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occipital

Y que no se juzgue luego que no lo intent. Porque mis lgrimas sopesaron tu indulto, y la rebelda se instal en mi occipucio, constatando que nada ya de m te movilizaba.

Abrir las cortinas y mirar al futuro, fue mi nico recurso para no morir. T dormas, despreocupado y tcito. Yo, me despeda de tu almohada taciturna.

(G.B.I.-03/03/2012)