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INE Muestreo Metales Ides en Suelos

INE Muestreo Metales Ides en Suelos

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manual de suelos
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Ventajas

Es una tecnología disponible
comercialmente
El contaminante puede separarse con
facilidad del suelo, incluso en forma
pura
Es una alternativa eficiente para la
remediación in situ de sitios
contaminados con metales
Se puede aplicar eficientemente en
suelos arcillosos (poco permeables)

Limitaciones

No es aplicable en todo tipo de suelos

El suelo tratado pierde ligeramente su
fertilidad

Es necesario hidratar el suelo al menos
24 horas antes de iniciar el tratamiento

Valores extremos de pH y reacciones
redox pueden disminuir su eficiencia
y formar productos indeseables

C. Ventajas y limitaciones

La aplicación de procesos electrocinéticos es más efectiva en suelos arci-
llosos debido a su carga superficial negativa, la cual puede alterarse por
cambios en el pH del fluido, modificando también las características de
adsorción de contaminantes; la utilización de electrolitos con pH específico
puede mejorar el desempeño de la técnica. En el cuadro 14 se resumen las
principales ventajas y limitaciones de la electrorremediación.
La eficiencia del proceso disminuye en suelos con humedad menor
al 10%; la máxima eficiencia se logra con valores de humedad de 14
a 18 %. La presencia de objetos metálicos o aislantes puede inducir
variabilidad en el campo eléctrico y en la conductividad del suelo,
afectando el proceso. Asimismo, es recomendable la utilización de
electrodos inertes (carbón, grafito o platino) para evitar la introduc-
ción de residuos reactivos en el suelo tratado; los electrodos metálicos
pueden disolverse por efecto de la electrólisis.

Tecnologías de remediación 89

D. Tiempo y costos de la remediación

Es una tecnología que, dependiendo de la extensión y profundidad del
sitio contaminado, puede llevar de unas cuantas semanas hasta 6 u 8
meses. Sus costos varían dependiendo de la extensión del terreno, del
material de los electrodos, de la conductividad del suelo, de las metas
propuestas para el tratamiento, y del costo de la energía (se estiman gastos
energéticos cercanos a 500 KW h/m3

, dependiendo del espacio entre elec-
trodos [1-1.5 m]). De acuerdo con estimaciones en los Estados Unidos,
los costos directos por el tratamiento mejorado de metales (extracción y
estabilización) pueden ascender a 50 USD/m3

(US EPA 1998).

E. Usos del suelo después del tratamiento

El suelo tratado a través de electrorremediación pierde ligeramente su ferti-
lidad, debido a la extracción de iones como NO3

-
, SO4

=

, PO4

=

, NH4

+

, por lo
que debe pasar por procesos de fertilización antes de utilizarlo como área
para cultivo; asimismo, algunas arcillas pueden cambiar su carga debido
al cambio de pH promovido por la hidrólisis del agua, por lo que también
es necesario evaluar su integridad estructural (US EPA 2001).

4.4. Tecnologías biológicas

El término biorremediación se utiliza para describir una variedad de
sistemas que utilizan el potencial metabólico de organismos vivos
(plantas, hongos y bacterias, entre otros) para limpiar ambientes
contaminados (Van Deuren et al. 2002, Watanabe 2001). La biorre-
mediación de un suelo implica su descontaminación por vía biológica.
En el caso de sitios contaminados con metales, los microorganismos
pueden modificar su movilidad en el ambiente a través de cambios en
sus características físicas o químicas (Lovley y Coates 1997).

90 Suelos contaminados

4.4.1. Mecanismos biológicos aplicables a la biorremediación de suelos

Las bases para la remediación de suelos presentadas en la sección 4.1,
en el caso de procesos biológicos se enfocan, principalmente, en la
degradación de compuestos orgánicos; sin embargo, la mayoría de los
parámetros descritos puede aplicarse para contaminantes inorgánicos.
Se ha demostrado que es posible llevar a cabo la remediación in situ
de sitios contaminados con metales por vía microbiana, básicamente
a través de cambios en el estado redox, favoreciendo así mecanismos
que modifican la solubilidad, movilidad y/o toxicidad de los contami-
nantes (figura 15), haciendo posible la remediación del suelo a través de
la separación o la disolución del contaminante (Lovley y Coates 1997,
Gadd 2000; Barkay y Schaefer 2001):
i. Separación o inmovilización. Implica mecanismos de biosorción
(sorción del contaminante en biomasa) y cambios en el estado redox
(reducción de formas metálicas oxidadas solubles a formas insolu-
bles), así como la acumulación, precipitación y/o volatilización de los
contaminantes a través de la fitorremediación (Lovley y Coates 1997,
Beaudette et al. 2002, Diels et al. 2002).
ii. Disolución o movilización. Incluye procesos de biolixiviación de
metales y metaloides y cambios en el estado redox (oxidación de for-
mas metálicas reducidas insolubles a formas solubles), que favorecen
la disolución o volatilización de los mismos (Lovley y Coates 1997).
Con base en lo anterior, las metas de la remediación de conta-
minantes inorgánicos pueden alcanzarse conforme a los siguientes
principios: (i) la precipitación del contaminante y, en consecuencia,
su inmovilización; (ii) la concentración del contaminante con la
posterior reducción del volumen de la matriz contaminada; y (iii) la
separación de metales a un ambiente en donde su riesgo potencial se
reduzca (Barkay y Schaefer 2001).

Tecnologías de remediación 91

Figura 15. Interacciones entre metales y microorganismos.
(i) la sorción o acumulación de metales se lleva a cabo por mecanismos
pasivos (M pasivos) o activos (M activos); (ii) algunos metales pueden
transformarse por procesos redox o por alquilación, afectando su
movilidad y/o toxicidad; (iii) muchos microorganismos pueden producir
y liberar sustancias (por ejemplo, sulfuros) que alteran la movilidad
de muchos metales; (iv) la degradación microbiana de complejos metal-
orgánicos (M-org) pueden cambiar la especiación del metal

Fuente: Ledin 2000.

4.4.2. Interacciones microorganismos-metales

Los microorganismos están expuestos a la presencia de diversos tipos
de metales y metaloides en el ambiente, por lo que no es sorprendente
que puedan interactuar con ellos, a través del desarrollo de mecanismos
de defensa, a veces para su beneficio y otras para su perjuicio. En la

Movilización

Inmovilización

M-org

M

org

Liberación/producción de
sustancias que movilizan metales

Fe(II)

Fe(III)

Disminución de pH

Reducción de metales

Oxidación de S

Movilización del
metal

Acumulación de metales

M activos

M pasivos

Biodegradación
de compuestos
metal-orgánicos

Reducción de
metales

Oxidación de
metales

Reducción
de S

U(ox)

Fe(III)

Sulfato

Fe(II)

U(red)

Sulfuro

Aumento
de pH

Inmovilización
del metal

92 Suelos contaminados

naturaleza, estos elementos existen principalmente como cationes, oxi-
aniones o en ambas formas en solución, y como sales u óxidos en forma
cristalina (mineral) o como precipitados amorfos en forma insoluble.
La manera en que los microorganismos interactúan con los metales
depende, en parte, de si son procarióticos o eucarióticos. Ambos tipos
de organismos utilizan especies de metales para funciones estructu-
rales y/o catalíticas, y tienen capacidad para unirse a iones metálicos
presentes en el exterior de la superficie celular o para transportarlos
hacia dentro de la célula para diversas funciones intracelulares. Por
ejemplo, el Ca y el Mg tienen funciones estructurales y catalíticas; el V,
Cr, Mn, Fe, Co, Ni, Cu, Zn, Mo y el Se en bajas concentraciones, pueden
participar en funciones catalíticas. Algunos procariotes pueden utilizar,
durante su metabolismo, especies de metales que pueden existir con
diferentes valencias, como el Cr, Mn, Fe, Co, Cu, As y Se, ya que estos
funcionan como aceptores o donadores de electrones. Es decir, esta
serie de mecanismos para la modificación de metales, pueden existir
a diferentes niveles de interacción microorganismo-metal. A conti-
nuación se describen dos de las más comunes (Ehrlich 1997).

A. Interacciones metabólicas-enzimáticas

i Captación de metales traza para su incorporación a metalo-enzimas
o su utilización en la activación de enzimas. Ocurre en todos los
microorganismos, los metales deben estar en forma iónica.
ii Utilización de metales o metaloides como donadores o aceptores
de electrones en el metabolismo energético (deben satisfacer las
demandas energéticas del organismo) Ocurre en eubacterias y
arqueobacterias, su utilización por eucariotes no se conoce.
iii Detoxificación enzimática de especies metálicas tóxicas. Las espe-
cies tóxicas son convertidas a formas con menor o nula toxicidad
por oxidación o reducción enzimática.

Tecnologías de remediación 93

iv Biocorrosión enzimática anaerobia. La superficie del metal es colo-
nizada por bio-películas formadas por diferentes tipos de bacterias,
algunos de cuyos productos metabólicos pueden ser corrosivos.

B. Interacciones metabólicas-no enzimáticas

i Los microorganismos eucarióticos y procarióticos (vivos o muer-
tos) tienen la capacidad de acumular metales a través de su unión
como cationes a la superficie celular en un proceso pasivo.
ii Algunos hongos y bacterias pueden promover la lixiviación selec-
tiva y no selectiva (bioloxiviación) de uno o más constituyentes
metálicos de minerales, junto con otros productos metabólicos.
iii Ciertos microorganismos excretan productos metabólicos inorgáni-
cos (sulfuros, carbonatos, fosfatos) en su metabolismo respiratorio
y así precipitar iones de metales tóxicos.

A la fecha, las aplicaciones biotecnológicas (reales y potenciales)
más importantes y promisorias de las interacciones microorganismos-
metales son la biolixiviación o biobeneficio de minerales y la biorre-
mediación de sitios contaminados con metales (Ehrlich 1997). En las
siguientes secciones se describe, de forma más detallada, la manera
en que los mecanismos e interacciones microorganismos-metales re-
visadas arriba, pueden aplicarse para la biorremediación microbiana
de suelos y se mencionan algunos ejemplos de su aplicación.

4.4.3. Biosorción (inmovilización microbiana de metales)

La biosorción es la separación pasiva de metales y metaloides por
interacciones con material biológico vivo o muerto y es, hasta ahora,
el acercamiento más práctico y ampliamente usado para la biorreme-
diación de metales (Barkay y Schaefer 2001). Implica mecanismos

94 Suelos contaminados

físico-químicos por los que las especies metálicas son sorbidas y/o
acomplejadas en biomasa o productos microbianos (Gadd, 2000). Los
procesos de biosorción son, esencialmente, pseudo-procesos de inter-
cambio iónico, en los cuales los iones metálicos son intercambiados
hacia componentes de carga opuesta unidos a la biomasa o a una
resina. En general, depende del pH del líquido y de las características
químicas del metal (Eccles 1999).
Un ejemplo de biosorción es la remoción de Pb y Cd a partir de so-
luciones muy diluidas, con el uso de biomasa seca de algunas especies
de algas cafés como Ascophyllum y Sargassum, que pueden acumular
más de 30% (peso seco) del metal en la biomasa. También se ha re-
portado que el micelio de hongos de uso industrial, como Rhizopus y
Absidia, son excelentes biosorbentes para Pb, Cd, Cu y Zn y también
tienen la capacidad para atrapar otros metales pesados hasta en un
25% del peso seco de la biomasa (Volesky y Holan 1995).

A. Aplicaciones y estado de desarrollo

Hasta ahora esta tecnología se ha evaluado principalmente como una
estrategia para la remoción de metales de corrientes de residuos y
para el tratamiento de aguas, pero es un proceso con aplicaciones
promisorias para la concentración de metales en suelos. Al respecto,
se ha sugerido que la estimulación del crecimiento de microorganismos
nativos con capacidad para la biosorción de metales es una estrategia
útil para inmovilizar metales en suelos y así evitar la contaminación
de cuerpos de agua (Lovley y Coates 1997, Barkay y Schaefer 2001).
Aunque ciertas sustancias poliméricas extracelulares son importan-
tes para la biosorción de metales, se ha demostrado que su composición
y su capacidad para la sorción dependen del organismo, del metal y
de las condiciones (pH, Eh), ofreciendo posibilidades para manipular
las aplicaciones de la biosorción. Por ejemplo, en suelos arenosos, es

Tecnologías de remediación 95

posible la disolución de metales mediada por sideróforos7

por Alcali-
genis eutrophus. Los metales disueltos se adsorben en la biomasa y/o se
precipitan, para posteriormente separar la biomasa (en fase acuosa) del
suelo por un proceso de floculación. Este proceso da como resultado
una considerable disminución en la biodisponibilidad de Cd, Zn y Pb
(Gadd 2000, Beaudette et al. 2002).

4.4.4. Precipitación de metales (inmovilización microbiana)

La mayoría de las transformaciones de metales mediadas por micro-
organismos, incluyendo la oxidación-reducción y alquilación-desal-
quilación, no tiene funciones biológicas conocidas. Éstas ocurren a
través de procesos cuyas funciones primarias no están relacionadas
con la transformación de metales, pero que alteran su solubilidad,
movilidad y toxicidad y, por lo tanto, pueden emplearse como estra-
tegias de remediación (Lovley y Coates 1997, Barkay y Schaefer 2001).
Pueden distinguirse básicamente dos mecanismos de precipitación de
metales: la precipitación reductora y la biomineralización.

A. Precipitación reductora

La precipitación reductora es uno de los mecanismos que le permite
a los microorganismos reducir la movilidad y toxicidad de un metal
o metaloide, a través de su reducción a un estado redox, más bajo,
ofreciendo aplicaciones potenciales para la biorremediación. Muchos
de los organismos que catalizan estas reacciones utilizan los metales

7. Sustancias extracelulares producidas por algunas bacterias bajo condiciones deficien-
tes en Fe. Se asocian con el Fe en la solución del suelo y son reabsorbidos y procesados,
proporcionando al organismo un mecanismo eficiente para obtener Fe (Universidad
de Minnesota, http://www.rhizobium.umn.edu/espanol/glossary.htm.

96 Suelos contaminados

o metaloides como aceptores de electrones durante su respiración
anaerobia, reduciendo formas oxidadas altamente solubles a formas
elementales (reducidas) insolubles, dando como resultado la detoxi-
ficación y/o precipitación del contaminante (Lovley y Coates 1997,
Barkay y Schaefer 2001).
Las bacterias sulfo-oxidantes (BSO) y las bacterias sulfato-reduc-
toras (BSR) son geoquímicamente importantes en la precipitación
reductora de metales tóxicos como el Cr6+

y el U6+

. Se ha demostrado

que la reducción de U6+

a U4+

por microorganismos reductores de

Fe3+

, puede remover efectivamente uranio de superficies y cuerpos
de agua; cuando se acopla con una técnica simple de extracción, la
reducción microbiana de U6+

puede usarse para concentrar uranio de
suelos contaminados (Lovley y Coates 1997, Gadd 2000).

B. Biomineralización

La biomineralización es la formación de precipitados metálicos insolu-
bles por interacciones con productos del metabolismo microbiano. La
biomineralización de metales y metaloides en forma de minerales de
azufre, hidróxido, fosfato y carbonato, tiene aplicaciones potenciales
para la biorremediación (Barkay y Schaefer 2001). Un ejemplo de este
tipo de sistema es el uso de BSR, bacterias heterótrofas anaerobias,
que utilizan una serie de sustratos orgánicos (etanol, acetato, butirato,
celulosa) y sulfato, como aceptores de electrones.
El potencial biotecnológico de las BSR radica precisamente en la
insolubilidad de los sulfuros de metales tóxicos (Cu, Hg, Cd, As, Se
y Pb), formados durante la reducción biológica del sulfato, dando
como resultado su inmovilización y detoxificación (Gadd 2000). Los
sulfuros metálicos son insolubles a pH neutro, y algunos de ellos, en
condiciones ligeramente ácidas. De esta manera, es posible separar
algunos de los metales de alta toxicidad de los menos tóxicos con base

Tecnologías de remediación 97

en la química del sulfuro (Eccles 1999). En ciertas circunstancias, sin
embargo, la inmovilización de sulfuros metálicos puede ser inapro-
piada; por ejemplo, en el caso de la inmovilización de mercurio como
HgS, que no se considera una práctica ambientalmente segura (Barkay
y Schaefer 2001).

C. Aplicaciones prácticas

La inmovilización de metales puede aplicarse en sitios contaminados
con cromato o dicromato (Cr6+

), estimulando la reducción de Cr6+

a Cr3+
por bacterias (Wang y Sheng 1995). Esta reacción es una de las formas
más estudiadas de biorremediación de metales. Se conoce una variedad
de organismos heterótrofos capaces de llevar a cabo esta reacción,
que puede ocurrir en condiciones aerobias o anaerobias. El proceso
también puede resultar de mecanismos indirectos de precipitación;
por ejemplo, en sistemas con BSR, la reducción de Cr6+

puede resultar

de la reducción indirecta por Fe2+

y el sulfuro producido (Lovley y

Coates 1997, Gadd 2000).
La formación de esfalerita (ZnS) por bacterias Desulfobacteriaceae
a partir de concentrados de Zn, y la precipitación de sulfuros metálicos
por BSR puede constituir la segunda fase de un tratamiento combinado
de oxidación-reducción de azufre para la descontaminación de suelos
(Barkay y Schaefer 2001). La formación, por vía biológica, de piromorfita
(Pb5(PO4)3Cl), un mineral estable de plomo, se ha sugerido como una
técnica de remediación para suelos contaminados con plomo debido a
que disminuye la biodisponibilidad de dicho metal (Gadd 2000).

4.4.5. Biolixiviación (movilización microbiana de metales)

La biorremediación de suelos contaminados con metales por lixi-
viación microbiana o biolixiviación es una tecnología relativamente

98 Suelos contaminados

nueva, simple y efectiva, utilizada para la extracción de metales a partir
de minerales y/o concentrados que los contienen. La recuperación a
partir de minerales de azufre o de hierro, se basa en la actividad de
bacterias quimiolitotróficas que oxidan hierro y azufre (hierro- y sulfo-
oxidantes, respectivamente), Tiobacillus ferrooxidans, T. thiooxidans
y Leptospirillum ferrooxidans, las cuales convierten sulfuros metálicos
insolubles (S0

) a sulfatos solubles y ácido sulfúrico (Bosecker 2001).
Esta disolución hace que los metales puedan recuperarse fácilmente
de ambientes contaminados y suelos superficiales, usando estrategias
de remediación de bombeo-tratamiento (Lovley y Coates 1997).
Otra opción factible para el tratamiento de sitios contaminados
y recuperación de metales a partir de minerales que no contienen
azufre (como carbonatos y silicatos metálicos), es la biolixiviación
heterótrofa. En este caso, la extracción de metales se lleva a cabo,
principalmente, por hongos en un proceso mediado por la produc-
ción de ácidos orgánicos y de compuestos quelantes y acomplejantes
excretados al medio, que proveen una fuente de protones y aniones
que acomplejan metales. En el suelo, la biolixiviación heterótrofa de
metales es más importante que la autótrofa (por bacterias). La lixi-
viación heterótrofa puede también influir sobre otras tecnologías de
tratamiento para suelos contaminados, a través de la translocación
fúngica de ciertos metales (Cs, Zn y Cd), lo que puede conducir a su
separación y concentración en regiones específicas del micelio y/o
cuerpos fructíferos (Gadd 2000, Bosecker 2001).

A. Aplicaciones prácticas

La biolixiviación tiene gran potencial para la remediación de materiales
contaminados con metales pesados. La lixiviación de minerales por
BSO es un proceso bio-industrial establecido (sección 4.4.7) y, aunque
el mayor interés surge desde una perspectiva hidrometalúrgica, también

Tecnologías de remediación 99

es posible la lixiviación de metales que se encuentran como conta-
minantes de suelos y otras matrices. El principio de la biolixiviación
puede aplicarse como bio-beneficio, un proceso en el que un mineral
se enriquece en cuanto al contenido de sus componentes metálicos de
valor por la remoción selectiva de componentes indeseables.
La biolixiviación de Cu a partir de minerales con azufre se ha practica-
do de manera empírica por muchos siglos con el uso de T. ferrooxidans y
L. ferrooxidans. Actualmente, el proceso se emplea a escala industrial para
la recuperación de oro a partir de minerales azufrados con T. ferrooxidans.
La extracción de metales como el Co, Mo, Ni, Pb y Zn a partir de minerales
por biolixiviación es técnicamente viable (Ehrlich 1997).
A partir de 1990, se han registrado cerca de 15 patentes de rele-
vancia a nivel mundial, de las cuales, la mayoría implica procesos
de biolixiviación. Por ejemplo, Rusin (1993) patentó un proceso bio-
lógico anaeróbico para la disolución de plutonio contenido en suelos
contaminados, con el uso de microorganismos reductores de hierro,
obteniendo rendimientos de lixiviación de plutonio cercanos a 90%
(Brombacher et al. 1997).

B. Ventajas y limitaciones

La biolixiviación puede tener varias ventajas sobre la lixiviación quí-
mica (Brombacher et al. 1997, Bosecker 2001):

. La lixiviación química puede alcanzar altos costos debido al trans-
porte del ácido.
. El sulfuro necesario para la producción bacteriana de ácido se
encuentra disponible a bajos costos.
. La remoción de contaminantes del suelo puede disminuir signi-
ficativamente los costos de disposición y, además, puede permitir
la recuperación de metales preciosos.

100 Suelos contaminados

. Tiene grandes ventajas económicas debido a sus bajos costos en
capital y energía, a su alta flexibilidad, puede usarse on site y no
causa contaminación ambiental.
. Como consecuencia de la producción de ácido sulfúrico durante
el crecimiento de T. thiooxidans, el pH del lixiviado disminuye
gradualmente, de manera que los metales que pasan por la solución
a diferentes tasas, pueden separarse selectivamente.

En caso de residuos minerales industriales, la biolixiviación
convencional puede fallar, debido a que la mayoría de los metales se
encuentran como óxidos en lugar de sulfuros. Sin embargo, los óxidos
metálicos pueden lixiviarse por la producción microbiana de ácidos
(como el ácido sulfúrico generado por T. thiooxidans). En el caso de la
biolixiviación heterotrófica, uno de los principales problemas radica
en la búsqueda de sustratos orgánicos más baratos para el crecimiento
de los microorganismos, además de que los hongos requieren de una
buena aireación, de manera que su utilización generalmente se prevé
en biorreactores (Gadd 2000, Bosecker 2001).

C. Tiempo y costos de la remediación

Como regla de manejo, los procesos biológicos representan costos
entre un tercio y la mitad en comparación con las tecnologías de
remediación químicas y físicas convencionales (Bosecker 2001). En
general, el equipamiento necesario para procesos de biolixiviación
es menos costoso que el requerido para procesos fisicoquímicos. En
comparación con la tostación, los costos en capital para una planta
de biolixiviación a escala industrial se reducen entre 12 y 20% y los
costos de operación, ~10%. Se calculan costos globales de 4.3 USD/ton
de mineral para un tratamiento bacteriano, comparado con 4.1 y 4.5
UDS/ton para oxidación por presión y tostación, respectivamente. Sin

Tecnologías de remediación 101

embargo, los tiempos de tratamiento requeridos para la biolixiviación
bacteriana son más largos que los de las tecnologías fisicoquímicas
(Brombacher et al. 1997).

4.4.6. Volatilización de metales (movilización microbiana)

Además de la precipitación reductora de algunos contaminantes me-
tálicos, otros organismos reductores de metales pueden volatilizar
contaminantes de este tipo (Lovley y Coates 1997). Recientemente,
se ha demostrado la factibilidad técnica para biorremediar sitios
contaminados con selenato y selenita por su reducción bacteriana
a Se0

en reactores (Cantafio et al. 1996). Asimismo, ciertos hongos
pueden convertir selenio oxidado a selénidos metilados volátiles para
volatilizarlos a la atmósfera (Ehrlich 1997).
La reducción microbiana de Hg2+

a Hg0

volátil, como mecanismo
de resistencia al metal, es otro ejemplo de un mecanismo natural de
volatilización del mercurio de ambientes contaminados, permitien-
do la posibilidad de favorecer la remediación de mercurio a través
de la estimulación de su metabolismo (Lovley y Coates 1997). Sin
embargo, para considerar el empleo de la volatilización como meca-
nismo de remediación, deben tomarse en cuenta las emisiones a la
atmósfera y, por lo tanto, prever el uso de sistemas para su colección
o tratamiento.

4.4.7. Combinación de procesos microbianos: aplicaciones prácticas

En condiciones ambientales adecuadas, la óxido-reducción mi-
crobiana de metales tiene gran potencial para la biorremediación
in situ y ex situ de sitios contaminados con metales tóxicos. La
remoción de metales de un suelo puede llevarse a cabo básica-
mente a través de dos etapas: (i) la movilización (disolución) in

102 Suelos contaminados

situ de los metales; (ii) la precipitación de los metales disueltos en
una solución acuosa a través de un tratamiento ex situ (Stephen y
Macnaughton 1999).

A. Biolixiviación-precipitación

Una opción para la biorremediación ex situ de suelos contaminados
con metales, implica la combinación de un proceso de biolixiviación
o de disolución de metales en biorreactores de lodos, seguido por su
precipitación en forma de sulfuros metálicos insolubles, por BSO y
BSR, respectivamente (figura 16) (Webb et al. 1998; Gadd 2000).
La efectividad de esta opción para la remoción y concentración
de una serie de metales (incluyendo Zn, Cu y Cd) de un suelo conta-
minado es prometedora. Los sólidos resultantes, una vez separados,
pueden tener un volumen hasta 200 veces menor que el suelo original,
mientras que el bajo contenido de metales tóxicos en el sobrenadante
producido puede permitir su descarga o su reciclado a una nueva etapa
de biolixiviación (Gadd 2000).
White et al. (1998) utilizaron este principio para, primero, movilizar
y, posteriormente, precipitar metales tóxicos (Cd, Co, Cr, Cu, Mn, Ni y
Zn) presentes en un suelo contaminado. Los metales se lixiviaron con
eficiencias de 66-99% del suelo, usando el ácido sulfúrico producido por
BSO. Posteriormente, en un bioreactor se precipitaron los metales tóxicos
como sulfuros sólidos por un cultivo mixto de BSR. Con el uso de este
proceso se logró la lixiviación de cerca de 70% de los metales presentes en
un suelo contaminado en 175 días (Stephen y Macnaughton 1999).

B. Bio-hidrometalurgia

La transformación de minerales por acción microbiana es un proceso
conocido, especialmente en la industria del hierro, desde 1888. Desde

Tecnologías de remediación 103

Figura 16. Proceso integral para la biorremediación de suelos contami-
nados con metales. M2+

indica los iones metálicos (cationes divalentes).
La biolixiviación del suelo contaminado se lleva a cabo por bacterias
sulfo-oxidantes que producen ácido sulfúrico. La bio-precipitación de
los metales lixiviados, como sulfuros metálicos insolubles, se realiza
en una etapa posterior, en un bioreactor anaerobio con un cultivo
mixto de bacterias sulfato-reductoras. Los metales pueden removerse
efectivamente del suelo y el lixiviado resultante es un líquido con bajo
contenido de metales

Fuente: White et al. 1997.

Nutrientes + azufre + inoculo

Nutrientes + sustrato + inoculo

Bio-lixiviación

Bacterias sulfo-oxidantes
Condiciones ácidas
Condiciones aerobias
M (sólido) → M2+

+ SO4

2-

Bio-precipitación

Bacterias sulfato-
reductoras
Condiciones neutras
Condiciones anaerobias
SO4

→ S2-

M2+

+ S2-

→ MS

Suelo
contaminado

Efluente libre
de metales

Suelo limpio

Lixiviado
del suelo

principios de los años 1920, se reportó la oxidación de sulfuro de
Zn por microorganismos sulfo-oxidantes desconocidos, sugiriendo
un método biológico para la utilización económica de minerales de
sulfuro de Zn de baja ley.
Este tipo de procesos se conoce, en términos generales, como
biohidrometalurgia, que es una materia interdisciplinaria que
combina la geo-microbiología, la ecología y la biogeoquímica
con la hidrometalurgia. Es una tecnología novedosa, que incluye

2-

104 Suelos contaminados

Figura 17. Biolixiviación de un mineral que contiene cobre. El mineral se
tritura, aglomera y apila sobre una cubierta de plástico y se irriga con
lixiviados reciclados. La(s) bacteria(s) que crece(n) sobre el mineral
oxidan el hierro ferroso a hierro férrico, disolviendo el Cu,
recobrando una solución que contiene al metal. El Cu se concentra
por un proceso de extracción con solventes, seguido por su
recuperación por procesos electrocinéticos

Fuente: Rawlings 2002.

la biolixiviación y que permite la obtención de compuestos de
metales preciosos a partir de minerales o de desechos industria-
les, a través de su disolución, para su recuperación y purificación
(Brombacher et al. 1997).
Actualmente, existen dos tipos de proceso para la recuperación de
metales por vía biológica a escala comercial: (i) irrigación sobre pilas
(figura 17) y (ii) tanque agitado (figura 18). El primer tipo incluye la
percolación de lixiviados a través de minerales triturados o concentrados
(jales). El proceso de tanque agitado se da mediante la operación continua
de reactores agitados con una alta tasa de aireación (Rawlings 2002).
El metal más recuperado por biolixiviación a través de irrigación es
el Cu. En 1999, las plantas de biolixiviación por irrigación construidas
en 1991, procesaron cerca de 30 x 106

ton/año de mineral. Un ejemplo

Reciclado del lixiviado

Irrigación del material

Mineral (o jales)
de cobre

Metal de cobre

Electro-recuperación

Extracción por
solventes

Tecnologías de remediación 105

Figura 18. Proceso de biooxidación de flujo continuo para el pretrata-
miento de arsenopirita para recuperar oro. Al concentrado mineral
molido se le adicionan nutrientes y agua. La mezcla se pasa a través de
una serie de tanques de oxidación aireados. Los microorganismos
descomponen la arsenopirita, haciendo al oro accesible para el cianuro.
El concentrado, que después del pretratamiento contiene el oro, se recu-
pera en un tanque de sedimentación y se trata para recuperar el oro

Fuente. Rawlings 2002.

a gran escala de este proceso es la planta Quebrada blanca, inaugurada
en 1994 en el norte de Chile, que produce 75,000 ton/año de cobre
a partir de calcocita, que contiene 1.3% de cobre. Estos reactores se
han usado también para recuperación de oro.
El uso de biorreactores aireados agitados implica un avance en
cuanto a la velocidad y eficiencia de los procesos de biooxidación de
minerales (figura 18). Debido a que la construcción y operación de este
tipo de reactores es costoso, su uso se restringe para minerales y con-
centrados con altos valores. La mayoría de las operaciones comerciales

3. Aquellos en los que el oro se encuentra finamente dividido en una mezcla de
pirita/arsenopirita y no puede disolverse fácilmente a través de los procesos comunes
de cianuración (Rawlings 2002).

Nutrientes inorgánicos
(PO4, HN4)

H2O

Concentrado
mineral

Tanque de
mezclado

Tanques de
aireación 1os

Tanques de
aireación 2os

Tanque de
sedimentación

Sólidos

Cianuración y
recuperación de oro

Líquido

Ajuste de pH
y disposición

◆Ajuste de pH

◆Aireación

◆Enfriamiento

106 Suelos contaminados

que los utiliza son procesos de pretratamiento para la recuperación de
oro a partir de concentrados recalcitrantes3

de arsenopirita. El objetivo
de tratar estos minerales para descomponer la arsenopirita consiste en
favorecer el contacto del cianuro con el oro (Rawlings 2002).

4.4.8. Ventajas y limitaciones de la biorremediación microbiana

El uso de microorganismos para el procesamiento de minerales o para
la biorremediación de suelos contaminados con metales, tiene varias
ventajas con respecto a los métodos fisico-químicos tradicionales
(Rawlings 2002):

. Casi sin excepción, los procesos biológicos son más amigables
ambientalmente.
. No se requieren grandes cantidades de energía.
. No se produce dióxido de azufre ni otras emisiones gaseosas
dañinas.
. Los residuos generados a partir de procesos biológicos son menos
activos químicamente.
. Pueden extraerse metales (Cu) de minerales de bajo grado que,
normalmente, no pueden recuperarse de manera económica con
el uso de otros métodos.
. Este tipo de procesos puede ser autofinanciables, ya que se evita
la costosa generación de residuos y/o por el valor del metal obte-
nido.

. Las bacterias tienen la capacidad de captar metales a partir de
soluciones extremadamente diluidas, lo cual sólo representa una
ventaja si el metal es costoso o muy tóxico.

Sin embargo, la remediación microbiana también representa una
serie de problemas (Nies 1999).

Tecnologías de remediación 107

. Aunque la unión de metales a microorganismos se ha documen-
tado desde hace tiempo, el uso comercial de este procedimiento
se encuentra poco desarrollado.
. Resulta caro hacer crecer bacterias para usarlas para atrapar meta-
les; en este sentido, los intercambiadores iónicos son más baratos
y realizan el mismo trabajo.
. Se requieren mayores tiempos de tratamiento.
. Los procesos biológicos no pueden emplearse si el tipo de suelo
no favorece el crecimiento microbiano.
. Es necesario verificar la toxicidad de intermediarios y/o productos.
. Algunos aditivos empleados, como P y N, pueden migrar a cuerpos
de agua cercanos. Los reactivos oxidantes, como el H2O2, pueden
ser flamables y requerir de manejo cuidadoso.

4.4.9. Fitorremediación

El término fitorremediación se refiere a una tecnología innovadora que
utiliza plantas vivas y los microorganismos asociados a su rizósfera
para la remediación in situ y ex situ de suelos, lodos, sedimentos y aguas
contaminados a través de la remoción, degradación o estabilización de
los contaminantes. La principal motivación para el desarrollo de este
tipo de tecnología es el gran potencial para la remediación de sitios
contaminados a bajos costos.

A. Descripción del proceso

La fitorremediación aplicada a suelos contaminados con elementos
o compuestos inorgánicos, incluye, básicamente, tres mecanismos:
la fitoextracción o fitoacumulación, la fito-estabilización y la fito-vo-
latilización (figura 19) (Chaney et al. 1997, Raskin et al. 1997, ITRC
1999, Singh et al. 2003, Prasad y Freitas 2003).

108 Suelos contaminados

Figura 19. Esquema general de la descontaminación de iones metálicos
en un proceso natural de fitorremediación. Los procesos involucrados
descontaminan el suelo a través de la fitovolatilización o de
la fitoextracción, o estabilizan el contaminante a través
de la fito-estabilización

Fuente: Singh et al. 2003.

Fito-extracción

Disposición de residuos:
regeneración de com-
ponentes naturales del
suelo

Tratamiento térmico,
microbiológico o
químico

Cosecha

Traslocación a
brotes

"Captura" en
raíces

Fito-volatilización

Volatilización de iones
metálicos por brotes

Rizo-degradación

en raíces

Fito-estabilización

"Captura" de iones
metálicos contaminantes
en la matriz del suelo

Captación a través de las
raíces de los contaminantes
"capturados"

Fito-extracción o fito-acumulación. Se refiere a la concentración y
traslocación, a través de las raíces, de contaminantes metálicos presentes
en el suelo hacia diferentes partes cultivables de la planta, dando como
resultado la limpieza permanente del sitio. Es la tecnología más reco-
nocida entre todas las de este tipo, por lo que se detalla más adelante.

Traslocación del
contaminante en la
planta

Tecnologías de remediación 109

Algunas plantas llamadas hiperacumuladoras tienen la capacidad para
acumular concentraciones de metales 10 a 500 veces mayores que otras
especies, alcanzando de 1 a 5% del peso seco de la planta.
Fitoestabilización. Es el uso de ciertas especies de plantas para in-
movilizar contaminantes presentes en suelos a través de su absorción y
acumulación en las raíces, adsorción en las raíces o precipitación por la
presencia de exudados. Estos mecanismos conducen a la estabilización
física de los suelos a través de una reducción en la movilidad, toxi-
cidad y/o biodisponibilidad de los contaminantes. Las plantas usadas
con este fin deben ser especies no comestibles o especies en las que la
traslocación de metales a los tejidos que crecen arriba del suelo (y que
puedan consumirse por animales o humanos) sea mínima.
Fitovolatilización. Implica la captación de contaminantes volátiles
(Hg y Se) por plantas y su posterior volatilización o liberación (en su
forma original o modificada) a la atmósfera. Este mecanismo puede
tener ventajas sobre la fitoextracción debido a que no es necesaria la
cosecha ni la disposición de biomasa; sin embargo, es una tecnología
de gran controversia por las implicaciones ambientales de la liberación
de metales a la atmósfera. Aunque es una tecnología con potencial para
la remediación de suelos contaminados con Hg y Se, es indispensable
considerar el empleo de sistemas para la captura de emisiones.

B. Fito-extracción de metales

La fitoextracción de contaminantes metálicos de suelos es, hasta la fe-
cha, uno de los campos con mayores avances científicos y tecnológicos.
Durante este proceso, el contaminante debe encontrarse biodisponible
para que la absorción por la raíz pueda ocurrir. La traslocación (movi-
miento) del contaminante desde la raíz a los brotes de la planta, hace
que el tejido pueda cultivarse fácilmente y disminuye la exposición de
los trabajadores (figura 20). En la práctica, las plantas acumuladoras de

110 Suelos contaminados

Figura 20. Proceso general de fito-extracción

Fuente: Cunningham y Ow 1996.

metales se siembran o transplantan al sitio contaminado y se cultivan
con prácticas agrícolas comunes.
Para mejorar el proceso de fito-extracción, la biodisponibilidad del
contaminante hacia las raíces puede facilitarse a través de la adición de
agentes acidificantes, de fertilizantes o quelantes (Prasad y Freitas 2003).
Con este principio, existen dos estrategias básicas (Salt et al. 1998):
(i) Fitoextracción asistida por quelantes. La adición de agentes que-
lantes al suelo favorece la acumulación de metales en partes cultivables
de una planta. Los agentes quelantes incrementan la solubilidad de
metales en el suelo. Este proceso es el que se encuentra más desarro-
llado y disponible comercialmente.
(ii) Fitoextracción continua de largo plazo. Se basa en procesos
fisiológicos especializados que permiten la acumulación de metales
durante todo el ciclo de crecimiento. Las plantas con esta capacidad

Proceso de postcosecha/concentración
(via microbiana, térmica o química)

Recuperación
o disposición

Cosecha

Traslocación
hacia una parte
cosechable

Captación por
la raíz

Adición de compuestos que
aumentan la disponibilidad del
contaminante

Tecnologías de remediación 111

pueden acumular, de forma natural, metales (> 1%) como Zn, Ni,
Se o Mn.

La velocidad de remoción de un contaminante depende de la bio-
masa reunida durante la cosecha, del número de cosechas por año y
de la concentración del metal en la biomasa cosechada. El éxito de
la fitoextracción depende principalmente de: (i) la capacidad de la
especie para acumular grandes cantidades del contaminante (1-3%
en biomasa en peso seco) en sus tejidos cultivables, y de (ii) la capa-
cidad para producir grandes cantidades de biomasa en corto tiempo
(Cunningham y Ow 1996, Prasad y Freitas 2003).

C. Factores que inciden en la fitorremediación y consideraciones para su uso

Uno de los principales factores que rigen la disponibilidad de iones
metálicos para las plantas, es su solubilidad. La limitada biodispo-
nibilidad de ciertos iones metálicos, debido a su baja solubilidad en
agua y a su sorción a las partículas del suelo, restringe su captación/
acumulación por las plantas. La solubilidad de los iones metálicos
depende de varias propiedades fisico-químicas del suelo (sección 4.1),
así como de su mineralogía, concentración y especie (Chaney et al.
1997, Singh et al. 2003). Además de lo anterior, para considerar el uso
de la fitorremediación como opción de limpieza para un sitio, debe
tenerse en cuenta el nivel de limpieza requerido, las condiciones del
sitio y las plantas usadas. Algunas consideraciones generales para el
diseño de un plan de fitorremediación son (ITRC 1999):

. Selección de plantas. Las plantas usadas se deben seleccionar con
base en su tasa de crecimiento y biomasa, a la profundidad de sus
raíces, a su potencial de evapo-transpiración y a su capacidad para
tolerar y acumular contaminantes.
. Concentración de los contaminantes. Los altos niveles de conta-

112 Suelos contaminados

minación pueden eliminar la posibilidad de la fitorremediación
como una opción de tratamiento.
. Estudios de tratabilidad. Es recomendable evaluar el potencial de dife-
rentes especies antes de diseñar un sistema de fitorremediación. Estos
estudios aseguran que el sistema propuesto alcance los resultados es-
perados, proporcionan datos de transformación y toxicidad, así como
información acerca del destino del contaminante en la planta.
. Velocidad de captación de contaminantes y tiempo requerido para
la limpieza. Es necesario estimar la velocidad de captación de con-
taminantes por la planta, para así determinar el tiempo necesario
para lograr los objetivos de la remediación (Schnoor 1997).
. Disponibilidad de agua, consumibles agronómicos y de manteni-
miento. Los consumibles incluyen los nutrientes (N, P, K) y materia
orgánica necesarios para el buen crecimiento de la planta y los mi-
croorganismos de la rizósfera. El mantenimiento del sistema puede
requerir de la adición de fertilizantes y/o agentes quelantes.

D. Especies con potencial para la fitoextracción de metales

Los pastos son el género más adecuado para la fitorremediación de
formas orgánicas e inorgánicas de metales, por su hábitat de cre-
cimiento y adaptabilidad a una variedad de condiciones edáficas y
climáticas (Singh et al. 2003). Se ha reportado una gran biodiversidad
de especies con potencial, probado en campo y en laboratorio, para
la fitorremediación. A la fecha, se han identificado 163 taxones de
plantas, pertenecientes a 45 familias, tolerantes a los metales y capaces
de crecer en concentraciones elevadas (Prasad y Freitas 2003).
Se han reportado especies de musgos (Briofitas) y helechos
(Pteridofitas) con capacidad de crecer en sustratos ricos en metales.
Entre las Angiospermas, se han identificado cerca de 400 hiperacu-
muladoras; entre las familias dominantes se encuentran: Asteraceae,

Tecnologías de remediación 113

Brassicaceae, Caryophyllaceae, Cyperaceae, Cunouniaceae, Fabaceae,
Flacourtiaceae, Lamiaceae, Poaceae, Violaceae y Europhobiaceae. De
estas familias, Brassicaceae tiene el mayor número de taxones (11
géneros y 87 especies) con capacidad para hiper-acumular metales
(Prasad y Freitas 2003). Entre las plantas comúnmente usadas para la
fito-extracción de Pb se encuentran los girasoles (Helianthus annuus)
y la mostaza de la India (Brassica juncea); para Zn, Cd y Ni, Tlaspi
spp. (ITRC 1999). Asimismo, se conocen cerca de 300 especies que
hiper-acumulan Ni, 26 Co, 24 Cu, 19 Se, 16 Zn, 11 Mn, una Tl y una
Cd (cuadro 15).

Cuadro 15. Especies hiper-acumuladoras que pueden
usarse para la fito-extracción de metales

Elemento

Cadmio
Cobalto
Cobre
Plomo
Manganeso
Níquel

Selenio
Talio
Zinc

Especie

Tlaspi caerulescens
Haumaniastrum robertii
H. katangense
T. rotundifolium
Macadamia neurophylla
Alyssum bertolonii
Berkheya coddii
Astragalus pattersoni
Iberis intermedia
T. calaminare

Concentración*
(mg•kg-1

, peso seco)

3,000 (1)
10,200 (1)
8,356 (1)
8,200 (5)
55,000 (400)
13,400 (2)
17,000 (2)
6,000 (1)
3,070 (1)
10,000 (100)

Biomasa
(Ton•Ha-1

•año-1

)

4
4
5
4
30
9
18
5
8
4

*

Entre paréntesis se muestra la equivalencia para plantas no acumuladoras.
Fuente: Brooks et al. 1998.

114 Suelos contaminados

E. Ventajas y limitaciones de la fitorremediación

Como en otras tecnologías, la disposición del material contaminado
es una preocupación. Sin embargo, es importante recalcar que este
tipo de contaminantes no se degrada. Algunos grupos sugieren la
incineración del material vegetal para reducir significativamente el
volumen del material a disponer. En algunos casos es posible recuperar
metales valiosos de las cenizas ricas en dichos elementos (Prasad y
Freitas 2003).

En estudios recientes se ha demostrado que la fitorremediación
es una solución prometedora para la limpieza de sitios contaminados
por una variedad de metales, aunque también tiene una serie de limi-
taciones (Singh et al. 2003). En el cuadro 16 se presentan las ventajas
y limitaciones de la fitorremediación.

F. Tiempo y costos de la remediación

La fitoextracción debe considerarse como una tecnología de largo
plazo, que puede requerir de varios ciclos de cultivo para reducir la
concentración de los contaminantes a niveles aceptables. El tiempo
requerido depende de la concentración y tipo de contaminante(s), de
la duración del periodo de crecimiento y de la eficiencia de remoción
de la especie utilizada y puede tomar entre uno y 20 años (Prasad y
Freitas 2003).

Debido a que los costos de crecimiento de un cultivo son mínimos
comparados con los de la remoción del suelo y su sustitución, el uso
de plantas para remediar suelos contaminados con metales es muy
promisorio (Chaney et al. 1997). Los costos de la fitoextracción de-
penden de las condiciones específicas del sitio y pueden variar entre
15 y 48 USD/m3

(Schnoor 1997). Se estima que la fitorremediación de
un suelo contaminado con Pb (50 cm de profundidad) puede costar
alrededor de 5 USD/m3

(Van Deuren et al. 2002).

Tecnologías de remediación 115

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