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Zozocolco de Hidalgo es una comunidad totonaca que se encuentra enclavada en la sierra de Papantla.

Se encuentra asentada en tres cerros rodeados por una gran cantidad de vegetación y su existencia se remonta a la época prehispánica. Sus principales actividades son el cultivo de café, el comercio y la ganadería. Su municipio, del mismo nombre, posee una extensión de 106,11 Km2 que en su mayoría presentan una topografía quebrada y atravesada por los ríos Tecuantepec y Apulco, limitando con la sierra norte de Puebla a la altura de las poblaciones de Tetetilla, Nauzontla y Huehuetla (Guevara 1987). A lo largo de su historia, este municipio ha mantenido estrechas relaciones comerciales con algunas poblaciones del estado de Puebla; además, durante el siglo XIX, recibió una fuerte oleada migratoria de nahuas, totonacos y mestizos provenientes de la sierra norte de Puebla (Guevara 1987), hecho por el cual hasta la fecha algunas personas hablan náhuatl. En la época prehispánica, en el lugar que hoy ocupa la cabecera municipal, se encontraba un asentamiento denominado Tonatiuhco, que en lengua náhuatl quiere decir ³donde reside el Dios Sol´; además existía otro asentamiento importante: Zozocolco, nombre que significa ³en los cántaros de barro´, e infinidad de asentamientos más pequeños conformados por una o más familias (Blanco 1987). Tras un periodo de independencia, las poblaciones totonacas se enfrentaron al poder expansionista tenochca, quienes sometieron la zona totonaca y redujeron sus poblaciones a la categoría de tributarias. Posteriormente, se unieron a Hernán Cortes y sus tropas, para pelear en contra de la triple alianza, lo que dio inicio al periodo colonial mexicano. Al terminar la época colonial los límites del Totonacapan se fueron redefiniendo, concentrándose al norte la mayor cantidad de indígenas totonacos; en este lugar se diferenciaron a su vez dos vertientes: la de la costa, subordinada a Papantla, y la de la sierra, cuyo punto de integración lo constituía Teziutlán, Puebla (Blanco 1987). El siglo XIX se caracterizó por la irrupción de haciendas en el territorio totonaca, que si bien ya existían en la región, se concentraban casi en su totalidad en la costa. A raíz de las políticas liberales de privatización de la tierra y de deslinde de terrenos comunales se inicia un proceso acelerado de acaparamiento, que se intensificaría a finales de dicha centuria con la instauración del régimen porfirista. Asimismo, los gobiernos liberales decimonónicos se preocuparon de occidentalizar a los indígenas y acaso de encontrar consenso para un estado de minorías oligárquicas. Para eso llegaba también la instrucción pública y las escuelas al cantón de Papantla. Además, la tierra privatizada y la producción agrícola pagaban impuestos. En esta situación las comunidades quedaban expuestas a la avidez de poseer y acumular (Blanco 1987). La embestida de finales del siglo XIX y principios del XX fue la primera cuña del capitalismo: sin embargo no fue capaz de destruir la comunidad indígena, estas continuaron regulando su existencia a través de su identidad étnica y sus tradiciones (Blanco 1987). Con el descubrimiento y explotación de mantos petroleros en la región de Papantla se inicia una historia regional diferente. El cantón de Papantla se convirtió en un zona clave a nivel internacional y de inmediato arribaron inversionistas extranjeros que contaron con todas las facilidades y apoyos oficiales. Tras éstos se formó una multitud de especuladores de terrenos y de migrantes de otras

originario de Puebla y con gran influencia en Veracruz. Los conflictos armados se volvieron esporádicos desde 1918 y la situación se tranquilizó hasta 1924. los caciques locales ejercerían el control económico de la región al ser los principales acaparadores de los productos agrícolas. como la vainilla. quienes se convirtieron en caciques locales al poseer contingentes armados que los respaldaban. la sierra de Papantla se mantuvo bajo el control de líderes militares emanados de la lucha revolucionaria. al declinar la primera. hasta Espinal y Coyutla (Blanco. A pesar de todos esos conflictos la revolución de 1910 llegó virtualmente desde afuera: al interior de las comunidades se integraron contingentes ±una especie de leva± sólo cuando algún militar villista. 1987). carrancista u obragonista necesitaba hombres para sus tropas y de paso por las comunidades los reclutaba. El gran control político y económico ejercido por los caciques durante gran parte del siglo XX redefinió las estructuras de producción de la Sierra de Papantla. en un primer momento. sobre todo en las laderas de la sierra de Papantla. . aumentaron la presión sobre la escasa tierra disponible logrando arrendar pequeñas parcelas y vendiendo su fuerza de trabajo (Blanco. en especial de aquéllos que contaban con cierta demanda. cuando la región estaba a cargo del General Gabriel Barrios. Los problemas y conflictos derivados de la nueva situación legal que había transformado la territorialidad étnica en un territorio de despojos y ventas al mejor postor.regiones de la entidad y de otros estados que acudían a buscar trabajo: la fiebre del oro negro anunciaba la llegada del nuevo siglo (Blanco. Posteriormente. 1987). 1987). En los años posteriores. en muchos casos por la fuerza y la violencia (Blanco. es sólo tras la muerte de los ³hombres fuertes´ de cada región que se han roto las estructuras de poder que durante la mayor parte del siglo XX existieron dentro de las comunidades totonacas. y el café. se agudizaron con la llegada de campesinos mestizos y totonacos de lugares cercanos a Puebla. 1987).