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Para Claudia Nayar y Alejandro Ariel Steven Spielberg contó con todos los recursos para la realización de I.A. Una vasta y reconocida experiencia en la filmografía de ciencia ficción, a lo largo de la cual recreó de manera verosímil tanto a temibles monstruos prehistóricos como a entrañables extraterrestres. El dinero grande de Hollywood, que avala todas sus superproducciones y que le permite acceder sin límites a los más sofisticados efectos especiales. Además, el momento histórico. No se trata de los años 70 y 80, conocidos como “el invierno de la inteligencia artificial”, en el que cayeron los proyectos de investigación y quebraron varias empresas. Hoy, las aplicaciones de la IA –los llamados sistemas expertos- forman parte de la vida cotidiana. Desde cajeros automáticos hasta complejos sistemas de algoritmos, los avances de la IA son incorporados a los más variados productos con un optimismo sin precedentes. Como lo expresa Gary Layton, un ejecutivo de la empresa tecnológica Computer Associates, en la promoción de su software de negocios InterBiz: “una vez que uno pone a trabajar la aplicación en su entorno, funciona como un chico: aprende todo lo necesario sobre el negocio”. En síntesis, se conjugaban todos los elementos para que el film nos hiciera creíble la idea de un autómata inteligente. Sin embargo, la producción de Spielberg puede ser leída como un manifiesto de la impotencia científica. Puesto ante la empresa de convencernos del prodigio de la inteligencia artificial, Spielberg opta por relatarnos una entrañable historia infantil de fines del siglo XIX. Seguramente mucho tiene que ver la elección con el proyecto inicial, que pertenece a Stanley Kubrick, basado en la novela de Brian Aldiss,

Supertoys Last All Summer Long, Pero lo cierto es que I.A. es Pinocho, el célebre cuento de Collodi, maravillosamente ambientado miles y miles de años después.
La historia es conocida por todos. Para mitigar su soledad, el viejo Gepetto recibe un leño mágico con el que construye un muñeco parlante. Un madero con destrezas elementales que lo acompañe en la vida. Pero Pinocho resulta desobediente y mentiroso, complicando la vida del viejo Gepetto que se la pasa regañándolo. También el profesor Hobby, a su manera, está solo. Pero él no es carpintero sino ingeniero electrónico y entonces su invento será un chip parlante, un niño robot Mecha destinado a sustraer de la tristeza a un matrimonio que ha perdido a un hijo. Es así que, en una transparente analogía, David deviene el Pinocho del film. Pero el hermanito de David despierta súbitamente del coma irreversible en el que estaba sumido. Y el film deja entrever que los celos ante la aparición de David no son ajenos a su reacción. Como lo anticipara Lacan con San Agustín, la reacción especular de un niño frente a la imagen del semejante puede adquirir una virulencia no siempre comprensible para los padres. Desbordados por la situación, como Gepetto frente a su travieso muñeco, los padres de David deciden deshacerse del robot. En la ficción de Kubrick-Spielberg, el

Dos mil años en las fauces de un habitáculo submarino. Y lo hará junto al mechón de cabello de su madre. Y nada desaforadamente con su padre a cuestas a través del mar calmo. es Pinocho quién decide buscar la salida. Gepetto se emociona. Y como Pinocho. Tan larga fue su espera que ya ha perdido toda esperanza de supervivencia. Pinocho creará una ficción para sustraer a su padre del horror. Si Gepetto permaneció dos largos años en el vientre de la ballena. en las entrañas mismas del mar. Pinocho se entera que a Gepetto se lo ha tragado una ballena. Por eso ilustra ese momento maravilloso en que un niño deja de ser hablado por sus padres para comenzar a escribir su propio guión en la vida. alegando que su final era 1 2 . Muchos espectadores se desilusionaron con el film. Gepetto se desalienta. Pero cuando a su padre ya lo abandonaron las fuerzas. Lo busca incansablemente hasta que lo encuentra en el vientre mismo del animal. Digamos. Y así lo salvará de la muerte. Pinocho es ahora un niño. como se sabe. Hasta que. dos años que parecieron dos siglos. el superjuguete que acompaña a David a lo largo de sus desventuras.1 [1] Alejandro Ariel ha enseñado que esta vez Pinocho no acude a la cita por obligación. El recuerdo materno será el aliento de su espera. más allá de los mandatos que éste le ha impuesto. en la historia de Collodi ocurre algo maravillosamente inesperado. Y nuevamente Pinocho inventa una playa inexistente para animarlo.será Toddy. David decidirá entonces salvar a su madre. Como lo hace Guido con su hijo Giosué en “La vida es bella”. son también para él tiempo suficiente. La analogía futurista encuentra un artificio convincente. cuyo sortilegio no adelantaremos aquí. La ciencia no puede formalizar lo sustancial de la condición humana. si. Y una vez más. Y entonces se lanza a la empresa de rescatar a su padre. aun el algoritmo más sofisticado será siempre insuficiente. Algunos. que la pretendida inteligencia artificial encuentra por fin su límite. Conduce a Geppetto a través del interior de la ballena hasta lograr escapar de sus fauces y arrojarse a la incertidumbre de las aguas. porque esperaban ver triunfante a la ciencia del porvenir. no lo hace porque es su obligación hacerlo o porque fue programado para ello. amorosamente guardado en el bolsillo de su mascota Toddy. David pasará dos mil años en el fondo del mar. Pero la costa no aparece en el horizonte. Otros. cuando está resignado a esperar el fin para ambos. Lo hace por amor.2 grillo –la conciencia moral de Pinocho. pero ha pasado dos años sobreviviendo en las entrañas de la ballena. Así como un niño no deviene tal sino a partir de un movimiento en el que se sustrae del mandato paterno. se acuesta a dormir y cuando se despierta ha dejador de ser un muñeco. Lo hace para salvar al padre.2 [2] Exhausto luego del salvataje.

hizo su propia elección. no hay remedio. sino es por medio del artificio químico de la droga. Por supuesto que sí. "Hoy no es el sexo el que perturba o produce temor. Para los primeros. En todo caso. Y aún asi. Esto no impide que la droga se ofrezca hoy como uno de los modos mas efectivos para tolerar lo insoportable. o cuando promocionan a que nos ocupemos de ellos. La clínica es la de aquellos que no encuentran otro modo de olvidar que somos seres-para-la muerte. Mucho se ha bastardeado la relación entre Stanley Kubrick y Steven Spielberg. con las naturales semejanzas y diferencias. tanto como un padre puede reconocerse. Las Soluciones de Pinocho Sergio C. en los pasillos de la memoria. Pero lo cierto es que cuando ante la inminencia de la muerte. sino como una reflexión sobre una práctica clínica. Apeló a su storyboard y a las novecientas páginas que pacientemente fue entregando a Spielberg. Kubrick legó a Spielberg el proyecto de IA. el final será promisorio. Staude (*) Reunión Lacanoamericana de Psicoanálisis: Buenos Aires.(1) La cita de Julia Kristeva me sirve de apólogo a este trabajo sobre la drogadicción que no fué pensado a partir de esa frase. Los segundos. No hizo congelar su cuerpo para revivir en algún macabro experimento futurista. ¿Reconocería Kubrick al producto como suyo? La pregunta de los críticos es francamente ociosa.3 irremediablemente triste. el desenlace de la fábula. No recurrió a la vana tecnología. en un hijo largamente anhelado. Ayuda a apaciguar un dolor o promete un goce allí donde la cultura parece exigir solo privación y renuncia. Se recreará entonces el sortilegio y. cuando consultan. . nos dicen que ese recurso también puede ser ineficaz. seguramente han olvidado. A unos y a otros les recomendamos releer el Pinocho de Collodi. el cadaver potencial que somos. Julia Kristeva. Entenderán entonces cómo se despertará David luego de la noche de ese único día en compañía de su madre. 1995. pero también la incluye. retrospectivamente. ¿Quién quiere mirarlo a la cara? La depresión es el secreto (secret). tal vez lo sagrado (sacré) moderno". sino el dolor permanente.

que la palabra" (4). apresado en el sufrimiento. en última instancia. asi lo atestigua. marca el giro radical que Freud produce respecto al modo de entender las neurosis y al operar sobre ellas. y fué fuente tanto de desilusión. Imaginé que el recurso a la droga es tanto una de las soluciones que podría haber buscado Pinocho. su mujer. El prefería hablar de un "don" de cocaina (3). No deja de tener resonancias para nosotros la palabra "don". La caida de esa ilusión abre las puertas al descubrimiento Freudiano. no ajena a la espera de los adictos para quienes la demanda de amor es siempre más importante que la insistencia o la apertura al deseo. y científico. Demostró un interés que fue a la vez personal y científico. El "don"que el analista ofrece es el del espacio de posibilidad para que un cuerpo.4 Para este trabajo construí una ficción sobre otra ficción. La palabra nace como recurso en la cura y para la cura. El recurso coquero evidenció en ese momento su fracaso. como la que suele ofrecerse como salida posible cuando el estasis alucinatorio se tranforma en una pesadilla. Freud también creyó haber encontrado en la cocaína una verdadera solución. El sueño "de la inyección de Irma". sea metaforizado en una palabra que lo nombre y que lo . otra solución a su problema. Ambas suelen ubicarse como antípodas de la propuesta analítica. Sobre algunas soluciones Sin duda. sueño inaugural del psicoanálisis. término de dosis para designar la medida de coca que utilizaba. ubicable como aquello que se espera y se otorga en la dimensión del amor. En la lectura que Lacan hace del mismo. Lo prueba el fervor con que hablaba de ella y la recomendaba. como de descubrimiento. Una solución es un "don" ya que aspira a ser un recurso ante una demanda que nace de la carencia y del dolor. "La tomo regularmente en muy pequeñas dosis para combatir la depresión y la mala digestión y esto con el más brillante éxito". pero fue evidente cuando Freud tuvo que inscribir los efectos de la cocaína en una escritura sometida a las exigencias del campo médico en el que se movía. La evidencia de ese fracaso estuvo dada por constatar los efectos que produjo su uso. de 1884) lo lleva no solo a interperlar por su eficacia sino que lo condujo. a cuestionar la noción de causa sobre la que descansaba su utilización: el significante-amo de la lesión orgánica. Atribuible también a su entusiasmo es el modo en que había reemplazado el prosaico. Incluso añade con entusiasmo: "sólo ahora me siento médico pues he podido acudir en ayuda de un enfermo y espero socorrer a otros" (2). concluye que el "No hay otra palabra. Sin embargo es como analistas que se nos torna necesario interrogar la especificidad de estas soluciones. Le escribía a Martha. Escribir sobre la cocaína ("Über Coca".

para nombrar esa distorsión que el cuerpo soporta sin llegar a homologarse al cuerpo del psicótico y que está mucho mas cercana a la posición de la locura maníaca. Brazos o cuerpos que a la vez se tatuan para ocultar esta transformación. No es ajeno a los pies y a los brazos de los adictos en los que las sucesivas y reiteradas "picaduras" los tornan realmente insensibles. Para eso tenemos que hablar. para que se pueda sostener la ilusión. y el modo en que intenta salir de ella. El primero es precisamente con el que subtitulé el apartado: un cuerpo de palo. Es decir que la que podemos definir como "la solución de Pinocho" es al menos dos: la que lo mete en el camino adictivo. sino cómo se oferta ahí el "deseo de analista". o la ficción.5 transforme en una trama discursiva. sino por esa dimensión del cuerpo que queda sustraído del sujeto. hay una discordia con la palabra. Son muchos los aspectos de este cuento tradicional que me llevan a homologarlo al destino y a la pasión de un adicto. de que es posible una solución. ya sea por la inducción que produce o por su ausencia. de una encrucijada. pero no es del todo humano. No solo por lo que en la jerga coquera significa "darse un palo". en un semblant. La otra característica es que en todo el cuento. Por supuesto sus pies se queman y Gepetto necesita reconstruirlos. Como ocurre con todo padecimiento siempre encontramos ahí una doble presencia de un sufrir junto a un intento de solución de un problema. al igual que a las adicciones. Alternativa que va ganando espacio en el cuento sólo a partir del momento en . tal como yo se lo supongo.las psicosis y las diferentes formas de la locura han desafiado desde siempre el recurso de la palabra. mojado y muerto de frio y se duerme apoyando sus pies en un brasero. sino recién en el final. Un cuerpo de palo: Pinocho coquero (5). un arreglo del sujeto con el Otro. El síntoma es siempre una transacción. No encontramos un quiebre con la palabra al modo del psicótico. Digo una cierta ajenidad. Es esta discordia lo que lo aleja de otra "solución"que es la del síntoma. aunque sabemos que aquello que las causa. Pinocho posee el don de la palabra y dispone de ella. otras estrategias y tácticas para mantener su vigencia y sostener ahí una ilusión. ese cuerpo que queda transformado y perturabado de tal modo que se sostiene en una cierta ajenidad respecto del sujeto. está indisolublemente ligado a los efectos de la palabra en el cuerpo. A cien años de la invención de este recurso. Hay un episodio significativo: Pinocho vuelve de una de sus frecuentes fugas (otro dato paradigmático) cansado. es nuevamente la problemática ligada al consumo de drogas la que requiere que la "solución de la palabra" encuentre no solo otros modos. también lo implica en una presencia. Sin embargo hay un ecapar a su dominio. No es la única que requiere eso. a Pinocho coquero. o imaginar. de madera. No sólo produce un espacio de posibilidad. que abre la puerta a la invitación a un goce que luego se transforma en una pesadilla.

Similitudes que llevan. a mi entender. Para ello se escapa. Pinocho constituye la primera (y durante un tiempo casi única) novela picaresca que tiene la literatura italiana. ilusoriamente. como al otro. y como consecuencia en su relación al semejante. No es lugar para extenderme en esto. lo acompaña en todo el periplo. promete. apuntan a evitar esa entrada. La mención a la picaresca no es solo una referencia literaria. en su desempeño como periodista y funcionario trabajó mucho sobre el problema de lo que ahora llamamos "los chicos de la calle". con el sentido metafórico que este tiene. pero lo suficiente como para entreveer que Pinocho no fué sino un recurso que utilizó para historiar sus aventuras o desventuras infantiles y adolescentes. "en la picaresca la culpa está en el origen secreto de la acción" (7). hasta coincidir con la "solución" que ambos encuentran para salir de sus respectivas pesadillas: ambos necesitaron salvar al Padre. A un artículo de Italo Calvino (6) escrito a raiz del centenario del nacimiento de Pinocho. sus iguales. solo menciono lo siguiente: a diferencia del héroe tragico. Tiempo de la formación escolar sistemática y tiempo de socialización. La primera es la similitud de Pinocho con la figura y episodios de la infancia de Cristo. Carlos Collodi. A diferencia de lo que ocurre en la película de Walt Dysney donde el grillo-voz-de-la-conciencia. Libre de esa molestia. la astucia y la mentira van a jugar un papel preponderante tanto en la relación al Otro. La historia de Pinocho trasncurre en el tiempo del inicio de la escolaridad. Es un modo de restaurar. de . engaña y miente. La primera es la que lo precipita en sus aventuras y desventuras. ya adulto. que da origen a aventuras y desventuras. no es ajena a lo que señalé respecto al destino y al padecer del cuerpo. eludida o mortífera. Todo su esfuerzo. la unidad entre finalidad y acto que siempre quedan escindidos. El engaño. Me interesó en la medida en que pone en juego una ética que da cuenta de una particular posición del sujeto frente al Otro. Hay otras lineas de interés que provienen de los datos del autor. del que se sabe poco. invierte el dinero que el padre le brinda para su educación en comprar la ilusión de un goce y una fortuna perdurbles. un modo de pasar a la letra un pasado que necesitó tramitar. para Calvino. Recurso que introduce el tema de la función del sacrificio. el rechazo. La segunda es que. y también sobre las condiciones imperantes de la educación en la Italia de su época. Esta posición respecto a la palabra. le debo otra dos referencias. Decía antes que hay dos estrategias que se juegan en Pinocho. En su extravío llega a perder su palabra y se convierte en un animal: en un burrito. Bregó en todo momento contra una educación que no era sino transmisión autoritaria y burocrática de una "letra muerta". la discordia en el cuento es mas drástico y el grillo queda estrellado contra la pared.6 que Pinocho pasa por el riesgo de perder su vida.

que suele ser sufrimiento o un temor que no se soporta. Crea también el campo de lo "secreto". que es también pensable como la solución edípica. que ayuda a estabilizar una estructura. de tener ilusiones. de aquel que. por fuera del circuito endogámico. De hecho el cuento presenta en acto. de lo clandestino. de anudamiento a la estructura. En la película de Dysney. a su valentía y coraje. Lo que puede ser tomado como la "solución" religiosa. una condición nopsicótica. que permite sostener la creencia de un lugar donde escapar y protegerse de la mirada de un Otro omnivoyeur. y también promete otro allí donde hay ausencia de goce. "su falta haría vana la vida". Logran así mantener una estabilidad. precaria. El final puede entrar en la categoría de alegoría educativa o moral. aunque tengan episodios locos debidos al efecto del tóxico. Incluyendo las de corte analítico. Como Freud con su trabajo sobre la cocaína. lo sabemos. Con Pinocho como lapicera y con esa tinta escribe. El malestar surge en el tiempo de desborde. La recuperación de la figura paterna. Esto permite salir de una situación intolerable. De hecho es a veces lo único posible que se puede hacer por alguien. y no solo a él. permite que haya un padre. es decir de su tribulaciones infantiles. interesa en la medida en que no son pocas las propuestas terapéuticas que se ofrecen en la actualidad y se sostinen en ese recurso. Lo salva del estómago de una ballena (o de un tiburón) que se lo ha tragado. Crea la condicón de posibilidad de que haya demanda (8) Los riesgos. y de crear lazos sociales aunque sean inestables.7 esa voz que lo aconseja pero que no le significa nada -mas que estorboacomete su itinerario aventurero. de desanudamiento. Sin embargo el interés en la alegoría del está también en la posibilidad de pensar esas posiciones subjetivas capaces de producir una ruptura con el con el goce fálico sin producirlo con el significante del Nombre del Padre. El muñeco de madera recobra. otra alternativa: cuando Pinocho está en el vientre oscuro de la ballena. al decir de Lacan. . La droga es capaz de acotar un goce. Como si ese fuera el único modo de anudar una estructura.y también como metáfora. el autor señala: que estaba en "una oscuridad tan negra y profunda que le parecía como si hubiese entrado de cabeza en un calamar lleno de tinta" (9). o mas bien adquiere por primera vez. son: sujetarlo allí en tanto que esa solución sea ofrecida o tomada como la única posible. al mismo tiempo sirve de amarre. utiliza además la astucia. Para esta segunda solución Pinocho apela. en el cuento. Cuando este adquiere el clima de una pesadilla poco tolerable es cuando apela a su otra "solución": necesita salvar a su padre. esa categoría en tanto logra tener un cuerpo humanizado. la droga es capaz de vender la ilusión. Promesa de goce capaz de acotar lo indecible de la demanda del Otro. por via del amor. Colodi adulto. y donde la apelación a lo imaginario pase de ser una salida a transformarse en algo que anonada al sujeto deseante. Sin embargo el dato que se destaca es que a partir de salvar al padre es que Pinocho se transforma en un ser humano. Lo paradojal de esta clínica es que si bien la droga "enloquece". siempre al borde del naufragio. su historia de Pinocho.

ubicando a la inhibición en el inicio de un movimiento que. pero en principio no necesita de ustedes. un giro. en el doble sentido de acción y de poner en escena. La droga como suplemento brinda un camino para pensar esa extraña condición de un sujeto que sin renegar de la marca paterna evade. precipita al sujeto en el instante de la alienación del pasaje al acto o en el tiempo de desconocimiento del acting -out sin pasar por el tiempo del . a diferencia del síntoma. como el acting-out". es con todo mucho mas compleja. se transforma en la clínica de la frustración: tanto como alternativa terapéutica ofrecida como por los resultados obtenidos. Cuando la clínica de las adicciones se ve así restringida a la sola abstinencia. la cercanía al goce fálico y su correlato: la angustia de castración. Se habla precisamente ahí de formaciones narcisistas en lugar de una formación sintomática.8 La búsqueda de una apoyatura simbólica en un atributo del ser: "ser adicto". pero sin que podamos designarlo como acto. Es pura pérdida. sin incluir la dimensión de promesa y de apertura al deseo. Esto hace que el momento de privación no pueda ser tramitado en tanto es una falta sin posibilidad de ser significada. es la transferencia salvaje". sino que implica un salto. Son sujetos que se mantienen al borde de la diferencia de los sexos y de la carencia constitutiva de todo deseo. Dos cuestiones para destacar: en un trabajo anterior (10) remarqué que la dificultad en tramitar la angustia de castración estaba relacionada a cuando esta solo se ofrece en su cara negativa como prohibición. Pero el término permite ubicar a la adicción en el terreno de ese actuar. es vivir con el cadaver delante de la mirada. La antesala del síntoma Se ha señalado ya reiteradas veces que la drogadicción como suplencia o como suplemento reemplaza a una formación sintomática aún no estructurada. Este. síntoma y angustia) no son homogeneos y por lo tanto precisa ubicarlos en hileras y columnas diferentes. El término de "operación" dado al procedimiento adictivo nombra aquello que se inscribe en la dimensión del actuar. La segunda es que el montaje adictivo o la "operación farmakón" (11) apunta a obturar ese instante que se prolonga repitiéndose en el tiempo en el cual la castración aún no fué y la privación es intolerable. Como recordarán Lacan afirma que esos tres términos (inhibición. por la linea de las dificultades o por la linea del movimiento. por angustiante. la del Seminario de "La angustia" en la que ubica la trilogía freudiana de inhibición síntoma y angustia (12) nos permite también situar este tiempo presintomático. Es por eso que la otra matriz algebraica que Lacan utiliza. Como señala Lacan en ese Seminario: "El síntoma necesita de la transferencia para ser interpretado. "es el esbozo de la transferencia. Es soporte pero a la vez se convierte en el principal obstáculo para una otra salida posible. Yo leo en esto también que el pasaje de una a otra no se produce en la continuidad de una serie.

verse como se es. constituyendo en él el agalma a partir del encuentro con la falta. La locura en la que se puede quedar atrapado en ese momento libidinal tiene dos manifestaciones: el de querer "verse" más allá de cualquier representación o significante que lo represente. Tiempo que el fantasma de omnipotencia trata de suturar. tiempo de espera. ver aquello que es imposible ver. La identificación al rasgo. O en aquel otro que Lacan señala. buscándose en los desfiladeros del Otro. No puede situar la falta. Pero en otras. lo rescata de ser . apertura del tiempo de comprender. Es lo que promete muchas veces la droga. quedar investido libidinalmente por una mujer: una niña de "cabellos azules" que es a la vez un hada. porque en esta dimensión de la matriz con que está trabajando. Las "soluciones adictivas" implican muchas veces una búsqueda. el no ver como equivalente a la inhibición que se produce bajo el predominio de la pulsión escópica (el instante de no-ver) da origen a dos efectos: en el lugar del síntoma Lacan ubica el fantasma de la omipotencia (al cual la droga ayuda a sostener). en el mismo Seminario. El anudamiento entre el impedimento como sinónimo de no poder. sin madre. en el campo del Otro. el vacio. de escapar a lo intolerable de un exceso de goce. en el caso de Pinocho. el origen del ideal. del cual hay que huir. ocultarse o bien drogarse para evitar esa mirada siempre presente. La primera vez le salva la vida. El atrapamiento pesadillesco en la primera "solución". Llamativamente los pasos no se cumplen sin antes.9 síntoma. en la búsqueda de la causa de su padecer (13) pasando al acto de transferir. lo lleva a recurrir a la segunda de las salidas. Las soluciones de Pinocho Ya las anticipé. que el lugar de la inhibición puede ser también el lugar de no querer ver (14). que puede representar. También el querer ver "la voz" (l5) como aquello que marca el mas allá de la mirada. por la fascinación de la mirada. tiempo de demora. apoyatura del amor. y al comienzo de la estrucuración fantasmática que da sostén al deseo. el mandato social. El acting-out da paso al duelo'. aunque resulte infructuosa. como parece entreverse en Pinocho. reemplazando o antecediendo al del síntoma. salvar a su padre: ubicar allí un referente y un agalma. La primera es desoir la voz del grillo-conciencia. o de la impotencia y el de la emoción que nombra al no saber (o no querer saber) pueden empujar a un sujeto a un doble destino: o al sendero de precipitarse al pasaje al acto de la transferencia. la busqueda en alcanzar un goce posible ya que fué engendrado en un puro deseo paterno. el instante de la pura negatividad de un sujeto alienado en el significante. la escanción. en la fábula. Al mismo tiempo al ser lo que obtura la falta del Otro en el campo escópico lo transforma en omnividente. Es interesante.

es señal de que está en vias de curación ! -dijo solemenemente el Cuervo.Lamento contradecir a mi ilustre amigo y colega -intervino el Mochuelo-. cuando lo rescata de la horca. Llamativamente. si el muerto llora. es señal de que no le gusta morir (16).Cuando el muerto llora. entre quienes se entabla este diálogo: . para mi. . Llama a dos médicos eminentes para saber si está vivo o muerto: son el Cuervo y el Mochuelo.10 ahorcado. La segunda le permite salvar a su padre y lo transforma en un ser con un cuerpo humanizado. . Les leo. para concluir la escena del primer salvataje. en esa escena reaparece el grillo.

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