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EL HOMBRE QUE NO QUERÍA ESTRECHAR MANOS

EL HOMBRE QUE NO QUERÍA ESTRECHAR MANOS

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10/10/2013

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Universidad de Quintana Roo

Lengua Inglesa

Escritura y comprensión de textos

Maestra: Marisol Corona Sandoval

Ensayo y redacción del final de “El hombre que no quería estrechar manos”.

Alumno: Daniel Jesús Rangel Sala

A viernes, 10 de diciembre de 2010.

EL HOMBRE QUE NO QUERÍA ESTRECHAR MANOS

El hombre que no quería estrechar manos es un cuento del autor con gran renombre en novelas de suspenso y terror, Stephen King. La historia envuelve un suspenso característico del autor, que nos sitúa en medio de la trama a la vez que deja al lector queriendo más después del desenlace. Los personajes son contados pero no carecen de personalidad; entre ellos destacan Stevens, el mayordomo; George Gregson, Jason Davidson y Henry Brower. El relato es corto y a la vez entretenido, de tal modo que el final de la historia pudiese haberse extendido. Los conceptos para los personajes de la historia son personas de un contexto social común al cual nos podemos relacionar, de modo que tanto su aspecto como su forma de hablar y actuar inducen al lector a incluirse como parte de la trama e imaginar cada situación. Es una historia interesante con toques de suspenso, la cual tiene una trascendencia amplia en el campo de los cuentos del género terror y/o suspenso. Los personajes de principales son George Gregson y Henry Brower. La historia se desenvuelve con George Gregson, de entonces 85 años, narrándola en primera persona; sus acompañantes escuchan atentos para no perderse los detalles de aquel hombre que según George fue asesinado en la misma casa donde estaban reunidos. Gregson es el narrador del encuentro con Henry Brower, y a su vez es descrito en la historia como un hombre de 20 años que ha perdido todo desde que su novia murió de gripe antes de su regreso de la primera Guerra Mundial; no tenía creencias religiosas, ya que consideraba cómico el concepto durante sus combates en la guerra, así que a su regreso se refugió en el alcohol y en el juego de apuestas. Su narración comienza una noche cuando se reuniría con sus amigos a jugar una partida de póker, donde introduciría a Henry Brower. Henry Brower es el otro personaje principal de la historia. Él es el portador del suspenso en ella y su rol en la historia es aquél de mantener en duda al lector en cuanto a su participación en la muerte o asesinato de Jason Davidson, otro personaje de la historia y amigo de George Gregson. Henry Brower aparece como una misteriosa figura en aquel lugar donde jugaban póker, y se introduce en la historia para participar en la partida, ya que requerían de cinco jugadores para comenzar y sólo contaban con cuatro. Henry Brower tiene una extraña manía de no estrechar manos y evitar situaciones en las cuales pudiera rosar con las manos o brazos de alguna persona. Este afán de evitar el contacto humano es la primera

seña que obtiene el lector sobre su posible participación en el asesinato de Jason Davidson. El tercer personaje principal, Jason Davidson, es un buen amigo de George Gregson, y tiene como característica principal su personalidad “como una cachorro” que describe Gregson, es inquieto y curioso. Davidson aparece en la historia cuando Gregson invita a Brower a jugar póker con ellos; es él quien ofrece estrecharle la mano por vez primera a Brower y es ahí cuando el lector se da cuenta de la relación que llevarían después de su primer encuentro, dada la manía de Brower por no hacer contacto humano. Cuando Davidson reincide y logra hacer contacto con Brower es cuando el clímax de la historia escala y comienza el verdadero suspenso. La relación entre los personajes no es esclarecida a detalle, pero se puede afirmar que Gregson sentía una ligera atracción por Brower, ya que ambos conocieron la solidad (Brower aún la resentía) y opinaban igual respecto a que la soledad y el estar privado de contacto humano es la peor forma de tortura. Es Gregson quien acepta la compañía de Brower y lo alienta para tomar parte en su encuentro de póker. Pero no solo en el encuentro de póker, sino tomar parte también en la relación entre amigos que ahí se daba; claro está que en el póker existe una tensión dada la naturaleza del juego, de apuestas de dinero en cantidades exuberantes. Como ya se había mencionado brevemente, la relación entre Davidson y Brower no es para nada estrecha; se trata de dos desconocidos, que por primer gesto e intercambio de palabras aparecen como personalidades completamente opuestas e incluso con tendencia a rivalizar después de un corto plazo de convivencia. En esta historia es bien dicho el refrán que dice “la curiosidad mató al gato”, y en este caso fue al “cachorro” según Gregson. En una opinión personal podría decir que Gregson, al no conocer el fondo histórico detrás de Brower y su maldición, no comparte ni debería de compartir la culpa con Brower o debería de hacerlo en algún grado por menor que sea. Brower carecía de habilidades para socializar y resultaba un personaje sumamente extraño y poco confiable dada su extraña manía por no estrechar manos, esto es evidente, pero nunca daba indicios de ser portador de una rara maldición. Su historia durante su primer intercambio de palabras con Gregson resultaba algo ambigua e incluso careciente de veracidad; por lo tanto, incluso si dicha maldición, que por ningún motivo es común o verosímil, fuese explícita al principio de su encuentro con Brower, esta podría haber sido descartada y Brower hubiese sido objeto de burla al habérsele juzgado como un demente o una persona influenciada por algún estupefaciente.

En cuanto a Brower; opino que él debería de cargar con toda la culpa del incidente, ya que no explicó las causas reales de su repudio por el contacto entre manos. Brower se convirtió en una persona solitaria después de su incidente en Bombay, donde fue maldecido con la habilidad de matar al tocar a alguna persona. Es interesante como Brower pasó de trabajar “relacionándose” con personas a ser maldecido por una aflicción que evitaría el mismo con cualquier otra persona de un modo u otro, ya sea por no poder estrechar las manos de sus acompañantes o por evitar dar explicaciones ambiguas respecto a su manía. Es claro que Brower, después de llevar una vida relacionándose con muchas personas, no pudo mantener un estilo de vida solitario y emprendió un intento de relación que lo llevó a la culpa y luego al suicido, estrechando sus propias manos. La historia es sumamente interesante respecto a la duda que deja en el lector de la misteriosa muerte de Brower. Existe la suficiente evidencia para decir que todo fue una coincidencia y que en realidad tanto Davidson como Brower fueron asesinados por un tercero, pero esto no se puede determinar con precisión. La duda se mantiene y esto dota a la historia de un mayor grado de suspenso digno del rey del terror y suspenso, Stephen King. La historia fue de mi agrado e influyó en mis ganas de seguir buscando otras del mismo autor.

FINAL ALTERNO A LA HISTORIA

Después de la muerte de Brower, Gregson continuó relatando su historia a los presentes, mientras Stevenson escuchaba atento y cauteloso las palabras de su viejo amigo y jefe. Gregson había escuchado alguna vez a Brower maldecirse por no poder morir, pero encontró estas palabras absurdas al habérsele encontrado muerto por sus propias manos. Aquel día de la muerte de Davidson, la policía local encontró el cadáver de Brower estrechando su propia mano, al tomarle el pulso se dieron cuenta de que había muerto, así que dejaron que los forenses se llevaran el cadáver. El policía que le tomó el pulso murió a las 12 horas después del contacto con el cadáver; los forenses nunca tocaron las manos.

Al hacerle la autopsia, el doctor encargado tomó su mano para hacer una incisión precisa sobre su brazo, y comenzó a sentir una leve tensión en su corazón, motivo por el cual dejó el cadáver como estaba para su futuro análisis. El doctor murió 12 horas después en su hogar. Al asignarle un nuevo doctor al cadáver, se dieron cuenta de que el cadáver de Brower había desaparecido; suponiendo un robo de cadáver, omitieron una búsqueda mediática, ya que la ciudad dejaría de confiar en las autoridades responsables y esto provocaría un escándalo en la prensa; decidieron ignorar el incidente y Gregson nunca se enteró. Después de varias décadas, Gregson sintió un leve remordimiento por la muerte de Davidson, y decidió hacer una partida de póker en su memoria. Aquellos presentes fueron los mismos que alguna vez lo acompañaron en la antigua partida con Davidson y Brower. El día de la partida, Stevens se ofreció como cuarto participante y decidió invitar a un amigo cercano a él de la infancia, con el permiso de Gregson, el cual accedió. La partida se llevó a cabo, y el extraño amigo de Stevens tenía un afán inmenso en repartir las cartas cada vez que se repetía la partida, estrechando la mano de aquél que ganara cada una de ellas. Gregson comenzó a dudar de la procedencia de este misterioso participante, y le preguntó su origen y motivos de visita. Este misterioso participante parecía un demente al responder, ya que no articulaba bien las palabras y balbuceaba cuando hablaba; este comportamiento resultaba familiar para Gregson, y dedujo inmediatamente que se podía tratar de Brower, aunque no se podía explicar cómo sobrevivió. Gregson dejaba su partida a medias cada vez que le tocaba participar, para nunca ganar; para esto Brower se impacientó y decidió estrecharle la mano por “un buen juego”, Gregson decidió no hacerlo, diciéndole que detestaba el contacto humano. Brower se dio cuenta de que su farsa había sido descubierta, y comenzó a estrechar las manos de todos los presentes; Gregson les advirtió de la presencia de Brower en el cuarto, y en un intento desesperado por retenerlo, Steven se sacrificó, sosteniéndolo de los brazos mientras los demás lo atravesaban con el trinche para atizar el carbón del fuego de la chimenea. FIN

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