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El Angel de Jehová y la Trinidad

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PARA TODO AQUEL QUE QUIERA EL CONOCIMIENTO DE DIOS
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El Angel de Jehová y la Trinidad por tuhermano martes, 20 de octubre del 2009 a las 01:49 guardado en El Ser Divino

El Angel de Jehová y la Trinidad por Pablo Santomauro La doctrina del Angel de Jehová es fascinantemente instructiva. Es de lamentarse que poco o nada se enseña de ella en las iglesias del mundo moderno. Grandes hombres de Dios han escrito sobre la doctrina, y poco es lo que yo puedo agregar a lo ya dicho. El Dr. Ron Rhodes ha hecho un trabajo estupendo sobre el Angel de Jehová, sistematizando la doctrina en su libro “Cristo antes del Pesebre” (Christ Before the Manger, Baker, 1992). A modo de introducción, veamos algunos conceptos presentados por el Dr. Rhodes. El Angel de Jehová es un personaje que hace su aparición por primera vez en Génesis 16. Es el personaje que se le aparece a Agar, la sierva de Sara, y le dice: “Multiplicaré tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de su multitud” (Gn. 16:10). Esta promesa, ya desde un comienzo debería capturar la atención de cualquier estudiante de la Biblia. No solamente requiere el atributo de omnisciencia por parte del personaje que la pronuncia, sino que el atributo de omnipotencia también es necesario para poder cumplir la promesa. Teniendo en cuenta esto, veamos brevemente tres puntos importantes: 1) El Angel de Jehová es Jehová. 2) El Angel de Jehová es una persona diferente a

otra, también llamada Jehová. 3) El Angel de Jehová es Jesucristo. 1) El Angel de Jehová es Jehová. a. Vayamos al capítulo 3 de Exodo. Allí el Angel de Jehová se aparece a Moisés desde la llama de fuego en una zarza. El Angel le da a Moisés la misión de liderar y sacar al pueblo de Israel fuera de Egipto. Cuando Moisés le pregunta por su nombre, el Angel de Jehová se identifica con el nombre de “Yo soy el que soy” (Ex. 3:14). Todos sabemos que éste es el nombre con que los judíos, más adelante, reconocieron a Dios. Se trata del famoso tetragramaton que los judíos temían siquiera pronunciar, el JHWH. Es el nombre que significa “El que ha sido, el que es, y el que siempre será”, “el Eterno”. La versión actual es “Jehová”, ya con las vocales de “Adonai” intercaladas entre las consonantes. El punto aquí es que el Angel de Jehová es Jehová. b. Veamos otro pasaje, Génesis 22: Aquí Dios habla con Abraham y le ordena tomar a su hijo Isaac para ofrecerlo en sacrificio (Gn. 22:1). Cuando Abraham está a punto de hacerlo, el Angel de Jehová lo detiene y le ordena no hacerlo, y entre sus palabras encontramos, “Porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo” (Gn. 22:12a). Conclusión lógica: rehusar el hijo a Dios es equivalente a rehusar el hijo al Angel de Jehová. c. ¿Recuerda el lector cuando Jehová se le apareció en sueños a Jacob en Bet-el (Gn. 28)? Jacob se duerme y sueña con la escalera apoyada en tierra que se extendía hasta el cielo. En el extremo superior de la escalera hay alguien que le

dice a Jacob: “Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y tu descendencia” (Gn. 28:13). Bien, si leemos Génesis 31:11-13, vamos a encontrar que el Angel de Jehová le dice a Jacob: “Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la piedra, y donde me hiciste un voto”. Una vez más, vemos que Angel de Jehová se identifica como Jehová. 2) El Angel de Jehová es una persona diferente a otra, también llamada Jehová. a. Visión de Zacarías. Aquí encontramos al Angel de Jehová intercediendo por Judá frente a Jehová: Respondió el ángel de Jehová, y dijo: Oh

Jehová de los ejércitos, ¿hasta cuándo no tendrás piedad de Jerusalén, y de las ciudades de Judá, con las cuales has estado airado por espacio de setenta años? Y Jehová respondió buenas palabras, palabras consoladoras, al ángel que hablaba conmigo[subrayado nuestro] (Zac. 1: 1213). Nótese aquí la presencia de dos personajes perfectamente definidos, Jehová y el Angel de Jehová. b. Veamos también en el siguiente capítulo de Zacarías, la presencia del Angel de Jehová y de otra persona llamada Jehová:

Me mostró el sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle. Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda … Y Josué estaba vestido de vestiduras viles, y estaba delante del ángel (Zac. 3:1-3).

El punto es que el Angel de Jehová es una persona diferente a otra, llamada Jehová. 3) El Angel de Jehová es Jesucristo. Escuchemos la promesa que el Angel de Jehová le hace a Abraham en Génesis 22:

De cierto te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar, y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz (Gn. 22:17-18).
Ningún ángel (recordemos que los ángeles son seres creados – Sal. 148:2,5) puede hacer tal promesa. Para ello se necesita poseer los atributos de omnisciencia y omnipotencia. El primero se requiere para tener conocimiento del futuro, y el segundo para que la promesa se haga realidad. Como todos sabemos, tanto la omnisciencia como la omnipotencia son atributos únicos e incomunicables de Dios. Si recorremos el Antiguo Testamento vamos a encontrar que el Angel de Jehová tiene ciertas características muy peculiares. Por ejemplo: 1. Tiene la autoridad para perdonar pecados (Ex. 23:21), algo que es prerrogativa absoluta de Dios (Dn. 9:9; Mr. 2). 2. Acepta Adoración (Jos. 5:14). 3. Demanda adoración (Ex. 3:5). Sólo Dios es digno de adoración (Mt. 4:10; Ap. 22:8). 4. Acepta sacrificios (Jue. 13:19-23).

¿Cómo explicamos todas estas similitudes? La respuesta está en la doctrina de la Trinidad. El Angel de Jehová es Jesucristo, la Segunda Persona de la Trinidad. Esta es la conclusión inevitable a la que llegamos luego de conocer que la invisibilidad de Dios Padre es establecida en Juan 1:18, 4:24, 5:37; 1 Timoteo 1:17, 6:16; Hebreos 11:27, etc., y que el Espíritu Santo también es invisible (Jn. 3:8, 14:17). Corresponde señalar enfáticamente que cuando indicamos que el Angel de Jehová es Jesucristo, bajo ningún concepto entendemos que Jesucristo es un ángel o un ser creado. La palabra usada, malak, significa mensajero, y si bien se usa también para mensajeros humanos, la connotación sobrenatural y divina es más que obvia en los pasajes referentes al Angel de Jehová. Si reconocemos que existe una unidad y una cohesión indudable entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, tenemos que aceptar la realidad de que Jesucristo pre-encarnado es la imagen del Dios invisible en el Antiguo Testamento. Una multitud de similitudes entre el Angel de Jehová y la persona de Jesucristo apoyan esta doctrina. Ambos tienen ministerios similares tales como comisionar, consolar, liberar a los cautivos, proteger a los siervos de Dios, comunicar o revelar verdades, portar grandes promesas, interceder por la gente de Dios, etc. Sumado a esto, la ausencia total del Angel de Jehová en el Nuevo Testamento, nos ayuda a concluir que el Angel de Jehová es nuestro amado Señor Jesucristo. Habiendo visto suscintamente estas

tres puntos propuestos por Ron Rhodes, pasamos ahora a ver algunas narraciones bíblicas con su correspondiente análisis. Algunos ejemplos analizados. 1. El Angel de Jehová llama a Moisés (Ex. 3).

Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y el respondió: Heme aquí (Ex. 3:1-4).
Observemos que: @ El Angel o Mensajero de Jehová aparece “en” (dentro de) una llama de fuego “en” medio de una zarza (v.2). @ El fuego no es el mensajero. El mensajero es una presencia dentro del fuego. @ Durante la conversación entre el personaje y Moisés, los términos “Angel de Jehová”, “Jehová” y “Dios”, son usados alternativamente – son intercambiables. @ La transición de “el Angel de Jehová” (v.2) a “Jehová” (v.4) prueba la identidad de ambos, y el intercambio de “Jehová” a “Elohim” en el v. 4 es más que reveladora. El mensajero en la zarza es identificado como Jehová y como Elohim.

@ El Targum inserta las palabras “el Mensajero de” antes de “Jehová” en el v.4 porque es demasiado obvio que el Mensajero que aparece en el v. 2 es el Jehová del v. 4, el mismo que aparece en forma humana en la zarza ardiente. Si el lector se toma el tiempo para abrir su Biblia y leer todo el pasaje de Exodo 3:1-15, podrá definitivamente captar el espíritu de la apoteótica conversación que se dio entre Moisés y el Mensajero de Jehová. Conclusión: El Angel de Jehová es Jehová, una persona diferente al Padre. 2. El Angel de Jehová es enviado por Jehová delante de Israel (Ex. 23:21).

He aquí yo envío mi Angel delante de ti para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que yo he preparado. Guárdate delante de él, y oye su voz, no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él (Exodo 23:20-21).
El punto aquí es que este Angel o Mensajero tiene la potestad de perdonar pecados, y sólo Dios puede hacer tal cosa. Esto es suficiente para revelar su naturaleza divina (Deidad). Pero si esto fuera poco, Jehová dice en el mismo versículo: “porque mi nombre está en él”. La importancia de esta declaración no puede ser pasada por alto. Para los judíos de la época, el nombre de Dios era una revelación de su naturaleza divina. Tal era así, que Dios y su nombre eran prácticamente términos sinónimos. La frase “mi nombre está en él” significa que la esencia de Jehová era posesión del mensajero. En el Antiguo Testamento, el nombre de alguien

revelaba el carácter de esa persona. El nombre de Dios sólo puede estar en alguien que posee la misma naturaleza de Dios. Esto, añadido a las otras evidencias bíblicas que forman el mosaico, nos enseña que el Angel de Jehová es una persona divina que se reveló en el Antiguo Testamento. 3. Josué adora al Príncipe del Ejército de Jehová (Josué 5).

Estando Josué cerca de Jericó, alzó sus ojos y vio un varón que estaba delante de él, el cual tenía una espada desenvainada en su mano. Y Josué, yendo hacia él, le dijo: ¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos? El Respondió: No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora. Entonces Josué, postrándose en tierra, adoró; y le dijo: ¿Qué dice mi Señor a su siervo? (Jos. 5:1314) Es obvio que la aparición del Príncipe del ejército de Jehová es una aparición del Angel de Jehová, Segunda Persona de la Trinidad, ya que cuando Josué lo adora, él acepta adoración. No se trata del arcángel Miguel como algunos insinúan, ya que los ángeles de Dios no aceptan adoración. Un judío ortodoxo me decía que la acción de Josué de adorar, no necesariamente significaba adoración porque la palabra usada, shakha, también se usa para hacer venia o presentar reverencia, y no necesariamente implica adoración. Yo le respondí que la palabra shakhatambién se usa para denotar adoración. En muchos casos la última palabra en el significado de una palabra (valga la redundancia) la tiene el contexto. “Contexto” sigue siendo el príncipe de las reglas

hermenéuticas. En el versículo 15, el Príncipe del ejército de Jehová le dice a Josué que se quite el calzado de sus pies, porque el lugar donde está es santo. La similitud con Exodo 3:5 es imposible de pasar desapercibida, donde Dios le dice a Moisés que se quite el calzado porque el lugar que pisa es tierra santa. Lo que en ambas situaciones hace que la tierra sea santa es la presencia de Dios. Un ángel no puede exigir tal demanda. Claramente, la palabra shakha en esta instancia, significa adoración. 5. Manoa y el Angel de Jehová (Jue. 13). Veamos ahora el desarrollo de acontecimientos en el capítulo 13 de Jueces: los

v.3. El Angel de Jehová se aparece ante la mujer de Manoa. v.6. La mujer de Manoa no está segura de si vio a un varón de Dios o un ángel de Dios. v. 8. Manoa ora a Dios para que envíe de nuevo al varón de Dios. v. 9. Cuando el Mensajero aparece de nuevo, lo hace ante la esposa de Manoa. Manoa no está presente. v.v.10-13. La mujer va corriendo a traer a Manoa – queda establecido en la conversación que el mensajero es un hombre, al menos en forma. v.16. Manoa no sabe que está frente al Angel de Jehová. v.17. Manoa le pregunta cuál es su nombre. v.18. El mensajero contesta: ¿Por qué preguntas por mi nombre, que es admirable? El texto hebreo es iluminante en este verso. La palabra hebrea

para “admirable” es Pele, la misma que Isaías 9:6 usa como uno de los títulos del Mesías. La llave de toda esta narrativa es esta palabra – admirable – un título que pertenece sólo a Dios. v.19. Manoa sacrifica un cabrito en ofrenda a Jehová. v.20. El Angel de Jehová sube en la llama del altar ante Manoa y su mujer, los cuales se prostraron en tierra ante el milagro. Difícilmente esta postración puede interpretarse como simple reverencia. La actitud es de adoración frente el milagro (v.19) que hizo el Mensajero (Angel) de Jehová. vv.21-22. Manoa exclama: “Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos visto”. Lo que Manoa vio fue una manifestación de Dios en forma humana. La conclusión lógica de este pasaje es que el Jehová que aceptó el sacrificio y la ofrenda, el que hizo el milagro, y el que prometió un hijo, era el hombre que conversó con ellos en toda la narrativa. El Mensajero de Jehová no fue ni más ni menos que Jehová en forma humana. En el contexto más amplio, el peso de la evidencia establece que se trata de Jesús antes de su Encarnación. La doctrina del Angel de Jehová es uno de los pilares principales de la doctrina de la Trinidad. Uno de los argumentos principales utilizados por los antitrinitarios de toda procedencia y color, es la verdad bíblica de que Dios es uno. Este concepto ha sido abusado de tal forma que han concebido la idea de que no puede existir una

pluralidad de personas en el Ser de Dios. Yendo contra toda la evidencia, han aislado esta verdad del resto de la Escritura, se han negado a reconocer la existencia de la revelación progresiva a través de la Biblia, y han abusado de la falacia de la evidencia selectiva o parcial (deshechar evidencia contraria a la posición que se sostiene). Por otra parte, ya es costumbrismo en los defensores de la doctrina de la Trinidad basar sus planteos mayormente en el contexto del Nuevo Testamento. Esta es una estrategia comprensible puesto que la evidencia más nítida y abundante por la Trinidad se encuentra en las páginas del Nuevo Testamento. Además, un principio hermenéutico clave es que el Antiguo Testamento se debe interpretar a la luz del Nuevo Testamento. Sin embargo, en este caso y otros, conviene excavar, así como el arqueólogo meticulosamente busca “pedazos” del pasado, en la revelación de Dios dada a los antiguos judíos porque ella trasciende el tiempo y nos comunica valiosa información que el Nuevo Testamento, por sí solo, no nos provee. Cuando hacemos esto, nos encontramos con tesoros inapreciables como la doctrina del Angel de Jehová, que si bien no prueba en sí la doctrina de la Trinidad, por cierto sienta las bases para ella al mostrar que existen por lo menos dos personas que comparten la esencia de la Deidad. Este es un golpe desvastador para cualquier antitrinitario. Aun no he conocido un antitrinitario que pueda refutar la evidencia por la pluralidad de personas en la Deidad en el Antiguo Testamento con cierta medida de respetabilidad en sus razonamientos. Por ejemplo, una estratagema conocida es decir que el Angel de Jehová era simplemente un

ángel. Lo que destruye la explicación es que ningún ángel puede hablar en primera persona, o sea, usar el divino YO sin cometer una blasfemia. Algunos llegan a argumentar que si Hageo es llamado el “enviado (malak) de Jehová” (Hag. 1:13) en ocasión de su mensaje a Judá, el llamado Angel de Jehová en Jueces 2:1-5, por ejemplo, pudo haber sido simplemente un profeta errante que le habló a la nación. Esta interpretación cae en lo absurdo porque toma un pasaje escrito siglos más tarde, cuando Israel ya no era una teocracia, y lo interpola en el tiempo de los Jueces – esto es un claro anacronismo. En ningún momento durante el período de los Jueces los profetas fueron llamados Mensajeros (malak) de Jehová. Es obvio que el contexto histórico, así como el literario, no permite tal interpretación. Algunos comentarios judíos como el Targum de Jonatánllegan a insertar la frase “Así dice Jehová” en el texto de Jueces 2:1. Lamentablemente para su credibilidad, tal frase no existe en ningún manuscrito hebreo o de la Septuaginta. La doctrina del Angel de Jehová, acoplada con ciertos pasajes del Antiguo Testamento que describen la naturaleza multi-personal de Dios, pulveriza la idea de que sólo hay una persona llamada Jehová y destruye los argumentos de liberales, arrianos, unitarios, musulmanes, etc. También es un golpe mortal a la herejía de los modalistas, quienes para negar la evidencia tienen que decir que el Angel de Jehová es nada más que una manifestación del Padre. Esta desafortunada idea se derrumba porque una manifestación siempre debe ser, por definición, una extensión de la misma naturaleza del “manifestado”. Las apariciones del Angel de

Jehová no fueron fenómenos ópticos como las imágenes holográficas de Disneylandia. La cosa se complica aun más para los modalistas, porque ellos enseñan forzosamente que Jesús es la manifestación visible del Padre – pero si nadie lo ha visto antes de que Jesús naciera, como dicen ellos, ¿cómo es que aparece en el Antiguo Testamento? La palabra hebrea para “aparecer” (Gn. 18:1-2; Jue. 13:3) indica que estas apariciones fueron manifestaciones literales de Dios en cierta clase de forma física. Se le vio y se le escuchó como se ve y escucha a un ser humano, un hombre. No fueron visiones de la mente, sino apariciones físicas detectables con los ojos y los oídos. Para los trinitarios no hay aquí ningún problema con esto, ya que por inferencia lógica y por testimonio bíblico, el Jehová que se aparece a muchos personajes en el Antiguo Testamento, es Jesucristo, segunda Persona de la Trinidad. Como Dios (Jehová) es multipersonal, es posible que una de las personas de la Deidad pueda ser vista mientras que las otras dos no. Para nosotros, Juan 1:18 no presenta ninguna contradicción cuando se le confronta con las apariciones de Dios en el Antiguo Testamento. Pero si Dios es una sola persona (unipersonal) como los unicitarios creen, se encuentran en un callejón sin salida. La piedra de tropiezo para el unicitario es la idea de que Dios pudo tomar forma física antes del nacimiento de Jesús, ya que ellos niegan que Jesús existió antes de su concepción en el vientre de María, pero eso no es lo que el Antiguo Testamento enseña. Las conversaciones entre el hombre y Dios registradas en la Biblia son tan naturales en estilo y contenido por la sencilla

razón de que Dios apareció, la mayoría de las veces, en forma humana y habló como los humanos hablamos unos con otros. Las conversaciones fueron tan normales que sólo pueden admitir una forma física humana de Dios delante de ellos. ¿Cómo reconcilian esto los unicitarios con Juan 1:18 que dice que a Dios jamás nadie le ha visto? Simplemente no pueden hacerlo. Pero los trinitarios sabemos que ésta es una referencia al Padre. Para los unicitarios constituye una vergonzosa derrota porque ellos enseñan que Jesús es el Padre. Reiteramos, para poner punto final: 1) El Angel de Jehová es Jehová. 2) El Angel de Jehová es una persona diferente a otra, también llamada Jehová. 3) El Angel de Jehová es Jesucristo.

Habitaba el Espíritu Santo en los santos del A.T.? por tuhermano domingo, 04 de octubre del 2009 a las 01:27 guardado en Estudio

Santos del AT: ¿Habitados por el Espíritu? OT Saints: Indwelt by the Spirit? Miércoles, 23 de septiembre 2009 (Por Mark Zhakevich) Mientras asistía a la fiesta de los Tabernáculos, Jesús exclamó: “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.” El apóstol Juan comenta que “Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado” (Juan 7:37-39). La última parte de este versículo ha generado no poco debate en la historia de la iglesia. ¿En qué sentido el Espíritu “no había venido”? (Literalmente en griego, “el Espíritu no estaba.”) Aunque algunos ven este texto como apoyo a una falta de la morada del Espíritu Santo en los creyentes del Antiguo Testamento, hay tres razones de por qué podemos afirmar la morada del Espíritu en los santos

del Antiguo Testamento: la regeneración, santificación, y la atribución de poder. Regeneración

la

La regeneración puede ser definida como “un acto secreto de Dios en la que imparte la vida espiritual nueva a nosotros” [1], y este proceso es la obra del Espíritu Santo (Juan 3:3-8). Si la depravación es universal (Rom 3:9-23) y la justificación es aparte de las obras (Rom. 3:20), entonces los santos del Antiguo Testamento (por ejemplo, Noé y Abraham) fueron justificados únicamente por la obra del Espíritu Santo (Gen 6:9, Romanos 4:3). De lo contrario, ¿cómo se justifican los individuos antes de Cristo? El Espíritu Santo siempre ha sido el agente de la regeneración. Aunque el Antiguo Testamento no se menciona explícitamente el uso de terminología NT de la regeneración,[2] Larry Pettegrew observa que “la circuncisión de su corazón” (Deut. 10:16, 30:6: Ezequiel 44:7, 9) es la referencia a la regeneración del AT. [3] Deuteronomio 30:6 muestra que el amor de Dios es el resultado de un corazón circuncidado. Del mismo modo, en 1 Juan, el amor a Dios es un subproducto de la comunión con Dios, que se produce después de la regeneración. Efectivamente, Juan está diciendo a menos que sea nacido de Dios, no puede amar a Dios. En el Antiguo Testamento, la circuncisión del corazón precedía al amor a Dios, en el NT, la regeneración precede al amor por Dios, los cuales son el resultado de la labor del agente de la regeneración: el Espíritu Santo.

Santificación La morada del Antiguo Testamento también es afirmada por las vidas santas de los santos del Antiguo Testamento. Arthur Pink resume el proceso

completo e instantáneo de la regeneración, que resulta en la santidad, de esta manera: “La regeneración consiste en un cambio radical de corazón, porque existe implantado una nueva disposición como la base de todos los ejercicios santos; la mente que es renovada, los efectos alzados, y la voluntad de emancipación de la esclavitud del pecado.”[4] Después de que el Espíritu Santo regenera, es difícil imaginar que El dejaría a ese individuo confiar en su propia capacidad de producir el fruto del Espíritu. Pablo enseña que nadie puede vivir por la ley de Dios a menos que el Espíritu de Dios viva dentro de él o ella (Romanos 8:2-17, Gálatas 5:16-26). Un vistazo a las vidas de los santos del Antiguo Testamento confirma que no anduvieron en los deseos de la carne. Génesis 6:9 presenta a Noé como un “era perfecto en sus generaciones" que caminó con Dios. Del mismo modo, Job se describe como libre de culpa, justo, temeroso de Dios, y apartado del mal (Job 1:1, 8; 2:3). Hebreos 11 es una galería de santos del Antiguo Testamento que vivieron en el poder del Espíritu. Puesto que la regeneración y la santidad son obras del Espíritu, cualquier prueba en curso de una vida santa también debe hacerse en el poder del Espíritu Santo. Leon Wood amablemente resume esta verdad cuando dice “,ya que estos santos del Antiguo Testamento. . . . Permanecieron en una condición regenerada, debe haber sido el Espíritu Santo, que los mantenía así.”[5]

Puesto que la fe es un don de Dios (Ef 2:8) y la santificación es una obra de Dios (Flp 2:12-13), la manifestación continua de los frutos del Espíritu en un santo del AT lleva a la conclusión de que el Espíritu moraba en la persona, produciendo el fruto

que es agradable a Dios y demostrando una fe genuina. Poder La obtención de poder del Espíritu Santo de los santos del Antiguo Testamento para el ministerio es la prueba final de la morada. Existen numerosos ejemplos en el Antiguo Testamento que demuestran que el Espíritu viene sobre ciertos hombres para el ministerio. Los ejemplos se pueden dividir en tres categorías: la artesanía, la administración, y la profecía. Éxodo 31:1-5 describe Bezaleel siendo lleno del Espíritu de Dios con el propósito del arte en el tabernáculo.Jueces, reyes y gobernantes civiles también fueron llenos del Espíritu de Dios para llevar a cabo las tareas administrativas requeridas de ellos. Sansón fue escogido por Dios para resistir a los filisteos (Jueces 14:19). Josué fue capacitado por el Espíritu para ayudar a Moisés en la dirección de los hijos de Israel (Números 27:18). 1 Samuel 16:13 describe a David bajo la guía del Espíritu del Señor después de su ungimiento como rey de Israel. Los profetas también eran llenos del Espíritu de Dios (2 Crónicas 15:1-7, Mic 3:8) y profetizaron, resucitaron muertos (1 Reyes 17:17-24), y realizaron obras sobrenaturales (2 Reyes 1:10). Estos milagros glorificaban a Dios y fueron realizados en el poder del Espíritu.

El significado de Juan 7:39 Si la regeneración, la santificación, y el poder afirman la morada en los creyentes del AT, ¿cuál es el

significado de Juan 7:39? ¿Cuál es el significado de “el Espíritu aun no había venido”? Jesús está diciendo que en comparación con las próximas obras del Espíritu, Su actividad previa hacía parecer como si El no estuviera activo en la tierra. Leon Morris escribe que “no hay nada que podamos comparar con la actividad de la época apostólica. En ese entonces «El espíritu» estaba de una manera que nunca lo había estado antes.”[6] HF Woodhouse añade que “el poder revelado en Pentecostés fue tan amplificado que era como si hasta entonces el Espíritu no había actuado.”[7] Woodhouse hace una analogía con un atleta que después de funcionar muy bien en un juego se dice que „ha llegado‟ o que „era desconocido hasta ahora‟. Esto no significa que el atleta nunca había jugado o lo había desempeñado con éxito, sino que su rendimiento actual es mucho mejor que sus competiciones anteriores, era como si fuera desconocido hasta ahora.[8]Del mismo modo, aunque el Espíritu había actuado en el pasado, su efusión y la actividad explosiva en Pentecostés se vuelve mucho más grande que se puede decir que Él no estaba activo en la misma medida. Por ejemplo, él es (1) el Consolador, (2) un testimonio de Cristo, y (3) el que glorifica a Cristo. [9]Estas tres funciones fueron iniciadas después de la ascensión de Jesús. En el Antiguo Testamento, el Espíritu de Dios nunca es descrito como el Consolador,[10] o un testigo y glorificador de Cristo. Atestigua la muerte y la resurrección de Jesús a través de las Escrituras, los apóstoles y la iglesia.[11] Asimismo, el Espíritu no puede glorificar a Cristo en toda la medida hasta después de la ascensión. Todos los eventos relacionados con la misión de Cristo fueron completados y ahora el Espíritu Santo tenía todos los acontecimientos históricos de la

redención, para referirse en Su obra de regeneración, santificación, y en la obtención de poder a las personas y la glorificación de Cristo, de modo que ahora funciona como nunca lo había hecho antes. El Espíritu Santo “no estaba” en el sentido de que no era tan majestuosamente activo en el Antiguo Testamento como lo sería después de la ascensión. Tanto el AT y NT presentan al Espíritu Santo como el único agente de regeneración en el plan de redención, el único agente de la santificación obrando en los corazones de los creyentes del AT y NT, trayendo convicción de pecado y produciendo auténticos adoradores de Dios y como el único agente de obtención de poder, permitiendo a los santos de ambos testamentos vivir vidas santas que son aceptables para Dios. Se sigue cumpliendo esta función en nosotros hoy como lo había hecho desde el principio del tiempo. La extensión de su obra en los creyentes ha aumentado, pero Siempre estaba en los creyentes y entre los creyentes. * * * * * * ENDNOTES: NOTAS: * * * * *

[1] Wayne Grudem, Systematic Theology: An Introduction to Biblical Doctrine (Grand Rapids, Mich.: Zondervan Publishing House, 2000), 699. [2] “Nacer de Nuevo” aparece siendo la terminología utilizada en el Nuevo Testamento para describir la regeneración por el Espíritu Santo. Cf. John 3:3, 7; 1 Peter 1:3, 23. Juan 3:3, 7, 1 Pedro 1:3, 23. [3] Larry D. Pettegrew, The New Covenant Ministry of the Holy Spirit, 2nd ed. (Grand Rapids, Mich.: Kregel Publications, 2001), 26 [4] Arthur W. Pink, The Holy Spirit (Grand Rapids, Mich.: Guardian Press, 1970), 49. El Espíritu Santo (Grand Rapids, Michigan: Guardian Press, 1970), 49. [5] Leon Wood, The Holy Spirit , 70.

[6] Leon Morris, The Gospel According to John (Grand Rapids, Mich.: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1971), 427. [7] HF Woodhouse, “Hard Sayings-IX: The Holy Ghost Was Not Yet Given,” Theology 67 (1964): 311. [8] Ibid. [9] Gary Fredricks, “Rethinking the Role of the Holy Spirit in the Lives of Old Testament Believers,” Trinity Journal 9, no.

¿Por qué el número 666 es usado como un símbolo del Anticristo?

Dr. David R. Reagan Hay tres buenas razones por las que este número fue usado. La primera es el hecho de que en las Escrituras, el número del Hombre es 6, porque el Hombre fue creado en el sexto día. En contraste, el número de Dios es el 7, porque representa culminación y perfección, dado que en el séptimo día de la creación, Dios descansó de Su obra, la cual El declaró que era buena o perfecta. Ahora bien, en el lenguaje hebreo, los superlativos se expresan repitiendo la palabra o frase, siendo definitivo tres veces su repetición. Es por eso que, cuando Isaías vio al Señor elevado y exaltado en el Templo, oyó a los serafines cantando, "Santo, santo, santo

es el Señor de los ejércitos" (Isaías 6:1-3). El número 666, por lo tanto, representa el número del Hombre llevado a su zenit. El uso de este número es muy apropiado porque durante la Tribulación, Satanás trabajará para exaltar a su hombre, el Anticristo, como el Mesías del mundo. Además, en esa época habrá en la tierra una trinidad demoníaca que representará las aspiraciones Humanísticas del Hombre – Satanás enmascarado como Dios, el Anticristo pretendiendo ser el Mesías y el Falso Profeta imitando el papel del Espíritu Santo señalándoles el falso Mesías a la gente. La segunda razón por la que se usa el número 666 es debido a su simbolismo en la mentalidad judía. La Biblia nos dice que en el año en el que el Rey Salomón recibió 666 talentos de oro, él le volvió su espalda a Dios y se obsesionó con mujeres, caballos y dinero (1 Reyes 10:14 y 2 Crónicas 9:13). Por eso, en la historia judía, el número 666 vino a significar apostasía. La tercera razón por la que el número 666 es usado, está relacionada con el hecho de que tanto en el hebreo como en el griego, las letras del alfabeto también significan números. Esto hace posible sumar un valor numérico para cada nombre. El nombre del Anticristo sumará 666 ya sea en griego o hebreo (o quizás en ambos) y será, por lo tanto, una expresión de la apostasía definitiva –

presentándose a sí mismo como un sustituto del verdadero Mesías. Nota de tu hermano: Es necesario considerar que el número seis pertenece al hombre, pese a su caída, es decir, pertenece al hombre pecador. Esto nos lleva a pensar que la plenitud del hombre pecador será manifiesta en el anticristo, no en vano se le llama “hombre de pecado” “hijo de perdición” Cristianismo primitivo creia en jesus dios Confesiones de fe paleocristianas Dignas de estudiarse y meditarse, las he encontrado releyendo por aquí y allá entre mis libros de autores cristianos primitivos. Es de notar que no se menciona la expresión Trinidad (que por lo mismo no menciono yo en mi credo en esta WEB, aunque es una enseñanza acorde con la Escritura), si bien se afirma la Divinidad de Cristo, ya que éste término teológico -Trinidad- se acuñaría algunos siglos más tarde. "Sed sordos, pues, cuando alguno os hable aparte de Jesucristo, que era de la raza de David, que era el Hijo de María, que verdaderamente nació y comió y bebió y fue ciertamente perseguido bajo Poncio Pilato, fue verdaderamente crucificado y murió a la vista de los que hay en el cielo y los que hay en la tierra y los que hay debajo de la tierra; el cual, además, verdaderamente resucitó de los muertos, habiéndolo resucitado su Padre, el cual, de la misma manera nos levantará a nosotros los que hemos creído en El —su Padre, digo, nos resucitará—, en Cristo Jesús, aparte del cual no tenemos verdadera vida" (Ignacio de Antioquia, Carta a los Trallianos 9) "La Iglesia, extendida por el orbe del universo hasta

los confines de la tierra, recibió de los Apóstoles y de sus discípulos la fe en un solo Dios Padre Soberano universal «que hizo los cielos y la tierra y el mar y todo cuanto hay en ellos» (Ex 20,11; Sal 145,6; Hech 4,24; 14,15), y en un solo Jesucristo Hijo de Dios, encarnado por nuestra salvación (Jn 1,14), y en el Espíritu Santo, que por los profetas proclamó las Economías y el advenimiento, la generación por medio de la Virgen, la pasión y la resurrección de entre los muertos y la asunción a los cielos (Lc 9,51) del amado (Ef 1,6) Jesucristo nuestro Señor; y su advenimiento de los cielos en la gloria del Padre (Mt 16,27) para recapitular todas las cosas (Ef 1,10) y para resucitar toda carne del género humano; de modo que ante Jesucristo nuestro Señor y Dios y Salvador y rey, según el beneplácito (Ef 1,9) del Padre invisible (Col 1,15) «toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra y en los infiernos, y toda lengua lo confiese» (Fil 2,10-11). El juzgará a todos justamente (Rom 2,5), los «espíritus del mal» (Ef 6,12) y los ángeles que cayeron y a los hombres apóstatas, impíos, injustos y blasfemos, para enviarlos al fuego eterno (Mt 18,8; 25,41), y para dar como premio a los justos y santos (Tit 1,8) que observan sus mandatos (Jn 14, 15) y perseveran en su amor (Jn 15,10), unos desde el principio (Jn 15,27), otros desde el momento de su conversión, para la vida incorruptible, y rodearlos de la luz eterna (2 Tim 2,10; 1 Pe 5,10)." (Ireneo de Lión, Contra las Herejías, Libro I, 10:1)

"Por nuestra parte conservemos la Regla de la Verdad, que se resume en lo siguiente: Hay un solo Dios Soberano universal que creó todas las cosas por medio de su Verbo, que ha organizado y hecho de la nada todas las cosas para que existan (2 Mac

7,28; Sab 1,14) (127), como dice la Escritura: «Por la Palabra del Señor se afirmaron los cielos y sus estrellas con el Espíritu de su boca» (Sal 33[32],6); y también: «Todo fue hecho por él, y sin él nada ha sido hecho» (Jn 1,3). Nada de lo que existe se exceptúa, sino que el Padre ha hecho todas las cosas por sí mismo, las visibles y las invisibles (Col 1,16), las sensibles y las inteligibles, las temporales en vista de una Economía y las sempiternas y eternas (2 Cor 4,18) (128). No las hizo por medio de Angeles o de Potestades separadas de su voluntad; pues el Dios de todas las cosas no necesita de ellos; sino que hizo todas las cosas por medio de su Verbo y de su Espíritu, las ordena, gobierna y da el ser a todas. El ha hecho el mundo, pues el mundo es parte del universo; él plasmó al hombre (Gén 2,7). Este mismo es el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob (Mt 22,29; Ex 3,6), sobre el cual no hay ningún otro Dios, ni Principio, ni Potestad ni Pléroma. El mismo es el Padre de nuestro Señor Jesucristo (Ef 1,3), como adelante probaremos" (Ireneo de Lión, Contra las Herejías, Libro I, 22:1) "Todas las Escrituras, los profetas y el Evangelio, predican abiertamente y sin ambigüedades -a quienes puedan escuchar, aunque no todos crean-, que existe un solo y único Dios, el cual, excluyendo a cualquier otro Dios, por medio de su Verbo hizo todas las cosas, visibles e invisibles, del cielo y de la tierra, peces del mar y animales de la tierra, como hemos probado usando las mismas expresiones de las Escrituras. Toda la creación de la que formamos parte da testimonio, por medio de las cosas que extiende ante nuestros ojos, de que uno solo es el que las hizo y gobierna. Siendo así, se mostrarán necios quienes se ciegan ante una manifestación tan clara y se rehúsan a ver la luz de la predicación; sino que se

encarcelan a sí mismos, de modo que mediante explicaciones tenebrosas de las parábolas, cada uno de ellos piensa haber encontrado a su propio Dios" (Ireneo de Lión, Contra las Herejías, Libro II, 27:2) "... los cuales con cuidado guardan la vieja Tradición, creyendo en un solo Dios Creador del cielo y de la tierra y de todo cuanto se encuentra en ellos (Ex 20,11; Sal 145,6; Hech 4,24; 14,15), y en Jesucristo su Hijo, el cual, movido por su eminentísimo amor por la obra que fabricó (Ef 3,19), se sometió a ser concebido de una virgen, uniendo en sí mismo al hombre y a Dios. Sufrió bajo Poncio Pilato, resucitó y fue recibido en la luz (1 Tim 3,16). De nuevo vendrá en la gloria (Mt 16,27; 24,30; 25,31) como Salvador de todos los que se salvan y como Juez de los que son juzgados, para enviar al fuego eterno (Mt 25,41) a quienes desfiguran su verdad y desprecian a su Padre y su venida" (Ireneo de Lión, Contra las Herejías, Libro III, 4 LA HEREJIA UNITARIO-SOCINIANA Una refutación de la teología de Mario Olcese LA HEREJIA UNITARIO-SOCINIANA Una refutación de la teología de Mario Olcese Parte 1 por Pablo Santomauro Junto con los beneficios que trajo el advenimiento del internet concerniente a la propagación del Evangelio, también vinieron aparejadas ciertas desventajas. Entre ellas, la oportunidad para que falsos maestros como el apologista sectario Mario Olcese difundan sus peligrosas distorsiones de la Escritura. Olcese es un ferviente promotor de la herejía Sociniana, herejía ésta que había permanecido olvidada por siglos. Hoy, el monstruo levanta su cabeza gracias a la facilidad de

propagación que el internet provee. Es a través de sus blogs que Olcese confunde a muchos cristianos nuevos en la fe o pobremente discipulados. Es por ello que hemos considerado necesario encarar una refutación sistemática de sus falsas enseñanzas. El Socinianismo es una seria desviación de la verdad bíblica. Niega la Deidad plena de Cristo, la predestinación, el pecado original, la incapacidad total del hombre para lograr salvación, el sacrificio sustitucional de Cristo y la justificación por fe. En el Socinianismo la salvación es lograda por obras, algo similar al catolicismo romano. Pero su distintivo principal es el rechazo de la definición ortodoxa de la Trinidad. En esta teología, Dios es unipersonal y la existencia de otras personas en su esencia es una imposibilidad. Dios es uno, no sólo en esencia sino también numéricamente. De acuerdo con los socinianos, Jesús, a pesar de ser sólo un hombre durante su estadía en la tierra, puede ser llamado “Dios” en el sentido de que ha recibido de Dios “toda potestad en el cielo y en la tierra”, lo que lo transforma en una especie de hombre deificado. Los socinianos creen que no existe una relación entre lo infinito y lo finito, por lo tanto la encarnación de lo divino no es posible, i.e., ninguna persona divina puede unirse a una persona humana porque la unidad entre dos individualidades no es posible. En otras palabras, Jesús no pudo poseer dos naturalezas, la humana y la divina juntas. Tampoco existió en ninguna forma antes de su nacimiento, o sea, no fue preexistente. Su existencia comenzó en el momento que nació de María.

Precisamente, el tema de la preexistencia de Cristo es el tema del artículo donde Mario Olcese pretende refutar esta doctrina cristiana y que se titula: ¿Preexistió Jesús en el cielo antes de nacer en Belén? A continuacion iremos presentando los argumentos de Olcese seguidos por nuestra refutación en letras azules.

Para refutar ciertos argumentos, en algunos casos sólo proveemos el link correspondiente donde nosotros ya hemos escrito artículos relacionados con el tema. En otros casos, ha sido necesario presentar la refutación en toda su extensión. Reitero, nuestras refutaciones serán en azul. Comenzamos con el encabezamiento del artículo de Olcese: ¿PREEXISTIO JESUS EN EL CIELO ANTES DE NACER EN BELEN? Olcese escribe: Desde los albores del cristianismo la iglesia ha debatido sobre Cristo, su naturaleza, y su relación con el Padre. Los debates comenzaron algunos siglos después de la muerte de Jesús. En los concilios de Nicea (325 D.C), y de Constantinopla (381 D.C). En estos dos concilios se elaboraron la Deidad del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo (”La Santísima Trinidad”). Podemos decir entonces que la Trinidad fue desconocida por Cristo y sus seguidores hasta el siglo IV de la Era Cristiana. Respuesta: La Trinidad: ¿Un Dogma de Errores y Contradicciones? En este artículo dirigimos al lector a la sección subtitulada: El Surgimiento y Desarrollo de la Doctrina [de la Trinidad]

1 Corintios 8:6 Olcese escribe: Pero, ¿realmente concuerdan Cristo y sus apóstoles con los concilios del siglo IV? La Biblia tiene otra historia que contarnos, pues sorprendentemente Pablo sí revela quién es el único y verdadero Dios. El texto clave de Pablo está en 1 Corintios 8:6, que dice: “Para nosotros

(los apóstoles y creyentes en general), sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas, y nosotros somos para él; y un señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de él.” Observemos que para Pablo, sólo uno es Dios, el Padre. También añade que uno es nuestro Señor o Mesías rey, el Señor Jesucristo. Es clarísimo que para Pablo, Cristo no es el único Dios; es, más bien, el único Señor o Jefe de los hombres que se convierten a él. Es la cabeza de la iglesia, la cual somos todos nosotros, los bautizados por inmersión. Respuesta: ¿Enseña 1 Corintios 8:6 que Jesucristo no es Dios? 1 Timoteo 2:5 Olcese escribe: Ahora bien, veamos este otro texto paulino. Está en 1 Timoteo 2:5, y que dice así: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres Jesucristo hombre”. Observe nuevamente lo que está diciendo Pablo. Él dice que sólo hay un Dios, y además, un solo mediador entre ese Dios y los hombres llamado Jesucristo. Sí, Jesucristo es mediador entre usted y Dios, por tanto ¡Jesucristo no es Dios! Él es Mediador, ¡no Dios! Él está en medio de usted y Dios como „el Abogado‟. Estas declaraciones de Pablo resultarían contradictorias si en verdad existiese la Trinidad, ¿no le parece a usted, lector? Respuesta: Olcese usa aquí el mismo argumento de los arrianos (el Socinianismo es un tipo de arrianismo). Si Jesús como mediador no puede ser Dios (Deidad), siguiendo la misma lógica de Olcese tampoco puede ser hombre. Tal razonamiento es obviamente erróneo. Desde la perspectiva de la Escritura, Jesús puede mediar entre Dios y el hombre precisamente porque él es ambos, Dios y hombre. Fue

únicamente como hombre que Cristo pudo representar a toda la humanidad y morir como los hombres mueren. Sin embargo, desde que Cristo era también Dios (Deidad) su muerte tuvo un valor infinito y suficiente para proveer redención por todos los pecados de la humanidad (He. 2:14-16; 9:11-28). En consecuencia, sólo la muerte del perfecto Dios-hombre pudo realmente mediar entre la humanidad pecadora y Dios. [Nota: Hemos incluido "Deidad" entre paréntesis inmediatamente luego de "Dios", para diferenciar los términos correctamente. Esto se debe a que cuando Olcese escribe Dios, él entiende solamente el Padre.] Ensalada de versos de Olcese Olcese escribe: Además, Pablo les dice a los corintios que “Dios es cabeza de Cristo” (1 Corintios 11:3). Nótese que Pablo dice que Cristo tiene una “cabeza” (superior en rango) que es Dios. Esto significa que Cristo tiene su Dios. También se lee en Efesios 1:17: “Para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre…”. Y también concuerda con Pedro, quien escribió: “Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Pedro 1:3). Pero lo interesante del caso es que el propio Jesús admite tener Su Dios en Juan 20:17: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios, y vuestro Dios.” Y en Mateo 27:46 leemos: “Jesús clamó a gran voz diciendo: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. Pero aún más sorprendente es que en cielo, el entronizado y glorificado Jesús sigue afirmando tener Su Dios (¡4 veces!). Léalo en Apocalipsis 3:12 donde dice: “Al que venciere yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nuca más saldrá de allí; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, la cual desciende del cielo de mi Dios, y mi nombre nuevo.” Esta reiteración de la frase “de mi Dios” pareciera advertirnos en contra de la doctrina de la

Trinidad. El hecho que Jesús siga teniendo su Dios en el cielo demuestra que él no es el Único Dios Verdadero. Respuesta: En estas desafortunadas anotaciones, Olcese comete las falacias típicas de los antitrinitarios arrianos. Primero, supone erróneamente que superioridad en rango equivale a superioridad en naturaleza. Nosotros ya hemos tratado con este razonamiento pueril en otras publicaciones. Otra falacia cometida por Olcese es la falacia de categoría, por lo que falla en reconocer las dos naturalezas de Cristo inferidas en la Biblia. Antes de su encarnación, Cristo sólo tenía una naturaleza divina (Jn. 1:1). A partir de su encarnación (Jn. 1:14) Cristo tomó naturaleza humana. Desde su humanidad (Fil. 2:6-8) es correcto y natural que Cristo reconozca a su Padre como “mi Dios”, ya que Jesús fue “en todo semejante a sus hermanos” (He. 2:17). En su condición de humano, Jesús reconoce a Dios como lo hacemos los humanos. Sin embargo, en su condición o naturaleza divina, Jesús nunca podría referirse al Padre como “mi Dios”, ya que Jesús fue plenamente igual al Padre en lo relacionado con su naturaleza divina (Jn. 10:30). Juan 17:3 Olcese escribe: Y esta conclusión se extrae de la misma declaración de Jesús en Juan 17:3, donde se lee: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado.” Nótese que es Jesús quien está hablando acá. Él afirma que la vida eterna consiste en conocer sólo a Su Padre como el Único Dios Verdadero, y a él (Jesucristo), como el enviado del Padre. Jesús no está diciendo que la vida eterna consiste en creer que el Padre y él son “El Único Dios Verdadero”, y menos aún, que una Tercera persona esté comprendida en ése Único Dios Verdadero.

Es, pues, necesario escudriñar Las Escrituras, y en particular, cada palabra de Jesucristo mismo en cuanto a la relación que tiene él con Su Padre. Respuesta: ¿Prueba Juan 17:3 que Jesucristo no es Dios? Juan 14:28 Olcese escribe: Jesús enseña que Su Padre es mayor que él. Esto es muy importante, pues si el Padre es mayor que Su Hijo, luego éste es menor que Aquel. El texto que señalaremos es Juan 14:28, en donde Jesús dice: “…porque el Padre mayor es que yo”. Algunos Trinitarios han argumentado contra este texto diciendo que “Cristo hablaba como hombre”, y por eso afirmó ser menor que Su Padre. Pero: ¿Acaso no es de esperar que todo hombre sea menor o inferior a Dios?¿No sería esa una declaración innecesaria en un hombre, y por demás ridícula? Pero yo creo que lo que Jesús quiso enseñar es que su relación con Su Padre es de permanente sujeción y de obediencia, como de alguien que no es igual a Dios. Incluso en la eternidad, Jesús seguirá sujeto a Su Padre (Leer 1 Corintios 15:28). Además, Jesús también recalca esta superioridad del Padre diciendo: “Mi Padre que me las dio, es mayor que todos”. (Juan 10:29). Respuesta: “Porque el Padre mayor es que yo” (Jn 14:28) ¿Significan estas palabras que Jesucristo no es Dios? Lucas 8:43-46 Olcese escribe: Si Cristo es Dios, ¿no es de esperarse que sepa todo? ¡Pero Jesús no lo sabe todo! Y si no lo sabe todo, es porque no es el único Dios verdadero. Recuerde que sólo Dios lo sabe todo y nada ignora. Pero Jesús si ignoró (…e ignora)

ciertas cosas. Por ejemplo: Él no supo quién le había tocado su manto o túnica. Su pregunta fue: “¿Quién me ha tocado?” (Lucas 8:43-46). Respuesta: Olcese se refiere aquí al episodio en que la mujer que padecía de flujo sanguíneo por doce años fue sanada cuando se acercó por detrás y tocó el borde del manto de Jesús. Jesús en ese momento preguntó quién le había tocado. Olcese aprovecha el relato bíblico para aducir que Cristo ignoraba y aun ignora ciertas cosas, ergo, no puede ser Dios. El razonamiento de Olcese ignora que los Evangelios siempre presentan a Jesús en total control de su poder divino de sanidad. No existe en la Escritura un solo caso donde la gente podía acercarse a Jesús, tocarlo y sanarse sin su conocimiento. El contexto indica que Jesús quiso que esta mujer se diera a conocer. Olcese, muy sospechosamente, no toma en cuenta los versículos que siguen al pasaje que él cita, o sea, vv.47-48. En ellos vemos que la mujer finalmente confiesa su fe y Cristo le dice: “Hija, tu fe te ha salvado; ve en paz”. De esta forma Cristo mostró una vez más el poder de Dios en acción y al mismo tiempo hizo posible la integración de esta mujer a la sociedad, ya que por la naturaleza de su aflicción, posiblemente era considerada inmunda. No se trató de ninguna ignorancia de parte de Jesús, sino que el Señor obligó a la mujer a dar testimonio público de su fe. De otra forma, el milagro hubiera pasado desapercibido. El hecho de que la mujer se acercó a él en forma subrepticia, se debió precisamente a que por su enfermedad la ley levítica la declaraba ceremonialmente inmunda (Lv. 15:25-30). Como dicen en inglés: “Nice try Mister Olcese”. Marcos 13:32 Olcese escribe: También en otra ocasión Jesús afirmó no saber el día del fin del siglo y de su segunda venida. Categóricamente dijo: “Pero de aquel día y de la hora

nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino mi Padre.” (Marcos 13:32). Respuesta: ¿Cómo puede Jesús ser co-igual con el Padre si él mismo manifestó que sólo el Padre sabe el día y la hora de su Segunda Venida (Mr. 13:32)? Juan 1:18 Olcese escribe: El apóstol Juan dijo: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.” (Juan 1:18). Recordemos que Juan vio a Jesús personalmente, y sin embargo él dice que a Dios nadie lo ha visto jamás. Esto quiere decir que Juan no creyó jamás que Cristo fuera Dios. Si Cristo era Dios, ¿no parecerían contradictorias las palabras de Juan? Sólo quedan dos opciones: O era Jesucristo Dios, o no lo era. Si lo era, entonces Juan se equivocó, y su evangelio no es confiable. Respuesta: Olcese usa aquí lenguaje confuso, y como es típico de su teología, lo que dice no tiene el menor sentido. La doctrina de la Trinidad enseña que la segunda Persona de la Deidad tomó para sí una naturaleza humana pero conservando su naturaleza divina enteramente (Jn. 1:14; Fil. 2:5-11). Cuando Juan dice que a Dios nadie le vio jamás es una referencia al Padre; una criatura de cinco años entiende eso, pero no Olcese. Las conclusiones de Olcese aquí son derivadas de su absurda presuposición. Para él, el hecho de que Jesús tuviera una naturaleza humana lo descalifica para ser Deidad. Esto es coherente con la teología sociniana, la cual enseña que una esencia es correspondiente con una individualidad, por lo tanto no puede haber una unión entre dos individualidades. En el pensamiento sociniano esto equivale a que una persona Divina no puede estar unida a una persona humana. Por supuesto que no existe en la Escritura ninguna base para este tipo de especulación. Por último, cuando Olcese dice que “Sólo quedan dos opciones: O era

Jesucristo Dios, o no lo era”, comete la falacia del falso dilema. Esta consiste en ofrecer solamente dos posibilidades, obligando a la persona a contestar de un modo u otro, cuando en realidad existe una tercera (o más) alternativa. En este caso específico, la alternativa bíblica nos enseña que Jesucristo es Dios y Hombre simultáneamente.<> Defensa de la doctrina de la Trinidad frente a los unicitarios Pastor Edwin Recinos En el Sur de California tuvimos hace unos años un resurgimiento de los unicitarios, o "sólo Jesús" y "apostólicos" como les llamamos comúnmente. Un compañero de la facultad llegó a clase un día muy impresionado y un poco confundido porque había caído en sus manos un librito distribuído por un pastor llamado Rafael Rodríguez quien era el principal promotor de ese "renacimiento" unicitario en esos días. El librito fue escrito por Gordon Magee y el título era: "¿Esta Cristo en la deidad, o está la deidad en Cristo?" Esto me provocó en aquellos día a escribir al respecto varias razones en forma de folleto para que fueran utilizadas por los miembros de nuestra congregación al ser hostigados por unicitarios que trataban de confundirlos. Estos razonamientos tienen más de 15 años de haber sido escritos. Edwin A. Recinos EL MISTERIO DE LA PIEDAD

Los unicitarios, o unitarianos como les llamo yo (ver Nota al pie), enseñan que el Padre se encarnó en el Hijo. De esa manera errada interpretan la Palabra de Dios cuando dice que Dios se manifestó en carne. Cuando la Biblia nos habla del misterio de la piedad se refiere a la encarnación del Verbo eterno. Hay quienes se burlan de la enseñanza Bíblica que nos muestra al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como tres personas individuales, y quienes son el mismo Dios. Quienes esto hacen, o no han podido, o simplemente han escogido no entender la enseñanza bíblica. En 1a. Timoteo 3:16 se hace alusión al misterio de la piedad: "Y sin contradicción grande es el misterio de la piedad, Dios ha sido manifestado en carne..." ¿Quien es el que se ha manifestado en carne sino el Verbo Divino preexistente y coexistente en Dios desde la eternidad? Juan 1:1 dice: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios." El Verbo es Jesucristo, y su eterna existencia queda demostrada en este solo verso.

Recordemos que la Biblia no fue inspirada para confundir, sino para establecer claramente las verdades que Dios desea que todo hombre conozca.

La Biblia es muy clara. Si Dios dice en su palabra que en el principio el Verbo era con Dios, entonces esa es la verdad. Es el Verbo Divino, El Unigénito, el que desde el principio era con Dios el que descendió y se encarnó. Juan 1:14 dice: "Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (vimos su gloria, gloria como la del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." Estos pasajes dejan bien claro lo siguiente: Primero, que Dios se encarnó. Segundo, quien se encarnó fue la persona del Hijo, el Verbo divino . Y tercero, se hace ver claramente que existe El Padre y el Hijo. No dice que el Padre se encarnó, ni tampoco dice que el Verbo sea el Padre mismo, sino que fue el unigénito Hijo del Padre quien se encarnó. Así, pues, queda establecido que el misterio de la piedad alude la encarnación del Hijo de Dios, el Unigénito del Padre, (El Verbo divino y eterno). LA DOBLE NATURALEZA El error unitariano, se refiere al Padre simplemente como una de las "naturalezas" de Jesús, despojándole de personalidad propia. Esto tratan de establecerlo en su explicación de "la doble naturaleza" de Jesucristo. Ciertamente enseñar que el Padre sea solamente una "naturaleza" y no una persona es negar decididamente lo que el texto sagrado nos dice.

Todo cristiano debe conocer que Jesús poseía dos naturalezas, es decir, una naturaleza humana y una naturaleza divina. Una de esas naturalezas se refiere a su deidad y existencia eterna, y la otra a su humanidad, a partir de su encarnación. Jesús es el Verbo divino encarnado, el unigénito Hijo del Padre, el cual desde el principio estaba con Dios y era Dios. Durante su ministerio terreno Jesús se despojó a si mismo de su gloria divina y tomó forma de siervo por lo cual lo veremos obrando como siervo en obediencia a la persona del Padre durante su ministerio. La naturaleza humana de Jesús es aquella que comienza en Belén de Judea en donde el nació y creció como verdadero hombre y así ejerció su ministerio en la tierra. Por esa razón reconocemos que tan real es la naturaleza divina como la naturaleza humana del Señor Jesucristo. Todo esto lo establece claramente Filipenses 2:6-8: "..el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como forma a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en condición de hombre se humilló a si mismo..." La misma terminología o lenguaje que usa la Biblia debería aclarar toda duda y confusión. ¿Por qué cree Ud. que este verso dice que no estimó ser igual a Dios? ¿Puede Ud. darse cuenta que si se hablase del Padre no habría necesidad de decir que no estimó ser igual? ¿Quien es este que no estimó ser igual a Dios

sino el eterno Hijo de Dios? Luego dice que se despojó a si mismo (de su gloria externa) tomando forma de siervo...semejante a los hombres, y estando en condición de hombre se humilló a si mismo. El Hijo eterno se despojó de su gloria externa y se encarnó, y estando en esa condición, como hombre, vivió, sintió, ministró, obedeció, sufrió y murió como tal. No es que no haya podido asumir su gloria divina en cualquier momento, sino que escogió por amor a los que habría de salvar, vivir y morir en el calvario como el perfecto sustituto de la humanidad. en 1a. Timoteo 2:5 dice: "Porque hay un solo mediador entre Dios y los hombres; Jesucristo hombre." Dios es uno. Esta es la verdad que confirma la Biblia. Pero tan cierto es que hay un solo Dios como que existe El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo, y los tres son parte de ese único Dios. El Hijo es quien se encarnó, y de quien dice la Biblia que es el único mediador entre Dios y los hombres. Concluimos, pues, en que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. Y en esto no debería haber confusión.

EL UNITARIANISMO PERSONALIDAD

NIEGA

LA

Una persona es un ser que posee y expresa individualidad, inteligencia, voluntad y

emociones propias, que actúa individualmente y también interacciona con los demás. Escrituralmente, encontramos que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son personas, ya que poseen y expresan individualidad, inteligencia, voluntad y emociones propias. Mas aun; interaccionan el uno con el otro. El unitarianismo pretende negar que el Padre y el Hijo sean personas, aunque tienen conciencia separada de si mismos de tal manera que hablan el uno con el otro, obedece el uno al otro, ruega el uno al otro, y ora el uno al otro. Pretenden que el Padre no sea sino solamente la naturaleza divina de Jesús, y por ende el Hijo sea solamente la naturaleza humana, dejando al Espíritu Santo en un cierto limbo, y negando lo que las Escrituras aciertan en el lenguaje mismo que revelan a la persona del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. ¿Se ha puesto Ud. a pensar en que si uno tiene conciencia separada del otro, entonces se tienen dos personas? ¿No puede Ud. ver que los evangelios nos muestran a Jesús como el Verbo encarnado, enviado del Padre y que no son "naturalezas" sino personas tanto el Padre como el Hijo? Jesucristo nació, vivió y murió como hombre porque el es la encarnación del Verbo eterno, el Hijo unigénito del Padre. Por tanto es Dios y hombre. Su naturaleza divina y su naturaleza humana esta ampliamente establecida en la Biblia. Pero nunca se establece en la Biblia

que El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo sean tres "naturalezas" adentro de Jesús. Tanto El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo son escrituralmente personas, claramente manifestando su individualidad. Nuestro Dios es uno, y no hay otro fuera de el, las Escrituras destacan enfáticamente la unidad divina del Padre, Hijo y Espíritu Santo, pero nunca despojan al Padre, al Hijo o al Espíritu Santo de la individual personalidad que claramente denota el lenguaje que se usa en los cuatro evangelios. Esa es la verdad. YO Y EL PADRE UNO SOMOS En Juan 10:30 leemos: "Yo y somos."Estableciendo el texto Hijo como el Padre son un aunque mantienen su individual el Padre uno que tanto el mismo Dios, personalidad.

Sin embargo, cuando el unitarianismo interpreta Juan 10:30"...Yo y el Padre uno somos...", tuerce el claro significado de las palabras no solo en este texto sino en todo el contexto en que se dieron. Usan estas palabras para asistir a la teoría de que Jesús es la misma persona que el Padre. Pero convenientemente han oscurecido el contexto en que se dieron estas palabras de Jesús. En los versos 29 y 30 del mismo capitulo leemos: "Mi Padre me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos."

Al hablar de sus ovejas, Jesús alude al Padre como aquel que se las dio. ¿Puede Ud. distinguir a una persona de la otra? Luego sigue diciendo el Señor Jesús que de la mano de su Padre nadie las puede arrebatar, y es entonces cuando expresa la unidad que hay entre el y el Padre, sin confundir la una persona con la otra, ya que claramente las reconoce individualmente. Jesucristo reafirma que hay un solo Dios aludiendo la unidad que hay entre el y El Padre. El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo son el Dios único. Que hermosa verdad! Si la manera unitariana de interpretar textos fuera aplicada a otros pasajes, entonces tendrían muchos problemas al interpretar el texto siguiente: "...para que todos sean uno; como tú, oh Padre en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tu me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado para que sean uno, así como nosotros somos uno." Juan 17:21-22 La palabra uno en este texto se refiere obviamente a una unidad compuesta, y es la misma que se usa en Juan 10:30 en donde Jesús afirma la unidad del Padre y el Hijo, pero sin desmentir a la persona de cada uno dentro de esa unidad. El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo son tres personas y un mismo Dios. La unidad de los creyentes es de voluntad y armonía con Dios, pero no puede decirse que

los creyentes todos son una misma persona, ya que cada creyente es una persona individual, aunque todos son parte de una entidad única que es la iglesia. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son la unidad perfecta de un solo Dios. DIOS MIO, DIOS MIO.... En Mateo 27:46 leemos : "...Dios mío, Dios mío, ¿Por qué me has abandonado?.." Cuando el unitarianismo trata de explicar este pasaje, se debate por encontrar la forma de explicar como una "naturaleza" le habla a la otra dentro de un mismo cuerpo. <<>"¿Por qué me has abandonado?" Sin necesidad de confundirse sabemos que claramente se nos muestra una comunicación entre dos personas conscientes de si mismas. ¿Puede Ud. ver a una persona hablándole a la otra? El unigénito Hijo de Dios sufre en la cruz del calvario por el peso de los pecados del mundo, y clama al Padre porque el pecado le separa de la comunión que siempre tuvo con él. Jesucristo nunca conoció la separación de la comunión con el Padre hasta ese momento y por eso clamó con tan tristes y profundas palabras. El Hijo le habla al Padre. (No es una "naturaleza" hablando con la otra dentro de un mismo cuerpo) Decir eso solo muestra la testarudez de quienes han escogido no

reconocer la persona del Hijo y la persona del Padre. Simple y sencillamente.

LA EDAD DE JESÚS... En Juan 8:57 dice: "Dijéronle los Judíos: ¿Aun no tienes cincuenta años? ¿Y has visto a Abraham?" Nuevamente, el unitarianismo al interpretar este texto hace de ello una dificultad profunda, tratando de explicar por qué Jesús es antes que Abraham. (Cualquiera que lea el texto se da cuenta de que Jesucristo estaba aludiendo su preexistencia.) Conociendo los Judíos que Jesucristo no era ni siquiera mayor de cincuenta años, se admiraban de sus palabras al afirmar que el es antes que Abraham. Y aquí desde luego vemos a Jesucristo el Hijo de Dios, refiriéndose a su existencia eterna. Jesucristo, el Hijo Unigénito del Padre existe desde el principio. No tiene principio de días ni fin de ellos. Hebreos 7:3 "sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios..." Desde el principio el Hijo, a quien se le denomina como el Verbo, era con Dios. Juan 1:1-2, 14: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas

por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.... Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como la del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad." Debe ser aclarado es que este pasaje no nos está hablando de la preexistencia del Padre, como lo pretende el unitarianismo, sino a la preexistencia del Hijo de Dios. El contexto nos muestra claramente que Jesús se refería a su preexistencia eterna, es decir la preexistencia eterna del Verbo divino, quien es la persona del Hijo Unigénito del Padre.

LA UNIDAD DEL PADRE Y EL HIJO En Juan 14:10-11 dice: "¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mi? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mi, él hace las obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mi; de otra manera creedme por las mismas obras." Este es el pasaje mal entendido por la teoría unitariana que pretende encontrar en el, las bases para asegurar que el Padre y el Hijo son dos naturalezas dentro de la persona de Jesús. El Padre y el Hijo son un mismo Dios, pero la persona del uno y el otro son obviamente aparte.

En este pasaje Jesús proclama la unidad divina que existe entre el y el Padre, una unidad perfecta sin borrar la identidad del Padre; quien expresa su voluntad y el Hijo en obediencia la manifiesta y ejecuta. (Recordemos que el Hijo se encuentra ministrando en forma de Siervo, sujeto al Padre). El unitarianismo enseña por medio de este pasaje que Jesús y el Padre son una misma persona, que no hay dos personas sino una sola. ¿Puede Ud. ver en el mismo contexto que la unidad del Padre y el Hijo de ninguna manera invalida el que uno siga siendo El Padre y otro El Hijo ? ¡Son dos personas! El unitariano dice que el Padre está en el Hijo, literalmente haciendo al Padre la naturaleza interna y al Hijo la naturaleza externa. Siguiendo su método de interpretar...¿Como entienden los unitarianos lo que Jesús proclamó al decir: "...creedme que yo soy en el Padre..."? (Juan 14:11) ¿Es entonces Jesús la naturaleza interna del Padre carente de personalidad propia? ¡Claro que no! Queda comprobado que cuando el hombre decide obstinadamente desdeñar la sana verdad, cae por si mismo en el pecado de la insensatez. El pasaje en cuestión mis amados hermanos nos refiere la maravillosa unidad de Dios. La maravillosa armonía entre las personas, Padre , Hijo y Espíritu Santo LA ORACION DE JESÚS EN JUAN 17

Para los unitarianos, la oración de Jesús en el evangelio de Juan capítulo 17 se explica diciendo que "como Jesús era carne" tenía que orar a pesar de que en el (dentro de el) según ellos estaba literalmente el Padre (no como otra persona sino como naturaleza interna). Por otro lado según ellos, la otra razón de esta oración era que Jesús tenía que orar para dar ejemplo a sus discípulos de la importancia que tiene la oración. Con eso explican el porque Jesús levantó sus ojos a los cielos y oró al Padre en Juan capítulo 17. ¡Que terrible desatino! Cualquiera que lea los evangelios sin previa manipulación de los sentidos entenderá que Jesucristo es el Hijo de Dios y que El Padre que le envió desde los cielos estuvo de continuo con el, y que la relación del Padre con el Hijo es la de una persona a otra, con clara individualidad la una y la otra y con absoluta unidad divina entre ambas. Pero los unitarianos en su fatal terquedad no quieren entender lo que tan claramente refiriera el Espíritu Santo en los evangelios, y por ello tienen que insistir en que el Padre y el Hijo no son personas sino "naturalezas".

Lo tremendo es que no puedan ver que si se tiene una "naturaleza" que piensa, habla, actúa y tiene conciencia de si misma independientemente de otra, ya no se tiene una "naturaleza" sino una persona.

La razón por la cual Jesús oró está claramente visible en el contexto mismo. La teoría unitariana quiere ignorar la importancia de este pasaje dándole rodeos a la gran verdad que en el está contenida. Jesús oró porque el siempre lo hacía, ya que la oración fue su comunicación por excelencia con el Padre, el Hijo siempre mantuvo esa comunión con él, solo que en esta ocasión dejó que ellos oyeran lo que el decía. Aparte el les instruyó como orar. Pero en este pasaje las razones de sus ruegos al Padre están contenidas en su oración. En Juan capítulo 17:1-8 dice: "Estas cosas habló Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra." Hagamos un trabajo de observación del texto y veamos lo que los unitarianos no quieren ver: Juan 17:1: "...levantando los ojos al cielo, dijo:Padre, ...."

Al levantar los ojos Jesús enfatizó no solo la realidad y la persona del Padre sino la lógica verdad de que no era el la misma persona ya que apartó la vista de si mismo y la dirigió al cielo. Juan 17:1-2 "....glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que de vida eterna a todos los que le diste ..." El Hijo pide al Padre que le glorifique por que así el glorificará al Padre. Como siempre Jesús enfatiza claramente la persona del Padre y no enfoca solamente su persona. Juan 17:3 "Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado." Jesucristo subraya la deidad del Padre y al mismo tiempo hace énfasis en que hay mas que una persona; Jesucristo es quien ha sido enviado. Nótese que según los unitarianos Jesucristo sea el nombre de la deidad completa , sin embargo, aquí se declara que Jesucristo es el nombre del Hijo solamente. Juan 7: 4 "Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.."

Jesús enfocó la gloria hacia el Padre, e hizo siempre lo que el Padre le dio que hiciese. Si fuese cierto lo que los unitarianos dicen, que el Padre era solamente su naturaleza divina entonces Jesús lo hubiera declarado sin mas rodeos ya que tal fue siempre su carácter.

Pero vemos a Jesús que aunque certifica su unidad divina con el Padre, cuidadosamente hace la diferencia entre las dos personas. Juan 17: 5 "Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese." Los unitarianos niegan la eterna existencia del Hijo, pero en este pasaje Jesús establece la existencia del Hijo desde antes que el mundo fuese. Nótese que no solamente dice que tuvo aquella gloria, sino que dice: que tuve contigo. Aquí se muestra que el Hijo no comenzó a existir en Belén, sino que aunque fue entonces cuando se encarnó, el existe desde el principio. Juan 17:6 "He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; ...." ¿Cual es el nombre? Preguntan los unitarianos, creyendo que Dios debe tener un solo nombre como los humanos. Una y otra vez la Biblia nos enseña que Dios no tiene un nombre como los hombres tienen, sino que el es conocido por títulos o nombres que revelan su carácter y su ser. Jesús manifestó un nombre mas íntimo : Padre mostrando la faceta mas amorosa y familiar del Dios todopoderoso. Los unitarianos pretenden que Jesucristo sea el nombre completo de toda la deidad, pero en el verso 3 de este mismo capítulo se nos muestra que Jesucristo es el nombre del Hijo solamente. EL APRIETO DE LOS UNITARIANOS

El hecho de que Jesús oraba al Padre establece claramente la realidad de la persona del Hijo y la persona del Padre tal y como lo muestran los evangelios. El aprieto de los unitarianos consiste en no querer entender como el Hijo de Dios siendo divino necesitaba orar al Padre durante su ministerio terreno. Para poder entender eso, se necesita entender el misterio de la encarnación de Cristo. Voy a explicarles muy sencillamente lo que no puede estar mas claro. La Biblia nos dice que Jesús (el Hijo) es desde el principio con Dios y también que desde el principio era Dios (Juan 1:1), también nos dice que el Hijo es quien se encarnó, es decir que vino a nacer como hombre. (Juan 1:14). Este es el misterio en el que se nos dice que Dios fue manifestado en carne, al cual se refiere (1a. Timoteo 3:16). Pero al encarnarse, es decir al hacerse hombre, el se despojó a si mismo del ejercicio de sus atributos divinos, para ministrar en forma de siervo. (Filipenses 2:5-8) A esto se aludía cuando le pidió al padre que le glorificara de nuevo con la misma gloria que tenía desde el principio. (Juan 17:5) Y es por esa razón que siendo una persona divina, pero despojada voluntariamente del ejercicio de su gloria, oraba al Padre. ¡Vio Ud. qué claro! (Esta explicación es para los unitarianos, y para los que enseñan como como ellos. incluyendo a los testigos de Carlos Russel que

tampoco dicen entender este punto de la oración.) ¿EL HIJO ES LA CARNE? La teoría unitariana enseña que el Hijo es solamente la carne de Jesús, o sea el cuerpo humano que nació de María. Refutar esto no es difícil, ya que por si mismos quedan establecidos los errores de esa teoría. Primero que nada, para esta teoría ellos citan Lucas 1:35, diciendo "María, lo Santo que nacerá de ti, será llamado Hijo de Dios..." pero en el texto literal la Biblia dice: "El Santo Ser que nacerá ...". Hay una gran diferencia entre decir: lo Santo que nacerá, y decir: el Santo Ser que nacerá Al decir ellos: "lo Santo que nacerá", bien pueden aplicarlo a lo corpóreo solamente, pero la Biblia no dice así! La Biblia dice el Santo Ser que nacerá, y eso implica no solo la carne sino el ser completo! El Hijo de Dios era todo aquel ser que respiraba, sentía, pensaba, y actuaba! ¡La persona completa! ¡Aleluya!

Además cuando se dicen los nombres por los cuales sería llamado no se da solamente ese nombre sino también Jesús, Hijo del Altísimo, (Lucas 1:31-35) Segundo, el Hijo de Dios no tiene principio en Belén. La Biblia establece claramente que el era desde el principio, con Dios. (Juan 1:1) El

es quien se encarnó (Juan 1:14, 1a. Timoteo 3:16). El es desde el principio. Se despojó a si mismo para venir a la tierra, y por medio de el fue constituido el universo. (Filipenses 2:5-8 y Hebreos 1:1) El Hijo de Dios no es solamente la carne de Jesús. El Hijo es toda una persona. y aunque su humanidad tuvo principio en Belén, el es desde antes que el universo fuese constituido. Amén. LA PLENITUD DIVINA DE CRISTO JESUS La Biblia nos muestra como ya se lo he demostrado, que la persona del Hijo, no es la misma persona del Padre. Sin embargo esto no niega su perfecta unidad ni su deidad. Mientras encontramos pasajes claramente mostrándonos las diferencias entre una persona y la otra, también encontramos pasajes que nos persuaden de la deidad de Jesucristo. Y esto es importante porque hay también otros que van al otro extremo que el unitarianismo, Ud. sabrá que los testigos de Carlos Russel, despojan a Jesús de su deidad y lo ponen al simple nivel de una criatura.

Ellos cometen el error, al igual que la teoría unitariana, de querer mirar mas allá de lo que dice la Biblia y de querer entender con una mente natural lo que solo se puede entender y aceptar espiritualmente.

Los siguientes pasajes nos demuestran que aquel ser que nació en Belén de Judea no era solamente un hombre, sino Dios: "Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre, Admirable, Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz..." (Isaías 9:6) "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre..." (Juan 14:9) "Yo y el Padre uno somos..." (Juan 10:30) "He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros." (Mateo 1:23) "...de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos, Amen." (Romanos 9:5) "E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria." (1a. Timoteo 3:16)

"Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna." (1a. Juan 5:20)

"Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres;..." (Filipenses 2:5-7) "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien así mismo hizo el universo; el cual siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su substancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de si mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas."(Hebreos 1:1-3) Los pasajes anteriores demuestran la deidad de Jesucristo, pero en ninguno de ellos se desatiende la identidad de las personas tanto del Hijo como del Padre, aunque si se enfatiza la unidad de un mismo Dios. EL HIJO DE DIOS ES ETERNO Los unitarianos dicen que el término Hijo Eterno es un invento trinitario. Primero que nada, creer que el Hijo de Dios es eterno no implica que se crea en un ser que permanece en la limitación de una naturaleza humana por toda la eternidad.

Tampoco quiere decir que permanezca en un eterno estado de siervo como le vimos en su ministerio terreno. De hecho Jesucristo ya ha sido glorificado y ha asumido ya la gloria que le pertenece y es Rey de reyes y Señor de señores. No es ya mas el indefenso niño que nació en Belén, ni tampoco el siervo que permitió que se le vituperara y crucificara en el Calvario con el propósito de salvarnos. Esa parte de su ministerio está para siempre concluida, ahora tiene el juicio en su mano y vendrá como lo dice la Biblia sin relación con el pecado para salvar a los que le esperan en aquel día. (Hebreos 9:28) Segundo, cuando decimos que el Hijo es eterno nos referimos a que la persona divina encarnada en Jesús de Nazaret, es eterna. Es decir que ya existía desde la eternidad y hasta la eternidad y no hablamos de la persona del Padre sino del Hijo. Veamos los textos bíblicos que nos enseñan esa verdad: "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho." (Juan 1:1-3) "Ahora pues, Padre, glorifícame tú para contigo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese."(Juan 17:5) "El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. Porque en el fueron creadas todas las cosas, las que hay en

los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él, y para él. Y él es antes que todas las cosas, y todas las cosas en el subsisten; y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; por cuanto agradó al Padre que en el habitáse toda plenitud...."(Colosenses,2:15-19) "...sin padre, ni madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre."(Hebreos 7:3) "Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos..."(Hebreos 13:8) "Y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea la gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amen. He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amen. Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso." (Apocalipsis 1:4-8) Cuando alguien le diga que el Hijo eterno es un invento trinitario, recuerde que aquel que se encarnó para morir por sus pecados y los

míos ha existido desde el principio y hasta el fin. El es eterno. Es el Hijo de Dios, Jesucristo. LA PERSONA SANTO DEL ESPIRITU

La teoría unitarianista niega la persona del Espíritu Santo. La Biblia revela ampliamente a la doctrina que enseña la persona del Espíritu Santo. Ya establecimos lo que defina a una persona. Una entidad que piensa, comunica y decide por si misma. Capaz de oír, hablar y responder. De enseñar, guiar, recordar etc. Todo lo anterior es revelado en la Biblia en relación al Espíritu Santo. Y no dice que el sea la misma persona que el Padre o el Hijo. Sino la persona divina que obra en nosotros, enviada del Padre por petición del Hijo. Jesucristo habla del Espíritu Santo como "otro Consolador", distinguiéndole como una persona aparte. No es el Hijo, ni el Padre. Es el Espíritu Santo. En los siguientes pasajes de las Escrituras se revela al Espíritu Santo con atributos personales y divinos, mientras se le distingue del Padre y del Hijo. "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre..." Juan 14:16 "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, el os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." Juan 14:26

"Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, el dará testimonio de mí." Juan 15:26 "Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera el Consolador no vendría a vosotros: mas si me fuera, os lo enviaré. Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio."Juan 16:7-8 En este siguiente pasaje al igual que los anteriores podemos claramente distinguir las facultades que revelan que el Espíritu Santo es una persona. "él os guiará", "no hablará de su propia cuenta", "hablará todo lo que oyere", "os lo hará saber", "El me glorificará", "tomará de lo mío", todo lo anterior sólo puede atribuirse a una persona. "Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda verdad; porque no hablará de su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber todas las cosas que habrán de venir. El me glorificará porque tomará de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso os dije que tomará de lo mío y os lo hará saber." Juan 16:13-15 El Espíritu Santo es Omnisciente (Es Dios) "Pero Dios nos las reveló Espíritu; porque el Espíritu aun lo profundo de Dios... conoció las cosas de Dios, Dios." 1a Corintios 2:10-11 a nosotros por el todo lo escudriña, así tampoco nadie sino el Espíritu de

El Espíritu Santo es Eterno (Es Dios) "¿Cuanto mas la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu Eterno se ofreció a si mismo sin mancha a Dios..."Hebreos 9:14 El Espíritu Santo es Omnipresente. (Es Dios) "¿A donde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia?" Salmo 139:7 El Espíritu Santo no es el Padre, tampoco es el Hijo, pero es Dios. El es la tercera persona de único Dios Todopoderoso. Amén.

LO QUE EL COMPRENDE

UNITARIANISMO

NO

Según los unitarianos, la doctrina de la trinidad les presenta los siguientes problemas: Dicen ellos: "Si Jesús es solo la encarnación de una de las tres personas divinas, según este versículo, (2a. Corintios 5:19), entonces no estamos aún reconciliados con el Padre y el Espíritu Santo." Veamos lo que dice el texto de 2a. Corintios 5:19 y veamos si es que no entienden o no quiere entender. Vamos a leer el contexto que incluye los versos anteriores y la epístola misma. "Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al

mundo, hombres nosotros Corintios

no tomándoles en cuenta a los sus pecados, y nos encargó a la palabra de la reconciliación." (2a. 5:18-19)

Déjeme introducirlo a la maravillosa palabra del evangelio de salvación. Dios envió a su Hijo Jesucristo para que todo aquel que en el cree no se pierda mas tenga vida eterna. (Juan 3:16) De manera que no se confunda Ud. Jesucristo es la encarnación del Hijo y la salvación que el provee es perfecta porque todo lo que el hizo lo hizo en obediencia al Padre y en el poder del Espíritu Santo. El pasaje de 2a. Corintios es claro al establecer que a través del sacrificio del Hijo, o sea el Cristo , todos los hombres pueden ser salvos, siendo reconciliados con Dios. Recuerde que hay un solo Dios. Y ese Dios se nos muestra en la Biblia como El Padre, El Hijo y El Espíritu Santo. El problema de la teoría unitariana es que confunde lo que la doctrina de la Trinidad define. La Biblia enseña tres personas, pero nunca tres dioses. Eso sería antibíblico. Solo hay un Dios. Si no pueden o no quieren entender que tres personas puedan ser un solo Dios, entonces deben reconocer de manera humilde, que las cosas espirituales no las entiende una mente natural, se necesita de una mente espiritual para captar las cosas del Espíritu. Cuando la Biblia dice que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo deja claro que Cristo es quien hizo la obra

redentora, pero esa obra la hizo en unidad con toda la Deidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. En el mismo contexto se nos dice claramente que Jesucristo es el Hijo de Dios. "Porque el Hijo de Dios, Jesucristo, que entre vosotros ha sido predicado por nosotros..." (2a. Corintios 1:19) "Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios, y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias, y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones..." (2a. Corintios 1:3-4) Aun mas, al finalizar la misma epístola se nos saluda en una forma que acentúa a cada una de las personas de la Trinidad. "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sea con todos vosotros. Amen." (2a. Corintios 13:14)

¿EL HIJO NO SABE? También dice la teoría unitariana (refiriéndose a Marcos 13:32) : "¿Como es posible que un trinitario comprenda esto? El Hijo no conoce ni el día ni la hora de su venida. De acuerdo a su teoría hay tres personas omnisapientes en la Divinidad. ¿Como es posible que solo una de

las Divinas personas (El Padre) conozca el momento de su venida?" Veamos el pasaje en cuestión: "Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre." (Marcos 13:32) La respuesta no es difícil. Jesús el Hijo de Dios es el Verbo encarnado (Juan 1:1-3 / 1:14) Al venir a salvarnos el Hijo se despojó a si mismo, tomando forma de hombre, de siervo, (Filipenses 2:5-8) Es decir que aunque era Dios, no ejerció sus atributos divinos durante su ministerio terrenal, sino que lo militó como hombre y como siervo, limitándose a lo que el Padre le daba solamente, y por eso contestó así la pregunta que le hicieran. Eso no niega su divinidad, solo expresa su amor para con nosotros en que pudiendo hacerlo, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a si mismo. "Porque yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.." (Juan 12:49)

¿DEBIAN MORIR LAS TRES PERSONAS? Los unitarianos dicen, (refiriéndose a Hebreos 8:7-13 y 9:16-17): "La ley del pacto (o del testamento) era que el testador había de morir para que el pacto entrara en vigencia. Lógicamente el trinitarismo requeriría la

muerte de las tres personas divinas para que entrara en vigencia el Nuevo Pacto." Voy nuevamente a contestar esa oposición. Veamos los pasajes en cuestión: "Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el segundo. Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto; No como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de Egipto; Porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor. Por lo cual este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán a mi por pueblo; y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano diciendo: Conoce al Señor; Porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos. Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca me acordaré de sus iniquidades. Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer." (Hebreos 8:7-13) "Porque donde hay testamento, es necesario que intervenga muerte del testador. Porque el testamento con la muerte se confirma; pues no es válido entre tanto que el testador vive. De donde ni aun el primer pacto fue instituido sin sangre. Porque habiendo anunciado Moisés

todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, tomó la sangre de los becerros y de los machos cabríos, con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el mismo libro y también a todo el pueblo, diciendo: Esta es la sangre del Pacto que Dios os ha mandado." (Hebreos 9:16-17) Al responder, me sonrío, porque se que al igual que lo ha sido para mi, para quienes han leído el texto, contestar y explicar les es sencillo. El primer pacto fue ratificado con la sangre de becerros y machos cabríos ¿Se fijó en ese detalle?. UD. no lee en ninguna parte que Dios haya muerto para ratificar el primer pacto. ¿Verdad? Es por eso que el argumento disparatado de que para un trinitario tengan que haber muerto las tres personas de la Trinidad para poder entrar en vigencia el nuevo pacto, raya en la blasfemia. Si el pacto antiguo fue ratificado con la sangre de becerros y machos cabríos, ¿cuanto mas eficiente es el nuevo pacto que fue sellado no con sangre de animales, sino con la sangre preciosa del Hijo de Dios en la cruz del calvario?. La Biblia enseña que el Hijo se presentó por nosotros al Padre, mediante el Espíritu Eterno, para presentar su sangre en sacrificio perfecto por los pecados del mundo. El Nuevo Pacto está ratificado por la sangre del Hijo de Dios y todos los creyentes nos regocijamos por ello! Los que creemos en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

"Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas así; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios. y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el lugar santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de si mismo para quitar de en medio el pecado." (Hebreos 9:23-26) Amén! Aleluya! LOS APOSTOLES NO ERAN UNITARIANOS La teoría unitariana afirma que los apóstoles eran unitarianos, es decir que creían como ellos. Eso no es cierto, y al decir semejante mentira los unitarianos están calumniando a los apóstoles. En todo el Nuevo Testamento encontramos a los apóstoles referirse y marcar bien la diferencia entre las tres personas de la Trinidad, sin dejar de enfatizar la unidad del Padre, Hijo, y Espíritu Santo como un solo Dios. A decir verdad nunca he oído a ningún unitariano mencionar al Padre como los apóstoles lo hacían. Que raro, ya que muchos de ellos se hacen llamar apostólicos, aunque los apóstoles fueron llamados cristianos. Veamos las Escrituras:

"Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que el había prometido antes por sus profetas en las santas Escrituras, acerca de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo que era del linaje de David según la carne, que fue declarado Hijo de Dios con poder según el Espíritu de Santidad , por la resurrección de entre los muertos.." (Dice San Pablo Apóstol en Romanos 1:1-4) "..a todos los que están en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia y paz a vosotros , de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Dice San Pablo Apóstol en Romanos 1:7) "Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho mas estando reconciliados, seremos salvos por su vida." (Dice San Pablo Apóstol en Romanos 5:10) "Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo" (Dice San Pablo Apóstol en 1a .Corintios 1:3) "Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor." (Dice San Pablo Apóstol en 1a. Corintios 1:9) "Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación." (Dice San Pablo Apóstol en 2a. Corintios 1:2-3)

"Al Dios y Padre nuestro sea gloria por los siglos de los siglos. Amen" (Dice San Pablo Apóstol en Filipenses 4:20) En todas sus cartas con la excepción de 1a. Timoteo Pablo saluda haciendo mención del Padre y del Hijo (nuestro Señor Jesucristo) . "Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud." (Dice Santiago Apóstol en Santiago 1:1) "La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse del mundo." (Dice Santiago Apóstol en Santiago 1:27) "..elegidos según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo: Gracia y paz os sean multiplicadas." (Dice San Pedro Apóstol en 1a. Pedro 1:2) "Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos," (Dice San Pedro Apóstol en 1a. Pedro 1:3) "lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo." (Dice San Juan Apóstol en 1a. Juan 1:3)

"Hijitos míos, estas no pequéis; y si abogado tenemos Jesucristo el Justo." 1a. Juan 2:1)

cosas os escribo para que alguno hubiere pecado, para con el Padre, a (Dice San Juan Apóstol en

"Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno."(Dice San Juan Apóstol en 1a. Juan 5:7) UNITARIANISMO O SABELIANISMO Históricamente han existido errores doctrinales proferidos por falsos maestros durante todas las épocas, pero es hasta las épocas posteriores a la vida de los apóstoles que apareció en forma prominente la doctrina del unitarianismo, o sea la negación de la personalidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Fue un hombre llamado Sabelio en el año (198-220) en Roma, quien a falta de entender al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como las tres personas en la unidad Divina, decidió que no habían tres personas sino una, y que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo no eran mas que nombres de la naturaleza humana y divina de Jesús. De allí que a esta idea también se le conozca como "solo Jesús". Históricamente se conoce a los partidarios del cono "Sabelianistas" o seguidores del "Sabelianismo" por el nombre de su fundador Sabelio. Esta falsa doctrina fue rechazada y combatida de inmediato.

Hoy día siguen habiendo partidarios de las enseñanzas de Sabelio, como lo son los unitarianistas modernos, pero nuevamente la iglesia los desmiente por medio de la sencilla, pero poderosa Palabra de Dios. OBSERVACION DEL LENGUAJE BIBLICO El gran problema de los partidarios del consiste en que no respetan ni se sujetan al sencillo y simple lenguaje de la Biblia. Primero que nada se debe reconocer y respetar el hecho de que las Sagradas Escrituras son inspiradas por el Espíritu Santo. De modo que el lenguaje, o la forma en que el Espíritu Santo presenta las verdades eternas debe ser tenido como la mejor manera de referir lo que Dios nos revela. Dios busca en la Biblia el presentar a los creyentes las cosas espirituales en las formas mas sencillas y menos complicadas, de manera que cualquiera que con sencillez y humildad de corazón busque tales verdades pueda encontrarlas y entenderlas fácilmente.

Por eso es que se debe respetar la forma en que la Biblia llama a las cosas, si pretendemos cambiar las palabras y las formas en que la Biblia se refiere a Dios, estamos diciendo que nosotros sabemos mas que aquel que inspiró las Sagradas Escrituras. Y eso no solo es pretensión sino que raya en la blasfemia.

La Biblia nos muestra claramente al Padre, y lo presenta en una relación especial con su Hijo Jesucristo, lo mismo que al Espíritu Santo. Por eso nosotros nos referimos de igual manera a Dios como lo presenta la Biblia, hablamos del Padre como lo hace la Biblia, y hablamos de igual manera del Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como lo hace la Biblia, y también hablamos del Espíritu Santo como lo hace la Biblia. En todo esto respetamos y nos sujetamos al lenguaje inspirado de la Palabra de Dios. No así los unitarianos. Aunque la Palabra de Dios habla del Padre en los evangelios y las epístolas así como el Apocalipsis, ellos se rehúsan a hablar de el en la misma manera. Aunque la Biblia habla del Hijo nuestro Señor Jesucristo, ellos no hablan de el de la misma manera. Aunque la Biblia nos dice que Jesucristo es el nombre del Hijo, ellos no lo enseñan de la misma manera. Aunque la Biblia nos habla del Espíritu Santo y sus atributos personales, ellos no lo enseña así. Esta es la actitud de estos falsos maestros en relación a las Escrituras, por eso es que no podemos dejar de señalar sus tristes errores.

BAUTISMO EN EL NOMBRE DEL PADRE, DEL HIJO Y DEL ESPIRITU SANTO Jesucristo dejó una clara instrucción en lo referente a la formula bautismal. En Mateo 28:19 dice: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos

en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." El pasaje anterior es un claro mandamiento, debe ser obedecido al pie de la letra por todo aquel que sea verdaderamente fiel al Señor quien diera el mandato. Sin embargo, los unitarianistas, quienes insisten en negar la Trinidad de Dios, se niegan a obedecer el mandato del Señor Jesucristo en cuanto a la formula bautismal y bautizan en cambio en el nombre de Jesús solamente. Esto hacen en desobediencia a la Palabra de Dios y con la intención de negar el nombre del Padre y del Espíritu Santo en dicho sacramento. Quienes esto hacen pretenden tomar base en los pasajes contenidos en el libro de los Hechos, en los cuales se cita a los apóstoles aludiendo el bautismo en el nombre de Jesús. Lo que ellos ignoran voluntariamente es que en el pasaje de Mateo 28:19 se da claramente una ordenanza específica y concreta, en relación al procedimiento y formula como se ha de bautizar a los nuevos convertidos.

En el libro de los Hechos se nos da información histórica, en donde se dice lo que fue dicho por los apóstoles en el momento de predicar el mensaje evangelístico. El Espíritu Santo inspiró el récord, para que supiéramos lo que ocurrió en ese tiempo, pero no para contradecir el mandamiento de Jesucristo.

Mis amados lectores, todo estudiante humilde y sabio debe saber que la Palabra de Dios nunca se contradice. También debe saber que para su correcta interpretación los pasajes bíblicos se dividen en pasajes de instrucción y pasajes de información. Los pasajes de instrucción contienen una verdad doctrinal completamente clara y no necesitada de que se interprete, pues lo que dice claramente, solo resta obedecer. Los pasajes de información contienen una crónica o relato verdadero de las cosas que pasaron, tal y como se dieron en la vida y tiempo de quienes figuran en la historia sagrada. Un pasaje de información nos presenta a los personajes con todos sus aciertos y todas sus fallas, lo que Dios nos presenta en estos pasajes debe ser observado cuidadosamente e interpretado correctamente para luego extraer de ellos verdades y principios eternos que puedan sumarse a la doctrina bíblica. Para asuntos de doctrina, un pasaje instrucción es claramente la base. de

Cuando encontramos algún o algunos pasajes de información que nos presentan a alguien, no importa quien sea, aparentemente contradiciendo lo que un pasaje de instrucción afirma, entonces sabemos que el pasaje de información necesita ser observado con mas cuidado ya que es imposible que un mandamiento directo sea cambiado por una

interpretación que nosotros le demos a un pasaje de información. En Mateo 28:19 encontramos un claro pasaje de instrucción, cuyo contenido deja un claro mandamiento, una clara instrucción y todo aquel que desobedece a lo que Jesucristo enseña y ordena se hace rebelde a la Palabra de Dios. Veamos los pasajes que utilizan para explicar conclusiones. los unitarianos sus erradas

Recordemos también, que la razón que ellos tienen al negar la verdadera formula bautismal tiene su trasfondo en el hecho de querer negar a toda costa que Dios es el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. O sea la Santa Trinidad. Hechos 2:38 "Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo." Hechos 8:16 "Porque no había descendido sobre ninguno de ellos, sino solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús." Hechos 19:5 "Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús." Hechos 10:48 "Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días." Todos los pasajes anteriores mi querido lector, son pasajes de información, en ellos se nos da el relato fiel de las cosas tal y como ocurrieron, y se nos da el recuento verdadero

de las cosas que fueron dichas por los apóstoles. Pero ninguno de estos pasajes contradice el mandamiento de Jesucristo mismo en Mateo 28:19, en ellos se nos cuenta lo que dijeron los apóstoles en momentos de la predicación evangelística, pero no nos instruye a desobedecer lo que ya se nos ha mandado por el Señor mismo. En el momento de ministración evangelística, el predicador enfatiza el nombre del Señor Jesús, porque no hay otro nombre dado a los hombres en quien se pueda ser salvo, en todos esos pasajes se le indica al recipiente que obedezca en el nombre de aquél en quien ha creído. Pero al llegar a las aguas bautismales la formula utilizada era aquella dada por los labios mismos del Maestro de maestros, Jesucristo el Señor. Es decir, que se bautizaban tal y como se debe hacer hoy, en el nombre del Padre, y del Hijos, y del Espíritu Santo. Los pasajes que los unitarianos citan no nos muestran a los apóstoles en el momento de estar bautizando. Si así fuera el texto diría como bautizaron a todos, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¡Amén! ¿QUE QUIERE DECIR "EN EL NOMBRE DE..." ? La teoría unitariana argumenta que Padre, Hijo y Espíritu Santo no es nombre. Ellos dicen que por eso el nombre de Dios es: Señor Jesucristo.

Bueno, primero que nada, la Biblia enseña que Jesucristo es el nombre del Hijo. (vea las notas anteriores) Segundo, la Biblia no nos da el nombre de Dios como nombre de hombre. Los "nombres" de Dios que la Biblia nos da, son en realidad revelaciones que describen a Dios en sus múltiples facetas. Todos los nombres primarios y compuestos de Dios nos revelan algo que el quiere que conozcamos de El. Ese es el propósito de sus nombres. Veamos: ELOHIM: Que se traduce Dios, en resumen quiere decir "El Todopoderoso" (Génesis 1:26) Es plural, lo que revela la Trinidad. El texto dice "...hagamos..." JEHOVA: "El que existe por sí mismo" o "Yo soy el que soy". Nuevamente no nos dice su nombre como los humanos, sino que nos revela su soberanía, eternidad y poder. (Exodo 3:14) EL ELYON: "El Altísimo" Nuevamente, nos revela su excelencia. (Génesis 14:18) EL SHADAI: "El Todosuficiente" Nos revela su poder y relación con su pueblo. (Éxodo 6:3) EL OLAM: "El Eterno" Nos revela su existencia sin limitaciones de tiempo. (Génesis 21:33) ADONAI: "Señor" ó "Amo" Afirma la soberanía y señorío de Dios. (Génesis 15:2) JEHOVA ELOHIM "Yo soy el Todopoderoso" (Génesis 2:7-15) Dios invita a que confiemos en su poder.

JEHOVA JIREH: " Yo soy - Proveedor" Este pasaje habla de proveer redención. (Génesis 22:13-14) JEHOVA RAFAH: "Yo soy - Sanador" El se revela como aquel que sana cuerpos y almas. (Éxodo 15:26) JEHOVA NISSI: "Yo soy - Estandarte" Aquí se revela la apropiación que Dios hace de los que son suyos. (Éxodo 17:8-15) JEHOVA SALOM: "Yo soy- Paz" Revela la capacidad que Dios tiene para proveer la verdadera paz. (Jueces 6:24) JEHOVA RAAH: "Yo soy - Pastor" Identifica a Dios como quien constantemente guarda y cuida a su pueblo. (Salmo 23) JEHOVA SIDKENU: "Yo soy - Justicia" Dios es quien nos hace justos en virtud de su perdón. (Jeremías 23:6) JEHOVA SAMA: "Yo soy-Presente" Dios revela su omnipresencia. Ezequiel 48:35 JESUS: "Salvador" Porque el es quien salva al pecador (Mateo 1:21) EMANUEL: "Dios con nosotros" revela divinidad del Salvador (Mateo 1:23) CRISTO: "Mesías" o "Ungido" Revela asignación de parte de Dios (Mateo 1:16) la su

Como podemos ver, cuando se pregunta el nombre de Dios, se puede usar cualquiera de los que el ha revelado.

Pero en la fórmula bautismal se nos dice que bauticemos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Los unitarianos dicen que ese nombre es Jesucristo. La Biblia no dice que usemos uno de los nombres de Dios para bautizar. La Biblia dice: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. ¿ Y cual es el nombre? Preguntan los unitarianos. Les voy a explicar: Cuando El Señor Jesucristo nos ordenó bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, se refería a que debíamos honrar al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ya que los tres son coredentores del que se bautiza. En todo el nuevo testamento encontramos a los apóstoles honrando al Padre tanto como al Hijo y al Espíritu Santo. Ejemplo: Cuando nosotros enviamos a un emisario en nombre nuestro, por decirlo así: en el nombre del hermano Juan y del hermano Pedro, y del hermano Francisco, no estamos diciendo que se tiene que confeccionar un nombre que incluya a los tres. Estamos diciendo que cuando el emisario llegue al lugar señalado deberá hacer mención del hermano Juan y del hermano Pedro, y del hermano Francisco. ¿Se da cuenta? Cuando el Señor dijo que bautizáramos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, quiso que hiciéramos mención da cada uno de los tres personajes divinos al momento de bautizar.

Un Dios. Tres personas. Punto. LA PALABRA PERFECTA DADA POR CRISTO ES

Las palabras que Cristo Jesús hablara durante su ministerio terreno son y serán siempre infalibles. Los partidarios del sabelianismo o sea los unitarianos han llegado al colmo de argumentar : "que al venir el Espíritu Santo, la ordenanza de bautizar en el nombre del Padre y del Hijo, y del Espíritu Santo fue cambiada, por el bautismo en el nombre de Jesús solamente". Ese argumento es una herejía. Decir que el Espíritu Santo al venir "corregiría" la enseñanza de Jesucristo es una herejía. Por eso es que al estudiar el relato del libro de los Hechos, tenemos que entender que los apóstoles nunca desobedecieron al Señor en relación al bautismo.

Si el relato se hubiera dado de el momento preciso en que las personas estaban siendo bautizadas y se hubieran registrado las palabras exactas del que bautizaba, el texto claramente indicaría un apego total a la ordenanza dada por el Señor en Mateo 28:19. No podemos desobedecer la instrucción clara de Jesucristo en Mateo 28:19 porque no hay

ningún pasaje bíblico que presente ordenanza en la cual basar la acción.

una

Los pasajes dados en el libro de los Hechos nunca presentan la intención de contradecir el mandamiento, a menos que se diga como lo hacen los unitarianos, que: "el Espíritu Santo cambió la ordenanza". para lo cual no tiene base escritural y en cambio se cae en la herejía. El Señor Jesucristo dijo que sus palabras son infalibles, (antes de haber sido glorificado), aclaro lo anterior porque ese es otro argumento de los Sabelianistas. Mateo 24:35 "El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán." Juan 12:47-50 "Al que oye mis palabras, y no las guarda, yo no le juzgo; porque no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo. El que me rechaza, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero. Porque yo no he hablado de mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho." Por lo tanto, de acuerdo al pasaje bíblico, las palabras de Jesucristo en Mateo 28:19 son inmutables y si algún pasaje de información en el libro de los Hechos, que es el libro histórico del Nuevo Testamento pareciera

contradictorio, todo lo que tiene que hay que hacer es reconocer que los apóstoles no estaban en ningún momento contradiciendo el mandamiento, sino ministrando en el nombre de Jesús a quienes se habían acercado para obedecer a Dios. Al bautizarlos ellos lo hicieron como dice el mandamiento de Dios en Mateo 28:19, es decir en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Por último, todo lo contrario de venir a corregir la enseñanza de Cristo, el Espíritu Santo fue dado para recordarnos sus enseñanzas. Juan 14:26 "Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho." Lejos de decir que el Espíritu Santo corregiría sus enseñanzas y mandamientos, el Señor dice que nos recordaría todo lo que el había dicho. Quede pues, claro que el bautismo debe ser en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Es Dios una persona o tres? 3 Parte por tuhermano martes, 31 de marzo del 2009 a las 16:18 guardado en Estudio LA TRINIDAD

El resumen de las verdades que la Biblia nos revela en relación a Dios, descubren al Padre, y el es una persona. Al Hijo, y el también es una persona. Y al Espíritu Santo quien así mismo es una persona. Hay tantos pasajes bíblicos que nos presentan con la persona del Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, sin desmentir con ello la unidad de un solo Dios. Hay pasajes en donde vemos a las tres personas claramente. "Y Jesús después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él. Y hubo una voz de los cielos que decía: Este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia." Mateo 3:16-17 "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." Mateo 28:19 "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén." 2a. Corintios 13:14 "Porque por medio de él (Cristo) los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre." Efesios 2:18 "Elegidos según la presciencia de Dios Padre en Santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo:

Gracia y paz os sean multiplicadas." 1a. Pedro 1:2 "Cuanto mas la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a si mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?" Hebreos 9:14 "Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo; y estos tres son uno."1a. Juan 5:7 La Trinidad se ve aun desde el primer libro de la Biblia. En Génesis 1:26 Dios dijo: "Hagamos al hombre..." ¿Por qué dijo: "hagamos..."? Porque Dios es tres personas, y así ha sido desde la eternidad. Quede claro, que Dios es uno. Que en esa unidad perfecta se nos ha rebelado a las tres personas que componen la deidad. Padre, Hijo, y Espíritu Santo.

En una similitud que nos sirve aquí para entender la Trinidad, podemos entender que la iglesia es un solo cuerpo, que no existen delante de Dios varias iglesias, sino solo una compuesta por todos los que han recibido salvación y han obedecido la Palabra de Dios durante todas las edades, desde los primeros

apóstoles, hasta los últimos creyentes previo al arrebatamiento. Jesucristo dijo en Juan 17:20-21: "Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno, como tú oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tu me enviaste." Efesios 4:3-6 "Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; Un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos." Romanos 12:5 "así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros." Los creyentes somos muchos, somos cada uno una persona individual, pero para Dios somos uno solo, para todo aquel que quiera saberlo somos solo un cuerpo. Así es, aunque los creyentes somos muchos individualmente, en realidad somos una sola iglesia. Hace unos meses le explicaba esta verdad a unos jovencitos, y les pregunte: ¿Cuantas iglesias hay para Dios?, ellos dijeron: Una! ¿Y cuantas personas la componen?, ellos dijeron: ¡Muchísimas! ¿Y como es eso posible?, ellos dijeron: Porque para Dios no hay nada imposible! Entonces, les dije, tampoco es imposible que Dios sea uno, y que este

compuesto por tres personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Ellos dijeron: ¡Ahora sí lo entendemos! Si podemos entender esa verdad, entonces no nos es difícil entender que Dios es uno, y es: El Padre, El Hijo, y El Espíritu Santo. Amen. LA DOCTRINA DE LA TRINIDAD La palabra Trinidad no existe en la Biblia. La palabra Trinidad se usa en los medios teológicos para describir a Dios, quien es uno solo y al Padre el Hijo y el Espíritu Santo quienes son tres personas distintas la una de la otra pero que forman la unidad divina que es Dios. Es importante para tratar este tema que recalquemos la importancia de atender y respetar el lenguaje bíblico. Recordemos que el hombre es finito y que Dios es infinito. La mente humana no puede contener la totalidad del conocimiento humano, mucho menos el conocimiento divino. Al reconocer y respetar el lenguaje bíblico decimos: Lo que dice, dice y lo que no dice, no dice. Por eso, la doctrina de la Trinidad de Dios simplemente reconoce lo siguiente: DIOS ES UNO. NO HAY OTRO DIOS Deuteronomio 6:4 "Escucha, Israel: Jehovah nuestro Dios, Jehovah uno es."

Isaías 44:6 "Así ha dicho Jehovah, Rey de Israel, y su Redentor, Jehovah de los Ejércitos: Yo soy el primero y yo soy el último, y fuera de mí no hay Dios." Isaías 45:5 "Yo soy Jehovah, y no hay otro. Aparte de mí no hay Dios. Yo te ciño, aunque tú no me conoces," Marcos 12:32 "Entonces el escriba le dijo: -Bien, Maestro. Has dicho la verdad: Dios es uno, y no hay otro aparte de él;" 1 Corintios 8:4 "Por eso, acerca de la comida de los sacrificios a los ídolos, sabemos que el ídolo nada es en el mundo y que no hay sino un solo Dios." EL PADRE ES UNA PERSONA. EL PADRE ES DIOS Mateo 23:9 "Y no llaméis a nadie vuestro Padre en la tierra, porque vuestro Padre que está en los cielos es uno solo." Lucas 11:2 "El les dijo: --Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre; venga tu reino; sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra." Mateo 7:21 "No todo el que me dice 'Señor, Señor' entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos." Judas 1:1 "Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago; a los llamados, amados en Dios Padre y guardados en Jesucristo"

2 Pedro 1:17 "Porque al recibir de parte de Dios Padre honra y gloria, desde la grandiosa gloria le fue dirigida una voz: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia." 1 Pedro 1:2-3 "elegidos conforme al previo conocimiento de Dios Padre por la santificación del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre: Gracia y paz os sean multiplicadas. Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su grande misericordia nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva por medio de la resurrección de Jesucristo de entre los muertos" EL HIJO ES UNA PERSONA. EL HIJO NO ES EL PADRE. EL HIJO ES DIOS Romanos 9:5 "De ellos son los patriarcas; y de ellos según la carne proviene el Cristo, quien es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén." 1 Timoteo 3:16 "Indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: El fue manifestado en la carne, justificado por el Espíritu, visto por los ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, y recibido arriba en gloria."

Filipenses 2:6-8 "Existiendo en forma de Dios, él no consideró el ser igual a Dios como algo a que aferrarse; sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres; y hallándose en condición de hombre, se humilló a sí mismo

haciéndose obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!" Juan 10:30 "Yo y el Padre una cosa somos." Juan 14:10-11 "¿No crees que yo soy en el Padre y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo de mí mismo; sino que el Padre que mora en mí hace sus obras. Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creed por las mismas obras." Juan 1:1 "En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios." Juan 2:14 "Halló en el templo a los que vendían vacunos, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados." 1 Juan 5:20 "No obstante, sabemos que el Hijo de Dios está presente y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna." Mateo 1:23 "He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamarán su nombre Emanuel, que traducido quiere decir: Dios con nosotros." Isaías 9:6 "Porque un niño nos es nacido, un hijo nos es dado, y el dominio estará sobre su hombro. Se llamará su nombre: Admirable Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz."

Hebreos 1:3 "El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder. Y cuando había hecho la purificación de nuestros pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas." EL ESPIRITU SANTO ES UNA PERSONA. EL ESPIRITU SANTO NO ES EL PADRE. EL ESPIRITU SANTO NO ES EL HIJO. EL ESPIRITU SANTO ES DIOS Los textos siguientes demuestran que el Espíritu Santo no es solo una fuerza o una energía, sino una persona. Juan 14:16 "Y yo rogaré al Padre y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre." Juan 14:26 "Pero el Consolador, el Espíritu Santo, que el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas y os hará recordar todo lo que yo os he dicho." Juan 15:26 "Pero cuando venga el Consolador, el Espíritu de verdad que yo os enviaré de parte del Padre, el cual procede del Padre, él dará testimonio de mí." Juan 16:7-8 "Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, el Consolador no vendrá a vosotros. Y si yo voy, os lo enviaré. Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio."

Juan 16:13-15 "Y cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; pues no hablará por sí solo, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que han de venir. El me glorificará, porque recibirá de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por esta razón dije que recibirá de lo mío y os lo hará saber." Los textos siguientes Espíritu Santo es Dios. demuestran que el

1 Corintios 2:10-11 "Pero a nosotros Dios nos las reveló por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las cosas profundas de Dios. Pues ¿quién de los hombres conoce las cosas profundas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así también, nadie ha conocido las cosas profundas de Dios, sino el Espíritu de Dios." Hebreos 9:14 "¡cuánto más la sangre de Cristo, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!" Salmos 139:7 "¿A dónde me iré de Espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia?" tu

En la Biblia no hay un esfuerzo por demostrar que El Espíritu Santo sea Dios. Esto es así porque cualquiera que tenga algún grado de entendimiento sabe que el Espíritu de Dios o Espíritu Santo es por definición misma Dios. Lo que si queremos notar, es que la Biblia define al Espíritu Santo como una persona. En la Biblia vemos que las características de una

persona son atribuidas al Espíritu Santo. Habla, enseña, consuela, no habla de si mismo, juzga etc. Dios es uno y Dios existe eternamente. Dios es El padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Eso es la doctrina de la Trinidad. A continuación los textos que establecen a las tres personas divinas y su ministración a los hombres. Mateo 3:16-17 "Y cuando Jesús fue bautizado, en seguida subió del agua, y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y venía sobre él. Y he aquí, una voz de los cielos decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia." Mateo 28:19 "Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo" 2 Corintios 13:14 "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros." Efesios 2:18 "ya que por medio de él, ambos tenemos acceso al Padre en un solo Espíritu." 1 Pedro 1:2 "elegidos conforme al previo conocimiento de Dios Padre por la santificación del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre: Gracia y paz os sean multiplicadas." Hebreos 9:14 "¡cuánto más la sangre de Cristo, quien mediante el Espíritu eterno se

ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestras conciencias de las obras muertas para servir al Dios vivo!" 1 Juan 5:7 "Porque tres son los que dan testimonio" Génesis 1:26 "Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra."

Las 14 Maneras en que Dios Se Ha Revelado por tuhermano lunes, 29 de junio del 2009 a las 17:33 guardado en Estudio

Las 14 Maneras en que Dios Se Ha Revelado a Sí Mismo Por Michael J. Vlach, Ph.D.

Hebreos 1:1 nos dice que Dios ha hablado “muchas veces y de muchas maneras.” El propósito de este artículo es examinar las “muchas maneras”, en las que Dios se ha revelado a sí mismo a la humanidad. Antes de mirar a las catorce formas en que Dios se ha revelado a sí mismo, sin embargo, vamos a ver brevemente el significado de “revelación”. La palabra “revelación” viene de la palabra griega apokalupsis que significa “descubrir” o “revelar”. Apocalipsis, por lo tanto, tiene que ver con revelar, descubrir o exponer lo que previamente se oculta. Cuando se utiliza en un sentido teológico, “revelación” se refiere a la manifestación intencional de Dios de Sí mismo y Sus planes. Hay por lo menos catorce medios a través de los cuales Dios ha elegido revelarse a Sí mismo. Los tres primeros en la lista comprenden lo que se conoce como “Revelación General.” La Revelación General es la revelación que Dios da a conocer a todos los pueblos de todos los tiempos. En otras palabras, la Revelación General es la revelación a la que todo el mundo tiene acceso. Los últimos once (4-14) comprenden la “Revelación Especial.” La revelación Especial es la revelación específica de Dios que se da a determinadas personas en ciertos momentos de la historia. No todo el mundo ha tenido acceso a la Revelación Especial. ¿Cuáles son estas catorce formas de revelación? Aquí están: 1. La Naturaleza. Dios ha puesto de manifiesto ciertas verdades sobre sí mismo a través de la naturaleza o el orden creado. Salmo 19:1 dice: “Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.” La naturaleza le dice a todos acerca de la gloria de Dios y que todo fue hecho por El.

Romanos 1:18-21 declara: “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” Según este texto, la naturaleza revela que Dios existe y que Él es poderoso. Este testimonio es tan poderoso que ninguna persona puede pretender que él o ella no conocen nada acerca de Dios. 2. La Providencia. Dios se revela a sí mismo a través de Su control momento a momento del mundo. Esto es a menudo denominado “providencia”. La Providencia de Dios puede ser visto en Su misericordiosa dádiva del sol y la lluvia a todo el mundo (Mateo 5:45), su provisión de alimentos, de la lluvia, y la alegría para la gente (Hechos 14:15-17), y su instalación y destitución de los gobernantes del mundo (Daniel 2:21). La Providencia es uno de las maneras "tranquilas" en que Dios se manifiesta a Sí mismo. Pero al ver la historia podemos ver la mano de Dios si nos tomamos el tiempo de notarlo. La supervivencia de la nación de Israel es un ejemplo de la providencia de Dios en acción. 3. La Conciencia. Dios se ha revelado a Sí mismo a cada uno mediante un sentido interno de lo correcto y lo incorrecto. Romanos 2:14-15 dice que toda persona tiene la Ley de Dios “escrita en sus corazones.” Esta brújula interna que nos alerta para lo que es el bueno y malo señala al Legislador final que determina el bien y el mal. 4. La Suerte. El echar suertes, a veces, comunicó la voluntad de Dios al hombre (Prov. 16:33). ¿Cómo se determinó la sustitución de Judas? Adivinó. Los discípulos echaron suertes y Matías fue elegido como el nuevo “duodécimo” apóstol (Hechos 1:21-26).

5. El Urim y Tumim. El Urim y Tumim son las dos preciosas y misteriosas piedras en el pectoral del sumo sacerdote. A veces se utilizó para determinar la voluntad de Dios (Éxodo 28:30; Num.. 27:21; Deut. 33:8; 1 Sam. 28:6). 6. Los Sueños. Los sueños fueron a menudo usados por Dios para comunicar información (Gén. 20:3, 31:11-13, 24, 40-41). Dios envió a Jacob a soñar los ángeles subiendo y bajando en la escalera (Gén. 28:10-15). Dios también dio a Nabucodonosor rey de Babilonia un importante sueño sobre los próximos imperios de la historia humana. Daniel interpretó los sueños y el resto es, bueno, historia (ver Dan. 2). 7. Las Visiones. Dios usó a menudo visiones para comunicar verdades importantes. Isaías tuvo una visión del Señor “sentado en un trono, alto y sublime.” Ezequiel vio diversas visiones (Ezequiel 1:3). El apóstol Juan vio la visión gloriosa final de los últimos tiempos mientras estaba en el exilio en la isla de Patmos (véase Apoc. 4-22). Los beneficiarios de las visiones a menudo fueron abrumados por la gloriosa visión que estaban viendo. 8. Voz Audible. A veces cuando Dios quería dar sus mensajes, lo hizo por Sí mismo haciendo uso de la palabra audible. Cuando Dios quería a Samuel para ser a su profeta, simplemente habló en voz alta a Samuel (1 Sam. 3). No, no era lo que Samuel se comió esa noche-era realmente Dios. Cuando Dios quiso que Pedro, Santiago y Juan conocieran que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios y que deberían escucharle, El simplemente se los dijo en voz audible (véase Lucas 9:35). 9. Las Teofanías. Una teofanía es una manifestación de Dios. Dios, por ejemplo, se presentó ante Moisés en la forma de la zarza ardiente (Éxodo 3:2-6).

Antes de la encarnación de Cristo, Dios en ocasiones se manifestó a Sí mismo como el Ángel del Señor para comunicar su mensaje divino a la gente (Gen. 16:7-14; Ex. 3:2, 2 Sam. 24:16, Zac. 1:12). 10. Ángeles. Los Ángeles, en ocasiones, eran enviados especiales de Dios. ¿Recuerda cuando José se preparaba para abandonar a María después de que se enteró que estaba embarazada? Así es. Un ángel le comunicó en sueños a José que María estaba embarazada a través del poder del Espíritu Santo. Los ángeles proclamaron el nacimiento de Jesús (Lucas 2:10-11). Gabriel, en particular, parece ser el ángel mensajero especial de Dios. Él fue el único que transmitió verdades importantes a Daniel (Daniel 9:20-21). También le dijo a María que ella sería la madre terrenal de Jesús (Lucas 1:26-38). 11. Los Profetas. Los profetas de la Biblia, quienes actuaron bajo la inspiración directa de Dios, fueron el principal medio a través del cual Dios reveló Sus mensajes. Isaías, Ezequiel, Jeremías, Daniel, Joel, Zacarías, y otros desempeñado un importante papel en revelar verdades acerca de Dios y Sus planes en el Antiguo Testamento. Se centraron particularmente sobre en una advertencia a la nación de Israel y se detalla el reino venidero que sería establecido por el Mesías de Dios. Los profetas del Nuevo Testamento desempeñaron un papel fundamental en el establecimiento de la iglesia (Efesios 2:20). También revelaron las verdades anteriormente sin revelar sobre el “misterio de Cristo” (Efesios 3:5). 12. Milagros y Eventos Sobrenaturales. Dios utiliza algunas veces los milagros y eventos sobrenaturales para revelarse a Sí mismo. Las diez plagas de Egipto mostraron a Faraón y a los egipcios que el Dios de los hebreos era verdaderamente Dios y que los „dioses de Egipto‟ no estaban a la altura de El (Éxodo 7-11).

Jesús hizo muchos „señales milagrosas‟ para indicar el camino a El y a su mensaje. 13. Jesucristo. Tan grande como las últimos doce formas de revelación y la forma más grande de revelación tuvo lugar con la persona de Jesucristo. En Heb. 1:1-2 dice: “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 11:1-2). Jesucristo, la principal manifestación de Dios, revela muchas cosas: a. Juan 1:1 Él es el “Verbo”, porque Él es la revelación completa del Padre. b. Juan 1:18 El revela como es el Padre. c. Juan 5:36-37 Él revela la compasión del Padre. d. Juan 6:63; 14:10 Él revela que el Padre da vida eterna a través del Hijo. e. Mateo 11:27 Él revela quien conocerá al Padre. 14. La Biblia. La Biblia es la revelación escrita de Dios para la humanidad. Compilada por varios hombres bajo la guía del Espíritu Santo (2 Ped. 1:21), la Biblia es la Palabra de Dios. La mayor parte de lo que sabemos acerca de Dios, incluida la persona y la obra de Jesús, se encuentra en la Biblia. Revela toda la doctrina, reprensión, corrección orientación que se necesita para la vida piadosa (véase 2 Tim. 3:16-17). 21 nombres de significadostuhermanoEstudio Dios y sus

21 nombres de Dios y sus significados 21 nombres de Dios. El significado de cada nombre. Referencias Bíblicas.

Adorar a Dios de un modo nuevo. Meditar en las características de Dios. Nombre de Dios 1) ADONAI, Significado: El Señor, Mi gran Señor. Aplicación: Dios es el Amo y Señor majestuoso. Dios es nuestra autoridad plena. Referencias bíblicas: Salmo 8; Isaías 40: 3-5, Ezequiel 16:8; Habacuc 3:19. Comentario: Adonai (plural) deriva del singular Adon (Señor). Este término se expresaba para reemplazar a YHWH (que se consideraba demasiado sagrado como para ser pronunciado). 2) EL, Significado: El fuerte. Aplicación: Él es más poderoso que cualquier Dios falso. Dios vencerá todos los obstáculos. Nosotros podemos depender de Dios. Referencias bíblicas: Éxodo 15:2; Números 23:22, Deuteronomio 7:9 (Marcos 15:34). Comentario: Aparece más de 200 veces en el Antiguo Testamento (incluyendo las formas compuestas).Nombre semítico genérico para Dios, utilizado por otras culturas para referirse a sus deidades. Él se emplea en nombres propios compuestos tales como Israel (el que lucha con Dios), Bet-el (casa de Dios), y El-iseo (Dios es salvación). 3) EL ELOHE ISRAEL, Significado: Dios el Dios de Israel. Aplicación: El Dios de Israel es totalmente distinto de todos los dioses falsos y es único; nadie es como Él. Referencias bíblicas:

(Génesis 33:20; Éxodo Salmo 106:48)

5:1,

Salmo

68:8;

Comentario: Es el nombre del altar que Jacob (Israel) erigió después de su enfrentamiento con Dios y de la bendición de Dios sobre él (Génesis 32:24-30; Génesis 33:19,20). 4) EL EYÓN, Significado: El Dios Altísimo. Aplicación: Él es el Dios soberano en quien podemos colocar nuestra confianza. El Elyón tiene supremacía sobre todos los Dioses falsos. Referencias bíblicas: Génesis14:17-22; Salmo 78:35; Daniel 4:34 (Hechos 16:17) Comentario: Melquisedec, el rey de Salem (Jeru “Salem”) y sacerdote del Dios Altísimo, se refirió en dos oportunidades a Dios como “El Elyón” cuando bendijo a Abraham. 5) ELOHIM, Significado: El Creador todopodero. Aplicación: Dios es el creador todo poderoso del universo. Dios conoce todo, crea todas las cosas y está en todas partes en todo momento. Es el plural de “El”.Referencias bíblicas: Génesis 1:1-3; Deuteronomio 10:17, Salmo 68 (Marcos 13:19). Comentario: Forma plural de El. Este nombre generalmente se asocia a Dios en relación con su creación.Algunos utilizan la palabra plural “Elohim” como prueba de la Trinidad (Génesis 1:26). Elohim también se emplea para referirse a los dioses falsos e incluso a los jueces humanos (Salmo 82:6,7; Juan 10:34).

6) EL OLAM, Significado: El Dios Eterno. Aplicación: Él es el Principio y Fin, el que lleva a cabo sus propósitos a través de las edades. El da fuerzas al fatigado. Referencias bíblicas: Génesis 21:33; Salmo 90:1,2, Isaías 40:28 (Romanos1:20). Comentario: Jesucrist o posee atributos eternos. Él es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8). Él obtuvo para nosotros la redención eterna (Hebreos 9:12). 7) EL-ROI, Significado: El Dios que me ve. Aplicación: No existe ninguna circunstancia de nuestra vida que escape de su conocimiento y cuidado paternales. Dios nos conoce a nosotros y a nuestros problemas.Referencias bíblicas: Génesis 16:11-14; Salmo 139-712. Comentario: Agar llamó al Señor con este nombre junto al pozo de agua en el desierto. Dios conoce todos nuestros pensamientos y sentimientos. Jesús conocía los pensamientos de aquellos que lo rodeaban, lo que demostraba que Él es ElRoi (Mateo 22:18; 26:31,34; Lucas 5:21-24). 8) EL-SHADDAI, Significado: El todo suficiente, El Dios de las montañas, Dios Todopoderoso. Aplicación: Dios es la fuente inagotable de toda bendición. Dios es Todopoderoso. Nuestros problemas no son demasiado grandes como para que Dios no los pueda manejar.

Referencias bíblicas: Génesis 17:1-3; 48:3; 49:25, 35:11, Salmo 90:2.) Comentario: Algunos eruditos sugieren que el Shaddai se refiere al poder de Dios manifestado en su juicio.Otros proponen que el Shaddai significa “Dios de las montañas”. Dios se refiere a sí mismo como “El Shaddai”cuando confirma su pacto con Abraham. 9) EMANUEL, Significado: Dios con nosotros “YO SOY”. Aplicación: Jesús es Dios entre nosotros. En Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Referencias bíblicas: Isaías 7:14; 8:8-10 (Mateo 1:23). Comentario: Este nombre indica que Jesús es más que un hombre. Él también es Dios. Isaías dijo que el niño que iba a nacer de la virgen sería llamado “Emanuel” (Isaías 7:14, 9:3). Él es el resplandor de la gloria de Dios y la representación exacta de su naturaleza (Hebreos 1:3). 10) JEHOVÁ, Significado: “YO SOY”, el que es autoexistente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Es necesario que le obedezcamos. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; 6:2-4, 34:5-7; Salmo 102. Comentario: Un traductor alemán del siglo XVI escribió el nombre YHVH (YHWH) utilizando las vocales deAdonai debido a que los textos judíos antiguos que estaba traduciendo tenían las vocales de Adonai debajo de las consonantes de YHVH. Al hacerlo ideó el nombre YaHoVah

11) JEHOVÁ JIREH, Significado: El Señor proveerá. Aplicación: Así como Dios proveyó un carnero como sustituto de Isaac, Él proveyó a su hijo Jesús como el sacrificio definitivo. Dios suplirá todas nuestras necesidades. Referencias bíblicas: Génesis 22:13, 14; Salmo 23 (Marcos 10:45; Romanos 8:2) Comentario: Conocido también como YHWH o Yahvé-Jireh. Abraham llamó “el Señor proveerá” al sitio donde Dios le proveyó un carnero para que lo sacrificara en lugar de su hijo Isaac. Jesús dijo que Él era el pan de vida y que todo el que fuera a Él hallaría provisión (Juan 6:35). 12)JEHOVÁ MEKADDESH, Significado: El Señor que santifica. Aplicación: Dios aparta un pueblo escogido, santo para Dios, un real sacerdocio, un pueblo propio. Él limpia nuestro pecado y nos ayuda a madurar. Referencias bíblicas: Éxodo 31:12, 13 (1 Pedro 1:15,16; Hebreos 13:12; 1 Tesalonicenses 5:23,24). Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Mekaddesh. Nosotros hemos sido apartados, hechos santos y redimidos por la sangre de Jesucristo, nuestro JehováMekaddesh. Por lo tanto, debemos continuar viviendo una vida santa y que agrade a Dios (1 Pedro 1:13-25). 13) JEHOVÁ-NISSI, Significado: El Señor es mi bandera Aplicación: Dios nos da la victoria contra la carne, contra el mundo y contra el diablo. Nuestras batallas son sus batallas de la luz contra las tinieblas y del bien contra el mal. Referencias bíblicas:

Éxodo 17:15,16; Deuteronomio 20:3,4, Isaías 11:10-12 (Efesios 6:10 18) Comentario: También se conoce como YahvéhNissi. Nombre del altar que edificó Moisés después de derrotar a los amalecitas en Refidim. Isaías profetiza que la “raíz de Isaí” (Jesús) se levantará como un estandarte para los pueblos (Isaías 11:10) 14) JEHOVÁ-RAFA, Significado: El Señor sana Aplicación: Dios ha provisto en Jesucristo la sanidad definitiva para la enfermedad espiritual, física y emocional. Dios puede sanarnos. Referencias bíblicas:Éxodo 15:25-27; Salmo 103:3, 147:3 (1 Pedro 2:24). Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Rafa. Jesús demostró que Él era Jehová-Rafa al curar a los enfermos, a los ciegos, a los paralíticos, y al echar fuera demonios. Jesús también sana a su pueblo del pecadode la injusticia (Lucas 5:31,32). 15) JEHOVÁ-ROHI, Significado: El Señor es mi pastor Aplicación: El Señor protege, provee, dirige, guía y cuida a su pueblo. Dios nos cuida tiernamente como un pastor poderoso y paciente. Referencias bíblicas:Salmo 23:1-3, Isaías 53:6 (Juan 10:14-18; Hebreos 13:20; Apocalipsis 7:17). Comentario: Conocido también como Yahvéh-Ra’ah. Jesús es el buen pastor que puso su vida por todas las personas.

16)JEHOVÁ-SABAOT, Significado: El Señor de los Ejércitos Aplicación: El Señor de las huestes celestiales cumplirá siempre sus propósitos, aun cuando fracasen las huestes de su pueblo terrenal.Referencias bíblicas: 1 Samuel 1:3; 1 Samuel 17:45; Salmo 46:7, malaquías 1:10-14 (Romanos 9:29). Comentario: Conocido también como Yahvéh-Sdabaot. Muchas versiones españolas de la Biblia traducenSabaot por Todopoderoso. Ra’ah. Jesús es el buen pastor que puso su vida por todas las personas. “Jehová-Sabaot” se traduce a menudo El Señor Todopoderoso. Sabaot también se traduce como Huestes o Ejércitos celestiales. 17)JEHOVÁ-SHALOM, Significado: El Señor es paz Aplicación: Dios derrota a nuestros enemigos para darnos paz. Jesús es nuestro Príncipe de paz. Dios da paz y armonía interior. Referencias bíblicas: Números 6:22-27; Jueces 6:22-24, Isaías 9:6 (Hebreos 13:20). Comentario: También se conoce como Yahvéh-Shalom. Nombre del altar que Gedeón edificó en Ofra como recordatorio del mensaje de Dios “Paz a ti”. Isaías nos dice que el Mesías también será conocido como el “Príncipe de Paz”, nuestro Jehová-Shalom (Isaías 9:6). 18)JEHOVÁSHAMMAH, Significado: El Señor presente. El Señor es compañero. Aplicación: La presencia está mi del

Señor no está limitada o circunscripta al tabernáculo o al templo, sino que es accesible para todos los que lo aman y lo obedecen. Referencias bíblicas: Ezequiel 48:35; Salmo 46 (Mateo 28:20; Apocalipsis 21). Comentario: Conocido también como Yahvéh-Sama. Dios le reveló a Ezequiel que el nombre de la nueva Jerusalén será “el Señor está presente”. El Espíritu de Dios mora en nosotros por medio de Jesucristo (1 Corintios 3:16). 19)JEHOVÁTSIDKENU, Significado: El Señor nuestra justicia. Aplicación: Jesús es el rey que vendría del linaje de David, y es quien nos imparte su justicia. Referencias bíblicas: Jeremías 23:5,6; 33:16; Ezequiel 36:26,27 (2 Corintios 5:21). Comentario: Se conoce también como YahvéhTsidkenu. Todas las personas pecan y están destituidas de la gloria de Dios, pero Él gratuitamente nos hace justos por medio de la fe en Jesucristo (Romanos 3:22,23). Dios promete enviar a un rey que reinará sabiamente y que hará lo que es justo y recto. La gente vivirá segura (Jeremías 23:5,6). 20) JAH, Significado: “YO SOY”, el que es auto existente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Dios promete su presencia continua. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; 15:2; Salmo 46:1, 68:4; Isaías 26:4.) Comentario: Forma abreviada de Yahvéh. Se utiliza a menudo en

combinación con otros nombres o frases.Aleluya significa “Alabanza a Jah (el Señor)”; Elías quiere decir “Dios es Jah (el Señor)”; y Josué significa “Jah (el Señor) es mi salvación”. 21) JHWH/YHVH, Significado: “YO SOY”, el que es autoexistente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; Malaquías 3:6.) Comentario: Nombre de Dios revelado a Moisés. También se le denomina tetragrama (“cuatro letras”).Aparece alrededor de 6800 veces. En las versiones españolas de la Biblia se traduce “Jehová” o “Señor”, en este último caso se debe a que se convirtió en práctica común que los Judíos dijeran “Señor”, en este último caso se debe a que se convirtió en práctica común que los judíos dijeran “Señor” (Adonai) en vez de pronunciar el nombre (YHWH (YHVH) Dios, tal como se ha revelado. por tuhermano EstudioLa Trinidad Divina a la luz de la Biblia Una doctrina trascendental El más grande de los misterios es sin duda el de la doctrina de la Santísima Trinidad. Es cierto que la palabra «Trinidad» no consta en las Sagradas Escrituras. En realidad este término fue introducido en el vocabulario cristiano mucho después de la épo ca apostólica para definir la verdad bíblica de Dios y para denunciar las herejías referentes a la persona de Cristo y del Espíritu Santo. Pero la Trinidad aparece claramente en la Biblia.

El tema es, en efecto, sumamente importante, y constituye uno de los fundamentos básicos de nuestra fe. Puede decirse que sin la Trinidad de Dios resul taría incomprensible, por no decir imposible, cuanto las Escrituras nos enseñan acerca de nuestra salva ción. Pero este no es un tema para especular, sino para adorar. La doctrina de la Santísima Trinidad se halla clara mente contenida en la Biblia. Es cierto que no apa rece ni una sola vez la palabra «Trinidad» en los textos sagrados; pero la Trinidad Divina está pre sente en las páginas de la Biblia. Las Sagradas Escri turas no demuestran la Trinidad: la muestran. Esta doctrina ha sido enseñada y sostenida por la Iglesia cristiana desde los primeros tiempos, siendo normalmente expresada en la siguiente fórmula: Dios es uno en esencia, pero subsiste en tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. O dicho de otra manera: Dios es único, pero existe eternamente con tres distinciones bajo la figura de personas. Debe admitirse que la palabra «personas», en este sentido trinitario, no está enteramente libre de objeción, pero parece cosa entendida por los escritores ortodoxos que no hay una palabra mejor. La objeción es que no puede aplicarse en su acepción común, esto es, como se aplica a los seres humanos. Por ejemplo, persona, en el uso ordinario del término, significa un ser distinto e independiente, así es que una per sona es un ser, y cien personas son cien seres. Pero en la Divinidad hay tres personas y UN SOLO SER. Además, el vocablo «persona», para nosotros expre sa solamente —por lo general— la idea de persona lidad o individuo, pero la palabra griega para persona, «prosopon», significa simplemente «apariencia, aspecto exterior visible de un ser humano, animal o cosa». Es decir, no se trata del ser mismo, sino de la apariencia o aspecto exterior visible de ese ser. Dicho de otro modo:

el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son tres personas de Sí mismo al mundo y por medio de las cuales el mundo puede ver y conocer a Dios. Es verdad que el hecho —lo confesamos— sobre pasa a nuestra comprensión, pues no se conoce nada comparable en el mundo de nuestra experiencia. Por eso es fácil caer en ideas confusas y errores. Pero el hecho de que la doctrina de la Trinidad esté por encima de nuestra comprensión, no quiere significar que esté en contra de nuestra razón. Todas las ilustraciones para explicar racionalmen te la Trinidad se prestan a establecer conceptos po bres e inadecuados. Sólo como ejemplo de la posibilidad de combinar las ideas de unidad y pluralidad, pnsemos en el rayo de luz, único, que al atravesar el prisma de cristal se descompone en los siete colo res del arco-iris. La Trinidad y las ciencias exactas Consideraremos ahora el Universo físico que debe ría reflejar a su Creador, como es lógico, de una manera muy íntima, y descubriremos que toda la Naturaleza parece haber sido diseñada para reve larnos la Trinidad. Todo lo conocido del Universo puede ser clasificado bajo los títulos de espacio, ma teria y tiempo. Ahora bien, el espacio, por lo menos en la medida en que lo comprendemos, consiste exac tamente de tres dimensiones, cada una igualmente importantes y absolutamente esencial. No habría espacio, ni realidad alguna, si hubiera solamente dos dimensiones. Existen tres dimensiones distintas, y con todo cada una de ellas abarca la totalidad del espacio. Sin embargo, hay un solo espacio. Nótese que para calcular el contenido cúbico de cualquier espacio limitado, no se suma la longitud más el ancho y más la profundidad, sino que se multiplican esas medidas. De modo análogo, la matemática de la Tri nidad no es 1 + 1+ = 1, como pretenden burlona mente los «Testigos de Jehová», sino: 1x1x1 = 1.

El doctor Nathan Wood, con un espíritu científico libre de las restricciones del «átomo material», pro puso lo que llamó «ley de la triunidad universal». Se trata de un estudio muy interesante. La ley que propone reconoce que existe una estructura básica en la creación universal. Se ve obligado a aceptar el ente físico y el espiritual, y a establecer entre ambos una estructura común obvia. La ciencia, anteriormen te, había insistido en la existencia de una sustancia común, pasando por alto la posibilidad de que esa estructura común fuera la clave más segura para la exploración de lo desconocido. Sin dejar de ser sim ple ni universal, la ley de la triunidad satisface cual quier demanda intelectual. Hela aquí en su expresión más simple: Concepto: 1x1x1 = 1 Concepto: 1x1x0 = 0 Aplicación: Largo X Ancho X Alto = Espacio Energía X Movimiento X Fenómeno = Materia Futuro X Presente X Pasado = Tiempo Espacio X Materia X Tiempo = Universo Padre X Hijo x Espíritu Santo = Dios Como puede verse, cada unidad es absoluta en sí misma, pero ninguna podría existir por sí misma. Esta es la ley de la triunidad absoluta. Así como Dios es Tres en Uno, El ha implantado esta unifor midad en sus creaciones. No cabe duda de que esta estructura es «la huella de Dios». Apelando a la Biblia Pero para descubrir claramente el hecho de la Tri nidad Divina hemos de recurrir a la Biblia. En el Antiguo Testamento se enfatiza mucho la idea de un Dios único, en contraste con los múltiples dioses falsos de los paganos.

Y el Nuevo Testamento corro bora este aspecto de la unicidad de Dios. El énfasis de la Biblia en este punto ha llevado a los «Testigos de Jehová» a rechazar la idea de la Trinidad; sin embargo, ésta aparece en la Biblia con la misma claridad que la anterior. Y estudiando el asunto a la luz de las Sagradas Escrituras, encontramos lo si guiente: Que desde el principio de la Biblia, Dios se revela como un Ser único, pero múltiple a la vez. Es inne gable para todo conocedor de la lengua hebrea, que Elohim, el primer nombre con que se designa a la Divinidad, es un plural. Esta palabra que, en efecto, aparece ya en el primer versículo del Génesis, es ciertamente la forma plural del término Eloha. La mayor parte de los teólogos eminentes por su piedad y por su saber, han visto en este vocablo un indicio de pluralidad de personas en la naturaleza divina. El sabio rabino judío Simeón-ben-Joachi, en su Co mentario sobre la sexta sección del Levítico, explica el valor de esta palabra, en estos notables términos: «Observad el misterio de la palabra Elohim; encierra tres grados, tres partes; cada una de estas partes es distinta, y es una por sí misma, y no obstante son inseparables la una de la otra; están unidas junta mente y forman un solo todo.» Análisis de un texto revelador En Deuteronomio 6:4 hallamos estas palabras no tables que cada judío temeroso de Dios está obligado a respetar cada día: «Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es.» Estas palabras son citadas, tanto por los judíos como por los «Unitarios» y los «Testigos de Jehová», como la prueba más absoluta contra los Trinitarios. Pero precisamente estas mis mas palabras, leídas en hebreo, constituyen toda una revelación, y contienen la más segura y clara prueba que pueda hallarse en toda la Biblia a favor de la Trinidad: «SCHEMA, ISRAEL: ADONAI ELOHENU ADONAI EJAD.»

En efecto, al analizar por vía de exégesis el texto original descubrimos tres partículas claves impor tantísimas que arrojan una luz deslumbradora para captar el profundo sentido de esta solemne declara ción, lo cual —¡maravillosa prueba filológica de inspi ración verbal!— nos demuestra que Dios sabía lo que hacía cuando inspiró a Moisés escribir estas palabras y no otras. Veamos: ADONAI: literalmente significa: «Mis Señores» (de «Adon»: Señor, y «ai»: Mis). ELOHENU: es conjunción posesiva del pronombre de la primera persona del plural que se designa, significando: «Nuestros Dioses.» EJAD: expresa la idea de unidad colectiva. En hebreo se usan dos palabras para indicar el significado de uno. La palabra uno, en el sentido de único, es decir, que se emplea para designar una unidad absoluta, es «JACHID». (Jueces 11:34.) Este término nunca es usado para designar la unidad divina. En cambio, cuando dos o varias cosas se con vierten en una por una íntima unión o identificación, el vocablo hebreo que se emplea en la Sagrada Escri tura es «EJAD», que significa una unidad compuesta de varios. (Gen. 2:24; Jue. 20:8.) Esta palabra es la que siempre se usa para designar la unidad divina. Por lo tanto, nuestro texto, literalmente vertido <{cl original hebreo, quedaría traducido correctamente así: «ESCUCHA, ISRAEL: MIS SEÑORES NUES TROS DIOSES, MIS SEÑORES UNO COMPUESTO ES.» Es muy interesante saber que uno de los libros sa grados de los judíos, «El Zohar» («Esplendor»), libro escrito por Moisés de León, base de la «Quabbalah» («Tradición»), hace el siguiente comentario acerca de Deuteronomio 6:4:

«¿Por qué hay necesidad de mencionar el nombre de Dios por tres veces en este versículo? La primera vez, Jehová, porque es el Padre de los cielos; la segunda vez, Dios, porque es un título del Mesías, la vara del tronco de Isaí que ha de venir por David, de la familia de Isaí; y la tercera vez, Jehová, porque es el que nos enseña a caminar aquí en la tierra. Y estos tres son uno.» Símbolos y figuras de la Trinidad Hallamos en casi toda la Biblia la idea de la plura lidad de personas divinas, lo cual significa que la doctrina de la Santísima Trinidad tiene su apoyo en las Sagradas Escrituras desde el Génesis hasta el Apo calipsis. Tres veces —nada menos que tres veces— se usa en los once primeros capítulos de la Biblia el plural NOS para designar a la Divinidad. La primera vez se habla de la pluralidad de personas divinas en relación con la creación del hombre: Gen. 1:26; la segunda vez en relación con el pecado del hombre: Gen. 3:22; y la tercera vez en relación con el juicio de los hombres: Gen. 11:7. Resulta curioso e instructivo notar que las tres grandes fiestas religiosas celebradas tres veces al año por el pueblo judío, muestran también un símbolo de la gloriosa Trinidad: la Fiesta de los Tabernácu los: Dios Padre; la Fiesta de la Pascua: Dios Hijo; y la Fiesta de Pentecostés: Dios Espíritu Santo. He aquí algunos textos iluminadores y harto con vincentes en los que se mencionan claramente a las tres divinas personas juntas: Gen. 1:1-3; Sal. 33:6; Isa. 48:16 (comparado con 1.a Cor. 12:3-6 y Efe. 4:4-6); Mat. 3:1317; 28:19; 2.a Cor. 13:14; Efe. 2:18; Apo. 1:4-5. Curiosa la experiencia de Jacob en aquel combate que sostuvo cuerpo a cuerpo con Dios. Jacob vio al Señor cara a cara en una Theofanía y habló con El. Pero lo que no dice un escritor, lo agrega otro y arroja más luz sobre un pasaje.

Y así Oseas nos muestra el contexto del episodio de la lucha de Jacob con Jehová, y nos dice: «Venció al ángel, y prevaleció; lloró, y le rogó; en Bet-el le habló, y allí habló con nosotros» (12:4). Notemos el extraño plural. ¿No nos sugiere otra vez la pluralidad de perso nas divinas de la Trinidad? La Trinidad en acción El Padre es toda la plenitud de la divinidad invi sible: Jn. 1:18; el Hijo es toda la plenitud de la divinidad manifestada: Jn. 1:14-18 y Col. 2:9; el Espí ritu Santo es toda la plenitud de la divinidad obrando directamente sobre la criatura: 2.a Cor. 2:9-16. En Efesios 1:3 al 14, vemos a la Trinidad obrando para el hombre: La obra del Padre: bendice (v. 3), escoge (v. 4), pre destina (v. 5). ¿Para qué? Para alabanza de su glo ria (v. 6). La obra del Hijo: redime por su sangre (v. 7), per dona los pecados (v. 7), descubre el secreto de su voluntad (v. 9), reúne todas las cosas en El (v. 10). ¿Para qué? Para alabanza de su gloria (v. 12). La obra del Espíritu Santo: sella (v. 13). ¿Para qué Para alabanza de su gloria (v. 14). Por lo tanto, el Padre ejerce la soberanía y decreta los consejos determinados por la Trinidad: 1.a Cor. 15:24-28 y Efe. 1:3-6; el Hijo ejecuta los consejos divinos: Heb. 10:7; y el Espíritu Santo los desarrolla y aplica. Lo expuesto se pone de manifiesto tanto en la Creación como en la Redención.

Considerando un texto clave Se impone aquí un pequeño comentario en torno al texto de Mat. 28:19: «Bap tizón tes autous eis to onoma tou Patros kai tou Uiou kai tou Agion Pheu-matos»: «Bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Santo Espíritu.» Notemos que el bautismo cristiano está conectado con el nombre de cada persona de la Divinidad. No hay una interpre tación propia de este lenguaje que no coloque en igualdad al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Si se reconoce la Deidad de una de estas personas, queda reconocida la de las tres. Es imposible hacer una distinción válida con respecto a la igualdad y seme janza. Si la Deidad del Padre es reconocida por todos los que creen que hay un Dios, con respecto al Hijo y al Espíritu ¿quién podría oír sin horrorizarse que el nombre de un profeta o un ángel sustituía al de uno de ellos? ¿Por qué? Por causa de la inconsecuen cia impía de exaltar a una criatura hasta igualarla con Dios. ¿Cómo sonaría, por ejemplo, esta rórmula bautismal?: «Bautizad en el nombre del Padre, y de Moisés, y de una fuerza activa.» ¿No sería esto una blasfemia grosera? Pero el nombre del Hijo y el nombre del Espíritu Santo están juntos con el del Padre, y la unión es tan importante, que la validez del bautismo es inseparable de ella. Si el Padre es Dios, el Hijo y el Espíritu deben ser Dios también, porque de lo contrario el texto pierde su sentido natural. Asimismo, si el Padre y el Hijo tienen personalidad, debe igualmente tener la el Espíritu, pues sería absurdo bautizarse en el nombre (?) de una «fuerza» o de una mera «influen cia», en conexión con el nombre del Padre y del Hijo. Está clarísimo que, en la última comisión de Cristo, la referencia al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, es a personas, y no a «energías activas», pues to que las influencias, por carecer de personalidad, no pueden tener nombre propio.

Que el Espíritu San to tiene atributos de personalidad propia, es una ver dad irrefutable a la luz de los textos bíblicos, pues lo que hace el Espíritu no puede hacerlo una mera influencia impersonal. Al Espíritu Santo se le atri buye una mente: Rom. 8:7-27; habla y comisiona: Hech. 10:19-20 y Apoc. 2:7; intercede: Rom. 8:26 y Heb. 7:25; llama, selecciona y da órdenes: Hech. 13:2-4; aprueba decisiones: Hech. 15:28; prohíbe y cuida: Hech. 16:6-7; dirige: Hech. 20:28; enseña y recuer da: Jn. 14:26; redarguye al mundo de pecado: Jn. 16:8; distribuye dones según su voluntad: 1.a Cor. 12:11; puede ser entristecido: Efe. 4:30; resistido: Hech. 7:51; insultado: Heb. 10:29; mentido: Hech. 5:3; blasfemado y ofendido: Mat. 12:3132. Por lo tanto, si el Espíritu Santo puede expresarse hablan do, es porque tiene personalidad; si distribuye dones como El quiere, denota voluntad; si enseña, indica que posee inteligencia; si consuela, denota emociones; si recuerda, indica conocimiento; si redarguye, es porque tiene discernimiento de las cosas; y si está dotado de la capacidad de amar (Rom. 15:30), es por que posee sentimientos. ¿Puede una fuerza imperso nal tener todas estas facultades y ser además testigo de algo? Jn. 15:26; Hech. 5:32. Profundizando en la fórmula bautismal Resulta asimismo interesante profundizar más en las cláusulas de esta fórmula del bautismo cristiano. Porque entonces descubrimos que la frase misma, y, sobre todo, el acusativo griego «eis to onoma» (al nombre, hacia el nombre, o con referencia al nom bre), indica que el testimonio bautismal simboliza y expresa una consagración a las tres Personas divinas, una alianza con cada una de ellas.

Notamos que siendo la referencia a tres distintos, separados igualmente por la conjunción «y» y el ar tículo «del» (en griego «kai» y «tou»), al mismo tiem po el bautismo se administra por igual en nombre de los tres, porque los tres tienen personalidad y son divinos, el unísono que distintos.

En efecto, observemos que hay un solo nombre común a tres Personas perfectamente distinguibles por los ya citados y respectivos artículos determinativos («tou»: del) y la repetición de la conjunción copulativa («kai»: y) que las separa. Y por cuanto son diferentes, decimos que son tres Personas, pues eso significa «en el nombre», o sea, en la persona de cada uno de ellos; de ahí que están en genitivo. Sin embargo, el nombre en singular (notemos bien: no «en los nombres») unifica a las tres Personas, indicando que los tres (Padre, Hijo y Espíritu Santo) participan de la misma esencia divina. Por eso se afirma que son tres Personas distintas, pero pose yendo una misma y única naturaleza divina, es de cir, que son un solo Dios. Además, sabemos que en la lengua hebrea bíblica no existe el término «persona». Para expresar tal idea se tenía que decir: «un hombre», «un alma», «una cara», o «un nombre». Así, por ejemplo, para los hebreos el nombre de Dios equivalía a la perso na de Dios (Génesis 46:26, Éxodo 20:7, Hechos 1:15). El nombre es, pues, en oriente la expresión de lo que es la persona. Por eso «nombre» equivale —muchas veces— a naturaleza intrínseca del ser. De modo que, «bautizándolos en el nombre», inclu ye la personalidad esencial de los tres que se men cionan.

Se ve claramente aquí que el Espíritu Santo es también una Persona divina. Por otra parte, nos dicen los psicólogos que para que haya personalidad se necesitan tres cosas, que son precisamente las que tiene el Espíritu Santo: Inteligencia: Isaías 11:2, Efesios 1:17. Sensibilidad: Isaías 63:10, Efesios 4:30. Voluntad: 1.a Corintios 12:11. Comparando las tres Divinas Personas a un nivel de común igualdad. Finalmente, consideramos algunos de los títulos, perfecciones, obras y hechos atribuidos igualmente a cada una de las tres personas de la Trinidad Divi na. Creemos que con ello, la evidencia trinitaria se hace irrefutable a la luz de la Palabra de Dios. Los cristianos tenemos un Padre que es llamado Dios: Rom. 1:7; Efe. 4:6. Un Hijo que es llama do Dios: Rom. 9:5; Tito 2:13; Heb. 1:8. Un Espíritu Santo que es llamado Dios: Hech. 5:34; 28:25-27, comparado con Isa. 6:8-10. Y si son llamados Dios es porque los tres son el mismo Dios. El nombre de Dios el Padre es Jehová: Neh. 9:6. El Hijo es llamado también Jehová: Jer. 23:5-6. Y el Espíritu Santo igualmente es identificado con el nombre de Jehová: Heb. 3:7-9 comparado con Ex. 17:7. El Padre como Jehová Dios: 2.a Sam. 7:22; Ose. 13:4. El Hijo como Jehová Dios: Jn. 20:28. (Al di rigirse a Cristo con esta reverente expresión, el após tol Tomás le está aplicando el título y el nombre sagrados que únicamente pertenecen a Jehová Dios). El Espíritu Santo como Jehová Dios: Hech. 7:51 comparado con 2.a Rey. 17:14.

El Padre es el Dios de Israel: Sal. 72:18. El Hijo es el Dios de Israel: Lúe. 1:16-17 (los pecadores se convertían a Cristo); v. 68 comparado con Zac. 2:10 y Jn. 1:14. El Espíritu Santo es el Dios de Israel: 2.a Sam. 23:2-3. El Padre es nuestro Señor: Gen. 15:2; Mar. 12:29. El Hijo es nuestro Señor: Hech. 10:36; 1.a Cor. 8:6; Fil. 2:11. El Espíritu Santo es nuestro Señor: 2.a Cor. 3:16-17. Entonces, ¿cuántos Señores tenemos los cre yentes? Mat. 4:10; 6:24; Efe. 4:5. El Padre es eterno: Sal. 90:2; 93:2; Heb. 1:10-12. El Hijo es eterno: Prov. 8:22-23; Jn. 1:1; 8:58; Heb. 1:10-12; 7:3; 13:8. El Espíritu Santo es eterno: Heb. 9:14. El Padre es omnipotente: Gen. 17:1; 2.a Crón. 20:6; Efe. 1:19. El Hijo es omnipotente: Mat. 28:18; Efe. 1:20-23; Apoc. 1:8 (comparar con v. 7 y vs. 11,17 y 18); 3:7 (comparado con Hech. 3:14 y Apoc. 19:11-13). El Espíritu Santo es omnipotente: Isa. 30:27-28; Zac. 4:6; Rom. 15:13-19. El Padre es omnipresente: Jer. 23:-24; Heb. 4:13. El Hijo es omnipresente: Mat. 18:20; 28:20; Jn. 3:13. El Espíritu Santo es omnipresente: Sal. 139:7-12; Jn. 14:17; 1.a Cor. 3:16. El Padre es omnisciente: Sal. 139:1-6; Dan. 2:20-22. El Hijo es omnisciente: Jn. 16:30; 21:17; Col. 2:2-3. El Espíritu Santo es omnisciente: Jn. 14:26; 1 a Cor. 2:10-11; 1.a Jn. 2:20-27. El Padre es la vida: Sal. 36:9; Hech. 17:25-28. El Hijo es la vida: Jn. 1:4 (literalmente: «En auto zoe en»: «En El (la) vida era»); 11:25; 1.a Jn. 5:12. El Espíritu Santo es la vida: Job 33:4; Rom. 8:2-11. El Padre es el Creador: Gen. 1:1; Isa. 44:24; 45:1218; 48:12-13; Neh. 9:6. El Hijo es el Creador: Jn. 1:3; Col. 1:15-17; Heb. 1:2; 11:3 (comparar con Gen. 1:3: «Y dijo Dios»: la Palabra, el Verbo eterno; y con 1:26 también de

Gen.). El Espíritu Santo es el Creador: Gen. 1:2-26; 2:7; Mal. 2:15; Job 33:4; Sal. 104; 27-30. El Padre es el Salvador: Isa. 43:3-11; 45:21; Lúe. 1:47; Tito 3:4. El Hijo es el Salvador: Mat. 1:21; Lúe. 2:11; Tito 2:13. El Espíritu Santo es el Salvador: 1.a Cor. 6:11 comparado con 1.a Jn. 1:7; Heb. 9: 14; Tito 3:5. (La salvación es, pues, atribuida a cada una de las personas de la Trinidad: 2.a Cor. 1:21-22). El Padre es el Pastor: Sal. 23:1; Eze. 34:11-12; el Hijo es el Pastor: Juan 10:11-14-16; el Espíritu Santo es el Pastor: Isa. 63:14. (¿Puede pastorear una fuerza impersonal?) El Padre es el autor de la regeneración: Jn. 1:12-13. El Hijo es el autor de la regeneración: 1.a Jn. 2:2*?. El Espíritu Santo es el autor de la regeneración: Jn. 3:5-6. (En la operación del nuevo nacimiento espiri tual interviene, por tanto, la Trinidad: Tito 3:4-6). El Padre obró la resurrección de Jesucristo: 1.a Cor. 6:14. El Hijo obró su propia resurrección: Jn. 2:19-22; 10:17-18. El Espíritu Santo obró la resurrección de Jesucristo: Rom. 8:11; 1.a Ped. 3:18 (literalmente: «zoopoietheis de Pneumati»: «por otra parte vivificado por (el) Espíritu», pues se trata de un dativo agente que hace de instrumental, ya que para expre sar que Cristo fue sólo vivificado en espíritu, como traducen algunas versiones, el texto griego diría: «kata pneuma»). Los hijos de Dios tenemos comunión con cada una de las personas de la Trinidad: nuestra comu nión es con el Padre y el Hijo (1.a Jn. 1:3); y con el Espíritu Santo (Fil. 2:1 y 2.a Cor. 13:14). El Padre y el Hijo habitan en los creyentes, y nuestro cuerpo es templo de Dios y de Cristo: Jn. 14:23; Apoc. 3:20; 1.a Cor. 3:16; 2.a Cor. 6:16; Gal. 2:20; Efe. 3:17.

El Espíritu Santo habita en los cre yentes y nuestro cuerpo es su templo. Jn. 14:16-17; Rom. 8:9; 1.a Cor. 3:16; 6:19. A manera de conclusión final Quiera el Espíritu Santo, que vive en la persona de cada creyente nacido de nuevo, y que se halla presente en la tierra para glorificar a nuestro Señor Jesucristo, iluminar con este capítulo a esas almas extraviadas en los errores perniciosos de los secta rios de Brooklyn, para que puedan así participar del verdadero conocimiento de Dios y gozar de la pose sión de la vida eterna por la fe que es en Cristo Jesús. Como conclusión: «Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay di versidad de operaciones, pero Dios que hace todas las cosas en todos, es el mismo» (1.a Cor. 12:4-6).

La Propia Afirmación de Jesús de ser el Hijo de Dios Ganó un Musulmán a Cristo Fecha de Publicación: Julio/Agosto 2000 Por David Daniels Usted ama a los musulmanes, y quiere testificarles. Pero cuando usted habla con ellos de Jesús, responden, "¡Jesús no es el Hijo de Dios! Él sólo era uno de los profetas." De hecho, probablemente ellos le preguntarán así: "¿Dónde afirmó Jesús alguna vez ser el Hijo de Dios?" Esta pregunta es crítica, porque ellos están enseñados que Jesús era un profeta de Dios, y que profetas no mienten. ¿Dónde afirmó Jesús ser el Hijo de Dios? La respuesta está aquí en las preservadas palabras de Dios. No use una moderna versión corrupta, le dejará desilusionado.

En Juan 10:36, Jesús dijo, "¿a quien el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: Tú blasfemas, porque dije: Yo soy el Hijo de Dios?" Obviamente, estaban acusando a Jesús de la blasfemia porque Él afirmó a ser el Hijo de Dios. ¿Donde dijo eso? En el capitulo anterior, Juan 9:35-38, cuando Jesús sanó al hombre ciego de nacimiento y los fariseos expulsaron de la sinagoga al hombre sanado. "Oyó Jesús que le habían expulsado; y hallándole le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios? Respondió él y dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en Él? Y Jesús le dijo: Le has visto, y el que habla contigo, Él es. Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró." Pregunte a su amigo musulmán, "Sólo Dios puede recibir alabanza, ¿cierto?" Cuando él dice que si, responda "Entonces, Jesús claramente se afirmó ser Dios. Sólo como Dios, que no puede mentir, Jesús podría recibir alabanza." Estas Escrituras simples convencieron a un amigo muy cercano musulmán. Ahora él es un Cristiano y va a ir al Cielo. Que Dios le de éxito cuando usted testifique a sus amigos musulmanes.

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