuestras masas populares la ira. haciéndoles más larga y palpitante la zozobra. así como acostumbran el oído a los toques de guerra.

y entibiado entre la multitud el entusiasmo. en medio al desconcierto que la guiaba. para las veleidades del presente. retrocede. habían gastados los resortes políticos de la revolución. fluctúa. de suyo escaso. por una causa. Acometida de estupor. ostentaba al veterano de Nerwide.II Un sol desaparece y otro se levanta. con el heroico esfuerzo. ni menos se asemejaba al soberbio gigante del 5 de julio.. cual poderoso paladín. de arrostras aún más serios conflictos y recias tempestades. al encono latente de rivalidades peligrosas. le cierra audaz el paso. el fuego sacro de la idea redentora. donde cae destrozado el altar de la patria. un obstáculo fácil de superar en otras condiciones. mellado la entereza de sus más esforzados apóstoles. y los trofeos cuantiosos de sus primeras y ruidosas victorias. se eclipsa la histórica figura de Miranda: alta virtud a quien había confiado sus destinos la naciente República. sucumbe con la revolución y eclipsado el astro. al parecer. antes del definitivo afianzamiento de las nuevas instituciones. La perfidia la recibió en su seno y la ahogó entre sus brazos. coronado de flores entreabiertas al sol de la esperanza. Dos años de lucha.) …Para 1812. la más noble aspiración de todo un pueblo. En vano a prolongarle la existencia concurrían los esfuerzos de los más abnegados. y sus conquistas. y sus propósitos heroicos. Miranda. Apágase en el polvo.. tropieza con un guijarro que le arroja el destino. amenazan cubrir la inmensa tumba. sobreviene la noche… III . jamás bien escondida al egoísmo. falto de savia y amenazado de esterilidad. cuando con poco esfuerzo habría podido alzarse victoriosa. En vano a su cabeza. desaparecían entre la sombra de un ayer ya remoto. El cáncer de la anarquía la devoraba. aniquilada hasta en sus fundamentos por el triunfo inesperado y sorprendente de Monteverde. La capitulación de La Victoria fue la mortaja en que se envolvió para morir. donde parece sepultada para siempre. En tan cortos días los nobles promotores de la revolución habían envejecido. Entre los escombros de la revolución. avanza luego poseída de inexplicable vértigo. no era ni sombra de aquel risueño arbusto del 19 de abril. avanzaba la revolución con paso incierto hacia el abismo de su completa ruina. De pronto. la postrera esperanza de los independientes. y empujada por la mano trémula de Monteverde. de tan difícil como remota estabilidad. Desmaya el sentimiento que provocó a la rebelión. y a la amenaza. y las sombras de un nuevo cautiverio como lóbrega noche. su ruina era evidente. protegido por escaso ramaje. unidos al desaliento de candorosas esperanzas frustradas. (. El cielo de las halagüeñas esperanzas se obscurece de súbito. entorpecida por infructuosos ensayos de sistemas políticos mal aconsejados por la inexperiencia en los negocios públicos. Desatinada y recelosa. cargado de abundosos y sazonados frutos: apenas si era un tronco de solidez dudosa. vacila y cae vencida.

es el primer destello del genio de la América: es Bolívar que surge coronado de luz como los inmortales. En las alas del viento que sacude la tricolor bandera sobre las cumbres de los Andes. por todos relegada al olvido. ¿Quién el atrevido aventurero que osaba acometer tan magna empresa? Nadie lo conocía. Aquella inmensa lumbre.Postración dolorosa. había plegado las podero9sas alas y. Justa es la indignación del héroe americano. En vano los exhorta a proseguir la ardua cruzada: muéstranse los más indiferentes. ¡Ilusoria esperanza! En medio de tan profunda oscuridad para la sometida Venezuela. que de lo alto de su corcel de guerra. desde el templo del sol hasta las playas donde Colón dejó caer el ancla de sus naos victoriosas. la presa que le diera la Fortuna y que presume conservar. atada al poste infamador de la ignominia. y la contempla de nuevo esclavizada. ¿quién era él?. pero su heroico esfuerzo no alcanza a sacudir la postración de sus hermanas. acrece rápidamente hasta alcanzar las proporciones del dilatado incendio. su honra y sus costumbres. que explotaron hasta la saciedad los vencedores confiscando las riquezas de los vencidos. se estremece de espanto ante la ruda obstinación de los patriotas orientales. Pero. un gran foco de luz aparece de súbito en la empinada cima de los andes. latente en el recóndito de pocos corazones. La tempestad revolucionaria detenida de súbito en su rápido curso. y atónitos y mudos la contemplan. sin obtener respuesta. oprime entre sus brazos. los descendientes de los Incas y los hijos sin patria de aquellos mismos héroes que al cetro de Castilla la dieran cual presea. Airado vuelve los ojos a su patria el futuro Libertador de un mundo. es la primera que reacciona. como graciosamente a Monteverde calificaron sus aduladores. Bolívar se juzgó capaz de tanto esfuerzo y lo intentó. casi hasta estrangularla. llegan a él entre lamentos prolongados. cuando llama al combate a sus propios hermanos. En vano les recuerda la altivez de otros días. y poseído de salvaje furor. cuando viste el gigante los terribles arreos de su imponente majestad. aquel nuevo Viriato. En la inflamada región de los volcanes brilla radiosa como el ígneo penacho del Pichincha. la revolución era un cadáver que sólo una voluntad superior podía galvanizar. predica la nueva doctrina americana al resplandor fulmíneo de su espada. y anegando el país en sangre generosa. Aquel cuadro doloroso prueba a Bolívar lo que ya sospechaba: que la revolución había caído para no levantarse sino apoyada en un esfuerzo sobrehumano. inflama el mar con los reflejos de su fulgente lumbre. constreñida por una fuerza extraña. la libertad perdida y todas las miserias a que somete la tolerada esclavitud: su voz se pierde en el silencio que acrece el estupor. bajo la férrea planta de sus ensañados opresores. es la presencia del adalid apóstol. maldecida por otros. ilumina con resplandores que deslumbran a la cautiva América. el último estertor de la madre ultrajada y el chasquido del látigo con que se la flagela. aquella hoguera amenazante para los exarcados españoles. oscilante entre los ventisqueros. Cumaná. los juramentos espontáneos de morir por la patria. apenas si podía estremecer la oculta fibra del amor patrio. quizás la más herida de las provincias orientales por la ferocidad de sus dominadores. la común desgracia le había hecho extraño a la memoria de . Sin embargo. moribunda. ultrajando su dignidad. profundo su dolor. Despreciada por unos. Chispa al principio.

para otros. desciende de las cumbres andinas con la violencia del alud. marcha triunfal del genio sobre los destrozados hierros del despotismo. y una ola de sangre surcada de relámpagos. las tremendas palabras de Bolívar estampadas con caracteres de fuego en el Decreto de Trujillo: decreto aterrador. espada de dos filos que esgrime audaz la mano de Bolívar lo tenemos delante. es empresa tan ardua que sólo la imparcial posteridad podrá llevar a cabo. como la espada a que debió su libertad el pueblo americano. suplica. ¡Ay! Su cólera terrible hará más que sus ruegos. que aun deslumbra en la historia con los reflejos de la espada de Ribas. deslumbrador y justiciero. pero con él. la ancha vía que recorren audaces. sobre los yermos campos de Venezuela. como siempre. sedientos de combates y de gloria. radiosa la mirada y atronando el espacio con sus gritos de guerra. Allá “Agua-obispos”. mortales amenazas e implacables furores... Después “Niquitao”. desnudo el sable. rueda. y D’ Eluyar. y Girardot. Osar decir si fue digno de escomió o vituperio. se inflama al fin en ira. cual un escollo donde van a estrellarse nuestras pasadas glorias. el carro de la revolución. con pavoroso estrépito. con el fragor del trueno. El Decreto de Trujillo. VI El Decreto de Trujillo es el pavés sobre el cual aparece Bolívar en 1813. van Ribas. . sobre el seno materno herido y palpitante. en que se exhibe como deidad terrible el egregio caudillo americano. y desnuda el acero. y el inmortal Ricaurte. y Urdaneta. Escudo sangriento levantado al cielo por los mil brazos de la revolución. poseída de estupor.sus propios hermanos. aquélla se desborda. Nada resiste el ímpetu de su heroica bravura. Ahí está. V Henos aquí a las puertas de aquel infierno más espantoso que el infierno de Dante: a la entrada de aquel periodo pavoroso de nuestra lucha de emancipación. si conducente o pernicioso al término feliz de la gran lucha.) La historia pavorosa de aquel tiempo. y es forzoso detenernos frente a frente de su satánica grandeza. En vano cierra España con numeroso ejército. reto inaudito que le trae con las iras de todas las pasiones. Precedido por el espanto que infunde en nuestros enemigos y por el entusiasmo que despierta entre la multitud. Apenas quinientas bayonetas lo escoltan y protegen. la terrible y sangrienta. Luego “Horcones”. escrita al resplandor de una llama infernal con la sangre inocente de los niños descuartizados por Zuazola. medio oculta en un repliegue de los Andes. Después de aquella ruina y del estrago de una catástrofe espantosa ¿a qué volver a provocar las iras del león con el descabellado intento de arrancarle su presa?. como en los bordes de un inmenso sepulcro. amenaza. Ni ¿cómo pretender arrebatar con débil brazo lo que un gigante se empeña en retener? Y en vano aquel sublime enajenado se esfuerza por alentar a las víctimas que perdona el cuchillo de feroces verdugos. dejando en cada huella sembrada una victoria. recoge. (. sombrío y amenazante para unos. conocido con el lúgubre nombre de la guerra a muerte. y más tarde “Taguanes” que abre a Bolívar las puertas de Caracas y cubre con su manto de púrpura aquella campaña prodigiosa.

1813 es una aurora. acampó Bolívar. exalta el odio entre los dos partidos. era en extremo conflictiva la situación de la comarca. acaudillado por Mariño. leyes. torna España a esgrimir el sanguinoso acero de sus indomables defensores. en el pueblo de San Mateo.Un grito inmenso de júbilo y asombro se propaga por toda Venezuela. en tanto que la llegada del ejército de Oriente. Situado el Libertador en San Mateo. y de nuevo se lanza a la enseñada lid donde con suerte varia lucha sin tregua hasta alcanzar su independencia. seguían los cuerpos que velozmente iban reconcentrándose en San Mateo: y en torno de aquellos bravos que dividían con ellos su escaso pan con mano generosa. gritaban sin concierto. y del sangriento polvo donde cayera exánime la naciente República. amenazadas a la sazón por los realistas. Dignidad. fuerza para luchar. sopla la hoguera en que habrán de consumirse vencedores y vencidos. entusiasmo. se ocupa en reforzar sus posiciones con algunas obras de defensa. pero que exhibe en todo su esplendor al hombre extraordinario a quien debió su libertad el pueblo americano. apela una vez más al fanatismo de la masa inconsciente de nuestro pueblo. Venezuela le aclama su libertador. para vigilar los movimientos del poderoso ejército enemigo reconcentrado en la Villa de Cura. con probabilidades de buen éxito. X El 23 de febrero de 1814. energía en el propósito de la idea redentora. Niños. El terror dominaba todos los ánimos. Desvanecido el estupor que produjera en nuestros enemigos la audaz campaña de Bolívar. una u otra de las dos ciudades más importantes de la República (Caracas y Valencia). y auxiliar con más facilidad. todo renace a la presencia de Bolívar. prorrumpiendo en desgarradores alaridos a la menor alarma. A pesar del rechazo que habían sufrido los realistas. y una emigración numerosa afluía al cuartel general republicano buscando amparo en el ejército. mujeres y ancianos sobrecogidos de espanto. en caso necesario. aurora de un instante que luego nublan sombras pavorosas. Revive el amor patrio. le pone en capacidad de acometer a Boves y de abrir. ciñe coronas a su frente inmortal. . provoca la ambición de obscuros caudillejos con la aprobación tácita de todos los desmanes cometidos por Monteverde. y esperado con ansiedad creciente durante muchos días. se alza de nuevo majestuosa y terrible al amparo de Bolívar y de su incontrastable voluntad. y desata las alas de aquella tempestad de furiosas pasiones que de nuevo se agitan con estrépito sobre los yermos campos de la patria. con su Estado Mayor y con su guardia. llena los corazones. su poderoso aliado. y la esperanza del definitivo afianzamiento de nuestra nacionalidad republicana. reorganiza sus huestes destrozadas. amor patrio. enflaquecidos por la miseria. cobra aliento al pesar la superioridad numérica en que aventaja a sus contrarios. una nueva campaña. instituciones. punto escogido como estratégico. diez días después de la heroica defensa de La Victoria por el General Ribas. Poblaciones enteras huían despavoridas a la aproximación de las hordas de Boves.

pero instantáneamente.En la mañana del 26. en él a sus amigos desesperados de vencer. ordena a su vanguardia forzar en el paso del río las avanzadas a cargo de Montilla. Bolívar le persigue hasta sus inexpugnables posiciones. y densa nube de humo y de polvo asciende al cielo entre lenguas de fuego y cubre la montaña. Boves retrocede aterrado. y convencido acepta el sacrificio. Ante aquel extraordinario sacrificio. ni se puede estimar como el arranque del despecho de una trágica muerte. Repuesto Boves del descalabro sufrido en La Victoria. revolviéndose en su agonía de león. las que le oponen dura resistencia. y espanta. se apresura a caer de nuevo sobre los republicanos. y su causa perdida: todo lo ve a sus pies. Está más alto. el bravo Rivas-Dávila. para escupir el rostro. insólita explosión y aterrador estrépito retumba en todo el valle. ni menos como la protesta insolente del orgullo militar humillado! No. pregona el heroísmo de Ricaurte…! ¡Glorioso sacrificio a que no le induce la desesperación. y al día siguiente los cuerpos de Ponce y de Salcedo y la brigada de Barquisimeto al mando de Villapol. recorre el campo donde yacen extendidos mil cadáveres. y corre a él. A la cabeza de ocho mil combatientes sale orgulloso de la Villa de Cura. toma ventajosas posiciones en las alturas que dominan al sur del caserío. su cabeza se pierde entre deslumbradoras claridades. ¡El antiguo edificio convertido de súbito en un montón de escombros. pueblo inmediato al cuartel general de los independientes. Desde la altura en que se encuentra divisa el campo de batalla. Las fuerzas todas de los independientes. se incorporó al Libertador el Mayor general Mariano Montilla. entre los cuales figura el brillante escuadrón de Soberbios Dragones. y espera el día para librar una batalla en la que de antemano se adjudica la victoria. repliega con la noche. le propone el Destino. a su enemigo vencedor. y espera la llegada de Mariño para abrir la campaña. El amor a la patria es sólo quien le inspira… Una peripecia de la batalla le sirve de pedestal y sobre ella se empina. y de nuevo va a guarecerse en las alturas. ocupa a Cagua. Su talla adquiere las proporciones de los antiguos héroes. mal seguros en sus posiciones de San Mateo. y tanto esfuerzo inútil y tanta sangre vertida infructuosamente. ascienden a 1. . Ricaurte no es Cambrone en el último cuadro de Waterloo. reunidas en San Mateo. a quien cree exterminar con el empuje de sus numerosos escuadrones. con la división de los Valles del Tuy. ansioso por vengar la muerte de su jefe. con cuatro piezas de campaña de grueso calibre y 600 jinetes. e impaciente por medirse con el Libertador. y árbitro se siente y soberano de la cruenta jornada: Su vida por mil vidas y por el triunfo de los suyos. a sus pies todo lo ve pequeño. con frases de desprecio.500 infantes. a Boves. XXI Un grito inmenso de triunfo y de alegría resuena al mismo tiempo en el campo realista. menos la huesa que para recibirle cava todo un ejército. y la patria humillada. ¿Qué pasa? ¿Qué acontece? Todos lo adivinan al disiparse el humo que cual fúnebre manto se extiende sobre la casa del Ingenio. y vence. soberbio y victorioso. y desaparece de la tierra para ceñir en la inmortalidad la refulgente aureola de su gloriosa abnegación.

nuevas fuerzas. No obstante. que no fuera apoyada en su robusta espada. Nuestro ejército probado en cien batallas. sobre un suelo estremecido de continuo por el sacudimiento de las batallas. al par de sus hazañas. Apenas en su aurora. del surco ardiente de la guerra en el campo inmortal de “Boyacá”. y brío. continuaba con el mismo calor. la lucha desastrosa empeñada hacía ya tantos años. dominador del Nuevo Mundo. mucha sangre generosa había sido indispensable derramar. Vilipendiada al par que combatida siempre por sus implacables enemigos.)púrpura la aurora del gran día del definitivo afianzamiento de nuestra independencia. había surgido altiva como deidad terrible. con que el esfuerzo y la tenacidad de los jefes realistas embarazaban la marcha progresiva de la Revolución y su creciente desenvolvimiento.. la aspiración grandiosa del genio de Bolívar. CARABOBO (24 de junio de 1821) COLOMBIA. la viva luz que difundía aquel astro radiante prometía no eclipsarse jamás. Su porvenir estaba lleno de promesas. entre el fragor de las batallas. Nuestra fuerza moral era imponente. descollaba con proporciones gigantescas. para teñir de (. los rugidos del león soberbio. tanta perseverancia y tan costosos sacrificios no habían de ser estériles. Su imperio se extendía sobre ruinas humeantes.. noticioso de la proximidad del esperado ejército de Oriente. . coronada la frente de sangrientos laureles y armada de la noble potencia de su virilidad y sus derechos. Colombia se ostentaba orgullosa en medio del huracán que se esforzaba en abatirla. sobre doscientos mil cadáveres que clamaban venganza.Tres días más permanece el terrible asturiano en sus antiguas posiciones. Apenas si podía dar un paseo en el camino de su engrandecimiento. entre las nacientes Repúblicas americanas. y los himnos triunfales de un pueblo fanatizado hasta el martirio por loa idea redentora de la independencia y libertad. Sobre el rico trofeo de cien victorias. y al amparo de su egida. concebida en el seno de las tempestades al eléctrico resonar de los clarines. pero la aurora tan deseada iba a lucir al fin en los horizontes de la Patria. por todos esperada con anhelo tras una noche de tres siglos. III A pesar de los obstáculos de todo linaje. luego cambia de aviso y se retira al fin de la presencia de Bolívar. Hija del heroísmo..) Empero.. (. sobre campos desiertos. su nombre. y mayor ardimiento cobraban las aspiraciones y los nobles propósitos de los sostenedores de aquella cruenta lucha contra el poder dominador de la Metrópoli. Venezuela se había unido a su vecina hermana bajo el fulmíneo casco de Colombia. era una realidad. era timbre de orgullo para los pueblos del Nuevo Continente. nuestras conquistas en 1820 eran trascendentales y de incontestable valimiento. que no hubiera menester abrirse campo con el fuego de sus cañones..

cabezas cortadas por los verdugos. en el seno mismo de los acontecimientos de las tropas expedicionarias con destino a reforzar en Venezuela el ejército de Morillo. Y nada fue bastante a detener el impulso que impelí9a a Venezuela a su emancipación. ni menos la crueldad. no obstante. antes de aspiraciones turbulentas y de intereses encontrados. el verdugo disfrazado de amigo. en el propósito de conservar a la Corona sus posesiones de ultramar. era disciplinado y aguerrido. había agotado cuantos medios violentos le había sugerido la ferocidad de las más exaltadas pasiones: la represión salvaje. La cabeza de Ribas estuvo exhibida por cuatro años en una de las llamadas puertas de Caracas. en su propósito de someter a la rebelde Venezuela al yugo colonial. se inclinaba a creer en las promesas de los nobles apóstoles de la libertad y del derecho americano… España. en vano se exhibían en las encrucijadas de los caminos públicos. Para 1820. Una sola voz. pero descaminado respecto al verdadero espíritu de la Revolución americana. En tal sentido. el hambre. en las plazas de las aldeas y en las puertas de las ciudades principales. con tal fin. entonces sometidos a una sola ley. recién jurada la Constitución. la altura indispensable al puesto que ocupaba y la prudencia tan necesaria así en la guerra como en las emergencias de los negocios públicos. la promesa de instituciones liberales y de una amplia amnistía. --------------------------------------IV … La libertad proclamada en España. Pero el terror y la crueldad habían sido ineficaces. tan funestos resultados dieran más de una vez en los primeros tiempos de la Revolución. la irreflexiva impetuosidad y las jactanciosas presunciones que. encárgese a Morillo . En vano se condenaban a la mendicidad y al desamparo las familias de los tachados de rebeldía. La serenidad y el frío cálculo habían vencido y dominado el atolondramiento. el cautiverio inquisitorial. el hierro. clavados sobre picas o encerrados en jaulas para defenderlos de las aves de presa y prolongar el espanto que desean infundir entre la multitud. al par que abate el despotismo y coloca bajo la egida de instituciones liberales el porvenir político de la Península. las medidas violentas se desprestigiaron y agostaron. Fijo. dirigía aquel conjunto de homogéneos propósitos. se apresura. el fuego. la perfidia con sus garras ocultas. como siempre. un solo pensamiento. junto con el ofrecimiento de dignidades y empleos para los jefes insurgentes que sostenían la guerra en Nueva Granada y Venezuela. junto con el antagonismo de intereses y pasiones. España comenzaba a dudar del sometimiento de sus rebeldes colonias. a una sola voluntad: voluntad por todas acatada y estimada por todos como imprescindible. y otros medios más hábiles fueron puestos en práctica a ver de contener por la conciliación lo que alcanzar no pudo la violencia. así como nuestros magistrados. piernas y esqueletos pendientes de los árboles. cree allanable por la conciliación lo que vanamente por las armas se había empeñado en reprimir. habían cobrado experiencia y alcanzado con la continua rotación de los sucesos. fue el primer paso de las Cortes en el camino de un avenimiento entre la Madre Patria y sus rebeldes hijos. favorece a América la transformación republicana de las colonias españolas. y nuestro pueblo esquivo largo tiempo al sagrado propósito de sus libertadores. y. el Gobierno de la Metrópoli. a restablecer su quebrantada autoridad en las colonias. brazos.aunque escaso en número. Nuestros generales.

y toda la pujanza y valentía del león. con todas las iras y arrebatos de una ambición ardiente. (. y a nadie se ocultaba que había de ser ruda y decisiva la próxima batalla que se librase en Venezuela. La nueva inesperada de sucesos tan extraordinarios. no exenta de desaliento y de despecho. podían equilibrarse. tan rudo como hábil. y ambos habían desaparecido del palenque sin haber logrado avasallarlo. el rayo vibra y en la vasta extensión de Venezuela dilata sus fragorosas resonancias. desprestigia en América el poderío de la Corona y sus augustos fueros. X Breves días duró la suspensión delas hostilidades acordadas en Trujillo. a pesar de las favorables circunstancias que avigoraban la causa republicana. la pericia militar. entre los sostenedores del principio monárquico absoluto y de la integridad del territorio sometido por los conquistadores al cetro de Castilla.. pero terrible e indómito. LA guerra enciende de nuevo su destructora tea. produjo en sus colonias una profunda conmoción. Bolívar había pugnado con dos hombres verdaderamente notables por las condiciones especiales que los distinguieron en aquella guerra desastrosa. de no escasas aptitudes para el desempeño de la empresa que se le había confiado.la pacificación de las provincias sublevadas por medio de la conciliación de tan encontrados intereses. ..) En su larga carrera. No obstante las ventajas y desventajas de los opuestos bandos. campeaba en su contrario el entusiasmo y la fuerza moral de todo un pueblo identificado en una misma aspiración. con todo el arrojo de un carácter resuelto y exaltado. de propias ideas. sin dotes de caudillo. no solamente entre las clases inferiores poseídas las más de fanático realismo e incapaces de suponer nada tan alto y poderoso como la voluntad de sus monarcas. tregua tan desastrosa para España como benéfica para las armas de Colombia. En Boves había combatido al sectario de las propias creencias. diez corazones resueltos a sacrificarse por la patria podían oponerle los republicanos. al hombre de la naturaleza. perseverante. En Morillo había luchado contra el renombre glorioso. cruel. el torbellino de las pasiones de la época. Aquel insigne triunfo de las nuevas ideas sobre el absolutismo. Con creciente rapidez acercábase el desenlace de aquel sangriento duelo. sino aún entre aquellos mismos más esclarecidos a quienes era fácil concebir la trascendencia de un cambio tan favorable a sus personales intereses… IX Valeroso y disciplinado era el ejército español. como los que se efectuaran en España. sagaz. el ardor reflexivo y la ordenada impetuosidad de un capitán experto y temerario a la vez que prudente. triunfo reputado por el pueblo español como la más gloriosa de sus victorias cívicas. Sometido a las reglas que prescribe la disciplina hasta encadenar su genial intrepidez a las severas prescripciones de la táctica. arrebatado. y la popularizaban hasta entre los más esforzados opositores. Para cada una de las bayonetas de que LA Torre disponía. si en el realista prevalecía por el momento la fuerza material. y superior en número al que el Libertador podía oponerle. reñido con el mismo furor hacía ya tantos años.

las ventajas que ofrecía la conformación de aquel terreno por donde forzosamente nuestro ejército tenía que penetrar. En medio del ruido acompañado de la marcha resonaban estrepitosos vítores fanfarronadas estrambóticas. Empero. Después de esguazar el Chirgua y de internarse en las tortuosas quiebras de la serranía de la Hermanas. se enardecen y con los himnos guerreros de sus bardos salvajes. había que penetrar por el desfiladero de Buenavista. ansiosos por llegar al término deseado. La pérdida completa del destacamento situado en Tinaquillo. y el mismo ronco estrépito del bronce formidable que truena en las batallas. pierde la lúgubre y aterradora repercusión de los pasados tiempos. lo exhibe. formaban un extraño concierto. conformándose sólo con defender la entrada a la llanura. Ante la gloria de la Patria. Tras las espesas nubes que obscurecieron hasta entonces los horizontes de la patria. marchar luego por un camino lleno de asperezas. el ejército republicano se pone en movimiento apresta las armas. La Torre desprecio. Franca dejó al Libertador tan peligrosa vía. unidas al metálico chasquido de las armas. y. fue acaso la razón que decidiera al enemigo a reconcentrar todas las fuerzas. la súbita ruptura del armisticio. gritos preñados de amenazas. aquellos bravos. los que. dominado en gran parte por alturas cubiertas de bosques y zarzales. al relincho de los caballos y al susurro del viento en el ramaje de los árboles. Los bandos enemigos se miran sin el pasado enojo y se contemplan con admiración. testigos de sus pasados triunfos. recurre lleno de entusiasmo la distancia que media entre las dos llanuras. No ya más lucha entre tinieblas aglomeradas por el odio. a nuestros héroes muertos. estrepitoso e inarmónico. nadie pensaba tristemente arrebatar a la victoria la mayor cantidad de laureles era la aspiración de todos. deja en el campamento todos los equipajes. posición formidable donde pocos soldados bastan a contener todo un ejército. fue como el despuntar de una risueña aurora para la causa americana. como los antiguos lacedomonios que presidía Tirteo. Sólo el acaso es responsable de la sangre que se derrame en los combates… XVIII Al despuntar la aurora del 24 de junio de 1821. y magnifica con sus brillantes resplandores. y atravesar. acogida con férvido entusiasmo por los independientes. La espada de los héroes luce ante el nuevo sol. sin embargo. ruda y costosa habría sido. apercibido a la pelea. ganados y acémilas que pudieran embarazar su marcha. las sombras huyen avergonzadas y con ellas desaparecen las escenas terribles. La tierra absorbe la sangre derramada y el yermo campo reverdece y produce laureles. para llegar a la inmortal llanura por el camino que Bolívar seguía. fácil de defender. al fin. sin duda la empresa de vencerlos. no vencidos: y corrían chanzonetas sarcásticas sazonadas de gracia y de dichos picantes. Alegre y bulliciosa era la marcha de nuestros regimientos: más que reñir una batalla. alusivas a los pasados triunfos. el furor fratricida y la saña mortífera que alimentaran en su seno. y cantando sus pasadas glorias se dirigen a Carabobo.No obstante. pero lleno de virilidad y de alegría. una abra estrecha y larga. resplandeciente y sin mancilla. que. dado caso que hubiera sabido aprovechar el enemigo. y se entonaban coplas de melodioso ritmo. aparecen los primeros destellos de un sol resplandeciente que todo lo ilumina. Las avanzadas que tenía en . Nuestros soldados. parecían dirigirse a una feria. era necesario superar graves inconvenientes opuestos por la naturaleza.

en quien al punto reconoce al negro más pujante de los llaneros de su guardia: aquél. carga brillante. “Tiradores” y “La Legión Británica” avanzan simultáneamente. XXIII Con un frente de cuatrocientos hombres y sin más fondo que dos hileras de soldados.Buenavista replegaron a la aproximación de los independientes. y Páez lleno de asombro. pierde en breve la carrera. encabezado por el valiente Capitán Ángel Bravo. avanza sacudiendo su pesado jinete. los trozos de su caballería que lentamente salen a la llanura. Su ansiedad por allegar el mayor número. inextinguible. alma de la batalla. Mientras lucha tan bizarramente nuestra infantería. porque su bravura reconocida lo llevaba a ser siempre el primero que acometía al enemigo en toda carga. vé salir de la nube de polvo que oculta los efectos de aquel violento choque. se descubre en la rapidez vertiginosa con que lanza su impetuoso caballo para acudir a todas partes: así se ve lucir entre el revuelto torbellino del combate su rojo penacho. cual una llama errante. ansiando redimir al sepulcro de Cristo. con ls bayonetas asentadas sobre los regimientos españoles con que La Torre riñe la batalla. “Apure”. y repliegan buscando apoyo en el grueso de su caballería. a cuyo empuje ceden los realistas. en medio de la inquietante expectativa que sufren los dos bandos. Sin ocultar el asombro que le causa aquella inexplicable retirada. en la espaciosa sabana de Carabobo. provocación amenazante de seis mil combatientes. toma el trote. paso a paso. las riendas sueltas sobre el vencido cuello. y parte del escuadrón primero de “Lanceros”. a un jinete bañado en propia sangre. la cabeza abatida y la abierta nariz rozando el suelo que se enrojece a su contacto. pierden sus posiciones. inferior en mucho a la contraria. y desde allí pudieron ver nuestros soldados todo el ejército español. a quien todo el ejército distingue con el honroso apodo de “el primero”( Los llaneros llamaban así al Teniente Camejo. a las órdenes del Coronel Muñoz. ocuparon éstos tan inexpugnable posición. grito terrible. y a tiempo llegan de hacerle frente a los húsares de “Fernando VII” y a los Dragones y Carabineros de la “Unión” que en número de quinientos caballos lanza La Torre sobre la extrema izquierda de nuestra línea de batalla con el objetivo de envolverla… Páez reúne. desplegado en batalla. entre tanto. la llama voladora se detiene. Un grito inmenso resonó en las alturas que dominaran de lejos el campamento de La Torre. De pronto. provocadora del incendio. resueltos a conquistar aquel día. atraviesa la difícil quebrada un grupo de jinetes de la guardia de Páez. y apostrofando con dureza a su antiguo . batido por el viento. galopa sin concierto hacia el lugar donde se encuentra Páez. veloz. Páez le sale al encuentro. no fue mayor que el júbilo entusiasta que se produjo en el ejército patriota al contemplar el campo de batalla donde había de efectuarse la completa redención de Venezuela. El bélico alborozo de los primeros Cruzados al divisar los muros de Jerusalén. sin privar de su presencia alentadora a su diezmada infantería.) XXIV El caballo que monta aquel intrépido soldado. y después. quien parece automáticamente sostenerse en la silla. la ma´s trascendental de sus victorias o a perecer en la contienda.

sin que fuera posible conseguir que todo el ejército español quedase prisionero. su brazo se fatiga. exclama balbuciente: Mi General … Vengo a decirle adiós… porque estoy muerto. miró resuelta la batalla por el heroico empuje de Páez y sus soldados. mas ¡ah! su postrera descarga antes de entregarse prisionero. con la impetuosidad del huracán “Hortslrich”. En vano se empeña en detener aquel funesto movimiento precursor del desastre¸ en vano. rompe con ambas manos el sangriento dormán. y poniendo a descubierto el desnudo pecho donde sangran copiosamente dos profundas heridas. Sin el apoyo de su caballería.. inmenso último suspenso de agonía de aquel pujante ejército. el campo de batalla se siente sacudido por la gran catástrofe de las legiones españolas. Y aballo y jinete ruedan sin vida sobre el revuelto polvo. caballo y jinete se detienen: el primero. Al oir aquella voz que resuena irritada. que ya no puede dar un paso más. inseparable compañero en todos sus pasados peligros. Tenaz soldado insiste. contenida un instante. le grita amenazándole con un gesto terrible: ¿Tienes miedo?. ¡Vuelve y hazte matar!. el primero. y sirve de pasto a las lenguas de acero de nuestros escuadrones… Ante aquella furiosa acometida. en cien reñidas lides.. Páez dirige una mirada llena de amargura al fiel amigo. al fin.. con el ejemplo de una entereza singular. gira sin concierto.. “Valencey” retrocede y “Babastro” se rinde. el segundo abre los ojos que resplandecen como ascuas y se yergue en la silla. sin embargo. Con la entrega de “Babastro”. vencido el atajo han llegado hasta él. y cargado de flanco se desordena. se declara completa. En tal conflicto. y a la cabeza de algunos cuerpos de jinetes que. “Apure” y “Tiradores” retroceden con precipitación. y Plaza expira entre los vítores del triunfo. cuando al flaquear el enemigo. de dar frente a los lanceros reunidos de Silva y de Muñoz. La Torre se ve envuelto: los batallones con que hace frente a la “Legión Británica”.. el pernicioso ejemplo. a tiempo que la nube se rasga y deja ver nuestros llaneros vencedores. presencia entusiasmado los esfuerzos de Páez por sellar aquel día la más gloriosa página de su historia inmortal. estimula a sus aturdidos camaradas. y un grito espantoso. “Burgos”. luego arroja por tierra la poderos lanza. Y embargada el alma con el placer de la victoria. en la tarea imposible de conjurar los estremecimientos de la catástrofe que amenaza estallar y que lo arrastra. fue su angustia.émulo en bravura.. el Libertador ordena a Plaza y a Cedeño prescindir del camino que llevan y penetrar al campo de batalla rompiendo las tupidas malezas y trasmontando las colinas como les fuera posible. su voz se pierde en el estrépito de la ardorosa lid. da. fluctúa. ero destrozada. corre a vengar la muerte de aquel bravo soldado cargando con indecible furia al enemigo… XXV Mayor que la impaciencia que Bolívar había experimentado con el retardo de las dos divisiones. y la derrota. resuena en la llanura. clamor desgarrador. lanceando por la espalda a los escuadrones españoles que huyen despavoridos. Inútil es su empeño. no era dable a la 1ª división rendir a sus contrarios. dobla las piernas como para abatirse. no obedece la orden que le intiman sus jefes. el propio tiempo que por el sentimiento de que no llegara a ser completa. Vencedora. se desbanda y huye produciendo terrible sacudida entre los otros cuerpos españoles. arrebata a Colombia una de sus más puras y más preclaras glorias: Una bala penetra el corazón del joven héroe. al bote de nuestras bayonetas rompe las filas. ¿No quedan ya enemigos?. .

Sobre la frente erguida del vencedor en “Las Queseras” brillaba un laurel más. Su pronóstico estaba cumplido. y de alto precio. El Libertador desciende a la llanura en el momento que se decide la batalla.“Carabobo” duró lo que el relámpago. puede decirse que para todos fue un deslumbramiento. el ejército patriota saluda entusiasmado a su inmortal caudillo. .

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