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INTRODUCCIÓN

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Introducción
La asociatividad como forma de respuesta de nuestra comunidad organizada, es una forma eficiente de poder responder a los desafíos de una sociedad individualista y competitiva, hoy más que nunca se necesita fortalecer las redes y lazos ciudadanos, en el barrio, en el trabajo, en las escuelas, como consumidores, etc., en la medida que aunemos fuerzas seremos escuchados y podremos demandar respuestas a nuestras insatisfacciones. Existe un dicho que hoy está plenamente vigente y que muchas veces olvidamos "LA UNION HACE LA FUERZA", ejemplos hay muchos, he visto barrios organizarse solidariamente para combatir la delincuencia ayudándose mutuamente e interesándose unos con otros con excelentes resultados. La asociatividad significa sacudirnos la apatía y la resignación fatalista de que no podemos hacer nada ante los problemas que nos abruman, significa hacernos participes de las decisiones que se toman en los diferentes niveles, convertirnos en actores y no en meros espectadores, significa involucrarnos con los demás, significa ejercer el control ciudadano en el actuar de los entes públicos y privados, asegurando así la transparencia y la probidad tan necesaria en estos tiempos, además de la eficiencia y la eficacia en la inversión del gasto público, que no es otra cosa que las platas que nosotros mismos entregamos en la variedad de impuestos que pagamos, debemos considerar nuevamente el fortalecer los sindicatos, las juntas vecinales, las organizaciones comunitarias de base, las sociedades civiles de consumidores y otras, y buscar todas las instancias de participación que existan o vayan surgiendo e integrarnos al trabajo de las mismas. Hoy existen carencias y debilidades en la defensa del medio ambiente, de los derechos de los consumidores, del acceso a la salud y educación, de la seguridad social y ciudadana, etc., utilicemos la tecnología de la información como la herramienta básica de esta asociatividad, un ciudadano informado es un ciudadano que cuenta con las armas para defender sus derechos y los de los demás.

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ANTECEDENTES GENERALES

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Antecedentes Generales.
El Programa de Gobierno de la actual administración, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo se ha propuesto contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de barrios que presentan problemas de deterioro urbano y vulnerabilidad social, a través de un proceso participativo de recuperación de los espacios públicos y de los entornos urbanos de las familias. Enmarcado en el fin planteado anteriormente, el Programa de Recuperación de Barrios se inicia en 200 barrios con deterioro urbano, con el propósito de mejorar sus niveles de integración social a través de su participación en iniciativas de recuperación de los espacios públicos y mejoramiento de las condiciones de su entorno, fortaleciendo con ello sus redes sociales y vecinales. En la región de Coquimbo se han intervenido 9 barrios, en la comuna de La Serena están los barrios, El Olivar del sector Las Compañías, la población XVII de Septiembre sector La Antena, población José María Caro sector Figari. En la comuna de Coquimbo participan del programa, sector El Culebrón, barrio Las Encinas y Parte Alta sector Casco Antiguo. Comuna de Ovalle, la población Molino Pacifico y Limarí II, en tanto, en la comuna de Illapel se trabaja en la población Mundo Nuevo Sur. El Programa se estructuró en tres fases operativas: la primera consiste en la elaboración del Plan de Gestión del Contrato de Barrio, entendido como proceso de construcción participativo de vecinos y equipos técnicos, para definir un plan integral de desarrollo del barrio que se materializa en un contrato, donde se comprometen, viabilizan y priorizan obras en el espacio colectivo e iniciativas sociales que tengan coherencia con las necesidades del barrio y los objetivos del Programa. Como parte de este proceso está la conformación del Consejo Vecinal de Desarrollo, instancia que asumirá el seguimiento de la ejecución y cumplimiento del Contrato de Barrio.

12 La segunda fase corresponde a la Ejecución del Plan de Gestión del Contrato de Barrio, en la que se materializa el Plan de Gestión de Obras Físicas y el Plan de Gestión Social. Finalmente, en la tercera fase de Sistematización y Evaluación del Plan de Gestión del Contrato de Barrio, se finalizan las obras físicas, se evalúan los resultados y se levanta con los vecinos la proyección del plan de desarrollo del barrio, a través del Consejo Vecinal de Desarrollo, analizando una posible agenda futura de actividades, que posibilite su sustentabilidad después de la finalización del Programa, en la que el CVD y los vecinos del barrio son responsables de dar continuidad a través de la presentación de proyectos a fondos concursables, entre otros.1 El objetivo general del programa es ccontribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de barrios que presentan problemas de deterioro urbano y vulnerabilidad social, a través de un proceso participativo de recuperación de los espacios públicos y de los entornos urbanos de las familias. Considerando como objetivos específicos los siguientes: A. Recuperar espacios públicos deteriorados B. Mejorar condiciones de entorno C. Fortalecer las relaciones sociales entre vecinos D. Propiciar barrios más integrados socialmente El modelo operativo del Programa Recuperación de Barrios incorpora el desarrollo de cinco componentes transversales que deberán formar parte del plan de trabajo en los barrios en todas sus fases: A. Participación Ciudadana B. Identidad de Barrio y Patrimonio Cultural C. Medio Ambiente D. Seguridad Ciudadana E. Conectividad Digital

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Información extraída Bases Técnicas Programa Recuperación de Barrios

13 Estos componentes se han establecido como parte estructurante del trabajo en los barrios y responden a distintas dimensiones que tienen que reflejarse en los productos, tanto sociales como físicos del Programa. Todos los objetivos anteriores se materializarán sin perjuicio de la aplicación en los mismos barrios de las demás líneas del MINVU, especialmente en materia habitacional y de pavimentos. Las temáticas que por su complejidad excedan la capacidad de asumirlos por este Programa deberán ser canalizadas a través de gestión multisectorial. Los actores de programa de recuperación de barrios son los siguientes: Secretario Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo: Responsable político del Programa, encargado de coordinar la planificación de recursos, de impulsar la ejecución del Programa en cada barrio. Mesa Regional: Instancia para definir y coordinar, mediante convenios de cooperación, la ejecución intersectorial comprometida en el Programa a nivel regional. Equipo Regional del Programa: Profesionales de la SEREMI, destinados a implementar el Programa en barrio seleccionado y coordinar, supervisar y monitorear el desempeño del Consultor. Coordinadora Regional del Programa: Profesional de la SEREMI encargado de dirigir al equipo regional del Programa y de establecer, además de criterios de acción del Programa, la coordinación entre el Municipio, SERVIU, el Consultor y los vecinos. Entidad Ejecutora: Institución responsable de la ejecución operativa,

específicamente de la contratación de las obras físicas programadas en el Contrato de Barrio, la fiscalización de la calidad constructiva, plazos, imprevistos,

14 pagos, etc., de acuerdo a sus propias normativas. Podrá ser el SERVIU o el Municipio. SERVIU: Le corresponde visar técnicamente y eventualmente elaborar los perfiles de proyectos del Contrato de Barrio, sea o no la Entidad Ejecutora, Municipio: Actor territorial orientador en la coherencia entre el Contrato de Barrio y los lineamientos del plan de desarrollo comunal y las inversiones municipales programadas. Podrá ser invitado a participar en las sesiones del Consejo Vecinal de Desarrollo, en la definición de la obra de confianza y en la elaboración del Contrato de Barrio. Puede presentarse como consultor para la ejecución del Programa en barrios de su comuna o puede ser Entidad Ejecutora. De ser Entidad Ejecutora queda inhabilitado para ser consultor del mismo barrio. Consultor: Responsable de la ejecución del Plan de Gestión Social previamente definido por equipo regional. En caso que este Plan no esté completamente diseñado, el equipo consultor deberá aportar al término de éste. El consultor debe apoyar y continuar la gestión ya emprendida por equipo regional del Programa. Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD): Instancia formada en el barrio como organización comunitaria funcional, la que se constituye legalmente de acuerdo a la Ley N° 19.418 en el momento más adecuado según madurez y evolución de este Consejo. Será integrado por representantes de organizaciones sociales, actores locales relevantes y entidades públicas o privadas involucradas en el territorio, más un representante de la SEREMI de Vivienda y Urbanismo como secretario técnico del Consejo. El CVD suscribirá el Contrato de Barrio y velará por su buen cumplimiento, sistematización y evaluación.2

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Información extraída Bases Técnicas Plan de Gestión Social. Programa Recuperación de Barrios “Quiero mi Barrio” MINVU

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FORMULACIÓN DEL PROBLEMA

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Formulación del Problema.
En marzo del 2000 el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) dio a conocer su tercer Informe de Desarrollo Humano en Chile, titulado "Más Sociedad para Gobernar el futuro", cuya conclusión, en forma de propuesta, es que Chile necesita más sociedad para gobernar el futuro, mejorando la calidad de vida social para que así los ciudadanos puedan incidir de manera efectiva sobre la marcha del país. En Chile existiría una individualización acompañada de privatización. Las personas parecen ganar un grado mayor de autonomía individual mediante retracción de los ámbitos sociales y las iniciativas colectivas parecen estar debidas en los procesos de globalización e individualización pocos incentivos morales y materiales hacia la acción colectiva. (Jonh Durston 2002) La individualización puede tener efectos negativos si no se inserta en vínculos sociales. Entonces, da lugar al individualismo fenómeno conocido en todos los sectores sociales. En los grupos socioeconómicos bajos suele ser el producto de grandes desigualdades y de un clientelismo populista de larga historia. Estas situaciones fomentan la búsqueda de ventajas materiales, aprovechando “nichos” lícitos e ilícitos, sin consideraciones de los demás.3 Las personas pueden ser sujetos y beneficiarios del Desarrollo Humano cuando logran combinar esfuerzo individual y acción colectiva bajo áreas del desarrollo tales como; la existencia de aspiraciones compartidas o “sueños colectivos” ámbito en el que se delinean horizontes de futuro, a partir de los cuales es posible aunar esfuerzos, en el entendido de que la existencia de tales sueños es un supuesto para que emerja una sociedad fuerte; La trama asociativa y de "capital social", por cuanto se considera que la calidad de la vida social depende de
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PNUD Estudio Capital Social como Elemento del Desarrollo Humano.2000

17 ambos aspectos, ya que las capacidades sociales de las personas se incrementan cuando se consolidan relaciones de confianza y cooperación en los diversos ámbitos; El vigor de la acción ciudadana, estimando que ésta es la mejor expresión de la voluntad y capacidad de determinar el destino de la nación.4 Bajo estos parámetros el nuevo protagonismo de la sociedad de cara a las insuficiencias del Estado y del mercado, en la medida en que la propia sociedad tiene que asumir parcialmente la regulación de sus procesos, la capacidad de la gente para participar en forma organizada en la gestión de los problemas adquiere una relevancia decisiva. Pero, la acción colectiva plantea problemas; la gente quiere beneficiarse de sus resultados sin pagar los costos que exige la cooperación. Este dilema pude ser superado mediante el desarrollo de relaciones de confianza y de compromiso con el otro. La asociatividad es la materia prima para la vitalidad cultural del país., por lo que en definitiva la asociatividad permite una sociabilidad de mejor calidad y el desarrollo colectivo del capital social. Los beneficiarios del programa de intervención de barrios “Quiero mi Barrio”, tiene la posibilidad de traspasar las fronteras de la marginalidad social y la discriminación a través del trabajo colectivo de la comunidad conducido por los consejos vecinales de desarrollo, que buscan mejorar la calidad de vida del los pobladores del barrio, a través de la recuperación de espacios públicos y el trabajo colectivo de la gestión social. La política social, se entiende como la forma que por medio de estrategias y políticas concretas tiene el Estado para construir una sociedad cohesionada y equitativa. En una perspectiva de mayor equidad e integración social, la política social tiene como fin facilitar la convergencia entre los intereses individuales y los intereses comunes de la sociedad. Las funciones básicas de la política social se concretan a través de la inversión en capital humano, ya que, si los países no disponen de una fuerza laboral adecuadamente formada y capacitada que pueda
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División de Organizaciones Sociales, MSGG 2002 Chile.

18 incorporar ese conocimiento a su trabajo. Así, es posible concebir a la competitividad y la equidad como objetivos pueden perseguirse de manera simultánea y retroalimentarse. La compensación social, las redes de protección social, que deben ser estables y formar parte de sistemas institucionales permanentes, para responder adecuadamente a las necesidades de protección hacia la sociedad. La cohesión social aparece como el gran objetivo para logran un sociedad integrada, donde la población se comporte de acuerdo a patrones socialmente aceptados generando ajustes entre las metas culturales, donde la estructura social permite la oportunidad de alcanzarlos formando capacidades individuales integradas a la estructura social establecida. En el Programa de Recuperación de Barrio “Quiero Mi Barrio” vemos estos tres conceptos presentes en la estructura de política social, tomando en cuenta las variables presentes en el diagnostico, antes de la intervención de la política estatal a través de este programa. Los procesos burocráticos de las políticas publicas, por cierto que dilatan los cumplimientos de expectativas y objetivos de los integrantes de CVD, y eso conlleva a la desmotivación de los dirigentes sociales de los Barrios que participan en dicho programa de ejecución publica entonces, la asociatividad se convierte en un proceso difícil y tedioso de su puesta en marcha. A su vez, la puesta en marcha de esta política publica, busca romper con décadas del la ya impuesta política clientelista pasiva por parte del Estado hacia los grupos mas desprotegidos de la sociedad, buscando así, llegar al menos a la etapa de semiclientelista (incubador y capacitador), que busca fomentar la capacitación autónoma y proteger la organización en el plano social, económico y político territorial. En la concreción del capital social, las variables de este, como la confianza y la toma de decisiones en forma colectiva, en el proceso de aprendizaje de trabajar colectivamente en pro del bien común, se convierte en un fenómeno de largo

19 aprendizaje colectivo. Sin estar expuestos, ha conflictos de comunicación definición de prioridades etc. En la ejecución de un programa que busca la autogestión de los ciudadanos, los canales de comunicación efectivos y la capacitación permanente son herramientas necesarias para el aprendizaje colectivo de asociación, estas nuevas herramientas generan el cambio de concepción de clientelismo por parte de las autoridades públicas que crean el estancamiento social colectivo. ¿Cuales son los factores de asociatividad que inciden en la interacción, de los integrantes del Consejo Vecinal de Desarrollo del Barrio El Olivar?

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Justificación
Conveniencia: la arista del desarrollo social y cultural de las sociedades modernas se ha convertido en un gran tema de debate y de ejecución para las sociedades en vías de desarrollo, por lo que, en su gran critica sobre la desigualdad de las ganancias, podemos observar la inequidad con lo que los mas desposeídos se enfrentan a una sociedad cada vez mas compleja y globalizada. Dentro de los factores que conceptualizan a estos barrios como vulnerables podemos apreciar; el alta tasa de desempleo, alto grado de deserción escolar, deterioro de la estructura comunitaria, delincuencia, grado de segregación urbana entre otras. Ante aquel fenómeno social, el estado implementa diversos programas dentro de los cuales esta inserto, este programa de recuperación de barrios, que busca el mejoramiento del deterioro urbano y el desarrollo del capital social y todas sus variables. Con esto se ejecutan propuestas en pos de la disminución de las brechas de desigualdad de las comunidades marginadas por los nuevos procedimientos sociales y económicos de integración que a través de esta busca el empoderamiento de dichos sectores. Relevancia social: las dificultades que experimentan las personas que residen en barrios vulnerables, son victimas del rechazo y discriminación social, de las cuales todos somos testigos en la cotidianidad de nuestra realidad. Por lo cual. A través de la intervención estatal, se pretende que la población marginada de la sociedad se organice, capacite y se comprometa de manera colectiva frente a sus dificultades para progresar y desarrollarse dentro del sistema social, ya que, ha sido dificultoso enfrentar esta realidad de manera individual. El objetivo de esta intervención en su área social, busca desarrollar asociatividad por parte de los vecinos y crear a su vez capital social, para desarrollar herramientas viables para

21 el aprendizaje colectivo de autogestión y participación de la población de dichos barrios excluidos de las dinámicas sociales y económicas de la sociedad. Relevancia teórica: en la literatura y estudios enfocados al concepto de asociatividad y capital social, podemos apreciar el gran interés por parte de la ciencia social a estos fenómenos recientemente valorados por la discusión actual sobre desarrollo social y sus componentes. En estos estudios sociales, podemos enfatizar lo relevante de conceptos que se conjugan entorno a la asociatividad; como sociabilidad, participación, comunicación, confianza, reciprocidad y subsidiariedad entre el estado y las organizaciones sociales. En el ámbito sociológico, la asociatividad es un gran concepto de estudio para establecer los verdaderos componentes de esta y sus vínculos con el capital social, donde se pueden recopilar datos cuantitativos sobre la identificación de los factores de asociatividad. Los cuales la literatura da a conocer que factores que forman parte de dicho concepto. Y cuales a su vez están ausentes en la tarea de ejecutar un desafío social como este, que busca generar asociatividad y capital social en pro de la integración y empoderamiento social.

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Objetivo General
Identificar los factores de asociatividad Intervención de Barrios “Quiero Mi Barrio”. que inciden en la interacción de los

integrantes del Consejo de Desarrollo Vecinal del barrio El Olivar, del Programa de

Objetivos Específicos

Evaluar y dimensionar como se desarrollan los procesos de participación colectiva de los habitantes, en el área de gestión social realizada en el barrio El Olivar.

Conocer y establecer como la confianza y cooperación del Consejo de Desarrollo Vecinal y de los habitantes del barrio, generan vínculos permanentes en pos de la recuperación de los espacios del Olivar. barrio El

• Analizar las estrategias de comunicación del consejo vecinal de desarrollo para incentivar la participación de los miembros del barrio intervenido por el programa de recuperación de barrios “Quiero mi Barrio”.

Descubrir e indagar sobre las redes sociales, tanto internas como externas, que se generan en el consejo vecinal de desarrollo del barrio El Olivar a raíz de la intervención del Programa Recuperación de Barrios “Quiero mi Barrio”.

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Hipótesis
Primaria La participación de los vecinos del barrio El Olivar cuenta con un alto grado de pertenecía dado a la eficacia del proceso de intervención del programa de recuperación de barrios. Secundarias

Las redes sociales externas al barrio El Olivar son más eficaces que las redes internas, puesto que el grado de organización entre dirigentes del CVD, no es sólido, porque adolece de capital social.

Los dirigentes del Consejo de Desarrollo Vecinal, cuentan con un alto grado de confiabilidad y reciprocidad por parte de los vecinos del barrio El Olivar, ya que, la comunidad reconoce en sus dirigentes su compromiso con el bienestar común.

Los mecanismos de comunicación y difusión de actividades del programa de recuperación de barrios “Quiero Mi Barrio” para incentivar la participación ciudadana, se basan en débiles estrategias de acercamiento con los beneficiarios (a saber; las visitas cara a cara, hasta las invitaciones de eventos, y folletos pegados en las sedes sociales).

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GLOSARIO

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Glosario
Campo: dicho constructo remite a un espacio social formado en torno a hechos que condensan a apuestas sociales, mediatizadas por el habitus. Dialéctica: la lógica dialéctica, hace referencia la naturaleza misma de la realidad especialmente a la naturaleza histórica. De este modo la dialéctica permite entender los cambios, dado que éstos son productos de la operación de tres grandes leyes de la dialéctica, principio de la identidad, principio de la contradicción y principio del tercio excluso. Fenomenología: es fenomenología es la ciencia que estudia la relación que hay entre los hechos (fenómenos) y el ámbito en que se hace presente esta realidad (psiquismo, la conciencia). Habitus: es el sistema subjetivo de expectativas y predisposiciones adquirido a través de las experiencias previas del sujeto. Hermenéutica: es la doctrina idealista según la cual los hechos sociales son símbolos o textos que deben interpretarse en lugar de describirse y explicarse objetivamente. Teoría crítica: es la reflexión filosófica o racional. Con la razón pensamos, con el entendimiento conocemos. Consistía en retomar y profundizar, la teoría de Marx como teoría crítica del capitalismo.

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MARCO TEÓRICO

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Marco Teórico Teoría de los Campos de Pierre Bourdieu
En primer lugar, utilizara los planteamientos teóricos de Pierre Bourdieu (1992). El núcleo de la teoría de Bourdieu reside en la relación dialéctica entre los conceptos de habitus y campo. De esta manera, el autor visualiza a la sociedad como un sistema relacional de diferencias en el que se dan una serie de campos con sus reglas de juego particulares. Es decir, la sociedad se constituye por medio de espacios de relaciones sociales estructuralmente diferenciados y relativamente autónomos, que son los campos en donde los actores sociales insertan sus historias o trayectorias sociales. Las sociedades se presentan como espacios sociales o campos, es decir: “...estructuras de diferencias que sólo cabe comprender verdaderamente si se elabora el principio generador que fundamenta estas diferencias en la objetividad. Principio que no es más que la estructura de la distribución de las formas de poder o de las especies de capital eficiente en el universo social considerado, y que por lo tanto varían según los lugares y los momentos” (Bourdieu 1992:34). Bourdieu sostiene que esta estructura no es inmutable y en este contexto, al referirse al espacio social como un campo, es decir, “a la vez como un campo de fuerzas, cuya necesidad se impone a los agentes que se han adentrado en él, y como un campo de luchas dentro del cual los agentes se enfrentan, con medios y fines diferenciados según su posición en la estructura del campo de fuerzas, contribuyendo de este modo a conservar o transformar su estructura” (Bourdieu 1992:37). Bourdieu se refiere a los campos como universos sociales relativamente autónomos. En este sentido, es en esos campos de fuerzas en donde se objetivan las luchas y/o conflictos específicos entre los actores sociales involucrados. De este modo, intelectuales, religiosos, futbolistas, científicos, mineros, artistas, etc.

28 son campos específicos, es decir, están estructurados conforme a ciertos conflictos en los que se enfrentan distintas visiones que luchan por imponerse. En cada uno de estos campos visualizados como espacios de lucha los grupos intentan apropiarse de las posiciones dominantes, debido a que en tales posiciones de privilegio se pueden obtener los beneficios inmediatos que trae aparejado el campo, para lo cual se invierten recursos y crean estrategias que son los capitales. El campo es un tipo de mercado competitivo en el que se emplean y despliegan varios tipos de capital (económico, cultural, social, simbólico). Las posiciones de los diversos agentes dentro del campo dependen de la cantidad y peso relativo del capital que poseen. En este sentido, Bourdieu distingue algunos tipos de capital: capital simbólico, capital cultural, capital económico, capital social, etc. “El capital simbólico es una propiedad cualquiera, fuerza física, valor guerrero, que, percibida por unos agentes sociales dotados de las categorías de percepción y de valoración que permiten percibirla, conocerla y reconocerla, se vuelve simbólicamente eficiente, como una verdadera fuerza mágica: propiedad que, porque responde a unas ‘expectativas colectivas’, socialmente constituidas, a unas creencias, ejerce una especie de acción a distancia, sin contacto físico (Bourdieu 1997:143). Para Bourdieu el capital simbólico sólo existe en la medida en que es percibido por los otros como un valor. No tiene existencia real, sino un valor efectivo que se basa en el reconocimiento por parte de los demás de un poder a ese valor. Tiene que haber un consenso social para el reconocimiento de dicho valor. El capital cultural puede adquirirse de diversas formas, educación formal, exposición a medios de comunicación, relación con otras personas o categorías sociales y en cualquier situación que signifique un contenido en la experiencia del sujeto. Así, cualquier escenario de interacción permitirá la acumulación de capital cultural debido a los distintos aspectos presentes en instancias comunicativas: cada palabra e imagen puede generar cambios en la subjetividad en el marco de la vida cotidiana, en el contexto de que el sujeto se percibe en un mundo frágil con cambios de referentes y consecuente acumulación de los mismos.

29 Así, el capital cultural se acumula, ya que constituye una solución transitoria hasta que aparece una forma de aprehensión exitosa a situaciones nuevas. El capital económico se refiere a la posición o lugar que ocupa el individuo en el mecanismo social de la distribución del ingreso. Por otro lado, el concepto de Habitus es importante dentro de los planteamientos teóricos de Bourdieu. Dentro de la sociedad no existe una vivencia independiente de la sociedad misma y sus reglas; las experiencias están mediatizadas por las configuraciones de los diferentes campos: si el campo es el marco, el habitus es su interiorización. De esta forma, el habitus corresponde al conjunto de esquemas generativos a partir de los cuales los actores sociales perciben el mundo y actúan en él. Estos esquemas generativos están socialmente estructurados, pero al mismo tiempo son estructurantes. Es decir, han sido conformados a lo largo de las trayectorias sociales de cada sujeto y suponen la interiorización de la estructura social, del campo concreto de relaciones sociales en el que el sujeto se ha conformado como tal, pero al mismo tiempo corresponden a las estructuras a partir de las cuales se producen los pensamientos, percepciones y acciones del actor social. “El habitus se define como un sistema de disposiciones durables y transferibles -estructuras estructuradas predispuestas a funcionar como estructuras estructurante que integran todas las experiencias pasadas y funciona en cada momento como matriz estructurante de las percepciones, las apreciaciones y las acciones de los agentes cara a una coyuntura o acontecimiento y que él contribuye a producir” (Bourdieu 1972: 178). El habitus corresponde a la forma cómo las estructuras sociales se internalizan en nuestra cabeza, en nuestro cuerpo para interiorizar lo exterior. Por ende, será a partir del habitus que los agentes sociales formarán un conjunto de esquemas prácticos de percepción (división del mundo en categorías -distinción entre lo adecuado e inadecuado, entre lo bello y lo feo, entre lo apropiado y lo inapropiado), a partir de los cuales se generarán las prácticas, las elecciones de los agentes. Por lo tanto, en base al habitus los sujetos producirán sus prácticas.

30 De esta forma, ni los agentes son libres en sus elecciones el habitus es el principio no elegido de todas las elecciones, ni están simplemente determinados el habitus es una disposición, que se puede reactivar en conjuntos de relaciones distintas y dar lugar a un abanico de prácticas distintas. Esta idea no fue creada por Bourdieu, sino que corresponde a una idea tradicional filosófica que él ha reformulado. El habitus nos explica por qué las prácticas de los sujetos no puedan comprenderse únicamente en referencia a su posición actual en la estructura social. Porque el habitus, como principio generador de las prácticas, ha sido adquirido fundamentalmente en la “socialización primaria”, mediante la familiarización con unas prácticas y unos espacios que son producidos siguiendo los mismos esquemas generativos y en los que se hayan inscritas las divisiones del mundo social: “Es todo el grupo el que se interpone entre el niño y el mundo, no sólo por sus llamadas de atención (‘warnings’) destinadas a inculcar el miedo de los miedos sobrenaturales, sino por todo el universo de prácticas rituales y de discursos, que lo pueblan de significaciones estructuradas conforme a los principios del habitus conforme” (Bourdieu 1992: 129-130). Por ende, si las primeras experiencias poseen un peso fuerte, es debido a que el habitus tiende a asegurar su propia constancia, un mecanismo de defensa contra el cambio. Así, operará una selección sistemática de las nuevas informaciones, rechazando aquellas que lo cuestionen y limitando la exposición del agente a aquellas experiencias sociales, a aquellos grupos sociales en los cuales su habitus no sea adecuado. Así, para comprender las prácticas de los agentes sociales, no basta solamente con remitirnos a su situación presente debido a que el habitus reintroduce la dimensión histórica en el análisis de la acción de los agentes, mediante esta estructura generativa que asegura la presencia del pasado en el presente: “el habitus produce prácticas (...) conforme a los esquemas engendrados por la historia, asegura la presencia activa de las experiencias pasadas que, depositadas en cada organismo bajo la forma de esquemas de percepción, de pensamiento y de acción, tienden, de forma más segura que todas las reglas formales y todas las

31 normas explícitas, a garantizar la conformidad de las prácticas y su constancia en el tiempo” (Bourdieu 1992: 91). Por otro lado, resulta importante mencionar que es fundamental la relación del habitus con el cuerpo. El habitus se aprende mediante el cuerpo, se incorpora a través de un proceso de familiarización práctica que no pasa por la conciencia: “El cuerpo cree en lo que juega: llora si mima la tristeza. No representa lo que juega, no memoriza el pasado, él actúa el pasado, así anulado en cuento tal, lo revive. Lo que se aprende por el cuerpo no es algo que se posee como un saber que se domina. Es lo que se es” (Bourdieu 1992:123). Esto nos permite comprender que las prácticas sociales no se explican en función de la conciencia de los actores, alude a un sistema de relaciones que se escapa a su aprehensión. El habitus se aprende con el cuerpo más allá de la conciencia y al involucrar la interiorización de esquemas cognitivos y perceptivos del grupo social en donde el sujeto fue educado, resulta lógico que el agente reproduce estos esquemas de forma involuntaria y no consciente. Los agentes están sujetos por el grupo social donde se formaron debido a los esquemas que incorporaron. Los habitus, por otra parte, se encuentran relacionados con la racionalidad práctica, más bien con las diferentes racionalidades prácticas de los sujetos, que son función de sus esquemas de acción y percepción de sus habitus formados en condiciones sociales y materiales específicas. Así, es este sentido práctico, esta racionalidad particular y práctica la que permite responder en urgencia de tiempo (aquí y ahora) a partir de los esquemas incorporados. El habitus no supone solamente la apropiación práctica de los esquemas que utilizamos para producir las prácticas adecuadas a alguna situación, sino también supone un interés en esa situación, en vivirla. Si los actores sociales “juegan los diversos juegos” de apropiación de capital económico, científico, simbólico, cultural, etc. es debido a que han incorporado ese interés a través de la inmersión en un universo de prácticas que define lo que está en juego: porque han incorporado en su habitus y por ende, más allá de su reflexión y conciencia, unos esquemas apreciativos, perceptivos y evaluativos particulares.

32 En este contexto, visualizamos al campo futbolístico como un campo social relativamente autónomo, estructurado de acuerdo a un sistema de reglas propias tanto formales como informales situadas en el contexto del devenir futbolístico y por ende, derivado de su devenir en el tiempo. De esta forma, apreciamos al campo como una red de relaciones objetivas entre posiciones, es un espacio donde los agentes pueden actuar pero a su vez se encuentran limitados por las mismas reglas que conforman el campo. El campo futbolístico existe desde que existe la práctica del fútbol, es decir, desde fines del siglo XIX, pero lógicamente se han generado nuevas prácticas sociales y un nuevo modo de vincularse con la esfera social. El habitus asociativo futbolístico se ha constituido en una estructura estructurante capaz de generar y moldear prácticas, así como de hábitos asociados a formas de organización y participación, transmitidos de generación en generación en muchos casos y a través de las instituciones de socialización (como la escuela y la familia por ejemplo). Bourdieu propone el ejemplo del “juego”, en el que los jugadores, una vez que han interiorizado sus reglas, actúan conforme a ellas sin reflexionar sobre las mismas ni cuestionárselas. De alguna medida, se ponen al servicio del propio juego en sí. Esa interiorización y automatismo de las reglas del juego, que son las que determinan la capacidad de acción de los jugadores, se corresponden con ese “cuerpo socializado”, con el habitus generado en los diversos campos sociales. De esta forma, podemos ver que los sujetos ejercen sus prácticas condicionados por un sistema de disposiciones adquiridas a través de su trayectoria social, orientadas por su propio habitus o “estructura estructurante generadora de prácticas” . El habitus es generado por las estructuras objetivas y éste a su vez, genera las prácticas individuales dando a la conducta esquemas de percepción, pensamiento y acción. El habitus sistematiza las prácticas y garantiza su coherencia con el desarrollo social. A su vez, tiende a reproducir las condiciones objetivas que le dieron origen, pero ante contextos diferentes puede reorganizar las prácticas

33 adquiridas y producir acciones transformadoras, más allá de la reflexión y de la conciencia. Capital Social y Comunidad Las propiedades del capital social se generan a partir de la estructura de relaciones sociales que existe en todo grupo o colectivo, y hasta el capital social vinculado a individuos nace por relaciones interpersonales entre los demandantes y las fuentes, lo que lleva a poner al sujeto poseedor en las instituciones y redes sociales por donde cruza. El capital social por consiguiente es parte integrante de las comunidades, las empresas y organizaciones colectivas. Autores como Bourdieu, Coleman y Durston subrayan el carácter colectivo del capital social, como un atributo de comunidades, grupos y organizaciones sociales, en donde existe confianza y compromiso con las normas, por ejemplo. En este sentido, el capital social es una propiedad de la estructura social, incluso al tratarse de una forma de capital es ya una constitución social (si somos rigurosos a la definición de Marx de capital). Durston (2000) postula que existen dos especies de capital social: uno individual y otro comunitario (o colectivo). Ambos tipos de capital social nacen y se desarrollan en el seno de relaciones entre personas, lo que lleva a cuestionar el hecho que el capital social pueda ser visto por algunos autores como una forma de propiedad privada, siendo más bien una propiedad estructural. Para Durston el capital social individual “consta del crédito que ha acumulado la persona en la forma de reciprocidad difusa que puede reclamar en momentos de necesidad, a otras personas para las cuales ha realizado, en forma directa o indirecta, Al respecto Giddens señala que si bien las personas están determinadas por las estructuras sociales externas, a la vez, estas mismas personas construyen estas estructuras a partir de sus propias prácticas (acción estructurante). Servicios o favores en cualquier momento en el pasado”. En cambio, el capital social comunitario “consta de las normas y estructuras que conforman las instituciones

34 de cooperación grupal. Reside, no en las relaciones interpersonales diádicas, sino en estos sistemas complejos, en sus estructuras normativas Gestionadotas y sancionadoras” (Durston 2000:21). Entonces, el capital social es una propiedad de las estructuras sociales, en su forma individual toma la forma de redes interpersonales que permiten al individuo vincularse con los otros en intercambios sociales, contactos y favores, pero en su sentido colectivo se refiere a la institucionalización de las relaciones de cooperación y ayuda recíproca en el marco de organizaciones, empresas, comunidades locales y grupos que conforman la sociedad civil. Bajo esta lógica, el capital social comunitario es más que las redes sociales que componen la malla de relaciones interpersonales, conformando instituciones colectivas que reproducen modelos de comportamiento. Durston señala que las instituciones “son sistemas de normas y de relaciones sociales estables que resultan de las interacciones en un grupo de personas, y que tienden a producir la satisfacción de necesidades de algunos o de todos ellos (beneficios para) a un costo menor que en forma individual, o que sería imposible de producir de otra manera” (Durston 2000:22). El capital social colectivo, por tanto, se basa en instituciones comunitarias para su desarrollo, es decir, forma parte de sistemas complejos de relaciones sociales. Durston (2000) señala que tanto los fundadores como los ampliadores del enfoque del capital social han identificado una serie de características institucionales y funcionales del capital social comunitario: • el control social a través de la imposición de normas compartidas por el grupo por oprobio o castigo de individuos transgresores; • la creación de confianza entre los miembros de un grupo; • la cooperación coordinada en tareas que exceden las capacidades de una red; • la resolución de conflictos por líderes o por una judicatura institucionalizada; • la movilización y gestión de recursos comunitarios; • la legitimación de líderes y ejecutivos con funciones de gestión y administración;

35 • la generación de ámbitos y estructuras de trabajo en equipo; • la prevención y sanción de "polizontes" (individuos fortalecimiento) • la producción de bienes públicos creados por estas formas colectivas de capital social, como prevención del delito, sistemas de riego, fondos rotatorios, resolución del conflicto, empresas asociativas más rentables, etc. Es importante señalar que muchas veces la división entre capital social individual y capital social comunitario es meramente analítica, puesto que las relaciones comunitarias están basadas en relaciones entre personas y toda comunidad se compone de individuos, entonces, al igual que el capital social individual, los que se benefician del capital social comunitario son los individuos: “Gran parte de la riqueza del ideario del capital social radica justamente en lo que aclara sobre la manera en que el capital social individual interactúa, a veces en contra pero en general para reforzar, las instituciones del capital social comunitario” (Durston 2000: 20). En la producción de capital social los aspectos individuales y colectivos se interpenetran. Todo capital social comunitario se produce por mecanismos que provienen de ciertos “precursores” y éstos abarcan tanto estrategias individuales como normas colectivas. Las instituciones generan las normas; las normas, a su vez, orientan el comportamiento del individuo para fortalecer la institución como sistema. En este circuito sistema-norma-individuo pueden emerger las instituciones del capital social comunitario, Durston (2000) señala por lo menos cuatro procesos diferentes que, producto de la
• •

que quieren

beneficiarse del capital social sin aportar esfuerzo o recursos propios a su

interacción de individuo y

sociedad, podrían producir institucionalidad de capital social comunitario: La coevolución de las estrategias de las personas, su confluencia. Las decisiones racionales y conscientes de los individuos que componen una comunidad.

La socialización de las normas relevantes de una cultura cooperativa en la infancia y la niñez.

36 • O bien puede ser inducida por una agencia externa que aplica una metodología de desarrollo de las capacidades de gestión comunitaria. El surgimiento de capital social comunitario es sostenida por dos enfoques teóricos distintos: el que postula la cooperación como resultado de las decisiones racionales de los agentes económicos y otra que postula que estos arreglos surgen como consecuencia no planificada de la coevolución de las relaciones de reciprocidad (directa o difusa) entre múltiples agentes. Durston indica que en la mayoría de los casos reales la institucionalidad de capital social ya existe en las comunidades y se reproduce y fortalece por diferentes medios culturales, económicos, políticos y simbólicos. Es además por medio del aprendizaje temprano que los niños internalizan estas normas y valores, ya sea que son transmitidos por la madre, la escuela y la comunidad, o que las relaciones entre adultos son observadas e imitadas en la sociabilidad infantil y juvenil. Así Durston resalta el valor de la socialización temprana en la integración del capital social en la personalidad y los proyectos de vida, porque “no es tanto el resultado de decisiones conscientes ni de cambios en estrategias personales, sino que éstas prácticas y los valores que las apoyan son transmitidos de generaciones anteriores en la socialización” (Durston 2000:25). En muchas situaciones donde el capital social no existe por una realidad sociocultural que no lo permite, es posible aplicar metodologías de desarrollo comunitario, así pueden ser creadas por agentes externos que “reparen” el tejido social. El aumento de escala en las relaciones sociales estables pasa de un contrato diádico entre dos individuos (precursor de capital social), a redes egocentradas (capital social individual micro), de las cuales a veces emergen instituciones comunitarias de capital social (nivel meso). El nivel macro lo representaría el Estado o la estructura social. La existencia de capital social a nivel micro no garantiza que surja el capital social meso o macro. No hay que olvidar tampoco que la existencia de capital social de cualquier tipo no garantiza la aparición de beneficios en todas las situaciones. Por lo general, el capital social individual de

37 las redes y el comunitario de las instituciones son simbióticos y sinérgicos, reforzándose y complementándose. También las instituciones de capital social resaltan por su dimensión territorial, lo que quedaría demostrado en las formas que toma el capital social en comunidades campesinas, donde coincide el espacio de las relaciones sociales con el espacio geográfico. Esta característica de las comunidades rurales permitiría que el debate sobre capital social encontrara allí un espacio privilegiado para su esclarecimiento en general. En las comunidades locales el capital social tendría unas instituciones normativas más nítidas y relaciones sociales territorialmente circunscritas, en comparación a las difusas redes informales urbanas. Pero en las comunidades locales los faccionalismos también son un problema asociado a la destrucción del tejido social, por lo que no se debe perder de vista una visión realista de los poderes locales. Se define el capital social como un “contenido de confianza y cooperación” de las relaciones sociales, es un recurso que contienen las relaciones entre las personas, y algunas veces se ha dicho que estas redes de capital social logran articular instituciones normativas que reproducen un capital social comunitario, siendo geográfico mucho más fácil que el capital social coincida con el espacio

produciendo una “clausura” del espacio social. Toda manifestación del capital social, ya sea contratos diádicos, redes o comunidades, requiere, según Durston, que existan ciertos “precursores”, que son experiencias sociales y culturales que están a la base para que surja la realidad del capital social. Para Durston estas experiencias precursoras son las siguientes: memoria social e histórica; identidad y etnicidad; religiosidad compartida; vecindad y cercanía geográfica; amistad y compañerismo; relaciones de parentesco; principios y prácticas de reciprocidad. Cada una de estas experiencias propicia el surgimiento de la confianza y la cooperación como elementos articuladores de capital social. En todo caso, las experiencias precursoras están cruzadas por un nivel subyacente que tiene que ver con la estructura cultural de los grupos sociales, es decir, existe un campo cultural de prácticas y representaciones que va a

38 desempeñar un lugar destacado en los significados que se le asignan al imbricamiento interpersonales. Para Bourdieu y Coleman las relaciones sociales pueden traer consigo el recurso del capital social, es decir, que un conjunto de relaciones sociales o de instituciones pueda significar redes de beneficios, contactos o ayuda recíproca para los que participan de dichas estructuras sociales. En este sentido, la posibilidad que una estructura social tenga que ver con relaciones recíprocas, cooperativas y beneficiosas se relaciona directamente con lo que llamamos campo cultural, es decir, con las experiencias precursoras de Durston. Existe sinergia entre estructura social y cultura. Por tanto las normas culturales, los valores, las historias colectivas y los símbolos son fundamentales para producir relaciones sociales con alto contenido recíproco y cooperativo “insertas” en redes interpersonales, equipos de trabajo, sistemas institucionales y comunidades locales. Entonces, lo interesante de resaltar es la alta relación existente entre estructura social y estructura cultural en la producción de capital social comunitario, fenómeno que ha sido estudiado de diferentes modos, como es el tema de los precursores en Durston, también Bourdieu señala que existe una coproducción del capital cultural y las condiciones sociales de vida. Se reconocen dos formas centrales de capital cultural, uno individual (capital escolar, por ejemplo) y otro colectivo (capital lingüístico, por ejemplo). Es en este último caso cómo podrían pensarse la sinergia entre capital social y capital cultural, ya que ahí estamos hablando de condiciones culturales compartidas que producen identificación social y apoyo a las actividades colectivas. La idea de capital cultural colectivo está relacionada con el concepto de Habitus, aunque esta noción articuladora en Bourdieu tiene que ver con las prácticas que se desarrollan en todos los campos sociales donde el sujeto inserta sus trayectorias sociales, produciendo y reproduciendo un conjunto de comportamientos, representaciones y bienes: “El habitus es ese principio generador y unificador que retraduce las características intrínsecas y relacionales de las relaciones sociales, prefigurando las relaciones

39 de una posición en un estilo de vida unitario, es decir un conjunto unitario de elección de personas, de bienes y de prácticas” (Bourdieu 1997: 19). La hipótesis que se deja planteada, entonces, tiene que ver con ciertos habitus que facilitarían la emergencia del capital social como práctica comunitaria, y esto tendrá que ver con situaciones compartidas, como es un capital cultural colectivo que genere identidad local y valores comunes. De allí la importancia del capital lingüístico en la conformación de identidades locales como precursores de capital social, pensemos en el peso cultural asignado a las pronunciaciones regionales, al reconocimiento de los dialectos del español y al resguardo de las tradiciones idiomáticas de los indígenas.

Redes Sociales En el ámbito latinoamericano de las ciencias sociales, el concepto de “red social”, presenta una especificidad propia. Esta se remonta al trabajo teórico de la antropóloga Larissa Lomnitz, en su clásico estudio sobre el compadrazgo y los intercambios de favores dentro de la clase media chilena, texto seminal en el análisis de redes sociales. Para esta autora, los elementos conceptuales claves, que componen el análisis de redes corresponden a: los vínculos sociales mismos; algún objeto de vínculo social; estrategias sociales; composición real del tejido social, la toma de decisiones organizacionales y el tipo de estructura social. Para Lomnitz, las áreas o líneas de investigación, vinculadas al concepto de red social, dicen relación con las estrategias sociales de sobrevivencia de los sectores populares, subrayando la importancia de la diversidad de recursos que llegan al individuo a través de sus relaciones (parentesco, vecindario, colegas de trabajo), constituidas a lo largo de un itinerario geográfico y social. Más adelante, otro autor vinculado a este enfoque de investigación, plantea que el análisis de redes reviste un potencial de aplicación que se conecta con una vasta gama de temas. Entre los que destaca a la acción colectiva y movilización política,

40 redes de poder, sistemas mundiales, intercambio y poder en grupos, relaciones entre organizaciones y movilidad ocupacional (Espinoza, en Mideplan 2001). Esencialmente, las prácticas de transferencia de recursos (prestar o pedir prestado) y a los apoyos sociales y afectivos que pudieran compartirse. Dimensiones instrumentales y significativo afectivas de la red. En este sentido, como sabemos, el estudio contemporáneo de redes se apoya en una serie de modelos relacionales de tipo matemático, cuyo producto se visualiza en una trama de imbricaciones, ramales o bucles de interrelación. Nuestro empleo del concepto de redes al interior de una organización asociativa se propone orientar la indagación en el intercambio recíproco al interior de la vida asociativa de la villa el olivar, coincidiendo con una perspectiva de análisis que se plantea conocer el contenido de los procesos de intercambio recurrentes, en el plano interactivo. Como señala Lomnitz, “las redes sociales son construcciones abstractas que el investigador define de acuerdo al criterio que le interese; es decir, estas relaciones se determinan por algún criterio subyacente, lo que permite identificar estructuras sociales que generalmente no están formalmente definidas por la sociedad y que de otra manera no serían identificables” (Lomnitz 1998:2). Convengamos entonces que la teoría de redes sociales, más que un corpus acabado y cerrado, es una propuesta metodológica de análisis e identificación de problemáticas relacionales con distintos niveles y complejidades. Debido a este rasgo, sustenta la flexibilidad necesaria y la inclusividad como para encontrar más de una modalidad de aplicación. La definición anterior, es aplicable al estudio de una forma asociativa concreta. En efecto, como sostiene Lomnitz, depende del investigador la construcción y aproximación a la existencia de la red social en determinado espacio de relaciones sociales, según los criterios por éste prefijados. Lo importante es observar cómo estas redes se generan y cuáles son sujetos involucrados. Ahora bien, definiendo el concepto a emplear, entendemos la red social como “un conjunto de relaciones específicas (por ejemplo colaboración, apoyo, consejo, sus sentidos y características para los

41 control o también influencia) entre un número limitado de actores” (Lazega, en Barozet 2004:6). En este sentido, Lomnitz formula que “...en toda sociedad se dan redes sociales horizontales y verticales que establecen intercambios simétricos o asimétricos, las que se articulan entre sí conformando el tejido social” (Lomnitz 1998:1). Los intercambios que se transmiten a través de tres tipos de redes: “intercambios recíprocos (entre individuos con recursos y carencias similares que se dan en un contexto de sociabilidad y confianza), b) de tipo redistributivo (patrón-cliente) que se dan en un contexto de individuos con diferentes jerarquías con recursos desiguales, siendo éstas típicas relaciones de poder inmersas en relaciones personales en las cuales se intercambia lealtad por protección, y c) intercambios de mercado en las cuales la circulación de bienes y servicios se intercambia a través del mercado y sus leyes” (Lomnitz 1998:3). La reciprocidad y la redistribución representan formas de intercambio social informales y culturalmente normadas, las que se remontan a los orígenes de las sociedades humanas. Estas relaciones varían de cultura en cultura, tanto en la definición de quienes son los “partners” en el intercambio, como de lo que es susceptible de ser intercambiado y en las formas socialmente aceptadas de hacer. Existe por tanto, una estructura social en el interior de la cual se dan estos intercambios (las redes sociales horizontales y verticales), los objetos de intercambio (materiales y morales) y un sistema simbólico que refuerza la estructura de la red y simultáneamente de la sociedad en la que se desenvuelve. Ahora bien, una conceptualización más operativa de la red social, que se vincula con el enfoque que sustentamos, es el formulado por el Ministerio de Planificación y Cooperación en el documento: “Estrategias de Intervención Integral a favor de Familias de Extrema Pobreza” (Mideplan 2001). En este documento se indica que “las redes sociales básicamente son sistemas de vínculos (conversaciones y acciones) entre personas, o grupos de personas, orientados hacia el intercambio de apoyos sociales. Éstos pueden incluir dimensiones emocionales o afectivas, ayuda material, monetaria o financiera, e información, entre otras” (Mideplan 2001:20).

42 En efecto, desde una perspectiva sociocomunitaria, se plantea que “las acciones que se generan en una red, están referidas a intercambios de apoyo social. Esto no implica necesariamente que la red sea equivalente al apoyo social que ahí se intercambia. La red se refiere más bien a la estructura y dinámica de las relaciones sociales cómo están constituidas y cómo operan, mientras que el apoyo social, por su parte, está referido a la dimensión funcional de una red -para qué sirve. Lo importante de esta definición es que pone de relieve el tema de la reciprocidad, toda vez que una red es un sistema de interacciones donde la cooperación es mutua y recurrente” (Mideplan 2001:21). El texto distingue dos tipos de red social. En primer lugar, se refiere a redes sociales focales, las que constituyen sistemas de conversaciones y acciones estructuradas en torno a una persona, una familia, un grupo, una institución u organización. La especificidad de los apoyos logrados dependerá en buena medida de las necesidades del sujeto o los “sujetos foco” en torno a los cuales se articula la red. En segundo lugar, las redes sociales abiertas. Éstas constituyen un sistema de conversación-acción, de mayor extensión y flexibilidad en lo que se refiere a las articulaciones que se establecen entre las organizaciones, asociaciones, grupos y personas que participan en ella. Aquí los involucrados y el sistema de relaciones a los que dan lugar, se estructuran en torno a un foco difuso, y el interés de sus integrantes es común o se concentra principalmente en torno a un tema que comparten. En las redes sociales abiertas, interesa el intercambio recíproco, en la medida que los apoyos que se transan, se articulan en torno a objetos de interés y significación comunes. Además de identificar tipos de red de acuerdo a sus dinámicas de estructuración, es posible distinguir redes según los ámbitos particulares en los que operan. En primer lugar, existen las redes que funcionan en el ámbito institucional y que tienen que ver con las acciones que llevan a cabo las organizaciones formales, tanto públicas como privadas. Estas redes operan, además, en distintos niveles, nacional, regional, comunal y local.

43 En segundo lugar, están las redes que operan en el ámbito comunitario y al interior de organizaciones funcionales y territoriales y otras instancias no formales presentes en el territorio. Dentro de este ámbito es posible identificar organizaciones con mayor grado de estructuración, sistemas psicosociales o microcomunitarios y, sistemas interacciónales, más pequeños en extensión (Mideplan 2001:22). Siguiendo los planteamientos esbozados, en el sentido de la construcción y observación de la red social como una prerrogativa del investigador; la especificidad asociativa de este espacio comunitario-ciudadano, supone una red focal articulada en un espacio asociativo comunitario. En suma, estimamos que las redes en el club de fútbol estarían dadas por su contexto local de reproducción del mundo de vida fundamentado en vínculos de parentesco o amistad determinados, que emergen por intermedio de lazos sanguíneos, de cercanía espacial, física convivencial, que desarrolla un tipo particular de solidaridad, la que podemos denominar como de “ayuda mutua”, en una red de reciprocidad que ha de realizar intercambios de favores (económicos, materiales o afectivos). Asociatividad Desde una mirada fenomenológica, la Asociatividad viene a formar parte del mundo de la intersubjetividad y códigos de realidad compartidos por un conjunto de sujetos en un espacio-tiempo común, singular y por ellos reproducido. Los actores sociales se asocian voluntariamente, generan un nosotros y un nivel identitario al momento de co-participar de la realización y satisfacción de un objetivo o necesidad convocante. Empleando una definición contemporánea, del modo de acción vinculante y particular de lo que Habermas reconoce como el “mundo de vida”; podemos señalar que la cualidad asociativa se sustenta en una trama de relaciones internas, y acciones basadas en la existencia de pautas comunicativas con las cuales se negocian reflexivamente las pretensiones de validez de la coordinación de acciones de un modo horizontal, simétrico y libre de

44 coacción, por lo tanto, orientado en pos del entendimiento reflexivo entre los sujetos (Habermas 1989: 136,146). Entre los rasgos específicos de la asociación entre diálogo y confianza mutua. Estas características, desde un punto de vista del funcionamiento de una organización asociativa, suponen un mayor involucramiento y compromiso por parte de los miembros, lo que permite a la organización el contar con el despliegue de las energías requeridas para sus operaciones; compromiso que en su origen pudiera revestir aspectos instrumentales, de sociabilidad, como de expresividad simbólica, según sea el sentido o los fines de la asociación. En este sentido, la asociatividad puede ser incorporada como una potencialidad, un recurso de acción organizativo que se plasma en las actividades y objetivos comunes de un colectivo, con mayor o menor5 y en los cuales existe una voluntad manifiesta de asociarse para realizar una actividad, que la mera individualidad no podría desarrollar. Se desprende entonces, que la asociatividad se constituye en uno de los principales recursos, si no el más importante de las organizaciones sociales. Nuestro propósito es explorar y conocer el habitus asociativo constituido en sentido amplio, por los lazos sociales que se generan en la práctica organizativa, expresado en la configuración de redes y la articulación de estas con el componente de capital social a estas subyacentes. Desde un punto de vista operacional, una organización asociativa es entendida como: “Aquella organización voluntaria y no remunerada de personas o grupos que establecen un vínculo explícito, con el fin de conseguir un objetivo común. La asociatividad así entendida abarca un universo más amplio que el denominado Tercer Sector, restringido por lo general a organizaciones sin fines de lucro sujetos, incluimos: la satisfacción de objetivos comunes, cooperación (todos ganan o pierden), apertura,

Revista Mad. No.15. Septiembre 2006. Departamento de Antropología. Universidad de Chile http://www.revistamad.uchile.cl/15/aguirre.pdf grado de formalización (estructura, roles, etc.)
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45 (filantrópicos o asistenciales). Incluye a las organizaciones no gubernamentales de promoción y desarrollo. En síntesis, en este tipo de organizaciones, una consecuencia previsible de la asociatividad, es el despliegue de la individualidad en ámbitos sociales compartidos de integración social bajo premisas (pautas, valores, identidades) propias del mundo de vida de los participantes, estableciéndose modalidades de convivencia en la que se comparten afectos y experiencias en situaciones de interacción cara a cara, sustentadas en la presencia y los intercambios horizontales. En relación directa con nuestro objetivo de investigación, la asociatividad de los clubes de fútbol amateur se inserta en el ámbito de lo social recreativo, produciendo instancias ciudadanas, locales, informales y participantes de encuentro. Una descripción estructural que podemos extender a las organizaciones asociativas en general y concretamente a los clubes de fútbol amateur, la detectamos en lo que Arnold (2002), formula en su estudio sobre las modalidades culturales de las juntas de vecinos. Este autor, establece como una de las propiedades de lo que denomina como “organizaciones participante”, su rasgo de “cuasi organización”, aludiendo a “organizaciones que intentan funcionar sobre la base de relaciones primarias, es decir, como si fueran interacciones” (Arnold 2002:20). En este ámbito de acción, destaca el personalismo, como base relacional en donde se sustentan las prácticas interactivas. Apoyándonos en esta conceptualización de las organizaciones asociativas, identificamos por una parte, cierta formalidad organizacional reflejada por ejemplo, en los estatutos jurídicos (cuando éstos existen), y en la estructura diferenciada que se encarna en roles y liderazgos; y por otra, comunicaciones horizontales cercanas al modelo interaccional cara a cara, basado en el involucramiento personal. Convengamos entonces, que las organizaciones asociativas se constituyen como tal, por concentrar en su interior, tanto del componente humanista e identitario del mundo de vida social de los que la integran, con los necesarios aspectos racionales e instrumentales de toda gestión. El modo en que

46 estas organizaciones procesan o resuelven las eventuales tensiones entre ambas modalidades de acción, es un elemento central al momento de pensar en la especificidad y en el desarrollo de este tipo de organizaciones sociales. Coleman y Bourdieu son los sociólogos que mas tempranamente expresaron el concepto de capital social. Bourdieu (1985), el capital social es la suma de los recursos reales o potenciales ligados a la posesión de una red duradera de relaciones de reconocimiento mutuo más o menos institucionalizada. Coleman (1990) propone algo parecido cuando afirma que los recursos socioestructurales constituyen para el individuo un activo de capital y facilitan ciertas acciones de los individuos que están en esa estructura. Robert Putman, destaca la importancia de los conceptos de “capital social”, “redes sociales” “asociatividad” y sus implicaciones colectivas en la sociedad norteamericana. A través de sus investigaciones, demuestra como los ciudadanos se han apartado uno de otro progresivamente y como las organizaciones (ya sean partidos políticos, las iglesias o inclusive asociaciones como padres y maestros) se han ido desintegrando. “El funcionamiento del sistema económico-social ha generado cambios en el lugar de trabajo, la estructura familiar, la vida suburbana, la influencia de la televisión, las computadoras, el papel de la mujer, y otros factores han contribuido a este desprendimiento social” ( Robert Putman, Bowling Alone, 2000). Putman dice; que esto ha resultado en una sociedad cada vez mas desarticulada, menos comprometida hacia el bien común, y en ocasiones hasta disgustada, o menos proclive a socializar en comunidades locales o como nación. En el plano económico, el capital social; entendido como conjunto de normas y la existencia de redes e instituciones informales permiten reducir los costos de transacción originarios en el riesgo que representa el desconocimiento de los agentes económicos entre sí. (Coase 1937). De este modo, facilitan las relaciones entre los agentes, no solo las transacciones simples del mercado, sino también los grandes proyectos, por ejemplo la creación de una empresa.

47 Hopenhayn; mucha confianza entre las partes asociadas. Asimismo, la repetición de los gestos de reciprocidad y el recurso reiterado a las redes de actividad cívica vuelven más denso el tejido social, condición necesaria para la existencia de una sociedad civil mas fuerte (Putman 1993), ya que el capital social puede transferirse entre asociaciones y organizaciones de los más diversos tipos, y entre el ámbito económico, el político y sociocultural. Además las redes de cooperación que cruzan las divisiones sociales nutren la cooperación cívica amplia a nivel societal. El cambio social según Putman; se debe a factores como, la presión de los negocios y la duración de la jornada laboral, la movilidad residencial, la televisión y la revolución electrónica y otros cambios tecnológicos, cambios en la estructura y la escala de la economía norteamericana; y la desilusión ciudadana ante la vida política y la incorporación de la mujer en la en el mercado del trabajo. Putman estima que las presiones económicas, la inseguridad laboral y la caída de los salarios en términos reales, especialmente entre los últimos dos tercios de la distribución del ingreso han contribuido a generar un clima de incertidumbre en el ámbito económico de los Estados, junto con todas las consecuencias sociales que esto conlleva. En relaciona la participación de la mujer en el mercado del trabajo, Putman señala que las mujeres que trabajan tiempo completo pasan menos tiempo en casa, desarrollan menos actividades de voluntarias y tiene menos tiempo para interactuar con la familia y los amigos. Putman concluye que la caída de las actividades cívicas está directamente relacionada con la ruptura de la unidad familiar. La familia en si misma señala Putman “es un componente esencial de capital social y su deterioro está directamente relacionado con la caída de la participación social” (Robert Putman, Bowling Alone, 2000). Otro factor que influye es la comunidad, puesto que la calidad del ambiente exterior también influye en el comportamiento de las familias y los individuos. Putman concluye una serie de propuestas para mejorar el panorama social, incluye en esto; programas educacionales, iniciativas de trabajo y el financiamiento de programas comunitarios.

48 Narayan (1999) las redes y organizaciones son, por lo general, socialmente excluyentes. Los contactos individuales y la asociación se combinan a con otros activos en las estrategias destinadas a conservar los privilegios. La pertenencia exclusiva define la propiedad del capital social, elemento que los grupos privilegiados aprovechan también para excluir a determinados segmentos. Una de las principales causas de la emergencia del capital social colectivo es que todos los grupos humanos compiten entre sí por conquistar el control sobre recursos y los territorios. Parte de la estrategia de cooperación colectiva tiene como objetivo excluir a los grupos rivales de ese control y, en el caso de los grupos más poderosos, subordinar socialmente a otros grupos. La exclusión y la subordinación desempeña un papel en la reproducción de la pobreza, y los grupos más poderosos, esto es, con mayores activos movilizan su capital social precisamente para reproducir la exclusión y por ende la pobreza. La cooperación en pequeños grupos organizados es una tendencia universal de los seres humanos. Es igualmente universal la tendencia a que determinados grupos sean excluidos. Es decir, el capital social está esencialmente conectado a la exclusión social, en la medida en que los procesos societales e instituciones excluyen a ciertos grupos de la participación plena en la vida económica, cultural y política. Por lo tanto, el capital social es un activo: es bueno tenerlo, aunque no siempre es beneficioso para la sociedad. Es bueno para una comunidad o una sociedad tener capital social colectivo; es malo para un sector pobre tener menos capital social que una persona o un grupo rival, todo lo cual implica que el capital social no está distribuido en forma pareja en la sociedad. Hopenhayn, con respecto a la ciudadanía entre igualdad y diferencia, en lugar de clases sociales se invocan actores e identidades culturales cuyo potencial de emancipación no podría ser universal, sino que radicaría en el juego democrático de las diferencias. Lo universal serían las reglas del juego que otorgan visibilidad a tales diferencias, y que garantizan una relativa igualdad de condiciones en el ejercicio de la ciudadanía, sobre todo en lo relativo a los derechos culturales. En este contexto quisiera poner de relieve una tensión propia de las democracias

49 actuales. Por un lado, se busca recobrar la igualdad o darle nuevo dinamismo, y se la entiende sobre todo como la inclusión de los excluidos, sin que esto conlleve homogeneidad cultural, mayor concentración del poder político o uniformidad en los gustos y estilos de vida. Por otro lado, se trata de apoyar y promover la diferenciación, entendida como diversidad cultural, pluralismo en valores y mayor autonomía de los sujetos, pero sin convertirla en justificación de la desigualdad o de la no inclusión de los excluidos. La integración sin subordinación pasaría por el doble eje de los derechos sociales y los culturales: una mejor distribución de los activos materiales va de la mano con un acceso más igualitario a los activos simbólicos (información, comunicación y conocimientos). Todo esto con una presencia más equitativa de los múltiples actores socioculturales de la deliberación publica con un pluralismo cultural encarnado en las normas e instituciones. Se trata de promover la igualdad en el cruce entre la justa distribución de potencialidades para afirmar la diferencia y la autonomía, y la justa distribución de bienes y servicios para satisfacer necesidades básicas y permitir el ejercicio de los derechos sociales. Por otro lado, la segmentación cultural también hace difícil un pacto social en torno a la solidaridad y los sacrificios (impuestos) exigidos por el reparto social. En otras palabras, sin unidad cultural resulta cada vez menos viable un proyecto consensuado de redistribución progresiva de los activos en la sociedad. Para hacer universal la titularidad de los derechos económicos, sociales y culturales es preciso conciliar la no discriminación en el campo cultural con el reparto social frente a las desigualdades. A su vez, esto incluye políticas de acción positiva frente a minorías étnicas y a otros grupos de corte socioeconómico, cultural, etáreo o de género que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad. Las políticas contra la discriminación de la diferencia (que promueven derechos civiles, políticos y culturales) deben complementarse con políticas sociales focalizadas hacia los grupos objetivamente más discriminados, vale decir, en condiciones más desventajosas para afirmar su especificidad,

50 Satisfacer sus necesidades básicas y desarrollar capacidades para hacer uso positivo de su libertad. La cara masa visible del capital social es: la asociatividad. Se entiende como asociatividad aquella organización voluntaria y no remunerada de personas o grupos de personas que establecen un vínculo explicito con el fin de conseguir un objetivo común. La asociatividad así tiene así entendida abarca un universo más amplio que el denominado tercer sector, restringido por lo general a organizaciones sin fines de lucro (filantrópicos o asistenciales), incluye a las organizaciones no gubernamentales de promoción y desarrollo, pero también a asociaciones dedicadas principalmente al bienestar de sus propios miembros desde agrupaciones culturales hasta clubes deportivos. A partir de esas múltiples formas de asociatividad, las personas ponen en práctica su dimensión de ciudadanos activos en su empeño por ser sujetos y beneficiarios del desarrollo (Salamon 1996). El desarrollo humano implica el involucramiento de las personas en todas aquellas instancias o decisiones que pueden afectar sus vidas. Esa participación puede, por cierto, ser ejercida de manera individual tanto en el sistema político (como elector) como en el mercado (como consumidor). A nivel social, sin embargo, es organizándose que la gente actualiza de manera más eficiente y plena su derecho a ser tomada en cuenta. La forma en que ese derecho influya sobre la marcha del país dependerá de la fuerza, centralidad y persistencia de la acción asociativa, por lo tanto, la asociatividad es un instrumento de la gobernabilidad social. Para de limitar un universo amplio de asociatividad se define un concepto lo más neutro posible en términos de su inclusividad. Se entenderá como asociatividad a la organización voluntaria y no remunerada de individuos o grupos que se establecen un vínculo explicito, con el fin de conseguir un objetivo común. (PNUD 2000). Existen distintos niveles de acción de las formas asociativas; las que operan a un primer nivel, los miembros participan a título individual y no en representación de otra organización (por ejemplo, un sindicato) las organizaciones de segundo nivel buscan representar los intereses de un grupo de formas asociativas de base (por

51 ejemplo, una federación de estudiantes de una universidad que agrupa a los centros de alumnos de las diversas carreras); las organizaciones de tercer nivel, por último, buscan coordinar a todas las organizaciones de una misma área de acción (por ejemplo, la confederación de la producción y del comercio).

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MARCO METODOLÓGICO

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Marco Metodológico
Este estudio con el fin de cumplir con los objetivos de la investigación utilizara las implicaciones del paradigma cuantitativo. Hurtado y Toro (1998) sostienen que "La investigación Cuantitativa tiene una concepción lineal, es decir que haya claridad entre los elementos que conforman el problema, que tenga definición, limitarlos y saber con exactitud donde se inicia el problema, también le es importante saber qué tipo de incidencia existe entre sus elementos". El método de investigación de este estudio es de tipo no experimental, ya que, se pretende que el investigador observe los fenómenos tal y como ocurren naturalmente, sin intervenir en su desarrollo. La presente investigación se guiará bajo los parámetros de un estudio descriptivo donde estos; sirve para analizar cómo se manifiesta un fenómeno y sus componentes. Permite detallar el fenómeno estudiado básicamente a través de la medición de uno o más de sus atributos. Por ejemplo la investigación en Ciencias Sociales se ocupa de la descripción de las características que identifican los diferentes elementos y componentes y su interrelación. La metodología estadístico descriptivo será la base para el análisis de datos, donde estos, son ordenados, resumidos y clasificados con objeto de tener una visión más precisa y conjunta de las variables. Y tratar de extraer conclusiones sobre el comportamiento de dichas variables a estudiar. Para la recolección de datos se utilizará la encuesta. La encuesta es un método de investigación compatible con el empleo de varias técnicas e instrumentos de recolección de datos, como son: la entrevista, el cuestionario, la observación, el test, etc.

54 Se considera a la encuesta como un método (Lazarsfeld, 1971, pp. 193-194, lo menciona como técnica), para indicar que el investigador no se guía por sus propias suposiciones y observaciones, sino prefiere dejarse guiar por las opiniones, actitudes o preferencias del público para lograr ciertos conocimientos. Es un método que permite explorar sistemáticamente lo que otras personas saben, sienten, profesan o creen. Lazarsfeld (1971) menciona que a través de un tratamiento estadístico de los datos que se pueden comprobar las hipótesis. Otra ventaja que menciona es la posibilidad de generalizar, a partir de las muestras, los universos. Además afirma que las encuestas tienen gran margen de validez en grupos y sociedades relativamente homogéneas o en grupos sociales en que cada individuo cuenta como cualquier otro. En la elección de la muestra para realizar esta investigación, se optará por trabajar con la totalidad de los integrantes del Consejo Vecinal de Desarrollo del Barrio el Olivar, La Serena.

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OPERACIONALIZACIÓN DE LAS VARIABLES

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Operacionalización de las Variables

Variable Participación

Def. Conceptual Def. Operacional Indicadores Implicación del Ingerencia de las - Siempre ejercicio derechos ciudadanos. de los personas comunidades o en En Ocasiones Nunca Ns/nr

instancias de toma de decisiones en diseños publico. Acción complementaria orientada al logro de objetivos compartidos de un emprendimiento en común. a Producto de de políticas de interés

Cooperación

la de de otros -

Excelente Buena Regular Mala Muy mala Ns/Nr Siempre En Ocasiones Nunca Ns/Nr

Confianza

Definición entregar de propio.

control iteración bienestar interacciónexpectativas que Quit Positv. un Pro vínculo

-

responden con un Quo de Alimenta

afectividad o de identidad ampliada.

57 Comunicación Conjunto total de Repertorio mensajes que se procesos, intercambian entre mensajes los integrantes de medios una organización involucrados en la de por la información parte de organización mediante el cual transmiten información sobre su identidad, su misión su forma de Redes sociales Estructura surge de relaciones componen conjunto. hacer las - Ha mejorado -Se y otros. y ha mantenido igual - Ha empeorado - Ns/Nr cosas. que Implica entre recibir y entre esta, y su transmisión medio. y de Excelente Buena Regular Mala Muy mala Ns/Nr

compartir ayuda a

las información,

las unidades que ayudar amistad

un Desarrollo de la confianza, participar activamente reuniones actividades, asistentes. en lugar de ser meros en

58

DESCRIPCIÓN Y ANÁLISIS DE DATOS

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Descripción y análisis de datos
GRÁFICO 1

El gráfico representa la distribución porcentual según el sexo de los encuestados, recayendo la mayoría en el 76,7% del encuestadas mujeres, lo que demuestra que este Consejo representativo de las organizaciones, es conformado en su mayoría por el sexo femenino, quienes son las que están presente a su vez, en otras organizaciones sociales del Barrio. Los hombres en este Consejo Forman parte del 23,3%.

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GRAFICO 2

El gráfico concentra su mayor representatividad porcentual en el tramo de edad de 20 a 30 años teniendo el 30% de los encuestados, seguido por el tramo 31 a 20 años con el 26%. Y el 16,7% para los tramos 40 a50 y 51 a 60 años respectivamente. Solo el 10% de los miembros de esta organización pertenece al tramo 61 a 70 años de edad. Lo que nos permite apreciar, que, por la naturaleza de Consejo de Desarrollo, este está conformado con personas que pertenecen a una edad joven, lo que permite darle más dinamismo a las actividades impulsadas por la organización.

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GRAFICO 3

En relación a la participación de reuniones ordinarias del Consejo Vecinal de Desarrollo, los miembros de la organización en su Mayoría asisten regularmente a esta área de trabajo del CVD esto con un 56,7% del indicador Siempre. El 40% reconoce asistir En Ocasiones ha dichas reuniones organizadas por la directiva de esta organización. Solo el 3,3 dice No asistir a las reuniones. Esto demuestra la alta concurrencia por parte de los socios de esta organización funcional a las reuniones convocadas por la directiva.

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GRAFICO 4

El gráfico distribuye la información referente a participación activa a las asambleas del Consejo de Vecinal de Desarrollo, concentrando una mayoría relativa en el indicador Siempre con el 47% que asume dar a conocer sus opiniones frente a las temáticas que envuelven a esta organización que se conforma con representantes de todas las organizaciones existentes en el Barrio. El 40%dice dar su opinión solo en ocasiones, donde queda reflejado una participación relativa frente a los temas tratados en dichas asambleas. Solo el 3% deja claro que no participa con comentarios frente a lo tratado. Pero nos encontramos con el 10% de los encuestados no entrega una posición clara frente a la pregunta.

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GRAFICO 5

Frente a la descripción cuantitativa que muestra el gráfico. La información se distribuye, con una mayoría significativa del 73,3% que asume respetar las decisiones tomadas por los asistentes a las asambleas que convoca esta organización. Lo que describe un comportamiento positivo frente a los temas tratados en las asambleas y sus posibles decisiones, donde, los asistentes quedan conforme en su mayoría sobre el comportamiento de la organización. El 30% de los encuestados manifiesta un respeto relativo frente a las decisiones tomadas por la asamblea y los vecinos asistentes a ellas. Esto comportamiento relativo responde a la búsqueda de satisfacción personales frente a las necesidades grupales de la comunidad. Y solo el 6,7% asume no respetar las decisiones tomadas en conjunta en las asambleas de dicha organización.

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GRAFICO 6

La información recopilada frente a la participación de actividades concretas que realiza el CVD, se muestra un alto porcentaje que asiste a las iniciativas que se lleva a cabo en el Barrio, esto demuestra el compromiso de los miembros de esta organización con el desarrollo de actividades a fines al Barrio, esto reafirmado por el 66,7% del indicador Siempre. En tanto, el 30% solo tiene una asistencia irregular de las actividades realizadas por el CVD. Solo el 3,3% sume no asistir a estas actividades.

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GRAFICO 7

Sobre la creación de iniciativas para la población del Barrio. Los dirigentes del CVD cuentan con un alto reconocimiento sobre las propuestas a realizarse en el territorio, lo que, da cuenta de una conexión sobre las necesidades que se deben satisfacer en el barrio, esto contenido en el 16,7% de aprobaciones. El 16,7% reconocen que las iniciativas fueron dadas por los profesionales de apoyos que se instalaron en el territorio mientras duró la intervención territorial por parte de los equipos consultores, quienes daban directrices sobre el desarrollo de actividades para el fortalecimiento del tejido social en el Barrio. El 10% reconoce que las propuestas son dichas por los miembros de la comunidad que asisten a las asambleas o en otras instancias de participación en el Barrio. Y el 3,3% dice que las iniciativas son das por dirigentes poblacionales distintos del CVD.

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GRAFICO 8

El gráfico muestra la distribución porcentual según grupo etáreo, frente a la cooperación hacia las actividades desarrolladas en el Barrio, reconociendo que los jóvenes con el 36,7% han sido lo más cooperadores. Esto responde a que este grupo etáreo ha sido parte de la conformación de nuevas organizaciones juveniles, como Brigada Ecológica, grupo de Grafittis y Muralismo, Equipos deportivos y otros. Estos han nacido bajo el alero del CVD y el Programa, lo que, ha hecho que los jóvenes del Barrio se sientan comprometidos frente a las actividades que el CVD has desarrollado en el Barrio. El 23,3% reconoce que las mujeres también han cooperado al desarrollo social del Barrio, esto por la creación de grupo de mujeres destinado al Microemprendimiento y otras actividades de esparcimiento lo que también, ha generado un grado de pertenencia con la Organización instalada en el Barrio. El otro 20% corresponde al reconocimiento de los adultos mayores frente a la cooperación tal del Barrio. El 13,3% dado al grupo etáreo infantil, que se le reconoce algún grado de cooperación hacia el bien común. Solo el 6% queda

67 adjudicado a los hombres adultos del Barrio. Esto se entiende ya que, en este grupo recaen las tareas de abastecimiento en las familias del territorio.

68 GRAFICO 9

La distribución porcentual del grafico demuestra un alto grado de reconocimiento hacia la cooperación de la población frente a las necesidades a satisfacer de la población, esto con un 56,7% del indicador Excelente, lo que afirma una conciencia colectiva internalizada hacia el cumplimientos de objetivos frente al desarrollo social del Barrio. El indicador Buena con el 26,7% reconoce que la cooperación positiva, pero puede ser mejor, ambos indicadores san un 83,45 de apoyo de los encuestados de reconocimiento a variable de asociatividad y desarrollo del capital social.

69 GRAFICO 10

En caso de enfrentar a los encuestados, que son miembros del Consejo Vecinal de Desarrollo ante dar una evaluación sobre el trabajo que efectúan los dirigentes al interior de su Barrio. El 56% de los encuestados considera regular la acción de dichos dirigentes. Sin tomar en desmedro que el 20% califica con excelente dicha acción.

70 GRAFICO 11

El grafico de distribución porcentual para la variable confianza, que debe estar presente según las variables de asociatividad y desarrollo del Capital Social. Esta, según los encuestados dan el 86,7% de confiabilidad a la presidenta del CVD, reconociendo la calidad de trabajo que ha desarrollado en el Barrio y concluyendo en que, su trabajo como dirigenta va en pos del desarrollo social del Bario. El 10,0% muestra confianza hacia la Presidenta de la Junta de Vecinos, donde esta, tiene la facultad de organización territorial y representación legal frente a los procesos sociales del sistema. El restante 3,3% reconoce confianza en los dirigentes juveniles.

71 GRAFICO 12

El gráfico distribuye la información recopilada en la que se describe la opinión de los encuestados frente a una de las variables del Capital social y asociatividad como lo es la comunicación, esta vez de manera intragrupal. En ello, el 30% considera que la comunicación al interior del grupo es excelente, donde se denota un posición positiva frente a la interacción de los participantes de esta organización social. En tanto, el indicador Buena aumenta con 3,3% en su representatividad y ambos indicadores de evaluación positiva representan el 63,3% lo que da una evaluación significativa a los procesos comunicacionales de la organización. Al mismo tiempo un 33,3% considera que la comunicación es solo regular, demostrando implícitamente que esta debe mejorar su efectividad. A la vez, ningún encuestado manifestó que la comunicación intragrupal de la organización es mala. Solo el 3,3% no manifestó alguna postura frente a la pregunta.

72 GRAFICO 13

El gráfico distribuye la información recopilada para el análisis de la viable comunicación, frente a las redes internas del Territorio. Entonces nos encontramos, que los encuestados en la pregunta frente a la comunicación de la organización con el resto de la población, el indicador Excelente aumenta en comparación a la comunicación netamente interna de la organización, entonces los encuestados reconocen una muy buena comunicación de la organización frente a la interacción con el resto de la comunidad. Siguiendo con la positiva evaluación el indicador Buena, cuenta con un respaldo del 33,3% y entre ambos indicadores positivos suman el 73,3% de evaluación positiva de esta variable. En tanto, el 23% dice que la comunicación con la población del barrio es regular, esto asumiendo el grado de demanda en mejorar estos canales de comunicación. El 3,3% no manifiesta postura clara hacia la pregunta.

73 GRAFICO 14

En esta pregunta que busca determinar la efectividad de los canales masivo sobre la transmisión de la información e invitación a las actividades a realizar. El indicador de quienes contestaron la encuesta reconoce que la manera más efectiva de transmisión de actividades son los letreros pegados en los almacenes del Barrio con el 40% de reconocimiento, ya que, se comprende el rol que cumplen los almacenes del Barrio en el territorio, ya que, confluye la mayor parte del a población a estos lugares de abastecimiento de menor escala. El 26,7% dice que las entregas de invitaciones casa a casa, son efectivas para dar a conocer las actividades que promueve el CVD, esta estrategia es requiere de una inversión alta de tiempo destinado a dar a conocer actividades, por lo que usa de manera irregular en la organización. El 20% dice que dan a conocer actividades con letreros pegados en Sede Social, produciendo el efecto masivo esperando por la organización. El 10% dice que usa las visitas casa a casa de manera informal, lo que responde a las implicancias de tiempo y efectividad. Solo el 3,3% reconoce que el CVD da a conocer sus actividades en la agenda de trabajo de tal organización

74

GRAFICO 15. 1

GRAFICO 15.2

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GRAFICOS 15.1 y 15.2 En esta pregunta que busca determinar la efectividad de los canales masivo sobre la transmisión de la información e invitación a las actividades a realizar. El indicador de quienes contestaron la encuesta reconoce que la manera más efectiva de transmisión de actividades son los letreros pegados en los almacenes del Barrio con el 40% de reconocimiento, ya que, se comprende el rol que cumplen los almacenes del Barrio en el territorio, ya que, confluye la mayor parte del a población a estos lugares de abastecimiento de menor escala. El 26,7% dice que las entregas de invitaciones casa a casa, son efectivas para dar a conocer las actividades que promueve el CVD, esta estrategia es requiere de una inversión alta de tiempo destinado a dar a conocer actividades, por lo que usa de manera irregular en la organización. El 20% dice que dan a conocer actividades con letreros pegados en Sede Social, produciendo el efecto masivo esperando por la organización. El 10% dice que usa las visitas casa a casa de manera informal, lo que responde a las implicancias de tiempo y efectividad. Solo el 3,3% reconoce que el CVD da a conocer sus actividades en la agenda de trabajo de tal organización.

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Grafico 16

El gráfico contiene la información respecto de la instalación de las redes externas del territorio y como estas han influido en el desarrollo de la Asociatividad de la organización. En este caso los encuestados reconocen como red de continua interacción en el territorio al Municipio con el 26,7% de cómo institución. Este porcentaje responde a, que el Municipio fue el ente consultor de ejecución del Programa de Recuperación de Barrios. Dejando instalado sus distintas unidades de trabajo en el territorio, y eso, responde al reconocimiento de los encuestados. Como segunda institución se encuentra el Consultorio de Salud, que con la creación de los Consejos Consultivos de Salud, han tenido que realizar trabajos en terrenos en conjunto con la comunidad del territorio que cubre cada consultorio, esto por l 20% que reconoce su contacto en terreno. Con el 13% el indicador Otros expresan reconocen distintas organizaciones diferentes de la nómina que involucran a los componentes del Multisectorial planteado en las bases técnicas

77 del Programa de Recuperación de Barrios. Luego tenemos con el 10% a las instituciones Chile Califica y el Consejo de Las Artes y La Cultura, los cuales han tenido participación en el territorio con Programas de nivelación de estudios y programas destinados a los adultos y el fortalecimiento de lineamientos culturales y de recreación para la comunidad del Barrio, ambos, con el 20% de reconocimiento, esto también, por el Programa instalado. Así mismo, el Instituto de la Juventud, es reconocido con el 6,7% como institución con algún grado de interacción con los miembros de la organización, básicamente con la administración del telecentro existente en el Barrio. Las siguientes instituciones cuentan con un menor reconocimiento, ya que, sus actividades o público objetivo no van en relación con la masividad social del territorio.

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CONCLUSIONES

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Conclusiones. Participación:
En esta Organización funcional de carácter convocante de la actividad social del Barrio, nos encontramos que la participación está concentrada de manera mayoritaria por las mujeres del Barrio, llegando esta representación a un 76,7% y las edades se encuentran ubicadas en el tramo 20 - 30 años de edad. Lo que concluye que es una organización de carácter joven, donde este tramo cuenta con gran representación en las actividades evocadas a las tareas sociales del Consejo Vecinal de Desarrollo. En relación a la comparación de los resultados del estudio frente a las hipótesis planteadas, los resultados muestran que la participación dentro de la organización es de porcentaje mayoritario para esta variable de medición. Donde los encuestados afirman que en su mayoría asisten regularmente (56,7%) a las reuniones convocadas por la organización. Esto demuestra el interés de las personas por informarse y ser parte de los procesos participativos al interior del Barrio. En relación a la participación efectiva de estos encuentros un porcentaje relativo del 47% dice participar activamente de las reuniones, expresando de manera explícita sus opiniones frente a los temas y actividades a programas por parte de la organización con el fin de realizar actividades conforme a las necesidades de la comunidad del Barrio. Frente a la participación de las actividades programadas para la comunidad en su totalidad, un alto porcentaje de 66,7% asiste de manera regular a las actividades realizada. Esto como respuesta que la planificación de actividades van de acuerdo

80 a las necesidades a satisfacer por parte de las personas que forman parte del Barrio el Olivar. Para definir con claridad la relación directa de las propuestas de trabajo con las necesidades y el liderazgo que los dirigentes tienen frente a las asambleas participativas. Los encuestados reconocen a los dirigentes del Consejo Vecinal de Desarrollo como los protagonistas de las propuestas de trabajo con un apoyo porcentual del 70% de respaldo hacia los mismos. Cabe mencionar que el 16,7% reconoce a los Profesionales de Apoyo del Programa Quiero Mi Barrio como responsables de las propuestas de trabajo. Esto responde a la interacción permanente de estos con los dirigentes de la Organización y la creación de una agenda futura elaborada en conjunto, para dar las directrices del trabajo futuro del Consejo Vecinal de Desarrollo dejando este instrumento instalado como guía estratégica para la comunidad.

Cooperación:
Según la presencia de la variable Cooperación como factor importante de la asociatividad. Esta presenta mayor distribución frente a los grupos etáreos del Barrio y los jóvenes cuentan con la mayoría de reconocimiento frente a la cooperación irrestricta de la población para las actividades del Barrio, esto relacionado directamente con que la mayoría de miembros de este grupo responden al este grupo etáreo y así mismo, por consiguiente, las mujeres son el segundo grupo más cooperador en la comunidad, ya que, estas son las que están más tiempo vinculadas con el entorno barrial. Para dar una evaluación del comportamiento de la comunidad en general, los encuestados dicen que la cooperación está instalada en el Barrio con un 56,7% como excelente dejando claro que frente a las actividades planteadas hacia la comunidad en general existe una interacción positiva en la búsqueda de

81 integración total según las diferentes estrategias de cooperación comunidad. para la

Confianza:
En la variable confianza sobre las dinámicas del tejido social presente en el Barrio el 56% de los encuestados califica la acción dirigencial como regular mostrando una disconformidad con la acción vecinal existente. Y frente al reconocimiento del trabajo social en el barrio los dirigentes en general son evaluados de manera regular, ya que, se presentan ciertas diferencias en la forma de ejecutar actividades para los grupos adherentes a las organizaciones sociales del Barrio además agregar las diferencias sobre la validación de liderazgos al interior del Barrio. Y en comparación con lo anterior para los encuestados quien preside el Consejo Vecinal de Desarrollo es quien, entrega más confianza evaluada con el 86,7% como una líder reconocida por los miembros de la organización funcional.

Comunicación:
Esta variable presenta una distribución porcentual más bien uniforme en los

indicadores. La comunicación no manifiesta una conducta clara entre los indicadores, siendo quienes consideran que la comunicación al interior del grupo es buena cuenta con un alza no muy significativa frente a la calidad de la comunicación. Frente a la interacción con el entorno social la organización, transmite información y su misión de manera efectiva hacia la comunidad, siendo reconocidos por el 73.3% que considera que la comunicación con el entrono es positiva y logran el objetivo de difundir y sociabilizar los contenidos del trabajo de la organización.

82 Para lograr el objetivo de informar a toda la comunidad del Barrio sobre actividades y tareas del Consejo Vecinal de Desarrollo estos, optan estratégicamente para entregar información de manera masiva primeramente pegando letreros con mensajes informativos e invitaciones a las actividades organizadas en los almacenes del Barrio. Con esta acción la organización reconoce que los almacenes cumplen un rol informativo sobre la contingencia del Barrio, por la afluencia de vecinos que recurren a estos espacios de abastecimiento y de encuentro social. Esto reforzado con las visitas casa donde se logra una interacción más intensa con los vecinos del Barrio.

Redes Sociales:
Dentro de los factores que van forjando las redes sociales de una organización. De los antecedentes recopilados en este estudio muestran un alto porcentaje frente a los cambios en el proceso de socialización de la comunidad del Barrio El Olivar. De los encuestados reconocen que la comunicación entre los vecinos ha mejorado en un 70%. En el factor frente a la amistad o las redes sociales de carácter más fraterno este experimenta una baja, pero que sigue siendo un porcentaje mayoritario de 53,3%. Esta visión positiva frente al cambio que ha experimentado este Barrio, luego de la instalación del programa de Recuperación de Barrios Quiero mi Barrio. Como respuesta al trabajo implementado los miembros reconocen bajo mayoría absoluta los beneficios que este nuevo paradigma de participación basado en el desarrollo de las variables de la asociatividad y el Capital Social. Como resultado de los años del proceso de empoderamiento social y regeneración de las redes sociales del Barrio. El objetivo del Programa se ve reafirmado con los resultados de la encuesta aplicada. Como se comentó las redes externas no presentan una fortaleza e instalación permanente de los asociados a esta organización. En tanto, el municipio se instala como la institución pública con reconocimiento relativo sobre las relaciones permanentes en el Barrio, entonces, las instituciones más reconocidas están relacionadas con la satisfacción de necesidades relacionadas al desarrollo social y

83 la satisfacción de necesidades primarias, además de considerar que las instituciones más reconocidas. Su trabajo está planteado desde un prisma territorial que fortalece el grado de pertenencia con los actores sociales del territorio.

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ANEXOS

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Anexos.
Encuesta Asociatividad y Capital Social barrió el Olivar, La Serena. Encuesta de aplicación en el marco de la investigación sobre asociatividad y Capital social a los integrantes del Consejo Vecinal de Desarrollo del Barrio el Olivar, el cual se conformó con la ejecución del Programa de Recuperación de Barrios Quiero Mi Barrio. Cuestionario A- Sexo. 1) Hombre 2) Mujer B- Edad.

----------------C-

Ud. ¿Asiste a las reuniones a las que cita el Consejo de Desarrollo Vecinal (CVD)? 1) Siempre 2) En Ocasiones 3) Nunca 4) Ns/Nr

D-

ud. ¿Da a conocer sus opiniones en las reuniones del CVD en las que asiste? 1) Siempre 2) En Ocasiones

86 3) Nunca 4) Ns/Nr
E-

Ud. ¿respeta las decisiones de la mayoría de las personas que asisten a las reuniones del CVD?
1)

Siempre Nunca

2) En Ocasiones
3)

4) Ns/Nr
F-

ud. ¿Participa de las actividades creadas por el CVD para la comunidad de su barrio?
1)

Siempre Nunca

2) En Ocasiones
3)

4) Ns/Nr
G-

Las propuestas de trabajo, (talleres, capacitación, deportes, cultura) son en su mayoría creadas por: 1) Por los dirigentes poblacionales 2) Los dirigentes del CVD 3) Miembros de la comunidad 4) Profesionales de apoyo 5) Ns/Nr

H- según su opinión: ¿que grupo ha sido el más cooperador con las actividades impulsadas por el programa Quiero Mi Barrio?
1) 2) 3)

Niños Jóvenes Mujeres

87
4)

Hombres

5) Adultos Mayores 6) Ns/nr
I-

Con la llegada del programa Quiero Mi Barrio la cooperación de los miembros de la comunidad del Barrio ha sido:
1) 2) 3) 4) 5)

Excelente Buena Regular Mala Muy mala

6) Ns/Nr J- Como calificaría el trabajo de los dirigentes poblacionales de su barrio
1) 2) 3) 4) 5)

Excelente Buena Regular Malo Muy malo

6) Ns/Nr
K-

Según su opinión: confía

En que grupo de dirigentes poblacionales Ud. mas

1) Presidente del CVD 2) Presidente Junta de Vecinos 3) Dirigentes Juveniles 4) Dirigentes Deportivos 5) Dirigentes Religiosos 6) Ns/Nr
L-

¿Como considera que es la comunicación entre los miembros del CVD?

88
1) 2) 3) 4) 5)

Excelente Buena Regular Mala Muy mala

6) Ns/Nr
M-

¿Como considera que la comunicación entre el CVD y los miembros de la comunidad del barrio?
1) 2) 3) 4) 5)

Excelente Buena Regular Mala Muy mala

6) Ns/Nr N- ¿De qué manera da a conocer el CVD, La información de actividades que realizan en el barrio? 1) Visita casa a casa. 2) Letreros informativos pegados en la Sede social. 3) Letreros informativos pegados en almacenes del barrio. 4) Repartir invitaciones casa a casa. 5) En la agenda de trabajo en reuniones del CVD 6) Se corre la voz entre los vecinos. 7) Ns/Nr

89 Ñ- De estas afirmaciones como considera usted la realidad del barrio:

Ha Mejorado Se Mantenido La Comunicación La Amistad ha

Ha Empeorado NS/NR

Q-¿Con cuál de estas organizaciones ha tenido más contacto durante la ejecución del programa Quiero Mi Barrio y las actividades en conjuntos con el CVD? 1) Municipio 2) SERNAM 3) INJUV 4) Chile Califica 5) PRODEMU 6) Cultura 7) CONACE 8) Consultorio de Salud 9) SENAMA 10)Carabineros 11)Otros

90

Tablas frecuenciales de los gráficos:
Estadísticos Edad_6cat N Válidos Perdidos 30 0 Sexo 30 0

Edad_6cat Porcentaje Frecuencia Válidos 20 a 30 31 a 40 41 a 50 51 a 60 61 a 70 Total 9 8 5 5 3 30 Porcentaje 30,0 26,7 16,7 16,7 10,0 100,0 Porcentaje válido 30,0 26,7 16,7 16,7 10,0 100,0 acumulado 30,0 56,7 73,3 90,0 100,0

Sexo Porcentaje Frecuencia Válidos Hombre Mujer Total 7 23 30 Porcentaje 23,3 76,7 100,0 Porcentaje válido 23,3 76,7 100,0 acumulado 23,3 100,0

Ud. ¿Asiste a las reuniones a las que cita el Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD)? Porcentaje Frecuencia Válidos Siempre En ocasiones Nunca Total 17 12 1 30 Porcentaje 56,7 40,0 3,3 100,0 Porcentaje válido 56,7 40,0 3,3 100,0 acumulado 56,7 96,7 100,0

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Ud. ¿Da a conocer sus opiniones en las reuniones que el Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD)? Porcentaje Frecuencia Válidos Siempre En ocasiones Nunca Ns/Nr Total 14 12 1 3 30 Porcentaje 46,7 40,0 3,3 10,0 100,0 Porcentaje válido 46,7 40,0 3,3 10,0 100,0 acumulado 46,7 86,7 90,0 100,0

Ud. ¿Respeta las decisiones de la mayoría de las personas que asisten a las reuniones del Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD)? Porcentaje Frecuencia Válidos Siempre En ocasiones Nunca Total 22 6 2 30 Porcentaje 73,3 20,0 6,7 100,0 Porcentaje válido 73,3 20,0 6,7 100,0 acumulado 73,3 93,3 100,0

Ud. ¿Participa de las actividades creadas por el Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD) para la comunidad de si barrio? Porcentaje Frecuencia Válidos Siempre En ocasiones Nunca Total 20 9 1 30 Porcentaje 66,7 30,0 3,3 100,0 Porcentaje válido 66,7 30,0 3,3 100,0 acumulado 66,7 96,7 100,0

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Las propuestas de trabajo, (talleres, capacitaciones, deportes, cultura) son en su mayoría creadas por Porcentaje Frecuencia Válidos por los dirigentes poblacionales Los dirigentes del CVD Miembros de la comunidad Profesionales de apoyo Total 21 3 5 30 70,0 10,0 16,7 100,0 70,0 10,0 16,7 100,0 73,3 83,3 100,0 1 Porcentaje 3,3 válido 3,3 Porcentaje acumulado 3,3

Según su opinión: ¿Qué grupo ha sido el más cooperador con las actividades impulsadas por el Programa Quiero Mi Barrio y el Consejo Vecinal de Desarrollo (CVD)? Porcentaje Frecuencia Válidos Niños Jóvenes Mujeres Hombres Adultos Mayores Total 4 11 7 2 6 30 Porcentaje 13,3 36,7 23,3 6,7 20,0 100,0 Porcentaje válido 13,3 36,7 23,3 6,7 20,0 100,0 acumulado 13,3 50,0 73,3 80,0 100,0

Con la llegada del Programa Quiero Mi Barrio la cooperación de la miembros de la comunidad hacia el trabajo del CVD ha sido: Porcentaje Frecuencia Válidos Excelente Buena Regular Ns/Nr Total 17 8 4 1 30 Porcentaje 56,7 26,7 13,3 3,3 100,0 Porcentaje válido 56,7 26,7 13,3 3,3 100,0 acumulado 56,7 83,3 96,7 100,0

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¿Como calificaría el trabajo de los dirigentes poblacionales de su barrio? Porcentaje Frecuencia Válidos Excelente Bueno Regular Malo Ns/Nr Total 6 3 17 2 2 30 Porcentaje 20,0 10,0 56,7 6,7 6,7 100,0 Porcentaje válido 20,0 10,0 56,7 6,7 6,7 100,0 acumulado 20,0 30,0 86,7 93,3 100,0

Según su opinión: En que Grupo de dirigentes poblacionales Ud. Mas confía en el trabajo relacionado con tareas sociales Porcentaje Frecuencia Válidos Presidentes del CVD Presidente Junta de Vecinos Dirigentes Juveniles Total 26 3 1 30 Porcentaje 86,7 10,0 3,3 100,0 válido 86,7 10,0 3,3 100,0 Porcentaje acumulado 86,7 96,7 100,0

¿Como considera que es la comunicación entres los miembros del CVD? Porcentaje Frecuencia Válidos Excelente Buena Regular Ns/Nr Total 9 10 10 1 30 Porcentaje 30,0 33,3 33,3 3,3 100,0 Porcentaje válido 30,0 33,3 33,3 3,3 100,0 acumulado 30,0 63,3 96,7 100,0

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¿Como considera que es la comunicación entre el CVD y los miembros de la comunidad del barrio? Porcentaje Frecuencia Válidos Excelente Buena Regular Ns/Nr Total 12 10 7 1 30 Porcentaje 40,0 33,3 23,3 3,3 100,0 Porcentaje válido 40,0 33,3 23,3 3,3 100,0 acumulado 40,0 73,3 96,7 100,0

¿De qué manera de a conocer el CVD, la información de actividades que realizan en el barrio? Porcentaje Frecuencia Válidos Visita casa a casa Letreros informativos pegados en la Sede Social Letreros informativos pegados en almacenes del barrio Repartir invitaciones casa a casa En la agenda del trabajo en reuniones del CVD Total 30 100,0 100,0 1 3,3 3,3 100,0 8 26,7 26,7 96,7 12 40,0 40,0 70,0 3 6 Porcentaje 10,0 20,0 válido 10,0 20,0 Porcentaje acumulado 10,0 30,0

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¿La comunicación entres los vecinos? Porcentaje Frecuencia Válidos Ha mejorado Se ha mantenido Total 21 9 30 Porcentaje 70,0 30,0 100,0 Porcentaje válido 70,0 30,0 100,0 acumulado 70,0 100,0

¿La amistad entre los vecinos? Porcentaje Frecuencia Válidos Ha mejorado Se ha mantenido Total 16 14 30 Porcentaje 53,3 46,7 100,0 Porcentaje válido 53,3 46,7 100,0 acumulado 53,3 100,0

¿Los beneficios para la comunidad del barrio? Porcentaje Frecuencia Válidos Ha mejorado 26 Porcentaje 86,7 Porcentaje válido 86,7 acumulado 86,7

Se ha mantenido 3 10,0 10,0 96,7 ¿Con cuál de estas organizaciones ha tenido más contacto durante la ejecución del programa Ha empeorado 1 3,3 3,3 100,0 Quiero Mi Barrio y las actividades en conjuntos con el CVD Total 30 100,0 100,0 Frecuencia Porcentaje Porcentaje válido Porcentaje acumulado Válidos Municipio SERNAM INJUV Chile Califica Prodemu Cultura CONACE Consultorio de Salud Carabineros Otros Total 8 1 2 3 1 3 1 6 1 4 30 26,7 3,3 6,7 10,0 3,3 10,0 3,3 20,0 3,3 13,3 100,0 26,7 3,3 6,7 10,0 3,3 10,0 3,3 20,0 3,3 13,3 100,0 26,7 30,0 36,7 46,7 50,0 60,0 63,3 83,3 86,7 100,0

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BIBLIOGRAFIA

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