P. 1
EMPIRISMO[1]

EMPIRISMO[1]

|Views: 51|Likes:
Publicado porestefanyaaron

More info:

Categories:Topics, Art & Design
Published by: estefanyaaron on Mar 19, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as DOCX, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

01/18/2013

pdf

text

original

EMPIRISMO-DUALISMO-MANITEISMO El empirismo es una teoría filosófica que enfatiza el papel de la experiencia, ligada a la percepción sensorial, en la formación

del conocimiento. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de todo conocimiento, no sólo en cuanto a su origen sino también en cuanto a su contenido. Se parte del mundo sensible para formar los conceptos y éstos encuentran en lo sensible su justificación y su limitación. El término «empirismo» proviene del griego έμπειρία, cuya traducción al latín es experientia, de donde deriva la palabra experiencia. El empirismo, bajo ese nombre, surge en la Edad Moderna como fruto maduro de una tendencia filosófica que se desarrolla sobre todo en el Reino Unido desde la Baja Edad Media. Suele considerarse en contraposición al llamado racionalismo, más característico de la filosofía continental. Hoy en día la oposición empirismo-racionalismo, como la distinción analíticosintético, no suele entenderse de un modo tajante, como lo fue en tiempos anteriores, y más bien una u otra postura obedece a cuestiones metodológicas y heurísticas o de actitudes vitales más que a principios filosóficos fundamentales. Respecto del problema de los universales, los empiristas suelen simpatizar y continuar con la crítica nominalista iniciada en la Baja Edad Media. En la Antigüedad clásica, lo empírico se refería al conocimiento que los médicos, arquitectos, artistas y artesanos en general obtenían a través de su experiencia dirigida hacia lo útil y técnico, en contraposición al conocimiento teórico concebido como contemplación de la verdad al margen de cualquier utilidad.1 [editar] Historia Antiguas formas de empirismo incluyen las labores epistemológicas de Buda en oriente.2 Sin embargo, aquí se considera la evolución de las actitudes filosóficas occidentales. [editar] Edad Antigua En la Antigüedad clásica existía una clara separación entre:
 

El conocimiento por la experiencia y su resultado: la técnica y el trabajo productivo. Lo que se ha entendido históricamente como "artes" y "oficios".3 El ideal del conocimiento teórico que comprende dos ámbitos: o La ciencia: Entendida ésta como un conocimiento universal y necesario. Trata del saber de las últimas causas y de los primeros principios, lo que hoy se entendería como el fundamento de la realidad, la metafísica.4 5 o La praxis: Como ideal del conocimiento práctico que dirige la acción hacia el logro del bien y la felicidad, que a su vez se desenvuelve en dos ámbitos:  La consecución del bien individual, la felicidad como Ética  La consecución del bien común social, la política.

En la Antigüedad clásica el conocimiento teórico y práctico, como saber universal y necesario, ideal del «saber» es independiente de la experiencia,6 y constituye la Sabiduría. La máxima expresión como conocimiento de la verdad, como ciencia, es la Metafísica7 y el modelo ideal de vida el más cercano posible a la felicidad, como ética, constituyen el ideal del sabio. Esta separación del conocimiento y la acción práctica respecto a la producción de bienes materiales responde a una tradición aristocrática y guerrera de la nobleza o clase dominante. Las artes y los oficios eran propios de esclavos o comerciantes, pero la «sabiduría» (filosofía) era lo propio de la nobleza y de los hombres libres.8 En la Atenas clásica ya apareció una doble actitud de pensamiento que se va a mantener a lo largo de toda la Historia de la filosofía en occidente y que hoy caracterizamos básicamente como racionalismo y empirismo. En realidad responden a dos actitudes y modos de concebir la función del pensamiento y el sentido de la vida. Los primeros en mantener una actitud claramente empirista fueron los sofistas quienes negaron las especulaciones racionalistas sobre el mundo natural común a sus predecesores, presocráticos y, sobre todo, Platón; por el contrario se

preocuparon "en tan relativas entidades como el hombre y la sociedad". 9 10 El valor de la verdad queda restringido al valor concreto de la experiencia y el ejercicio del poder, bien sea individual (moral) o social (política). Este empirismo se interesa por la retórica en el dominio del lenguaje como instrumento esencial para la vida política ateniense y el ejercicio del poder.11 [editar] Aristóteles

Aristóteles proclamó la importancia de la inducción basada en la experiencia. Tal vez sea Aristóteles quien mejor expresó el valor del conocimiento de la experiencia, por más que lo considerara sometido al supremo valor de lo teórico. En su Metafísica (982b 11-32), Aristóteles concibe al conocimiento como un proceso:
  

Se parte de lo común con los animales dotados de sensación y memoria y, por tanto, con experiencia; es la acumulación de experiencia lo que a los hombres hace «expertos». Más perfecto es el conocimiento de dicha experiencia unida a la reflexión, lo que convierte a los hombres en “artesanos”; lo que hoy denominaríamos técnicos (médicos, arquitectos, estrategas, etc.) La perfección de la función racional humana se manifiesta en la suprema facultad de elevarse a los fundamentos de dichos conocimientos a través de las causas hasta los primeros principios; es en esto en lo que el hombre se asemeja a los dioses, el saber de una Ciencia primera, entendida hasta el siglo XVIII como Metafísica. Esto solo es posible en la medida en que una sociedad tiene asegurados los bienes materiales, y por tanto puede dedicar a los «hombres libres» a la «inutilidad» del pensamiento en búsqueda de la verdad de la ciencia.12

De suerte que, si filosofaron para huir de la ignorancia, es claro que buscaban el saber en busca del conocimiento, y no por ninguna utilidad. Y así lo atestigua lo ocurrido. Pues esta disciplina comenzó a buscarse cuando ya existían casi todas las cosas necesarias y las relativas al descanso y al ornato de la vida. Es, pues, evidente que no la buscamos por ninguna utilidad sino que así como llamamos hombre libre al que es para sí mismo y no para otro, así consideramos a ésta como la única ciencia libre, pues ésta sola es para sí misma. Por eso también su posesión podría con justicia ser considerada impropia del hombre. Pues la naturaleza humana es esclava en muchos aspectos; de suerte que según Simónides, «sólo un Dios puede tener tal privilegio, aunque es indigno de un varón buscar la ciencia a Él proporcionada.» Aristóteles, Metafísica, 982b 11-32 Aristóteles es propiamente un filósofo de tipo racionalista como no podía ser menos en un discípulo aventajado de Platón; admite un conocimiento metafísico del ente en cuanto tal; es el fundador de un sistema lógico que garantiza que, si se parte de verdades y se razona correctamente, se llegará a nuevas verdades,13 tal como define la forma argumentativa por excelencia, el silogismo, partiendo de la capacidad del entendimiento para llegar al conocimiento verdadero e intuitivo de los principios y la intuición de las esencias como formas sustanciales de las cosas.

Sin embargo, Aristóteles también es el primero que reflexiona sobre el valor del conocimiento por la experiencia y los razonamientos inductivos, es decir al conocimiento científico como «observación de la naturaleza»: biología, medicina, etc.14 [editar] Helenismo greco-romano La influencia de los artesanos en la elaboración de teorías, o mejor dicho normas generales, más o menos científicas para la práctica de la construcción, la agricultura, la navegación, la medicina, etc., siempre estuvo presente, sobre todo en el helenismo, Alejandría y durante el Imperio romano donde las «artes» tuvieron una importancia enorme en las construcciones civiles, no solo en las ciudades, sino en la construcción de carreteras, puentes y obras hidráulicas. Hipócrates de Cos, (siglo V a. C.) pasa por ser el padre de la medicina, por el cambio de orientación que hasta entonces tenía la tradición sobre todo egipcia, ligada a la magia y a lo sagrado. Es el primero que elabora una teoría general sobre lo que es la salud y la enfermedad en relación con un concepto determinado de hombre. Son nombres relevantes de la cultura clásica, además de los citados: Arquímedes, siglo III a. C., un auténtico teórico y práctico de la lógica empírica,15 Vitrubio, siglo I a. C., el primero en hacer un tratado de arquitectura y urbanismo y en medicina Galeno, siglo II d. C. [editar] Los conceptos y la experiencia

Epicuro (siglo IV a. C.) fue el filósofo griego fundador del epicureísmo. Los griegos separaron el conocimiento de la razón, que conoce por conceptos aplicables a multitud de objetos como conocimiento universal, del mero conocimiento de la experiencia que conoce por los sentidos únicamente lo individual y concreto. Cómo se entienda qué son los conceptos y su relación con lo sensible y ambos en su relación con la realidad es el fundamento de estas dos actitudes que consideramos los antecedentes del racionalismo y el empirismo.

En la medida en que tales conceptos representan la "esencia" inmutable de las cosas, las formas de la sustancia, el conocimiento adquiere un sentido Universal y necesario, y por ello es un conocimiento objetivo y hace posible el conocimiento científico. Tal es el fundamento de la actitud racionalista. El lenguaje, entonces, en la medida en que es capaz de representar los conceptos como verdaderos en un lenguaje “apofántico”, como decía Aristóteles, manifiesta en su contenido fielmente la realidad como verdad. En la medida en que el concepto esté más cercano y dependa más de la experiencia sensible, el conocimiento ofrece únicamente un conocimiento cuya verdad descansa en el caso individual y concreto y está sujeta a la subjetividad del

individuo que tiene la experiencia. Los conceptos y su referente en el lenguaje, las palabras, son algo convencional, generalizaciones de la experiencia individual compartida con los miembros de una sociedad cultural que hace posible la comunicación mediante el lenguaje. Los conceptos para el empirismo no son una garantía de conocimiento objetivo y por tanto la ciencia tiene solamente un valor relativo y justificado en la generalización de las experiencias comunes, convencionalmente representadas en los conceptos y el lenguaje. «El hombre es la medida de todas las cosas», es la frase que viene a resumir esta tendencia. Se atribuye a Protágoras uno de los notables sofistas con quien Sócrates, (Platón), sostiene controversia. Nombre que queda históricamente consagrado por dar título a uno de los más conocidos “Diálogos” de Platón.16 La tradición más racionalista está representada por el pensamiento metafísico griego y la tradición más ligada a la tradición cristiana en Occidente: los presocráticos, Pitágoras, Platón y Aristóteles y sobre todo el platonismo y el neoplatonismo, pues en último término este pensamiento remite a un primer principio, que los cristianos refieren a Dios. La tradición más empirista está representada por los sofistas y los escépticos, pero cada escuela (Estoicismo, Cinismo, Epicureísmo, Pirronismo) y cada momento histórico tiene sus respectivos representantes con diversos matices más o menos cercanos al empirismo o al racionalismo. Ptolomeo, el creador de la concepción geocéntrica del universo, representa un ejemplo interesante del empirismo en la antigüedad. Heredero de la concepción del Universo dada por Platón y Aristóteles, su método de trabajo difirió notablemente del de éstos, pues mientras Platón y Aristóteles dan una cosmovisión del Universo, Ptolomeo es un empirista. Su trabajo consistió en estudiar la gran cantidad de datos existentes sobre el movimiento de los planetas con el fin de construir un modelo geométrico que explicase dichas posiciones en el pasado y fuese capaz de predecir sus posiciones futuras. [editar] Edad Media En Occidente la caída del Imperio romano deja todo el saber refugiado en los monasterios y queda restringido prácticamente al control y poder de la Iglesia. El pensamiento cristiano adoptó durante la antigüedad y toda la Alta Edad Media el platonismo y neoplatonismo por ser el pensamiento que mejor se adaptaba a su creencia en un Dios único y creador del mundo conforme a unas Ideas (Divina Providencia), y concedía un sentido trascendente a la vida del ser humano, con otra vida que ha de ser juzgada por Dios. A partir del siglo XI, por medio de los árabes se recupera el aristotelismo en occidente. Son pensadores importantes en este proceso Alkindi, Avicena,17 18 Averroes,19 20 Alhazen, Avempace y de especial trascendencia cultural la Escuela de Traductores de Toledo. La polémica suscitada en la Universidad de París por Roscelino y Pedro Abelardo sobre la realidad de los conceptos universales supuso un nuevo interés por las cuestiones lógicas y en lo que va a constituir el nominalismo, una de las cuestiones que mayor influencia va a tener en la «valoración de la experiencia». Esta revalorización de la experiencia y la «importancia del conocimiento individual» se producen a partir del siglo XIII, sobre todo por la orden franciscana y la Universidad de Oxford. Los franciscanos subrayan la importancia de lo individual, y valoran la experiencia del mundo como valor del conocimiento en cuanto tal, que no impide sino que ilumina y acerca el sentido de la vida hacia Dios reconociendo el valor del conocimiento de la Naturaleza como obra de Dios. Los pensadores más significativos de esta corriente son Roger Bacon, Duns Scoto, y sobre todo Guillermo de Ockham. En contraposición los dominicos (Universidad de París) subrayaron un realismo moderado, manteniendo la importancia de los universales; Tomás de Aquino.21 dominico, promueve un aristotelismo cristiano que tanta influencia ha tenido en la historia de la Iglesia. [editar] El nominalismo y la «navaja de Ockham». Crítica de la teoría aristotélica del movimiento

El llamado nominalismo supone un sentido crítico sobre el valor de los conceptos, y el sentido del lenguaje. Frente a los argumentos aristotélicos clásicos «cualitativos» o esenciales, y el mundo de las «entidades» que se introducen como conceptos en dichos argumentos,22 Ockham establece un principio que ha pasado a la historia como la navaja de Ockham o principio de parsimonia: «Non sunt multiplicanda entia sine necessitate» (no se han de multiplicar las entidades sin necesidad), o lo que equivale a valorar las explicaciones más sencillas y cercanas a la experiencia, antes que recurrir a especulaciones arbitrarias e imaginativas. Por otro lado, en París, Nicolás de Oresme critica la teoría del movimiento aristotélica y mediante relación de cantidades mediante tablas,23 se estudia el movimiento relacionando los espacios recorridos y el tiempo que se tarda en recorrer dicho espacio, intuyendo el concepto de velocidad y aceleración, tan importante para establecer las condiciones experimentales del movimiento; clasifican éstos como, "uniforme", "disforme" y "uniformemente disforme". Y es el antecedente más próximo al estudio del movimiento mediante «cantidades relacionadas matemáticamente», fundamento del progreso de la ciencia del siglo XVI y XVII y del concepto de análisis matemático. Jean Buridan y su «teoría del impetus» analiza el «momentum» o permanencia del movimiento después de que haya actuado la causa que lo produce, como ocurre en el caso de los proyectiles.24 Es el antecedente más importante de lo que en la ciencia moderna va a ser el principio de inercia. [editar] Renacimiento

El paso al heliocentrismo por la revolución de Copérnico fue determinante para desplazar definitivamente la física «cualitativa» aristotélica y avanzar hacia una ciencia física «cuantitativa», fuertemente apoyada en la medición y las matemáticas. Los grandes descubrimientos, (brújula, pólvora, imprenta, las Indias occidentales), han ensanchado enormemente el mundo conocido hasta entonces y los modos de organización social y la transmisión de la cultura a través de los libros. Este proceso renovador avanza de manera espectacular en el Renacimiento, siendo de especial importancia la sustitución del ábaco por el algoritmo en las operaciones esenciales para el cálculo. Esto se hace posible tras la aportación árabe del sistema de numeración decimal, introduciendo el cero, ya conocido en la India y por los mayas, y los grafos numéricos actuales, que hicieron posible confeccionar tablas de operaciones aritméticas y sobre todo ampliar los campos del cálculo, esencial para el comercio que en esta época cultiva la burguesía de las ciudades.25 El saber se independiza en las ciudades del control de la Iglesia y a través de la influencia de artistas y artesanos, sobre todo la arquitectura para las nuevas construcciones de las ciudades y la metalurgia esencial para las nuevas «artes de la guerra» por la aplicación de la pólvora. La experiencia como fuente de conocimiento adquiere un valor social que hasta entonces no había tenido.26 El hecho del descubrimiento de las «Indias Occidentales» plantea el tema de la redondez de la tierra a la vez que el heliocentrismo27 toma cuerpo de hipótesis científica con el libro de Copérnico. El heliocentrismo pone en cuestión y profundiza la crisis de la concepción medieval del mundo y la física aristotélica.

El poder social de la nobleza va a ir pasando a una clase social nueva, la burguesía, y a encontrar un nuevo fundamento en el dinero. Dinero al que tienen que recurrir los reyes mediante el préstamo de los banqueros para mantener un ejército basado en la pólvora y no en las «armas de los caballeros». El cambio de mentalidad que supuso el Renacimiento, el Humanismo, no acepta el «argumento de autoridad», y tanto los artistas como los investigadores y pensadores reclaman libertad, lo que facilitó en gran manera el hecho de valorar la experiencia y la experimentación como fuente de conocimiento. El conocimiento adquiere con esto un valor nuevo: «conocer para dominar la naturaleza». Leonardo da Vinci no pudo ir a la universidad por ser hijo ilegítimo, por lo que a veces era tratado, por algunos, de «inculto» por no saber latín: Soy completamente consciente de que hay gente presuntuosa que cree tener razón en desacreditarme por no ser un hombre culto ¡Qué locos! [...] No saben que mis materiales tienen más valor porque derivan de la experiencia antes que de las palabras de otros, y la experiencia es la maestra de quienes han escrito con acierto. Leonardo da Vinci, Códice Atlántico, folio 327v. Hablar del Renacimiento es hablar de Leonardo da Vinci28 Miguel Ángel, etc. que si no fueron específicamente científicos significaron la apertura del espíritu hacia nuevos conceptos. Luis Vives, Erasmo, etc. significaron la superación del criterio de Autoridad que tanto limitaba el horizonte del conocimiento en su dependencia de la fe y de una Autoridad como la Iglesia que controlaba cualquier desviación de lo «establecido».29 [editar] Edad Moderna

René Descartes, padre del racionalismo moderno. La filosofía aristotélica tradicional entra profundamente en crisis a partir de la teoría heliocéntrica del universo y de los progresos que la ciencia está obteniendo aplicando métodos nuevos de investigación. De especial relevancia es el método «resolutivo-compositivo» de Galileo.30 La ciencia intenta «descubrir las leyes que rigen la naturaleza para dominarla». ¿Cómo es posible llegar a conocer desde la experiencia las leyes generales del comportamiento de la naturaleza?
 

Dos modelos de método de investigación: Francis Bacon y Descartes Dos modelos de pensamiento filosófico y valoración del conocimiento: Racionalismo y Empirismo propiamente dichos.

Es en este campo filosófico de oposición racionalismo-empirismo en el que frecuentemente se sitúa el empirismo en cuanto tal. Se restringe incluso al titulado «empirismo inglés» (Francis Bacon, Hobbes, Locke, Berkeley, Hume), en oposición al «racionalismo continental» (Descartes, Malebranche, Spinoza, Leibniz, Christian Wolff).

En esta oposición el problema se viene a reducir a la admisión de la existencia o no existencia de las ideas innatas. Según Descartes el entendimiento se funda en intuiciones evidentes puestas por Dios en la naturaleza humana, como ideas innatas o principios del pensar,31 a partir de las cuales es posible establecer unas relaciones lógicas entre las ideas recibidas de la experiencia.32 Este modo de pensar relacionando ideas mediante el análisis ha dado enormes frutos en el progreso habido durante los últimos años en el cálculo matemático para el descubrimiento y descripción de las leyes de la naturaleza y sus aplicaciones a la ciencia empírica, la Física como ciencia moderna y la astronomía sobre todo. Tras el desarrollo del cálculo habido ya en el Renacimiento, y el desarrollo del álgebra por Simon Stevin, François Viète, Gerolamo Cardano y otros, se hace posible el cálculo del movimiento de los proyectiles por Tartaglia; del movimiento de caída de los «graves» Galileo; el estudio de la variación de presión por la altura Torricelli; el estudio de las presiones y el descubrimiento de la prensa hidráulica y cálculo de probabilidades Pascal; la predicción del movimiento de los planetas Kepler. Y la culminación de este proceso se da en el seno del racionalismo con el propio Descartes, Pascal, Leibniz y Newton. Estos dos últimos, con el descubrimiento del cálculo infinitesimal, abrieron enormes perspectivas en la matematización y cálculo de funciones continuas aplicables a tantos procesos de cambio continuo en la naturaleza, siendo finalmente la obra de Newton todo un compendio de lo que vino a significar la ciencia física durante los siguientes siglos. Sobre el modelo de este proceso de reflexión matemática Descartes propone su método de investigación científica; una ciencia que garantiza la verdad por la sucesión de evidencias con certeza que se establecen siguiendo las reglas del método.33 Estas verdades así establecidas se corresponden con la realidad del mundo porque una de las principales ideas innatas es la idea de Dios como ser Perfecto y Bueno, que no puede engañarse ni engañarnos.34 Son los racionalistas principales: Descartes, Spinoza, Malebranche, Leibniz,35 Wolff, Pascal y el grupo de Port Royal en Francia. [editar] El empirismo inglés

John Locke (1632-1704), el más influente empirista inglés. John Locke responde al racionalismo continental, defendido por René Descartes, escribiendo a finales del siglo XVII Ensayo sobre el entendimiento humano (1689). El único conocimiento que los humanos pueden poseer es el conocimiento a posteriori (el conocimiento basado en la experiencia). Es famosa su proposición de que la mente humana es una Tabula rasa u hoja en blanco, en la cual se escriben las experiencias derivadas de impresiones sensoriales a medida que la vida de una persona prosigue.

Hay dos fuentes de nuestras ideas: sensación (provenientes de los sentidos) y reflexión (provenientes de las operaciones mentales: pensamientos, memorias...), en ambas se hace una distinción entre ideas simples y complejas. Las ideas simples son creadas de un modo pasivo en la mente, luego de obtenerlas mediante la sensación. Por el contrario, las ideas complejas se crean después de la combinación, comparación o abstracción de las ideas simples. Por ejemplo la idea de un cuerno al igual que la de un caballo son ambas ideas simples, pero al juntarse para representar a un unicornio se convierten en una idea compleja.36 De acuerdo con Locke, nuestro conocimiento de las cosas es una percepción de ideas, que están en acuerdo o desacuerdo unas con otras según unas leyes de asociación de ideas. Pero considerar la idea de «sustancia» o la idea de «causa» como una «idea compleja» modifica completamente el fundamento de toda la filosofía tradicional basada en la «sustancia» como «sujeto» y la «causalidad» como «explicación del cambio o movimiento»37 Una generación después, el obispo irlandés George Berkeley (1685-1753) determinó que el punto de vista de Locke abre la puerta para un eventual ateísmo. Ideó un empirismo extremo, metafísico, en el cual los objetos existen si son percibidos Esse est percipi (ser es ser percibido) de modo que un objeto siempre es percibido; porque si ningún humano lo percibiera Dios sería la entidad encargada de percibirlo. La percepción en cualquier caso es el fundamento del ser. Tales ideas más que empíricas responden a un sentido idealista.38 39 40

David Hume (1711-1776) sostuvo un empirismo que derivó en escepticismo. Por otra parte, David Hume reduce todo conocimiento, en cuanto tal, a «impresiones» e «ideas». 41 Admite dos tipos de verdades: «verdades de hecho»42 y «relación de ideas»43 Toda idea ha de poder ser reducida a una impresión correspondiente. Cuando una idea surge de la relación entre ideas, su contenido de realidad ha de depender de las impresiones que la motivan. Si no encontramos dichas impresiones se debe rechazar como producto de la mera imaginación sin contenido de realidad alguno. Tal ocurre con la idea de sustancia y la idea de causa.44 Un conjunto de impresiones generan una asociación de ideas respecto a un hecho y un juicio al respecto. Un asesinato, por ejemplo, no es ni puede ser reducido a una impresión45 Es una relación de ideas: La idea del hecho de matar a un hombre (recuerdo de una impresión) junto con la idea del "desagrado que produce" en la conciencia como impresión interna queda asociada en una nueva idea: "asesinato" como idea que expresa un juicio moral relativo al rechazo de la asociación de las dos impresiones: El asesinato es algo "malo" como apreciación subjetiva moral pero no tiene contenido de conocimiento verdadero o falso. De igual manera la noción de causa no puede ser reducida a una impresión; surge de la relación entre ideas. ¿Cuál es la relación que une a dos ideas como causa?. Para Hume es evidente que la relación causal se establece bajo el punto de vista de "una sucesión constante de impresiones" que generan en el hombre un «hábito» o «costumbre». A la impresión de poner un cacharro con agua en el fuego siempre se sigue que el agua se caliente. Es la conciencia la que asocia estas dos impresiones sucesivas como ideas (el hecho de poner el agua al fuego, y que le suceda el hecho de que se caliente). Esta asociación constituye una nueva idea, la idea de causa, cuyo fundamento es la expectativa de que "el hecho de

que hasta ahora me ha sucedido que siempre que pongo un cacharro con agua al fuego ésta se calienta" me permite afirmar: "El fuego calienta el agua"; es decir el fuego es la causa de que el agua se caliente. Pero no podemos encontrar ninguna impresión que tenga relación directa con la idea de causa. Y el contenido de realidad de una idea solamente tiene sentido en referencia a la impresión de la que se derive. La idea de causa, pues, es algo meramente subjetivo, resultado de la asociación de la mente de dos impresiones sucesivas cuya conexión no aparece como evidencia.

EMPIRISMO La filosofía empirista llevó a cabo una saludable autocrítica de la razón, delimitó sus límites y restringió sus posibilidades asentándola en el ámbito de la experiencia. Historia. El empirismo es una corriente filosófica opuesta al racionalismo que surge en Inglaterra en el siglo XVII y que se extiende durante el siglo XVIII y cuyos máximos representantes son J. Locke (1632-1704), J. Berkeley (1685-1753) y D. Hume (17111776). En un sentido bastante general, se denomina empirismo a toda teoría que considere que la experiencia es el origen del conocimiento, pero no su límite. Esta postura ha sido mantenida por numerosos filósofos, como por ejemplo, Aristóteles (384322 a.C.), Epicuro (341-272 a.C.), los estoicos (S.IV a. C. - S.II d.C.), Tomás de Aquino (1224-1274) y Ockham (1295-1350). Sin embargo, en un sentido estricto, el empirismo propiamente dicho hace relación a las teorías filosóficas creadas por las corrientes antes mencionadas. Tras el siglo XVII su influencia se deja notar tanto en el campo de la filosofía política como en el de la teoría del conocimiento. En el primero, el liberalismo de Locke influye en los ilustrados alentando los principios de las revoluciones americana y francesa; su división de poderes influirá en Motesquieu y su principio de igualdad impulsará el reconocimiento paulatino de los Derechos Humanos. En teoría del conocimiento o epistemología, las ideas de Hume influirán en Kant, el empirismo en general influirá en el positivismo del siglo XIX y en el neopositivismo o positivismo lógico y la filosofía del lenguaje del siglo XX. Los caracteres fundamentales del empirismo podrían resumirse en las siguientes tesis. 1. Subjetivismo del conocimiento. En este punto, empiristas y racionalistas coinciden al afirmar que, para conocer el mundo se ha de partir del propio sujeto, no de la realidad en sí. La mente no puede conocer las cosas más que a partir de las ideas que tiene sobre ellas. Por lo tanto, si lo primero en el orden del conocimiento son las ideas, éstas habrán de tener un origen distinto a la propia mente (tesis racionalista). Su validez objetiva le vendrá de las cosas mismas. 2. La experiencia como única fuente del conocimiento. El origen del conocimiento es la experiencia, entendiendo por ella la percepción de los objetos sensibles externos (las cosas) y las operaciones internas de la mente (emociones, sensaciones, etc.). Así pues, para los empiristas, el único criterio de verdad es la experiencia sensible. 3. Negación de las ideas innatas de los racionalistas. Si todo conocimiento ha de provenir de la experiencia esto supone que habrá de ser adquirido. La mente no posee contenido alguno (ideas innatas), sino que es como una "tabla rasa", un receptáculo vacío que debe "llenarse" a partir de la experiencia y el aprendizaje. 4. El conocimiento humano es limitado: la experiencia es su límite. Esta postura es radicalmente opuesta a la de los racionalistas, para los que la razón, utilizando un método adecuado, no tiene límites y podría llegar a conocerlo todo. Los empiristas restringen la capacidad de la mente humana: la experiencia es su

límite, y más allá de ella no es lícito ir si no queremos caer en el error, atribuyéndole a todo lo que no ha sido "experimentado" una realidad y existencia objetiva. 5. Negación del valor objetivo de los conceptos universales. Los empiristas aceptarán el postulado nominalista de que los conceptos universales no hacen referencia a ninguna realidad en sí (objetiva), sino que son meros nombres que designan a un conjunto de ideas particulares o "percepciones" simples que se encuentran vinculadas entre sí. Cualquier idea compleja ha de ser explicada por combinación y mezcla de ideas simples. Los universales o conceptos generales son sólo designaciones de estas combinaciones más o menos "estables" de ideas simples. 6. El método experimental y la ciencia empírica. El interés por hallar un método adecuado para dirigir el pensamiento fue uno de los intereses principales tanto del racionalismo como del empirismo. La diferencia entre ambos estriba en que, si para los racionalistas el modelo ideal de método era matemático y deductivo, para los empiristas debía ser experimental e inductivo, similar al que utilizó Newton en el campo de la física, y que tan excelentes resultados había dado. La ciencia no puede basarse en hipótesis o presupuestos no contrastados con la experiencia. La validez de las teorías científicas depende de su verificación empírica. Salvo en las matemáticas, que no versan sobre hechos, sino sobre nuestras propias ideas y sus leyes de asociación, las ciencias de los fenómenos naturales (física, geografía, biología, etc.) deben evitar cualquier supuesto u hipótesis metafísica, así como rechazar el método matemático deductivo. El error cometido por los racionalistas consistió en tratar de igual forma y bajo el mismo método a todas las ciencias, sin distinguir si se referían a hechos de la experiencia (cuestiones de hecho) o a un simple proceder de la mente (relaciones de ideas). El tiempo, no obstante, dio la razón a los empiristas, pues a partir del siglo XVIII la física se independizó de la metafísica que, después de la crítica kantiana, dejará de considerarse una ciencia. La filosofía empirista, pese a restringir el poder de la razón, sirvió de sana autocrítica respecto a nuestros límites y posibilidades racionales. 7. Los predicados como bueno o malo no se dan en la experiencia. Conocemos las cosas y sus cualidades físicas pero las cualidades morales o estéticas no pueden percibirse, no tienen valor cognoscitivo sino que la guía para la vida humana es el sentimiento.

1.- EL EMPIRISMO Definición de empirismo: EL EMPIRISMO es la tendencia filosófica que considera la EXPERIENCIA como criterio o NORMA DE VERDAD EN EL CONOCIMIENTO. Como tal se refiere a la EXPERIENCIA (del gr. empiria) en su segundo significado: - no es "participación personal en situaciones repetibles" (con significado personal y subjetivo) ; - sino que la experiencia repetida de de ciertas situaciones nos ofrece un criterio (objetivo e impersonal) para conocer las cosas (o las situaciones). El empirismo se caracteriza por dos aspectos fundamentales: a)NIEGA LA ABSOLUTIZACIÓN DE LA VERDAD o, como mínimo niega que la verdad absoluta sea accesible al hombre. b)Reconoce que TODA VERDAD DEBE SER PUESTA A PRUEBA y, a partir de la experiencia, puede eventualmente ser modificada, corregida o abandonada.

NO SE OPONE de ninguna manera A LA RAZÓN, pero niega la pretensión de establecer VERDADES NECESARIAS, es decir, verdades que valgan de una manera tan absoluta que se haga innecesaria, absurda o contradictoria su verificación o su control. La mayor parte del tiempo actuamos o pensamos de manera empírica. Esperamos que sucedan las cosas más por hábito o costumbre que por razonamiento científico. En este sentido, el EMPIRISMO se contrapone al RACIONALISMO.

I.

El empirismo es una doctrina filosófica que se desarrollo en los siglos XVII y XVII contraponiéndose al racionalismo, con el fin de concretar, el origen del conocimiento, realizando descripciones fenomenológicas del mismo, para encontrar los elementos que la constituyen. Tal fin intentan encontrar sus representantes: John Locke, quien pone como principio de todo conocimiento a la experiencia, además, que rechaza las ideas innatas y hace una comparación del espíritu como una tabula rasa, encontrando el origen del conocimiento en la sensación y la reflexión; George Berkeley, dice que el origen del conocimiento es la como vivencia de la realidad. Es decir todas las ideas son concretas y provienen de los sentidos externos, de los sentidos internos y de la creación imaginativo – fantasiosa; David Hume, señala como único fundamento de la ciencia y origen del conocimiento por medio de la experiencia, el hábito, la costumbre, la asociación de ideas, ya que la causalidad y la sustancia son meras ficciones; Francisco Bacon, realiza sus estudios utilizando el método inductivo en la observación desplazando el deductivo aristotélico, propone coleccionar y organizar los hechos que la experiencia nos brinda a fin de ascender a los axiomas y principios , por medio de la inducción.

II.

INTRODUCCIÓN El empirismo considera a la experiencia como única fuente válida del conocimiento en el contacto de los sentidos con las cosas. Son los sentidos los que, al ponerse en contacto con las cosas capturan las formas con que las cosa impresionan, formas que juzgándola por el lado del objeto, son las de su existencia, por el lado del sujeto, las impresiones son el material que es transmitido hasta los centros superiores donde se convierten no solo en percepciones, sino en ideas generales o conceptos.

III. IV.

EL EMPIRISMO. PRINCIPALES REPRESENTANTES. 1. Nació en las cercanías de Bristol, Inglaterra y realizó estudios en Oxford encaminados a la profesión de clérigos, propósito que abandonó más tarde para dedicarse a la medicina y alas ciencias naturales. Ligado al conde Schafterbury como médico de su hijo y nieto, se vio arrastrado a los vaivenes de una política que lo llevó hasta el destierro en Holanda y murió en Oates. Es considerado como el fundador de la teoría del conocimiento. El punto de partida de Locke es pues, la filosofía Cartesiana la cual se presenta como solución sustancialista al problema metafísico por Descartes. Yo descubro mi propio ser como ser pensante; descubro entre mis ideas la idea de Dios, cuya esencia envuelve la existencia; y a merced a esta idea de Dios como garantía, afirmo la existencialidad de los objetos de mis ideas claras y distintas; por consiguiente, del espacio, movimiento, número y sus modificaciones. De donde Descarte extrae tres sustancias infinitas creadoras. En pero Locke con plena conciencia de la necesidad de poner en claro el problema del conocimiento, inicia su labor preguntándose ¿Cuál es la esencia, su origen, y el alcance del conocimiento? Sabiendo que el conocimiento se constituye por medio de ideas. Al respecto Locke parte de la distinción de ideas que había distinguido a Descartes: las ideas adventicias son las que sobreviven en nosotros puestas por la realidad externa; las ideas ficticias son las que formamos en el alma por medio

de nuestra imaginación; las ideas innatas: son las que constituyen el acervo propio del espíritu, de la mente del alma; son las que están en el alma sin que las haya puesto ninguna cosa real, ni hayan sido formadas por nuestra imaginación. Locke primero niega que en el alma haya alguna idea innata y luego se pregunta ¿Cuál es el origen de las restantes ideas? Si no hay en el alma ninguna idea innata; asemeja el alma a un "papel blanco" o a una "Tabla rasa" en la cual nada está escrito y todo viene a ser escrito posteriormente por la experiencia. Al rechazar las ideas innatas se plantea como problema el origen de las ideas. Al respecto distingue dos fuentes posibles de las ideas; empleando el análisis introspectivo: la sensación (experiencia interna) y la reflexión (experiencia externa). La externa es utilizada por la sensación que es la modificación que experimenta el alma cuando los sentidos les trasmiten una excitación. La interna es el camino de la reflexión, que es el apercibimiento que hace el alma de su propio acontecer. El problema del alcance del conocimiento intenta resolverlo clasificando las ideas simples y complejas. Las primeras tienen su origen en uno o más sentidos o en la combinación de ellos con la reflexión, como la idea de extensión. Las segundas se integran por la combinación de varias ideas simples, como la de la substancia. 2. John Locke.(1632 - 1704) Fue un clérigo inglés que continuo las especulaciones de Locke, salve la teoría del conocimiento. Sin embargo su planteamiento fue más radical y las consecuencias de su extremismo se resumen en dos ideas centrales, es imposible forjar ideas abstractas y la existencia objetiva de la materia es una mera ilusión. Para Berkeley no hay ideas abstractas, todas las ideas son particulares o concretas y provienen de los sentidos externos e internos. Berkeley con una audacia extraordinaria plantea el problema ontológico y metafísico ¿Qué es ser? ¿Qué es existir?, y el análisis psicológico no le permite dar a ese problema metafísico más que una respuesta psicológica ¿Qué llamo yo ser? Ser llamo yo a ser blanco, ser negro, ser extenso, ser verde, ser amarillo, ser duro, ser blando, ser redondo, ser triángulo, ser dos, ser tres, ser cinco, etc. La percepción, como vivencia es lo único que constituye el ser que no sea percibido por mí y las cosas que no existen, que no es percibido no es real porque si conociera que la hay, estaría con ella aunque sea una relación mínima. Ven ustedes que aquí llegamos, con el obispo Berkeley al idealismo subjetivo más completo, porque nuestro problema fundamental: ¿Quién existe? Es contestado por Berkeley diciendo: "Existo yo con mis vivencias". El obispo Berkeley; niega la existencia de la sustancia material; pero en cambio afirma la existencia de la substancia espiritual: yo soy una cosa que piensa, un espíritu que tiene vivencias dice Berkeley. Para Berkeley el origen del conocimiento es la percepción como vivencia de la realidad. 3. George Berkeley. (1685 - 1753) Nació en Edimburgo, Escocia. Estudió jurisprudencia y dedicado a la política y al a diplomacia, viajó por varios países de Europa. Hume lleva hasta las últimas consecuencias el empirismo de Locke y continuado por Berkeley. Empleando el análisis psicológico de los contenidos de la experiencia, con este método enfoca el problema gnoseológico, empezando por analizar los conocimientos y por establecer dos clases de ideas: las IMPRESIONES y las REPRESENTACIONES. Las primeras son los fenómenos psíquicos actuales, hijas de las sensaciones que se están experimentando. Las segundas, que constituyen las verdaderas ideas, son los fenómenos psíquicos representados, copias o reproducciones de los que fueron tenidos en un momento determinado.

El filósofo responde a la pregunta metafísica de ¿Quién existe?, diciendo: mis impresiones. Ni yo, ni el mundo, ni Dios, sino sólo mis impresiones. Entonces ¿por qué cree en estas cosas? El responde por hábito, por asociación de ideas; pero su existencia metafísica es imposible. Las conclusiones de Hume le conducen a lo que él mismo llamó escepticismo, que es al propio tiempo positivismo. De acuerdo don lo primero niega los problemas metafísicos, y en cuanto a lo segundo se atiende exclusivamente al dato empírico. Señala como único fundamento de las ciencias, el hábito, la costumbre, la asociación de ideas; ya que la causalidad, la sustancia, etc. Son meras ficciones, y lo único que sabemos es que la costumbre ha representado determinadas impresiones antes que otras que tomamos como causas, lo que no justifica que los sean. El filósofo escocés no admite la existencia de los espíritus ni de los cuerpos y procura sentar, que las ideas de sustancia y de causas son puramente quiméricas. Su doctrina es el fenomenismo absoluto, fue precursor del pragmatismo. David Hume fue el primero que intentó una explicación general de la vida del espíritu, mediante la asociación de las ideas. Este filósofo planteo el problema e indicó el método para resolverlo. Para Hume, nuestras intuiciones en apariencias simples son en realidad, actos muy complejos; nuestras creencias naturales son ilusiones objetivas. Estudiar el espíritu es aplicarle el método del análisis; es descubrir sus elementos primitivos y las leyes que las combinan. Para Hume no existe nada innato, nada a priori, los principios de existencia se derivan de esta misma. La certidumbre es completamente subjetiva, y se funda en los hábitos del espíritu, en nuestra impotencia para destruir ciertas asociaciones de ideas. Existen entre las ideas tres principios de conexión: la Semejanza, la continuidad en el tiempo y espacio, la causalidad. Las ideas se asocian, sin nuestra intervención, con arreglo a sus propias leyes. El principio de causalidad no es innato, nada es innato al espíritu. 4. David Hume. El empirismo escéptico. 5. Francisco Bacon.(1561 - 1626) Nació en Londres, hijo del guarda del gran Sello del Estado, hecho que lo colocó desde la cuna en el ambiente de la alta política. Fue lo que llamaríamos hoy un "burócrata", que tuvo varios puestos. Fue magistrado durante el reinado de Jacobo y profesor de derecho en Londres, fue diputado en el parlamento, llegó a ser Lord, canciller y ostentó el título de honorífico de Barón de Verulam. Se ha considerado a Bacon como uno de los más grandes filósofos de la humanidad, fue instructor del empirismo, sustituyó el método deductivo de Aristóteles con el método inductivo y experimental a través de uno de sus tratados "Novum organum" que este no es otra cosa que un programa de las ciencias de la naturaleza, con la parte de la lógica relativa a ellas. La filosofía experimental de Bacon pretende señalar el modo por el cual el hombre ha de someter la naturaleza, debiendo ajustar la investigación científica a un determinado método (la inducción), que se proponga coleccionar y organizar los hechos que la experiencia nos brinda, a fin de ascender a los axiomas y principios. Bacon señala que la gran equivocación de los filósofos griegos fue haber gastado tanto tiempo en la teoría y tan poco en la observación. Además menciona que con la demostración deductiva no se aumenta el conocimiento de la premisa mayor o conocimiento adquirido; en cambio, el método inductivo pasa de la observación de un conjunto de hechos individuales analizados mediante el proceso de la abstracción, proporcionando a las cosas sus conceptos y precisando las leyes que le son propios. Pero la certeza obtenida con la inducción baconiana no puede tener la pretensión de ser absoluta, pero es suficiente para garantizar la continuidad de la evolución progresiva de la ciencia.

I. II.

TEORÍA EMPIRICA DE LA EDUCACIÓN. La teoría de la educación es la justificación teórica de las actividades prácticas del proceso educativo. Las teorías educativas no son explicativas, sino prácticas. Tratan de aproximarse cada vez más a las científicas, porque además de fundarse en presupuestos filosóficos aprovechan investigaciones de la Psicología, Sociología y Biología, aplicables a temas educacionales. La teoría empírica de la educación se apoya en la psicología, que ha dado origen a varios paradigmas o modelos. Los componentes empíricos de las teorías educacionales, son de dos tipos diferentes: pero con el nacimiento de la psicología científica cambia el enfoque y es la experimentación y no la práctica la que inspira la teoría. La relación entre teoría y práctica es recíproca, así, la teoría rige la práctica y la práctica corrige la teoría. Se podría decir que la teoría empírica de la educación sería admisible, como tal, cuando pudiera verificarse experimentalmente.

III.

RELACIONES Y DIFERENCIAS ENTRE EMPIRISMO Y RACIONALISMO. RACIONALISMO
 

EMPIRISMO
       

Estudia hechos y experiencias La fuente principal y prueba última del conocimiento es la percepción, intuición en fin los sentidos. Niega la posibilidad de ideas espontáneas. Doctrina que afirma que todo conocimiento se basa en la experiencia sobre todo sentido de la percepción. Requiere de la observación (sentidos) para dar certeza de su conocimiento. Verifica, confirma o niega una hipótesis. Lo que determina si los conocimientos son válidos o no, esta en la forma como los construyamos. John Locke, Berkeley, David Hume y Francisco Bacon.

   

Estudia los entes abstractos que solo existen en la mente humana. (Número) La principal fuente y prueba final del conocimiento (razonamiento deductivo), basado en principios evidentes y axiomas (principio básico que es asumido como verdadero sin demostración alguna). Afirma que la mente es capaz de reconocer la realidad mediante su capacidad de razonar. Sistema de pensamientos que acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento. El conocimiento llega luego de dudar y hallar un principio evidente por una verdad clara y distinta. Benito Spinoza, Leibniz, Descartes.

Se conoce como empirismo la doctrina filosófica que se desarrolla en Inglaterra en parte del siglo XVII y el siglo XVIII, y que considera la experiencia como la única fuente válida de conocimiento, mientras que niega la posibilidad de ideas espontáneas o del pensamiento a priori.. Sólo el conocimiento sensible nos pone en contacto con la realidad. Teniendo en cuenta esta característica, los empiristas toman las ciencias naturales como el tipo ideal de ciencia, ya que se basa en hechos observables. Para esta doctrina, el origen de nuestros conocimientos no está en la razón, sino en la experiencia, ya que todo el contenido del pensamiento ha tenido que pasar primero por los sentidos. "Nuestra mente es un papel en blanco y sólo al contacto de los sentidos con las cosas empieza a grabar impresiones". No es nada fácil distinguir el empirismo del escepticismo, ya que sus fronteras son comunes. El más exigente de los empiristas modernos, David Hume, se declara escéptico. "Para el empirismo, la tesis del racionalismo, de que existen ideas innatas, es totalmente inexacta". Pues si fuera así no tendría ninguna razón de ser el aprendizaje, y todas las personas estaríamos de acuerdo en las mismas verdades. El empirismo "simultáneamente intenta reducir la razón a la sensibilidad y demostrar que el conocimiento sensible es el único conocimiento válido."

Una de las actitudes que mantienen los empiristas, a pesar de sus diferencias en cada autor, es insistir en los hechos, en oposición a las utopías teóricas, así como a las fantasías y a las interpretaciones especulativas. Por parte del empirismo, el progreso ha consistido en ampliar y profundizar su base hasta encontrar en algunas experiencias una forma de llegar a la metafísica. El extremo opuesto al empirismo es el racionalismo, que cifra todo conocimiento en el puro pensar. Representantes: Tomas Hobbes De origen inglés, nacido en 1588, hijo de un pastor rural. Estudia en Oxford y allí conoce la filosofía escolástica, que no logra interesarle. Su estadía en París, así como su contacto con varias personalidades filosóficas y científicas fueron decisivas para la formación de sus ideas filosóficas. Fue secretario de Bacon y testigo de la revolución y la restauración de su patria. Murió en 1679. Sus obras las escribió en latín y en inglés. De manera especial: De corpore, De homine, De cive, y el Leviatán, su obra cumbre, en la cual sostiene en filosofía el materialismo y el empirismo, en moral el utilitarismo y el despotismo en la política. Su pensamiento Hobbes (ampliar imagen)

Según Hobbes, hay dos clases de conocimiento: el conocimiento de hecho, que no es sino "sentidos y memoria" y el conocimiento de la consecuencia que va de una afirmación a otra que es propiamente ciencia. El conocimiento para Hobbes "se funda en la experiencia, y su interés es la instrucción del hombre para la práctica." Su filosofía es empirista porque parte de los fenómenos tal y cual como son aprehendidos por los órganos de los sentidos. "También en la antropología de Hobbes domina el materialismo. El hombre es cuerpo; entendimiento y razón no rebosan el sentido y, por tanto, entre hombre y animal sólo hay diferencia de grado." (Ver, en Biografías: Hobbes, Tomas) John Locke Filósofo inglés, nace cerca de Bristol en 1632 y muere en 1704. Estudió en Oxford filosofía, medicina y ciencias naturales. Conoció la filosofía de Descartes. Intervino en la política de su país. Al contacto con la escolástica en Oxford, al igual que Hobbes, no demuestra ningún interés por ella. Emigró durante el reinado de Jacobo I, y participó luego en la segunda revolución inglesa de 1688 [...] El empirismo encontró en él su expositor más hábil y afortunado, y por su conducto dominó en el pensamiento del siglo XVIII. Locke (ampliar imagen) La obra más importante de Locke es "El ensayo sobre el entendimiento humano", publicada en 1690. Escribió también obras de política, "Tratado sobre el gobierno civil", "Cartas sobre la tolerancia", y algunos pensamientos sobre la educación.

Para Locke, el origen del conocimiento es la experiencia. Sobre ello, afirma: "Todo cuanto la mente percibe en sí misma o es objeto inmediato de percepción, de pensamiento o de entendimiento; a todo esto lo llamo idea." Para él, idea es todo aquello que "pienso y percibo" o lo que en nuestra época llamamos vivencia. La percepción puede ser de dos clases: "Percepción externa mediante los sentidos o sensaciones, y percepción interna de estados síquicos o reflexión." Estas dos operan juntas. También hay dos clases de ideas: simples y compuestas. Las simples llegan directas de un solo sentido o de varios al mismo tiempo, así como pueden llegar tanto de la sensación como de la reflexión, o juntas. Las ideas complejas son el resultado de la

actividad de la mente. Las ideas simples dejan huella en la mente, es ésta la razón por la cual no pueden cambiarse. Las ideas complejas están fundadas en la memoria. "El empirismo de Locke limita la posibilidad de conocer, especialmente en lo que se refiere a la metafísica. Con él empieza esta desconfianza en la facultad cognoscitiva, que culminará en el escepticismo de Hume y obligará a Kant a plantear de un modo central el problema de la validez y posibilidad de un conocimiento racional." Algunos filósofos han dicho que existen ciertos conocimientos en forma innata; es decir, que están en nuestra mente y no son fruto de la experiencia. Pero, según Locke, esto es una gran falsedad porque todo conocimiento se adquiere a través del uso de las facultades naturales. (Ver, en Biografías: Locke, John) George Berkeley Nació en las cercanías de Kilkenny (Irlanda), en 1685. Cursó sus primeros estudios en su tierra natal, más tarde vino a América con el propósito de fundar un colegio misionero en las Islas Bermudas. Cuando regresó a Irlanda fue consagrado obispo anglicano de Cloyne en 1734; desempeñó su cargo hasta que renunció a él en 1752, retirándose a Oxford, donde murió al año siguiente. Fue enterrado en esta ciudad, en la Catedral de Christ Church. Sus obras principales son: "Nuevos ensayos de una teoría de la visión", "Tres diálogos entre Hylas y Filonús", "Principios del conocimiento humano", "Siris". Su pensamiento Berkeley Berkeley parte de la doctrina establecida por Locke. No cree en las ideas generales, tampoco existe para (ampliar imagen) él la materia. Aduce que "todo el mundo material es sólo representación o percepción mía. Sólo existe el yo espiritual, del que tenemos una certeza intuitiva". La filosofía de Berkeley es sorprendente en el sentido de que una formulación abreviada de la misma la hace aparecer tan alejada de la concepción del mundo del hombre corriente, que atrae inevitablemente la atención. Los objetos, según Berkeley, del conocimiento humano son o ideas impresas realmente en los sentidos, o bien percibidas mediante atención a las pasiones y a la operaciones de la mente o, finalmente, ideas formadas con ayuda de la imaginación y de la memoria. David Hume Nació en Edimburgo (Escocia) en 1711. Hijo de un terrateniente. En su juventud se dedicó al comercio, pero luego se dedica a las letras y a la filosofía. A los veintitrés años escribe su primer trabajo filosófico. Murió en 1776. Sus obras más importante son: "Tratado de la naturaleza humana", "Investigación sobre el entendimiento humano", "Investigación sobre los principios de la moral". Su pensamiento El punto clave del pensamiento de Hume reside en su teoría de la asociación de las ideas. Es Hume quien lleva a sus últimas consecuencias la dirección empirista iniciada con Bacon. Para él las ideas son copias borrosas y sin viveza de las impresiones directas. Hume (ampliar imagen) materiales sino al propio yo. Según Hume, tanto la percepción como la reflexión nos aportan una serie de elementos que atribuimos a la sustancia como soporte de ellos. Pero no limita su crítica a las sustancias

Para Hume, el conocimiento no puede llegar a alcanzar una verdad metafísica. Tampoco acepta que existan ideas innatas, ya que todos los contenidos de la conciencia provienen de la experiencia. Discusiones sobre el empirismo Sobre el argumento de Locke contra las ideas innatas, nos deberíamos preguntar, ¿qué valor tienen los argumentos de Berkeley? Es posible que éste no haya conseguido nunca formar una idea abstracta o que ni siquiera la hubiera conseguido, y que simplemente se haya quedado en el mero plano de la imaginación. Hume tiene razón al sostener que el principio de causalidad no se puede reducir al principio de identidad. Sin duda alguna, hay en el empirismo una verdad importante, que le brinda las fuerzas necesarias para poder resistir los ataques del racionalismo y es que afirma que el espíritu humano no tiene ideas innatas y que la experiencia es indispensable. De otra parte, se considera que el defecto esencial del empirismo es el privar al hombre de inteligencia y de razón, limitando todo el conocimiento a los meros objetos concretos de la experiencia. "En esto es infiel a los datos más claros de la experiencia. Pues es un hecho que el hombre es capaz de pensar las esencias abstractas de lo sensible, de comprender que son cosas que ve." El empirismo lo único que ve en el conocimiento es el papel del objeto, y se resiste a reconocer en el sujeto que es también esencial. "Se ha indicado a veces que para los empiristas modernos, los empiristas ingleses, la mente es como una especie de receptáculo, en el cual imprimen sus huellas las impresiones procedentes del mundo externo." Empirismo lógico Se considera al empirismo lógico como la corriente más influyente, ya que es ésta la continuación del positivismo. El empirismo lógico está bastante influido por la tradición filosófica inglesa del nominalismo y del empirismo. El empirismo lógico da un paso de mucha importancia, al reconocer juicios como 3+2= 5, que no se derivan de la experiencia. "Se llama empirismo lógico porque presta gran atención a la lógica y a la matemática". Actualidad del pensamiento La diferencia más relevante entre las grandes corrientes filosóficas y los métodos de conocimiento estriba en la importancia o no que le dan a lo físico, o en su contraposición, a lo racional. El empirismo, o conocimiento como fruto de la experiencia, abre las posibilidades para que el hombre se convierta en autodidacto de su propia vida. El hombre que experimenta es un hombre que conoce, que despeja interrogantes, que descubre el mundo. Cifrar toda la existencia en las experiencia vividas lleva, en gran medida, a desconocer la historia y los planteamientos hechos hasta el momento, porque así se tengan por establecidas cosas que pudieron ser fruto de la experiencia, se puede concluir que lo vivieron otros hombres en otra época, en circunstancias distintas, y hoy se puede experimentar de manera diferente y llegar a otras conclusiones. El empirismo derriba con facilidad conceptos, visiones doctrinales, religiosas y teóricas, reduciéndolas a nada, porque no son fruto de las sensaciones. El hombre de hoy definitivamente es muy empirista, y esto lo ha llevado a sentirse protagonista de su propia historia, a descubrirse capaz, a valorarse y a creerse. El poder experimentar y descubrir el mundo a través de los sentidos es mucho más llamativo que hacerlo a través de lo que la tradición ha enseñado. El empirismo acaba con las prohibiciones, los dogmas, los métodos científicos preestablecidos y se reafirma en la persona como sujeto capaz del conocimiento.

Esta corriente de pensamiento ha repercutido a nivel social de manera muy trascendente y sentida. De manera positiva ha valorado las culturas y las ha hecho capaces de la universalidad, ha dimensionado al hombre, no por parámetros intelectuales sino por criterios de observación y percepción. Recategoriza al hombre haciéndolo más estético, dinámico, inquieto, pero también puede hacerlo omnipotente, desconocedor de Dios, de lo espiritual y lo metafísico. La ciencia misma, que sólo da como válido lo que es producto experimentado y comprobado, hace que lo que no corresponda a otros patrones, aunque también se sitúe en el campo científico, no sea tan valorado y tenido en cuenta. El empirismo ha sabido ganarse el espacio y cuenta con elementos muy convincentes para seguir siendo motivo válido de especulación y conocimiento.

TEMA VI. EL EMPIRISMO. HUME. 1. Características generales El empirismo clásico abarca los siglos XVII y XVIII, por lo que se sitúa tanto en la época barroca como en la Ilustración. Es una corriente de pensamiento básicamente inglesa, en una Inglaterra peculiar con respecto al resto de Europa. Las revoluciones burguesas contra el absolutismo de 1640-1650, comunes a toda Europa, sólo lograron triunfar en Inglaterra, donde al poder económico de la burguesía se sumó el poder político de la nobleza. Tras un período de graves crisis políticas y guerras civiles, se instaura en 1688 la monarquía parlamentaria, triunfando así los intereses económicos, políticos y culturales de la burguesía. A partir de ahora será Inglaterra la potencia a imitar, y entre los inspiradores de la Ilustración destacarán dos ingleses: Locke (teórico del liberalismo político) y Newton (ciencia). Antecedentes del empirismo los encontramos en la escuela de Oxford del siglo XIII y la comente nominalista posterior. Coincide con el racionalismo en considerar el problema del conocimiento como e¡ asunto central de la filosofía, pero las respuestas son, en general, opuestas. Por otra parte, tanto racionalismo como. Empirismo toma como modelo la ciencia moderna pero mientras los primeros lo hacen en su aspecto matemático, los segundos recogen la importancia de la experiencia. Las características principales del empirismo son: 1.El origen del conocimiento es la experiencia. La mente es una "Tabla rasa" que ha de ser rellenada de contenido empírico. Se niegan Por tanto las ideas innatas que defendía el racionalismo. 2. El conocimiento humano tiene un límite: la propia experiencia. Todo conocimiento que pretenda ir más allá de la experiencia es o meramente probable o dudoso. El escepticismo de Hume será el más EL EMPIRISMO claro ejemplo de desavenencia con la pretensión racionalista de un conocimiento absoluto. 3. Todo conocimiento es conocimiento de ideas. Se conocen las ideas, no las cosas. En esto coinciden con el racionalismo. En George Berkeley esta tesis conducirá a un idealismo radical (negación de la realidad material). 4. La razón es una razón crítica (examina sus límites y posibilidades) que queda invalidada para asuntos metafísicos, por lo que su tarea debe inclinarse a cuestiones prácticas (políticas, morales,...). Los principales representantes del empirismo clásico son Locke, Berkeley y Hume.

John Locke (1632-1704). De gran actividad política, teórico del liberalismo político, sus teorías inspiran las revoluciones burguesas de su país, las teorías políticas de la Ilustración francesa y la Constitución de los Estados Unidos. Desde el punto de vista de la teoría del conocimiento, aunque con alguna influencia racionalista, es el fundador del empirismo. Pensaba que todo posible conocimiento deriva de la experiencia. De ella recibimos información que configúralas ideas simples (color, olor, figura, ...), y a partir de éstas elaboramos /deas complejas (las distintas sustancias). A qué realidad extramental hagan referencia estas ideas derivadas, es de lo que no sabemos nada. Sus principales obras son Dos tratados sobre el gobierno civil, y Ensayo sobre el entendimiento humano. George Berkeley (1685-1753). Obispo anglicano irlandés, cree resolver el problema de Locke de la siguiente manera: Conocemos ideas, creemos conocer las cosas, pero en realidad las cosas no son más que ideas: ser consiste en ser percibido. "Es ciertamente extraño que haya prevalecido entre los hombres la opinión de que casas, montes, ríos, en una palabra, cualesquiera objetos sensibles, tengan existencia real o EL EMPIRISMO natural distinta de la de ser percibidos por el entendimiento". La causa de nuestras ideas no es una realidad extramental, sino directamente Dios. 2. David Hume (1711-1776) Su vida transcurre fundamentalmente entre Inglaterra y Francia. Su primera obra filosófica será el Tratado sobre la naturaleza humana. Posteriormente reelaborará su contenido en sus dos escritos más importantes, Investigaciones sobre el entendimiento humano, donde expone su teoría del conocimiento, e Investigaciones sobre los principios de la moral, donde expone su filosofía práctica. La influencia de la filosofía de Hume será determinante en Kant así como en la filosofía analítica del siglo XX. 2.1 La teoría del conocimiento. Hume pretende analizar las posibilidades y los límites del entendimiento humano. Concluirá que hay muchas materias (especialmente las metafísicas) que están fuera del alcance del conocimiento. -En nuestro conocimiento poseemos dos tipos de elementos: - Impresiones: percepciones sensibles, vivas e inmediatas. - Ideas: reproducción de impresiones, débiles y mediatizadas por la memoria. Ambas, a su vez, pueden ser simples y complejas (a la manera de Locke). Como todo conocimiento procede de la experiencia, sólo será válido el conocimiento que tenga su origen en la experiencia sensible, esto es, aquél que proceda de impresiones. Por ello sólo podemos EL EMPIRISMO otorgar existencia a las cualidades, que son de las que tenemos impresiones simples, pero nunca a las sustancias. Las sustancias no son sino una colección de cualidades a las que damos nombres para acordarnos, pero no tienen ningún equivalente en la realidad, o al menos, no tenemos ninguna razón para suponerlo. Por la misma razón que no tenemos constancia de sustancia alguna, no podemos afirmar la existencia de la sustancia pensante cartesiana. Hume afirma que no poseemos ninguna impresión de lo que sea el yo; es más, si la tuviésemos, sería invariable (ya que se supone que toda la vida somos el mismo yo), y no existe ninguna impresión que sea invariable. Si cogemos un supuesto yo y lo analizamos encontramos impresiones de objetos exteriores, sentimientos, etc. Si suprimimos todas esas impresiones, ¿qué queda? Nada. Lo mismo ocurre con la causalidad. La causalidad suponemos que es una conexión necesaria entre dos hechos.-Pero de lo único que tenemos impresiones es de una cosa que precede a la siguiente. De la relación necesaria que supuestamente las une

no tenemos impresión alguna, luego no tenemos motivo para aseverar su existencia. La causalidad es una mera creencia producida por el hábito, la costumbre de ver una cosa antes que otra. ¿Invalida el análisis de Hume el valor de la ciencia? No, aunque obliga a contemplarla de un modo diferente. De hecho, la influencia de Hume en la filosofía analítica del siglo XX, y la influencia de ésta en los científicos actuales, hacen que se comparta ese nuevo modo de entenderla. Hume consideraba que las ¡deas pueden ser combinadas de dos maneras, dando dos tipos de asociaciones de ¡deas: - relaciones de ¡deas: su veracidad depende de lo que anteriormente hayamos atribuido a los signos; son formales, invariables, su negación indica contradicción. Es el caso de las proposiciones EL EMPIRISMO matemáticas. Que la suma de los ángulos de un triángulo sea 180° sea algo cierto aunque en la realidad no se diera nunca. - cuestiones de hecho: afirman algo sobre realidades extramentales; son variables, su negación no es imposible. La relación de ideas se basa en la demostración; la cuestión de hecho, para que vaya más allá de la mera impresión, se fundamenta en la causalidad. Negada el fundamento de ésta, no debemos negar todas las leyes científicas, pues nos son útiles. Sólo debemos ser conscientes de la limitación epistemológica de las cuestiones de hecho y de la perenne provisionalidad de las afirmaciones causales, solo sustentadas por la costumbre. 2.2 La moral La investigación ética de Hume parte, lógicamente, del análisis de la experiencia. No le interesarán los sistemas éticos deductivos sino la realidad de aprobación o desaprobación que de hecho presentan los humanos ante determinados comportamientos. De acuerdo con esto, Hume considera que buenos serán aquellos-comportamientos que despierten en los demás agrado y aprobación, y malos lo contrario. Examinada esta cuestión, Hume observa que la característica común a los hechos que producen agrado es su utilidad (de aquí que posturas como la de Hume reciban el nombre de utilitaristas). Útil será pues aquello que supone el beneficio de alguien o de todos, si bien cuando se trate de elegir, siempre se prefiere la utilidad a la sociedad antes que al individuo, pues lo que es útil a la sociedad es útil al individuo y no necesariamente a la inversa. Pero la ética de Hume es, ante todo, una ética emotivista. El agrado o desagrado producido por ciertas acciones no son producto de una reflexión racional sino del sentimiento. Desde el punto de vista de la razón, una acción como "Fulano ha apuñalado a Mengano" es una EL EMPIRISMO cuestión de hecho tan neutra moralmente como "Fulano ha hablado con Mengano". Lo que diferencia una de otra es que la primera nos desagrada, pero no por razón alguna sino por sentimiento. La moral está en el corazón y no en la cabeza. Es más, la razón no determina a la acción; nos puede presentar cuál comportamiento es más conveniente pero no hay nada en ella (ni en las relaciones de ¡deas ni en las cuestiones de hecho) que nos empuje a hacerlo; esto último, la decisión, no es racional sino emotiva. La razón puede participar mediante estrategias pero nunca podrá demostrar la bondad o maldad de nada. La ética tiene más parecido con la estética que con el conocimiento. 2.3 La política. La sociedad y sus instituciones (el Estado, las leyes,...) son fruto de la utilidad. Por ello no expresan valores eternos sino acuerdos históricos, flexibles que se han de adaptar a las circunstancias en función del máximo bienestar colectivo. 2.3 La religión Considera Hume que los dioses son una invención para tranquilizar los miedos a la muerte y a lo desconocido, así como para garantizar una justicia no presente en vida. Las religiones en su origen son politeístas y por ello tolerantes. El principal

problema práctico de las religiones monoteístas es su intolerancia. Hume no ve problema en mantener cierta fe, siempre y cuando se haga desde el escepticismo y la tolerancia.

EMPIRISMO TEORÍA FILOSÓFICA SEGÚN LA CUAL EL ORIGEN Y LÍMITES DEL CONOCIMIENTO ES LA EXPERIENCIA Y, EN ÚLTIMO TÉRMINO, LA PERCEPCIÓN. El término empirismo viene de la voz griega "empeiría" que se puede traducir como "experiencia". Cuando hablamos de "experiencia" en este contexto nos referimos más exactamente a la experiencia sensible o conjunto de percepciones. En un sentido amplio llamamos empirista a toda teoría filosófica que considera los sentidos como las facultades cognoscitivas adecuadas para la adquisición del conocimiento. A lo largo de la historia de la filosofía se han dado muchas formas de empirismo, unas radicales y otras moderadas; por ejemplo en la filosofía griega se puede citar la filosofía aristotélica y la filosofía atomista como filosofías más empiristas que la de Platón o la de Parménides. En el pensamiento medieval también encontramos autores muy inclinados al empirismo, como Guillermo de Occam, en la filosofía moderna el empirismo clásico, y en el siglo XX el neopositivismo. En sentido estricto, utilizamos el término “empirismo” para referirnos al empirismo clásico o empirismo inglés, movimiento filosófico que habitualmente se contrapone al racionalismo clásico y que se caracteriza por las siguientes notas: 1. Los autores más importantes nacieron en las Islas Británicas, entre los siglos XVII y XVIII (Edad Moderna) y sus representantes más destacados son John Locke (1632-1704), George Berkeley (1685-1753) y David Hume (1711-1776), a quien se considera su máximo y más radical representante. 2. El objeto del conocimiento son las ideas, no el mundo exterior. 3. El origen del conocimiento está en los sentidos. 4. Rechaza las ideas innatas. 5. La experiencia (tanto la interna como la externa) es el criterio de validez y el límite del conocimiento; la experiencia interna es la percepción interna, la percepción de la propia vida anímica; la experiencia externa es la percepción externa o percepción de los objetos físicos. 6. Niega la intuición intelectual, aceptando sólo la intuición empírica, la intuición sensible. 7. Acepta la deducción sólo para la lógica y las matemáticas, y cree que para el conocimiento del mundo sólo es adecuada la inducción. 8. Toma como modelo de ciencia la Ciencia Natural. 9. Da –particularmente Hume– explicaciones psicologistas: reduce los distintos ámbitos de objetividad (el científico, el moral y el estético) a mecanismos, procesos y actividades psicológicos. 10. Apoya los ideales éticos y políticos de la Ilustración.

DUALISMO Se llama dualismo a la doctrina que afirma la existencia de dos principios supremos, increados, contornos, independientes, irreductibles y antagónicos, uno del bien y otro del mal, por cuya acción se explica el origen y evolución del mundo; y

también, en un sentido más amplio, a las doctrinas que afirman dos órdenes de ser esencialmente distintos, con más o menos radicalismo: por ejemplo, ser ideal y ser real, Dios y mundo, naturaleza y gracia (en el plano cognoscitivo razón y fe), materia y espíritu, orden físico (de la necesidad) y orden moral (de la libertad y el deber) (en el plano cognoscitivo constatación y valoración ética), conocer y querer (plano de la actividad consciente), bien y mal (plano de la actividad moral), etc. En el primer caso se trata del dualismo en el sentido más estricto y usual del término, y se puede llamar dualismo teológico, cosmogónico (relativo al origen del cosmos) o religioso; en el segundo caso se puede hablar de un dualismo filosófico o metafísico, que se opone de modo irreductible al panteísmo y el holismo. En la filosofía china se utilizan los términos yin y yang para indicar la dualidad de todo lo existente en el universo yendo más allá de dos principios supremos e irreductibles y pudiendo ser aplicados a cualquier objeto o situación. Contenido [ocultar]
 

   

1 Origen del término 2 El dualismo teológico o 2.1 Rasgos comunes de las doctrinas dualistas o 2.2 Reacción de la Iglesia Católica contra el dualismo o 2.3 Principales refutadores 3 Dualismos filosóficos 4 Referencias 5 Bibliografía 6 Véase también

[editar] Origen del término El término dualismo es utilizado por primera vez por Tomás Hyde1 en sentido teológico para designar el dualismo de la religión persa; la misma significación tiene en Bayle2 y Leibniz.3 Por su parte Wolff4 introdujo su sentido metafísico y ontológico, al emplear el término dualismo para significar las relaciones del alma con el cuerpo. [editar] El dualismo teológico El dualismo religioso aparece en muchos pueblos antiguos, como China y Egipto, pero especialmente en Persia. Su religión, impulsada y reformada por Zoroastro hacia el s. VI a. C., establece un principio divino del bien, Ormuz o Ahura Mazda, y otro del mal, Ahrimán. Formas de dualismo se encuentran después en el orfismo (hacia el s. VI a. C.), en el gnosticismo (s. II a. C.), en el maniqueísmo, en la doctrina gnóstico-maniquea de Prisciliano, y ya en la Edad Media, en los bogomilos, albigenses y cátaros. La más influyente de estas doctrinas, después del mazdeísmo de Zoroastro, fue el maniqueísmo. [editar] Rasgos comunes de las doctrinas dualistas En líneas generales, las doctrinas dualistas coinciden en los siguientes rasgos: el principio del Bien es identificado con la Luz y el Espíritu; el principio del Mal con las Tinieblas y la Materia, o con el diablo o demonio (maniqueísmo). La materia es, pues, mala, y principio del mal; o bien creada por un demiurgo distinto del dios bueno (gnosticismo de Marción), o por el diablo, principio del mal (Prisciliano), rigorista y extrema; o bien ceden ante lo inevitable y justifican la relajación: porque no es posible resistir al principio del mal que inclina a pecar, y es ese principio, no la persona singular, el responsable del pecado. [editar] Reacción de la Iglesia Católica contra el dualismo Desde el punto de vista de la doctrina católica, la inconsistencia y error del dualismo quedan de manifiesto por los siguientes enunciados:
 

Dios es único, infinito y omnipotente; El principio del mal no puede ser Dios ni puede limitar la potencia infinita del único Dios.

  

Todo ha sido creado por Dios, y como tal bueno; Todo lo que existe es bueno (Dios miró todas las cosas que había creado y vio que eran buenas: Génesis 1.4.7.10.12.18.21.25.31); También lo es, por tanto, la materia (además, el Verbo se encarnó; la Encarnación, en el cristianismo es una revalorización de la materia y del cuerpo humano frente al platonismo y al maniqueísmo, y una doctrina optimista).

El mal no es ser en sí mismo, no es algo positivo; es sólo privación de bien, carencia de la perfección debida a una naturaleza. Lo positivo es el bien carente o privado; el mal sólo se da en el bien como defecto. Un mal absoluto, existente en sí, sería una contradicción: una nada que existe. Como el mal no es un ser positivo, no necesita causa; sólo el ser tiene causa o principio, y todo ser es bueno. Tiene causa la entidad positiva a la que le acontece estar privada de la perfección debida; esa privación es querida accidentalmente, o sólo permitida, y siempre en función de un bien mayor. Por tanto, no hay que buscar una causa primera del mal, un principio o Dios del mal. No hay, pues, un principio del mal que sea Dios, o simplemente un mal absoluto y positivo. El dualismo es contrario a la creación universal (habría algo distinto de Dios que se sustrae a su acción creadora) y a la trascendentalidad del bien (todo ser, en cuanto ser, es bueno). El mal ha sido introducido en el mundo por el pecado de la criatura inteligente y libre. Lejos de ser la materia, es el espíritu el origen del mal. Sólo la obra de Dios fue material, la obra del pecado es enteramente espiritual. No hay cosas malas, sino malas voluntades, y éstas no pueden hacer malas las cosas. Hay que hablar, pues, de un bien de la creación y de un mal de la caída o pecado. [editar] Principales refutadores Los principales autores que refutaron con más profundidad el dualismo fueron Santo Tomás de Aquino y San Agustín. San Agustín, que antes de su conversión había sido maniqueo, le opuso después la doctrina del mal como privación: todo procede y participa de Dios, y, en cuanto tiene ser, es bueno. Los maniqueos preguntaban de entrada: ¿de dónde procede el mal? San Agustín se dio cuenta de que ese planteamiento presuponía la existencia del mal como algo positivo y forzaba así la respuesta maniquea. También entendió que era anterior otra pregunta: ¿qué es el mal?. 5 Santo Tomás de Aquino combatió el dualismo en su forma albigense utilizando similares argumentos. El conjunto de su pensamiento es, sin embargo, más eficaz contra el dualismo por la importancia que da a la materia en la constitución del hombre y en el conocimiento, siguiendo a Aristóteles. San Agustín, más platónico, tendía a ser excesivamente espiritualista, y cualquier espiritualismo favorece el desprecio de la materia y consecuentemente una promoción implícita del dualismo que quería ser refutado. [editar] Dualismos filosóficos En diferentes autores se han dado formas muy diversas de dualismo ontológicos. Se encuentra en Pitágoras, con la oposición entre límite e ilimitado, par e impar, a las que corresponden otras ocho oposiciones; en Empédocles, con el contraste entre la amistad y el odio, que Aristóteles interpreta como el Bien y el Mal;6 en Anaxágoras con el caos primitivo y la inteligencia (Nous); en los atomistas, con el vacío infinito y la multiplicidad de corpúsculos invisibles. Se acentúa en Platón, con los dos mundos: el mundo inteligible de las ideas, eterno, inmutable y necesario, y el mundo sensible de la materia, temporal, mudable y corruptible (alma encerrada en un cuerpo). Platón desvaloriza el mundo de la materia; de su doctrina procede la imagen del cuerpo como cárcel del alma. El dualismo platónico reaparece completo en los neoplatónicos, aunque en éstos se añade la doctrina de la emanación, que liga ambos mundos. Descartes acentúa el dualismo entre el espíritu (res cogitans) y la materia (res extensa). Kant introduce un nuevo dualismo: entre la razón pura y la razón práctica, el mundo natural de la apariencia (fenómeno) y el determinismo, y el mundo moral de la realidad en sí (nóumeno) y la libertad. Los espiritualistas posteriores insisten en el dualismo entre naturaleza y espíritu. A algunas de estas formas de dualismo se opone el monismo, que concibe todo lo real como un ser único, con diferencias no irreductibles, sólo graduales, entre sus manifestaciones; las diferencias pueden parecer irreductibles, en todo caso, por la limitación de nuestro conocimiento.

Dualismo El concepto El dualismo es el concepto de que nuestra mente es más que sólo nuestro cerebro. Este concepto implica que nuestra mente tiene una dimensión inmaterial, espiritual, que incluye la consciencia y posiblemente a un atributo eterno. Una manera de entender este concepto es considerar nuestro yo como un recipiente, que incluye a nuestro cuerpo físico y cerebro físico junto con otra mente, espíritu, o alma no-físicos. La mente, espíritu, o alma, es considerado la parte consciente que se manifiesta a sí misma a través del cerebro, de manera similar a como las ondas de la imagen y del sonido se manifiestan a través de una televisión. Las ondas de la imagen y del sonido son también inmateriales así como la mente, el espíritu, o el alma.

El concepto alternativo es el materialismo. El materialismo sostiene que todo en nuestro universo está hecho de materiales físicos, incluyendo la mente o cerebro humano, y que los atributos espirituales no existen en el universo. Este concepto sostiene que la mente y el cerebro son lo mismo. Dualismo Expectativas de una mente solamente material Si el dualismo no es verdad, la mente está limitada al cerebro físico. Suponiendo este escenario, ¿qué clase de mente esperaríamos? Ciertamente no esperaríamos tener conocimiento únicamente de materiales. Tal vez podríamos esperar ver una mente mecánica, similar a una computadora, que es gobernada por un programa. No esperaríamos cosas como conciencia, sensaciones, pensamientos, emociones, deseos, creencias, y libre albedrío. Tal mente se comportaría de una manera determinista basada en las leyes de la materia. Muchos científicos y filósofos concluyen ahora, que las leyes de la química y de la física no pueden explicar la experiencia de la conciencia en los seres humanos. No esperaríamos que gente con tal mente sea responsable por su comportamiento, porque todo lo que harían estaría determinado por los atributos de la materia. Todos sabemos que es absurdo. También, no podríamos confiar en nuestras mentes, ya que sólo son una colección de materiales no producidos por una mente inteligente. Dualismo Expectativas de una mente espiritual Con el dualismo podríamos esperar que la mente espiritual tenga atributos similares a los de su fuente. Si la fuente es el Dios de la Biblia, el concepto de dualismo es consistente con la Biblia. Génesis 1:26 dice: "Luego dijo Dios: „Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza . . .‟” Génesis 2:7 dice: "Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente." Lucas 23:46 dice: "Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: „Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.´" Dualismo Apoyo racional y científico Un estudio británico publicado por el periódico "Resuscitation" proporcionó evidencias de que la consciencia continúa después de que el cerebro de una persona ha dejado de funcionar, y de que él o ella ha sido declarado muerto, lo cual apoya la veracidad del dualismo. En su artículo de periódico, el médico Sam Parnia y Peter Fenwick, un neuropsiquiatra, describen sus estudios de sesenta y tres víctimas de ataques al corazón, quienes fueron declarados clínicamente muertos, pero más tarde fueron resucitados y entrevistados. Cerca de un diez por ciento reportó tener procesos de pensamiento lúcido, bien estructurado, con la formación de recuerdos y razonamiento durante el tiempo en que sus cerebros no estuvieron funcionando. Los efectos de la falta de oxígeno o de drogas fueron eliminados como factores. Los investigadores también encontraron que numerosos casos fueron similares. J.P. Moreland, PhD, autor y teólogo, declaró durante una entrevista con Lee Strobel: "La gente está clínicamente muerta, pero a veces tienen una posición ventajosa desde arriba, desde donde miran hacia abajo la mesa de operaciones donde yace su cuerpo. A veces obtienen información que no habrían podido saber si fuera una ilusión ocurriendo en sus cerebros. Una mujer murió y vio una zapatilla de tenis que estaba sobre el edificio del hospital." Esta es evidencia científica sólida a favor de la validez de su experiencia, y de la existencia de una mente consciente que se separa del cuerpo al morir. No existe ningún lugar en el cerebro donde la estimulación eléctrica ocasione que una persona crea o decida. Cuando Roger Sperry y su equipo estudiaron las diferencias entre los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro, descubrieron que la mente tiene un poder causal independiente de las actividades del cerebro. Esto condujo a que Sperry concluyera que el materialismo era falso. Nuestros pensamientos pueden ser verdaderos o falsos. Sin embargo, los estados del cerebro no pueden ser verdaderos ni falsos. Nadie puede decir lo que pensamos por medio de la medición de las ondas cerebrales. Se nos debe preguntar qué estamos pensando. Cuando la información empírica es usada como una base para validar el dualismo, podemos llegar a un consenso de que es verdad. Sin embargo, el dualismo versus el materialismo están ligados al debate de la Creación versus la Evolución. Consecuentemente, los evolucionistas necesitan tomar posiciones irreales contra el dualismo para defender la evolución. Si el dualismo es verdadero, fuimos creados por un Dios, y la macro evolución es falsa.

De manera similar, si sólo los hechos empíricos científicos objetivos son considerados, la Evolución carece de soporte y la Creación es verdadera por defecto.

Dualismo: estamos formados de un cuerpo y una mente, es decir el cuerpo no es individual de la mente. El cuerpo no actúa solo, sino que también lo hace con la mente, no se separan. El dualismo es una característica de la filosofía de Descartes y de Kant. . Descartes que fue uno de los filósofos que defendía el dualismo se baso en unas dudas que le surgieron, que son las siguientes: Empieza por dudar de los sentidos, él estaba seguro de que el mundo existía pero no era como a él le gustaba. Luego se le ocurrió la duda de; cuando sueño no se si estoy despierto o estoy dormido, entonces, ¿ No puede pasar lo mismo con la realidad? Es decir no estoy seguro de nada por lo tanto no puedo estar seguro de si la vida es un sueño. Las matemáticas son un orden mental, porque 2+2=4 tanto si sueño como si estoy despierto, pero ¿ y si estoy formado por un Dios mal intencionado que me hace pensar que lo que creo que esta bien en realidad esta mal? De muchas de esas cosas no podía estar seguro, pero de lo que si estaba seguro era de que pensaba por lo tanto es que existo. De estas dudas Descartes saco el Dualismo.

El dualismo se caracteriza porque considera una visión de la realidad desde dos puntos contrapuestos: el bien y el mal, cuerpo y el alma... El dualismo cuerpo y alma consiste en distinguir que el hombre está formado por cuerpo y alma. Se puede considerar como uno de los principios básicos de la religión cristiana. Podemos considerar tanto a Kant como a Descates como los padres del dualismo. Tabla de contenidos [ocultar]
       

1 Descartes y el dualismo 2 Kant y el dualismo 3 El dualismo y su importancia en la religión 4 Contraposición al dualismo: Monismo 5 Opinión 6 Autor 7 Referencias 8 Licencia

Descartes y el dualismo Su dualismo se caracteriza porque distingue entre cuerpo y alma. El primero es el que se encarga de distinguir entre lo que es bueno y malo. Mientras que el segundo es el que se deja influir por el mundo que le rodea. Además según Descartes uno no podía existir sin el otro y viceversa. El alma en este tipo de Dualismo podía ser considerada también como la mente, por eso era la encargada de diferenciar lo bueno y lo malo.

También dentro del dualismo Descartes trata otros temas como las pasiones. Kant y el dualismo El dualismo de Kant distingue dos tipos de conocimientos: a priori y a posteriori. Sobre el primero dice que el conocimiento es independiente a la experiencia y los individuos lo obtienen antes de ellas. Mientras el conocimiento a posteriori se basa en la experiencia, es decir es el que obtenemos como consecuencia de las acciones y acontecimientos llevados a cabo por cada persona. El Dualismo de Kant está representado en los siguientes libros:
  

Crítica de la razón práctica Crítica de la razón pura Crítica del juicio.

El dualismo y su importancia en la religión A lo largo de los años el dualismo ha cobrado una gran importancia en la religión desde el punto de vista del cuerpo y el alma. Ya que uno de los principios fundamentales del cristianismo es que el hombre está formado por cuerpo y alma. Además según ellos cuando llega la muerte, acaba con el cuerpo pero nunca con el alma. También destacar que relacionado con la religión, más bien con la iglesia, se encuentran todos los libros escritos distinguiendo entre un dios bueno o dios malo, sería otro caso más de dualismo, es decir entre el bien y el mal.

Contraposición al dualismo: Monismo El principio fundamental del monismo es que considera que todo esta formado por materia. A diferencia del dualismo ellos no consideran que el hombre esté formado cuerpo y alma sino todo sólo por materia. Entre los principales filósofos monistas destacamos: Parménides, Heráclito, Hegel... Opinión A mi entender, creo que en el hombre no se puede distinguir cuerpo y alma, para mí todo es todo lo mismo. Si me tuviera que inclinar con una de las dos corrientes filosóficas anteriores, creo que estaría más cerca del monismo, simplemente porque consideran que la sustancia fundamental del universo es la materia. (todo está constituido de materia). Tampoco estoy muy de acuerdo con el concepto de bien y mal que intentan explicar en el dualismo, ya que todo es muy realitivo: ¿Qué consideramos que está bien y que está mal?, ya que lo que para uno es correcto para otros no

DUALISMO DC

SUMARIO: I. Generalidades.—II. Fe cristiana y dualismos: 1. La Sagrada Escritura; 2. Tradición e historia de la cuestión.—III. Situación actual.

I. Generalidades

Con el término dualismo se designa aquella teoría que, en oposición al monismo y a diferencia del pluralismo, trata de explicar la realidad apelando a dos principios de la misma, independientes y (en mayor o menor medida) opuestos. El dualismo es un fenómeno proteico y longevo; reviste una gran multiplicidad de conformaciones, se ramifica en derivaciones diversas y acompaña la aventura humana del pensamiento (religioso y filosófico) desde sus comienzos hasta nuestros días. Originariamente, el dualismo ha surgido de una reflexión no ontológica, sino ética. La pregunta que lo ha generado versa no sobre el origen del mundo, sino sobre el origen del mal. El mal, y no el ser, es la preocupación básica de los sistemas dualistas. Ante todo porque es demasiado distinto del bien para que pueda subsumirse, junto con él, en una realidad única y omnicomprensiva, como aseveran los sistemas monistas-panteístas. Además, porque hay tal cantidad y calidad de mal en el mundo, el mal posee un tal espesor, que por fuerza tiene que ser producto de un principio supremo, tan supremo al menos como el que originó el bien. A partir de aquí, el problema ético accede al nivel ontológico: hay dos órdenes de ser y, por tanto, hay dos principios de ser, irreductiblesy mutuamente incompatibles. Desde este nivel ontológico, el dualismo se proyecta hacia la cosmología, la antropología y la soteriología, presentándose ya en uno u otro de estos sectores de la realidad, ya en todos ellos. El surgimiento del dualismo al socaire de la pregunta ética explica el hecho de que sus formas más antiguas y originales vean la luz en el ámbito de las creencias religiosas. Las grandes religiones orientales, así como las religiones naturalistas de los pueblos primitivos, contienen rasgos dualistas muy pronunciados. Y así, en China la corriente vital cósmica se explana por la interacción de la díada Yin-Yang; Yin, sería el principio femenino, pasivo, y Yang el principio masculino, activo. La ideología india del Samkhia opone al espíritu (purusha), que es pura conciencia sin actividad, el elemento material (prakriti), activo mas inconsciente, que suministra el sustrato de la vida psíquica. Pero acaso la propuesta más consistente y abarcadora de dualismo sea la representada por el mazdeísmo iranio. Aquí nos encontramos con un dualismo metafísico (que afirma dos principios coeternos, recíprocamente autónomos y antinómicos), al que acompañan coherentemente los dualismos cosmológico (creación anticreación), ético (bien-mal) y antropológico (espíritu-cuerpo). La tensión entre estos múltiples binomios sólo se resolverá en el éschaton, con la victoria del bien sobre el mal: Ormuz (el principio bueno) termina imponiéndose a Ahrimán (el principio malo). Es este dualismo iranio el que parece estar en los orígenes de las tendencias dualistas presentes en el pensamiento griego. Las escuelas órfica y pitagórica han sido tocadas por el mazdeísmo; los pitagóricos así lo reflejan en su teoría de los números, con la oposición pares-impares, en torno a la cual se polariza una larga serie de antítesis (limitado-ilimitado, masculino-femenino, luminosotenebroso..., etc.), que encuentran finalmente su reconciliación en la harmonía del uno que, a modo de acorde terminal, representaría una postrera coincidentia oppositorum. El dualismo platónico se establece, en primera instancia, entre el ámbito de la percepción (sensible) y el del pensamiento (ideal). El primero versa sobre el mundo apariencia) de las cosas temporales, cambiantes y corruptibles; el segundo, sobre el mundo real de las ideas inmutables, incorruptibles y eternas. Aquél es simple mimesis (imitación) de éste, como se muestra en el mito de la caverna. Platón ha propuesto también un dualismo cosmológico; el demiurgo del Timeo extrae el cosmos del caos de la amórphe hyle, o materia originaria e informe. En fin, hay igualmente en el platonismo un dualismo antropológico, que identifica lo humano con lo espiritual y considera el cuerpo como revestimiento accidental e indeseable del espíritu, como su cárcel o sepultura (soma =séma). El hilemorfismo aristotélico intentó responder al dualismo platónico ubicando la dualidad no en el nivel real-concreto, isico, del ser, sino en el nivel metafísico de los principios de ser: materia y forma, principio indeterminado-principio determinante. Tanto el platonismo como el aristotelismo se repartieron el favor de los teólogos medievales,dando origen a escuelas de pensamiento bien diferenciadas, que miden sus fuerzas sobre todo en el terreno de la antropología. Descartada, en efecto (como se verá luego), la compatibilidad de los dualismos ontológico y cosmológico con la fe cristiana, la influencia platónica quedaba restringida (y ello de forma notablemente mitigada) a las concepciones antropológicas, donde la terminología alma-cuerpo se mantiene abierta a distintos

modos de comprender la relación de ambos y dar razón de su sustancial unidad. En este punto la tesis hilemórfica de Aristóteles (oportunamente remodelada) acabará por imponerse a las versiones platonizantes, merced principalmente a la autoridad de Tomás de Aquino. Sin embargo la síntesis tomista no impedirá la vigorosa reaparición de una nueva forma de dualismo antropológico, la acuñada por Descartes con el célebre paradigma res cogitans-res extensa, que hace del hombre una conciencia pensante (cogito, ergo sum) enfundada en una especie de maquinaria orgánica. Torna así a plantearse la proverbial irreductibilidad espíritu-materia, alma-cuerpo, sujetoobjeto, para cuya resolución el filósofo francés no encontró mejor salida que el desesperado recurso a la glándula pineal. El episodio cartesiano ilustra bien a las claras cuán dificil resulta indagar en el enigma de la condición humana, enigma perpetuamente oscilante entre las tentaciones extremas del angelismo (monismo espiritualista: el hombre es sólo alma) y el animalismo (monismo materialista: el hombre es sólo cuerpo). De la vigencia de este dilema da fe la actual disputa en torno al dilema homólogo: mentecerebro. En todo caso, la inviabilidad de la propuesta de Descartes confirma que la alternativa a los monismos unilaterales no se encuentra en una reedición del punto de vista dualista.

II. Fe cristiana y dualismos 1. Que la revelación bíblica resulte incompatible, en sus afirmaciones mayores, con las diversas concepciones dualistas es algo demasiado obvio para precisar ulteriores justificaciones. El monoteísmo estricto y la doctrina de la creación superan los dualismos ontológico, teológico y cosmológico; la doctrina del pecado original trasciende el dualismo ético, resituando el problema del mal (punto de partida, según se ha indicado ya, del sistema dualista) desde su enclave en la naturaleza a su emplazamiento en la historia; en fin, la fe en la encarnación y la resurrección, reivindicando la bondad nativa de la materia y del cuerpo, implica que tanto la condición somática del hombre como el mundo en el que despliega su existencia no están destinados a la aniquilación, sino a una gloriosa transfiguración y una indeclinable definitividad. Una posición cercana al dualismo es la de la apocalíptica del judaísmo tardío, con la característica oposición de los dos eones o mundos, el presente y el futuro. El mundo presente yace en las tinieblas y está sometido a los poderes demoníacos, que operan a través de la muerte y el pecado. El mundo futuro, escenario del Reino de Dios, sustituirá a este mundo presente, que será aniquilado en la conflagración cósmica del éschaton. Los textos del Qumram prolongan este dualismo apocalíptico con la tesis de un combate entre los hijos de la luz y los hijos de las tinieblas. Se ha planteado la cuestión de si este dualismo (mitigado) del judaísmo extrabíblico ha penetrado, en alguna medida, en las escrituras canónicas. Por lo que toca a la representación apocalíptica de los dos mundos, conviene advertir que en ningún texto inspirado (tampoco en el libro de Daniel, única muestra del género apocalíptico admitida en el canon) se postula una ruptura espacial del tipo más acá-más allá. Para la Biblia es desconocida una comprensión del éschaton como pasaje de este mundo a otro mundo, una espera de un más allá supraterreno, espiritual, como alternativa al más acá terreno y material. Lo que sí se aguarda es una ruptura temporal entre el antes y el después de la irrupción del Reino. El mundo en sí podría seguir siendo materialmente el mismo a ambos lados del límite; más acá de éste hay una situación de pecado y déficit existencial; más allá se instaura no una infraestructura cósmica diversa, sino la nueva situación de justicia, fraternidad universal y plenitud vital que es la salvación consumada. En cuanto al dualismo antropológico, se ha querido rastrear su presencia en el libro de la Sabiduría. En efecto, hay en él dos textos claramente tributarios de la antropología platónica (8, 19-20; 9, 15), pero su tenor literal disuena en el saldo antropológico complexivo del libro, que se atiene a la visión unitaria propia de la antropología hebrea, por lo que dichos textos han de ser estimados como expresiones pocofelices que no traducen con fidelidad la mente del autor.

En el Nuevo Testamento, la típica contraposición paulina carne-espíritu (sárx pneúma, correspondiente al par hebreo basar-ruah), lejos de formular la tensión dualista cuerpo-alma, verbaliza la dialéctica (ya conocida por el Antiguo Testamento) entre la carne (lo que procede del hombre y le es connatural) y el espíritu (lo que procede de Dios, la dimensión trascendente del ser humano, su estar-abierto-haciaarriba). Los dos términos de esta dialéctica remiten, pues, al hombre uno y entero, uno a partes antagónicas de un presunto compuesto humano. La amenaza dualista al misterio central de la encarnación se acusa ya en el Nuevo Testamento: el corpus joánico se hace eco de ella y la rechaza resueltamente en el prólogo del evangelio (Jn 1, 14: «el Lógos devino carne») y en 1 Jn 4, 2, que estipula como criterio de la recta fe la confesión de «Jesucristo venido en carne». Ignacio de Antioquía desenmascara este error dualista, que reducía a mera apariencia (docetismo) la realidad de la asunción de la condición carnal por la persona del Hijo. 2. A lo largo de la historia de la Iglesia, las herejías dualistas se van sucediendo con sorprendente tenacidad: docetismo, gnosticismo, origenismo, maniqueísmo, priscilianismo, catarismo. Con la misma tenacidad, la fe eclesial ha hecho valer su no cortante a estos errores, que comprometían gravísimamente, como se ha señalado más arriba, el núcleo mismo del mensaje cristiano. En la época patrística, diversos sínodos provinciales se pronunciaron contra las desviaciones dualistas. Y así, los concilios de Toledo y Braga (D 21-38, 234-241) anatematizan las herejías marcionita, maniquea y priscilianista, mientras que el error origenista de la preexistencia de las almas es condenado en el llamado synodos endemoúsa (D 203-205). En suma, cuantas veces se alzaron voces condenatorias de la materia o del cuerpo, la Iglesia no dudó en condenar a los condenadores, saliendo por los fueros de la radical bondad de la carne. Pero sin duda el más mortal peligro por el que pasó en esta época el cristianismo fue la gnosis, una soteriología que predica la salvación por la vía del conocimiento y que se mueve en coordenadas nítidamente dualistas: dualismo teológico (el Dios Padre de Jesucristo y el dios demiurgo del Antiguo Testamento), dualismo cosmológico (mundo divino, supraceleste, y mundo visible, material, terrestre), dualismo antropológico (alma o mente consustancial a la divinidad y cuerpo o carne plasmación del demiurgo malo). La gnosis planteaba así la más perentoria enmienda a la totalidad con que tuvo que vérselas la Iglesia naciente. Nada tiene, pues, de extraño que la batalla antignóstica haya movilizado las mejores energías de los padres de los primeros siglos. En el medievo, la secta de los cataros o albigenses es objeto de una primera reprobación en la persona de su antecedente próximo, Pedro de Bruis, por parte del Lateranense II (D 367). El Lateranense IV (D 428-430) emite una profesión de fe contra esta herejía. En ella la confesión de la Trinidad y la fe en la creación aparecen estrechamente asociadas: las tres personas operan como «un único principio de todo», que crea «lo visible y lo invisible, lo espiritual y lo corporal», «la creatura angélica y la mundana», así como «la humana, constituida de cuerpo y espíritu». La conexión Trinidad-creación aquí establecida merece, dada su importancia, una glosa explicativa. La doctrina cristiana de un Dios único que, sin embargo, no es soledad, sino comunidad de personas, da cuenta del cumplimiento, al interior del ser divino, de la necesidad metafísica de comunicarse que apremia a todo ser. Bonum est diffusivum sui; a fortiori, el sumo bien ha de ser sumamente difusivo de sí. Esta pulsión necesitante se agota, por lo que a Dios se refiere, en las procesiones trinitarias, y por cierto de forma suprema e insuperable; se comunica todo el ser divino, no una parcela de divinidad. Supuesto lo cual, lo que a partir de ahí haga Dios queda ya sustraído al reino de la necesidad para instalarse en el reino de la libertad. De donde se sigue que queda abierta la posibilidad de la creación, esto es, de una producción libre de seres distintos del Ser, surgidos del puro amor, de la nada, y no de una teogonía o proceso de autodevenir de Dios. Tal doctrina de la creación es desconocida fuera de la Biblia. No podía formularse, en efecto, mientras se partiera de una comprensión impersonal, no trinitaria, de la divinidad. Un principio no trinitario subyacerá al imperativo ontológico de comunicarse necesaria, no libremente. Con lo cual lo que de él procede habrá de ser igualmente necesario, absoluto y, a la postre, divino. Ese es el universo emanatista de los diversos panteísmos yde no pocos dualismos, frente a los que se alza la tesis inédita del creacionismo.

El dualismo antropológico recibe una última y definitiva descalificación en el concilio de Vienne (D 480481), donde, frente a las tesis de Pedro Juan Olivi, que entendía la unión alma racional-cuerpo como meramente dinámica y mediata (mediante la forma intelectiva), se consagra la unidad sustancial; el alma es «verdaderamente, por sí misma y esencialmente» forma del cuerpo. Así pues, todo esquema antropológico que rebaje el rango ontológico de esta relación no sería admisible para la fe cristiana.

III. Situación actual El flanco más vulnerable del dualismo es el desgarramiento que opera en la contextura de lo real. La realidad dualista es esquizofrénica; en los antípodas de monismo y su continuismo de niveles, el dualismo nos presenta una realidad no sólo escindida sino irreconciliablemente enfrentada. La inverosimilitud de esta concepción, tanto desde el punto de vista ontológico o cosmológico como para una antropología aceptable, la ha puesto fuera de circulación. El descrédito que padecen actualmente las doctrinas dualistas es demasiado notorio y hace superflua la recogida de testimonios al respecto. Baste indicar que, mientras hoy resulta de buen tono adscribirse al monismo (materialista, por supuesto), casi nadie se confiesa ni desea ser tenido por dualista (con las notables excepciones que se mencionarán más abajo). Por otra parte, y en lo tocante a la antropología (el último reducto dualista, como se verá a continuación), el término dualismo se revela al día de la fecha no simplemente fluido o ambiguo, sino decididamente equívoco. Seifert enumera no menos de ocho acepciones del mismo; un monista fisicalista como D. M. Armstrong no considera la teoría aristotélico-tomista del anima forma corporis como dualista, sino como una especie de emergentismo; por el contrario, el cristiano Laín rechaza últimamente toda distinción real alma-cuerpo (incluida la tomista) como convicta de dualismo. Así las cosas, no deja de resultar sorprendente la supervivencia en nuestros días de una forma de dualismo antropológico, el dualismo interaccionista, avalado por las firmas ilustres de K. Popper y J. C. Eccles. Ambos creen que, además de la realidad física (Mundo 1) a la que pertenece el cerebro, existen los Mundos 2 y 3 (la realidad subjetiva que llamamos mente y sus productos, incorporados o incorpóreos); esos tres mundos interactúan recíprocamente. Así pues, en el hombre hay cerebro (Mundo 1) y mente (Mundo 2, entidad inmaterial, aunque no desencarnada ni, según Popper, desencarnable); ésta interactúa con aquél. Es el yo —la mente— quien posee un cerebro, y no el cerebro el que posee un yo. Popper llega incluso a manifestar su acuerdo básico con las metáforas platónicas del timonel y el barco, el auriga y el carro, el músico y el instrumento; «como decía Platón, la mente es el timonel»; «pienso que el yo, en cierto sentido, toca el cerebro del mismo modo que un pianista toca el piano». Desde una óptica cristiana, el dualismo interaccionista se queda por debajo de las estipulaciones de Vienne; en vez de una unidad sustancial, se contenta con explicar la relación alma-cuerpo (o mentecerebro) en términos de simple unión dinámica. Mas de otro lado el esquema hilemórfico empleado en Vienne resulta hoy insostenible por anacrónico.'Así pues, tanto una antropología filosófica de inspiración cristiana como la propia teología deberían retomar el viejo dossier alma-cuerpo y elaborar una explicación plausible de la unidad psicosomática en que el hombre consiste. En esta dirección se encaminan las propuestas de un teólogo como Moltmann (conformación pericorética de cuerpo y alma) y de un filósofo como Zubiri (organismo y psique como subsistemas que se codeterminan ex aequo para constituir la unidad psicoorgánica que el hombre es). En todo caso, la ausencia de una reflexión solvente sobre esta cuestión dejaría a la antropología inerme ante las amenazas recurrentes de los monismos o los dualismos.

Dualismo Información General

El dualismo es una teoría o sistema de pensamiento que reconoce dos y sólo dos independientes y mutuamente irreductibles principios o sustancias, que son a veces complementarias ya veces en conflicto dualismos. Se distinguen de monismos, que admiten un solo elemento o tipo de elemento, y de pluralismos , que admiten más de dos elementos o tipos de elementos. La polaridad de un dualismo se distinguen de la tesis y la antítesis de una dialéctica, en que los primeros son estables y mutuamente excluyentes y los segundos son dinámicos, siempre tiende hacia la síntesis. Dualismos son de dos tipos básicos, metafísicas y epistemológicas. Metafísica dualismos admitir dos sustancias, como el mundo y Dios, o dos principios, como el bien y el mal, como una forma de explicar la naturaleza de la realidad. Descartes sostuvo un dualismo metafísico entre la mente - sustancia pensante - y el cuerpo - la sustancia extensa. Sostuvo que todos los elementos de la realidad son en última instancia, de una u otra de estas dos sustancias heterogéneas. dualismo epistemológico utilizar dos sustancias o principios, tales como la conciencia y los fenómenos o sujeto y objeto, para analizar el proceso de conocer. En general, un dualismo epistemológico que distingue lo que es inmediatamente presente a la mente la percepción retrospectiva de la determinación del objeto real conocida. Platón ser y el devenir, Aristóteles forma y materia, de Kant noúmenos y fenómenos, el yin y el yang en la filosofía china y los temas tradicionales de Dios y el hombre, espacio y tiempo, y la naturaleza y la crianza son dualismos entre otros famosos. Donald Gotterbarn Bibliografía AO Lovejoy, La rebelión contra el dualismo (1930). CREER Religioso Información Fuente página web Nuestra lista de 1.000 Temas Religiosos E-mail

Dualismo Avanzadas de la información El dualismo es una teoría en la interpretación que explica una situación determinada o de dominio en función de dos factores o principios opuestos. En general, los dualismos son clasificaciones doble que no admiten grados intermedios. Hay tres tipos principales: metafísica, epistemológica o epistémico y ético o ethicoreligious. dualismo metafísico afirma que los hechos del universo se explican mejor en términos de elementos irreductibles entre sí. A menudo se considera que la mente y la materia, o como por Descartes, el pensamiento y la extensión. La mente es usualmente concebida como experiencia consciente, la materia como el espacio que ocupa y estar en movimiento. Son, pues, dos órdenes cualitativamente diferente de la realidad. dualismo epistemológico es un análisis de la situación sabiendo que sostiene que la idea o el objeto del juicio es radicalmente distinto del objeto real. El "objeto" del conocimiento se lleva a cabo a conocerse sólo a través de la mediación de "ideas". Este tipo de pensamiento plantea la importante cuestión de la forma en que el conocimiento puede salvar la brecha entre la idea de un objeto y el objeto en sí. o ethicoreligious dualismo ético afirma que hay dos fuerzas hostiles entre sí o seres en el mundo, el ser la fuente de todo bien, el otro la fuente de todo mal. El corte de tipo más claro de dualismo ethicoreligious es el de la antigua religión iraní , por lo general asociada con el nombre de Zoroastro, en los que Ahura Mazda y Ahriman representa la proyección en la cosmología, respectivamente, de las fuerzas del bien y del mal. El universo se convierte en el campo de batalla para oponerse a estos seres, identificados respectivamente con la luz y la oscuridad. Las formas más moderadas de dualismo impregnan la mayoría de las religiones, expresado, por ejemplo, la distinción entre lo sagrado y lo profano, o por el análisis de la realidad en términos de yang y el yin en el pensamiento chino.

la teología cristiana en general, acepta un dualismo moral modificado, reconociendo a Dios como supremo bien y Satanás como una inclinación criatura se deterioró en todas partes a la intrusión del mal. Esto, sin embargo, no es el dualismo en el sentido de su definición habitual, ya que la teología cristiana no considera a Satanás ser final o inicial, y lo ve en última instancia, excluidos del universo. HB (Diccionario Elwell Evangélica) Bibliografía Runas D, Diccionario de Filosofía. Kuhn

Dualismo Información Católica (Del dúo de América, dos). Como la mayoría de términos filosóficos, ha sido empleado en diferentes significados por diferentes escuelas. En primer lugar, el nombre ha sido utilizado para designar el sistema religioso o teológico que explicar el universo como el resultado de dos eternamente opuestos y coexistentes principios, concebida como el bien y el mal, la luz y la oscuridad, o algún otro tipo de poderes en conflicto. Encontramos esta teoría muy extendida en el Oriente, y especialmente en Persia, durante varios siglos antes de la Era Cristiana. El Zend-Avesta, atribuido a Zoroastro, que probablemente vivió en el siglo VI aC y se supone que es el fundador o reformador de la religión medo-persa, explica el mundo como el resultado de la lucha entre Ormuz y Ahriman. Ormuz es la luz infinita, la suprema sabiduría, y el autor de todo bien; Ahriman es el principio de la oscuridad y de todos los males. En el siglo III después de Cristo, Manes, por un tiempo un converso al cristianismo, ha desarrollado una forma de gnosticismo, el maniqueísmo estilo posteriormente, en los que trató de fusionar algunos de los elementos de la religión cristiana con la religión dualista del zoroastrismo (véase el maniqueísmo y Zoroastro). la filosofía cristiana, expuesta con pequeñas diferencias por los teólogos y filósofos de la baja de San Agustín, tiene en general que el mal físico es el resultado de las necesarias limitaciones de los seres creados finitos, y es que el mal moral, que es el único mal en el verdadero sentido, un consecuencia de la creación de los seres dotados de libre albedrío y es tolerado por Dios. Tanto el mal físico y moral se concibe como una forma de privación o defecto de ser, no como entidad positiva. Su existencia no es, pues irreconciliables con la doctrina del monismo teísta. En segundo lugar, el dualismo término se emplea en oposición al monismo, para significar el punto de vista común de que el universo existente contiene dos tipos radicalmente diferentes de ser o sustancia - materia y espíritu, cuerpo y mente. Este es el uso más frecuente del nombre de la filosofía moderna, donde es común en contraste con el monismo. Pero no hay que olvidar que el dualismo, en este sentido es muy conciliable con un origen monista de todas las cosas. La doctrina teísta de la creación da una cuenta monista del universo, en este sentido. El dualismo es lo que diferencia a ambos el materialismo y el idealismo. El idealismo, sin embargo, del tipo de Berkeley, que mantiene la existencia de una multitud de distintas mentes sustancial, puede, junto con el dualismo, se describe como el pluralismo. Históricamente, en la filosofía griega ya en el año 500 AC se encuentra la escuela eleática, con Parménides como su jefe, la enseñanza de una unidad universal del ser, por lo tanto una cierta afinidad con el monismo alemana moderna. Estar solo existe. Es absolutamente uno, eterno e inmutable. No hay devenir real o principios del ser. Pareciendo cambios y la pluralidad de seres son meras apariencias. Para esta unidad del ser, Platón se opuso a una dualidad original - Dios y la materia no producidos, existentes al lado del otro desde toda la eternidad. Esta cuestión, sin embargo, fue concebido como indeterminado, caótico, fluctuante, y se rige por una ciega necesidad, en contraste con la mente que actúa de acuerdo al plan. El orden y la disposición se debe a Dios. El mal y el desorden en el mundo tienen su origen en la resistencia de la materia que Dios no ha vencido del todo. Aquí parece que tenemos un rastro de la especulación oriental. Una vez más hay otro dualismo en el hombre. El alma racional es una sustancia espiritual distinta del cuerpo en el que se habita, un poco como el auriga en el carro. Aristóteles es dualista en varios temas importantes. El contraste entre las concepciones fundamentales de la materia y la forma - un potencial y un principio de actualizar - se ejecuta a través de todas las ramas de su sistema. Necesariamente coeterno con Dios, que es pura actualidad, no ha existido el principio pasivo de la materia, que en este sentido, sin embargo, es

mera potencialidad. Pero además, junto con Dios, que es el primer motor, también debe haber existido desde toda la eternidad del mundo movido por Dios. En su tratamiento del conocimiento de Aristóteles adopta el punto de vista ordinario de sentido común de la existencia de objetos individuales distintos de nuestras percepciones e ideas de ellos. El hombre es un individuo ser sustancial resultante de la fusión de los dos principios - la forma (el alma) y la materia. El cristianismo rechaza todas las formas de un doble origen del mundo, que erigió la materia, o el mal, o de cualquier otro principio en un segundo eterno coexistente con Dios, y le enseñó el origen monista del universo de uno, espiritual infinito, auto-existente Ser que libremente creó todas las cosas. La concepción familiar de la creación libre, sin embargo, se reunió con una considerable oposición en las escuelas de filosofía y fue abandonado por varias de las herejías antes. Los neo-platónicos tratado de disminuir la dificultad emanastic formas de panteísmo, y también mediante la inserción de los seres intermedios entre Dios y el mundo. Pero el primer método implica una concepción materialista de Dios, mientras que el segundo sólo aplaza la dificultad. A partir del siglo XIII, a través de la influencia de Alberto Magno y más aún de Santo Tomás de Aquino, la filosofía de Aristóteles, aunque sometido a algunas modificaciones importantes, se convirtió en la filosofía acreditados de la Iglesia. La hipótesis dualista de un mundo eterno existente al lado de Dios, por supuesto, rechazó. Pero la concepción de los seres espirituales en contraposición a la materia recibió más completa definición y desarrollo. La distinción entre el alma humana y el cuerpo que la anima se hizo más claro e hizo hincapié en su separabilidad, pero la ultra-dualismo de Platón fue evitado por insistir en la íntima unión de alma y cuerpo para constituir una importante estar bajo la concepción de la forma y materia. El problema del dualismo, sin embargo, fue levantada en una posición bastante nueva en la filosofía moderna por Descartes. De hecho, ya que su tiempo ha sido un tema de interés central en la especulación filosófica. Su manejo de dos cuestiones distintas, la epistemológica, la otra metafísica, interpuso el presente sobre. La mente está en una relación cognoscitiva con el mundo exterior, y en una relación de causalidad con los cambios en el cuerpo. ¿Cuál es la naturaleza exacta de cada una de estas relaciones? Según Descartes el alma es res cogitans. Su esencia es el pensamiento. Es simple y no prorrogado. No tiene nada en común con el cuerpo, pero está conectado con él en un solo punto, la glándula pineal en el centro del cerebro. En contraste con esto, la esencia de la materia se encuentra en la extensión. Así que las dos formas de ser son totalmente dispares. En consecuencia, la unión entre ellos es de carácter accidental o extrínseca. Descartes, por lo tanto se aproxima a la concepción platónica del auriga y el carro. Alma y cuerpo son en realidad dos aliados simplemente seres. Entonces, ¿cómo se relacionan? Real influencia recíproca o interacción causal parece imposible entre dos cosas tan dispares. Geulincx y otros discípulos de Descartes fueron impulsados a inventar la hipótesis de ocasionalismo y la asistencia divina, según el cual es Dios mismo quien los efectos del cambio apropiado, ya sea en cuerpo o la mente con motivo de la modificación correspondiente en el otro. Para que este sistema de interferencias milagrosa Leibniz sustituido la teoría de la armonía preestablecida de acuerdo a los pares que Dios ha unido de los cuerpos y las almas que están destinadas a ejecutarse en series paralelas de los cambios como dos relojes comenzaron juntos. La misma dificultad insoluble de paralelismo psico-físico permanece en manos de los psicólogos y filósofos en el día de hoy que rechazan la doctrina del alma como un ser real capaz de actuar sobre el cuerpo que se informa. El ultra-dualismo de Descartes fue seguida de inmediato en el continente por el monismo panteísta de Spinoza, que identificó la mente y la materia en una sustancia infinita de la que son meramente "modos". La cuestión cognoscitiva Descartes resuelve por una teoría del conocimiento, según la cual la mente percibe inmediatamente sólo a sus propias ideas o modificaciones. La creencia en un mundo exterior que corresponden a estas ideas es la naturaleza de una inferencia, y la garantía de esta inferencia o la construcción de un puente confiable del mundo subjetivo del pensamiento al mundo objetivo de ser material, a partir de entonces fue el principal problema de la filosofía moderna. Locke igualmente enseña que la mente aprehende inmediatamente sólo a sus propias ideas, sino que supone un mundo exterior real que corresponde a estas ideas, al menos en lo que respecta a las cualidades primarias de la materia. Berkeley, aceptando supuesto de Locke de que la mente de inmediato llega a conocer sólo a sus propias ideas, planteó la pregunta: ¿Qué razones tenemos para creer en la existencia de un mundo material que corresponde a esas ideas? Concluye que no hay ninguno. La causa externa de estas ideas es Dios, que los despierta en nuestra mente por las leyes ordinarias. La oposición dualista entre la mente y la materia es lo que se deshizo de al negar un mundo material independiente. Pero Berkeley sigue siendo postulados multitud de mentes real sustancial distintos unos de otros y al parecer de Dios. Tenemos el pluralismo tanto idealista. Hume llevó el escepticismo de Berkeley es un paso más allá y negó la existencia de las sustancias espirituales permanentes, o la mente, por motivos similares a los de Berkeley, que rechazó las sustancias materiales. Todo lo que sabemos que existen son las ideas de mayor o menor intensidad. Kant repudia este escepticismo más extrema y adopta, por lo menos en la segunda edición de su obra principal, una forma de dualismo basado en la distinción de los fenómenos y noúmenos. La mente de inmediato percibe sólo sus propias representaciones. Estos son modificados por las formas mentales innatas. Ellos nos presentan fenómenos solamente. Pero los noúmenos, las cosas en sí mismas, las causas externas de estas representaciones fenomenal, están fuera de nuestro poder de cognición. Fichte rechazó las cosas en sí mismas fuera de la mente, y redujo el

dualismo kantiano al monismo idealista. Los defensores más fuertes y más constantes de dualismo en la filosofía moderna ha sido la escuela escocesa, incluyendo a Reid, Stuart, y Hamilton. Entre los escritores de Inglés en tiempos más recientes Martineau, McCosh, Mivart, y de haber llevado a cabo la misma tradición en líneas similares. El problema del dualismo, como su historia lo indica, consiste en dos cuestiones principales: ¿Existe un mundo material fuera de nuestras mentes e independiente de nuestro pensamiento? Suponiendo un mundo que existe, ¿cómo la mente alcanzar el conocimiento de la misma? La primera cuestión pertenece a la epistemología, la lógica material, o filosofía general, esta última a la psicología. Es cierto que el dualismo es en última instancia rechazada por el materialista, que reduce los estados conscientes a las funciones, o "aspectos" del cerebro, pero las objeciones de este punto de vista será más adecuadamente tratado en el materialismo y el monismo. La teoría idealista desde Berkeley, en todas sus formas, sostiene que la mente sólo puede conocer sus propios estados o de las representaciones, y que lo que supone que debe ser un mundo independiente, el material es, en último análisis, sólo una serie de ideas y sensaciones la creencia más en la posibilidad de otras sensaciones. Nuestra convicción de la realidad objetiva de un sueño coherente vivos es análoga a la nuestra convicción de la validez de nuestra experiencia de vigilia. El dualismo afirma, en oposición a toda forma de idealismo, la realidad independiente, extramental del mundo material. Entre sus principales argumentos son los siguientes: Nuestra creencia en la existencia de otras mentes es una inferencia de sus cuerpos. En consecuencia, la negación de un mundo material externo implica el rechazo de todas las pruebas de la existencia de otras mentes, y las tierras idealista en la posición de "solipsismo". La ciencia física supone la existencia de un mundo material, existente en el momento sin ser visto, que posee varias propiedades, y ejercer diversas atribuciones de acuerdo con leyes definidas constante. Así, la astronomía se describen los movimientos de los cuerpos celestes moviéndose en el espacio de tres dimensiones, que atrae a sí con las fuerzas inversamente proporcional al cuadrado de la distancia. Que postula el movimiento y la acción de los órganos cuando son invisibles, así como cuando se ven a través de largos períodos de tiempo y en vastas áreas del espacio. A partir de estos supuestos se deduce posiciones futuro y predice los eclipses y tránsitos muchos años por delante. Observaciones llevadas a cabo por las generaciones posteriores verificar las predicciones. Si no hay un mundo extramental cuyas partes existen y actúan en un espacio y el tiempo realmente refleja en nuestros conocimientos e ideas, tal resultado no sería posible. Las ramas de la ciencia que trata con el sonido, la luz, el calor y la electricidad son igualmente incompatibles con el idealismo. Las enseñanzas de la fisiología y la psico-física del ser particularmente absurdo en la teoría idealista. ¿Cuál es, por ejemplo, se refieren al decir que la memoria depende de las modificaciones en la sustancia nerviosa del cerebro, si todo el mundo material, incluyendo el cerebro, no es más que una colección de estados mentales? Psicología igualmente asume la realidad extramental del cuerpo humano en su cuenta del crecimiento de los sentidos y el desarrollo de la percepción. Fueron la hipótesis idealista cierto su lenguaje no tendría sentido. Todas las ramas de la ciencia lo que presuponen y confirman la visión dualista del sentido común. De acuerdo, entonces, la verdad del dualismo, la cuestión psicológica surge: ¿Cómo funciona la mente llegar a conocer el mundo material? En términos generales hay dos respuestas. De acuerdo con un la mente de inmediato percibe sólo sus propias representaciones o ideas y de estos se deduce objetos externos materiales como la causa de estas ideas. De acuerdo con la otra, en algunos de sus actos que de inmediato percibe objetos extendidos o parte del mundo material. Como Hamilton dice: "Lo que es captar directamente la no-yo, no una modificación del Yo". La teoría que mantiene una percepción inmediata de la no-yo que él llama dualismo natural o realismo natural. La otra, que tiene un conocimiento mediato de la no-ego, como la causa deduce de una representación inmediatamente detenido, que él llama dualismo hipotética o el realismo hipotético. La doctrina de la percepción inmediata o representativo es la adoptada por la gran masa de los filósofos escolásticos y se manifiesta en el dicho de que la idea, concepto o acto mental de aprehensión no es percipitur quod Identificación sed medio quo percipitur resolución - no lo que es percibido, pero el medio por el cual se percibe el objeto en sí. Esta parece ser la única cuenta de la naturaleza del conocimiento que no conduce lógicamente al idealismo, y la historia del sujeto confirma esta opinión. Pero la afirmación de la capacidad de la mente para la percepción inmediata de la no-ego y la insistencia en la distinción entre quod Identificación y percipitur quo Identificación, no disponen de toda la dificultad. La psicología moderna se ha convertido en genética. Su interés se centra en el seguimiento del crecimiento y desarrollo del conocimiento de las sensaciones más simples y elementales de la infancia. El análisis de los procesos perceptivos de una edad más avanzada, por ejemplo, captura de tamaño, forma, solidez, la distancia, y otras cualidades de los objetos a distancia, demuestra que las operaciones aparentemente instantánea e inmediata puede implicar la actividad de la memoria, la imaginación, juicio,

razonamiento, y el subconsciente contribuciones de la experiencia pasada de otros sentidos. Existe, pues, mucho de lo que es indirecto e inferencial en casi todos los actos perceptor de la vida madura. Esto debe ser francamente admitido por el defensor del dualismo naturales, y el principal problema psicológico para él en el día de hoy es para seleccionar y discriminar lo que es inmediato y directo de lo que es mediata o un representante en las operaciones cognoscitivas cierto complejo de la vida adulta normal. Publicación de información escrita por Michael Maher. Transcrito por Robert H. Sarkissian. La Enciclopedia Católica, Volumen V. Publicado 1909. Nueva York: La empresa Robert Appleton. Nihil obstat, 1 de mayo de 1909. Lafort Remy, Censor. Imprimatur. + John M. Farley, arzobispo de Nueva York

DUALISMO ANTROPOLÓGICO DOCTRINA FILOSÓFICA SEGÚN LA CUAL EN EL HOMBRE ENCONTRAMOS DOS PRINCIPIOS CON CARACTERÍSTICAS Y DESTINOS DISTINTOS, EL ALMA Y EL CUERPO. En correspondencia con su dualismo ontológico, Platón defiende un clarodualismo antropológico: creerá queen el hombre encontramos dos principiosopuestos:el cuerpoque nos vincula con la realidad material y pertenecealMundo Sensible, yel almaque es el principio inmaterial, divino einmortal y que nos vincula con elMundo de las Ideas. Para Platón el hombre se identifica más con el alma que con el compuestode alma y cuerpo por lo que creyó que la encarnación del alma es unasituación transitoria y contraria a su destino. La idea del cuerpo como elorigen del mal y la ignorancia y del alma como lo bueno y la dimensiónpositiva del hombre se concreta en suconcepción del cuerpo como cárceldel alma.

DUALISMO ONTOLÓGICO PLATÓN DEFIENDE UN CLARO DUALISMO ONTOLÓGICO AL AFIRMAR QUE LA REALIDAD ESTÁ DIVIDIDA EN DOS ÁMBITOS TOTALMENTE DISTINTOS: EL CONJUNTO DE LAS COSAS ESPACIO-TEMPORALES, MUTABLES Y ABOCADAS A LA MUERTE, AL QUE DA EL NOMBRE DE MUNDO SENSIBLE, Y EL CONJUNTO DE ENTIDADES NO ESPACIALES NI TEMPORALES, INMUTABLES Y ETERNAS, AL QUE DA EL NOMBRE DE MUNDO INTELIGIBLE O MUNDO DE LAS IDEAS. Aunque los dos mundos tienen existencia y realidad, es el MundoInteligible el fundamental y primero, mientras queel Mundo Sensibletieneser e inteligibilidad en la medida en queparticipa o imita al Mundo delas Ideas. Platón utiliza en ocasiones la expresión "Mundo visible" parareferirse al Mundo Sensible.

1. René Descartes Aunque la gran distinción filosófica entre la mente y el cuerpo en el pensamiento occidental puede ser rastreada desde los griegos, es en la obra fecunda de René Descartes (1596-1650), matemático, filósofo y fisiólogo francés, al que debemos la primera explicación sistemática de las relaciones entre la mente y el cuerpo. Descartes nació en Tourain, en la pequeña ciudad de La Haye y fue educado desde la edad de ocho años en el colegio jesuita de La Flèche. En La Flèche, Descartes adquirió la costumbre de pasar la mañana en la cama, entregado a una meditación sistemática. Durante estas meditaciones, fue impresionado por el agudo contraste entre la certeza de las matemáticas y la naturaleza polémica de la filosofía, y llegó al convencimiento de que las ciencias debían producir resultados tan ciertos como los de las matemáticas.

Desde 1612, cuando dejó La Flèche, hasta 1628, cuando se estableció en Holanda, Descartes pasó la mayor parte de su tiempo viajando, contemplando y manteniendo correspondencia. Desde 1628 hasta su desgraciado viaje a Suecia en 1649 permaneció la mayor parte del tiempo en Holanda y fue durante este periodo cuando compuso una serie de obras que establecen el temario para todos los estudiosos posteriores de la mente y el cuerpo. La primera de esas obras, De homine, fue terminada en Holanda hacia 1633, en la época de la condena de Galileo. Cuando su amigo y habitual corresponsal, Marin Mersenne, le escribió el destino de Galileo en manos de la Inquisición, Descartes escondió inmediatamente su propio tratado. Como resultado de ello, el primer ensayo extenso del mundo sobre psicología fisiológica fue publicado mucho tiempo después de la muerte de su autor. En esta obra, Descartes describe el mecanismo de la reacción automática en respuesta a los estímulos externos. De acuerdo con su propuesta, los movimientos externos afectan las terminaciones periféricas de las fibrillas nerviosas, que, a su vez, desplazan las terminaciones centrales. Cuando las terminaciones centrales son desplazadas, el modelo de espacio interfibrilar es dispuesto de otro modo y el flujo de los espíritus animales es así dirigido hacia los nervios apropiados. Fue la explicación de Descartes de este mecanismo por medio de una reacción automática y diferenciada lo que le condujo a ser generalmente considerado como el fundador de la teoría del reflejo.

A pesar de que una amplia discusión acerca de la ruptura metafísica entre la mente y el cuerpo no aparece hasta las Meditationes de Descartes, su De homine esboza estas opiniones y provee la primera explicación del interaccionismo mente/cuerpo, la cual produjo una fuerte reacción de respuesta en los pensadores posteriores. Según la concepción de Descartes, el alma racional, una entidad distinta del cuerpo y puesta en contacto con el mismo por la glándula pineal, puede o no puede darse cuenta de las emanaciones diferenciales que los espíritus animales traían a su alrededor a través de la reordenación de los espacios interfibrilares. Cuando tales percepciones ocurren, sin embargo, el resultado es la sensación consciente -el cuerpo afecta a la mente. A su vez, en la acción voluntaria, el alma puede por sí misma iniciar una emanación diferencial de espíritus animales. La mente, en otras palabras, puede también afectar al cuerpo. El año 1641 vió la aparición de Meditationes de prima philosophia, in quibus Dei existentia, & animae à corpore distinctio, demonstratur de Descartes. Como es evidente por el subtítulo, es en las Meditationes donde Descartes ofrece por primera vez una explicación sistemática del dualismo metafísico entre la mente y el cuerpo, que ha sido desde entonces discutida por el pensamiento occidental. Para Descartes, hay dos sustancias creadas diferentes, el cuerpo y el alma (a la que también denomina 'mente'). La esencia del cuerpo es la extensión; mientras la del alma o mente es el pensamiento. El cuerpo es espacial, el alma no tiene extensión. El cuerpo es un mecanismo que puede ejecutar muchas acciones sobre sí mismo sin la intervención del alma; el alma es pura sustancia pensante que puede, pero no siempre, regular el cuerpo. Cómo el cuerpo espacial puede afectar o ser afectado por la mente no extensa no puede ser comprendido, para Descartes, ni en términos espaciales ni no espaciales. Está más allá de nuestra capacidad de comprender cómo el cuerpo y la mente están unidos, o, en el mejor de los casos, estamos forzados a regresar a la concepción de sentido común de su mutua interacción. Vesey (1965) se refiere a este dilema como el "punto muerto cartesiano". En 1649, en la época de su partida a Estocolmo para establecerse allí como instructor de la reina Cristina de Suecia, Descartes envía a la imprenta el manuscrito de la última de sus grandes obras, Les passions de l'ame. Les passions es la más importante contribución de Descartes a la psicología. Además de un análisis de las emociones primarias, contiene la explicación más extensa de Descartes sobre el interaccionismo mente/cuerpo en la glándula pineal. Como es bien sabido, Descartes elige la glándula pineal porque le parece que es el único órgano en el cerebro que no está duplicado bilateralmente y porque cree, erróneamente, que era exclusivo de los seres humanos. En febrero de 1650, volviendo en medio de un frío encarnizado de una sesión con la reina Cristina, quien insistió en recibir su instrucción a las 5 de la mañana, Descartes contrajo una neumonía. Una semana más tarde, moriría el hombre que había abierto el camino de gran parte de la filosofía posterior. Al fijar su atención en el problema de la

verdad y del conocimiento indudable, Descartes había elaborado una epistemología en la que la cuestión de las relaciones entre la mente y el mundo constituía el punto de partida de la filosofía. Al localizar el punto de contacto entre el alma y el cuerpo en la glándula pineal, Descartes había planteado la cuestión de las relaciones de la mente con el cerebro y el sistema nervioso. Pero al mismo tiempo, al trazar una radical distinción ontológica entre el cuerpo como extensión y la mente como puro pensamiento, Descartes, en búsqueda de la certidumbre, había creado, paradójicamente, un caos intelectual.

MANIQUEISMO Maniqueísmo es el nombre que recibe la religión universalista fundada por el sabio persa Mani (o Manes) (c. 215-276), quien decía ser el último de los profetas enviados por Dios a la humanidad. El maniqueísmo se concibe desde sus orígenes como la fe definitiva, en tanto que pretende completar e invalidar a todas las demás. Al rivalizar en este sentido con otras religiones, como el zoroastrismo, el budismo, el cristianismo y el islam, de sus contactos con ellas se derivaron numerosos fenómenos de fusión doctrinal. La definición teológica del maniqueísmo ha dividido a la crítica. Mientras que, para algunos eruditos, el fenómeno maniqueo no es reductible a una concepción dualista de la divinidad y el cosmos, ni es definible como gnosticismo,1 para otros muchos estudiosos es esencialmente gnóstico y dualista.2 Se divulgó desde la Antigüedad tardía por el Imperio romano e Imperio Sasánida, y en la Edad Media, por el mundo islámico, Asia Central y China, donde perduraría, al menos, hasta el siglo XVII. Por ello, sus escritos litúrgicos sagrados y fuentes propias se encuentran registrados en múltiples lenguas, entre ellas, latín, griego, copto, persa medio, chino, parto, sogdiano, etcétera. Por lo demás, existen fuentes no maniqueas que nos informan sobre las creencias y costumbres de esta religión desde San Agustín a al-Biruni. En la Edad Media, catarismo y bogomilismo fueron consideradas herejías de raigambre maniquea, y en la actualidad algunas sectas y nuevas religiones se declaran maniqueas o neomaniqueas, aunque sin relación directa o histórica con el maniqueísmo. Contenido [ocultar]
      

1 Historia 2 La vida de la comunidad maniquea o 2.1 La fiesta del Bema 3 Doctrina 4 Véase también 5 Referencias 6 Bibliografía 7 Enlaces externos

[editar] Historia

Sala maniquea (Moni dian) del templo Longxing en el distrito de Zhengding en la provincia china de Hebei.

Electi en una pintura mural procedente de Khocho, en el Turquestán chino, conservada en el Museum für Indische Kunst de Berlín, siglos X-XI. Comenzando en el siglo III en Babilonia, en el Imperio Sasánida, se extendió a través del Oriente hasta China por la cuenca del río Tarim, y en muchas partes del Imperio romano. Fue una religión universalista, que aprovechó la Ruta de la Seda para su expansión, pero que se vio pronto perseguida en el área islámica y el Occidente cristiano, perdurando sobre todo en el Extremo Oriente. Según todas las evidencias disponibles, el maniqueísmo sobrevivió, fundamentalmente, en China, hasta inicios del siglo XVII, durante la dinastía Ming (1368-1644),3 y algunas de sus ideas y principios, incluso, hasta más adelante, a principios del siglo XX. Hace pocos años un equipo de estudiosos ha postulado la posibilidad de que un culto maniqueo haya podido sobrevivir hasta el presente.4 [editar] La vida de la comunidad maniquea La comunidad maniquea se dividía en dos grupos:

Los elegidos, en latín electi, pasaban su tiempo en oración, practicaban el celibato y eran vegetarianos. Tras su muerte, según la teología maniquea, los elegidos alcanzaban el Reino de la Luz. Los oyentes, en latín auditores, debían servir a los elegidos, podían contraer matrimonio (aunque les estaba desaconsejado tener hijos) y practicaban ayuno todas las semanas. A su muerte, esperaban reencarnarse en elegidos.

Para que el Reino de la Luz triunfara sobre las tinieblas, todos los elegidos y oyentes debían alcanzar el Reino de la Luz. En realidad, no era un triunfo lo que buscaban los maniqueos, sino un retorno al estado original, la separación del Bien y del Mal. Pues el mal es indestructible, la única forma de alcanzar el Reino de la Luz es huir del de las Tinieblas. [editar] La fiesta del Bema La fiesta religiosa fundamental de los maniqueos era el Bema, que se celebraba anualmente:

El Bema fue originalmente, en la Iglesia Cristiana Siríaca, un asiento situado en mitad de la nave desde el cual el obispo presidía y se leía el Evangelio. En los templos maniqueos, el Bema era un trono de cinco peldaños, cubierto por valiosos tejidos, simbolizando las cinco escalas de la jerarquía. La cima del Bema estaba siempre vacía, ya que correspondía al asiento de Mani. Esta celebración tenía lugar durante el equinoccio de primavera, y era precedida por ayunos, simbolizando la Pasión y muerte de Mani, constituyendo un estricto paralelo de la Pascua Cristiana.5 Aunque se presume que a menudo, el Bema estaba vacío, hay algunas evidencias procedentes del escrito maniqueo en copto "Salmos del Bema", de que en el Bema se hallaba una copia del Arzhang, libro ilustrado según la tradición por Mani, que narraba la creación del Universo.6 [editar] Doctrina Los maniqueos, a semejanza de los gnósticos, mandeos y mazdeístas, eran dualistas: creían que había una eterna lucha entre dos principios opuestos e irreductibles, el Bien y el Mal, que eran asociados a la Luz (Zurván) y las Tinieblas (Ahrimán) y, por tanto, consideraban que el espíritu del hombre es de Dios pero el cuerpo del hombre es del demonio. Esto se explicaba a través de un conjunto de mitos antropogónicos, de influencia gnóstica y zoroástrica. En el hombre, el espíritu o luz se encuentra cautivo por causa de la materia corporal; por lo tanto, creen que es necesario practicar un estricto ascetismo para iniciar el proceso de liberación de la Luz atrapada. Desprecian por eso la materia, incluso el cuerpo. Los «oyentes» aspiraban a reencarnarse como «elegidos», los cuales ya no necesitarían reencarnarse más. Zoroastro, Platón, Jesús, Buda y otras muchas figuras religiosas habrían sido enviadas a la humanidad para ayudarla en su liberación espiritual, siendo Mani el Sello de los Profetas. En la práctica, el maniqueísmo niega la responsabilidad humana por los males cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad, sino del dominio del mal sobre nuestra vida. Por esto consideraban al pavo su animal sagrado, porque sus colores en el plumaje revelaban los distintos estados espirituales por los que pasaba el cuerpo para lograr purificarse y transformarse en el espíritu divino.

Maniqueísmo Secta religiosa fundada por un Persa llamado Mani (o Manes) (c. 215-275), considerado por sus seguidores como divinamente inspirado. Comenzando en el siglo tercero se extendió a través del oriente y en muchas partes del Imperio Romano. Los maniqueos -a semejanza de los gnósticos y los mandeos- eran dualistas, creerían que había una eterna lucha entre dos principios opuestos e irreductibles, el bien y el mal, que eran asociados a la luz (Ormuz) y a las tinieblas (Ahrimán). Según ellos, Dios es el creador de todo lo bueno y Satanás el creador de todo lo malo. Posteriormente algunos maniqueos distinguían el Dios del Antiguo Testamento (malo) del Dios del Nuevo Testamento (bueno). Los Maniqueos creen que el espíritu del hombre es de Dios pero el cuerpo del hombre es del demonio. En el hombre, el espíritu o luz se encuentra cautivo por causa de la materia corporal; por lo tanto, creen que es necesario practicar un estricto ascetismo para iniciar el proceso de liberación de la luz atrapada. Desprecian por eso la materia, incluso al cuerpo. Los "oyentes" aspiraban a reencarnarse como "elegidos", los cuales ya no necesitarían reencarnarse más. Para ellos Jesús era el Hijo de Dios, pero que había venido a la tierra a salvar su propia alma. Jesús, Buda y otras muchas figuras religiosas habían sido enviadas a la humanidad para ayudarla en su liberación espiritual. En práctica, el maniqueismo niega la responsabilidad humana por los males que cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad sino del dominio de Satanás sobre nuestra vida.

Dicho dualismo está condenado por la Iglesia Católica que reconoce un solo Dios Todopoderoso, el mismo del Antiguo y Nuevo Testamento y que ha vencido sobre todos los demonios y las fuerzas del mal. También fue condenado por el emperador Diocleciano en el año 297.

La base del sistema maniqueo es un dualismo radical acerca de Dios. Desde toda la eternidad -según el maniqueísmo- hay dos seres o principios supremos de igual orden y dignidad: el principio de la luz (el Bien) y el de las tinieblas (el Mal). Pero ambos principios se hallan en una situación de antítesis irreconciliable. Cada uno tiene su propio imperio; la región de la luz está situada en el Norte, la de las tinieblas en el Sur. Ambas regiones están sometidas a sendos reyes: el imperio de la luz, al Padre de la Grandeza, y el reino del mal al Príncipe de las Tinieblas. Por Domingo Ramos Lissón

Es una religión o secta religiosa, que toma su nombre de su fundador Mani o Manes, llamado también Manikaios en las fuentes griegas y Manichaeus en las fuentes latinas. Vida de Mani

Nació el 14 de abril del año 216 en Babilonia del Norte. Su familia estaba emparentada con los Arsácidas. Su padre pertenecía a una secta religiosa, los mughtasila, secta baptista en la que se practicaba una rigurosa ascesis, especialmente, con la abstinencia total de carne y vino, unida a varios ritos purificatorios. Mani perteneció a dicha secta desde temprana edad. A los 12 años, según narra la leyenda, recibe su primera «revelación», que viene a ser el punto de arranque de toda su misión. Mani se considera a sí mismo como el revelador supremo, en quien se manifestó la verdad total. Se traslada a la India, donde predica con éxito, especialmente en la zona de Beluchistán, y es allí donde convierte a su religión al rey de aquel país. Ya de regreso, se dirige a Gundehapuhr, capital de los soberanos Sasánidas. Se gana el favor del rey Sapor I (241-273), quien le permitirá predicar libremente en todo el imperio sasánida. Acompañará también a Sapor en una campaña contra el Imperio romano, que es, probablemente, la de 242-244, contra Gordiano III. Mani desplegó una intensa y extensa actividad, llegando en Occidente hasta Nísibe. También envió a otros compañeros suyos hacia distintos lugares, como Egipto y las provincias orientales del Irán. Pero durante el reinado de Bahram I (274-277) se operó en la corte persa un cambio radical con respecto a Mani; se pasó del favor real a la persecución abierta. En esta actitud, parece ser que intervinieron los magos de la religión zoroástrica, quienes le acusaron de planes revolucionarios y de herejía religiosa, Mani fue detenido y al poco tiempo murió en la cárcel, en el año 277. Sus seguidores llamaron a su muerte «crucifixión», pero con ello sólo deseaban indicar que había muerto en testimonio de sus creencias. Coincidiendo con su muerte tuvo lugar una oleada de persecuciones contra los partidarios del maniqueísmo. Muchos huyeron, unos hacia Occidente y otros hacia la India y China, donde ejercieron un gran influjo hasta el siglo XIV. Mani plasmó su predicación en una serie de escritos, adornados con dibujos y miniaturas, que revelan un fuerte temperamento artístico. Entre sus múltiples obras, podemos señalar algunas como más relevantes: el Gran evangelio de alfa a tau , que está provisto de un álbum de imágenes; el Tesoro de la vida , citado con frecuencia por San Agustín, donde se trata de la lucha entre el reino de las tinieblas y el reino de la luz; el Libro de los misterios , en el que se ocupa de las relaciones entre el judaísmo y el cristianismo; y sus Cartas , halladas en el Alto Egipto. Doctrina maniquea

Hasta los comienzos del siglo XX el conocimiento que se tenía del maniqueísmo estaba rodeado de una cierta oscuridad, confundido a veces con el gnosticismo, con el que presenta concomitancias. Los escritos de Mani y sus discípulos, aunque se difundieron ampliamente, fueron también prohibidos y destruidos en número considerable, tanto por los católicos, como por los mahometanos y budistas. No obstante, a fines del pasado siglo se descubrieron en el Turquestán chino numerosos fragmentos de escritos maniqueos, que se salvaron de la destrucción. En 1930 se hizo otro descubrimiento similar cerca de Medinet Mádi, en el Fayum, donde aparecieron varios libros de Mani en traducción copta. La intención de Mani fue fundar una religión nueva, como resultado de un sincretismo muy acusado. «Los escritos -dice Mani-, la sabiduría, los apocalipsis, las parábolas, los salmos de todas las religiones anteriores, han confluido en mi religión, en la sabiduría que yo he revelado» ( Kephalaia , 154). Aunque sea de modo sumario, trataremos de ofrecer seguidamente un cuadro doctrinal del maniqueísmo.

a)

Dogmática

La base del sistema maniqueo es un dualismo radical acerca de Dios. Desde toda la eternidad -según el maniqueísmo- hay dos seres o principios supremos de igual orden y dignidad: el principio de la luz (el Bien) y el de las tinieblas (el Mal). Pero ambos principios se hallan en una situación de antítesis irreconciliable. Cada uno tiene su propio imperio; la región de la luz está situada en el Norte, la de las tinieblas en el Sur. Ambas regiones están sometidas a sendos reyes: el imperio de la luz, al Padre de la Grandeza, y el reino del mal al Príncipe de las Tinieblas. Entre los dos principios y sus respectivos reinos se entabla una guerra, en la que el reino de las tinieblas trata de destruir al de la luz. Para defensa de su reino crea el Padre de la Grandeza al primer hombre, quien con sus cinco hijos se apresta a combatir, pero son vencidos por el mal. El primer hombre se da cuenta de su desventura y pide ayuda al Padre de la Grandeza. Este, después de una serie de emanaciones intermedias, desprende de sí al espíritu viviente, que libra al hombre de la materia mala y lo redime. Este espíritu viviente y salvador será Jesús, que ocupa un lugar preeminente en la doctrina maniquea. El mismo Mani se intitulaba, «Apóstol de Jesucristo, por la Providencia de Dios Padre» ( Ep. de Fundamento , pr.). Al lado de Jesús coloca también a Buda y a Zoroastro. Todos ellos -incluido el propio Mani- son representantes de la luz. Antes de Mani, a esos representantes se les asignaron partes limitadas del mundo: Buda se estableció en la India, Zoroastro en Persia, Jesús en Judea o, en todo caso, en el mundo occidental; Mani, en cambio, -como postrer enviado de la luz- se considera realizador de una misión universal. b) Moral

Los preceptos morales del maniqueísmo son los derivados de las doctrinas anteriormente expuestas. El rasgo principal en el orden moral será la abstención de todo lo que liga al hombre a la materia, por considerar que ésta es mala. Por ello, el perfecto maniqueo se encuentra marcado por un triple sello de la boca, de las manos y del seno. El sello de la boca tiene como fin evitar todo lo que pueda ensuciarla. En consecuencia, se deberá abstener de toda clase de carnes; sólo estará autorizado a tomar vegetales. Entre las bebidas, el vino estaba severamente prohibido. También tenían que ayunar los domingos y los lunes. El sello de las manos prohíbe absolutamente la muerte de cualquier semejante, así como hacer la guerra y llevar armas. Tampoco podían matar animales, ni destruir plantas, ni siquiera transportar minerales. El verdadero maniqueo no deberá trabajar, pues -según Mani- por el trabajo se viola el mundo de la luz. En razón de este mismo precepto, no deberá lavarse, ni apoderarse de lo ajeno, y se abstendrá de toda clase de honores. El sello del seno puede considerarse como el más importante de los tres, porque precisamente a través de él trata de oponerse a la propagación del mal. Para ello, el medio más eficaz es evitar todas las relaciones sexuales, pues -según Mani- la generación es mala en sí misma. Por tanto, el matrimonio está absolutamente prohibido, y la práctica de la virginidad no solamente se aconseja, sino que se impone a todos como un deber. Como fácilmente se puede deducir, estas exigencias de la ética maniquea no podían ser llevadas a la práctica sin una gran extorsión social. De ahí que se dividieran los fieles maniqueos en dos grupos: los electi , elegidos, y los audientes , oyentes. Los elegidos, es decir, los verdaderos fieles, practicaban todas las prescripciones señaladas y vivían consagrados enteramente a la religión de Mani, o aparentaban hacerlo. En un grado inferior se encontraban los oyentes, que constituían la masa, el pueblo. Los oyentes sirven a los elegidos, les facilitan comida y vestido, y de este modo, esperan nacer un día en el cuerpo de un elegido y alcanzar así la salvación. También participan en las asambleas litúrgicas, y guardan ciertas observancias, entre las que destaca la limosna, que se considera también como medio de remitir los propios pecados del oyente. Respecto a lo que ellos llamaban sacramentos, parece ser que sólo reconocían como tales al bautismo y a la eucaristía. Ambos sacramentos se reservaban sólo a los elegidos; por ello, los oyentes eran considerados catecúmenos. Sobre la confección y administración de la eucaristía tenemos noticias muy imprecisas. También debían realizar una cierta práctica penitencial, según el testimonio de San Agustín ( Ep. 236,2: PL 33,1033). c) Escatología

En relación con la vida futura, Mani distingue según se trate de la muerte de un elegido, de un oyente o de un pecador. Un elegido alcanza el paraíso de la luz. Un oyente, al morir, queda en este mundo -en el sueño de los espectros-, hasta que pueda nacer de nuevo en el cuerpo de un elegido. Los pecadores están destinados al infierno. La separación entre justos y pecadores -entre el mundo de la luz y el de las tinieblas-, tendrá lugar en el último día, en el que se producirá un gran incendio. d) Organización

Los seguidores del maniqueísmo estaban congregados en una organización bien determinada. Tenían un jefe supremo, dotado de la suma autoridad, con residencia en Babilonia. Quien primero detentó esta autoridad fue Mani. A este jefe supremo estaba

subordinada una jerarquía compuesta por 12 apóstoles, 72 obispos o maestros de la verdad, y 360 presbíteros; después venían los diáconos y los elegidos; finalmente, en el último escalón, estaba la gran masa de oyentes. Extensión y desarrollo

El sincretismo de esta nueva religión debió de contribuir, en buena medida, a su rápida difusión. El maniqueísmo se extendió pronto por Mesopotamia. De aquí pasó a Siria y a Egipto, que se convirtió en el núcleo propagador del maniqueísmo en África. Hacia el año 290, el procónsul de África, Juliano, denuncia la nueva secta a Diocleciano, quien en 297 promulga un durísimo edicto de persecución contra el maniqueísmo y sus secuaces. Sin embargo, a pesar de estas medidas, no consiguió erradicar el maniqueísmo de África. Bajo el Papa Milcíades (311-314) se señala la presencia de la nueva secta en Roma, y desde la ciudad imperial se propaga hacia las Galias, España y los Balcanes. Se difunde igualmente a través del Imperio persa hasta llegar a los confines de China, en el siglo VIII. Pero, casi simultáneamente a estas conquistas del maniqueísmo en Oriente, se establecen los límites máximos de la expansión maniquea y comienzan a destacarse los signos de su decaimiento. Así, en Persia, bajo Cosroes I (531-570) se ejecutaron unos 80.000 maniqueos, y se restableció el culto oficial del mazdeísmo. Los musulmanes, por su parte, se mostraron también muy hostiles al maniqueísmo. En China, más tardíamente, son perseguidos sus adeptos y quedan muy debilitados, sobre todo a fines del siglo XIII. Reacción de la Iglesia

Hacia el año 300, un obispo de Alejandría, en una carta a su Iglesia, alerta a sus fieles contra las doctrinas del maniqueísmo. Cirilo de Jerusalén, Afrahates y San Efrén, en Oriente, y más tarde San León Magno y otros obispos de Occidente, combatieron el maniqueísmo en su predicación. Por otra parte, la Iglesia puso particular cuidado en los casos de conversiones procedentes del maniqueísmo, exigiendo precisas y detalladas fórmulas de abjuración a los candidatos. En el campo teológico son de notar los escritos contra el maniqueísmo de Dídimo de Alejandría y Tito de Bostra. Los Acta Archelai atacan sobre todo a Mani. En Occidente esta literatura ha sido menos abundante, aunque destaquen considerablemente las obras de San Agustín contra los maniqueos: De moribus ecclesiae et de moribus Manichaeorum , De Genesi contra Manichaeos , Contra Faustum Manichaeum , De vera religione , etc. De otras obras antimaniqueas sólo tenemos noticia, pero no han llegado hasta nosotros.

maniqueísmo s. m. 1 Doctrina religiosa que se basa en la existencia de dos principios contrarios y eternos que luchan entre sí, el bien y el mal; fue fundada por el filósofo persa Manes en el s. III y perseguida en todo el Imperio romano. 2 Actitud que tiende a valorar las cosas como buenas o malas, sin términos medios. Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

maniqueísmo m. REL. Religión dualista fundada por Manes en el s. III. Se funda en la existencia de dos principios eternos y absolutos: el del bien (la luz) y el del mal (las tinieblas), cuya constante lucha constituye la historia. p. ext.Doctrina basada en dos principios absolutos opuestos entre sí.

El maniqueísmo es, por una parte, la confianza en la perfección de uno mismo, de sus ideas y de su moral. Por otra, casi seguro, el desconocimiento de las ideas contrarias o el ignorar voluntariamente una parte de las mismas (tal vez cambiando su sentido). Es fundamental saber que no hay nada negro o blanco, que nadie posee la verdad completa, pero eso es algo difícil de conseguir porque se teme caer en el relativismo (y, de hecho, eso fue lo que les sucedió a los sofistas contemporáneos a Sócrates).

Históricamente, cuando se establece una división maniqueísta es siempre con una finalidad relacionada con el dominio de una gran masa; atendiendo a esto, encuentro tres tipos de maniqueísmo: el religioso, el político y el revolucionario (estos dos últimos muy relacionados). El maniqueísmo religioso sirve para dar ejemplo; se distingue entre bueno y malo (Dios y Demonio), y se asigna un destino distinto para el hombre que sigue a uno o a otro (Cielo e Infierno). Haciendo creer a la masa que el Infierno es lo que espera al malo, se consiguen dos cosas: que actúe como debe actuar el bueno (obediencia ciega a la Iglesia) y que confíe en la derrota última del malo (los diferentes mesías de la tradición judeo-cristiana y la Yihad son ejemplos de ello). El maniqueísmo político dirige a la masa que sigue una ideología en contra de la rival: demoniza la contraria y hace perfecta la propia, cayendo muchas veces en la contradicción. El caso español se retuerce aún más, porque el PP demoniza al PSOE (el rival más potente), haciendo creer a la población que es ésta la oposición de izquierdas cuando no hay nada más alejado de la verdad; se trata de un maniqueísmo mucho más inteligente que no sólo ayuda a la derrota del opositor electoral sino que también evita (aunque no sea el único factor determinante) la presencia de un verdadero partido de izquierdas en los órganos de gobierno. El maniqueismo revolucionario es, posiblemente, el más interesante de los tres porque va estrechamente ligado a los otros dos. Para llevar a cabo una revolución es necesario que una gran masa se una bajo un mismo mando e ideales; de la división profunda surgen el enfrentamiento y el fracaso. Pero el mando no se sirve sólo de la demonización del contrario para conducir a la masa, sino también de aquellos sentimientos que puedan crear cohesión entre los individuos (el religioso o el nacionalista, por ejemplo). Volviendo al caso español, el detalle curioso que presenta es que el maniqueísmo de la derecha podría servir a la izquierda si ésta tuviera un partido sólido al frente (aunque no necesariamente muy votado); ante un ataque continuo en los discursos (siempre con argumentación, sin recurrir a recursos demagógicos), la derecha se vería obligada a reaccionar, señalando un nuevo enemigo al que muchos votantes seguirían (todos aquellos que, guiados por esa demonización, votan al PSOE, más los que se abstienen). El problema de esta estrategia es que también la izquierda se serviría (aunque indirectamente) del maniqueísmo político, cosa que quizás alguno no admita desde un punto de vista estrictamente intelectual; a mí, desde luego, creo que me vale.

Recibe las entradas de Recuerdos de Pandora en tu correo electrónico: El Maniqueísmo: La religión perdida del conocimiento Publicado el 27/01/2010

X ¡Bienvenido a Recuerdos de Pandora! Si esta es tu primera vez en el blog, quizá te interese suscribirte al feed para mantenerte actualizado.

You were searching for "maniqueismo". See posts relating to your search » El maniqueísmo fue una de las religiones más extendidas del mundo en torno al siglo IV. Fue la primera religión existente en presentar el dualismo y defender como principal pilar de su creencia el gnosticísmo. Más allá de profesar una fe ciega o el luchar para imponer una religión, el maniqueísmo solamente exigía el conocimiento, el aprendizaje y la educación para poder alcanzar la salvación.

I: Mani, fundador del maniqueísmo Fue fundada en torno al 240 por Mani. Nacido en una familia judía en el Imperio Parto (actual Irán), con 25 años tuvo la revelación y decidió difundir su nueva doctrina y creencias. Defendía la existencia de un único Dios, pero yendo más allá que el monoteísmo que ha perdurado hasta el día de hoy, Mani dijo que todos los grandes pensadores de la historia, tales como Noé, Abraham, Nikotheos, Henoc, Zoroastro, Hermes, Platón, Buda o Jesús, habían sido profetas de un mismo Dios, cuyo fin en la tierra fue difundir el conocimiento. Del mismo modo se consideró a sí mismo como el Sello de los Profetas, el último de los mandados por Dios. En vida difundió su doctrina en Siria, Palestina, Persia y Egipto. El emperador Sapor I del Imperio sasánida y el rey Ormuz I de Armenia fueron de sus principales discípulos, lo que ayudó a extender la religión entre la alta nobleza, consiguiendo de este modo su rápida expansión. El maniqueísmo llegó a China y al Imperio romano a finales del siglo III, apareciendo los primeros monasterios en Roma a comienzos del siglo IV.

II: Expansión del maniqueísmo La expansión del maniqueísmo es una de las más rápida de la historia de las religiones, consiguiendo en apenas 200 años ser una de las más extendidas del mundo. Para entonces los zoroastristas en el Imperio persa, y los cristianos en el imperio

romano comenzaron a ver a esta religión como una gran amenaza, y las grandes presiones de ambos grupos provocaron fuertes persecuciones a lo largo del siglo IV. El punto cumbre de estas persecuciones llegó con el decreto de 382 del emperador romano Teodosio I, que declaraba la pena de muerte a todos los maniqueístas, nueve años antes de que se declarase el cristianismo como única religión del imperio. Esto, unido a las persecuciones dentro del imperio persa, relegó al maniqueísmo al extremo oriente. La religión perduró durante varios años más, fundamentalmente gracias al pueblo Uigur, que durante los siglos VIII y IX declaró al maniqueísmo como religión de su khanato. Tras su derrota a finales del siglo IX a manos de los kirguises, los uigures que emigraron al extremo oriente mantuvieron la religión, viéndose extinta definitivamente con el final de la dinastía china Ming a mediados del siglo XVII.

III: Khanato de Uigur Su defensa de la no violencia, libertad de pensamiento y el no luchar para imponer sus creencias, le hizo ser la religión más perseguida de la historia.

Leer más: http://recuerdosdepandora.com/historia/el-maniqueismo-la-religion-perdida-del-conocimiento/#ixzz1oB2ckWr7 Under Creative Commons License: Attribution Non-Commercial Share Alike

Respuesta: El maniqueísmo es una antigua “religión” o secta que tomó el nombre de su fundador, el sabio persa Mani (c. 216-c. 276). Básicamente sostiene que hay dos principios de todas las cosas (dualismo): un principio del bien y otro del mal. El primero ha creado las cosas espirituales; el segundo las materiales. Nosotros sostenemos, en cambio, que uno sólo es el principio de todas las cosas, que todas las cosas son buenas (como dice el libro del Génesis, “vió Dios todo lo que había dicho y todo era muy bueno”), por eso se dice en el Credo, Creo en un solo Dios, Padre Omnipotente, Creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas, visibles e invisibles. Sucede que para los maniqueos el fuego era malo porque quemaba, el agua mala porque ahogaba, y así sucesivamente. San Agustín, que, en su búsqueda de la verdad, formó parte de esta secta durante nueve años, desde el 373 hasta el 382, se encargó luego de su conversión, de refutarla brillantemente, y de poner en ridículo a sus partidarios. No existe un Dios del Mal, creador de todo lo malo; el mal es ausencia o privación de bien. Por ejemplo, no existe la ceguera propiamente hablando, lo que existe es el animal ciego, es decir, privado de la potencia visiva. No puede existir un mal absoluto, un mal puro, esto es una contradicción, puesto que todo lo que existe, es, tiene ser, y lo que es, por ese mismo hecho, es bueno, tiene, al menos, la bondad del ser. Los maniqueos eran “puritanos”, por así decir, puesto que todo lo material era malo. El cuerpo del hombre era malo, y el espíritu bueno. Por eso el espíritu debía liberarse del cuerpo, mediante el conocimiento (en esto, los maniqueos son gnósticos). Para nosotros, no sólo por la Creación, sino que por la Encarnación del Hijo de Dios, sostenemos que la materia es buena, y que nuestros cuerpos son buenos, no son algo de lo cual debamos liberarnos (como decía Platón), sino que debemos perfeccionarnos con todo nuestro ser, alma y cuerpo. Es más, nuestros cuerpos son santos desde el momento en que fueron consagrados por Dios en el bautismo, desde que son templos del Espíritu Santo, pero estas son ya verdades sobrenaturales. Para refutar el maniqueísmo, basta con la filosofía, con la correcta noción

de bien y mal. Existe el Bien Infinito, absoluto, sin mezcla alguna de mal, pero no puede existir el mal absoluto, sin ninguna mezcla de bien, como le explicaba antes. En el Catecismo de la Iglesia Católica, n. 285, leemos lo siguiente: “Desde sus comienzos, la fe cristiana se ha visto confrontada a respuestas distintas de las suyas sobre la cuestión de los orígenes. Así, en las religiones y culturas antiguas encontramos numerosos mitos referentes a los orígenes. Algunos filósofos han dicho que todo es Dios, que el mundo es Dios, o que el devenir del mundo es el devenir de Dios (panteísmo); otros han dicho que el mundo es una emanación necesaria de Dios, que brota de esta fuente y retorna a ella; otros han afirmado incluso la existencia de dos principios eternos, el Bien y el Mal, la Luz y las Tinieblas, en lucha permanente (dualismo, maniqueísmo); según algunas de estas concepciones, el mundo (al menos el mundo material) sería malo, producto de una caída, y por tanto se ha de rechazar y superar (gnosis); otros admiten que el mundo ha sido hecho por Dios, pero a la manera de un relojero que, una vez hecho, lo habría abandonado a él mismo (deísmo); otros, finalmente, no aceptan ningún origen trascendente del mundo, sino que ven en él el puro juego de una materia que ha existido siempre (materialismo). Todas estas tentativas dan testimonio de la permanencia y de la universalidad de la cuestión de los orígenes. Esta búsqueda es inherente al hombre.” Puede leer el Contra Maniqueos de San Agustín, o lo que pone sobre esta secta en sus Confesiones, o también lo que dice al respecto Santo Tomás de Aquino en su Credo Comentado.

El maniqueísmo Pedro David Caselles Pérez Orígenes Manes (210276 aproximadamente) fundó esta religión. Su libro sagrado se llamaba Arzhang y lo enriqueció con ilustraciones, con lo que se ganó el sobrenombre de “El Pintor”. Con el fin de proteger a su obra de la falsificación y asegurarla contra el olvido, Manes le concedió mucha importancia al hecho de de mantener un registro escrito de su sistema doctrinal. Con esto esperaba superar a sus predecesores, los profetas anteriores y los fundadores de religiones, quienes en su opinión no habían compuesto obras de motu propio y cuyo mensaje, por lo tanto, sólo había sido transmitido en parte. Con este propósito desarrolló una nueva y práctica escritura y compuso una serie de obras para ser reproducidas y copiadas, dando una gran importancia a este hecho. Si hacemos caso de las anotaciones biográficas de Ibn anNadim y alBiruni, debemos suponer que Manes comenzó a predicar a una muy temprana edad. Recibió una revelación divina de un espíritu, al que más tarde llamó su Gemelo, su Syszygos (doble, ángel protector o 'yo divino'). Este espíritu le enseñó la verdad divina, a partir de la cual desarrollaría la religión maniquea. Su “gemelo divino” o “yo verdadero” llevó a Manes a ser un “gnóstico”: alguien con un conocimiento divino y una mirada liberadora de las cosas. Proclamó ser el “Paráclito de la Verdad”, como se prometió en el Nuevo Testamento. Mientras el maniqueísmo se extendía por el mundo, la grandes grupos religiosos existentes como el cristianismo y el zoroastrismo competían por obtener un mayor poder político y social. Aunque tenía menos adeptos que estos grupos, el maniqueísmo se ganó el apoyo de varias figuras políticas de alto rango. Con la ayuda del Imperio Persa, Manes inició expediciones misioneras. Después fracasó al intentar ganarse a la siguiente generación y se granjeó el rechazo del clero zoroástrico. Se cree que Manes murió esperando la ejecución por parte del emperador persa Bahram I. Su muerte está fechada en 276 o 277. En 1969 la Universidad de Colonia adquirió un minúsculo códice a través de unos comerciantes de antigüedades egipcios. Este manuscrito contiene una transcripción al griego de un texto que describe la vida de Manes. Este texto es en la actualidad la principal fuente de conocimiento acerca de una de las más influyentes religiones del pasado. Teología La característica principal del maniqueísmo es el dualismo. Manes distinguió dos naturalezas existentes desde el principio de los tiempos: luz (Ormuz) y oscuridad (Ahrimán). El reino de la luz vivía en paz, mientras que el de la oscuridad se debatía en una lucha constante consigo mismo. El universo es el resultado temporal de un ataque al reino de la luz por parte del de las tinieblas, y fue creado por el Espíritu de la vida, que surgió del reino de la luz producto de su mezcla con el de las tinieblas.

Los maniqueos realizaron muchos esfuerzos para incluir todas las tradiciones religiosas en su fe. Como resultado de este esfuerzo, conservaron muchas obras cristianas apócrifas, como el Evangelio de Tomás que de otra forma se habría perdido. Manes se mostraba como “discípulo de Jesucristo”, pero la primitiva Iglesia lo rechazaba por herético. Manes se declaraba (y también otros se refirieron a él) como el Paráclito, el Mesías predecido y la realización de todas las religiones. Para los maniqueos Jesús era el Hijo de Dios, pero que había venido a la tierra a salvar su propia alma. Jesús, Buda y otras muchas figuras religiosas habían sido enviadas a la humanidad para ayudarla en su liberación espiritual. En el sistema de Manes, la figura de Jesús era desmenuzada en varias figuras individuales: “Jesús el luminoso” como figura celestial de revelación, y sufre solo en apariencia (la crucifixión es simbólica más que real), “Jesús el sufriente”, símbolo de las partículas de luz sufrientes. También recoge el maniqueísmo tradiciones budistas. La transmigración de las almas se convirtió en una creencia maniquea. También la estructura de la comunidad de Manes dividida en cuatro partes (monjes y creyentes, separados a su vez por sexos) era de influencia budista. En práctica, el maniqueísmo niega la responsabilidad humana por los males que cometidos porque cree que no son producto de la libre voluntad sino del dominio de Satanás sobre nuestra vida. Expansión La nueva religión se mostraba a si misma como una ideología apropiada para el Imperio Persa, que de esta forma conseguía dejar de lado a la omnipotente casta sacerdotal zoroástrica de los Magos. De esta forma, Manes es capaz de predicar sus enseñanzas sin oposición, enviando sus discípulos en varias direcciones. “He sembrado el grano de la vida, de este a oeste; como puedes ver mi esperanza ha ido hacia el este del mundo y hacia todas las regiones de la tierra. Ninguno de los apóstoles hizo esto...”(Kephalaia, p.16).” Ilustración 1: Maniqueos. Manuscrito de Khocho. Tarim Basim El maniqueísmo se extendió rápidamente hacia oriente y occidente. Alcanzó Roma por medio del apóstol Psattiq hacia el año 280 de nuestra era, habiendo pasado antes por Egipto en 244 y 251. La fe maniquea floreció en la zona de Fayum en Egipto en 290. Hacia el 300 la “enseñanza de la luz” puede ser encontrada en Siria, norte de Arabia, Egipto y norte de África, donde incorporó a Agustín de Hipona del 373 al 382. Se fundaron monasterios maniqueos en Roma en el año 312, durante el pontificado católico de Miltiades. En el 354, Hilario de Poitiers escribió que el maniqueísmo se había hecho fuerte en el Sur de Francia. La fe maniquea fue ampliamente perseguida. En el año 291 la persecución en el Imperio Persa se recrudeció con el asesinato del apóstol Sisin por parte de Bahram II y el destierro de muchos maniqueos. En el 296 Diocleciano decretó contra los maniqueos: “Ordeno que su sus organizadores y líderes sean condenados a la pena capital y condenados al fuego con sus abominables escrituras”. Como resultado de este decreto muchos maniqueos sufrieron el martirio en Egipto y el norte de África. En el año 381 los cristianos solicitaron a Teodosio I la abolición de los derechos civiles de los Maniqueos. Éste ordenó la muerte de los monjes Maniqueos en 382. La fe mantuvo una esporádica e intermitente existencia en occidente (Mesopotamia, África, Península Ibérica, Francia, norte de Italia, Balcanes) durante los siguientes 1000 años, y floreció por un tiempo en su lugar de origen (Persia) y aun más allá en el oriente: Norte de la India, Oeste de China, el Tibet, donde el grueso de la población siguió sus principios hasta el momento de su desaparición en el siglo XIII. La religión fue adoptada por Bugug Khan y fue la religión oficial hasta la invasión de los mongoles 500 años después. Se expandió hacia el este por las rutas de comercio, alcanzando lugares tan alejados como Chang'an, la capital de la dinastía Tang en China. Se ha documentado que en el siglo IX el Califa Ma'mum toleró una comunidad maniquea. Maniqueísmo y cristianismo Cuando los cristianos contactaron con la fe maniquea, ésta fue tachada de herejía, entre otras cosas por provenir del área gnóstica de Persia. Agustín de Hipona fue maniqueo. Según contó en sus Ilustración 2: Difusión del Maniqueísmo Confesiones de San Agustín después de ocho años de profesar el maniqueísmo se convirtió en cristiano ortodoxo y en enemigo de la religión de Manes. En la actualidad se debate cuanto influyó el maniqueísmo en el cristianismo. El hecho de que San Agustín hubiese sido maniqueo antes que cristiano da lugar a que nos preguntemos cuan influido estaba éste y sus escritos por la religión de Manes. Si tenemos en cuenta la importancia de los escritos del obispo de Hipona en la posterior evolución del cristianismo es fácil pensar que el

maniqueísmo ha tenido una gran relevancia en la historia del cristianismo. Se ha sugerido por parte de algunos autores que los Bogomiles, Paulicianos y Cátaros estaban fuertemente influídos por los maniqueos. De todas formas, no quedan registros del ritual o doctrina de los Cátaros ni de los Bogomiles, y la carga de filosofía maniquea en ellos fue medida por sus contemporáneos ortodoxos. Estas sectas eran sin duda dualistas y afirmaban que el el mundo era obra de un demiurgo de origen satánico. Si este dualismo es de influencia maniquea o no lo es es imposible determinar. Parece que los cátaros adoptaron los principios maniqueos de la organización eclesiástica, pero nada más. Prisciliano y sus seguidores trataron de aportar al cristianismo lo que ellos consideraban valioso del maniqueísmo.

MANIQUEISMO TOTALITARIO 05.12.06 | 16:00. Archivado en Friki cult
 

"Maniqueísmo Totalitario" o "Totalitarismo Maniqueo": Esa es la doctrina ideológica que intentan imponernos, eso es lo que representan las caras bobaliconas de nuestros políticos y los medios que les siguen el juego. Lo están consiguiendo. Rodríguez (es el que hay, pero el anterior no es que fuera la alegría de la huerta) es una imagen, una cara, nada más. Tras él se encuentran agazapadas las fuerzas que siempre dominan el cotarro, mande quien mande. Zapatero carece de entidad intelectual como para ser ideólogo de nada, entre otras cosas porque las ideologías han muerto. Su función es la propia de nuestros tiempos: la imagen. Esa sonrisa aprendida, las manos marcando esdrújulas, esas consignas repetitivas y el discurso propio de un joven bachiller son sus únicas funciones. Después, con dificultades, aprendió a poner la otra cara, la de "preocupado interés" bajando las comisuras de los labios y mirando con aire de estar reflexionando... Todo es postura, un anuncio de televisión. Estamos cayendo en una trampa. TODOS. El "Maniqueísmo Totalitario" consiste en dividir la sociedad en blanco o negro. No puedes salir de su esquema; o estás con unos o con sus "contrarios". Es la lógica del amigo-enemigo, de "los nuestros" contra todo lo demás... ¿Y por qué? Muchas voces desearían salirse del espectro simplista que ello significa, pero cada día es y será más difícil. Gente a la izquierda, la derecha, o fuera de esos límites está perdiendo la batalla. Liberales, socialdemócratas, tradicionalistas, marxistas, anarquistas, reaccionarios, nacionalistas, demócratacristianos, pro o anti globalización, feministas, totalitarios de todo pelaje o ácratas desmelenados se ven abocados a tomar una posición de "blanco o negro", reduciendo los movimientos sociales a un simplismo inaudito. Si cualquiera de ellos expresa una opinión que se extralimite de las pautas creadas por los poderosos, será asimilado a uno u otro lugar, fagocitado por las estructuras de PODER y engullido por el sistema. Este “nuevo régimen social” que intentan imponernos ya ha tenido éxito en ocasiones anteriores; resulta paradigmático el ejemplo mejicano: PRI, “Partido REVOLUCIONARIO INSTITUCIONAL”... ¿No son términos contradictorios? Por supuesto, pero ahí está el truco. Es el gran negocio de la subcultura, los millones de camisetas con la cara de Ché Guevara, las grandes multinacionales vendiendo “revolución”. Pagar al capitalismo para tener carné de auténtico rebelde: “¡Bebe Gili-Cola y sé un rebelde!” (...Y gracias por hacernos ricos, tontín). Hoy, en este último intento de manipulación, la referencia obligada es aquella Segunda República y su Guerra Civil (pues ninguna existiría sin la otra); de ahí las constantes alusiones para saltar la Transición buscando legitimidad en esa época, el cruento final del siglo XIX. Poco importa en realidad lo que, verdaderamente, significó aquel intento fallido de sovietización o fascismo. Lo relevante es que entonces consiguieron que una sociedad milenaria se dividiera en dos bandos, cada uno con su visión de “buenos y malos”, cada uno incompatible con el otro... Y cada uno, al final, la misma cosa: UN SISTEMA TOTALITARIO.

Sin embargo, en mi opinión, nunca hubo dos Españas. Como mínimo, había tres: 1.->Los revolucionarios o soviets que pretendían superar la democracia burguesa para imponer una dictadura del proletariado. Totalitarios. 2.-Los también revolucionarios fascistas que se vieron engullidos por el caudillaje y formas propias de la Edad Media. Más totalitarios. 3.-Los constitucionalistas o republicanos legítimos. La INMENSA MAYORÍA multiforme, que incluyó desde el socialismo de Besteiro hasta el tradicionalismo de Calvo Sotelo. Esa "tercera" España era la gran masa del pueblo español donde convivían católicos y ateos, pero no nacionalcatólicos y quemaconventos; donde auténticos progresistas abogaban por la modernización del país, no por su asimilación soviética; donde auténticos conservadores al estilo británico trabajaban por lo que creían, incluyendo un sistema democrático viable. La TRAMPA es asumir una posición, Ese fue desde el principio el motivo que impulsó esta bitácora. ya sea a un lado o a otro.

Pero, ¿cómo lo hacen? ¿Cómo está actuando el PODER que se agazapa tras esa cara inocente de solemne bobalicón?: Con las técnicas inventadas por los grandes totalitarismos: Hitler, Stalin, Mao... ¿Cómo resolvieron ellos las disensiones internas cuando su propia gente comenzó a hacerse demasiadas preguntas? Se pusieron a la cabeza de “otra” revolución. Las purgas estalinistas, la Noche de los Cuchillos Largos o la Revolución Cultural china. El PODER se erige como “contrapoder”, destruir cualquier oposición real, crear un régimen “REVOLUCIONARIO-INSTITUCIONAL”. A título de ejemplo, cito aquí un párrafo bastante ilustrativo del "Código de Eurábia": Si un grupo pequeño se sale de la línea democrática en un país y comienza a imponer sus propios leyes a la gente, se llama golpe de estado. Si se hace en un continente entero, se llama Unión Europea. En su autobiografía: Mein Kampf, Adolf Hitler describió una técnica de propaganda conocida como “la gran mentira”. La UE ha adoptado esta estrategia, que consiste en decir una mentira tan “colosal” que sería imposible de creer que cualquier persona “podría tener la impudicia de torcer la verdad tan infamemente”. Esto se ha combinado con la técnica, perfeccionada por el Ministro de Propaganda, Joseph Goebbels en la Alemania nazi, de repetir algo hasta el punto que se toma por verdad. Aquí están algunas mentiras grandes: .- La diversidad es siempre buena .- El multiculturalismo es inevitable, al igual que la integración continuada de la UE .- Los que se oponen son racistas ignorantes que hacen resistencia al desarrollo de la historia .- La inmigración musulmana es “buena para la economía” y es necesaria para financiar el estado de bienestar en el futuro, a pesar de que drena enormes recursos. Los señoritos ricos inculcan a los más jóvenes las condiciones por ellos marcadas para ser “incorrectos”; obligan a honestos progresistas a convertirse en “progres de salón”, una condición de esclavos donde el que se mueve no sale en la foto. Pero ¡ojo! no sólo son políticos. Los grandes medios muestran que para fidelizar su cuota de mercado deben marcar claramente el campo de juego, las "blancas contra negras". Resucitan muertos, pero solo los convenientes; rescatan consignas, pero evitan su análisis; inventan la Historia, pero prohiben su estudio. Todo ello apoyado en las más antiguas y repugnantes técnicas del totalitarismo. Como los casposos nazionalismos excluyentes, están creando un imaginario inventado donde nada importa la verdad, porque está al servicio del PODER. Anodinas frases que cobran sentido analizadas bajo esta luz: “La libertad os hará verdaderos”. Además de pretender ponerse a la altura de alguien a quien no llega a la caca pegada en su sandalia, el presidente nos dice que NO IMPORTA LA VERDAD, sino que es la “libertad”, la suya, “SU LIBERTAD” la que nos hará verdaderos... ¿Qué más da falsearlo todo? ¡Tenemos un iluminado que nos guiará para ser “verdaderos”! “Mi patria es la libertad”

La tuya, la mía, no importan... La “libertad” es la patria mesiánica. Olvidemos nuestras raíces, nuestra cultura y tradiciones, dejemos atrás esas patrias porque él ha encontrado una nueva... ¡Oooh! ¡La libertad! “Ansia infinita de paz” ¡Sí! ¡Todos de acuerdo! ¡No a la guerra! Ahora ya podemos mandar fragatas a Irak, enviar a morir nuestros soldados en Afganistán o el Líbano... Podemos vender armas a Venezuela o Bolivia, pero lo hacemos con ansia infinita de paz... ¡Oh! ¡Paz! Que España tenga el mayor número de caídos en guerra desde la División Azul no importa... Porque no hacían la guerra: hacían la paz... Infinitamente ansiosos... ¡Oooh! Frente a esto se desarrolla un gran negocio de oposición mediática para el que da igual apropiarse de las víctimas del terrorismo o negar el atentado yihadista del 11M. Se recuperan neofranquistas revisando la Historia que, al final, no ofrecen nada que no estuviera en la vieja propaganda del franquismo y su Causa General. Se provoca la radicalización, se tuercen nombre como "liberal" (para decir neocon), "libertad" para decir dinero, "verdad" para lanzar mentiras, injurias y calumnias... Que produzcan más dinero. El resultado de todo ello es reproducir los esquemas de PODER siempre vigentes. Tenemos a los “nobles”, teóricamente en la cima de nuestra pirámide. Son los políticos. Da igual su partido, ellos saben encontrar consensos cuando la importancia del tema lo requiere: En 2007 sus señorías se van a subir los sueldos un 100%, el doble. Al señor presidente le parece poco el medio millón de euros que se lleva cada año... ¡Y están TODOS de acuerdo! ¡Ni una palabra en contra! Es la primera ley que votan TODOS afirmativamente. Pero los políticos trabajan para sus AMOS, los que tienen el dinero. De estos emana toda la teórica que nos sirven sus medios, de ellos salen los millones para controlar la televisión, la radio, los periódicos... Y ellos eligen qué debemos leer, qué comer, cómo vivir y pensar. Después transmiten sus órdenes a sus empleados políticos y crean estructuras para canalizar adecuadamente los movimientos cívicos, para permitir una bien controlada rebeldía que no deje de producir dinero. Es el pensamiento único; lo “progre”, lo INcorrecto, atado y bien atado.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->