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Para el perdn de los pecados, que no se acuda a Dios

Harold Segura San Jos, marzo 10 de 2012

En una reciente enseanza de Cuaresma, ofrecida por el papa Benedicto XVI, indic a los fieles catlicos que la nueva evangelizacin parte del confesionario. A propsito de esa declaracin, se le realiz una entrevista al padre Hernn Jimnez, confesor de la Baslica de Santa Mara la Mayor, en Roma. Una de las pregunta publicadas hoy por el informativo ZENIT, se refiere a si Dios perdona los pecados cuando se los confiesa de manera directa, sin mediacin de un confesor. Pregunta obvia para dejar en claro si la comprensin del sacramento de la penitencia se mantiene de acuerdo con las viejas tradiciones de la Iglesia. La respuesta del padre Jimnez es sorprendente: "Con Dios hay una comunicacin directa con la oracin y la meditacin interior, pero nunca la remisin de los pecados. Segn el mandato del Seor, solamente los apstoles y sus sucesores, los sacerdotes, lo hacen". La confesin de los pecados ante Dios es intil? Tiene acaso ms autoridad para la remisin de los pecados un mediador clerical que el mismo Dios? Bueno, quienes hemos ledo las Escrituras (no hablo de quienes las hemos estudiado formalmente por aos), en una simple y primera leda nos damos cuenta que lo que dice el confesor de Roma no es cierto. Menos mal. Cunto quisiramos que las viejas discusiones entabladas por los reformadores protestantes del siglo XVI fuera innecesarios hoy, sobre todo las que hacen referencia a los sacramentos. Pero el padre Jimnez nos recuerda que se mantienen vigentes. Y se mantendrn as siempre que la autoridad de las tradiciones eclesisticas ---sean catlicas, protestantes, evanglicas o la que fueren--- se impongan sobre las Escrituras (y sobre el simple sentido comn). En cuanto al sacramento de la penitencia, los reformadores protestantes negaron totalmente el poder de la Iglesia para perdonar los pecados. Al principio admitieron la penitencia como sacramento, pero su concepto de justificacin les llev necesariamente a negar todo poder real de perdonar los pecados. Asunto de sentido comn; el que nunca dejar de ser necesario cuando se trate de la fe y de nuestra relacin con Dios; necesarios tambin para hacer teologa, obviamente.