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El Tarot de la Frontera

Ismael Berroeta
www.tarotparatodos.com

Cumpliendo con lo acordado, me instalé en una de las mesas del “Café del Mundo”.
La tarde estaba un poco fría por lo cual me decidí por el interior, evitando la
terraza. Era más discreto, también. Ellas no se demoraron mucho. Diría que fueron
puntuales en su manera de atrasarse o, si lo prefieren, que se atrasaron en forma
puntual. La Diabla estacionó su Toyota Tercel a un costado de la Plaza Sucre y se
acercó hasta la cafetería acompañada de una mujer alta, muy morena, de cuerpo
estupendo.

- ¡Hola, querida Papisa! -, me saludó La Diabla, al tiempo que se apresuró a
presentarme a su amiga.

La morena vestía de blanco, con cartera y zapatos del mismo color. Cubría sus
hombros con un echarpe. Tenía unos ojos muy especiales. A veces, según la luz,
chispeaban visos verdes y otras, lucían color miel. La ropa era de marca, lo mismo
que su calzado y su bolso. Aparentaba unos treinta y ocho. La miré con envidia. Sin
embargo, no era por el dinero que parecía disponer en abundancia. Era por la
imagen. Yo soy morena también y muy baja de estatura. Para colmo, con la edad el
cuerpo se me ha desparramado en todas direcciones.

A pesar de los pesares, Luna resultó ser muy agradable y simpática, de una
sencillez muy natural. Nada parecía alterarla ni sorprenderla. La Diabla pidió
disculpas por juntarnos allí y no en su casa, con el resto del grupo de amigas.
Ocurría que Luna debía abordar el avión para Arica y no disponía de holgura
suficiente de tiempo como para haber efectuado una reunión en grande.

Templanza - ella atiende su propio negocio - se acercó a fin de tomar nuestro
pedido. Luna quiso un trago pero como aquí no venden alcohol terminó encargando
un café expreso con sabor de amareto. Para mí, solicité un jugo de frutas y La
Diabla encargó una once completa. Las conversaciones de nuestro club femenino la
ponen ansiosa y la única forma de proporcionarse un poco de calma es comiendo
alguna cosita, de preferencia un buen trozo de tarta.

- Con La Papisa nos conocemos de muchos años. Es peligroso decir cuántos
pues si lo hacemos nos descubrirán la edad. Fuimos fundadoras - junto a
otras amigas - del grupo femenino del que tanto te he hablado. Yo quiero
que te integres. ¡ No me vayas a decir que no!. Lo pasamos divinamente
relatando nuestras experiencias. Nos hace mucho bien desahogarnos
contándolas. Como que nos agarra una catarsis, un equilibrio emocional. La

hacemos una tirada más tarde -. . – Antes. sin educación. Una especie de chismosa sin título. sin trabajo. su progenitora le manifestó sin mayores vueltas que las chilenas eran bien cotizadas en los prostíbulos de Tacna1. . de una familia no modesta. que de un momento a otro. 2 verdad es que me faltan palabras para explicarte Norita -. Me fui hasta su casa. suplicó la morena. . Era de profesión practicante. No te puedo creer que fuiste tan atrevida … -. se alojaba El Ermitaño. No hay mujer que no tenga algo diferente para contar -. . ¿Lees el tarot? -. Cuando de sus labios salió el “¿a dónde puedo ir?”. ¿Qué fue lo que hice?. A dos cuadras de donde vivíamos. ofrecí. que resaltaba cual destello entre sus dedos morenos. se atropellaba La Diabla. Muy sencillo. Su madre le dijo muy claro que debía marcharse para que la comida alcanzara para el resto. Negro. . sus posibilidades de progresar con dignidad eran nulas. . me salió a abrir. en cuestión de horas. Que era bonita. deslicé el comentario. para dar lugar a los pedidos formulados por las comensales. -. a diferencia de las periodistas. Sé buenita. que se casaría conmigo y un montón de frases dulzonas que me sonaban como una sarta de tonteras y mentiras.No te he dicho que Papisa es maquilladora. Luna extrajo de su bolso una boquilla de marfil. Así me resultará más fácil la interpretación de tus cartas. Si quieres. . . cerca de la frontera con Chile. llamé y él mismo. los cuales la Templanza acomodó en nuestro pequeño reducto. que no existía una morena más rica. sino pobrísima. ¿Es cierto que te unirás a nosotras?. preguntó Luna con marcado interés. ¡Ay!. agregué. hube de tomar en serio sus palabras. Soltó una bocanada de humo y se echó ligeramente hacia atrás. Siempre me decía cosas cuando pasaba por su puerta. Hazlo. es tarotista. No me falles. a lo cual asentí bajando los párpados a fin de darle más misterio. nacida en Arica. Tenía cuarenta años más que yo. Luna era nortina. enjuto. A los dieciocho años. . en persona. sobreviviendo con almejas recolectadas en la playa y con pescado que mendigaban en la caleta. fíjense muchachas. Bien -. arrugado. Prométeme que me dirás el porvenir antes de separarnos. 1 Ciudad del sur del Perú. me gustaría saber algo más de ti. prosiguió La Diabla. Además. Y.

Me refiero ese sitio horroroso de la aldea de Putre. ¿Cuál hoyo?. que es muy seco y caluroso en esa época. “.Entiérrate. Ah. . poniendo una tajada de jamón en medio de un panecillo. . En Chile no somos menos. . Estábamos aislados por causa del invierno boliviano. . sonriendo de manera fingida. 2 En Chile. No bien llegamos a ese hoyo. Bueno. La miré con unos ojos que expresaban algo así como “. Continúa linda. disculpen mi distracción -.¡ Qué cosa tan curiosa!. agregué. que llegaba ilusionada con la idea de salir de la pobreza!. preguntó La Diabla. La Luna se refiere a las lluvias altiplánicas que se producen en verano. dijo.Mañana”-. El viejo me hizo tomar asiento. al contrario de lo que ocurre en las tierras de más al sur. preguntó La Diabla. Y agregó: “. ¿Aceptaste? -. Lunita”. huevona ignorante” y. llevándome el vaso de jugo a los labios. verdad. disponiendo de una abundancia de medios a tono con un avaro. policía uniformada.¿Cuándo parte?” -. La gente vivía con una modestia parecida a la miseria. le pregunté. Me contó que la situación económica en Arica estaba muy mala por lo cual se iba contratado como enfermero de Carabineros 2 a Putre. era por desesperada. por ejemplo. .Casémonos ahora mismo y me la llevo al altiplano. Tenemos nuestro invierno. Al día siguiente iba junto a él en el tren con mi atadijo de ropa sobre las rodillas. ¡ Y yo. me apresuré a intervenir. gesto el cual encubrió el rictus de desaprobación hacia mi amiga que en ellos se esbozaba. comenzó a llover varios días sin parar. 3 . ¿Qué crees tú?. ¿ Invierno boliviano? -. recuerda que en una hora más tienen que salir rumbo al aeropuerto -. también. en esos años. me respondió. No estaba enterada que los bolivianos tuviesen invierno propio y que más encima se pasa para acá. verdad. “. . como Santiago. apartada totalmente de la civilización. . Si no era por valiente que lo hice. ¿Y qué hiciste?. el asunto es que se desató un temporal que dejó los caminos cortados. Mi marido se asimiló rápido a las condiciones de vida y a las costumbres del lugar. . La vida en Putre era. . . Pronto me sentí más desdichada que cuando vivía la estrechez de los desamparados de Arica. . Aunque no debería extrañarme.

Pero no era por enamorada. Se te enfría el café. . Era escasísima y había que ir a buscarla a pie y transportarla en baldes hasta la casa. No quiero perderme ningún detalle. por otro. En el día. interrogué.hasta que me venía el sueño. para defenderme del frío y del miedo.¡ qué casa!. -o- . se debía a que el salario de los policías era una nada. nadie lo conocía. él tenía que salir en operativos de atención médica a los poblados vecinos. me dominaba una tristeza pavorosa. . Sola. Yo te escucho super interesada -. Un buen baño. . a él. Por un lado. tapada con las frazadas hasta la cabeza. Un viento implacable. que era de tierra. Así lo creía yo en esa época. dijo La Diabla. gritó El Loco a uno de los meseros. ¡Mozo! -. tan diferente a uno. No se imaginan todo lo que añoraba Arica. niña -. helado. su playa y el agua tibia del mar. . a propósito de agua. Luego. 4 . por favor. ¡ era una miserable rancha de barro! . Los clientes eran atendidos por la Templanza cuya fina silueta se deslizaba de aquí para allá. Aunque hoy pienso que no era tanto por eso y. Ni sábanas teníamos. Tal era la pobreza en que me hacía vivir el viejo Ermitaño. Las mesas del Café del Mundo se fueron llenando. Verdad. ¿Lo echabas de menos? -. Lloraba día y noche dentro de la casa . ¡ Ah!. salía a barrer la calle. que te iba partiendo las mejillas y surcando la cara de marcas. simplemente. Me dejaba sola durante semanas. Sólo teníamos ojos y oídos para la nueva socia del club. La verdad. barría el piso de las habitaciones. cortante como un cuchillo. Para peor. preguntó La Diabla. le dijo La Diabla a la Luna. un muchacho delgado y pálido que se dirigía a la cocina del restaurante-bar con una bandeja llena de platos sucios y botellas vacías. Nosotras no reparamos mayormente en quienes nos rodeaban. Era porque allí no conocía a nadie y no tenía confianza en la gente. sí. ¿Con qué fin?. ¿El viejo era un tacaño? -. Es que me entusiasmé contándoles sobre esa época. tallando así en el rostro la dureza de la vida de la puna. . . me embargaba la tristeza de quedarme sola y.Continúa. . Lo justo para preparar la comida y lavar la ropa. ¡ si el viento volvía a empolvarlo todo al día siguiente!. como Dios manda. con su brisa fresca. con el aire enrarecido de la puna y el exceso de trabajo se le iba agriando el genio cada día más. .

estudiante de veterinaria. Que sientan que el cliente es el que manda. Partí hacia el norte. . ¡ zas!. era pura madera apolillada. Pero. Iba y venía. Además. dando a entender que regresaría en cuanto dejara su carga en el interior. respondió éste. Primero. ¿Y hasta donde llegaste?-. Quería conocer lugares. preguntó el chico Nuevecopas. el pueblucho tenía solamente dos edificios de ladrillo: un hotel y la cárcel. Por esa época. Después. Enseguida. me largué a viajar. ¡Cómo que enseguida!. . los cuales mostraban aspecto de estudiantes universitarios. ¿Y que fue lo que hiciste después de terminar el servicio militar? -. Me quedaba solamente donde me sentía a gusto. dijo El Loco al grupo de jóvenes que lo acompañaba. Y no se preocupen. ¡ Salud. ¡Salud! -. un alumno de la carrera de agronomía. ¿Imperial. . había sólo una calle pavimentada. con su vozarrón de tono autoritario. yo pago esta ronda. compadre. De la misma. Y pasarlo bien. lo importante son aquellas estadías que no se olvidan. insistió El Loco. Así hay que tratar a estos huevones. sin duda. Y cuando empezaba el aburrimiento. preguntó El Juicio. . haciendo dedo. Ahí me gané unos pesos cargando y descargando camiones en la feria y en el puerto. 5 . corearon. Me habían dejado flaco como perro vago los mal nacidos. personas. Fue fácil llegar a Valparaíso. aproveche mejor su viaje y tráiganos a la vuelta otra corrida de cerveza. . El viejo ha sido como un padre para mí. . Me dediqué a recorrer ciudad por ciudad. me largaba para donde se me antojaba. señor?. señor -. Hacía como un año que andaba tonteando de aquí para allá cuando llegué a Calama. con habitaciones . maestro. a saludar a mi tío Sietedeoros. muchachos!. muchachos -. Muy lejos. . Mire. me fui a Villa Alegre. . Ansiaba ver todo por mí mismo y no me contaran historias. ¡Venga para acá. mi amigo! -. y hasta muchos lugares. . ante lo cual el empleado se acercó molesto pero sumiso a la mesa. El resto. Para eso era libre. reponiéndome. Estuve descansando un mes en su casa. .

. me cuidaba. . Duré casi un año con ella. . ra-ta-plán !. Sin embargo. Y la encontré mejor que la Señorita Universo. A pesar de esto. zapatos. ¡ ah!. dijo El Loco. ¡Salud por El Loco. Me salió campeona para el catre la muchacha. ¡ sacó trago el muy cabrón! -. ¡ ra-ta- plín. En esos años. Y con toda esa papelería me apersoné en la oficina correspondiente. ¡ Para qué les cuento!. Se presentó como La Reina de Copas. qué sé yo. ¡Se le llegó a parar el pelo de la sorpresa!. El otro era un seudónimo. Era joven. Era el aire marcial de un llamado del Cuerpo de Carabineros. compañeros! -. . la cédula de identidad. Desde esa noche tuve casa. la suerte todavía me era fiel. pero el lugar me tenía asfixiado. Enseguida. Allí estaba mi nombre. pues se trataba de una chica del ambiente. pero el dinero era poco. Y como era mujer. ¿Cómo no iba a ir?. Varias veces quise dejarla. Me metí al primer bar que encontré. me sacó todo tipo de sentimientos cochinos. 6 que crujían con el viento del desierto. me conseguí un certificado de antecedentes penales. Después. que no tuviesen más de veinticinco años. ta-ta-rá !. ¡Salud! -. Una mañana – deben haber sido como las once – estaba acostado. Vivíamos contentos. fui a mirar la lista de los seleccionados. se deshizo en un mar de lágrimas. Fuimos muy felices con la putita. me regaloneaba. se me sentó al lado una mina. Ella me mantenía. nada de los borrachitos que se tiraba encima antes de conocerme. ingresando a la institución. nada de fea. La verdad es que era una mujercita deliciosa. Después de esperar una semana. yo tenía suerte. Eso significaba que podía iniciar el curso de formación policial. oigo ¡ ta-ta-rí. Llegué sin un centavo. De repente. dijo el Juicio. Que todo 3 Baile típico del Altiplano 4 Baile típico de la Zona Central de Chile . preguntó alguien. a servir a la patria y a combatir el delito y la delincuencia. Después me contó que en verdad su verdadero nombre era Estrella. . ¡Eso!. Los interesados – yo era uno – teníamos que presentarnos en la Gobernación con los documentos al día. porque ese pueblo me aburría. . Nos tomamos unos tragos. ¡ Era mi tabla de salvación!. Y no sabía cómo salir de allí. Yo la protegía y le conseguía buenos clientes. pues en cabrón me convertí. caliente como una burra. tenía corazón. escuchando radio. mientras el polvo bailaba un trote 3 y una cueca4 en cada esquina. Busqué mi libreta militar.Razón tiene el chico. comida y poto. también. Regresé a la casa y le conté a La Reina de Copas. acotó el Nuevecopas. tipos platudos. mi perra calameña iba al puerto de Antofagasta y me traía perfume. camisas. Se invitaba a los jóvenes con el servicio militar cumplido. ¿Y fuiste? -. así que cayó redondita. Al rato. Cayó la noche.

nos despedimos. expresó. Igual. No sirvió de nada. ¿Sí?. . Eso me agradaba. Las mujeres llorando en público lo descomponen a uno totalmente y no estaba para pasar vergüenzas. siguió hablando y llorando al mismo tiempo. pasando mis primeras experiencias como vigilante fronterizo. . 7 lo que hacía era por mí y ahora pensaba abandonarla. ¡Conseguirse así de fácil una amante y mandarla a freír monos de un día para otro!. . de cabeza en los libros y laboratorios. Era una especie de aclimatación. Estuve en plena cordillera de los Andes. expresión vulgar para referirse a un policía uniformado. Que todos los hombres son iguales. Un día. hasta que se desahogó completamente y se calmó. De inmediato noté que el paco5 me comía con los ojos. Puse cara de dignidad ofendida y expliqué que necesitaba ganarme la vida y dejar de vivir a costillas de una mujer. se detenía a conversar. bajando la vista mientras golpeaba con el índice su cigarrillo por encima del cenicero. Quería ir a dejarme hasta el cuartel pero se lo prohibí. Le serví una simple taza de té. No acababa de 5 En Chile. Bien. Ya lo creo. Terminado ese tiempo. unos desgraciados sin sentimientos y blá-blá-blá. parecían oscuros iniciados monásticos. . en la aldea de Putre. . a quien se conocía como El Sol. pasé bien la prueba. para estimular a Luna a seguir confesándose. Yo continuaba con mi cara muy seria. Cuando Ermitaño andaba fuera. aunque muerto de la risa por dentro. Uno de los policías. lo cual me tenía muy aproblemado. -o- . . Los jóvenes . El viejo Ermitaño te tenía permanentemente abandonada -. Se le llegaba a hacer agua la boca al detener su mirada en mi busto. el sargento me llamó y me informó que mi destinación definitiva sería más al norte. En cambio. ¿Y cómo te fue?. pues. ellos. en la región de Tarapacá. Duraba seis meses. Pasaba por allí y me saludaba.rodeaban a El Loco y admiraban su buena suerte y su osadía. Aunque pronto iba a dejar de estar sola -. me atreví a hacerlo pasar. comenzó a merodear cerca de la casa. Al día siguiente. Y así. compañero de cuartel con El Ermitaño. ¿Qué diferencia había – me gritó – en ser cafiche de una puta y cafiche del gobierno?. dije. ¿Cómo me iba a ir?. me destinaron a la policía de fronteras en la misma región de Antofagasta. Más precisamente. ¡Hasta disculpas me pidió la mina!. Hice el curso y lo aprobé. Un día.con ojos chispeantes .

¿Te gustó? -. Abrí un poco las piernas y lo metió. sin palabras. lo hice pasar. . Fue a su chaqueta. En cuanto mi marido volvió a salir a la montaña. grande. Después. . . Más contenta me dejó el dinero que estaba en la mesa. La sorpresa no le duró más de un instante. continuó como si tal cosa. no duró mucho. ¿Te cabe alguna duda?. caminaba por mi calle y se detuvo a saludarme. me puso a un lado. se desabrochó el pantalón y sacó su arma lista para atacar. Me levantó la falda y empezó la primera tentativa cuando me vino el arrepentimiento y lo rechacé. mientras Luna iluminaba la mesa con su sonrisa y continuaba relatando. Era joven. Dejé que acariciara mi cuerpo. Me abracé a él con mis labios atrapados en la boca del hombre. en un instante estaba sentada en sus rodillas. Sin palabras. El asunto duró poco. aunque esta vez lo llevé para la cama. Lo hacía con rudeza animal. . el cabo dijo que tenía que pasar a ver a un vecino y nos dejó solos. ¡Horror!. de menos palabras todavía. Después de unos segundos. Y eso no es todo. preguntó La Diabla. aunque sin acabar. Cuando se lo traje. no sin antes mirar hacia ambos lados del callejón donde vivía. Al siguiente día. Estaba acompañado de otro policía. gocé el momento. . Fue demasiado breve para lograr eso. sacó un billete y lo puso sobre la mesa. Se subió la bragueta y se largó contento. Ahí. Supongo que volviste a verlo -. sobre la mesa había un billete de cinco mil. La situación fue parecida a la anterior. comenté. . 8 ponerla sobre la mesa cuando me tomó de la cintura y me atrajo hacia él. insinué. ¿no ven que me había calentado cuando estábamos en la silla?. nuevamente dejó dinero sobre la mesa. No era precisamente un revólver -. ¿Y qué pensaste de esto. también. Un toro. de lo que había pasado con ellos?. De pronto. ¿ quería matarte? -. Mira. Antes de irse. él volvió a aparecer.. Me dejé besar y manosear. me metió su grueso miembro sin ninguna consideración y casi me asfixió con su peso y su enorme morro chupándome la boca. me apretara la cintura. Cogió su gorra y se fue. preguntó La Diabla. me tocara los muslos. Le ofrecí un té de coca. . Por suerte. . Como no hallaba qué hacer allí en medio de la vereda. Me puso contra la muralla. No fue fácil pero tampoco tan difícil. Me dejé llevar y sin darme cuenta. no muy larga. sin decir palabra. me tomó con sus manazas y me apretó con fuerza contra sí. Nada más puse la taza enfrente de él. pero de risa fácil. Aceptó. macizo. Volvió a abrazarme. empujándolo con las manos y escurriéndome a un lado. . me levantó del suelo y me llevó a la cama. Igual.

Lo simpático y curioso de esto . lo importante para mí no era esto. “. ojos verdes. . ¿Qué pensaba?. Te habías endurecido totalmente. ¿Quién lo duda? -. le dije. Pondría mi propio negocio. de un momento a otro. . prosiguió Luna. de carnes apretadas. dije. nunca más le vendería mi trasero a nadie pero. ¿por qué no?. Por el momento. tal cual el frío y la oscuridad de la noche del desierto hacen imposible reconocer la realidad que te circunda. Tenía que ser ordenada.era que alrededor de El Ermitaño los guardias guardaban el secreto como si fueran el muro del cementerio. recordé las crudas y descarnadas frases de mi madre. . como al pasar. “. . con el corazón latiéndome con fuerza. sonrió y sus ojos dieron un ensoñado brillo. 9 .siguió Luna . pero siempre creciendo. después de soplar mi taza de café.Ninguno de esos perros estaba dispuesto a perder la presa.Está bien”. Mis ambiciones habían crecido y mis objetivos apuntaban más lejos. Allí. el castigo era seguro. intervine. Reconozco que tuve una caída -. lentamente. Hija. Aunque una es tan tonta. En especial. . . abandonar al viejo e instalarme en Arica.Apareció un recluta nuevo. era que El Ermitaño no se enterara de nada. Quería reunir un capital. Siempre alegre. simpático. era el todo o nada. sentenció La Diabla. . que les recordaba la tibieza y frescura del mar de Arica. ofreció ir a saludarme a la casa. El marido es el último en enterarse -. Ustedes me comprenden. de piel suave y tierna. Ahora bien. Mi precio no era caro. ¡ En una semana había aprendido más que en toda mi vida! Esa noche. espigado. Juré a mí misma que me concentraría con empeño en mi propósito. el asunto esencial es conseguir dinero – me dije – y la condición. Nada tímido. De una clase distinta de hombre. el de las otras. Si nos descubrían y mi marido reclamaba. La voz circuló rápido entre los policías y mis clientes brotaron como callampas. Cada cual a su día y a su hora. -o- .Vaya el jueves”. Mujer al fin y al cabo. Me la imagino joven. no era el primer cornudo ni tampoco iba a ser el último -. Sentí que mi mente se iluminaba. – Ninguno estaba disponible para perder el puesto. Ahora sabía como conseguirlos. . . Una casa de putas donde yo sería la dueña. Mis ahorros iban creciendo. Oye. Apenas me conoció. Alto. porque ésta era una mujer. Lo que más anhelaba era salir de ese lugar y para eso necesitaba recursos. de sonrisa graciosa. Todo lo contrario. No sólo por eso -.

La morena tenía una sonrisa deslumbrante y ningún pelo de tímida. Volví a tocar. En veinticuatro horas. así que empecé a abrir más los ojos y a aguzar el oído. igual como se saluda a una señora. No estaba acostumbrado a que las mujeres me trataran así. La saludé. Me había acostumbrado a tener el mundo por hogar y hacer las cosas mientras me provocaran entretención. para los hombres de verdad. los operativos de control de estupefacientes. Al correr de unos meses. . cubiertas de trapos y faldas y de sombrero en la cabeza. Mire. Esperé. que eran indígenas aymaras. Entonces. un poco despeinada y con la ropa puesta a la rápida. No era tan estúpido como para sumergirme en el trago. No pude comprender por qué la mulata me hacía esperar cuatro días. Regresé al cuartel con un sabor amargo en la boca. la esposa de cabo practicante de la unidad policial. Los patrullajes. Mi necesidad de tirarme una hembra era cosa viva. cuando no se mueve un alma. Más no se pudo distinguir en la penumbra interior de la casa y en tan escaso tiempo. Nada. ¿Y las indias?. 10 . Claro. una vivienda miserable que se caía con sólo mirarla. las mismas caras. el mismo paisaje. ¿Y fuiste el jueves? -. todo se me hacía tedioso. Aparecí por allá después de almuerzo. Dejé pasar el lunes. . . Me pidió que fuera a verla el jueves. Era ella. le pregunté si nos veíamos. logré averiguar que la Lusnita era bastante despierta. En los breves instantes de aquél escaso diálogo me pareció ver una gorra policial encima de un mueble. Finalmente. el fuego que sentía por dentro me impidió aguantar un día más. No podía convencerme de que no estaba. especialmente cuando su marido no regresaba de la sierra hasta el viernes. varias veces. Localicé su casa. se asomó una mujer. El clima y el ambiente natural. preguntó el chico Nuevecopas. a la hora de la siesta. Volví a tocar. una mujer de raza chilena. Me acerqué a la puerta y golpeé sobre la madera reseca. la única que podía llamar mi atención era la Lusna. las misiones sanitarias. De inmediato. desafíos para el hombre. ¡Hasta el jueves!. tanta distracción no podía durar mucho. ¿Qué pasaba?. En Putre fui conociendo a fondo los procedimientos y la rutina de la policía fronteriza. Al comienzo. Nadie respondió. cuando ella iba a la misa. . todo era una aventura. las requisiciones del ganado de contrabando. amiga de mucho tiempo. Sin embargo. pasando por alto a todas las lugareñas. compañero. el martes. Me dijo en tono cortante que la cosa era el jueves y me cerró la puerta en las narices. ¿dónde estaban las mujeres?. En situaciones parecidas el aburrimiento lo calman con alcohol y mujeres. La conocí un domingo. Quizás la poca gente. con harta mala fama respecto del aseo personal. Fui antes. Había quedado intrigado.

cantándole6 a coro. confirmé que mi morena era una puta profesional y que el cuartel completo pasaba por entre sus piernas todos los meses. Gozando con el ambiente jocoso. El Loco desplegaba su relato. Me sumergí en esas profundidades. Poco a poco se atrevió a contarme su verdad. Lo extraño era que tenían sabor a pólvora. Además. Es que la mina era explosiva de carácter -. No iban más seguido porque nos pagaban sólo una vez al mes.y abrió sus muslos morenos. después de sorber un trago de cerveza e imponiéndose por encima de las bromas y risas. Con el pasar de los días. ella estaba enamorada de este servidor. Juntar esa plata ofreciendo el culo era su única oportunidad de salir de allí. Era la huevona más hedionda que había conocido en mi vida. Ahí supe que las condiciones higiénicas de su casa eran pésimas y ella no tenía hábitos de limpieza. Me daba pena por ella. luchando por saciar nuestra soledad. ¿Y qué creen que pensaba hacer?. Así. El resultado era una fragancia fecal. mientras por los parlantes del restaurante se dejaba oír una canción y los estudiantes. . ávido de darle el gusto a mi nueva enamorada. 6 Canción del músico cubano Francisco Repilado (Compay Segundo) . le di algunos besos. Me empujó la cabeza hacia abajo. Como el asunto le gustaba y me lo siguió pidiendo en otras oportunidades. Las axilas de la negra eran de un aroma más fuerte que las de mi caballo. Estaba casada con un hombre mucho mayor que ganaba la misma miseria que yo. Cuando por fin estuvimos a solas. fuimos tomando confianza. señor. hasta que me dieron vacaciones y decidí ir a dar una vuelta a la ciudad de Calama. ¿Qué les parece?. estaba confirmada la cita. Quise sacarle la ropa pero no se dejó. 11 . Era al único que no le cobraba. ella y yo. El Loco siguió con su relato. Nunca la dijo completa. ¿Se había tragado un petardo? -. Yo le tenía admiración y ella. Irse a Arica. se recogió la pollera – andaba sin calzones . ¿Qué cómo lo sabía?. agregó un flaco con anteojos desde el otro extremo de la mesa. Adivinaba que yo le gustaba. Fuimos felices casi un año. Todo iba bastante bien. que estaba joven y soltero. Y eso no era todo. dijo Nuevecopas. después de conversar un poquito. Se tiró de espaldas. . Me dio asco. arrendar una casa y dedicarse a cabrona de burdel. Sospecho que antes de cada encuentro se enjuagaba la boca con agua de colonia. pero la huevona no me soltaba y se prendía a mí con fuerza. rodeaban a su héroe .. tenía que aguantar la respiración para evitar el espantoso olor a marisco descompuesto. La mulata entregaba su sexo como si fuese el más preciado tesoro para que yo le sacara brillo frotándolo con mi lengua. Esa vez aprendí a bucear. No me lo dijo. . ¿El sabor de pólvora en la boca?.feliz entre ellos . con la cerveza un poco subida a la cabeza. Sí. indicando que esperaba se la lamiera. atracándome contra el respaldo de la cama.

. A pesar que me ahogaba de vergüenza – el miedo se me había disipado – decidí enfrentar la situación para evitar un escándalo. atisbé por un postigo y descubrí que era mi nuevo galán. ordinaria?. No lo sé. El pajarito se había volado a través de las quintas vecinas. ¿Se habría dado cuenta? -. Lo cité por primera vez para un día jueves. Sentía algo tremendo. con los pantalones en una mano y los botines en la otra. Despeinada. Se anticipó y llegó por mi casa el martes. Volví al patio a buscar a mi cliente. ¿Mi marido. deprimida. Lo hecho. Tienes que haber estado bastante aproblemada -. ¿Me habría encontrado fea. Debo haber estado enamorándome del joven. al lado de la puerta de calle. ¿El Loco?. Esa semana mi marido andaba en la sierra y yo aprovechaba para atender a mis clientes. pregunté. la solución se fue dando sola. de pronto. quizás?. ¿Iría a volver?. Estaba muy alterada. Los golpes seguían. . olvidada en la huida sobre una repisa a la entrada. en puntas de pies. Pensé hacerme la desentendida. ¿Quién?. más o menos al mismo tiempo. un sargento - cuando. Me paralicé cuando vi la gorra del sargento. No hubo caso. el muy terco no me hizo caso. ¡Me puse tan nerviosa!. oigo golpes en la puerta de calle. Dale que dale con mis dudas. ay Esa negra linda que me echó bilongo …" -o– . 12 "Estoy tan enamorao de la negra Tomasa que cuando se va de casa que triste me pongo Estoy tan enamorao de la negra Tomasa Que cuando se va de casa Que triste me pongo Ay. Era la primera vez que me sentía tan angustiada. ay. El policía me avisó en voz baja que se escondería en el patio y para allá salió en calzoncillos. Llena de temor. abrí la puerta. Le dije muy seria que lo había invitado para el jueves. Había salido a atenderlo toda desordenada. también. pasé el resto de ese martes y el miércoles. hecho . felizmente. No es nada de agradable que el pretendiente de una se entere que eres una puta. Estaba encamada con uno de ellos – parece que era El Colgado. El miedo me hacía tiritar entera pero. Al amanecer del día jueves mi espíritu se encontraba más despejado y tomé una decisión. Quedé atravesada por la duda. ¿Quién sería?. con el cabello revuelto. Sin embargo. . dijimos las otras. . que ahora estaba muy ocupada y cerré de un golpe.

tan bonito. tal cual un perro. aunque muy nerviosa. mejoró tu experiencia. A los pocos segundos estábamos unidos sexualmente. ¿A qué se debería?. ¿ qué sé yo?. ¡Lo encontré tan simpático!. hundió la cabeza entre mis piernas y lamió con ansias. ¡Guaiii! -. Entonces. Como si tal cosa. en cuatro patas. Me besó y le contesté con pasión. Sin proponérmelo. No me quedó tiempo para tomar una decisión a ese respecto porque muy luego estábamos abrazados. Mi tensión aumentaba al darme cuenta que transpiraba entera. ¿Le gustaría a él?. No. Estaba demasiado tensa. A partir de ese momento nos convertimos en amantes. Yo no pude lograrlo. la espalda. No sé por qué. pero fue mezquino. . chilló La Diabla. Llegó la hora. Por mí. Lo habría dejado todo el día si él hubiera querido continuar. me pareció que él no tenía buena cara. Me perfumé entera y me puse carmín en los labios. los tenía mojados. . Lo vi tan buenmozo. ¿Le cobraste?. Lo dejé montarse otro par de veces esa tarde. . como si estuviese allí el más exquisito de los postres. no sé por qué. Me agradó muchísimo y me dejó sabor a poco. pero ese día estaba atolondrado porque parece que hacía tiempo que no se acostaba con una mujer. Sin rechazar mi oferta. . 13 estaba y lo dicho. salió rumbo a su cuartel. ¿Se les ocurre?. Él acabó rápidamente. ¿Qué habría hecho yo de equivocado?. no. que hubiese chupado y mordido ojalá eternamente. Ni lo pensé. Quiero decir. el vientre.¿Vino a verte?. Un rato después. Me gustó. ni lo hice. se había dicho. pero lo que se me ocurrió espontáneamente fue entregarle mi cosa para que se la comiera. pensé si le cobraría por el servicio. me vino un deseo incontenible de entregarme a él. si lo fuiste pasando mejor. la chupara y la lamiera. me preparé para recibirlo en la tarde. al contrario. ¿Sería incorrecto?. Lo único malo es que lo hizo durante poco rato. tenía aguante. apurado. se concentraba en nuestro grupo por algunos instantes y mi mirada le daba un invisible latigazo que significaba “cállate estúpida”. demasiado preocupada por caer bien y no decepcionarlo. . mientras la atención de las mesas vecinas. A mí me pareció que a él también le gustó mucho. para bien o para mal. . acariciándonos. Planché una falda y una blusa. Que viniera lo que viniese. Y llegó mi pretendiente. ¿Si era como todos?. Los muslos. Mientras conversábamos. pero no era de calor. Corría el mes de agosto y yo estaba en celo como si fuera una gata. . . Me sentía muy caliente. se atropelló La Diabla. ¿Serían nada más que ideas mías?. . ¿Y que pasó? -. era de nervios. A pesar de que intenté satisfacerlo.

Nunca se molestó por mi trabajo. . Aunque esto no me importaba. Siiii. el segundo encuentro fue sensacional. . a veces. mis deseos de irme de allí y ser libre. Esa tarde fue muy dura. el propio dueño del local. El barman que me atendió era un viejo pelado. . Empecé a visitar mis antiguos paradores. Circulaban tipos peligrosos. 14 . conocía el ambiente y sabía como tratar a los guapos. para conversar y beber juntos.Lo pasamos muy bien. Quedé muy cansada. El Loco salió de vacaciones y tenía muchos deseos de no quedarse allí. Peligroso como un tigre. Confiábamos el uno en el otro. Además. después que él regresara de su descanso en Calama. siempre se lo seguí pidiendo. Entré a un tugurio y me senté a la barra. . Le di ánimo para que fuera. donde se juntaban los mineros recién pagados. la cuestión era pasarla bien. Acabé. guatón y fortacho. pasó a ser mi confidente. Me acuerdo que era el mes de enero. Nada. consultó La Diabla. A él también le pasaba lo mismo. Pedí un trago. Por una parte. con lo que corresponde -. Andaba vestido de civil. -o- . Acababa primero con su lengua y después. Era casi una obligación. Putre iba a quedar aislado – como todos los años – y pasarían meses antes de que alguien pudiera intentar buscarme. . me lo sirvieron y comencé a esperar por si llegaba algún conocido. En cambio. ¿Te la chupó? -. . le confesé mi plan de fuga. Un saco de plomo. confesó Luna entre avergonzada y risueña. Llegué a Calama. . Había transcurrido más de un año de la llegada de El Loco. Sabía que era de pura tensión nerviosa. Yo saldría después que él hubiese partido. El pobre estaba demasiado encerrado en Putre. ¿El viejo te conocía? -. Por otra. volé hasta el Lago Titicaca. Al contrario. murmuró El Juicio. Me contó que le gustaría ir a Calama. Acordamos que nos encontraríamos en Arica. ¡Aposté a mi Rueda de La Fortuna!. pregunté. De ahí en adelante. me sentía desnudo como un niño. también. ¿Y el practicante llegó a sospechar algo? -. Nos hicimos muy amigos. Tenía ahorrado lo suficiente y estaba decidida a fugarme a Arica poco antes que comenzara el invierno boliviano. Hasta hoy me asombra que no se diera cuenta. floté por el cielo hasta no sé dónde. Recuerdo que era un día de mitad de semana. meterse oxígeno en los pulmones. Le conté mis planes. me sentía como liberado del peso de una armadura. Bueno. Así pasa con el uniforme. las calles con casas de putas y los bares.

Estuve esperando alrededor de una hora. Me serví el whisky lentamente. contraída por la rabia. Me trasladaron preso a la capital y después de algunos meses tras las rejas me dieron de baja de la institución. un pedazo como de esas que se usan en construcción. . ¡Salud! -. Los otros. Mientras aguardaba mis encargos comenzó a llegar más gente. En forma instintiva. con la cabeza colgando hacia la calzada. huyeron. 15 . dijo El Loco. Calculé con absoluta seguridad que debía tener a otro detrás. ¿ qué te pasó?. Él no iba a permitir que viniera un hijo de puta a provocarlo en su territorio. Te tenían cagado. Con el rabillo del ojo di un vistazo hacia los lados. El barman se acercó y se puso precisamente frente a mí. hacía una mueca monstruosa. usando groserías. Caí de espaldas. Comenzó a increparme en forma dura y seca. amigo -. mi intuición de paco – es algo que se despierta cuando estás adentro – me indicó que el asunto no andaba bien. . Hizo a un lado a uno de sus matones y apareció con una barra metálica en las manos. . el viejo perdió la paciencia. . Me espetó mi calidad de policía. Me trajo el licor. Me defendí bien. La pelea no fue nada. . rematado de odio. para no llamar la atención de los clientes. Empezaron a darme desde todos lados. le susurré al oído que me consiguiera un par de papelillos de cocaína. Le hice seña para que se acercara. Y a ti. Lo jodido llegó después. Me dijo que sí. . Me propinó un buen fierrazo en el pecho que me hizo volar fuera del local de una vez por todas. ¿Y la morena?. Ese acto fue como la señal de ataque. Sí. pero haciéndome el estúpido con cara de aburrido y rascándome por aquí o por allá para despistar. Un tipo cayó muerto con el corazón atravesado. Al ver que no terminaban rápidamente conmigo. pero sin alzar mucho la voz. siempre retrocediendo hacia la puerta. muerto de la risa. agregando que él no aceptaba espías en su negocio. me conocía. ¡Salud. Jamás volví a verla. Mi respuesta fue dar un salto hacia un costado en dirección a la puerta. . Pero no vencido. Advertí que unos tipos se me habían acercado más de la cuenta. que me la traerían enseguida. saqué mi revólver y disparé a bulto a la figura que tenía más cercana. por fanfarronear. Su cara. Era el barman. Me arrestaron y me pusieron a disposición del fiscal militar. Le pedí que repitiera el trago y. Sin embargo. sobre la acera. corearon. murmuró uno. Me miró con odio. El viejo me observaba de reojo. que nos conocía de lejos. . Recibía y devolvía. compañeros! -.

Le pedí que se quedara. Me saludó en forma amable y respetuosa. ¿Lo recuerdas?. Han pasado más de quince años. Mas bien me justifiqué diciendo que debía ir a visitar a mi madre quien se encontraba enferma. Parece que lo amabas -. Antes. lo cual no contesté. Estaba recomendada por mis clientes a los carabineros de Arica y hasta el mismo prefecto jefe venía a distraerse de vez en cuando. Pasé desapercibida al abordar el tren. . aunque fue un alivio saberlo. Además. Meses después. observé. Ahora tengo cuarenta. Ahí aproveché de decir adiós al altiplano. Finalmente. los pacos de Putre comenzaron a venir como clientes. Me preguntó a dónde iba. Se portaron muy bien. la máquina se lanzó a rodar y al caer la noche me encontraba en Arica. no quería llevarme nada que me recordara la vida que había sufrido allá arriba. No me has contestado -. Ahora. 16 -o- . A la semana siguiente que El Loco había partido se dio la oportunidad que El Ermitaño anduviera en misión por los poblados de la parte alta de la cordillera. Para asegurarme su silencio le hice una atención. ¿Qué fue de él?. Conversamos amigablemente. Correspondía una inspección rutinaria de los equipajes de mano. . Mis cosas eran tan pocas que cabían en una maleta pequeña. . lo perdonaba. ¿Volvió a reunirse contigo?. Respecto a El Loco. sentí como si un cataclismo derribara una Torre. Comprendió que se trataba de una mentira – según me contó meses más tarde – pero no formuló ningún comentario. . Guardaban el hocico bien cerrado. me contaron que había matado a un hombre en Calama y que se lo habían llevado a Santiago para enjuiciarlo. comenté. Me refiero a cuando fuimos amantes. pues nunca antes había sospechado que las cosas se le habían complicado tanto. apareció el mismísimo cabo El Sol. cuando estaba instalada con mi negocio. Nunca tuve problemas con la policía. Cuando lo supe. La libertad estaba lograda. pensaba que me había abandonado por puro capricho. estas cosas ocurrieron hace tiempo. Mira. Faltaba poco para partir y ya viajaba mentalmente hacia la ciudad cuando veo que entra al vagón el cabo El Sol junto a un subalterno. ¿Y El Loco?. Recuerden que tenía jurado no volver a acostarme por dinero. Sufrí mucho al enterarme que tenía un problema tan grave. . Desde entonces. . Y eso no fue todo. Si hubiera podido meterme adentro. No. la cual no llamaba la atención. Supe guardar la distancia. le di una buena habitación y le envié la más linda de mis chicas. Nunca más lo vi. lo habría hecho.

Cuando me atreví a indagar algo fue demasiado tarde. Luna volvió a la tiranía de la materialidad. ¿ por qué no vino a buscarla cuando salió libre?. monté nuevamente los dos montones que resultaron y desplegué ante ella las cartas boca abajo. propuse hacer la tirada de la cruz. Mientras bebía mi último café. ¡ Miren la hora que es!. repliqué. lo recuerdo con nostalgia. Verdad. Sabía ser simpático y hacerte creer que no existía otra mujer en su vida que no fueras tú. Porque tenía un miedo atroz. - Si él la hubiera querido tanto. "…esa negra linda que me echó bilongo na' ma' que me gusta la comía que me cocina na' ma' que me gusta la café que ella me cuela …" . Barajé los arcanos mayores. Si no nos vamos de inmediato.Olvidémonos de ése. tenía que vivir de algo y con el tipo de negocio que había montado no podía llamar demasiado la atención. Luna aceptó de inmediato. No había rastro suyo. . vas a perder el avión. Bueno. ¡ Uuuyyy!. Ambas salieron disparadas en dirección al aeropuerto. ¿ o es que se lo tragó la tierra?. Era un fresco. . Ante ese requerimiento. Además. lo habría amado. liviano. . Siempre tenía algún gesto de delicadeza. perdida la vista hacia el atardecer en la plaza. Iba a comenzar a darlas vuelta cuando La Diabla interrumpió con su tino habitual. Tienes razón -. A veces. 17 . mi oído reparó en la música que brindaba la cafetería. . ¿ Que tal si hacemos algo más provechoso y vemos las cartas?. La hice escoger cuatro cartas. Para abreviar.andaba escondiéndome de mi marido. confirmó lo dicho por nuestra amiga y señaló que era mejor que lo dejáramos para otra ocasión. . Justo cuando él cayó preso . un vividor alegre. Nos despedimos efusivamente. Si no lo hubiera perdido. tampoco podemos echarle toda la culpa a Luna -. terció La Diabla. le pedí que cortara. Le sugerí que se concentrara y realizara mentalmente una pregunta. Es el único hombre que ha sido capaz de provocarme ternura. que es una de las más cortas.por lo demás yo no lo sabía . dejó de lado su interés por el oráculo. una a una. . ¿Y por qué no luchaste por él?.

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