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Auto de alquiler

Ismael Berroeta
www.tarotparatodos.com

- No conocía este café. Fue una idea excelente de parte tuya juntarnos aquí.
¿Cómo se llama?.

- “Café del Mundo”. Está muy bien ubicado. Frente a la Plaza Franke…, muy
tranquila, con pocos curiosos, abierto toda la noche. ¿Qué más se podría
pedir?. Preferiría que nos acomodáramos en las mesas de afuera, en la
terraza, ¿estás de acuerdo Evita?.

- Me parece estupendo. Sentémonos en ésta.

- No adivinarás a quien encontré hoy …

- ¿Hombre o mujer?.

- Mujer.

- ¿Amiga o enemiga?.

- Amiga, linda, amiga. Anda, adivina …

- ¿De nuestro grupo?.

- No, nunca quiso meterse.

- ¿Una patijunta?.

- No, Evita, no me hagas reír. Todo lo contrario. Una poto suelto, igual que
nosotras.

- Aaaah, no me digas más. Se trata de la Silvia.

- ¿Cómo?. No seas insolente. Querrás decir la señora Silvia -, expresó Arinda
con tono irónico. Así es, la señora Silvia … y te mandó muchos saludos, besos
y abrazos …

- Se los agradezco. ¡Qué lástima no haber estado contigo!. ¡Éramos tan
amigas!, … Y la Silvia es tan simpática. ¿Qué novedades tiene la puta tal por
cual?.

2

- Querida, no conviene escupir hacia el cielo …-, dijo Arinda con sonsonete de
señora de sociedad.

- No te pongas seria, huevona, sólo estaba bromeando.

- Y yo también, ¿quién va a ponerse seria hablando de la Silvia?.

- Nadie, por cierto. ¡Qué bien hacía el papel de la dama, de la mujer
intachable! -, señaló Eva, interrumpiéndose por una carcajada, y
agregó: - Esta supo administrarse mejor que nosotras - encendió un
cigarrillo, aspiró el humo y expulsó una bocanada - … a nosotras … el grupo1
nos tenía bien cagadas … nos costó salir …

- Es que ella siempre le tuvo miedo a la diosa blanca. Mira, creo que ni siquiera
fumó hierba …

- ¿Cómo está?. ¿Sigue casada? -, preguntó Eva..

- Sí, con el mismo huevón del marido. Está más tranquila. Me dejó hasta
asombrada, te diré. Se le ha calmado el poto.

- No digas.

- Sí que te digo. ¿Y sabes por qué?. Parece que ha encontrado al hombre de su
vida. Bueno, no sé si se pudiera hablar de hombre o mitad de hombre, la
cosa es que este personaje la tiene como una seda, calmada, serena …

- No te creo.

- Créeme. Sé que es difícil porque ésta era ninfómana.

- Ninfo… ¿qué?.

- Ninfómana, ¡cómo no vas a saber!, O sea, una tipa con calentura permanente,
ansiosa de comerse una verga tras otra.

- Y ahora está tranquila. ¿Estás bromeando?.

- No lo estoy, para nada, para nada. Entiendo que te mantengas incrédula
después de haber conocido su especialidad.

- Te refieres a…

- A esa misma que tú estás pensando, linda, a los taxistas.
1
Ver “La Picadura del Alacrán” y “Transporte Utilitario”.

Mira. el chico se ofreció a esperar que terminara sus diligencias y. Era un chico lindo y más joven que ella. deja contarte. por lo cual a Silvia le pareció buena idea tener un auto a mano para escapar lo antes posible de ese horno del centro. Era un verano. . A poco de llegar a las calles céntricas. Bueno. No. se dejó envolver por la conversación del joven. . 3 . ¿Se iniciaría con el negro ése. Con su . De repente. no cabe duda. primero. ¿O acaso tú tienes un letrero en la puerta de tu casa que dice “Soy una Puta”?. Esta comadre andaba por los treinta. . .llevaba como pasajera a una señora tan bonita que antes de ese día . esos de la acera. dejémonos de tonterías y te seguiré contando. Los compré en calle Huérfanos a un vendedor ambulante. Un día. como que no quiere la cosa. Están saliendo cada vez más malos. en un buen barrio … el marido ganaba plata. a cualquier mujer le gusta ser respetada en su vecindario. ¿Y la Silvia?. . Debes acordarte que Silvia vivía en la parte alta. . el alto?. te dije que le parecía haberlo visto antes. Y … ¿sabes cómo empezó?. Bueno. no seas bocona. Por fin . siente que el conductor hablaba. ¿Ella lo conocía?. alegrándose de su suerte. En el camino. Eso. El muchacho se dirigía a ella.no se había dignado a mirarlo. El asunto es que vio un auto de alquiler y le hizo señal que se detuviera. . Mira. Hacía bastante calor. ¿Serán falsificados?.decía él . Debe haber tenido tan sólo unos veintitrés … . Eva. te decía que era un verano. al poco rato de marcha. No dejo de encontrarte razón. Si ésta le ha bailado desnuda hasta a los perros. necesitaba ir al centro de la ciudad. .a pesar que pasaba siempre por allí . volver a llevarla a su casa. ¿Por qué le gustarían?. yo no sabría decir si le gustaban tanto o no. Una señora tan decente no tenía por qué fijarse en un miserable taxista. ¡Señora decente!. en el mes de enero. Temas banales. Subió al coche. Nosotras le conocemos sus cosas pero. . Anda. después. no. A ella le pareció conocerlo vagamente porque el tipo pasaba casi siempre en el taxi por su barrio. chica. Hablaron de todo un poco. Se nota que no sabes nada. enciéndeme un cigarrillo. Verdad. tú sabes que una a veces se va enredando en algo sin saberlo. ¡Puufff!.

el tipo ingresó en un estacionamiento subterráneo. ¿cómo le gustaban las mujeres?. toda esa sarta de estupideces que se dicen las parejas con ganas de flirtear y que están empezando a conocerse. . Se abrazaron. Exacto. No. también. La excitación de Silvia fue violenta. llegó a dar un respingo. Así. ¿Era casado?. La primera vez se la quitó por el “que va a pensar de mí”. cede. ¿ Prefería las fiestas. Oye. Se puso de lado. O sea. ¿Qué cosas le gustaban a ella?. No había mucho que pensar pero ella siempre se cuidaba de guardar algunas apariencias. niña. Él dijo que se llamaba Calixto y ella se inventó un seudónimo. el cual quedaba cerca del Banco donde ella iba a hacer sus trámites. Él vuelve a insistir. se acomodaron en los asientos de adelante y siguieron conversando. ¿cómo le agradaban los varones?. de repente. llevaba panty-medias. . para que la penetrara desde atrás. Sí pues. Parece que intuía más o menos claro que iba a entregarse. ¿Qué distracciones tenía?. hasta llegar a la ingle. Lo que vino. El muchacho reclinó los asientos hacia atrás hasta el máximo. ¿sobre la pierna … desnuda?. hacer el junior de la dama …-. Ella finge empujarle la mano y muy pronto. 4 consentimiento. él le pone una mano sobre la pierna. Nuestra amiga se sacó una pierna de la panty y del calzón. ese inmenso culo que tiene la susodicha. No puedo evitar estimularme con estas historias. a ella. que esta señora había empezado a calentarse con el chico … . Aunque si vas al grano tan pronto no me quedará historia para relatar. A su turno. bailar o salir a pasear?. después pasó al Registro Civil y no sé qué más. el amable chofer le propuso acompañarla … quizás podría llevarle sus carpetas con documentos … . Déjame hasta ahí. Se notaba que él no estaba dispuesto a perderla de vista. Y la mano siguió avanzando. Eva querida. comentó Arinda dirigiendo los ojos hacia el cielo expresivamente.. Bien. Al descender. Allí. Con gesto rápido. ella le retira la mano. ¿Le agradaba el cantante tal o cual?. . Se va deslizando por la pierna desde la rodilla hacia arriba. te lo imaginarás. Ella hizo lo necesario en el Banco. presentándole el trasero. un ayudante joven y gratuito. se besaron. En fin. Finalizados los asuntillos que le apuraban. porque ella siempre tenía ese apuro que nunca abandona a las poto caliente. pidamos un refresco. . no mucho. . Mejor digamos. . Y a él. . volvieron al coche. Ni más ni menos. .

. Azorado. Por un lado. ¿Estaría muy seca?. Traiga dos cervezas.era uno de esos trapos amarillos tieso de grasa y de polvo. por su parte. comprendió el juego. El taxista acabó ensuciándolo todo. La única salvedad es que nuestra amiga no permitió que la dejara en la misma puerta sino. . mezcladas con refresco de naranja. en el ambiente viciado del subterráneo. pero lo suficiente para dejar sentir una caricia de sensación agradable. . ¿Y qué pasó después?. quien se había ofendido con la ocurrencia del tipo?. ¿Culó … precoz?. se desahogaron. Se volteó. Quise decir si el huevón se fue cortado muy rápido -. ¿La apertura de piernas no era suficiente?. Allí viene el mesero. El semen corría por la mano cariñosa que lo mimó con tanta bondad. aclaró Arinda con cierto dejo de impaciencia. el taxista hizo todo lo que pudo. La Silvia hizo de tripas corazón y se restregó el moco de las manos y las piernas con la porquería esa. siempre acostada en el asiento. que ella habitualmente cobra y no se hace responsable si el cliente no es capaz de meterlo. Sin embargo. ¿Y cómo se limpiaron?. a ésta no le iba a fallar el asunto así como así. Debería pagarle llevándola gratis de retorno a su casa. Él quiso dárselas de suficiente y preguntó si no le daba las gracias por haberla aliviado. . . . le puso los dedos en la vulva y dio inicio al frotamiento de la cosa.el muy ordinario . Ambos lo intentaron con empeño y aunque transpiraban como condenados en el encierro del auto. . Por lo menos. respondió que no tenía dinero. ¿Sabes con qué le sale ésta. estaba la sensación de suciedad y. . no hubo caso. ¿Cómo?. Y así fue. Apuesto a que el tipo eyaculó precozmente … ¿y ella?. ¡Resultó que la señora era profesional!. Bien. Ninguno tenía deseos de continuar. El taxista quedó todo corrido. . el calor sofocante del vehículo sin aire acondicionado. no muy hábilmente. Como quieras. hijita. Él. ¿La erección era poco potente?. le cogió el miembro y comenzó a fregárselo de arriba a abajo. Lo único que tenía en el taxi . ¡Joven!. Los dos alcanzaron orgasmo. 5 . . no lograron introducirlo. . por otro. Pues le contesta que esos favores no son gratis. a unas dos cuadras de allí. Despáchalo pronto para seguir conversando. Anda tú a saber.

. dime algo. Nada más verlo y su pensamiento . con unos ojos azules tan grandes. Oye. no se me escapa”.quedó refunfuñando lleno de celos. Se guardó las ganas para cuando regresaran a la capital. ¿Se volvieron a juntar?. . con toda compostura. ¿Y en qué circunstancias volvió a encontrarlo?. Había fallecido un tío de Silvia. la Silvia hacía más de veinte años que no veía a Tancredo. ¡ Ey !. Habían quedado de verse de nuevo pero. Y tú. ¿Sabes algo de eso. No. en el lugar convenido. . quien la invitaba a juntarse después del almuerzo en la calle de la Independencia. en el sur. ¿Y se lo agarró allá mismo?. Esta mujer es osada no tanto para ser infiel en presencia del marido. A ella le habría gustado fornicar de verdad con el pollo ése y tuvo que olvidarse de él porque nunca volvió a verlo. Apenas transcurridos uno o dos días de vuelta en casa cuando recibió una llamada telefónica del rubio. La muy putona aprendió a usar los automóviles como cuarto de hotel y a hacerse transportar sin dinero. Le había gustado el niñito. el rubio. pues. . . Éste. Nuestra amiga hizo el papel de la sobrina desconsolada y le dio. la Silvia comprendió cuál era . no. amiga. y se vieron en el funeral. Lo había conocido cuando ambos tenían siete u ocho años. llévate estos vasos y trae dos copas de helado. Muchacho. ¿supiste lo del rubio?.y le pasó una tarjeta con sus señas.como correspondía a la ocasión . aunque me pareció escucharle que tenía un mino rubio. chiquilla!. por favor. Mira. aunque convertido en un hombre alto. puntualmente. ni más ni menos que delante del marido. . ¡De ese asunto estoy bien enterada. . las gracias por su gentileza agregando que podía ir a visitarlos cuando quisiera. . 6 . la señora aceptó de inmediato y estuvo muy arregladita. diciendo que ese tipo nunca le había agradado. Dicho y hecho.fue “Ahora.rápido como un rayo . ¿Sabes algo?. Deja que te cuente. atlético y bajo cuya bragueta se insinuaba claramente lo que todo macho tiene que tener. . nunca pasó nada más. tan guapo.a quien la vejez todavía no se le había venido encima . Y así fue. Cuando Tancredo apareció conduciendo un taxi. tan bien peinado. Nunca lo vi. Arinda?. pagando en carne fresca a los choferes. Y el pequeño apareció de nuevo. me da la impresión que la experiencia de ese taxi le fue muy útil. Se portó muy serio .

Y aquí viene lo curioso. con gran pericia. le levantaban la falda. rítmicamente. Pásame tu encendedor. 7 la profesión de su nuevo enamorado. Silvia nunca tuvo una explicación clara. única luz en la semi penumbra del estacionamiento. dijo Eva después de lanzar una bocanada de humo. con hambre atrasado -. . ¿Y en qué se notaba esa diferencia?. Se veía que no era la primera vez que llevaba a una mina para usarla en esos menesteres. No estoy dispuesta a que te aburras y decidas irte sin terminar de relatarme la historia. Ensartada en el aparato. ¿No?. La Silvia se percató que el auto tenía un aspecto muy limpio por fuera y por dentro. debido a la buena lubricación natural de esta mina y al peso de su cuerpo. si fuese costumbre o tradición entre los choferes de autos de alquiler. se puso a cabalgar. Luego. le apretaban los senos. . Dando muestra de una sólida experiencia. sacó un pañal de bebé. muy luego tuvo a su disposición la deseada verga. Sus dedos se deslizaron ansiosos hacia la bragueta. sentenció Eva. Entonces. . sin demasiada prisa. No era gran cosa pero. escuchó que Tancredo le susurraba al oído que debía sacarse los calzones. la herramienta se hundió con rapidez hasta el fondo. las caderas. ¡Qué bueno!. Se ve que el hombre estaba apurado. Al fin y al cabo. disponía de movilización propia y ella sabía cómo sacarle partido. Sin dificultad. .como tú recordarás . Empezaron besarse de inmediato en forma apasionada. sigo. con un brillo animal en la mirada. Gracias. ubicó la cabeza en la entrada y. éste daba la impresión de tener más experiencia. . uno de esos de hilo de algodón. la cual acarició y besó sin tregua. El rubio se tendió de espaldas en el asiento y con las manos la fue guiando para que se instalara montada sobre él. Lo mismo me pareció. Las manos del rubio le recorrían las piernas. A diferencia de sus primeros taxistas. le sobaban el pubis. Entre los sofocados murmullos de la lucha que tenían en la cabina. por lo menos. porque había aprendido . Ella gozaba . -o- . procedió a reclinar los asientos. Casi podía hablarse de pulcritud. Le obedeció a medias. ¿Me demoré mucho en el toillette?. El infaltable trapo naranja se veía impecable. De la guantera. el caso es que el rubio fue directo a meterse en un estacionamiento subterráneo. La acometió un anhelo desesperante de tener un falo incrustado en la vagina.a sacarse las prendas íntimas de una sola pierna. no conocía totalmente el ambiente donde hacía equitación. dentro de un envase de papel. La Silvia estaba caliente como una yegua y sentía que sus propios líquidos iban humedeciendo su entrepierna. continúa Arinda -.

8 intensamente y él estaba loco de placer. Aunque no sé de qué nos va a servir porque la calentura no la tenemos en el estómago sino en otro sitio. agregaría yo. . Como tú quieras. eso no importaba. por su parte. Al pasar la pierna por encima de las del rubio y buscar forma de acomodarse sobre su cuerpo. así que sigue contando. reposaron un momento. Con esto se limpiaron y se secaron. Y qué calentada. . levantar una pierna y pasarla con cuidado por encima del cuerpo del taxista para no golpearse con manijas ni palancas. de lo contrario. Pero esas son otras historias. sin palabras. era la que más piruetas tenía que hacer. sin palabras. . Y esta es la parte más novedosa. No importa amiga. se nos va a notar. huevona. comadre!. Visitaba periódicamente al ginecólogo. un vaso de jugo bien helado. Ella. Por favor. Unos instantes después. Arrodillarse. quedando un desastre de semen entre los dos cuerpos. . El rubio se irguió y le pasó el famoso pañal. . abrazados. Bien. eyaculando de manera espectacular. Ella se dejó caer sobre él y. él se deslizó sobre los asientos. No fueron muchas ni con demasiada fuerza las embestidas que lanzó con sus caderas. Nuevamente. todo le salía bien. ¿cómo no se agarró una enfermedad?. ¡Qué preciosa cagada. Enfriémonos un poco. Bueno. Los dos eran jóvenes así que se calentaron rápido una vez más. sacaron un poco el aliento. Acabó a los pocos segundos y él alcanzó orgasmo. . Si hubiese estado más alto. más o menos al centro del vehículo. . sigue. Hasta ahí. también. Ya lo creo. no alzar demasiado la cabeza para no darse con el techo. igual no habría podido levantarla por causa del frenético deleite al que se había entregado. . El techo del automóvil la obligaba a mantener la cabeza gacha pero. se sacó del todo el calzón y la panty. ¡Qué arriesgada esta tipa!. Sigue. Será como tú digas. Ella. pasó . encarguemos algo. se abrazaron y continuaron besándose. Silvia se bajó y se instaló a su lado. Como te contaba. se acomodó de nuevo junto a él para descansar unos minutos. . Acabo de hacer una seña al mozo. la Silvia siempre tomó sus precauciones. Deja que siga relatando. no sé. . La cosa del rubio volvió a crecer y a engrosarse. Meterse con taxistas.

ya” -. “ . “. se agitó . Él. no se demoró demasiado en acabar.Sí. ¿Qué me dices?. no. mientras que la pasajera del taxi no podía bajar de la nube de placer en la que le había dejado la palanca y que esta nueva acometida no hacía sino prolongar.sobre la palanca y. probar la palanca Silvita. preguntó la Silvia como si no comprendiera de lo que ambos sabían. . . Oye. ¡Uy!. ella se sujetó con una mano a una de las manijas laterales del techo del auto y con la otra entreabrió los labios de su cuestión. como siempre. se fue de nuevo. en tanto el extremo del mango lo mantenía apretado contra su vulva. no debería extrañarme nada … . ¡No te puedo creer!. ¿No estás inventando esto?.sostenida por el tipo . lentamente. ¿ Te ayudo a metértela?” -. dijo el taxista.Bueno. Exacto. se incorporó un poco. no. excitadísimo. Él. . créeme. Al sentir que él ayudaba a soportar su peso. Deja continuar -. la cabeza de la palanca se iba perdiendo lentamente. Y … le gustó. conociéndola. Le agradó y se excitó aún más. le levantó las piernas juntándole las rodillas contra sus senos y después se dejó caer sobre ella enterrándole la verga. Me da un poco de nervios. . Hombre práctico. ¿Y qué piensas que respondió ella?. experimentando un poco de temor a desgarrarse. No. . No me hagas una mala jugada porque estoy súper caliente con la historia. “. . ¿se siguió viendo con el rubio?. dijo Eva muerta de la risa. que no tenía un pelo de leso. . . No digas eso. captó que nuestra amiga estaba excitada con el bastón. me haces reír. en sus entrañas. dijo Arinda con el rostro iluminado por una amplia sonrisa. pero a ella parece que no se le dio demasiado. Después de ese día. la rodeó con los brazos a la altura de las caderas y le preguntó si le interesaba tomarle el sabor. ¿Qué quieres que te diga?. . Sin embargo.A mí también me da un poco de escalofríos. 9 a rozar de manera casual su zona genital con la palanca de cambios. Se hizo la tonta. en tanto. como que estaba indecisa. Le vino el deleite del éxtasis y le pareció que su cuerpo se desmoronaba. Es que aún no has oído el resto. Lo encuentro genial.¿Probarla?” -. ¡Qué calentura comadre! … . Él la ayudó a acostarse. . Con cuidado.

. já!. ¿Y cuánto duró el romance?. Todavía no se me quitaba el dolor de los puñetes que me había dado cuando le lancé una olla con agua hirviendo. . Muy simple. ¡Hay algunas tan estúpidas que soportan sin decir nada!. Si todo está en que una se haga respetar. Su aparato no se diferenciaba en nada del resto de los que ella había conocido. ¿y tú le conoces la historia con el taxista llorón? -. ja. Niña. aproximadamente. dejó de verlo. aspecto atlético. . desde esa vez. . 10 . . ¡Desgraciado!. ¿le sabes otra más?. su rostro era llamativo. Quieres decir que. Mira. ¿Te volvió a pegar?. transportarla y quedarse con el dinero. ¿ Te acuerdas de Arnaldo?. pasada esa aventura. Conseguirle las citas. Óyeme.. lo peor que una mujer tiene que soportar es que el macho la agreda. te felicito. Fue tu primera pareja. . chica. Santo remedio. Decisión inteligente de su parte. Simplemente. la experiencia volvió a repetirse más o menos una vez al mes. no. No. Un año y medio. se iba cortado más o menos con la misma velocidad que lo hacían todos. empaqué sus cosas y las puse en la calle. ¿Y qué hiciste?. pensaba transformarse en el cabrón empresario. El rubio no tenía ninguna condición excepcional. . lo dejó para siempre. Eso. ¡Ja. . mientras lo llevaban al hospital. La Silvia decidió terminar con él porque quería administrarle el negocio. . Además. te felicito. preguntó Eva. . . Menos mal.. Claro que no. ¿Y qué hizo la Silvia?. . por favor. te pasaste. ¿Supiste que el huevón me golpeó una vez?. se acabaron los tipos de mal genio en mi casa. Cuéntamela. Era joven. Imagino que no se dejaría seguir golpeando. Eva. . ¿Arnaldo?. . ja. . Ambos quedaban felices y el taxista pagaba sin chistar la tarifa. ¿Y qué pasó?. En una ocasión le pegó y. Ella esperaba el taxi en el Parque Forestal y se dirigían al estacionamiento. ¡Cómo no me voy a acordar de él!.

se encontraba en la puerta de la casa de destino. quien se había indispuesto repentinamente. Tiene que ver asuntos familiares. se dirigió al vehículo y le manifestó al taxista lo ocurrido.le cuenta sus penas. 11 . No sabe. Él. En ese momento. Tenía que ir a visitar a una amiga. Ese gesto de ternura basta para que el tipo se ponga a llorar. escucha y lo consuela. pone en marcha el vehículo. Se volteó para buscar un medio de transporte. El hombre se mantuvo apoyado en la baranda y ella se afirmó en él. En treinta minutos. El taxista estaciona en la plaza. Bien. unos adultos mayores conversando o cuidando a los pequeños. Pecho con pecho. El chofer. Se bajan del auto y conversan en un escaño. grande. los árboles. No había confesado todo. Ella se apoya allí. Fue a casa de su madre. Las casas. Erinel . Silvia arguye que debe ir a ocuparse de sus cosas. El auto partió. el tipo le va trabando conversación. Se detienen junto a una barda. Más allá. Puso rumbo hacia Vitacura. Salió la doméstica. Explicó que la señora había tenido que salir con urgencia. El tipo insiste. Estaba impresionada. todos desfilan en sentido contrario. protesta un poco. las personas. Después de un momento sin resultados. Pagó al conductor. que desea hablar con ella. Está indecisa. Casi no había reparado en él. A partir de ese momento. en ese abrazo. Ahora. pero sin fuerza. Silvia comprendió la verdad. le suplica. Dice que es tan importante tener a alguien con quien conversar. lo haré. le indicó que la llevara de vuelta a casa. Algunas comadres se dedican a parlotear y hablar mal de sus vecinas. ¿Por qué accede?. Silvia dio las gracias. El hombre le pide que no se baje. Silvia lo escucha sin mayor interés. Descubrió que el taxi que la había traído se encontraba allí mismo. frente a sus ojos mientras el hombre habla. Ahora. Él abre la bragueta y saca un pene descomunal. hace lo mismo. sus problemas. Escucha. aunque mucho más alto. pubis con pubis. Ella se deja llevar. Se encontraban cerca de la casa. los vehículos. Faltaba aún bastante trecho para llegar a su barrio. la plazuela estaba desierta. sin dejar de pedirle conmiseración. de espaldas al pequeño muro. Ella. Le hace cariño y el hombrón se va tranquilizando. Le expresó que le gustaría esperar un momento dentro del taxi. En el trayecto. hay niños jugando. Estaba indecisa respecto de lo que debía hacer. Caminan por la plaza. Lo recoge en su regazo. Silvia está un poco intrigada. No tiene miedo. no tenía la menor intención de dedicarse a una aventura amorosa. vientre con vientre. Sin embargo. muy moreno. Ella lo abraza. Esta era la razón por la cual las mujeres que lo habían conocido no eran capaces de mantener una relación estable. alguien al cual contarle sus cosas. Antes. Bajó y pulsó la campanilla de la vivienda. con las nalgas en el borde. abrazada de frente. casi no hubo palabras. Ese día. conduce el auto hasta una plazuela. un ser hambriento de afecto.así se presentó el moreno . pero . le ruega. sólo miradas. a escasos metros. Él. Ella le toma una mano para transmitirle cariño y simpatía. se ha excitado. El grandote es un solitario. se daba cuenta que el chofer del auto es un tipo alto. Silvia no se lo explica pero. -o- “Silvia se encaramó en un taxi. Podía darse la eventualidad que su amiga regresara. anónimos. Se encontraba demasiado caliente para echarse atrás.

Unos minutos después. nuevamente. Días más tarde. desaseo. Silvia se ocultaba. Volteó hacia el otro lado y comprendió que todos los estaban mirando. dijo Eva al terminar su relato. Razón de más para que la insatisfacción movilizara todas sus apetencias. No era la primera vez que ella practicaba el coito de pie. quizás más. ¡y tiene tantas!. Calientes a morir. dejando su vulva más abierta. dejé de verla más o menos dos años. cuando me contaba la aventura.” -o- . ¡He hecho tantas huevadas en mi vida!”. Agradecía esos empellones del grueso bastón contra su clítoris. . No pudo meterlo completo. Se alzó el borde delantero. me decía: “. Era una de las pocas veces que no lograba su objetivo. Ella alcanzó orgasmo. Esta vez ella no se anduvo con miramientos. recomenzaron las tentativas. Con la cabeza de lado. Ella se dio cuenta en los meses siguientes. Los atenazaba un hambre de sexo de toda una vida de decepciones. el moreno eyaculó. Ambos. miró con los ojos vidriosos hacia las viejas que estaban en los bancos de un costado de la plaza. Erinel la fue a dejar a su barrio. lograron introducirlo. La lentitud de los movimientos y el carácter inmoral de su proceder añadía un fuerte aditivo de lascivia a la escena. Además. brotándole a Silvia lágrimas de los ojos. Al primer intento. igual que si fuese un parto. La gente de mierda se daba cuenta que realizaban coito en la vía pública. Eran dos seres con demasiadas frustraciones sexuales acumuladas. con discreción. El mismo semen derramado anteriormente hizo de lubricante. no entró. Hecha la salvedad de ser la primera vez en público y con el falo más grande que ella había visto desde los penes de burro que miraba cuando pequeña. Nunca supo la causa por qué había decidido esfumarse y no volver a encontrarlo jamás. 12 aceptaba el desafío. Subieron de nuevo al auto. . Pronto llamarían a la policía. Desde esa oportunidad. Tratándose de un pico de esas dimensiones era capaz de cualquier cosa. apoyada sobre el pecho del moreno. Nunca se cumplió. hasta que me la encontré en Providencia hace quince días -. bastante mojada por los lentos ejercicios preliminares. Con tantos roces y apretones. no le conocía ésa. Mira.¡ He sido tan huevona!. Puso la punta del pene contra su vulva. de estilo indiano. Un río de semen le corría a Silvia por las piernas hacia abajo. No quedaron tranquilos. Abrió más las rodillas y trepó un poco por las piernas de su pareja. con la herramienta del moreno nuevamente en su amplia expresión física. Decidieron romper de inmediato con la cortina de sospechas a su alrededor. pero el trozo que entró fue suficiente para que viniera el éxtasis. líquidos pegajosos. en varias ocasiones. Siempre estas aventuras mal organizadas terminaban en forma desagradable. se sentían minuto a minuto más y más calientes. Llevaba una falda larga. que él buscaba su casa. olores fuertes. Ella sabía que el último intento había sido demasiado ostentoso. Siguieron abrazados. ¿Te contó la historia que está viviendo ahora?. Se despidieron con la promesa de volver a juntarse.

Tancredo le pidió que se juntaran. Arinda. “. Todo comenzó cuando esta comadre recibió una llamada de su ex. Como te había contado. . ningún motivo para volver a verlo. ¿cuál de todos?. vaya -. . ¿Y qué esperas para contarme?. tras lo cual llevó su taza de café a los labios. Negocios. y agregó: . Vamos. vamos. Como suponías. En verdad. Lo mismo se preguntaba esta mujer. chica. Vaya. . . ¿ Tendrá algún problema y necesita pedirme ayuda?”. ¡No digas!. No. Soy toda oídos. ¿ Y qué quería ese cabrón?.Bien.¿Qué querrá?. Sí. a las nueve y media. . ¿No le puso problemas el marido?. Su actual aventura deja chicas todas las anteriores. Se supone que actualmente ese matrimonio está muy ordenado. Insisto. . De su ex taxista … . se decía.se vieran ese mismo día. Un poco tarde. . Imagino que le habrá dado la ocasión de verse nuevamente. sólo tuvimos tiempo de saludarnos pues ambas íbamos apuradas. cuando ustedes andan apuradas yo sé lo que van a buscar… . Silvia nunca ha sido rencorosa. sólo negocios … . . De Tancredo pues. . murmuró Eva. la cosa es que a mí sí que me informó con lujo de detalles. ¿quién lo duda? -. anda. Linda. dijo Arinda con la picardía reflejada en sus expresivos ojos. ella aceptó y quedaron de juntarse esa noche. por lo menos para ella. . al contrario. Tal como te comentaba. Esa relación estaba muerta. ellos habían terminado definitivamente y Silvia no tenía ningún interés. del rubio. Se trataba de algo importante y ojalá - insistió . . sí. se ha pasado de huevona para ser buena gente. . ¿Cuál de todos?. 13 .

Él se bajó del auto y desapareció en la densa penumbra del subterráneo. ¿ Qué tal?. Se veía muy tranquilo. Pensó que él tenía intenciones de rememorar los viejos tiempos e invitarla a salir. Sin embargo. Conversó de sus parientes. ya estaba oscuro. ¿Se iría a meter de nuevo en un estacionamiento subterráneo? -. como su marido había ido por asuntos de trabajo a la ciudad de Concepción. que se vieran a esa hora. 14 . Comenzó a sentirse vejada y utilizada por su ex. muy correcto. comento Eva. se encontraba sola y no tendría necesidad de andar con mentiras ni con explicaciones por la casa. muchacha. ¿Eres mentalista?. la Silvia no se acuerda exactamente dónde. . tal como lo había hecho antes de haber llegado a esa boca de lobo. “ . A las nueve y media. . Se fueron platicando en el trayecto. No la forzó. La cara de Silvia . ¿verdad?. Nuestra amiga subió al taxi y él tomó rumbo hacia el centro. .que reflejaba su ánimo . de cómo andaba el trabajo. Por lo tanto. Y entonces. Y ahí quedó Silvia esperando. Ella aguardaba lo peor. ni dinero. Sorprendente. Hasta se imaginó que iba a forzarla a tener relaciones en las profundidades de aquellos sótanos. uno que queda por ahí por calle Miraflores. aunque era verano. . tsch! -. le dijo que sí. de su hijita. ¡Tsch. . parece que eran cigarrillos. chasqueando la lengua al final de la frase. No comprendía o no adivinaba que sería lo tan importante que el taxista necesitaba decirle. comentó Eva. Tancredo estacionó en el segundo subterráneo. ni sexo. Tancredo no le pidió nada. Estaba tranquila. en el rincón más oscuro. Pésimo comienzo. Tancredo se metió con auto y todo en un estacionamiento subterráneo. . no teniendo impedimentos. pensaba. ¿qué?. Ella no le escuchó bien.¿Estará bebido?” -. no la golpeó. . De pronto. A Silvia no le gustó mucho la hora de la cita pero. La que nunca tuvo cuando fueron pareja … . ¡Oye!. Estaba sorprendida y un poco molesta. ¿no te parece?. . Ella lo esperaba en la Plaza Egaña y el rubio pasó a buscarla con puntualidad. no la insultó. pues ahora está de padre ejemplar. Deja que continúe. Exactamente como tú adivinaste. al fondo. el rubio pidió disculpas y dijo que necesitaba ir a comprar algo.variaba entre la tristeza y el mal humor. Ahí Silvia se fue relajando y sin darse cuenta se fue metiendo en la conversación.

15 . ¿De dónde había salido? -. de camisa blanca y terno azul marino. . Quédese tranquila. parecía un ejecutivo en miniatura. A Tancredo no se le ocurrió nada mejor que presentarle a nuestra especialista en taxis. preguntó Eva. la cual lanzó un destello áureo bajo la precaria iluminación. ¿ Qué?. . Pasaron unos minutos. a los pocos minutos. La abrió y la extendió hacia Silvia diciendo: “ . . sentado en el asiento trasero. Y espérate lo que sigue. ¿Una puta?. Así lo hizo y. Para que te hagas una idea.¿Fuma usted?”. con la diferencia que esta vez le había pedido que le consiguiera una mujer. metió la mano al bolsillo de su chaqueta y sacó una pitillera. . El ademán del enano la descolocó de tal forma que sólo atinó a sacar un cigarrillo.Y me ha dejado sola”. ¿Qué hacía ahí?. esta mujer se pregunta en voz alta: “ . se encontraba conversando relajadamente con el tipo. pierna arriba. Silvia dio un sacudón que la hizo dar con la cabeza contra el techo del taxi. comenta: “ . Al escuchar esa voz. no pienso hacerle daño. Se me ocurre que la eligió bien. se dio vuelta a mirar y. Tú o yo nos habríamos mandado cambiar que rato. sino una que tuviese capacidad amatoria de verdad. . . . Lo que te digo. Después. poco más de un metro de alto. a ponerlo entre sus labios y a prenderlo con el fuego que le ofrecía el tipo con un encendedor dorado como la pitillera. Yo la acompañaré un momento”. ¡Qué paciencia la de esta pobre con ese huevón!. Vestido de manera impecable. Helada de miedo. no tenga miedo. Ni dudarlo. Se presentó como Filemón Ragusin. Ahí atrás. De improviso. ¿Quién era?. La invitó a pasar a su lado. . que gozara con el oficio. . Eva. . al asiento de atrás. Podría ser. una voz habla detrás de Silvia: “ . Con ademán seguro. con el susto. cabello de corte regular. Conocía a Tancredo. alumbrada por la tenue y amarillenta luz del interior del vehículo. En la cabina del auto. cuyos servicios como taxista utilizaba desde hacía meses. estaba un individuo de estatura insignificante. Es lo mismo que se preguntaba Silvia. bien peinado y brillante.Yo le pedí que se demorara un poco.¿Por qué se demorará tanto?”. Era alguien diferente a lo común. pero Filemón no quería una tipa corriente. estaba un tipo. intrigada con el personaje. ¿Cómo había entrado?. .

Sin embargo. destacó que su nariz estaba maravillosamente perfilada y no dejó de resaltar lo atractivo que resultaba su rostro. Simulaban un cariño inexistente. con una voz grave. muy varonil. Con fuerza. Me imagino que a esas alturas esta tía lo que menos deseaba era que volviera el boludo de Tancredo. . Se instaló junto a ella de pie. Eran unos manos pequeñas. quedando la pareja en medio de una amigable e insinuante oscuridad. Paulatinamente. Este trato mas bien tierno hizo que Silvia se distendiera. niña. sin brusquedad. le recorría el cabello. La cogió delicadamente del cuello. La besó en los labios. Al poco rato. exacto. en medio de sus piernas. -o- “Ella se tendió a lo largo del asiento trasero.la retenía con firmeza y. Ni nadie.. Probablemente un tipo normal lo hubiera hecho de esa manera. Comenzó a ser invadida por el deseo. Al escucharlas. Quería que se instalara encima. las orejas. . El enano se deslizó como un gato y apagó la luz interior. Exacto. . . encontró que su perfume era muy delicado. Con cuidado. A medida que conversaban se fue dando cuenta que el enano era un tipo simpatiquísimo. los colocó debajo del asiento. a atraerlo para que se . distinto esta vez por completo de su calentura corriente.esas pequeñas manos . Silvia lo cogió de un brazo y lo jaló hacia sí. al comienzo. . En medio de la penumbra. que lucía una palidez marfileña bajo la débil luz del coche. Volvió. Filemón era diferente y actuó de manera distinta. Se aproximó a Silvia hasta quedar junto a su busto. empezó a disfrutar de esas caricias sutiles. Los zapatos. comentó Arinda y ambas se echaron a reír. Se aproximó a él y se dieron un beso digno de una película romántica. el enano volvió a su lado. las mejillas. con la otra. una vez más. de uñas cortas y bien cuidadas. Vuelvo a decirte que adivinas siempre lo que va a acontecer -. después. eran dulcemente hipócritas. 16 . Era una pasión más serena. desprovista de esa promiscuidad animal a la que estaba acostumbrada. . entre las dos filas de butacas. Silvia cayó redonda a los pies de Filemón. O sea que … . Él alabó su buen gusto para vestir. nada que ver con ese tonillo entre infantil y falsete que tienen otros pigmeos. No cabe duda. No me cabe en la cabeza que un individuo semejante fuera capaz de tantas galanterías juntas. Con una mano . suavísimas como la seda. ella había puesto una de sus manos entre las de su acompañante.. Desabotonó un poco la parte superior de su blusa.

Arrodillado sobre la alfombra. Ragusin propuso un brindis por haberse conocido. un hotel galante localizado en calle Cienfuegos. Ése. muy luego. Le dijo: “. extendió los brazos y acarició la cabeza del enano. Ella.y la condujo hasta colocarla sobre el pubis. El . Los lamidos concienzudos y sistemáticos de Filemón Ragusin eran deliciosos para la dama. El apéndice bucal continuó explorando. relajadamente. ¿Para qué?. brillaban con el rocío femenino. el del letrero con la corona de luces. el alcahuete se encontraba al volante. Silvia . La señora prostituta nunca había experimentado algo semejante. ni tampoco breve. Silvia sintió un borbotón de líquidos agolpándose a la entrada de su sexo.como dos pequeñas alas . Recorrió en forma simultánea aquellas extremidades bien torneadas. Filemón hace las cosas bien”. El pigmeo había prendido el teléfono celular. Cuando descendió un poco de la nube de placer. Con dulzura . una luminosidad verdosa se propagó por la cabina. cuyos labios. Daban similar ambiente al de un laboratorio de revelado fotográfico. Los guió por un pasillo de luces indirectas. para él. Silvia experimentó un extraño temor. Indicaba con claridad el camino que deseaba que tomaran los acontecimientos. Estaba adaptada a que un taxista se lo metiera.pero con determinación . Le dieron ganas de pedirle a Tancredo que los acompañara. desde los tobillos hasta las ingles. como tú sabes. Ella. sentada en uno de los sillones. Sin embargo. entre el sillón y la mesa de centro. recorrió su cadera. sino varias y prolongadas las veces que alcanzó orgasmo. La encargada no manifestó ninguna sorpresa por la dispareja pareja. Filemón no parecía gustar de los asuntos a medio camino.se sacó sólo una pierna de la panty y del calzón. se adentró hasta donde pudo en las profundidades de aquella sagrada gruta. atrayéndolo hacia arriba. Le propinó unas ligeras caricias en el vientre y . eyaculara y diera término brusco al placer que se iniciaba tan promisoriamente. rosados. Más susto aún le dio lo estúpido de su pensamiento. Tomó una de las manos del pigmeo . Se le proporcionaba sin restricciones. En el camino.le hizo señal de retirar ambas prendas completamente. Llamó a Tancredo y le ordenó que regresara. suave y húmedamente la textura de aquella flor y los dientes mordieron y tiraron con delicadeza. de tono rojo. Ahora. ella quería más y más. acicateó al clítoris. Filemón acercó la cara a la vulva.y apoyó las manos en los pies de la mujer.esas pequeñas manos . tiernos pétalos. Se encontraban en el estar del pequeño departamento. La lengua del pigmeo recorrió delicada. El hombrecito le indicó al conductor que los llevara al Princesa Diana. Tirándola de una mano la condujo a la recepción. ¿A qué?. el enano dejó el ambiente casi en tinieblas. con pliegues similares a un clavel. todos guardaron silencio. El enano despidió al taxista en forma más que breve. además. En un par de minutos. se apuró a poner en orden su traje y sus cabellos. Ésta le agradeció con una sonrisa. Descendieron en el estacionamiento del albergue. esta vez. toda turbada. No fue una. 17 subiera. Ocurría el milagro de no ser negado el deleite. No lo sabía. En un determinado momento. preciosa.Espera un momento. Su cabeza quedó justo a la altura de los genitales de la hembra. ¿ A quién?. Añadió otro más por la figura y los ojos tan bellos de Silvia. Filemón hizo que trajeran champaña para su acompañante y un vermú seco.según su costumbre . El pigmeo abrió sus brazos . Se sentó a su lado y. quedó flanqueado por la magnífica estructura de las piernas de Silvia. el chiquitín no continuó como ella esperaba.

Con sus dedos acarició una y otra vez las partes de Silvia. arrastrando sus líquidos hasta hacerlos resbalar e inundar su trasero. Se instaló de rodillas. Se tendió de espaldas en el lecho. Cuando iba a abandonarse al deleite que precede a la máxima excitación.” “La dama amiga nuestra se disculpó para ir unos instantes al toillette. Simultáneamente. donde Filemón la aguardaba en absoluta oscuridad. No hizo más que sentir el roce del enano junto a sus rodillas para separarlas en un santiamén. Silvia sintió uno o varios dedos - nunca supo cuántos . con la mente divagando e imaginándose las escenas que Arinda le había relatado. Era como si la verga del planeta la traspasara a través de sus intestinos y sus pulmones. balanceándose arriba y abajo. Había experimentado un orgasmo de tal magnitud que no hallaba cómo demostrar su agradecimiento por tanta felicidad. Silvia se había desvestido en el baño. sujetando su barbilla sobre la mano derecha y manteniendo el codo del mismo brazo en la mesa.” -o- . hasta llegar a juguetear contra su garganta. la otra pequeña mano. humectándose. Su boca se abalanzó sobre el clítoris. . con los dedos unidos en punta. levantó su generoso trasero lo que más pudo. Estaba dispuesta a consentir cualquier cosa al liliputiense y a someterse a él. Su mirada estaba perdida. Dejó su rostro impregnado del aroma intenso de su propio sexo. Desde esa noche memorable. Silvia quedó sometida a la voluntad de Filemón. El diminuto hombre comenzó de inmediato a maniobrar. Se había abandonado a ese personaje sin importar cuáles fueran sus antojos. Me has dejado atónita con todo lo que me has contado -. avanzando y retrocediendo. Para dar una señal clara de absoluta entrega. mojándose más y más. moviéndose a izquierda y derecha. Venía completamente desnuda. cualesquiera fuesen sus caprichos. El reducido pene del virtuoso pigmeo ingresó por el estrecho orificio que se escondía entre las firmes nalgas. Iba a avanzar a tientas cuando él la recibe atentamente y la conduce con gentileza hasta la cama. Silvia imaginaba tener un pene descomunal en su interior.introducirse en su ano. succionándolo cual consumado artista. Sin considerar cuáles llegaran a ser sus extravagantes manipulaciones. seguido de una ternura sollozante. Y mucho. Y así. Al contrario. 18 hombrecillo gateó con agilidad por encima de su vientre y la besó en la boca con una extraña mezcla de pasión y ternura. Ninguna molestia le provocó a nuestra colega aquella ilegal penetración. El enano parecía esperar aquello. Regresó al dormitorio. la mano y su muñeca ingresaron a semejanza del miembro de un macho en aquella aterciopelada cavidad. La invadió una alegría desbordante. Pocos segundos después. Silvia adoptó una postura especial. Le gustó. un júbilo frenético. iniciaba rítmicos y repetidos ataques contra su vulva. se inclinó al máximo hasta poner su rostro contra las sábanas. Fue un terremoto de placer. una oleada de deleite anal la dejó rendida bajo el enano triunfante. dijo Eva.

.. Fácil es imaginarse la angustia de Silvia. Alcanza no más de un metro. adoptando un aire suficiente. . No. . No.. Míralo bien antes de que suban. -. las que yo le sé. . con disimulo.. En la noche.. . Este mismo año. Parece que no me conocieras. Filemón Ragusin tenía un compromiso. Mejor así. . Sin embargo. No quiso causar otro conflicto más en su accidentado matrimonio. no. Decidió salir de inmediato para sacarlo del puesto de policía. Va acompañada de un niño. ¿ Observas lo mismo que yo?. ¿Quieres conocer el origen de ese brazo enyesado y lo que siguió después?.. así no. Te lo dije y parece que no me hubieras puesto atención. por favor!. 19 . extraños y contrahechos. Digamos que pertenecía a la directiva de una agrupación de tipos pequeños.Y hablando del Rey de Roma. . ¡Qué niño ni qué nada!. .. ¿cómo se ocurre decir eso de mí?. Se trata de Filemón. huevona. Según parece no nos vieron. .. ¡ ojalá yo tuviera un tipo como ése!. La Silvia hace parar un taxi. Arinda. El enano parece que tiene un brazo enyesado. sorprendida. andar con alguien así. ¿Con cuál explicación salir a esa hora sin entrar en detalles?. Enseguida. . Silvia y su diminuto amante no se habían visto ni tenían fijada una cita. Se trata solamente de una broma. ¿Ves tú lo mismo que yo?. alterada. nuestra amiga recibió una llamada telefónica. Conoce tu fama de copuchenta. ¡Qué increíble!. Cálmate. ¡Cuenta. . dijo Eva. -o- “Fue en agosto. ¿Qué te parece?. ¿Quieres saber más?. no. reaccionó Eva. terminando la frase lanzando una bocanada de humo. se jactó Arinda. . Ese día. Lo veo y no puedo creerlo.. Había caído en la cuenta que su marido se encontraba en casa.. Con calma. Alguien que no la conozca podría despreciarla por lo que hace. Era una voz de hombre. en cabestrillo.. . ¡Chica!. Su desesperación aumentó. Le avisaba que el enano estaba preso en la Decimocuarta Comisaría de Carabineros. agregó: . . qué sé yo. Eres la misma de siempre. ¿ Alcanzas a verlos?. por favor. ¿ A los dos?. Era miembro de un club. Se fueron. ¡Oye!. La Silvia se habría puesto un poco nerviosa. ¿Eres o no eres mi amiga?. Te recomiendo que mires hacia el paradero de taxis. ¡ Me ofendes!. Se pueden saber muchas cosas de la Silvia pero. ¡ valen oro! -. -. que casi termina. ¡ Cuenta!. ¡ Es tan chico!.

Filemón le relató lo sucedido. Había una luz escasa y amarillenta. El comisario se encontraba en una reunión y tenía para rato. Los dejaron solos.Todos tenemos derecho a que. Silvia le dijo que no siempre se puede hacerlos cumplir tan estrictamente. El cabo señaló que era imposible. también seca. llenos de tierra o barro seco. Silvia se puso furiosa pero logró controlarse. la puerta de cuyo despacho estaba allí mismo. Se escudó en no faltar a sus responsabilidades. Con los mejores modales pidió entrevistarse con el jefe de la unidad. se nos pase la mano con algunos traguitos”. reglamentos. Mientras los ojos de Silvia se iban llenando de lágrimas. Ella le rogó. rasgada y con manchas de sangre. Su aspecto lastimoso la conmovió por completo. el cabo accedió a mostrar al preso. impulsado por una fuerza desconocida.a espaldas de ella . un no sé qué. “. Silvia quería ayudarlo. Llegó hasta la esquina de su cuadra.dijo el cabo - pues estaba coordinando una operación especial. . Destacaba la cara hinchada con grandes hematomas. El oficial comenzó a explicar las obligaciones de los funcionarios públicos.. son meros instrumentos de la . El impacto lo lanzó dando botes. su esposo estaba malherido. El policía recordó que el señor había sido bastante grosero con la autoridad. El cabo de guardia le indicó que no estaba facultado para facilitar entrevistas de los detenidos con terceros. De lo contrario. Expresó su petición al cabo de guardia y éste la hizo pasar a la oficina del capitán Urzúa. Cuando la policía se presentó en el lugar del accidente detuvo a Filemón por hallarse en estado de ebriedad en la vía pública. Iba a empezar a provocar un escándalo cuando. Cruzó los brazos delante de la cara y recibió el golpe en los brazos. Fue amable con la visitante. Ella le pidió comprensión. Había que llevarlo con urgencia a un centro de atención médica. la vida sería como una cárcel. Los pantalones. de pronto. un automovilista no alcanzó a verlo y lo arrolló. Debía tener los codos fracturados. Filemón estaba impresentable. La hicieron pasar a una salita estrecha y no muy limpia. El enano. El accidente pudo haber sido peor. a veces. Vestía en mangas de camisa. Había sido él quien .” “Trajeron al detenido. Tampoco . ordenanzas. Allí la aguardaba un taxi que había solicitado telefónicamente. protegerlo. El oficial la devoró con la mirada.. 20 Fingió irse a dormir.” “El policía hizo ver que el detenido había infringido la ley y era el causante del atropello. un internado. Los brazos los tenía inflamados y amoratados. La pobre Silvia quedó espantada. el sub comisario. igual que una pelota.había autorizado a que viera a su amante. No podía abrazarla. abrió la ventana y se escapó de la casa. al término de la cena. Silvia deseaba sacarlo de allí de inmediato. frente al escritorio del cabo y a espaldas de Silvia. Deben respetarse. Le dolían horriblemente. con olor a moho y cera de pisos barata. Una vez sola en su dormitorio. Al cruzar una calle. Sin hacer ruido. Esto no hizo más que aumentar la irritación de ella. apagó las luces. con muertos incluidos. Solicitó hablar con el sub comisario. El policía señaló que hay leyes. estrecharlo. Ellos. Arribó al cuartel policial y solicitó ver al preso. Silvia exigió que se lo liberara de inmediato para llevarlo a un hospital. había salido del club con algunos tragos de más. Atinó a protegerse la cabeza.

“ . deberían usar su buen criterio. dejó su cartera en una silla vieja y maltratada. su sacrificio. El capitán reconoció que hacen todo lo que pueden pero que son esclavos de su deber. Se sacó los zapatos y el calzón. ¿Qué pide?. ¿ qué puede hacer él?. a un par de centímetros. Son incomprendidos por tanta gente.No.Yo . El sub comisario suspira. Sin perder la falsa sonrisa. El hombre preguntó. entre los cuales ella se cuenta. Silvia le argumentó que estaba bien. Silvia sabía que no disponía de alternativas.dijo Silvia . justo frente a ella.seré la dispuesta a premiarlo.¿No será demasiado?”. Los puso en el mismo lugar. Alzando lentamente la falda negra se iban descubriendo sus medias y bragas oscuras. El tipo se puso serio y gruñó que sería eso o nada. quién sería capaz de dar ese premio por su riesgo. mirando su cuerpo como carnívoro. que respetan su labor y admiran su sacrificio. 21 autoridad para que se respete el orden. ¿Dinero?”.” -o- . es otra cosa. se sentó encima y luego se tendió de espaldas con sus arquitectónicas piernas abiertas. La tipa le dice que si hace esa buena acción alguien se encargará de recompensarlo. Apoyó el trasero y las manos en el borde del escritorio. Hasta podría ser dado de baja. Silvia le replicó que hay muchos otros. Si deja en libertad al señor corre el riesgo de ser castigado severamente. usted sabe”. la atrajo hacia él y le dijo en voz baja: “ . Ojalá todos fueran como ella pero. El lobo se acercó. Silvia le sonrió fingidamente y preguntó: “ . Aunque los policías son humanos.

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