Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace

(Charlottesville, Noviembre de 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal, cuentero*

La tradición Las dos ranas Las Palabras El Secreto Las diferencias La Muerte La Razón El Miedo El Poder Las Leyes Los Signos La Humanidad La creación del Hombre Hijos de la muerte muerta Dioses El hombre que cuenta Los tres pretendientes Porqué creó Dios al ser humano

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Nicolás Buenaventura Vidal, Cuando el hombre es su palabra y otros cuentos, Editorial Norma, Colombia, 2003, salvo “Porqué creó Dios al ser humano” que es inédito.

Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville, November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal, cuentero

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La tradición
(Basado en la tradición oral judía) I Cada vez que aparecía en el cielo la nube negra de la tormenta, que amenazaba con acabar el caserío, un consejo de ancianos iba a un lugar preciso en el bosque. Allí reunidos encendían un pequeño fuego y levantaban a los cielos una hermosa plegaria. La amenaza desaparecía y las nubes se dispersaban. II Tiempos más tarde, las nubes negras aparecieron sobre la aldea. Varios hombres mayores fueron al lugar preciso en el bosque. Encendieron el pequeño fuego y, levantando a los cielos la mirada, dijeron: No conocemos la plegaria, pero hemos llegado al lugar y hemos encendido el fuego. ¡Eso debería bastar!… Y eso bastó porque las nubes se deshicieron. III Años después, las nubes negras gravitaron sobre el pueblo. Algunas mujeres, algunos hombres, pocos, fueron al lugar preciso en el bosque. Mirándose los unos los otros dijeron: No conocemos la plegaria y no sabemos encender el fuego, pero hemos llegado al lugar. ¡Ojalá sea suficiente!… Y fue suficiente porque las sombras desaparecieron. IV Recientemente las nubes negras oscurecieron el cielo sobre la ciudad. En una plaza, una joven se tomó la cabeza y dijo: No conozco la plegaria, no sé encender el fuego y he olvidado cómo se llega al lugar… ¡Pero conozco la historia! Tal vez sirva… La prueba de que la historia sirvió es que todavía las sombras no han devorado el mundo.

la Primera Rana saca su milímetro. Para su sorpresa. se nombraron y se amaron. decidieron ser nombradas: dijeron mujer. la fuerza de sus patas… y. La Segunda era una rana hembra. ridículas e irracionales que se puedan ustedes imaginar y resulta que. Tan sólo el vacío. la crema de leche. los pensamientos. Al vacío comenzaron a nacerle como turupes. flotando en el vacío. la densidad y el nivel de la crema de leche. para mostrar sus habilidades. su ábaco… y se pone a medir: la altura de la olla. se pone a dar patadas. estoicamente se deja morir. sólo de vez en cuando. su centímetro. Atraviesan una calle. Le pusieron nombres a las palabras.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. arbustos y florecitas. sin dejarse llevar por el pánico. los pensamientos se quedaban suspendidos. la olla estaba llena de crema de leche. porque el vacío era insensible y ciego. a fuerza de dar patadas. Con la palabra “Palabra” apareció la primera herramienta y sentados alrededor de la palabra “Fuego”. Las palabras “aire voladoras” se hicieron pájaros. . dijeron hombre y las palabras “Mujer” y “Hombre” caminaron. salta hacia el interior. La Segunda Rana. como jorobas… esas jorobas estallaron y formaron palabras. Se dijo “Mesa” y hubo dónde sentarse a comer. tras un cálculo bastante complicado. su metro. Ante semejante contrariedad. su barómetro. Otras se hicieron agua. las que se sentaron a descansar y se convirtieron en piedras. Apareció la palabra “Casa” y la mujer y el hombre la habitaron. Sí. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. Y se fueron sumando. hubo las que se pusieron a nadar y se volvieron peces. ¡patadas! Las patadas más absurdas. se encontraron. fueron creando nuevos pensamientos. en cuánto se da cuenta hasta qué punto la situación es irremediable. debajo de sus patas. enredaderas. Las palabras rápidamente se levantaron y comenzaron a distinguirse: unas se volvieron árboles. Y se pusieron a jugar. la miden y ¡hop! La Primera Rana. Y cada vez que pensaba. cuentero 3 Las dos ranas (Basado en la tradición oral de África del Norte) Había una vez dos ranas que andaban de paseo. Hasta que las palabras. por el contrario. Jugando. jugando. y se conocieron en el vacío. aburridas de nombrar. La Segunda Rana: ¡hop! La sigue. Las Palabras En un tiempo no había nada. Al vacío insensible y ciego le gustaba pensar de vez en cuando. se vuelve mantequilla y ella encuentra el punto de apoyo que necesitaba para saltar y salir. pero no mudo. la mujer y el hombre se contaron las primeras historias. La Primera era una rana macho. su regla de calcular. un vacío insensible y ciego. rodean un jardín y llegan a un patio donde encuentran una enorme olla de cocina. por curiosidad. La miran.

. el secreto de sus vidas. Le confiaron la tarea a Kala.) Pero luego se dijo: –Skara nos cognetum dor-o coroe nos kaerte na kestoa e der o nimar o nos extormis kon tomedio. Mindrádon gundára. En el momento de hacerlo. dudó y pensó.. encontró la solución. decidieron esconderlo donde los humanos no pudieran encontrarlo. Los dioses tenían escondido el secreto de la tierra y los humanos se lo robaron.† Los dioses poseían el secreto del agua y los humanos se lo robaron.) La diosa Kala pensó y dudó.) Tuvo la idea de esconder el secreto en las profundidades del océano. musical.) Decidió esconder el secreto de la vida en el corazón de la tierra. el secreto de lo humano. los humanos. visitó a los humanos. . pero de nuevo su intuición le advirtió: –Skara nos cognetum dor e corangar na akéadam e dor o nasupar nos cártane na-konesfastedal. siempre hay un día. cuentero 4 El Secreto (Inspirado en un motivo mítico de la tradición oral de la India) Kalámi dondára. donde nunca † Idioma inventado cuya razón de ser es puramente sonora. los exploró y escondió el secreto allá. y se fueron acercando a los dioses y comenzaron a desafiarlos. A los dioses sólo les quedaba un secreto. una diosa traviesa y astuta que gustaba de jugar con los humanos. a buscar su secreto. (Un día los humanos van a agotar el océano y van a superar los límites de la profundidad. Los dioses. el secreto insignificante. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. temiendo que pudieran robárselo. Y fueron creciendo. y un día. Los dioses mantenían oculto el secreto del fuego y los humanos se lo robaron. la asaltaron las dudas: –Na skodenu na sun tarkta. Kala pensó primero esconder el secreto en el cielo: –Nos cognetum ka antra nemur e nade undo no maresatran. el pequeño secreto. tan perspicaces que irán hasta el centro mismo de la tierra. na dentonkétos. Comenzaron los humanos a investigar. nanka en kar mánkele e lenfentema en ko tapelía… (Los humanos son tan tercos. hasta lo más ínfimo y diminuto de la materia. (Los humanos no pueden volar y allá nunca lo encontrarán. (Un día los humanos van a develar los misterios del espacio y van a llegar a los confines del universo. Los dioses guardaban el secreto del aire y los humanos se lo robaron. los conocía en su corazón y en su inteligencia. na casfintélos den maren nanka ki minde minde na la maira. tan obstinados. una vez más.

Un día. pero no se veía. Así se hizo el amor y creció como árbol. otro ser se enamoró de otro.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. lo siguió. A aquel árbol le nacieron flores amarillas. repartido. entre caricias y murmullos descubrieron y degustaron sus maravillosas diferencias. Las diferencias Al principio no había ninguna diferencia. lo siguió. a gustarse. parecía un incendio. a escucharse. Así nació el deseo. entre caricias y murmullos. en cada uno de los humanos… Y los humanos seguimos buscando nuestro secreto. aquellos que habían comido frutas rojas tenían también presencia. al mismo tiempo. Los que habían comido flores amarillas tenían presencia. cuentero 5 podrían encontrarlo. lo alcanzó.. Aquellos que habían comido flores amarillas se volvieron hombres. así se fueron enamorando. Otro día. Así nacieron las diferencias. de las diferencias y de las volteretas. Al principio.. lo partió y lo escondió.. Tomó el secreto. lo alcanzó. pedacito a pedacito. uno de aquellos seres que habían comido flores amarillas se enamoró de uno de los que habían comido frutas rojas. el árbol se llenó de frutas rojas y los segundos seres que llegaron hasta él comieron frutas rojas. Los primeros seres que llegaron hasta él comieron flores amarillas. con forma y color de árbol. las diferencias aparecieron en unos como una evidencia y en otros como un misterio. inventaron y crearon nuevas diferencias. lo tiró al suelo dándole una voltereta y. Los que habían comido frutas rojas se convirtieron en mujeres. a tocarse. a lo lejos. Luego. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. y aquellos que tenían oculta su diferencia la enseñaron. a olfatearse. Un día Nube dejó caer una gota y Tierra dejó nacer un retoño. . Las mujeres parieron y poblaron la tierra de hombres y mujeres diferentes. Comenzaron a mirarse los unos a los otros. donde nunca se atreverían a buscarlo: en el interior mismo de lo humano.. el árbol amarillo. Eran aquellos que habían comido. flores amarillas y frutas rojas. Las mujeres quedaron encinta y nacieron nuevos hombres y nuevas mujeres... lo tiró al suelo dándole la voltereta y… descubrió que sus diferencias no eran diferentes… y.

Ellos. él ya no existía. donde la tierra había devorado a los olvidados.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. Un día. les hacía comer tierra y probar la planta. Las mujeres y los hombres los olvidaban. se la comieron. el hombre despertó y. nació una plantita verde. Las mujeres y los hombres lo aguardaron y como nunca volvió decidieron olvidarlo. El olvidado decidió irse más lejos y esperar a los que salían de viaje y. hacía gestos tratando de llamar la atención… Nadie lo saludaba. nadie lo reconocía. entonces recordaron. Flacos… Más flacos todavía. preocupado y confundido regresó. haciéndose mil preguntas. había ocurrido: lo habían olvidado. . Con el tiempo. un hombre que en su viaje había comido tierra y se había emborrachado con una planta. sorprendido de no hallarse entre los suyos. los que se iban de viaje ya no regresaban. alucinados. Soñó que regresaba. saludaba. pero no regresó. pero no regresaban. llena de arrugitas y con puntitos blancos. se fueron volviendo flacos. borrachos. Algo terrible. Desesperado iba de un lado para otro. que él no comprendía. se quedó dormido. en cuanto los veía llegar. cuentero 6 La Muerte (Inspirado en un relato de la cultura Inca. les gustó. Así nacieron la muerte y el olvido. Con el tiempo. a fuerza de olvido. soñaban que regresaban. nadie lo distinguía. Había nacido la memoria.) Todas las mujeres y todos los hombres tenían que hacer un largo viaje solitario del que regresaban cansados pero cargados de historias extraordinarias y alimentos desconocidos. Con el tiempo. Las mujeres y los hombres la probaron. Allí. Para ellos. Ya no se sostenían. se cayeron y fueron devorados por la tierra. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal.

con cintas rojas y collares de cuentas negras y verdes. Baila y canta de verdad. De la solicitud cordial pasaron a las órdenes. se enojaron y se organizaron. La Verdad ya no es verdad con Razón ya no hay verdad. Todo se inundó. La verdad fue que la Verdad tuvo que ir al río y lavarse la cara. que está vestida y tiene la cara limpia. cuando la memoria era niña y el tiempo todavía no tenía dientes. la Verdad vivía con las mujeres y con los hombres y andaba desnuda. Baila y canta de verdad. con la cara sucia. Un día les pareció que eso de andar desnudo no estaba bien y peor aún. hubo una tempestad y la tierra lloró. Las mujeres y los hombres murieron ahogados. La Verdad ya no es verdad con Razón ya no hay verdad. . November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. y mi boca nunca miente. Desde entonces no hay verdad y todo el mundo miente. cuentero 7 La Razón (Basado en un motivo mítico de la cultura Dakota) Hace cualquier cantidad de siglos.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. Unos pocos quedaron vivos y como ya la Verdad no vive con ellos. Ni soy persona decente. de las amenazas a las leyes y de las leyes al castigo. con la cara sucia. Y fui persona decente. Yo ya me lavé la cara. inventaron la Razón. Soy la Verdad verdadera. pero en cuanto a lavarse la cara: –¡No! Las mujeres y los hombres pidieron. Baila y canta la Verdad. Las aguas subieron hasta el cielo. Baila y canta la Verdad. Cuando las mujeres y los hombres vieron el rostro de la Verdad se desencadenaron la ira del cielo y la tristeza de la tierra. La Verdad se vistió. de las órdenes a las amenazas. bailando y cantando: Yo no me lavo la cara. Le pidieron a la Verdad que se vistiera y sobre todo que se lavara la cara. rogaron. Las mujeres y los hombres eran desordenados pero eso sí elegantes.

(Tu mujer está esperando). Olvidó el placer pero no pudo olvidar el miedo que el recuerdo convirtió en horror y pánico. Tsara miondi nmelo di ni ia. A Primer Hombre le dio más miedo todavía.* Primera Mujer y Primer Hombre aprendieron a reír juntos. no podía soportar que su mujer estuviera esperando a otra persona. doidi nour na men. Cuando Hermanito desapareció en Hermanita. La primera vez fue a la orilla del río. di ni ia ni ia. Primer Hombre sintió miedo y sintió placer. Primera Mujer tenía Hermanita y Primer Hombre tenía Hermanito. Meses más tarde regresó con un hermoso niño en sus brazos. A Primer Hombre le pareció que se le parecía y lo amó. le preguntó a los pájaros y los pájaros no supieron responderle. Dami san tsala. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. di ni ia ni ia. le preguntó entonces a la Luna y la Luna le dijo: –Dan dura don di ren di den ra luna. Ella huyó y se refugió en el bosque. lo hizo inventarse una larga historia. di nia ni iiaaa. di nia ni iiaaa. qué era lo que su mujer tenía en la barriga. le preguntó a los árboles y tampoco los árboles pudieron resolver sus dudas. personaje mítico de los indio sWayú del norte de Colombia) Daran mi nan ma ranbesan arke dan sze. Se preguntaba. ni ia. doidi nour na men. Así nacieron los celos. El miedo de Primer Hombre era tan grande que quiso aplastarle la barriga a Primera Mujer. ese miedo. Pero el miedo persistía. alguien debe tener el poder”. Contó que “así como en el bosque hay un árbol más alto y entre los leones hay uno más fuerte. Y el miedo. una mañana de lluvia y sol. la persiguió con una piedra. Tsara miondi nmelo di ni ia. Con el tiempo algo empezó a moverse en su vientre. En las noches.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. Daran mi nan ma ranbesan arke dan sze. angustiado. Dami san tsala. recordando el instante aquel en el que su Hermanito era devorado. cuentero 8 El Miedo (Basado en la figura de Wolunka. . alguien tiene que mandar. A Primer Hombre le dio más miedo. ni ia. Primera Mujer comenzó a engordar. Primer Hombre se despertaba aterrorizado.

Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. Así. Que todavía. los hombres no sabemos qué fue lo que resolvieron. En seguida. mientras Primer Hombre dormía plácidamente a su lado. si el hombre o la mujer. Primer Hombre. Un día. aburrido de pelear.. –Está bien –le dijo Dios–. la saludó y… Al caer la tarde. se encontró con Primera Mujer que acababa de regresar del campo y traía una hermosa flor en el pelo. le cortás la cabeza de un solo golpe y záquete. Apareció Dios y volviendo a poner la cabeza de Primer Hombre en su lugar resolvió: – Si alguien debe tener el poder es el hombre. cuentero 9 El Poder (A partir de un cuento escuchado en Malí) Primer Hombre y Primera Mujer peleaban todo el día por quién debía mandar y quién debía obedecer. Al alba. que resolviera de una vez por todas: quién debía tener el poder. tomá este machete y esta noche. cansados de tanto discutir y tanto pelear se acostaron a dormir. Porque no es capaz. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal... fue a reunirse con Dios y. se acabó. contándole sus constantes disputas con Primera Mujer le pidió que dijera quién debía mandar y quién debía obedecer. Por o tanto lo necesita Así fue como el poder quedó en manos de los hombres. . De regreso a casa se vino pensando: –¡¿Cómo puedo hacer semejante cosa?! Yo no soy capaz de matar a Primera Mujer. le diré que perdí el machete y que por eso fue que no pude seguir su consejo. le cortó la cabeza. rendidos. Quién debía tener el poder y ninguno de los dos daba el brazo a torcer. nosotros.. Es muy simple. Primer Hombre se quedó muy impresionado con el consejo de Dios. si Dios me pregunta. –y distraídamente perdió el machete. cuando Primera Mujer esté dormida al lado tuyo. agotados. Dios se reunió en secreto con Primera Mujer y ¿saben qué?. Primera Mujer sacó el machete que Dios le había dado y záquete. Así vos tendrás el poder. Llegó a casa. –¡Qué bueno! –dijo Primer Hombre–.

tonterías. luego. la posibilidad de violarla. épocas verdaderamente pobres… El imperio era rico sólo en leyes. fundaron escuelas para enseñar las leyes. hacían bromas. Pronto se volvieron profesionales violadores de leyes y fundaron escuelas para enseñar a violar las leyes. imperios… y cuando ya poseían más tierra de la que ningún ser humano pueda desear y estaban hastiados de tanto poseer. Fueron fundando ciudades. Las mujeres y los hombres no sabían qué hacer con tantas y tantas leyes. imaginaron castigos para quienes no cumplieran las leyes. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. hacer cumplir esas leyes. De ociosos. desarrollaron métodos para el exacto cumplimiento de las leyes.. escribieron libros de leyes. justamente. cuentero 10 Las Leyes En una época había mucho para comer. Pero llegaron épocas no tan abundantes y otras menos abundantes todavía. Los cazadores regresaban del bosque. pero pronto descubrieron que había algo más interesante que una ley y era. se dieron a la tarea de inventar leyes para hacer cumplir las leyes y leyes para hacer cumplir las leyes que hacen cumplir las leyes. comenzaron a violar la ley… Al principio se trató de nimiedades. las mujeres y los hombres se entregaron al juego: decían adivinanzas. Aburridos de tanto comer. Comenzaron a apropiarse de los territorios de los otros. Una máxima ley. desarrollaron métodos para la exacta violación de las leyes.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. países. Quisieron. Así que sin quererlo. se dedicaron a formular leyes. bien regido. épocas pobres.. Una ley suprema: la ley inexorable de la violación de toda ley. sin proponérselo. bien legislado. Inventaron leyes para violar las leyes y leyes para violar las leyes que violan las leyes… Hasta que lograron la sanción de una sola ley. sin ninguna mala fe. reinos. apostaban… hasta que aburridos de jugar se dedicaron a desafiarse los unos a los otros y se pelearon… hastiados de tanto y tanto pelear se fueron a combatir con otros hombres y otras mujeres. crearon concursos para los eximios violadores de leyes. . cargados de comida y las barrigas de los hombres y de las mujeres crecían a ojos vista. y quedó el mundo bien organizado.

Segundo llegó silencioso y cabizbajo. Se paró al borde de la boca de la Cueva. ¡Vamos! ¿Qué esperas? Recuerda que: ¡Hay que sepultar todo lo viejo! ¡Hay que acabar con los ancianos! . así es. Estaba dicho que cuando una mujer o un hombre llegaba a aquella edad en la que los ojos ya no pueden guiar los pies. cuentero 11 Los signos Una mañana. Así nació el Progreso… Y la ley ordenaba que: ¡Hay que sepultar todo lo viejo! ¡Hay que acabar con los ancianos! Esa mañana. su hijo –el hijo de Primer Hombre se llamaba así. la ley era la ley y la ley ordenaba que: ¡Hay que sepultar todo lo viejo! ¡Hay que acabar con los ancianos! Segundo cerró el costal. la Tierra entera y todos los caminos en la piel y en la mirada la edad del mundo… Sin embargo. El viejo se metió. en la que ya no se puede ir a trabajar al campo. Sin mirar al viejo de su viejo le pidió que se metiera en el costal que había preparado para llevarlo a la Cueva.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. Se dispuso a empujarlo hacia la boca de la Cueva. Descubrió en ellos una luz que no había visto en ningún ser viviente. en la Cueva de los Lobos Hambrientos. bajó el costal. se dispuso a darle el puntapié con el que se despedía a los viejos… No fue capaz. no te aflijas. Segundo detuvo la carreta. le pareció que su padre tenía la Luna en el cabello. Tú no eres ni el primero ni el último. Sintió un nudo en la garganta. En ese momento le pareció que el viejo de su viejo había dicho algo. sin tan siquiera protestar. No era normal. De pronto le pareció escuchar la voz del viejo de su viejo diciéndole: –Tranquilo. Segundo– vendría a buscarlo para llevarlo a la Cueva de los Lobos Hambrientos. en la que se confunden los recuerdos. Mirándolo. primer Hombre se levantó triste. lo subió a su carreta… Llegaron a la Cueva que estaba llena de huesos roídos y de costales rotos. Abrió el costal para regañarlo y se encontró con los ojos de su viejo. Esa era la ley. sus hijos debían abandonarlo. sin ofrecer resistencia alguna. Segundo amarró el costal. Estaba dicho que los viejos eran un peso muerto que impedía el vuelo hacia los nuevos tiempos. Sintió que el viejo de su viejo era menos viejo y más suyo. sin defensa alguna. Le pesaba el alma. sabía que Segundo. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. Estaba dicho que los viejos debían dejarse abandonar en silencio. en la que los dientes comienzan a caerse. Estaba dicho que los viejos eran un estorbo.

las penas y los consejos. de cada línea. o al menos. Desde entonces ya no se abandona a los viejos en la Cueva de los Lobos Hambrientos. se fue agotando. Aguardaron. Así nacieron los chismes. reproduciendo las señales de los ciervos en el musgo y las marcas de los osos en la corteza de los árboles. definitivamente no pudo. Al atardecer. habían descubierto la alegría. ritualmente. le construyó una casa. Primer Hombre se levantó triste. A partir de aquel día. De pronto oyeron una voz que salía de un árbol. De pronto notaron unas huellas extrañas. Hasta que un día ya no entendieron nada y empezaron a leer. había nuevas huellas. Segundo dijo que era importante “alimentar aquella voz mágica”.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. Los hombres se reunían a mediodía. copiando los rastros de las serpientes en la arena. puntuales. la curiosidad llevó a las mujeres y a los hombres hasta el árbol y el árbol contó historias extraordinarias. la voz de Primer Hombre se fue apagando.. algo que se le parecía. su hijo –el hijo de Primer Hombre se llamaba así. Primer Hombre tejía nuevas historias que contaba al atardecer. sin embargo entendieron que no entendían y que había algo que entender. Las mujeres y los hombres llegaron al atardecer. . liberó al viejo de su viejo. felices. Al ver lo que estaba ocurriendo. Volvieron al día siguiente. abrió el costal. Entonces. trataron de descifrarlas.. El árbol no habló. contando historias alucinantes. en lo alto. cuando las mujeres y los hombres conocían el sentido de cada trazo. a su alrededor y le pedían consejos. desafiando la tradición. de los pollos. pero no entendieron. Una tarde. olvidando la ley. A la mañana siguiente los niños de la aldea se fueron a jugar al bosque. En la aldea todo el mundo reía. cuentero 12 Segundo lo intentó de nuevo y. Entonces. Segundo– vendría a buscarlo para llevarlo a la Cueva de los Lobos Hambrientos. imitando las huellas de los patos. Con el tiempo. sabía que Segundo. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. encontraron una larga serie de garabatos y leyeron una historia que contaba que: Una mañana. intentaron descifrarlas y entendieron menos todavía. Las conversaciones con el árbol se fueron volviendo frecuentes: las mujeres se acercaban por la mañana. Y con las preguntas. lo llevó hasta un árbol y allá arriba. de los pajaritos en la orilla del río. se instalaron. las mujeres y los hombres comenzaron a dejar alimentos alrededor del árbol de Primer Hombre. para escuchar las historias. de distinguir al animal que señalaban. a escondidas. escucharon y regresaron a la aldea. Un día ya no pudo hablar más. Esa era la ley… Así nació la literatura. se acercaron. le hacían preguntas y le contaban sus penas. Primer Hombre trazó una serie de rayitas en el suelo y grabó unos circulitos en la corteza de su árbol.

no se reconocían los unos a los otros. en la cima del mundo. los reventaron. errabundos y solitarios. Las mujeres y los hombres Tierra. de rutas. de vías. Los hombres Piedra se fueron volviendo filudos. se llenaron de puntas y aristas e iniciaron su carrera hacia las altas montañas en busca del fuego de los Trueno. las mujeres y los hombres… hasta que resultó un animal distinto: la mujer Mujer. En la espesura de los bosques. En seguida. pero los ambiciosos hombres Metal los doblegaron. que vivían pacíficamente debajo de la tierra. en los cuatro confines del universo. Las mujeres y los hombres Metal vivían en las cuevas. Comenzaron a encontrarse. lentos y pesados. no se distinguían. caminos mar. las mujeres comenzaron a intercambiar: sal contra hierro. que eran pálidos y secos en invierno y florecidos en primavera. caminos cielo. inaccesibles y profundos. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. de trochas. redondos y milenarios. diseminados. comenzaron a trepar. de cruces. cuentero 13 La Humanidad Antiguamente no había humanidad. se bebieron a los hombres Agua… y así… Pero allí. donde los hombres hacían la guerra. Todos estos hombres y estas mujeres. no se conocían. maleables y discretos. de atajos. izó su bandera y desató los odios. Hasta que la madre Guerra. Caminos tierra. las mujeres y los hombres Trueque. los hombres Trueno se aliaron a los hombres Madera. Pero todos sabían de la existencia del fuego que los Trueno guardaban con celo. en el lecho de los ríos… eran fríos y austeros. Existían los hombres y las mujeres Piedra. los hombres Agua extinguieron a los Trueno y los Madera. al lado del campo de batalla. la de la cara rajada y los ojos ensangrentados. Ante tal amenaza. perdidos aquí y allá y más allá. caminos río. cántaros contra semillas… Aparecieron nuevos hombres y nuevas mujeres: los hombres y las mujeres Lengua y con ellos. de caminos. de senderos. subiéndose en ellos. Los hombres y las mujeres Trueno vivían en los filos altos de la tierra. juntos ardieron haciéndose llama y fundieron a los intrépidos hombres Metal. Y existían los hombres y las mujeres Agua. El mundo se fue llenando de sendas. Los hombres Tierra. los sometieron y. . el hombre Hombre. Sólo se movían arrastrados por las corrientes o desplazados por los huracanes. entonó su himno.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. eran duros. vivían las mujeres y los hombres Madera. Nacieron las mujeres y los hombres Humanidad. cenizas por cortezas. Le robaban el fuego a los dioses y lo alimentaban peligrosamente.

migajas. esos desechos… comenzaron a estorbarle y él se deshizo de ellos. tenía ganas de ser. Y tenía tantas. crearse a sí mismo. Montaña y Viento. estaba muy ocupado. hay un poco de Tiempo. un poco Luna. la Montaña. pedacitos. migajas. la Nube. hermosa y completa le sobraron restos. a correr había nuevamente restos. allá. Y se hizo. desechos… Creó entonces los Árboles y en cuanto la Tierra estuvo toda verde y respiró. con todos aquellos restos. Continuó su feliz tarea de creador: hizo la Distancia. . restos. el Día. desechos… Luego hizo los Lagos. hizo la Luna. Ya. Día. el hombre soportaba mal el olvido. hay un poco de Árbol… Es por eso que cada mujer es un poco Distancia. migajas. desechos… Es por eso que en cada hombre hay un poco de Tierra.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. pedacitos. los botó al fondo de un abismo. esas migajas. un poco Estrella. Sol. tenía ganas de existir. Primero hizo la Tierra y cuando la vio redonda. los Ríos. tantas ganas de existir. es un poco Noche. o tal vez lo había olvidado. Y el hombre. en aquel entonces. esos pedacitos. No era un Dios triste y vencido. tenía. en el fondo del abismo. él ella. hizo la Noche. a su imagen y semejanza. migajas. pero Dios no lo hacía. pedacitos. hay un poco de Río. los Océanos y cuando ya las aguas crecieron y se pusieron a subir y bajar. una vez más. pedacitos. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. cuentero 14 La creación del Hombre Hubo un dios que escapó a esa desagradable tentación divina de hacer al hombre. pedacitos. migajas. migajas. los Vientos… Y cada vez le sobraron restos. el Sol. que decidió hacerse. pero tantas ganas de ser. desechos… que echó al fondo del abismo. hizo las Estrellas. pedacitos. desechos… Todos esos restos. desechos… En seguida hizo el Tiempo y en cuanto el Tiempo se puso a andar quedaron restos. es decir al otro. Nube.

de muerte no merecida. muertos de mala muerte. Así fue como Yo tampoco tuvo la muerte que merecía. tengamuerte. A medida que iba creciendo. a establecer los precios de las muertes a regular el mercado de la muerte. SicariosS. aveces era desdentada y huraña. Había muchas demandas y se creó una organización llamada Nosotros que se dedicaba. Nunca se sabía cuándo iba a llegar pero si uno se preparaba como era debido podía tener la muerte que merecía. Muertesindolor. nadie lo ayudó. A Él. cuando se enteró del asunto. cada uno se preparaba para su muerte. Mundialdemuertes. ¡Las mejores muertes del mercado! Y las empresas: UnitedMacdeath. aquella para la que se había preparado sino otra. exclusivamente. !Muertes a mitad de precio¡ Saldomuerte. muertenrebaja. alquilomuerte. pero no la suya sino la de una mujer llamada Mía. Desde entonces son muy pocos los que aquí tienen la muerte que merecen. Él fue y negoció con Otros lo único que le quedaba: su muerte. En poco tiempo el negocio de las muertes se volvió el más próspero. vagan lamentándose y perturbando el sueño de los vivos hasta enfermarlos. Deathaanddeath. Aparecieron las ofertas: Vendomuerte. al ver lo que le habían hecho a su hija hizo matar a Yo. Los Otros se la compraron y Mía no tuvo la muerte que merecía. las llamas devoraron la casa y la cosecha de un hombre llamado Él. Los mayores nos enseñaban a morir desde el nacimiento. Vivalamuerte. El negocio de las muertes comenzó a florecer. la que había soñado. de muerte ajena. No siempre era alegre. teníamos nuestra muerte. llegado el momento. Muerteacrédito. Los Otros le dieron una miseria por su pobre muerte y. extraña a ella. En el tiempo seco. pero era la nuestra. Mueraenpaz. quiso vender otra muerte. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. a comprar y vender las muertes. . ellos nos enseñaron que todo lo que vive merece morir. Sin tener dónde dormir y hallándose reducido a la miseria y la soledad. lo mataron como ellos quisieron y no como Él merecía. baratamuerte. la que había soñado. Matoluegoexisto… Los cementerios comenzaron a llenarse de tumbas y las ciudades de cementerios. la que había escogido. cuentero 15 Hijos de la muerte muerta Antes no había enfermedad.A. buenamuerte. Los muertos. La mamá de Mía. compromuerte. ¡Dos muertes por una! Llevemuerte. no descansan. a veces era hedionda y sucia. lo dejaron solo y Él vio a su familia sufrir de hambre y de sed. Un hombre llamado Yo.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. aquella que había previsto.

a tener hambre y a exigir. el dios del castigo. se vengaron y juntos crearon al dios de la destrucción. Crearon al dios de la yuca y del plátano. el dios del infinito. el dios de los grandes sueños. al ser creado. el dios de los largos días. de crear y crear dioses los llevó a inventar otros dioses menos amables: el dios de la envidia. el dios del orgullo… y cada dios. el dios de la pereza. el dios de las palabras. el dios del corto invierno. trajo bondades y alegrías y uno que otro disgusto. . el dios de la ausencia.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. los hombres y las mujeres. el dios de la guerra. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. el dios de lo desconocido. Pero ese deseo irrefrenable que tienen. Estos dioses enfermos comenzaron a tener sed. Pequeños dioses que nacieron enfermos… Las mujeres y los hombres comenzaron a adorarlos en secreto y a renegar de ellos en público. el dios del deseo. pero nada podía colmar sus apetitos desmedidos y como las mujeres y los hombres no pudieron satisfacerlos. Las mujeres y los hombres crearon muchos dioses: el dios del amor. al dios del arroz y al de la lluvia y estos dioses les dieron trabajo y alimentos. el dios de las pequeñas cosas. el dios de la desigualdad. cuentero 16 Dioses Las mujeres y los hombres crearon al dios de la creación y este Dios les dio origen.

sentado. el hombre calma al Mar. de cada pez. Él no lo sabe. los peces. a dormir. Otros le traen. los huracanes. Y si no puede contar que está contando. los peces. de vez en cuando. de cada pájaro. Todo se lo cuenta. Los pájaros. un niño inquieto y fuerte que no deja de crecer. si sus palabras se agotan. La historia del primer nacimiento y aquella de la primera muerte. La historia del primer amor. que suba y baje en regulares mareas. hacen que se hamaque en sus olas. hablando sólo. el nacimiento de las aguas. cuentos que nunca más se volverán a escuchar. Le cuenta al Mar el origen del mundo. con los segundos y para los terceros. cuando se cansa de estar sentado y camina un poco. Y cuando no puede contarle otra cosa. si decide no escucharlo más. inventa otros orígenes. . si lo abandona el río. Solo sabe que debe contar. que nació para contar. una que otra historia. que se arrulle con su murmullo constante. con sus historias. Si un día el hombre decide no hablar más. Las palabras del hombre lo calman. hay un hombre sentado frente al Mar. si lo abandonan los pájaros. los tifones y las grandes marejadas. cuenta cuentos nunca oídos. Cuando el hombre se detiene a comer. sin que nadie le responda. cuentero 17 El hombre que cuenta (inspirado en una leyenda de origen persa) Allá. El viento y las olas acompañan sus relatos. la aparición de la tierra y el crecimiento de las montañas. los cangrejos y los caracoles. se desencadenará la fuerza contenida en los elementos y el mundo que conocemos desaparecerá. El Mar es niño. El hombre habla.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. se desencadenan las tempestades. si el Mar crece y se olvida de ser niño. A fuerza de verlo ahí. a beber. los cangrejos y los caracoles lo alimentan. Le cuenta la historia de la primera mujer y del primer hombre. le cuenta que está contando. algunos han terminado por creer que está loco y lo han abandonado. El río le da de beber. Con sus palabras. Le dice el nombre de cada árbol. Siempre hay algo que contar. No se calla. Si alguien le pregunta por qué cuenta. si se le acaban las historias. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. no sabrá responder. el hombre sigue contando. donde la Tierra termina. Se enfurecen las aguas del mundo y devoran los barcos y devoran los puertos. Y hay quienes lo acompañan y se sientan a escucharlo. otros mundos. A pesar de los primeros. si los hombres y las mujeres lo abandonan.

el segundo se hunde en el caudal de sus inagotables lágrimas y el tercero llegó. Retira los huesos del fuego. lee unas palabras. encuentra al segundo hecho un mar de llanto. toma un libro y un polvo mágico. sobre la mesa una cuna y en la cuna un niño llorando. me arrojaré al mar con una piedra atada a los tobillos! El padre estaba muy preocupado y sufría horrores. la mujer toma en vilo al niño y lo echa al fuego donde las llamas rápidamente lo consumen. primero porque adoraba a su hija y quería encontrarle el mejor partido y segundo porque sabía que cualquier decisión alojaría el remordimiento de por lo menos dos muertos en su conciencia. Entre los tres desentierran a la hermosa. cuentero 18 Los tres pretendientes (De los cuentos del espíritu. vierten el polvo mágico y allí está nuevamente la muchacha. El pretendiente peregrino decide quedarse y en cuanto la mujer se duerme le roba el libro y el polvo. como la primera luz del día. llena de vida y plena de hermosura. Le entregaré lo mejor de mí… ¡Si no lo permites. La muchacha estaba en edad de casarse y tenía tres pretendientes que eran. eso tiene remedio. vierte el polvo sobre los huesos y. ¡Qué horror –dice para sí el tercero de los pretendientes–. por su parte. me arrojaré desde aquella alta torre que domina el pueblo! El segundo. verdaderamente hermosa. la queman. Uno de los pretendientes se presentó ante el padre y le dijo: –Quiero casarme con tu hija. en el centro del pecho. este puñal! El tercero. Desesperada por tanto llanto. más hermoso que los otros dos. para asombro del tercero de los pretendientes y de todos ustedes. Todo campesino humilde. la muchacha murió a la mañana siguiente. salió la luna y el primero de los pretendientes se acostó sobre la tumba. me clavaré. a su lado una mesa. Encuentra al primero durmiendo sobre la tumba fría. organizan los huesos. Era hermosa. cada uno a su manera. cuando fue recibido pidió: –Dame la mano de tu hija que yo sabré recompensarte y darle a ella lo que merece… ¡Si no me la das. sobre la tumba fría de su amada. he llegado a la casa de un demonio disfrazado de mujer! Se dispone a salir pero la misteriosa anfitriona lo detiene: –No se preocupe señor. Ante semejante tragedia el primero de los pretendientes decide dormir todas las noches. tengo para ella todo lo que pueda desear… ¡Si tu decisión es contraria a mis deseos. Era tan hermosa que tal vez murió de… de hermosura. leen las palabras. los organiza sobre la cuna. Regresa al lugar donde está enterrada la muchacha. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. para su dolor y el de los pretendientes. Pero no fue muy larga su angustia porque. desnudo. sabe que los muertos pesan.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. a una casa donde había una mujer. . allí está nuevamente el niño. vivía un campesino humilde cuya única fortuna era su hija. alguna respuesta al insondable misterio de la muerte. El segundo se entrega al llanto y la tristeza y el tercero se echa a andar en busca de alguna solución. enterito y llorando. en peregrinaje. les cuenta lo ocurrido. atado a la tierra. espectáculo basado en un ciclo narrativo de la tradición oral de la India) Hace tiempo. propuso: –Deja que yo me case con tu hija. Se hizo la noche.

Y no lo dejes sin solución. cuentero 19 Esto de escuchar cuentos tiene consecuencias. es el único cuyo amor era amor de amante. La respuesta es: El primero. Te estallará la testa. –Veamos: El segundo se comportó como un hijo que llora la muerte de su madre. Si equivocas tu respuesta. Dela keo keo mílago. Korogó mbi. que decidió dormir todas las noches desnudo sobre la tumba fría de su amada. korogo mba.* Hay un dilema que debes resolver. Porque perderás la razón. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. Pero el primero. . ¿Sodóroka eeko nitsi awa? ¿Qué pretendiente debe la bella escoger? ¿Ni iari? ¿Ni fila? ¿Ni nanni? ¿El primero? ¿El segundo? ¿El tercero? –Antes de que respondas debo advertirte algo: Mbodisora fu kamánara. Ekabumba aipe kónara.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. –¿Y por qué? Toda respuesta exige una argumentación. esta historia presenta un enigma: Nbé ‘n porobe nitsi kálama. su amor era amor de hijo. Su amor era amor de padre. El tercero actuó como un padre que busca remedio para su hija.

todo perfección y plenitud.Cuentos seleccionados para el seminario internacional Re-Imagining Peace (Charlottesville. a la mujer. tan comunes? Hubo grandes debates. ¿Por qué aquel dios todo poder. tan inconclusos. November 2004) Por Nicolás Buenaventura Vidal. cuentero 20 Porqué creó Dios al ser humano Los sabios estaban contentos. Nicolás Buenaventura Vidal (inédito) . Sin embargo una pregunta simple. aquel dios tan completo. solo en apariencia. al hombre porque a dios le gusta que le cuenten historias. espantó las dudas y alegró los espíritus: Dios creo a la mujer. germinó y comenzó a crecer y a propagarse. pequeñas comidillas y conjuras. como son las cosas cuando son verdaderamente complejas. tan desprovistos. tan imperfectos. creó al hombre. aquel dios eterno. como mala yerba. seres tan frágiles. La respuesta tardó en llegar pero cuando lo hizo satisfizo la curiosidad. tan incomparable. Habían logrado esgrimir pruebas suficientes y necesarias de la existencia de dios y tanto el pueblo como los gobernantes estaban satisfechos.

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