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Para Claudia Nayar y Alejandro Ariel Steven Spielberg contó con todos los recursos para la realización de I.A. Una vasta y reconocida experiencia en la filmografía de ciencia ficción, a lo largo de la cual recreó de manera verosímil tanto a temibles monstruos prehistóricos como a entrañables extraterrestres. El dinero grande de Hollywood, que avala todas sus superproducciones y que le permite acceder sin límites a los más sofisticados efectos especiales. Además, el momento histórico. No se trata de los años 70 y 80, conocidos como “el invierno de la inteligencia artificial”, en el que cayeron los proyectos de investigación y quebraron varias empresas. Hoy, las aplicaciones de la IA –los llamados sistemas expertos- forman parte de la vida cotidiana. Desde cajeros automáticos hasta complejos sistemas de algoritmos, los avances de la IA son incorporados a los más variados productos con un optimismo sin precedentes. Como lo expresa Gary Layton, un ejecutivo de la empresa tecnológica Computer Associates, en la promoción de su software de negocios InterBiz: “una vez que uno pone a trabajar la aplicación en su entorno, funciona como un chico: aprende todo lo necesario sobre el negocio”. En síntesis, se conjugaban todos los elementos para que el film nos hiciera creíble la idea de un autómata inteligente. Sin embargo, la producción de Spielberg puede ser leída como un manifiesto de la impotencia científica. Puesto ante la empresa de convencernos del prodigio de la inteligencia artificial, Spielberg opta por relatarnos una entrañable historia infantil de fines del siglo XIX. Seguramente mucho tiene que ver la elección con el proyecto inicial, que pertenece a Stanley Kubrick, basado en la novela de Brian Aldiss,

Supertoys Last All Summer Long, Pero lo cierto es que I.A. es Pinocho, el célebre cuento de Collodi, maravillosamente ambientado miles y miles de años después.
La historia es conocida por todos. Para mitigar su soledad, el viejo Gepetto recibe un leño mágico con el que construye un muñeco parlante. Un madero con destrezas elementales que lo acompañe en la vida. Pero Pinocho resulta desobediente y mentiroso, complicando la vida del viejo Gepetto que se la pasa regañándolo. También el profesor Hobby, a su manera, está solo. Pero él no es carpintero sino ingeniero electrónico y entonces su invento será un chip parlante, un niño robot Mecha destinado a sustraer de la tristeza a un matrimonio que ha perdido a un hijo. Es así que, en una transparente analogía, David deviene el Pinocho del film. Pero el hermanito de David despierta súbitamente del coma irreversible en el que estaba sumido. Y el film deja entrever que los celos ante la aparición de David no son ajenos a su reacción. Como lo anticipara Lacan con San Agustín, la reacción especular de un niño frente a la imagen del semejante puede adquirir una virulencia no siempre comprensible para los padres. Desbordados por la situación, como Gepetto frente a su travieso muñeco, los padres de David deciden deshacerse del robot. En la ficción de Kubrick-Spielberg, el

Así como un niño no deviene tal sino a partir de un movimiento en el que se sustrae del mandato paterno. Lo busca incansablemente hasta que lo encuentra en el vientre mismo del animal. que la pretendida inteligencia artificial encuentra por fin su límite. como se sabe.2 [2] Exhausto luego del salvataje. Y nada desaforadamente con su padre a cuestas a través del mar calmo. Por eso ilustra ese momento maravilloso en que un niño deja de ser hablado por sus padres para comenzar a escribir su propio guión en la vida. David pasará dos mil años en el fondo del mar. si. cuando está resignado a esperar el fin para ambos. Gepetto se emociona.2 grillo –la conciencia moral de Pinocho. El recuerdo materno será el aliento de su espera. Conduce a Geppetto a través del interior de la ballena hasta lograr escapar de sus fauces y arrojarse a la incertidumbre de las aguas. Y una vez más. Lo hace por amor. Pero la costa no aparece en el horizonte. se acuesta a dormir y cuando se despierta ha dejador de ser un muñeco. son también para él tiempo suficiente. Hasta que. Digamos. es Pinocho quién decide buscar la salida. dos años que parecieron dos siglos. Y entonces se lanza a la empresa de rescatar a su padre. en las entrañas mismas del mar. Lo hace para salvar al padre. Pinocho creará una ficción para sustraer a su padre del horror. Si Gepetto permaneció dos largos años en el vientre de la ballena. Pero cuando a su padre ya lo abandonaron las fuerzas. más allá de los mandatos que éste le ha impuesto. pero ha pasado dos años sobreviviendo en las entrañas de la ballena. Muchos espectadores se desilusionaron con el film. La analogía futurista encuentra un artificio convincente. Pinocho es ahora un niño. Algunos. Dos mil años en las fauces de un habitáculo submarino. amorosamente guardado en el bolsillo de su mascota Toddy.1 [1] Alejandro Ariel ha enseñado que esta vez Pinocho no acude a la cita por obligación. Otros. Gepetto se desalienta. Y como Pinocho. cuyo sortilegio no adelantaremos aquí. Y lo hará junto al mechón de cabello de su madre. Pinocho se entera que a Gepetto se lo ha tragado una ballena. aun el algoritmo más sofisticado será siempre insuficiente. David decidirá entonces salvar a su madre. Y nuevamente Pinocho inventa una playa inexistente para animarlo. en la historia de Collodi ocurre algo maravillosamente inesperado. alegando que su final era 1 2 .será Toddy. no lo hace porque es su obligación hacerlo o porque fue programado para ello. La ciencia no puede formalizar lo sustancial de la condición humana. Y así lo salvará de la muerte. el superjuguete que acompaña a David a lo largo de sus desventuras. Como lo hace Guido con su hijo Giosué en “La vida es bella”. porque esperaban ver triunfante a la ciencia del porvenir. Tan larga fue su espera que ya ha perdido toda esperanza de supervivencia.

Los segundos. sino es por medio del artificio químico de la droga. en un hijo largamente anhelado. "Hoy no es el sexo el que perturba o produce temor. o cuando promocionan a que nos ocupemos de ellos. Pero lo cierto es que cuando ante la inminencia de la muerte. Se recreará entonces el sortilegio y. en los pasillos de la memoria. La clínica es la de aquellos que no encuentran otro modo de olvidar que somos seres-para-la muerte. . Y aún asi. Ayuda a apaciguar un dolor o promete un goce allí donde la cultura parece exigir solo privación y renuncia. el final será promisorio. 1995. Para los primeros. Staude (*) Reunión Lacanoamericana de Psicoanálisis: Buenos Aires. En todo caso. No hizo congelar su cuerpo para revivir en algún macabro experimento futurista. retrospectivamente.3 irremediablemente triste. sino el dolor permanente. Entenderán entonces cómo se despertará David luego de la noche de ese único día en compañía de su madre. Esto no impide que la droga se ofrezca hoy como uno de los modos mas efectivos para tolerar lo insoportable. Mucho se ha bastardeado la relación entre Stanley Kubrick y Steven Spielberg. Apeló a su storyboard y a las novecientas páginas que pacientemente fue entregando a Spielberg. nos dicen que ese recurso también puede ser ineficaz. No recurrió a la vana tecnología. no hay remedio. tal vez lo sagrado (sacré) moderno". el desenlace de la fábula. Julia Kristeva. cuando consultan. el cadaver potencial que somos. tanto como un padre puede reconocerse. con las naturales semejanzas y diferencias. ¿Reconocería Kubrick al producto como suyo? La pregunta de los críticos es francamente ociosa. A unos y a otros les recomendamos releer el Pinocho de Collodi. sino como una reflexión sobre una práctica clínica. Las Soluciones de Pinocho Sergio C. seguramente han olvidado. ¿Quién quiere mirarlo a la cara? La depresión es el secreto (secret). hizo su propia elección. Kubrick legó a Spielberg el proyecto de IA. Por supuesto que sí.(1) La cita de Julia Kristeva me sirve de apólogo a este trabajo sobre la drogadicción que no fué pensado a partir de esa frase. pero también la incluye.

Ambas suelen ubicarse como antípodas de la propuesta analítica. sea metaforizado en una palabra que lo nombre y que lo . otra solución a su problema. asi lo atestigua. El "don"que el analista ofrece es el del espacio de posibilidad para que un cuerpo. a cuestionar la noción de causa sobre la que descansaba su utilización: el significante-amo de la lesión orgánica. Una solución es un "don" ya que aspira a ser un recurso ante una demanda que nace de la carencia y del dolor. que la palabra" (4). concluye que el "No hay otra palabra. su mujer.4 Para este trabajo construí una ficción sobre otra ficción. El sueño "de la inyección de Irma". Freud también creyó haber encontrado en la cocaína una verdadera solución. Le escribía a Martha. sueño inaugural del psicoanálisis. no ajena a la espera de los adictos para quienes la demanda de amor es siempre más importante que la insistencia o la apertura al deseo. Lo prueba el fervor con que hablaba de ella y la recomendaba. y fué fuente tanto de desilusión. Sobre algunas soluciones Sin duda. Atribuible también a su entusiasmo es el modo en que había reemplazado el prosaico. pero fue evidente cuando Freud tuvo que inscribir los efectos de la cocaína en una escritura sometida a las exigencias del campo médico en el que se movía. Sin embargo es como analistas que se nos torna necesario interrogar la especificidad de estas soluciones. "La tomo regularmente en muy pequeñas dosis para combatir la depresión y la mala digestión y esto con el más brillante éxito". No deja de tener resonancias para nosotros la palabra "don". marca el giro radical que Freud produce respecto al modo de entender las neurosis y al operar sobre ellas. de 1884) lo lleva no solo a interperlar por su eficacia sino que lo condujo. término de dosis para designar la medida de coca que utilizaba. en última instancia. como de descubrimiento. La evidencia de ese fracaso estuvo dada por constatar los efectos que produjo su uso. El prefería hablar de un "don" de cocaina (3). como la que suele ofrecerse como salida posible cuando el estasis alucinatorio se tranforma en una pesadilla. La caida de esa ilusión abre las puertas al descubrimiento Freudiano. Demostró un interés que fue a la vez personal y científico. apresado en el sufrimiento. La palabra nace como recurso en la cura y para la cura. Imaginé que el recurso a la droga es tanto una de las soluciones que podría haber buscado Pinocho. Incluso añade con entusiasmo: "sólo ahora me siento médico pues he podido acudir en ayuda de un enfermo y espero socorrer a otros" (2). ubicable como aquello que se espera y se otorga en la dimensión del amor. El recurso coquero evidenció en ese momento su fracaso. y científico. En la lectura que Lacan hace del mismo. Escribir sobre la cocaína ("Über Coca".

Son muchos los aspectos de este cuento tradicional que me llevan a homologarlo al destino y a la pasión de un adicto. No encontramos un quiebre con la palabra al modo del psicótico. y el modo en que intenta salir de ella. tal como yo se lo supongo. A cien años de la invención de este recurso. de que es posible una solución. aunque sabemos que aquello que las causa. Hay un episodio significativo: Pinocho vuelve de una de sus frecuentes fugas (otro dato paradigmático) cansado. Para eso tenemos que hablar. pero no es del todo humano.las psicosis y las diferentes formas de la locura han desafiado desde siempre el recurso de la palabra. un arreglo del sujeto con el Otro. Pinocho posee el don de la palabra y dispone de ella. de una encrucijada. Es esta discordia lo que lo aleja de otra "solución"que es la del síntoma. está indisolublemente ligado a los efectos de la palabra en el cuerpo. Digo una cierta ajenidad. mojado y muerto de frio y se duerme apoyando sus pies en un brasero. El síntoma es siempre una transacción. al igual que a las adicciones. a Pinocho coquero. No es ajeno a los pies y a los brazos de los adictos en los que las sucesivas y reiteradas "picaduras" los tornan realmente insensibles. No solo por lo que en la jerga coquera significa "darse un palo". ya sea por la inducción que produce o por su ausencia. o la ficción.5 transforme en una trama discursiva. Brazos o cuerpos que a la vez se tatuan para ocultar esta transformación. para nombrar esa distorsión que el cuerpo soporta sin llegar a homologarse al cuerpo del psicótico y que está mucho mas cercana a la posición de la locura maníaca. La otra característica es que en todo el cuento. también lo implica en una presencia. sino por esa dimensión del cuerpo que queda sustraído del sujeto. sino recién en el final. para que se pueda sostener la ilusión. Alternativa que va ganando espacio en el cuento sólo a partir del momento en . El primero es precisamente con el que subtitulé el apartado: un cuerpo de palo. otras estrategias y tácticas para mantener su vigencia y sostener ahí una ilusión. hay una discordia con la palabra. ese cuerpo que queda transformado y perturabado de tal modo que se sostiene en una cierta ajenidad respecto del sujeto. Un cuerpo de palo: Pinocho coquero (5). Como ocurre con todo padecimiento siempre encontramos ahí una doble presencia de un sufrir junto a un intento de solución de un problema. Sin embargo hay un ecapar a su dominio. No es la única que requiere eso. No sólo produce un espacio de posibilidad. sino cómo se oferta ahí el "deseo de analista". Por supuesto sus pies se queman y Gepetto necesita reconstruirlos. que abre la puerta a la invitación a un goce que luego se transforma en una pesadilla. de madera. o imaginar. en un semblant. es nuevamente la problemática ligada al consumo de drogas la que requiere que la "solución de la palabra" encuentre no solo otros modos. Es decir que la que podemos definir como "la solución de Pinocho" es al menos dos: la que lo mete en el camino adictivo.

el rechazo. "en la picaresca la culpa está en el origen secreto de la acción" (7). a mi entender. Me interesó en la medida en que pone en juego una ética que da cuenta de una particular posición del sujeto frente al Otro. para Calvino. eludida o mortífera. Decía antes que hay dos estrategias que se juegan en Pinocho. la astucia y la mentira van a jugar un papel preponderante tanto en la relación al Otro. un modo de pasar a la letra un pasado que necesitó tramitar. Carlos Collodi. La segunda es que. Bregó en todo momento contra una educación que no era sino transmisión autoritaria y burocrática de una "letra muerta". ilusoriamente. que da origen a aventuras y desventuras. la unidad entre finalidad y acto que siempre quedan escindidos. y también sobre las condiciones imperantes de la educación en la Italia de su época. apuntan a evitar esa entrada. Similitudes que llevan. Libre de esa molestia. La historia de Pinocho trasncurre en el tiempo del inicio de la escolaridad. La primera es la similitud de Pinocho con la figura y episodios de la infancia de Cristo. y como consecuencia en su relación al semejante. Tiempo de la formación escolar sistemática y tiempo de socialización. del que se sabe poco. A diferencia de lo que ocurre en la película de Walt Dysney donde el grillo-voz-de-la-conciencia. Es un modo de restaurar. pero lo suficiente como para entreveer que Pinocho no fué sino un recurso que utilizó para historiar sus aventuras o desventuras infantiles y adolescentes. Todo su esfuerzo. Esta posición respecto a la palabra. en su desempeño como periodista y funcionario trabajó mucho sobre el problema de lo que ahora llamamos "los chicos de la calle". sus iguales. La mención a la picaresca no es solo una referencia literaria. promete. No es lugar para extenderme en esto. la discordia en el cuento es mas drástico y el grillo queda estrellado contra la pared. lo acompaña en todo el periplo. El engaño. Para ello se escapa. hasta coincidir con la "solución" que ambos encuentran para salir de sus respectivas pesadillas: ambos necesitaron salvar al Padre. no es ajena a lo que señalé respecto al destino y al padecer del cuerpo. engaña y miente. invierte el dinero que el padre le brinda para su educación en comprar la ilusión de un goce y una fortuna perdurbles. solo menciono lo siguiente: a diferencia del héroe tragico. como al otro. con el sentido metafórico que este tiene.6 que Pinocho pasa por el riesgo de perder su vida. Hay otras lineas de interés que provienen de los datos del autor. de . En su extravío llega a perder su palabra y se convierte en un animal: en un burrito. Pinocho constituye la primera (y durante un tiempo casi única) novela picaresca que tiene la literatura italiana. Recurso que introduce el tema de la función del sacrificio. ya adulto. A un artículo de Italo Calvino (6) escrito a raiz del centenario del nacimiento de Pinocho. La primera es la que lo precipita en sus aventuras y desventuras. le debo otra dos referencias.

lo sabemos. o mas bien adquiere por primera vez. De hecho es a veces lo único posible que se puede hacer por alguien. Lo paradojal de esta clínica es que si bien la droga "enloquece". y no solo a él. de tener ilusiones. En la película de Dysney. siempre al borde del naufragio. y donde la apelación a lo imaginario pase de ser una salida a transformarse en algo que anonada al sujeto deseante. permite que haya un padre. utiliza además la astucia. por via del amor. Crea la condicón de posibilidad de que haya demanda (8) Los riesgos. otra alternativa: cuando Pinocho está en el vientre oscuro de la ballena. el autor señala: que estaba en "una oscuridad tan negra y profunda que le parecía como si hubiese entrado de cabeza en un calamar lleno de tinta" (9). El malestar surge en el tiempo de desborde. Promesa de goce capaz de acotar lo indecible de la demanda del Otro. "su falta haría vana la vida". al decir de Lacan. Con Pinocho como lapicera y con esa tinta escribe. Como si ese fuera el único modo de anudar una estructura. Para esta segunda solución Pinocho apela. de desanudamiento. su historia de Pinocho. Colodi adulto. de anudamiento a la estructura. al mismo tiempo sirve de amarre. precaria. que es también pensable como la solución edípica. es decir de su tribulaciones infantiles. por fuera del circuito endogámico. que ayuda a estabilizar una estructura. El final puede entrar en la categoría de alegoría educativa o moral. la droga es capaz de vender la ilusión. Logran así mantener una estabilidad. Lo que puede ser tomado como la "solución" religiosa. y también promete otro allí donde hay ausencia de goce. Sin embargo el interés en la alegoría del está también en la posibilidad de pensar esas posiciones subjetivas capaces de producir una ruptura con el con el goce fálico sin producirlo con el significante del Nombre del Padre. que suele ser sufrimiento o un temor que no se soporta. aunque tengan episodios locos debidos al efecto del tóxico. Como Freud con su trabajo sobre la cocaína. La recuperación de la figura paterna. De hecho el cuento presenta en acto. La droga es capaz de acotar un goce. y de crear lazos sociales aunque sean inestables. son: sujetarlo allí en tanto que esa solución sea ofrecida o tomada como la única posible. Crea también el campo de lo "secreto". de lo clandestino. una condición nopsicótica.7 esa voz que lo aconseja pero que no le significa nada -mas que estorboacomete su itinerario aventurero. en el cuento. Lo salva del estómago de una ballena (o de un tiburón) que se lo ha tragado. que permite sostener la creencia de un lugar donde escapar y protegerse de la mirada de un Otro omnivoyeur. esa categoría en tanto logra tener un cuerpo humanizado. El muñeco de madera recobra. Esto permite salir de una situación intolerable. interesa en la medida en que no son pocas las propuestas terapéuticas que se ofrecen en la actualidad y se sostinen en ese recurso. a su valentía y coraje. Sin embargo el dato que se destaca es que a partir de salvar al padre es que Pinocho se transforma en un ser humano. de aquel que. . Incluyendo las de corte analítico. Cuando este adquiere el clima de una pesadilla poco tolerable es cuando apela a su otra "solución": necesita salvar a su padre.y también como metáfora.

la cercanía al goce fálico y su correlato: la angustia de castración. ubicando a la inhibición en el inicio de un movimiento que. un giro. Cuando la clínica de las adicciones se ve así restringida a la sola abstinencia. La droga como suplemento brinda un camino para pensar esa extraña condición de un sujeto que sin renegar de la marca paterna evade. en el doble sentido de acción y de poner en escena. por la linea de las dificultades o por la linea del movimiento. Como recordarán Lacan afirma que esos tres términos (inhibición. El término de "operación" dado al procedimiento adictivo nombra aquello que se inscribe en la dimensión del actuar. pero sin que podamos designarlo como acto. es con todo mucho mas compleja. se transforma en la clínica de la frustración: tanto como alternativa terapéutica ofrecida como por los resultados obtenidos. Esto hace que el momento de privación no pueda ser tramitado en tanto es una falta sin posibilidad de ser significada. la del Seminario de "La angustia" en la que ubica la trilogía freudiana de inhibición síntoma y angustia (12) nos permite también situar este tiempo presintomático. a diferencia del síntoma. Este. Se habla precisamente ahí de formaciones narcisistas en lugar de una formación sintomática. Son sujetos que se mantienen al borde de la diferencia de los sexos y de la carencia constitutiva de todo deseo. es la transferencia salvaje". síntoma y angustia) no son homogeneos y por lo tanto precisa ubicarlos en hileras y columnas diferentes. Dos cuestiones para destacar: en un trabajo anterior (10) remarqué que la dificultad en tramitar la angustia de castración estaba relacionada a cuando esta solo se ofrece en su cara negativa como prohibición. La segunda es que el montaje adictivo o la "operación farmakón" (11) apunta a obturar ese instante que se prolonga repitiéndose en el tiempo en el cual la castración aún no fué y la privación es intolerable. Yo leo en esto también que el pasaje de una a otra no se produce en la continuidad de una serie. por angustiante.8 La búsqueda de una apoyatura simbólica en un atributo del ser: "ser adicto". sin incluir la dimensión de promesa y de apertura al deseo. Es por eso que la otra matriz algebraica que Lacan utiliza. como el acting-out". sino que implica un salto. Es pura pérdida. La antesala del síntoma Se ha señalado ya reiteradas veces que la drogadicción como suplencia o como suplemento reemplaza a una formación sintomática aún no estructurada. precipita al sujeto en el instante de la alienación del pasaje al acto o en el tiempo de desconocimiento del acting -out sin pasar por el tiempo del . Pero el término permite ubicar a la adicción en el terreno de ese actuar. pero en principio no necesita de ustedes. es vivir con el cadaver delante de la mirada. "es el esbozo de la transferencia. Como señala Lacan en ese Seminario: "El síntoma necesita de la transferencia para ser interpretado. Es soporte pero a la vez se convierte en el principal obstáculo para una otra salida posible.

el no ver como equivalente a la inhibición que se produce bajo el predominio de la pulsión escópica (el instante de no-ver) da origen a dos efectos: en el lugar del síntoma Lacan ubica el fantasma de la omipotencia (al cual la droga ayuda a sostener). de escapar a lo intolerable de un exceso de goce. o de la impotencia y el de la emoción que nombra al no saber (o no querer saber) pueden empujar a un sujeto a un doble destino: o al sendero de precipitarse al pasaje al acto de la transferencia. en el mismo Seminario. La primera vez le salva la vida. ocultarse o bien drogarse para evitar esa mirada siempre presente. el instante de la pura negatividad de un sujeto alienado en el significante. lo rescata de ser . apoyatura del amor. en la búsqueda de la causa de su padecer (13) pasando al acto de transferir. en el campo del Otro. como parece entreverse en Pinocho. el origen del ideal. tiempo de espera. ver aquello que es imposible ver. Es lo que promete muchas veces la droga. Es interesante. El anudamiento entre el impedimento como sinónimo de no poder. que puede representar. por la fascinación de la mirada. que el lugar de la inhibición puede ser también el lugar de no querer ver (14). y al comienzo de la estrucuración fantasmática que da sostén al deseo. Las "soluciones adictivas" implican muchas veces una búsqueda. quedar investido libidinalmente por una mujer: una niña de "cabellos azules" que es a la vez un hada. el vacio. La primera es desoir la voz del grillo-conciencia. Las soluciones de Pinocho Ya las anticipé. reemplazando o antecediendo al del síntoma. También el querer ver "la voz" (l5) como aquello que marca el mas allá de la mirada. la busqueda en alcanzar un goce posible ya que fué engendrado en un puro deseo paterno. en el caso de Pinocho. apertura del tiempo de comprender. Al mismo tiempo al ser lo que obtura la falta del Otro en el campo escópico lo transforma en omnividente. No puede situar la falta. buscándose en los desfiladeros del Otro. tiempo de demora. O en aquel otro que Lacan señala. porque en esta dimensión de la matriz con que está trabajando. salvar a su padre: ubicar allí un referente y un agalma. la escanción. El acting-out da paso al duelo'. aunque resulte infructuosa. El atrapamiento pesadillesco en la primera "solución". Tiempo que el fantasma de omnipotencia trata de suturar. el mandato social. La identificación al rasgo. sin madre.9 síntoma. en la fábula. lo lleva a recurrir a la segunda de las salidas. Llamativamente los pasos no se cumplen sin antes. verse como se es. La locura en la que se puede quedar atrapado en ese momento libidinal tiene dos manifestaciones: el de querer "verse" más allá de cualquier representación o significante que lo represente. del cual hay que huir. constituyendo en él el agalma a partir del encuentro con la falta. Pero en otras.

La segunda le permite salvar a su padre y lo transforma en un ser con un cuerpo humanizado. .10 ahorcado. cuando lo rescata de la horca.Cuando el muerto llora. si el muerto llora. en esa escena reaparece el grillo. es señal de que está en vias de curación ! -dijo solemenemente el Cuervo. entre quienes se entabla este diálogo: . para concluir la escena del primer salvataje. Les leo. . Llamativamente.Lamento contradecir a mi ilustre amigo y colega -intervino el Mochuelo-. es señal de que no le gusta morir (16). Llama a dos médicos eminentes para saber si está vivo o muerto: son el Cuervo y el Mochuelo. para mi.

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