¿ t u r .

Me llamo Jua montañas de Guat enormes volcanes ce que se llama San rodeado de montes empinadas laderas verdes: son las plan ajos y cebollas. En los valles, los cafetales madura grandes árboles. Hay muchas

blo y muchas aves: águilas, oropéndolas, buhos, picaflores y bandadas de loros que se lanzan desde los árboles para robar nuestro maíz parloteando en esa lengua suya que sólo ellos entienden. San Pablo está al borde de un gran lago y hay otros siete pueblos en sus orillas. La gente va de un pueblo a otro en lanchas con motor o en canoa. Hay una carretera, pero no es buena. Nunca he ido a los otros pueblos, siempre he estado en San Pablo. En las noches tranquilas me gusta bajar hasta la orilla del lago y mirar las luces de las lanchas de los pescadores que se reflejan en las aguas oscuras.

Veo también pueblos que están lago y las miles de llan allá arriba en e ce como si cada un estuviera diciendo Nosotras estamos a En San Pab amo y polvo en las coches y sólo algun vienen de las gran unas pocas muías desde las montañ gente que tambi cántaros de agua, pan o de verdura cabeza, niños suje algunas veces, has

.

Todo lo que necesitan transportar. divertirse. una casa de un solo grande. Todo el mundo anda por las calles. Como no hay muchos coches. n Junto a la pla es de verdad muy. a esa hora salen de casa sólo para pasear p o r el pueblo. los coches. por muy pesado que sea. por el centro de las calles.madera llevadas al hombro. con mucha rodeada de flores y pavos reales andand una puerta de hier sale directamente al Allí nací yo. Cuando llega la noche las personas dejan de acarrear cosas. pues el coche tiene que esperar. porque nadie se apartará para dejarle paso hasta que la historia se termine. Aquí las histo tantes. B es que yo nací en u detrás de la casa g era el guardia de la c y a mi madre les casa pequeña par Después de nacer yo . si alguien quiere algo tiene que cargar con ello. y si un coche llega cuando alguien está hablando de algo interesante o contando una buena historia. contar historias y charlar con los amigos.

ni sabía có cuidar de mí. los dueños de la casa grande contrataron a otro guardia y. que no está muy lejos. quisieron que viviera en nuestra casita. así que se pelearon y un día mi padre se marchó. así q fuimos a casa de m El abuelo se mucho tiempo» pe abuela no es pobre hecha de bloques ventanas no tienen nen puertecillas d abuela cierra por las llueve. y mi madre le decía que no tenían suficiente dinero para eso. Me contaron que tomó el autobús y se fue a la capital.salir por las noches con sus amigos. igual que lo hacía cuando todavía no estaba casado con mi madre. Cuando mi padre se marchó. así que mi madre tuvo Sólo tenía diecisiet dinero. Nunca volvió para vernos a mi madre o a mí. La verdad es que yo me acuerdo más de los pavos reales que andaban por el césped de la casa donde vivíamos que de mi padre. La casa tiene nes y en las pared cuelgan muchos cu tado mi tío Miguel y él dice que algún . claro.

la abuela tiene muchas flores. Guarda los documentos que lo dicen en una caja de hierro debajo de su cama. de sus primos han das con nosotros. donde la ge comprar cosas de co . se viene a viv Ella se ocupa de tod que el que sea pueda su cuenta. gracias a Dios. así que la casa está muy bonita. y nadie. porque mis tres tíos que no están casados viven con nosotros. pero está bastante llena de gente. La cosa es que familia se queda sin enfermo.En la parte de afuera. y también alguna de mis cinco tías casadas y sus hijos vienen a veces a quedarse durante un tiempo. o no se ll marido. Aunque ve claramente que que la gente no tard glar sus cosas y mar La abuela se diendo arroz con lec grande. puede quitarle a la abuela su casa ni el terreno que la rodea. sabe muy bien lo que dicen porque una persona de su confianza se los leyó. o tiene cua blema. La casa de la abuela es grande. Claro que lo mejor de todo es que la abuela es la dueña de la casa y del terreno donde está.

leche que hace la abuela es especial: no se come con cuchara. se bebe caliente en un vaso. mi . Oía a tío Miguel que murmuraba entre dientes: —¿Dónde está mi zapato. yo dormía en la misma cama que mi madre y me despertaba cada mañana oyendo los ruidos que hacían los que se estaban levantando. Nadie en el pueblo sabe hacer un arroz con leche como el de la abuela. y le pone mucha canela. Ha hecho esto mismo casi todos los días de su vida desde que tenía trece años. Se levanta a las cinco de la mañana para empezar a hacerlo. Cuando nos vinimos a vivir con la abuela. Es un líquido espeso y dulce.

zapato.? Y a mi tía María que regañaba a su hijo Carlitos: —¿Otra vez te has meado ¿n la cama? Y a Angélica. Y me llegaba el olor de la leña quemándose en la cocina. Dice q dad y el agua caliente y no necesarias. . La abuela tiene en su casa. la regordeta hija pequeña de mi tía Tina. que lloraba porque no quería meterse en la ducha. y el del arroz con leche hirviendo en el caldero grande y ahumado. Entonces mi madre y yo nos levantábamos y nos íbamos con nuestras toallas porque era nuestro turno de usar la ducha. y el de las tortillas que estaban haciéndose para el desayuno. Ella d sita para mantener hacer arroz con lech de la abuela no hay agua caliente... pero la m blo no la tiene. mi zapato.

sonriendo mu — ¡ Q u é lindo parece mucho a ti! Y luego me co melo y se quedó ha madre un rato. que se iba a casar co que habíamos encon . Por las noches me llevaba con ella a dar un paseo por el pueblo y nos encontrábamos con sus amigos y hablábamos con todos y era divertido. mi madre ganaba un poco de dinero limpiando casas y lavando la ropa de gente del pueblo en el lavadero que hay detrás de la casa de la abuela. una noch madre a un baile. Al poco tiempo salíamos de paseo no bamos y se venía Después. un hombre madre. y del baile mi madre em en casa cuando salí porque quería estar s Y. Una noche. cuando estábamos paseando. de repente.2 V Así que mi madre y yo vivimos juntos en casa de la abuela durante un tiempo.

La abuela no cuando ellos se llev casi seguro que ella dejado que se la llev .Se iba a ir a vivir con é podría ir con ella por Él quería una fami niños que fueran hij más. no tenía dinero me a mí. No tenía cama madre entraron en c y desmontaron la ca míamos ella y yo y s casa. Y aquel mismo se fue de casa de la vivir a casa de mi tenía una casa con ción.

Vamos a prep Anduvo rebus . así que anduve de acá para allá por la casa todo el día hasta que volvió la abuela y le enseñé la habitación en que había estado nuestra cama. Demasiado tie que dormir con n dan patadas. pero mi madre me dijo: — T ú quédate ahí. pero me dijo q —Tengo que mo —me dijo—. Vio que yo ib rar otra vez. Después que se fueron. pero no tener siquiera un sitio donde dormir es todavía pe Cuando dejé d la abuela que me de ella. —Yo no doy p —Eso dices cuando estés dormi —dijo la abuela. Y sar. Ya es bastante malo no tener padre ni madre.Cuando se estaban llevando la cama yo les seguí hasta la carretera. Así que yo me volví a casa. Juan. yo no supe qué hacer. Se puso muy seria y dijo: —Así que ahora no tienes cama. Yo me eché a llorar. —Espera un jo—.

nieto. —Sí. antes de la hora de cenar. y pensó que si por lo menos tenía un sitio donde dormir ya no estaría tan asustado. Como a las cinco. . abuela —le contesté. puedes quedarte aquí. Ya sabes que hay que obedecerla sin falta. Entonces me dijo: —Bueno. ya había terminado de preparármelo todo. pero ya conoces la regia acerca del portón de entrada.y encontró un montón de sacos de arroz vacíos. Creo que ella se había dado cuenta de lo triste que yo estaba porque ya no tenía a mi madre y me sentía abandonado. los puso amontonados junto a su cama y me dio una de sus mantas.

pero como yo era muy niño entonces. Después de esa hora. ella se hace la sorda. son mis tíos.Alrededor de la casa de la abuela hay una verja muy alta que tiene un portón de madera con una cerradura que ella cierra todas las noches. Los únicos que tienen llaves. . así que yo h quería. probablemente no lo entendí muv bien del todo. por las n porque estamos a entre montañas. aunque por el d San Pablo. da igual. Por muy fuerte que alguien llame a la puerta. po de que mi madre se paseo muy largo hasta volví a casa de la mucho tiempo que s noche y el portón est No sabía qué empezaba a tener fr ba pantalones cortos y. Nadie por mí. además de la abuela. Una noche. Y tampoco deja que nadie vaya a abrir. Yo le había dicho a mi abuela que había entendido muy bien lo del portón. la abuela no se levanta para abrir a nadie. Todos los demás tenemos que entrar antes de las ocho y media. Después de la i empecé a salir solo c ba de cenar.

Yo sabía dónde estaba la casa de mi padrastro. tan suavemente que no me oyó. Llamé en la puerta una vez. estaba sola. Vi a mi madre. y me vio. Cuando llegué. —¡Tú! Ella sabía desde tumbre que tenía la a portón. dos tazas y Había unas pocas r . Vio que yo e algunas veces no se tie Dentro de la mesa con la vela. y también l así que comprendió podido entrar en cas Se quedó un puerta. así que yo estaba seguro de que había alguien despierto adentro. do platos. No llegaba bien hasta el borde de la ventana y no podía ver quién era el que estaba. luego llamé otra vez más fuerte. así que puse una piedra bajo la ventana y me subí encima. Mi madre abri una rendija. porque puede arder toda la casa. luego me dij —Entra. Nadie se acuesta o sale dejando una vela encendida.Lo único que se me ocurrió fue ir en busca de mi madre. vi a través de la ventana una vela encendida. así que decidí ir allá.

se pondrá furioso y te pegará. y mi madre sacudió la alfombrita para limpiarla un poco y me tapó con ella. lo que más me hubiera gustado es que tuviera otra puerta por la que yo pudiera escapar si mi padrastro entraba por la puerta delantera. Tienes que esconderte debajo de la cama y dormir ahí.36 clavos en la pared y una alfombrilla en el suelo. claro. Así que me arrastré debajo de la cama bien pegado a la pared para que no me viera. y la cama. La habitación estaba muy vacía. Eso era todo. -—Te puedes quedar aquí —me dijo mi madre—. . pero si tu padrastro te ve cuando vuelva.

me daba miedo pensar en lo que podría ocurrir cuando mi padrastro volviera. así que mañana puedes ir a comprar las cosas que necesites. n mi padrastro. la do se sentó enci zapatos y puso l sobre el suelo. muy bien! —dijo mi mad^e. —La vela se e jo mi padrastro—. —Bueno. —La he lavad testó mi madre—. se a dormir. y lo Yo me dorm . Luego oí que besaba a mi madre. Desde donde yo estaba lo único que pude ver fueron las piernas y los pies de mi padrastro entrando en la casa. -¡Ah. —¿Dónde e —preguntó. sonó un golpe muy fuerte en la puerta y mi madre abrió. Vi cómo sus y se acercaban. Luego hablaron un poco sobre las cosas que iban casa. —El tipo ese apareció por fin y me pagó el dinero que me debía —dijo mi padrastro—.No podía dormirme. Después de un rato.

Salí arrastrándome de debajo de la cama sin decir nada y con todo cuidado paia no hacer ningún ruido. pero al abuela me agarró d —Ven conm Y los dos fu de mi madre. La abuela l despacio. antes de que se despertara mi padrastro. —¿Dónde dónde vienes? — abuela. —Nada —l no puedo volver a Y yo creía de volvería. mi madre me despertó muy temprano. ¡no debes volver aquí nunca más! Cerró la puerta y yo me fui corriendo por la casa de mi abuela.3 Por la mañana. —Acuérdate — m e dijo mi madre en un susurro—. Mi madre sacó el pestillo y yo caminé de puntillas hasta la puerta. tres vece . — D e la casa —¿Y qué ha saber ella.

Mi madre Vimos a mi padra sentado en la cam cuanto vio a la ab —Hola. ma —dijo mi madre. Ella y mi muy nerviosos. —Yo estoy b —dijo la abuela necesita una cam toca conseguírsela Se dio la vu mano en el homb Y me consig la semana siguie me la trajeron a . pe tan tranquila.

cuando me la encontré. y d vida no era tan m bol en la calle co otros chicos de Rodolfo me enseñ tales hacia adelan tío Miguel me d pintar con sus pocas veces salí . ¿cómo estás? —como si yo le importara algo. Un día. estaba un poco coja porque las patas no eran igual de largas. pero mi tío Luis pidió prestada una sierra y me la arregló. po madre y yo no la pegué. Yo sólo le contestaba: —Estoy bien. Después de eso yo sólo veía a mi madre algunas veces por casualidad en la calle. Juan. Era sólo un sabía que él no ten Bueno. y unos pocos meses después el niño nació. Ella me decía siempre: — H o l a . Así que tuve un medio hermano. me di cuenta de que estaba esperando un niño. claro que él ni siquiera se enteró Cuando le v en un lado de la ganas de pegarle darle patadas.Era de madera. madre —y nada más.

. I F-é ^ í t ^ y • m^^m.'w^ m^hm pasear con mis tías como antes hacía con mi madre. a cobrarlo y a devolver el cambio. Y otra cosa que también hice fue ayudar a mi abuela a vender arroz con leche en el mercado. Aprendí a servirlo. Me com limpiabotas y una se sentaran los cl a lustrar zapatos. — - . -fPA Después de cuantos días con dijo que creía qu rado para tener u cuenta._ ~ • V». y también a vigilar que nadie se fuera sin pagar cuando la abuela estaba distraída.

y decidimos que sería junto a la Oficina de Turismo donde estaba la enorme foto de San Pablo que tenía cosas escritas debajo. Los h dos dólares al día. los del tercer cliente me quedaron un poco menos bien. no será capaz de ganarse l —Tiene ust cliente. Los zapatos de los dos primeros clientes los lustré muy bien. Los primeros días la abuela me vigilaba. Tiene que hacer un buen trabajo cada vez y tedas las veces. no están bien. Si no lo hace.Entre los dos pensamos dónde me convendría instalarme para conseguir más trabajo. están bien así —y ya iba a pagarme. Pero la abuela dijo: —No. lo estaba haciendo Mientras lu hablaba con mis guntaba que dón . —Bueno. no importa —me dijo el hombre—. Así que lustr dejarlos perfectos —¿Serás ca siempre? —me pr Le dije que se marchó otra ve der su arroz con l Lustré muc muy pronto ya me dólar diario.

Hay mucho a la escuela porq ren que trabajen . y si tenían hijos. y siempre que lo hacía ella me abrazaba sonriendo y me daba un beso y diez céntimos para mí. Trabajar era divertido.hacían. «F Sólo había veces. manchado iban limpios y bie lápices y sus cua sus clases. me hacía se y era cuando veía de mí niños que me pasaba el dí polvo. Todo el dinero que ganaba se lo entregaba a la abuela.

Temía no. así que nadie los obliga a ir. así que yo me sentía muy solo cuando veía pasar a los niños que iban a la escuela. que yo solo . pe decírselo. Y se me ocurrió pensar en que -i me quisiera de verdad me ha! ¡a mandado a la escuela en vez de tenerme limpiando zapatos. Porque ento cuenta de que no sino porque esta para ella. Quería ped ir a la escuela. ¿Y si ella er mi madre y mi pa se preocuparon p cuenta de que n estaba fingiéndol Después aca mi abuela era^bue la culpa de tener dinero que yo de e dí que no necesi nada. Después de un tiempo. pero la verdad es que en la escuela no hay sitio para todos.todos los niños tienen que ir a la escuela hasta que cumplan doce años. La mayor parte de los niños que trabajan lo hacen en el campo. empecé a preguntarme por qué mi abuela no me habría mandado a mí a la escuela. en las plantaciones de cebollas.

OFICINA DE TURISMO.Preguntaba a mis clientes qué letras eran las que aparecían en los letreros de los carteles. Cuando se me acabaron los carteles de los alrededores. y muy pronto ya pude leer: COCA-COLA. Cuando estaba solo allí sentado esperando a los clientes me ponía a pensar en qué .* \ fM hasta lo que estaba escrito debajo de la foto de San Pablo. alguien me dio un periódico y los clientes me ayudaron. BANCO DE GUATEMALA. Corté el periódico y siempre llevaba una página en el bolsillo de atrás de mi pantalón cuando iba a trabajar. y .rj—- ' f e . Poco a poco empecé a ser capaz de leer casi todo.

Entonces era como si la vida se detuviera. preguntarle a mi abuela lo de ir a la escuela. ¡tengo siete! Éramos tant con ella. Y finalmente decidí que no tenía más remedio que hacerlo. —-¿Qué pasa. quiero decir. que me guardara mi caja de limpiabotas. —¡Sí que pu Todo lo que tiene varme. qu —¿A la escue asombrada como dicho que quería No puedes ir. Yo había pe me decía que no pero no lo hice. Juan? —me preguntó. sólo tiene —Abuela. Se quedó muy sorprendida cuando me vio porque creía que a aquella hora yo estaba trabajando. Roberto. porque eso era lo único en que podía pensar.estarían haciendo los chicos en . Y yo le dije: —Abuela. y me fui al mercado para hablar con la abuela. y si mi abuela me querría de verdad. un huérfano que vive en la calle. Le pedí a un amigo mío. la escuela. —Eres mu dijo—. que habí .

de ios años que yo tenía. h importantes. — ¿ Q u e tienes siete? ¿Y por qué no me lo has dicho antes? Son muchos y no puedo acordarme de la edad que tiene cada uno. y no impor que importa de ver nunca de batallar que de verdad quie —continuó—. para ti es por lo que deberías haberme hablado abuela—. debiste habérmelo recordado en su momento. Tienes q cosas. . —¡Y has dejado pasar todo ese tiempo sin decirme nada! -—Era tan importante para mí que r o podía hablarte de ello. ¿Y cuánto tiempo hace que tienes siete años? Y me lo preguntó como si sospechara que yo le había jugado una mala pasada cumpliendo siete años. no de caliente o electricid verdad que ya t debes ir a la escu haber estado yend mucho tiempo. —Seis meses —le dije. —¡justamente porque es importan r-.

Me despidió c se puso a mirar u tenía sobre la mesa. doña Irene. no me puse mi ropa de limpiabotas. y.A la mañana siguiente. ya pero no puedes Entrarás el próximo Irene. —Quiero entrar en la escuela le dije. antes de que empezaran las clases en la escuela. cuando me vestí. \ \ \ . sino mi ropa más limpia. Mi abuela no —Tiene gra entrar a la escuela — Doña Irene educadamente y la reprocharle que no rado de lo que habí nos hubiéramos ret -—Tiene un meses. —Pues sí. Los otros ni diando aritmética. —¿Cuántos años tienes? —me pregunto. la abuela y yo fuimos a ver a ia maestra de primero. —Siete y medio.

Después lim . les alcanzará —afirmó mi abuela. Doña Irene estaba seria y miraba a mi abuela fijamente. —Bueno. —Está preparado para entrar en la escuela. Saqué una página de periódico de mi bolsillo de atrás y empecé a leer en voz alta.—¡Mi nieto sabe aritmética. en Así que me a mero. como para hacerle comprender que era ella y no mi abuela la que mandaba en la escuela. Doña Irene m prendida. —¡Yo sé leer! —dije. Este chico nunca podrá alcanzarlos. Iba a la escue de la mañana has tarde. — N o —dijo doña Irene. ha trabajado conmigo en el mercado! —Los otros ya empiezan a leer un poco —dijo doña Irene—.

/ . todo lo que había ganado como limpiabotas. as que debe leerla. pués de la cena y el Tina que se la ley había dicho que yo — N o . habla de ti. si a la abue pasarme a segun . en su caja de hierro.Tenía dinero para comprar libros y cuadernos y todo lo demás que necesitaba. 6 Al cabo de Irene me dio una n llevase a la abuela. Juan — la—. porque la abuela había guardado para mí. La nota decía querían.

así que se rindió.decía que nunca habían tenido un alumno como yo. Pensé que la me iba a felicitar. pues enhorabuena —dijo. fue echarse a llorar . los maestros me costearían los estudios. y que si en algún momento mi abuela no pudiera seguir mandándome a la escuela. que hubiera aprendido a leer solo antes de empezar a ir a la escuela. —Bueno. Cuando mi tía Tina dejó de leer me miró como si antes no me hubiera visto bien en su vida v como si quisiera descubrir ahora qué era lo que yo tenía de especial y no pudiera verlo. Decía que sería una tragedia que un alumno como yo tuviera que dejar los estudios.

Lo hicieron por mi bien. incluso si yo llegaba a ir a la capital. Se secó los ojos y me aseguró que me ayudaría en mis estudios. Mis padres dijeron a los maestros que no tenían ningún hijo en edad escolar. Lo hicieron porque temían que si yo iba a la escuela no aprendería a trabajar. los maestros iban de casa en casa para matricular a los niños en la escuela.Y dijo: —Cuando yo tenía siete años. Mientras el daría. y yo no me quejé nunca. porque el mucho en ello y n guido comprender Me sentí muy bién algo asustado. p que había llegado c aprender a leer yo so nificaba que yo fuer . Yo miraba por entre las rendijas de la madera y escuchaba. pero al llegar a mi casa no me vieron porque mis padres me habían escondido en la leñera. ninguno. aunque siempre he sabido que fue un error. siempre que posible por mi paite Me miró com un hombre y me fuerza de estudiar día a descubrir por sonas eran pobres y qué algunos países pobres.

Allí nos de la foto de San veían las casas de unas rosas. Luego añadió —Ven. Fuimos has Turismo. — N o tienes que hacer siempre cosas fuera de lo común.Le dije a la abuela: — A lo mejor no soy siempre capaz de hacer algo fuera de lo común. pero no estaba seguro de si me iba a gustar hacerlo todo siempre de la mejor manera posible. lo que tienes que hacer es hacerlo todo de la mejor manera que puedas. otras . Se me ocurrió pensar que aquello podía llegar a ser bastante fastidioso. Si la gente empezaba a esperar demasiado de mí. —Creo que me pides más que doña Irene y los otr no esperan tanto d La abuela me —Ellos no como yo. eso es todo. vamo Se puso su m fuimos juntos a la naba como lo hace y más derecha que su lado con mi bra cintura. iba yo a tener que trabajar más y más cada vez. Estaba satisfecho de mí mismo.

y detrás de ellas el lago azul y los volcanes y los escarpados montes. Y yo empecé a pensar si de verdad San Pablo sería* el lugar más bonito del mundo. .algunas verde pálido. ¿lo es? —pregunté. Se lo leí: —El Lugar Más Bonito del Mundo. luego lo tocó con su mano. — ¿ Q u é dice aquí? —preguntó. La abuela pareció sorprenderse. pensé que ella sabría si lo era. No estaba seguro de si la abuela habría estado en algún otro lugar. —Abuela. La abuela miró lo que estaba escrito debajo de la fotografía. pero aun así.

—¿Es qué? —¿Es San Pablo el lugar más bonito del mundo? La abuela me miró pensativa: — E l lugar más bonito del mundo puede ser cualquiera — m e respondió. —¿Cualquiera? —repetí. . —Cualquiera en el que puedas llevar la cabeza alta y en el que te puedas mostrar orgulloso de ti mismo. ése sí que es el lugar más bonito del mundo. — S í —asentí. Pero me quedé pensando que allí donde hay alguien a quien se quiere muchísimo y donde hay alguien que nos quiere de veras.

ir a la escuela. pero quiere hacer algo más que limpiar zapatos. aunque tiene una casita propia. trabaja mucho y gana dinero. Juan aprende el oficio de limpiabotas. quiere progresar. aprender a leer. DESDE ALE «5» ANOS . quizá más adelante ir a la universidad. es inteligente. que es muy pobre. La abuela se siente muy orgullosa de su nieto y le explica cuál es para ella el lugar más bonito del mundo.es acogido por la abuela.

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