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Del Comunismo de Platon (1)

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DEL COMUNISMO DE PLATON, MAX Y ENGELS A LA TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN DEL SACERDOTE PERUANO GUSTAVO GUTIERREZ Y EL SOCIALISMO DEL SIGLO

21.

El comunismo de Platón

Una de las primeras descripciones del comunismo se encuentra en un diálogo de La República de Platón. Lo que se llamó el comunismo platónico supone si no la supresión por lo menos la limitación drástica de la familia con la educación colectiva de los niños, así como la sumisión de toda propiedad privada a la propiedad de la ciudad. El error de Platón, según Aristóteles, es querer unificar al exceso la ciudad, suprimiendo todo lo que separa a los individuos para acabar en una unión de fusión, como el que desean los amantes en el discurso de Aristófanes. Esto sería desconocer que la amistad se funda sobre una irreductible alteridad. Platón piensa teóricamente el comunismo esencialmente para la clase dirigente, esto sería con el fin de terminar con la corrupción que era acostumbrada en todo gobierno. Ya en la época de Platón 300 años AC los griegos tenían problemas de corrupción en el estado. Son unas cucarachas.

EL COMUNISMO DE MARX Y ENGELS
En los 1800s aparecen el alemán Karl Heinrich Marx, conocido también en español como Carlos Marx (Tréveris, Reino de Prusia, 5 de mayo de1818 – Londres, Reino Unido, 14 de marzo de 1883), quien fue un intelectual y militante comunista alemán de origen judío.y el Prusiano Engels con sus teorías relacionadas con el bien común o comunismo:

La historia del comunismo está sumamente unida al pensamiento ideológico de Karl Marx que el filósofo alemán Karl Marx delineó en el siglo XIX. Este vio al comunismo como el estado original, el estado de cazador-recolector del cual el género humano surgió. Para Marx, sólo después de que la humanidad era capaz de producir en exceso, la propiedad privada se desarrolla de forma masiva y permanente. Sin embargo en Occidente, el comunismo era una idea de una sociedad basada en la propiedad común, idea que se remonta incluso desde la Antigüedad clásica. Su forma moderna como un movimiento político de masas surgió en Europa con el movimiento de los trabajadores durante la Revolución industrial en el siglo XIX. En el siglo XIX, el ascenso del comunismo como una idea política fue expresada por Karl Marx, que desarrolló el Marxismo, y Friedrich Engels, que desarrolló la concepción moderna de comunismo como el resultado de una revolucionaria lucha de clases entre el proletariado y la burguesía. La primera vez en donde un Partido Comunista logró el poder fue en la Revolución rusa de 1917. Después de la revolución, el marxismo-leninismo surgió como la bandera principal del comunismo en la política mundial. Posteriormente surgió una nueva forma de marxismo-leninismo en China, conocida como Maoísmo que acentúa el papel de la clase campesina como los agentes de revolución.

Ha pasado el tiempo y el comunismo en Rusia fracasó y en la China se ha transformado.

EL COMUNISMO Y LA IGLESIA CON LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION DEL CURA PERUANO GUSTAVO GUTIERREZ.
En los Sesentas en Latinoamérica con el comunismo romántico del Ché Guevara aparece el cura peruano Gustavo Gutierrescon la Teología de la liberación:

GUSTAVO GUTIÉRREZ MERINO

El padre de la teología de la liberación Gustavo Gutiérrez Merino (Lima, Perú, 1928) es fundador y director del Instituto Bartolomé de las Casas, en Lima, pero, sobre todo, es conocido porque fue la primera persona que sintetizó y recogió las ideas de la Teología de la Liberación, acuñando y definiendo el término en una conferencia pronunciada en 1969 y en un libro publicado dos años más tarde. Hombre de sólida formación humanística, teológica y pastoral (ha estudiado Medicina, Letras, Filosofía, Psicología y Teología), actualmente regenta una parroquia en la populosa barriada limeña de Rimac, después de haber estudiado en Lyon, Lovaina, Roma y París y haber sido profesor de Teología de la Universidad Católica de Lima. Iniciador de la Teología de la liberación Es el iniciador de la renovadora corriente espiritual conocida como teología de la liberación, que propugna una atención especial al mundo de los desfavorecidos, entendiendo que la liberación preconizada por el mensaje cristiano no es aplicable únicamente a la faceta espiritual del ser humano, sino también a sus condiciones sociales y materiales. Con ello, esta propuesta de la teología de la liberación no se reduce a un planteamiento teórico, sino que constituye una práctica que, de modo especial en los países menos desarrollados, ha estimulado una dignificación de las condiciones de vida de millones de seres humanos. Pasa por ser uno de los autores más espirituales de la Teología de la Liberación, habiendo conseguido mantenerse al margen de los radicalismos en que se han visto envueltos otros teólogos. Basa sus ideas en sólidas bases bíblicas, formulando que la liberación traída por Cristo no es puramente espiritual sino que implica también la liberación de las injusticias terrenales, concluyendo que dicha liberación pasa por una profunda reforma de las actuales estructuras políticas de América Latina, continente donde se centra la Teología de la Liberación. Fray Bartolomé de las Casas y los dominicos Es autor de más de una decena de libros entre los que se cuentan Teología de la Liberación. Perspectivas, La verdad os hará libres o En busca de los pobres de Jesucristo, entre otros. En 2001 ingresó en la orden de los dominicos, llevado por la admiración que siempre profesó a Fray Bartolomé de las Casas, que se distinguió por su defensa de los indígenas durante la dominación española de América Latina y que fue obispo de San Cristobal de las Casas, en el ahora estado méxicano de Chiapas. En 2003 es galardonado, junto a Ryszard Kapuscinski, con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Esta teología de la liberación fue abrazada mas radicalmente por el sacerdote argentino

SACERDOTE ARGENTINO CARLOS MUGICA PARTIDARIO DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.
Carlos Mugica (1930-1974), cuyo nombre completo era Carlos Francisco Sergio Mugica Echagüe, fue un sacerdote argentino vinculado al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo y a las luchas populares de la Argentina de las décadas de 1960 y 1970. La mayor parte de su labor comunitaria tomó lugar en la Villa 31, que extraoficialmente lleva su nombre. Fue el fundador de la parroquia Cristo Obrero.

Además de su tarea pastoral en la entonces llamada Villa del Puerto que entonces ocupaba los terrenos linderos al ferrocarril que rodeaban el edificio de depósito del Correo, en la década del 60 Mugica era asesor espiritual de la Juventud Estudiantil Católica del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Juventud Universitaria Católica de la Facultad de Medicina. En 1964 la JEC del Buenos Aires tomó fuerza con el ingreso de Carlos Gustavo Ramus, que llegó a ser su Presidente, incorporando a Mario Eduardo Firmenich entre otros. Años más tarde, bajo la dirección de Fernando Abal Medina, éstos fundarían la célula primigenia de la organización armada Montoneros. A su vez integraron a compañeros de lo que luego sería la promoción 1967, como el "Tala" Ventura y Miguel Talento, que ya en la Universidad conducirían la Juventud Universitaria Peronista, rama universitaria de la Tendencia Revolucionaria de la Juventud Peronista, y la conducción de Montoneros. Debido a su "opción por los pobres" concretada en una activa militancia social y por su independencia política recibió críticas de todos los sectores y varias amenazas de muerte y diversos ataques e intentos de matarlo. El 11 de mayo de 1974 fue emboscado y asesinado cuando se disponía a subir a su automóvil Renault 4 azul estacionado en la puerta de la iglesia de San Francisco Solano de la calle Zelada 4771 en el barrio porteño de Villa Luro donde acababa de celebrar misa.

SACERDOTE COLOMBIANO CAMILO TORRES RESTREPO PARTIDARIO DE LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION

Otras de las ideas bases para el inicio de la Teología de la Liberación surgen a partir de la vida del sacerdote guerrillero colombiano Camilo Torres Restrepo (1929-1966),

Fue miembro del movimiento guerrillero Ejército de Liberación Nacional de Colombia, muerto como resultado de su primer combate contra el Ejército regular. El ejemplo de Camilo Torres Restrepo fue tomado por otros sacerdotes y católicos del común, que posteriormente tratarían de continuar su obra no solo en Colombia, sino en toda América. El sacerdote asturiano Gaspar García Laviana, influenciado por el espíritu de la Teología de la Liberación tomó las armas en la Nicaragua de Somoza. Otra inspiración para la Teología de la Liberación latinoamericana fue la lucha por los derechos civiles que a su vez ganó derechos para los negros de Estados Unidos liderada por Martin Luther King (1929-1968). A su vez una Teología de la Liberación negra ha sido desarrollada por James H. Cone y otros. En Sudáfrica se desarrolló una vigorosa Teología de la liberación negra en la lucha contra el apartheid. En Asia la Teología minjung (coreano: de la masa popular), o la Teología Campesina en Filipinas (expuesta por Charles R. Avila), han sido expresiones relacionadas con la Teología de la Liberación latinoamericana. La Teología de la Liberación ha nacido en América Latina en un momento histórico determinado. Durante siglos América Latina no tuvo teología propia: importaba la teología que se fabricaba en Europa. Su teología era el reflejo de la europea. La dependencia de América Latina respecto al mundo rico, no sólo era económica y política, sino también eclesial y teológica. RAFAEL CORREA PRIMER PRSIDENTE PARTIDARIO DE LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION E LLEGAR AL PODER EN LATINOAMÉRICA: Finalmente en Ecuador El Presidente Rafael Correa se confiesa:

Presidente de Ecuador, Rafael Correa y el sacerdote brasilero Leonardo Boff son seguidores de la Teología de la Liberación, agrupación religiosa que ha marcado derroteros fundamentales en el campo del compromiso de la Iglesia con los humildes y los más desposeídos. Son personas que ven la religiosidad de una manera distinta, como una forma de ayudar directamente a sus semejantes. La fe de Rafael Correa Abanderado de la nueva izquierda continental, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, niega el materialismo dialéctico para apoyarse en el mensaje transformador de la Teología de la Liberación, creado por el sacerdote jesuita peruano Gustavo Gutiérrez. Marcado por una Educación católica durante toda su vida, el presidente Correa es abanderado de esta opción que tiene millones de seguidores en el mundo, sus banderas como principios es la opción por los pobres y el desarrollo humano. Correa aboga por una revolución ciudadana, consistente en el cambio radical, profundo y rápido del sistema político, económico y social vigente. “Un verdadero cristiano no puede permitir este nivel de desigualdad”, enfatizó durante su campaña, en la que se definió como un humanista, cristiano y de izquierda. “Humanista porque para mí la política y la economía están al servicio del hombre. Cristiano porque me nutro de la doctrina social de la Iglesia, y de izquierda porque creo en la equidad, la Justicia y la supremacía del trabajo sobre el capital”, afirmó el mandatario. Correa participó de la misión de los Padres Salesianos en la parroquia rural Zumbahua de la provincia de Cotopaxi, de población mayoritariamente indígena. “Allí hice mi verdadera maestría”, suele decir el presidente Rafael Correa. Con los indígenas El mandatario ecuatoriano supo palpar las precarias condiciones de vida de los indígenas, que incluso afectaron su salud al contagiarse de “rasca bonito” (sarna), conmovieron su juvenil espíritu. Es un personaje con altas cualidades y una vocación de ayuda a los más necesitados. Correa tuvo su contacto más cercano con los que predicaban la Teología de la Liberación, pues ellos, tal como el presidente, buscan combinar la evangelización de los campesinos indígenas con su desarrollo humano, basándose además en teorías que se manifiestan en la pedagogía del oprimido de Paulo Freire. Esta es la razón del sesgo relacionado con el bien común o comunismo que tiene el gobierno de Rafael Correa, que tiene su primer éxito en llegar al poder pues los anteriores intentos en Latinoamérica de forzar la llegada al poder por los Sacerdotes Carlos Mugica y Camilo Torres terminaron abruptamente con el asesinato de ambos.

Respuesta del Vaticano a la Teología de la Liberación
El Papa Juan Pablo II solicitó de la Congregación para la Doctrina de la Fe dos estudios sobre la Teología de la Liberación, Libertatis Nuntius de 1984 yLibertatis Conscientia de 1986. En ellos se argumentaba básicamente que, a pesar del compromiso radical de la Iglesia con los pobres, la disposición de la Teología de la Liberación a aceptar postulados de origen marxista o

de otras ideologías políticas no era compatible con la doctrina, especialmente en lo referente a que la redención sólo era posible alcanzarse con un compromiso político. En ese momento el Prefecto de la Congregación era el entonces Cardenal Ratzinger (hoy Papa Benedicto XVI), crítico de la Teología de la Liberación. Señaló en dichos documentos lo que consideraba "errores de algunas formas de la Teología de la Liberación", que según conclusiones de la Congregación bajo su dirección son: Desde un punto de vista teológico, el análisis marxista no es una herramienta científica para el teólogo que debe, previo a la utilización de cualquier método de investigación de la realidad, llevar a cabo un examen crítico de naturaleza epistemológica más que social o económico. El marxismo es, además, una concepción totalitaria del mundo, irreconciliable con la revelación cristiana, en el todo como en sus partes. Esta concepción totalitaria impone su lógica y arrastra las "teologías de la liberación" a un concepto de la praxis que hace de toda verdad una verdad partidaria, es decir, relativa a un determinado momento dialéctico. La violencia de la lucha de clases es también violencia al amor de los unos con los otros y a la unidad de todos en Cristo; es una concepción puramente estructuralista, para legitimar esa violencia. Decir que Dios se hace historia, e historia profana, es caer en un inmanentismo historicista, que tiende injustificadamente a identificar el Reino de Dios y su devenir con el movimiento de la liberación meramente humana, lo que está en oposición con la fe de la Iglesia. Esto entraña, además, que las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad reciban un nuevo contenido como "fidelidad a la historia", "confianza en el futuro", y "opción por los pobres" que en realidad les niega su sustancia teológica. La politización de las afirmaciones de la fe y de los juicios teológicos lleva a la aceptación de que un hombre, en virtud de su pertenencia objetiva al mundo de los ricos, es, ante todo un enemigo de clase que hay que combatir. Todo eso lleva a un clasismo intolerable dentro de la Iglesia y a una negación de su estructura sacramental y jerárquica, 'hendiendo al Cuerpo Místico de Cristo en una vertiente "oficial" y otra "popular", ambas contrapuestas. La nueva hermenéutica de los teólogos de la liberación conduce a una relectura esencialmente política de las Escrituras y a una selectividad parcial y mendaz (mentirosa) en la selección de los textos sacros, desconociendo la radical novedad del Nuevo Testamento, que es liberación del pecado, la fuente de todos los males. También entraña el rechazo de la Tradición como fuente de la fe y una distinción inadmisible entre el "Jesús de la Historia" y el "Jesús de la Fe", a espaldas del magisterio eclesiástico».11 Los procesos y sanciones contra destacados teólogos de la liberación como Leonardo Boff, a partir de 1985 o Jon Sobrino en 2007, han concretado y continuado la defensa contra la Teología de la Liberación. CONCLUSION LA IGLESIA NO APRUEBA LA TEOLOGIA DE LA LIBERACION.

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