P. 1
Estructura y Dinámica de la Tierra

Estructura y Dinámica de la Tierra

|Views: 5.899|Likes:
Publicado porbarbaregidorfj

Manual sobre los procesos globales de la Tierra.

Manual sobre los procesos globales de la Tierra.

More info:

Published by: barbaregidorfj on Mar 28, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

11/03/2015

pdf

text

original

Sections

3.4.1. Las posibles causas del movimiento de las placas

Existen numerosas discusiones sobre el mecanismo de la tectónica de placas, habiéndose
descartado las teorías antiguas sobre contracción y expansión terrestres. El mecanismo más
probable de transferencia de energía calorífica desde el interior terrestre parece ser la convección
térmica, aunque es objeto de discusión la forma en que ocurre la convección y cómo se utiliza esa
energía para mover las placas, si la convección
es exclusiva de la astenosfera o si el resto de
las capas (mesosfera y núcleo) están también
sometidas a este proceso.

Figura 66. Las fallas transformantes como arcos de
círculo centrados en el polo de rotación de la placa.
Figura procedente de la Enciclopedia Británica

(http://www.britannica.com/EBchecked/media/49484/
Theoretical-depiction-of-the-movement-of-tectonic-plat
es-across-Earths).

La convección en el manto depende de su
propia constitución. Se han detectado dos
discontinuidades importantes en el mismo, a
400 y 650 km, discutiéndose si se deben a
cambios en la estructura de los componentes
o a diferencias en la composición química. En
el primer caso sería posible una celdilla única (figura 67b, a la izquierda), siempre que tos cambios
de fase tuvieran lugar rápidamente, mientras que si existe cambio de composición, tendría que
haber dos celdillas diferentes acopladas, con transferencia de calor entre las mismas por
conducción (figura 67b a la derecha).
El peso atómico no cambia a través de la zona de transición, según los datos de las densidades y
velocidades sísmicas, por lo que las corrientes de convección podrían cruzarla en el caso de que los
cambios de fase tuvieran lugar rápidamente. Estos cambios de fase tendrían un efecto positivo
sobre la convección, ya que al ser dependientes de la temperatura, como la del divino a espinela,
las transformaciones de presión baja a alta tendrían lugar a menor profundidad que la media en las
columnas descendentes, y la de alta a baja a mayor que la media en las columnas ascendentes, con
efectos gravitatorios que ayudarían al sistema convectivo (figura 67). Según diversos investigadores
(Ringwood e Irifune, 1988), cuando las placas oceánicas viejas descienden y llegan a profundidades
de 650 km, se doblan y engrosan plásticamente hasta formar un megalito (figura 68) que se
encuentra en equilibrio a esta profundidad y que, si se encuentra en la región descendente de una
celdilla de convección del manto, puede ser incorporada al manto inferior.

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página75

Figura 67. La convección térmica: (a) células convectivas convencionales; (b) las dos soluciones clásicas a la
convección en el manto. Explicación en el texto. Tomado de Anguita y Moreno (1991).

Gran número de autores son partidarios de extender la convección a la escala de todo el manto,
incluso conservándose sectores del mismo que no han sufrido mezcla durante gran parte de la
historia de la Tierra. La presencia de terremotos a 650 km de profundidad indica que la litosfera
circula hasta la base de la zona de transición y ello es una prueba de la convección profunda. Estos
terremotos pueden ser debidos a la elasticidad de la litosfera incluso a estas profundidades,
aunque el cese de los mismos indica que se
alcanza un calentamiento de la misma en el
manto.

Figura 68. Formación de un megalito como consecuencia
de la subducción y de una capa de harzburgita y basalto
(otrora, litosfera oceánica) entre los 600 y los 700 km de
profundidad.

El movimiento de las placas debe ser compensado
con un flujo de retorno en las profundidades del
manto, de tal manera que el material desplazado
por las placas descendentes sea compensado con
material que fluye hacia los centros de expansión.
Diversos autores han sugerido que el material que
está siendo desplazado por las zonas de subducción del Pacífico debe dirigirse a otros océanos que
aumentan de tamaño, y la configuración de este flujo de retorno debe cambiar considerablemente
con el tiempo al cambiar la configuración de las placas.
El problema que se plantea a continuación es el de la distribución de las células convectivas. Se cree

(b)

(a)

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página76

que éstas se encuentran bajo las áreas oceánicas, donde se precisa su presencia para explicar el
flujo calorífico que no se puede originar en la corteza oceánica, existiendo sólo una forma
secundaria de convección bajo los continentes, que se manifiesta por la presencia de actividad
volcánica espasmódica de tipo termopluma que libera de vez en cuando el calor acumulado bajo las
regiones continentales.
Según modelos relativamente recientes, como el de impulso lateral del movimiento de las placas, la
litosfera oceánica representa el papel de la parte superior fría de las células convectivas, por lo que
sería de esperar que la distribución de estas células se adapte a la configuración de las placas
oceánicas, de modo que las zonas ascendentes calientes estén situadas bajo las dorsales y las frías
descendentes bajo las zonas de convección.
Una solución buscada para determinar la distribución areal de las células de convección se basa en
las anomalías gravitatorias generadas, de modo que las grandes estructuras profundas habrán de
tener un efecto sobre el nivel del mar o geoide. Éste estará abombado sobre un exceso de masa y
deprimido sobre el defecto correspondiente. Tales anomalías de masa se deberán reflejar en la
batimetría de los océanos, corregida para la subsidencia de la litosfera oceánica con la edad. Las
termoplumas (plumas térmicas calientes ascendentes) se asocian a anomalías positivas en el
geoide, en tanto que las frigoplumas (plumas térmicas frías descendentes) So hacen con anomalías
negativas. Sin embargo, no existe correspondencia entre anomalías positivas en el geoide y
dorsales oceánicas, e incluso algunas dorsales están asociadas a anomalías negativas. Además, los
márgenes constructivos de las placas no se encuentran necesariamente asociados con las partes
ascendentes de celdillas de convección, por lo que la expansión oceánica en algunas ocasiones se
muestra como un fenómeno pasivo en que llega
material del manto a una zona de fusión.

Figura 69, Ilustración esquemática del flujo a gran escala
en las proximidades de una dorsal y las celdillas
longitudinales de pequeña escala superpuestas.

Las anomalías del geoide indican que la
convección en el manto tiene tugar a escala
horizontal menor que la de las placas. El
alargamiento paralelo a la dirección de expansión
parece sugerir, al menos para el caso de las placas rápidas, la presencia de una circulación
convectiva a dos escalas. La escala menor, con dimensión horizontal perpendicular a la dirección de
expansión de unos 500 km, tiene forma de rollos alargados que se extienden desde la base de la
litosfera hasta unos 650 km de profundidad, con ejes paralelos a la dirección de expansión (figura
69). Estas celdillas son necesarias para explicar el flujo calorífico observado en la litosfera oceánica
más antigua según McKenzie y colaboradores. Las células pequeñas secundarias no parecen causar
ningún arrastre efectivo neto en la base de la litosfera, por lo que no afectarán al movimiento de las
placas. La circulación a gran escala, con dimensiones horizontales de unos 5.000 km, está formada
por las propias placas y el flujo de retorno complementario en profundidad. No se conoce la
profundidad de la base de las células de convección, pero la geometría de las anomalías se explica
mejor por la inestabilidad de una capa límite caliente relativamente somera.
La tomografía sísmica ha proporcionado mucha información importante sobre la estructura
tridimensional del manto. Ya que la convección es impulsada por las diferencias laterales en
temperatura y densidad, dichas variables afectan a la velocidad sísmica, que disminuye con el

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página77

descenso de la densidad y el aumento de la temperatura (Anderson y Dziewonski, 1984). Si se
determinan las velocidades en el manto, se pueden deducir las diferencias de temperatura y
densidad que son consecuencia de la convección.
También, cartografiando la anisotropía sísmica verticalmente y lateralmente, es posible determinar
aproximadamente la dirección del flujo del manto. Los autores anteriores han calculado un modelo
tridimensional de velocidades en el manto superior por la inversión de numerosos datos de
llegadas de ondas S. Las dorsales oceánicas están sobre manto de baja velocidad, los escudos sobre
regiones de velocidades muy rápidas y los océanos antiguos sobre un manto con velocidades
elevadas. Las velocidades altas probablemente reflejan la presencia de material de manto maduro
que son más fríos y densos que la media, entre 200 y 400 km de profundidad quedan algunos
restos de los caracteres superficiales. La mayoría de las áreas cratónicas están aún sobre anomalías
positivas de velocidad, pero los contrastes de las velocidades son menores que cerca de la
superficie. El origen de este material de alta velocidad bajo los cratones no se conoce, aunque
podría reflejar material que se traslada junto con ellos, implicando que mantienen una continuidad
en profundidad, o también representar material frío subducido que ha sido cabalgado por el
continente.
Se observa también que sólo una pequeña proporción del sistema de dorsales oceánicas retiene
velocidades anómalas en este intervalo de profundidades. La dorsal rápida del Pacífico oriental está
sobre material del manto casi norma! bajo los 200 km. Sin embargo, hay regiones aisladas bajo las
dorsales sobre velocidades bajas que se extienden hasta los 400 km y existen pruebas de que
algunos segmentos de dorsal se alimentan por transporte lateral de material a profundidades
someras. Por debajo de unos 300 km, su distribución es completamente diferente de la de la
superficie. Por ejemplo, existen dos amplias zonas de alta velocidad, una desde el Pacífico
occidental, bajo el sur de Australia a la costa antártica, y otra bajo América de! Sur, el Atlántico
meridional y parte de África. A esta profundidad, las zonas de baja velocidad asociadas con
termoplumas cerca de la superficie cambian a altas velocidades en la zona de transición. Esto
parece indicar que las termoplumas se originan a profundidades someras, aunque también podrían
ser alimentadas desde profundidades mayores por conductos demasiado estrechos como para ser
detectados por e! modelo.
Se sugiere la lectura del artículo de Anderson y Dziewonski (1984) y consultar las figuras que se
adjuntan en él, en particular las figs. 3, 4 y 5. En dicho artículo se repasan igualmente las
direcciones en que tiene lugar el flujo en el manto que se pueden deducir mediante análisis
tomográficos.
Bajo estas perspectivas, las placas litosféricas parecen ser movidas por dos procesos físicos que se
superponen: de un lado por el efecto del tirón ejercido por la propia placa subducida a medida que
ésta va penetrando en el manto y va densificando, y por otro por deslizamiento gravitacional desde
las elevadas dorsales hasta las fosas cuando éstas existen. En este esquema, como señalan Anguila
y Moreno (1991), la fusión que se produce en las dorsales es pasiva, es una consecuencia
esencialmente del descenso de la presión que las fracturas originadas por la tensión provocan en la
astenosfera inmediatamente subyacente. Como ya se ha puesto de manifiesto anteriormente,
existen unas placas más rápidas (las que poseen bordes destructivos) que otras (las que carecen de
ellos); y éste parece ser un argumento que confirma el modelo expuesto.

3.4.2. Las consecuencias del movimiento de las placas

El gran atractivo de la tectónica de placas desde sus primeras aportaciones fue la posibilidad de

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página78

integrar en un modelo Global los procesos geológicos a diferente escala, además de, como hemos
comprobado más atrás, ciertos comportamientos animales o la distribución de los seres vivos y de
sus restos fósiles. El primer autor que trató de sintetizar estas ideas fue Tuzo Wilson, que propuso
un modelo de transformación de un continente que ocupaba una sola placa en dos continentes
soportados por sendas placas diferentes separadas por bordes de placa que se podían modificar
con el devenir del tiempo (Ciclo de Wilson; figura 70).
Un esquema clásico de este modelo, tomado de Tarling y Tarling (1986, fig. 43), muestra (figura 71)
paso a paso algunas de estas transformaciones. Otras visiones más precisas merced a las nuevas
perspectivas de las sucesivas investigaciones (figura 72) se detienen en la formación de un margen
continental pasivo, sin avanzar a la formación del margen activo con zubducción asociada.
El magmatismo (figura 73), al igual que el metamorfismo, la sismicidad o la misma orogénesis
(figura 74), son otros de los procesos ligados a la tectónica de placas. Del mismo modo, se explican
mecanismos que en otro tiempo tenían interpretaciones diferentes; es el caso de las transgresiones
y de las regresiones, de las cuales Anguila y Moreno (1991) dan un esquema ilustrativo por medio
de la "deriva continental" y del paso de los continentes sobre topografías creadas por el ascenso de
materiales calientes desde las profundidades del manto.
Por último, no podíamos olvidamos de procesos perseguidos por Wegener: los desplazamientos
continentales. Los nuevos conjuntos de datos, unido a la ayuda de superordenadores ha permitido
llevar a cabo reconstrucciones más precisas (figura 75), en las que los encajes de algunos
continentes no se producen necesariamente en las líneas de costa actualmente reconocidas, sino
en el borde de las plataformas continentales. Aun con todo, incluso se producen solapamientos y
vacíos que hoy son fácilmente interpretados desde la dinámica relacionada con los ciclos erosivos o
desde procesos ígneos o tectónicos.

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página79

Figura 70. El ciclo de Wilson en
nueve etapas.
(1). Un cratón continental
(supercontinente) es estable
hasta que un cambio en el
manto subyacente una pluma
térmica (2) provoque un
abombamiento en la superficie
del cratón y la formación de un
sistema de fallas directas con
formación de un rift
continental. En este segundo
estadio, los bloques a un lado
y otro del rift comienzan a
desplazarse mutuamente en
sentidos

inversos;

esta
situación es la que a día de hoy
podemos encontrar en el Valle
del Rift africano.
En la fase siguiente, (3),
podemos reconocer que en el
eje del rift que se ha formado
ha comenzado a producirse
material volcánico que se
extiende a ambos lados, que
forma una corteza oceánica
primitiva y que contribuye a
incrementar la distancia entre
los dos bloques del cratón
original. De este modo el
espacio producido entre
ambos puede ser recubierto de
agua de mar, formándose un
proto-océano o mar en ciernes,
como el Mar Rojo en la
actualidad. Al tiempo que todo
ello va ocurriendo, en los
márgenes de ese mar se
acumulan sedimentos procedentes de la erosión de los fragmentos continentales (4); esta situación es la que
actualmente se corresponde con los márgenes del Atlántico.
Si por un excesivo adelgazamiento de la corteza oceánica en el borde con el continente se produce una ruptura, esa
corteza oceánica continuará su movimiento frente a un gran bloque continental que realizará un movimiento
antagónico frente a aquél; ese movimiento (5) iniciará una subducción y la creación de un orógeno en un borde
anteriormente de tipo atlántico, que ahora pasará a ser de tipo pacífico, con vulcanismo y sismicidad asociadas. Si el
consumo de litosfera en la zona de subducción es más rápida que la creación de litosfera en la dorsal, llegará un
momento que será también consumida en aquélla, por lo que volverán a reunirse (6) los fragmentos anteriormente
unidos que habían iniciado su separación en la fase 2 de este esquema; es el caso del Himalaya actual.
Las fases (7), (8) y (9) son representaciones de la posibilidad de colisiones con otras masas continentales para volver a
producir un nuevo supercontinente, un nuevo Pangea, que, al tiempo que inicie su fase erosiva, inicie también, en
función de la dinámica del manto, unas nuevas fases de fragmentación continental. Figura tomada de:
http://www.ugr.es/~agcasco/msecgeol/secciones/petro/pet_intro.htm.

Una versión cíclica del mismo puede encontrarse en:

http://csmres.jmu.edu/geollab/fichter/Wilson/wilsoncircl.html

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página80

Figura 71. La evolución de los continentes y de los océanos: una representación del Ciclo de Wilson según Tarling y
Tarling, 1971.

Figura 72. La separación continental según Dickinson (1976) e Ingersoll (1988) en Ingersoll y Busby (1995).

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página81

Figura 73. Magmatismo y tectónica de placas.

Figura 74. Orógenos perioceánico (tipo Andes) e intercontinental (tipo Himalaya), de acuerdo con la tectónica
de placas. Figuras de orógeno intercontinental, autor: NASA; bajo licencia de Creative Commons, orógeno
perioceánico, autor: Christopher Walker. Imágenes tomadas de
http://www.iesabdera.com/bg/bgb1/web-6/32_orgenos.html

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página82

Figura 75. Imágenes de la deriva continental, según Ziegler y Scotesse, tomado de Siever (1983).

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Figura 76. Los bordes de placa en el modelo de la tectónica de placas.
http://isbelciencia.wordpress.com/2011/10/04/¿existe

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Figura 76. Los bordes de placa en el modelo de la tectónica de placas. Imagen, modificada, procedente de
http://isbelciencia.wordpress.com/2011/10/04/¿existe-la-astenosfera

Página83

Imagen, modificada, procedente de
astenosfera/

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página84

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página85

ANEXOS

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página86

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página87

ANEXO I

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página88

ANEXO II

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página89

ANEXO III

Diagrafías eléctricas para la resolución de estructuras profundas.

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página90

ANEXO IV

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página91

ANEXO V

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página92

ANEXO VI

Tomado de Hallam,A. (1976), apéndice 2.

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página93

ANEXO VII

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página94

ANEXO VIII

PERSONAJES QUE CONTRIBUYERON AL CONOCIMIENTO DE LA ESTRUCTURA INTERNA DE LA
TIERRA Y DE LA DINÁMICA GLOBAL DEL PLANETA

Antonio Snider-Pellegrini

(Francia, 1802–1885)

Francis Bacon

(Inglaterra, 1561-1626)

Andrija Mohorovičić

(Volosko, Croacia, 23 de enero de 1857 – Zagreb,
Croacia, 18 de diciembre de 1936)

Emil Wiechert

(Tilsit, Prusia, 26 de diciembre de 1861–19 de marzo
de 1928)

Alexander Logie du Toit

(Sudáfrica, 14 de marzo de 1878–25 de febrero de
1948)

Alfred Wegener

(Berlín, 1 de noviembre de 1880-Clarinetania,
Groenlandia, 2 de noviembre de 1930)

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página95

Inge Lehmann

(Østerbro, Dinamarca, 13 de mayo de 1888-21 de
febrero de 1993)

Beno Gutenberg

(Darmstadt, Alemania, 4 de junio de 1889-California,
25 de enero de 1960)

Arthur Holmes

(Gran Bretaña, 14 de enero de 1890–20 de
septiembre de 1965)

Sir Harold Jeffreys

(County Durham, Inglaterra, 22 de abril de 1891–18
de marzo de 1989.

Stanley Keith Runcorn

(Southport, Inglaterra, 19 de noviembre de
1922–San diego, California, 5 de diciembre de 1995)

Allan Cox

(Santa Ana, California, 17 de diciembre de 1926— 27
de enero de 1987)

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página96

Drummond Hoyle Matthews

(Porlock, Inglaterra, 5 de febrero de 1931- Taunton,
Inglaterra, 20 de julio de 1997)

Brent Dalrymple

(Alhambra, California, 9 de mayo de 1937)

Frederick Vine

(Londres, 17 de junio de 1939)

John Tuzo Wilson

(Ottawa, 24 de octubre 1908-Toronto, 15 de abril de
1993)

Harry Hess

(Nueva York, 24 de mayo de 1906– Woods Hole,
Massachusetts, 25 de agosto de 1969)

Edward Bullard

(Norwich, Inglaterra, 21 de septiembre de
1907-California, 3 de abril de 1980)

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página97

William Jason Morgan

(Savannah, Georgia, 10 de octubre de 1935)

Xavier Le Pichon

(Quinhon, Vietnam, June 18, 1937)

Francis Bacon

http://www.taringa.net/posts/humor/6057044/Las-muertes-mas-Fails.html

Andrija Mohorovičić

http://www.seismosoc.org/publications/SRL/SRL_78/srl_78-6_hs.html

Emil Johann Wiechert

http://en.wikipedia.org/wiki/Emil_Wiechert

Alexander du Toit

http://www.insugeo.org.ar/libros/cg_24/20.htm

Alfred Wegener.

http://www.environmentandsociety.org/upcoming-exhibitions

Inge Lehmann

http://morato1a.blogspot.com/2010/09/inge-lehmann.html

Arthur Holmes

http://secre.ssn.unam.mx/SSN/Doc/Caridad/Placas/placas.html

Sir Harold Jeffreys

http://www.gap-system.org/~history/PictDisplay/Jeffreys.html

Beno Gutenberg

http://academic.emporia.edu/aberjame/student/mcpherson1/index.htm

Frederick Vine.

http://www.uea.ac.uk/env/people/facstaff/vinef

Stanley Keith Runcorn

http://www.librosmaravillosos.com/laformaciondelatierra/index.html

Allan Cox

http://www.nap.edu/readingroom.php?book=biomems&page=acox.html

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página98

Drummond Mathews

https://www.e-education.psu.edu/earth520/content/l2_p11.html

Brent Dalrymple

http://www.geotimes.org/apr05/profiles.html

John Tuzo Wilson

http://www.futura-sciences.com/fr/news/t/geologie-1/d/on-a-simule-la-formation-dun-supercontinent_160
00/

Harry Hess

http://www.mnh.si.edu/earth/text/4_1_2_2.html

Edward Bullard

http://www.sciencephoto.com/media/223303/enlarge

William Jason Morgan

http://actualite.portail.free.fr/tech-sciences/sciences/06-06-2011/il-n-y-a-peut-etre-pas-vraiment-de-point-c
haud-sous-hawai/

Xavier Le Pichon.

http://www.balzan.org/en/prizewinners/xavier-le-pichon/research-project_123_792.html

LA DINÁMICA Y EL INTERIOR TERRESTRE

Página99

BIBLIOGRAFÍA

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->