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Competencias Comunicativas

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COMPETENCIAS COMUNICATIVAS

Lenguaje y cultura. El proceso de aprendizaje ocurre básicamente en interacción con otros seres humanos; de esta manera los símbolos que le sirven para aprender a dirigir su comportamiento y actuar coherentemente con el mundo son, en gran parte, transmitidos por otros. El grupo en el que un niño se desarrolla no podría incorporarlo a una forma de

comportamiento coherente si no tuviera un universo simbólico de contenidos básicamente estables. A este universo simbólico los antropólogos le han dado el nombre de cultura. Donde hay una cultura hay un lenguaje que consiste en un conjunto estructurado de palabras y nexos gramaticales, además de acuerdos fundamentales como son los gestos, los movimientos, el uso de instrumentos y objetos, las costumbres permitidas o prohibidas, etc. Las culturas son modificables y renovables. El lenguaje, como parte de una cultura, es un sistema de signos que también están en constante cambio, ya que el lenguaje es un fenómeno colectivo que implica un proceso de comunicación en el que un grupo vuelve a ponerse de acuerdo sobre su universo simbólico. Dentro de la cultura en que nos desenvolvemos aprendemos distintas formas para comunicarnos que son modificables y renovables, dándose de esta manera un juego dialectico entre las precepciones individuales y los acuerdos establecidos en la cultura. Es por ello, en parte, ajustamos nuestra forma de comunicarnos a la situación en que estamos. Debido a que las formas y usos de la lengua son socialmente aprendidos, una persona puede no entender a otra que hable su mismo idioma, si sus supuestos sobre temas apropiados y las funciones del habla son diferentes, como puede suceder en la escuela, entre un maestro y un alumno de diferentes medios sociales o con diferente formación. El lenguaje es un factor crucial en la educación. Benjamin Lee Whorfdice, el lenguaje constituye un marco de referencia general que moldea el pensamiento de los que lo usan. El hombre tiene la capacidad de expresarse a través de objetos y signos que quedan a la disposición de otros a pesar de que quien los expreso no este ya presente. Una forma muy

importante de expresión es la producción humana de signos. El signo de distingue por su intención explicita de servir como indicador de un significado. Los signos pueden estar a disposición de otros. Los signos están agrupados en una serie de sistemas, como pueden ser el sistema de signos gesticulatorios, de artefactos materiales y de signos vocales, entre otros. Según Peter L. Berger, el lenguaje es el más importante de los sistemas de signos dentro de la sociedad. El lenguaje es esencial para entender la realidad de la vida diaria. El lenguaje tiene su

referencia primaria en la vida diaria, esta basado en las experiencias conscientes. El lenguaje tiene la cualidad de la objetivación. Pero también tiene un efecto coercitivo en la persona que lo utiliza, en el sentido que fuerza al que lo utiliza a seguir ciertos patrones. Hay una relación entre los aspectos generales de la gramática y las características de la cultura, el lenguaje resulta un elemento importante para la comprensión de una cultura. El lenguaje es la evidencia principal para la existencia y el carácter de un pensamiento. A fin de explicar esto más ampliamente, desglosaremos los elementos que integran un lenguaje y trataremos de relacionarlos con la cultura de la cual es manifestación. Vocabulario El vocabulario de una lengua refleja la cultura a la que pertenece Percepción La percepción es lo que se presenta y causa impacto en los sentidos, pero hay evidencias para decir que no solo se limita a esto, sino que la disposición mental influye. Inflexiones El locutor es forzado a observar más ciertos aspectos de su medio ambiente, casi en una forma natural. Sintaxis Estructura de las oraciones, el pensamiento y las necesidades sociales determinan predominantemente la estructura de las oraciones. El lenguaje hablado y el lenguaje escrito: dos formas de transmisión cultural. El lenguaje escrito, permitió un mayor desarrollo de la organización social e implico cambios importantes en la transmisión de la cultura.

El tema del pensamiento lógico frente al ilógico, el de las altas culturas opuesto a las primitivas, ofrece uno de los debates que actualmente ocupan la mente de muchos sociólogos y antropólogos. Este tan controvertido tema, es especialmente importante en el campo de la educación, debido, por un lado, a que el sistema educativo formal, en el nivel básico, tiene como uno de sus objetivos principales que los alumnos aprendan a leer y a escribir, y es condición necesaria para el ascenso en el recorrido escolar. Culturas orales y culturas escritas En una cultura oral, gran parte de los elementos que lo conforman son transmitidos a través de palabras, Esta transmisión puede ser visualizada como una larga cadena entrelazada de conversaciones entre los miembros de un grupo. Así las creencias, los valores, las formas de conocimientos son comunicadas entre los individuos mediante contactos cara a cara que básicamente se guardan en la memoria. La relación símbolo-referencia es experimentada más directamente en una cultura oral que en una cultura escrita. Según Maurice Halbwachs, los aspectos que el individuo recuerda tienden a ser aquellos que cobran importancia en sus relaciones sociales. La existencia del alfabeto marca una etapa importante en la transmisión de una cultura. La escritura introduce cambios en la transmisión de otros aspectos del repertorio cultural, pero la medida de estos cambios varia de acuerdo con la naturaleza y distribución social del sistema escrito, o sea que estos cambios son influidos por la eficacia intrínseca del sistema escrito, como medio de comunicación, y también dependerán de la medida en que el sistema haya sido difundido y aceptado por la sociedad. Las sociedades en donde se ha desarrollado un sistema de comunicación escrito, por lo contrario, no pueden descartar, absorber o transmutar el pasado de la misma manera. En su lugar, los miembros de estas sociedades cuentan con testimonios sobre versiones y creencias del pasado, lo cual permite la investigación, histórica, además de facilitar la reflexión y fomentar la crítica, no tan solo del pasado legendario, sino también de ideas heredadas sobre el universo.

Actualmente la alfabetización esta justificada no solo como un medio para el desarrollo del individuo y la sociedad, sino también como un medio de transformación de la mente (UNESCO, 1965). La educación a través de la disciplina del pensamiento, fortalece la mente en general. El lenguaje y la educación El proceso de enseñanza aprendizaje se apoya en gran medida en el lenguaje hablado y escrito. Ningún factor, por si solo, es determinante del éxito o fracaso escolar. El lenguaje es un factor importante, pero esta relacionado con otros; es importante en la educación porque socialmente lo es como medio de comunicación. Desde este punto de vista seria mejor hablar de barreras sociolingüísticas que de fracaso lingüístico. Al hablar de barreras sociolingüísticas referimos al uso del lenguaje en diferentes contextos sociales. Actitudes frente al lenguaje Es un hecho social que la opinión que se tiene de una persona esta influida muchas veces por la manera en que se utiliza el lenguaje. Muchas veces el maestro se forja juicios sobre la capacidad intelectual de los alumnos con base en valoraciones culturales o prejuicios de grupos en referencia. En nuestra sociedad, las escuelas han sido muy sensibles al significado social de la variedad de lenguas.

Referentes para la noción de la competencia Para llegar a comprender la definición que tienen hoy en día la competencia, es necesario primero hacer una revisión de sus referentes básicos, es decir, de las concepciones que se ha tenido de ella a través del tiempo. Pues es a partir de estos referentes que se ha llegado a la concepción que se tiene ahora. Se han distinguido, a grandes rasgos, dos tipos de referentes, el primero a partir de las ciencias sociales y el segundo, en las ciencias económicas. El campo básico, dentro de las ciencias sociales, que da origen a la noción de competencia en el siglo XX es la lingüística. El autor e investigador Noam Chomsky abre paso a la discusión, al definir a la competencia como un conocimiento que el individuo adquiere de forma tácita, (es

decir que la persona no tiene que hacer nada para adquirirlo. No es necesario, por lo menos para la mayoría de las personas, ir a la escuela para aprender a hablar; mas bien, es algo que ocurre sin que siquiera se de cuenta). La competencia se manifiesta cuando la persona utiliza su conocimiento para hablar y crear nuevas oraciones; es decir, cuando pone en práctica lo que sabe. Dell Hymes, por otro lado, amplía este concepto al sostener que la competencia lingüística implica, no solo la creación y utilización del lenguaje, sino que este “habla” sea efectiva para la comunicación y transmisión de algún mensaje (¡No se trata de que el individuo pueda hablar y armar oraciones, sino que se pueda dar a entender!). La competencia reside en la habilidad que se tiene para participar en la sociedad, y no solo para hablar. Otro campo dentro de las ciencias sociales, a partir del cual se plantea una noción de competencia, es la psicología. Piaget sostiene que todo ser humano tiene cierta estructura mental, a partir de la cual puede conocer; es decir, que el individuo posee un núcleo innato básico, sobre el cual, a partir del aprendizaje, él va estructurando y organizando los conocimientos que adquiera. Piaget entonces, habla de las competencias cognitivas, como esa habilidad universal y genética que tiene el individuo de integrar nuevos conocimientos a sus estructuras cognitivas. En el campo de la antropología, Claude Lévi-Strauss define a la competencia cultural como aquella estructura inconsciente que tiene todo individuo, a partir de la cual no solo define y da razón de ser a su sociedad, sino que le da las herramientas necesarias para participar en ella Las similitudes en las posiciones de Chomsky, Dell Hymes, Piaget y Lévi-Strauss se encuentran en los supuestos de una base biológica y facilidad innata para la manifestación de competencias. De estos puntos de vista se infiere que todos los sujetos son capaces de adquirir competencias ya que poseen una estructura cognitiva similar, pueden ser activos y hacer uso de su creatividad y se pueden adaptar a situaciones nuevas a partir de los conocimientos y experiencias que ya poseen. Queda claro también, que estas teorías plantean, además de una habilidad innata, la necesidad de la actuación en la utilización de las competencias (La competencia lingüística implica la comunicación con otros, la competencia cognitiva implica el aprendizaje y la competencia cultural implica la inserción y acción dentro de una cultura y sociedad). El autor, Basil Bernstein,

remarca esta importancia al señalar que el significado que tengan las competencias para el individuo dependerá del contexto en el cual actúa, ya que este puede ser adecuado o inadecuado. Ahora, en cuanto al referente económico de las competencias, se parte de la idea de que la educación se encuentra claramente vinculada con los procesos productivos de la economía nacional e internacional. Es a través de esta educación y de la formación de capital humano que se va a mejorar la calidad de vida y el desarrollo económico. La educación es la encargada de formar el capital humano, es decir, a personas competentes y capaces de ser económicamente productivas. La competencia es entonces esta capacidad de utilizar los conocimientos para contestar a las exigencias del campo laboral. La educación, y por ende la adquisición de competencias, es entonces, una opción de cada individuo (en medida que el individuo busque la educación, va a adquirir competencias valoradas por el mercado) y una inversión (los gastos en educación y formación tienen la finalidad de que, al volver al individuo un sujeto competente, se llegará a mayor producción). Los que no invierten en su propio capital intelectual lo hacen a su propio riesgo pues no se ha de esperar que puedan mantener su trabajo con un solo conjunto de habilidades en esta sociedad y mercado de constantes cambios. Aun dentro de un trabajo particular, las responsabilidades y retos que presentan hoy en día, pueden cambiar drásticamente en muy poco tiempo. En esta era de información y competencia global, el hombre debe buscar desarrollar muchas competencias que contesten a los cambiantes retos que puede enfrentar. La clave para el éxito es la educación continua y el desarrollo del pensamiento y la imaginación. La inversión más productiva es tener las competencias que necesitan los empleadores, y no quedarse solamente con eso, sino que siempre estar en búsqueda de más conocimientos y competencias. La competencia entonces, desde este referente, es la capacidad de ser económicamente productivo y contestar a las demandas de la sociedad y el campo laboral.

Desarrollo de las competencias para ingresar al campo laboral “La educación se considera un transmisor de significados y relaciones que son extrínsecos a ella” (Bernstein, 1988). Es por eso que se función es la de difundir modelos, caracteres,

disposiciones y competencias que se extraen de una cultura, y se transmiten a través del discurso instruccional pedagógico. El discurso instruccional es aquél que crea competencias o habilidades especializadas y relaciones entre ellas; es por eso que se dice que las competencias se generan a través del diálogo y la interacción que llevan a cabo los individuos a partir del discurso pedagógico. Siendo así, depende de la visión de educación, que las competencias se desarrollen de manera que le resulten útiles al individuo que próximamente se integrará al campo laboral. Por estas razones las prácticas de formación han cambiado, y pretenden ajustarse al funcionamiento del sistema productivo y sus demandas laborales, lo cual se resume en competencias adquiridas y perfiles de ingreso al campo profesional. ¿Pero cómo y dónde se adquieren estas competencias? Una competencia que se considere verdaderamente integrada en el sujeto, se compone de tres partes: a) Competencia semántica.- saber qué; saber sobre el mundo y sus procesos. b) Competencia modal.- saber hacer; saber cómo funcionan esos procesos. c) Competencia potestativa.- poder hacer; saber incidir efectivamente en ellos. En el proceso formativo es muy común la existencia de una brecha entre el saber y el conocer. El saber habla de repetir y exponer sobre un objeto, su función, sus partes; se justifica en razones suficientemente objetivas. En cambio el hablar de conocer, se refiere a la comprensión de su estructura de manera total; conocer no es un conjunto de saberes, sino la fuente de todos ellos. Es en este sentido como se entiende a la educación, cómo la encargada de articular estos dos elementos para formar personas sociales, es decir, individuos competentes y capaces de crecer, y hacer crecer. Es una inversión, la cual debe preparar al individuo para ser productivo y tener éxito en su sociedad, lo cual a u vez lo llenará de beneficios personales. En esta era de información y competencia global, educación y sociedad, deben buscar conjuntamente, el desarrollo de competencias para dar respuesta a los cambiantes retos que el individuo enfrente. La mejor opción para ello, será entonces la adquisición de conocimientos (teórico-prácticos) y habilidades, es decir, de competencias.

Tipos de competencias comunicativas Revisar presentación de PowerPoint

Clasificación de las competencias Existen diferentes formas de clasificación de las competencias de acuerdo a los categorías a las que cada una quiera enfocarse. La primera clasificación se divide en: competencias diferenciales, competencias de umbral y competencias clave de una organización. Las primeras se refieren a aquellas características que posibilitan que una persona se desempeñe de forma superior a otras, en las mismas circunstancias de preparación y en condiciones idénticas (proporcionan ventajas competitivas). Y las segundas son aquellas que permiten un desempeño normal o adecuado en una tarea; las competencias clave por su parte son un conjunto de características que hacen que una empresa sea inimitable, las ayuda a perfilarse con ventajas competitivas dentro del mercado. Las competencias también pueden clasificarse en laborales, que son propias de obreros calificados, se forman mediante estudios técnicos de educación para el trabajo y se aplican en labores muy específicas; y las profesionales, que son exclusivas de profesionales que han realizado estudios de educación superior (tecnológica o profesional) y se caracterizan por su alta flexibilidad y amplitud, así como por su capacidad de abordar imprevistos y el afrontamiento de problemas de alto nivel de complejidad. Otra clasificación basada en el establecimiento de cuatro clases generales la podemos encontrar de la siguiente manera: Competencias técnicas: hacen referencia a los conocimientos y destrezas requeridos para abordar tareas profesionales en un amplio entorno laboral. Competencias metodológicas: indican la capacidad de análisis y resolución de problemas. Competencias participativas: indican una capacidad de saber colaborar en el trabajo y en poder trabajar con otros. Competencias personales: se refieren a la participación activa en el trabajo, toma de decisiones y aceptación de responsabilidades. Sin embargo la clasificación más extensa y reconocida consiste en dividir las competencias en competencias básicas, competencias genéricas y competencias específicas.

Cuando se habla de competencias básicas se refiere a las competencias fundamentales para vivir en sociedad y desenvolverse en cualquier ámbito laboral Estas se caracterizan por: a) b) c) Constituyen la base sobre la cual se forman otro tipi de competencias. Se forman en la educación básica y media. Constituyen un eje central en el procesamiento de la información de cualquier tipo.

Las competencias básicas están subclasificadas en: Competencia comunicativa: consiste en verificar que el individuo sea capaz de comunicar los mensajes acorde con los requerimientos de una determinada situación. Competencias matemáticas: indica que el individuo sea capaz de resolver los problemas que se le presentan con base al lenguaje y procedimiento matemático. Competencia de autogestión de proyecto ético de vida: hace referencia a la capacidad de autogestionar el proyecto ético de vida acorde con las necesidades vitales, personales, las propias competencias y las oportunidades y limitaciones que tiene como persona. Manejo de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación: se refiere a las capacidades que desarrolla un individuo para manejar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación con base a los requerimientos de la situación en la que se encuentra inmerso. Afrontamiento del cambio: habla de la capacidad de manejar los procesos de cambio en los diferentes escenarios de la vida acorde con estrategias del plan de vida o de una determinada organización. Liderazgo: permite liderar actividades y proyectos en beneficio personal y de las demás personas, con base en las posibilidades del contexto.

Al hablar de competencias genéricas se engloban todas aquellas competencias comunes a varias ocupaciones o profesiones, ya que se caracterizan por: Aumentar la empleabilidad, permitiendo cambiar fácilmente de un trabajo a otro. Favorecer la gestión, consecución y conservación del empleo Permiten la adaptación a diferentes entornos laborales No se encuentran ligadas a una ocupación en particular. Se adquiere mediante procesos sistemáticos de enseñanza aprendizaje Su adquisición y desempeño puede evaluarse de manera rigurosa

Las competencias genéricas entonces comprenden: Competencia de emprendimiento: las cuales permiten iniciar nuevos proyectos productivos o de mejoramiento de las condiciones de trabajo, con base en los requerimientos organizacionales y las demandas externas. Competencia de gestión de recursos: gestionar recursos de diversos tipos con base en los requerimientos de producción. Competencia de trabajo en equipo: planificar el trabajo en equipo teniendo como referencia los objetivos estratégicos de la organización. Competencia de gestión de información: procesar la información relacionada con un determinado proceso laboral, teniendo como referencia el puesto de trabajo, el nivel de responsabilidad y los requerimientos de la organización. Competencia de comprensión sistémica: establecer la interrelación y complementariedad de los diferentes procesos y subprocesos laborales, teniendo en cuenta la estructura y funcionamiento de la organización. Competencia de resolución de problemas: resolver los problemas planteados por una determinada situación, con base en el logro de los objetivos estratégicos de la organización. Competencias de planificación del trabajo: administrar el proceso de trabajo laboral teniendo como referencia las necesidades vitales personales y los requerimientos del puesto de trabajo; así como la estrategia organizacional de producción. Y por último se encuentran las competencias específicas, las cuales son propias de una determinada ocupación o profesión, debido a que tienen un alto grado de especialización, así como procesos educativos específicos; generalmente son llevadas a cabo en programas técnicos, de formación del trabajo y educación superior. Algunos ejemplos de ellos serian la gestión de recursos, la administración de presupuestos, la organización de perfiles, el marketing, la gestión de talento humano, el liderazgo de proyectos, entre otras.

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