P. 1
¿CABE RECURSO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO CONTRA LA DECLARACIÓN DE LESIVIDAD

¿CABE RECURSO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO CONTRA LA DECLARACIÓN DE LESIVIDAD

|Views: 983|Likes:
Reflexiones en torno a la naturaleza de la Declaración de Lesividad de los Actos Tributarios y la posibilidad de interponer Recurso Contencioso-Administrativo contra la Declaración de Lesividad.
Reflexiones en torno a la naturaleza de la Declaración de Lesividad de los Actos Tributarios y la posibilidad de interponer Recurso Contencioso-Administrativo contra la Declaración de Lesividad.

More info:

Published by: Jokin Babaze Aizpurua on Mar 23, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOC, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/13/2014

pdf

text

original

¿CABE RECURSO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO CONTRA LA DECLARACIÓN DE LESIVIDAD DE ACTOS Y RESOLUCIONES EN MATERIA TRIBUTARIA?

¿Existe un Acto o Resolución de Declaración de Lesividad que pudiera ser hipotético objeto de un recurso contencioso-administrativo? El Procedimiento Especial de Declaración de Lesividad regulado en el art. 218 LGT, es la sucesora de lo dispuesto en el art. 159 de la antigua Ley General Tributaria 230/1963, que establecía que “Fuera de los casos previstos en los artículos 153 al 156, la Administración tributaria no podrá anular sus propios actos declarativos de derecho, y para conseguir su anulación deberá previamente declararlos lesivos para el interés público e impugnarlos en vía contencioso-administrativa, con arreglo a la Ley de dicha jurisdicción”. La Declaración de Lesividad es la vía única, salvo la nulidad de pleno derecho y la rectificación de errores, para que la Administración pueda conseguir la anulación, en perjuicio de los interesados de actos dictados por ella misma. Pero a diferencia del anterior procedimiento, no puede hacerlo directamente, sino que se limitará a declararlos lesivos para el interés público para, posteriormente, impugnarlos en vía contenciosa, siendo, pues, los Tribunales de justicia los que decidirán sobre su legalidad1 La declaración de lesividad es el procedimiento al que debe recurrir la Administración como condición o prerrequisito para necesario para proceder a la impugnación de sus propios actos que han llegado a adquirir la condición de firmeza. […] La declaración de lesividad es, pues, un procedimiento previo a la revisión propiamente dicha, que se producirá en vía contencioso-administrativa2. Así por tanto, la declaración de lesividad opera como trámite necesario para que la Administración pueda obtener del órgano judicial competente la anulación de los actos tributarios y resoluciones favorables o declarativas de derechos incluidos los que reconocen intereses legítimos. “La declaración de lesividad no implica “per se” la anulación del acto que se considera lesivo; dicho pronunciamiento anulatorio corresponde adoptarlo a la Sala de lo Contencioso-Administrativo, en la sentencia correspondiente, y, por supuesto, en la hipótesis de que admita las pretensiones de la Administración recurrente. Conviene, pues aclarar que en la revisión de oficio la Administración Pública anula, por sí misma, en cambio en el recurso contencioso-administrativo de lesividad pide al Tribunal juzgador que anule los actos administrativos, que no es lo mismo” (STS 14/03/1998). La Declaración de Lesividad tiene una doble vertiente: procesal y administrativo. Desde un punto de vista procesal, la declaración de lesividad es un requisito o presupuesto del proceso que habilita a la Administración contra un acto propio. Desde el punto de vista administrativo, la declaración de lesividad es un procedimiento especial dirigido a dictar la resolución, previa constatación de la doble lesión, que permite revisar la legalidad del acto, que permite revisar la legalidad del acto en sede contencioso-administrativa. Éste es

1

MARTÍN QUERALT, LOZANO SERRANO Y POVEDA BLANCO: “Derecho Tributario”. Aranzadi 2010. Pag. 267 2 PEREZ ROYO: “Derecho Financiero y Tributario. Parte General.” Civitas 2011. Pags. 457 et 458.

el contenido del art. 218 LGT: establecer las normas esenciales de la declaración de lesividad, sus requisitos y especialidades procedimentales en el ámbito tributario3. Y así lo hace en el art. 218 LGT, desarrollado en los arts. 7-10 RR, estableciendo una série de trámites que terminarán con la resolución que proceda, y en caso de declararse la lesividad, la remitirá junto con la copia cotejada del expediente administrativo al órgano encargado de la defensa y representación en juicio de la Administración autora del acto a fin de proceder a su posterior impugnación en vía contencioso-administrativa. Así por tanto: 1. Existe un Procedimiento Administrativo de Declaración de Lesividad 2. Existe una Resolución, la del art. 9 RR 3. Dicha Resolución pone fin Procedimiento de Declaración de Lesividad, desde el punto de vista administrativo Por lo tanto, existe una Resolución Administrativa que pone fin al Procedimiento de Declaración de Lesividad, sin perjuicio de otras formas de finalizar el Procedimiento de Declaración de Lesividad, como la caducidad o la Resolución que no declare la Lesividad. Si se cuestiona si dicha Resolución debe recibir el nombre de Declaración de Lesividad, no hay más que acudir al art. 9 RR, cuando ésta emplea la locución “en el caso de declararse la lesividad”, o, si el extraer de esto la denominación de “Declaración de Lesividad” para dicha Resolución, a los arts. 43 y 45.4 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa, al decir la primera que “cuando la propia Administración autora de algún acto pretenda demandar su anulación ante la Jurisdicción ContenciosoAdministrativa deberá, previamente, declararlo lesivo para el interés público” y la segunda, sin ningún atisbo de duda posible que “A esta demanda (refiriéndose al Recurso de Lesividad) se acompañarán en todo caso la declaración de lesividad, el expediente administrativo…”. Por lo tanto: 1. Existe una Resolución Administrativa que pone fin al Procedimiento de Declaración de Lesividad. 2. Dicha Resolución Administrativa recibe el nombre de Declaración de Lesividad. Por lo cual, podemos afirmar que, efectivamente, existe una Resolución de Declaración de Lesividad que pudiera ser hipotético objeto de un recurso contencioso-administrativo. Ahora bien, dicha Declaración de Lesividad no anulará el Acto o Resolución Declarado Lesivo, sino que la Administración deberá impugnarlo ante la Jurisdicción, lo que se sustanciará por el llamado Recurso de Lesividad del art. 45.4 de la Ley de la Jurisdicción , en el cual será la Jurisdicción quien anule o no el acto declarado lesivo. ¿Es la demanda del art. 45.4 de la Ley de la Jurisdicción un recurso contenciosoadministrativo contra la Declaración de Lesividad?

3

PEREZ TÓRRES, EUSEBIO: “Revision de Actos en Via Administrativa: Nulidad de Pleno Derecho y Declacacion de Lesividad” en ESTUDIOS SOBRE LA NUEVA LEY GENERAL TRIBUTARIA. Instituto de Estudios Fiscales 2004 pag. 914

Partiendo de la idea de que la Declaracion de Lesividad es un presupuesto procesal que habilita a la Administración contra un acto propio, en principio es difícil entender el Recurso de Lesividad como un Recurso Contencioso-Administrativo contra la Declaración de Lesividad. Pero además, esta hipótesis se tiene que tomar por definitivamente desechada a la luz de las definiciones del Recurso de Lesividad como “aquel proceso contenciosoadministrativo que tiene por objeto la pretensión de una entidad administrativa por la que se solicita del órgano jurisdiccional la revocación de un acto de la misma” o “el proceso administrativo especial, promovido por un sujeto jurídico administrativo, en demanda de que se revoque un acto administrativo anterior de aquel mismo sujeto público”, que en todo caso podrían mejorar con la simple sustitución del término “revocación” por el de “anulación”, ya que el primero es enormemente equívoco y comprende figuras muy diversas y el recurso de lesividad lo que pretende es la anulacion de un acto administrativo en el que concurren las circunstancias de lesionar los intereses administrativos y de infringir el ordenamiento jurídico4, de modo que nada nos puede hacer pensar que el Recurso de Lesividad sea un Recurso Contencioso-Administrativo contra la Declaración de Lesividad, toda vez que la pretensión de la Administración al presentar el Recurso de Lesividad es la anulación del Acto o Resolución que se ha declarado Lesivo, sin perjuicio de que el expediente deba comprender no solo el concluido a través de la resolución recurrida sino también los trámites que culminen con la declaración de lesividad5. Por lo tanto, podemos afirmar que la demanda del art. 45.4 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa no es un recurso contencioso-administrativo contra la Declaración de Lesividad. ¿Si la demanda del art. 45.4 de la Ley de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa no es un recurso contencioso-administrativo contra la Declaración de Lesividad, sigue teniendo el particular la potestad de interponer recurso contencioso-administrativo contra la Declaración de Lesividad? Por la naturaleza de la declaración de lesividad, como acto tendente a posibilitar el acceso a la jurisdicción contencioso-administrativa a la propia Administración autora del acto, no tiene excesivo sentido hablar de la impugnabilidad de este acto. Así lo declaraba la STS de 29 de abril de 2004 (RJ 2004, 3292) según el cual “el acuerdo que declara la lesividad de un acto administrativo no es susceptible de impugnación toda vez que la declaración de lesividad es tan solo un presupuesto procesal o trámite previo para que la Administración pueda interponer recurso contencioso-administrativo”. Y en el mismo sentido se expresa la STS de 18 de julio de 2000 (RJ 2001, 4627) La Declaración de lesividad se formula para acudir a los órganos jurisdiccionales. Y si alguien pretendiera discutir la procedencia en Derecho de esa declaración, si tuviera efectivamente legitimación para ello, sería emplazado al efecto y podría hacerse oír en el proceso posterior, oponiéndose a la anulación del acto impugnado. Así lo señala la STS de 23 de abril de 2004 (RJ 2004, 2649)6.
4

ESCUIN PALOP, VICENTE: “El Recurso contencioso administrativo de lesividad”. Ed. Civitas 2004. pags 16 y 17 5 “Comentarios a la Ley de la Jurisdiccion Contencioso-Administrativa de 1998”. Art. 45.Aranzadi 2010 6 “Comentarios a la Ley de la Jurisdiccion Contencioso-Administrativa de 1998”. Art 43. Aranzadi 2010

Conclusión Como conclusión, podemos decir que: 1. La Declaración de Lesividad regulada en el art. 218 LGT y 7 a 9 RR es un requisito para acudir a la Jurisdicción solicitando la anulación de un acto firme, de acuerdo con los arts. 43 y 45.4 de la Ley de la Jurisdicción ContenciosoAdministrativa. 2. Dicha Declaración de Lesividad es una Resolución que pone fin al Procedimiento de Declaración de Lesividad. 3. La demanda que dé comienzo al proceso Contencioso-Administrativo es un Recurso contra el Acto o Resolución declarado Lesivo, y no contra la Declaración de Lesividad. 4. Los particulares no pueden interponer Recurso Contencioso-Administrativo contra la Declaración de Lesividad por parte del órgano competente. Con lo cual, y respondiendo a la pregunta que se planteaba como encabezamiento de esta redacción: NO CABE RECURSO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO CONTRA LA
DECLARACIÓN DE LESIVIDAD DE ACTOS Y RESOLUCIONES EN MATERIA TRIBUTARIA.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->