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Informe Final de consultoría

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INDICE:

INTRODUCCIÓN GENERAL


1. DOCUMENTO CONCEPTUAL(PRODUCTO A)
1.1. Definiciones.-Más allá de la diversidad.
1.1.1. Interculturalidad.-
1.2. Estado de la cuestión
1.2.1. Debates abierto en torno a la cuestión intercultural en el Ecuador
1.2.2. El escenario internacional
a) Bolivia: la interculturalidad como propuesta política.
b) Paraguay: la apropiación de la lengua como hecho
intercultural

c) España: interculturalidad y migración
d) Otras experiencias de interculturalidad en América.
e) Otros casos interesantes por la síntesis intercultural
1.3. La particularidad del caso ecuatoriano
1.3.1. Modelos de gestión de la pluralidad cultural en el pasado del ecuador.- el
legado precolombino y el tratamiento colonial

a) El modelo de gestión negociada e igualitaria de la
pluriculturalidad de los señoríos andinos: 1000 - 1460

b) El modelo de gestión incaico: la pluriculturalidad panandina y
exclusión de las formaciones tribales: 1460 - 1534

c) El modelo de gestión colonial de racialización de la sociedad,
desvalorización y exclusión de los pueblos ancestrales: 1534 -
1822

d) El modelo de gestión del estado-nacional criollo, jerárquico,
paternal y excluyente: 1822 - 1895

e) El modelo de gestión del estado blancomestizo, de igualación y
mestización de Ias "razas": 1895 - 1998

f) La visibilización oficial: 1998-2007
g) La Asamblea Nacional Constituyente (2007-2008) y el nuevo
Estado Intercultural

1.4. Elementos estratégicos para incluir la interculturalidad en la
construcción del nuevo Estado


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1.5. El marco constitucional
2. ESTUDIOS DE CASO (PRODUCTO B)
2.1. La elección del mandatario
2.2. Síntesis y análisis de los grupos focales
2.2.1. Grupo indígena en Cotacachi
2.2.2. Grupo afroecuatoriano en la Cuenca del Chota-Mira
2.2.3. Grupo Montubio en Manabí
2.3. Resultados comentados de los estudios de caso
3. INFORME DE SENSIBILIZACIÓN, PROBLEMATIZACIÓN Y DEBATE CON LOS
FUNCIONARIOS DEL CNE SOBRE PRÁCTICAS, CONCEPTOS Y
DERIVACIONES DE LA INTERCULTURALIDAD EN LA PARTICIPACIÓN
DEMOCRÁTICA (PRODUCTO C)

3.1. Resumen grupos focales con funcionarios del CNE
3.2. Resumen entrevistas a funcionarios del CNE
3.3. Talleres de sensibilización
3.3.1. Presentación y objetivos
3.3.2. Metodología
3.3.3. Contenidos
3.3.4. Evaluación del taller
3.4. Resultados comentados funcionarios del CNE
3.4.1. Grupos focales
3.4.2. Entrevistas
4. DOCUMENTO DE ENRIQUECIMIENTO DE LAS POLÍTICAS GENERALES DEL
CNE DESDE LA NUEVA PERSPECTIVA DEL ESTADO INTERCULTURAL, CON
RECOMENDACIONES PARA SU INCORPORACIÓN EN EL PLAN
ESTRATÉGICO 2010 - 2014 (PRODUCTO D)

4.1. Hacia la construcción del Estado intercultural

4.1.1. La ciudadanía intercultural

4.1.2. Democracia comunitaria
4.1.3. La democracia intercultural
4.2. Diagnósticos
4.2.1. La perspectiva del CNE

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4.2.2. La perspectiva de la diversidad cultural
4.3. Diagnóstico jurídico y normativo en el Ecuador
4.3.1. El marco jurídico normativo actual
4.3.2. Normativa de la diversidad e interculturalidad
4.3.3. Normativa referente al Consejo Nacional Electoral
4.3.4. La interculturalidad desde el punto de vista jurídico en el
panorama internacional

4.3.5. Legislación electoral ecuatoriana
4.3.6. Normativa secundaria
4.3.7. La interculturalidad en los planes, las políticas y la organización
del Consejo Nacional Electoral

4.3.8. Conclusiones del análisis jurídico
4.4. Recomendaciones generales al CNE
4.4.1. Recomendaciones institucionales: ingeniería y procedimientos
4.4.2. Recomendaciones de servicios: el CNE hacia el exterior
4.4.3. Recomendaciones interinstitucionales y jurídicas
4.4.4. Plan Estratégico 2010-2014 Enriquecido
5. 1LkMINCS DL kLILkLNCIA (ÞkCDUC1C L)

S.1. Lncuesta Nac|ona| sobre percepc|ones y act|tudes de |os ecuator|anos
frente a |a d|vers|dad cu|tura|

S.2. Invest|gac|ón cua||tat|va, a n|ve| nac|ona|, con tócn|ca de grupos foca|es,
acerca de percepc|ones de |os ecuator|anos de |a d|vers|dad cu|tura|

6. CONCLUSIONES FINALES

7. BIBLIOGRAFÍA









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EQUIPO CONSULTOR - COMUNIDEC

Coordinador e Investigador Principal

Richard Salazar Medina

Supervisor General

Galo Ramón Valarezo

Técnico de Investigación

Cristina Soler

Experto Jurídico

Andrés Campaña Remache

Administrador General

Guido Granizo Bahamonde

Asistente de Investigación

Carlos Moreta (FENOCIN)

Coordinadora de organizaciones

Delia Guamán (FENOCIN)



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INTRODUCCIÓN GENERAL
El Ecuador es cuna de milenarias culturas indígenas, así como de una gran
diversidad de pueblos a partir de los encuentros y desencuentros en el
período colonial y republicano. No obstante, el régimen colonial y sus
paradigmas, muchos de ellos intactos hasta el presente, intentaron, cuando
no el etnocidio
1
, al menos la invisibilización y el silencio de la diversidad
cultural, con todo lo que ello contempla. Esto es, una anulación de toda
perspectiva no Occidental que incluye formas de gobierno, organización,
idioma, justicia, economía, estética, representación, conocimiento y demás,
que implica cada matriz civilizatoria histórica de un pueblo; es decir, cada
cultura.
A partir de la Constitución vigente (2008), el Estado ecuatoriano entra en un
proceso no solo de revisión, sino de redefinición y reingeni ería, lo cual implica
una nueva concepción y nuevos mecanismos para poder hacer realidad la
organización y los principios que regirán el aparato institucional. Y es que el
Ecuador se define actualmente como "Estado constitucional de derechos y
justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural,
plurinacional y laico¨
2
. Es decir, con esta Constitución, el país abandona el
paradigma del Estado-nación precedente e inaugura en su territorio una
nueva propuesta de organización: el Estado intercultural y plurinacional.
Desde esta perspectiva, el Estado ecuatoriano reconoce como pueblos y
nacionalidades, con derechos colectivos, a los pueblos indígenas,
afroecuatorianos y montubios. Éste es un cambio sustantivo frente a las
anteriores constituciones, ya que no sólo se reconoce como país pluricultural
y multilingüe, como lo hizo en la Constitución de 1998, sino que afirma
plenamente la autodeterminación cultural, con reconocimientos institucionales
y capacidad de tomar parte en las decisiones y discusiones de interés del
Estado, y, por primera vez, de vivir y desarrollarse en su propia cultura, sin
tener que subordinarla a la cultura Occidental hegemónica. Las implicaciones
son radicales y, por ello, se requiere una nueva conceptualización
institucional en todos los niveles.
Pero no solo esto; otro cambio fundamental en la Constitución son las
funciones del Estado, que ya no son los tres poderes clásicos del Estado-
nación (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), sino cinco funciones independientes,
añadiendo dos funciones: la función Electoral y la función de la Participación
Ciudadana y Control Social.

1
Cfr. ClasLres, Þlerre, 2001.
2
ConsLlLuclón del Lcuador, 2008, ArLlculo 1. La curslva es nuesLra.

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Las derivaciones que esto conlleva son múltiples, iniciando, como se ha
dicho, por una reingeniería del aparato estatal, que comprenda l as nuevos
principios regidores en todas las funciones, que involucra además, al Consejo
Nacional Electoral, que es el salvaguarda de la democracia y la ciudadanía.
Ciudadanía que es ya no una ciudadanía liberal tradicional, sino una
ciudadanía intercultural. En síntesis, no se trata únicamente de un cambio de
nombre, de Tribunal a Consejo, sino una redefinición institucional que lo
convierta en una función del Estado, representando a todos/as los/as
ecuatorianos/as, con características de interculturalidad y plurinacionalidad.
De aquí el objetivo de la presente investigación, que busca dar pautas para
repensar la Función Electoral, su estructura, políticas y acciones desde la
perspectiva de la diversidad cultural reconocida en la Constitución.
Para ello, el primer capítulo(PRODUCTO A),da una perspectiva complexiva
de la interculturalidad en general y de su tratamiento en Ecuador. De la misma
manera, hace una propuesta conceptual y de los elementos y mecanismos
necesarios para su implementación. Así, en primer lugar plantea un marco
teórico donde se confrontan algunas disquisiciones y se llega a una definición
conceptual, como propuesta política y práctica de la interculturalidad. En un
segundo momento revisa el estado de la cuestión en Ecuador y en el
escenario internacional, donde existen varias experiencias que pueden
inspirar al caso ecuatoriano. En tercer lugar se analiza la particularidad del
Ecuador respecto de la diversidad cultural, su lógica en el presente y su
tratamiento en diversos momentos históricos, desde tiempos pre-incásicos,
precolombinos (que nos dejan interesantes modelos que pueden ser
rescatados y revitalizados), así como coloniales, hasta la República en sus
diversas etapas, incluida la actual.
En el segundo capítulo (PRODUCTO B), se presenta el informe de tres
estudios de caso, a partir del mismo número de grupos focales, llevados a
cabo con un pueblo indígena, uno afroecuatoriano y otro montubio. Previo al
análisis de los resultados, en este capítulo se realiza unarevisión histórica de
las formas de elección de representantes y/o líderes en los otros pueblos del
Ecuador, que normalmente han sido desconocidos o invisibilizados.
El tercer apartado de este informe (PRODUCTO C), recoge el diagnóstico y
propuestas realizadas por los/as funcionarios/as del CNE, en torno a políticas
de interculturalidad, dentro y fuera de la institución. Cabe señalar que, dadas
las técnicas utilizadas, se pudo recabar también información acerca de su
percepción acerca de temas de interés para el CNE, como es la democracia,
la participación y algunas opiniones acerca de su propia institución. Las
técnicas fueron de investigación cualitativa: grupos focales (con
funcionarios/as generalmente de carrera del CNE, -) y entrevistas(con los/as
consejeros/as y directores/as de áreas fundamentales de la institución).
Asimismo, en este capítulo se incluye el desarrollo y evaluación de los talleres

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de sensibilización realizados con los funcionarios de provincias y de la planta
central en Quito.
El cuarto capítulo (PRODUCTO D) se orienta al enriquecimiento del Plan
Estratégico 2010-2014 del CNE, partiendo del análisis comparativo del
diagnóstico de la realidad interna y externa del CNE; el estudio
pormenorizado de los documentos de la institución y la normativa relativa a
interculturalidad publicada por el Estado; y, la reflexión teórica y dialógica del
equipo de investigación implicado en el proceso.
En el quinto capítulo (PRODUCTO E) encontraremoslos Términos de
Referencia para que el CNE contrate una encuesta nacional y una
investigación con grupos focales, sobre percepciones y actitudes de los
ecuatorianos frente a la diversidad cultural, que servirán de línea de base para
diversos procesos de planificación y acción para promover la ciudadanía
intercultural y la plena democracia.
El informe finaliza con unas conclusiones generales de la consultoría, así
como la bibliografía utilizada para la investigación.



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1. DOCUMENTO CONCEPTUAL
Las interculturalidad,entendida como proyecto político y práctica colectiva,se
muestra como una propuesta ideal para el cambio de paradigmas y
construcción del nuevo Estado, desarrollando una serie de dinámicas sociales
entre los diversos para lograr un proyecto común, resultado de la síntesis de
ese intercambio, sin subordinar o anular las diversidades.
Pero, ¿qué se entiende por interculturalidad? O, más bien, ¿qué se
propone sea la interculturalidad?
Si bien la Constitución vigente define en su primer artículo al Ecuador como
Estado intercultural, no especifica qué se entiende por ese término, lo que
incluye o comprende, y los mecanismos concretos para lograrla. Por otra
parte, académicos y especialistas de las Ciencias Sociales no se han puesto
de acuerdo en su definición y su trato ha sido más bien marginal o puntual.
Finalmente, las organizaciones sociales y, más recientemente, algunos
espacios tecnocráticos realizan un uso indiscriminado del concepto, dotándole
de un contenido que a menudo se torna confuso, especialmente con la
plurinacionalidad o la multiculturalidad.

1.1. DEFINICIONES.- MÁS ALLÁ DE LA DIVERSIDAD
La Constitución vigente reconoce al Ecuador como un "Estado constitucional
de derechos y justicia, democrático, soberano, independiente, unitario,
intercultural, plurinacional y laico¨ (Artículo 1). Estaenunciación, al incluir la
calidad de intercultural y plurinacional, constituye una ruptura epistemológica
con la definición del Estado-nación liberal que, pese a los preceptos con que
fue mentalizado (libertad, ciudadanía, equidad, derechos civiles y políticos),
definitivamente ha fracasado en los lugares de mayor diversidad cultural
3
, por
su presupuesto de la homogeneidad de los ciudadanos, como es el caso de
Ecuador y de Latinoamérica en general; aquí las diversidades debían
asimilarse a la mayoría hegemónica.
Al iniciar el nuevo milenio, recién comenzamos a tener conciencia plena de
esa enorme diversidad y conflictividad del espacio ecuatoriano. Diversidad,
por donde se la mire: un espacio con múltiples ambientes naturales,
megadiverso como sabemos hoy, con diversas identidades regionales y
locales y un abigarrado conjunto de pueblos, etnias y culturas en constante
cambio y adaptación. Conflictividad no resuelta y agravándose: una población
sumamente heterogénea en los étnico, social y cultural; con increíbles
diferencias económicas entre las élites y los subalternos; marcada por
profundas formas de exclusión y dominación; por enormes brechas rural -

3
Cfr. Sen, AmarLya, 2004.

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urbanas, de género e intergeneracionales; con creencias, opiniones y
cosmovisiones del mundo diferenciadas y en conflicto. De ahí que esta
definición ya no solo de enunciar la diversidad sino de reconocerlo como la
naturaleza jurídico-política del Estado es un paso gigantesco, siendo apenas
una confirmación de algo que bullía frente a los oídos sordos y displicentes de
la mayoría de ecuatorianos
4
.
En un pasado no muy lejano (incluso en la actualidad en la mayoría círculos)
era imposible hablar de un Estado plurinacional, ya que se suponía que
conllevaría una secesión del territorio del país. Pero el fracaso de las políticas
unificadoras, la elocuencia de la diversidad, hizo- pese a que durante mucho
tiempo la visión colonial del mundo, aún en tiempos de la República, quiso
negar esas formas de vida distintas que coexisten con el Estado-nacional -con
sus propias formas de organización, de justicia, con su propia lengua, su
propia historia, en síntesis, con su propia cultura, así como la lucha de los
pueblos indígenas y afrodescendientes, que ya en la Constitución de 1998 se
reconociera al Ecuador como un Estado pluricultural y multiétnico (Art. 1),
cuyo primer deber era fortalecer la unidad nacional en la diversidad (Art.3).
Sin embargo, decir multiétnico y pluricultural no afirma la autodeterminación
de las diversidades culturales, que comprende la posibilidad de desarrollarse
desde su propia perspectiva, sino que simplemente visibiliza dicha diversidad,
sin garantizar que estos pueblos dejen de ser tratados como subalternos o
como parte del folklore. Es por ello que en la Asamblea Constituyente de
Montecristi (2007 ÷ 2008) se consideró a la nación o nacionalidad desde una
perspectiva antropológica, y se decidió dar al Estado la calidad de
plurinacional, reconociendo su derecho a la autodeterminación cultural en el
territorio, pero sin afectar la unidad del Estado.
Sin embargo, ¿es suficiente la visibilización y la posibilidad de desarrollarse a
partir de sus propias formas culturales y de organización? Aunque, así
concebida, la plurinacionalidad no implica la secesión del territorio ni una
competencia de la identidad étnica con la identidad estatal (ecuatoriana), y
que ello ha sido un gran paso para el reconocimiento de los derechos
culturales por los que lucharon los pueblos ecuatorianos, pensamos que
ciertamente es insuficiente, ya que afirma la diferencia y no propicia la
convivencia y el intercambio fecundo que puede llevar a una síntesis
enriquecedora del intercambio de los elementos y conocimientos de las
diferentes culturas. Haciendo un análisis más exhaustivo vale decir que la
plurinacionalidad puede inducir al Estado, como ha sido históricamente, "a
tratar a los pueblos indígenas como minorías nacionales, y no transforma de
manera activa a toda la estructura racista, excluyente, inequitativa y
monocultural dominante. Por otra parte, la plurinacionalidad es parcialmente
aplicable a zonas con territorios habitados por un solo pueblo, pero es

4
Cfr. 8amón, 2009.

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inaplicable a territorios fluidos, que son la mayoría en el Ecuador, en donde
conviven diversos pueblos y ciudadanos/as¨
5
.
Es por ello que la interculturalidad se presenta como una verdadera
oportunidad para realizar una acción deliberada, no únicamente de
participación sino de producción interfecundante. Pero, ¿cuál es su diferencia
con la pluriculturalidad y la plurinacionalidad? ¿Cómo debería implementarse?
1.1.1. INTERCULTURALIDAD
En los últimos tiempos se habla mucho de interculturalidad y no únicamente
en el Ecuador. Existe gran confusión en el uso de estos términos, redundando
en prácticas y acciones ajenas a su naturaleza. Paradójicamente, eso sí, los
términos han servido para justificarlas, sean o no apropiadas.
La interculturalidad es una voz relativamente nueva en el mundo académico y
su concepto está aún en gestación. Surge justamente por las limitaciones del
multiculturalismo y la pluriculturalidad a la hora de reflejar la dinámica social
en los territorios de gran diversidad
6
, donde la realidad ni es ni debe ser
estática; la cultura, por naturaleza, está en permanente evolución, cambio e
intercambio, creando siempre nuevos elementos y tomando y re-significando
también elementos de culturas distintas
7
. Más aún, si hablamos de Estados
pluriculturales, no podemos pensar en espacios donde cada cultura, por
minoritaria o mayoritaria que sea, viva de manera aislada, como si fueran
guetos, cual apartheid. Vale la pena aclarar, entonces, que multicultural e
intercultural no es lo mismo. Lo multicultural da cuenta de la diversidad de
culturas y su reconocimiento; sin embargo, no prevé necesariamente la
interacción entre pueblos y cultural, sino únicamente la coexistencia. Mientras
la interculturalidad prevé indefectiblemente la convivencia, interacción e
intercambio fecundo entre las diversas culturas. De esta manera, podrían
existir Estados multiculturales aunque no interculturales; no obstante, un
Estado intercultural es por antonomasia un Estado multicultural
8
.
Entonces, ¿qué sería la interculturalidad?
Si bien se trata de categorías aún en construcción, la interculturalidad, en su
definición más sencilla, es el intercambio cultural; no únicamente una
convivencia de los diversos sino la plena interacción en igualdad y mutuo
enriquecimiento. Sin embargo, pese al reconocimiento realizado en la
Constitución de la República, por los motivos históricos y sociales descritos in
extenso en el acápite anterior, la interculturalidad es un proceso a trabajarse

3
8amón, Calo, (2009) ¸Þlurlnaclonalldad o lnLerculLuralldad en la ConsLlLuclón? Ln AcosLa, AlberLo y
Lsperanza MarLlnez (comp.), llotlooclooollJoJ. uemoctoclo eo lo ulvetslJoJ, CulLo: Abya-?ala. pp.
123.
6
Cfr. Malgeslnl y Clmenez, 2000.
7
Cfr. CeerLz, 1992.
8
Cfr. Salazar Medlna, en proceso de publlcaclón.

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en el tiempo, tanto desde la institucionalidad de los Estados como de la
sociedad civil.
Pero ¿cuál es el Estado al que se pretende llegar? ¿Qué sería esa
interculturalidad hecha realidad, más allá de las definiciones?
Para llegar a la interculturalidad debe llevarse a cabo un verdadero proceso
de "re-civilización¨ de toda la sociedad, para que se pueda interactuar y
nutrirse de las otras culturas, superando los prejuicios del paradigma colonial
que aún impera en la mentalidad y los imaginarios, particularmente de la
sociedad mestiza, aunque no únicamente. Es decir, se debe crear una
"comunidad imaginada¨ para todos y todas. Ello constituye un cambio
significativo en los imaginarios, porque frente a la diversidad y conflictividad,
las propuestas de las elites bregaron secularmente por la homogeneidad, a
contracorriente de la realidad, intentando ocultar la conflictividad o buscando
"una esencia compartida de la ecuatorianidad¨, ideologizada e impuesta,
incapaz de construir. La nueva lectura se expresa hoy en la idea de la "unidad
en la diversidad¨, "diversidad en la unidad¨ o la "construcción de la
interculturalidad¨.
En este sentido, el tema de la interculturalidad se convierte en un tema
político, es decir, en un tema de poder. Y es que no puede existir
interculturalidad real sino en un plano horizontal, ya que nos relacionamos con
quienes nos consideramos iguales, en condición de equidad. Es así que en
Ecuador interactuamos con culturas más lejanas, desarrollando verdaderos
procesos de enculturación, aprendiendo lengua y culturas italiana, francesa,
inglesa, alemana, portuguesa (o brasileña), etc., desarrollando una suerte de
interculturalidad exógena; pero nos es aún difícil pensar en ello con las
diversidades culturales de nuestro propio entorno
9
.
Es aquí, por tanto, donde cobran protagonismo los nuevos Estados, que
deben crear las reformas institucionales necesarias para la transversalización
de políticas de agresiva promoción de interculturalidad, en todo ámbito. Cabe
interculturalizar fuertemente a la sociedad civil, especialmente mestiza,
abordando uno de sus mitos recurrentes: la interculturalidad no es una cosa
de los indígenas y los afrodescendientes; la interculturalidad es cosa de
todos, de todas las culturas, latitudes, nacionalidades y colores de piel. No se
trata de un acto casi asistencial de resarcimiento a los pueblos no
occidentales. Por el contrario, practicada en todo su potencial, comportaría
enormes beneficios sociales, culturales, económicos y tecnológicos para la
sociedad en su totalidad, siempre en términos de equidad.
La interculturalidad, vista así, sería también el nexo entre los pueblos y
nacionalidades que ejercen sus derechos colectivos y el resto de la sociedad,

9
Cfr. Salazar Medlna, en proceso de publlcaclón.

13
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incluidos los propios otros pueblos indígenas. Y es que al hablar de
interculturalidad debemos considerar tanto a los procesos de intercambio
cultural entre todas las personas, de cualquier cultura y origen, en ámbitos
precisos (lingüístico, culinario, educativo, pedagógico, estético, de
conocimiento, tecnológico, etc.), como entre las instituciones, creando así las
condiciones del verdadero Estado pos-colonial; no con una ciudadanía
diferenciada únicamente
10
, sino hacia un Estado plural e incluyente con plena
participación, una suerte de Estado-red con una característica adicional: la
calidad de intercultural. Y es que el Estado-nación, al menos en el contexto
ecuatoriano y latinoamericano, debe ser superado
11
.
En este sentido, la función electoral del Estado, que auspicia la democracia
y garantiza su ejercicio y acceso desde toda la pluralidad en el país, se
convierte como un espacio clave para la puesta en práctica de estas nuevas
formas de inclusión y enriquecimiento recíproco entre las diversidades
culturales.
Cabe aclarar, sin embargo, que desde nuestra perspectiva y, por lo tanto,
dentro del presente documento, entendemos por interculturalidad al
intercambio entre las diversas culturas, cuyas identidades se han conformado
históricamente; es decir, nos referimos a lo que en Antropología se define
como etnias, naciones culturales o pueblos. Esta aclaración la hacemos en
vista de que a menudo, en muchos foros, se escucha hablar de
interculturalidad comprendiendo en ella la inclusión de todas las diversidades
existentes en la sociedad: de género, generacional, sexuales, de capacidades
especiales, etc. No obstante, la interculturalidad, tal como se ha expuesto, se
refiere al intercambio entre dos o varias culturas, con una propia cosmovisión
o matriz cultural, en espacios comunes; el resto de diversidades, son aquellas
que los antropólogos denominan subculturas (de jóvenes, rockeros, grupos
GLBT, de capacidades especiales, etc.) y son, ciertamente, un componente
fundamental e insoslayable de las culturas, que van reinventándose
permanentemente, y que pueden y deben interactuar en los procesos de
interculturalidad; pero constituyen, dentro de cada cultura, procesos de lo que
algunos teóricos, a partir de la experiencia boliviana, denominan procesos de
intra-culturalidad; es decir, procesos de intercambio y enriquecimiento dentro
de sus propias culturas. Así, dentro de un pueblo o de una cultura indígena,
afroecuatoriana, montubia o mestiza, huelga decir, existen grupos rockeros,
intergeneracionales, con capacidades especiales, etc., que se enfrentan a su
propia diversidad interna y también externa, de la diversidad cultural del país y
el mundo. La intra-culturalidad buscatambién el fortalecimiento de cada
cultura, con estas tantas subculturas y diversidades, para poder enfrentarse a
las demás ante los procesos de diversidad culturaleinterculturalidad.

10
Cfr.kymllcka, Wlll, 1996.
11
Cfr. Salazar, lbld.

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1.2. ESTADO DE LA CUESTIÓN
1.2.1. DEBATES ABIERTOS EN TORNO A LA PROPUESTA
INTERCULTURAL EN EL ECUADOR
A partir de la revisión documental y bibliográfica, así como de la realización de
algunas entrevistas a informantes calificados
12
, podemos dilucidar dos
grandes cuestionamientos con respecto a la propuesta intercultural en el
Ecuador y que suponen un desafío para sus actores políticos.
La primera estaría relacionada con la no-definición del vocablo
interculturalidad en la Carta Magna
13
. Esto ha conllevado importantes
esfuerzos por parte del cuerpo legislativo como de la comunidad académica
para concretar su espectro, con la consabida proliferación de interpretaciones
varias, con distintos grados de implicación y compromiso del Estado en su
enunciación. De igual modo, dicha ambigüedad, ha levantado las
consiguientes críticas, que tildan la propuesta de "retórica" y "puro discurso¨
14
.
El debate en torno a esta cuestión se amplía ante la evidente necesidad de la
construcción del concepto de interculturalidad con la efectiva inclusión de las
bases, con fines a no ser término exclusivo de intelectuales y camarillas
políticas, atendiendo a su debida contextualización y armonía con los
principios del Sumak Kawsay
15
.
En un segundo lugar, cabe destacar la reiteración de la necesaria preparación
de la sociedad ecuatoriana para el compromiso intercultural. Se denuncia la
pertenencia de una mentalidad colonizada, de estigmatizaciones y
desconfianzas mutuas, de recelos institucionales, de prejuicios y racismo
manifiestos y/o encubiertos y de posturas segregacionistas por parte del
movimiento indígena, que no contribuyen al encuentro intercultural como un
asunto, asimismo, de toda la sociedad ecuatoriana
16
. Ante ello, se enfatiza la

12
lueron nuesLros lnformanLes clave: Ángel 8amlrez, Þablo CrLlz, AlberLo Cuaplsaca (SubsecreLarlo de
Lducaclón lnLerculLural 8lllngue, Arlruma kowll (ulrecLor CáLedra Þueblos lndlgenas de la unlversldad
Andlna Slmón 8ollvar)
13
Þara más lnformaclón sobre esLe anállsls vease el anállsls [urldlco ublcado en el caplLulo 4.
14
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13
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8oeo vlvlt, o 5omok kowsoy oo se poeJe sepotot Jel Alllo kowsoy. íl ooo es cooJlclóo Jel otto.
5eqolmos osooJo ooo mottlz occlJeotol, coo motoclooes y Jesmembtoclooes es Jlflcll Je eoteoJet,
epolpotoJo eo ĂůŐƵŶĂ ŽĐĂƐŝſŶ ŝŶĐůƵƐŽ Ă ĚĞƐĂƌƌŽůůŽ ƐƵƐƚĞŶƚĂďůĞ͖͟ ͞ǀĂŶnjĂŵŽƐ ŵƵĐŚŽ ĞŶ ĐŽŶĐĞƉƚŽƐ͕
ƉŽĐŽ ĞŶ ůĂ ƉƌĄĐƚŝĐĂ͕ ĞŵƉĞnjĂŶĚŽ ƉŽƌ ůĂ ĚŝƌŝŐĞŶĐŝĂ ΀͙΁͞ŵĂŶĞũĂŵŽƐ ĐŽŶĐĞƉƚŽƐ ƋƵĞ ůĂ ŐĞŶƚĞ ŶŽ ƉƵĞĚĞ
ptooooclot bleo eo los boses, coJo poléo polete set el lotetlocotot y exlste celo lotelectool. leot
ĞŶƚĞŶĚĞƌůĂƐĐŽŶĨĞƌĞŶĐŝĂƐ͘͟
16
͞>Ă ƐŽĐŝĞĚĂĚ ĞƐ ǀşĐƚŝŵĂ ĚĞ ůĂ ĐŽůŽŶŝnjĂĐŝſŶ ŝĚĞŽůſŐŝĐĂ͕ ƚŽĚŽƐ ƉĂĚĞĐĞŵŽƐ ĚĞ ĞƐĞ ŵĂů ΀͙΁ ƐĂ
ŝĚĞŽůŽŐŝnjĂĐŝſŶ ;ƐĞ ƚƌĂĚƵĐĞ ĞŶͿ ƵŶĂ ĨŽƌŵĂ ĚĞ ǀĞƌ Ăů ŽƚƌŽ͘ ΀͙΁ĂƌƌĞƌĂ ĨƵĞƌƚĞ ĚĞ ĞƐƚŝŐŵĂƚŝnjĂĐŝſŶ͗ ĐŽŶ Ğů

13
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

visibilización y conocimiento de la diversidad cultural del país, a través de una
estrategia educativa, comunicativa y política, que asuma el rediseño
institucional para el cumplimiento de los derechos individuales y colectivos
17
.
Los intentos teóricos en Ecuador por dar salida a este atolladero han sido
varios, anteriores incluso a la Constitución de 1998, donde ya se explicitaba la
posibilidad intercultural. Entre estas aportaciones podemos encontrar las de
Galo Ramón en su obra El retorno de los runas (1993) como en otros artículos
posteriores que analizaban la cuestión en entredicho.
Otras aportaciones tempranas, si bien con una orientación más a la acción y
estrategia política, fueron las de la FENOCÍN, en un esfuerzo por dar
contenido a la interculturalidad en tanto en cuanto, sería su propuesta
programática.
De ahí, se han dado numerosas publicaciones que ligan la interculturalidad
con temas de carácter más específico (salud, género, educación, desarrollo).
Sin embargo, para la presente investigación, hemos rescatado aquellas con
vínculos fehacientes con los asuntos clave de la misma, como son la
descolonización, la plurinacionalidad, el Buen Vivir, el Estado y las políticas
públicas, que junto con la bibliografía temática más relevante a nivel
internacional, aparecen indexadas y comentadas en los anexos de este
informe.
1.2.2. EL ESCENARIO INTERNACIONAL
Frente al modelo indigenista homogeneizadordel siglo XX, cuestionado a
partir de la segunda mitad del mismo siglo
18
, por una parte, los Derechos
Humanos de Segunda Generación (1966), donde aparece explícitamente por
primera vez la autodeterminación cultural; y por otra, la Primera Declaración
de Barbados en 1971
19
, siembran el cambio conceptual, incluso más allá del
ámbito interamericano
20
. La reivindicación común se orienta hacia la

mestlzo oo boy poe oeqoclot, poe eo los boses se bo lJo sopetooJo, oo osl eo lo Jltlqeoclo lotelectool y
ƉŽůşƚŝĐĂ͖ ͞΀͙΁ ĞdžŝƐƚĞ ƌĞĐĞůŽ Ž ŵŝĞĚŽ Ă ĚĞŵŽĐƌĂƚŝnjĂƌ ůĂ ƐŽĐŝĞĚĂĚ ĞĐƵĂƚŽƌŝĂŶĂ͕ ůĂ ƐŽĐŝĞĚĂĚ ĚŽŵŝŶĂŶƚĞ
oeceslto el coottol Jel poJet. les ototqoo oo popel, peto ¸eo lo pƌĄĐƚŝĐĂ͍͟

17
͞ƐŶĞĐĞƐĂƌŝĂ ƵŶĂ ĚŝŵĞŶƐŝſŶ ƉŽůşƚŝĐĂ LJŶŽ ƐſůŽ ĐƵůƚƵƌĂůĚĞ ůĂ ŝŶƚĞƌĐƵůƚƵƌĂůŝĚĂĚ͕ ĐŽŶƵŶĂǀĂůŽƌĂĐŝſŶLJ
ƌĞƐƉĞƚŽĂůŽƚƌŽĐŽŵŽƵŶƐƵũĞƚŽĚĞĚĞƌĞĐŚŽƐ͕ĐŽŵŽĚŝĐĞĞůĂĐƚƵĂůŵĂƌĐŽŶŽƌŵĂƚŝǀŽĚĞůƉĂşƐ͖͟͞΀͙΁ĐĂďĞ
pteqoototse poé tlpo Je cloJoJoolo poeteŵŽƐ͕ůŝďĞƌĂůĐůĄƐŝĐĂŽĚŝĨĞƌĞŶĐŝĂĚĂ͕ĐŽŶƐƵũĞƚŽƐĐŽůĞĐƚŝǀŽƐ͖͟
18
͞íl opoqeo Jel movlmleoto loJlqeolsto se sltoo eotte 1920 y 1970. íl loJlqeolsmo se coovlttló
eotooces eo lo lJeoloqlo oflclol Jel ístoJo lotetveocloolsto y oslsteoclollsto, estobleclJo Jotoote lo qtoo
ĚĞƉƌĞƐŝſŶ LJ ƋƵĞ ĚŝŽ ůŽƐ ƌĞĐƵƌƐŽƐ ŶĞĐĞƐĂƌŝŽƐ ƉĂƌĂ ůůĞǀĂƌ Ă ĐĂďŽ ĞůƉƌŽLJĞĐƚŽ ŶĂĐŝŽŶĂů͘΀͙΁ů ŵŽǀŝŵŝĞŶƚŽ
loJlqeolsto oo es lo moolfestoclóo Je oo peosomleoto loJlqeoo, sloo lo teflexlóo ctlollo y mestlzo sobte
el loJlo͟ ; lĂǀƌĞ͕ P͘ ; ϭϵϵϴͿ íl loJlqeolsmo, Mexlco: londo de CulLura Lconómlca,pp.10-11)
19
La ueclaraclón fue flrmada en 8arbados el 30 de mayo de 1971 por los anLropólogos Mlguel AlberLo
8arLolome, nelly Arevelo de !lmenez, Culllermo 8onfll 8aLalla, LsLeban Lmlllo Mosonyl, vlcLor uanlel
8onllla, uarcy 8lbelro, Conzalo CasLlllo Cárdenas, Þedro AgosLlnho da Sllva, Mlguel Chase-Sardl, ScoLL
S. 8oblnson, Sllvlo Coelho dos SanLos,SLefano várese, Carlos Morelra neLo, Ceorg Crunberg.
20
Cllva MarLlnez, u (2003) La cooperaclón con los pueblos lndlgenas. Madrld: CluLAL, pp. 196-197

16
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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construcción de un Estado pluricultural, acabando con las relaciones
asimétricas entre la sociedad nacional y las comunidades indígenas
21
. En la
década de 1980, nuevas ediciones de la reunión en Barbados y otros
encuentros promocionados por las Naciones Unidas, acompañarán a la
progresión de logros en el asunto indígena,asícomola creación del Foro
Permanente sobre las Cuestiones Indígenas en el seno de la ONU, el
surgimiento de los denominados Derechos Humanos de Tercera Generación,
donde aparecen los Derechos Colectivos de los pueblos indígenas
22
, y la
firma y ratificación del Convenio 169 de la OIT (1989). Finalmente la
Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas (2007) deja absolutamente explícita la perspectiva pluralista
respecto de la diversidad cultural en el mundo.
En este contexto, en el ámbito latinoamericano, varios países han incluido los
derechos colectivos y la característica de plurinacionales o interculturales en
sus constituciones. La diferente inclusión y tratamiento de este tema en cada
una de las cartas magnas obedece a la idiosincrasia histórica, política,
sociocultural de cada una de los Estados, asumiendo desde las posturas
desde más progresistas (con el reconocimiento de los derechos colectivos y/o
la autodeterminación), hasta las más paternalistas (que se expresan en
términos de protección). Dicho marco normativo resulta imprescindible para la
consecución de la interculturalidad, dada la inequidad y la visión colonial
arraigada en las sociedades latinoamericanas
23
, en aras a una inclusión y
participación democrática real.
A continuación exponemos algunos de los casos paradigmáticos en América
Latina, la atención a la interculturalidad en España como consecuencia de los
movimientos migratorios, u otras experiencias como la canadiense (las
Primeras Naciones) o la escandinava (el pueblo Sami) que si bien no hablan
explícitamente de interculturalidad, son un ejemplo de síntesis intercultural.
24

a) BOLIVIA: LA INTERCULTURALIDAD COMO PROPUESTA
POLÍTICA
La Constitución política del Estado, aprobada en 2009, reconoce que "Bolivia
se constituye en un Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional

21
8onfll 8aLalla, C (1970) en Cllva MarLlnez, u. (2003) La cooperaclón con los pueblos lndlgenas.
Madrld: CluLAL, p.197.
22
Los derechos colecLlvos de los pueblos lndlgenas, que forman parLe de un con[unLo de derechos
colecLlvos, comprenden el derecho a la auLodeLermlnaclón culLural (lengua, organlzaclón soclal,
economla, rellglón, esLeLlca, LerrlLorlo para desarrollarse, eLc), por oLra parLe ya reconocldo en los
derechos de segunda generaclón, el derecho a la proLecclón y promoclón de la ldenLldad (lndlvldual y
colecLlva), al medlo amblenLe saludable, al respeLo y promoclón de los conoclmlenLos y Lecnologlas
proplas de los pueblos
22
, y a la consulLa llbre e lnformada sobre acLlvldades exLracLlvas del LsLado en
su LerrlLorlo y sobre la leglslaclón que pueda afecLar a su culLura.
23
Cfr., Salazar Medlna, en proceso de publlcaclón.
24
ldem.

17
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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Comunitario, libre, independiente soberano, democrático, intercultural,
descentralizado, y con autonomías"
25
, en aras a la implementación por parte
del gobierno del Presidente Evo Morales, de una política post-colonial, desde
la perspectiva de los pueblos originarios, frente a la élite criolla o blanca.
En el grado normativo ello se ha traducido no sólo en la formalización de los
Derechos de las Naciones y Pueblos Indígenas originarios campesinos, sino
en la afirmación de las formas democráticas "participativa, representativa y
comunitaria"
26
, así como de la constitución de un Órgano Electoral
Plurinacional. En el ámbito educativo, no sólo se potencia la Educación
Intercultural, sino Intracultural
27
y Plurilingüe
28
. Destacable es igualmente, en
la concepción de la nación boliviana, la consideración no sólo de pueblos
indígenas y afrobolivianas, sino de las comunidades interculturales.
Para la consecución de la Constitución Política del Estado, el pasado junio de
2010, la Asamblea Legislativa Plurinacional promulgó cinco leyes orgánicas
fundamentales para lograr la denominada democracia intercultural y
reinstitucionalizar el país
29
, entre ellas, la Ley de Régimen Electoral, que
permite en palabras del propio Evo Morales, que el pueblo boliviano será
consultado mediante referéndum en asuntos tanto de índole local o nacional,
como internacional, como por ejemplo la participación en tratados o acuerdos
de ese ámbito, así como participar en las política del Estado, más allá del voto
de sus representantes
30
.
Estas acciones, sin embargo, se topan con dos grandes frentes en su
aplicación: la fuerte oposición por parte de los departamentos sin tradición
quechua o aymara, o las tensiones abiertas con los medios de comunicación.
De igual modo, a pesar de los avances normativos, desde el Comité de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de las Naciones Unidas
se expresa inquietud ante la perpetuidad de marginación y discriminación de

23
ConsLlLuclón ÞollLlca del LsLado, 2009, 1lLulo l, CaplLulo Þrlmero. ArLlculo 1.
26
ConsLlLuclón ÞollLlca del LsLado, 2009, 1lLulo l, CaplLulo 1ercero.
27
͞uesJe el seotlmleoto Je oolJoJ coo lo teollJoJ, lo lotet-coltotollJoJ oo poeJe vetse sepotoJo Je lo
lotto-coltotollJoJ. lo lotto-coltotollJoJ slqolflco poe coJo coltoto ofltmo y coosollJo so eseoclo pese o
los comblos Je fotmo poe poeJe osomlt pot lo teloclóo botlzootol eotte coltotos (lotet-coltotollJoJ). lo
lotto-coltotollJoJ es, eotooces, el ptoceso ootóoomo Je ooto Jetetmlooclóo Jel loJlvlJoo, poe le
oseqoto set sl mlsmo (Jlfeteote), ol tlempo Je set el otto (semejooteͿ͟(Mazorco lrureLa, 2008)Þonencla
ƉƌĞƐĞŶƚĂĚĂ ĞŶ ůĂƐ ͞!C8nAuAS uL AnÁLlSlS uLL 1Lx1C CCnS1l1uClCnAL͕͟ ůůĞǀĂĚĂƐ Ă ĐĂďŽ ĚƵƌĂŶƚĞ ůŽƐ
dlas 24, 23 y 26 de marzo de 2008 por el Þrograma de LlcenclaLura especlal en Lducaclón lnLerculLural
8lllngue, de la laculLad de Pumanldades y Clenclas de la Lducaclón de la unlversldad Mayor de San
Slmón (uMSS), Cochabamba, 8ollvla.
28
Ln el nuevo LexLo consLlLuclonal de 8ollvlaesLán reconocldas además del casLellano, Lodas las
lenguas de las naclones y pueblos lndlgenas de 8ollvla, un LoLal de 36. ConsLlLuclón ÞollLlca del LsLado,
2008, CaplLulo Þrlmero, ArLlculo 3.
29
Ley del Crgano !udlclal, Ley del Crgano LlecLoral, Ley del 1rlbunal ConsLlLuclonal, Ley Marco de
AuLonomlas y de uescenLrallzaclón.
30
͞LǀŽ ƉƌŽŵƵůŐĂ ůĂ LĞLJ ĚĞ 8ĠŐŝŵĞŶ LůĞĐƚŽƌĂů͟ LŶ lo tozóo, el Jlotlo oocloool Je 8ollvlo, mlercoles, 30
de !unlo de 2010, La Þaz: Ldlclón ulglLal -www.la-razon.com.

18
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los pueblos indígenas de Bolivia en el acceso a la salud, la educación, la
vivienda, la alimentación o la propiedad de sus tierras ancestrales
31
.
b) PARAGUAY: LA APROPIACIÓN DE LA LENGUA COMO HECHO
INTERCULTURAL
Sin duda, el caso paraguayo resulta único y peculiar en América Latina. Casi
un 90% de su población es bilingüe, es decir, habla el guaraní
32
, un hecho
especialmente llamativo, en tanto se produce un el uso de una lengua
indígena por parte de población no indígena
33
.
Entre las principales tesis de explicación de esta peculiaridad, se encontraría
aquella que lo razona como una consecuencia de la superioridad numérica de
hablantes del guaraní y la relación de parentesco que existía entre españoles
e indios
34
. Igualmente, se atañe al estudio y promoción que de dicha lengua
se realizó en la orden jesuita
35
.
Sea como fuere, la ejemplaridad del caso sin duda nos induce a pensar en la
apropiación de la lengua como un hecho intercultural, si bien, con un análisis
en profundidad, esta afirmación requiere algunos matices.
En las dos últimas décadas, el Estado paraguayo ha realizado importantes
avances en materia constitucional con respecto al tratamiento de sus pueblos
indígenas. Así, en la Constitución de 1992, el Estado reconoce a los pueblos
originarios
36
y se declara Plurinacional y Plurilingüe; el guaraní se convierte en
lengua oficial, equiparada al castellano
37
. Posteriormente, se declara su
obligatoriedad de su enseñanza en el currículo educativo tanto en primaria,
secundaria como el grado universitario
38
y en 1994 entra en vigor la Reforma
Educativa de la misma que incluye un proyecto de Educación Bilingüe. Sin
embargo, es importante denotar, que en la práctica el guaraní ostenta una
posición de inferioridad social, política y educativa frente al castellano:

31
Segundo lnforme Þerlódlco LsLado de 8ollvla, 2008, ComlLe de uerechos Lconómlcos, Soclales y
CulLurales. luenLe Agencla lnLernaclonal de noLlclas lndlgenas (Alnl), www.alalneL.org, 30.03.2008.
32
Segun el Censo de Þoblaclón de 1992, el 88, 3° de la poblaclón paraguaya habla una lengua
lndlgena: el guaranl, de la cual el 39, 3° es guaranl monollngue y el 49° blllngue de guaranl y
casLellano. Ll guaranl es una de las clnco famlllas llngulsLlcas del Þaraguay. ulrecclón de Þlanlflcaclón,
LsLadlsLlca e lnformaclón del MLC de 1999.
33
Cfr. 8. Mella (1993) en l vldal loch, L. y Þalaclos Alcalne, (eds.) (2004).
34
͞ísto leoqoo eto lo Jlotlo eo lo vlJo potoqooyo y lo oceptoclóo soclol eto potolelo o lo Jel espoñol, e
coottoste o lo poe ocottlo o ocotte ooo eo el testo Je Amétlco JooJe poleo boblo lo leoqoo ootóctooo
ƐƵĨƌĞ ĚŝƐĐƌŝŵŝŶĂĐŝſŶ ƌĂĐŝĂů͟ Morlnlgo, Marcos A.(1990) kolz y Jestloo Jel qootool, Asunclón:
unlversldad CaLóllca, 8lblloLeca Þaraguaya de AnLropologla, vol. 8, Asunclón, pp.71-73.
33
͞ío los mlslooes jesoltlcos poe coovlvletoo coo lo socleJoJ coloolol, lo sltooclóo Jel qootool eto
Jlfeteote. ío ellos foe JesJe el ptloclplo leoqoo lltetotlo y se osó poto eoseñot o los loJlqeoos o leet y
esctlblt. loe lo leoqoo oolco Je los poeblos Je loJlos Je los mlslooes Je los jesoltos y eo ellos bosto lo
cottespooJeoclo oflclol coo los oototlJoJes se llevobo eo qootool͟(Morlnlgo, 1990, p.77).
36
ConsLlLuclón naclonal de Þaraguay de 1992, CaplLulo v.
37
ConsLlLuclón naclonal de Þaraguay de 1992, ArLlculo 140
38
Ley 28 del 10 de sepLlembre de 1992.

19
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El castellano es la lengua que ocupa los espacios de poder ÷administración,
educación, medios de comunicación, macroeconomía, etc. ÷ y el guaraní los
reservados a la solidaridad ևmbito familiar, afectivo, relaciones con los vecinos,
pequeño intercambio comercial, etc. Se considera, no obstante, que el guaraní es
también la lengua de identidad y cohesión nacional, aunque paradójicamente, no
tenga una valoración prestigiosa para el ascenso social.
39

Asimismo, la realidad para los pueblos indígenas en el país (un 2% de la
población total) dista en la práctica de parecerse a la norma vigente. La
propiedad de la tierra en un 80% continúa en manos de una minoría de origen
europeo, mestizo o migrante, así como el 90% de la riqueza. Las prácticas
racistas son la norma para los indígenas despojados de sus tierras y
empobrecidos
40
.
Es evidente que, aunque la propuesta intercultural no recoge en estos
términos de la Constitución, el bilingüismo en el Paraguay es una
potencialidad, que salvando prejuicios y valores coloniales, puede resultar un
referente común para el diálogo con la estructura dominante.
c) ESPAÑA: INTERCULTURALIDAD Y MIGRACIÓN
En el caso de España, la propuesta intercultural aparece li gada al fenómeno
migratorio. En apenas dos décadas, desde mediados de los noventa, el
Estado español invierte su status principalmente como país emisor de
migrantes, al de receptor, alcanzando el porcentaje del 11'6% sobre el total de
la población en el pasado 2010
41
. El desafío para el Estado, se completa con
la heterogeneidad del colectivo, especialmente con respecto a su origen,
propiciando la manifestación de las diversidades en la cotidianeidad
económica y social española en un breve lapsus temporal.
Frente a esta nueva realidad, en primera instancia, es la sociedad civil
organizada la que se moviliza. El tercer sector asume, entre otras, la labor de
la acogida de los nuevos vecinos, la prevención de conductas racistas o
xenófobas y el propósito de convivencia intercultural.Será en el ámbito
educativo, donde la interculturalidad se consolide como una propuesta
significativa, a partir de la formación sobre la lengua y o ciertos aspectos de
la cultura del otro, ante las necesidades del profesorado y del alumnado
diverso. Desde ese momento proliferan las aportaciones teóricas y didácticas,
procedentes tanto de la investigación académica, como de las experiencias

39
vldal loch, L. y Þalaclos Alcalne, (eds.) (2004): leoqoos vlvos eo Amétlco lotloo, lv IotooJos
lotetoocloooles sobte loJlqeolsmo Ametlcooo. Madrld- 8arcelona: unlversldad AuLónoma de Madrld -
ll lòrum Amer&CaL de les Llengues Amerlndles (lnsLlLuL CaLala de Cooperacló lberoamerlcana),
verslón dlglLal (Þul).
40
Amarllla Ayala. L. (2001), lnLerculLuralldad en Þaraguay, oLro desaflo posLergado, ío kevlsto
íottomoJo, 8uenos Alres: C8LAS,n°10-01,p.26
41
Cfr.LurosLaL, 2010.

20
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prácticas en las aulas, por iniciativa del colectivo de enseñantes o lideradas
por las ONG.
La conquista progresiva de la propuesta intercultural en la escuela nos lo
indica la existencia, hoy, de una herramienta oficial del Ministerio de
Educación español. El CREADE -Centro de Recursos para la Atención a la
Diversidad Cultural en Educación- es un proyecto del IFIIE (Centro de
Formación del Profesorado, Investigación e Innovación Educativa, que trata
de responder, a las inquietudes de los profesionales que trabajan en la
diversidad educativa. Otro de los hitos, es sin duda, la aprobación de la
materia Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos para el último
ciclo de la educación primaria y toda la educación secundaria, en el que se
encuentran contenidos de aproximación a la diversidad.
El contagio del modelo intercultural hacia otros sectores de lo público en
España, como la salud, la participación ciudadana o los asuntos sociales, ha
sido cuanto menos particular, al tiempo que diseminado y obedeciendo a las
peculiaridades políticas de sus administraciones autonómicas y locales, así
como al perfil de sus nuevos residentes. Destacable, en este sentido, es el
Plan Municipal por la Intercultural de la ciudad de Barcelona que valora la
diversidad de sus moradores como una oportunidad
42
.El Plan, iniciado en
2009, aspira a gestionar la convivencia en la diversidad a través de un modelo
intercultural, construido desde el diálogo y el respeto en el marco de los
derechos y los deberes compartidos, así como en el sentimiento de
pertenencia a la capital catalana. Una de sus grandes aportaciones es la
construcción propia de una estrategia política para gestionar la diversidad,
atendiendo a las características concretas de la ciudad y de sus habitantes.
Los planteamientos sobre la gerencia de la diversidad se encuentran
en un debate incipiente en torno a la participación con carácter político y/o
electoral, a pesar de que en las próximas elecciones municipales del 22 de
mayo de 2011, en las que 350.000 extranjeros residentes en Estado español
son votantes potenciales, un tercio de ellos ecuatorianos.
d) OTRAS EXPERIENCIAS DE INTERCULTURALIDAD EN AMÉRICA
Guatemala, uno de los países de la región latinoamericana con mayor
número de indígenas en su población, un 60% según el Censo del año 2000,
se encuentra en una evolución incipiente con respecto al reconocimiento de
los derechos colectivos, a su carácter pluricultural y multilingüe (pueblo maya,
garífuna y xinca) como nación, y a la acción intercultural como medio para
resarcir la opresión y el genocidioen la historia nacional hacia los mismos. En
1995, se firmaba el Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos

42
La cludad condal conLaba a prlnclplos de 2010 con 300.000 mll resldenLes exLran[eros, un 17° de su
poblaclón LoLal.

21
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Indígenas, con el compromiso, por parte del gobierno guatemalteco, de
introducir ciertas reformas en el texto constitucional con pretensiones de
cumplir los Acuerdos de Paz de 1996. El Congreso aprueba las reformas a
finales de octubre de 1998, si bien la consulta popular del 16 de mayo, no la
refrenda. La Constitución guatemalteca vigente hasta hoy, es de 1985. De
este modo, a pesar de la ratificación del Convenio 169 de la OIT, el asunto
indígena en Guatemala está estancado, impidiendo su participación plena en
el gobierno e incrementando su situación de vulnerabilidad.
En su país vecino, México, si bien su porcentaje de población es
considerablemente inferior
43
no encontramos una situación más ventajosa.
También su Constitución de 1992 considera al país como nación pluricultural
así como posteriormente en 2001, se enmiendan otros artículos relativos a los
pueblos indígenas fruto de los "Acuerdos de San Andrés Larraínzar¨ entre el
Gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) de 1996. La
realidad es que el cumplimiento de los compromisos es sumamente
desorganizado y la pobreza entre los indígenas continúa siendo alarmante
44
.
En el istmo de Panamá
45
,la lucha del movimiento indígena ha contribuido a la
consolidación de ciertos avances normativos incluidos en la Constitución de
1972, con modificaciones para 2004 (contiene más de 20 artículos vinculantes
directos a raza, grupo étnico, lenguas aborígenes, comunidades o grupos
indígenas, y comarcas). De igual modo, se ha logrado la creación de leyes de
las actuales comarcas indígenasque contienen el reconocimiento de su
estructura política administrativa tradicional, de su autonomía, de su identidad
y de sus valores históricos culturales, como parte del sistema nacional
46
.
Dichas comarcas (cinco hasta ahora), son gestadas bajo la cosmovisión
propia, promueven la autonomía y conservación de costumbres e
instituciones, la justicia indígena, la regulación de la propiedad de la tierra, el
uso responsable de los recursos naturales y facilitan la representación en la
política nacional a través de la Comisión de Asuntos Indígenas de la
Asamblea Nacional y otras instituciones del gobierno. Sin embargo, siguen
existiendo grandes vacíos operativos: "se tratan los asuntos sectorialmente,
sin perspectiva de desarrollo integral, que derivan en fragmentación de

43
Ll Conse[o naclonal de Þoblaclón (CCnAÞC) senala que resldlan en el pals, al momenLo de ConLeo
de Þoblaclón y vlvlenda (2003), 13.363.976 lndlgenas dlsLrlbuldos en los 32 LsLados del pals, lo que
represenLa el 13° de la poblaclón LoLal.
44
Las clfras relaLlvas a los pueblos lndlgenas muesLran que 73° padece pobreza mulLldlmenslonal, es
declr, carece de lngresos suflclenLes para la adqulslclón de blenes y servlclos, y 39.2° se ublca en
pobreza exLrema por presenLar más de cuaLro carenclas soclales slmulLáneas, de las cuales
allmenLaclón, acceso a la educaclón, servlclos de salud y vlvlenda dlgna son las más comunes(Mundo
lndlgena, 2010).
43
Segun el Censo de 2000, a la poblaclón lndlgena en Þanamá alcanzaba el 10°,con crlLerlos de auLo
ldenLlflcaclón-ulrecclón de LsLadlsLlca y Censo. lnformes.
46
CLÞAL (2003) Los pueblos lndlgenas de Þanamá: dlagnósLlco soclodemográflco a parLlr del censo del
2000, SanLlago de Chlle, p. 7.

22
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esfuerzos; omisión de consultas, consensos y cosmovisión indígena propia,
que genera atender demandas sin enfoque etnocultural; y recursos
presupuestariosinsuficientes"
47
.Sirva como muestra el hecho de que Panamá
no ha aprobado el Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y
Tribales en países independientes.
e) OTROS CASOS INTERESANTES POR LA SÍNTESIS CULTURAL
Los Sami
El pueblo Sami (Sápmi o Sámeednam) se encuentra en Feno-Escandinavia,
en territorio compartido con Noruega, Suecia, Finlandia y la península del
Kola en Rusia. Se estima que su población total asciende a 80.000
individuos, si bien no existe un censo estricto al respecto.
Los Sami, como una estrategia de lucha contra la pobreza de su población,
han optado por el fortalecimiento de su identidad cultural, recreando "una
visión pan-sami basada en la etnicidad, la cultura y la tradición y el patrimonio,
trazando lazos con el pasado con la intención de establecer una legitimidad
histórica¨
48
.
Ello se ha derivado en logros interesante de cariz político, como la creación
de los Parlamentos Sami (en Escandinavia). El primero en constituirse fue el
Parlamento Sami Finlandés (1973), seguido de su homólogo Noruego (1989)
y posteriormente del Parlamento Sami de Suecia en 1993. Sus funciones se
orientan a la vigilancia de los derechos, promoción de la economía, la
protección de la cultura y la lengua sami, la representación política, y la
planificación pública del uso de la tierra, entre otras, con matices en las
competencias atribuidas según el Estado. Los diferentes parlamentos tienen
autonomía para sus métodos de trabajo y han fundado un Consejo del
Parlamento Sami. La administración de las escuelas también figura entre sus
responsabilidades, ya que existen centros especiales para los sami, si bien, la
mayor parte de los niños sami acuden a escuelas ordinarias en observancia
de ser educados en su lengua materna
49
.
Ante estos datos resulta curioso conocer que Suecia no ha ratificado el
Convenio nº 169 dela OIT, y en su Constitución el pueblo Sami está
catalogado de minoría nacional. La normativa y la implementación de políticas
públicas no siempre siguen un orden consecutivo, ni está exenta de
contradicciones. El caso del Pueblo Sami, si bien no explicita la
interculturalidad como una propuesta política, en síntesis la práctica.

47
CLÞAL (2003) Los pueblos lndlgenas de Þanamá: dlagnósLlco soclodemográflco a parLlr del censo del
2000, SanLlago de Chlle p.20.
48
8urmelsLer C.! y Somby, A (2006) 8espuesLa de los Saml a la pobreza en los palses nórdlcos, en
vv.AA loeblos loJlqeoos y pobtezo. íofopoes moltlJlsclpllootes. 8uenos Alres: CLACSC, pp.217-234
49
AcLa resumlda de la 1223¹ seslón, ComlLe para la ellmlnaclón de la dlscrlmlnaclón raclal, 1997,
Clnebra, hLLp://lndlgena.nodo30.org/sapml/lnLroes.hLm.

23
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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Las Primeras Naciones (First Nations)
Por Primeras Naciones conocemos a los pueblos originarios del Canadá,
término favorecido popularmente frente a denominaciones como "indio¨ o
"pueblos indígenas¨ consideradas de tipo ofensivo. Bajo esta denominación
no se encuentran incluidos ni los inuit (habitantes región ártico polar) ni los
metis (mestizos con origen europeo). Según el censo de población de 2006,
los pueblos originarios son un 3,6% de la población del país, representado por
52 naciones y 60 idiomas. Más de la mitad de los mismos reside en reservas
(55%).
Su reconocimiento institucional en el Canadá se encuentra garantizado a
través de la Constitución del Estado proclamada en Ottawa en 1982, incluye
una cláusula que otorga claramente derechos indígenas y su representación
política por la Asamblea de las Primeras Naciones. Concretamente esta
institución tiene el objetivo de resarcir las injusticias acaecidas en el pasado,
así como asegurar la participación de las Primeras Naciones en el futuro del
país
50
.
Resulta relevante destacar el Autogobierno del Pueblo Nisga'a, a partir de un
Tratado firmado en 1998 (y ratificado en 1999 por Asamblea de los Nisga'a
por el Parlamento Federal y la Cámara Legislativa de la Columbia Británica
entre tres cuerpos de gobierno autónomos, el Federal, Provincial y el Indio),
que confiere espacio gubernamental en tercer orden, tras los dos primeros.
Dicho acuerdo les permite administrar libremente sobre educación, servicios
de salud, la membresía y estructura de su Banda o Reservas, o los recursos
naturales. A través de este Consejo, la Nación Nisga'a establece leyes que
afectan a sus habitantes no indígenas siempre que no se contradiga la Carta
de Derechos y Libertades, sancionada por la Constitución del Canadá
51

A pesar de lo descrito, paradójicamente, Canadá se opuso sistemáticamente
a ratificar la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos
Indígenas hasta fecha reciente.

1.3. LA PARTICULARIDAD DEL CASO ECUATORIANO
La mayoría de países del mundo actual (243 entidades, entre Estados
independientes, territorios dependientes y áreas con soberanía especial)
52
,
son pluriculturales. Se han contabilizado 6.912 lenguas
53
, de manera que este
importante indicador de pluriculturalidad está presente en la mayoría de

30
Assembly of llrsL naLlons, 1he sLory hLLp://www.afn.ca/lndex.php/en/abouL-afn/our-sLory .
31
8erdlchewsky, 8 (2004) AuLonomla lndlgena en las Amerlcas: el caso de Canadá. Ln kevlsto lototos,
vancouver, no 3. 2004 vol. ll, hLLp://www.revlsLafuLuros.lnfo.
32
es.wlklpedla.org/wlkl/Anexo:Þalses_del_mundo (2011). no lncluye a 18 enLldades LerrlLorlales que
no Llenen naLlvos
33
noLlclaslnLeresanLes.blogclndarlo.com (2008)

24
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

países. Sin embargo, el tipo de diversidad cultural, por su origen y proceso
tiene sus especificidades en cada país. Definir las características específicas
de la diversidad cultural en el Ecuador, constituye el primer reto para una
adecuada comprensión y tratamiento del tema.
En cuanto a su origen, el primer rasgo distintivo en el caso ecuatoriano es que
se trata de una diversidad milenaria o histórica, que se ha ido complejizando,
construyendo y reconstruyendo en el proceso histórico y que desbordan los
modelos analíticos que hasta aquí se han propuesto.
De acuerdo a las clasificaciones aceptadas en el mundo entre los
especialistas, existen dos modelos amplios de diversidad cultural: el primer
caso, es aquella diversidad que "surge de la incorporación de culturas que
previamente disfrutaban de autogobierno y estaban territorialmente
concentradas, a un Estado mayor¨. El segundo caso, es aquel en el que "la
diversidad cultural surge de la inmigración individual y familiar¨. A cada uno de
estos dos modelos, se los denomina respectivamente, minorías nacionales y
grupos étnicos
54
.
En el Ecuador, ninguno de los dos modelos por separado, describe
adecuadamente esta realidad particular, puesto que los dos modelos
coexisten al mismo tiempo: pueblos indios ancestrales que tuvieron un Estado
andino (el Tawantinsuyo), Estado que fue destrozado por la violenta
conquista de los españoles y que siendo una mayoría, fueron incorporados
como tributarios a la Corona Española
55
, para luego ser parte sin su
consentimiento, con la independencia, de un Estado mayor, el ecuatoriano;
pero al mismo tiempo, el Ecuador cuenta con la presencia, desde el siglo XVI,
de un importante sector de negros (afrodescendientes) que fueron traídos
individualmente o en grupos de manera compulsiva en calidad de esclavos,
que fueron integrados sin su consentimiento al Estado ecuatoriano y que en el
proceso histórico se reconstruyeron como pueblos y reclaman su
reconocimiento como tales
56
. Es decir, hay al mismo tiempo, "minorías
nacionales¨ y "grupos étnicos¨ para usar la clasificación convencional.
El segundo rasgo distintivo que particulariza al Ecuador (y a varios países
latinoamericanos, especialmente del área andina), es que los "blancos¨ que
llegaron al país desde el siglo XVI, debieron transitar desde una situación de
extrañamiento (sentirse europeos residentes y colonizadores) a una
adaptación a sus nuevos mundos hasta aceptar su condición de "criollos¨ de

34
Cfr. kymllcka, 1996.
33
Ln 1808, la ConsLlLuclón de CAulZ, que Luvo una duraclón de solo sels anos reconocló a las colonlas
como lnLegranLes de la Corona Lspanola, pero ella fue derogada, de manera que, las colonlas de
ulLramar manLuvleron su carácLer de Lales
36
Pay mlgranLes de dlverso orlgen (colomblanos, llbaneses, cubanos, peruanos, eLc) que Llenen un
carácLer móvll (van y vlenen) y que en general no han reclamado su esLaLuLo como pueblos
especlflcos denLro del LsLado naclonal ecuaLorlano

23
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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estas nuevas patrias, cuestión que les permitió liderar la construcción de un
proyecto nacional, que aunque excluyente y elitista, ha sido el proyecto sobre
el que se ha construido la identidad ecuatoriana: los criollos,
autodenominados "blancos¨ son parte constitutiva de la diversidad
ecuatoriana que precisan, como ya se ha explicado anteriormente, una
descolonización para su reencuentro pleno en un proyecto de
interculturalidad.

El tercer rasgo, es la existencia de un amplio sector de "mestizos¨ que se
encuentran en una situación de ambigüedad: muchos desean adscribirse a
sus raíces indígenas o africanas; otros desean adscribirse a su raíz blanca
real o imaginada
57
; otros desean construir un estatuto particular de mestizos
distintos a sus raíces; y otros no buscan definir ningún tipo de identidad
étnica. Es decir, una parte de la diversidad cultural surgió en un proceso
complejo de entrecruzamientos en condiciones de "colonialidad¨
58
de
personas pertenecientes a pueblos ancestrales, inmigrantes traídos a la
fuerza y de dominadores blancos. Esta amplia colectividad, denominada
"mestiza¨, que con el tiempo se ha convertido en mayoritaria en el Ecuador,
no puede ser adscrita a los autodenominados "blancos¨
59
, sino que son parte
de una diversidad no resuelta y en construcción. Es una colectividad que
muestra una enorme ambigüedad, que tiene dificultades para reencontrarse y
valorar sus raíces andinas y/o africanas, en una búsqueda interminable y
generalmente frustrante de su blanqueamiento cultural. Es una colectividad
muy diversa a su interior, en la que es difícil encontrar elementos de identidad
claros, puesto que es un continuum que va desde el mundo cholo y mulato,
hasta el blanqueamiento.

Estas clasificaciones étnicas, que a pesar de las ambigüedades, funcionaron
sin mayores tropiezos hasta mediados del siglo XVIII, en el proceso histórico
se han ido complejizando al entrelazarse con nociones de estatus, poder,
clases, género, oposición rural-urbano, discapacidades, de manera que, se
han derivado nuevas situaciones: grupos que reúnen todas las formas de
exclusión, por ejemplo, mujeres rurales, indígenas, adultas mayores que al
mismo tiempo son las más pobres y excluidas de la sociedad; o en el otro

37
Los avances en el anállsls del Aun en LaLlnoamerlca muesLran una base geneLlca fuerLemenLe
lndlgena en Loda la poblaclón, que sln embargo no es reconoclda y asumlda.
38
LĂ ͞ĐŽůŽŶŝĂůŝĚĂĚ͟ ĞƐ ƵŶĂ ĐĂLegorla propuesLa por Anlbal Cul[ano para capLar el proceso de
domlnaclón colonlal europea sobre los pueblos conslderados Lradlclonales. LsLa domlnaclón no solo
fue económlca y mlllLar, slno que Luvo oLras caracLerlsLlcas de enfrenLamlenLo, enLre un mundo que se
ĂƵƚŽǀĂůŽƌŝnjſ ĐŽŵŽ ͞ŵŽĚĞƌŶŽ͟ ĨƌĞŶƚĞ Ă ƉƵĞďůŽƐ ĐŽŶƐŝĚĞƌĂĚŽƐ ƉƌĞŵŽĚĞƌŶŽƐ͕ ĞŶƚƌĞ ƵŶĂ ůſŐŝĐĂ ĚĞ
acumulaclón caplLallsLa y oLra que Lenla como fln el buen vlvlr, enLre pueblos que se auLovaloraron
como blancos frenLe a oLros cobrlzos y negros, en suma enLre un mundo que se auLodeflnló como
͞ƌĂĐŝŽŶĂů͟ ĨƌĞŶƚĞ Ă ƵŶ ƉĞŶƐĂŵŝĞŶƚŽ ĐŽŶƐŝĚĞƌĂĚŽ ͞ƐĂůǀĂũĞ͘͟
39
CƵĞƐƚŝŽŶĂŵŽƐ ůĂ ĐĂƚĞŐŽƌşĂ ͞ďůĂŶĐŽ-ŵĞƐƚŝnjŽƐ͟ ƋƵĞ ĂĚƐĐƌŝďĞ ƐŝŶ ŶŝŶŐƷŶ ĂŶĄůŝƐŝƐ Ă ůŽƐ ŵĞƐƚŝnjŽƐ Ă ůŽƐ
blancos.

26
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lado, grupos que mezclan estos distintos atributos, por ejemplo blancos
rurales que pueden ser pobres, lo cual ha tornado a la clasificación étnica en
poco sensible para clasificar desde esa perspectiva a buena parte de la
sociedad ecuatoriana.

Ello se complejiza aún más, con un cuarto rasgo del problema: la movilidad
entre las diversas categorías étnicas, por ejemplo, muchos indígenas o
afrodescendientes pueden con ciertos cambios incorporarse o camuflarse en
el mestizaje; otros tantos mestizos se convierten o pretenden convertirse en
"blancos¨, de manera que es visible una enorme fluidez que desborda las
clasificaciones étnicas. Hoy en día, los marcadores étnicos construidos en el
proceso histórico van perdiendo capacidad clasificatoria en todos los grupos
étnico-culturales: la propia diversidad está sometida a una gran fluidez y la
vieja racialización de la sociedad está en el impasse. Por ejemplo, varios
indígenas urbanos otavaleños que han estudiado o viajan constantemente al
exterior, son clasificados de manera distinta a los indígenas rurales; es decir,
la vieja noción de lo "indio¨ se ha redefinido para asociarse con los grupos
más pobres y excluidos, forma perversa del procesamiento de las diferencias
étnicas.

En síntesis, la diversidad cultural en el Ecuador, por su origen, tiene cuatro
rasgos: a) proviene de pueblos ancestrales que tuvieron autogobierno y
fueron incluidos en un Estado mayor; b) de personas que fueron traídas a la
fuerza e incorporadas de manera individual o en grupos, pero que se han
reconstruido como pueblos y reclaman ese estatuto en el Estado ecuatoriano;
c) de mezclas complejas de personas de distinto origen que viven de manera
diversa e incluso conflictiva, su identidad; y, d) de grupos dominantes blancos
que a pesar de su extrañamiento con lo local, vivieron un proceso de
adaptación cultural que los hace parte de la diversidad ecuatoriana.

El proceso histórico de estas identidades, también es particular y reclama su
reconstrucción y descolonización. Los pueblos indígenas ancestrales han
sufrido procesos de etnocidio
60
, dominación, aculturación,
mestizaciónyasimilación; sin embargo, ellos han logrado subsistir, resistir,
revitalizarse y demandar su visibilización en el Estado ecuatoriano, al tiempo
que plantean la necesidad de construir a partir de este reconocimi ento la
unidad en la diversidad. Por su parte, los colectivos de afrodescendientes
sufrieron procesos de mestización, pero al mismo tiempo de reconstrucción
como pueblos, demandando así mismo su reconocimiento como tales en el
Estadoy, también, la construcción de la unidad en la diversidad. Las
demandas de estos dos pueblos, el indígena y el afrodescendiente es de

60
Cfr. ClasLres, 2001.

27
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doble característica: de visibilización y de participación en la construcción de
la unidad.

En cambio, el mundo mestizo logró un reconocimiento paulatino a finales del
siglo XVIII, para convertirse en la base social del Estado nacional y de las
ideologías del "encuentro de las razas¨ (el crisol de las razas) en el siglo XÌX,
para ser identificado por las ideologías del siglo XX con "los blancos¨ para
constituir el mundo "blancomestizo¨ como el ideal ecuatoriano. Sin embargo,
en la actualidad, este "ideal¨ del blanqueamiento ha sido cuestionado desde
diversas perspectivas: por la pérdida de capacidad clasificatoria de las
nociones raciales que han sido cruzadas por las identidades de clase,
estatus, poder y por identidades contemporáneas (de género, generación,
localidades, preferencias sexuales, capacidades especiales, identidades
urbanas e incluso funciones específicas); por la enorme ambigüedad de la
"colectividad mestiza¨ que va desde el mundo cholo, zambo o mulato hasta el
"mestizo blanqueado¨, sin tener elementos claros de identidad; por la
movilidad y el entrecruzamiento de las categorías étnicas con otras de diverso
tipo; por el cuestionamiento de los procesos de mestizaje que en muchos de
los casos solo produjeron frustraciones y esquizofrenia, y por la revalorización
de los "indio¨ y lo "afro¨ que abre los mestizos una nueva perspectiva de
revalorización de sus orígenes ocultos y ocultados. En estas circunstancias,
las demandas de los mestizos no son en estricto de carácter étnico, son más
bien de descolonización en sentido doble: tanto para revaluarse construyendo
una noción positiva de su origen conflictivo; como para descolonizar la
categoría que le impide reencontrarse con lo indio y lo afro, superar sus
complejos racistas, mirar con respeto a los "otros¨ y a su propio origen, no
sobrevalorar y añorar su blanqueamiento, como condición de su participación
en un proceso de creación de la unidad en la diversidad.

Es decir, el proceso histórico de estos diversos colectivos es complejo,
dinámico y requiere de una clara comprensión de sus diversas dimensiones
para construir el anhelado proyecto intercultural. Si unimos, origen y proceso,
los rasgos de la diversidad étnico-cultural del caso ecuatoriano, desafían las
clasificaciones existentes e incluso a las categorías creadas para definir la
diversidad, reclamando su revisión y construcción particular para
aproximarnos con mayor propiedad a esta realidad fluida y cambiante. Se
trata de una diversidad cultural que involucra a todos los ecuatorianos; es
decir no es un problema de minorías nacionales y de grupos étnicos; la
interculturalidad es una demanda de grupos excluidos desde diversas
nociones, cuya resolución implica un cambio radical en acceso al poder.Es
decir, plantea una subversión del sistema económico y político; en estas
circunstancias, la problemática ecuatoriana tiene rasgos particulares y
específicos; y su resolución demanda un nuevo ideario, una nueva utopía que
logre conciliar visibilización con fluidez de la diversidad, cambios radicales en

28
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el poder y, al mismo tiempo, la construcción de la unidad. Es decir, se trata de
manejar un proceso que tiene actores sociales con diversos objetivos, que
debe negociar de manera permanente, equilibrios entre temas contradictorios
(por ejemplo entre la visibilización y la unidad) y debe estimular el desarrollo
de un pensamiento intercultural: éste es el desafío.

1.3.1. MODELOS DE GESTIÓN DE LA PLURALIDAD CULTURAL EN
EL PASADO DEL ECUADOR.- EL LEGADO PRECOLOMBINO Y EL
TRATAMIENTO COLONIAL

La diversidad cultural en el espacio septentrional andino comenzó en el
momento mismo en que se asentaron los primeros grupos humanos en estos
territorios. Según los arqueólogos, entre los 7 mil y 6 mil años antes de
nuestra era se establecieron de manera efectiva numerosos grupos de
cazadores y recolectores provenientes de diversas culturas amazónicas,
surandinas y mesoamericanas que aprovecharon los abundantes recursos de
una naturaleza no explotada. Allí comenzaron a definirse modos de vida
diferenciados: distintas técnicas de manufactura de los instrumentos de caza,
diversa utilización de las plantas conocidas, la elaboración de distintos
artefactos de recolección, diversos sistemas de parentesco, diferentes
concepciones de la realidad y tradiciones culturales. Ejemplos de esta
diversidad cultural ancestral, fueron los asentamientos del Cerro Ilaló (El Inga,
San Cayetano, San José) en Pichincha, Chobshi en Azuay y Cubilán en Loja;
Puerto Bolívar, El Encanto y Las Vegas en la Costa
61
.
Entre el 3800 y 3200 antes de nuestra era, se produjo la primera revolución
agraria y tribal en América, protagonizada por la cultura Valdivia, que permitió
la sedentarización en sitios como Real Alto, del que se conoce el cultivo de
frijoles y maíz, la textilería y cerámica, la formación de los primeros
asentamientos aldeanos y una organización tribal. Con este salto, Valdivia
creció, sin embargo había desarrollado fuertes relaciones endogámicas,
observadas en las taras genéticas
62
.Este indicador es muy importante, porque
nos muestra que este grupo había privilegiado su autonomía frente a los
otros, optando por la unión entre parientes. Con ello acentuaban su identidad
cultural, pero la radicalidad de llevarla hasta la endogamia puso en riesgo su
propia viabilidad. De lo que los arqueólogos nos han informado, éste habría
sido el único período de una autonomía a ultranza y por lo mismo, inviable. La
activa relación entre autonomía e intercambios culturales entre los diversos
será la dialéctica que defina el desarrollo en lo posterior.

61
Cfr. Salazar, 1988, p. 103, 199, p. 86.
62
Cfr. Marcos, 1999, p. 134.

29
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Entre los 3200 y 500 antes de nuestra era, los grupos se abrieron a contactos
y uniones con grupos externos, cambiando la dinámica de la diversidad: se
robustecieron los intercambios culturales; crecieron los asentamientos,
superaron las taras genéticas de la endogamia y comenzó a perfilarse un
nuevo tipo de diversidad que caracterizará al espacio septentrional andino:
una apertura permanente a los intercambios, acompañada de una
consolidación de la cultura interna. Este tipo de diversidad, es una diversidad
viable, una especie de "acuerdo social de los diversos¨. Con esta apertura,
por ejemplo, los valdivianos lograron avances significativos: elaboraron
nuevos instrumentos de piedra y conchas que hicieron más eficiente la
agricultura de roza y quema; diversificaron la cerámica y la textilería; crearon
campos elevados para cultivar las áreas húmedas intensificando la
agricultura; comenzaron los intercambios a distancia (concha Spondylus y
obsidiana), lo cual posibilitó una mayor división del trabajo, el desarrollo de los
centros ceremoniales y el crecimiento del número de aldeas
63
. Procesos
similares, con variantes regionales, vivieron coetáneamente otros grupos
como Machalilla y Chorrera en la Costa, Cotocollao y Mena II en Quito
64
,
Narrío en Cañar, en Cahiguaza y Huasaga en Pastaza o la Cueva de los
Tayos en Zamora
65
.
Entre los 500 aC y 500 dC, toma forma la diversidad cultural en el espacio
septentrional andino. Los distintos grupos viven un desarrollo diferenciado,
desigual y complejo, que incluye cambios de diferente velocidad,
estancamientos e incluso, retrocesos. En la base de las diferenciaciones,
juegan un papel relevante las condiciones ambientales y regionales, la
actividad volcánica y tectónica a las que estuvieron sujetos
66
, especialmente
en la sierra centro-norte, las distintas modalidades para construir y
transformar sus ambientes; y las relaciones sociopolíticas con otros grupos,
que se establecieron por acuerdos o por imposiciones externas. La diversidad
en este período tiene un fuerte carácter regional, lo cual muestra la influencia
todavía determinante de los diversos ambientes septentrionales. Se puede
hablar de diferentes modalidades regionales para resolver el acceso y manejo
de los recursos, se desarrollaron diversas tecnologías y especializaciones,
distintas formas de asentamientos y estilos cerámicos.

Los patrones regionales mejor caracterizados fueron:


63
Cfr. Marcos, 1999, p. 133-138.
64
Cfr. vlllalba, 1988.
63
Cfr. Þorras, 1973 a, 8enard, eL. al, 1988.
66
Cfr.vlllalba y Alvarado, 1999:91, han desLacado la lnLensa acLlvldad volcánlca del CoLopaxl, AnLlsana,
nlnahullca, Þululagua, Þlchlncha, Cayambe y Culcocha, reglsLrada enLre los 300 a C y 700/800 d.C.

30
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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El patrón costeño de asentamientos dispersos y a menudo cambiantes en los
bordes de los ríos, entre cursos de agua y zonas de cultivo, con fuerte acceso
a recursos marinos. Varios grupos se especializaron en la metalurgia, como
los Jama-Coaque y La Tolita; aparecieron grupos ocupacionales diferenciados
(agricultores, pescadores, ceramistas, orfebres); eran muy evidentes los
procesos de diferenciación social.

El patrón serrano centronorteño caracterizado por los asentamientos en los
valles o laderas, el control de diversos pisos ecológicos, los intercambios
complementarios y la combinación con la caza. Las denominadas fases
"Challuabamba¨, "Tuncahuán¨, "Cashaloma¨, "Tacalzhapa Ì y Į̀ son buenos
ejemplos de este patrón. Tacalzhapa en Cañar muestra una cerámica muy
elaborada, el conocimiento de la metalurgia (elaboración de hachas de cobre),
la construcción de tumbas con ladrillo de arcilla cocida, centros políticos-
religiosos y una notable estratificación. Son muy importantes las relaciones
entre las culturas de la costa y la sierra, y con las del Perú
67
.

El patrón de andes bajos se caracteriza por presentar asentamientos a lo
largo de los ríos y las laderas, se constata una inicial subida a las mesetas
con afanes defensivos. Practican una agricultura de crecida de los lechos de
los ríos, actividades de caza y recolección, una elaborada cerámica, fuertes
relaciones culturales y de intercambio de spondylus con Narrío, Chorrera,
Jambelí y el norte peruano. Ejemplos de ello son los asentamientos en
"Playas¨ en Catacocha, Macará Ì y ÌÌ, Catamayo y Cariamanga
68
.

El patrón de piedemonte, en ambos flancos de las cordilleras. En el flanco
amazónico en los valles del Upano, Zamora, "Cosanga¨, que muestra indicios
de denso poblamiento, terrazas artificiales y camellones, horticultura en las
orillas de los ríos y estructuras políticas sofisticadas, con importantes
relaciones con la sierra e incluso con la costa. El piedemonte occidental, que
muestra asentamientos impresionantes en el noroccidente de Pichincha, en la
cuenca del Intag, en la que se observa una notable cantidad de tolas de todas
las formas, muy semejantes a las de la sierra norte, mostrándonos que
probablemente, este espacio tuvo un desarrollo parecido o incluso superior al
de la sierra en ese período. Los arqueólogos también especulan sobre la
eventual existencia de un patrón propiamente amazónico, se trataría de un
patrón de foresta tropical de influencia tupí-guaraní en la hylea amazónica
69
.
Esta hipótesis parece confirmarse con las últimas investigaciones en el
Upano.

67
Cfr. ldrovo, 2000, pp. 33-36.
68
Cfr. Cuffroy, 1983.
69
Cfr. Þorras, 1973, 8enard, eL. all: 1988.

31
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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Entre los 500 dC y 1000 dC, cada uno de los patrones regionales descritos se
consolidó. Las sociedades de la costa y de la sierra dieron un salto a
sociedades más jerarquizadas y centralizadas lideradas por jefes
redistribuidores, que la etnohistoria los denomina "Señoríos Étnicos¨. Desde
los años 1000 dC, con la consolidación de los señoríos étnicos, hasta la
actualidad, con la consolidación de los Estados nacionales, los poderes de las
diversas formaciones sociales y políticas que surgieron en el actual territorio
ecuatoriano, pusieron en marcha distintas formas de gestión de la pluralidad
cultural, cuya experiencia es parte del proceso ecuatoriano. Al mismo tiempo,
al interior de las complejas sociedades de cada una de esas formaciones
sociales y políticas se produjeron experiencias de relación y convivencia de
las culturas, incluso en condiciones de dominación y subalternidad. De una
parte, se produjeron mestizajes culturales, resistencias y revitalización de
diferencias
70
,pero de otra, también se produjeron formas de intercultura, es
decir, formas de convivencia y conflicto gestionado, que se construyeron entre
los diversos y quedaron marcadas en las tradiciones, en las normas, en los
símbolos, en la cultura, favorables a la producción de relaciones de confianza,
de respeto mutuo, de creatividad y de generación de consensos. Es decir, la
pluralidad cultural no fue pasiva, sino activa, no solo produjo mestizajes y
resistencias, sino también legados favorables a la convivencia entre los
diversos. Interesa analizar tanto las formas de gestión de la diversidad
realizadas por los poderes, como los legados de intercultura, porque ellos son
parte del proceso histórico actual y constituyen la totalidad del problema.
Cabe enfatizar que estos legados y elementos de intercultura no lograron
convertirse en propuestas contrahegemónicas, porque a partir del proceso
colonial, ellas fueron bloqueadas, reprimidas o deformadas por las elites
dominantes (colonialismo interno), por la ubicación periférica del país en el
mundo y por el escaso conocimiento y evaluación histórica de las prácticas de
convivencia e incluso de las instituciones sociales creadas para normar las
relaciones culturales. En la actualidad, también ha contribuido a ello el acento
puesto por varios actores en marcar las diferencias (el deseo de seguir siendo
diferentes), y no la creación intercultural.
Entre el año 1000 y el 2010, son reconocibles seis modelos de gestión de la
diversidad:
(i) el modelo de gestión negociada e igualitaria de la pluralidad cultural
desarrollado por los señoríos andinos, entre los años 1000 a 1460;
(ii) el modelo de gestión incaico de construcción desde arriba de una
civilización pluricultural pandina, que sin embargo tendía a excluir a las

70
Cfr. Walsh, 2009.

32
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formaciones tribales, que en los andes norandinos se produjo entre
1460 y 1534;
(iii) el modelo de gestión colonial de la pluralidad basada en la racialización
y jerarquización de la sociedad, y de desvalorización y exclusión de los
pueblos ancestrales, bajo el discurso de la colonialidad, entre 1534 y
1822;
(iv) el modelo de gestión de la pluralidad cultural del Estado criollo basada
en una propuesta elitista, jerárquica, paternal y excluyente, entre 1822
a 1895;
(v) el modelo de gestión de la pluralidad cultural del Estado
"blancomestizo¨, de igualación y mestización de las "razas¨, entre 1895
y 1998; y
(vi) el modelo de gestión liberal "pluricultural y plurietnico¨ basado en la
idea de minorías nacionales, entre 1998 y el 2008, fecha en la que se
inaugura un nuevo modelo de gestión intercultural, cuyo sentido está
en disputa y construcción. Describamos de manera muy sintética, los
elementos centrales de cada uno de estos modelos, con un doble
propósito: identificar elementos de intercultura en la sociedad
favorables al proceso y destacar aspectos básicos de la gestión de la
pluriculturalidad que pueden ser considerados en esta nueva etapa del
proceso.
a) EL MODELO DE GESTIÓN NEGOCIADA E IGUALITARIA DE LA
PLURICULTURALIDAD DE LOS SEÑORÍOS ANDINOS: 1000 - 1460
La experiencia norandina en el tratamiento de los diversos, constituye uno de
los aportes más significativos en la historia de la humanidad. Tres rasgos
caracterizaron al tratamiento de la diversidad: primero, un tratamiento
igualitario del otro, especialmente de aquel considerado el diferente para los
andinos, en este caso, a los pueblos tribales de los flancos externos de las
cordilleras; segundo, la búsqueda por manejar la conflictividad entre los
diversos y al interno de sus formaciones económico-sociales a través de una
serie de acciones negociadas y ritualizadas; y tercero, la búsqueda por
manejar la diferenciación social, de manera de minimizarla y disminuir los
conflictos.
Las relaciones de convivencia partieron del ethos comunitario que funcionó a
nivel de las llajtacuna, que constituía la unidad mínima de la sociedad, que
convirtió a las relaciones comunitarias en un hecho civilizatorio respetado por
todos. El ethos comunitario se expresaba en la reciprocidad como norma
civilizatoria (armonía con los dioses, la naturaleza y los seres humanos), en la
complementariedad y la adaptación dinámica a la diversidad andina y

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variabilidad climática para acceder a los diversos recursos, de manera que la
reciprocidad, la complementariedad y el manejo social del riesgo,
constituyeron los elementos de intercultura.
El ethos comunitario también influyó en las relaciones de la sociedad con sus
jefes al interior de los señoríos y aquellas que se produjeron hacia fuera, con
los diferentes: posibilitó controlar a los jefes, suavizar las relaciones de poder
y controlar la diferenciación social (a través de la redistribución y las fiestas); y
hacia fuera, permitió encontrar caminos novedosos de alianza, compartición,
intercambios y relacionamiento simétrico, incluso con aquellos grupos
considerados distintos. Pero no solo fue el ethos comunitario el que actuó a
favor de este tipo de relaciones, sino también las correlaciones de fuerza
relativamente parejas, entre señoríos, sociedades tribales e incluso
parcialidades. La posibilidad de que las fuerzas se desbalancearan fue
considerada como una amenaza real, frente a la cual, crearon mecanismos
rituales, gestos ceremoniosos, fronteras fluidas, relaciones de parentesco y un
faccionalismo controlado que minimizaron los conflictos abiertos. También
operó la violencia ritual controlada (el tinkuy) para ventilar problemas, la
apelación a los ancestros para restablecer la unidad y las chaxuas (peleas
serias donde se buscaba agregar poder sobrenatural y disminuir al otro).
En lo político, la intercultura se expresó en el mando alternativo entre señoríos
para buscar la equidad, el acceso y manejo de recursos compartidos entre
señoríos, el establecimiento de redes de intercambio a través de especialistas
(mindalaes), la crianza de hijos o rehenes importantes como prendas para
evitar conflictos; la creación de espacios multiculturales simétricos y fronteras
anchas y compartidas. Particular relevancia tuvo como legado la construcción
del otro (el yumbo o salvaje primordial y el shamanismo); la representación
del otro (alto grado de apropiación o alteridad), el reconoci miento del poder
del otro, la creación de un espacio de encuentro ceremonioso, que incluyó
intercambios de dones y servicios, casamientos, encargo de hijos y el
aprendizaje de las lenguas.
Por esta razón la construcción de las confederaciones entre diversos grupos,
se gestionó a través de formas novedosas de relacionamiento: el mando
alternativo entre los señoríos en alianza (caso Cayambes, Carangues y
Otavalos); la generación de intereses compartidos entre las elites (por
ejemplo, acceso a tierras en diversos sitios), la crianza de hijos o rehenes
importantes entre las familias aliadas (caso Otavalo y Latacunga-Quixos); la
creación de espacios multiculturales de articulación con normativos de
reciprocidad y redistribución (por ejemplo la amplia frontera bilingüe entre
puruhaes y cañaris entre Chunchi y Tixán), acuerdos para acceder a
productos exóticos (kamayuk); normativos para realizar intercambios a larga
distancia (mindalaes que transitaban sin problemas por los diversos caminos)

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e intercambios familiares (yapa, probana, pezuña, regateo, "caserito¨) que
subsisten hasta la actualidad.
b) EL MODELO DE GESTIÓN INCAICO: LA PLURICULTURALIDAD
PANANDINA Y EXCLUSIÓN DE LAS FORMACIONES TRIBALES:
1460 - 1534
La conquista incaica produjo un impacto contradictorio en las sociedades
norandinas: de una parte, procesos de exclusión y desvalorización de los
pueblos selváticos contrarios a la intercultura andina; y de otra un proceso de
construcción del panandinismo, que es una avance en el desarrollo de la
intercultura, aunque muchas veces, este proceso fue sometido a los intereses
del imperio perdiendo su potencialidad.
Los incas crearon una frontera cultural con los pueblos selváticos a los que
buscaron desalojarlos para construir sus "islas productivas a distancia¨, o
incorporarlos de manera subordinada o desvalorizada: el antisuyo (la montaña
selvática) fue considerada lo femenino, la noche, la naturaleza, el mundo
salvaje. Consideraban que su dispersión y forma de vida dificultaban la
imposición del sistema administrativo y tributario incaico; y que su obstinada
resistencia suponía un enorme costo en su incorporación, se los denotaba
como lo no civilizado "Poro auca¨ (indios de guerra), "rabudos¨, "uparuna¨
(reacios a tributación=civilidad); y que su liderazgo político muy ligado al
shamanismo, era contrario a la clara separación y subordinación que los incas
hacían del poder shamánico al político, lo cual no hacía viable una relación
política. Los resultados de esta política en la región norandina fueron claros:
las relaciones con los grupos selváticos en el flanco occidental cambiaron
para siempre, porque la mayoría de ellos fueron incorporados o desalojados;
en tanto las relaciones en el flanco oriental se resintieron, generando
desacuerdos con la política incaica, que provocaron varias guerras no
resueltas y un desplazamiento progresivo de las tribus orientales hacia dentro
de la selva.
Otra de las estrategias de conquista del Tawantinsuyo, fue la progresiva
incanización de los pueblos conquistados a través de la implantación y
movilización de mitmajkuna, es decir de personas (hombres o mujeres)
provenientes se grupos aliados para controlar, mezclarse y enseñar
elementos de la "civilidad incaica¨ entre los pueblos conquistados; al mismo
tiempo, varios pueblos rebeldes fueron trasladados a zonas seguras para ser
controlados, utilizados en actividades estratégicas para el imperio y para
minimizar levantamientos eventuales. Los desenlaces de esta política fueron
diversos: en varias zonas conquistadas la política de incanización provocada
por la activa presencia de los mitmajcuna disminuyó notablemente las
identidades locales creando un panandinismo avanzado, es decir, favoreció el
desarrollo de sincretismos, tolerancia y convivencia más o menos armónica;

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pero en otras, los intereses del poder bloquearon y entorpecieron ese
proceso: surgieron entonces localismos o "señorialismos¨ que al manifestarse
en los alineamientos políticos resquebrajaron profundamente a los andinos,
profundizando las diferencias. En realidad, fue muy difícil la producción de
intercultura por la asimetría de las sociedades: entre un poder fuertemente
separado de la sociedad convertido en una casta gobernante, como el
incaico, que si bien compartía muchos elementos culturales andinos, tenía
clara diferencias con sociedades poco centralizadas y muy ligadas a sus
sociedades, como los señoríos étnicos norandinos
c) EL MODELO DE GESTIÓN COLONIAL DE RACIALIZACIÓN DE LA
SOCIEDAD, DESVALORIZACIÓN Y EXCLUSIÓN DE LOS PUEBLOS
ANCESTRALES: 1534 - 1822
El régimen colonial español fundamentó su política de dominio, control y
gestión de la diversidad, en una racialización rígida y jerárquica de los grupos
sociales, creando una diferenciación inconmensurable entre blancos,
considerados en su conjunto y el resto de las sociedades (negros, indios y
mestizos). Era el producto de su concepción colonial que identificaba a
Europa como el eje central del poder, de la modernidad, de los civilizados y
de los blancos; en tanto consideraba al resto como: atrasados, incivilizados,
oscuros y sin potencial histórico.
Se clasificaron tres linajes genéricos
71
: "los blancos¨, "los indios¨ y los negros¨
a los que se les otorgó distintos atributos o cualidades de civilidad, estatus y
cristiandad. Los blancos fueron definidos como superiores, dirigentes,
cristianos viejos y exentos de tributo. Los indios, que desde 1548 ya no
podían ser esclavizados, se los definió como cristianos nuevos (sospechosos
de idolatría), tributarios y de menor civilidad (urbanidad y policía). Los negros
se asociaron con la esclavitud (considerada normal y legal), cristianos nuevos
(sospechosos de paganismo y salvajismo) y de menor estatus. Sin embargo,
la esclavitud podía ser temporal, aunque lograrlo resultaba tan enrevesado,
que en los dos primeros siglos resultaba casi imposible, a no ser de
convertirse en cimarrón.
La racialización no solo fue eficaz porque se la impuso desde el poder, sino
porque se encontró o empató con concepciones andinas que, a pesar de sus
diferentes intenciones, terminaron legitimándola. Varios caciques, sobre todo
de las áreas rurales densamente pobladas por indígenas, y varios mestizos
radicales, se jugaron la idea de la separación de las repúblicas, que inclusive,
en lo espacial asignaba: de una parte, las zonas urbanas y de valle para los
españoles; y de otra, las zonas rurales y de páramo, para los indios. Los

71
Lů ĐŽŶĐĞƉƚŽ ĚĞ ͞ƌĂnjĂ͟ ĞŶ Ğů ƐŝŐůŽ xvl ƐĞ ƌĞůĂĐŝŽŶĂďĂ ĐŽŶ ͞ůŝŶĂũĞ͟ ;ĞƐƚŝƌƉĞ ĚĞ ĚĞƐĐĞŶĚŝĞŶƚĞƐ ǀŝŶĐƵůĂĚŽƐ
a un ancesLro comun que les oLorgaba cualldades más o menos comunes) (Wade, 2000).

36
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caciques buscaban a través de esta táctica de separación espacial y de
marginalización en los sitios menos codiciados, mantener mejor su identidad,
sus instituciones, su economía y la organización social. Era una reivindicación
legítima de resistencia y defensa de su identidad, pero no tenía respuestas
para el mundo mestizo, negro e indios urbanos que crecía a borbotones.
La racialización de la sociedad dio origen, como hemos dicho, a una política
de segregación espacial que se materializó en varios espacios de la
Audiencia de Quito: en las zonas rurales de la sierra centro norte funcionaba
una clara separación espacial entre los indios y los blancos, que se
transformó en una oposición entre "pueblos blancos¨ y zonas rurales "indias¨.
Varias sublevaciones indias reivindicaron la idea de la segregación total, por
ejemplo, los indios de Pomallacta plantearon en 1730 pagar mayores tributos
a cambio de mantener inexpugnable su territorio étnico
72
.
En Esmeraldas, los negros, mulatos e indios construyeron una zona casi
inexpugnable que logró durante muchos años mantener una fuerte autonomía
y auto-segregación espacial frente al dominio colonial que a pesar de sus
esfuerzos no logró controlar completamente la zona; muchos pueblos
amazónicos también lograron sobre la base de sublevaciones, la internación
progresiva en la selva y la movilidad permanente mantener una fuerte
autosegregación; otros pueblos, como los yumbos, sucumbieron en medio de
guerras de resistencia y autoliquidación.
En las propias zonas urbanas, los blancos más radicalmente
segregacionistas, imaginaron ciudades divididas por estamentos. Por ejemplo,
Dionisio Alcedo y Herrera en su "Plano geográfico e hidrográfico¨ escrito en
1766, imaginaba a la ciudad de Quito segregada desde el punto de vista
racial, del estatus, poder, cristiandad y grado de urbanidad en tres círculos: en
el círculo del centro (El Sagrario o La Catedral), ubicó al poder espiritual, al
poder temporal y al vecindario de blancos; en el segundo círculo, ubicó a las
seis parroquias de Quito, cada una de ellas organizada alrededor de su
Iglesia Parroquial, habitada por blancos pobres, mestizos e indios urbanos; y
en el tercer círculo, ubicó a las doctrinas de indios que conformaban las cinco
leguas de la ciudad, territorios que los compartían con numerosas estancias y
haciendas.
La racialización y segregación espacial producida por el hecho colonial,
resultó estratégica para la dominación, porque rompió las posibilidades de
que los diversos actores sociales surgidos en este proceso encontraran
elementos de unidad, ni siquiera una identidad territorial firme: más importante
era la diferencia entre un blanco y un indio, o entre un negro y un indio, que la
idea de pertenecer a una entidad territorial como una Real Audiencia o un
Virreinato. También desarticuló los intentos por producir intercultura, dando

72
AnP, C, lndlgenas, Ca[a 26

37
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paso al aparecimiento de formas de resistencia, revitalización étnica o en
otros de disyunción
73
, contraria a toda forma de intercultura. Por ejemplo, en
el caso de los saraguros, presionados por el hecho colonial (en este caso la
imposición de los rituales católicos), seleccionaron deliberadamente de los
rituales coloniales (Corpus Christi, Navidad y Semana Santa), los símbolos o
los comportamientos que resultaban más parecidos con sus concepciones y
prácticas ancestrales; para producir procesos de hibridación controlados en
los que incorporaron una serie de elementos formales de los españoles
simulando su aceptación, para conservar en el fondo sus propios rituales y
concepciones.
Sin embargo, el proceso colonial tuvo otras aristas: la política de racialización
debió aceptar e incluso promover procesos de sincretismo
74
, adaptación y
mestizaje que tuvieron resultados disímiles: en la mayoría de casos, los
españoles buscaron imponer en las formas sincréticas sus patrones de
dominación colonial o bloquearon las soluciones creativas a la racialización;
sin embargo, en otros casos, especialmente en las fiestas y en los chistes, se
produjeron procesos de intercultura y desbordamiento de las relaciones
oficiales que no pudieron ser controladas por los dominantes, que le dieron
cierta fluidez a las relaciones, aunque sea solo en los espacios festivos.
El mestizaje pudo ser una propuesta progresiva que resolviera la rigidez
clasificatoria entre indios, blancos y negros. Sin embargo, nunca fue pensado
como una salida generalizada, sino como una opción para determinados
grupos emergentes. Adicionalmente, el mestizaje no se construyó como una
imagen positiva y continuadora de las acumulaciones indígenas, sino como
una contraimagen del indio y del negro: se hacían mestizos para repudiar el
tributo, para renegar la condición de indio o como un camino al
blanqueamiento, por tanto, resultó una opción vergonzante y frustrante. Sin
embargo, varias sublevaciones indígenas contaron con la participación de los
mestizos y de la plebe, como la de Otavalo de 1777 y la sublevación de los
barrios de Quito en 1765, en los que los mestizos encontraron vetas de su
indomestizaje
Otra forma del mestizaje fue la ladinización, pero ella también tenía
limitaciones de origen. Generalmente fue una opción desesperada de
indígenas locales o forasteros acorralados por la presión mestiza y por el
desarraigo. Sus opciones políticas fueron ambiguas y a la deriva: oscilaron

73
La dlsyunclón es lnLegraclón de elemenLos culLurales, pero de una forma aparenLe y no real, pues
son vlvldos como separados. Ln el área andlna, íl Jomlolo tellqloso teflejo osl lo esclslóo eotte el
ƵŶŝǀĞƌƐŽĞƵƌŽƉĞŽLJĞůƵŶŝǀĞƌƐŽŝŶĚŝŽ͘͟(WachLel, ¸??). Ls una dualldad culLural.

74
Ll slncreLlsmo es la fuslón, la mezcla o comblnaclón de elemenLos provenlenLes de culLuras
dlferenLes, Lenlendo como resulLado un nuevo slsLema, pauLado por normas dlferenLes a las que
poselan los unlversos de orlgen


38
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entre radicalismos mesiánicos, proyectos de adaptación o incluso de
suplantación, buscando sorprender a sus interlocutores. Pero también
derivaron formas del "cholaje¨, que en zonas como Guayas reclamaron una
identidad propia, pero tampoco se convirtieron en una salida masiva en el
país.
También al interior de la hacienda, en condiciones de dualismo rígido
surgieron posibilidades de encuentro. En las grandes haciendas de la sierra
Centro-Norte, los indios buscaron "inundar¨ de su cultura a los hacendados:
los obligaron a participar en pactos de reciprocidad, a compartir fiestas de
redistribución o a usar símbolos andinos. El intento se estrelló con el
pensamiento paternalista, excluyente y colonialista de los terratenientes. El
pensamiento de esos hacendados criollos se dividió: al interior de la hacienda
aceptaban una serie de elementos de la cultura andina, mientras en su mundo
cerrado de elite criolla cortocircuitaban toda relación con los indios.
En el propio interior de mundo criollo surgió un marcado eclecticismo que
intentaba en la mezcla de elementos de todo tipo encontrar su identidad. Ello
no solo se produjo en la cultura barroca, sino también en la política, e incluso
llegó a tener un desarrollo manifiesto con la presencia de los jesuitas. Sin
embargo, el carácter elitario de ese proceso, los desarraigó permanentemente
de la raíces, de manera que tales mezclas abrieronmásbien las puertas a toda
moda europea y externa. Sin embargo, los criollos poco a poco se fueron
desligando en lo político de su madre patria, para liderar el proyecto de
construcción nacional.
Fue en las fiestas y en las bromas en donde se desarrollaron una serie de
elementos de intercultura, que a pesar de su fugacidad calaron fuerte en las
identidades. Por ejemplo, el Marqués de Selva Alegre señalaba que "tiemblan
los Ministros Regios, Obispos, Presidentes y demás personas públicas,
constituidas en alguna dignidad civil las pasquinadas de los quiteños. sepa
que los mestizos quiteños son endiablados para las pasquinadas mordaces y
picantes; es necesario admitir que éstos tienen relaciones con el diablo, ya
que con dos palabras definen a cualquiera con la más exacta propiedad"
75
.
En el mundo andino las fiestas creaban un espacio para el encuentro entre las
personas, las comunidades, con sus ancestros y sus divinidades; era el
espacio para resolver las odiosidades, las venganzas, los amores, las
confidencias y las afinidades; el espacio para intercambiar, para descubrirse
como iguales, para cantar, bailar y beber en colectivo, hasta el cansancio
total. El espacio festivo creaba un tiempo de permisión social en el que era
posible exteriorizar todos estos sentimientos hasta reencontrar la paz

73
Cfr. Clcala: 1994, p. 213.

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individual y colectiva: el reencuentro con la pachamama. Era el espacio para
reconocer al otro y valorarlo.
Estos elementos de intercultura creados a pesar del hecho colonial, crearon
elementos compartidos, sobre todo en las zonas urbanas, que crearon
identidad territorial entre los diversos. Para fines del siglo XVIII, muchos
colectivos urbanos se identificaban con sus respectivas ciudades, elementos
sobre los cuales nació la idea de "patria¨, que fuera instrumentada por los
criollos para su proyecto autonomista e independentista. Por ejemplo, en l os
acontecimientos del 2 de agosto de 1810, el "pueblo de Quito¨ (en que se
contaban plebeyos, mestizos, blancos e indios urbanos) se enfrentaron con
las tropas limeñas. También la ideología religiosa (el cristianismo) y algunas
ideas libertarias contribuyeron son la cohesión de los diversos.
d) EL MODELO DE GESTIÓN DEL ESTADO-NACIONAL CRIOLLO,
JERÁRQUICO, PATERNAL Y EXCLUYENTE: 1822 - 1895
Culminada la independencia, comenzó la difícil tarea de organizar los Estados
nacionales. Los criollos tenían el doble reto de lograr la integración material
de un territorio desarticulado y la integración subjetiva de sociedades muy
contrastadas y divididas, en la nación ecuatoriana. La integración material del
territorio se topaba con una enorme diversidad regional y ambiental, casi
insuperable por las limitaciones del erario fiscal (Maiguashca, 1994) y el
escaso interés de algunas de las elites regionales, como las de la costa, que
frente al reto de atravesar los andes preferían abastecerse desde fuera a
través de los puertos.
La integración subjetiva de la sociedad se enfrentaba también a grandes
obstáculos: heredaban una sociedad variopinta atravesada por rigideces
irreconciliables e identidades vergonzantes. Los rasgos de fluidez en la
sociedad y las iniciativas de intercultura eran permanente bloqueadas por la
ideología de antiguo régimen o tenían escasa potencialidad para lograr la
hegemonía. Los actores subalternos, eventuales portadores de la nación,
estaban excluidos, no se valoraba su participación y no tenían propuestas
contrahegemónicas claras. Las localidades y regiones tenían fuerte
autonomía y buscaban vincularse al Estado nacional de manera negociada.
Los criollos consideraban a la diversidad una traba para su desarrollo y un
factor de división interna: no tenían elementos potentes para crear una
"comunidad imaginada para todos¨, una identidad nacional poderosa, una
autoridad legítima y un territorio soberano.
La gestión de la pluriculturalidad se la hizo desde tres elementos creados
desde arriba: (i) la visión neocolonial de los criollos que excluyeron del
imaginario a negros, indios e indo-afromestizos; (ii) desde los intereses
negociados entre poder central, poderes regionales y sistemas locales de
dominación (blancomestizos); y (iii) la integración material avanzó desde la

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condición poscolonial, es decir desde las necesidades imperiales y el carácter
agroexportador de nuestra economía
Por estas razones, la integración nacional fue retórica, limitada y atravesada
por el colonialismo interno. En la fase de institucionalización, entre 1830-45,
se propuso el sufragio popular como método para elegir los órdenes estatales,
bajo las ideas de libertad, igualdad y ciudadanía. Pero la ciudadanía quedó
limitada por el patrimonio, la educación y la profesión, que la restringió a
menos del 10% de la población. La idea de igualdad fue bloqueada por el
patrimonialismo, por la estrecha relación entre interés privado y público que
puso al Estado al servicio de los criollos y de su enriquecimiento que
profundizó las brechas. Tampoco se construyó una nueva ciudadanía, porque
ella se fundó parcialmente en el republicanismo como hecho anticolonial
frente a España, pero no como un proyecto de igualación social.
En la fase marcista (posterior a la Revolución del 6 de marzo de 1845), entre
1845-61, se volvió a plantear el concepto de igualdad en el ideal republicano,
sobre el cual se logró la eliminación de tributo y la manumisión de negros. Sin
embargo, las acciones resultaron retóricas: el trabajo subsidiario restituyó el
discrimen. En esta fase sabemos que los subalternos usaron la retórica
"liberal¨ para tratar de inscribir sus intereses diferenciados, pero no lograron o
quizás no imaginaron radicalizar al republicanismo.
En la fase de integración desde la "modernidad católica¨, entre 1861-1875, en
la que García Moreno buscó la integración nacional, la convocatoria al "pueblo
cristiano¨, excluyó de manera represiva y autoritaria a otras cosmovisiones y
descargó sobre subalternos el financiamiento de la integración material: el
producto del trabajo subsidiario y la fuerza de trabajo movilizada captada por
el Estado central y arrebatada a los poderes locales, construyeron las obras
nacionales.
En los gobiernos "progresistas, entre 1875-1895, el boom cacaotero permitió
el avance de la integración material. Pero tal integración fue de la mano de los
intereses imperiales: se articularon solamente las zonas vinculadas a la
agroexportación, es decir, el carácter poscolonial desarticuló mucho más al
país, la fe ciega en el libre comercio liquidó la soberanía; y la marginación de
indios, afrodescendientes y populares, se amplió a los espacios no articulados
a la agroexportación.
En síntesis, el tratamiento de la diversidad cultural en el siglo XIX, se matizó
de alguna manera respecto a la época colonial, debido a la influencia de un
discurso liberal que a través de negociaciones con el pensamiento tradicional,
había logrado la manumisión de los esclavos, la eliminación del tributo, el
sufragio restringido, la igualación ante la ley (contribuciones) e incluso cierta
integración regional, cuestiones todas ellas que buscaban la integración

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nacional: entonces, la construcción del otro, también sufrió algunas
modificaciones.
Las nuevas fronteras con las que se construyó al otro en la época de
ciudadanización republicana, tomaron en cuenta cuatro elementos: a) la
ubicación frente al Estado (tributario/no tributario; protegido/ciudadano) y la
posición clasista del titular, medida por su patrimonio o una profesión que
genere rentas, tal como lo señalaron repetidamente las constituciones, que le
otorgaban al ciudadano la capacidad de elegir o ser elegido; (b) la instrucción
formal y la "castellanización¨, esto es, el manejo de la escritura, la lectura, la
lengua española, el conocimiento de las leyes y las constituciones, que no
solo lo convertían al ciudadano en elector, en sujeto político, sino en individuo
respetado, considerado y sujeto de derechos. La profesión del cristianismo
era necesaria y llegó a ser obligatoria en el régimen de García Moreno; (c) ser
blanco o mestizo banqueado, exhibir apellidos españoles, el desprecio a lo
subalternos (lo indio, y lo negro), la identificación con la colonialidad y lo
extranjero, y la pertenencia a un círculo social, que le aseguraban la
pertenencia a un grupo social que aceptaba promociones selectivas; y (d) el
manejo de hábitos y costumbres consideradas decentes: la ropa, los atuendos
y el tocado, pero sobre todo los valores (fe católica, varón, heterosexual,
desprecio al trabajo manual, viveza criolla), que le permitía compartir la
ideología. El concepto de raza, que en el siglo XVI se relacionaba con linaje
76
,
en el XIX adquirió connotaciones específicas: diferenciaba a los individuos
según la posición frente a estos cuatro elementos.
Con estas nuevas nociones los indios se definían como tributarios, protegidos
por el Estado, no ciudadanos excluidos del voto, analfabetos, portadores de
atributos ancestrales propios y de bajo estatus. Con la eliminación del tributo
en 1857, eran formalmente ciudadanos, pero no podían ejercer sus derechos.
La
frontera étnica, social, de estatus, civilidad y poder, que en la colonia era muy
cerrada entre los círculos de la elite criolla, tendió a incorporar a los mestizos
urbanos, especialmente a aquellos "blanqueados¨ que habían l ogrado algún
patrimonio, que de otra parte, se constituyeron en los sujetos de este proceso
integracionista parcial y selectivo de la sociedad.
Este sector que compartía la lógica de la "civilización¨, fue el que diseñó los
programas modernizadores en cada una de las fases política reseñadas, el
que pautó las agendas que se debatieron, el que organizó la comprensión del
mundo, el que señaló a quién incluir y a quiénes excluir, los que produjeron
los discursos hegemónicos (historia, constituciones, manuales, tratados de
higiene, gramáticas y catecismos), los que controlaron las instituciones que

76
Lů ĐŽŶĐĞƉƚŽ ĚĞ ͞ƌĂnjĂ͟ ĞŶ Ğů ƐŝŐůŽ xvl ƐĞ ƌĞůĂĐŝŽŶĂďĂ ĐŽŶ ͞ůŝŶĂũĞ͟ ;ĞƐƚŝƌƉĞ de descendlenLes vlnculados
a un ancesLro comun que les oLorgaba cualldades más o menos comunes) (Cfr. Wade, 2000).

42
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formaban a la niñez y juventud (escuelas, colegios, universidades y talleres),
los que sancionaron la moral y controlaron las conductas, el control del
cuerpo, la sujeción de los instintos y la observancia a la legalidad jurídico-
política (tribunales, hospicios, cárceles), los que en síntesis crearon la
ciudadanía y buscaron homogeneizar a las identidades para hacer viable el
proyecto de poscolonialidad internacional y neocolonialidad interna: La
Gramática de la Lengua Castellana destinada al uso de los americanos, de
Andrés Bello publicada en 1847 y El Manual de Carreño publicado en 1854,
se convirtieron en sus nuevas biblias.
En el otro extremo, con esta nueva frontera quedaron excluidos todos los
grupos subalternos (indios, negros, indomestizos del sector rural y de las
barriadas pobres) la mayoría de los cuales no tenía patrimonio, instrucción
formal, profesión que genere rentas, no manejaban el español con fluidez, no
escribían, eran dudosamente cristianos, tenían costumbres rurales, tenían la
piel oscura y conocían escasamente las leyes). También quedaban por fuera
las mujeres, los herejes, los homosexuales, los disidentes, los sirvientes, las
guarichas, los locos. Los indios selváticos y los negros no entraron siquiera, ni
en los más afiebrados imaginarios de algún liberal decimonónico. Su
existencia solo era necesaria como contraluz, como contraimagen, como
espejo de lo que no se debía ser, como la barbarie y la alteridad radical.
Sin embargo, algunas ciudades habían crecido, especialmente en la costa, de
manera que la sociedad decimonónica se había complejizado, sobre todo al
final del siglo. Las clasificaciones étnicas oficiales que se usaron en la colonia
(blancos, indios, libres de varios colores y esclavos) resultaban inadecuadas
para captar ese extenso sector fluido (mestizo) de la sociedad. Si ello ocurría
a nivel oficial, en la sociedad se multiplicaron las denominaciones, adjetivos y
epítetos para nominar, aceptar o denigrar los cambios. Se tornaron imposibles
las estadísticas étnicas en el Ecuador. Ellas variaban de acuerdo al lente con
el que se las miraba.
La actitud de la sociedad criolla frente a los procesos de mestizaje y movilidad
social, de indios o negros, según el caso, estaba dividida: alabada para los
unos y vilipendiada para los otros. Se podría llenar páginas enteras con todo
tipo de expresiones, que en general destilan racismo abierto o sutilmente
elaborado, muy influido por lo que Demelas llamó "darwinismo social a la
criolla¨. Para unos era la salida que buscaban, se cumplía el sueño del
blanqueamiento, mejor si éste incorporaba a europeos y americanos, como lo
anota Pedro Fermín Cevallos, el historiador más importante de la época:
"Desde que la República abrió sus puertas a todas las naciones, ha ido
mejorando, aunque con lentitud, la casta de sus hijos, por medio del mayor
número de europeos y de los americanos ingleses, cuyo color blanco y
sonrosado se encarne admirablemente en la pura y mejor todavía en la
mestiza, procedente de blancos y bronceados¨. Pero este mismo historiador

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establece grandes reparos si este mestizaje incluye a los afrodescendientes:
"De los cruzamientos de las razas europeas y americanas salen, al andar de
dos o tres generaciones formas hermosas y delicadas, al paso que tarda
bastante en mejorar la prole procedente de europeos y africanos¨; pero aún si
ella se produce entre los subalternos: "La prole procedente del cruzamiento
de indios con africanos no mejora sino raras veces en cuanto a hermosura,
pues se sostiene como aferrada a las formas de los negros"
77
. Como se
advierte, la vieja matriz colonial que desvalorizaba a los negros e indios, en
ese orden, influyó hasta en los procesos de mestizaje que buscaban.
En estas ciudades, sobre todo en la costa, como hemos dicho, en medio de
esa fluidez comenzó a ganar adeptos el pensamiento liberal radical, que
buscaba cambios significativos, entre otros en las clasificaciones raciales: era
la expresión del mundo mestizo.
e) EL MODELO DE GESTIÓN DEL ESTADO BLANCOMESTIZO, DE
IGUALACIÓN Y MESTIZACIÓN DE LAS "RAZAS": 1895 - 1998
En la fase de la revolución liberal, entre 1895-1925, se replanteó como idea
recurrente la integración igualitaria de la sociedad, la integración material del
país y su modernización. Sin embargo, sólo logró una mayor secularización
de la sociedad, la integración de Quito-Guayaquil que se convirtieron en el eje
centralista y la liberación de la fuerza de trabajo para zonas de desarrollo
capitalista. Creció y se oficializó el mestizaje, pero a contraimagen del indio y
de los negros. Con todo, el proceso fue suficiente para que naciera una nueva
versión intelectual sobre el indio: el indigenismo. Pío Jaramillo, uno de los
principales representantes de esta corriente, propuso en 1922 revalorizar al
indio, integrarlo a la nación a través de un amplio programa de educación,
desarrollar una política de protección y de entrega de tierras, y aún,
considerarlo como la base de la nación. Sin embargo, la revolución liberal
terminó cediendo frente a esos poderes, que re-crearon sus sistemas de
dominación.
En la fase de la Revolución Juliana, entre 1925-1945, bajo una retórica
antioligárquica se buscó crear una nueva frontera en el Ecuador de carácter
cuasi "clasista¨ (oligarquía vs pueblo) y se intentó democratizar e
institucionalizar al país. La creación de la noción "pueblo¨ apelaba a una
intercultura popular urbana que se había venido gestando en las ciudades
grandes desde el siglo XVIII, y que con el crecimiento de las urbes se había
consolidado. Era una intercultura que atravesaba a cholos, indios ladinos,
mestizos pobres, zambos y mulatos de diversos orígenes, que buscaban
integrarse como mestizos al mundo urbano. Intentaban integrarse siguiendo la
promesa de modernización liberal: muchos se escolarizaban, aprendían un

77
Cfr. Cevallos, 1972 1. vl.

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oficio, abandonaban una serie de atributos indígenas (ropa, lengua aborigen,
tocado y algunos hasta se cambiaron de apellido para romper el discrimen),
asumían algunas pautas del mundo urbano mestizo y hasta se sometían a los
procesos de higienización emprendidos por los municipios y los
departamentos sanitarios del Estado.
En la mayoría de casos, estos cambios y adaptaciones, se vivían como
procesos personales que tuvieron, como en el pasado, un enorme
dramatismo: hijos que renegaban de sus progenitores y parientes, migrantes
que negaban sus orígenes rurales e indígenas, personas que se
desarraigaban definitivamente de su tierra natal y de sus vínculos
ancestrales. Sin embargo, otros, transitaban ese doloroso camino de
adaptación, a través de un mecanismo que marcó profundamente al caso
ecuatoriano: lo hacían amparados en los gremios y círculos de artesanos,
albañiles, carpinteros, obreros, etc., es decir en corporaciones que
funcionaban en las ciudades, muchas de las cuales, se habían constituido,
como hemos dicho, en el Siglo XIX. En esas corporaciones, tanto
izquierdistas como católicas, a pesar de sus diferencias ideológicas,
coincidían en enseñar y tutelar a los afiliados para que aprendan a ejercer l a
ciudadanía y se adapten al mundo urbano. Sin embargo, tal adaptación
propiciaba el mestizaje.
El papel de estas corporaciones fue notable, porque de una parte, aportaron a
la izquierda y al liberalismo, con un modelo de incorporación tutelada a la
anhelada ciudadanía del resto de excluidos; y de otra, influyeron en el propio
modelo de representación corporativa que debía adoptar el Estado, cuestión
que fue recogida en el modelo de representación consagrado en la Asamblea
Constituyente de 1944-45, en la que los indios, obreros, artesanos y
campesinos, lograron representaciones funcionales, mediadas obviamente
por la tutela izquierdista.
Este modelo de construcción de ciudadanía corporativa, en la versión
dominante, tenía un claro sello "mestizador¨, buscaba "ecuatorianizar¨ a los
indios, siguiendo las tesis del indigenismo latinoamericanista que propugnaba:
otorgarle tierras, terminar con la denominación "indio¨ que se la consideraba
denigrante y peligrosa, para reemplazarla con la noción "campesinos¨
poniendo punto final a la racialización; y la idea de educarlos, higienizarlos,
culturizarlos y ciudadanizarlos para impulsar su integración. La Ley de
Comunas de 1937, no fue creada para proteger a los indios, como algunos
piensan, sino para organizar a la población rural (cualquier espacio rural que
tenía 50 familias o más) bajo la idea de la corporativización de la sociedad, de
manera que en las tres primeras décadas posteriores a 1937, la comuna no
se identificaba con los indios, ella será una apropiación indígena posterior. El
nuevo imaginario de oponer pueblo a oligarquía desplazó e invisibilizó al
problema étnico y los indios fueron denominados campesinos. Ello bloqueó

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una eventual alianza de subalternos del campo y la ciudad, y los intereses de
las oligarquías regionales frenaron la institucionalización.
En la fasedel boom bananero, entre 1946-1960, se avanzó en la integración
material, sin embargo, ella se produjo, como en el boom cacaotero, solo en
aquellas zonas integradas a la agroexportación. La izquierda, que logró cierta
notoriedad, solo atinó a cuestionar la relación imperio/nación y las relaciones
de clase, pero nadie cuestionó la relación entre poscolonialidad y modernidad.
Ello no permitió advertir la vigencia de otras cosmovisiones del país de los
subalternos.
En la fase de industrialización substitutiva, entre 1960-1980, se buscó
profundizar la modernización de la sociedad y del Estado y una mayor
integración material y subjetiva del Ecuador, para integrar a los excluidos. Sin
embargo, fue una integración desindianizadora, desde los valores y
perspectiva de un Estado uninacional blanco-mestizo. Tal proceso, encontró
por primera vez a un actor social inesperado, considerado pasivo, reacio y
prepolítico: los indios. La tibia reforma agraria, a pesar de haber sido realizada
bajo una correlación de fuerzas favorable a los hacendados, fue suficiente
para otorgar la tierra-territorio en donde se rehicieron las comunidades. De
ese proceso surgió un poderoso movimiento indígena, que cuestionó al
Estado uninacional y a la ciudadanía excluyente.
La presencia del movimiento indígena a finales de la década del 80
reposicionó el tema de los "indios¨ en el Ecuador, al punto de que el Estado
debió crear programas específicos de integración: el plan nacional de
alfabetización de 1979 y la cedulación a los analfabetos, el programa
FODERUMA destinado a los marginados y una serie de proyectos DRI que
buscaban la interlocución con los indios.
Los procesos de modernización agrícola, reforma agraria y colonizaci ón, de
una parte, las políticas integracionistas, de otra, y los impactos del modelo de
industrialización por substitución de importaciones, produjeron varios cambios
contradictorios en el mundo indígena: (i) se produjo una revalorización y
crecimiento de las comunas, entidad que fue apropiada por los indios,
especialmente serranos, como el espacio de pertenencia, de ejercicio de la
autoridad propia y de desarrollo, que substituyó a la hacienda; (ii) el
aparecimiento de los indios selváticos en la escena pública para reclamar
territorios, identidad propia y un lugar en Estado ecuatoriano; (iii) el
aparecimiento de un indio educado, organizado, levantisco, con iniciativas
económicas (como los otavaleños) y de un indio urbano muy diferenciado:
desde aquel que ejercía de dirigente, maestro, taxista o empleado público;
hasta los cargadores, empleadas domésticas, vendedoras de los mercados
informales y hasta mendigos.

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Semejante cambio en las características del indio produjo reacciones
diferenciadas en la sociedad dominante: en los pueblos de fuerte dualismo
étnico, las odiosidades raciales nuevamente ocuparon el escenario; en las
ciudades grandes se miró con cierta simpatía la emergencia de los
marginados; los políticos vieron una posible clientela en este nuevo actor
social; y la derecha vio con extremado recelo tales posiciones. Una vez más
la frontera étnica se movía: los mestizos estaban dispuestos a aceptar al indio
urbano, higienizado y escolarizado, corriendo la identificación del otro al
mundo rural y a los indios pobres de las ciudades.
f) LA VISIBILIZACIÓN OFICIAL:1998 - 2007
La fuerza del movimiento indígena mostrada en el levantamiento de 1990,
cambió también la gestión estatal de la pluriculturalidad. El movimiento
indígena del Ecuador, organizó su agenda en torno a la afirmación étnica para
buscar una integración diferenciada al Estado ecuatoriano y a la
transformación de ese Estado. Por esta razón, la agenda tenía dos aspectos
fundamentales: de una parte, la afirmación de lo propio, que planteaba
desracializar el concepto del indio decimonónico desvalorizado para reclamar
"el reconocimiento de su identidad cultural¨, "la autodeterminación y
autonomía como pueblos, su derecho al territorio y sus recursos naturales, a
tener autoridades y leyes propias, la administración y el reclamo de derechos
colectivos¨;¨, "la implementación de un modelo propio de desarrollo, al apoyo
estatal, la escolarización y especialización de sus miembros¨; y de otra, la
construcción de un nuevo Estado "plurinacional, pluricultural y plurilingüe¨ que
permitiera una integración equitativa, pero a la vez diferenciada de los
pueblos indígenas. La intelectualidad mestiza "neoindigenista¨ encontró en
estas dos ideas una posibilidad para repensar al Ecuador desde una arista
innovadora, que de largo superaba las nociones clasistas manejadas por la
izquierda hasta esa fecha.
Esta agenda llegó a su punto culminante, en 1998, cuando la Asamblea
Constitucional incorporó los derechos colectivos de los pueblos indígenas en
la Constitución y reconoció el carácter pluriétnico del Estado ecuatoriano: se
había logrado cierto espacio para la afirmación de lo propio, pero poco se
avanzó en la construcción del nuevo Estado. De todas maneras, allí culminó
esta agenda y comenzó otra, que buscaba sobre todo, poner en marcha los
derechos colectivos y copar los espacios logrados en el Estado ecuatoriano.
Ello avanzó muy poco, debido a la correlación de fuerzas desfavorable para
el movimiento indígena; por la acción de la poderosa "partidocracia¨ que
entronizó la cultura clientelar y la corrupción, controló a su antojo a los
tribunales de justicia y la inexistencia de un Estado de derecho que
bloquearon cualquier avance significativo; por el tratamiento liberal que el
Estado hizo del tema de la diversidad, tratando a los indígenas como a una
minoría nacional; y por las propias limitaciones y ambigüedades de las

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propuestas indígenas que no lograron ganar la hegemonía, quedando más
bien atrapados en la cultura política clientelar que originó disputas internas.
El Estado no otorgó los recursos que requerían los organismos creados para
los indios, menos aún observó los derechos diferenciados de los pueblos
indios y afroecuatorianos. Pero, ello no fue todo. La propia propuesta indígena
quedó atrapada en la idea de la gestión liberal de la multiculturalidad, tanto
porque no se resolvió la relación entre fortalecimiento propio y construcción
intercultural del país; como porque se entrampó en los intereses inmediatos
(léase clientelistas) por acceder a cargos y recursos.
Una de las ideas controversiales de este proceso fue la autodefinición de
"nacionalidades¨ propuesto por la CONAÌE. Esta idea se posicionó en la
década del 80, y ha tenido varios usos en el tiempo. En los primeros años, el
término tenía connotaciones fundamentalmente culturales, es decir,
expresaba la afirmación cultural de los pueblos indígenas, llamaba la atención
sobre las características particulares (económicas, sociales y políticas) de
estas entidades sociales, no reconocidas por el Estado nacional. En la década
del 80, la CONAIE radicalizó su alcance, incorporando la idea del territorio,
de manera que cada "nacionalidad¨ (indígenas, afroecuatorianos e hispanos)
debían tener un territorio, lengua, autoridades propias, justicia propia y formas
administrativas jurídico políticas diferenciadas. Entendida así la
"nacionalidad¨, entonces, la propuesta de la construcción del país
plurinacional, pasó a emparentarse con la idea de formar una federación de
nacionalidades o de buscar la liberación nacional de las "naciones¨ oprimidas,
cuyo correlato sería la formación de un territorio propio. Esta idea produjo
enormes reparos de diversos sectores políticos del Ecuador, algunas
organizaciones indígenas y afroecuatorianas no se identificaron con esta
interpretación y la idea de crear territorios era inviable en el caso de los
kichwas e incluso de los shuaras (los pueblos más grandes del país), lo cual
le restó capacidad propositiva a la propuesta.
g) ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE (2007 - 2008) Y EL
NUEVO ESTADO INTERCULTURAL
En enero del 2007, asumió la presidencia de la República Rafael Correa,
liderando una nueva fuerza política, Alianza País, que basó su propuesta en
una revolución ciudadana que prometió romper con el pasado e inaugurar una
nueva época. En octubre de este mismo año, esta nueva fuerza política
obtuvo un amplio triunfo en las elecciones para integrar la Asamblea
Constituyente que redactaría una nueva carta constitucional durante el 2008.
La elaboración de esta nueva Constitución se produjo en una coyuntura de
fuerte debilidad del movimiento indígena, sin embargo, las fuerzas
progresistas reunidas en Montecristi protagonizaron un salto histórico para el
Ecuador: pasaron del reconocimiento de la diversidad que se había producido

48
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en la Constitución de 1998, a la construcción de un país plurinacional e
intercultural.
Aunque la Constitución del 2008 no definió lo que debe entenderse por
plurinacionalidad e interculturalidad, se usaron los dos términos para "recoger¨
los planteamientos históricos de los indígenas, a los que en la práctica se los
entendió de dos maneras: como un reconocimiento de los derechos colectivos
de los pueblos indígenas, afroecuatorianos y montubios; y como una
propuesta de fomento de la interculturalidad, es decir, la idea de l as
"nacionalidades¨ se usó en el sentido cultural de los años 1980.
En cuanto a los derechos colectivos de los pueblos indígenas,
afroecuatorianos y montubios, la nueva Constitución reconoce los territorios
de los pueblos indígenas cuya propiedad es imprescriptible y exenta de tasas
tributarias; el derecho a crear y fusionar circunscripciones territoriales en las
jurisdicciones del ordenamiento territorial ecuatoriano (parroquias, cantones y
provincias), en las que asumirían las mismas competencias de los gobiernos
autónomos descentralizados correspondientes, más el ejercicio de los
derechos colectivos y el SumakKawsay; el derecho a administrar áreas
protegidas que se encuentren en territorios ancestrales y el compromiso del
Estado a no realizar actividades extractivas en territorios de pueblos en
aislamiento voluntario; el reconocimiento a la justicia indígena, en el marco del
respeto a los derechos humanos, como una jurisdicción especial; el
reconocimiento a las nacionalidades y pueblos como sujetos de derechos; el
fortalecimiento de la Educación Intercultural Bilingüe, bajo la rectoría del
Estado; el reconocimiento de la nacionalidad ecuatoriana por nacimiento para
las personas que pertenecen a una nacionalidad indígena reconocida en el
país y que nacieron en las zonas de frontera; y la declaración del castellano,
kichwa y el shuar como idiomas oficiales de relación intercultural y de los
demás idiomas como oficiales en las zonas en las que habitan las
nacionalidades respectivas. Se trata de avances significativos que abren un
amplio espacio de fortalecimiento y visibilización a los pueblos indígenas,
afros y montubios, especialmente a aquellos organizados en territorios que
alcancen el estatuto de circunscripciones territoriales y pertenezcan a un
pueblo o nacionalidad. Sin embargo, no se plantean acciones específicas
para aquellos que no tienen ningún tipo de territorio (por ejemplo, indios,
negros o montubios urbanos o aquellos que se encuentran en el exterior), en
tanto que, el reconocimiento de los derechos colectivos de estos pueblos es
parte de cualquier Estado de derechos de corte liberal y no necesariamente
es una acción revolucionaria que cambie la estructura del Estado, ni en la
sociedad ecuatoriana.
Por el lado del fomento de la interculturalidad, la Constitución plantea cinco
ideas centrales: (i) se establece la posibilidad de crear Circunscripciones
Territoriales Pluriculturales; (ii) el fortalecimiento de la interculturalidad en el

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sistema "hispano¨ de educación, a través de la enseñanza de los idiomas
ancestrales; (iii) la participación comunitaria y de los diversos pueblos en el
ciclo de las políticas públicas en todas las funciones del Estado y en los
Gobiernos Autónomos Descentralizados; (iv) se establece el "Sumak Kawsay¨
o Buen Vivir como el objetivo a alcanzar en el proceso de desarrollo, que sin
lugar a dudas constituye el planteamiento más radical y subversivo porque
asume un paradigma indígena ancestral como propuesta contrahegemónica
para lograr la vida plena, la armonía total con la naturaleza, los ancestros y el
cosmos, superando la idea del "desarrollo¨ en cualquiera de sus versiones,
para priorizar las relaciones amplias entre los seres humanos, la naturaleza,
la vida comunitaria, los ancestros, el pasado y el futuro; y (v) la incorporación
de la interculturalidad en todas las funciones del Estado y los GADs, incluido
el Plan Nacional de Desarrollo y sus organismos de aprobación.
Sin embargo de la radicalidad expresada en la Constitución, las prácticas
políticas reales producidas entre el 2008 y el 2010, muestran severas
limitaciones, hay un "saldo en rojo¨ como dirían algunos dirigentes de la
FENOCIN cercanos a este proceso: la construcción de un país plurinacional e
intercultural es aún una asignatura pendiente, compleja y difícil, que incluso
no ocupa los primeros asientos en la agenda de las discusiones.
La idea de orientar al país a la construcción del Sumay Kawsay ha cedido
frente a las limitaciones estructurales del actual modelo de desarrollo que
basa las finanzas del Estado en las exportaciones tradicionales y el
extractivismo. El propio movimiento indígena (indio, afro y montubio) enfatiza
la lucha por los derechos colectivos y secundariamente por la
interculturalidad, frente a un Estado y una sociedad ecuatoriana rígida
organizada bajo patrones coloniales racistas y excluyentes, que cree en la
superioridad del pensamiento racional sobre las cosmovisiones no
occidentales, en la modernidad capitalista y la cultura del capital y no en el
SumakKawsay; y la vigencia de una escasa interlocución entre pensamiento
escrito y oral que dificulta los consensos y las interrelaciones de los diversos.
El llamado "mestizo ecuatoriano¨, cree que la interculturalidad es un problema
de los indios; continúa apostando a la capacidad diluyente del mestizaje
como "crisol de las razas¨ y no reconoce, ni valora su raíz andina y africana.
En realidad, no solo hay limitaciones en las políticas estatales sobre estos
temas en el proceso postconstitucional, sino claras distorsiones. El
movimiento indígena es percibido por el Gobierno de la revolución ciudadana
como un movimiento corporativo que en lugar de propiciar el desarrollo de
una amplia ciudadanía, estaría atrapado en los intereses inmediatos,
personales y corporativos de sus dirigencias. Los indígenas (indios, negros y
montubios) son tratados como minorías nacionales a los que hay que entregar
una fracción minúscula del Estado y reconocerles algunos derechos
colectivos sin cambiar la profunda estructura colonial del Estado y la sociedad

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ecuatoriana; e incluso, leyes orgánicas como el COOTAD (Código Orgánico
de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización) no incorpora la
posibilidad de crear Circunscripciones Territoriales Pluriculturales, como
plantea la Constitución, reduciendo otra vez el asunto a "un problema de
indígenas¨.
En verdad resta todo por hacer. La incorporación de la interculturalidad en
una de las funciones del Estado, el Consejo Nacional Electoral, es una de las
tareas que se desprenden de la Constitución, sin embargo, su aplicación y
alcances es parte de las correlaciones de fuerza y de disputa de sentido.

1.4. ELEMENTOS ESTRATÉGICOS PARA INCLUIR LA
INTERCULTURALIDAD EN LA CONSTRUCCIÓN DEL NUEVO ESTADO
Para hacer de la interculturalidad una verdadera práctica, debemos partir de
la premisa de que se trata de una propuesta política y no únicamente
académica. Y ya en dicha práctica, el alcance y precisión de la
interculturalidad permiten una salida de largo plazo para el país-ya desde la
Constitución, pero realizando sus preceptos- por cuatro motivos
fundamentales:
- La Interculturalidad reconoce al mismo tiempo, el derecho a la diferencia y la
diversidad, pero enfatiza la necesidad de construir la unidad, reconociendo y
estableciendo instituciones y mecanismos que posibiliten el encuentro
creativo y equitativo entre los diversos;
- La interculturalidad no permite que los pueblos indígenas sean tratados
como minorías, a las que se les entrega una parte minúscula del Estado,
sino atraviesa a todas las normas, instituciones y prácticas del país;
- La interculturalidad permite un tratamiento flexible a las distintas formas de la
diversidad, porque aplica tanto a los territorios en los que vive un solo pueblo
(por ejemplo una comuna, o un territorio delimitado, como el de los awa), así
como a territorios compartidos (la ciudad de Quito, Latacunga u Otavalo),
donde se reconoce el estatuto "étnico¨ de un ciudadano que así lo
reclamare; pero en ambos casos (territorios habitados por un solo pueblo o
territorios compartidos), la interculturalidad promueve el conocimiento, la
convivencia, la equidad y la acción creativa entre los diversos; y,
- La interculturalidad ofrece una salida a los pueblos afrodescendientes (la
mayoría de los cuales no viven en territorios específicos) y a los mestizos
(cuya identidad está bloqueada por haberse construido como una
contraimagen del indio), para encontrar elementos de unidad con el mundo

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indígena, y convertir al problema de la construcción de la nación incluyente,
en un problema de todos y no solo de los indios
78
.
Y, como dice De Sousa Santos, "lo importante de la interculturalidad es que
no es una cuestión solamente cultural, sino una cuestión política, y por eso
tiene que ser tratada a nivel de dos temas.: el Estado y la democracia¨
79
.
Está claro que no se trata de un objetivo de corto plazo, pero desde ya se
deben dar pasos en firme, aprovechando la oportunidad que, por primera vez,
ofrece el marco constitucional.
Ahora bien, el proceso de interculturalidad no afirma, como se ha explicado,
únicamente las identidades. Para lograr realizarlo en nuestra sociedad, se
debe ineludiblemente incluir los siguientes criterios, a manera de pasos de
acción:
Descolonización:Debemos superar el paradigma colonial, que considera a los
diversos, antihegemónicos, a lo ajeno a la matriz cultural occidental (desde
toda perspectiva, tanto de ethos y cosmovisión como fenotípica y estética)
como inferior e inservible, configurando la lógica de lo subalterno. En esta
perspectiva los derechos existen únicamente para los individuos que
pertenecen a la cultura hegemónica o se mimetizan con ella. Por ello, el
principal aporte de nuestra generación deberá ser superar este paradigma.
Visibilización: Las diversidades culturales deben visibilizarse, tanto en su
participación en su plena autenticidad, y no únicamente desde una postura
folklorista, en todos los espacios públicos y privados, como en la visibilización
y difusión de sus culturas, conocimientos, formas de vida y prácticas. La
sociedad ecuatoriana, debido al paradigma colonial, ha vivido ciega a la
existencia, riqueza y potencialidad de las culturas no occidentales. No
obstante, como ya se ha dicho, la sola visibilización no es suficiente.
Equidad: Al hablar de equidad, no hablamos únicamente de igualdad. La
igualdad está ya recogida en el Estado liberal
80
, dando un estatuto de
igualdad a todos y cada uno de los individuos. Sin embargo, la perspectiva
colectiva y comunitaria no tiene una moral fundamentada en el individuo sino
en su red de relaciones; es decir, su unidad moral es la comunidad en su
conjunto. Adicionalmente, si hablamos de interculturalidad, estamos hablando
de diversas culturas que se enfrentan entre sí y que lo deben hacer en un
planohorizontal. Asimismo, el criterio de las personas de la diversidad cultural

78
Cfr. 8amón, 2009.
79
ue Sousa SanLos, 8oavenLura (2008) 8elnvenLando la emanclpaclón soclal. Lnleosot el ístoJo y lo
socleJoJ. Jesoflos octooles, La Þaz, CLACSC, Muela del ulablo LdlLores y Comuna, p. 2.
80
nos referlmos al LsLado ůŝďĞƌĂů ĚĞƐĚĞ ůĂ ƉĞƌƐƉĞĐƚŝǀĂ ĚĞů ͞ůŝďĞƌĂůŝƐŵŽ ŝŐƵĂůŝƚĂƌŝŽ͟ ĚĞ ůĂ ĨŝůŽƐŽĨşĂ
pollLlca y no al llberallsmo (y mucho menos al neollberallsmo) económlco. Segun esLa noclón, el
lndlvlduo es la unldad ulLlma del valor moral, Lenlendo cada persona un esLaLus moral lgual, por lo cual
debe ser LraLada por el Coblerno con lgual conslderaclón y respeLo (kymllcka, 1996, 1orblsco Cassals,
2009).

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del país, en las decisiones, deliberaciones y participación en general, debe
tener igual peso que los criterios y participación de una persona occidental en
el mismo espacio. Más aún, en este momento, no únicamente a manera de
acción afirmativa, los conocimientos y perspectivas de la diversidad cultural,
deben ser especialmente en cuenta, porque son aún desconocidas.
Inclusión: desde la perspectiva descrita en el acápite anterior, inclusión y
equidad son concomitantes. Es decir, no podemos hablar de inclusión sin
equidad, ni de equidad sin inclusión. Así, la inclusión es una inclusión activa,
no pasiva. La inclusión conlleva, entonces, no solo la presencia y
visibilización, sino que las decisiones y nuevos productos de los que se hable,
tengan contenidos y consensos de la diversidad.
Encuentro entre los diversos: Ahora bien, para lograr todos los elementos
anteriores, deben hallarse los espacios de encuentro. Espacios que
ciertamente no existen. En este momento, deben crearse esos puntos de
encuentro, donde se interpongan los diversos y sus culturas, intercambien
elementos, saberes, criterios, tecnologías, etc. Un procese que en realidad
ha existido siempre entre las culturas, de donde ha surgido una síntesis y
evolución que ha sido la historia de la humanidad. Sin embargo, ese
encuentro, enfrentamiento (no necesariamente conflictivo ni violento) se da
entre aquellos que se consideran en igualdad de condiciones, en
horizontalidad, que se considera deseable. No así entre aquellos que en
relación vertical, subordinada. Los encuentros entre diversos han existido y
se han dado de manera lenta pero progresiva en la sociedad ecuatoriana. Un
encuentro entre diversos y que generó un proceso de interculturalidad ha sido
la relación entre regiones naturales y territoriales del país. Así, la gastronomía
costeña era bastante desconocida y hasta temida en la Sierra hasta hace un
par de décadas. No obstante, el desarrollo vial, el intercambio comercial y
otras formas de comunicación y vínculo han permitido que los ecuatorianos de
la Costa, Sierra y Oriente nos conozcamos más y podamos gozar de sus
productos, comidas y otras prácticas culturales. Esto, que quizá nunca ha
sido percibido como un proceso de intercambio e interculturalidad, justamente
por ser un proceso entre la sociedad "mestiza¨. Pero ciertamente lo es. Y es
eso lo que se necesita además desmitificar. Los intercambios culturales son
entre diversidades de prácticas culturales, no necesariamente o únicamente
con indígenas, afrodescendientes u otras culturas de matriz no occidental. La
interculturalidad es entre todos. Así, el hecho de que hayamos comenzado a
consumir y aprehender la culinaria, por ejemplo, italiana (spaghetti, pizza), es
un proceso de interculturalidad e intercambio. De hecho, además la culinaria
italiana y europea en general tomó de las culturas amerindias el tomate, sin
el cual hoy es impensable pensar la gastronomía europea (y en realidad de
todo el mundo hoy). Pero el espacio de encuentro con los diversos, con las

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alteridades no occidentales, con las culturas que han sido consideradas y
tratadas y maltratadas como subalternas, está aún por construirse.
Síntesis intercultural: De lo descrito en el acápite anterior, se comprende que
del encuentro entre diversos surge esa síntesis, que es de hecho la
interculturalidad. Y esa interculturalidad, entonces, no es nueva; lo nuevo es
su definición y teorización, necesarias por la negación de la alteridad.La
síntesis intercultural, entonces, es un proceso espontáneo y natural en que se
han relacionado las culturas en toda la historia de la humanidad. Como dice
Ruth Vidal Luengo, "prácticamente todas las culturas han experimentado la
interculturalidad en mayor o menor grado a lo largo de la historia. Salvo en el
caso de pueblos muy aislados y sin contactos con otros grupos, todas las
culturas son fruto de la interacción y fecundación mutua [.] Las conquistas,
las guerras, el comercio, las migraciones, los viajes o la actividad intelectual
han generado experiencias multiculturales e interculturales, en contextos de
mayor o menor violencia. Por ejemplo, muchos países que fueron colonizados
tienen hoy una identidad intercultural, porque lo que más los define es la
confluencia y fusión de distintos elementos culturales¨
81
. Son más bien
antinaturales, aunque no por ello no frecuentes, los procesos de dominación y
superposición cultural que se han dado a partir de las guerras, conquistas y
confrontaciones civilizatorias. Y Occidente ha sido el paradigma de la
imposición de su cultura y modelo civilizatorio. Ventajosamente, en este
milenio comienza a crecer lenta pero sostenidamente la convicción de que la
diversidad no es un obstáculo sino una oportunidad, lo cual permitirá realizar
la interculturalidad de manera deliberada. Y es que la diversidad es fuente de
enorme riqueza no únicamente retórica sino concreta, que comportaría
beneficios en todos los ámbitos del desarrollo, el conocimiento, la
gobernabilidad y la participación.

1.5. EL MARCO CONSTITUCIONAL
Como ya enunciamos, la interculturalidad pese a que aparece enunciada al
menos en 25 artículos de la Constitución vigente, no la define explícitamente.
Para los fines de ejecución, sin embargo, se pueden tomar algunos elementos
de la participación, en la ruta de la democracia, que pueden ser aplicables al
caso. Así, en el Capítulo Primero "Participación en democracia¨, los principios
de la participación son enunciados de la siguiente manera:
Los ciudadanas y ciudadanos, en forma individual y colectiva, participarán de
manera protagónica en la toma de decisiones, planificación y gestión de los asuntos
públicos y en el control popular de las instituciones del Estado y la sociedad, y de
sus representantes en un proceso permanente de construcción del poder

81
vldal Luengo, Ana 8uLh (2004) lnLerculLuralldad, en: Marlo López (ulr.), íoclclopeJlo Je loz y
coofllctos, Cranada, lnsLlLuLo de la Þaz y los ConfllcLos, unlversldad de Cranada.

34
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ciudadano. La participación se orientará por los principios de igualdad, autonomía,
deliberación pública, respeto a la diferencia, control popular, solidaridad e
interculturalidad.
La participación de la ciudadanía en todos los asuntos de interés público es un
derecho, que se ejercerá a través de los mecanismos de la democracia
representativa, directa y comunitaria
82
.
Para entender esta participación en una clave efectiva vale la pena tomar
cada uno de estos principios y definirlos con cierta especificidad para
aplicarlos a la propuesta conceptual y política de la interculturalidad; a saber:
la igualdad, la autonomía, la deliberación pública, respeto a la diferencia,
control popular, solidaridad e interculturalidad.
Igualdad: Para la interculturalidad, la cuestión de la igualdad se la debe
abordar no simplemente como la igualdad universal de derechos y deberes,
como lo promulga el Estado liberal, sino más bien como una cuestión de
equidad. Casi todas las democracias occidentales han buscado el ideal de
homogeneidad nacional, bajo la figura de la ciudadanía igualitaria, lo cual
incluso habría facilitado los mecanismos de gobierno y gestión; más aún en la
gestación y administración de los países poscoloniales que, como en América
Latina, son resultado de los modelos cimentados por las élites
autoproclamadas "el pueblo¨, a partir de una cultura hegemónica de matriz
occidental
83
. En esta perspectiva además, continuó la consideración de las
culturas y de los pueblos menos occidentalizados como subalternos y
tutelados; consiguiendo quizá una pseudo-monoculturalidad a través de la
lengua (como debía manifestarse la nación única según alemanes e italianos),
y estimando a las diversidades culturales como inferiores, parte del folklore.
En palabras de Will Kymlicka, quien defiende el denominado multiculturalismo
liberal (una suerte de Estado liberal multicultural),
A las minorías étnicas nos les ha ido muy bien bajo el sistema westfaliano de
<<Estados-nación>> soberanos. En nombre de la construcción de Estados-nación
homogéneos, las minorías han debido soportar diversas políticas de asimilación y
de exclusión, .
84

Es por ello que la igualdad debe entenderse desde una perspectiva de
equidad entre las diversas culturas y de sus criterios, conocimientos y, a partir
de ellos, sus aportes desde su propia perspectiva. Como dice de Sousa
Santos, "el desarrollo de nuevas formas de democracia participativa para
crear una democracia intercultural, una democracia en que las reglas de

82
ConsLlLuclón de la 8epubllca, ArLlculo 93, los subrayados son nuesLros.
83
Cfr. Salazar Medlna, en proceso de publlcaclón.
84
Wlll kymllcka, (2009)los oJlseos moltlcoltotoles. los ooevos polltlcos lotetoocloooles Je lo JlvetslJoJ,
8arcelona, Þaldós, p 17.

33
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debate y decisión sean multiculturales. En un proceso con reglas de debate y
decisión monoculturales no va a haber democracia intercultural¨
85
.
El concepto de igualdad, entonces, resulta insuficiente y puede llevar a
malentendidos, ya que no se puede decir que las culturas son iguales;
asimismo, pese a la retórica, tampoco se puede decir que son igualitarias en
el aporte a la construcción de las políticas de los Estados, ya que ello
simplemente no ocurre. Las culturas diversas han empezado a visibilizarse
desde hace pocas décadas, pero en los Estados han sido vistas como
subalternas. Es por ello que la interculturalidad se reivindica como una
propuesta política, que busca el reconocimiento de la equidad entre los
diversos, para solo entonces, y de esta manera, participar en las decisiones y
prácticas del Estado y los gobiernos, en un plano de horizontalidad. La
palabra clave de la concepción de igualdad para la interculturalidad, es la
horizontalidad.
Autonomía:En la autonomía nuevamente el conflicto entre la lógica del
sentido individual de ciudadano, que tiene la lógica del Estado-nación liberal,
y el ethos de las diversidades culturales, no occidentales. La autonomía debe
concebirse como la libre determinación cultural en las decisiones y prácticas
de los pueblos en sus entorno cultural y territorial; y, por lo tanto, en su
desarrollo. Comprenden, en síntesis, el derecho a la autodeterminación
cultural (lengua, organización social, economía, religión, estética, territorio
para desarrollarse, etc), reconocido por primera vez en los Derechos
Humanos de segunda generación (Derechos económicos, sociales y
culturales ÷ DESC) en la década de 1960. Sin embargo, esto se ampara más
explícitamente en la tercera generación de los Derechos Humanos, con el
surgimiento de los Derechos Colectivos de los pueblos indígenas, que,
además de la autodeterminación, contempla, entre otros, el derecho a la
protección y promoción de la identidad (individual y colectiva), al medio
ambiente saludable, al respeto y promoción de los conocimientos y
tecnologías propias de los pueblos
86
, y a la consulta libre e informada sobre
actividades extractivas del Estado en su territorio y sobre la legislación que
pueda afectar a su cultura. Su manifestación explícita se recoge plenamente

83
Cfr. ue Sousa SanLos, 2008.
86
usamos el Lermlno poeblo para deslgnar a grupos y comunldades hlsLórlcamenLe conformados y con
formas de organlzaclón e lnsLlLuclonalldad de leglLlmldad propla a su comunldad, comprendlendo
elemenLos culLurales parLlculares y dlferenclados, que pueden lnclulr ldloma, rellglón, esLeLlca y Lodos
los rasgos proplos de una culLura anLropológlcamenLe conceblda. Se usa esLa nomenclaLura por
conslderarla más aproplada y generlca para lo que oLros auLores de las clenclas pollLlcas y
anLropológlcas llaman eLnlas, naclones, naclonalldades o culLuras, que pueden generar confllcLos en
las lnLerpreLaclones [urldlcas o con la auLodeflnlclón. Þor e[emplo, en varlos palses los lndlgenas
rechazan que se les deslgne como eLnlas, por conslderarlo peyoraLlvo, al perclblr una connoLaclón no
de su[eLos, de personas, slno de ob[eLos de esLudlo. Þor oLra parLe, algunos auLores hablan de
mlnorlas eLnlcas para denomlnar los grupos naclonales de los palses de los lnmlgranLes en los palses
recepLores.

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en la Constitución en 21 acápites en el artículo 57, que son aplicables en el
caso ecuatoriano no únicamente a los pueblos indígenas sino también a los
pueblos afroecuatorianos (artículo 58) y montubios (artículo 59). Estos
aparecen por primera vez explícitamente en el Convenio 169 de la
Organización Internacional del Trabajo (OIT), sobre Pueblos Indígenas y
Tribales, de 1989.
Desde este nuevo enfoque, la autodeterminación cultural comprende una libre
decisión de cómo ha de desarrollarse cada cultura y cada pueblo,
independientemente de que sea una minoría dentro de sus Estados,
conservando sus formas de organización, religión, lengua, manejo cultural del
territorio y representación; no obstante, no pretende la secesión ni la creación
de nuevos Estados paralelos, sino únicamente una libertad idiosincrática
(frente a la habitual asimilación) a través de una coordinación entre las
instituciones estatales y las suyas propias.
Deliberación pública:La deliberación pública para la interculturalidad debe
ser entendida como una deliberación plural, que dé cuenta de la posibilidad
de realizarla de forma plurilingüe, adaptados a los marcos culturales y
territoriales de cada caso, lo cual implica, necesariamente, una adaptación
también a los diversos ritmos culturales (tiempo-espacio-acción). Para
Occidente, la historia, el tiempo y la lógica son progresivos, lineales y
teleológicos. Sin embargo, las cosmovisiones y el ethos de la diversidad de
pueblos la lógica no es lineal y, por lo tanto, su concepción del progreso y de
la historia no es teleológica sino multidireccional y en muchos casos, circular.
Esto nos lleva indefectiblemente al debate del espacio público, que es el
espacio donde se desarrolla la deliberación pública. El espacio público es,
evidentemente, todo espacio de acceso público, que incluye, en principio las
plazas, parques, calles y toda propiedad pública y no privada; por otra parte,
también es el espacio público aquel de los medios de comunicación colectiva,
como radio, TV, prensa e internet.
El Estado intercultural debe garantizar el acceso igualitario y con las acciones
afirmativas necesarias, a bienes y servicios culturales diversos en el espacio
público y normarlo y configurarlo para la deliberación, el intercambio cultural,
la cohesión social y promoción de la equidad en la diversidad; garantizando y
promoviendo, además, que la población rural tenga derecho a acceder a la
misma oferta de bienes y servicios culturales disponibles en las ciudades.
Asimismo, debe prohibir el uso del espacio público para difundir mensajes,
contenidos o representaciones de intolerancia de cualquier índole y toda
forma de discriminación o acción que afecte a los derechos culturales de las
personas y la dignidad del ser humano. Por su parte, los Gobiernos
Autónomos Descentralizados, directa o indirectamente en sus políticas,
ordenanzas y prácticas, deben normar y garantizar dentro de sus

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competencias, este acceso y disfrute del espacio público, que es donde se
debe realizar el intercambio y la síntesis intercultural.
Respeto a la diferencia:En todos los elementos y principios citados
anteriormente se ha mencionado la diversidad. Evidentemente, la
participación y la interculturalidad no pueden realizarse sino en respeto a la
diferencia, lo cual es imprescindible pero no suficiente. Tal como se ha
explicado, la verdadera participación y la síntesis intercultural se realizan con
una participación empoderada, una participación no subalterna, una
participación horizontal y plena, que permite enriquecer la discusión y
contenidos de las políticas públicas.
Por otra parte, el respeto a la diferencia como principio de una política pública
debe comprender la visibilización pública de las diversidades, no únicamente
culturales, sino todas las diversidades de género, generacionales, sexuales,
de capacidades y demás.
Control popular: El control popular se refiere a un control de las bases
activas de la población y las organizaciones sociales para controlar y fiscalizar
las funciones del Estado. Queda esto ya plenamente definido en la Ley
Orgánica de Participación Ciudadana, que en su Artículo 46, "Del control
social y las funciones Ejecutiva, Legislativa, Judicial, Electoral y de
Transparencia y Control Social¨, dice:
Las ciudadanas y los ciudadanos, en forma individual o colectiva, comunas,
comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, pueblos afroecuatoriano y
montubio, y demás formas lícitas de organización, podrán realizar procesos de
veedurías, observatorios y otros mecanismos de control social a la actuación de los
órganos y autoridades de todas las funciones del Estado y los diferentes niveles de
gobierno, conforme lo señala la Constitución.
Solidaridad: El principio de solidaridad, aparte de la obviedad y de su
definición en la Ley Orgánica de Participación Ciudadana (Artículo 4.-
Principios), que la define como el desarrollo de relaciones de cooperación y
ayuda mutua entre las personas y los colectivos, para el caso de la
interculturalidad debe rescatar, ineludiblemente, los principios de los pueblos
originarios que contemplan la reciprocidad, la redistribución y la
complementariedad. Esto implica también una perspectiva de solidaridad en
el acceso al poder, lo que nos lleva también a otro principio andino de
representación que es la alternabilidad. Así, existen varios espacios de
gobierno y de representación que se pueden citar, donde las organizaciones
tienen un acceso alternativo a la dirigencia y liderazgo; uno de ellos, el caso
de Taisha, en Morona Santiago, donde las dos organizaciones presentes en
el cantón, se alternan en el acceso a la alcaldía. Así, las elecciones estaban
relativamente resueltas y se sabe el candidato que ha de ganar o de la
Federación Independiente del Pueblo Shuar del Ecuador (FIPSE) o de la
Federación Interprovincial de Centros Shuar (FICSH), demostrando madurez

38
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política, solidaridad y generosidad en el manejo del poder, además de una
gran capacidad de consenso.
Interculturalidad:En la Constitución la interculturalidad aparece como un
principio de la participación. Pese a que conceptualmente puede ser
cuestionable que la interculturalidad sea solo un principio y no una categoría y
potencialidad a ser desarrollada, cual la participación, es bien cierto que
existe una mutua implicación entre interculturalidad y participación. Es decir,
no puede existir interculturalidad sin participación, ni participación sin un
intercambio cultural que lleve a la síntesis intercultural, en un país como el
Ecuador.
Ahora bien; más allá del plano conceptual, y de la definición que ya hemos
realizado, en el plano de la ejecución de esta mutua implicación para la
construcción del nuevo Estado, es importante enfrentar y crear esos espacios
de encuentro y participación en la diversidad. En este sentido, es importante
empezar a trabajar en la sociedad una suerte de asociaciones civiles plurales
culturalmente, que se conviertan en sujetos políticos. Así, es fundamental que
se interculturalice especialmente a la denominada sociedad mestiza, para que
pierda viejos complejos, originados en la visión colonial del mundo, y deje de
ver, para empezar, a las culturas de los pueblos y nacionalidades como
inútiles, inferiores y subalternas; y, a partir de ello, que pueda nutrirse y
aprender de esta diversidad, que efectivamente tiene mucho que dar con un
potencial económico, social, organizativos, cultural, ambiental, para lograr una
participación plena y un desarrollo ideal, acorde a las necesidades
endógenas de nuestro contexto diverso.

2. ESTUDIOS DE CASO
El siguiente capítulo busca dar pautas para repensar la Función Electoral, su
estructura, políticas y acciones desde la perspectiva de la diversidad cultural
reconocida en la Constitución. Para ello, en primera instancia realiza una
revisión histórica de las formas de elección de representantes y/o líderes en
los otros pueblos del Ecuador, que normalmente han sido desconocidos o
invisibilizados. Esto nos servirá como preámbulo para el análisis de los tres
estudios de caso llevados a cabo en un pueblo indígena, uno afroecuatoriano
y uno montubio.
Posteriormente, en un segundo momento se realiza una síntesis y análisis de
tres estudios de caso; uno por cada uno de los pueblos reconocidos como
portadores de derechos colectivos
87
. Se trata de un estudio cualitativo a partir
de la técnica de grupos focales, que se enmarca en el paradigma

87
ArLlculos 37 (pueblos y naclonalldades lndlgenas), 38 (pueblo afroecuaLorlano) y 39 (pueblos
monLublos).

39
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constructivista, entendiendo al conocimiento como una construcción social y
cultural, y"cumpliendo con la finalidad de iluminar el corpus teórico que nos
ocupa a partir de una inducción analítica¨
88
.
Así, en el caso de los pueblos y nacionalidades indígenas se seleccionó un
grupo de representantes de organizaciones de Cotacachi. En el caso
afroecuatoriano, a pobladores y líderes de la comunidad de La Concepción,
ubicada en la cuenca del Chota-Mira. Y, en el caso de los montubios, a
líderes y representantes de organizaciones de la provincia de Manabí. En
todos los casos se observó la paridad de género y generacional. La
convocatoria estuvo a cargo de la Confederación de Organizaciones
Campesinas, Indígenas y Negras del Ecuador ÷ FENOCIN. La selección de
los lugares y comunidades donde trabajar se dieron a partir de criterios
territoriales, de capacidad organizativa y participación política, así como
accesibilidad dentro de las posibilidades de tiempo y presupuesto del estudio,
tomando en cuenta los requerimientos e intereses del CNE, así como las
pautas que requería la investigación.
Hay que aclarar que los resultados de esta tipología no son definitivamente
representativos a nivel nacional, ni extrapolables para todas las otras culturas
y pueblos. No obstante, la meta de este apartado no es profundizar en una
cultura particular y sus prácticas, ni en hacer un estudio etnográfico de los
pueblos y nacionalidades indígenas, afroecuatorianas y montubias, sino, a
partir de la reflexión de los casos ilustrados, dar pautas de cómo implementar
un sistema incluyente y participativo, con sensibilidad cultural en el CNE, para
lo cual es absolutamente apropiado. Y es que, desde una perspectiva
epistemológica, siendo el objetivo de la investigación la construcción social y
cultural del conocimiento con las tipologías que desemboquen en criterios
técnicos, estas restricciones resultan poco significativas
89
.Una vez logrado
esto la institución podrá realizar acciones incluyentes y con pertinencia
cultural en todo el territorio y su diversidad.
Por otra parte, los grupos focales buscaron también relevar información
acerca de la percepción del CNE, lo cual dará también pautas para la gestión
de la institución como para los sistemas participativos que deberán
implementarse en la nueva ingeniería institucional.



88
Coller, x. (2003) ístoJlo Je cosos. Madrld, CenLro de lnvesLlgaclones Soclológlcas (ClS), Cuadernos
MeLodológlcos, p.73
89
LƵƌŽƉĞ AŝĚ͕ ͞LƐƚƵĚŝŽ ĚĞ ĐĂƐŽ͟΀ĞŶ ůşŶĞĂ΁͘ CŽŵŝƐŝſŶ LƵƌŽƉĞĂ͕ ϭϴͬϬϴͬϮϬϬϱ͕ ΀ϬϮͬϬϱͬϮϬϬϴ].ulsponlble en
web. hLLp://ec.europa.eu/europeald/evaluaLlon/meLhodology/Lools/Loo_cas_des_es.hLm

60
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2.1. LA ELECCIÓN DEL MANDATARIO: tradiciones y
transformaciones en el Ecuador
La elección de los mandatarios en Ecuador actual, se rige por principios
democráticos establecidos en la Constitución, derivados de la voluntad
soberana del pueblo de vivir en democracia. La actual Carta Magna establece
que "las ciudadanas y ciudadanos, en forma individual y colectiva, participarán
de manera protagónica en la toma de decisiones, planificación y gestión de
los asuntos públicos, y en el control popular de las instituciones del Estado y
la sociedad, y de sus representantes, en un proceso permanente de
construcción del poder ciudadano. La participación se orientará por los
principios de igualdad, autonomía, deliberación pública, respeto a la
diferencia, control popular, solidaridad e interculturalidad. La participación de
la ciudadanía en todos los asuntos de interés público es un derecho, que se
ejercerá a través de los mecanismos de la democracia representativa, directa
y comunitaria¨. (Art.95).
Los derechos específicos de participación para elegir y ser elegido, participar
en asuntos de interés público, presentar proyectos de iniciativas popular
normativa, ser consultado, fiscalizar los actos del poder público, revocar el
mandato de las autoridades de elección popular, desempeñar empleos y
funciones públicas, conformar partidos o movimiento políticos (Art.61),
participar como veedor y exigir la rendición de cuentas
90
, se basan en la
ciudadanía individual, es decir, en los derechos de las ecuatorianas y
ecuatorianos, individualmente tomados, que cumplen con ciertos requisitos de
edad y que se encuentren en goce de los derechos políticos
91
. El voto es
obligatorio para los mayores de 18 años, siendo facultativo para aquellos que
se encuentren entre los 16 y 18 años, o para aquellos mayores de 65 años.
También se ha extendido a las ecuatorianas y ecuatorianos que habitan en el
exterior, los y las integrantes de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional en
servicio activo, las personas con discapacidad y las personas analfabetas, las
personas privadas de libertad sin sentencia condenatoria ejecutoriada las
extranjeras y extranjeros desde los dieciséis años de edad que hayan residido
legalmente en el país al menos cinco años y se hubieren inscrito en el
Registro Electoral (Art. 11 Código de la Democracia).

90
Códlgo de la uemocracla, ArLlculo 2.
91
Se suspende los derechos pollLlcos de los cludadanospor Lres razones: 1. lnLerdlcclón [udlclal,
mlenLras esLa subslsLa, salvo en caso de lnsolvencla o qulebra que no haya sldo declarada fraudulenLa,
2. SenLencla e[ecuLorlada que sanclone con pena prlvaLlva dellberLad, mlenLras esLa subslsLa, y, 3.
Cuando el 1rlbunal ConLencloso LlecLoral haya declarado en senLencla e[ecuLorlada la responsabllldad
por el comeLlmlenLo de alguna lnfracclón de las Llplflcadas en esLa ley con esa sanclón (ArL.14 del
Códlgo de la uemocracla).

61
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Por su parte los derechos colectivos, reconocen la posibilidad de que las
comunidades, pueblos, y nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano,
el pueblo montubio y las comunas puedan participar: en consultas previas
sobre planes y programas de prospección, explotación y comercialización de
recursos no renovables que se encuentren en sus tierras y que puedan
afectarles ambiental o culturalmente; conservar y desarrollar sus propias
formas de convivencia y organización social, y de generación y ejercicio de la
autoridad, en sus territorios legalmente reconocidos y tierras comunitarias de
posesión ancestral; construir y mantener organizaciones que los representen,
en el marco del respeto al pluralismo y a la diversidad cultural, política y
organizativa; señala que el Estado reconocerá y promoverá todas sus formas
de expresión y organización; establece que deben ser consultados antes de la
adopción de una medida legislativa que pueda afectar cualquiera de sus
derechos colectivos, y que estos derechos se aplicarán en condiciones de
igualdad entre hombres y mujeres (Art.57). Aunque la Constitución no define
con claridad la manera cómo deberán ser consultados, si de manera
individual o colectiva, podemos considerar que reconoce sus formas
tradicionales de representación y participación.
Sin duda alguna, se trata de una de las Constituciones que mayores avances
ha logrado en materia de participación política, al punto de aceptar una doble
vertiente: la de las democracias occidentales, basadas en la ciudadanía
individual; y la ancestral de los pueblos indígenas, basada en la participación
colectiva. Sin embargo de ello, quedan pendientes dos problemas: de una
parte, la necesidad de un diálogo intercultural entre estas dos tradiciones,
para lograr un proceso de interfecundación mutua; y de otra, desterrar
diversas formas de participación política y representación no democráticas,
vigentes en la práctica política ecuatoriana. Es decir, a pesar de la
declaratoria de que el Ecuador es un estado intercultural y plurinacional, en
los hechos, se continúa tratando a los pueblos indios, afros y montubios como
minorías nacionales que tienen derechos a ciertas formas de participación y
representación propias, cuyos conocimientos y prácticas solo son útiles para
sí mismos, pero no se les reconoce su aporte para mejorar al sistema
nacional y menos su capacidad intefecundante para producir un diálogo de
enriquecimiento mutuo. De otra parte, tampoco hay una acción
descolonizadora clara, para desterrar de la práctica política, una serie de
formas no democráticas que se mantienen como herencia colonial o como
producto de la propia historia republicana del Ecuador.
En verdad, no se ha debatido con profundidad las tradiciones de los pueblos
ancestrales, ellas han sido relegadas a los ámbitos de las comunidades, sin
que hayamos desarrollado un diálogo fluido de interaprendizaje, que podría
permitirnos perfeccionar la democracia y construirla con mejores bases y con
matices propios. Tampoco se ha buscado de manera consistente desterrar las

62
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tradiciones no democráticas que perviven con fuerza en la cultura política
ecuatoriana, las que fomentan el elitismo, la exclusión y el discrimen, es decir
son contrarias a una acción intercultural que supone un diálogo horizontal e
inclusivo. Nos proponemos hacer un breve recorrido por estas tradiciones y
sus cambios en los últimos 500 años, para identificar tanto a las tradiciones
comunitarias que perviven, como a aquellas formas no democráticas que
impiden la interculturalidad en los procesos electorales, con el propósito de
ofrecer un marco histórico que permita entender las opiniones recogidas por
esta investigación a través de la realización de grupos focales con indígenas,
afroecuatorianos y montubios, cuyas expresiones y propuestas, son más
perceptibles si las contextualizamos en este recorrido histórico. Ellas
contribuyen a la construcción de un diagnóstico de la participación electoral
en el Ecuador, que al identificar los problemas que impiden la participación
democrática, nos permiten construir soluciones. Hipotéticamente, sostenemos
que, la mirada intercultural de los procesos y sistemas electorales, permitirá
superar parte importante de tales obstáculos, a la par que, afianza aquellas
tradiciones comunitarias reconocidas en la Constitución.
La tradición aborigen
La elección de autoridades en los señoríos serranos norandinos en la época
en que llegaron los españoles, seguía el patrón tradicional de la herencia de
sangre: hijos, sobrinos y eventualmente hermanos heredaban por derecho de
sangre el mando de los cacicazgos. Por ejemplo, en los señoríos Otavalo,
Carangue, Cayambe, los grandes señores Puento, Ango y Caranguelín
mantuvieron el liderazgo de los señoríos étnicos hasta el siglo XIX, incluso en
los primeros años de la independencia.
El señor étnico reunía tres atributos principales: era un organizador, un
redistribuidor y un guerrero. Invariablemente, la familia del señor étnico era la
más numerosa, por el elevado número de mujeres que poseía, entre diez a
veinte, lo cual le permitía construir una enorme descendencia que le
posibilitaba mantener el control del cacicazgo, disponer de fuerza de trabajo
suficiente para conducir los ciclos agrícolas de numerosas parcelas y ejercitar
la redistribución. La importancia de las mujeres era crucial, no solo porque
aportaban energía humana para fabricar bienes que servían para la
redistribución (tejidos, artesanías de diverso tipo) y para los actos de cortesía
y generosidad que distinguían al señor étnico (chicha, comida), sino porque
los linajes femeninos articulaban a los sistemas de parentesco de los señoríos
étnicos. Para continuar con el ejemplo, en la zona norte, los poderosos linajes
de las Quilago y Cufichaguán jugaban un rol estelar en las alianzas
intercacicales, lo cual les permitía manejar importantes hilos del poder andino.

63
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Sin embargo, el poder en los señoríos andinos, no había sido monopolizado
completamente por los señores étnicos, debido a que, no habían logrado
controlar a las llajtas y a las familias de su capacidad de reproducción, de
realizar intercambios por su cuenta y de mantener otras formas de poder. Los
yachagcuna (curanderos especializados) gozaban de un enorme respeto, es
decir, no habían sido desplazados completamente del poder. En las
sociedades tribales amazónicas y costeñas, el shamán continuaba ostentando
poder político. Pero no solo ellos, prestigiosos especialistas en confeccionar
tejidos finos, destacados mindalaes que abastecían al señor étnico de
productos exóticos de elevado rango desde largas distancias, ancianos que
por su sapiencia otorgaban consejos invalorables, los ayahumas que en los
grandes rituales representaban a los ancestros, o el Yanayumito que
representaba el espíritu del cerro negro, entre otros, mantenían elevadas
cuotas de poder. Muchos de ellos competían en prestigio y poder con el señor
étnico, por ejemplo, entre los pastos, se hizo célebre, ya en plena fase
colonial, una disputa por el mando, entre un mindalae (el mercader Juan
Cuaya) y el señor étnico (García Tulcanaza).
Otro mecanismo de logro de estatus en las llajtacuna era regido por el
sistema de cargos, por el cual todos los jefes de familia podían acceder por
turno a un cargo ritual o político prestigioso y permitía la promoción de una
persona, es decir, era universal, alternativo y estimulaba la acción
comunitaria. El estatus de ser dirigente, estaba avalado por los roles
prestigiosos que había sumado a lo largo de su vida a favor de la comunidad.
Es decir, en el mundo norandino, había una triple vertiente del poder: aquella
otorgada por el derecho de sangre; aquella obtenida por el prestigio logrado
por méritos propios o por encarnar a seres divinos; y aquella universal,
alternativa y comunitaria a la que podían acceder todos, basada en el
reconocimiento comunitario. Los tres sistemas coexistían, aunque aquel
otorgado por el derecho de sangre entre miembros de la elite había logrado
mayor preeminencia con la consolidación de los señoríos étnicos y las
confederaciones, sin que se haya separado completamente de la sociedad.
Con la conquista incaica, se observaron dos procesos, uno que resultaba una
continuidad de las costumbres anteriores y otro, que impuso un cambio desde
arriba: primero, en muchos casos se confirmó el derecho de sangre de los
caciques, sistema que recibió el prestigio adicional de emparentarse con la
elite incaica, cuestión promovida con habilidad por los mandatarios del
Tawantinsuyo. El señor étnico, además de sus actividades tradicionales,
asumió funciones administrativas del imperio y estrechó relaciones con el
poder; y segundo, se instituyó el derecho de conquista, por el cual, varios
jefes guerreros y mitmajcuna traídos por los incas ocuparon puestos de
mando, reemplazando o controlando a los caciques norandinos. El señor

64
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étnico se separó fuertemente de sus eventuales funciones shamánicas y
entraron a funcionar nuevas consideraciones, en este caso, el grado de
lealtad con la elite que controlaba al incario. En varios casos, también estos
nuevos jefes debieron "legitimarse¨ emparentándose con los linajes femeninos
locales. Evidentemente, por el escaso tiempo que permanecieron los incas, y
por la ductilidad de los incas, se mantuvieron al mismo todos los otros
sistemas. Es decir, estamos hablando de la vigencia simultánea de diversos
sistemas que operaban a distinto nivel o que se influían mutuamente.
La tradición colonial
Una de las principales políticas de dominación colonial fue la racialización
rígida de la sociedad. En América se clasificaron tres linajes genéricos
92
: "los
blancos¨, "los indios¨ y los negros¨ a los que se les otorgó distintos atributos o
cualidades de civilidad, estatus y cristiandad. Los blancos fueron definidos
como superiores, dirigentes, cristianos viejos y exentos de tributo. Los indios,
que desde 1548 ya no podían ser esclavizados, se los definió como cristianos
nuevos (sospechosos de idolatría), tributarios y de menor civilidad (urbanidad
y policía). Los negros se asociaron con la esclavitud (considerada normal y
legal), son cristianos nuevos (sospechosos de paganismo y salvajismo) y de
menor estatus. Sin embargo, la esclavitud podía ser temporal, aunque lograrlo
resultaba tan enrevesado, que en los dos primeros siglos resultaba muy difícil,
a no ser de convertirse en cimarrón.
Sobre la base de esta clasificación, se dividió a la sociedad colonial en dos
repúblicas: la de blancos y la de indios. La de los blancos como la elite
dominante y la de los indios como la sociedad dominada. Al interior de los
propios blancos se estratificó al grupo, por su acceso al poder, por su estatus
y por sus condiciones económicas, creando una sociedad extremadamente
excluyente, discriminadora y fuertemente elitista.
Bajo este sistema de manejo del poder, se incorporaron nuevos sistemas de
elección de la autoridad y se ajustaron las anteriores formas mantenidas por
los indígenas y afroecuatorianos. Entre las principales formas de selección de
la autoridad funcionaron: el nombramiento directo de los españoles de las
autoridades indígenas por derecho de conquista y por su funcionalidad con el
sistema colonial; el sistema venal de venta de los cargos, que para funcionar
integraba a una cadena de indígenas de diverso rango; la implantación de un
nuevo poder socioterritorial de fuerte inspiración feudal alrededor de un
español propietario de tierras y personas; y la persecución y desprestigio de
otras formas de poder, especialmente de aquellas consideradas demoníacas.

92
El concepto de "raza¨ en el siglo XVÌ se relacionaba con "linaje¨ (estirpe de descendientes
vinculados a un ancestro común que les otorgaba cualidades más o menos comunes)
(Wade, 2000).

63
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La implantación de estos nuevos sistemas produjeron cambios sustanciales,
sin embargo, también habían continuidades muy significativas, especialmente
al interior de las llajtas, parcialidades e incluso en la propia hacienda, dada la
legitimidad cultural que ellas tenían.
Como se sabe, los españoles hasta 1580 desarrollaron lo que se ha
denominado "el mando indirecto¨, es decir, conservaron en todo lo posible a
las autoridades cacicales anteriores e incluso incaicas, para a través de ellos
ejercer el control y el mando. A partir de esa fecha, el poder colonial comenzó
a influir o designar de manera directa el nombramiento de las autoridades
indígenas, sistema que premiaba la funcionalidad de la autoridad al régimen
colonial, sobre todo para el cobro de tributos, la movilización de fuerza de
trabajo indígena para el diverso tipo de mitas, el encuadramiento de los indios
para las doctrinas y el control de eventuales brotes de descontento y rebeldía.
Como era de esperarse, en varios casos, los caciques de sangre
desempeñaron este papel, pero en otros fue necesario promover a personas
de rango intermedio, aunque todas ellas "fabricaron¨ largas descendencias.
La idea de hacer una "Probanza de Méritos¨ a la usanza de los españoles,
también invadió a los dirigentes indígenas, en las que destacaban sus
méritos, fidelidad y servicios al Rey, así como el derecho de sangre: era el
lenguaje que los españoles podían entender. Por ejemplo, son muy conocidas
en las historia temprana las probanzas de caciques como la de don Sancho
Hacho de Latacunga o don Gerónimo Puento de Cayambe, en cuyos méritos
destacaban su derecho de sangre, su emparentamiento con linajes femeninos
importantes en sus zonas, su reconocimiento por los incas que incluía el
parentesco, su firme adhesión al régimen colonial al que sirvieron en
numerosos eventos y su importante papel para cobrar los tributos, movilizar
la fuerza de trabajo, mantener la paz, asegurar la cristianización de los indios
y asegurar el proceso colonial. A nivel de las llajtacuna, estos reconocimientos
se hacían frente a los corregidores, cuestión que les otorgó un enorme peso a
este tipo de funcionarios.
Pronto el sistema de nominación colonial de las autoridades se contaminó de
venalidad, por las necesidades de la Corona, especialmente en los primeros
años del reinado de Felipe V, en que el Rey utilizó el sistema que constituyó
uno de los principales ingresos de las arcas fiscales para hacer frente a los
enormes gastos generados por la guerra de Sucesión. Desde los
encumbrados oidores y corregidores, hasta los modestos diezmeros
compraban o remataban sus cargos. Este sistema utilizado para cobrar los
tributos, para movilizar la fuerza de trabajo o para cobrar los diezmos, debía
contar con la estrecha colaboración de caciques y mandoncillos locales, con
lo cual se construyó un sistema extremadamente corrupto de canonjías,
complicidades, repartos, que incluía tanto a las autoridades coloniales, al
clero y a las dirigencias indígenas. En muchos casos, el sistema fue tensado

66
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a tal extremo, que varios caciques y dirigentes intermedios se revelaron,
comandaron o participaron en diversas revueltas, repudiando las
exageraciones del sistema o incluso su matriz de funcionamiento. El sistema
pulverizó cualquier diferencia entre el patrimonio público y privado, favoreció
la corrupción institucionalizada, la compra y la herencia de los cargos
públicos, creando lo que en la literatura política se conoce como la cultura
patrimonialista que subsiste con fuerza en el Ecuador de hoy.
Al mismo tiempo, los españoles crearon unidades productivas inéditas en la
historia de Ecuador antiguo: las haciendas y plantaciones. A diferencia de la
encomienda que en la teoría pedía que el encomendero no se instale en los
territorios indígenas y que no se apropie de la fuerza de trabajo, las unidades
hacendarias propiciaron la creación de enormes espacios territoriales que
engulleron a través de diversos mecanismos de hecho y de derecho, tanto las
tierras "sobrantes¨ apropiadas por el Rey, como los territorios comunales,
controlando de esta manera la reproducción total de los indígenas vinculados
a los predios, substituyeron a los caciques y mediaron la relación entre los
indios y el estado colonial. Fue tan importante esta institución en el Ecuador
colonial, que creó toda una cultura hacendaria, caracterizada por la
identificación de los indios con su "patrón¨ y el territorio hacendario, por el
desarrollo de relaciones serviles de dependencia casi absoluta y de filiaciones
que se validaban en los rituales que se reenfilaron para convertir al
hacendado en el representante del poder. También el poder hacendario
desarrolló una cadena de mandos intermedios que incorporaban a
"mayorales¨ y mandoncillos indígenas, con los cuales se organizaba la
producción, el acarreo de productos, la actividad obrajera, la crianza de
animales, la producción de aguardiente, entre las actividades preferidas. A
este sistema se lo conoce en el Ecuador como el "gamonalismo¨,
"caciquismo¨ o "clientelismo¨, por el cual, un sujeto poderoso se comporta
como un señor de tierras y personas, a las que controla a través de favores,
exigiéndoles lealtad política, incluyendo el voto. Este sistema continúa vigente
en varias zonas rurales y en el ideario de muchos políticos.
A diferencia de los incas, los españoles no solo introdujeron nuevos sistemas
de selección de las autoridades, sino que emprendieron verdaderas cruzadas
para eliminar, perseguir o disminuir el poder de personajes que no se
ajustaban a su propuesta cristianizadora y "civilizatoria¨. Cientos de yachag
(shamanes, curanderos e incluso parteras) fueron perseguidos, desterrados,
humillados y encarcelados. También muchos de los personajes de las fiestas
(aruchicos y ayahumas) fueron prohibidos de los rituales, o se introdujeron
nuevos personajes, para simular una dicotomía con los antiguos, donde
siempre el bueno (el introducido por la colonia) vencía al malo (el ancestral),
el "ángel¨ vencía al "yumbo¨, o el personaje era demonizado: el ayahuma
pasó a ser el diablohuma. Esta cruzada buscaba eliminar o desprestigiar otras

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formas de poder, lo cual favorecía el funcionamiento de los sistemas de poder
introducidos. Sin embargo, estos poderes ancestrales anclados en la cultura
aborigen se dieron modos para camuflarse, resistir, reciclarse, de manera que
hasta hoy en día nos acompañan.
Sin embargo, estos sistemas reajustados o nuevos, no siempre funcionaron
con sumisión. De manera clandestina o abierta, los indios mantuvieron
muchos de sus sistemas tradicionales de selección de sus autoridades,
desarrollaron formas sincréticas, sacaron partido de los resquicios del sistema
o se levantaron enarbolando sus antiguos sistemas.
Por ejemplo, en la zona de Cotacachi, el sistema colonial entró en cuestión en
la gran sublevación de 1777, que comprometió a todo el antiguo corregimiento
de Otavalo y despertó una serie de antiguas modalidades de mando. La
rebelión tuvo en su inicio tres características fundamentales: fue un rechazo a
los censos y al rumor de que querían reclutar a los niños para vincularlos a los
obrajes, es decir, cuestionaba a la política de las reformas borbónicas que
buscaban aumentar la masa de tributarios, los impuestos y repudiaba el
hecho inaceptable de quererles tomar hasta los hijos pequeños, que rompía
toda forma de civilidad; pero también fue un rechazo a los obrajes haciendas
que les habían impuesto durante más de ciento cincuenta años formas de
trabajo inhumanas; y un rechazo contra todas las autoridades locales que
eran cómplices con las imposiciones coloniales, incluso contra los caciques
varones. En la revuelta varios caciques fueron ajusticiados, como en San
Pablo, otros huyeron como el de Cayambe y Cotacachi, pero resultaron
comprometidas muchas mujeres cacicas, que habían asumido la defensa de
sus hijos
93
.En medio de la revuelta emergió el antiguo poder: varios capitanes
de aruchicos comandaron las acciones, el sistema dual (capitán de arriba y de
abajo) volvió a funcionar para organizar los movimientos de los tumultuados,
muchas mujeres asumieron y encarnaron la fuerza de los cerros, bebieron
sangre en su honor y ajusticiaron a los españoles, varios yachag atacaron las
iglesias, a los curas y rompieron las hostias, a las que se consideró simples
panecillos fabricados por los sacristanes. Es decir, los sistemas ancestrales
expresaron no solo su vigencia, sino sobre todo sirvieron a la impugnación y
la rebeldía.
A raíz de estos acontecimientos, muchos caciques de sangre quedaron en el
impasse: algunos de ellos habían perdido legitimidad frente a los suyos, por
su adhesión irrestricta a los colonialistas; mientras otros, sobre todo las
mujeres, resultaban sospechosas frente al poder colonial En tales
circunstancias, los españoles realizaron un proceso más intenso de
sustitución de varios caciques de sangre, imponiendo con mayor fuerza el

93
Cfr. Moreno, 1977

68
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sistema de elección directa, perdiendo de esta manera legitimidad. Varias de
estas nominaciones provocaron enormes disputas, en las que se involucraron
también los españoles.
La tradición decimonónica
El Ecuador nació a la vida republicana en 1830, arrastrando una pesada
herencia colonial, que fue ligeramente matizada por el discurso liberal.
En efecto, en la fase de institucionalización, entre 1830-45, las Constituciones
propusieron el sufragio popular como método para elegir los órdenes
estatales, bajo las ideas de libertad, igualdad y ciudadanía
94
. Pero la
ciudadanía quedó limitada por el patrimonio, la educación y la profesión, que
restringió la participación electoral a menos del 8% de la población. La idea de
igualdad fue bloqueada por el patrimonialismo, por la estrecha relación entre
interés privado y público que puso al estado al servicio de los criollos y de su
enriquecimiento que profundizó las brechas. Tampoco se construyó una
nueva ciudadanía, porque ella se fundó parcialmente en el republicanismo
como hecho anticolonial frente a España, pero no como un proyecto de
igualación social.
En la fase marcista
95
, entre 1845 y 1861, se volvió a plantear el concepto de
igualdad en el ideal republicano, sobre el cual se logró la eliminación de
tributo y la manumisión de negros. Sin embargo, las acciones resultaron
retóricas: el trabajo subsidiario restituyó el discrimen. En esta fase sabemos
que los subalternos usaron la retórica "liberal¨ para tratar de inscribir sus
intereses diferenciados, pero no lograron o quizás no imaginaron radicalizar al
republicanismo.
En la fase de integración desde la "modernidad católica¨, entre 1861-1875, en
la que García Moreno buscó la integración nacional, la convocatoria al "pueblo
cristiano¨, excluyó de manera represiva y autoritaria a otras cosmovisiones y
descargó sobre subalternos el financiamiento de la integración material: el
producto del trabajo subsidiario y la fuerza de trabajo movilizada captada por
el estado central y arrebatada a los poderes locales, construyeron las obras
nacionales.

94
LĂ ÞƌŝŵĞƌĂ CŽŶƐƚŝƚƵĐŝſŶ ĚĞĨŝŶŝſ ƋƵĞ Ğů ͞CŽďŝĞƌŶŽ ĚĞů LƐƚĂĚŽ ĚĞů Lcuador es popular, represenLaLlvo,
ĂůƚĞƌŶĂƚŝǀŽ͕ LJ ƌĞƐƉŽŶƐĂďůĞ͟ LJ ƋƵĞ ůŽƐ ĞĐƵĂƚŽƌŝĂŶŽƐ ƚŝĞŶĞŶ ĚĞƌĞĐŚŽƐ ĚĞ ͞ŝŐƵĂůĚĂĚ ĂŶƚĞ ůĂ ůĞLJ LJ ŽƉĐŝſŶ
ŝŐƵĂů Ă ĞůĞŐŝƌ LJ ƐĞƌ ĞůĞŐŝĚŽƐ ƉĂƌĂ ůŽƐ ĚĞƐƚŝŶŽƐ ƉƷďůŝĐŽƐ ƚĞŶŝĞŶĚŽ ůĂƐ ĂƉƚŝƚƵĚĞƐ ŶĞĐĞƐĂƌŝĂƐ͘͟ ÞĞƌŽ ƚĂů
derecho se reconocló solamenLe a los hombres mayores de 22 anos que sablan leer y escrlblr y que
ƚĞŶşĂŶ ͞ƵŶĂ ƉƌŽƉŝĞĚĂĚ ƌalz, valor llbre de 300 pesos, o e[ercer alguna profeslón, o lndusLrla uLll, sln
ƐƵũĞĐŝſŶ Ă ŽƚƌŽ͕ ĐŽŵŽ ƐŝƌǀŝĞŶƚĞ ĚŽŵĠƐƚŝĐŽ͕ Ž ũŽƌŶĂůĞƌŽ͘͟
93
LsLa denomlnaclón provlene de la fecha en que se reallzó la revoluclón del 6 de marzo de 1843, que,
enLre oLras cosas, abolló la esclavlLud en el Lcuador.

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En los gobiernos llamados "progresistas¨, entre 1875-1895, el boom cacaotero
permitió el avance de la integración material. Pero tal integración fue de la
mano de los intereses imperiales: se articularon solamente las zonas
vinculadas a la agroexportación, es decir, el carácter poscolonial desarticuló
mucho más al país, la fe ciega en el libre comercio liquidó la soberanía; y la
marginación de indios, afrodescendientes y populares, se amplió a los
espacios no articulados a la agroexportación.
En estas condiciones, las nuevas fronteras con las que se construyó la
diferencia en la época de ciudadanización republicana tomaron en cuenta
cuatro elementos: (i) la ubicación clasista, medida por el patrimonio o una
profesión que genere rentas, tal como lo señalaron repetidamente las
constituciones, que le otorgaban al ciudadano la capacidad de elegir o ser
elegido; (ii) la instrucción formal, cristianismo y la "castellanización", esto es,
el manejo de la escritura, la lectura, la lengua española, la adhesión al
cristianismo y el conocimiento de las leyes y las constituciones, que no solo lo
convertían al ciudadano en elector, en sujeto político, sino en individuo
respetado, considerado y sujeto de derechos; (iii) el grado de urbanidad y
civilidad, vale decir, el manejo de hábitos y costumbres urbanas, la ropa, los
atuendos y el tocado, pero sobre todo los valores (fe católica, varón,
heterosexual, desprecio al trabajo manual, viveza criolla), que le permitía
compartir la ideología; y (iv) el estatus, etnia y poder, es decir, el color de la
piel, apellidos, círculo social, desprecio a lo subalternos, identificación con lo
extranjero, predisposición al blanqueamiento, que le aseguraban la
pertenencia a un grupo social que aceptaba promociones selectivas.
Con estas nuevas nociones de frontera étnica, social, de estatus, civilidad y
poder, la frontera que en la colonia era muy cerrada entre los círculos de la
élite criolla, tendió a incorporar a los mestizos urbanos y blanqueados que
habían logrado algún patrimonio, que de otra parte, se constituyeron en los
sujetos de este proceso integracionista parcial y selectivo de la sociedad. Este
sector que compartía la lógica de la "civilización¨, fue el que diseñó los
programas modernizadores en cada una de las fases políticas, el que pautó
las agendas que se debatieron, el que organizó la comprensión del mundo, el
que señaló a quién incluir y a quiénes excluir, los que produjeron los discursos
hegemónicos (historia, constituciones, manuales, tratados de higiene,
gramáticas y catecismos), los que controlaron las instituciones que formaban
a la niñez y juventud (escuelas, colegios, universidades y talleres), los que
sancionaron la moral y controlaron las conductas, el control del cuerpo, la
sujeción de los instintos y la observancia a la legalidad jurídico-política
(tribunales, hospicios, cárceles), los que en síntesis crearon la ciudadanía y
buscaron homogeneizar a las identidades para hacer viable el proyecto de
poscolonialidad internacional y neocolonialidad interna. La Gramática de la
Lengua Castellana destinada al uso de los americanos, de Andrés Bello

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publicada en 1847 y El Manual de Carreño publicado en 1854, se convirtieron
en sus nuevas biblias.
En el otro extremo, con esta nueva frontera quedaron excluidos todos los
grupos subalternos (indios, negros, indomestizos del sector rural y de las
barriadas pobres) la mayoría de los cuales no tenía patrimonio, instrucción
formal, profesión que genere rentas, no manejaban el español con fluidez, no
escribían, eran dudosamente cristianos, tenían costumbres rurales, tenían la
piel oscura y conocían escasamente las leyes. También quedaban por fuera
las mujeres, los herejes, los homosexuales, los disidentes, los sirvientes, las
guarichas, los locos. Los indios selváticos y los negros no entraron siquiera, ni
en los más afiebrados imaginarios de algún liberal decimonónico. Su
existencia solo era necesaria como contraluz, como contraimagen, como
espejo de lo que no se debía ser, como la barbarie y la alteridad radical.
Pero ello no era todo, el sistema electoral funcionaba sin partidos políticos, es
decir sin mediaciones institucionales, de manera que, la ausencia de partidos
políticos, favoreció la relación directa de los líderes con la población,
apareciendo los caudillos militares y civiles que dominaron la historia
decimonónica. Los caudillos legitimaron su condición de líderes en la antigua
cultura colonial: el clientelismo, el gamonalismo y el caciquismo; acudieron a
liderazgos mesiánicos conectados con expectativas redentoras andinas,
africanas y religiosas; o respaldados por cuerpos militares, camarillas elitistas
e ideologías religiosas autoritarias. El caudillismo se convirtió en parte de la
cultura política, cuya vigencia se ha prolongado a la actualidad. Un buen
número de ecuatorianos y ecuatorianas, orienta sus preferencias por líderes
fuertes, redentores, carismáticos y autoritarios que toman las decisiones sin
consulta alguna. El caudillismo ha influido hasta en los partidos políticos, que
generalmente son pequeños círculos de poder que giran alrededor de algún
caudillo.
Las tradiciones contemporáneas
Con la revolución liberal, el Ecuador entró en el período contemporáneo que
actualmente conocemos. El desarrollo de la agroexportación en la Costa, creó
un eje organizador de la economía que articuló, mal que bien, a las
economías regionales de la sierra central, creó un amplio mercado laboral,
provocó una diversificación de las actividades en las ciudades y produjo un
reordenamiento general de las nociones de clase, etnia y estatus. En esta
fase, se definieron y redefinieron los rasgos esenciales de la sociedad actual.
Estos rasgos continuarán configurándose con los sucesivos impulsos
modernizadores producidos en el siglo XX: "el boom bananero¨, el modelo de
industrialización por substitución de importaciones, el modelo neoliberal y el
reposicionamiento del estado central con el actual gobierno.

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Con estos impulsos modernizadores, el país experimentó cambios
sustantivos, aunque se arrastraron muchas continuidades. Su población
creció, de un millón y medio de personas que tenía en 1900 a14 306 876
registrados en el censo 2010. Ello densificó todo el territorio nacional, es
decir, no quedaron espacios vacíos donde los ecuatorianos no se hayan
instalado: Ecuador se convirtió en el país más densamente poblado por
unidad de superficie de América del Sur y de los Andes.
Otro resultado impresionante de este proceso, es el nuevo balance regional.
La costa se convirtió finalmente, en la región donde vive el mayor porcentaje
de población, subió de albergar al 22,30% en 1900 al 50,11% en el 2001,
ganando 27,81 puntos. Por su parte la sierra, bajó del 75,67% de población
que tenía en 1900 al 45,18%, perdiendo 30,49 puntos. Este cambio producido
en este último siglo estuvo relacionado con la dinámica económica de la
costa, el ataque liberal a la servidumbre y la incapacidad de la hacienda para
mantener la población interna. Sin embargo, este nuevo balance favorable a
la costa en 5 puntos, ha tendido a estabilizarse en las últimas tres décadas,
de manera que no se esperan cambios drásticos en el corto y mediano plazo.
Este relativo equilibrio entre las dos regiones naturales, sin embargo, esconde
otros desequilibrios internos producidos en cada una de ellas: en la sierra, se
ahondan las diferencias entre la sierra centro-norte, mejor integrada, respecto
a la sierra sur o austral; en tanto Quito, crece desmedidamente respecto al
resto de ciudades intermedias del callejón interandino. En la Costa, hay un
claro desequilibrio entre la región del Guayas y el resto de la costa, y de
Guayaquil frente a las otras ciudades.
Asistimos en esta misma centuria al surgimiento de dos nuevas "regiones¨ o
mejor "espacios¨: el Oriente, que en 1900 apenas tenía el 1,87% de la
población pasó a representar el 4,53% en el 2001, ganando 3,7 puntos; y
Galápagos, que de una región no habitada pasó a albergar al 0,15% de la
población ecuatoriana en el 2001. El oriente fue en este siglo el espacio de
descongestionamiento de la sierra, una válvula de escape a las presiones por
la tierra y un mercado laboral petrolero, minero y maderero. El Oriente y
Galápagos entraron con fuerza en este último siglo en el imaginario y en las
negociaciones del Ecuador contemporáneo. Aunque porcentualmente su
población es pequeña, el territorio oriental es inmenso, como lo son los
recursos de ambas regiones. Las dos nuevas regiones desempeñarán
progresivamente roles más significativos, incluso en la definición político
electoral
Junto al crecimiento de la población y del cambio del balance regional, se
produjo otro cambio importante: un nuevo balance entre zona urbana y rural.
La población urbana creció 46 puntos, de representar el 15%
aproximadamente en 1900 al 61% en el 2001; en tanto la población rural bajó

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del 85% al 39% en el mismo período. Es decir, el Ecuador pasó de un país
eminentemente rural, a uno moderadamente urbano, comparado con otros
países de América Latina.
La población urbana se distribuye actualmente en tres tipos de
conglomerados: las dos grandes ciudades, de Quito y Guayaquil, que
concentran el 26,36% de la población; una veintena de ciudades intermedias,
como Cuenca, Manta, Santo Domingo de los Colorados, Portoviejo, Milagro,
Loja, Ambato, Riobamba, Babahoyo, etc., que agrupan a un 18% de la
población; y un conjunto de unos mil pueblos de diverso grado de
urbanización que agrupan a un 17% de la población. Esta distribución, casi
tripartita de la población urbana, también es particular del caso ecuatoriano y
muestra el peso que continúan teniendo las localidades en la vida nacional.
Sin embargo, es necesario reconocer que la población tiende a concentrarse
progresivamente en las ciudades grandes y medianas, en detrimento de los
pueblos, aunque este proceso tomará algún tiempo.
La existencia de un alto porcentaje de población rural, también es particular
del caso ecuatoriano, porque si bien se produjo una fuerte urbanización, la
zona rural no se despobló y aunque se esperan cambios, el sector rural
continuará siendo significativo, más aún si consideramos que una población
importante asentada en pueblos considerados urbanos, continúa realizando
actividades agropecuarias. Ese 39% que significa la población rural, se
agrupa en unas 3,500 comunidades indígenas y unos 8,000 barrios y recintos
de campesinos mestizos y afrodescendientes. En muchos sitios, es muy difícil
marcar una clara diferencia entre sector rural y urbano. Los procesos de
migración desde el campo continúan, pero el peso demográfico del
campesinado seguirá siendo alto por las bondades de la tierra. La población
rural continúa siendo la principal fuente cultural del Ecuador y constituye, el
tejido social más sólido donde reside lo que se ha denominado "el país
profundo¨.
También en esta centuria se produjeron grandes procesos migratorios, tanto
internos, como internacionales, sobre todo, en las últimas tres décadas.
Buena parte de los 30 puntos porcentuales que perdió la sierra en favor de la
costa y del oriente, provienen de población migrante que cambió de región. La
migración del campo a la ciudad ha sido significativa, como podemos inferirlo
del nuevo balance urbano/rural. Pero el cambio más impresionante ha sido el
enorme éxodo de los ecuatorianos hacia el exterior, principalmente USA,
España e Italia. Aunque las cifras son especulativas, se estima que unos dos
millones y medio de personas salieron del país, muchas de ellas
definitivamente
96
. Ello ha modificado el imaginario nacional: los migrantes se

96
Para que la cifra de dos millones y medio de personas que salieron al exterior fuese
correcta, es necesario que la población ecuatoriana haya crecido al 3% anual. Ello resulta

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han convertido en una fuente de divisas, ellos mismos han ensanchado sus
miradas, su nostalgia por el terruño ha invadido la música de los cantantes
populares, soportan relaciones de xenofobia en los países de destino en los
que son ciudadanos de segunda, al tiempo que han entrado en la
representación nacional. Aunque participaron todavía tímidamente en las
elecciones, se discute ampliar su representación política y agencia
socioeconómica.
En medio de estos cambios impresionantes del número de personas, cambios
en el balance regional, en la relación urbano-rural, el aparecimiento de nuevas
regiones y movimientos migratorios masivos, modificaron el antiguo tejido
social que, sobre todo en las zonas urbanas no logró rehacerse con solidez,
creando condiciones para el nacimiento de un nuevo fenómeno político no
democrático, el llamado "populismo¨. Este fenómeno combina formas del
caudillismo decimonónico (líderes fuertes, redentores, carismáticos y
autoritarios), que sin embargo captan el favor de las masas a través de un
discurso que opone generalmente "pueblo¨ a "oligarquía¨ (bajo distintas
adjetivaciones) asumiendo una difusa oposición clasista, utiliza formas
clientelares y promesas demagógicas, asume discursos redentoristas,
desarrollan lenguajes de la jerga popular urbana, violencia verbal, actitudes
contestatarias, que crean líderes de alta, aunque efímera aceptación.
Estas formas no democráticas de participación, encuentran su caldo de cultivo
en un estado y una sociedad que mantiene altas dosis de colonialidad
(racismo, exclusión, elitismo); una escasa sedimentación de del régimen de
derechos, de la separación, autonomía y contrapesos de las funciones; un
incipiente establecimiento del nuevo régimen participativo y de los procesos
de construcción de la interculturalidad.
La posibilidad de crear una nueva cultura democrática, participativa,
"conforme a los principios de proporcionalidad, igualdad del voto, equidad,
paridad y alternabilidad entre mujeres y hombres¨, como lo señala el Código
de Democracia, plantea varios desafíos: derrotar a las formas no
democráticas heredadas de la colonia o aquellas creadas en el proceso
republicano; consolidar las nuevas formas democráticas en un diálogo
intercultural abierto, creativo y respetuoso con las tradiciones comunitarias
que tienen grandes potencialidades para aportar a la democratización; y
consolidar el régimen de derechos, participativo e intercultural.



un poco exagerado, porque la tasa tendió a bajar a menos de 3% en las dos últimas
décadas.

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2.2. SÍNTESIS Y ANÁLISIS DE LOS GRUPOS FOCALES

2.2.1 GRUPO INDÍGENA EN COTACACHI
Los indígenas kiwchas participantes en el grupo focal de Cotacachi, definen la
interculturalidad como un diálogo de saberes, si bien, profundizan en su
comprensión a partir de los siguientes puntos clave.
En primer lugar, la mención explícita de la interculturalidad en la Constitución
de 2008 provoca, en términos generales, un sentimiento de inclusión y
reconocimiento, hecho del que se deriva la visibilización de la diversidad del
país con garantías normativas.
Sin embargo, se muestran cautos ante las propuestas gubernamentales que
se enuncian pero que no se traducen en acciones concretas, reivindicando,
además, como condición previa a la disposición del compromiso intercultural y
la descolonización de la estructura del Estado.
Consideran imprescindible el fortalecimiento de las bases y de las
organizaciones para afrontar el encuentro intercultural, así como la premisa
de la equidad en el mismo. Para ello, se debe producir una sanación, de las
ideas acerca del otro, y establecer relaciones e intercambios de manera
horizontal. La equidad es también una demanda ligada a la práctica de la
reciprocidad, en términos de ventajas económicas, sociales, educativas.
La propuesta de la interculturalidad se identifica con el llamado de los
mayores a proteger las costumbres, a preservar lo propio, por lo que, de
vislumbrarse como una amenaza, expresarán resistencia a la misma.
También consideran que es una oportunidad de lucha contra el racismo y la
discriminación histórica.
Finalmente, aparece en su discurso la referencia al poder. La interculturalidad
es una vía para la participación y la conquista de espacios de decisión.
Por otra parte, nos adentramos en su concepción de la organización
política, orientada a conocer las convergencias y las divergencias con
respecto al sistema electoral estatal. En esta aproximación, podemos
observar la perseverancia de las formas de organización comunitaria, basada
en el ayllu
97
y la autoridad de la comuna. Los líderes o guías, destacan en la
misma por sus destreza o habilidades específicas (ligadas a algún
conocimiento ancestral), otorgándoles responsabilidades y competencias
fundamentales para el conjunto. Esta figura se distingue claramente del

97
8eferlda no sólo a la unldad famlllar dlrecLa slno ampllada a oLras personas sln lazo de sangre,
ancesLros y seres de la naLuraleza.


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dirigente, que consolida su lugar en la comunidad en virtud de otros méritos, y
que, según los entrevistados, no posee la legitimidad absoluta del primero.
A pesar de la supervivencia de estas formas ancestrales de organización, se
manifiesta una transformación y quiebre del sistema comunitario, vinculada,
entre otros factores, a la adaptación forzada a la democracia
representativa nacional. La politización de las organizaciones sociales, es el
principal reclamo que sostienen, en tanto en cuanto contamina, los valores
tradicionales de su orden comunal.
Sin embargo, en el análisis de las prácticas políticas, percibimos
observancia a ambos sistemas. De este modo, hallamos por una parte, la
práctica de la introducción de lo indígena en la estructura del Estado,
habitualmente a través de la dirigencia, a pesar ser centro de las críticas por
su falta de compromiso, coherencia o asimilación a otros valores, etc. El
sistema de cargos se piensa como una vía de captación de recursos para las
comunidades, que inevitablemente contrasta con los principios de
reciprocidad (ayni) y de solidaridad (mingas) de la cosmovisión andina. Del
mismo modo, se establecen alianzas concretas con partidos políticos externos
a la comunidad en función de sus intereses específicos, así como de la
coyuntura local y nacional.
Asimismo, estas prácticas se encuentran entretejidas con la vida comunitaria
y sus maneras propias de organización. Los entrevistados aseguran que las
propuestas de candidatos y de partidos políticos se tratan en las asambleas
comunitarias, encuentros de gran participación, que persiguen el modelo del
consenso y de la integralidad en las decisiones acordadas, y que se celebran
a la usanza tradicional. También enfatizan la libertad de alineación de los
miembros a las propuestas realizadas en asamblea, frente a la idea
establecida de coacción del voto por la comunidad.
A ello, cabe añadir, la escasa o nula relación con la delegación provincial del
Consejo Nacional Electoral. La experiencia, de haberse dado, es puramente
administrativa. Se denuncia, además, situaciones de racismo y maltrato con
respecto a la población indígena.
2.2.2 GRUPO AFROECUATORIANO EN LA CUENCA DEL
CHOTA - MIRA
En el grupo afrodescendiente de la parroquia La Concepción, en la provincia
del Carchi (cuenca del Chota-Mira), predomina la idea de interculturalidad
como una forma de intercambio, entendida esta en términos de respeto
mutuo a la identidad y costumbres de cada cual. Resulta interesante destacar
en su explicación lo que denominan intercambio de naturalezas, afirmación
que viene a identificarse con la necesidad de superar prejuicios y prácticas de
discriminación. Esta lucha se piensa orientada a obtener resultados fructíferos

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que fortalezcan y cohesionen a las comunidades. A su vez, se manifiesta una
profunda preocupación por la contaminación de nuevas prácticas culturales,
procedentes de contextos más urbanos o globales. Su propuesta intercultural,
desde la premisa de la reciprocidad, puede propiciar la revitalización y
conservación de lo propio, así como la apropiación de lo ajeno convenido
como deseable.
Su noción de interculturalidad no escapa de la situación socioeconómica que
viven los entrevistados. Son familias de escasos recursos, sin posibilidades
de acceso a la tenencia de la tierra, sujetos a las condiciones de explotación
de los regímenes hacendatarios que perviven en la zona, con economías de
subsistencia y numerosas carencias en los ámbitos de la habitabilidad, salud,
alimentación o la educación. Su relación con los mestizos, a menudo está
ligada a la jerarquía social y económica persistente, mientras que con los
indígenas, a los que llaman compadres, se comparten objetivos, luchas y
aprendizajes. La interculturalidad puede ser por lo tanto también, parte de una
lucha de clase, una opción para salir de la necesidad.
Con respecto a la organización política, podemos dilucidar que ésta se
piensa también a partir de la familia, de la comunidad, en tanto en cuanto su
fin último es procurar su bienestar. Sin embargo, reconocen una débil
organización comunal. Si bien existen varios comités y agrupaciones, la
participación trascendental de los moradores se da en la elección de la
directiva local, en la que se delega la responsabilidad de la representación y
de la captación de recursos para la comunidad. En la actualidad, dicen
apostar por líderes, en todos los niveles de gobierno, que con cualidades de
equidad y preparación, trabaje por sus reivindicaciones, especialmente
vinculadas a la superación de la pobreza y la desigualdad, alguien que les
represente. Ello se interpreta como un cambio fundamental hacia actitudes
paternalistas y asistencialistas del pasado, en la que estaban dormidos.
Para ellos este liderazgo, es independiente de la pertenencia al pueblo afro,
pudiendo ser cualquier persona que luche por sus mismos objetivos.
Asimismo, mencionan la efectividad de la utilización de mecanismos de
presión para hacer cumplir las promesas electorales a los cargos políticos
locales.
La debilidad de la organización comunal se traduce en la soledad percibida
por parte de los dirigentes en las responsabilidades que asumen. Ello
contrasta con la solidaridad de la comunidad en otros menesteres, como el
apoyo mutuo en caso d necesidad o las mingas.
Si bien enfatizan que tratan de trabajar hacia el consenso en la apuesta por
las diversas candidaturas, atestiguan la democracia en su comunidad, y la
libertad de elección para sus miembros. La búsqueda de la concertación es

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una estrategia deseable para alcanzar sus metas, pero, ordinariamente, no se
da la coerción del voto.
Su vinculación con el CNE es muy exigua. Al igual que los participantes del
grupo indígena, recurren a él para transacciones de tipo administrativo. Los
miembros de este grupo, sin embargo, no manifiestan haber recibido un
tratamiento incorrecto por parte de los funcionarios de la delegación
correspondiente.
2.2.3 GRUPO MONTUBIO EN MANABÍ
Para el grupo de montubios/as de las organizaciones campesinas de Manabí,
la interculturalidad es un intercambio de culturas, de identidades y se hace
realidad cuando ya no existe discriminación. Se nota una fuerte necesidad de
reivindicar la identidad montubia, ligada a diversas características
conductuales, a expresiones idiomáticas y a cierta indumentaria. Ligan
también la identidad y la cultura a la educación, de manera que pueda, por
medio de ésta, transmitirse a las nuevas generaciones. Así, aparece también
la concienciación de derechos, que, dicen, la adquirieron no tanto por la
interculturalidad, sino por el trabajo desarrollado en las últimas décadas por la
ONG's.
Pese a que hacen permanente alusión a ser campesinos y a una identidad
que se opone a lo urbano, dicen que la cultura montubia tiene su propia
peculiaridad. En este sentido, es evidente que su identidad está fundada en la
contradicción urbano-rural en la Costa.
Respecto a la organización social y política, su forma de organización parte
de las comunas y tienen procedimientos ordinarios de inscripción,
participación activa a partir de los 18 años y elecciones de las directivas
normadas por reglamentos internos. Sin embargo, apuntan que hoy existe
una gran politización, que promueve divisiones entre comunas u
organizaciones. No obstante, se advierte que la politización es un mecani smo
de dos vías; esto es, que se percibe que estas organizaciones se han
adaptado plenamente a este sistema, ya que si bien los partidos políticos
suelen cooptar a la dirigencia (un partido al/a presidente/a, otro al/a
vicepresidente/a, otro al secretario/a) ellos lo han asumido como un
mecanismo válido para hacer que, gane el partido que gane, la organización
tenga un nexo con éste.
Acerca del liderazgo, se ve que tradicionalmente existía un liderazgo más bien
espontáneo, basado en la solidaridad familiar y comunitaria. Asumían el
liderazgo las personas más destacadas, como comerciantes, que viajaban y
tenían ciertos contactos que les permitían traer beneficios a la comuna.
Asimismo, se organizaban espontáneamente ante la necesidad o calamidad

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de los vecinos, para sacar adelante la situación. En este sentido, era
ciertamente una lógica comunitaria, colectiva.
Hoy, en cambio, perciben que la política ha calado en todos los ámbitos de
organización y participación, y que eso ha roto los vínculos tradicionales de
solidaridad. En la política, dicen, entran los intereses económicos y
personales, de manera que la participación en las organizaciones es con la
finalidad de tener una participación política-partidista quizá individual y ya no
comunitaria. No obstante, ven como un logro particular la creación de la
Coordinadora Provincial de Organizaciones Campesinas de Manabí, ya que
antes, con tantas organizaciones, federaciones, tenían conflictos.
Acerca del CNE, dicen que normalmente se enteran de la institución sólo en
época de elecciones. Sienten, además, que la institución da mal servicio y
desinformación desde siempre y relatan incluso amargas experiencias por no
aparecer en el padrón o aparecer con nombre equivocado, lo cual les ha
significado enormes contrariedades y contratiempos. Por otra parte, sienten
que nada puede cambiar si no se incluye a un representante montubio en el
CNE. Y es que dicen percibir que "no es tan cierto que el CNE está
administrado equitativamente, puede ser en nombre y figura, pero hay
intereses políticos allí. No es muy transparente, en el monitoreo, en las
autoridades, en los que dirigen el Consejo, por los intereses. Y ésta
organización lucho tanto y captó un espacio en un consejero pero luego le
dan la espalda y se deja absorber por el grupo político poderoso¨. Según su
visión, las personas que trabajan como consejeros son absorbidos por "los
pelucones, los poderosos, que hay tantos; por mucho que digamos que este
partido es de izquierda, que es socialista moderno del último modelo, igual
cuando llegan los medios, los poderes, hay la influencia de poderes, le
absorben¨.

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Matriz de análisis

Pueblos Indígenas Afrodescendientes
Montubios
Relación con el CNE Escasa o nula Escasa o nula
Sólo lo conocen por los medios de
comunicación
Servicios que utilizan
Solicitud certificado de
votación, inscripción de
candidatos
Solicitud certificado de
votación
Solicitud certificado de votación
Observaciones y demandas
No presencia de trabajadores
indígenas Observan más
apertura en los nuevos
funcionarios
Tratamiento cordial
Educación ciudadana y política;
inclusión de un representante
propio
Denuncias Maltrato, racismo
Mal servicio, sólo acuden a las
comunidades en elecciones; el
CNE está administrado con
intereses políticos, sin
independencia;
Prácticas políticas destacables
Asambleas comunitarias como
modelo de participación
ciudadana
Elección de directivas que
representan a la comunidad;
mecanismos de presión
Proliferación de organizaciones;
división ante la postulación de
partidos políticos;
Percepción sistema electoral
nacional
Adaptación forzada, ruptura
formas tradicionales
Se muestran de acuerdo
siempre que apoye las
necesidades de sus
comunidades
Aprovechan el funcionamiento del
sistema; oportunismo político

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2.3. RESULTADOS COMENTADOS DE LOS ESTUDIOS DE CASO
De los correspondientes análisis realizados al material obtenido en los grupos
focales observamos algunos temas clave que conviene resaltar de forma
comentada.
En la comprensión y expresión de la interculturalidad de los tres grupos focales,
se enfatiza la necesidad de reivindicar y fortalecer lo propio. Para el efectivo y
recíproco intercambio cultural se considera imprescindible que las partes se
encuentren en un plano de equidad, por lo que demandan, el afianzamiento de
sus identidades y de sus distintos modos integrales de hacer, pensar y sentir; la
cohesión y refuerzo de sus organizaciones tradicionales, sus formas de poder y
administración internas, en aras a no sufrir procesos de aculturación o de pérdida
de sus particularidades culturales.
Para ello, conviene profundizar en las formas concretas de organización
socio-política comunitaria, hoy procesos híbridos en los que se entretejen usos
tradicionales y costumbristas con aplicaciones del sistema hegemónico de
elección de representantes. Así entre el grupo de indígenas kiwchas, observamos
cómo se mantiene la usanza de la asamblea, con una gran implicación de los
miembros de la comunidad, en la que, sin embargo, se flirtea con distintos
partidos políticos de ámbito nacional, en función de la circunstancia
gubernamental y de las necesidades locales. Ello se expresa con una fuerte
crítica a la implementación del sistema de sufragio nacional, que, desde su
perspectiva ha comportado una ruptura en las costumbres y valores de las
comunidades. Como ejemplo de esta falla se señala el desplazamiento de la
figura del líder o guía espiritual por la del dirigente, con un rol más politizado,
destinado a ocupar cargos públicos y captar recursos para las comunidades.
El grupo afroecuatoriano, por su parte, basa su funcionamiento político en el
nombramiento de una representación local elegida democráticamente que asume
el total de las responsabilidades para con la comunidad. De esta forma
reproducen en las comunas las formas de votación de representantes nacionales.
Esta asimilación al sistema representativo bien puede ser consecuencia de la
débil organización social que muestran, ligada probablemente, a la propia historia
de ocupación y colonización del valle del Chota-Mira.
Por último, para el caso montubio, se observa una amplia y diversa organización
política comunal, exaltada por su reconocimiento como pueblo en la Constitución
vigente, y al parecer originada en la Ley de Comunas de 1967. Su tradición
organizativa, según sus propias afirmaciones, ha derivado en una suerte de
participación en los partidos y movimientos políticos a modo de recíproco
oportunismo, donde los primeros cooptan a los dirigentes y representantes de las

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organizaciones comunitarias, quienes, a su vez, entran en el juego político, con
un lógica no necesariamente de tipo ideológica, ni colectiva, sino con el fin de que
su organización tome parte en el grupo ganador.
La evocación recurrente del tema equidad, nos lleva, asimismo a denunciar las
condiciones de carestía socioeconómica en las que generalmente se encuentran
estos colectivos. La propuesta intercultural no puede, entonces, dejar al margen
la lucha contra la pobreza y la desigualdad, acuciante entre la población indígena,
la afrodescendiente o la montubia, y que resulta determinante para su implicación
real en los procesos de participación política y electoral del país. No en vano, la
promoción de las capacidades de aportación y representación política son
fundamentales en la consecución del desarrollo humano. La interculturalidad, es
según sus propias declaraciones, una alternativa para superar la necesidad.
De su relación con el CNE, se han obtenido resultados similares en los tres
casos de estudio. Se aprecia un profundo desconocimiento de la institución, la
mayoría de ocasiones sólo identificada por los distintos medios de comunicación.
La principal crítica que recibe es la falta de independencia en su gestión,
condicionada por otros poderes del Estado. Las delegaciones provinciales del
CNE son visitadas para trámites de tipo administrativo poco frecuentes, pero se
expresan quejas relativas a la desinformación o mal servicio, denunciándose
incluso casos concretos de maltrato. Las demandas principales por parte de los
tres grupos al CNE están ligadas a la escasa presencia de personal indígena en
planta, la inclusión de representantes de sus nacionalidades en el seno del
Consejo o la educación ciudadana y política.
La interculturalidad, se presenta, pues en estos resultados, como una
construcción socio-cultural y política que aspira a la consecución del poder, y
persigue, a través de esta vía, la visibilización de la diferencia y su aceptación, el
diálogo y el intercambio horizontal de saberes y opciones, así como el acceso
definitivo de los hasta ahora subalternos, a los procesos de distribución de
recursos y de toma de decisiones en el sistema








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3. INFORME DE SENSIBILIZACIÓN, PROBLEMATIZACIÓN Y DEBATE CON
LOS FUNCIONARIOS DEL CNE SOBRE PRÁCTICAS, CONCEPTOS Y
DERIVACIONES DE LA INTERCULTURALIDAD EN LA PARTICIPACIÓN
DEMOCRÁTICA
Bajo este título se exponen los resultados correspondientes al informe del
Producto C con acápites diferenciados por cada una de las herramientas
utilizadas. A ello prosigue un apartado de conclusiones preliminares, donde se
revisan los datos obtenidos de cada técnica de estudio, así como las propuestas
realizadas por los propios actores.
Las técnicas utilizadas para este producto de investigación fueron:
x Grupos Focales, realizados con funcionarios/as generalmente de carrera
del CNE, con larga experiencia en la institución, desde que fue TSE, y sus
prácticas. Se llevaron a cabo dos grupos: uno con funcionarios/as de
provincias y otro con funcionarios de la planta central.
x Entrevistas, realizadas a los/as consejeros/as y directores/as de áreas
fundamentales de la institución.
x Talleres de diálogo y sensibilización en la temática de interés, realizados
con dos grupos de funcionario/as: uno con funcionarios/as de provincias y
otro con funcionarios/as de la planta central.

3.1. RESUMEN GRUPOS FOCALES CON FUNCIONARIOS DEL CNE

En los grupos focales de funcionarios del CNE, cabe resaltar que en ambos
casos, tanto de funcionarios de la planta central como de las provincias, destaca
una característica importante, y es que, en su mayoría, se trataba de personas
con una amplia experiencia en la institución, desde mucho antes de que se
realizara la transición a Consejo. De hecho, algunos de los participantes
alcanzaban a tener 34 años en la institución. Esto le otorga un valor agregado a
la información, como testigos de la transición, de la cual aún son parte, pero
además estando bastante bien informados respecto a las normas y prácticas
institucionales. Sobre esto último, en todos los casos se percibe una excelente
adaptación a la evolución reciente.
Las opiniones en los temas de interés del estudio, se enuncian a continuación:
a. Sobre democracia

Existe bastante claridad acerca de la democracia, su importancia y derivaciones.
Sin embargo, se percibe una gran decepción respecto del tema democrático en el

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país. Particularmente en el grupo de planta central, existe una fuerte crítica al
Gobierno central del Ecuador, que es donde grafican en manera espontánea esta
temática. En pocas palabras, podría decirse que sienten haber sido engañados.
"Al inicio de este Gobierno, la gran mayoría de los ecuatorianos votamos por
quien nos dirige actualmente en la presidencia, convencidos que un proyecto iba
a mejorar y a cambiar nuestro país, pero ha transcurrido el tiempo y nos sentimos
decepcionados. Porque quien no es coincidente con el presidente es traidor,
ineficiente, está siendo perseguido".
"La democracia aquí es un espejismo".
"Considero somos un ejemplo de la no democracia, el hecho de tener uno no
miedo pero si cohibición de decir lo que piensa, da un ejemplo de que no estamos
en democracia, todos deberíamos manifestar nuestro deseo y voluntad y de
pronto compartir y llegar a un punto común".
Si bien en las provincias el criterio es similar, no aparece matizado con tanta
fuerza como en Quito.
De igual manera, en la planta central se hace evidente una percepción de falta de
democracia dentro de su institución. Consideran que no son tomados en cuenta
en las discusiones y decisiones y que existe verticalidad. De hecho, se nota un
gran divorcio entre los funcionarios de carrera y los de contrato.
"En nuestra institución no hay democracia ni en ninguna institución del Estado".

De igual manera, existe la percepción y la experiencia de que los cargos se
consiguen a través de redes clientelares, de afinidad y filiación política, así como
de consanguinidad.
".el que tiene padrino consigue. Yo tenía un padrino y me ayudaron".
En síntesis, sienten que la política juega mucho en la institucionalidad.
Acerca de su rol laboral como aporte a la democracia, sienten que sí tienen una
incidencia en las prácticas y los hábitos y que la Constitución vigente ha
reforzado esta condición, especialmente en el grupo de provincias, donde
resaltan además una sustancial mejora desde cuando dejaron de ser TSE. Dicen
que antes de ser CNE la institución era absolutamente dictatorial, mientras que
ahora se siente mayor autonomía y horizontalidad en las provincias, lo cual ha
generado un cambio de actitud en los/as funcionarios/as.
Sienten además, que mucha gente se acerca espontáneamente y reciben
información. Admiten, no obstante, que no ha existido una actitud ni actividad
más incluyente en la difusión de información, así como en la recolección de

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sugerencias y demandas de parte de las poblaciones indígenas, afroecuatorianas
y de otras culturas en general.
Reconocen la importancia de la formación y la educación para los cambios de
actitud y para la inclusión de las diversidades, tanto a nivel institucional como a
nivel nacional. De hecho, dicen que en el pasado insistieron durante muchos
años en que debería incluirse en el pensum académico de los colegios, una
materia de Cívico-electoral, pero sin éxito. Esto puede llegar a ser una buena
iniciativa a realizarse en la actualidad, con la perspectiva de ciudadanía
intercultural.
Y, sobre la capacitación realizada el 27 de enero de 2011 de interculturalidad, la
impresión ha sido muy favorable y explícita:
". le dije a Susana ayer. Gracias Susana por ayudarnos a encontrarnos, nos
encontramos como personas y funcionarios, esta capacitación intercultural que
para mí es un proyecto maravilloso, a todos los funcionarios, nos cambió de
actitud".
Denuncian, sin embargo, una descoordinación institucional, que a veces puede
llegar a parecer negligencia; particularmente con el Consejo de Participación
Ciudadana y Control Social, con el cual hay muchos ámbitos en que se debería
coordinar, especialmente por las demandas de las personas que se acercan al
CNE.
Ven una gran oportunidad en la creación del Instituto de Investigación,
capacitación y promoción político-electoral, que es un mandato constitucional
(Art. 219, acápite 13). No obstante, dicen que aún no hay voluntad política para
llevarlo a cabo. Sin embargo, esto demuestra un buen nivel de información de
los mecanismos constitucionales y del rol del CNE en el nuevo Estado.
b. Sobre interculturalidad

Sobre interculturalidad existe una visión que, si bien no es académica, es
bastante decidora. Para ambos grupos, la interculturalidad es convivencia de
diversos, respeto de la diversidad, visibilización de los indígenas y aparece
también explícitamente la necesidad de la equidad:
"Es entender que nuestra sociedad está conformada de diferentes culturas, más
que de razas, yo hablaría más bien de culturas".
"Convivencia y respeto de los derechos a las diferentes culturas".

"Participación de todas las culturas".

"Respeto a las diferentes etnias, involucrarse con las culturas y aprender de ellos,
conversando de temas distintos se hace interculturalidad, oportunidad de

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intercambiar experiencias de una con otras, hasta con temas como shampoo,
hablamos de un producto cualquiera".

"cuando nos aceptamos nos respetamos".

De hecho, existe mucha información constitucional y de la temática envuelta en la
gestión de la diversidad cultural; así, existe conocimiento de los Derechos
Colectivos y del Convenio 169 de la OIT para los pueblos indígenas. De tal
manera que llama la atención el nivel de información y de compromiso, incluso,
con el tema, resaltando valores culturales de las culturas indígenas, como la
minga. En efecto, se llega a definiciones muy progresistas y apropiadas al léxico
constitucional y de los nuevos paradigmas, al llegar a concebir al Sumak Kawsay
como la interculturalidad misma, incluyendo además las herramientas
tecnológicas.
Del mismo modo, la gente de ambos grupos tiene muy claro que uno de los
mayores límites para poder realizar la interculturalidad es el racismo. Y se habla
también de un racismo desde los indígenas hacia los mestizos y
afroecuatorianos. En el grupo de las provincias, por su parte, se destaca que los
afroecuatorianos son mucho más incluyentes.
Algo que resalta en el grupo de provincias es que dicen que la población indígena
es aquella que más demanda información. Es algo recurrente la enunciación de
una alta demanda de información y de propuestas ciudadanas, por lo que se
desprende una recomendación de incluir una ventanilla o departamento de
demandas y propuestas ciudadanas, que luego pueda derivar los elementos del
caso a otras instituciones del Estado.

3.2. RESUMEN ENTREVISTAS A FUNCIONARIOS/AS DEL CNE

a. Definición de interculturalidad

Nuestros entrevistados entienden la interculturalidad en términos generales como
la consideración, apropiación de otros elementos culturales (de la diversidad del
país). Esta se explica como un proceso constante en la realidad del Ecuador, si
bien, condicionado a una mirada vertical y jerárquica.

"un enamorarse del otro que además, curiosamente, es un lo otro cotidiano"

Esta relación, que puede darse de forma espontánea, sin oficialismos, requiere
de la intervención de las instituciones del Estado, en observancia al ejercicio de
los derechos, colectivos e individuales, de todos los ciudadanos. Es un hecho

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público que requiere de la implicación de la voluntad política para su orientación y
consolidación, incluso con acciones afirmativas.

" .el ciudadano afuera puede no respetar muchas cosas, puede no importarle
incluso la otra cultura, pero somos las instituciones las responsables de que los
derechos sean para todos"

Ello no excluye, pero, la importancia concedida a la voluntad individual como un
factor imprescindible en la transformación de las instituciones, en tanto en cuanto,
los individuos, cambian sus mentalidades y construyen en la cotidianeidad una
sociedad intercultural.

La interculturalidad se enuncia también, como respeto a lo diferente, en el
reconocimiento del otro y de uno mismo diverso. Supone expresarse como uno
es y respetar como es el otro. Pero también, identificar y valorar el intercambio y
el préstamo permanente en la convivencia histórica de las culturas en el país, e
incorporarlo explícitamente, para un enriquecimiento mutuo. Así se define la
expresión: unidad en la diversidad.

Esta relación con el otro, no sólo implica relaciones en términos de igualdad,
distintos pero con los mismos derechos, sino una demanda más allá de la simple
representación, visibilización de la diversidad. Se reivindica así, la comprensión
de la interculturalidad como un apoyo a la consecución de la democracia, con una
real participación e integración de todos los ecuatorianos y ecuatorianas.

b. Dificultades para la implementación de la interculturalidad

Esta posición contrasta, según la experiencia de los informantes, con una
realidad institucional con algunas dificultades para la implementación de políticas
públicas con matiz intercultural. El CNE tiene una posición centralizada que
difícilmente se adapta a procesos particulares y no estandarizados, y más para
dar respuesta a la gran especificidad cultural del Ecuador. Ello conlleva, aun
existiendo cierta sensibilidad hacia el tema intercultural, una gran desorientación
acerca de cómo emprender ese proceso de incorporación y re-conceptualización.

".el consejo es una entidad centralizada, no es descentralizada y ni puede serlo,
porque nosotros operamos a través de sistemas estándares."

Ya no sólo se trata de dar los pasos para la introducción transversal de políticas y
mecanismos de esta índole, sino las contradicciones de la asunción de este tipo
de compromisos con la estructura de la propia institución




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.















A ello se une, según nuestros entrevistados, la consideración de la intercultural
como un tema de segundo orden, no prioritario. Ello se interpreta como una
evidente falta de voluntad de esta función del Estado, ya que prima la agenda
política diaria frente a la programática, así como la permanente disputa con los
otros poderes estatales.

".porque aquí el estado que tiene que dar resultados, no podemos decir vuelva
mañana a los votos, a las elecciones, a las consultas."

Se critica que si bien el otro está presente, todavía no se da una participación real
del mismo. Esta falta de voluntad se comprende con referencia a distintas
razones, una de ellas la pervivencia del racismo, si bien, no existe consenso
entre los entrevistados para dicha explicación.

Asimismo se especifican otras dificultades, como las carencias metodológicas y
didácticas de los capacitadores y facilitadores frente a la diversidad cultural, tanto
en el caso de los nacionales como los provinciales, que responden a perfiles
profesionales y experienciales ajenos a las diferentes realidades culturales.
".eso afectó el proceso electoral, el tema de capacitación, el tema de que
tenemos personal que se traslada a comunidades indígenas, tienen limitación de
poderse explicar, tienen limitaciones de entenderle al otro, [.] entonces lo que
hacemos es apoyarnos un poco en el coordinador del recinto, [...], , y no se

DIFICULTADES PERCIBIDAS


INTERNAS Estructura centralizada CNE
Tema no prioritario
Dependencia de la agenda política
Falta de voluntad
Participación no real del otro
Carencias de capacitación (teóricas y
metodológicas)
Transmisión inadecuada problemáticas
del terreno
EXTERNAS Gran especificidad cultural del país
Desorientación acerca del tema
Ausencia de alianzas con instituciones
gubernamentales expertas en la temática

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entendió a nadie, a nadie ha dicho nada, ni el coordinador, ni el capacitador, ni la
población, o sea.[.] terminas al final y dices esto funcionó o no funcionó.."
Estas falencias, sin embargo, raramente son evaluadas y transferidas a la planta
central del CNE. En términos generales, la capacitación se expresa como un área
imprescindible en la consecución de la propuesta intercultural, en tanto en
cuanto, conlleva aprendizajes de conocimientos y cambio actitudinal, sin
embargo, todavía no se ha materializado en su programación la consideración
concreta del tema. A pesar de su manifiesta desorientación no se han realizado
alianzas, ni convenios con otras instituciones expertas en busca de
asesoramiento.

c. Fortalezas para su ejecución en el CNE

Entre las fortalezas para lograr el objetivo de incorporar la interculturalidad al
CNE, se destaca, la confianza en los elementos normativos que la respaldan, por
un parte, y la afirmación de una conciencia latente, si bien adormecida, acerca de
una gestión de la diversidad más justa y equitativa. Los entrevistados se
muestran abiertos a la re-conceptualización del CNE en este sentido,
predispuestos a la adaptación y a mostrar flexibilidad, en primera instancia.

d. Experiencias preliminares en el CNE

Si bien no enunciadas en los términos definitorios de la interculturalidad, se
expresan algunas experiencias que formuladas como políticas o como
mecanismos concretos, evidencian las variadas problemáticas que enfrenta el
CNE en el entendimiento con los actores sociales diversos, así los insumos que
requiere para asumir este reto constitucional.

Los entrevistados mencionan la traducción de los documentos oficiales a las dos
lenguas oficiales (además del castellano), recurso que si bien se ha puesto en
marcha, y se estima como necesario, no puede realizarse sin seguimiento de su
eficacia, y de su apropiación por los kiwcha-hablantes y shuar-hablantes, que en
ocasiones, no tiene costumbre de la lectura del idioma, presentan matices
dialectales o simplemente lo rechazan por la represión o inconveniencia histórica
de reconocerse indígena.

".ellos te dicen si van a hacer en quichua hagan bien, mejor no hacen."

En esta línea de las formas, parece que se ha logrado avanzar también en la
adecuación del uniforme laboral del CNE en el caso de las mujeres indígenas que
forman parte del personal de la institución. Otra de las acciones vinculadas a
procesos de visibilización es la política de contratación de personal de todas las
culturas, cuestión más compleja por el diferente acceso que tienen estos

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colectivos a los concursos de contratación o procesos laborales de la institución.
Los entrevistados nos cuentan que la presencia de personal indígena en la planta
del CNE está relacionada con el nombramiento de un consejero concreto que en
el pasado introdujo en la plantilla a algunos familiares.

Por otra parte, se señala una posible política de aproximación a los ciudadanos
en su diversidad territorial y cultural, a través de un mecanismo denominado
zonificación, que trata de efectivizar el acceso al voto de cualquier ciudadano
ecuatoriano, independientemente de su lugar de residencia. Esta zonificación
dependiente de la Dirección de Geografía y Registro Electoral del CNE, se
encuentra sujeta a una serie procedimientos y parámetros que posibilitan
establecer recintos electorales en las zonas rurales, para no sólo facilitar el
sufragio, sino para clarificar la participación zonal de los electores en base a la
jurisdicción de las juntas parroquiales.

Otra propuesta política que aparece reflejada en las entrevistas y que se percibe
como afín a la construcción de la interculturalidad es la contratación de personal
para las capacitaciones provinciales pertenecientes a la zona electoral y
sensibles a la realidad cultural en la cabe desenvolverse. La puesta en práctica
de esta medida, sin embargo no se pone en práctica por la falta de perfiles
adecuados para cumplir con los requisitos de los servicios a desarrollar.

e. Propuestas de implementación

Con este diagnóstico como punto de partida, se enuncian algunas posibles
propuestas para la paulatina introducción de la interculturalidad en las políticas
del CNE.

En primera instancia cabe acatar el cumplimiento de la normativa vigente,
ultimando aquellos aspectos de la misma relativos a la interculturalidad que
todavía no se han podido abarcar (como la efectiva traducción a las diferentes
lenguas).

Resulta interesante rescatar de las propuestas realizadas por los informantes la
posibilidad de vincular la implementación de la interculturalidad al fomento de la
conciencia ciudadana. En este sentido se plantean iniciativas de formación y
capacitación de la ciudadanía en materia cívica y pública.

De igual modo, la formación resulta una demanda recurrente entre nuestros
entrevistados, que consideran que los funcionarios del CNE requieren de una
preparación en cuestiones relativas a la diversidad del país. De esta manera
será posible la transversalización de la propuesta intercultural en toda la

90
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estructura institucional, incluyendo no sólo a los técnicos y políticos, sino a los
sectores financiero y administrativo.

Pero para ello, sin duda, se necesita una ingente tarea de investigación y
reflexión pormenorizada que no sólo permita conocer en mayor grado la
diversidad de la cultura política del país, sino posibilitar la inclusión regional o
provincial de algunos insumos en el sistema. De igual modo, resulta vital para
avanzar en la adecuación de la metodología y materiales didácticos utilizados en
las capacitaciones.

Una de las estrategias que podrían favorecer estas necesidades es la creación
del Instituto de Investigación, Capacitación y Promoción Político-Electoral
(recogido en el Art 219 de la Constitución vigente).

Por último, se propone trabajar de una forma más exhaustiva con los diferentes
sujetos y organizaciones políticas del país, así como promover la presencia y
participación en el CNE de representantes de todas las nacionalidades y pueblos
del Ecuador para que velen por la pertinencia cultural de las políticas planteadas.







PROPUESTAS A PARTIR DE LAS ENTREVISTAS


CNE

CUMPLIR CON LOS PRINCIPIOS RELATIVOS A LA
INTERCULTURALIDAD DE LA LEGALIDAD VIGENTE.
INCORPORAR REPRESENTANTES DE TODAS LAS
CULTURAS AL CNE
FORMACIÓN DE LOS FUNCIONARIOS EN TEMAS
RELATIVOS A LA DIVERSIDAD CULTURAL
INVESTIGACIÓN SOBRE OTRAS FORMAS DE
PARTICIPACIÓN POLÍTICA PARA SU POSIBLE
INCLUSIÓN Y REVALORIZACIÓN
IMPLEMENTACIÓN DEL INSTITUTO DE
INVESTIGACIÓN, CAPACITACIÓN Y PROMOCIÓN.
TRABAJAR CON LOS DIFERENTES ACTORES
SOCIALES CON EFECTIVIDAD
INCLUIR LA INTERCULTURALIDAD EN LO
ADMINISTRATIVO Y LO FINANCIERO, NO SÓLO LO
TÉCNICO POLICICO

CIUDADANÍA

FORMACIÓN POLÍTICA Y CIUDADANA
ESCUELAS ELECTORALES

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3.3. TALLERES DE SENSIBILIZACIÓN

3.3.1. PRESENTACIÓN Y OBJETIVOS

Esta actividad se propuso como objetivo fundamental introducir la propuesta
intercultural en el seno del CNE, con la participación activa de sus funcionarios.
De este modo, se pretendió familiarizar a los miembros de la institución con los
conceptos y normativas vigentes referentes a la interculturalidad, así como
provocar su toma de conciencia acerca de la necesaria gestión de la diversidad
cultural en el CNE a partir de este modelo, reconocido en la Constitución.
La actividad se programó en dos talleres, realizados el 27 de enero de 2011 y el
11 de marzo de 2011. El primero se realizó con alrededor de 60 delegados
provinciales de la institución y fue adaptado dentro un programa de capacitación
de 3 días que desarrollaba en CNE en la Hostería de Cumbayá; el segundo,
planificado y organizado por COMUNIDEC, se llevó a cabo en la Universidad
Andina Simón Bolívar, con 12 personas de la planta central, seleccionados por la
Dirección de Capacitación del CNE.
La guía de los talleres así como sus contenidos se presentan en los anexos.
3.3.2. METODOLOGÍA

Con el fin de alcanzar las metas propuestas, el equipo de COMUNIDEC planteó
distintas metodologías para aproximar la cuestión a los participantes con
efectividad, con los límites de tiempo (1 sesión de tres horas y media) y el foro
establecido para cada uno de los talleres. Finalmente, se apostó por la
combinación de la exposición teórica (imprescindible para la comprensión de la
incorporación institucional de la cuestión) con algunas dinámicas de grupo que
favorecieran la consideración y la aprehensión del tema.
Estas dinámicas de grupo, frecuentemente utilizadas en capacitaciones y
actividades de sensibilización, fueron adaptadas al contexto del Ecuador y de los
grupos. Su fin último es lograr la empatía en el sujeto que participa, la reflexión, a
partir de la vivencia de situaciones concretas. Las detallamos a continuación.
1. Ejercicio en grupos: dibujar un mapa pluricultural.
La tarea de realizar un mapa del Ecuador en grupo parece realmente sencilla,
pero se complica sustancialmente cuando ese mapa lleva el apellido de
pluricultural y tenemos que consensuar previamente qué significa. Por otra
parte, si disponemos de todos los materiales necesarios para poder reflejar
nuestros criterios, tan sólo necesitaremos de un poco de aptitud, sin embargo, si
nuestros recursos son escasos, no sólo tendremos que poner en juego nuestra

92
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creatividad, sino promover una fuerte cohesión grupal para finalizar la tarea con
éxito.
Evidentemente, realizar un mapa representativo o fiel a la realidad, no era la
función principal del ejercicio, sino
98
:
a) Provocar la experiencia en los participantes de realizar una misma
tarea en la que existen desigualdades entre los grupos como
condición de partida. En la recreación existe un grupo de
observadores que vela porque se cumplan las normas del juego, al
igual que la realidad social.
b) Promover la empatía hacia situaciones de discriminación por
motivos socioculturales, a partir de los nombres ofensivos
asignados a cada grupo.
c) Fomentar la reflexión y la demostración de conocimientos acerca
de la temática (ejercicio de realización de un mapa con una
propuesta concreta sobre la incorporación de la interculturalidad al
CNE).

Tras el trabajo en grupos (unos con más dificultades que otros), se realiza una
exposición también desigual (con distintos tiempos de un modo arbitrario e
injusto). Finalmente en la puesta en común final los participantes cuentan cómo
se han sentido, que han aprendido de la experiencia y cómo les ha ayudado el
ejercicio a comprender en mayor medida la problemática en cuestión.
II. Anécdotas y experiencias para la reflexión:
Esta actividad se realiza en el gran grupo, si bien requiere que no sea muy
numeroso. Su meta final consiste en provocar la identificación de los participantes
con los ejemplos narrados y provocar la afluencia de opiniones y experiencias
propias de los mismos. Para ello, el facilitador se sirve de información concreta
que puede ser próxima a los asistentes y que recrea a través de una narración.
En el caso del taller del CNE donde nos servimos de esta técnica se utilizaron los
problemas detectados en el diagnóstico ofrecido por los grupos focales con
indígenas, afroecuatorianos y montubios. Tras el relato, el capacitador puede
optar por realizar un ejercicio individual de escritura sobre las impresiones
creadas o una rueda de palabras oral. El propósito final es crear un consenso
dinámico en el grupo, donde se comparte información y emotividad al tiempo. En
nuestro caso, los asistentes se abrieron a participar en el transcurso de la
narración, identificados claramente con las problemáticas que se relataban.


98
Þara más lnformaclón consulLar gulas de Lalleres en el anexo.

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3.3.3. CONTENIDOS

Los contenidos teóricos fueron equivalentes en ambos talleres, siendo los
siguientes:
a. Problematización de la cuestión: la Constitución de 2008, la
ambigüedad de la terminología, las contradicciones en la praxis.
b. Definiciones de interculturalidad. Aclaración de conceptos de
pluriculturalidad, multiculturalidad, plurinacionalidad.
c. Implicaciones de la propuesta intercultural: intercambio en equidad.
d. Relación de la interculturalidad con el momento presente: marco
constitucional y otras leyes.
e. Conflictos con la interculturalidad.
f. Elementos estratégicos para la inclusión de la interculturalidad en las
políticas públicas.
g. ¿Qué se necesita?

En el segundo taller realizado con los miembros de la planta central, en virtud de
del tamaño del grupo y de las posibilidades que brindaban el espacio y el horario,
se introdujo como contenido el diagnóstico obtenido del estudio de los grupos
indígenas, afroecuatorianos y montubios. A partir de ellos se procuró la reflexión
y la aportación de este grupo a posibles propuestas de acción ligadas a la
interculturalidad que contribuyan a solucionar las problemáticas de la
participación política en el Ecuador.
3.3.4. EVALUACIÓN DEL TALLER

De entrada, cabe señalar la diferente organización y desarrollo de los dos
talleres, hecho que provocó resultados muy distintos en ambos grupos. El primer
taller fue resultado de una adaptación dentro de un proceso de capacitación de 3
días que tenía en ejecución el CNE. Por ello, no fue posible organizar grupos de
trabajo con el número recomendable para este tipo de trabajo (20 a 30 personas),
ya que había que trabajar con el grupo total de participantes en los 3 días; esto
es, alrededor de 60 personas. El segundo taller se lo pudo organizar con criterios
más apropiados a los objetivos de esta consultoría, por lo cual su resultado fue
distinto.
Las diferencias en el desarrollo se pueden atribuir a factores diversos (como las
características concretas del grupo, la idoneidad del espacio y el horario para la
realización, o la metodología utilizada). En cualquier caso, el equipo obtuvo
insumos que enriquecen este informe y pensamos que los grupos, a pesar de las
diferencias de apropiación, en términos generales se aproximaron a la temática.

94
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El primero de los talleres contó con una amplísima participación (60 personas)
que si bien mostraron implicación y entusiasmo
99
en los trabajos grupales, sus
aportaciones personales tanto en la reflexión como durante la exposición, fueron
muy escasas. En la evaluación del equipo se interpreta que si bien las
condiciones para la puesta en marcha del taller no fueron las más favorables,
tampoco se logró la empatía esperada a través del programa propuesto.
En el segundo caso, con un número de participantes más reducido (12) se
consiguió una importante implicación del grupo en cada uno de los ejercicios
realizados, inclusive durante la exposición teórica en la que intervinieron con
preguntas y comentarios. Su aportación, se recoge en el cuadro de la página
siguiente, en aras a valorar su contribución al informe.
Asimismo, de este segundo grupo contamos con una evaluación basada en un
cuestionario anónimo en la que se refleja su satisfacción, así como la demanda
de más actividades en este sentido por parte del CNE
100
.
3.4. RESULTADOS COMENTADOS FUNCIONARIOS DEL CNE

3.4.1. GRUPOS FOCALES:

- Existe gran decepción acerca de los cambios que se esperaba del
Gobierno nacional y, al estar empapados y comprometidos con el tema de
la democracia, los funcionarios ven una enorme falencia y deuda en este
sentido.

- Dentro del CNE, se nota un claro divorcio entre los funcionarios de carrera
y los de contrato. En ese sentido, puede decirse que se percibe incluso
una rivalidad y un sentimiento de maltrato hacia los funcionarios de
carrera, que, además, no se sienten parte de las discusiones y decisiones.

- No obstante, se reconocen cambios importantes y mejores niveles de
coordinación interna en las provincias.

- Se ve a la Constitución vigente (2008) como un nuevo paradigma que dio
paso a importantes cambios en el país y su institución. Sin embargo,
sienten que casi todo está por hacerse, pero se ve el compromiso de
inmiscuirse y realizarlo.

- En este sentido, existe mucho nivel de conocimiento de los mecanismos y
herramientas constitucionales, así como un compromiso con los mismos.

99
Anexo foLográflco.
100
Ln el prlmer grupo no se pudo reallzar esLa evaluaclón.

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- Sin embargo, se percibe que las prácticas clientelares y políticas
atraviesan la institucionalidad del CNE.

- Se señala una descoordinación interinstitucional, particularmente con el
CPCCS.

- Sobre interculturalidad, llama la atención que existe bastante información y
criterios muy acertados. De hecho, puede decirse que existe una
suficiente comprensión de la oportunidad que eso significa para enriquecer
su gestión y la equidad.

- Asimismo, es importante señalar que salió una definición interesante de la
interculturalidad, más allá de los lugares comunes que surgen entre
especialistas incluso; esto es, que la interculturalidad sería el Sumak
Kawsay, concebido no solo como prácticas y conocimientos de las culturas
ancestrales, sino de las oportunidades que ofrece el mundo del siglo XXI.

- En este sentido, es importante asimismo, el nivel de conocimiento de los
derechos colectivos, reconocidos en la Constitución.

- Existe gran demanda de información por parte de la ciudadanía así como
importantes sugerencias e iniciativas que se entrega. En este sentido, en
las provincias se constata que existe mayor demanda de parte de la
población indígena.

- Se reconoce que, pese a que se han hecho avances significativos y que
en los sistemas de capacitación a nivel provincial, aún no se atiendan las
demandas de una sensibilidad cultural, no solo con pueblos indígenas,
sino con pueblos de la ruralidad del país. Asimismo, se reconoce su gran
potencial y conocimientos, aún no incluidos en las prácticas del CNE.

- En síntesis, a partir de los grupos con que se trabajó, puede decirse que
existe un terreno fértil para desarrollar sistemas participativos,
interculturales y democráticos en el CNE, tanto a nivel central como
provincial.

3.4.2. ENTREVISTAS

- Existe consenso y convergencias en las nociones de interculturalidad que
se manejan entre consejeros y directivos entrevistados, si bien, al formular
posibles políticas se tiende a enfatizar la visibilización de la diversidad,
más que la interculturalidad en sí.

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- En tanto que función del Estado, la interculturalidad debe asegurar que en
el espacio público se garantice el ejercicio de los derechos de todos los
ciudadanos. La propuesta intercultural se ve como un apoyo para la
construcción de la democracia.

- Se confiesa desorientación, a pesar de no haber recurrido a convenios o
alianzas con otras instituciones del Estado para asesoramiento o
colaboración. También se manifiesta la contradicción de la rigidez de la
estructura del CNE para asimilar procesos como el de la incorporación de
la interculturalidad, que implican flexibilidad, apertura, adaptación. Del
mismo modo, la institución está entorpecida por los pormenores de la
agenda política.

- La voluntad política, pues, tiene un rol fundamental en la consideración de
esta cuestión como fundamental para la consolidación del CNE.

- Se han dado aproximaciones a la diversidad del país, pero no han recibido
el tratamiento adecuado, o encuentran dificultades en su aplicación. En
cualquier caso, no han sido definidas como interculturales.

- Existe un gran énfasis en la necesidad de fortalecer la conciencia política
del ciudadano, y de capacitar al funcionario en mayor medida para
atenderlo en su diversidad. Se reclama la creación del Instituto de
Investigación, Capacitación y Promoción Político-Social, tal y como se
recoge en la Constitución Vigente.












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Propuestas funcionarios de planta del CNE con relación a
diagnóstico de estudio de casos

DIAGNCS1ICC ÞCLI1ICAS
LIMI1LS ÞkCÞULS1AS IUNCICNAkICS CNL
Ausent|smo 1. Þrop|c|ar espac|os de d|á|ogo con |a
part|c|pac|ón de |as d|st|ntas
nac|ona||dades con e| f|n de obtener
conoc|m|entos y genera| propuestas
para |a d|fus|ón de normas,
|ndepend|entemente de |ntereses
po||t|cos, s|n d|scr|m|nac|ón de
n|nguna c|ase.
2. Ident|f|car neces|dades espec|f|cas
de |as nac|ona||dades en e| acceso a|
voto.
3. Iomentar |a cu|tura en |os va|ores
democrát|cos.
4. Capac|tac|ón permanente en
|ntercu|tura||dad en d|ferentes n|ve|es
de| CNL.
S. Incent|var |a part|c|pac|ón
c|udadana y |a cu|tura po||t|ca,
e|ectora|.
6. Þromoc|ón uso de |as 1IC's.
7. Invest|gac|ón de otras práct|cas
po||t|cas para e| enr|quec|m|ento de|
s|stema nac|ona| e|ectora|.
8. Inc|us|ón de |os func|onar|os en
procesos de |nformac|ón y acc|ón.



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4. DOCUMENTO DE ENRIQUECIMIENTO DE LAS POLÍTICAS GENERALES
DEL CNE DESDE LA NUEVA PERSPECTIVA DEL ESTADO
INTERCULTURAL, CON RECOMENDACIONES PARA SU INCORPORACIÓN
EN EL PLAN ESTRATÉGICO 2010 - 2014
El siguiente capítulo se basa en la triangulación de tres fuentes cardinales en
nuestra investigación. Estas son:

x el diagnóstico de la realidad interna y externa del CNE (grupos focales con
funcionarios, entrevistas a informantes clave y estudio de casos con
pueblos y nacionalidades),
x el estudio pormenorizado de los documentos de la institución y la
normativa relativa a interculturalidad publicada por el Estado; y,
x la reflexión teórica y dialógica del equipo de investigación implicado en el
proceso.

A partir de ellos se derivan una serie de recomendaciones para desarrollar
prácticas de interculturalidad en el CNE, así como aportaciones específicas que
incorporen la interculturalidad en el Plan Estratégico 2010-2014.

4.1. HACIA LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO INTERCULTURAL

4.1.1. LA CIUDADANÍA INTERCULTURAL

La ciudadanía es un concepto occidental relativamente nuevo en la historia,
surgido a partir de las repúblicas posteriores a la Revolución Francesa (1789).
Parte de la idea de una autonomía individual frente a las leyes, bajo el
presupuesto de que todos somos iguales frente a ellas, de tal manera que los
derechos en la legislación tradicional, pueden reclamarse solo individualmente.
Es por ello que se han levantado críticas incluso desde el mismo Occidente, a la
visión tradicional del Estado-Nación que, por los motivos citados, promueve una
homogenización de los sujetos. Y es que desde la perspectiva clásica del
Estado, la unidad moral de la sociedad es el individuo; mientras desde la
perspectiva de otros pueblos y culturas, la unidad moral frente a la sociedad no
es el individuo sino la comunidad, un nudo de relaciones.

Es decir, existen diversas formas de ser y de enfrentarse a la organización social,
a las normas y a los derechos, lo cual conlleva, entonces, que no existe una
misma y única forma de ser ciudadano, sino que esto está atravesado por una
variable cultural. Como señala Nicolau-Coll:


99
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El concepto de individuo remite fundamentalmente al ser autónomo, que
encuentra (su) justificación en sí mismo y que se constituye en torno a un
conjunto de derechos a ejercer, deberes a cumplir, de necesidades a (satisfacer),
de impuestos a pagar....Identifica su ser .su identidad con aquello que él hace y
no con lo que es. El individuo, como ser autónomo, (no tiene). sino de ser uno
más, de forma anónima, en el conjunto de la colectividad. [.] El individualismo a
ultranza se encuentra en la base del actual liberalismo económico, que se
interesa solo por los individuos en tanto que consumidores, de la misma manera
que el Estado se interesa por ellos, en tanto que pagadores de impuestos y
usuarios de servicios
101
.

De igual modo, este autor hace una total diferenciación entre las connotaciones
de los conceptos de ciudadano y de persona:

La persona es singular, y quien dice persona dice nudo de relaciones. Implica una
mirada más global que no se limita a sus derechos, deberes, necesidades,
impuestos, profesión, sino que comprende todas las dimensiones de su
existencia: sus creencias, sus valores, su visión del mundo, sus relaciones
personales, sus sueños, sus deseos, que no son vividos necesariamente en un
espacio privado, sino compartidos en un espacio comunitario. En fin, más que
pertenecer a una comunidad, la persona es esta comunidad.
102
.

No es de extrañar que, por ello, hay quienes consideran a la ciudadanía un
concepto peligroso en las sociedades con diversidad cultural, ya que parte de la
idea de autonomía individual, sin importar las características singulares y
colectivas de las personas; de hecho, incluso en el seno de distintas culturas
occidentales la importancia que se da a la ciudadanía varía mucho de una cultura
a otra.

Y para nuestro caso es evidentemente aplicable y necesaria la reflexión. En la
perspectiva andina e indígena en el Ecuador, la unidad moral en su cosmovisión
no es el individuo, sino la comunidad, el entorno social directo en donde se
desenvuelven, con todas sus relaciones. Excepcionalmente, el estatuto individual
de importancia puede adquirirse con la edad, convirtiéndose en cabezas de
linajes y/o formando parte de Consejos de Ancianos. Así, observamos que para
un indígena andino (como sucede también con indígenas de otras latitudes y
continentes), el peor castigo que le puede ocurrir es la expulsión de la
comunidad; y dicha separación no es necesariamente sacándolo físicamente de
su lugar de vida (su casa, su terreno, sus cultivos) y el seno de su familia, sino
dejándolo de considerar parte, de convocarlo, de incluir en toda actividad social
comunitaria, sea ésta recreativa, laboral (mingas), etc. Es por ello que incluso en
los casos de censura, de juzgamientos, generalmente a un indígena andino no se
le ocurre siquiera, declararse individuo autónomo y renunciar a su condición

101
nlcolau-CŽůů͕ AŐƵƐƚŝ͕ LĂ ĐŝƵĚĂĚĂŶşĂ͕ ƵŶ ĐŽŶĐĞƉƚŽ ŽĐĐŝĚĞŶƚĂů ŵƵLJ ƉĞůŝŐƌŽƐŽ͟ ĞŶ͗ 8ŽůĞƚşŶ lCCl-A8? 8lmay,
no 61, lnsLlLuLo ClenLlflco de las CulLuras lndlgenas, 2004, pp. 1, 2, bttp//
lcl.ootlweb.otq/boletlo/61/coll.btml.
102
ldem, p. 2.

100
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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comunitaria (e indígena), desconociendo las formas de juzgamiento y castigo. A
su vez, vale la pena recordar que para los indígenas kichwas andinos, la única
traducción de pobre (condición de pobreza de una persona) que es también un
concepto occidental, es wakcha, que quiere decir huérfano, en soledad, sin
familia ni comunidad. Asimismo las decisiones son siempre grupales, siendo la
institución mater la asamblea comunitaria. Por ejemplo en el caso electoral, las
comunidades suelen deliberar grupalmente las opciones, y el momento de votar
lo hacen todos por el mismo candidato; y si se detecta que algún "rebelde¨
consignó un voto opuesto a lo que se decidió, se investiga de quién se trata para
amonestarlo. Suena poco democrático para la perspectiva occidental, pero más
allá de los cuestionamientos, ¿existe alguna manifestación más clara de la
deliberación para el consenso?
103


Si bien no se puede menospreciar el avance histórico y epistemológico que
representan en Occidente los derechos civiles y políticos, pilares de la
construcción de los Estados-nación, es cierto que, como señalan diversos
autores, casi todas las democracias occidentales han buscado el ideal de
homogeneidad nacional, bajo la figura de la ciudadanía igualitaria, lo cual incluso
habría facilitado los mecanismos de gobierno y gestión. Y esto también bajo el
prejuicio de que las identidades culturales de los pueblos pueden competir con su
compromiso con el Estado, de modo que existiría una disyuntiva entre el
reconocimiento de la diversidad y la unificación estatal. Paradójicamente, todas
las personas tienen múltiples identidades, sin por ello lesionar la unidad de los
Estados. Sin embargo, el siglo XX ha dejado enseñanzas en este sentido; como
asevera Amartya Sen, "los países no están obligados a elegir entre unidad
nacional y diversidad cultural. Los estudios indican que ambas pueden coexistir y,
de hecho, con frecuencia así lo hacen¨
104
.

Y es justamente allí donde cobran sentido los Derechos Colectivos, para permitir
la participación equitativa y para una nivelación de los derechos y su aplicación
en el Estado. En esta perspectiva no solo son un reconocimiento de la pluralidad,
sino la puerta para lograr el Estado intercultural
105
, que es como se define hoy el
Ecuador. Por ende, entonces, necesitamos una nueva percepción de la
ciudadanía, con matices para la pluralidad de cosmovisiones , que para nuestro
caso no sería únicamente una ciudadanía diferenciada, sino una ciudadanía

103
Cfr. Salazar, 2010.
104
SĞŶ͕ AŵĂƌƚLJĂ͕ ͞LŝďĞƌƚĂĚ ĐƵůƚƵƌĂů LJ ĚĞƐĂƌƌŽůůŽ ŚƵŵĂŶŽ͕͟ ĞŶ͗ Þnuu͕ lofotme sobte uesottollo nomooo.- lo
llbettoJ coltotol eo el mooJo Jlvetso Je boy, new ?ork, Ldlclones Mundl-Þrensa, 2004, p. 3.

105 vale la pena aclarar que mulLlculLural e lnLerculLural no es lo mlsmo. Lo mulLlculLural da cuenLa de
la dlversldad de culLuras y su reconoclmlenLo, sln embargo, no preve necesarlamenLe la lnLeracclón enLre
pueblos y culLural, slno unlcamenLe la coexlsLencla. MlenLras la lnLerculLuralldad preve lndefecLlblemenLe
la convlvencla, lnLeracclón e lnLercamblo fecundo enLre las dlversas culLuras. ue esLa manera, podrlan
exlsLlr LsLados mulLlculLurales aunque no lnLerculLurales, no obsLanLe, un LsLado lnLerculLural es, por
anLonomasla, un esLado mulLlculLural.

101
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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intercultural. Pero para esto necesitamos ser innovadores y atrevernos a nuevas
definiciones, coherentes con el marco constitucional que ya incluye estos
factores.

¿Por qué no atrevernos y, más allá de las definiciones, crear además
instituciones que hagan posible esa necesaria coordinación entre las
distintas formas de ser de los pueblos que conviven en un territorio y ser
así interculturales? Y es el CNE el nexo y el convocado a hacer realidad ésta
que ya no es solamente una aspiración, sino una necesidad, que requiere los
mecanismos para ejecutarla.

4.1.2. DEMOCRACIA COMUNITARIA

El Estado intercultural plantea la alternativa de la democracia intercultural; ella
consistiría en la complementariedad de la democracia representativa, la
democracia participativa o directa y la democracia comunitaria.

En este contexto, la democracia comunitaria constituye una visión más avanzada
que la democracia representativa y la democracia participativa o directa; a
diferencia de la democracia representativa, en la democracia comunitaria, el
sujeto activo no delega un mandato a sus futuros representantes sino que el
sujeto per se aplica su autocontrol en el ejercicio de su poder; y, a discrepancia
con la democracia participativa o directa, el sujeto activo no se basa en la
concepción tradicional de ciudadanía sino que, en primer lugar, establece una
ciudadanía diferenciada y, por otro lado, el ordenamiento jurídico determina estos
sujetos activos (así, a manera de explicación: el artículo 10 de la Constitución de
la República señala que las personas, las comunidades, los pueblos, las
nacionalidades y los colectivos -a más de la naturaleza- son titulares y gozan de
los derechos garantizados en el Constitución y en los instrumentos
internacionales).

En este esquema, la democracia comunitaria corresponde a un tipo c de
democracia que deriva de una de las diversas tradiciones que el ordenamiento
jurídico ecuatoriano reconoce su existencia; y, a decir, tiene como elementos
principales: 1) el sujeto activo; 2) la situación temporal y/o especial; y, 3) los
medios.

1) EL SUJETO ACTIVO: La Norma Suprema -a más de los colectivos-
instituye; en sus artículos 57, 58 y 59; a las comunas, las comunidades, los
pueblos y las nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y el
pueblo montubio como sujetos activos de los derechos colectivos que
devienen en la democracia comunitaria.


102
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2) LA SITUACION TEMPORAL Y/O ESPACIAL: Este elemento presenta una
de las mayores adversidades en cuanto a la conceptualización de la
democracia comunitaria, pues el marco jurídico ecuatoriano, en el
desarrollo de este tipo de democracia, omitió establecer su procedencia y
su lugar de aplicación; no obstante, algunas primeras nociones afirman
que los sujetos activos ÷más allá de "personas¨ jurídicas- se tratan de
entidades socioterritoriales que implantarían su procedencia temporal.

3) LOS MEDIOS: La democracia comunitaria presenta una imbricación
fortísima en relación con los derechos colectivos que, hasta el momento,
comprenderían: la conservación y el desarrollo de sus propias formas de
convivencia y organización social y, generación y ejercicio de la autoridad
en sus territorios legalmente reconocidos y tierras comunitarias de
posesión ancestral; la constitución de organizaciones de carácter político;
la consulta previa, libre e informada sobre planes y programas de
protección, explotación y comercialización de recursos no renovables; la
consulta pre legislativa y la consulta frente a la adopción de medidas
normativas o de gestión en todos los niveles de los gobiernos autónomos
descentralizados.

4.1.3. LA DEMOCRACIA INTERCULTURAL

La Constitución de la República instituye el contenido de la "participación en
democracia¨; en efecto, los ciudadanos sean en su derivación de la soberanía
popular (individualmente) o en su reconocimiento como sujetos colectivos
(colectivamente) participarán en la toma de decisiones, planificación y gestión de
los asuntos públicos así como en el control popular de las instituciones del
Estado y sus representantes
106
.

En este contexto, la participación -en democracia- se rige a través del principio de
interculturalidad y, en consiguiente, se ejerce mediante la democracia
representativa, la democracia participativa (o directa) y la democracia
comunitaria.

En este sentido, también, la Ley de Participación Ciudadana señala que la
participación de la ciudadanía, en todos los asuntos de interés público, es un
derecho que se ejercerá a través de los mecanismos de la democracia
representativa, participativa y comunitaria
107
.

Siendo así, la Constitución de Montecristi registra tres modos de democracia:


106
Artículo 95 de la Constitución de la República
107
Artículo 4 de la Ley Orgánica de Participación Ciudadana

103
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1) La democracia representativa: La democracia clásica se limita a que los
ciudadanos tiene el derecho a un voto universal, igual, secreto y
escrutado públicamente con el objeto de elegir a sus autoridades de
elección popular; en el caso ecuatoriano (hasta el momento), son:
Presidente de la República, Vicepresidente de la República,
asambleístas nacionales, representantes en el Parlamento Andino,
representantes en el Parlamento Latinoamericano, prefectos
provinciales, viceprefectos provinciales, asambleístas provinciales,
alcaldes, concejales urbanos, concejales rurales, vocales de las juntas
parroquiales rurales, entre otros
108
.

2) La democracia participativa: (o directa) La Asamblea Nacional
Constituyente de Montecristi determinó algunos mecanismos de
democracia participativa o directa, entre ellos: la iniciativa popular
109
, la
consulta popular
110
, la revocatoria del mandato
111
, el referéndum
112
, etc.

3) La democracia comunitaria: Es la novísima democracia; con ella, se
configura la democracia intercultural; en principio, se relaciona con la
aplicación de algunos de los derechos colectivos, a decir:

x El derecho colectivo de las comunas, las comunidades, los pueblos
y las nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los
pueblos montubios de constituir y mantener organizaciones que los
representen en el marco del pluralismo y la diversidad política, y la
obligación del Estado ecuatoriano de reconocer y promover todas
las formas de expresión y organización
113
.

x El derecho las comunas, las comunidades, los pueblos y las
nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los pueblos
montubios sobre la consulta previa, libre e informada sobre planes y
programas de protección, explotación y comercialización de
recursos no renovables que se encuentren en sus tierras, y puedan
afectarles ambiental o culturalmente
114
.

x El derecho las comunas, las comunidades, los pueblos y las
nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los pueblos

108
Artículo 62 de la Norma Suprema
109
Artículo 103 de la Constitución de la República
110
Artículo 104 de la Norma Suprema
111
Artículo 105 de la Constitución de la República
112
Artículo 441 numeral 1 de la Norma Suprema
113
Artículos 57 numeral 15, 58 y 59 de la Constitución de la República
114
Artículos 57 numeral 7, 58 y 59 de la Norma Suprema

104
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montubios sobre la consulta pre legislativa que pueda afectar
cualquiera de sus derechos colectivos
115
.

x El derecho colectivo de las personas, las comunidades, los pueblos,
las nacionalidades y los colectivos de la respectiva circunscripción
territorial sobre la consulta frente a la adopción de medidas
normativas o de gestión, en todos los niveles de los gobiernos
autónomos descentralizados, que pueda afectar cualquiera de sus
derechos colectivos
116
.

En este escenario, en el derecho comparado, por ejemplo: el ordenamiento
jurídico boliviano conceptualiza la democracia intercultural sustentada en el
ejercicio complementario y en igualdad de condiciones de la democracia directa y
participativa, representativa y comunitaria
117
; y, la democracia comunitaria
mediante el autogobierno, la deliberación, la representación cualitativa y el
ejercicio de los derechos colectivos según normas y procedimientos propios de
las naciones y pueblos indígena originario campesinos
118
.

No obstante, a pesar de la importancia de la democracia comunitaria, la Ley
Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador o el
Código de la Democracia desarrolla, a grosso modo, la implementación de los
mecanismos de democracia participativa y, limita el goce de los derechos
políticos y de participación a elegir y ser elegidos -democracia representativa- y
pronunciarse a través de los mecanismos de democracia directa -democracia
participativa-.


4.2. DIAGNÓSTICOS

4.2.1. LA PERSPECTIVA DEL CNE
Tras la obtención de resultados, se procedió a un análisis comparativo en el que
observamos cuáles son los argumentos y las percepciones coincidentes entre los
participantes en los grupos focales y los entrevistados a título individual, en tanto
que responsables fundamentales del funcionamiento del CNE.
Las principales convergencias encontradas, se ilustran en el siguiente cuadro
resumen:


115
Artículos 57 numeral 17, 58 y 59 de la Constitución de la República
116
Artículo 303 del Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización
117
Artículo 7 de la Ley del Régimen Electoral (Bolivia)
118
Artículo 10 de la Ley del Régimen Electoral (Bolivia)

103
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Tabla 1: Convergencias
FUNCIONARIOS DIRECTIVOS Y CONSEJEROS
Tienen nociones sobre interculturalidad y están informados sobre los
instrumentos normativos que la amparan
La falta de voluntad política es el principal obstáculo para la implementación de
la interculturalidad
Se propone la formación ciudadana para la construcción de una conciencia
política
Se critica la descoordinación con otras instituciones y funciones del Estado
Se insta a la creación del Instituto de Investigación. Capacitación y Promoción
Reconocen el potencial de la diversidad en la aportación de conocimientos e
insumos al sistema
Existe sensibilidad y predisposición a trabajar en la interculturalidad

Resulta significativo destacar en primer término, el nivel de conocimiento de
todos los participantes en nuestra investigación (tanto de la planta central como
de las delegaciones provinciales) con referencia a los mecanismos y
herramientas constitucionales, los derechos individuales y colectivos, así como
un fuerte compromiso hacia los mandatos de la Constitución vigente. Esta es
definida como un nuevo paradigma que supone importantes cambios en el país,
en términos generales, pero también en su institución. Dicha transformación se
percibe todavía como un proceso muy incipiente, en el que se muestran
predispuestos a participar. Los cambios más significativos que perciben son
mejores niveles de coordinación interna, entre provincias, si bien se demanda
una mayor coordinación interinstitucional, particularmente con CPCCS. También
se refleja la ausencia de alianzas con la Secretaria de Pueblos y otras
instituciones expertas en la diversidad del país.
De igual modo, están informados acerca de qué es la interculturalidad, definida,
como una oportunidad, para la mejora de la gestión del CNE y una herramienta
para lograr la equidad en el Ecuador. En tanto que función del Estado, la
interculturalidad debe asegurar que en el espacio público se garantice el ejercicio
de los derechos de todos los ciudadanos. La propuesta intercultural se ve como
un apoyo para la construcción de la democracia. Se reconoce el potencial y
conocimientos de las diversas culturas del país, aún no incluidos en las prácticas
del CNE.
Además, se muestran de acuerdo en señalar que, en ocasiones, aún se
instrumentaliza la interculturalidad como una visibilización de la diversidad de
país.
La voluntad política, pues, tiene un rol fundamental en la consideración de esta
cuestión como fundamental para la consolidación del CNE.

106
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Por otra parte, se da un gran énfasis en la necesidad de fortalecer la conciencia
política del ciudadano, y de capacitar al funcionario en mayor medida para
atenderlo en su diversidad. Se reclama la creación del Instituto de Investigación,
Capacitación y Promoción Político-Social, tal y como se recoge en la
Constitución Vigente.
Todos estos puntos comunes que se pueden apreciar en el esquema expuesto,
se entienden como fortalezas; existen otros elementos manifiestos que
obstaculizan o podrían obstaculizar la implementación de la interculturalidad y
que requieren de tratamiento previo o búsqueda de consensos.
Tabla 2: Divergencias
FUNCIONARIOS DIRECTIVOS Y CONSEJEROS
Perfil de mucha experiencia Reciente incorporación
Visión diacrónica (vivencia de la
transición)
Visión sincrónica (ahora)
Responden en mayor medida a
objetivos programáticos
Sujetos en mayor medida a objetivos
políticos
Critican la falta de información y
comunicación interna
Los problemas de comunicación se
orientan hacia la ciudadanía
Plantean la democracia como un
asunto interno y externo
Plantean la democracia como un
asunto básicamente externo
No se sienten implicados en las
aportaciones para los procesos de
cambio
Ante la desorientación buscan el
asesoramiento fuera de la institución
Reclaman mayor capacitación para
atender a la demanda
Plantean la necesaria formación de los
funcionarios para un adecuado
funcionamiento de la institución en el
sufragio
Denuncian las prácticas clientelares y
políticas
La incorporación del personal está
sujeta al perfil profesional
Sentimientos de incomprensión Percepción de resistencia al cambio

En las declaraciones de los participantes, se constata una fuerte decepción
acerca del Gobierno nacional y, al estar empapados y comprometidos con el
tema de la democracia, los funcionarios ven una enorme falencia y deuda en este
sentido. Asimismo, perciben que las prácticas clientelares y políticas atraviesan la
institucionalidad del CNE, frente al discurso oficial, que se reafirma en concursos
de perfiles profesionales.
También se manifiesta la contradicción de la rigidez de la estructura del CNE
para asimilar procesos como el de la incorporación de la interculturalidad, que

107
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implican flexibilidad, apertura, adaptación. Del mismo modo, la institución está
entorpecida por los pormenores de la agenda política.
Otra contrariedad, en esta ocasión dentro del propio CNE, es el claro divorcio
entre los funcionarios de carrera y los de contrato. Puede decirse que se percibe
incluso una rivalidad y un sentimiento de maltrato hacia los funcionarios de
carrera, que, además, no se sienten parte de las discusiones y decisiones.
En otro orden de cosas se reconoce que se han dado aproximaciones a la
diversidad del país, pero no han recibido el tratamiento adecuado, o encuentran
dificultades en su aplicación. En cualquier caso, no han sido políticas definidas
como interculturales. Por otra parte, a pesar de la preocupación demostrada por
la dirección de capacitación hacia las particularidades de cada población, en los
sistemas de capacitación a nivel provincial aún no se atiendan las demandas de
una sensibilidad cultural, no solo con pueblos indígenas, sino con pueblos de la
ruralidad del país.
Existe también gran demanda de información por parte de la ciudadanía así como
importantes sugerencias e iniciativas que se entrega que todavía no tienen
canales de transmisión adecuados hacia el sistema central. Desde la dirección de
la institución, se enfatiza la mejora de la comunicación hacia el ciudadano, hacia
el exterior.
En síntesis, a pesar de las divergencias, puede decirse que existe un terreno fértil
para desarrollar sistemas participativos, interculturales y democráticos en el CNE,
tanto a nivel central como provincial.
4.2.2. LA PERSPECTIVA DE LA DIVERSIDAD CULTURAL
Con respecto a la información obtenida en los grupos focales realizados con
pueblos indígenas, afroecuatorianos y montubios, obtuvimos el siguiente
diagnóstico:
DIAGNÓSTICO
LÍMITES
Ausentismo
Voto no informado
Voto forzado
Discrimen, maltrato
Desconfianza en las instituciones
Poder separado de la sociedad
Sujetos políticos uniculturales
Débil participación ciudadana
Debilitamiento tejido social y participación
DESCONOCIMIENTO OTRAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN POLÍTICA
PRESENCIA DE SISTEMAS NO DEMOCRÁTICOS


108
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Los grupos estudiados expresan un gran desconocimiento del CNE, con escaso
contacto con las delegaciones provinciales, y menos aún, la central en Quito.
Los entrevistados identifican al CNE con una serie de límites (enumerados en el
cuadro superior), la escasa información y promoción realizada de otrasformas de
organización política (que ellos reivindican como legítimas y que aspirar a que
puedan enriquecer la institución), y/o la percepción de sistemas no democráticos
en coexistencia con el sistema oficial.
Para solventar algunas de estas dificultades, las demandas principales por parte
de los tres grupos al CNE están ligadas, a grandes rasgos, a las políticas de
personal para la inclusión de la diversidad en plantilla, la introducción de
representantes de sus pueblos y nacionalidades en el seno del Consejo Nacional
Electoral o la promoción de la educación ciudadana y política como una de las
funciones primordiales de esta institución.

4.3. DIAGNÓSTICO JURÍDICO Y NORMATIVO EN EL ECUADOR

El presente estudio proyecta -desde una visión jurídica- analizar el Estado
intercultural que se entiende como una visión que supera la enunciación de la
diversidad y reconoce la naturaleza jurídico-política del Estado ecuatoriano; en
efecto, la Asamblea Nacional Constituyente de Montecristi impuso un cambio de
paradigma en la transformación del Estado pluricultural y multiétnico de la
Constitución Política de la República del Ecuador (1998) a la nueva concepción
del Estado de derechos y justicia e intercultural.

Este análisis examina, en primer lugar, los antecedentes histórico-normativos
hasta la idea del Estado intercultural en la nueva Norma Suprema.

En este contexto, este trabajo conduce a la naturaleza de la interculturalidad en
una de las funciones del Estado: la Función Electoral; en que se limita a las
competencias de uno de sus órganos: el Consejo Nacional Electoral.

En conclusión, la labor consiste en enclavar a la institucionalidad del Consejo
Nacional Electoral en el nuevo Estado intercultural que conlleva la investigación,
entre otros, de los documentos: Constitución de la República, Ley Orgánica
Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador -Código de la
Democracia-, reglamentos e instructivos; y, los planes, las políticas y la
organización del CNE
119
.


119
CNE equivale a Consejo Nacional Electoral

109
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Finalmente, la legislación comparada -ordenamiento jurídico boliviano- permite
asimilar las experiencias relativas a la complementariedad de la democracia
representativa, la democracia participativa y la democracia comunitaria
originando la democracia intercultural en que los sujetos de derechos colectivos
acceden a la posibilidad de participar directamente en las elecciones; y, por otro
lado, en que el Estado reconoce la necesidad de favorecer la participación de los
sectores históricamente discriminados, entre ellos, las diversidades culturales
que, en la mayoría de las circunscripciones territoriales del Ecuador, responden a
las comunas, las comunidades, los pueblos y las nacionalidades indígenas, el
pueblo afroecuatoriano y los pueblos montubios.

4.3.1. EL MARCO JURÍDICO NORMATIVO ACTUAL

La Constitución Política de la República del Ecuador (1998) incorporó, en su
artículo 1, la naturaleza pluricultural y multiétnica del Estado ecuatoriano
120
;
también, en su artículo 62, reconoció nuestra identidad nacional, pluricultural y
multiétnica
121
.

En este sentido, el pueblo del Ecuador proclamaba su voluntad de consolidar la
unidad de la nación ecuatoriana en el reconocimiento de l a diversidad de sus
regiones, pueblos, etnias y culturas
122
; el primer deber primordial del Estado
ecuatoriano consistía en fortalecer la unidad nacional en la diversidad (artículo 3
numeral 1 de la CPRE
123
)
124
; el Estado ecuatoriano debía fomentar la
interculturalidad a través de la promoción de las políticas interculturales y la
integración de sus instituciones según los principios de equidad e igualdad de las
culturas (artículo 62 de la CPRE)
125
; la educación impulsaría la interculturalidad
(artículo 66 de la CPRE)
126
-en especial, el Estado ecuatoriano reconocería y
garantizaría el derecho colectivo de los pueblos indígenas de contar con el
sistema de educación intercultural bilingüe (artículos 69 y 84 numeral 11 de la
CPRE)
127128
-; y, todos los ciudadanos tenían el deber y la responsabilidad de

120
El artículo 1 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) señala que el Ecuador es un
estado social de derecho, soberano, unitario, independiente, democrático, pluricultural y multiétnico.
121
El artículo 62 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) expresa que el Estado
establecerá políticas permanentes para la conservación, restauración, protección y respeto del conjunto de
valores y manifestaciones diversas que configuran la identidad nacional, pluricultural y multiétnica.
122
Preámbulo de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998).
123
CPRE equivale a Constitución Política de la República del Ecuador (1998).
124
El artículo 3 numeral 1 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) manifiesta que
fortalecer la unidad nacional en la diversidad es deber primordial del Estado.
125
El artículo 62 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) señala que el Estado
fomentará la interculturalidad, inspirará sus políticas e integrará sus instituciones según los principios de
equidad e igualdad de las culturas.
126
El artículo 66 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) expresa que la educación
impulsará la interculturalidad, la solidaridad y la paz.
127
El artículo 69 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) manifiesta que el Estado
garantizará el sistema de educación intercultural bilingüe; en él, se utilizará la lengua de la cultura respectiva
como lengua principal y el castellano como idioma de relación intercultural.

110
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propugnar la unidad en la diversidad y la relación intercultural (artículo 97
numeral 12 de la CPRE)
129
.

Es así que la movilización de los pueblos indígenas y afroecuatoriano conllevó,
en primera instancia, en el reconocimiento de la existencia de culturas y etnias
diversas que convergían en el Estado ecuatoriano. No obstante, en general, esta
declaración -a excepción del sistema de educación intercultural bilingüe- no
coadyuvó en el desarrollo y la interacción de las heterogéneas culturas y etnias;
y, más aún, las políticas públicas de fortalecimiento de la unidad nacional en la
diversidad se limitaron a la esfera institucional, a decir: el Decreto Ejecutivo N°
386 publicado en el Registro Oficial N° 86 de 11 de diciembre de 1998 creó el
Consejo de Desarrollo y de las Nacionalidades y Pueblos del Ecuador -
CODENPE-
130
como organismo descentralizado y participativo integrado por los
representantes de las nacionalidades y pueblos indígenas
131
con la finalidad, a
grosso modo, de definir políticas para el fortalecimiento de las nacionalidades y
pueblos del Ecuador
132
; el Acuerdo Ministerial N° 1642 publicado en el Registro
Oficial N° 284 de 24 de septiembre de 1999 fundó la Dirección Nacional de Salud
de los Pueblos Indígenas
133
; el Decreto Ejecutivo N° 436 publicado en el Registro
Oficial N° 90 de 2 de junio de 2000 estableció el Fondo de Desarrollo de los
Pueblos Indígenas del Ecuador -FODEPI-
134
; y, más tarde, en el mismo tenor, el
Congreso Nacional expidió la Ley Orgánica de las Instituciones Públicas de
Pueblos Indígenas del Ecuador que se Autodefinen como Nacionalidades de
Raíces Ancestrales
135
.

4.3.2. NORMATIVA DE LA DIVERSIDAD E INTERCULTURALIDAD

Tras la experiencia fracasada del Estado pluricultural y multiétnico, la Asamblea
Nacional Constituyente concibió, en el artículo 1 de la Constitución de la
República, el Estado intercultural y plurinacional
136
.


128
El artículo 84 numeral 11 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) señala que el
Estado reconocerá y garantizará; en conformidad con esta Constitución y la ley, el respeto del orden público
y los derechos humanos; el derecho colectivo de los pueblos indígenas de contar con el sistema de educación
intercultural bilingüe.
129
El artículo 97 de la Constitución Política de la República del Ecuador (1998) expresa que todos los
ciudadanos tendrán el deber y la responsabilidad, sin perjuicio de otros previstos en esta Constitución y la
ley, de propugnar la unidad en la diversidad y la relación intercultural.
130
Artículo 1 del Decreto Ejecutivo N° 386.
131
Artículo 2 del Decreto Ejecutivo N° 386.
132
Artículo 4 literal a) del Decreto Ejecutivo N° 386.
133
Artículo 1 del Acuerdo Ministerial N° 1646
134
Artículo 1 del Decreto Ejecutivo N° 436.
135
Ley publicada en el Registro Oficial N° 175 del 21 de septiembre del 2007.
136
El artículo 1 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que el Ecuador es un Estado
constitucional de derechos y justicia, social, democrático, soberano, independiente, unitario, intercultural,
plurinacional y laico.

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En este escenario, se establecen el castellano, el kichwa y el shuar como
idiomas oficiales de relación intercultural (artículo 2 de la CR
137
)
138
; el derecho
individual y colectivo de una comunicación intercultural (artículo 16 numeral 1 de
la CR)
139
; la educación intercultural (artículos 27, 28 y 343 de la CR)
140
; la
prestación de los servicios de salud según el principio de interculturalidad
(artículos 32 y 358 de la CR)
141
; el derecho colectivo de las comunas, las
comunidades, los pueblos y las nacionalidades indígenas, el pueblo
afroecuatoriano y los pueblos montubios a desarrollar, fortalecer y potenciar el
sistema de educación intercultural bilingüe (artículos 57 numeral 14, 58, 59 y 347
numeral 9 de la CR)
142
; el deber y la responsabilidad de los ecuatorianos de
promover la unidad y la igualdad en la diversidad y en las relaciones
interculturales (artículo 83 numeral 10 de la CR)
143
; la participación según el
principio de interculturalidad (artículo 95 de la CR)
144
; la atribución de los
consejos nacionales para la igualdad en la formulación, transversalización,
observancia, seguimiento de las políticas públicas relacionadas con las temáticas
interculturales (artículo 156 de la CR)
145
; la atención preferencial de los cantones
fronterizos mediante las políticas integrales que precautelen la interculturalidad
(artículo 249 de la CR)
146
; la conformación de las circunscripciones territoriales

137
CR equivale a Constitución de la República (2008).
138
El artículo 2 de la Constitución de la República (2008) señala que el castellano, el kichwa y el shuar son
idiomas oficiales de relación intercultural.
139
El artículo 16 numeral 1 de la Constitución de la República (2008) expresa que todas las personas, en
forma individual o colectiva, tienen derecho a una comunicación libre, intercultural, incluyente, diversa y
participativa.
140
El artículo 27 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que la educación será participativa,
obligatoria, intercultural, democrática, incluyente y diversa, de calidad y calidez.
141
El artículo 32 de la Constitución de la República (2008) señala que la prestación de los servicios de salud
se regirá por los principios de equidad, universalidad, solidaridad, interculturalidad, calidad, eficiencia,
eficacia, precaución y bioética, con enfoque de género y generacional.
142
El artículo 57 numeral 14 de la Constitución de la República (2008) expresa que se reconoce y
garantizará a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas; en conformidad con la
Constitución y con los
pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos; el derecho
colectivo de desarrollar, fortalecer y potenciar el sistema de educación intercultural bilingüe.
143
El artículo 83 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que es deber y responsabilidad de las
ecuatorianas y los ecuatorianos, sin perjuicio de otros previstos en la Constitución y la ley: promover la
unidad y la igualdad en la diversidad y en las relaciones interculturales.
144
El artículo 95 de la Constitución de la República (2008) señala que la participación se orientará por los
principios de igualdad, autonomía, deliberación pública, respeto a la diferencia, control popular, solidaridad
e
interculturalidad.
145
El artículo 156 de la Constitución de la República (2008) expresa que los consejos nacionales para la
igualdad ejercerán atribuciones en la formulación, transversalización, observancia, seguimiento y evaluación
de las políticas públicas relacionadas con las temáticas de género, étnicas, generacionales, interculturales, y
de discapacidades y movilidad humana.
146
El artículo 249 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que los cantones cuyos territorios se
encuentren total o parcialmente dentro de una franja fronteriza de cuarenta kilómetros recibirán atención

112
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indígenas, afroecuatorianas y montubias según el principio de interculturalidad
(artículo 257 de la CR)
147
; las responsabilidades en el marco de la
interculturalidad de las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades para el
buen vivir (artículo 257 de la CR)
148
; el sistema nacional de inclusión y equidad
social según el principio de interculturalidad (artículo 340 de la CR)
149
; la garantía
del derecho a la vivienda digna y el hábitat a través de planes y programas de
acceso universal a la vivienda y hábitat según el principio de interculturalidad
(artículo 375 numeral 3 de la CR)
150
; el ejercicio del Estado de la rectoría del
sistema nacional de cultura con respeto a la interculturalidad (artículo 378 de la
CR)
151
; en el campo internacional, el fortalecimiento de las relaciones
horizontales para la construcción de un mundo intercultural (artículo 416 numeral
10 de la CR)
152
; en los procesos de integración, el compromiso del Estado
ecuatoriano en el ejercicio de la interculturalidad (artículo 423 numeral 4 de la
CR)
153
; entre otros.

En esta forma, el mayor vacío del texto constitucional -en cuanto el Estado
intercultural- radica en la omisión de la conceptualización de la naturaleza
intercultural del Estado; en efecto, los 444 artículos, las 30 disposiciones
transitorias y la disposición derogatoria de la Norma Suprema nombran veintitrés

preferencial para afianzar una cultura de paz y el desarrollo socioeconómico a través de políticas integrales
que precautelen la soberanía, biodiversidad natural e interculturalidad.
147
El artículo 257 de la Constitución de la República (2008) señala que en el marco de la organización
político administrativa podrán conformarse circunscripciones territoriales indígenas o afroecuatorianas que
ejercerán las competencias del gobierno territorial autónomo correspondiente y se regirán por principios de
interculturalidad y plurinacionalidad de acuerdo con los derechos colectivos.
148
El artículo 275 de la Constitución de la República (2008) expresa que el buen vivir requerirá que las
personas, las comunidades, los pueblos y las nacionalidades gocen efectivamente de sus derechos, y ejerzan
responsabilidades en el marco de la interculturalidad.
149
El artículo 340 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que el sistema nacional de inclusión
y equidad social se guiará por los principios de universalidad, igualdad, equidad, progresividad,
interculturalidad, solidaridad y no discriminación.
150
El artículo 375 numeral 3 de la Constitución de la República (2008) señala que el Estado, en todos sus
niveles de gobierno, garantizará el derecho al hábitat y a la vivienda digna mediante la elaboración, la
implementación y la evaluación de políticas, planes y programas de hábitat y acceso universal a la vivienda a
partir de los principios de universalidad, equidad e interculturalidad.
151
El artículo 378 de la Constitución de la República (2008) expresa que el Estado ejercerá la rectoría del
sistema nacional de cultura a través del órgano competente con respeto a la libertad de creación y expresión,
a la interculturalidad y a la diversidad.
152
El artículo 416 numeral 10 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que las relaciones del
Ecuador con la comunidad internacional responderán a los intereses del pueblo ecuatoriano y, en
consecuencia, promoverá la conformación de un orden global multipolar con la participación activa de
bloques económicos y políticos regionales, y el fortalecimiento de las relaciones horizontales para la
construcción de un mundo justo, democrático, solidario, diverso e intercultural.
153
El artículo 423 numeral 4 de la Constitución de la República (2008) señala que, en todas las instancias y
procesos de integración, el Estado ecuatoriano se comprometerá a proteger y promover la diversidad
cultural, el ejercicio de la interculturalidad, la conservación del patrimonio cultural y la memoria común de
América Latina y del Caribe.

113
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veces el término "intercultural¨ y sus variantes, a pesar de ello, en ninguna
disposición se define qué se entiende como "Estado intercultural¨; en
consecuencia, algunas normas legales determinan, según su campo de
aplicación, la correspondencia de la interculturalidad; así, por ejemplo:

x El artículo 24 del Código Orgánico de la Función Judicial señala que, en
toda actividad de la Función Judicial, las servidoras y los servidores de
justicia deberán considerar elementos de la diversidad cultural
relacionados con las costumbres, prácticas, normas y procedimientos de
las personas, grupos o colectividades que estén bajo su conocimiento. En
estos casos la servidora y el servidor de justicia buscarán el verdadero
sentido de las normas aplicadas de conformidad a la cultura propia del
participante.

x El artículo 4 de la Ley Orgánica de Participación Ciudadana expresa que la
participación de la ciudadanía, en todos los asuntos de interés público, es
un derecho que se ejercerá a través de los mecanismos de la democracia
representativa, participativa y comunitaria.

x El ejercicio de los derechos de participación ciudadana y organización
social se regirá, además de los establecidos en la Constitución, por el
principio de interculturalidad; es decir, el ejercicio de la participación
ciudadana respetuoso e incluyente de las diversas identidades culturales
que promueve el diálogo y la interacción de las visiones y saberes de las
diferentes culturas.

x El artículo 2 literal z) de la nueva Ley Orgánica de Educación Intercultural
(a la fecha de la realización del presente estudio, aún no se publica el texto
del proyecto de ley en el Registro Oficial) manifiesta que la actividad
educativa se desarrollará atendiendo el principio general que es el
fundamento filosófico, conceptual y constitucional que sustenta, define y
rige las decisiones y las actividades en el ámbito educativo: la
interculturalidad y la plurinacionalidad garantizan a los actores del Sistema
de conocimiento; el reconocimiento, el respeto, la valoración, la recreación
de las diferentes nacionalidades, culturas y pueblos que conforman el
Ecuador y el mundo así como sus saberes ancestrales propugnando la
unidad en la diversidad y proponiendo la valoración de las formas y los
usos de las diferentes culturas que sean consonantes con los derechos
humanos.

Sin embargo, a pesar de la carencia de una definición constitucional ÷reiterando-
desde una perspectiva antropológica, política e institucional; el Estado
intercultural se entiende como una visión que supera la enunciación de la

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diversidad y reconoce la naturaleza jurídico-política del Estado ecuatoriano; así,
se registra el derecho a la autodeterminación cultural en el territorio sin afectar la
unidad nacional.

4.3.3. NORMATIVA REFERENTE AL CONSEJO NACIONAL
ELECTORAL

La Asamblea Nacional Constituyente, además, configuró una ruptura con la
clásica concepción de la división de poderes de Locke, Rousseau y Montesquieu:
poder legislativo, poder ejecutivo y poder judicial; en efecto, el Estado
ecuatoriano se organiza en la Función Legislativa ejercida por la Asamblea
Nacional (artículo 118 de la CR); la Función Ejecutiva realizada por el Presidente
de la República (artículo 141 de la CR); la Función Judicial y Justicia Indígena
ejercida por los órganos de la Función Judicial y los demás órganos y funciones
establecidos en el Constitución (artículo 167 de la CR); y, las novísimas funciones
de Transparencia y Control Social formada por el Consejo de Participación
Ciudadana y Control Social, la Defensoría de Pueblo, la Contraloría General del
Estado y las superintendencias (artículo 204 de la CR); y, la Función Electoral
integrada por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral
(artículo 217 de la CR).

La Función Electoral, en forma general, tiene la misión de garantizar el ejercicio
de los derechos políticos que se expresan a través del sufragio y los derechos
referentes a la organización política de la ciudadanía; y, se rige por los principios
de autonomía, independencia, publicidad, transparencia, equidad, paridad de
género, celeridad, probidad e interculturalidad (relativo a este último, es la única
Función del Estado que, en medio del Estado intercultural -es decir, la
transversalización de la interculturalidad en los ámbitos público y privado-, se
tutela, en reiteración, según este principio).

En este escenario, el Consejo Nacional Electoral es uno de los órganos de la
Función Electora que tiene su sede en Quito, jurisdicción nacional, personalidad
jurídica propia y autonomía administrativa, financiera y organizativa; se integra
con cinco consejeros que se renuevan parcialmente, duran seis años en
funciones, son sujetos de enjuiciamiento político (artículo 131 y artículo 222 de la
CR) y control social (artículo 223 de la CR), y designados mediante una selección
a través de un concurso público de oposición y méritos organizado por el Consejo
de Participación Ciudadana y Control Social (artículo 224 de la CR); y, se
organiza con organismos electorales desconcentrados temporales -Juntas
Electorales Provinciales- (artículo 218 de la CR).

Asimismo, el artículo 219 de la Constitución de la República señala las trece
funciones constitucionales del Consejo Nacional Electoral, entre ellas: organizar,

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dirigir, vigilar y garantizar, transparentemente, los procesos electorales (numeral
1); designar los integrantes de los organismos electorales desconcentrados
(numeral 2); controlar la propaganda y el gasto electoral (numeral 3); garantizar
la transparencia y la legalidad de los procesos electorales internos de las
organizaciones políticas y su funcionamiento (numeral 4); presentar propuestas
de iniciativa legislativa sobre el ámbito de competencia de la Función Electoral
(numeral 5); reglamentar la normativa legal sobre los asuntos de su competencia
(numeral 6); determinar su organización y, formular y ejecutar su presupuesto
(numeral 7); mantener el registro permanente de las organizaciones políticas y
sus directivas, y verificar los procesos de inscripción (numeral 8); vigilar que las
organizaciones políticas cumplan con la ley, sus reglamentos y sus estatutos
(numeral 9); ejecutar, administrar y controlar el financiamiento estatal de las
campañas electorales y el fondo para las organizaciones políticas (numeral 10);
conocer y resolver las impugnaciones y reclamos administrativos sobre las
resoluciones de los organismos desconcentrados durante los procesos
electorales, e imponer las sanciones (numeral 11); organizar y elaborar el registro
electoral del país y en el exterior (numeral 12); y, organizar el funcionamiento de
un instituto de investigación, capacitación y promoción político electoral (numeral
13).

En el contexto del Estado intercultural (es decir, la transversalización de la
interculturalidad en los ámbitos público y privado), -a más del reconocimiento de
la jurisdicción de las autoridades de las comunidades, pueblos y nacionales
indígenas; es decir, la institución de la jurisdicción indígena y, en conclusión, la
incorporación de la Justicia Indígena en la Función Judicial (artículo 171 de la
CR)
154
-, el Consejo Nacional Electoral es el órgano de la única Función del
Estado que se rige, en reiteración, a través del principio de interculturalidad
(artículo 217 de la CR)
155
. Todo ello deriva de que la participación ciudadana se
ejerce a través de los mecanismos de la democracia representativa, participativa
y comunitaria (artículo 95 de la CR)
156
.

154
El artículo 171 de la Constitución de la República (2008) expresa que las autoridades de las comunidades,
pueblos y nacionalidades indígenas ejercerán funciones jurisdiccionales con base en sus tradiciones
ancestrales y su derecho propio, en su ámbito territorial, con garantía de participación y decisión de las
mujeres. Las autoridades aplicarán normas y procedimientos propios para la solución de sus conflictos
internos, y que no sean contrarios a la Constitución y a los derechos humanos reconocidos en instrumentos
internacionales.
El Estado garantizará que las decisiones de la jurisdicción indígena sean respetadas por las instituciones y
autoridades públicas. Dichas decisiones estarán sujetas al control de constitucionalidad. La ley establecerá
los
mecanismos de coordinación y cooperación entre la jurisdicción indígena y la jurisdicción ordinaria.
155
El artículo 217 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que el Consejo Nacional Electoral se
regirán por principios de autonomía, independencia, publicidad, transparencia, equidad, interculturalidad
paridad de género, celeridad y probidad.
156
El artículo 95 de la Constitución de la República (2008) señala que las ciudadanas y los ciudadanos, en
forma individual y colectiva, participarán de manera protagónica en la toma de decisiones, planificación y

116
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En efecto, la Constitución de la República instituye tres modos de democracia:

1. La democracia representativa: La democracia clásica se limita a que los
ciudadanos tiene el derecho a un voto universal, igual, secreto y
escrutado públicamente con el objeto de elegir a sus autoridades de
elección popular; en el caso ecuatoriano (hasta el momento), son:
Presidente de la República, Vicepresidente de la República,
asambleístas nacionales, representantes en el Parlamento Andino,
representantes en el Parlamento Latinoamericano, prefectos
provinciales, viceprefectos provinciales, asambleístas provinciales,
alcaldes, concejales urbanos, concejales rurales, vocales de las juntas
parroquiales rurales, entre otros
137
.

2. La democracia participativa: La Asamblea Nacional Constituyente de
Montecristi determinó algunos mecanismos de democracia participativa
y directa, entre ellos: la iniciativa popular (artículo 103 de la CR)
138
, la
consulta popular (artículo 104 de la CR)
139
, la revocatoria del mandato
(artículo 105 de la CR)
160
, el referéndum (artículo 441 numeral 1 de la
CR)
161
, etc.
3. La democracia comunitaria: Se configura como el más innovador de los
modos de democracia: en él, se puede incluir, principalmente:


x Las comunas, las comunidades, los pueblos y las nacionalidades
indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los pueblos montubios como

gestión de los asuntos públicos, y en el control popular de las instituciones del Estado y la sociedad, y de sus
representantes, en un proceso permanente de construcción del poder ciudadano. La participación se orientará
por los principios de igualdad, autonomía, deliberación pública, respeto a la diferencia, control popular,
solidaridad e interculturalidad.
La participación de la ciudadanía en todos los asuntos de interés público es un derecho, que se ejercerá a
través de los mecanismos de la democracia representativa, participativa y comunitaria.
157
El artículo 62 numeral 4 de la Constitución de la República (2008) expresa que las personas en goce de
derechos políticos tienen derecho al voto universal, igual, directo, secreto y escrutado públicamente.
158
El artículo 103 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que la iniciativa popular normativa
se ejercerá para proponer la creación, reforma o derogatoria de normas jurídicas ante la Función Legislativa
o cualquier otro órgano con competencia normativa.
159
El artículo 104 de la Constitución de la República (2008) señala que el organismo electoral
correspondiente convocará a consulta popular por iniciativa ciudadana.
160
El artículo 105 de la Constitución de la República (2008) expresa que las personas en goce de los
derechos políticos podrán revocar el mandato a las autoridades de elección popular.
161
El artículo 441 numeral 1 de la Constitución de la República (2008) manifiesta que la enmienda de uno o
varios artículos de la Constitución que no altere su estructura fundamental, el carácter y elementos
constitutivos del Estado, no establezca restricciones a los derechos y garantías, o no modifique el
procedimiento de reforma de la Constitución, se realizará: mediante referéndum solicitado por la ciudadanía.

117
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organizaciones de carácter político: Es así que la Constitución de la
República configura los sujetos colectivos de derechos (artículo 10 CR)
162

y, en el mismo sentido; según los artículo 57 numeral 15, 58 y 59 de la CR;
se funda el derecho colectivo de constituir y mantener organizaciones que
los representen en el marco del pluralismo y la diversidad política, y la
obligación del Estado ecuatoriano de reconocer y promover todas las
formas de expresión y organización.

x La consulta previa, libre e informada sobre planes y programas de
protección, explotación y comercialización de recursos no renovables que
se encuentren en las tierras de las comunas, las comunidades, los pueblos
y las nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los pueblos
montubios, y puedan afectarles ambiental o culturalmente (artículo 57
numeral 7, 58 y 59 de la CR).

x La consulta pre legislativa que pueda afectar cualquiera de los derechos
colectivos de las comunas, las comunidades, los pueblos y las
nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los pueblos
montubios (artículo 57 numeral 17, 58 y 59 de la CR).

x La consulta frente a la adopción de medidas normativas o de gestión, en
todos los niveles de los gobiernos autónomos descentralizados, que
pueda afectar cualquiera de los derechos colectivos de las personas, las
comunidades, los pueblos, las nacionalidades y los colectivos de la
respectiva circunscripción territorial (artículo 303 de la COOTAD)
163
.


4.3.4. LA INTERCULTURALIDAD DESDE EL PUNTO DE VISTA
JURÍDICO EN EL PANORAMA INTERNACIONAL

En el panorama internacional, en especial, en la Comunidad Andina, el Estado
Plurinacional de Bolivia es el único de similares características que el Ecuador.
En efecto, el artículo 1 de la Constitución Política del Estado manifiesta que
Bolivia se constituye en un Estado Unitario de Derecho, Plurinacional e

162
El artículo 10 de la Constitución de la República (2008) señala que las personas, comunidades, pueblos,
nacionalidades y colectivos son titulares y gozarán de los derechos garantizados en la Constitución y en los
instrumentos internacionales.
163
El artículo 303 del Código Orgánico de Ordenamiento Territorial, Autonomía y Descentralización
expresa que el derecho a la participación ciudadana se ejercerá en todos los niveles de los gobiernos
autónomos descentralizados a través de los mecanismos de la democracia representativa, participativa y
comunitaria.
Las personas, comunidades, pueblos, nacionalidades y colectivos de la circunscripción del gobierno
autónomo descentralizado correspondiente deben ser consultados frente a la adopción de medidas
normativas o de gestión que puedan afectar sus derechos colectivos.

118
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Intercultural
164
; en este sentido, existen dos características -en la Función
Electoral- que sobresalen:

1) El artículo 205 de la CPE
165
señala que el Órgano Electoral Plurinacional
está compuesto por el Tribunal Supremo Electoral, los Tribunales
Electorales Departamentales, los Juzgados Electorales, los Jurados de las
Mesas de Sufragio y los Notarios Electorales, y,

2) El artículo 209 de la CPE expresa que las candidatas y los candidatos a
los cargos públicos electos serán postuladas y postulados a través de las
organizaciones de las naciones y pueblos indígena originario campesinos,
las agrupaciones ciudadanas y los partidos políticos.


Siendo así, en consecuencia, existen tres leyes que regulan la Función Electoral
en el Estado Intercultural de Bolivia:

1) La Ley del Régimen Electoral;

2) La Ley del Órgano Electoral Plurinacional; y,

3) La Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas.


La Ley del Régimen Electoral (Bolivia), en forma general, regula el régimen
electoral para el ejercicio de la democracia intercultural basada en la
complementariedad de la democracia directa y participativa, la democracia
representativa y la democracia comunitaria en el Estado Plurinacional de Bolivia
(artículo 1 LRE
166
); y, se tutela por los principios de observancia obligatoria que
regulan el ejercicio de la democracia intercultural (artículo 2 LRE), entre ellos:
soberanía popular (la voluntad del pueblo soberano se expresa a través del
ejercicio de la democracia directa y participativa, la democracia representativa y
la democracia comunitaria) -literal a-, interculturalidad (la democracia intercultural
se sustenta en el reconocimiento, la expresión y la convivencia de la diversidad
cultural, institucional, normativa y lingüística, y el ejercicio de los derechos
individuales y colectivos garantizados en la Constitución Política del Estado) -
literal c)- y complementariedad (entre la democracia directa y participativa, la
democracia representativa y la democracia comunitaria -basada en las normas y

164
El artículo 1 de la Constitución Política del Estado (Bolivia) señala que Bolivia se constituye en un
Estado Unitario Social de Derecho Plurinacional Comunitario, libre, independiente, soberano, democrático,
intercultural, descentralizado y con autonomías.
165
CPE equivale a Constitución Política del Estado (Bolivia).
166
LRE equivale a Ley del Régimen Electoral (Bolivia).

119
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procedimientos propios de las naciones y pueblos indígena originario
campesinos-) -literal d)-.

En el ordenamiento jurídico boliviano conviven diversas formas de democracia:

x La democracia intercultural sustentada en el ejercicio
complementario y en igualdad de condiciones de la democracia
directa y participativa, representativa y comunitaria (artículo 7 de
la LRE).

! En este caso, en la democracia intercultural a más de la
democracia representativa y la democracia participativa,
la democracia comunitaria ejercida mediante el
autogobierno, la deliberación, la representación cualitativa
y el ejercicio de los derechos colectivos según normas y
procedimientos propios de las naciones y pueblos
indígena originario campesinos. (artículo 10 LRE).

En este caso, la democracia comunitaria se fundamenta
en que, en el marco de la democracia intercultural, las
naciones y pueblos indígena originario campesinos
ejercen sus derechos políticos de acuerdo a sus normas y
procedimientos propios en una relación de
complementariedad con otras formas de democracia
(artículo 91 de la LRE).

Entonces, el Órgano Electoral Plurinacional a través del
Servicio Intercultural de Fortalecimiento Democrático
(SIFDE) supervisa el cumplimiento de las normas y
procedimientos propios, y coordina con las autoridades
indígena originario campesinas para el establecimiento de
la metodología de acompañamiento que se adecúe a las
características de cada proceso y a sus diferentes etapas
(artículo 92 de la LRE).

Y, con el objetivo de salvaguardar el libre ejercicio de las
normas y procedimientos propios, en el marco de los
valores y principios de cada nación o pueblo indígena
originario campesino, el Órgano Electoral Plurinacional
garantiza que las normas y procedimientos propios se
desarrollen sin interferencias o imposiciones de
funcionarios estatales, organizaciones políticas,
asociaciones de cualquier índole, poderes fácticos,

120
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personas u organizaciones ajenas a estos pueblos o
naciones (artículo 93 de la LRE).


Así, el marco jurídico boliviano reconoce, también, que todos los partidos
políticos, agrupaciones ciudadanas, y organizaciones de las naciones y pueblos
indígena originario campesinos con personalidad jurídica otorgada por el Órgano
Electoral Plurinacional se constituyen para intermediar la representación política
en la conformación de los poderes públicos y la expresión de la voluntad popular
(artículo 48 de la LRE).

Por otro lado, la Ley del Órgano Electoral Plurinacional, a grosso modo, norma el
ejercicio de la función electoral, jurisdicción, competencias, obligaciones,
atribuciones, organización, funcionamiento, servicios y régimen de
responsabilidades del Órgano Electoral Plurinacional para garantizar la
democracia intercultural (artículo 1 de la LOEP
167
); y se regula por los principios
de observancia obligatoria que norman la naturaleza, organización y
funcionamiento del Órgano Electoral Plurinacional, tales como: interculturalidad
(el Órgano Electoral Plurinacional asume y promueve el reconocimiento, la
expresión y la convivencia de la diversidad cultural, institucional, normativa y
lingüística, y el ejercicio de los derechos individuales y colectivos garantizados en
la Constitución Política del Estado conformando una sociedad basada en el
respeto y la igualdad entre todos para vivir bien. En tanto este principio hace
referencia a la integración entre culturas de forma respetuosa, ningún grupo
cultural prevalece sobre los otros, favoreciendo en todo momento a la integración
y convivencia entre culturas) y ciudadanía intercultural (es la identidad política
plurinacional que expresa lo común que nos une sin negar la legitimidad del
derecho a la diferencia que no niega lo común de la identidad política
plurinacional) -artículo 4 numeral 2 y 3 de la LOEP-.

En el Órgano Electoral Plurinacional (similar a nuestra Función Electoral), el
Tribunal Supremo Electoral funciona a través del Servicio Intercultural de
Fortalecimiento Democrático (SIFDE) -artículo 27 de la LOEP-; en efecto, el
SIFDE bajo dependencia del TSE
168
tiene el propósito de promover la democracia
intercultural -artículo 81 de la LOEP-; ejerce, entre otras, las siguientes funciones
-artículo 82 de la LOEP-:

1) Diseñar y ejecuta estrategias, planes, programas y proyectos de
educación ciudadana para la promoción de una cultura democrática
intercultural en el sistema educativo, organizaciones de la sociedad civil,

167
LOEP equivale a Ley del Órgano Electoral Plurinacional (Bolivia).
168
TSE equivale a Tribunal Supremo Electoral.

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organizaciones políticas, naciones y pueblos indígena originario
campesinos, medios de comunicación y ciudadanía en general.

2) Diseña y ejecuta programas de investigación y análisis intercultural sobre
la democracia intercultural.

3) Brinda un servicio intercultural de información pública sobre el ejercicio de
la democracia intercultural en todas sus formas.

4) Garantiza el uso de los idiomas oficiales tomando en cuenta las
necesidades y las preferencias de la población beneficiaria.
En conclusión, la función electoral se ejerce a fin de garantizar el ejercicio pleno y
complementario de la democracia directa y participativa, la democracia
representativa y la democracia comunitaria (artículo 5 de la LOEP).

Finalmente, en el régimen electoral boliviano, existe la Ley de Agrupaciones
Ciudadanas y Pueblos Indígenas. La ley norma la participación de las
agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas en la postulación de candidatos a
procesos electorales (artículos 1 LACYPI
169
); y, la organización, el
reconocimiento, el registro, el funcionamiento y la extinción de la personalidad
jurídica de las agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas reconocidos
electoralmente y sus alianzas con el fin de participar en elecciones (artículo 2
LACYPI). Se rigen a través de los principios de igualdad (las agrupaciones
ciudadanas, los pueblos indígenas y partidos políticos, en conformidad a su
naturaleza, participan en los procesos electorales en igualdad de condiciones
ante la Ley) y usos y costumbres (se respetan los derechos, los usos y las
costumbres de los pueblos indígenas en el marco de la Constitución Política del
Estado y el ordenamiento jurídico) -artículo 3 literales c) y f) de la LACPI-.

En este modo, los pueblos indígenas se consideran organizaciones con
personalidad jurídica propia reconocida por el Estado, cuya organización y
funcionamiento obedece a los usos y costumbres ancestrales; y, pueden
participar en la formación de la voluntad popular y postular candidatos en los
procesos electorales (artículo 5 LACPI); y, además, reciben financiamiento estatal
para participar en procesos electorales (artículo 28 de la LACPI).

En la misma línea, la Corte Nacional Electoral (Bolivia) -el órgano electoral
existente hasta la entrada en vigencia de la Constitución Política del Estado
(Bolivia)-, en abril de 2006, determinó la existencia de los siguientes pueblos
indígenas que participaron en las elecciones:

x CHUQUISACA: Yucas Jatun Ayllu de San Juan de Orkas.

169
LACYPI equivale a Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas (Bolivia)

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x LA PAZ: Ayllu Niño Corin, Cabildos Ayllus Originarios San
Andrés de Machaca, Cajcachi del Municipio de Mocomoco,
Comunidad Zapana Taraco, Jacha Suyu Pakajaqi, Marka de
Ayllus Comunidades Originarias de Jesús de Machaca, Marka
Camata, Marka Calacoto, Marka Originario San Pedro de
Ulloma, Marka Originario Santiago de Machaca, Marka
Tumarapi, Movimiento Indígena Vilaque, San Andrés de
Topohoco, Sub-Federación Sindical Única de Trabajadores
Campesinos de Ancoraimes, Taraku Marqa, Tayka Marka Achiri-
Axawiri, Tayka Marka Comanche.

x COCHABAMBA: Ayllu Kirkiawi, Campesinos Unidos de Norte
Ayopaya Naupajman, Poder Local Comunitario.

x ORURO: Ayllus y Nacionalidades con Identidad, Consejo
Occidental de Ayllus Jacha Carangas, Cuerpo de Autoridades
Originarias Saucari, Frente Independiente Siete Ayllus, Jacha
Marka Tapacari Condor Apacheta, Jach´a Reciprocidad, Jatun
Quillaca Asanajaqui, Pueblos Indígenas en Acción Saucari
Santiago de Andamarca, Turko Marka, Unidad de las Naciones
Originarias, Urus Chipaya.

x POTOSI: Alianza de Ayllus Originarios del Qullasuyo, Ayllu
Andamarca, Ayllu Aransaya y Urinsaya, Ayllu Chakaya, Ayllu
Chutahua, Ayllu Collana, Ayllu Jatun Tawqa, Ayllu Jilawi, Ayllu
Khariwa, Ayllu Laime, Ayllu Pasla, Ayllu Qaña Alta y Baja, Ayllu
Qoacari, Ayllu Qoacari, Ayllu Takahuani, Ayllu Tauka, Ayllu
Originario Tirina, Ayllu Ullaga, Jatun Ayllu Toropalca, Jatun Ayllu
Urinsaya, Movimiento de Ayllus y Pueblos Indígenas del
Qullasuyo, Tecoya del Jatun Ayllu Qollana Maxi, Vacuyo Ayllu
Andamarca.

x TARIJA: Asambleas del Pueblo Guaraní de Itika÷Guasu,
Asamblea del Pueblo Guaraní Yaku-Igua, Organización de
Capitanías del Pueblo Wenhayek.

x SANTA CRUZ: Asamblea del Pueblo Guaraní Charagua Norte,
Asociación Comunitaria de la Zona Kaami, Comunidad Indígena
Yuracaré y Trinitaria El Pallar, Organización Indígena Chiquitana.


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x BENI: Cabildo Indígena Puente San Pablo, Cabildo Indígena
Santísima Trinidad, Central de Pueblos Étnicos Mojeños del
Beni, Central de Pueblos Indígenas del Beni.

En síntesis, el Estado Plurinacional (e Intercultural) de Bolivia es el único de
similares características que el Ecuador, su Constitución Política del Estado
(Bolivia) constituye, a manera de nuestra Función Electoral, el Órgano Electoral
Plurinacional. El régimen electoral boliviano está normado por la Ley del Régimen
Electoral, la Ley del Órgano Electoral Plurinacional y la Ley de Agrupaciones
Ciudadanas y Pueblos Indígenas -reconoce a las organizaciones de las naciones
y pueblos indígena originario campesinos como organizaciones políticas- que, a
grosso modo, regulan el ejercicio de la democracia intercultural sustentada en la
complementariedad y la igualdad de condiciones de la democracia directa y
participativa, representativa y comunitaria.

4.3.5. LEGISLACIÓN ELECTORAL ECUATORIANA

Luego de la entrada en vigencia de la Constitución de la República e inmersos en
el Régimen de Transición, la Comisión Legislativa y de Fiscalización aprobó la
Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador
o el Código de la Democracia.

El Código de la Democracia reitera que Ecuador es un Estado constitucional de
derechos y justicia e intercultural (artículo 1 del CD
170
). La Ley Orgánica Electoral
y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador determina el ejercicio
de los siguientes derechos (artículo 2 del CD) -en el marco de la democracia
representativa, la democracia participativa y la democracia comunitaria-: elegir y
ser elegidos, participar en los asuntos de interés público, presentar proyectos de
iniciativa popular normativa, ser consultados, revocar el mandato de las
autoridades de elección popular, conformar partidos y movimientos políticos,
afiliarse y desafiliarse de los partidos políticos, adherirse a los movimientos
políticos, participar en las decisiones de las organizaciones políticas, intervenir
como veedores u observadores en los procesos electorales, y exigir la rendición
de cuentas y la transparencia de la información de los sujetos políticos; empero,
en este contexto, resulta evidente la omisión de los derechos derivados de la
democracia comunitaria, tanto así que el Código de la Democracia desarrolla, a
grosso modo, la implementación de los mecanismos de democracia participativa
(artículo 4 numeral 5 del CD) y limita el goce de los derechos políticos y de
participación a elegir y ser elegidos -democracia representativa- y pronunciarse a
través de los mecanismos de democracia directa -democracia participativa-
(artículo 5 numerales 1 y 2 del CD).

170
CD equivale a la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República del Ecuador o el
Código de la Democracia

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Según la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la República
del Ecuador, la Función Electoral garantiza el ejercicio de los derechos políticos
que se expresan a través del sufragio y los derechos referentes a la organización
política de la ciudadanía (artículo 18 del CD); en este sentido, la Función
Electoral está conformada por el Consejo Nacional Electoral que es un órgano
con sede en Quito, jurisdicción nacional, personalidad jurídica propia, se financia
con recursos del Presupuesto General del Estado y tiene autonomía
administrativa, financiera y organizativa, y se rige por el principio de
interculturalidad.

En este escenario, el Consejo Nacional Electoral tiene las funciones de organizar,
dirigir, vigilar y garantizar los procesos electorales; convocar a elecciones;
realizar los cómputos electorales; proclamar los resultados electorales;
posesionar a los candidatos electos; organizar los procesos de referéndum,
consulta popular o revocatoria del mandato; designar a los integrantes de los
organismos electorales desconcentrados; controlar la propaganda y el gasto
electoral; conocer y resolver sobre las cuentas que presenten las organizaciones
políticas y los responsables económicos; garantizar la transparencia y la legalidad
de los procesos electorales internos de las organizaciones políticas; disponer el
conteo manual de votos; presentar propuestas de iniciativa legislativa sobre el
ámbito de competencia de la Función Electoral; reglamentar la normativa legal;
determinar su organización; formular y ejecutar su presupuesto; mantener el
registro permanente de las organizaciones políticas y sus directivas; verificar los
procesos de inscripción; vigilar que las organizaciones políticas cumplan con la
ley; ejecutar, administrar y controlar el financiamiento estatal de las campañas
electorales y el fondo para las organizaciones políticas; conocer y resolver las
impugnaciones y reclamos administrativos sobre las resoluciones de los
organismos desconcentrados; organizar y elaborar el registro electoral en el país
y el exterior; proporcionar información oficial de los procesos electorales;
promover la formación cívica y democrática de los ciudadanos según el principio
de interculturalidad; organizar el funcionamiento del Instituto de Investigación y
Análisis Político; designar a sus autoridades; colaborar con la organización de
procesos electorales internos en otras instancias públicas o privadas; organizar y
conducir el concurso público de oposición y méritos de los consejeros del
Consejo de Participación Ciudadana y Control Social; designar a los delegados
de la Función Electoral para las comisiones ciudadanas de selección; etc.
(artículo 25 del CD).

El Consejo Nacional Electoral, asimismo, está conformado por las delegaciones
provinciales que son unidades de gestión técnica y administrativas permanentes
(artículo 58 del CD); y, el Instituto de Investigación y Análisis Político Electoral

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que tiene la finalidad de promover la cultura democrática del pueblo para la
investigación y el análisis político electoral (artículo 77 del CD).

A decir de la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la
República del Ecuador, en el marco de la democracia ecuatoriana, las
organizaciones políticas (en otras palabras, los partidos y los movimientos
políticos) tienen las funciones de representar a las diversas posiciones e
intereses que se expresan en la sociedad, seleccionar y nominar candidatos para
puestos electivos, movilizar y promover la participación de la ciudadanía, ejercer
legítima influencia en la conducción del Estado, formar a sus miembros para el
ejercicio de funciones públicas, contribuir en la formación ciudadana y estimular
la participación del debate público, entre otras (artículo 312 del CD).

4.3.6. NORMATIVA SECUNDARIA

El artículo 219 numeral 6 de la Constitución de la República y el artículo 25
numeral 9 de la Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones Políticas de la
República del Ecuador -Código de la Democracia-, en relación a las funciones del
Consejo Nacional Electoral, conceden la atribución de reglamentar la normativa
legal sobre los asuntos de su competencia a este órgano de la Función Electoral.

En este contexto, en consideración a la importancia de la normatividad
secundaria para regular las competencias del Consejo Nacional Electoral, a partir
de su creación hasta la actualidad, se expidieron las siguientes normas:

- Reglamento para el sorteo de 21 magistradas y magistrados que
conformaran la Corte Nacional de Justicia;
- Instructivo de aplicación del reglamento para el sorteo de 21 magistradas y
magistrados que conformaran la Corte Nacional de Justicia;
- Instructivo para la reinscripción de partidos y movimientos políticos en el
Consejo Nacional Electoral;
- Reglamento para el ejercicio del voto de los miembros de las Fuerza
Armadas y Policía Nacional para las elecciones generales del 26 de abril y
14 de junio de 2009;
- Reglamento de funciones y competencias de las juntas provinciales
electorales, secretarios, directores y coordinadores provinciales de las
delegaciones del CNE;
- Instructivo para el registro y sufragio de las personas privadas de libertad
sin sentencia ejecutoriada para las elecciones generales de 2009;
- Instructivo para la selección e integración de los miembros de las juntas
receptoras del voto en las elecciones generales de 2009;

126
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

- Codificación de las normas generales para las elecciones dispuestas en el
régimen de transición de la Constitución de la República expedidas por el
Consejo Nacional Electoral;
- Reglamento de funcionamiento de las juntas intermediarias de escrutinio;
- Reglamento para la conformación y funcionamiento de la comisión de
vigilancia de los procesos electorales de 2009;
- Instructivo para la entrega de la compensación a miembros de juntas
receptoras del voto;
- Reglamento para el pago de conserjes de recintos electorales del proceso
electoral 2009;
- Instructivo para la presentación, examen y resolución de cuentas de
campaña electoral del proceso electoral 2009;
- Instructivo para la presentación de las liquidaciones de cuentas de
campaña por parte de los tesoreros únicos de campaña de las juntas
parroquiales rurales;
- Reglamento de elecciones de la Federación Nacional de Asociaciones
Judiciales del Ecuador "FENAJE" para el periodo 2009 ÷ 2011;
- Reglamento para la designación de las representaciones de los
presidentes o presidentas de las juntas parroquiales rurales ante los
consejos provinciales de la República del Ecuador;
- Reglamento de veedurías del concurso publico de oposición y méritos para
la integración del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social;
- Reglamento de gestión para la administración y control de los ingresos de
las sanciones impuestas por no sufragar y no integrar las juntas receptoras
del voto en las elecciones generales 2009;
- Reglamento para el pago del deducible relacionado a los siniestros de los
vehículos de propiedad del Consejo Nacional Electoral y de las
delegaciones provinciales electorales;
- Reglamento para la inscripción de partidos, movimientos políticos y
registro de directivas;
- Reglamento de elecciones del Comité Ejecutivo Nacional de la
Confederación Ecuatoriana de Organizaciones Sindicales Libres, CEOSL,
según resoluciones de la Tercera Sala de la Corte Constitucional que
serán organizadas por el Consejo Nacional Electoral;
- Codificación del reglamento para la inscripción de partidos, movimientos
políticos y registro de directivas;
- Reglamento de verificación de firmas;
- Instructivo para la presentación, ingreso y validación de documentación de
respaldo para consultas populares, referéndum, iniciativa popular
normativa o revocatoria de mandato;
- Instructivo para la presentación, ingreso y validación de documentación de
respaldo para la inscripción de organizaciones políticas;

127
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

- Reglamento para los concursos públicos de méritos y oposición para la
selección de los miembros de los consejos de educación superior (CES) y
de evaluación, acreditación y aseguramiento de la calidad de la educación
superior del Ecuador (CEAACES);
- Reglamento de veedurías para los concursos públicos de méritos y
oposición para la integración del Consejo de Educación Superior (CES) y
del Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de
la Educación Superior (CEAACES); y,
- Reglamento para el ejercicio de la democracia directa a través de la
iniciativa popular normativa, consultas populares, referéndum y revocatoria
del mandato.

No obstante, a pesar que las disposiciones constitucionales y legales disponen
que el Consejo Nacional Electoral se rija, en reiteración, mediante el principio de
interculturalidad, ninguna de estas normas ÷tal vez por su especialidad técnica-
contienen mecanismos que efectivicen la democracia comunitaria o que
contengan una visión integradora de las distintas identidades culturales; en otras
palabras, una visión intercultural.


4.3.7. LA INTERCULTURALIDAD EN LOS PLANES, LAS POLÍTICAS
Y LA ORGANIZACIÓN DEL CONSEJO NACIONAL ELECTORAL

En relación con las disposiciones constitucionales y legales, y reglamentos e
instructivos sobre la competencia del Consejo Nacional Electoral; este órgano de
la Función Electoral tiene tres documentos que contienen sus planes y políticas, y
su organización.

™ PLAN ESTRATEGICO 2010-2014: Contiene y delimita la "Visión de futuro
del ámbito político-electoral del país¨, la "Misión del Consejo Nacional
Electoral¨, los "Objetivos estratégicos¨ del CNE, las "Líneas estratégicas de
acción¨ del CNE, los "Proyectos¨ del CNE, el "Mapa de procesos¨ del CNE
y las "Metas del Plan Nacional de Desarrollo a las que se contribuye¨
desde el CNE.

En este sentido, se requiere resaltar que en relación a las metas del Plan
Nacional de Desarrollo que el CNE contribuye consta auspiciar la igualdad,
la cohesión y la integración social y territorial a través de la promoción de
la inclusión social y económica con enfoque de género, intercultural e
intergeneracional para generar condiciones de equidad.


128
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

™ PROGRAMACIÓN ANUAL
171
: Detalla los objetivos estratégicos
institucionales (2), las metas anuales (3), los programas (5) y las acciones
(14) del Consejo Nacional Electoral.

En ellos, en el Programa "Construcción del conocimiento¨ que consiste en
investigación, producción de conocimiento, difusión y capacitación cívico-
electoral, se establecen las acciones de investigación y producción,
promoción y difusión, y capacitación y formación cívico-electoral que
podrían coadyuvar en la socialización de las políticas de interculturalidad.

™ ORGANIGRAMA: El Consejo Nacional Electoral tiene seis niveles de
organización (Nivel directivo, Nivel ejecutivo, Nivel asesor, Nivel de apoyo,
Nivel operativo y Nivel desconcentrado) con cerca de 47 unidades
administrativas; en la actual institucionalidad, solo, el Instituto de
Investigación y Promoción Política Electoral
172
, la Dirección de
Capacitación Cívica, la Dirección de Capacitación Electoral y Capacitación
Bilingüe podrían -por su naturaleza- ejercer las políticas de
interculturalidad.

4.3.8. CONCLUSIONES DEL ANÁLISIS JURÍDICO

a) A causa de la movilización de los indígenas y los afroecuatorianos, la
Constitución Política de la República del Ecuador (1998) reconoció el
Estado pluricultural y multiétnico; ello implicó la afirmación de la diversidad
de las regiones, los pueblos, las etnias y las culturas en el "Estado-nación¨
Ecuador; no obstante, esta declaración se limitó a la esfera de lo
institucional, un reflejo de esto: la Ley Orgánica de las Instituciones
Públicas de Pueblos Indígenas del Ecuador que se Autodefinen como
Nacionalidades de Raíces Ancestrales.

b) La concepción del Estado de derechos y justicia e intercultural supone la
transversalización de la interculturalidad en todas las políticas públicas.

a. En este contexto, la omisión de la definición sobre qué se entiende
por Estado intercultural constituye un importante vació; sin
embargo; en atención a una perspectiva antropológica, política e
institucional; el Estado intercultural se concibe como una visión que
supera la enunciación de la diversidad y reconoce la naturaleza
jurídico-política del Estado ecuatoriano para instituir el derecho a la

171
Planificación Operativa Anual 2010
172
La Constitución de Montecristi regula, en su artículo 219 numeral 13, que el Consejo Nacional Electoral
tendrá la función de organizar el funcionamiento de un instituto de investigación, capacitación y promoción
político electoral; en esta línea, el Organigrama del Consejo Nacional Electoral (2010) incluye el Instituto de
Investigación y Promoción Política Electoral; empero, hasta la actualidad, aún no se encuentra en actividad.

129
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

autodeterminación cultural en el territorio sin afectar la unidad
nacional.

c) El nuevo Estado intercultural (es decir, la transversalización de la
interculturalidad en los ámbitos público y privado) compone algunos
paradigmas: 1) estructura cinco funciones del Estado, entre ellas, la
Función Electoral; 2) organiza la Función Electoral en el Consejo Nacional
Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral; y, 3) determina que la
Función Electoral sea la única Función del Estado que, en reiteración, se
tutela según el principio de interculturalidad (caso aparte resulta la Función
Judicial y Justicia Indígena).

d) La Constitución de la República ratificó el sentido de la democracia
representativa (sufragio), viabilizó la democracia participativa (la iniciativa
popular, la consulta popular, la revocatoria del mandato, el referéndum,
etc.) e incorporó la democracia comunitaria.

e) Con la democracia comunitaria, se fundó la democracia intercultural; y, por
otro lado, se establecieron algunos de sus mecanismos, a decir: la
posibilidad de conformar organizaciones de carácter político en base a los
derechos colectivos, la consulta previa, la consulta pre legislativa, la
consulta sobre medidas normativas o de gestión de los gobi ernos
autónomos descentralizados, entre otros.

f) En el panorama internacional, en general, respecto del Estado intercultural
y, en particular, la Función Electoral; Bolivia es el único de similares
características que el Ecuador, en efecto: 1) es un Estado Unitario de
Derecho, Plurinacional e Intercultural; 2) tiene un Órgano Electoral
Plurinacional; 3) las organizaciones de las naciones y pueblos indígena
originario campesinos tiene los mismos derechos que los partidos
políticos; y, 4) sus leyes (Ley del Régimen Electoral, Ley del Órgano
Electoral Plurinacional, Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos
Indígenas) regulan el régimen electoral para el ejercicio de la democracia
intercultural basada en la complementariedad de la democracia directa y
participativa, la democracia representativa y la democracia comunitaria en
el Estado Plurinacional de Bolivia.

g) La legislación electoral -Ley Orgánica Electoral y de Organizaciones
Políticas de la República del Ecuador o Código de la Democracia-, a
grosso modo, se limitó, únicamente, a normar el ejercicio de los derechos
políticos que se expresan a través del sufragio y los derechos referentes a
la organización política de la ciudadanía.


130
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

h) El Consejo Nacional Electoral tiene la atribución constitucional y legal de
normar los asuntos de su competencia; en este sentido, el CNE expidió,
aproximadamente, 27 reglamentos o instructivos que carecen de
mecanismos que efectivicen la democracia comunitaria o contengan una
visión integradora de las distintas identidades culturales.

1) Entre los planes, políticas y organización del Consejo Nacional Electoral se
incluyen el "Plan Estratégico 2010-2014¨, la "Programación Anual¨ y el
"Organigrama¨. En ellos, se fijó como uno de los objetivos del CNE:
auspiciar la igualdad, la cohesión y la integración social y territorial
mediante la promoción de la inclusión social y económica con enfoque de
género, intercultural e intergeneracional para generar condiciones de
equidad.

4.4. RECOMENDACIONES GENERALES AL CNE
Las recomendaciones se resumen en las siguientes:

1. El nuevo Estado intercultural constituye una visión que supera la
enunciación de la diversidad y reconoce la naturaleza jurídico-política del
Estado ecuatoriano para instituir el derecho a la autodeterminación cultural
en el territorio sin afectar la unidad nacional.

Así, el CNE, siendo hoy una de las cinco Funciones del Estado que prevé
la Constitución y, por tanto, aplicando los preceptos y roles de su mandato,
debe hacer una doble transición:

1) Una transición hacia el constituirse como una Función y ya no
sólo ser Tribunal, loque implica una reconceptualización y
repotenciación institucional, con presupuesto, personal y
desconcentración apropiados en el territorio; y,
2) Una transición hacia la estructuración, inclusión de contenidos y
reingeniería institucional, para incluir y ejecutar mecanismos que
propicien la interculturalidad en los distintos estamentos de su
institucionalidad, en coordinación con otras instituciones del Estado.

Deberá, asimismo, adaptar su estructura a la existencia de otras formas de
organizaciones políticas como las organizaciones de carácter político de
los sujetos activos de derechos colectivos.

2. Desde esta perspectiva, en este momento es fundamental desarrollar
mecanismos concretos para hacer posible la tercera forma de democracia

131
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

de la Constitución vigente; esto es, la democracia comunitaria, en
coordinación con otros mecanismos, como aquellos que contempla el
Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y
Descentralización, con los GAD.

3. En este sentido, será importante la investigación de las formas
desconocidas de organización, representación y elección existentes en los
pueblos y culturas comunitarias del país. En esta consultoría damos, más
adelante, algunos de estos mecanismos concretos; sin embargo, en esto
deberá desempeñar un rol preponderante el Instituto de Investigación,
Análisis, Capacitación y Promoción Político-Electoral, que deberá
hacer investigaciones y propuestas no solamente de la técnica electoral,
sino de la diversidad y pertinencia cultural, para las acciones del CNE en
cada región y provincia del país.

4. De la misma manera, precisamente como parte de la coordinación
interinstitucional y en cumplimiento de los artículos 134 numeral 3 y 219
numeral 5 de la Constitución de la República, el Consejo Nacional
Electoral tiene la función de presentar propuestas de iniciativa legislativa
sobre el ámbito de competencia de la Función Electoral con atención a lo
sugerido por el Tribunal Contencioso Electoral. Esta consultoría presenta
3 proyectos legislativos respecto de la visibilización de las diversidades y
de la interculturalidad.

Específicamente, en relación a la democracia comunitaria, se proponen las
siguientes recomendaciones:

1. El ordenamiento jurídico ecuatoriano debe transversalizar el contenido de
la democracia intercultural; es decir, la complementariedad de la
democracia representativa, la democracia participativa y la democracia
comunitaria; y,

2. La legislación electoral debe desarrollar la democracia comunitaria
mediante la aplicación de los derechos colectivos.

De manera más específica y sectorial, se proponen las siguientes acciones:


132
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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4.4.1. RECOMENDACIONES INSTITUCIONALES: Ingeniería y
procedimientos.

-Desconcentración institucional del Consejo Nacional Electoral en las siete
regiones, con fines a promover un sistema de participación ciudadana
desconcentrado.



-Capacitación y reflexión interna hacia las políticas de contratación del personal
y los procedimientos para incorporación laboral en el CNE.

-Establecer mecanismos de coordinación con otras funciones del Estado con
el fin de articular los procesos de implementación de políticas públicas
interculturales y la construcción de la nueva ciudadanía.

-Creación de un espacio institucional para la recolección y procesamiento de
demandas ciudadanas, en relación con otras instituciones del Estado.

-Promover mecanismos participativos incluyentes.

173
Se LraLa de la dlvlslón pollLlco-LerrlLorlal prevlsLa en la ConsLlLuclón, en su arLlculo 2ϰϮ͗ ͞íl ístoJo se
otqoolzo tettltotlolmeote eo teqlooes, ptovloclos, cootooes y pottopolos totoles. lot tozooes Je
coosetvoclóo ombleotol, étolco-coltotoles o Je pobloclóo poJtóo coostltoltse teqlmeoes especloles.
los Jlsttltos mettopolltooos ootóoomos, lo ptovloclo Je Colópoqos y los
cltcoosctlpclooes tettltotloles loJlqeoos y plotlcoltotoles setóo teqlmeoes
especloles.͟ La presenLe es una propuesLa generlca, que desde nuesLra perspecLlva porLará una gesLlón
más lnLenslva y eflclenLe a nlvel LerrlLorlal, Lal como ya lo vlenen reallzando oLras lnsLanclas de la lunclón
L[ecuLlva. no obsLanLe, en caso de acoger esLa recomendaclón, el CnL deberá decldlr la sede especlflca de
cada reglón y la perLlnencla de lnclulr o no Calápagos en una de ellas o sl merece un LraLamlenLo dlsLlnLo.
SLDLS ÞkCÞULS1AS según reg|ones
173
De|egac|ones prov|nc|a|es e|ectora|es ba[o
coord|nac|ón
8eglón 1: lbarra uelegaclones Þrovlnclales de Lsmeraldas,
lmbabura, Carchl y Sucumblos
8eglón 2: 1ena uelegaclones Þrovlnclales de napo, Crellana y
Þlchlncha
8eglón 3: AmbaLo uelegaclones Þrovlnclales de ÞasLaza, CoLopaxl,
1ungurahua y Chlmborazo
8eglón 4: Cludad Alfaro uelegaclones Þrovlnclales de SanLo uomlngo,
Manabl y Calápagos.
8eglón 3: Cuayaqull uelegaclones Þrovlnclales de SanLa Llena, Los
8los, 8ollvar y Cuayas
8eglón 6: Cuenca uelegaclones Þrovlnclales de Canar, Azuay y
Morona SanLlago
8eglón 7: Lo[a uelegaclones Þrovlnclales de Lo[a, Zamora
Chlnchlpe y Ll Cro

133
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC


-Incentivar sistemas de comunicación interna que canalice y flexibilice la
transmisión de la información multidireccional en el seno de la institución.


4.4.2. RECOMENDACIONES DE SERVICIOS (EL CNE HACIA EL
EXTERIOR)

-Gestión y funcionamiento del CNE a partir de las responsabilidades y
competencias atribuidas como función del Estado, (ya no como TSE), en un
trabajo constante y permanente con la sociedad civil, en toda la diversidad
cultural y territorial.

-Realización de un debate nacional para desarrollar la conceptualización y las
implicaciones de la democracia comunitaria.

-Capacitación y promoción permanente de democracia (en su carácter
representativo, comunitario y directo) y de ciudadanía, con perspectiva
intercultural. Ello, a partir de todos los dispositivos existentes, tanto en la
educación formal, como informal, e incluso con la creación al uso de escuelas de
formación para la ciudadanía. Todo ello en estrecha articulación con otras
instituciones.

-Promoción de la investigación básica y aplicada para la ampliación de
conocimientos sobre otras formas de organización política en el país, así como la
concepción y el enfoque de ciudadanía en función de lo cultural.

-Apoyo y promoción permanente a las organizaciones políticas, en materia
de gestión y adecuado funcionamiento.

4.4.3. RECOMENDACIONES INTERINSTITUCIONALES Y JURÍDICAS

-Coordinar con otras funciones del Estado, para generar mecanismos
concretos que hagan realidad el Estado Intercultural. En este sentido, el CNE,
debe trabajar con la Asamblea Nacional para presentar proyectos de ley y
armonizar la legislación existente con la perspectiva institucional e intercultural
del Estado. Una de estas, la reglamentación para hacer posible la consulta pre-
legislativa. En la presente consultoría, presentamos tres insumos en esta línea;
dos proyectos de ley, y un proyecto de reforma; así:

1) Proyecto de Ley Orgánicaque reconoce y garantiza el derecho
colectivo de las comunas, las comunidades, los pueblos y las
nacionalidades indígenas, el pueblo afroecuatoriano y los

134
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

pueblos montubios de constituir y mantener organizaciones
que los representen en el marco del pluralismo y la diversidad
política, y la obligación del estado ecuatoriano de reconocer y
promover todas las formas de expresión y organización (Anexo
n° 2) -en esta línea, segundo punto vanguardista, luego del
reconocimiento de los movimientos y candidatos independientes en
1994-.

2) Proyecto de Ley Orgánica de cuotas a favor de las diversidades
culturales (Anexo N° 3) -en esta línea, segundo punto progresista,
luego del establecimiento de la ley de cuotas a favor de las mujeres
en 2000-.

3) Proyecto de Ley Reformatoria a la Ley Orgánica Electoral y de
Organizaciones políticas de la República del Ecuador -Código
de la Democracia- que promueve la aplicación del principio de
interculturalidad en la función electoral en relación del consejo
nacional electoral (Anexo n° 4)


Finalmente, a partir de la planificación estratégica 2010 ÷ 2014 del CNE, se
proponen, adicionalmente desde la perspectiva intercultural, las acciones,
espacios y procedimientos incluidos a continuación:













133
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4.4.4. PLAN ESTRATÉGICO 2010-2014 ENRIQUECIDO









PLAN ESTRATÉGICO ENRIQUECIDO
2010-2014
174







174
1odo el LexLo que se senala en ro[o en esLe Þlan LsLraLeglco es fruLo de la propuesLa Lecnlca de esLa
consulLorla, a parLlr de las recomendaclones reallzadas en el/los caplLulo/s perLlnenLe/s.

136
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™ Visión de Futuro del ámbito Político-Electoral del País
™ Misión de Consejo Nacional Electoral
™ Objetivos Estratégicos
™ Líneas Estratégicas de Acción
™ Proyectos
™ Mapa de Procesos
™ Metas del Plan Nacional de Desarrollo a las que se
contribuye










VISIÓN DE FUTURO DEL ÁMBITO
POLÍTICO ELECTORAL DEL PAÍS

Soñamos con un país políticamente activo y participativo, construido por
mujeres y hombres conscientes del interés público, que participan de una
democracia directa e incluyente, que toma en cuenta las diversidades
territoriales, culturales y sociales.

La ciudadanía, organizada y vigilante, actúa a través de los partidos y
movimientos como sus interlocutores ante el Estado. Las organizaciones
políticas se sustentan en ideologías y democracia interna y cuentan con
militancia y liderazgo activo de mujeres y hombres, sectores rurales y
urbanos y miembros de las diversas culturas y etnias del país.

Tenemos un sistema electoral confiable y consolidado, que hace posible el
ejercicio democrático y la participación equitativa, mediante procesos y
tecnologías que amplían y facilitan el voto, lo transparentan y entregan
resultados con agilidad.

-----------------------------

El Consejo Nacional Electoral, autónomo y desconcentrado, garantiza el
ejercicio de los derechos políticos, individuales y colectivos, (que se
expresan a través del sufragio) así como los relativos a la organización
política de la ciudadanía, en su diversidad. Aporta a la construcción de una
institucionalidad pública sólida y articulada.


137
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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MISIÓN DEL CNE


El Consejo Nacional Electoral garantiza el ejercicio de
derechos políticos (individuales y colectivos) mediante la
organización de procesos electorales, el apoyo a las
organizaciones políticas y la promoción del conocimiento
político-electoral.

El CNE cumple su misión conjuntamente con el Tribunal Contencioso Electoral.


OBJETIVOS ESTRATÉGICOS

OBJETIVO GENERAL
Construir la nueva democracia, representativa, directa y
comunitaria; así como la ciudadanía plural, diferenciada e
intercultural, desarrollando mecanismos de integración e
interacción de sujetos, colectivos, organizaciones e idearios,
para lograr el ejercicio de los derechos políticos, individuales
y colectivos, en una participación activa, con pertinencia
territorial y cultural.

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

1. Ciudadanía.- Compromiso de las personas con el Estado, desde su
perspectiva diversa.
Diseñar un sistema de sensibilización y participación activa de la ciudadanía en
todo el territorio, para fomentar el compromiso con el Estado, la conciencia
política y cívica, desde las diversas perspectivas sociales y culturales en el
Ecuador.

2. Democracia.- participación política de las organizaciones diversas,
toma de decisiones
Fomentar las diversas formas de organización y participación política de los
individuos, colectivos, comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades
indígenas, pueblo afroecuatoriano y pueblo montubio, en procesos de aportación,
interlocución y toma de decisiones, para realizar la democracia representativa,
directa y comunitaria.

3. Diseñar e implementar un sistema integral para llevar adelante
procesos electorales eficientes que garanticen participación y pleno
ejercicio del sufragio, entreguen resultados oportunos y brinden

138
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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transparencia y legitimidad.

4. Ampliar la oportunidad de sufragar de la ciudadanía, mediante la
automatización del proceso electoral, un registro electoral completo
y actualizado, y una zonificación urbana, rural y del exterior, con
pertinencia territorial y sensibilidad cultural.

5. Facilitar la constitución, fortalecimiento y consolidación de
organizaciones políticas representativas, equitativas y democráticas,
considerando la diversidad y las formas de democracia comunitaria,
que cumplan con el marco constitucional, cuenten con sistemas de
financiamiento y control y desarrollen capacidades en sus miembros
para el ejercicio político y la función pública.

6. Constituir y tener en operación el Instituto para la Investigación,
Capacitación y Promoción Político Electoral, que promueva la
participación y el conocimiento político-electoral, en toda la
diversidad de manifestaciones y formas de la democracia en el
Ecuador, en las organizaciones políticas y sociales y en el Estado.

7. Proponer y desarrollar una normativa electoral y de organizaciones
políticas codificada, acorde a los principios y mandatos
constitucionales, que garantice la participación de la diversidad.

8. Estructurar y consolidar un Consejo Nacional Electoral
autónomo,desconcentrado y articulado al Estado, con organización y
procesos descentralizados, adecuados a su misión; con una imagen
sólida, que genere confianza en la ciudadanía.


139
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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LÍNEAS ESTRATÉGICAS DE ACCIÓN





!

™ IMPLEMENTACIÓN DE PROCESOS ELECTORALES

™ APOYO AL FORTALECIMIENTO DE ORGANIZACIONES POLÍTICAS

™ PROMOCIÓN DEL ÁMBITO POLÍTICO-ELECTORAL EN LA SOCIEDAD

™ DESARROLLO DE NORMATIVA POLÍTICO ELECTORAL

™ FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL DEL CNE Y LA FUNCIÓN
ELECTORAL






Democracia y
Ciudadanía

140
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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Nota: por problemas de formato las tablas referidas a los
Programas del CNE (con proyectos específicos propuestos), se
incluyen al final de este documento.








































141
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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5. TÉRMINOS DE REFERENCIA
5.1. TÉRMINOS DE REFERENCIA PARA UNA ENCUESTA NACIONAL SOBRE
PERCEPCIONES Y ACTITUDES DE LOS ECUATORIANOS FRENTE A LA
DIVERSIDAD CULTURAL

I. OBJETIVO DEL CONTRATO:

Realizar, sistematizar y analizar una encuesta nacional sobre cómo los ecuatorianos
perciben el racismo, la diversidad cultural (percepciones y autopercepciones), con
nuestras representativas, en las 24 provincias del país.


II. ANTECEDENTES

El Consejo Nacional Electoral (CNE), como uno de las Funciones del Estado, ha
mentalizado en su misión, visión y objetivos, líneas estratégicas para lograr un país
políticamente activo y participativo, que toma en cuenta las diversidades territoriales,
culturales y sociales, para garantizar el ejercicio de derechos políticos, mediante la
organización de procesos electorales, el apoyo a las organizaciones políticas y la
promoción del conocimiento político-electoral; todo ello, para facilitar la constitución,
fortalecimiento y consolidación de organizaciones políticas representativas,
equitativas y democráticas, que cumplan con el marco constitucional, cuenten con
sistemas de financiamiento y control, y desarrollen capacidades en sus miembros
para el ejercicio político y la función pública; así como para constituir el Instituto para
la Investigación, Capacitación y Promoción Político Electoral, que promueva la
participación y el conocimiento político-electoral en el nuevo Estado intercultural y
plurinacional, en las organizaciones políticas y sociales, y en la sociedad en su
conjunto.

En este contexto el CNE -que al ser una función del Estado tiene como objetivo
promover la ciudadanía intercultural y la democracia, más allá del voto, en su
diversidad (representativa, directa y comunitaria)- necesita investigar acerca de las
percepciones de racismo y diversidad cultural, con el fin de promover políticas y
acciones tendentes a reducir los problemas históricos del Ecuador sobre exclusión,
que dificultan la plena realización de la democracia. Para ello, requiere contratar una
encuesta nacional acerca del racismo y percepciones de la diversidad cultural en
todo el territorio ecuatoriano.






142
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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III. CRITERIOS DE LA ENCUESTA

a) Criterios de población
La encuesta deberá tener muestras representativas que incluya las siguientes
categorías de población:

- 24 provincias
175

- Urbano ÷ rural
- Hombre ÷ mujer
- De 16 a 65 años de edad, con grupos etarios a ser sistematizados de la
siguiente manera:
16 a 18 años
18 a 20 años
20 a 25 y de aquí en adelante cada 5 años
- Nivel socioeconómico: alto, medio-alto, medio, medio-bajo y bajo
- En las 14 nacionalidades indígenas y sus 18 pueblos
176
; en los pueblos
afroecuatoriano y montubio.

b) Percepciones a investigar

Las nociones a investigar son:
- Racismo
- Actitud frente a la diversidad humana en el país, tomando en cuenta a las
categorías vulgarmente conocidas como:
Blancos/as
Mestizos/as
Indígenas
Afroecuatorianos/as o negros/as
Montubios
(Cada una deberá ser analizada por separado y comparativamente)
- Conocimiento de la diversidad cultural (pueblos y nacionalidades)
- Actitud frente al voto, la ciudadanía y la diversidad cultural


173
Al ser una encuesLa naclonal y dada la heLerogeneldad del LerrlLorlo y la poblaclón en Lcuador es
lmporLanLe su apllcaclón en Lodas las provlnclas del pals, LraLando de lograr la máxlma represenLaLlvldad.
Þor oLra parLe la valldez esLadlsLlca vendrá dada por la proporclón de hablLanLes encuesLados con relaclón
a la poblaclón de cada provlncla y al Llpo de muesLreo escogldo en el momenLo de apllcar el cuesLlonarlo.
ue no haber capacldad loglsLlca y flnanclera, el CnL decldlrá, [unLo con la flrma responsable, los crlLerlos de
segregaclón para una encuesLa que se lleve a cabo en menos provlnclas.
176
Al flnal de esLe caplLulo se deLallan las naclonalldades y los pueblos en dos Lablas orlenLaLlvas, con las
conslderaclones necesarlas de sus concepLos en Lcuador.

143
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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Si bien la firma consultora deberá estudiar y proponer una batería de preguntas
y opciones de respuesta apropiadas y validadas en su momento con el CNE, se
sugiere incluir algunas de las siguientes:

! ¿Cree que hay racismo en el Ecuador?(importante hacerlo con
opciones)
177


! ¿Piensa usted ser de alguna manera racista? ¿Con quiénes? ¿Por qué?

! ¿Cree usted que existe riqueza en la diversidad cultural?
178
¿Por qué?

! ¿Sabe usted cuántas lenguas se hablan en el país?
¿Puede usted mencionar 5 lenguas que se hablen en el país?
¿Estaría dispuesto a aprender una de éstas?
¿Por qué?

! ¿Cree que sea correcto que un/a indígena, un/a afroecuatoriano/a o
montubio/a participe en política?
¿Votaría usted por uno de estos?
¿Por qué?

Adicionalmente, en anexo se encontrará un capítulo de la encuesta ENEMDU
realizada por el Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC) en 2004, que
es un buen ejemplo de batería de preguntas para estos temas.

IV. PERFIL DE LA FIRMA CONSULTORA

Por tratarse de un trabajo interdisciplinario, se considera conveniente que esta
encuesta sea encargada a una ONG o Consultora que reúna las siguientes
características:

! Tener un mínimo de experiencia de diez años en la investigación social en
el Ecuador, tanto con metodologías cuantitativas como cualitativas

177
La gradaclón en las opclones de respuesLa ha de reallzarse en vlrLud del lengua[e para el publlco general
al que la encuesLa va dlrlglda y el canal para apllcarla (la más comun es la fórmula- 1otolmeote eo
JesocoetJo, olqo eo JesocoetJo, olqo Je ocoetJo, totolmeote Je ocoetJo-pero podrla ser lnaproplada, por
e[emplo, en una encuesLa oral en la que el recepLor Lenga dlflculLades de comprenslón). lgualmenLe se
aconse[a no uLlllzar los Lermlnos medlos en los lLems de respuesLa para evlLar la Lendencla generallzada de
selecclonar esLa opclón.
178
Las pregunLas enuncladas se llsLan de un modo llusLraLlvo con flnes a orlenLar o esLlmular el proceso de
creaclón de la LncuesLa. Þara un lndexado más compleLo y deLallado serla lmpresclndlble reallzar un
ptetest en el que se evaluaran la LoLalldad de las pregunLas propuesLas, su carácLer de ablerLas o cerradas y
las opclones de respuesLa. Lllo con especlal culdado de no promover cuesLlones cuya respuesLa es
soclalmenLe acepLada o popularmenLe reconoclda (como es el caso de la ldenLlflcaclón dela dlversldad
culLural del Lcuador con personas o producLos Llplcos). Como senalamos, para obLener una lnformaclón
veraz, cabe reallzar consLrucclones suLlles que nos hablen de la percepclón y aLrlbuclones del enLrevlsLado,
más sl cabe con un Lema Lan polemlco como el del raclsmo.

144
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

! Tener experiencia y conocimiento particular en el análisis en temas de
diversidad cultural en el Ecuador
! Tener experiencia en procesos investigativos relacionados con elecciones
y procesos políticos.

! Estar en capacidad de integrar un equipo interdisciplinario para la
capacitación de encuestadores y para la sistematización y análisis de
resultados
! Disponer de equipos de levantamiento de campo en los escenarios
territoriales definidos para la investigación.



143
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC


5.2. TÉRMINOS DE REFERENCIA PARA UNA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA, A
NIVEL NACIONAL, CON TÉCNICA DE GRUPOS FOCALES, ACERCA DE
PERCEPCIONES DE LOS ECUATORIANOS DE LA DIVERSIDAD CULTURAL

I. OBJETIVO DEL CONTRATO:
Realizar una investigación cualitativa, con técnica de grupos focales, en las 7
regiones del país, sobre cómo los/as ecuatorianos/as, en su pluralidad, perciben el
racismo y la diversidad cultural.

II. ANTECEDENTES
El Consejo Nacional Electoral (CNE), como uno de las Funciones del Estado, ha
mentalizado en su misión, visión y objetivos, líneas estratégicas para lograr un país
políticamente activo y participativo, que toma en cuenta las diversidades territoriales,
culturales y sociales, para garantizar el ejercicio de derechos políticos, mediante la
organización de procesos electorales, el apoyo a las organizaciones políticas y la
promoción del conocimiento político-electoral; todo ello, para facilitar la constitución,
fortalecimiento y consolidación de organizaciones políticas representativas,
equitativas y democráticas, que cumplan con el marco constitucional, cuenten con
sistemas de financiamiento y control, y desarrollen capacidades en sus miembros
para el ejercicio político y la función pública; así como para constituir el Instituto para
la Investigación, Capacitación y Promoción Político Electoral, que promueva la
participación y el conocimiento político-electoral en el nuevo Estado intercultural y
plurinacional, en las organizaciones políticas y sociales, y en la sociedad en su
conjunto.
En este contexto el CNE -que al ser una función del Estado tiene como objetivo
promover la ciudadanía intercultural y la democracia, más allá del voto, en su
diversidad (representativa, directa y comunitaria)- necesita investigar acerca de las
percepciones de racismo y diversidad cultural, con el fin de promover políticas y
acciones tendentes a reducir los problemas históricos del Ecuador sobre exclusión,
que dificultan la plena realización de la democracia. Para ello, requiere contratar una
investigación cualitativa, con la técnica de grupos focales, acerca del racismo y
percepciones de la diversidad cultural en todo el territorio ecuatoriano.

III. METODOLOGÍA
La investigación cualitativa es un elemento fundamental para conocer la realidad
social, en un espacio y momento concretos, ya que permite indagar en profundidad
las percepciones de las personas acerca de la sociedad y de temas específicos de
interés investigativo. De esta manera, los resultados de la investigación se

146
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

convierten en insumo fundamental para, influyendo en las actitudes y percepciones
de las personas frente a la sociedad y los temas de interés, promover y ejecutar
políticas y acciones con pertinencia sociocultural, así como que éstas tengan la
acogida y éxito esperados.
Dentro de las técnicas de investigación cualitativa -entre las que se encuentran las
historias de vida, la entrevista en profundidad y la observación participante- los
grupos focales son una herramienta sumamente eficiente, tanto en el tiempo de
investigación como de la información que se logra, para captar las percepciones y
motivaciones de las personas ya que, al ser un diálogo abierto y colectivo, a
diferencia de otras técnicas, confronta los criterios y opiniones de los participantes, lo
cual enriquece la discusión, abre nuevas opciones de temas de inclusión en el
diálogo que quizá no fueron antes considerados, pero que pueden ser factor
determinante en la realidad concreta estudiada.
Desde la perspectiva epistemológica, el estudio cualitativo a partir de la técnica de
grupos focales se enmarca en el paradigma constructivista, entendiendo al
conocimiento como una construcción social y cultural, y"cumpliendo con la finalidad
de iluminar el corpus teórico que nos ocupa a partir de una inducción analítica¨
179
.De
esta manera, los grupos focales son además un complemento primordial de la
investigación cuantitativa (estadística) ya que explica el por qué de sus resultados.
Así, los grupos focales son un insumo i mportante para los objetivos del CNE, en esta
fase para la investigación acerca de las prácticas y percepciones en torno a la
diversidad cultural, para lograr proponer, incluir y ejecutar políticas públicas con
sensibilidad cultural, que hagan posible la democracia plena, en toda su diversidad
(representativa, directa y comunitaria), y la construcción del Estado intercultural.

IV. CRITERIOS

Si bien la firma consultora junto con el CNE, a partir de su propia perspectiva
técnico-política, sus prioridades y financiamiento, deberán definir los criterios
geográficos y de participantes (de "reclutamiento"), se recomienda tomar en
cuenta los siguientes criterios:

a) Criterio geográfico
Los grupos focales deberán realizarse en las 7 regiones del país
180
, en un lugar
central, estratégicamente seleccionado, que se encuentre equidistante y accesible a

179
Coller, x. (2003) ístoJlo Je cosos. Madrld, CenLro de lnvesLlgaclones Soclológlcas (ClS), Cuadernos
MeLodológlcos, p.73
180
Se LraLa de la dlvlslón pollLlco-LerrlLorlal prevlsLa en la ConsLlLuclón, en su arLlculo 242.Ll crlLerlo
geográflco a parLlr de las sleLe reglones admlnlsLraLlvas de planlflcaclón permlLlrá una segregaclón más
cenLrallzada que la de las provlnclas. Ln esLe caso, dado el carácLer cuallLaLlvo de la Lecnlca de los grupos

147
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

personas de las provincias que integran cada región, tanto del sector urbano como
rural.
b) Criterio de participantes
181

x Deberán hacerse dos grupos con población mestiza, uno de personas de origen
urbano y otro rural. En las personas de origen urbano deberá primar gente de clase
media y en el grupo de origen rural, mestizos campesinos de escasos recursos, que
vivan de su actividad agrícola.

x Deberá hacerse: al menos un grupo con población indígena, otro con población
afroecuatoriana y otro con población montubia, en las regiones donde esta población
se encuentre.

x El grupo de población indígena deberá incluir personas de los pueblos y
nacionalidades que se asienten en la región, con personas bilingües (que hablen una
lengua ancestral y castellano), y deberá contar con un traductor del idioma ancestral
dominante entre los grupos indígenas, por si alguien, pese a dialogar en castellano,
quisiera usar expresiones idiomáticas propias para explicar algún tópico.

c) Moderación, duración y conformación de los grupos
El/la moderador/a debe ser un/a experto/a en moderación y análisis de grupos
focales, con experiencia probada de trabajo con personas de las diversas culturas,
pueblos y nacionalidades del Ecuador.
La duración de cada grupo será de 2 a 3 horas.
Los grupos deberán contar idealmente con 8 personas. En casos excepcionales que
así lo ameriten, se podrá considerar la conformación de grupo de máximo 10
personas, si el/la experto que va a moderarlo así lo dispone.
d) Percepciones a investigar
Las nociones a investigar son:
- Racismo
- Actitud frente a la diversidad humana en el país, tomando en cuenta a las
categorías vulgarmente conocidas como:
Blancos/as

focales y su fln lnvesLlgaLlvo (profundlzar en la compreslón de los hechos soclales), no se perslgue un
resulLado descrlpLlvo, a dlferencla de la encuesLa. Su muesLreo será no probablllsLlco.
181
La conformaclón de los grupos focales no Llene una fórmula esLándar y su resulLado flnal depende de
varlables de carácLer exLerno (conLexLo, Llpo de poblaclón enLrevlsLada, dedlcaclón profeslonal, eLc), como
lnLerno (lnhlblclón de unos parLlclpanLes frenLe a oLros en funclón de la edad, el sexo o la naclonalldad,
llmlLaclones de carácLer llngulsLlco, lnLerpreLaclones culLurales, eLc). Aslmlsmo, la reallzaclón de los grupos
focales puede dar senLldo y expllcaclón a daLos procedenLes de la encuesLa naclonal, creando el grupo con
unos lnLegranLes u oLros, y en clerLa reglón de forma prlorlLarla, en funclón de los lnLereses de la
lnvesLlgaclón.

148
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

Mestizos/as
Indígenas
Afroecuatorianos/as o negros/as
Montubios
(Cada una de estas categorías deberá ser analizada por separado y
comparativamente)
- Conocimiento de la diversidad cultural (pueblos y nacionalidades)
- Actitud frente al voto, la ciudadanía y la diversidad cultural

El nexo que permite enlazar un tema y otro está ligado a la concepción de ciudadanía
que puedan tener los entrevistados (como un objetivo fundamental de promoción del
CNE), su definición teórica y su práctica heterogénea e intercultural, su conocimiento
de las experiencias de los "otros¨ y sus juicios a priori, sus posibilidades plurales y
limitaciones varias, en virtud de la gran diversidad cultural del Ecuador.

La hoja guía de cada grupo debe ser acordada, discutida y aprobada conjuntamente
con el personal de seguimiento de la consultoría en el CNE.

V. PRODUCTOS ESPERADOS
Se requieren 5 productos:
1) Informe de análisis por cada grupo
182

2) Informe de análisis comparativo de los grupos por región
3) Informe de análisis comparativo a nivel nacional
4) Transcripción de cada grupo
5) Una versión sintética en presentación Power Point de los 3 primeros productos,
en plano comparativo y complexivo, a ser expuesta a los/as autoridades del CNE.

En los 3 informes se espera, además del análisis cualitativo, una sistematización de
información relevante en cuadros sinópticos, tablas o matrices, según considere la
firma consultora.

VI. PERFIL DE LA FIRMA CONSULTORA

182
Los crlLerlos recogldos en esLas páglnas suponen la reallzaclón ldeal de 33 grupos focales (3 grupos por
reglón). Sln embargo, como en el caso de la encuesLa, el CnL deberá pacLar con la flrma consulLora la
poslbllldad de reallzarlos en su LoLalldad en funclón del esfuerzo loglsLlco y presupuesLarlo requerldo para
ello.

149
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

Esta consultoría será encargada a una ONG o Consultora que reúna las siguientes
características:
- Tener un mínimo de experiencia de diez años en la investigación social en el
Ecuador, con metodologías cualitativas
- Tener experiencia y conocimiento particular en el análisis en temas de diversidad
cultural en el Ecuador
- Tener experiencia en procesos investigativos relacionados con elecciones y
procesos políticos



130
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

NACIONALIDADES INDÍGENAS DEL ECUADOR
Nacionalidad
183
Población
184
Ubicación
Andoa 800 Provincia de Pastaza: cantón Pastaza (parroquia de Montalvo).
Awá 3.082
Costa: provincia de Esmeraldas: cantón San Lorenzo.
Sierra: provincia del Carchi: cantón Tulcán; provincia de
Imbabura: cantones San Miguel de Urcuquí, Ibarra (Lita).
Siona 360 Provincia de Sucumbíos: cantones Putumayo, Shushufindi.
Epera 300 Provincia de Esmeraldas, cantón Eloy Alfaro.
Chachi 9.000 Provincia de Esmeraldas: cantones San Lorenzo, Eloy Alfaro
(Borbón), Río Verde, Quinindé, Muisne.
Secoya 380 Provincia de Sucumbíos: cantones Shushufindi, Cuyabeno.
Shiwiar 697 Provincia de Pastaza: cantón Pastaza.
Achuar 5.440 Provincia de Pastaza: cantón Pastaza
Provincia Morona Santiago: cantón Taisha.
Waorani 3.000 Provincia de Orellana: cantones Orellana, Aguarico (Los Tagaeri
y Taromenane, en las parroquiasTiputini, Yasuní).
Provincia de Pastaza: cantón Arajuno (Curaray).
Provincia de Napo: cantón Tena.
Zápara 1.300 Provincia de Pastaza: cantón Pastaza (parroquia Río Tigre:
Cuyacocha, Conambo, Pindoyacu, Balsaura, Wiririma, Torimbo,
Shiona; en la parroquia Sarayacu: Jandiayacu, Llanchama
Cocha, Mazaramu).
Tsáchila 2.640 Provincia Santo Domingo de los Tsáchilas: cantón Santo
Domingo de los Tsáchilas.
Shuar 110.000 Principalmente provincias orientales de Morona Santiago,
Zamora Chinchipe, Napo, Pastaza, y Sucumbíos. En la Costa:
provincias de Esmeraldas y Guayas.
Kichwa de la
Sierra
Más de
1 millón
Provincias de la Sierra (detalle en la tabla de pueblos).
Kichwa
amazonía
80.000
Los Napo-Kichwa o Napo Runas:
Provincia de Napo: cantones Tena, Archidona, Quijos, Carlos
Julio Arosemena Tola.
Provincia de Sucumbíos: cantones Lago Agrio, Putumayo,
Cascales, Cuyabeno.
Provincia de Orellana: cantones Orellana, Aguarico, Joya de los
Sachas, Loreto.



183
Ll concepLo de naclonalldad lndlgena en Lcuador lmpllca una auLodeLermlnaclón culLural e ldenLldad
consLrulda hlsLórlcamenLe, que se reconoce en elemenLos como la lengua, cosmovlslón y prácLlcas
culLurales fundamenLales, colnclde con lo que en AnLropologla se denomlna eLnla. Sln embargo, algunos
grupos, e[erclendo su auLodeLermlnaclón culLural (y el crlLerlo de varlos auLores) prefleren deflnlrse no
como una unlca naclonalldad klchwa de la Slerra, slno más blen pueblos dlsLlnLos, ya que cada uno de
esLos Llene su propla parLlcularldad. ue hecho, en el CCuLnÞL no aparece como naclonalldad slno en la
dlsLrlbuclón de pueblos. no obsLanLe, por razones dldácLlcas y ya que es una dlscuslón lnconclusa, se ha
lncluldo aqul referenclalmenLe a la naclonalldad klchwa de la Slerra.
184
LsLas clfras, sl blen son fundamenLadas, son referenclales y no responden a un censo especlflco,
empero, !"#!"$ %&$ '"(#'")*+,&$ !"$ %&$ +-*"().%*.(&%+!&! las clfras no son deLermlnanLes slno las culLuras
mlsmas, es declr se LraLa de una perspecLlva cuallLaLlva y no cuanLlLaLlva, por lo cual, para un lnLercamblo
lnLerculLural da lgual que se hable de una poblaclón de una naclonalldad de 1.300 personas (como el caso
de la Zápara) que de una klchwa de la Amazonla. ?, más blen, hay mayor urgencla de lnclulr y Lraba[ar con
aquellas culLuras menos numerosas para revlLallzarlas y no perder para slempre su paLrlmonlo culLural,
consLruldo en un proceso mllenarlo. LsLa es [usLamenLe una gran dlferencla enLre la perspecLlva de la
lnLerculLuralldad y la slmple parLlclpaclón.

131
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

Los Kichwa del Pastaza o Canelo-Kichwa:

Provincia del Pastaza: cantón Pastaza(parroquias Puyo,
Canelos, 10 de Agosto, Fátima, Montalvo, Río Corrientes,
Sarayacu, Tarqui, Tnte. Hugo Ortiz y Veracruz);
cantón Mera(parroquias Mera y Madre Tierra; cantón Santa
Clara, parroquia Santa Clara);
cantón Arajuno (parroquias Arajuno y Curaray).
Cofán 800 Provincia de Sucumbíos, en la parte superior del río Aguarico, río
Sinagüé y en la frontera con Colombia.
Fuente: CODENPE (www.codenpe.gov.ec)


132
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC


PUEBLOS INDÍGENAS DEL ECUADOR
Pueblo
185
Nacionalidad Población
186
Ubicación
Huancavilca 100.000 Provincia de Santa Elena.
Manta 168. 724 Provincia de Manabí, cantones Portoviejo,
Jipijapa, Manta, Montecristi, 24 de Mayo y
Puerto López.

Península de Santa Elena.
Palta 24.703 Provincia de Loja, Cantón Paltas.
Saraguro Kichwa 37.000 - 60.000 Provincia de Loja: cantones Saraguro, Loja.

Provincia de Zamora Chinchipe:cantón
Zamora.
Existe importante migración del pueblo
Saraguro a las provincias de Azuay y
Pichincha.
Kañari Kichwa 150.000 Provincia de Chimborazo.

Provincia del Azuay.

Provincia del Guayas: Puerto Inca y cantón
Milagro.
Pastos Kichwa --- Andes septentrionales del Ecuador.
Puruhá Kichwa 400.000 Provincia de Chimborazo: cantones
Riobamba, Alausí, Colta, Chambo, Guano,
Pallatanga, Penipe, Cumandá,

Provincia del Guayas y provincia de El Oro.
Waranka Kichwa 182.744 Provincia de Bolívar.
Kitu Kara Kichwa 100.000 Provincia de Pichincha: cantones Quito, Mejía
y Rumiñahui.
Salasaka Kichwa 12.000 ----
Panzaleo Kichwa 58.738 Provincia de Cotopaxi: cantones Latacunga,La
Maná, Pujilí, Salcedo, Saquisilí, Sigchos.
Kisapincha Kichwa 12.400 Provincia de Tungurahua: cantón Ambato
(Kisapincha).
Chibuleo Kichwa 12.000 Provincia de Tungurahua: cantón Ambato
(Juan Benigno Vela).

183
La caLegorla pueblo en Lcuador se reflere a una auLodeLermlnaclón culLural con rasgos de consLrucclón
hlsLórlca de una ldenLldad colecLlva, aunque no necesarlamenLe a parLlr de elemenLos fundamenLales
como el ldloma, como sucede enLre las naclonalldades. Ln esLe senLldo es lmporLanLe aclarar que esLa
nomenclaLura no slempre colncldlrá con aquella usada enLre auLores de AnLropologla, de uerechos
Pumanos y de uesarrollo para grupos lndlgenas. ue hecho, en el Lcuador hay pueblos no lndlgenas, como
el pueblo afroecuaLorlano y el pueblo monLublo.
186
LsLas clfras, sl blen son fundamenLadas, son referenclales y no perLenecen a un censo especlflco, no
obsLanLe, !"#!"$ %&$ '"(#'")*+,&$ !"$ %&$ +-*"().%*.(&%+!&! las clfras no son deLermlnanLes slno las culLuras
mlsmas, es declr se LraLa de una perspecLlva cuallLaLlva y no cuanLlLaLlva, por lo cual, para un lnLercamblo
lnLerculLural da lgual que se hable de una poblaclón de una naclonalldad de 1.300 personas (como el caso
de la Zápara) que de una klchwa de la Amazonla. ?, más blen, hay mayor urgencla de lnclulr y Lraba[ar con
aquellas culLuras menos numerosas para revlLallzarlas y no perder para slempre su paLrlmonlo culLural,
consLruldo en un proceso mllenarlo. LsLa es [usLamenLe una gran dlferencla enLre la perspecLlva de la
lnLerculLuralldad y la slmple parLlclpaclón.

133
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
CCMunluLC

Kayambi Kichwa 147.000 Provincia de Pichincha:cantonesQuito,
Cayambe, Pedro Moncayo.

Provincia de Imbabura: cantones
Otavalo,Pimampiro, Ibarra.

Provincia de Napo: cantón el Chaco
(Oyacachi).

Otavalo Kichwa --- Provincia de Imbabura: cantones Otavalo,
Cotacachi, Ibarra Antonio Ante.
Natabuela Kichwa 10.155 ÷14 109 Provincia de Imbabura: cantones Antonio
Ante, Ibarra.
Karanki Kichwa 15.000 Provincia de Imbabura: cantones Otavalo,
Ibarra, Antonio Ante.
Tomabelas Sin información Sin información Sin información.
Fuente: CODENPE (www.codenpe.gov.ec)




134
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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6. CONCLUSIONES FINALES
El Consejo Nacional Electoral se encuentra en una etapa de transición de
Tribunal Electoral a Función del Estado, en la que debe realizar una profunda
readaptación y reconceptualización de la institución: desde las rutinas operativas
a las relaciones humanas; desde los procedimientos base a la planificación
estratégica; de las acciones de capacitación interna a los de concienciación de la
ciudadanía, con fines de realizar y ejecutar mecanismos que propicien la
interculturalidad en efectiva coordinación con otras instituciones del Estado.

Para ello debe aprovechar las potencialidades que se recogen en el seno de la
institución, ligadas a la preparación y experiencia de su personal, a su
conocimiento actualizado acerca de la normativa vigente, a su reconocimiento del
potencial de la diversidad en la organización política y representativa, y a su
predisposición a trabajar por la propuesta intercultural. , debe analizar cómo
afrontar las debilidades que la estructura centralizada, homogénea y rígida que el
CNE posee para lograr su adecuación al nuevo Estado Intercultural. En este
sentido, también se han identificado: dificultades de comunicación interna y
externa de la institución, fragmentación en la relaciones entre el funcionariado de
nombramiento y de contrato, y/o escasa confianza en la voluntad política para
asumir compromisos que aparentemente pertenecen a una agenda de
prioridades secundaria.

Por otra parte, el contexto de la participación política en Ecuador manifiesta
serios obstáculos que limitan las posibilidades de inclusión el sistema de manera
efectiva de los pueblos y nacionalidades. Entre las principales salvedades
recogidas en la investigación se han observado distintas problemáticas
(ausentismo, voto no informado, voto forzado, discriminación, debilitamiento del
tejido social, sujetos políticos monoculturales, desconfianza institucional, entre
otros). Igualmente se crítica eldesconocimiento de normas, procedimientos y
organizaciones alternativas a la "representativa oficial¨, así como la persistencia
de sistemas no-democráticos.
Ante este análisis del contexto, serealizan algunas propuestas al CNE, tanto en
términos generales como acciones concretas que se recogen en las páginas
anteriores, en el marco del Plan Estratégico 2010-2014. Estas propuestas
realizan especial hincapié en algunos puntos clave, desde la perspectiva
fundamental de que el CNE debe asumir en su transición, un rol de mantenedor y
formador de la ciudadanía del Ecuador, ahora, intercultural en permanente
trabajo con la sociedad civil.
Para ello, debe hacer efectivos mecanismos concretos que potencien la
investigación de la diversidad en materia organizativa, política, de elección y de
representación. En este sentido se insta a la definitiva creación del Instituto de

133
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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Investigación, Análisis, Capacitación y Promoción Político-Electoral, que
puede servir de base no sólo a la promoción del conocimiento, sino a su seria
difusión, a partir de programas de capacitación interna y externa, comunicación
intra e interinstitucional, sensibilización y concienciación ciudadana, entre otros.
Asimismo, resulta tarea del nuevo CNE abordar mecanismos concretos para
consolidar la democracia intercultural, fortaleciendo unos de sus componentes
fundamentales: la democracia comunitaria (cuya conceptualización se formula en
este documento), siempre en estrecha coordinación con otros mecanismos,
contemplados en el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y
Descentralización, con los GAD. De igual modo, es imprescindible el apoyo y la
promoción de las otras formas de organización política arraigadas en la
idiosincrasia de los distintos Pueblos y Nacionalidades del Ecuador.
A colación de esto, y con base a las competencias atribuidas al CNE en la
Constitución vigente, se han incluido tres proyectos legislativos para la
visibilización e inclusión de la diversidad y la interculturalidad en los programas y
acciones del Consejo Nacional Electoral. Estos se vinculan al reconocimiento y
garantíapara la constitución y mantenimiento de organizaciones plurales y
diversas políticamente, la promoción de las cuotas a favor de la diversidad
cultural y propuesta de reforma de la Ley Orgánica Electoral en pro de la
interculturalidad.
En términos más generales, se aboga por una desconcentración institucional del
CNE en las siete regiones; una reflexión interna hacia políti cas de contratación
del personal y los procedimientos para incorporación laboral; la articulación y
coordinación efectiva con otras funciones del Estado; la creación espacio
institucional para la recogida y tratamiento de demandas ciudadanas; la
consolidación de un sistema de comunicación interna para mejorar la transmisión
de la información en la institucional desde y hacia varias direcciones.
En este esfuerzo, además el CNE no puede perder de vista la realidad cotidiana
del país, y de los pueblos y nacionalidades, sujeta en muchas ocasiones a una
profunda desigualdad social y económica, con índices significativos de pobreza.
Es pues ineludible para el Consejo Nacional Electoral, contribuir a la lucha contra
la perpetuación de los desequilibrios sociales, económicos y territoriales, en virtud
de la consecución de un nuevo concepto de ciudadanía, ligado a la equidad y a
una pluralidad comprensiva y aprehensiva.

Finalmente, cabe resaltar que los siete productos incluidos en este informe, se
basan en un estudio fiable y validado por la triangulación de la metodología de
investigación: revisión documental y análisis teórico, entrevistas y grupos focales.
A partir de ello, no sólo se ha producido una base de conocimiento relevante
sobre el tema, sino que se ha contribuido significativamente al alcance de los
objetivos fundamentales del proyecto de consultoría, orientados a la

136
ÞollLlcas publlcas e lnLerculLuralldad en el Lcuador
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incorporación de la interculturalidad en las políticas, la institucionalidad y las
prácticas del Consejo Nacional Electoral: promoción de inclusión, la equidad, la
descolonización y el encuentro de los diversos hacia la participación proactiva;
construcción espacio público intercultural en los procesos del CNE, reconociendo
las formas diversas de participación; incorporación de la interculturalidad en los
planes, procesos, acciones del CNE a nivel interno y de servicio a la ciudadanía;
fomento del Plan Plurinacional del Buen Vivir; y el desarrollo de las
potencialidades de los talentos humanos participantes en el Consejo Nacional
Electoral, a partir del fomento de la interculturalidad.

Sin embargo, debemos mencionar que para que se consolide este proceso de
incorporación de la interculturalidad en el seno del CNE, sería imprescindible
realizar algunas actividades pendientes, como la propuesta de encuesta nacional
cuyos términos de referencia se incluyen en este informe. Al tiempo, existen otras
propuestas para una segunda etapa de la consultoría, que contribuirían
firmemente al fin último de hacer de CNE un promotor de la ciudadanía y
democracia intercultural:

! Desarrollar dos proyectos específicos: (i) Propuesta para la incorporación
de la interculturalidad en los sujetos y organizaciones políticas; y (ii)
Investigación y generación de indicadores para medir el avance de la
interculturalidad en el país en las prácticas electorales.
! Una propuesta de campaña de comunicación intercultural y diálogo de los
diversos.
! Diseño y ejecución de un proceso de capacitación y desarrollo de las
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x 2008, AVILA SANTAMARIA RAMIRO ÷ "Los Principios de Aplicación de
los Derechos¨.





PROGRAMAS DEL CNE (con proyectos específicos propuestos)




PROYECTO DE LEY ORGANICA
ORGANIZACIONES DE CARÁCTER POLITICO.

PROYECTO DE LEY ORGANICA DE CUOTAS A
FAVOR DE LAS DIVERSIDADES CULTURALES.

PROYECTO DE LEY REFORMATORIA A LA
LEYORGÁNICA ELECTORAL Y
DEORGANIZACIONES POLÍTICAS QUE
PROMUEVE LA APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE
INTERCULTURALIDAD EN LA FUNCIÓN
ELECTORAL.
PROYECTO DE SENSIBILIZACIÓN Y FORMACIÓN
CIUDADANA EN MATERIA CIVICA Y POLÍTICA PÚBLICA

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN OTRAS FORMAS DE
ORGANIZACIÓN POLÍTICA Y CIUDADANÍA

PROYECTO DE CAPACITACIÓN FUNCIONARIOS DEL
CNE SOBRE DIVERSIDAD CULTURAL,
INTERCULTURALIDAD E INSTITUCIONALIDAD


PROYECTO DE COMUNICACIÓN E INFORMACIÓN
INTRA E INTERINSTITUCIONAL, INTERNO Y EXTERNO,
CON SENSIBILIDAD CULTURAL Y TERRITORIAL.


PROYECTO INSTITUCIONAL DE
DESCONCENTRACIÓN DEL CNE EN LAS SIETE
REGIONES


PROYECTO INSTITUCIONAL DE
DESCONCENTRACIÓN DEL CNE EN LAS SIETE
REGIONES


Democracia y
ciudadanía

PROGRAMAS PROYECTOS ACCIONES ESPECÍFICAS
1. PROCESO ELECTORAL INTEGRAL
2. AUTOMATIZACIÓN PROCESOS
ELECTORALES
3. REGISTRO ELECTORAL

PROYECTO INSTITUCIONAL DE
DESCONCENTRACIÓN DEL CNE
EL LAS SIETE REGIONES

CREACIÓN DE SIETE DELEGACIONES DE LA
PLANTA CENTRAL EN CADA UNA DE LAS
REGIONES.

PUESTA EN MARCHA DE UN SISTEMA DE
PARTICIPACIÓN DESCENTRALIZADO Y AUTÓNOMO.

PROMOCIÓN Y CAPACITACIÓN LOCAL PARA
PARTICIPACIÓN PLENA EN PROCESOS DE
CONTRATACIÓN.




4. INSCRIPCIÓN, REGISTRO, GESTIÓN Y
CONTROL DE ORGANIZACIONES
POLÍTICAS.
5. PROMOCIÓN Y CONTROL DE
ORGANIZACIONES POLÍTICAS.
6. ASESORIA TÉCNICA A ORGANIZACIONES
POLÍTICAS

PROYECTO DE LEY ORGANICA
ORGANIZACIONES DE CARÁCTER
POLITICO.


CAPACITACIÓN PERMANENTE DE GESTIÓN Y
FUNCIONAMIENTO DE ORGANIZACIONES

MOTIVACIÓN SOCIO-POLÍTICA A ORGANIZACIONES
DE BASE PARA SU IMPLICACIÓN Y
APROVECHAMIENTO DE OPORTUNIDADES EN EL
NUEVO SISTEMA CONSTITUCIONAL Y
ELECTORAL


7. INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN, ANALISIS,
CAPACITACIÓN Y PROMOCIÓN POLÍTICO-
ELECTORAL
PROYECTO DE SENSIBILIZACIÓN Y
FORMACIÓN DE LA CIUDADANÍA EN
MATERIA CÍVICA Y POLÍTICA PÚBLICA

PROYECTO INVESTIGACIÓN DE LAS
DIVERSAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN
POLÍTICA Y DE CIUDADANÍA EN EL
ECUADOR

PROYECTO DE CAPACITACIÓN A
FUNCIONARIOS DEL CNE EN MATERIA DE
DIVERSIDAD CULTURAL,
INTERCULTURALIDAD Y DE DISCUSIÓN
INTRAINSTITUCIONAL.
CREACIÓN ESCUELAS DE FORMACIÓN
CIUDADANA.

CONSOLIDACIÓN DE LA EDUCACIÓN CIUDADANA
EN TODOS LOS NIVELES EL SISTEMA
EDUCATIVO, Y LA EDUCACIÓN NO FORMAL.

INCORPORACIÓN TIC`S

ESTUDIOS TEÓRICOS Y APLICADOS PARA EL
CONOCIMIENTO Y DIFUSIÓN DE LAS PRÁCTICAS
DIFERENCIADAS DE DEMOCRACIA,
ORGANIZACIÓN Y REPRESENTACIÓN.

PROGRAMA DE CAPACITACIÓN CONTINUA
PARA EL FORTALECIMIENTO DEL PERSONAL

ESTABLECIMIENTO DE ESPACIOS DE DIÁLOGO
INTERNO PARA LA DELINEACIÓN Y AJUSTE
ESTRUCTURAL DEL CNE A LAS POLÍTICAS DE
INTERCULTURALIDAD.

8. PRODUCCIÓN DE NORMATIVA POLÍTICO-
ELECTORAL.

9. LEVANTAMIENTO Y MEJORAMIENTO DE
PROCESOS-IMPLANTACIÓN SISTEMAS
TERRITORIOO

10. MEJORAMIENT DE INFRAESTRUCTURA Y
TECNOLOGÍA

11. FORTALECIMIENTO DEL TALENTO
HUMANO INSTITUCIONAL

PROYECTO DE LEY ORGANICA
ORGANIZACIONES DE CARÁCTER
POLITICO.

PROYECTO DE LEY ORGANICA DE
CUOTAS A FAVOR DE LAS DIVERSIDADES
CULTURALES.

PROYECTO DE LEY REFORMATORIA ALA
LEY ORGÁNICA ELECTORAL Y DE
ORGANIZACIONES POLÍTICAS QUE
PROMUEVE LA APLICACIÓN DEL
PRINCIPIO DE INTERCULTURALIDAD EN
LA FUNCIÓN ELECTORAL.

PROYECTO DE COMUNICACIÓN E
INFORMACIÓN INTER E
INTRAINSTITUCIONAL, INTERNO Y
EXTERNO CON SENSIBILIDAD CULTURAL
CAPACITACIÓN PERMANENTE DE GESTIÓN Y
FUNCIONAMIENTO DE ORGANIZACIONES.

MOTIVACIÓN SOCIO-POLÍTICA A ORGANIZACIONES
DE BASE PARA SU IMPLICACIÓN Y
APROVECHAMIENTO DE OPORTUNIDADES EN EL
NUEVO SISTEMA CONSTITUCIONAL Y
ELECTORAL

CAMPAÑAS DE SENSIBILIZACIÓN

EXPLORACIÓN FUTURAS ALTERNATIVAS PARA LA
REFORMA DE LA LEY

FOMENTO DELA DEMOCRACIA INTERCULTURAL A
TRAVÉS DE FORMACIÓN Y DIFUSIÓN

CREACIÓN ESPACIO INSTITUCIONAL PARA LA
RECOGIDA Y PROCESAMIENTO DE DEMANDAS
CIUDADANAS Y COORDINACIÓN
INTERINSITUCIONAL


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