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El Príncipe - Nicolás Maquiavelo (RESUMEN)

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NICOLÁS MAQUIAVELO

EL PRINCIPE
RESUMEN

por tanto se llama principado mixto. Los hereditarios provienen de su familia por generaciones. y que en realidad ellos no tienen mayor problema para gobernar y conservar el poder. Formando el príncipe las colonias no malgasta el dinero porque lo mantiene dentro de su territorio. de esta manera si hay desorden puede reprimirlos prontamente. porque siguen la tradición y ya están estabilizados. son más frágiles debido que estos normalmente surgen de conquistas que se hacen en otros Estados. si el nuevo estado ocupado habla el mismo lenguaje y cultura las diversas provincias ( las anteriores y las nuevas) viven en buena armonía. Y por más que lo pierda le va a ser más fácil recuperarlo porque es natural y razonablemente amado. desenmascarar a los sospechosos y fortalecer las partes mas débiles del gobierno. Por muy fuerte que sea su ejercito debe tener el apoyo de al menos una parte de los habitantes para entrar en ella. CAPÍTULO II: DE LOS PRINCIPADOS HEREDITARIOS. el príncipe hereda derechos dinásticos. Para evitarlas es necesario que el príncipe vaya a residir en ellos. Se hallan dificultades en este régimen político cuando el principado no es totalmente nuevo. poder conservar el poder. y tienen que hacer el trabajo para imponerse y así. Los principados se dividen en hereditarios y nuevos. porque el nuevo principe comienza a ofender a sus súbditos con procedimientos molestos que su nueva posicion conlleva. costumbres y constitución se acumulan las dificultades. El príncipe necesita para conservarlas: primero.CAPÍTULO I: DE LAS VARIAS CLASES DE PRINCIPADOS Y DEL MODO DE ADQUIRILOS. CAPÍTULO III: DE LOS PRINCIPADOS MIXTOS. Con ello . y segundo que el príncipe nuevo no altere las leyes ni aumente los impuestos. extinguir el linaje del anterior príncipe que poseía dichos estados. y no puede reprimirlos debido a las obligaciones que estos mismos le pusieron. habría que tener allí caballería e infantería. Son principados o republicas. Además dada la residencia del príncipe en el nuevo estado no es despojada la provincia por la codicia de sus empleados y los súbditos se alegraran de tenerlo cerca y no distante. sino que es agregado a un principado antiguo. Pero cuando adquiere estados con diferente lengua. mientras que si reside en otra parte no va a poder. Los hombres que cambian de señor para mejorar y ponen en su puesto a otro se encuentran con que su condicion ha empeorado. Los nuevos. ejercen sobre los hombres. En los estados hereditarios es mas fácil conservarlos que cuando son nuevos. Los estados y las dominaciones. El nuevo principe tiene por enemigos a todos los que ofendio desde que ejerce el principado y no puede conservar como amigos a los que lo colocaron en el cargo. En caso de sublevación se deberá castigar a los culpables. Luego de estar residiendo en el lugar el mejor medio consiste en enviar algunas colonias a uno o dos parajes que sean como la llave del nuevo estado.

CAPÍTULO V: DE QUE MANERA DEBE GOBERNARSE LOS ESTADOS QUE. El príncipe que adquiera una provincia con lengua y costumbres distintas a las de su estado principal debe hacerse jefe y protector de los príncipes vecinos menos poderosos e ingeniarse para debilitar a los de mayor poderío. el segundo modo consiste en el príncipe asistido de barones no por decisión del príncipe sino por la antigüedad de su familia. SE REGÍAN POR LEYES PROPIAS. De dos modos son gobernados los principados conocidos: el primero consiste en el príncipe asistido de otros individuos que permaneciendo como súbditos son admitidos por gracia o por concesión en clase de servidores solo para ayudarlo a gobernar. el que se hace señor de esta cuidad acostumbrada a vivir libremente y no descompone su régimen político. ya que no producen nada y solo consumen provocando perdida.no ofende más que a aquellos campos y cosas de que se apodera para dárselos a los nuevos colonos. todos los príncipes que allí son menos poderosos se le unen a él. En cambio en el primer modo de gobierno los individuos que lo asisten son simplemente empleados del monarca siendo el príncipe el único superior. y quedando dispersos y pobres aquellos a quienes ha ofendido no pueden perjudicar al príncipe nunca. por efecto de la envidia. Los que fueron ofendidos por el príncipe quedan temerosamente atentos a no incurrir en faltas. para no ser despojados de sus bienes. o dejar el pueblo con su código tradicional. CAPÍTULO IV: POR QUÉ OCUPADO EL REINO DE DARÍO POR ALEJANDRO. son más fieles y perjudican menos a causa de la dispersión y la pobreza de los ofendidos. ANTES DE OCUPADOS POR UN NUEVO PRÍNCIPE. Si un extranjero con igual poder entra en su país. en este último caso se crea un tribunal de corto número de miembros que debe cuidar el poder del príncipe. La opción que más conviene es el de arruinarlos. NO SE REBELÓ CONTRA SUS SUCESORES DESPUÉS DE SU MUERTE. Estos barones poseen a su vez cierto poder sobre sus propios estados. no debe haber en su provincia un extranjero con mismo poder que él para evitar que no lo llamen aquellos que están descontentos. El nuevo príncipe con su ayuda (de los menos poderosos) y con las armas podrá vencer fácilmente a los que son poderosos. La ofensa debe ser tal que los inhabilite a vengarse del príncipe. ir a vivir en ellos. Si en vez de colonias se tienen tropas en los nuevos estados se gasta mucho mas. Estas colonias que no cuestan nada o casi nada. Cuando el príncipe quiere conservar los estados ocupados que se regían por leyes propias es preciso que elija una de estas opciones: arruinarlos. A estos no cuesta ganarlos. Para conservar la ciudad lo que más conviene es el influjo directo de sus propios ciudadanos. perjudicando a todo el país. debe . la única precaución que ha de tomar es la de impedir que adquieran fuerza y autoridad.

En toda ciudad existen dos inclinaciones: una es que el pueblo desea no ser dominado y oprimido por los grandes y la otra es que los grandes desean dominar y oprimir al pueblo. No hay nada más difícil para el príncipe que dictar estatutos nuevos ya que tiene en contra a todos aquellos a los que las leyes anteriores les favorecieron. CAPÍTULO IX: DEL PRINCIPADO CIVIL. En las repúblicas al haber mayor libertad. Los hombres casi siempre imitan a sus predecesores. especialmente imitar a aquellos que ganaron a los demás. y aun los que sacan provecho del nuevo estatuto defienden el anterior. Como el éxito que lleva a un hombre a ocupar el puesto de príncipe supone algún valor o fortuna.contar con ser derrocado. hay más valor y más deseo de vengarse de él. Aquel que asciende a príncipe lo puede hacer aun de dos modos sin deberlo todo al valor o al fortuna. Generalmente se mantiene más tiempo el que no ha llegado al poder por algún valor o fortuna que el que sí. surge una de estas tres cosas: o el establecimiento del principado. ven que no les es posible resistir al pueblo. esto mismo facilita que conserve el mismo. dichosos y poderosos. que deben estar armados para conservarlo. Los elevados al principado por la sola fortuna. Si sobreviven a esos peligros comienzan a ser respetados. Si la ciudad está habituada a vivir bajo un príncipe va a conservar la obediencia. pero como no pueden hacer lo mismo ni llegar a igualar a los mejores. asegurados. El principado civil es aquel en que un particular llega a hacerse príncipe no por crimines ni por violencia. o el de la republica y el de la licencia y la anarquía. Estos consiguen su Estado de dos formas: comprándolo o haciéndoselos de por favor. CAPÍTULO VIII: DE LOS QUE LLEGARON A PRINCIPES POR MEDIO DE MALDADES. comienzan por . sino que llegan por el auxilio de sus conciudadanos. En los principados que son nuevos en todo (príncipe y estado) depende del que lo adquiera que haya más o menos dificultades en conservarlo. por lo tanto van a demorar más en tomar las armas por no saber vivir en libertad. deben elegir con prudencia. el primero es cuando un hombre asciende al poder por una vía malvada y detestable. En cuanto al principado su establecimiento se promueve por el pueblo o por los grandes. del choque de estas dos inclinaciones. CAPÍTULO VI: DE LOS PRINCIPADOS QUE SE ADQUIEREN POR EL VALOR PERSONAL Y CON LAS ARMAS PROPIAS. y el segundo cuando se eleva al poder con el favor de sus conciudadanos. reverenciados. llegan a él sin mucho trabajo pero les es difícil conservarlo. esto pone en peligro al príncipe. CAPÍTULO VII: DE LOS PRINCIPADOS NUEVOS QUE SE ADQUIEREN POR EL VALOR PERSONAL Y CON LAS ARMAS PROPIAS. Si los grandes.

mientras que. Pero el que llego a ser príncipe con la ayuda de los grandes y contra el voto del pueblo intenta acomodarse. Si el que se funda en el pueblo. acaban por hacerle príncipe. destruido y atacado por ellos. es tal que en el mismo caso.formar una gran reputación a uno de los miembros del pueblo. Pero los que obran por ambición no piensan en su soberano ya que piensan en la ambición entonces hay que mirarlos como enemigos porque cuando haya peligro ayudaran a hacerle caer. CAPÍTULO X: COMO DEBEN MEDIRSE LAS FUERZAS DE LOS PRINCIPADOS. Pueden los príncipes sostenerse por sí mismos cuando tiene suficientes hombres y dinero para . en donde el príncipe manda por si mismo o por intermedio de sus magistrados. siendo poco numerosos los grandes. Los primeros si son ambiciosos deben ser estimados y honrados. Un ciudadano llegado a ser príncipe por el favor del pueblo conserva su afecto ya que el pueblo pide únicamente no ser reprimido. es posible asegurarse de3 ellos más fácilmente. Los grandes deben considerarse en dos aspectos: o se conducen de un modo que se unan en un todo con la fortuna o proceden de un modo que se pasen sin ella. Cuando los hombres reciben bien de alguien que solo esperaban mal. De esta manera a través de esta persona pueden cumplir todos sus deseos. tomándolo bajo su protección. por depender de la voluntad de los que ejercen de las magistraturas y que puedan arrebatarle sin mucho esfuerzo el estado. Pero para los grandes el pueblo debe temer. Estos alegran fácilmente al pueblo ya que los deseos de este llevan a un fin más honrado que el de los grandes que solo quieren oprimir. El que consigue la soberanía con el auxilio de los grandes tiene más dificultades que el que la consigue con el del pueblo. Si el pueblo es enemigo del príncipe. O el principado es demasiado grande para que en el se encuentre el príncipe o. Pero el que consigue la soberanía con el auxilio del pueblo él solo tiene el poder y nadie lo limita. este no se verá jamás seguro. y puede mandarle y es hombre de corazón no tendrá temor en el peligro. Unos obran por timidez o falta de ánimo. En el ultimo caso su situación es más débil y más temerosa. Los segundos que no se ligan al príncipe personalmente pueden considerarse en otros dos aspectos. El pueblo. y no puede mandarlas y manejarlas a su discreción. peligra cuando se los hace subir del orden civil al de una monarquía absoluta. y dirigiendo todas las miradas hacia él. El príncipe no debe temer que el pueblo no lo ame y se sienta abandonado por él. porque desde que es príncipe se ve limitado de muchas personas que se tienen por iguales a él. se vea obligado a implorar el auxilio ajeno. y entonces el príncipe debe aprovecharse de ellos como de los primeros ya que son fieles. verse abandonado. ya que el pueblo posee un numero grandísimo de hombres. sublevándose o no obedeciéndole. se apoyan más y más a él. es príncipe suyo.

que la aferran al estado de cualquier modo que proceda y se conduzca. ya sean antiguos. sin experimentar la molestia de gobernarlos. ambiciosas. no será atacado nunca. el cual no basta que se resuelvan a morir por él. pero resultan infaustas siempre para el que las llama. MIXTOS YMERCENARIOS.formar el correspondiente ejército con que presentar batalla a cualquiera que vaya a atacarlos. están en las armas y en las leyes. ni buena fe con los hombres. El objetivo del hombre es enseñar el orden y la disciplina de los ejércitos. Las armas de ayuda que he contado entre las inútiles. CAPÍTULO XIV: DE LAS OBLIGACIONES DEL PRÍNCIPE EN LA CONCERNIENTE AL ARTE DE LA GUERRA. Cualquiera que haya artillado del lugar de su mansión y se haya portado bien con sus súbditos. son las que un príncipe presta a otro para socorrerle y para defenderle. o mixtas. La causa de esto es que la única razón que los apega al príncipe es su escaso sueldo. porque si pierde la batalla. Tampoco la conservación y el mantenimiento necesitan de una o de ambas cosas. Los principales fundamentos de todos los Estados. Los mercenarios y auxiliares son inútiles y peligrosas. queda derrotado y si la gana se constituye en algún modo en prisionero de quien le auxilio. CAPÍTULO XIII: DE LOS SOLDADOS AUXILIARES. no puedo menos que alentar a semejantes príncipes a fortificar la ciudad de su residencia sin inquietarse por las restantes del país. dejen que les despoje sus enemigos. pues no requiere al efecto de riqueza ni de valor. En cuanto el segundo caso. no tienen temor a Dios. mercenarios. En tiempo de paz despojan al príncipe y en tiempo de guerra. Tales armas pueden ser útiles y buenas en si mismas. nuevos o mixtos. CAPÍTULO XI: DE LOS PRINCIPADOS ESCLESIÁSTICOS. Si un príncipe apoya su estado en tropas mercenarias jamás se hallara seguro ya que estas tropas son carentes de unión. el príncipe se mantiene en ellos por ministerio de instituciones que. y necesitan de otros los que. son tan poderosas. no pudiendo salir a campaña contra los enemigos se ven obligados a encerrarse dentro de sus muros y defenderlos. CAPÍTULO XII: DE LAS DIFERENTES CLASES DE MILICIA Y DE LOS SOLDADOS MERECENARIOS. indisciplinadas. auxiliares. Este arte es muy importante ya que no solo mantiene en el poder a los que nacieron . fanfarronas en presencia de los amigos y cobardes frente a los enemigos. Únicamente estos príncipes tienen Estados sin verse obligados a defenderlos. y súbditos sin. infieles. Su posesión y adquisición no requiere ninguna dificultad. Las armas con que un príncipe defiende a su estado pueden ser: tropas propias.

sino también ir a menudo de caza. debe no solamente tener bien ordenadas y ejercitadas sus tropas. se vera obligado a grabar extraordinariamente a sus súbditos. no posee el primero de los talentos necesarios a un capitán. y el otro. y las de las derrotas. a ser extremadamente fiscal y a hacer cuanto sea inimaginable para obtener dinero. Si la ejerce con prudencia y de modo que no lo sepan. consumirá todas sus riquezas en derroches. y al cabo si pretende continuar pasando por liberal.príncipes sino que también ayuda a subir con frecuencia a la clase de tales hombres de condición privada. perderá la estimación de cada uno de ellos. CAPÍTULO XVI: DE LA LIBERALIDAD Y DE LAMISERIA. no incurrirá en la infamia del vicio contrario. Ahora bien: esa conducta comenzara a tomarlo odioso a sus gobernados. Pero el que quiere su reputación de liberal no puede abstenerse de parecer lujoso. con la que. CAPÍTULO XV: DE LAS COSAS POR LAS QUE LOS HOMBRES. En cuanto a sus acciones. y pudiendo hacerlo de dos modos: el uno. acostumbra a su cuerpo a la fatiga y por otra aprende a conocer las características de los sitios como por ejemplo: entrada de valles. Sería muy útil que el príncipe sea liberal. a conducir los ejércitos. peligrara al menor riesgo. que es la que va a indicar la forma de conservar el poder. Y si se reconoce su falta y quiere cambiar de conducta. este es un estudio en el que se debe poner mayor atención. Porque estos conocimientos le son útiles para conocer el país y de esta manera defenderlo mejor. y empobreciéndose así más y más. El príncipe no debe cesar de ocuparse en el ejercicio de las armas. con acciones. sucederá siempre que un príncipe que aspira a semejante gloria.. dándole especial importancia al concepto de virtud política de un príncipe. y de manipular dicho conocimiento según la conveniencia y la necesidad. etc. examinando las causas de sus victorias. se atraerá a la avaricia. a tomar alojamiento. El príncipe para ejercitar su espíritu. . naturaleza de ríos y lagos. a talar con acierto un territorio. dirigir batallas. Conviene ver como debe conducirse un príncipe con sus amigos y con sus súbditos. dándose a ellas mas en los tiempos de paz que en los de guerra. El autor trata de las cosas por las que un príncipe es alabado o censurado. debe notar como se condujeron las guerras. pero la liberalidad impide que el pueblo le temiera. Y ESPECIALEMNTE LOS PRÍNCIPES. de tal suerte que después de haber perjudicado a muchas personas para ejercitar una liberalidad que no ha favorecido más que a un cortísimo numero de ellas. porque ella enseña a hallar enemigos. a fin de conseguirlas el mismo. situación de las llanuras. debe leer las historias. con pensamientos. SON ALABADOS O CENSURADOS. a fin de no experimentarlas. El príncipe que carece de esta ciencia práctica.

dado que estos horrores ofenden a todos los ciudadanos mientras que el castigo que pronuncia el jefe de la nación no ofende más que a un particular. no con la nobleza y la grandeza del alma. porque con el tiempo le tendrán mas y mas por liberal. si es prudente. sin que mucha confianza lo haga descuidado. Y aquí se presenta la cuestión de saber si vale más ser temido que amado. que no abandona nunca a los hombres. porque los hombres olvidan más pronto la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio. disimulados. a causa de que los Estados nuevos están llenos de peligros. creer con ligereza en el mal de que se le avisa. el príncipe que se hace temer. si necesita de ella para conservar unidos a sus gobernados. con prudencia y aun con humanidad. ya que el miedo a la autoridad política se mantiene siempre con el miedo al castigo inmediato. el partido mas seguro es ser temido antes que amado. no son de provecho alguno en los tiempos difíciles y penosos. Los hombres se atreven más a ofender al que se hace amar que al que se hace temer. y debe temer en todo instante hacer mal uso de la clemencia. no inquietarse de ser notado de avaricia. Todo príncipe ha de desear que se lo aprecie por clemente y no por cruel. Su obligación es proceder moderadamente. No obstante. le bastan sus rentas para defenderse de cualquiera que le declare la guerra. y mucha desconfianza le convierta en un hombre insufrible. y la necesidad de carecer de uno o de otro de ambos beneficios. ejerce la liberalidad con todos aquellos a quienes no toma nada y cuyo número es inmenso. pues las amistades que se adquieren. acompañados de robos y de crímenes. . Un tal príncipe no debe. huidores de peligros y ansiosos de ganancias. dada la dificultad de este juego simultáneo. Por tal arte. Al príncipe no le conviene dejarse llevar por el temor de la crueldad. pero que. sino con el dinero. Mientras les hacemos bien y necesitan de nosotros nos ofrecen sangre caudal y vida pero se revelan cuando ya no les somos útiles. El príncipe que ha confiado en ellos se encuentra destituido de todos los apoyos y decae. estos no toleran desórdenes. sin gravar a sus pueblos. Puede decirse que los hombres son ingratos. Si le es indispensable derramar la sangre de alguien. Respondo que convendría ser una y otra cosa justamente. no debe determinarse a ello sin suficiente justificación. Pero en tal caso ha de procurar. vitar que le odien.No pudiendo el príncipe ejercer la virtud de liberalidad de un modo notorio. no incautarse de los bienes de la victima. sin al mismo tiempo hacerse a amar. ante todo. evitar la fama de cruel. debe. CAPÍTULO XVII: DE LA CLEMENCIA Y DE LA SEVERIDAD. volubles. sino que debe obrar con gravedad suma y sin él mismo atemorizarse. A un príncipe nuevo le es difícil. cuando observen que. Y SI VALE MÁS SER AMADO QUE SER TEMIDO.

sino que lo que si es necesario es que aparente poseerlas. los vulgos no tienen las herramientas para hacer un análisis político. simula ser religioso. leal y aun serlo. fiel. Dos cosas ha de temer el príncipe: 1) en el interior de su Estado. afeminado. pasando por ligero. tiene que saber aparentar. y sin sublevaciones. El príncipe ha de imitar el león y la zorra. Ejemplo: el león no se preserva de los lazos. debe evitar la mala reputación. humano. CAPÍTULO XIX: EL PRINICPE DEBE EVITAR SER ABORRECIDO Y DESPRECIADO. tiene que saber usar las dos. cada uno ve la apariencia pero pocos comprenden lo que es realmente. sobre todo con buenas alianzas que logrará siempre con buenas armas. y. y. Es necesario por consiguiente. y las practique de continuo. porque a través de mentiras y engaños se mantuvo en el poder. que tienen por apoyo de sus ilusiones la majestad del Estado que le protege. y estos otros no se atreven a contradecir la opinión del vulgo. para ganarse más afecto. El hombre no debe abandonar ni la fuerza ni las leyes. entre otras cosas. No todos piensan y razonan políticamente. (Ejemplo: Eva Perón) Presenta al príncipe Fernando como al príncipe ideal. se dejan seducir por las apariencias y el éxito. el . Contrario a lo anteriormente planteado. No hace falta que un príncipe posea todas las virtudes. y la zorra sola no es suficiente porque no puede liberarse de los lobos. un ataque de alguna potencia vecina. si es propio a todos ver. Pero nunca lo nombra. Puede parecer manso. Se preservara el segundo temor con buenas armas. alguna rebelión de sus súbditos. pusilánime. Asimismo. El príncipe dispone de dos recursos para protegerse: la ley y la fuerza. Cada cual ve lo que el príncipe parece ser. pero como a menudo no funciona el primero hay que recurrir al segundo. calificativos estos que lo llevarían al menosprecio.Cuando el príncipe deba gobernar a miles de soldados deberá. conservar su reputación de cruel. CAPÍTULO XVIII: DE QUE MODO DEBEN GURADAR LOS PRINCIPES LA FE PROMETIDA. 2) en el exterior. Debe evitar ser despreciado y odiado por sus gobernados cumpliendo así con su obligación de respetar por ejemplo: La propiedad ajena. En general los hombres juzgan más por los ojos que por las manos. y tocar está al alcance de un corto numero de privilegiados. pero pocos comprenden lo que es realmente. El primero es propio de hombres y el segundo de animales. para espantar a los lobos. ya que con esta fama tendrá un ejército unido. La visión de ambas cosas produce el respaldo al príncipe. para conocer los lazos y león. que lo haría él más odioso. La religión es un arma. ser zorra.

Así bien. para que atacándole y reprimiéndole. cabe dirigir más fácilmente a los súbditos. se tornaron fieles. señalando los pro y los contra que traen como consecuencia la ejecución de las mismas. y le surgen enemigos. en que. La mejor fortaleza con que puede contar un príncipe es no ser aborrecido de sus pueblos. la división de las tierras. esta obligado a valerse de la tropa mercenaria. Tales divisiones son provechosas en tiempos de paz. Pero un príncipe debe preocuparse con arte algún enemigo. empieza ofendiéndoles. Para mantener el poder y evitar la injuria debe tener el respaldo popular. por su medio. La división de las tierras: no creo que en ninguna ciudad las divisiones proporcionen algún bien. no puede serlo bastante para proteger al príncipe de los enemigos externos así como también de los internos. acciones que él critica enérgicamente. El desarme de sus súbditos: armando a sus gobernados. Cuando el príncipe desarma a sus súbditos. y preservarse como un hombre con grandeza y fortaleza. si el pueblo lo odia. tengan el odio del pueblo por cosa de poca monta. y que les sospecha capaces de cobardía o de poca fidelidad. SON ÚTILES O PERJUDICIALES. elogiaré tanto al que haga fortaleza como al que no las haga. CAPÍTULO XX: SI LAS FOTALEZAS Y OTRAS MUCHAS COSAS QUE LOS PRÍNCIPES HACEN.príncipe debe tener mucha astucia. La fortuna: si quiere elevar a un príncipe nuevo. pero aunque esta tropa fuera buena. si hay un apoyo el príncipe puede estar tranquilo. los que eran sospechosos. el autor afirma que. los que eran fieles se mantuvieron en su fidelidad. pero flojas y peligrosas si sobreviene la guerra. entre otras. Como el príncipe no puede permanecer desarmado. provoque un aumento de su propia grandeza. como lo son: el desarme de sus súbditos. El príncipe no debe dejar de tener el apoyo del pueblo. . porque por muchas fortalezas que tengas. que más que un príncipe hereditario necesita adquirir fama. si le aborrecen no le serviran de nada sus fortalezas como medio de salvación. Pero censuraré a los que. el pueblo no elige al príncipe pero el príncipe debe conseguir el apoyo. no se salvará. aquellos a quienes arma recién realmente el favor de él. y los que eran más que sumisos se transformaron en partidarios de su reinado. considerando todo. Asimismo. puesto que manifiesta que desconfía de ellos. Pero como el príncipe no puede armar a todos sus súbditos. Considera el autor algunas acciones que emprende el príncipe para mantener seguros sus Estados. fiándose demasiado en ellas. porque se levantarán en armas contra él y no les faltarán extranjeros que acudan en su auxilio. la mejor fortaleza es no ser odiado por el pueblo.

El príncipe debe darle a conocer a los que le rodean que no le ofenden por decirle la verdad. debe conseguir que el pueblo tenga una sensación de seguridad con respecto a él. enriquecerlos. Si la fortuna varía y los príncipes continúan obstinados en su natural modo de obrar. entre otras cosas. como entre los demás hombres. (FALTA) CAPÍTULO XXV: DOMINIO QUE EJERCE LA FORTUNA EN LAS COSAS HUMANAS. CAPÍTULO XXIII: CUANDO DEBE HUIRSE DE LOS ADULADORES. Esto provocara que el ministro colme sus deseos de ambición. La fortuna me parece comparable a un río fatal que cuando se embravece inunda llanuras. Los primeros son ingeniosos superiores. y esto exclusivamente sobre la cosa con cuyo motivo le pregunte. Hay entre los príncipes. a lo bueno. COMO DEBE CONDUCIRSE UN PRÍNCIPE PARA ADQUIRIR El autor considera que el príncipe para ser estimado debe dar su ejemplo con su propia persona y sus hazañas. CAPÍTULO XXIV: PORQUE MUCHOS PRÍNCIPES DE ITALIA PERDIERON SUS ESTADOS. No ostenta su dominación. más que cuando encuentra un alma y una virtud preparadas. escogiendo en su Estado algunos sujetos sabios. oír sus opiniones. Debe negarse a oír los consejos de cualquier otro que no sea de sus consejeros. los hombres pueden tomar precauciones contra semejante río construyendo diques y esclusas. pero también que nos deja gobernar la otra mitad. arranca terreno de paraje para llevarlo a otro. o. CAPÍTULO XXII: DE LOS MINISTROS O SECRETARIOS DE LOS PRÍNCIPES. que por más deben ser raras y maravillosas. me parece que . los terceros son como que no existiesen. una parte de ellas. echa a tierra arboles y edificios. porque cuando las encuentra tales vuelve su violencia hacia la parte en que sabe que no hay muros ni otras defensas capaces de contenerla. deliberar después por si mismo. pensándolo bien todo. Pero si todos le dicen la verdad se expone a que le falten al respecto. Y no obstante. El príncipe a fin de no perder a sus ministros buenos debe revestirlos de honores. mientras semejante conducta vaya acorde a la fortuna misma. y obrar últimamente como lo tenga por conveniente a sus fines personales. El primer juicio que hacemos sobre un príncipe depende de la reputación de los hombres que lo rodean. La fortuna es árbitro de la mitad de nuestras acciones. Es muy importante la elección de sus ministros. ciertamente. tres tipos de cerebro: los primeros piensan y obran por sí y ante sí.CAPÍTULO XXI: CONSIDERACIÓN. y no sobre ningún otra. Con la fortuna sucede lo mismo. Y COMO RESISTIRLA CUANDO ES ADVERSA. los segundos son talentos estimables. los terceros no conciben nada por si mismo. deme darle a conocer a sus gobernados el reconocimiento de sus talentos y honrarlos. los cuales podrán decirle la verdad. no bien su habitual proceder se ponga en discordancia con ella. serán felices. ya que estos son buenos o malos. Sin embargo. Sin embargo le conviene preguntarles sobre todas. Por lo tanto un príncipe advertido y juicioso debe seguir un curso medio. Pero serán desgraciados. en cambio.

como hembra. más irascibles y se le imponen con más audacia. En calidad de tal se deja vencer más de los que la tratan con espereza que de los que la tratan con blandura. para conservarla obediente. es siempre amiga de los jóvenes porque son menos circunspectos. Por otra parte. porque la fortuna es mujer y por ello conviene.juzgare serenamente si declaro que vale mas ser violento que ponderado. (FALTA) . CAPÍTULO XXVI: EXHORTACIÓN PARA LIBERAR A ITALIA DE LOS BÁRBAROS. zaherirla y zurrarla.

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