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2a. edicion William James LAS VARIEDADES DE LA EXPERIENCIA RELIGIOSA ediciones peninsula historia/ciencia/sociedad 199 William James LAS VARIEDADES DE LA EXPERIENCIA RELIGIOSA ESTUDIO DE LA NATURALEZA HUMANA Versién castellana de J. F. Yvars Prélogo de José Luis L. Aranguren ediciones peninsula Titulo original inglés: The Varieties of Religious Experience. Primera edici6n: mayo de 1986. Segunda edici6n: junio de 1994. Prélogo La fecha, 1901-1902, de la que procede este muy importante y muy actualizable libro, la del Curso de William James en las Gifford Lectures, de Edimburgo, fue un punto de inflexién en la historia de la psicologia y, por ende, de la psicologia religiosa y de la consideracion de Ia religién por los hombres cultos. El capftulo I Jo muestra bien: ya se podfa empezar a luchar contra la idea, hasta entonces enteramente dominante entre los psicdlogos, de la “neurosis religiosa” y, en general, de que las religiones son mero survival de pasados primitivismos. Una cosa es que, de hecho, los domines religiosi haya sido, frecuentemente, neursticos, y otta, incidiendo en reduccionismo, concluir que la religién “no es mas que neurosis”. Como dice Xavier Zubiri en su libro péstumo El hombre y Dios, alo sumo, la persona neurética “seré creyente neuréticamente”. Pero en muchos casos, ni aun eso puede concederse, Desde el punto de vista de su constitucién nerviosa, William James piensa que George Fox, fundador del cuaquerismo, era un perfecto détraqué, en prueba de lo cual nos da una pagina de su Diario; y sin embargo, agrega, no puede dudarse de su profunda religiosidad. Y - contiméa arguyendo - lo que nos importa de santa Teresa es su teologia mistica, y no las manifestaciones patolégicas de su psiquismo, {Por qué este cambio de evaluacién, este gito producido en la psicologia de la época? El espiritualismo del fin-de-siglo, comenzado en Ia literatura, se extendié hasta la ciencia. Los personajes de Dostoievski (y, entre paréntesis, recuérdese también a Galdés y su evoluci6n hasta la espiritualidad de Misericordia), intensamente neursticos, eran, a la vez, intensamente lticidos y, cada cual a su modo, intensamente religiosos. Por eso mismo, William James pens6 que esos estados de borderline insanity, cuando se dan unidos a una alta calidad intelectual e intuicional, pueden proporcionar experiencias privilegiadas. Y ya dentro del marco de los estudios psicolégicos, habjan aparecido ya, y son abundantemente citadas aqui, las obras de Leuba, formulador del concepto de faith-state y - precursor, a su modo, de Wittgenstein en su terreno - afirmador de que lo importante de Dios no es su conocimiento, sino su “uso”; el libro de Strabruck sobre la conversién, y los ensayos de Myers, donde se convierte en cuestiGn central el subconscious self o “conciencia subliminal”, lo que James, siguiéndole, tiende a denominar, ambiguamente, “automatismos”. Y a este propésito, y como verd el lector, el nombre de Freud aparece ya citado. Desde el punto de vista del estudio de la fe, no siempre se valora suficientemente lo que, como apertura de espfritu, supuso el pragmatismo con su will 10 believe o “voluntad de creer”, al transferir - total o parcialmente - a la “funcionalidad”, a la “utilidad”, al “uso” y la “accién” el valor de verdad. Es, piensa James, la gran ejemplaridad de los santos: los “frutos” de su vida, en tanto que autores 0 acrecentadores de nuestro patrimonio de bondad, su cash-value, la conexi6n orgdnica de pensamiento y conducta. Mas el tema capital de William James en este libro es, a mi parecer, el de su concepto antipositivista, antimaterialista, antiobjetivista, de experiencia. Los elementos “egoisticos”, como él los llama, no pueden ser suprimidos porque el “mundo de nuestra experiencia” no es reductible a los objetos cientificos, que son solamente ideal pictures, represemtaciones abstractas, ajenas a nosotros mismos, en tanto que el inner state is our very experience it self. El objeto del presente libro es, puntualiza su autor, la “religin personal” (los feeling, acts and experiences of individual men in their solitude), con exclusi6n de Ja “institucional y eclesidstica”, es decir, de su cardcter comunitario, como si la religién personal no recibiera su concrecién de este su sentido comunitario - 0 de la carencia de sentido comunitario. Y, por esto tltimo, adelanténdose al giro religioso actual de lo que sus compatriotas, socidlogos de la religién, han lamado la “religién 2 invisible”. La religién personal es, piensa James, experiencia, susceptible, sf, de estudio cientifico, pero no de “teologia”. En esta linea se demanda, frente a ésta, una “ciencia de las religiones”, demanda atendida en las nuevas universidades, particularmente las de Oeste, con el relevo de las Divinity Schools pot los Departamentos de Estudios Religiosos. Homo religiosus, en sentido amplio, es todo el que toma en serio el mundo y la vida; por tanto, también, segdn James, el ateo que lo es con seriedad. La expresién religiosa es, dice el autor, “solamente” siempre. Y el ateo se diferencia del religioso en que carece del “sentimiento” de esa “experiencia”. Y, por ello, el punto de partida del estudio ha de ser el de la realidad de lo unseen. (‘Se da por supuesto aqui, como siempre segdin Zubiri, que “saber es ver”). A continuacién, rindiendo tributo a esa época de 1a que, lo deciamos al principio, se viene, el autor estudia sucesivamente la religién del “alma sana” - las religiosidades, entonces “modernas”, de la Mind-cure, el New Thought y su versiGn cristiana 0 Christian Science -, la religi6n o experiencia religiosa del “Alma enferma”, y la de la personalidad dividida, las “dos almas” de san Agustin. Considera después, desde el punto de vista psicoldgico, el fenémeno de la conversién, la santidad de su tipologia y su evaluacién y, en fin, el misticismo. El libro se cierra con unas reflexiones filos6ficas, en las que aparecen las dudas del autor en cuanto a la inmortalidad personal y la manifestaci6n de su inclinacién por la hipétesis pluralista o, dicho lanamente, por el politefsmo de lo que lamamos “Dios”. En suma y como al comienzo insinué, esta obra, muy importante histéricamente, es susceptible de una lectura que la actualice, sobre todo, pienso, si quien la lleva a cabo la simulténea - como yo mismo he hecho, al releerla para este prlogo - con la del libro de Xavier Zubiri, El hombre y Dios. JOSE LUIS L. ARANGUREN Abril de 1985 NOTA SOBRE LA EDICION The Varieties of Religious Experience apareci6 por vez primera en forma de libro en junio de 1902. Su favorable acogida inicial obligé a su autor a la revisién detallada del texto para una nueva versién de agosto de ese mismo aifo, y continuarfa su ritmo ascendente tras la muerte de William James en 1910. Quedé asf, pues, la edicién de agosto de 1902 - Longmans, Green and Co., New York - como definitiva en las obras completas del autor. Y a ella se ajusta, en consecuencia, nuestra versién castellana. Debo dejar constancia aqui, ademds, de mi agradecimiento a Maria José Heréndez, Francisco Puertes y José Garefa Roca, de la Facultad de Filosoffa de la Universidad de Valencia, por su desinteresada y decisiva colaboraci6n en la preparacién del texto. Si se alcanza un nivel aceptable de legibilidad, y en eso confio, a esta colaboracién seré debido en gran medida. Por suerte, hemos podido contar con la rigurosa versién catalana de Jordi Bachs, auténtico comentario in extenso del presente libro de James. A su erudicién cefimos nuestra terminologia y, en lo posible, cuantas opciones conceptuales consideramos de arriesgada precisién. sin embargo, si traducir ha de ser (raicionar, a buen seguro no han de faltar motivos de discrepancia en la versin de un texto de la densidad y complejidad que el simple apellido James sugiere a cualquier mediano lector. No es casual la escasa fortuna en el mundo de expresién espaiiola de la obra entera del gran fil6sofo del pragmatismo. Por diltimo, cuantas imprecisiones pueda detectar el lector, ahora sf, son responsabilidad exclusiva mia. J.F. YVARS