Está en la página 1de 1
6 marzo En ti el huérfano alcanzará misericordia.     Oseas 14:3 Ésta es una

6 marzo

En

ti

el

huérfano

alcanzará

misericordia.

 
 

Oseas 14:3

Ésta es una de las razones para que abando- nemos toda otra confianza, y confiemos únicamente en el Se- ñor. Cuando un niño se ve privado de su natural protector, in- terviene Dios y se constituye en guardián suyo. Y cuando el hombre ha perdido todo aquello que le servía de apoyo en este mundo, puede echarse en los brazos del Dios vivo y hallar en Él todo cuanto necesita. Los huérfanos encuentran el amor pater- nal de Dios que los toma bajo su cuidado. El autor de estas pági- nas sabe por experiencia lo que significa depender del brazo des- nudo de Dios, y puede dar testimonio de que ninguna otra con- fianza está tan plenamente confirmada por los hechos, ni tiene tanta seguridad de ser recompensada en sus resultados, como aquélla que se cifra en el Dios invisible y siempre vivo.

Hijos hay que, aun teniendo padres, no se hallan en mejor situación; los huérfanos que tienen a Dios por padre son ricos. Mejor y más excelente cosa es tener a Dios y carecer de amigos, que contar con todos los protectores del mundo y no tener a Dios. Penoso es verse desamparado de nues- tros semejantes, mas entretanto que Dios está con nosotros como un manantial de misericordia, no somos huérfanos. Hijos huérfanos, apropiaos hoy estas palabras, y que todos aquellos que se ven privados de apoyo, hagan lo mismo. ¡Señor, halle yo misericordia cerca de Ti! ¡Cuanto más necesitado y desampara- do esté, con mayor confianza llamaré a las puertas de tu aman- te corazón!