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LA FILOSOFÍA GRIEGA Y HELENÍSTICA DR.

EMILIO LLEDÓ ÍÑIGO
“I.- La Filosofía Griega y Helenística” en: LLEDÓ ÍÑIGO Emilio; Granada, Miguel Ángel; Villacañas, José Luis y Cruz, Manuel; Historia de la Filosofía , México, Editorial Santillana, 2004, pp. 1 – 77.

Valiosa introducción a la filosofía griega, amena e ilustrada. Presenta líneas selectas para estimular a los alumnos a dar lectura a los originales. Un material que puede serle útil a nuestros maestros, siempre en busca de apoyos didácticos. Los folletos "Scholaris - Filosofía Lecturas" son un intento por acercar pequeños textos de difícil acceso, que puedan ser útiles a estudiantes de Filosofía y autodidactas de la Web. Este material es educativo y sin fines de lucro. Muchas gracias por acercarse a la Filosofía. Si un detalle logra ser útil para la lectura sincera y razonada de alguna tarea escolar o ensayo, entonces el esfuerzo de digitalización habrá cumplido su meta. Visita mi estante virtual en: http://es.scribd.com/tucidides2000 Saludos. Joel Tucídides Madrigal Bailón. "IN CALLI IXCAHUICOPA"

Historia de la filosofía
Emilio Lledó * Miguel Ángel Granada • José Luis Villacañas * Manuel Cruz

Santillana

Historia de la filosofía
Emilio Lledó • Miguel Á. Granada • José LuisVillacañas • Manuel Cruz

Santillana

Contifoto/Popperfoto. Contifoto/Sygma.. Aurora Martín. S. Casariego. de la edición mexicana ISBN: 970­29­1092­7 Primera edición: enero de 2004. Suárez Ruiz Francisco Rivera Rodríguez Óscar Tapia Márquez Astrid Guagnelli Sagarmínaga Archivo Santillana Academia de las ciencias y las bellas artes: A. José Luis Villacañas Berlanga y Manuel Cruz Rodríguez ©'­1997 por Grupo Editorial Santillana. Baguzzl. Antonio Viñas. Contifoto/Francois Merlet. Artephot/a. Kersting. . AKGPhotos. R. Contifoto. Contifoto/Camera 5/Ken Regan. Biblioteca Estense de Módena. Nimatallah. Stuart Franklin J uan J osé Vázquez y Rosa Barriga Maryse Pinset y Mercedes Barcenilla Ángeles Bárzano. Reg. Madrid/Laboratorio Biblioteca Nacional. AKG Berlín/Erich Lesslgn.V.E. CONFECCIÓN Y MONTAJE: CORRECCIÓN: COORDINACIÓN ARTÍS TICA: COORDINACIÓN TÉCNICA: DIRECCIÓN TÉCNICA: © 1997 por Emilio Lledó Iñigo. Cifra Gráfica.. Contyfoto/Sygma/Esa. Biblioteca Varicana. Takase. 80 Impreso y hecho en México. Bossu. J osé Rodríguez y Francisco Vlclana Pedro García J osé Luis Verdasco Francisco Romero DISEÑO GRAFICO: DOCUMENTACIÓN Y S ELECCIÓN DE FOTOGRAFÍAS: COMPOSICIÓN.G..A. Biblioteca Nacional de Florencia. M a .. Vannlni. S. S. Colección Richard Zagler. Camera Press. S. Evaristo Moreno y José Luis Serrano Pilar Pérez. Biblioteca Nacional. Nueva Yorc. Miguel Ángel Granada Martínez. Biblioteca fundación Ortega y Gasset. Georges de Keerle. Α. P. A. La adaptación se realizó con la dirección de Antonio Moreno y con la participación del siguiente equipo: ADAPTACIÓN: EDICIÓN: COORDINACIÓN GRÁFICA: COORDINACIÓN DE AUTOEDICIÓN: DIACRAMACIÓN: ILUSTRADORES: FOTOGRAFÍAS: Yolanda Angulo Parra y María Esther Boullosa Doval J avier A. Vauthey. Fotostock.El libro Historia de la filosofía es una adaptación del la obra Historia de la filosofía publicada por Santillana. de C. Blbliothéque Nationale de France. Roma. Rouen. de la edición española © 2003 por Grupo Editorial Santillana.E. Núm. de España. Miembro de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana.A.G.

El maestro. hueras y carentes de sentido. facilidad de la lectura y. Granada. resultaba casi un "crimen" tener que prescindir de ciertos párrafos y. ya que la versión española era muy extensa para los parámetros de los programas de estudio del bachillerato en México. Por último. en ocasiones. y como sucede en muchos casos. no recordando lo señalado en los textos de referencia. Yolanda Angulo Parra María Esther Boullosa Doval (Adaptadores) . sobre todo. Si a ello agregamos el nítido y buen estilo literario. De lo contrario. escrito por Emilio Lledó. Esta tarea presentó grandes dificultades pues. de capítulos enteros. es preciso recordar que la filosofía no es asunto de unos cuantos iniciados que "andan en las nubes". a sabiendas del riesgo implícito en ello. o debe ser. erudita y rigurosa. entendiendo con ello. de una manera reflexiva. evitar apasionamientos o arrebatos. Esperamos no haber ejercido violencia innecesaria en el proceso. Por el contrario. es. a través de preguntas guiadas que deben ser respondidas. ya que proporciona las herramientas para su comprensión y. No obstante. solución. tal vez. el aprendizaje de la filosofía se convierte en una serie de fórmulas vacías. pero sin negar la perspectiva que todo filósofo necesariamente tiene al acercarse a su objeto de estudio. secuencia lógica. el lector tiene la impresión de estar en medio de una conversación profunda y placentera con los autores. sino habiéndolos asimilado y comprendido. en llevar a cabo un recorte. José Luis Villacañas y Manuel Cruz. lo más ligado a la vida y a la p r o b l e m á t i c a cotidiana. el contenido. Deseamos manifestar nuestro profundo agradecimiento a los autores por haber permitido esta edición. frente a un texto tan rico en información.Presentación E ste libro es producto de una adaptación del texto Historia de la filosofía. El libro tiene la virtud de desarrollar los contenidos desde una posición lo más "objetiva" posible. quienes nos echamos a cuestas la "deshonrosa" tarea de la mutilación hicimos un esfuerzo por evitar cortes abruptos o sustanciales tratando de garantizar la continuidad. y editado por Santillana España. bien escrito y documentado. sin distorsionar los temas. a los segundos. Miguel A. amena. el estudiante de bachillerato y el interesado en el conocimiento filosófico encontrarán en este libro un instrumento fantástico para sus propósitos: a los primeros les ofrece un panorama vasto y a la vez compacto de la historia de la filosofía. el poder adentrarse en el maravilloso mundo del discurso filosófico. así como para los cursos introductorios de algunas licenciaturas. ¿En qué consistió la adaptación? Por un lado. Los ejercicios al final de cada Unidad tienen el propósito de invitar al alumno a la reflexión filosófica.

De San Agustín al siglo XII 7. El problema social: Marx 16. La filosofía helenística Dialogando con los textos 8 24 36 48 62 72 80 88 98 108 120 132 146 154 168 186 198 212 224 234 242 254 264 278 292 306 . La revolución en el lenguaje: los sofistas y Sócrates 3. positivismo e historicismo 17. Hermenéutica y existencialismo 23. Cosmología y política en el siglo XVI 10. La apuesta por un mundo ordenado por el hombre: la Ilustración 13. Marxismo(s) 22. La filosofía de Hegel: el valor del Estado 15.Indice La filosofía griega y helenística 1. El Humanismo septentrional y la Reforma 9. De Descartes a Locke Dialogando con los textos La Ilustración y el siglo XIX 12. Teología y lógica en los siglos XII y XIV 8. La reconstrucción del mundo burgués: utilitarismo. Aristóteles 5. Filosofía analítica 21. 322 326 328 332 La filosofía desde el siglo Val XVII 6. La Revolución científica de Galileo a N e w t o n 11. Platón 4. Filosofías de la ciencia 19. Filosofías de la conciencia 20. El asombro ante el mundo: los primeros «filósofos» 2. Otras corrientes filosóficas: crítica de la modernidad Dialogando con los textos Apéndices Cronología índice de materias índice de nombres . El destino del individuo en el siglo XIX: Schopenhauery Nietzsche Dialogando con los textos La filosofía del siglo XX 18. El ideal de la sociedad burguesa: la filosofía crítica de Kant 14. La filosofía del siglo XVII.

en gran medida. L a filosofía griega trazó los caminos por donde habría de discurrir el pensamiento posterior. el movimiento. y el logos con el que las manifestaban fue un principio de racionalidad frente al mito y a todas aquellas narraciones que decían lo que era el mundo real. desarrollaron la mayoría de los problemas filosóficos.I. . LA FILOSOFIA GRIEGA Restos arqueológicos de Priene (actual Turquía). Sus observaciones las expresaron en palabras. Los filósofos anteriores a Platón pensaron sobre la naturaleza. Efectivamente los griegos iniciaron y. Un filósofo de nuestro siglo expresó esta influencia con una frase que se ha hecho famosa: «La filosofía occidental no es sino notas a pie de página puestas a los diálogos de Platón». el nacer y el perecer de las cosas. orientando los cauces por los que discurrirían después. sin haberse parado a mirarlo con los propios ojos.

en la misma naturaleza. De este diálogo. • El asombro ante el mundo: los primeros «filósofos» Tema 2. . en busca de un saber firme como las Ideas que Platón descubre. Por eso con Platón la filosofía se hace diálogo: un pensamiento compartido. analizado. con la filosofía del período helenístico. • La revolución en el lenguaje: los sofistas y Sócrates Tema 3. Cuando la democracia se afianzó en Atenas y la educación o paideia se convierte en un instrumento de poder. Pero este entusiasmo renovador acabará. desde las múltiples perspectivas del centenar de personajes que hablan en sus «diálogos». en parte. saldrá la aguda mirada de Aristóteles que rastrea. los sofistas y Sócrates irán descubriendo la importancia de la comunicación y el lenguaje. La extensión geográfica permitirá también la extensión de los conocimientos conquistados y su especialización. Con la expansión política de Alejandro Magno. • Platón Tema 4. más acá de las ¡deas. • Aristóteles Tema 5. muchos de los cuales se iban a hacer a la mar para fundar colonias o para negociar con los pueblos vecinos. los principios de un conocimiento que permita el saber y la ciencia. ya no habrá lugar manejable para pensar en otra cosa que en la singular y limitada felicidad. • La filosofía helenística Pero también preocupó a estos «primeros que filosofaron» enseñar cosas útiles a sus conciudadanos.Y HELENISTICA Tema 1.

El prólogo a un viaje 3. Lo que es el ser 8 Zenón de Elea 9 10 Empédocles Anaxágoras: el sabio desterrado 11 Los átomos: Leuclpo y Demócrito 1. además. I. por cierto. ¿Dónde está la filosofía de Tales? 3 Anaximandro: justicia e inmensidad 4 Anaxímenes: el aire y el universo 5 Heráclito: el aristócrata y el cambio 1. La vía de la verdad 4. a Sócrates. apenas si encontramos la palabra filosofía a no ser en citas de autores posteriores. 983b6).El asombro ante el mundo: los primeros «filósofos» INFORMACION 1 Así nació la filosofía 2 Tales de Mileto 1. a estos personajes. El sabio distraído 3. En el carro de la verdad 2. que al comienzo de su Metafísica hizo un esbozo de historia de los que le habían precedido en la investigación de los principios de las cosas. añade a la imprecisión. porque a comienzos del siglo VI a. les llamó «los primeros que filosofaron» (Metafísica. El referirlos. bastante impreciso y que comprende personajes intelectuales muy distintos. que no dejó obra escrita. y sin excesiva carga de terminología. Un nombre. de C. Puestos. además. El fuego escondido y el alma 6 Pitágoras de Samos 7 Parménides de Elea: un colono inmovillsta 1. eso sí. También es hasta cierto punto impreciso llamarlos filósofos. en ¡a medida de lo posible. e les suele agrupar bajo el nombre de presocráticos. es más bien un gran silencio que adquiere voz en los diálogos platónicos. referidas. . El logos 2. ya que es Platón uien por sus escritos marca una época nueva en el desarrollo de la filosolfa. Un científico práctico 2. más claro sería llamarlos preplatónicos. en algunas comedias de Aristófanes y en las páginas de Jenofonte. nos gustaría presentar a estos precursores de la manera más sencilla e inmediata. La armonía de los contrarios 3. la arbitrariedad. Aristóteles. a definirlos en relación con el pensamiento posterior. Sócrates. Insistimos en la cuestión del nombre porque. que había de nacer casi dos siglos después de alguno de ellos. Leucipo 2. Demócrito de Abdera TEXTOS S Ruinas de Mileto. Lo cual no quiere decir que no tengamos que recurrir a ella en diferentes momentos. El río que nos lleva 4.

Halicarnaso. Heródoto. Sabemos que vivió en Mileto. Juventud implica asombro. se dieron condiciones especiales para esta nueva for- ma de mirar el mundo y a los seres humanos. . • En un lugar de Asia M e n o r Fragmentos de Demócrito. de lo que sig­ nificó para la filosofía. Sería ésta la primera fecha en la historia de la ciencia oc­ cidental. Tales de Mileto 1. puertos importantes donde se juntaban gentes de distintas procedencias y donde el intercambio de mercancías estuvo acompa­ ñado por el intercambio de ideas. que ese asombro estuviese en los comienzos de la filosofía.con suerte alterna. Efeso. Porque asombro (Baupcioía) quiere decir extrañeza. Y es tal vez éste una de las características del pensamiento. Las narraciones míticas que explicaban cómo había surgido el mundo o cuál era la causa de los fenóme­ nos naturales empezaban a ser insuficientes para la curiosidad de los griegos. sorpresa ante lo que no podemos entender y que. y que en el año 585 a. 74 También se nos ha transmitido que estuvo en Egipto y que se preocupó por buscar una explica­ ción a las crecidas del N i l o . en noche. acaeció que el día se transformó. En ciudades como Mileto. si es que llegó a escribir. Por supuesto. de C. por consiguiente. fue tan ori­ ginal la empresa de estos hombres que habría que res­ petar al máximo ese carácter originario. Estas ciudades eran. sino también conservar por escrito sus leyendas y sus pensamientos. Estas ciudades frente al mar eran símbolo también de libertad y sus costas una continua incitación al movimiento y a la aventura. No es extraño. En efecto. Los textos que citemos de los presocráticos llevan. la más rica de las ciudades comerciales de la costa de A s i a Menor. La filosofía griega no c o m e n z ó en Atenas sino en las colonias griegas de Asia Menor. nos estimula a pensar en ello. que nos permiten construir una figura «ideal» del pri­ mer «filósofo». de C. llevaban ya cinco años de guerra -los lidios y los medos. esa juventud del pensamiento. que les permitía no sólo fijar sus operaciones comerciales. donde se habían establecido colonias de emigrantes. en su mayoría. Esa frontera entre el mar y la tierra estaría en ebullición en torno al 600 a. Poco antes de esa fecha y en esos lugares habían conocido los grie­ gos el alfabeto fenicio. predijo un eclipse. de repente. Clazómenas. en relación con la astrono­ mía. sin embargo. cuando. que había afirmado que en ese mismo año se produciría tal cambio. Una forma de pensamiento fue el mito.Así nació la filosofía • Personajes que q u e r í a n explicarse el mundo Sea cualquiera el nombre que les demos. Un científico práctico Tales de Mileto es el primer nombre en esta histo­ ria. en el curso de un combate. tenía problemas muy concretos cuya solución no se encontraba ya en los viejos mitos. Pero tenemos abundantes referencias de sus opiniones sobre el mundo y los hombres. en el que se reunían las primeras respuestas de esa extrañeza. I. la numeración establecida por Diels. tomados de la edición de Hermann Diels. pues. Sobre todo. detrás de la abreviatura DK. y. Ese cambio de día lo había predicho a los jonios Tales de Mileto. No nos queda ni siquiera un fragmento supues­ tamente original de sus escritos. tenemos testimonios sobre sus observaciones de los movimientos celestes. porque la so­ ciedad que se formó en las costas de Asia Menor. como es usual. novedad ante el mundo.

que no podía estar en la mente de este primer filósofo. Esta opinión no deja de pare­ cer trivial e incluso sumergida en el mito. II. son iguales». sin necesidad de puentes. 695 ss. Eudemo atribuye a Tales el teorema «los triángulos que tienen un lado y sus ángulos adyacentes iguales. y porque las semillas tienen siempre naturaleza húmeda y por ser el agua. Por supuesto que la cul­ tura mítica siguió presente y que los rapsodas seguían cantando los poemas de Homero... por cierto.] Demostró. El perfil que del primer filósofo se nos dibuja lo presenta.] arrendó los molinos de aceite de Mileto y Quíos [. 170). y aquello de donde nacen las cosas es su principio. .) ha­ blan continuamente del «Océano» y de su fuerza creadora. como un observador de la naturaleza y un teórico de la política. a orientarse por las estre­ llas. 195 ss. pero que no es eso lo que les interesa.. por sus conocimientos de astronomía. Todo ello les daría más fuerza frente a las amenazas de los persas. pero los barcos rea­ les necesitaban. entre otras cosas. reproduce Aristóteles: Como se reprochaba a Tales lo inútil que era su afán de saber -la «filosofía». Otra noticia interesante. de­ 1 dujesen de ahí la tesis de un principio (ápx !) más o menos metafísico. se burlaba de él porque. 204 ss. orientarse por las estrellas que.] y. los realquiló al precio que quiso. Una variante de esta tesis la encontramos también en la Metafísica (I. y facilitar la solidaridad entre los griegos. 1259 a 9 Heródoto (I.En ese viaje a Egipto ideó también un método para calcular la altura de las pirámides por la sombra que proyectaban. El sabio distraído Estos datos se contradicen. sin duda. necesitaban «sabios» que los enseñasen a medir distancias en el mar..) y Hesíodo (Teogonia.. pues. X X I . para las cosas húmedas. pues. así. o a soñar con las hazañas de Aquiles o Ulises. aunque inter­ pretaciones posteriores. es que Tales propuso la unión de las distintas ciudades griegas de Jonia y que éstas «tuvieran un consejo común» en la ciudad de Teos. ocupado en dar a sus conciudada­ nos ideas que servían para inteipretar los fenómenos naturales. Por este teorema medía la distancia de los barcos en el mar. ya que las primeras leyendas sobre la formación del mundo tal como las encontramos en Homero (¡liada. Pero nuestro «científico» hizo afirmaciones consideradas como planteamientos filo­ sóficos. por consiguiente. Los pueblos de las costas de Jonia. Nada más opues­ to. es suya la teoría de que el agua es el principio de todo. cuando por observar a los astros. un hom­ bre de su tiempo. que aquel año habría buena cosecha de aceitunas [. para defender la tesis de que el sabio era menos dis­ traído de lo que parece. 983b ss. a establecer pactos de unión entre las distintas ciudades. La vida era demasiado apremiante e impor­ tante como para que su mundo intelectual se limitara sólo a contar mitos sobre sus dioses. [. ¿Dónde está la filosofía de Tales? Las actividades de Tales podrían llamarse «científi­ cas». una pequeña isla sostenida en el agua como materia originaria. miraba hacia arriba cayó en un pozo. tal vez. se veían. 3. En definitiva. no se daba cuenta de lo que tenía delante de sus pies. No nos resistimos por ello a reproducir la anécdota opuesta que. 174a Vemos cómo esta tradición del sabio distraído sur­ ge muy pronto en la cultura occidental. llena de humor y picardía. La noticia viene de Aristóteles: «Tales de Mileto afirmaba que la Tierra estaba flotando sobre el agua como un leño» (Sobre el cielo. X I V . referida por Heródoto (I. el que la Tierra no fuese ya inmóvil sino que se sustentaba en otro elemento rompía las opiniones tradicionales. donde Aristóteles escribe: Tales afirmaba que el agua es el origen de todo (por eso manifestó que la Tierra estaba sobre el agua) y sin duda opinaba así al ver que aquello de lo que todo se nutre es húmedo y que el calor mismo nace de la humedad y de ella vive. a esa idea del saber «filosófico» como algo alejado del mundo y de los intereses «rea­ les» de los hombres. 2. Y se dice también que una muchacha tracia. de verdad. Utilizó estos descubrimientos geométri­ cos para medir las distancias de las naves en el mar. Política. con una anéc­ dota que recoge Platón y que reproduce. tuvo esta opinión. si utilizamos ya una ter­ minología moderna. I. Esta pa­ rece ser la opinión de Tales de Mileto. más que «filosóficas».. incluida la de Aristóteles. Por ello. vadearlo. Proclo(DK 11A20) hay razones para justificar esas supuestas «distraccio­ nes». queriendo saber cosas del cielo. principio de su naturaleza. cuando llegó el momento oportuno. la imagen del filósofo ajeno al mundo: Tales. 294 a 28). 75) nos cuenta que Tales desvió el cauce del río Halis haciendo una especie de dique para que el ejército de Creso pudiera. La Tierra era. Por ejemplo. P L A T Ó N : Teeteto. que es fácil a los filósofos enriquecerse.cuentan que previendo.). pero algunas podrían tener un carácter ideológi­ co para ridiculizar lo que de creador y revolucionario tuvieran las ideas de estos hombres. emprendedores y navegantes.. Es seguro que Aunque tal idea tuviese relación con mitologías egipcias. paradóji­ camente.

En escritores poste­ riores encontramos referencias a opiniones de Anaximandro sobre la astronomía. sobre el ori­ gen de los seres vivos y del hombre. y cons­ truir una especie de esfera donde estaban re­ presentados algunos astros. se empieza a interpretar de una manera más «racional» la relación del hombre con el universo que lo rodea. de que la naturaleza y la realidad son algo animado. por su som­ bra. 350) para hablar del mar inmenso. maestro. de C. por muy limitada que fuera. T a m b i é n se atribuye a Anaximandro el haber utilizado el término apeiron « c o m o principio y elemento de las cosas existentes. que el hecho de escribir un «libro» sea ya una interpretación muy posterior. este término podría tener un sentido semejante. utilizando la incipiente escritura. sinfín (apeiron) y también un sueño indeterminado. señalaba la única posibilidad de llegar a su sentido y a su ser. aprox. V I I . I. tal vez. I. y que solamente hubiese pre­ tendido. Es muy posible.La idea de la humedad de las semillas.. que vivió entre el 610 y el 5-~ a. • Haber sido el primero «en dibujar sobre una tablilla un mapa de la tierra habitada». Anaximandro: justicia e inmensidad Anaximandro de Mileto. Tales. . así como sobre las causas de los fenómenos meteorológi­ cos basadas en la observación empírica. la realidad tiene que ser algo indetermi­ nado. sin límites precisos (Odisea. • Admitir la pluralidad de mundos y el eterno movimiento de las cosas. f i ­ jar en papiro alguna de sus ideas « s o b r e la naturaleza». Esta forma de percibir el mundo. y que contiene la causa toda del nacimiento y destrucción del mun­ d o » . Anaximandro sigue el camino de Tales y. con ello. La palabra apeiron la encontramos ya en H o ­ mero (¡liada. impreciso. De anima. medir el tiempo y la altura del S o l . En Anaximandro. y de que incluso el imán tiene «alma» porque atrae al hierro (Aristóteles. 405 a 19) era ya una forma de mirar la natu­ raleza y de traspasar el mundo y la realidad de los su­ cesos una nueva mentalidad: los fenómenos de la naturaleza sólo podían empezar a entenderse partiendo de la observación de la apariencia de las cosas. Se le atribuye: • El haber escrito un libro «Sobre la naturale­ za». 286). sin embargo. del movi­ miento que supone la vida. • Haber utilizado el gnomon para. como un fondo originario que só­ lo se determina cuando se concreta con las múlti­ ples apariencias del mundo. se interesó por temas parecidos a su paisano y.

] Hace también eterno el movimiento por el que el cambio se produce. una de las figuras m á s apasionantes en la historia de la filosofía. 1. for­ ma y movimiento de los cuerpos celestes. en torno al año 500 a. que es el que predomi­ nará posteriormente. La abun­ dante bibliografía moderna ha contribuido también a una mejor inteligencia de sus fragmentos. deseos. como éste. para desplazarse hacia un significado «científico». tal como apare­ ce en los primeros textos. Logos es una palabra fundamental de la filosofía griega. Heráclito estaba emparentado con la aristocracia dominante en la ciudad. como la lluvia. una ciudad importante en las empresas comerciales y marineras de las co­ lonias griegas de A s i a Menor.. descubre y sintetiza la su­ puesta «significación» de lo que nos rodea. En las palabras de Heráclito oímos ya la voz del primer filósofo que nos deja entender algunas pers­ pectivas claras de su proyecto intelectual. puede ser entendida por otros. su apartamiento del mundo y su vegetarianismo. etcétera. A n a x í m e n e s supone también que esas formas m á s o menos densas del «vapor» que configura el cosmos son la causa (aÍTÍa) de los distintos fenó­ menos con que se hace presente la realidad. y a ello se debe tal vez el to­ no displicente y autoritario de sus escritos. es Anax í m e n e s . Hay noti­ cias divertidas y contradictorias sobre su personali­ dad. de C. pensamientos.« s i todo fluye y se nos escapa no hay nada que nos permita la alegría»-. su misantropía. como el agua de Ta­ les. de la observación de la propia respiración como princi­ pio de la vida. pero no inconcreta sino concreta y la llamó aire. esta mirada que ob­ servaba en la b ó v e d a del cielo el movimiento y l u ­ gar de las estrellas era una forma «teórica» de en­ contrar conocimientos que pudieran a c o m p a ñ a r a sus compatriotas navegantes. su melancolía . Un filósofo rebelde que per­ cibe su propio pensamiento como algo enfrentado a los hábitos mentales de la mayoría de sus conciu­ dadanos. X V I . hijo de Euristrato. En su madurez.. tra­ duce en sonidos la experiencia que tenemos de lo real y. sobre la oscuridad de su estilo. Aristóteles. al mismo tiempo. compañero de Anaximandro. En esta ciudad nació Heráclito. El concepto que sirve a Anaxímenes como fun­ damento de las cosas es el aire. etcétera. Dice también que se convierte en una cosa u otra por rarefacción y condensación. vivió la rebelión de las ciuda­ des jonias contra la creciente presión del imperio persa de D a r í o I. Plutarco. es­ tos conocimientos resultaban m á s útiles que hacer algunos sacrificios a los dioses para que no les en­ viasen tempestades. lo presentan como ast r ó n o m o y ocupado en estudiar la naturaleza. [. Aunque la pala­ bra aire no traduce exactamente el término griego aér. C o m o sus dos c o m p a ñ e r o s . En la desembocadura del río Kaystros. se encuentra Efeso. DK A 5 Todas estas opiniones surgían de la observación de los procesos naturales. o el apeiron de Anaximandro. Esta idea de causa se desprende de esta manera de su significado moral de culpa o pena. de toda filosofía. que también vivió en Mileto. Tiene un signifi­ cado de múltiples matices. Una cita de Teofrasto re­ sume las opiniones de Anaxímenes: Anaxímenes de Mileto. incluso. dice. Este universo que respira y alienta es una imagen original de estos primeros pasos de un pensamiento en lucha ya por la racionalidad. al norte de M i l e t o . que la naturaleza subyacente es una e indefinida. . que era más bien algo así como esa niebla o vapor con que los dioses protegían a sus héroes en las batallas (üíada. El logos La filosofía de Heráclito comienza con un tono de marcada agresividad. 760). la evapo­ ración. Así llegó A n a x í m e n e s a la idea de una respiración del cosmos que vive y da vida ( D K 13B2). la formación de las nubes e. El logos une a los hombres en una comunidad de significados. pero tal vez el centro de ellos es «lo que el hombre h a b l a » . Se supone que esa voz que emiten los seres humanos y con la que expresan sus experiencias. Sin duda alguna.Anaxímenes: el aire y el universo A l g o m á s joven que Tales y Anaximandro. Teofrasto.

«El pensamiento es c o m ú n a todos» (frag. Y aunque la «razón». No descu­ brir esa unidad es el grave error de «la m a y o r í a de los hombres que no piensan en las cosas con las que se encuentran. La reali­ dad. o el sonido de esa lira armonizado en las oscilaciones de sus cuerdas. 50). que la justicia es discrepancia y que todo acontece necesariamente por esa lucha» (frag. 17). manifiesta la fraternidad con la naturaleza. el «orden» y la « a r m o n í a » sean el momento de esta­ bilidad y perfección. Esta aparente oposición que reside. 67). Un mundo lleno de oposiciones que. a toda m o m e n t á n e a clausura. se armonizan y conjugan. 51). A r m o n í a significa en griego «unión». 2. y si las aprenden. invierno verano. no puede paralizarse en sus errores. de ese otro logos « c o m ú n » que. y esta posibilidad está ya pre­ sente en el juego de los opuestos. que es joven pero que está envejeciendo. Un fuego que transforma la materia y que es ejemplo de esa divinidad que todo lo iguala y que es. Pero esa unidad es de «tensiones opuestas» que se hace « a r m o n í a como en el arco o en la lira» (frag. Heráclito habla de los hombres de su tiempo. sin embargo. 44). sociales. como el logos. expresión de su unidad. so­ bre todo. Hay que procurar que ese crecimiento y ese desarrollo lo sea de verdad. En un fragmento que muestra la originalidad de su pensamiento nos dirá «el alma es como una palabra (A. C o m o si el logos fuera una meta de la inteligencia y del progreso y una realidad presente en las cosas y en cuyo descubrimiento e interpretación los hombres se unen. Parece que Heráclito intuye aquí el mundo interior que va cuajándose en los seres huma­ nos y que está condicionado por las situaciones históricas. también. «Dios es día noche. lo joven que lo viejo» (frag. Le pasa como al fuego que cuando se mezcla con el incienso toma el nombre de la fragancia que d e s p i d e » (frag. 115). las supuestas cosas inmóviles o fijas. 80). con sus palabras. Heráclito. los «sucesos» del mundo. familiares. es indiferente a sus caminantes. «ensam­ blaje». que a cada uno le ha tocado vivir.óyog) que crece por sí misma» (frag. 60). Una ex­ periencia que nos indica la unidad oculta en la apa­ rente diversidad de las cosas (frag. flu­ yendo en el tiempo. Es cierto que esta intuición de la diversidad contrapuesta recorre los fragmentos de Heráclito. . el mundo es también lo posible. A q u í descubrimos. no las entien­ den. Son las palabras y el hombre los que relativizan lo real. tiende a la paz. en el lenguaje que la expresa. guerra paz. sin embargo.Los hombres son testigos. U n a lu­ cha que. Otro fragmento nos indica que «es necesario que el pueblo luche por la ley como por sus murallas» (frag. una conciencia educati­ va y reformadora. de la misma forma que las discrepancias originan la justicia. Un misterioso fragmento nos presenta otro tipo de oposiciones. todo es cuestión de quien lo ande. Tensiones que disparan la saeta hacia el lado contrario a la mano que tensa. U n a conciencia crítica y. «Por eso hay que saber que la guerra es todo. El lenguaje mira lo real desde esas contrarias perspectivas. lo despierto que lo dormido. muestra c ó ­ mo cada uno de esos términos opuestos lo son de una realidad que vive pero que está muriendo. La armonía de los contrarios • Uno y lo mismo es lo viviente y lo que muere. en las «aparen­ tes» y siempre armonizadas contradicciones. 88). una vez m á s . los sucesos ya determinados. se escapan al acabamiento in­ mediato. La a r m o n í a del mundo surge de esos encuentros. pero en el reconoci­ miento de tales oposiciones encontramos un nuevo concepto: la posibilidad. 113). Un atisbo de verdad y claridad frente a lo falso y oscuro. El mundo no es sólo lo real. saciedad hambre. sino que se aferran a sus propias opiniones» (frag. se refiere a ellos e intenta hacerles ver los posibles errores de los que se alimentan. Por eso «el camino cuesta arriba y cuesta abajo es uno y lo mismo» (frag. pe­ ro la naturaleza no entiende de ellas y nos da su lección de unidad. En efecto. Detalle de la Escuela de Atenas de Rafael Sancio. como racionalidad. al mismo tiempo. en este caso ese camino.

y el fuego. La intuición del fuego como creador de vida expresaba también el asom­ bro ante esa forma de ser ardiente y arrolladura donde. Por ello. Esa idea de un fuego que jamás se extingue establece límites y organiza el mundo. El río que nos lleva Q u i z á la imagen m á s famosa de Heráclito para ex­ presar el fluir continuo de las cosas sea la de ese río «al que si entramos es siempre distinta el agua que corre» (frag. que el aliento del hombre. Un ocultamiento que es estímulo para esa inteligencia cambio que sabe leer los signos y señales del mundo. pues. es un fuego acompasado por el logos. Uno de sus fragmentos más característicos nos advierte: «El señor cuyo oráculo es­ tá en Delfos nada dice. En muchos de sus fragmentos resuena un pensa­ miento lleno de observaciones sobre el mundo y sobre los hombres. fruto de la inteligencia y fundamento del mundo: «Todas las cosas se transforman con el fuego. en fin.esa mirada realista que caracteriza a toda la filo­ sofía griega. Esta paráfrasis de Heráclito expresa en el lenguaje común el de nuestra vida. también Heráclito: «nos metemos y no nos metemos en los mismos ríos. porque a la hondura de ese logos se une el que «la naturale­ za ama ocultarse». El fuego escondido y el alma C o m o los ríos siempre en movimiento. 12). que tiene que ver con la palabra semántica. sin embargo. 30). No es extraño. 118). como metáfora de la luz que la inteligencia proyecta sobre las cosas. 65). se descubría el aliento del misterio. en el Cratilo (402 a) comenta: «En al­ gún lugar dice Heráclito que todo se mueve ( j t á v x a XOJQel) y nada permanece. Esta última expre­ sión. Por ello. es y será fuego siempre vivo. El verbo or|patvoü. Esta c o m p a r a c i ó n del incesante cambio se c o n d e n s ó en una fórmula ( j t á v x a get . nada oculta. El sol y su luz manifestarán ese dominio ince­ sante del fuego: «el sol es nuevo cada día» (frag. 6). el mismo para todos. tan moderna. por cierto. que se enciende y apaga s e g ú n m e d i d a » (frag. Un pensamiento casi inagotable. somos y no somos. pero que parece indicar de manera abstracta lo que la metáfora del río manifiesta. tal como el oro se hace m e r c a n c í a y la m e r c a n c í a oro» (frag. y comparando a los seres con la corriente de un río. 36) y «un alma seca es más inteli­ gente y mejor» (frag. el fuego es también luz y expresa la inteligencia: «el fuego es inteligente y causa de la o r g a n i z a c i ó n de todas las cosas» (frag. «es muerte para las almas convertirse en agua» (frag. Heráclito compara esa abstracta l u ­ cha por la ley con algo concreto de lo que sus con­ ciudadanos tenían continua experiencia: la lucha por las murallas. estuviera relacionado con el fue­ go. que no encontramos entre sus fragmentos originales. no se falseaba el pensamiento de Heráclito. esa comparación de los seres y el río explicaría otra va­ riante del fragmento que cita un escritor del siglo I d. sólo nos hace señas (or|tiatvet)» (frag. con todas.« t o d o fluye»-). 3. tal vez era ya fruto de una interpretación en la que. Sus comparaciones e imágenes interpre­ tan las experiencias de una sensibili­ dad que expresaba ya la conciencia sobre el lenguaje en el que se depo­ sitaba una de las primeras formas de entender la realidad. 93). somos y no somos» (49 a). Ya Platón.s u tyvyf]-. llamado. . la ar­ bitrariedad y la guerra. No nos bañamos dos veces en el mismo río. añade: no podrías sumergirte dos veces en el mismo río». lo que manifiesta el movimiento y la vida . 90). anticipa todo ese mundo de significaciones que constituye el len­ guaje y con el que se nos abre el pensamiento. por debajo de las cosas y su apariencia. Probablemente. no lo hizo n i n g ú n dios ni n i n g ú n hombre sino que fue. El fuego. el fuego es también otro elemento que muestra el fondo ines­ table de la realidad: «Este cosmos. La muralla y la ley como dos ma­ nifestaciones de seguridad ante la violencia. 4. de C.

Entonces se les llamaba matemáticos. que destacaban m á s el carácter del extraño fundador. Diógenes Laercio (VIII. amiga de se­ cretos y conspiraciones. 129). Platón parece evitar su nombre y el mismo Aristó­ teles habla de «los llamados pitagóricos». porque «podían profundizar en lo que aprendían y eran instruidos por ello en los fundamentos de la ciencia. que el resentimiento de Cilón. su existencia está rodeada de misterio. Testimonios antiguos hablan de que Pitágoras era descendiente de A p o l o y de que podía hacerse presente al mismo tiempo en distintos lugares. practicó la investigación (íoTO0Ír|v) más que todos los otros hombres. D i ó g e n e s Laercio. cuya obligación era aprender en silencio. provocan cier­ tos fundadores de sectas religiosas. su «elitismo» provocaba el rechazo del pueblo y de los grupos d e m o c r á t i c o s . entre sus adeptos. en Samos. Suponemos que existió un personaje con ese nombre que nació en torno al 570 a. podían empezar a preguntar y ex­ presar lo que sentían o pensaban. El otro importante tema relacionado con la es­ cuela pitagórica fue su actividad política. p r o v o c ó la revuelta popular (Por­ firio. Hay tes­ timonios contradictorios sobre las razones por las que fueron expulsados de Crotona y perseguidos. cuenta que «prohibía comer ciertos alimentos como peces y nabas» y Porfirio dice que «huía de carniceros y cazadores y que había que abstenerse de comer se­ res vivos» ( D K 149). sin pensar por qué decían lo que decían» (Porfirio. 19). Sabemos que desde Samos e m i g r ó al sur de Ita­ l i a y que se estableció en Crotona. 37). sintió compasión y dijo: . pero cuando habían aprendido el silencio y lo que el si- Pitágoras de Samos. sino que. en la que fundó una especie de comuni­ dad. ciudad donde m u r i ó en el a ñ o 500 aproximadamente. Grabado del siglo xvill. un ciudadano de Crotona que no h a b í a sido admi­ tido en la secta. Es ver­ dad que el carácter de escuela o secta. sobre todo. Había alumnos acusmáticos. Unos afirman que su estilo de vida. Vida de Pitágoras. 36) nos cuenta que «pasando Pitágoras junto a un ca­ chorro que era apaleado. los a c u s m á t i c o s en cambio atendían sólo a compendios de libros. un neoplatónico del siglo IV d. sin embargo. en la Vida de Pitágoras ( D K 148a). debió de influir en esa niebla espesa en torno al maestro y a los suyos. a que se sometían los pitagóricos ( D K 58c6). Porfirio. Estas luchas obligaron al mismo P i t á g o r a s a reti­ rarse a Metaponto. 54-55). estuvo marcada por prácticas secretas. De entre las noticias sobre Pitágoras y los suyos destacamos sólo dos: la primera se refiere a la or­ ganización de la vida c o m ú n regida por preceptos rigurosos. Todo esto rodeaba al personaje de una leyenda al parecer alejada de la investigación científica y propia más bien de esa admiración que. habla de su llegada a esa ciudad. de C. a d e m á s . en las ciudades del sur de Italia. otros. y escogiendo de estos escritos hizo para sí una especie de sabiduría farragosa y una mala artimaña» (frag. donde no sólo se cultivaron distintos saberes como la matemática. en su obra titulada Vida de los füósofos (VIII. algunos realmente grotescos. Heráclito lo menciona en uno de sus fragmentos: «Pitágoras. lencio enseña. de C. hijo de Mnesarco. «de la obligación de guardar silencio sobre las e n s e ñ a n z a s dentro de la secta» y este mismo autor reproduce los « m a n d a m i e n t o s » . La organización «docente» en la escuela era también muy rígida. Vida de Pitágoras. También nos habla Jámblico. Los estudiosos de la filosofía griega hablan del pozo sin fondo del « p i t a g o r i s m o » . Todas estas noti­ cias dejan ver la enorme importancia que los pensadores p i t a g ó r i c o s tuvieron en la política grie­ ga y.Pitágoras de Samos Un famoso teorema ha hecho que casi en los pri­ meros pasos de nuestra formación en la escuela tropecemos ya con el nombre de Pitágoras. • El alma y el mundo • • s \ w El pensamiento de los pitagóricos parece que estu­ vo sumergido en todo ese conglomerado de ideas que venían del orfismo y sus teorías sobre el alma y las reencarnaciones.

las relaciones geométricas. Allí nació P a r m é n i d e s en torno al año 540. pues ninguno es sabio (oocpóg). 12). por ejemplo. Parménides vivió en Elea como un colono aristócrata y «organizó su ciudad con leyes tan excelentes que. Esta idea de respiración se extendía también por todo el universo como un JTveí3u. la tierra y el aire. sino sólo la divinidad» (Diógenes Laercio. Y como los números son por naturaleza anteriores a las cosas. Esa armonía es fruto de las relaciones entre números.] pensaron que los elementos de los números son los elementos de todos los seres y que la totalidad del cielo era armonía y número. los magistrados hacían jurar a los ciudadanos que siempre obrarían conforme a esas leyes» ( D K 28A12). Parménides de Elea: un colono inmovilista 1. En el carro de la verdad Al sur de Ñ a p ó l e s . entre otras cosas. Viendo. Así una cierta modificación de esos números les parecía ser la justicia. imperecedero o invariable. «un espíritu i n ­ finito que llena todo vacío» (Aristóteles. cerca de Paestum. respeto. .. lo que ha sucedido se repite p e r i ó d i c a m e n t e . los trabajos matemáticos de los pitagóricos. otra la ocasión favorable. Nada me­ jor para resumir estas opiniones que un texto al co­ mienzo de la Metafísica de Aristóteles. más bien que en el fuego. I. 985b 20-985a 3 Pero el alma. los pitagóricos creían percibir en los números. Al parecer. pues. Pitágo­ ras fue el primero que usó el término «filosofía» y el primero que se llamó filósofo (cpdó-oocpog). pues es el alma de un amigo la que se queja dentro de é l " » . la inconmensurabilidad de la diagonal y el lado de un cuadrado. HOMERO: ¡liada. 404a). que todo estaba formado a semejanza de los números [. Parece ser. Física. además. produce otras al llegar la primavera: de igual suerte. una generación humana nace y otra perece.a. por último. Los llamados pitagóricos se dedicaron a las matemáticas e hicieron progresar esta ciencia. el teorema de P i ­ tágoras. El descubrimiento de esa maravillosa realidad que aparece en el poema de P a r m é n i d e s marca un sen­ dero de reflexión que llega hasta nuestros días y define los límites de dos opuestas perspectivas del pensamiento. o la «ro­ t u n d i d a d » del ser. también tiene en sí el principio del movimiento y. La relación de los grie­ gos con la qyÚGig o naturaleza siempre se sustentó en un respeto casi sagrado. que Pitágoras utilizó el tér­ mino filosofía en el sentido que encontraremos des­ pués en Platón: como «pasión por el saber». I. Estos colonos griegos establecidos ya en las costas de Italia parece que han perdido la curiosi­ dad y ese espíritu de observación que caracterizó a sus compatriotas de M i l e t o o Efeso. reverdeciendo. Esta anécdota nos lleva a otro aspecto m á s importante: «eran muy conoci­ das sus teorías de que el alma es inmortal. se encuentra Elea.. de las acompasadas distancias de las estrellas. el carácter fundamental de los números. IV. según Aristóte­ les (De anima.. que transmigra de unas especies a otras. Un mundo unido así a la vida in­ funde veneración. como la naturaleza. la ciudad fundada por emigrantes jonios venidos de Focea. Les preocu­ pa m á s la inmutabilidad de los n ú m e r o s . La naturaleza provocaba el sentimiento de admiración ante una fuerza que se desarrollaba en sí misma y por sí misma y de la que el hombre era hermano: ¡Magnánimo Tídida! ¿Por qué me preguntas por mi abolengo? Cual la generación de las hojas. 213b 23-26). fueron verdaderas aportaciones «científicas». mayor semejanza con lo que existe y lo que está en continuo cambio. Esparce el viento las hojas por el suelo y la selva. 145-149 mite Aristóteles en su escrito De cáelo (290b ss. cada año."cesa de apalearle. las distribuciones y oposiciones numéricas. y que todos los seres vivos están unidos por lazos de parentesco». otra el alma.). Embebidos en su estudio creyeron que los principios de las matemáticas eran los principios de todos los seres. Así. • La a r m o n í a de las esferas U n a perspectiva en la c o s m o g o n í a pitagórica parece aproximarse más a lo que poco a poco va a ir interpretándose como conocimiento científico: la ar­ monía de las esferas celestes. así la de los hombres. etcétera.. donde toda­ vía se conservan las columnas dóricas del templo de Ceres. VI. [. que también nos trans­ En este texto de Aristóteles se destaca. «los pitagóricos creían que el alma es ese polvillo que hay en el aire y así se introduciría en el recién nacido con la respiración».] Por último veían en los números las razones y proporciones de la armonía. que. a pesar de esa atmósfera misteriosa y elitista que en­ volvía a sus miembros.

una exposición de la vía de la verdad. Proclo o Clemente de Alejandría. 2. como Sexto Empíri­ co. El mundo de la experiencia no importa tanto como este recorrido donde el territorio que alcanzamos se extiende por las palabras de la dio­ sa. Al mismo tiempo. L o s fragmentos conservados del poema permi­ ten adivinar que se articulaba en tres partes: una es­ pecie de introducción. M u y pronto la tragedia. el que pretendía comunicarse más allá de la simple conversación diaria. el No-ser. un descubrimiento reciente para los griegos y escribir debía de ser una empresa compli­ cada. El perso­ naje que llega ante ella hace también un viaje. que andan errantes.que el viajero ha tenido suerte en llegar hasta allí. Pero estas exigencias tienen más 3. Patroclo o A y a x . Grabado del siglo xix. en la que se habían educado los griegos y que expresaba en cierto sentido el aspecto m á s « c o n s e r v a d o r » de la tradición. Simplicio. El prólogo a un viaje Parménides compuso un poema en hexámetros al es­ tilo homérico. Sus personajes son aparentemente pacíficos: la Verdad.que son la ley y la justicia quienes le han i m ­ pulsado por ese camino. De es­ te poema nos quedan 156 versos. la Justicia. La introducción del poema nos sumerge en una atmósfera misteriosa donde unas yeguas tiran del carro en el que va el poeta. Siempre que estudiamos estos comienzos de la filosofía hay que tener presente la situación concreta de estos «autores». estupefactos. . pues la incapacidad que anida en sus pechos dirige su mente extraviada. Esta afir­ mación va a colocar a la especulación filosófica en el exclusivo mundo de la mente que vive en sus propios productos. y quería manifestar sus experiencias intelectuales tenía que recurrir a las formas tradicionales. el Camino. cerradas siempre y cuyas llaves controla la Justicia. que han llegado hasta nosotros por haberlos incluido en sus propias obras autores muy posteriores. las controversias de los « d i á l o g o s » da­ rían paso a otros moldes para la c o m u n i c a c i ó n del pensamiento.que ver con las de un lector posterior. sin embargo. que exige de la escritura algo que no podía estar en la mente de aquellos pioneros del saber y la ciencia.que hay una verdad «bien redonda» e invaria­ ble. ni combaten junto a las mura­ llas de Troya. Es cierto que al utilizar la forma épica. el Nacimiento. Es también muy posible que el pensamiento aristocrático de Parménides utilizase esa forma épica. DK 28B6 . No nos debe extrañar. pero sus protagonistas no son A q u i les. con dos cabezas. . La escritura era. el poema épico. lo que P a r m é n i d e s quería decir p o d í a quedar confundido entre formulaciones m á s aptas para el lenguaje mí­ tico o incluso religioso que para la coherencia y r i ­ gor de la filosofía. Y esas palabras dicen: . la Opinión.y que lo que los hombres piensan fuera de esa verdad no tiene fundamento. la Necesidad. sobre todo. como hemos visto. pero un viaje interior muy alejado ya del vagabundo Jenófanes. la comedia. Se ven arrastrados. y una tercera parte que trataba de la vía de la opinión de los mortales. Esta verdad que como el ser se cierra en el círculo de lo invariable y eterno se opo­ ne a: Los mortales que nada saben. Parménides de Elea. sordos y ciegos. porque el camino que le ha conducido es­ tá muy apartado del que hacen los hombres. que Parmé­ nides escribiese un poema para comunicar su pen­ samiento. . como horda sin criterio a quienes les da lo mismo el ser que el no ser. como era. la historia. una diosa que habla. La vía de la verdad El término verdad que con tanta fuerza aparece en el poema no se funda en la experiencia: «El ser y el pensar son la misma cosa» ( D K 28B3). a quien escoltan mucha­ chas «hijas del sol»: allí aparecen unas puertas del día y de la noche.

que ha salido de lo que no es. en su raíz indoeuropea quería decir respirar. En cuanto al pro­ blema de la pluralidad y la percepción sensible. resuena en este ser inmóvil una respuesta al río fluyente del pensador de Éfeso: [Un ser] que no ha sido. El ser es el límite del pensamiento (frag. 4. de qué está hecho. 3). La vía de la opinión. 8). en el con­ texto en el que aparece deja ver también otro «princi­ pio» supremo al que los mortales. 3. y no fuera necesaria la búsqueda. Zenón de Elea El filósofo Z e n ó n (490-430 aproximadamente). como si todo fuera o estuviera dicho de una sola vez. C o n respecto al movimiento surgen t a m b i é n parecidas contradicciones. otro que se queda en la mente. tenemos abundantes testimonios. La historia de la filosofía se moverá desde entonces entre esos dos senderos: uno que lleva a la realidad. el poeta que reco­ ge el mensaje de la diosa nos da una aparente tauto­ logía: «lo que es. una interpretación sociológica que no era ajena a la ideología de los aristócratas de Elea. Pero entonces t e n d r í a m o s que oír algo cuando cae un ú n i c o grano y t a m b i é n cuando cayese una m i l é s i m a parte de grano. En ese ser m á s allá de la physis. EIVCU. no es». Porque ¿qué origen quieres buscarle? ¿Cómo y de qué habría crecido? Yo no te dejaría decir ni pensar Esto era. Si un cuerpo se des- . «a quienes les da lo mismo el ser que el no ser». y lo que no es. a la vez. como objeto fundamental del pensamiento. a tener realidad presente. De ahí pasó a significar ser vivo. pasaría a la his­ toria por sus a p o r í a s . La unión de am­ bos dominios constituye un problema no sólo en las dos partes del poema de P a r m é n i d e s . Lo que es el ser El fragmento octavo en la edición de DK expone los atributos de ese ser. muy pro­ bablemente. que es «increado. es. 5. 4). indestructible. 290). el cambio. Por eso se acompañaba del adverbio siempre al referirse a los dioses que son siempre (llíada. pero. como si dentro de las cosas hu­ biese un v í n c u l o que los sujeta y organiza. sino que es. al menos en el pensamiento. DK 28B8 Al estudiar la filosofía de P a r m é n i d e s nos sor­ prende ese descubrimiento del ser. 2. la investigación. una idea metafísica. que Parménides menciona t a m b i é n en su poema. Tal vez por eso Parménides asegura a ese ser haciéndole inmóvil e indestructible. El ser asume en sí mismo todas las «manifesta­ ciones» de lo real. Ser tenía sentido de algo transitorio. Sin embargo. Por su­ puesto. aunque tal palabra no existiera aún. inmóvil y sinfín». que sólo trata con objetos de la mente. pero no se nos dice q u é es ese ser. al mismo tiempo. Un ejemplo de este argumento es el de «la fanega de trigo que se vuel­ ca y que sin duda producirá ruido. se encontraban los rasgos de una deter­ minada forma de filosofar que p o d r í a m o s resumir: 1. parece deshumanizarse. no llegó a conocer. se refiere a los objetos de los sentidos abandonados en la vía de la verdad. de qué está lleno (frag. L o s argumentos formulados por Z e n ó n en defensa de su maestro y para «evitar que se rieran de él» ( D K 29) se centran en el problema de la pluralidad v en el del movimiento. 4. Frente a ese vulgo ignorante. Se supera la physis. Aunque apenas tiene sentido señalar un enfrentamiento con las ideas de Heráclito que. completo. este «principio» de identidad muestra el arranque del pensamiento formal tan unido a los planteamientos pitagóricos. ni será. Se sintetiza todo el mundo de la experiencia y la realidad en una estructura que absorbe y elimina todas las variedades (frag. quien fue discípulo de Parménides. estos versos permiten. Luego la fanega no consiste en una multipli­ cidad» ( D K 29A29). Ser y ser para siempre El verbo ser. sin duda. sin discontinuidad. estar vivo.A pesar de que el pensamiento de Parménides se mueva en un determinado orden ideal. además. sino en to­ da la filosofía. las cuales se presentaban co­ mo una consecuencia de la concepción parmenídea del ser. I. El pensamiento se «intelectualiza». tienen que someterse. Pero esa gran abs­ tracción lo era de la vida.

el m á s lento de los animales. fuego. Zenón. ser colectivo. Representación matemática de la aporía de «Aquiles y la tortuga». contema en sí mis­ ma los cuatro elementos -aire. o incluso de que pueda desaparecer. como es usual en estos «filósofos». de carne y hueso. con una defensa de la importancia de los sentidos: La «esfera» ideada por Empédocles a semejanza de ese ser «redondo» de Parménides. t e n d r á que pasar por . Jenófanes. pues. ofrecen una imagen que ha inspirado a la lite­ ratura posterior. para en esa ruptu­ ra dejar resonar una voz propia e individual. por tanto. Hombres.. El eco de estas aportas ha resonado hasta nues­ tro tiempo. en S i c i l i a . y sobre la imposibilidad de que algo surja del no v r . de la naturaleza. que él llama «esfera». El ejemplo m á s famoso de esta aporía es el de Aquiles «el de los pies ligeros» y.V. una de cuyas característi­ cas es no tener dueño. singulares que rompen el lenguaje mítico. en general. Empédocles compagina esa tesis del ser. En el primero de ellos se tiene en cuenta el probleg ma planteado por Parménides sobre el ser y su unij dad. E m p é d o c l e s establece una especie de dialéctica en esta lucha en la que estos dos principios opues­ tos están empeñados. orador. poe­ ta. tierra. Persona­ jes. y así hasta el infinito. La filosofía comienza. Ya A r i s t ó t e l e s emprende en la Física su refutación. • El amor y el odio El movimiento de la realidad no se debe a princi­ pios inertes que casualmente coincidiesen. Tanto Anaximan­ dro como Heráclito. destacando la fuerza de unas palabras que brotan de una existencia indivi­ dual. Todo lo que existe no es sino resultado de mezcla y separación de esos elementos.plaza de un punto A a un punto B. intermedio entre A y M. Ya en los orígenes de la cultura griega aparece la . Empédocles Es muy llamativa la personalidad de E m p é d o c l e s <490-430). Por eso no hay vacío ni aniquilación. de purificaciones. En el imperio del amor que reina en la «esfera» y que constituye el momento de estabilidad y de plenitud. expe­ riencia y razón. entonces antes de alcanzar B d e b e r á alcanzar el punto intermedio \1. el m á s r á p i d o de los hombres según cuenta Homero. son «individuos» que marcan el lenguaje y lo que en él dicen con su sello peculiar. que hacen suyo el lenguaje de lodos. fragmentos de dos poemas. Las noticias de la vida del m é d i c o . Dos principios que manifiestan esa expe­ riencia de los seres humanos. aguaque eran las raíces de todo. re­ cobrar el impulso que la observación sensible de la na­ turaleza había dado al pensamiento de los «primeros que filosofaron» en Mileto o en Éfeso. y dejan oír en él un discurso «filosófico» que habla de «otras» cosas distintas de las que normalmente se habla. Por dialéctica entendemos esa tensión que entrelaza y separa el movimiento de la realidad y que necesita el amor o el rechazo para dar vida y progreso a esa tensión. puede surgir el odio que disgrega y corrom­ pe. sin embargo. etcétera. esa extraordinaria personalidad coincide. De sus escritos nos quedan 500 versos. ingeniero de Agrigento. E l otro escrito ha• bia en un tono místico. esa inclinación o re­ chazo que sentimos y donde se expresa el origen de lo que une o desune en la naturaleza. nacida en una sociedad determinada y en una determinada historia. S i n embargo. el lenguaje común. U n a de las ideas m á s sugestivas de E m p é d o c l e s es su des­ cubrimiento del amor y el odio como motores del mundo. con una caracte­ rística c o m ú n a todos los grandes personajes de la historia griega antes de Platón. Esta abstrac' cióii típica del eleatismo no le impide. transmitidas sobre todo por D i ó g e n e s Laerck). y antes de alcanzar M. d e m ó c r a t a . El primero trataba. que siempre permanecen por mucho que las cosas se muden. El descubrimiento del amor como fuente de creatividad es una aportación fundamental en la visión del mundo que E m p é d o c l e s nos transmite. Aquiles nunca a l c a n z a r á a la tortuga. Pero la agudeza de Z e n ó n el eleata fue un estímulo para la m a t e m á t i c a y también pa­ ra plantear las oposiciones entre s e n s a c i ó n . pues.

tanto como las cosas que existen. y según lo cual lo semejante se une a lo semejante y lo que no lo es se separa y distancia. sino infinitos. venas.. de la idea de que no es posible que algo tenga un origen o un fin: « l o s griegos no saben bien lo que es nacer ni perecer. D K 59B10 Los elementos no son cuatro -como creía E m p é ­ docles-. como amigo de Pericles y E u r í p i d e s . en los humanos. H a b í a nacido en torno al a ñ o 500 antes de Cristo en C l a z ó m e n a s . • El nous g g 5 § " * Tal vez lo más famoso de Anaxágoras fue su concep­ ción del nous o inteligencia. la filosofía j o n i a pasa a Atenas. Parece m á s conforme con la mística órfico-pitagórica donde juega un pa­ pel importante el alma. El nous está libre de esas infinitas partículas. donde lo encontramos hacia el a ñ o 460. sino que a partir de lo que existe se originan combinaciones y separaciones» ( D K 59B17). a pesar de todas esas influencias. El problema relativo a la unidad y pluralidad que tanto h a b í a preocupado a los antecesores de A n a x á g o r a s encuentra también una explicación dentro de su teoría de las «semillas» ( o j i é g p a x a ) de las cosas. como una especie de amor. patria de Empédocles. pero libre ya de cualquier elemento mítico. inalterables como pequeñísimos gérmenes de lo que todo brota. Nada nace ni perece. [. parece que ha sido tema peligroso para filósofos y científicos. adquiere sus manifestaciones m á s sorprendentes. «Porque si estuviera mezclado con algo tendría que tener parte de todo y las cosas mezcladas con ese Nous le impedirían que pudiera dominarlas como lo hace al ser sólo él por sí mismo» ( D K 59B12) . uñas. Pues hay negro en lo blanco y blanco en lo negro. Existe por sí mismo. Aunque no intervino directamente en la política. C o n él.] En efecto ¿cómo se generaría pelo de lo que no lo es. arterias. Es un principio de orden. y desde el que lo otro empieza a incorpo­ rarse en la propia mismidad y a ser fuente de ale­ gría y de inteligencia. las cuales subyacen en el fondo de todas ellas: En la misma semilla hay pelos. como lo hicieron los eleatas. eterno y luminoso. hay en la concepción del alma de E m p é d o c l e s rasgos «empíricos» y «racionales» que el mismo Aristóte­ les discutió.cpiAux. es indepen­ diente (átJTOXQatrig).. semillas de todo. La astronomía. Anaxágoras: el sabio desterrado L o s p i t a g ó r i c o s fueron expulsados de Crotona por sus p r á c t i c a s . como en el caso de Galileo. al parecer. un amor «intelectual» que la organización del cosmos impulsa. Un impulso que mueve e incluso elige. sus transmigraciones y su destino. Ruinas del templo de Heracles en Agrigento (Sicilia). la amistad o el amor. y carne de lo que no es carne? Y hacía esta afirmación no sólo acerca de los cuerpos sino de los colo­ res. Esas almas que transmigran aceptan también una armonía y proporción con los otros seres. Hay un vínculo que sujeta todo y que hace de la natura­ leza una fuerza sagrada de la que los seres huma­ nos son parte y cuya a r m o n í a es fruto del amor. En las Purificaciones es ya distinto el tono y el contenido de lo que nos dice. pero el primer dato h i s t ó r i c o concreto que tene­ mos de un filósofo desterrado es el de A n a x á g o ras. huesos. en A s i a Menor. sus ideas sobre a s t r o n o m í a y los f e n ó m e n o s celes­ tes fueron causa de una acusación de impiedad. poco d e m o c r á t i c a s . que desea y asume. parecido al de Empédo­ cles. A n a x á g o r a s parte. colonia griega en el golfo de Esmirna. como una fuerza que arrastra a todos los seres y que. Por consi­ guiente. tiene que haber en el mundo de las cosas materiales una unidad originaria en la que está todo. Pero. Aristóteles los llamó homoiomerías. intentando precisar con este término lo que Anaxágo­ ras quería decir. ner­ vios.

pe­ ro que regresó a su ciudad natal. incorrupti­ bles. A s í se origina y configura el mundo. ética. al darse cuenta de que la génesis y el cambio de los seres era incesante. gramática. se distinguen sólo en la forma. Pues mientras que aquéllos consideraban al todo. que había quedado cerrada con la negación de P a r m é - 2.y •no de sus fragmentos dice que «prefería conocer las razones verdaderas de las cosas que llegar a ser re% de los persas» ( D K 68B118). que ese ser consiste en infinitos seres . multiplicidad y perecer de las cosas. a d e m á s .l a tierra. inmutable y eterno. L o s á t o m o s se parecen. C o n Demócrito empieza a tomar consistencia la de -escritor». Esos átomos se movían en el vacío. Supuso que la naturaleza áe los átomos era compacta y plena y que eso era el ser. increado y limitado. nuestro mundo que es uno de los infinitos mundos posibles. política. precisa. uno. Efectivamente. abre la puerta de esa vía de la opinión -de lo que es y no es-. teniendo en cuenta la concepción de ese ser de Par­ ménides. el ai­ re. sin embargo. donde se dedicó a la •nestigación. por lo que parece. equivalente al no-ser. C o m o sus años. pero no siguió. los átomos diversifican y organizan sus mo­ vimientos. Leucipo sostuvo que hay infinitos Amentos -los átomos. nacido en Abdera en torno al año 470. Demócríto de Abdera . y no consintieron la • La t e o r í a de los á t o m o s búsqueda de lo que no es. Sus intereses intelectuales fueron muchos . el discípulo de Aristóteles. Demócrito. su mismo camino. Esa infinitud y esa posibilidad unida a la idea de vacío. sino que.estuvo en contacto con la filosofía de Parménides. también fueron muchos sus escri| los. El texto es fragmento de una obra perdida de Teofrasto. etcétera. el orden y la situación. La teoría de los átomos anticipa uno de los capítulos más apasionantes de la física moderna. m el de Jenófanes. más bien el contrario. en su relación con la filosofía antelior.Los átomos: Leucipo y Demócrito 1. añadiendo que sus formas son infinitas y que no hay razón para que un áomo tenga una forma y no otra. se habla de Leucipo como maestro de D e m ó c r i t o . que llamaban el no-ser. De la misma manera su compañero Demócrito de Abdera estableció como principios lo lleno y lo vacío. Leucipo Leucipo de Elea o de Mileto -pues de los dos sitios se dice que era. siendo cualitativamente neutros.{lo que no puede dividirse más) y con los que quiere ex­ plicar el mundo de la experiencia y el nacimiento. sino por la mente. Abdera había sido fcndada por colonos jonios en las costas de Tracia.á t o m o s . Demócrito de Abdera Tenemos abundantes noticias de Demócrito. Murió con más de noventa años. Sabemos también que viajó por Egipto y Oriente. increados y por no ser percibidos por los sen­ tidos. Por ello sorprende que apenas •os hayan llegado más que fragmentos de sus obras.siempre en movimiento. por su carácter de eternos. técnica. pero no hay apenas datos sobre su vida y obra e incluso se llega a dudar hasta de su existencia. el fuego-. pues. inmóvil. el problema de los dos creadores de esta doctrina con la que culmina toda la filosofía « t e n o r a Platón. donde desplazarse y or­ denarse. Los átomos de esa multiplicidad no están orga­ nizados desde cualidades diferentes . Pero en él se plantea.m a t e m á ­ ticas. DK 67A8 Difícilmente se puede hacer una síntesis m á s ciara de lo que constituye el núcleo fundamental del atomismo. Para que esos á t o m o s se muevan necesitan el vacío. Afirmó ade­ las que el no-ser existe tanto como el ser y que ambos son causa de las cosas que llegan a ser. Por la posición y forma en que ocupan ese vacío. al ser de P a r m é n i d e s . con respecto a los seres. sino que.

En esa frontera se da tam­ bién la sensación que. encontramos unos fines de extraordinario «idealis­ m o » . TEOFRASTO: De sensibus. aparece el logos. como una sublimación de esa inevi­ table y segura presencia de lo que el cuerpo nos dice. muestran la originalidad y fuerza de su pensamiento. en cada exhalación. ARISTÓTELES: De anima. Hay.explica que esos átomos-emisarios que. C o m o regulador de ese imperio del placer. un mundo en p e q u e ñ o . se ex­ plica por los efluvios que nos llegan de las cosas: A s í el ver lo explica por el reflejo. que en los seres humanos ha de tender a la generosidad y al equili­ brio. para sobre ello construir un territorio moral. «que está acostumbrado a ob­ tener de sí mismo su propio gozo» ( D K B146). La belleza. como principio del movimiento se hace presente en esa «frontera del VÍVÍD>. El movimiento no es posible por el azar. C o n esa imagen. expondrían una ética en la que sería interesante reconocer sus teorías físicas. El alma. pues.nides a caminar por ella. 50 Tal vez esta participación del sujeto que ve . Lucrecio. entre otros. etcétera. como el criterio por el que se rige la vida» ( D K B188). de una manera m e c á n i c a . «El amor es justo y sereno cuando aspira a la belleza» (B73). el cuerpo protesta de ese mundo sin cualidades. S i n embargo. En ellos encontramos. tal vez. adquieran color. I. Parece como si De­ mócrito anticipase de esta forma ideas que surgirán mucho d e s p u é s con la filosofía moderna. por así decirlo. ese desconocimiento fue causa. ese realismo que establece «el principio del placer y el dolor. ¿tratas de acabar con nosotros? Nuestra caída será tu ruina. por encima de esta nueva/ronrera. pues. Demócrito recobra el sentido primitivo del al­ ma como aliento. «Vivir no merece la pena para quien no tiene amigos» (B99). 404a 1-10 L a ética La mayoría de los supuestos fragmentos originales de Demócrito tienen que ver con el comportamiento humano. todo se a r r u i n a » (B252). sino los cambios que se producen según la disposición del . sino sólo for­ ma. sin que haya dioses o causas exteriores a esos á t o m o s que los dirijan. pe­ ro el eco que e n c o n t r ó y las discusiones que provo­ caron sus teorías en autores como Aristóteles. Esa subjetividad de las sensaciones abre una puerta al relativismo y escepticismo: « c o n o c e r lo que es cada cosa en realidad es imposible. sino que todo está regido por la necesidad. la política son temas que surgen. esa posibilidad no es fortuita. Por eso «es preferible la pobreza en una democracia al llamado bienestar de los poderosos. en la misma medida en que es preferible la libertad a la esclavitud» (B251). por convención existe lo dulce y lo amargo. olor. Una frontera móvil que expresa el ritmo de la existencia. del olvido y pérdida de sus escritos y de que sólo a medias podamos hoy captar su mensaje. porque nosotros no conocemos nada verdadero. como áto­ mos que se mueven en el vacío de esas obras perdi­ das y tal vez contaminadas por la tradición.. por las combina­ ciones de nuestra alma que pone. su alma se parecerá a esos á t o m o s que constituyen al universo: Demócrito afirma que el alma es un cierto tipo de fuego o elemento caliente. llegan a no­ sotros como escuetas máximas morales. por ejemplo. pero los sentidos. sabor. Estos fragmentos de las obras de Demócrito que. en la vista. con el cosmos. los átomos esféricos son alma porque por su estructura son capaces de atravesarlotodo y de moverlo todo y ellos mismos están en movimiento. pues el reflejo no surge de inmediato en la retina sino que el aire que hay entre la vista y el objeto visto es modelado. la amistad. A los átomos de forma esférica se les llama fuego y alma -como esas motas suspendidas en el aire y que aparecen cuando los rayos de sol se filtran por las ventanas-. « U n a ciudad bien administrada y gobernada trae el mayor bienestar a los ciudadanos y en ella se encuentra todo. una vez m á s . en esa búsqueda de una ética de la razón de la solidaridad: « L a patria de un alma buena es el mundo entero» ( D K B247). probablemente. como vida que se identifica.. porque en realidad sólo hay átomos y vacíos. L o s fragmentos originales que nos quedan no permiten explicar las posibles contradicciones. no tienen cualidades. Frente a la popularidad de algunos filó­ sofos de su tiempo. [. Teo­ frasto. la justicia. al ser contraído por el objeto visto y el sujeto que ve. en sí. su sello especial en las cosas. «Mente infeliz» tú que sacas de nosotros tus convencimientos. Esta perspectiva corporal en­ raiza también con la tradición griega y resonará después en Epicuro: Por convención existe el color. DKB125 Si «el hombre es un m i c r o c o s m o s » ( D K 68B34). que nos las ha entregado: «Vine a Atenas y nadie me recono­ ció» ( B l 16). Pero. • El alma y las sensaciones cuerpo» ( D K B8-9). «Por nadie es amado quien a nadie a m a » (B103). pero si se arruina.e l sujeto que siente.] De donde se supone que esa frontera del vivir está en la respiración.

y así. hablar bien y actuar como es debido (B. W . Mito y pensamiento en la Grecia antigua. 1. sino tener la precaución como para. una por cada lado. R A V E N y M. echa a volar. 8). la Justicia. 17. Círculo de Lectores. se producen combinaciones y separaciones. Estudios sobre el nacimiento del pensamiento europeo entre los griegos. traducción y notas de Alberto Bernabé. Gredos. Empédocles Amistad y odio Doble es la historia que voy a contarte. otra. Esas puertas se cierran con grandes hojas y sus llaves. Poesía y filosofía de la Grecia arcaica: una historia de la épica. Barcelona. otras. fragmentos presocráticos. las guarda la Díke. El primero lo genera y lo destruye la concurrencia de las cosas y el otro. Madrid. G. al separarse éstas. lo correcto sería llamar al nacer combinarse y al perecer separarse (B. Historia de la filosofía griega. La moderación es más segura que el exceso (B. J. Introducción. Estas transformaciones incesantes jamás alcanzan fin. Hay algo evidente: que es imposible conocer lo que es de verdad cada cosa (B. E. 1-15). me conducían las hijas del sol. Para ser feliz Quien pretenda ser feliz no debe ocuparse de muchas cosas. 2). Pues una vez creció para ser uno de múltiple que era. 1992. Los filósofos presocráticos. en la multiplicidad circundante. por el contrario. historia crítica con selección de textos. KlRK. 17). Visor. de uno que era se disoció para ser múltiple. al parecer. Doble es el nacimiento de los seres mortales. V E R N A N T . son separadas por el Odio (B. 1993. doble su destrucción. Barcelona. 1995. Madrid. Barcelona.-P. 3). Pues ninguna cosa nace ni perece sino que. dos ruedas. Con prisa. S. por el contrario. en las cosas que han sido unidas y en las que han sido separadas (B. Anaxágoras La inteligencia y el mundo La Inteligencia que existe siempre. vertiginosas. la lírica y la prosa griega hasta la mitad del siglo quinto. De Tales a Demócrito. SCHOFIELD. Ariel. después de haber abandonado la morada de la noche hacia la luz. 14). K. quitándome de la cabeza los velos con las manos. al rojo como estaban. en caso de que la suerte le sonría y lo lleve. pródiga en castigos (B. Fax. Alianza Editorial. ni elegir actividades que excedan su propia capacidad y su naturaleza. ni en lo público ni en lo privado. Allí se hallan las puertas del día y de la noche que encuadran dintel y umbral de piedra. SNELL. pues. Editorial Gredos. Madrid. Unas veces concurren en uno por Amistad. donde están las demás cosas. Demócrito La sabiduría y sus obras Tres son las cosas que se derivan de la sabiduría: calcular bien. No tienen los griegos una opinión acertada de lo que es nacer y perecer. H. de doble uso. FRANKEL. una vez criado. Seis volúmenes. Lo aceleraban. GUTHRIE. 1973. 1988. C. evidentemente existe también ahora. Madrid. renunciar y no querer llegar más allá de sus posibilidades. . J. a partir de las cosas que hay.nido chirriante. 1984 y sigs. 1-9). 1968. El descubrimiento del espíritu. demasiado lejos. B.

Los sofistas y el pueblo 2. las leyes y el saber 1. Apuntes biográficos 3. Vamos a intentar exponerla en lo que consideramos sus rasgos esenciales y. Un paisaje de palabras 3. a palabra «sofista» despierta todavía en nosotros ecos negativos. .La revolución en el lenguaje: los sofistas y Sócrates INFORMACIÓN 1 Los sofistas 1. explicar alguna de las razones que condujeron a este equívoco. El método de los sofistas 4. La ética de Sócrates TEXTOS L Acrópolis de Atenas. Un sofista es alguien que engaña. Principales sofistas 2 Sócrates: el individuo. Rasgos intelectuales y morales de Sócrates 4. con ello. al mismo tiempo. que confunde nuestras opiniones y. La muerte de Sócrates 2. El método socrático 5. nuestra posibilidad de entender. Pero en los orígenes de esta significación hay un conglomerado de sentidos y una realidad cultural mucho más interesante y rica.

y una reivindica­ ción de dos instrumentos esenciales de las nuevas for­ mas de cohesión social: la isonomia (igualdad ante la ley) y. Precisamente porque el individuo. en buena parte. en cierto sentido. y por los países que. será Ate­ nas la nueva metrópoli de la filosofía. para contar con los otros. sin embargo. los principios en los que constituye sus decisiones. o lo que se suele llamar la era de P é n eles. El nombre de sofista no tuvo en Grecia. poeta y legislador. 651). a su vez. Mileto o Halicarnaso son las ciudades donde se for­ mulan las primeras respuestas filosóficas. Sofista significa aquel que sabe. en cierto sentido. más modestos. El siglo V atenien­ se y las dificultades surgidas con la organización de la ciudad van a determinar los contenidos de la renacien­ te filosofía. los grie­ gos tienen que agruparse y el demos es la fuerza fun­ damental de esta unión. Pero hay un momento en que el señor tiene que ser­ virse del pueblo para la guerra. experiencia en un concreto campo de conocimiento (Hesiodo. Los problemas que plantean las nuevas formas de vida tienen más que ver con las relaciones entre los hombres que con la observación del universo. despertará un afán de cultura y de formación in­ telectual acorde con el desarrollo del arte y la literatura de esta época.Los sofistas 1. una manifestación de la reali­ dad y del suelo histórico que la sostiene. centro de la filosofía Los sofistas cambian el paisaje ante el que va a surgir otra forma de reflexión. Los ojos de los griegos. de la naturaleza. El siglo V. en las costas de A s i a Menor.e n relación con la sofística.la isegoría (igualdad ante la palabra. que empezaban a acostumbrarse a las maravillosas escul­ turas de Fidias en el Partenón. como tal. tiene que adquirir fuerza interior para dar razón de sus propias y particulares actitudes y para comunicarse con los otros. cuestiones que tienen que ver con el hombre y con lo que queremos hacer de él. y a Pitágoras (IV. una manifestación de las necesidades teóricas de la polis. que significaba maestría. la filosofía griega arranca de la observación de los fenómenos naturales y de un intento de explicarlos. Esta palabra es. • F i l o s o f í a y derechos c í v i c o s pendencia frente a los mandatos del poder «aristocrá­ tico». y ha de poder manifestar. sobre todo . . antes de Platón. que se articularán en torno a cuestiones antro­ pológicas.el palacio del señor (anax) y al que servía. En esta insegura frontera. cosechando su trigo o fabricándole utensilios. se vio cerrada y estimulada por el mar. de la ciudad. pero. debe poseer formas de unificación. pues. Son problemas. El término sofista y la profesión que implicaba c o m e n z ó . no sólo se recordaba. • Atenas. C o n ellos aparece. el viejo lema inscrito en el templo de Delfos Conócete a ti mismo (yv ¿)9t o a u x ó v ) . los primeros filósofos levanta­ ron una especie de muralla ideal con su interpreta­ ción del cosmos y de los hombres. que antes lo condicionaban.c o ­ mo sophos. Ante la amenaza per­ sa ya no vale el enfrentamiento «individual» o el combate de los héroes que narran los versos de la litada. Y así como Efeso. Ese derecho de hablar constituye el fundamento de la democracia. • U n a nueva forma de ser sabio El demos (el pueblo) constituía esa capa «popular» de la sociedad griega que rodeaba -dicho muy simpiificadamente. 25). Para ello necesi­ ta hablar. Los sofistas y el pueblo Como hemos visto. cuanto la organi­ zación de la JtóXtg. Sofista significa también el poeta o adivino. E l l o implica una cierta inde­ Los llamados sofistas serán quienes inicien este tipo de actitud intelectual y quienes constituirán un nuevo modelo filosófico. por las necesidades de la sociedad jónica que. y en H e r ó d o t o (I. Trabajos y días. Ahora no es tanto la explica­ ción de la cpúoig. o derecho a la palabra. a sus espaldas. más complejos e imprevistos. es ya un elemento imprescindible de la es­ tructura social. ningún sentido peyorativo. 29) se llama sofista a Solón. Contra el poderío del ejército persa. de acuerdo con esas nuevas for­ mas de la sociedad a las que se ha hecho alusión. sino que se ponían las ba­ ses para una crítica del lenguaje que será el fondo des­ de el que se levante esta primera forma de mismidad. representaban otra forma de peligro y amenaza. Pero esta observación estuvo determinada. comienzan a dirigirse también hacia sí mismos. Atenas se enfrenta a una situación política desconocida para el mundo antiguo y absolutamente nueva para la sociedad griega: el descubrimiento de la democracia. y no sólo en el sentido práctico . a significar una manera distinta de ser sabio. ante los otros. o sea. que le ofrecía la posibilidad de abrirse con las colonizaciones hacia otros horizontes. como toda la terminolo­ gía filosófica y cultural. C o n esta peculiaridad de la reflexión. al uso público de la palabra).

La naturaleza tiene sus propios ritmos y sus propias leyes. pero el logos es una «realidad» inaprensible como tal realidad. a pesar de que la fuerza individual y la «personali­ d a d » destaca en toda esta época. Es­ ta capacidad «técnica» era resultado. Efectivamente. al mismo tiempo. una de las instituciones importantes de la interpre­ tación del mundo: el descubrimiento de una reali­ dad que se desarrollaba desde sí misma y por sí misma. estatuas.2. además. Con una expresión moderna diríamos: el mun­ do del logos está en nuestra conciencia personal. lo que hacía predominar determinadas técnicas: por ejemplo. sus propias leyes. Ley ( v ó u o g ) A la naturaleza se opone en cierto sentido la ley: aquellas prescripciones que hacen los hombres pa­ ra organizar la vida colectiva. Ciudad (TTÓÁIC. ánforas. además. como vimos. pensamiento (kófog) La importancia de la comunicación entre los hom­ bres va a ser.) T é c n i c a es el arte de «modificar» o «producir» algo real. Son los expresados en las palabras siguientes: A. Este descubrimiento surge también de la idea de movilidad y ambigüedad que constituirá el fundamento de la sociedad democrática. el mundo de significados abierto por las palabras es algo que se forma y consolida en el fondo de nuestra «interiori­ dad». Un paisaje de palabras Este nuevo concepto de sabiduría emerge de una situación histórica y cultural que obliga a una re­ flexión sobre los conceptos fundamentales que ha­ bían empezado a configurarse en los primeros pa­ sos de la filosofía griega. una sociedad enfrentada a la amenaza de sus enemigos tenía que acentuar los «productos» que aseguraran esa defen­ sa. g con su capacidad de herir. El arco alargaba. de sus convenciones. se debe a principios regidos por una forma humana de bus­ car el equilibrio y la armonía. plan­ tas. el cambio de las estaciones. Su existencia no es tan clara como la percepción de la naturaleza. el individuo per­ cibe que no puede v i v i r «separado» de la ciudad. etcétera). C. La misma estructura del lenguaje manifiesta esa ambigüedad. el ánfora era la p posibilidad de conservar el agua cuando no p u d i é {5 sernos disponer del río o de la fuente. el brote o la caída de las hojas. Lenguaje. B. hay otros seres que sí dependen del hombre y que incluso son productos inventados y construidos por él: barcos.) Al lado de la naturaleza y la técnica. La naturaleza o los productos de la técnica están ahí. pero la ley. E. hay otra for­ ma de realidad que también llama la atención de los griegos. arcos. £ Todos estos objetos no t e n í a n . pero no lo vemos. la ciudad es una empresa colectiva. pero el hecho del lenguaje es mucho más complejo y abstracto. de una búsqueda creativa de la seguridad. Su ser es un ser ideal. en la que el impulso esencial es la necesidad de convi­ vencia. compensaba la limitación del hombre para desplazarse. por el mar. Esta forma . . como es la boca y la lengua que articulan los sonidos. sino que estaban siempre supeditados a la voluntad de quienes los h a b í a n inventado. animales. Naturaleza (cpúoig) En el fondo de esta palabra yacía. Vemos hombres que hablan. lo oímos. o los latidos de nuestro corazón. Aunque tenga un fundamento real. etcétera. son independientes de la voluntad humana. sino un espacio abstracto: una especie de red en la que se tejen las relaciones de los seres humanos que conviven en ese espacio físico. tal vez. Pero la ley constituye algo esencial en la vida hu­ mana. Técnica (téxvn.no es sólo el espacio concreto donde se desarrolla la vida de los hombres. por ejemplo. en principio. con sus fuerzas indi­ viduales y naturales. Incluso los valores en los que estamos establecidos y que descansan en las palabras son valores que han de discutirse y reconstruirse por medio del diálogo y de la confrontación de opiniones. lo m á s característico de este período. como es la justicia. Eran la sociedad y las formas de articularse en ella los distintos intereses.l a ciudad. r a z ó n . la mano que no p o d í a 2 llegar hasta el enemigo distante. Al logos. Pero. como la naturaleza. ante nuestros ojos. la necesidad de una expansión colonial obligaba a desarrollar las «artes» de la navegación. La naturaleza determina nuestra realidad. En definitiva. de a r m o n í a entre los individuos. El barco. producto de esas convenciones. el logos es una realidad peculiar. 3 Por supuesto. Porque. la técnica brotaba de las necesida­ des de los hombres. de la inestabilidad ante la vida y. un invento humano. Estos nuevos objetos respondían a determinadas necesidades y con ellos se completaba la insufi­ ciencia de la propia naturaleza humana. pero también de la interpreta­ ción o ideología con la que manejaran esas necesida­ des. D. La ley depende de las opiniones de los mortales. Al lado de los seres de la naturaleza in­ dependientes de nosotros (astros.

en definitiva. una nueva e d u c a c i ó n que estuviera de acuerdo con los principios d e m o c r á t i c o s tenía que partir de una crítica de los valores tradicionales que reposa­ ban en las palabras. eran for­ mas que. la manera de alcanzarla o. Pero ese fondo i d e o l ó g i ­ co forma cuerpo en las palabras. E d u c a c i ó n ( j i a i ó e í a ) no. Las genera­ ciones que h a b í a n de formarse lo h a c í a n desde esos valores establecidos. la justicia. etcétera. el logos. más o menos conscientemente. de las posibilidades de la exis­ tencia. o sea. la retórica. el uso público del lenguaje. en el peor de los casos. porque son éstas precisamente el ú n i c o v e h í c u l o que permite apro­ ximarse a cada individualidad. los sofistas plantean la e d u c a c i ó n analizando los contenidos que transmite la tradición. por Francois André Vicent. Verdad tiene que ver con lo que afirmamos o negamos y depende. en sus diversas expresiones. Museos de Pontoise. . En una sociedad predemocrática. una c u e s t i ó n de lenguaje y es a través de la c o m u n i c a c i ó n entre los seres humanos como el lenguaje incide en la mente y en el centro mismo de la individualidad. aunque la experiencia huma­ na fuese. de la veracidad o falsedad de lo que decimos y. la ley. aunque esté fundada en el poder y la sustancia de las palabras. Por consiguiente. encerraban una idea de la existencia humana y una manera de entender sus problemas. la belleza. la verdad entra a formar parte de las estructuras mismas del lenguaje. se manifiesta en la forma en que la usamos. en cierto sentido. El bien. C o n ello. de lo verdaderos o falsos que somos. la verdad empieza a ser expresión de la am­ bigüedad de la vida. F. las fórmulas para fingirla. la verdad. con los sofistas. pues. 1777. Pero. será un arte que ma­ nifestará la verdad. intuyendo la independencia que tal concepto debía tener. La fuerza de los valores tradicionales h a b í a constituido el elemento dominante de la e d u c a c i ó n . de las formas de la proposición.Los sofistas descubren que la vida humana se desarrolla en función de la palabra. de lo que ma­ nifestamos u ocultamos. G. La e d u c a c i ó n es. la verdad estuvo unida al poder. En el Banquete participa Alcibíades en cuyos labios pone Platón el elogio de Sócrates. Verdad (c&r|8eia) En función de esa ruptura entre el obrar y el decir. Podemos dominar por la violencia o por el miedo a cada ser huma­ Este término experimentará en el siglo V una impor­ tante revisión. pero sólo por el lenguaje podemos llegar al centro mismo de su vida personal. Verdad es el mandato de cualquier autoridad. La verdad. Alcibíades recibiendo las lecciones de Sócrates. Por consiguiente.

ya que todo es fluir y mutación continua. 24. verdaderamente. sin embargo. mitología. Es muy posible que la desaparición de las obras de Protágoras. sobre todo. discípulo de D e m ó ­ crito. Protágoras pudo huir. Pero. . ade­ m á s . una oposición al saber dependiente de valores y estructuras firmes. cuando el golpe de Estado de los Cuatrocientos. geogra­ fía. d) La validez del conocimiento se hace prob l e m á t i c a . la concepción del ser inmutable en Parménides. Hay. como A n a x á g o r a s . de las que quedan escasos fragmen­ tos. que tienen re­ lación con la metodología misma de la enseñanza: a) La f o r m a c i ó n del individuo lo abarca todo e integra todos nuestros conocimientos. religión. El acto de conocer es algo variable. Hay testimonios sobre esta condena. el saber se d i l u ­ ye en múltiples discusiones (erística) y con­ tradicciones. S i n embargo. Tenemos testimonios abundantes de su vida viajera y de sus estancias en Atenas. parece ser. pues. Las enseñanzas transmitidas tenían que ver con la astronomía. la personalidad de las figuras que conocemos como sofistas es muy diversa y cons­ tituyen por sí mismas personajes singulares y únicos. hay en los sofistas otros aspectos m á s complejos. El método de los sofistas Este paisaje cultural frente al que se desarrolla la revolución sofística supone. nuestro saber del mundo y de la vida humana. Sorprende que ni Platón ni Aristóteles hayan men­ cionado este proceso. sin embargo. U n a manifestación de estos cambios es la forma en que los sofistas se comuni­ can con su público: son. a d e m á s . ni una rosa roja es roja. historia de la cultura. tal vez. pues. en tan concretos juicios. a las cla­ ses oligárquicas. no son otra cosa que la manifestación de la variable y compleja realidad. fue compatriota y. en su mayoría. porque el conocimiento está sustentado en la sensación y nunca pode­ mos tener sensaciones que permitan ser sinte­ tizadas. una subversión de valores y una afirmación del escepticismo y la imposibilidad de conocer e investigar. al lado de estos rasgos externos. donde ejerció gran influencia sobre Pericles y otros personajes políticos. Acerquémonos a algunos de ellos a través de los tes­ timonios de autores posteriores y de los fragmentos de su obra que han llegado hasta nosotros. Sus escritos fueron. conectado con el tiempo. 63). como. el de D i ó g e n e s Laercio ( I X . por ejemplo. se deba a ese rechazo. de q u é orden son. esta exigencia de compensación e c o n ó m i c a los identificaba con el pueblo. sobre todo. nacido en torno al año 480. 55) y C i c e r ó n (De natura deorum. Las dificultades que de ello sur­ gen nos fuerzan a preguntarnos qué criterios hay que establecer para solucionarlas. aunque pereció en el mar ca­ mino de S i c i l i a . a las clases aristocráticas o. dinero de sus oyentes. Estos planteamientos parecieron a algunos con­ t e m p o r á n e o s y. también su­ frió otro proceso de impiedad debido a las opinio­ nes sostenidas en un libro suyo «sobre los dioses». con q u é fina­ lidad se establecen. Principales sofistas Aunque parece que la sofística fue un movimiento intelectual homogéneo. La relación del sujeto y el pre­ dicado apenas puede establecerse con el verbo ser.3. una nueva manera de entender los conocimientos y lo que con ellos podemos hacer. quemados p ú b l i c a m e n t e . creadora de una forma nueva de ser humano b) El conocimiento es un proceso. etcétera. • Protágoras P r o t á g o r a s de Abdera. antropología. Este proceso se inició. como Platón y Aristóteles. ese aparente relativismo o escepticis­ mo era t a m b i é n un estímulo para pensar y enrique­ cer. ¿ D ó n d e está entonces el fundamento de la verdad? Al perderse el sustento firme que responda a esta pregunta. Todas estas formas de conocimiento debían articularse en un sistema enciclopédico. que no significaba tanto la cantidad de conocimientos que se aprendieran. cuanto esa conexión de saberes confluyendo en una ciudad. en el a ñ o 411. gramática. quién los establece. al menos. una espe­ cie de profesores ambulantes que reciben. No pertenecían. I. que se extendió a am­ plias zonas de la población y. política. L o s juicios con que describimos el mundo son formas históricas dependientes de quie­ nes las formulan. Es cier­ to que el nombre de sofistas ocultó t a m b i é n un jue­ go puramente verbal con conceptos y opiniones. La tangente no toca un punto a la circunferencia. a algunos filósofos pos­ teriores. con la variada perspectiva de ese pensamiento. c) El conocimiento tiene c a r á c t e r relativo. Esta relación entre los sofistas y el pueblo i m ­ plica t a m b i é n un deseo de saber que iba de acuerdo con la sociedad democrática y con la posibilidad de consolidar otras formas de vida que no fuesen ya las establecidas por la tradición. En primer lugar. A pesar de ello. 4. entre otros. poesía. que.

en el mundo de la interioridad. así es para mí. Jenófanes y Gorgias. sujeto a error y revisión. tal vez. Sócrates comenta que «tal como me pare­ ce a mí cada cosa. Influyó en Sócrates que. no ha sido destacada por sus comentado­ res: la educación de la subjetividad. Eso da a la tesis de Protágoras una actualidad extraordinaria. ponemos nuesua subjetividad en todo lo que llega a nosotros. D e l escrito Sobre el no-ser hay una larga refe­ rencia en Sexto E m p í r i c o : En el libro titulado Sobre el no-ser o Sobre la naturaleza desarrolla tres argumentos sucesivos. Al final de su vida m a r c h ó a Tesalia. que podemos mejorar nuestra medi­ da para que enriquezca a s í nuestra capacidad de juzgar. en cuanto que no son (152 a). Se supone que tuvo rela­ ción con E m p é d o c l e s y sus enseñanzas alcanzaron un eco extraordinario. Pero ¿ c ó m o mide el propio hombre? ¿ Q u i é n mide en nosotros? ¿Con q u é medida medimos? ¿Es posible educar nuestra capacidad de medir? Ésta es. y el tercero. con m á s de cien años. se traslada la idea de una posible verdad objetiva e independiente del hom­ bre. hacia un horizonte humano y. y de las que no son. en el cono­ cer. sino del mundo de nuestras opiniones. M e d i m o s el mundo. Tanto en Atenas como en otras ciudades griegas tuvo gran influencia por su saber y sus cualidades oratorias. destacar la presencia. El hombre-medida de todas las cosas entra así en un proceso dialéctico. de esa medida personal nos lleva al problema más importante de la frase de Protágoras y que. y así como te pa­ rece a ti. 65 La explicación que en un escrito Sobre Meliso. La e d u c a c i ó n de la subjetividad Los seres humanos son. El primero es que nada existe. De Gorgias se encuentran referencias y citas m á s o menos textuales en otros autores.El hombre. pues. los ideales que trascienden el simple e g o í s m o . entre otros autores. De su es­ crito Sobre el no-ser o Sobre la naturaleza nos quedan dos escuetas versiones que no parecen au­ ténticas. cita Platón en el Teeteto. el lenguaje crítico. • Gorgias Gorgias nació en Leontinos (Sicilia) en torno al año 485. La verdad tiene. En el 427 fue enviado a Atenas para soli­ citar ayuda en la guerra contra Siracusa. nues­ tro modo de convivir. Contra los matemáticos. creemos. el c a r á c ­ ter de una correspondencia entre el sujeto y el su­ puesto objeto. metro y medida de lo que sienten y entienden. Lo importante de esta inevitable « p o s i c i ó n » de nuestro yo en las cosas es que podemos aprender a medir. que aunque exista algo es inaprensible para el hombre. a las normas morales que son distintas en . En el momento en que Protágoras sostiene semejante tesis. sino que esta negación la extiende. Esta teoría del hombre-medida está en conso­ nancia con la corriente sofística cuyos mejores planteamientos brotaban de esa humanización del saber y de la verdad. el cual dice así: El hombre es la medida (uiTgov) de todas las cosas. atribuido a Aristóteles. se da a estas afirmaciones de Gorgias parece fundarse en la oposición a la teoría del ser de Parménides. Esta defensa de la «subjetividad» no es única­ mente la tesis que expresa el relativismo del cono­ cimiento. no puede ser comunicado ni explicado a otros. al mismo tiempo. donde murió en el 380 aproximadamente. no todo puede ser ver­ dad. Lo m á s interesante de nuestras mediciones •o viene de las limitaciones de nuestros sentidos. en un proceso en que la reflexión. imitaba el estilo de Gorgias. Tampoco pueden considerarse obras d i ­ rectas de Gorgias Elogio a Helena o Defensa de Palamedes. medida de todas las cosas De las obras perdidas destaca un famoso fragmento que. en su oratoria. VII. efectivamente. o sea. aun cuando fuera cognoscible. el famoso orador de quien nos habla la Ilíada (1. de las que son en cuanto que son. El escrito presenta una serie de argumentaciones de gran sutileza lógica para probar esta tesis de la «incognoscibilidad del ser». sino. como todo lo humano. Sin embargo. el segundo. sin un sustento objetivo firme. Gorgias no sólo niega cualquier tipo de verdad objetiva. El hombre-medi­ da no es un ser pasivo que mide con respecto a cá­ nones establecidos por nuestra propia estructura natural. 247). Platón explica esta cita aludiendo a la sensa­ ción: « ¿ N o ocurre a veces que el soplo del mismo viento. la consecuencia verdaderamente interesante del texto protagórico. que. pe­ ro no todo puede ser igual. así es para ti». Platón dice en el Fedro (261 c) que podía compa­ rársele con Néstor. a d e m á s . van enriqueciendo nuestro ser como individuos y. Es cierto que el conocimiento parece sumergirse. la afirmación de la perspectiva personal que cada vida humana con­ creta y condiciona. uno de nosotros lo siente frío y el otro no?» (152 b). sobre todo.

Sólo alcanzamos a ver su imagen reflejada en los Diálogos de Platón. las leyes y el saber 1. pero el ambiente de Atenas. ya que todavía pre­ dominaba la e n s e ñ a n z a o r a l . era escultor. fueron sus maestros. al mismo tiempo. a alcan­ zar el esplendor de la democracia de Pericles. así también. Un juego de espejos en el que tampoco sabemos si son cóncavas o convexas. Y.cada pueblo. parientes de Platón. N a c i ó en Atenas. Atenas ya no volverá. seducido por esta generación de grandes hombres algo mayores que él. que enseña a manejarla. a pesar de que no dejó escrito alguno -cosa. intentamos aproximarnos a Herá­ clito. al no ser palabra. Apuntes biográficos Conocemos algunas noticias de la vida de Sócrates (470-399). En consecuencia no son las co- SEXTO EMPÍRICO: Contra los matemáticos. las imá­ genes que hacen llegar a nuestros ojos. los hombres hablan y su verdad es la capacidad de persuadir con la magia y el encanto del lenguaje. administrado por quienes han inten­ tado llenarlo. deformadas o fieles. Hipias Mayor. Pare­ ce que en su juventud siguió la profesión de su pa­ dre. v i l . bajo el mando de Trasíbulo. como Protágoras. Cratilo. Esta decadencia durará a lo largo de la vida de Platón (427-347) y Aristóteles (384-322). aunque no tenga relación con las cosas. su madre. Pertenecía. Su padre.. tras su participación en la vida públi­ ca y su contacto con los sofistas. pocas figuras han en­ trado tan vivas en la historia. Sócrates: el individuo. . como lo hacemos cuando. 282 c).Tiene conexión con los sofistas que referirá Platón (Teeteto. por medio de la crítica textual y a pesar del carácter fragmentario de sus escritos. por otra parte. comadrona. 2. ya que es ella quien la inventa. En el año 403 algunos exiliados que escaparon a la crueldad de los tiranos regresan a Atenas. la modifica y la comunica. y el fundamento de las cosas así como las cosas mismas no son palabras. pues. sin embargo. Es difícil averiguar c ó m o fue su educación. 163 d. Es muy posible que. el gran ausente de la filosofía. L a palabra es la sas lo que comunicamos a los demás. Proba­ blemente quiso ser él mismo un sofista. Protágoras. sostenida en el espíritu de los sofistas. en cada época e incluso varían a lo largo de la vida de los individuos. sino la palabra que es diversa de las cosas que existen. natural. Por eso. ni siquiera su vida. Y. lo que ha despertado tan­ to interés. La muerte de Sócrates plantea un problema funda­ mental: el de la relación que existe entre el individuo. presenta un aspecto trágico y. Cármides. a Parménides o a Anaxágoras. 96 d. Tampoco podemos escuchar ecos. a la clase popular y hay testi­ monios que nos hablan de su pobreza. no puede convertirse en palabra nuestra. La muerte de Sócrates Sócrates. Pues el medio con el que comunicamos las cosas es la palabra. la sociedad y las leyes. puesto que lo que es tiene su fundamento fuera Única forma de realidad. 151 b. 341 a. Al igual que lo visible no puede hacerse audible ni tampoco a la inversa. Sócrates cultivase el diálogo con un grupo cerrado de aristócratas. y t a m b i é n el de la relación del individuo con su propia existencia y con la justicia. Gorgias. Sócrates es. en algunos escritos de Je­ nofonte o en alguna comedia de Aristófanes. no puede ser revelado a otro. es un nombre que ha resonado sin cesar en la cultura europea. Menón. El ser es lo que de nosotros. que to­ maron parte en el golpe de Estado de los Treinta. sin embargo. Hipias y Pródico. e instauran de nuevo la demo­ cracia. a Platón o a Aristóteles. Este carácter ejemplar o simbólico que posee tan singular personaje hace que nuestra manera de acercarnos a él sea t a m b i é n singular. 84 En el contexto de este pasaje se llega a postu­ ras muy radicales que separan el mundo de lo objetivo de ese otro mundo de la mente que sólo podemos intuir a través de las palabras que intentan decirlo. entre ellos Critias y Cármides. De Sócrates parece que lo que verdade­ ramente interesa es su muerte. Fenarete. Sofronisco. ejemplar. Porque en la muerte. El pensamiento socrático es un gran silencio. paradójicamente. la libertad de sus plazas en las que se transmitía una enseñanza abierta. a través de la escritura. Sócrates vive una época donde la guerra del Peloponeso (431-403) y la dictadura de los treinta tiranos (404) marcaron Atenas con violencia e inseguridad. Gorgias d e s t a c a r á la importancia de la palabra y del arte de la retórica. al menos en la interpretación de Platón. 384 d. No es su obra. No podemos oír su voz como o í m o s . Frente a este panorama se dibuja su perfil histórico: .

3. Tres diá­ logos platónicos han expuesto con extraordinaria belleza sus últimos momentos: la Apología. siendo ateniense. dice a sus conciudadanos. hay dos autores de la época.Participa en las batallas de Delion (424). Todo esto nos conduce al ya famoso problema socrático. Cármides.. 221 a.): Mi buen amigo. ¿ N o implicaba la nueva de­ mocracia la implantación de nuevos valores? ¿ N o era la e n s e ñ a n z a y la educación la fuerza funda­ mental de la transformación o afianzamiento de­ mocrático y el mejor medio de evitar una de las grandes enfermedades de la democracia de enton­ ces. porque sorprende que. el Fedón. 153 a). Diógenes Laercio. Busto de Sócrates. el más característico es su negativa a huir. " No respetar a los dioses de la ciudad. 3. que veía en la ideología de j j . 2.] intentando persuadirles para que no se ocupen ni de los cuernos ni de los bienes antes que del alma. La interpretación de estos hechos es complicada. habían sido relativamente frecuentes en Atenas. a ve­ ces.. de la ciudad más grande y más prestigiosa en sabiduría y poder si no te avergüenzas de preocuparte de cómo tendrás riqueza. después de estas excursiones militares. ya que para S ó c r a t e s es m á s importante acatar las leyes que salvar su propia vida. tal como la presenta Platón en la Apología. Entre los muchos rasgos que Platón destaca en Sócrates. la segunda mujer de Peri* cíes: también D i ó g e n e s de Melos. tres ciudadanos acusan a Sócrates de tres delitos: 1. los padres y la patria. la que justificase la condena de Sócrates. un poeta. " Introducir nuevos dioses. con la vuelta de la democracia a Atenas. Jenofonte y A r i s ­ tófanes. II. forastero o ciudadano [. al igual que Protágoras y Aspasia. U n a religión como la griega. Enseñaré todo esto a aquel con el que me encuentre. 219 e. sin clase sacerdotal que la administrara « d o g m á t i c a m e n t e » . no volverá ya a abandonar Atenas. que acudir al fundamentalismo de ciertos polí­ ticos. Ya vimos que A n a x á g o r a s tuvo que abandonar Atenas por ello.Toma parte en el cerco de Potidea (entre 432-429). 22). de Anfípolis (422) (Banquete. en cambio. Sobre todo Aristófanes que..]. Roma. pero fue condenado a muerte. ¿Es Sócrates un moralista radical. I . ante los muertos. en su come­ dia Las nubes. ° Corromper a la juventud. El • i s m o Eurípides fue acusado por el político conservador Cleón. la demagogia? La votación contra Sócrates no fue en principio numerosa. Sobre todo. que descubren otro Sócrates distinto del de Platón. según nos describe Platón en la Apología (29 d ss. 181a. donde salva la vida a Alcibíades (Banquete. y. De todas formas. un hijo del demos. lo más extraño y dramático en la vida de Sócrates es su condena y su muerte. . M u s e o Nacional de las Termas. Pero.. el Critón. que implicaban _na culpa ante los dioses. no parece creíble que fuera realmente esa acusación de impiedad. Rasgos intelectuales y morales de Sócrates Un tema fundamental de la e n s e ñ a n z a de Sócra­ tes era el alma. tenía. Al lado de la imagen que Platón nos ha transmi­ tido. sobre todo.. a fin de que ésta sea lo mejor posible. No podemos entrar en estos problemas y sólo descri­ biremos escuetamente los hechos: • A t r a v é s de su proceso lo conocemos las tragedias del gran poeta una a c u s a c i ó n a sus desmanes en Mitilene en el año 427. Los procesos de impiedad. obse­ sionado por el deber y la justicia? En el año 399. no te preocupas por la inteligencia y la verdad y por cómo tu alma va a ser lo mejor posible [. Como decíamos. preocupado de en­ señar y clarificar la mente de sus paisanos. tenga lugar ese juicio i Sócrates. ridiculiza a Sócrates. joven o viejo. que es en realidad la defensa puesta en boca de Sócrates por Platón y con la que intenta rechazar los cargos que le acusan. fama y honores y. Laques.

Yocasta.Muerte de Sócrates.'ri). Cuadro de Jacques-Louis Ricardo. Ese juego de equívocos que determina la tragedia y sus personajes (Edipo. para todo el que se enfrente a ellas. Por ello. IV. Esta lucha por la claridad le convierte tam­ bién -y no sólo por su muerte. sin embargo. todo es discutible. Efectivamente. —¿Has visto. Son esas páginas las que cons­ tituyen un excepcional e s t í m u l o intelectual. sin fundamento. o por el contrario la has grabado en tu mente y te has vuelto hacia ti mismo para examinar lo que eres? JENOFONTE: Recuerdos Socráticos. 4. Sócrates continúa. Esta oposición ser-no ser. Electro. la religión y el lenguaje parece haber regido la revolución intelec­ tual de los sofistas.es el intento de superar el relativismo y de alcanzar una cierta verdad absoluta que permita organizar el desmoro­ namiento crítico que de la política. Y la esencia de esa tragedia es una especie de teatro filosófico. anidan en la mente. El propio individuo que dialoga lo hace viendo aparecer sus opiniones en el entramado de su parti­ cular lenguaje. de enorme actualidad. ¿ F u e S ó c r a t e s un continuador de los sofistas? ¿ E v o l u c i o n ó de forma que su pensamiento demo­ c r á t i c o acabara a c o m o d á n d o s e a oligarcas como Critias? ¿ T r a i c i o n ó los ideales de su juventud? ¿ E s e daimon o duende que hablaba en su interior era un portavoz de la o l i g a r q u í a ? Las respuestas que podamos dar a estas cues­ tiones no dejan. arrastra su propia contradicción. verdadero-falso. Museo Metropolitano de Arte. de mantener viva esta singular personalidad filosófica. realidad-apariencia (cpatvóuevov). Antígona. pues. El método socrático Q u i z á lo que diferencia a Sócrates del resto de los sofistas . opinión (óó^a)-saber ('emoxriN.en un personaje trá­ gico que. ¿No has prestado atención alguna a ella. en la época de Sócrates tiene lugar el desarrollo de la tragedia griega. de Só­ focles o de Eurípides. como los sofistas. Nueva York. en no sé qué parte del templo. destacan­ do. yace también en las obras de Esquilo. ¿has estado alguna ve/ en Delfos? —En dos ocasiones. ese aspecto «subjetivo» de la reflexión. está ya fijada en las p á g i n a s de los autores que nos la transmitieron. con independencia de la investigación histórica que aún pudiera aportar nuevas fuentes. Dime Eutidemo. etcétera) marca también la tensión del conocimiento. que constituye el mundo intelectual de Sócrates y los sofistas. 2 .s e g ú n la imagen de P l a t ó n . Estados Unidos. Agamenón. la dialéctica que enlaza y desenlaza las ideas en boca de los per­ sonajes de los diálogos platónicos. Bajo cada «presencia» o «apariencia» se puede en­ contrar un ser distinto del que se presenta. la inscripción conócete a ti mismo? Yo sí. don­ de el mundo se hace presente bajo un manto de am­ bigüedad y controversia. La figura de Sócrates. como toda tragedia. Sócrates empieza desmontando los conceptos que.

pues son ellos mismos y por si mismos los que descubren y engendran muchos pensamientos bellos. La tradición griega había enseñado que los héroes eran aristoi. hasta la ignorancia que se oculta en ese su­ puesto saber. se plantea el problema de si se pue­ de aprender la virtud. lo más grande que hay en mi arte es la capacidad de poner a prueba si lo que engendra el oensamiento del joven es algo imaginario y falso o genuino y verdadero [. en consecuencia. que persigue el concepto. sobre todo. Para ello. ni siquiera traspasas sus murallas. Ese engendrar en sí mismo tiene un nombre. Cuando pensamos. Fedro. la forma mental que sintetiza y sistemati­ za la diversidad y mutabilidad bajo la que se da la experiencia sensible. para un conversador que clava en las pa­ labras una p e q u e ñ a banderita.. los mejores. el buen sentido y la armonía de los deseos son las bases de esa «sabiduría ética». sino dar a leer en él los saberes que ya tiene. el q u é es ( T Í ecmv). Sócrates. ¿Asombroso Sócrates! Me pareces un hombre rarísimo. despertado tal vez por las preguntas de otros. que enseñaban con la retórica a per­ suadir y convencer a los otros. Ahora bien. utilizamos el len­ guaje interior. 150 d-e • Ironía y mayéutica En medio de estos diálogos con sus c o n t e m p o r á ­ neos. que alude a todo ese proceso de gesta­ ción que ocurre en la mente del hombre. en consonancia con el mundo de los sofistas. El no-saber socrático es. completa ese proceso irónico al despertar y alumbrar en la propia alma. «que sólo sa­ be que nada sabe». Cicerón afirmaba (Tusculamas. la justicia (óixr|). así. Partero de la verdad Mi arte de hacer dar a luz se parece a estas parteras. se hace t a m b i é n preguntas a sí mismo. Esa arete era heredada. Este planteamiento. los hombres de la ciudad.] muchos me reprochan que siempre pregunto a otros y yo mismo no doy ninguna respuesta por mi falta de sabiduría [. en la plaza pública donde se da ese m o n t ó n de opiniones. de la racionalidad. desde sí mismo. 230 c-d • La ironía consiste en llevar a quien habla con nosotros. se esconde ingenuamente en ese no-saber para dejar al otro ante su pro­ pia perplejidad. pero sus excelentes cualida­ des se debían al nacimiento. enseñarse.. un principio positivo. o por las palabras de un libro. semejas efectivamente a un forastero que se deja llevar y no a uno de aquí. por lo que se \e. Porque. levantada des­ de la experiencia concreta de los hombres. en cambio. 4. un examen de lo que el interlocutor cree sa­ ber: la ironía y la mayéutica: .. donde gene­ ración tras generación han ido almacenando los se­ res humanos su supuesta sabiduría.• La pregunta como procedimiento La b ú s q u e d a de lo c o m ú n es el concepto universal ^ue podemos descubrir a través de ese sencillo pro­ cedimiento m e t o d o l ó g i c o que consiste en pregun­ t a : La pregunta socrática. no podía ser otro que el bien colectivo. Y el caso es que los campos y los arboles no quieren enseñarme nada: pero sí. o arte de dar a luz. Ese ejercicio tenía también un nombre. La ética de Sócrates Todo este juego intelectual conducía a una meta de­ terminada: la de educar al hombre por medio de un continuo ejercicio en busca del bien que. pues tal como hablas. Con el nuevo cambio social que tuvo lugar en el siglo V y con los valores de la democracia. porque sólo en el reco­ nocimiento de la propia ignorancia se es capaz de llevar al conocimiento. con­ figura el fundamento de la ciencia. arete. captar algo con ayuda de algo) es el momento esencial del saber.. Me gusta aprender. Fedro. Sócrates utiliza una forma especial de pre­ guntas. la virtud. pero no los cuerpos. a dones especiales de los dioses. Este mundo conceptual lo arranca Sócrates del lenguaje mismo y de la conversación con sus con­ ciudadanos. -No me lo tomes a mal. en la mente. 10) que Sócrates había bajado la filosofía del cielo a la tierra. Teeteto. ¿qué es? es en los mercados. Creo yo que. C o n ello no había hecho otra cosa que ser fiel a la ideología antropológica de ios sofistas. A l u m ­ brar esos conceptos (de concipio: concebir. en los gimnasios. Por eso. No se trata de poner en el interlo­ cutor un saber distinto de él mismo. «no puestas en d u d a » . modula en Sócrates una nueva moral. Una moral independiente de la tra­ dición y que ha de construirse en función de la soli­ daridad y. concepto. o por nuestro propio lenguaje que. en la ciu­ dad. pero se diferencia en que yo asisto a los hombres y no a las mujeres y en que examino las almas. los conoci­ mientos que d o r m í a n en ella a la sombra de las palabras «no p r e g u n t a d a s » . La inteli­ gencia. seguro de que sabe de qué habla.]. una virtud que tiene como fundamento la racionali­ dad puede. la excelencia humana. 5. • La m a y é u t i c a . 5. como se aprende matemáticas. raras veces vas más allá de los límites de la ciudad. Y es evidente que no aprenden nunca nada de mí. Por ello.

creado por el ejercicio de su propia inteligencia. a veces el dolor.ovía). ss. y p u d i é s e m o s transmitirlo con el lenguaje. sino algo muy distinto: unas veces la pasión. c o m u n i c a c i ó n . y Critón. creen que no domina en él el conocimiento. pregunta Sócrates a Protágoras. que es provechoso para el individuo y para la so­ ciedad. muchas el miedo [. ¿Preferirías tú. de felicidad o utilidad es el bien. Para ello. Si l o g r á r a m o s entender el bien. La ética socrática alcanza un nivel de auto-complacencia que no puede confundir­ se. En ella percibe su pertenencia a un universo mo­ ral. . el limitado espacio de la persona concreta. 469 b.. Una verdad que permite a cada ser humano sentirse miembro de una comunidad que supera. puesto en esa alternativa. Pero si tengo que hacerlo. Pero estas posibles excepciones no impedían que se mantuviese la tesis fundamental: ha­ cer justo y bueno al individuo. Porque nadie. a sabiendas. algunas el amor.] e incluso cuando un hombre posee el saber. jamás será vencido por nada ni obrará de manera distinta a lo que la ciencia y el conocimiento le ordena? En este caso sólo el saber bastaría para ayudar al hombre. Protágoras. si crees que un hombre de provecho ha de tener en cuenta el riesgo de vivir o morir. padecer injusticia que cometerla? En verdad que. obra contra su pro­ pio provecho. hemos de vencer el lastre de las pasiones y los deseos porque: ¿Qué opinas de la ciencia?. Apología. Es cierto que esta oposición se enfrentaba a múltiples contradicciones y que la injusticia podía.. • Por consiguiente. Gorgias. más bien.. h a b r í a m o s dado un paso esencial en la teoría que ayuda a educar seres humanos mejores. este intelectualismo implica tam­ bién un cierto dominio (éYXoáxeta) sobre los otros «habitantes» de la persona. con la justicia. Sócrates. prefiero sufrir la injusticia que cometerla. 352 b-c El principio del placer. 49 a. su fuerza y su verdad. con un simple utilitarismo: ¿No te da vergüenza.• La idea del bien • La felicidad del bien obrar La razón es palabra. este fundamento personal adquiere sen­ tido cuando es capaz de adecuarse a una estructura colectiva que da al individuo. al aceptarla. Sólo quien obra sabiendo que obra bien alcanza la moralidad y también la felicidad (ei)ócuu. el reconocimiento y práctica de la justi­ cia ofrece al hombre la máxima felicidad. ser­ virse de las leyes. convencimien­ to. 28 b D i m e n s i ó n individual y colectiva del bien Sócrates establece el principio del comportamiento moral en algo que radica en la intimidad del hombre. Sin embargo. porque siempre esa justicia y bondad acabará imperando en las leyes y en los hombres que las administran. no me gustaría verme obligado a elegir entre cometer injusticia o padecerla. otras el placer. amigo. sin embargo. Este principio de solidaridad hace que la satisfacción individual alcance un nivel superior. La muerte de Sócrates y su acatamiento de las leyes que le conde­ nan es el mejor ejemplo de esta superación. La mayoría de la gente piensa que no es algo firme y que pueda dirigir con soberanía [. de haberte dedicado a una ocupación que ahora te pone en peligro de muerte? Pero a quien así habla yo le diría ahora unas palabras justas: No tienes razón.] ¿o crees que la ciencia es capaz de dominar al hombre y si uno conoce lo que es el bien y lo que es el mal. si hace cosas justas o injustas y actos propios de un hombre bueno o de un hombre malo. sino el de examinar. al obrar.. a veces.

según esa continua razón y sentido de todo lo real que afirma Hipias. Apología de Sócrates. De los sofistas a Platón. Pues unos daban para aprender de memoria piezas oratorias. Sócrates Hay muchos medios. dice Sócrates. atenienses. Vida de Sócrates. pues. F. Madrid. temas ambos en los que unos y otros creían que recaerían las argumentaciones recíprocas. antes de haberte oído esas razones. Círculo de Lectores. lo que sean los dos lo es cada uno y lo que seamos cada uno lo sean los dos. Yo me atengo a mí estimación y éstos a la suya. 1 9 9 6 . traducción y notas de Antonio Melero Bellido. FRANCISCO R. Madrid. es necesario que cada uno de nosotros sea dos y que. tú y yo. ARISTÓTELES. querido Hipias. es necesario también que los dos seamos uno. PLATÓN. Mondadori. sea de otro modo. 39a-b Hipias ¿Una broma de Sócrates? Nosotros. Por esa razón la enseñanza era rápida pero falta de fundamento. Gredos. somos uno. 1996. Tan grande era nuestra tontería. y éstos. En cambio. Alianza Editorial. condenados por la verdad. Sofistas. en cada ocasión de peligro de evitar la muerte. Madrid. Barcelona. la maldad. si se tiene la osadía de hacer y decir cualquier cosa. Los sofistas. ni dónde obtener tales conocimientos. como son temibles y ágiles. o tú eres dos y yo también soy dos.enséñame de una vez si nosotros. Revista de Occidente. Gorgias El fundamento de la educación La educación de los que cobraban por los discursos erísticos era semejante al método de Gorgias. éramos tan necios que teníamos la creencia. A N T O N I O T O V A R . Ya que creían educar ofreciendo no la técnica y el método. Madrid. Hipias. difícil. 1983. S T O N E . como soy lento y viejo. TOMÁS CALVO. 1 9 6 6 . Ya que es imposible que. Pero ahora hemos aprendido de ti que si los dos juntos somos dos. Hipias Mayor 301 d-3). sofísticas 183b36-184a75. otros daban cuestionarios. corre más deprisa que la muerte. Convencido ya por ti. Introducción. Madrid. Prólogo. En efecto. Ahora yo voy a salir de aquí condenado a muerte por vosotros. testimonios y fragmentos. traducción y notas de José Solana Dueso. Ilustración y política en la Grecia clásica. Ahora yo. respecto a ti y a mí. Cincel. Refutaciones PLATÓN. es mucho más difícil evitar la maldad. testimonios y fragmentos. mis acusadores. No es. culpables de perversidad e injusticia. El juicio de Sócrates. sino que se limitara a presentar distintos tipos de calzado. sino los resultados de esa técnica. Sin embargo. si cada uno es uno. 1 9 8 5 . I. que cada uno de nosotros era uno y que esto que éramos cada uno de nosotros no lo éramos los dos juntos. han sido alcanzados por la más rápida. me quedo quieto aquí. 1 9 8 8 . A D R A D O S . de modo semejante a como si uno prometiera transmitir conocimientos sobre cómo evitar el dolor de pies y no enseñara ni la técnica de hacer zapatos. evitar la muerte. política y pensamiento. Así pues. he sido alcanzado por la más lenta de las dos. .

las líneas fundamentales de la educación y de la teoría política. Conocer es recordar 5 La arete del individuo 1. Liberación 3 La teoría platónica de las ideas 1. La mirada 3. Los dos mundos 6. haber intuido que vivir es convivir y haber trazado. Concepto de alma en Platón 2. Ideas y valores 7. La ¡dea del Bien 4 El alma y el conocimiento 1. Filosofar dialogando 2 El escenario de la filosofía 1. odo en Platón es original y sorprendente: haber enseñado a filosofar dialogando. Mosaico del Museo Nacional de Ñapóles. Modelos de lo real 5. La justicia. Despertar el deseo del Bien que duerme en nuestra memoria 6 La teoría política de Platón 1. Niveles de organización del Estado 3. Participar 8. Las ideas 2. La visión en la sombra 2.Platón INFORMACIÓN 1 Platón y su obra 1. . haber manifestado la vida intelectual de Atenas y sus propias preocupaciones intelectuales como un gran diálogo inacabado. haber descubierto que tras la crítica al lenguaje y al sentido de la palabra había que proyectarse hacia conocimientos más seguros. ¿Puede aprenderse la arefé? 2. ideal de la comunidad 2. haber luchado por encontrar en las Ideas y en conceptos estables el conocimiento que el fluir de la realidad parecía impedir y. en fin. Los regímenes políticos TEXTOS T Escuela de Platón (Academia). con ello. Una nota biográfica 2. Palabras e ideas 4.

Allí. Allí conoció a Aristipo y al matemático Teodoro. que tuvo lugar en el año 347. Corría el año 387. República. Conmovido por la muerte de Sócrates. Aunque muy resumidamente. las reformas políticas que no pudo llevar a cabo el anterior tirano. es el primer centro de formación polí­ tica e intelectual de los jóvenes griegos. a quien conoció en Tarento. Hasta su muerte. hemos querido destacar algunos sucesos de la biografía de Platón. con la esperanza de que su amigo Dión pu­ diera realizar. Influido. Entre los años 367 y 361. tirano de la ciudad. Este texto deja ver tres ideas fundamentales so­ bre las que descansa la biografía de Platón: 1. Lo hemos visto ya en los . en la corte de Dionisio I. Después de una breve estancia en Megara. lo animara a ese viaje. Platón vuelve a Sira­ cusa. Fedro. sin duda.Platón y su obra hasta que los verdaderos filósofos lleguen a la política. posible­ mente. 326. Platón abandonó Atenas -tenía entonces 28 a ñ o s . durante veinte años. en lo que después habría de llamarse Academia. encontró a Dión. compra un gimna­ sio en un terreno próximo a Atenas donde hubo un santuario dedicado al héroe Academo. En Siracusa. Un accidentado viaje de regreso lo llevó de nuevo a Atenas. ciudad rival de Atenas y Corinto. Fedón. porque nos parece que expresan el sentido que tie­ ne la filosofía en Grecia. y. la importancia del conocimiento. la justicia como sustento de la vida indivi­ dual y colectiva. en la corte de Dionisio II. regresó de nuevo a su ciudad. Carta VII. c que los que tienen ya el poder sean auténticos filósofos. 3. la unión del saber con la política. Atenas.en unión de otros socráticos. escribe en esa época algunos de sus diálogos más importantes: Banquete. 2. Tal vez co­ mo fruto de estas enseñanzas. Platón conti­ nuó dirigiendo y enseñando en la Academia. La famosa Carta V I I nos cuenta todas las peripecias que ro­ dearon estos e m p e ñ o s platónicos por construir en la realidad el sueño ideal de la República. por la escuela pitagórica. Platón tiene ya 40 años. pariente de Dionisio y al que le unirá una entrañable amistad. el viaje más importante de este período fue el que realizó a Sicilia. que había sucedido a su padre. comienza a reunirse con sus amigos y discípulos. Es probable que un político y filósofo pitagórico. de donde partió luego a Cirene. Pero. lo que podríamos llamar primera univer­ sidad europea.

Pero. en su obra donde m á s claramente aparece la u n i ó n entre el pensamiento y la vida. «equilibrio intelectual».. era el diálogo. Trasímaco. el de las cigarras (Pedro. Hipias Mayor y Menéxeno. Al final de algunos de estos d i á l o g o s . 3) Época de madurez (385-370). 244e ss. Critón. 259a ss. a pesar de ello. no hay nada m á s alejado del dog­ matismo que esta manifestación de autoridad. Pero. Sócrates cierra el d i á l o g o con estas palabras: Cuando se vayan éstos. predominan las inquietudes políticas. muy influidos todavía por Sócrates. por ejemplo. Timeo. 189c ss. en el Lisis. El Corgias. Cratilo. En este tiempo Platón escribe Parménides. dirán que nosotros creíamos ser amigos. Sin embargo. 107b ss. Escribió diálogos. El pensamiento filosófico comienza buscando el sentido de las palabras que encierran las experiencias intelectuales de una sociedad. el de la ambigüedad del hombre (Banquete. El lenguaje y sus significados se ponen a prueba en las opiniones de tan diversos interlocutores. parece ser original del escritor ateniense. sus extraordinarias cualidades literarias le sitúan entre los grandes escritores de todos los tiempos. Platón discute su propia teoría de las ideas. Filebo. Cármides y Eutifrón.). Es entonces cuando tienen lugar el segundo (año 367) y tercer viaje a Siracusa (año 361). 4) Últimos años (369-347). Política. A ella corresponden obras como Apología. y. Han llegado hasta nosotros algunos diálogos atribuidos a Platón y unas Cartas de autoría también dudosa. medicina y ciencias naturales. Por eso no deja de sorprender la etiqueta de « i d e a l i s m o » que se aplica. 614b). «amistad». la teoría del amor y se exponen algunos de los grandes mitos: el mito del destino de las almas (Fedón. A esa in­ mediatez estaban acostumbrados los griegos. a la voz. Estos escritos. el de los caballos alados (Pedro. D e s p u é s de discutir. Aunque hay múltiples preocupaciones -el Cratilo. defensor de la fuerza. con su impresionante personaje Calicles.). los especialistas los han dividido en cuatro períodos: 1) Época de juventud (año 393-389). paralelo al mundo de las cosas. A ella pertenecen algunos de los más bellos diálogos. como Fedón. Cribas. a su filosofía. En este período escribirá el Corgias. será la primera investigación filosófica sobre el lenguaje-. El protagonista de la m a y o r í a de estas « c o n v e r s a c i o n e s » suele ser S ó c r a t e s . sin embargo. «valor». República. pues. Pedro. en los que un centenar de personajes contrastan sus opiniones. Filosofar dialogando No sólo los contenidos de los escritos de Platón. que impone una cierta autoridad entre los interlocutores. Eutidemo. pintado por Rafael. Detalle de La escuela de Atenas. podemos descubrir las preocupaciones de sus coe­ táneos y buena parte de la historia de su tiempo. por ejemplo. tratan. con cierta ligereza.). 246c ss. pero su obra rebosa de experiencias concretas y. Es verdad que d e s c u b r i ó un mundo de ideas. el de su caída (Pedro. que ocupan un lugar difícilmente superable. sobre todo. como la VII. tanto en la historia de la literatura como de la filosofía. si­ no t a m b i é n la forma en que esos escritos se hicie­ ron p ú b l i c o s son muestra de un pensamiento vivo y sujeto a los latidos de la vida. a la comunicados inmediata del pensamiento. Teeteto. Lo más próximo. «educación». El que Platón escribiese diálogos es prueba también del dominio que la oralidad tenía en su tiempo. de temas relacionados con las palabras que expresan conceptos importantes de la cultura griega: «justicia». aunque alguna de ellas. sobre la amistad. para entender el sentido de la filosofía y para fundar el lenguaje en el que pre­ tende expresarse. a pesar de las divagaciones y las incertidumbres. el del nacimiento del amor (Banquete. la teoría y la pra­ xis. Banquete. es una buena prueba de estos problemas. a pe­ sar de la crítica que Platón hace de la escritura. pero es. sus personajes no saben ya a qué atenerse. Lisis. Hipias Menor. «saber». el de Er (República. «creación poética». 2. . «piedad». La obra escrita de Platón Después de numerosas investigaciones y con ayuda de diversos métodos se ha llegado a establecer una cierta cronología en los diálogos.filósofos anteriores a Platón. Museos Vaticanos. estos «diálogos» son un estímulo constan­ te para el pensamiento. Leyes y Epinomis. 223b Platón. sobre todo. En esta época se precisa la teoría de las ideas. Tradicionalmente. Protágoras. no hemos sido capaces de descubrir qué es serlo.). a través de ella.. 2) Época del primer viaje a Sicilia y de la fundación de la Academia (388-385). se interesa por problemas de lógica.). En estos diálogos. y la re­ volución pedagógica de los sofistas y sus juegos con el lenguaje habían sido precursores de este dominio de la palabra viva y «dialogada». Lo usual era dialogar y no escribir. Menón. El sofista. 201 d ss). la injusticia y el cinismo político.

las que ellos se dicen y las que vienen de las conversacio­ nes detrás de la pared por donde pasan quienes transportan los objetos.) Todo conocer parece surgir de esa sombra i n i ­ cial y su meta es. ia República.f a m i l i a . U n a caverna que. Entre tan­ tas e n s e ñ a n z a s de estas p á g i n a s p l a t ó n i c a s se en­ cuentra la de que el saber es siempre progreso. el mundo es lo que ven. en principio. Y eso que se nos deja ver. centros do­ centes. en otra parte. a otra luz. La verdadera realidad está. que ilumina el mundo real. L o s encadenados son todos los seres humanos. uno de los grandes diálogos pla­ tónicos. Liberación Pero el mito describe. La visión en la sombra Según el simbolismo platónico. Seguramente. U n a apariencia sin sustancia. un segundo estadio. sin embar­ go. (Ver texto platónico en la página 72). la luz de una "._e dejan asomar por encima de ella los m á s va­ nados objetos. se nos narra un mito que puede servir par¿ entender algunos aspectos de su filosofía. (Tal vez por eso el t é r m i n o método quiere decir camino por recorrer. que el camino está ahí para recorrerlo. Estamos. es.nos enseñan. Al menos. lo que verdaderamente somos. Éste sería el escenario ¿ ? n d e se representa el primer acto de la filosofía :\atónica. El mito platónico marca un sendero des­ de la tiniebla a la luz. A sus espal­ das hay una tapia. tras el recorrido de nuestros pa- llustración del mito de la caverna. personajes 2. sujetos a lo que sus sen­ tidos filtran del mundo. luz.?guera hace que esos objetos se reflejen sobre el rondo. Para los prisioneros de la caverna. con independencia de las naturales limitaciones de nuestros sentidos. Al fondo de la caverna se encuentran. Esta misteriosa prisión se abre. al mismo tiempo. parecidos a éstos tendrán la misión de atizar el fuego para que no se acabe el tinglado de la enga­ ñadora iluminación y de las e n g a ñ o s a s sombras. ca­ mino. e t c é t e r a . atados de pies y manos. la del sol. los hombres sólo ven imágenes. podemos pensar que a q u í se habla de conocimiento y de saber. L o s condenados al ver lo que otros les muestran sólo conocen el mundo por su apariencia. P r ó x i m a a la tapia. e indica. nos encontramos. lo que el lenguaje en el que nacemos y las instituciones . Esta interpretación plantea un problema de extraordinaria modernidad. en cierto sentido. tras la que pasan porteadores . pues. en su salil i . Lo que vemos es lo que nuestro presente nos deja ver. mundo de la verdad. sin cuerpo y reflejada en la sombra. a d e m á s .distinto de las simples «visiones» de i m á g e ­ nes y sombras a las que el prisionero estaba acos­ tumbrado. porque es el mundo presente en el que. Como si el pensamiento. pero oyen t a m b i é n las palabras. no tiene que ser algo negativo. en buena parte. escuelas. Si traspasamos esta frontera del mito y de su simbolismo. 1. o b l i ­ gados a mirar siempre frente a ellos.El escenario de la filosofía Er. es lo que nos hace creer el narrador del mito. atados a un momento del mundo y de la historia. dependiese de algo que está fuera de nosotros mismos y que nos condiciona y determina. Al final de ese recorrido se halla la sali­ da y en ella aparece otro mundo -cosas reales. . nuestra caverna. En él se nos presenta la vida como un proceso de liberación y un camino que hay que andar en una dirección. unos e x t r a ñ o s personajes. En ese primer estadio. aire. podríamos pensar que los hombres nacen encadenados a determinados esquemas propios de la época en que viven y desde > que contemplan su vida. Ésa es. queramos o no.

llega.sos « m e n t a l e s » . La idea era una forma de mirar viendo. pues. La teoría platónica de las ideas 1. discurriendo. no quieren escapar de sus cadenas. La geometría. investigar­ lo y. pero no acerca del que ellos dibujan. de alguna manera. una estructura superior bajo la que lo real se organizase. no se detiene en el gozo que. el de la libertad y el de la pri­ sión. Están cómodos allí. le ofrece la realidad y la luz con la que ve la verdad. Pero hay un tercer acto en la «comedia» platóni­ ca. la lí­ nea. y ese sentimiento le impulsa a comunicar a los antiguos c o m p a ñ e r o s su sorprendente descubri­ miento. y se ríen de quien les habla de otro mundo verdadero y real. al abrigo de la costumbre. entre esos dos mundos. 510c-e Esos dibujos son como un intento de aproximarse a la forma ideal «en su deseo de ver aquellas cosas en sí. Así. en contomos todavía confusos. Se levanta en él un sentimiento de solidari­ dad con los pobres encadenados que siguen en el fondo. Un componente moral. el deseo de un todo. Los prisioneros. acerca del cuadrado en sí y su diagonal. El saber no es saber si no se comunica.] se sirven de figuras sensibles. que se considera un típico descubrimiento platónico. un sabor pe­ simista.l a del triángulo. encon­ tró. Efectiva­ mente. hacerlo nuestro. es un término que. los objetos geométricos son ideas .. Las ideas Lo explicado anteriormente nos lleva a analizar lo que encontramos fuera de la caverna y que constitu­ ye otro núcleo fundamental de la filosofía de Platón: su teoría de las ideas. constituye un buen ejemplo para su teoría^ de las ideas. hasta nuestros días. Muchas veces hemos ad­ mirado. República. por supuesto. pues. esas esculturas perfectas producidas por los griegos que parecen perseguir una forma suprema donde se exprese lo mejor. poderlo comuni­ car de manera fiel. la palabra idea tenía una relación e t i m o l ó ­ gica con verbos que significan ver. una actitud de solida­ ridad parece encontrarse en todo proceso de conoci­ miento. ¿por qué así?. El prisionero que haya podido liberarse de sus ataduras y contemple. dentro de él mismo. sin duda. si no sirve para sentir en él la necesi­ dad de compartir y educar. 2. como hemos visto. al fin. Efectivamente. parecía estar ya. lo que hay al otro lado de la caverna. el círculo era la línea más perfecta y su mayor pureza la alcanzaba en las órbitas de las estrellas. sin embargo. que no pueden ser vistas de otra manera sino por medio del pensamiento». hay una frontera que representa el movimiento del primer liberado y su necesidad de liberar también a los demás. Si sabemos que eso que se acerca es un hom- . brotaron de una experiencia inmediata del mundo y de la vida. el de la caverna y el de la luz. Mirar viendo quiere decir sabiendo lo que se mira. Una de las grandes aportaciones de esta cultura fue su esplendor artístico. La palabra canon. Sin embargo. tan admirada por Platón. lo que se ve. y otros conceptos parecidos. por ejemplo. Sin embargo.que no dependen de las múltiples «realizaciones» que de ellas encontremos en el mundo sensible: Creo que sabes que los que se ocupan de geometría. le toman por loco y si le pudieran echar mano acabarían por ma­ tarlo. Idea es. Pero éste. VI. La mirada C o n la teoría de las ideas se d e s c u b r í a un motor de gran dinamismo intelectual y no sólo porque iba a ser la fuente de un t é r m i n o y un horizonte de pensamiento tan usual como el idealismo. felices entre sus sombras. El artista que esculpía su estatua andaba tras esa perfección que. pero no pensando en esas figuras concretas sino en aquello a lo que se parecen. En la búsqueda de ese canon.. ¿qué quiere decir esta teoría? Es muy posible que las res­ puestas nos lleguen desde la misma cultura griega. lo m á s acabado y completo de un ideal del que las formas humanas son imitación y reflejo. Una tensión hacia la armonía parece fluir por esos maravillosos cuerpos. entendida como regla de proporciones ideales. un adecuado escenario en el mito de la caverna. la circunferencia. desde los griegos. y la luz que nos lleva a descubrir el mundo. es importante preguntarnos. arit­ mética y otros estudios similares [. en nuestras refle­ xiones sobre la historia de la filosofía. en definitiva. en los museos. El mito platónico deja. socráticamente. si no se enseña. También la matemática griega estuvo dominada por la idea de perfección. la inteligencia de la realidad. Esta famosa teoría. convertirlo en nuestro lenguaje y. existía. Una armonía que era co­ mo una especie de espíritu que sopla sobre el már­ mol.

por ejemplo. L o que fluye apenas puede pensarse. nos sirve para organizar lo real y. debió de crear ciertas dificultades a Platón. su ser es un ser abstracto .queda «idealizada». Al no es­ tar complicadas en los detalles «concretos» con que se construye lo real. sólo existe en el :rden del lenguaje y el pensamiento. Por ello. en cierto sentido. 4. pues. al mismo tiempo.jmanista e impresor francés Henri Etienne. m á s o menos generales. 533d). y que siguen reproduciendo las bue-is ediciones modernas. como idea. dos mundos distintos: uno que cambia continuamente y que percibimos por los sentidos. Los sentidos nos entregan del mundo i m á g e n e s m ó v i ­ les o imágenes. el verse de la :dea es una forma especial y sutil de ver. La experiencia de un mundo en continuo movi­ miento y cambio. La reali­ dad concreta que percibimos -una serie de colores y de formas. son una forma muy precisa 3e citar internacionalmente a Platón (con Aristóteles. repo­ san dormidas en la mente de sus interlocutores. 5.l o que las palabras significan. al menos. pero también vemos la roca in­ móvil. r >ea para reflexionar. que. buena parte de los «diálogos» de Platón tiene que ver con los signifi­ cados de las palabras.Facsímil de la edición de las obras de Platón preparada por Henri Etienne (Stephanus) eti 1578. Modelos de lo real Pero las ideas no son sólo conceptos. lo hace des­ pertando las palabras. cuando las evocamos. percibe t a m b i é n la necesi­ dad de que esa diversidad alcance la «forma ideal» que mejor lo expresa. Precisamente por esa variabilidad. mientras que de esas formas inmutables. un rasgo peculiar. tal como había sido expresado por Heráclito. independiente de las cosas reales. según sea conocido o iesconocido. sino que son. con «los ojos del a l m a » (República. el árbol ante nuestros ojos. que. se piensan pero no se ven en la realidad. en principio. o. aparentemente estáticas. pero. para reflejar. en ? caso de Platón. pero que también cambian: vemos pasar las nubes. en consecuencia. Gor5 =s 482 a. su «expresión real» en las palabras. _:s -lúmeros que indican una cita de Platón al lado del -:~Dre del diálogo correspondiente. en esa palabra hombre que se alza desde el fondo de la lengua materna. y. al mismo tiempo. Y ese reflejo . aquello que constituye el núcleo del que irradian todas sus po­ sibles significaciones. Y. Los dos mundos Hay. a d e m á s . aunque sabemos que están sujetos a mutación ideal. a d e m á s de ese carácter univer­ sal. «vista».. República. Platón descubre la riqueza de significados ocultos en el lenguaje. las ideas. se refieren a la página y esas letras a la :c -mna de la famosa edición del texto griego hecha por r . al verlas. procuramos situar­ las en el marco de ciertas definiciones. y objeto de otro tipo de mirada distinta de la de nuestros ojos. Esos números. Nos comportamos frente a él de _na determinada manera. Un ver -interior» del que también tenemos experiencia diaria en nuestro lenguaje propio y en el pensamiento que lo alienta. Palabras e ideas El abstracto mundo de las ideas tiene. publicada n París en 1578. Las ideas tienen. aunque hemos dicho que idea es verdaderamente lo que se ve. tal vez por ello. para volver a pensar lo real. Por ello.maneja el mundo de las cosas y va dejando en la conciencia el fondo de idealidad donde cuaja nuestra manera de ser y en­ tender: nuestra personalidad. Este otro mundo inmutable sólo lo percibimos con el entendimien­ to.. otro que está libre del cambio. :r~o veremos. resultado de las variadas y múltiples «apariencias» en las que el mundo se nos ~. ocurre algo parecido). Platón intuía con esta m e t á f o r a que todo el desa­ rrollo del conocimiento tenía que fundarse en al­ go que estuviese libre de las mutaciones que nos mostraba el mundo real. 507b rre es porque lo miramos como hombre. y en ellas se re­ ceja y proyecta lo que vemos y sentimos. A r i s t ó t e l e s . Y de tantos y varios objetos decimos que se ven pero no se piensan. Pero de cualquier modo esa palabra que. Por eso. cuando Platón comienza en sus prime­ ros diálogos a intuir ese mundo ideal. República 369 b. familiar o extraño. fundamento y modelo del mundo real.uce presente. que sirvan para ordenar los diversos sentidos de las palabras. la co­ rriente de un río. que sinteti­ zan lo más importante de sus oscilantes contornos. . en uno 3.

¿ Q u é podemos hacer sin el Bien] ¿ A d o n d e llegaría el hombre si. Por eso. de todo entender. amor. si alguien me dice que una cosa cualquiera es bella. una atracción sobre nosotros. tendencia al conocimien­ to. belleza. que se ocu­ paba de problemas morales [. Es el fin de todo orden. acabará lla­ m á n d o s e filosofía. como era d i s c í p u l o de S ó c r a t e s . lo mis­ mo que la belleza o la justicia. y las ideas de las que participamos y que son el horizon­ te de nuestro deseo de conocimiento. Sin ella no sería posible color alguno. y con las opiniones de los partidarios de Heráclito. Ha ejer­ citado. bueno en sí. como la idea. . afirmando que lo sensible está separado de ellos y de ellos reciben sus n o m b r e s » {Metafísica. como el eros. Esa participación (methexis) es una forma sub­ sidiaria e imperfecta de ser. Tiene que haber algo bello en sí. Las ideas sostienen todo el fondo de valores éticos. U n a nueva forma de atadura. U n a de las características de esa idea es la de no necesitar presupuestos que la justi­ fiquen.. «este hombre es justo» o «este hombre es bue­ no». Aunque el eros parece pertenecer a un á m b i t o subjetivo y ejerce de motor que arranca nuestra actividad e impulsa la salida de nosotros mismos. como esencia del uni­ verso. Ideas y valores La teoría de las ideas. A mí me parece que si existe una cosa bella. el amor.. en cierto sen­ tido. pues. nos convierte en buscadores de un ideal en sí que. en cierto sentido. Fedón.. miembro de esa comunidad ideal y ha procurado realizarla. sencilla y quizá ingenua convicción de que no la hace bella otra cosa que la presencia o comunidad en la belleza en sí. hizo una especie de revisión de los « p r i m e r o s que filosofaron».sí significa el ideal de esos conceptos. aquello que no depende de las múltiples proposiciones que podamos hacer al utilizar­ los. porque ¿ c ó m o dar una definición c o m ú n de los objetos sensibles que mudan continuamente? A estos seres los l l a m ó ideas. justicia. según las cuales todas las cosas e s t á n en flujo continuo y no es posible. Si existe la idea de libertad.y forman una parte importante de nuestra manera de entender la existencia. son manifestaciones de la idea del Bien. se había familiarizado con Cratilo. nos ata a ese mundo inteligible. el prisionero de la caverna se ha sentido parte de ella. que se enraizan en la mente y en el lenguaje -bondad. La luz del Bien presi­ de toda posibilidad de desarrollo en el hombre. Por eso. El saber y la cien­ cia son frutos del Bien. Este en . Un Bien que es opuesto al desorden. no se hubiera descubierto ese horizonte donde alcanzan sentido sus actos? Es verdad que las interpretaciones del Bien pueden enfrentarse muchas veces. un saber firme. bien por su brillante color. ha expresado con claridad este problema: «Platón. se engarza también con las ideas que están. que se vinculaba así a la concep­ ción pitagórica de los números. pero lo importante es haberlo sabido interpretar como una fuerza creado­ ra de la existencia. su derecho a participar en esa idea y a hacer suya esa parte que le ha sido asignada. se ejemplifica en la salida del prisio­ nero. es porque hay en nosotros un fondo «teórico» que nos permite saber qué queremos decir cuando emplea­ mos semejantes expresiones. lOOc-d 8.. La idea del Bien En el fondo de esta idea apunta la fuente de la que se nutre también la inteligencia.] buscando en ellos lo universal y siendo el primero que puso el pen­ samiento en las definiciones.. aparte de lo bello en sí. Así pues. ya que es el fundamento de todo ser. Si hacemos frases como «esta escultura es bella». Por otra parte. fuera de nosotros. ni diferencia alguna. pues. de conceptos estéticos. I. o sea. por ello. Esta atadura en la luz muestra que el lado real y verdadero es el lado del conocimiento y el saber. Las ideas ejercen también. Platón supone que la idea que hace posible tales proposiciones es un modelo del que participan las co­ sas y que se hace presente en el lenguaje con que lo de­ cimos. Platón p e n s ó que sus definiciones t e n í a n que recaer sobre otros se­ res que los seres sensibles. A l g o así como la luz del sol. Participar Este carácter de parte de una totalidad.]. Esa participación establece un vínculo que. gana en Platón un nuevo horizonte.] tengo en mí mismo esta simple. 6. Es. a pesar de tantas contradicciones. en principio. La existencia de un mundo de las ideas distinto del mundo real planteó un problema muy importante que ha ocupado a numerosos filósofos y matemáti­ cos hasta nuestros días: la posible independencia y objetividad de las estructuras formales sobre las que se construye una buena parte del saber científico. pasión por las ideas. a la destrucción y a la muerte. 987a30-987b).. 7. un verdadero en sí. pero distinta del amarre en la sombra de la cueva. o por su forma [. no es bella por ninguna otra causa sino por el hecho de que participa de eso que es bello [. el amor que nos mueve a conocer. de la be­ lleza o bondad que puede haber en nosotros. aproxima a los individuos y los enlaza en una tarea de superación. etcétera. la verdad. Sentir esa parte de la justicia. desde su juven­ tud. justo en sí.de sus escritos.

Concepto de alma en Platón La palabra alma (psique) significa. nos prohiben o estimulan con palabras. inteligible. sino su principio originador. EK movimiento que se percibe en nuestros pulmoaes es. Me non. como motor de funciones próximas a la experiencia. lo que es verdadero o falso. a pesar de la etiqueta «idealista» que ha­ bría de sobrevenirle y a pesar de la influencia órfica y pitagórica. una interpretación muy restrictiva y anquilo­ sada de ese principio vital. Efectiva­ mente. pues. elemento opuesto a la corporeidad. Desde nuestro nacimiento nos hablan de las cosas. si se es valeroso y no se cansa de investigar. no es ya ese motor de la vida con distintas posibilidades de entender y perci­ bir el mundo. alma tiene que ver con el verbo griego que significa respirar (yú^co). esfuerzo. Pero. Conocer es recordar Pero al lado de este análisis del alma. hemos te­ nido otra vida. desde el pre­ sente. o La tercera parte es la que tiene que ver con tendencias o deseos menos controlados que los anteriores (epithymetikón). aunque nacemos a un mundo real de cosas en­ tre los que nos movemos. • Las tres fuerzas del alma ble y concupiscible. impulso. Porque investigar y aprender no es otra cosa que recordar (anamnesis). toda la naturaleza emparentada y habiendo aprendido el alma todas las cosas. Estas y otras «significaciones». el principio de la vida del cuerpo >. como hemos visto. sino en un sustantivo. el signo que manifiesta. en el hombre. . por su­ puesto. vida. que como memoria modela nuestra manera de sentir y estar en el mundo. pues. Esta idea de que el cuerpo está recorrido por un soplo que lo alienta se en­ cuentra ya en los primeros testimonios escritos de auestra cultura. pues. siguiendo con una cierta concepción dualista. psique. y que expresa lo que llamaríamos. El alma es. al recordar. La razón que Sócrates aduce para explicar tan sorprendente resultado se funda en el hecho de la preexistencia. nos dicen c ó m o se llaman. del — undo que nos rodea. y que. pero hay en ella un esquema teó­ rico que sí podríamos aceptar. estos co­ mienzos de la terminología filosófica tienen lugar -:empre en la observación de la naturaleza. al mismo tiempo. brotan de la memoria colectiva que se almacena en el lenguaje y se impregna de los matices y contextos de aquellos que nos hablan. como movimiento. en este texto. deseo. Platón describe algunos aspectos • empíricos» de ese misterioso principio del ser. existe antes que nosotros. como lati­ do. en los poemas homéricos. La terminología tradicional ha llamado a estas bes -formas». tres funciones o partes: ai La primera función o parte del alma es la que entiende (logistikón). que se nos dicen. El alma existía antes de que nosotros existiéramos.llegue a descubrir todo lo demás. El alma. porque thymos signi­ fica también ánimo. t. irasci- Tal vez no estaríamos de acuerdo con Platón en es­ ta teoría de la reminiscencia y la memoria sustentada en la preexistencia. Platón determinará ya con Caridad este cambio e iniciará la descripción de lo __e posteriormente habrá de llamarse psicología. oímos lo que está bien o está mal. sabemos. nada impide que quien recuerde una sola -eso que la gente llama aprender. en buena parte. pues. Por ello. -: > a en un verbo. se levanta en Platón una doctrina mítica. y en ella hemos tenido noticia de lo que ahora. b) La segunda es la que quiere. pero de una memoria que nos viene de una vida an­ terior a aquella de la que ahora somos conscientes. voluntad (thymoeides). el proceso de vivir. 2. de un modo muy general. sino un recipiente de la memoria. 8 Id experiencia enseña a Platón que ese motor que se •rue\e a sí mismo está compuesto de tres fuerzas. Un pensar y entender. el pasado. Este hecho físico se expresó. E>e principio motor tiene. Antes de nuestra vida en el tiempo concreto en el que nos ha tocado existir. Pero. se nos dice en el Fedón. pero precisamente por ello hemos «conocido» antes aquello que luego llegamos a saber. Vida como principio. Es curioso que a esta división tripartita del principio aní­ mico llegase Platón al comparar el régimen político xieal con el individuo que forma paite de ese régimen. respectivamente.El alma y el conocimiento 1. Estando. __e significaba no sólo el movimiento. Siempre aprendemos desde el lenguaje en el que hemos nacido. pero esto supone. más importante aún que ese mundo de cosas es el mundo de «significaciones» en el que también estamos.

Platón da con esto un giro decisivo en la e d u c a c i ó n intelectual: no hay e n s e ñ a n z a posible si no se funda en la propia reflexión. de nobleza. en cierto sentido. La arete radica. El saber ha de salir de nosotros mismos. la justicia (díke). pues. la bondad de un hombre. lo que buscamos y lo que queremos ser. en la pri­ mera representación heroica de la Ilíada y la Odisea. que va ampliando la sig­ nificación originaria. Y de la misma manera que un buen arco es el que dis­ para bien la flecha. Pero en los mismos poemas donde encontramos narradas sus hazañas. pero su verdadero maestro son esos reflejos de las ideas que hay en cada alma. ¿qué objetivos y qué nueva idea del hombre llevará consigo ese aprendizaje? Es cierto que.que. somos responsables de nuestro saber. Es una tensión y un esfuerzo que implica un deseo del B i e n . de la justi­ cia y de todas las otras ideas que duermen en la memoria y que hemos de despertar con la refle­ xión. responsables de nuestros actos por­ que. Praxiteles: Hermes y Dionisos. «¿Podemos aprender la aretél» ¿Puede el ser huma­ no mejorar su propia naturaleza? Y. no están en la expresión griega. C o n inde­ pendencia del tono mítico de esa preexistencia y posi­ ble inmortalidad del alma.La arete del individuo 1. hay en Platón un plantea­ miento mucho más concreto: el Menón analiza si la arete puede aprenderse. poderoso en la política. Pero sí hay algo común en ambas palabras: su significado de excelencia. descubrimos también un fondo de amistad.« h o m b r e virtuoso». con Platón. La idea del hombre se sale ya del marco heroico para adquirir nuevos matices que llegarán. sino para dominarse a sí mismo. Y ello tiene lugar «dentro» de cada individuo que elabora su lenguaje como algo « p r o p i o » . pues. se plantea otro de los temas fundamentales del pensamiento platónico. porque. si es posible. la prudencia (sophrosyne). de bueno. ya que son ellas las verdaderas maestras de nuestro conocimiento. de mérito. ¿Puede aprenderse la arete? En el mismo diálogo en el que se sostiene la tesis de que aprender es recordar. en primer lugar. La arete puede aprenderse. Se tema arete por­ que se era fuerte en la guerra. tenemos que saber. los sofistas respondieron positivamente con sus enseñanzas a esta pregunta. se concentraba en la de ser un buen guerrero. Platón formula la pregunta que rompe el carácter aristocrático y exclusivista de la arete. Y este domi­ nio supone el «conocerse a sí mismo». de la verdad. pero en Platón el proble­ ma se planteó en otros términos. con sus hazañas. y esto era propio de la «aristocracia». Las i m á g e n e s de virtud que nos ha entregado la tradición cultural no bastan para esta nueva forma de aprender. ya que esta tra­ ducción tiene demasiadas resonancias «morales» . Un saber que depende también del camino que hayamos llevado hasta las ideas. si podemos aprender a ser buenos. el valor (andreía). de generosidad. En este momento de la evolución de una palabra tan importante. Las palabras se convierten así en semillas de nuevos pensamientos cuya exactitud se mide en relación con esas «virtu­ des» que. Esas cualidades se consideraron innatas en los comienzos de la cultura griega. como hemos visto. como el saber (sophía). Despertar el deseo del Bien que duerme en nuestra memoria Somos. de positivo para quien lo posee. «acciones virtuosas». . dan forma y contenido a nuestras acciones. en el conocimiento. en principio. El aristócrata. Platón propone que el aprender determinadas for­ mas de excelencia humana no es para dominar a los otros. El término griego arete no encuentra una traduc­ ción muy exacta en la palabra virtud. 2. a fundarse en otros valores. sobresalía por encima de los otros. tal como decía la inscripción en el templo de Apolo en Delfos. con el diálogo que por medio de las palabras llevamos con nosotros mismos. al pre­ guntar si podemos aprender una forma de hacer mejor nuestra natural condición.

tienen la noble misión de man­ tener a las otras dos clases. generosidad. altruismo e «idealismo». intermedia entre lo racional (logistikón) y los movimientos instintivos del alma (epithymetikón). Hay. una forma de inteligencia que implica. ideal de la comunidad A. Es interesante el hecho de que Platón dé a las mujeres de esta clase los mismos derechos y la misma educa­ ción que a los hombres. a las ideas tradicionales que discriminaban a la mujer. y su entrega a la tarea c o m ú n debe ser total. si empleamos a las mujeres en las mismas tareas que a los hombres. como la de los filósofos. República. Su virtud es el valor (andreía). Por tanto. que. de la polis. Esta clase tampoco puede. corresponde también a esa ca­ racterística del alma individual. será menester darles también las mismas enseñanzas. Pero. a d e m á s . como vimos. La misión de estos gobernantes «filósofos» consiste en legislar teniendo siem­ pre presente la más rigurosa justicia. comer­ ciantes. La justicia. la energía. Son los campesinos. así. Por ú l t i m o . Son. casi exclusivamente ocupa­ dos en conseguir el sustento diario. cuya misión es defen­ der al Estado de los posibles ataques exterio­ res. pues. Otro nivel de los ciudadanos es el de los guardianes (phylakes). al mismo tiempo. B. la fuerza. Platón se opone. que con­ trola y equilibra esos impulsos. a la racionalidad y reflexión. un nivel superior. A es­ te nivel pertenecen los gobernantes (archontes) que han sido elegidos entre los guardianes (phylakes) y que fundan su superioridad en el saber (sophía).La teoría política de Platón 1. tener bienes materiales. el á n i m o . artesanos. pues. el pueblo forma el sustrato inferior de la ciudad. puesto que es esta virtud la que hace posible todas las otras y la que sostiene el entramado del Esta­ do. funda­ mento e c o n ó m i c o de la polis. que corresponde al logos. 45le La parte del alma que corresponde a los guar­ dianes es el thymos. Niveles de organización del Estado . La función del alma que les caracteriza es la que tiene que ver con el ansia que a c o m p a ñ a a las m á s elemen­ tales necesidades del cuerpo y la vida (epithymetikón). Su virtud es la prudencia.

lo mismo para el individuo que para la polis» (República. Este deseo insaciable de riqueza co­ rrompe a los ciudadanos y acaba corrompiendo al régimen entero. Es interesante la idea de generosidad y entrega a los otros que yace en la teoría platónica.] «Porque la riqueza almacenada destruye a esos gobernantes que empiezan por inventarse nuevos mo­ dos de ganar y gastar dinero y llegan a violentar las leyes [.3. el tirano suscita guerras para que el pueblo tenga necesidad de jefes y para que los ciudadanos empobrecidos se obse­ sionen por sus propias necesidades y no conspiren contra él» (República.. El pueblo acaba aceptando. 564a). Dada la insaciabilidad de los oligarcas. por primera vez en nuestra cultura. este goce de libertad y ese imperio de los deseos van corrompiendo a su vez a la democracia y preparando otro r é g i m e n m á s violento: «El ansia de libertad y el descuido de todo lo d e m á s hace cambiar este r é g i m e n político y lo va poniendo en manos de la tiranía» (562c). VIII. Predomina la clase militar y sus repre­ sentantes oprimen a las clases inferiores. al tirano que parece establecer un orden. en el que hay tantas posibili­ dades. «¿Y c ó m o se pasa de la timocracia a la oligarquía?» [. sin que el pobre tenga acceso al poder» {República. A partir de este régimen superior. 550d). que olvida el único tesoro político: el de la educación y la solidaridad. 557c). . VIII. a todos. entre otros muchos de su obra. Un sistema político de este carácter produce un tipo de « h o m b r e sórdido». pues. sin la realidad. de libertad y es posible escoger otras formas de vida: «Será también el más bello de los sistemas. 556e-557a). la relación entre los ciudadanos y el régimen en que viven.. así también este régimen. La ciudad se llenará. Democracia « Q u e nace. de una de sus grandes obsesiones: la construcción de una ciu­ dad justa y feliz en la realidad. El egoísmo no es sólo un defecto moral. por ello. Esa inteligencia generosa permite es­ tablecer el equilibrio entre las clases sociales. Los análisis que de los regímenes políticos lleva a cabo Platón en el libro VIII de la República son ejemplos. Platón hace un análisis de los distintos regímenes políticos y esta­ blece. por elecciones. para seguir dominando y empobreciendo mental y materialmente al pueblo. Y las palabras sólo señalan el ca­ mino y esas señales no bastan: «el alma no se pone en movimiento sin el cuerpo». creo yo. Oligarquía Es «el gobierno en el que mandan los ricos. por su educación y altruismo. se menosprecia a la verdadera virtud y a los buenos» (República. Pero como los oligarcas negaron la verdadera educación al pueblo. su obra no era sino una «ciudad en palabras» (473e). puede parecer el más h e r m o s o » (República. «y. aunque sea falso. que busca en todo la ga­ nancia.] de modo que cuando en una ciudad se ad­ mira a la riqueza y a los ricos. Timocracia Domina en esta forma de gobierno el elemento pa­ sional sobre el racional. así. se crean dos tipos de ciudades: «una de pobres y otra de ricos que conspiran incesantemente» (55 Id).. al vencer los pobres» y exten­ der el poder. Un « a m o n t o n a d o r de tesoros» (554a). Los regímenes políticos En la última parte de la República. como él mis­ mo había escrito. que no termina en otra cosa sino en exceso de esclavitud. Brota. Aristocracia El régimen más perfecto. VIII. Se ambicionan honores y riquezas. 550e-551a). porque es la inteligencia la que. una nueva forma de or­ ganización política. domina en el Estado. así. Darío vencido en Persia por Alejandro Magno. los otros regí­ menes manifiestan una inevitable decadencia. sino que es algo más profundo: el olvido de lo que es vivir como ser humano y entre seres humanos.. Porque. a través de un monarca o de unos hombres superiores. Tiranía «El exceso de libertad parece. Del mismo modo que un abigarrado manto en que se combinan todos los colores.

sino que formara todas las entrañas tal como son las tuyas y reprodujera tu blandura y color y les infundiera movimiento. a la imagen.obernar. Por ejemplo. puede que no haya que reproducir absolutamente todo lo imitado. si queremos que sea una imagen. República. como ahora la hay por gobernar. 443d-e prefieras-. según creo. República. ero este asunto lo volveremos a xaminar en otra ocasión. Yo de ningún modo conedo a Trasímaco eso de que lo justo s lo conveniente para el más fuerte. Madrid. Platón. Credos. Texto griego y traducción catalana. 1924 sigs. tal cual es. Caracas. Cratilo clónico SÓC. FRANCOIS CHATELET. Austral. Fundado Bernat Metge. 1963. Pero puede que no sea ésta la exactitud en lo que toca a la cualidad o. La justicia y el hombre de bien La felicidad de los «guardianes» 'orque si hubiera una ciudad formaJa toda ella por hombres de bien. Labor. 1981 sígs. Barcelona. el filósofo de Atenas. Antes al contrario. IV. Madrid.-Puede que esto que tú dices . Ñ U Ñ O . íabría probablemente lucha por no . 1996. 1974. no hay.uceda con aquellos nombres cuya existencia depende forzosamente de jn número. Buenos Aires. que vengan a coincidir una cosa y otra. en general. alma y pensamiento como los que tú tienes? En una palabra. sino al del gobernado. 1967. Taurus. sino la nuestra. P L A T Ó N . 347c-e Platón. Y he aquí lo que desde hace rato me infundía miedo decirlo: que veía iba a expresar algo extremadamente paradójico.-Paréceme. si un dios reprodujera como un pintor no sólo tu color y forma. Barcelona. el mismo diez -o cualquier otro número que Platón. EMILIO L L E D Ó . . La memoria del lógos. y que sean detenidos por la fuerza los muchos caracteres que se encaminan separadamente a una de las dos. amigo Glaucón. Barcelona. Sócrates. catorce volúmenes. Introducción histórica al estudio de Platón. la filosofía y el poder político. si pusiera a tu lado un duplicado exacto de todo lo que tú tienes. C O N R A D O EGGERS L A N . Mira si tiene algún sentido lo que digo: ¿es que habría dos objetos tales como Cratilo y la imagen de Cratilo. 1973. El pensamiento de Platón. Universidad Central de Venezuela. Si le quitas o añades algo. J U A N A. puede realizar la felicidad ni en lo público ni en lo privado. porque es difícil ver que ninguna otra ciudad. 1996. de nodo que todo hombre inteligente legiría antes recibir favor de otro ue darse quehacer por hacerlo él a JS demás. Madrid. ni tampoco. para los del género humano.nastas practiquen noble y adecuadamente la filosofía. El pensamiento de Platón. Estudios sobre el diálogo platónico. Cratilo. ni hay que pensar en que antes de ello se produzca en la medida posible ni vea la luz del sol la ciudad que hemos trazado de palabra. y entonces se haría claro jue el verdadero gobernante no esá en realidad para atender a su propio bien. 432a-b P L A T Ó N . Un libro sobre Platón. Tecnos. pues me arece de mucho más bulto eso otro ue dice ahora Trasímaco al afirmar que i vida del injusto es preferible a la °l justo. A N T O N I O T O V A R . Siete volúmenes. Eudeba. al punto se convierte en otro. P A U L FRIEDLÁNDER. ¿habría entonces un Cratilo y una imagen de Cratilo o dos Cratilos? CRAT. que serían dos Cratilos. tregua para los males de las ciudades. 1989. Dialegs. I. Diálogos. verdad del ser y realidad de vida. A L V A R O VALLEJO CAMPOS. Madrid. Montesinos.

Por causas que. como su maestro Platón. . porque. la relación de ur autor con su obra era muy distinta de lo que pueda ser hoy. en su totalidad perdidos. A pesar de que ya la escritura había comenzado a tener un cierto desarrollo. Pero esto no es exacto. escribiese «diálogos». pues. todavía predominaba la oralidad en la transmisión del pensamiento. que Aristóteles. de escribir «libros» fue ajena a una cultura en la que «hablar» era en buena parte. ahora. su nombre evoca a un autor de complicados «tratados filosóficos». S e suele plantear el estudio de Aristóteles sobre un equívoco. La idea además. fueran los otros escritos que elabore para discutir con sus discípulos.Aristóteles INDICE Ruinas de Delfos. no podemos detallar. al contrarío de lo que ha pasado con Platón. y que lo que de él se ha conservado. como vimos. No es extraño. la única forma de pensar. Aristóteles no escribió «tratados» de filosofía.

lo que se ve. habría de constituir uno de los grandes dominios de la filosofía: la metafísica. P l a t ó n . no sabía c ó m o ordenar entre las otras obras que estudiaban cuestiones m á s conocidas: el lenguaje. pero flotando sobre su filosofía está ese mundo ideal que es el fundamento de las cosas y hacia lo que todo tiene que pro- . Liexá xa cpuatxá. las historias de los dioses o los héroes serán modos de ver el mundo e interpretarlo. la vida de los animales. las obras de Aristóteles expresaban no sólo una nue­ va forma de saber. sus «apariencias». Y al ponerlos en tal lugar los llamó «los que van detrás de los libros físicos».Vida y obra de Aristóteles sus temas. sino también una idea central con la que se oponía a la ideología de su maestro. b a s á n d o s e en algo m á s allá de los f e n ó m e n o s mismos. Se suele agrupar su obra en cinco grandes grupos de libros. por todos los campos del saber. las costumbres de los hombres. donde sometía a crítica uno de sus propios «pro­ ductos»: la teoría de las Ideas. los colocó detrás de los que trata­ ban de física. los fenómenos de la naturaleza. el Parménides y el Sofista. parece que a lo largo de la filosofía griega se desarrollan dos corrientes fundamentales: • Una que se orienta a explicar los « f e n ó m e nos» -{phainomena es en griego la cara de las cosas. Pero. • C l a s i f i c a c i ó n de la obra de A r i s t ó t e l e s Todo esto presta a la obra de Aristóteles un carácter peculiar. pues. Este nombre casual. U n a obra que se extiende. Efecti­ vamente. «saliéndose» de ellos. por encima de la revisión que Platón hace de sus propios trabajos. el pensamiento mítico. la or­ ganización de la ciudad. Platón se encontraba en Sicilia. y había escrito el Teeteto. Frente al idealismo de Platón Cuando Aristóteles llega a Atenas (367) a estudiar en la Academia. Así. I II III IV V La lógica Escritos sobre la naturaleza Escritos sobre teoría del comportamiento humano individual o colectivo Teoría del arte Filosofía primera o Metafísica 3. no piensa desde la tradi­ ción mítica. por supuesto. A esos escritos «inclasificables». etcétera. lo que resplandece por la luz)-.

«he oído que». aparecen las cuestiones que expresan su propia personalidad. Ninguno de nuestros dos filósofos c o n o c i ó esos términos en el sentido que hoy les damos. son frecuentes. • Aristóteles. Museo Metropolitano de Nueva York. y ver en esa mirada el reflejo de unas ideas modelo. pa­ ra leerlas ante ellos y discutirlas. por el contrario. si­ no en lo que. Un autor. Decimos imprecisión porque dos perspectivas aparentemente tan opuestas no responden a la «teoría» que exponen nuestros dos filósofos. La filosofía de Platón construye. A estas expre­ siones en las que se resumen «opiniones» usuales sobre la felicidad. Aristóteles mues­ tra la originalidad de su pensamiento en tres á m b i ­ tos distintos: Aristóteles con el busto de Homero. la justicia. D e c i ­ mos de las cosas que son. «buenas». descu­ brió que este cambio debía ser superado por un mundo inmutable como el Ser de P a r m é n i d e s . añade Aristóteles las suyas propias. se recogen muchos de los problemas que plantearon los filósofos anteriores a él. y en los que. según él. . se ha ha­ blado del idealismo platónico y del realismo aristotélico. etcétera. el eco de un cosmos de ideas que forman. Entender es mirar más allá. biología. esta mirada hacia las cosas se hace desde un hombre concreto. que escribiera sobre «asignaturas» como física. Pero. una intuición certera que seguirá preocupando a la ciencia y a la filosofía posterior. pero ese ser está atado al tiempo cuya estructura consiste en estar siempre dejando de ser. lógica. en los libros de «Etica». en principio. En la imitación de esas ideas consiste el cono­ cimiento y el sentido de la vida. al descubrir las ideas. expresiones como «se dice q u e » : «suele afirmarse». no hacía sino entrever la oposición que existe entre el mundo y el lenguaje que lo dice. la verdadera realidad. Y esto era. desde cada hom­ bre concreto situado en el tiempo y en la realidad. Su obra escrita provenía.yectarse. lo que esa obra escri­ ta descubre. el ser de lo que cambia. Esta obra tan rica y compleja suele exponerse describiéndola como una serie de disciplinas filo­ sóficas. a d e m á s . idealismo y realismo son caras de la misma moneda. con las palabras. sin duda. 4. El problema es el mismo para Aristóteles. De la misma manera. «verdes». Así. centra su mirada en el más acá. Lo que se descubre en esos escritos es una serie de preocupaciones y ocupaciones intelectuales en las que. ya que de lo que siempre cambia no podemos hacer ciencia. Las cosas. Y la mo­ neda es la realidad del mundo y de la vida que surge sobre él. por encima de esas opiniones comunes. no son campos de saberes como los que a lo largo de la historia habrían de irse con­ densando en lo que se suele llamar «disciplinas» filosóficas. su obra «pensada». han pensado hombres singulares que Aristóteles c o m e n z ó a llamar filósofos o. Nada más erróneo. por Rembrandt. y es ese ser. más concretamente. «los primeros que filosofaron». Pero en eso consis­ te su ser. Y como el saber tenía que ser algo que sobrenadase al flujo continuo de las cosas. Platón. a d e m á s . que ya Aristóteles hubiese intuido como partes de un sistema. lo que hay que investigar y explicar. el ser de las cosas. como hemos dicho. Por eso. En el fondo. le hace fijarse también no sólo en ese len­ guaje que oye y que consolida lo que se piensa. efectivamente. Intenta descubrir en las cosas mismas los principios que las explican. De la experiencia al lenguaje Ese mundo se vislumbraba en el lenguaje. cambian. de sus notas para « h a b l a r » con sus d i s c í p u l o s . Un ejemplo de ello es la importancia que da A r i s ­ tóteles al lenguaje que se habla y a las opiniones que en él se sustentan. la política. pues. «dulces». Esa misma curiosidad que le vuelve hacia las cosas. con una cierta imprecisión. su propia manera de entender el mundo y a los seres que lo habitan.

el adverbio (eü). puede influir en nuestro destino y nuestra suerte. 2. la felicidad. Más que algo que se consigue. El hombre en la sociedad Ética y política rúo proceda de ahí. Lo importante era. Pero los grie­ gos observaron las enormes desigualdades existentes en su sociedad. que descubre. el lenguaje filosófico. que gratuitamente sorteaba la fe­ licidad. en la tradición de lo que se ha ido pensando en el tiempo y se ha ido expresando. 3. un ideal de bien y un instrumento para alcanzarlo: la justicia. Veían la riqueza más grande junto a la más extrema pobreza. Pero esta teoría tradicional que. en ella. estudiará a los animales. Estar en el mundo es procurar esa buena suerte. sentido. como veremos. Su inter­ pretación de la felicidad. sino en ese otro len­ guaje que pretende decir otra cosa que lo que se dice. para saber qué dicen que es la felicidad. perci­ bido por alguien que lo interpreta y comunica. Eudaimonía La mirada del filósofo se posa en la realidad de su tiempo y en los intereses de los seres humanos. esa felicidad. Aristóteles nos deja ver así un momento original y nuevo. Antes de que la democracia abriese nuevas perspecti­ vas a la felicidad posible. bien. le da ese carácter de buena suerte. Vivir bien -que es un principio ético fundamental. El mundo de la historia que ya no es sólo el que nos llega por la tradición sostenida en el lenguaje que se habla. a los produc­ tos del hombre como el arte y la poesía. o sea. que completa el término eudaimonía. el bien y. • Individuo y sociedad La idea de bien y de felicidad. fuera de nosotros. él constituía un eslabón del proceso temporal. El mundo de lo real como objeto de experiencia. La conciencia que Aristóteles tenía del lugar que ocupaba en ese proceso le hizo escribir una pe­ queña historia de «los primeros que filosofaron» al comienzo de su Metafísica. hace con Aristóteles un giro fundamental. es algo que se recibe. que arranca de ese tener más. o sea. te­ ner un buen demon. les hizo plantearse el porqué de estas diferencias. Ese tener tanto. algo que. el mundo visto. Pero Aristóteles percibía también que su obra intelectual era parte de una historia y que. en general. La interpretación que hace de estos filósofos muestra una perspectiva esencial del pensamiento filosófico y. en cierto sentido. elemento de un proceso que se proyecta hacia el futuro. o no tener nada. El mundo oído. Una prueba más de ese espíritu de observación con el que. o sea. etcétera. Por eso. en consecuencia. . Demon es una especie de divini­ dad. Se trataba de decir lo que es el mundo: de [tensar la vida y la sociedad para vivirla y organizaría mejor.1. a los se­ res humanos como seres «biológicos». de la cultura que aparece en Grecia: sentirse miem­ bro de una comunidad. pues. respondía a una experiencia de los destinos humanos. como motor.se basa en tener cosas que satisfagan nuestros deseos. le lleva a prestar atención al lenguaje de sus con­ temporáneos. Y en ese futuro es­ tá inscrito el desarrollo positivo del ser humano. y dicho en el lenguaje. los griegos creyeron que esa abundancia de bienes era un regalo de alguna genero­ sa y arbitraria divinidad.

C o m o el zapatero hace mejores zapatos cuantas m á s veces los haga. sino un ser. la salud. ¿ Q u é entiende Aristóteles por función propia del hombrel Hay una palabra importante para entender esta función del hombre: la energeia. es un h á b i t o por el cual el hombre se ha­ ce bueno y realiza bien su función propia» ( E N . algo que se tiene. EN. para ello. ha de recurrir a ese bien «superioD> como es el bien de todos. está siempre sumido en el contexto colectivo. este planteamiento. n ¡o Esa interpretación del individuo en la sociedad rep quiere un proceso de «educación» donde la ética sea ¡5 como una teoría de la felicidad humana en la que se conjuguen los intereses individuales con los colecti* vos. Pero discuten sobre qué es la felicidad y no lo explican igual los que nada saben de los que tienen conocimientos. es evidente que será mucho más grande y perfecto alcanzar y preservar el bien de la ciudad. Lo maravilloso de la vida humana es que estamos situados ante un mun­ do «posible». Pero esta intervención en el mundo de los otros hombres tiene que ser «de acuerdo con el logos». preci­ samente. Pero algunos creen que entre tantos posibles bienes. La arete Elegimos porque el mundo se nos presenta como posibilidad. si­ no para que seamos buenos» ( E N . porque. 1094b 7-10 La idea del bien. Pero en la definición de Aristóteles hay una expresión un tanto misteriosa.La búsqueda del bien Puesto que todo saber y todo elegir tienden a algún bien. No elegimos. ante una ambigüedad que es. En griego. y a través de esa u n i ó n « d i a l o g a ­ da» llegamos a conocerlos y a conocernos a noso­ tros mismos. Pues aunque el bien del individuo y de la ciudad sea el mismo. pues. aunque analiza el bien del individuo. si es pobre. Lo que necesariamente tiene que ser no es objeto de elección. II. ciertamente. Y en ese mundo . Muchas veces incluso una misma persona opina cosas distintas: si está enferma. O mejor d i ­ cho. hay algo que es bueno por sí mismo y que es la causa de que todos los otros sean bienes. Efectivamente. que se incorpora a nuestro propio ser.. es una forma superior de felicidad. De ahí viene su afirmación de que. IL 1106a 20-22). pero es más hermoso y divino el bien de la sociedad. o sea. como el placer. que dos y dos sean cuatro. La arete es. Aristóteles entiende que el comportamiento individual. II. I. o excelencia del hombre. la palabra. 1106b 35). así nos hacemos buenos practicando actos buenos. o energía: una capacidad para actuar. A lo largo de la historia. al lenguaje que nos une con los otros hombres. En una de ellas especifica que «la arete. Esta forma de vida está. por ejemplo. volvamos a plantearnos la cuestión: cuál es la meta de la política y cuál es el bien supremo entre todos los que pueden realizarse. el bien del individuo tiene que sobrepasar sus particulares inte­ reses y. pero humano. la riqueza o los honores. La ética es. Aristóteles nos ofrece varias definiciones de arete. lo que da sentido al vivir. por muy independiente que pretenda ser. en el que predomina el e g o í s m o del individuo o de una clase social de­ terminada. ñ 2. I. hábito se dice con un término que procede del verbo tener. a través de la experiencia socrática se ha transformado en ser más. Este t é r m i n o que indicaba en principio un tener más y una simple posesión de cosas. en el fondo. a la racionalidad. Sobre su nombre. la riqueza. 1095a 14-27 A q u í encontramos una palabra fundamentaL arete. adquiere en Aristóteles una distinta perspectiva. Un bien superior. que según Platón está por enci­ ma y m á s allá del mundo. un bien en el mundo. La feli­ cidad ya no es un tener.. Y esto es una forma superior. pero este tener es lo que nos hace se­ res humanos. unida al logos. aunque significa m á s bien la excelencia humana. Esta energía o actividad razonada. A s í como «la excelencia del ojo es hacer que ejecute bien su función de v e r » . un saber práctico. Pues unos creen que es algo tangible y visible. casi todo el mundo está de acuerdo. los que son conscientes de su ignorancia admiran a los que están por encima de los demás con sus palabras y pensamiento. la ética es parte de la política. Estas perspectivas que abre la excelencia o vir­ tud de la racionalidad hacen que Aristóteles defina también la arete como «un hábito de elegir que consiste en un t é r m i n o medio relativo a nosotros. el bien colectivo. lo que nos hace mejores en cualquier sentido. de la misma manera la función del hombre es hacer bueno su desarrollo como tal hombre. es un tener algo tan impreciso como el logos. • Lo necesario y lo posible Casi parece inevitable ese principio de e g o í s m o que está en la naturaleza humana. seguirá constituyendo un problema esen­ cial de la ética y de la política. 1103b 27-28). es apetecible procurarlo para uno solo. determinado por la razón» ( E N . pues todos dicen que es la felicidad y piensan que vivir bien y obrar bien es lo mismo que ser feliz. por tanto. pues. que podemos traducir por virtud. «pues no investigamos para saber qué es la arete. excelente de v i ­ vir. con la que entramos en contacto con los d e m á s . EN.

El arte desarrolla la posibilidad de crear objetos. Pero hay también otras virtudes dianoéti­ cas que se refieren a lo contingente. o sea.encarna­ do en el amigo. La sen­ sibilidad de Aristóteles ante esta fuerza que une a los seres humanos le hace descubrir ese concepto del alter ego . porque si el individuo separado no se basta a sí T. Biblioteca Nacional. así. la posibilidad de idear objetos. En la Política hablará Aristóteles de esta necesidad de c o m u n i c a c i ó n del hombre. a lo que puede ser de otra manera. I. de «lo m á s necesario de la vida» ( E N . Casi una cuarta parte de la Etica Nicomaquea está destinada al análisis de la amistad. Y como es muy difícil conocerse a sí mismo [.. una especie de sabiduría práctica con la que nos orientamos.« e l otro que es como y o » . 1253 1a 25-29 Alegoría de la prudencia y el conocimiento. las cosas necesarias. en principio. de re­ flexionar sobre el bien y el mal en función de deter­ minados comportamientos. el que dos m á s dos sean cuatro.] y por otro lado resulta muy agradable este conocimiento. .:>mo es por ser parte de un todo. I. MM. sino una bestia o un dios. la prudencia. y como tampoco es posible vernos a nosotros mismos a partir de nosotros mismos como vemos en el espejo nuestro rostro. la racionalidad. para la que el logos y su forma perfecta. 1213a 12-24 Es evidente que la ciudad es por naturaleza anterior al individuo. pues. cuando queremos conocernos nos vemos en un amigo. un término medio jue ha de determinar el logos. Esta m e d i a c i ó n del logos armoniza las tensio­ nes del individuo. La unión de estas virtudes es la sabiduría (sophía). Por ejemplo. o sea. Madrid. d diálogos. 1155a 2). en un ser humano. Su objetivo son. El interés de estos dos aspectos de la racionalidad consiste en ser expresión del mundo real. Es. y el que no puede vivir «i sociedad o no necesita nada por su propia suficiencia. Las virtudes características de lo contingente son el arte (téchne) y la prudencia (phrónesis). En un sorprendente texto nos dice: El amigo es otro yo. Pero esta elección tiene que esor de acuerdo con un equilibrio. de la inestabilidad de la vida y de la capacidad del hombre para inventar una forma «mundana» de racionalidad. La misma experiencia de las relaciones humanas le lleva a destacar la importancia de la amistad (philía). II.. aquello que no puede ser de otra manera. mitiga su e g o í s m o y lo convierK. no es miembro de la ciudad.ambiguo elegimos. La ciencia (epistemé) y la inteli­ gencia (nous) son dos especies de estas virtudes in­ telectuales. Ilustración de una edición medieval de la Ética Nicomaquea de Aristóteles. constituyen el medio real en el que se Las virtudes dianoéticas se desarrollan en el mundo intelectual y manifiestan la vertiente racional del ser humano.

1. Es fun­ damental. En la organización aristotélica del Estado hay tres ideas fundamentales: 1. . Por consiguiente. ya que aristocracia quiere decir el poder y la fuerza de los mejores. un «animal político». porque las contiene a todas» ( E N . esen­ cialmente. de C. la tiranía. su vida. Si no se cuentan niños y mujeres. un «animal que habla». Precisamente en la Política da Aristóteles esa famosa definición del hombre como «animal que tiene lógos». ne­ cesariamente. de los cuales 100 000 eran esclavos. un lugar donde el hombre realiza. Esta defini­ ción se encuentra en las páginas donde se expone la natural sociabilidad del ser humano. la población de Atenas era de 300 000 habitantes. C o m o Platón. o sea. la oligarquía. La convivencia no tiene lugar sólo en un territorio físico. y de la aristocracia.La política y el Estado Las cualidades que Aristóteles estudia en la Ética encuentran su sentido en la Política. entonces la población de ciudadanos libres y ate­ nienses era de 40 000. la capacidad de crear r i ­ queza. y esta vida en común surgió para suplir la soledad del hombre. convivir. En torno al año 400 a. al ser el hombre. su excelencia. ya que nada en el Estado ha de regirse por principios egoístas. aunque en sus estructuras fundamentales presentan muchas semejanzas. Es cierto que la polis griega era una forma de orga­ nización colectiva muy pequeña si se la compara con un Estado moderno. La ciudad es. Entre ellos destacan la aristocracia. Lo mejor de la democracia es la libertad. un ser que necesita. La a r m o n í a de los ciudadanos para que se alcance lo que conviene a todos. 1094a 26-28). por naturaleza. la democracia. la política sirve para construir lo mejor posible una vida hu­ mana. su debilidad y su indefensión. capaci­ dad y cualidades intelectuales. también hace Aristóteles un estu­ dio de los regímenes políticos. La esencia del hombre se alcanza en ese espacio de c o m u n i c a c i ó n que es la ciudad. El mejor de los regímenes posibles consistirá en una mezcla donde se combine también lo mejor de cada uno de ellos. de la oligarquía. donde habla y se comunica. ya que ésta es «la más fundamental de todas las ciencias. por tanto. sino en un territorio ideal.

en casa ayer. luego sentado. de las que tanto se alimenta la ciencia. dos de las cuales son las premisas y la tercera es la c o n c l u s i ó n que de ellas se deduce. la inducción. Analíticos. afligirse Proposiciones P o s i c i ó n (XEÍOBCU) Posesión (r/ii\) A c c i ó n Croietv) P a s i ó n (jiáoxeiv) los principios de la demostración. TI I Lugar (jioí) Tiempo (JIOTE) hombre dos metros listo. dos de los cuales se com­ paran con otro que hace la función de término medio y que se repite en las dos premisas. Todos los hombres son mortaU Premisas Conclusión La inducción termino medio Sócrates es hombre término medio Luego Sócrates es mortal. pare­ cen que son en sí más concluyentes y más potentes en su prueba. Así como las deduc­ ciones.La lógica de Aristóteles LAS DIEZ C A T E G O R Í A S A R I S T O T É L I C A S Categoría Ejemplos Sustancia (oi'uia) Cantidad c r o o ó v ) Cualidad (jioióv) R e l a c i ó n croo. bueno mitad. las definicio­ nes. 24b 23-25 El silogismo está formado por tres oraciones. además. en parte. procede de demostraciones . para mostrar lu necesidad de la conclusión. • La d e f i n i c i ó n : c o m p r e n s i ó n y e x t e n s i ó n La determinación conceptual que llamamos «defi­ nición» y que. pintar gozar. Tres son los tér­ minos de un silogismo. estableciendo así los fun­ damentos de la lógica formal. doble en la escuela. al partir de lo real y sen­ sible. sino letras del alfabeto griego. calzado correr. Llamo silogismo al que no precisa de ninguna otra cosa. aparte de lo aceptado en sus proposiciones. Aristóteles no sólo emplea conceptos como blanco o animal. I. de pie vestido. parece para nosotros más convincente. En los Analíticos se estudian. la demostración inductiva que partiendo de pro­ posiciones particulares llega a formas generales o universales de conocimiento.

incluso el apar ecer . como la mater ia y la for ma. y viceversa. que tiene un sinfín de notas: animal. Por muca» que la reflexión filosófica se haya ido «abstrayea­ do» de las determinaciones o formas del ser. y para ello son necesarias una se­ rie de distinciones claras entre géneros ( γ έ ν η ) y especies ( ε ϊ δ η ) . la esencia. Isidoro. Alegoría medieval de la sabiduría: Aristóteles entre PMnio. En ella se habla de los pr incipios de la realidad sensible que. que no tiene el concepto animal. Yo soy. un concepto m á s extenso. con la mayor o menor cantidad de objetos que caben en él. Son tantas las notas que su extensión m í n i m a : sólo puede predicarse de sí mismo. El concepto hombr e tiene m á s c o m p r e n s i ó n que el concepto animal. Esencia y existencia Un lingüista de nuestro tiempo ha escrito que « l a « ­ tructura de la lengua griega predisponía a que la ac­ ción de ser tuviese un largo destino filosófico» Abundantes testimonios de la literatura griega. pero es el ser . como veremos. por consiguiente. Suele decirse que a mayor compr en­ sión de un concepto. esos árboles. La t r a d i c i ó n griega ya h a b í a utilizado este concepto. a yo tengo vida. F eso. El ser empezará a expresar dos aspectos de la realidad: existencia y esencia Desde el punto de vista de lo existencial. los modos de ser. pare­ cen ser estructuras fundamentales de la realidad: de los n ú m e r o s y la m a t e m á t i c a . anasriores a Platón y Aristóteles. J uan. El género es una clase de con­ ceptos definidos sobre todo por su extensión: ani­ mal es un género en el que está compr endida la es­ pecie hombre. hombre. seraa la estructura fundamental de las cosas. o sea. • La c o m p r e n s i ó n de un concepto tiene que ver con las notas que determinan ese con­ cepto. esas casas. «el individuo es inefable». nacido el 1 de mayo de 1979. la racionalidad. su pr ésem­ ela real. en Ron etcétera. aparentemente tan filosó­ fico y que sirve de título a una serie de escritos dispersos de A r i s t ó t e l e s . menor es su extensión. pues. y una breve «historia de la filosofía» en el primero.o inducciones pretende un conocimiento de la esencia ( ε ί δ ο ς ) . desarrollando m á s sus relaciones lógicas. lo que constituye el argumento central de la obra. pues lo definimos por una difer encia específica. 1. La riqueza de notas que definen un concepto adquiere su mayor significa­ ción en el individuo concreto. mamífer o. que aparece en el horizonte filosófico con P a r m é ­ nides. por ejemplo. Todo el instrumental que Aristóteles prepj tiene como objetivo el llegar a un «organisi científico». Pero será A r i s t ó t e l e s su gran t e ó r i c o y la Metafísica la obra donde nos exponga su teoría. fue totalmente casual. a mayor e x t e n s i ó n . esos hombres. Aristó­ teles varía el significado que los géner os y las es­ pecies tenían en Platón. . buena parte de estos escritos trata­ ban de un tema central para la filosofía: el ser . Estos dos conceptos expresan dos formas de cla­ sificar a los individuos reales y existentes. La noción de ser. Dloscórides y Albumasar. y es. equivaaa. su manijestactóm. cae primer momento masivo e indeter minado de lo real ha estado siempre pr esente en el ser. • La e x t e n s i ó n de un concepto tiene que ver con su amplitud. La metafísica aristotélica El nombre metafísica. donde se explican las causas de cosas. S i n embargo. y alcanzar así la verdad de su constitucü la ver dad del ser . menor es la comprensión. nos permiten afirmar que ser era sinónimo de vivir . incluso hay un p e q u e ñ o vocabulario filosófico en uno de estos libros.

en algunos.Resumen del índice de la Metafísica Libro I Libro II Libro III Libro IV Ubro V Libro VI Libro VII Libro VIII Libro IX Libro X Libro XI Libro XII Libro XIII Libro XIV De lo que trata la filosofía: causas y principios. Sobre el ser accidental. dos. Aristóteles piensa que los conceptos subjetivos -esas visiones de las ideas. La actualidad del Bien. Los seres eternos. El ser en cuanto ser. pues. No exis­ te la idea que no haya ido levantándose sobre la realidad de la experiencia. esa mezcla de sensación y memoria. Porque gozamos el sentir en sí mismo. El método. Sobre la sustancia.. ya que. la experiencia viene de la memoria. 980b 24-30 La memoria constituye así un fondo donde las sensaciones se liberan de su carácter efímero. con independencia de que nos sirva para algo.] los demás animales viven con imágenes y recuerdos y participan poco de la experiencia. Los seres matemáticos. pues no son sustancia de éstas. cualquier conocimiento de lo universal ha de estar precedido de un conocimiento sensible y no «ideal».. A l g o queda en nosotros de esas sensaciones inmediatas que el tiempo se lleva.han de tener un fundamento en lo real. Verdadero y falso. de la sensación nace. la s e n s a c i ó n con la reflexión.. De la potencia. El arte y el azar. como v e í a m o s .. Crítica a las Ideas. El primer motor y la inteligencia. Los pitagóricos. Las ciencias prácticas. La filosofía. [. 980a 22-27 Este comienzo imprescindible de todo conoci­ miento aparece en el hombre en un nivel distinto que el de los animales.. el infinito y el movimiento. pues no causan en ellos ni movimiento ni cambio alguno. Pequeña historia de la filosofía. Lo que perece y lo imperecedero. quien nos hace conocer más y nos descubre más diferencias. de entre todos los sentidos. Los números y su origen. Ser y no ser. es­ té radicado en las cosas y parta de la experiencia de ellas.] Una de las más difíciles cuestiones sería demostrar para qué sirven las ideas a los seres sensibles eternos o a los que nacen y perecen..] Y la razón es que la vista es. Apariencia y verdad. De nuevo sobre la filosofía. Vocabulario de términos filosóficos. L o s hombres empezamos cono­ ciendo lo primero en relación con nosotros y sólo . La verdad. La ciencia teórica. La sustancia. ¿Hay una ciencia o muchas? Los números y las matemáticas. Igualdad y oposición. 990b 9-991 a 5 La principal objeción de Aristóteles se refiere a esta separación que Platón pone entre las ideas y las cosas. no prueban nada. los animales nacen dotados de sensación. la materia y las causas. de lo contrario estarían en ellas. Tampoco sirven de nada para la ciencia de las demás cosas. [. • C r í t i c a a las ideas « p l a t ó n i c a s » Este comienzo de la filosofía partiendo de lo sensi­ ble hará que Aristóteles critique las ideas platónicas: Todos los argumentos con que se intenta probar la existencia de las ideas. En los hombres. Por naturaleza. Por eso busca un saber lo suficientemen­ te universal y abstracto y que. la memoria [. El cuerpo. Forma y creación. Sobre la esencia. al mismo tiempo. La memoria es la p o s i b i l i ­ dad de salvarlas. Y sobre todo el gozo de mirar. Otra vez las Ideas. U n a experiencia que acopla la mirada con el recuerdo. pero el género humano dispone del arte y del razonamiento. La unidad y la diferencia.

sino de lo universal que hay en cada sustancia y que pode­ mos predicar de ella. blanco. 1003a 33-1003b 10). lo que perciben mis sentidos. accidentes. son sustancias por excelencia. Yerra. en el tercer caso. no puede decirse o predicarse de otro. la fa­ mosa frase «el individuo es inefable» significaba también que cada ser concreto es tan complejo que no podemos decirlo. Met. Las cualidades. b) Este ser en cuanto ser es una perspectiva que brota del hecho de que sólo existe la sustan­ cia individual. de otra decimos que es porque es corrupción. este hombre. Juan. sino de la realidad. d) Por eso Aristóteles afirmará que «el ser se dice en muchos sentidos. lo que ver­ daderamente es Juan. en las sustancias. 105Ib 4-9 2.. Lo primero para nosotros son las cosas singula­ res.. La sustancia es algo que existe en s: mismo. Y él mismo no está en otro. por ejemplo. pero todos se refieren a una sola cosa y a una naturaleza única y no e q u í v o c a m e n t e . o porque produce o genera la sustancia o las cosas que se dicen de la sustancia» (Met. En efecto. ni algo abstracto y general. o el ca­ ballo individual. Esto daba a las sustancias individuales su mar­ cado carácter de principio de toda reflexión: pero. sustancias son los cuatro elementos. Aristóteles construirá así to­ da una nueva interpretación del ser. tanto esas especies como sus géneros. Por eso. pertenece a la especie hombre y e! . Juan. una intere­ sante distinción: Sustancia primera «La sustancia llamada así en su sentido m á s propio es aquella que ni se dice de un sujeto ni está en un sujeto. no son categorías del juicio. Juan. la ciencia del ser en cuanto ser no puede construirse en el estudio de cada sus­ tancia individual. ser dis­ tintos. este hombre que es. Como vimos. como puede estar el accidente. privación o cualidad de la sustancia. c) Sin embargo. IX.] así también el ser tiene muchas significaciones. en el segundo caso. pero todas se refie­ ren a un solo principio. Pero Aristóteles insiste en algo fundamental a lo que nos habíamos referido ya. y que sólo se dan en algo que ya es sustancia. lo que la produce y lo que la indica [. pues. lo que la conserva. surgían ciertas dificultades que la tradición posterior expresó. Los puntos m á s importantes de esta interpretación son: a) Hay una ciencia que pretende estudiar el ser en cuanto ser. en cuanto tal hombre concreto. de otra decimos que es por ser modificación de la sustancia. el hombre individual. aquel cuyo pensamiento está en contradicción con las cosas [. El hombre individual. no son sólo categorías del lenguaje. en cuanto tal. que ya c o n o c í a m o s por la tradición anterior a Platón. por ejemplo. en Juan. y los seres vivos y toda esa serie de realidades que existen por sí mismas. Estas «maneras» de decir expresan formas diferentes de comportarse el verbo ser.. de otra porque está en camino de ser sustancia. o bien están en ellas como en sus sujetos» (Categorías. Sustancia segunda «Se llaman sustancias segundas las especies a las que pertenecen las sustancias llamadas primeras. Se dice de Juan que es hombre.. Eso parece decir el texto anterior. Aristóteles establece. «Juan es listo» o «Juan es más al­ to que Carlos». se dice de moreno que está en Juan. de modo que todas las otras cosas.. al mismo tiempo. con verdad. « p e s a d o » . el verbo ser tiene matices distintos cuando afirmamos: «Juan es hombre». «porque son sujeto -lo que subyace. pues. individualmente. 2b 3-5). En la primera oración..» Efectivamente. no son sustancias aunque a c o m p a ñ a n y determinan a la sustanciaSon. «frío».a todas las otras cosas. Decimos de tal cosa que es porque es sustancia. IV. sino porque tú eres blanco nosotros decimos. y de la misma manera que por sano se entiende todo lo que se refiere a la salud. por ejemplo. en cada sustancia sin que ésta deje de serlo. Estas «categorías» que descubrimos al analizar las formas de atribución del verbo ser. No es una colección de seres. que pueden variar. gracias a la abstracción y generalización que permite el lenguaje. La ciencia del ser • Sustancia y accidente La filosofía primera o ciencia que busca el ser se presenta en Aristóteles como un saber sobre la sustancia ( o i i o í a ) : el ser está allí donde se da una rea­ lidad determinada con la que los sentidos se en­ cuentran.] pues tú no eres blanco porque nosotros pensemos verdaderamente que eres blanco. o bien se dicen de esas sus­ tancias como de sus sujetos. una cantidad. de todas formas. que lo eres. expresa­ mos una cualidad. ser expresa la esencia.de ello podemos partir para llegar a lo que es primero en la naturaleza. Esta perspectiva acentúa el sentido «realistade la filosofía aristotélica. Pero. No podemos agotar todas sus posibles características.

por consiguiente. Hay relación y tensión entre estos dos concep­ tos. ni que se genere o se corrompa el tiempo. No podría haber un cuites ni un después si no hubiera tiempo. El estudio de la naturaleza ofreció a Aristóte­ les suficientes ejemplos de que las cosas encierran en sí sus propias realizaciones: la semilla contiene ya al árbol. pues. Metafísica. Es. El tiempo El paso de lo posible a lo real implica el movi­ miento. sin tener que estar su­ peditado al tiempo. así también el tiempo» (Física.. la energía que pone en obra la posibilidad ( ό ύ ν α μ ι ς ) de la materia. es continuo en el mismo sentido que lo es el tiempo. Pero es imposible que el movimiento se genere o se corrompa pues. un acto puro y un pensamiento puro que no necesita cosas para llenar y estimular su pensamiento: un pensamiento cuyo objeto es su mismo pensar. como hemos dicho. sin embar­ go. pero la estructura de todo el universo en sus cambios de mutaciones requiere. Lo aparentemente contradic­ torio y abstracto de estas conclusiones es. No pueden existir el uno sin el otro. en ellas. XII. Pe­ ro la potencialidad o posibilidad de las cosas supo­ ne que.• Potencia y acto Materia y forma Esta pareja de conceptos presenta una semejanza con la anterior división.] y así como el movimiento es siempre distinto. fruto de una serie de reflexiones de gran precisión y en las que se ponen en juego todas las premisas de la terminología aristotélica. Todo esto no hacía sino confirmar esa concepción dinámica del mundo y de la vida. por consiguiente. que Aristóteles define como: « m e ­ dida del movimiento según el antes y el después [. IV. El tiempo y el movimiento se exigen. mutuamente. 219b 1-10). 1071 b 5-10 El motor inmóvil Su teoría de la temporalidad y el movimiento lleva a Aristóteles a suponer la existencia de un motor inmóvil que mueve sin necesidad de pasar de la poten­ cia al acto y. To­ da la realidad tiene lugar en este esquema inesta­ ble. Porque la forma es algo así como el acto ( ε ν έ ρ γ ε ι α ) . . pues.. ha existido siempre. Y el movimiento. caben y esperan los actos y energías que se realizan. Esas reflexiones constitu­ yen en la historia de la filosofía uno de los momentos más altos de análisis del lenguaje y de creación con­ ceptual partiendo del lenguaje mismo. la idea de tiempo. organizado siempre desde el pasado y orienta­ do hacia el futuro. a su vez.

La teoría del deseo arraigada en la filosofía de Platón y A r i s ­ tóteles presenta aquí uno de sus momentos supre­ mos. porque eso supondría que carece de algo hacia lo que se mueve. 1072b 3). Se ha adoptado ¡ n t e r n a c i o n a l m e n t e la p a g i n a c i ó n de Bekker (Berlín. en estos mo­ mentos. La p á g i ­ na de Bekker es de doble columna: la de la izquierda se designa con la letra a y la de la derecha con la letra b. la c o l u m n a y un n ú m e r o que indica la línea de la correspondiente columna. impulsa el movimiento del mundo «en cuanto que es amado» (Metafísica. 1831) para citar a A r i s t ó t e l e s .Aristóteles parece aproximarse. Ese motor que no necesita moverse. Ese motor inmóvil no pue­ de mover el universo p o n i é n d o s e en contacto con él. Para citar se pone la p á g i n a . todo el extraordinario edificio levanta­ do por Aristóteles en la lengua griega para anali­ Comienzo de la Metafísica de Aristóteles en la edición de Bekker. Todas las buenas ediciones y traducciones la reproducen. Surge aquí uno de los pasajes más interesantes de ese fondo que se transparenta en toda la filoso­ fía griega. . El motor inmóvil actúa como un horizonte de plenitud al que toda la naturaleza aspira. a pesar de todas las limitacio­ nes. Ejem­ plo: 9 8 0 a 5. al platonismo. X I I . Al final. errores y entorpecimientos. Las cosas y el mundo aspiran a una con­ tinuada perfección.

W. Obras. Amamos efectivamente el conoci­ miento y el saber. Bar­ celona. una reflex ión sobre los orígenes de la «theoría» moral en Aristóteles. Y la vida es de las cosas bue­ nas y agradables por sí mismas. D. México. ARISTÓTELES. de I. Cabe Aristó­ teles. y en grado sumo los buenos y dichosos. y así el creador ama su obra porque ama el ser. Ética Nicomaquea. y cuando pensamos de que estamos pensando. Aristóteles y el mundo antiguo. y lo definido es por su propia naturaleza bueno. Visor. y en todas las otras ac­ tividades hay algo que percibe que estamos actuando y se da cuenta cuando sentimos de que estamos sintiendo.. ARISTÓTELES. Y la obra es en cierto modo la energía de su creador. IX.. 1988. Madrid. Espasa Calpe y Centro de Estu­ dios Constitucionales hay bue­ nas traducciones. Düring El ser es para todos objeto de predi­ lección y de amor y somos por nues­ tra energía (por vivir y actuar). S ur­ americana. Madrid. Buenos Aires. La­ bor. W E R N E R JAEGER. y el que anda de que anda. Taurus. Aristóteles. A C N É S HELLER. ba­ ses para la historia de su desa­ rrollo intelectual. Aristóteles: sabiduría y felici­ dad. Ed. algunas con el texto griego. como las publicadas en la misma editorial Credos. y percibir que sen­ timos o pensamos es percibir que so­ mos. si el que ve se da cuenta de que ve. ARISTÓTELES. Madrid. en curso de publicación. BRENTANO. 1168a 5-8 . Fondo de Cultura Económica. Península. por­ que es algo definido. porque el modo de vida que ellos eligen es el más de­ seable y su existencia es la más dicho­ sa). [. 1995. tra­ ducción castellana y texto lati­ no de traducciones medievales ARISTÓTELES. Protréptico. 1985. 1946. Cincel. Barcelona. 9. EMILIO L L E D Ó . Además de esta traducción. Memoria de la Ética. y el que oye de que oye. Β 72-73. IX. Aristóteles.pensar. hay varias edicio­ nes de distintas obras. pero sobre todo amamos la vida. 1983. de la Metafísica y la Poética con texto griego.1170a 20-34 Amar la vida Si tanto nos apasiona mirar y ver. También en la Editorial Aguilar. C A R L O S THIEBAUT. Madrid. por el gozo mismo de la mirada. 1983. es esto una prueba suficiente a favor de ese conocimiento y ese saber por el que también se apasionan los hombres. vemos que ser es percibir y pensar. Aristóteles. Credos. F. Ross. JOSÉ M O N T O Y A y JESÚS CONILL. por VALENTÍN GARCÍA YEBRA.] Y si la vida es buena y agradable (y así lo parece por el hecho de que to­ dos la desean. 1978 sigs. Ética Nicomaquea. 1957.

La eudaimonía 4 El escepticismo 1. El mundo helenístico 2. La figura de Epicuro. Principales discípulos 2. Contenido filosófico TEXTOS . Principales estoicos 2. Características cultura les del helenismo 2 El epicureismo 1. Lógica: el canon del conocimiento 3 El estoicismo 1.La filosofía helenística INFORMACIÓN 1 Contexto social y político 1. La ética 3. La ética estoica. Escuelas y autores 2.

que empieza a for­ marse bajo el mandato de Tolomeo I (305-285). La presión . Sin embargo. imitar. C i a n d o Alejandro muere. no puede constituirse ya sobre los cimientos de la ciudad-estado. que tienen que ver con el lenguaje. las discusio­ nes vacías de contenido y una cierta superficiali­ dad conceptual hayan sido objeciones hechas a las nuevas formas de cultura helenística. los filósofos se ocuparán en empre­ sas aparentemente más modestas. la ley. . cas. Un cierto cosmopolitismo en función del nuevo territorio. Interés por los estudios filológicos como consecuencia del predominio de la escritura sobre el lenguaje hablado. La Biblioteca de Alejandría. 1 Importancia que adquiere la especialización en distintas ciencias experimentales y matemáti- Una característica esencial de estos cambios en la or­ ganización y orientación del saber será también la pér­ dida de significación de algunos conceptos centrales de la cultura griega anterior: physis. sino cultural. nomos. como Atenas o Esparta. logos. En algunos de los palacios de los monarcas helenísticos se establecen bibliotecas y cen­ tros de investigación que. etcétera. en el «Museo» o centro cultural establecido en su pala­ cio. . No es extraño que el bizantinisma. «Helenismo» signi­ ficará.de tan amplios territorios exigía. Las «nuevas» filosofías tendrán principalmente un carácter práctico. por encima de las variaciones dialectales. la lucha entre las dinastías de los ^ f c á d o c o s » o sucesores de Alejandro no p e r m i t i ó xi:»?íi>truir ese nuevo modelo que la «heleniza3 x . pues. que Aristóteles había llamado •da más arquitectónica de las ciencias». el compor­ tamiento humano. significará el fin de es: --rerio «helenístico». 1 Frente a las polis se extiende ahora todo el enorme territorio conquistado por Alejandro. El nuevo uso de estos términos. dominan un pequeño territorio y combaten por su hege­ monía. la educación. no sólo real sino ideal. No hay ya el em­ peño por crear concepciones globales del mundo. . en A p a S • paz con Antíoco III. que el año 1 < 8 firma. reproducir una idea de lo griego» que. se extenderá por todo el mundo con­ quistado por Alejandro y sus sucesores. . o sea. amplían y perfeccionan la idea de «comunidad científica» iniciada ya en la Academia platóni­ ca y. La manera de comunicarse de los hombres no podía ser ya el encuentro inmedia­ to en el agora o plaza pública ateniense. 3. hay carac•arÍNticas comunes a todos los reinos helenísticos J Ü C permiten definir la transformación histórica que ha tenido lugar.El poder del modelo griego no va a ser ya político». • Sabiduría y política 2. por ello. Tales características podrían resu­ r g e en los puntos siguientes: 1. Características culturales del helenismo Ea cuanto a las diferentes formas en las que apare­ je '*¿ cultura había que reseñar: I. Abandonado ya el sueño platónico de un «filósoforey». empina. demos. de una manera im­ precisa. es ejemplo de la nueva concepción del saber y la investigación. en cierto sentido. pierden sentido como modelo «político». polis. Conse­ cuencia también de ello será el nacimiento de un lenguaje griego (Koiné) que. empieza a olvidar su relación con el mundo real e histórico del que habían surgi­ do. La tarea del filósofo va a ser también distinta.Contexto social y político 1. sobre todo. que hay que configurar necesariamente de manera distinta que la polis. arete. de salvar al hombre ydar sentido a su vida individual fuera de los muros de la polis destruida o en decadencia. don­ de ha de plantearse la vida humana. Una biblioteca semejante había si­ do fundada ya en Pergamon por el rey Atalo I. Las polis que. 3 La «política». Se trata. 5 Todo ello implica la pérdida de cultura «na­ cional» ejemplificada en la democracia ate­ niense o en la oligarquía espartana. en el Liceo aristotélico. paideia. manifestaba en sus rasgos comunes y «populares» esas necesidades de ex­ pansión y homogeneización. de un poder político que expresase la sabiduría de un pensamiento proyectado hacia una «ciudad ideal». ethos. vivir. La mayoría de los que se dedican a la filosofía serán comentaristas o divulgadores de Platón y Aristóteles. El mundo helenístico Las conquistas militares de Alejandro Magno suatsieron también una revolución política y cultural ea todo el mundo griego en el P r ó x i m o Oriente. en el año 323.:e de Roma. y aunque m imperio se divide entre sus generales.

] y por eso decimos que el placer es el principio y funda­ mento de la vida feliz. (Citaremos los fragmentos de Epicuro según la edición de Usoner. llegó a Atenas cuando tenía 18 años. de acuerdo con las inquietudes de nuevos tiempos para los que era difícil encontrar soluciones políticas. el placer del cuerpo es un índice que η marca nuestra forma de estar en la existencia. en la vida. Epicuro acentúa la importancia del cu po como fundamento de nuestra existencia. Principales discípulos La figura m á s original entre los filósofos que re­ presentan el nuevo horizonte intelectual es E p i ­ curo (341­270). como llamaban a Epicuro y los suyos. al reconocer un hecho físico en el que la naturaleza nos señala sus propios límites. • El principio del placer y el principio del dolor Epicuro no intenta disimular esta presencia de '. por consiguiente. Por supues­ to que también se ocuparon de cuestiones filosóficas más generales. La ética En la Car ta a Meneceo encontramos el resumen las teorías epicúreas sobre la vida. constituían un grupo de perso­ nas unidas por estrechos vínculos de amistad. orientaron sus enseñanzas ha­ cia el control y equilibrio de la propia personalidad. de acuerdo con la tradición de la mística órfica j pitagórica. De él partimos para todo »c que elegimos o rechazamos y a él llegamos teniendo como norma de todo bien a la sensación. pero. Allí adquiere una casa. el posible apar­ tamiento de cultos religiosos y su desprecio por el lujo y el consumo. efectivamente. Epicúr ea. una colección de 40 m á x i m a s y unos aforismos descu­ biertos el siglo X I X en un códice griego.El epicureismo 1. influyeron en esa imagen dete­ riorada y negativa del epicureismo que había de pa­ sar a la historia. Los del jardín. Parece ser que ya por esa é p o c a había sido alumno de un platónico y después de Nausifanes. ser «epicúreo» parecía estar unido a una forma de vida en la que imperaban los deseos incontrolados y los placeres. con todas sus limitaciones. Había entre ellos esclavos y mujeres. radica­ lismo epicúreo. Hay. a lo largo de la his­ toria. sino que.·. Probablemente. es verdadera medida de las cosas. Efectivamente. con un gran jardín. como parecu indicar el dicho del sofista Protágoras. es la ú ca r ealidad que somos y. Los número que acompañan a las citas de las «cartas» indican los p­ fos establecidos en las ediciones de las Vidas de los filó fas de Diógenes Laercio. El punto de vista epicúreo consistía en acept^r que el cuerpo. Pro­ bablemente se o p o n í a con ello al platonismo que.. C ó m o pudo forjarse tal leyenda no deja de ser un interesante ejemplo de las tergiversaciones y manipulaciones que. la acentúa. y sus formas de convivencia dejaban ver la influencia del carác­ ter amable y generoso de su fundador. hijo de N e o c l é s . La figura de Epicuro. a las afueras de la ciudad. padecen las opiniones y los sucesos que determinan la vida. afirmaba que «el cuerpo es ya una tum­ ba» (soma/sema). a veces. El cuerpo sus simples y elementales necesidades son la orí naria garantía de nuestro bienestar . Placer y dolor s . quien lo puso en contacto con el pensamiento de D e m ó c r i ­ to. Sin embargo. a los que principal­ mente interesaba un método que sirviese para en­ contrar. ha tenido el epicureismo. Por eso sorprende la fama que. A los 32 años vuelve de nuevo a Atenas (306). la paz y la felicidad. De ellos nos quedan las tres cartas que reproduce el mismo D i ó g e n e s en el libre X de su Vidas de los filósofos. [. la felicidad y placer. esta « m e d i d a » no es sólo algo intelectual. Nacido en la isla de Samos. El placer es el mayor bien que expresa nuestra naturales. Teubner. a cumplir su servicio militar. el rechazo a todo lo que en­ sombrecía el equilibrio del espíritu. 1887. Leipzig.) 2. Tal vez sufrieron también la enemistad de otras formas de poder que temían la «revolución» inte­ lectual que suponía el apacible. y comienza a configurar una escuela filosófica. corporeidad. Epicuro y sus amigos llevaban en el jardín una vida extraordinariamente moderada. Al placer reconocemos como bie primero. Por D i ó g e n e s Laercio sabemos que Epicuro de­ jó más de 300 escritos. además. 1 2 · Por supuesto que esta opinión de la importanc:¿ del placer se encuentra ya en algunos textos de Pla­ tón y del mismo Aristóteles. Por consi­ guiente. un colono ateniense que se ganaba la vida como maestro de escuela. pero firme. el callado enfrentamiento a la política de su tiempo. Carta a Meneceo. connatural a nosotros..

y difícil lo que es vacío y caprichoso. siguiendo a De­ mócrito. sino que provocan la violencia e insolidaridad. • El principio de a u t a r q u í a Estar en el mundo significa. Un recto conocimiento de estos deseos sabe supeditar toda elección o rechazo a la salud del cuerpo y a la serenidad del alma. está a c o m p a ñ a d o de una inte­ ligencia que reconoce. De todas formas. cuando satisfacen el dolor que su falta nos causa. b) Saber elegir Los deseos falsos. saber elegir.«deseos artificiales» no sólo degradan nuestra ver­ dadera patria. sobre el que todo se construye. y el pan y el agua son motivo del mayor placer cuando de ellos se alimenta quien los necesita. p a t o l ó g i c a m e n t e . También a la autarquía la consideramos un gran bien. por el azar e i n ­ consistencia de todo lo que no está sustentado en la naturaleza. por este texto. pero las elec­ ciones tienen que colaborar en nuestra a u t a r q u í a y autosuficiencia Esta afirmación del propio yo frente a las posibili­ dades naturales o antinaturales con las que se pre­ senta el mundo que vivimos. Además los alimentos sencillos proporcionan el mismo placer que los exquisitos. por tanto. sino para que si no tenemos mucho. que no están a c o m p a ñ a d o s de la naturaleza. constituyen un mundo imaginario que. y de que todo lo natural es fácil de conseguir. el mundo natural. en él. al mismo tiempo. En esto t a m b i é n el cuerpo ayuda en el en­ cuentro con los deseos adecuados. el principio de su estar en el mundo y. no porque debamos siempre conformarnos con poco. las bases de una construcción ideal alentada por la sabiduría. podría ocurrir que h u b i é r a m o s olvidado este mundo propio. se puede convertir en nuestro único mundo. 128 En este texto encontramos ya una modulación del principio de la corporeidad. 190-131 Como vemos. el placer queda en un lugar casi ascético y tiene poco que ver con la críti­ ca al desenfreno epicúreo. Nuestro cuerpo. llamará ataraxia o serenidad del alma. Cuando desaparece. es indicio de que hemos logrado un equilibrio que Epicuro. con este poco nos baste. pues estamos convencidos de que gozan más gratamente de la abundancia quienes menos tienen necesidad de ella. que es el cuerpo y la naturaleza. E p i c u ­ ro no deja de presentar una postura muy radical en .

VIII. Los átomos que constituyen los indivi­ duos solitarios. La inteligencia es. La amistad aparece entonces como un compromiso que nos hace solidarios. No está bien ahorrar con sordidez. Museos Capitalinos. la verdadera excelencia o virtud y de ella brotan todas las otras cualidades solidarias de los hombres. Codiciar el dinero injustamente es impío. por consiguiente. Pero la reflexión que se ha dado cuenta de la finalidad y límites de la carne y que ha disuelto los temores ante la eternidad nos consigue una vida perfecta. Si el cuerpo es nuestro fundamento. La amistad danza en torno a la tierra y. 512). como el placer y el dolor. el placer y el dolor son las manifestaciones de una sensibilidad preocupada siempre por sus propios logros o fraca­ sos. con el azar . 43 • La amistad y la solidaridad Busto de Epicuro. Es muy posible que este rechazo estuviese motivado por el desconcierto político de aquellos tiempos donde tenía que transformarse la idea misma del Estado y de su organización. algo natu­ ral. El lema vive oculto determina la vida del sabio. sorprende el rechazo a toda participación en la vida política. Sin embargo. a pesar de que a la sociedad le sigan sonando bien y le sirvan para valo­ rar superficialmente la conducta de los hombres. y de los intereses individuales. Ese afán de ri­ queza debe ser controlado por esa inteligencia. 23 y. nos saca de nosotros mismos y nos proyecta hacia los d e m á s . se unen en este lazo que la amistad establece. anuncia a todos que despertemos para la felicidad. en un mundo cada vez más ajeno.esta defensa del placer: «Escupo sobre lo bello moral y los que lo admiran cuando no produce placer algu­ no» (frag. aun incluso si se trata de dinero justo. Pero Epicuro traza también las líneas de una moral utilitaria que estaba ya en las reflexiones de Aristóteles. Así como la naturaleza nos compromete con no­ sotros mismos. 1. o la violencia de algunos de sus sucesores eran bueno> ejemplos-. codiciarlo justamente es vergonzoso. La amistad. . bajo palabras que pueden haber perdido ya su significación. La utilidad crea una especie de vinculación que su­ ple así la falta de un principio natural que la sus­ tente. Gnomologio. La m á x i m a XX nos presenta una profunda interpreta­ ción de la autarquía en relación con la corporeidad: La carne pone los límites del placer como ilimitados y querría un tiempo ilimitado para procurárselos. como el placer. La teoría del placer parecía indicar un cierto predo­ minio del e g o í s m o . como un heraldo. Gnomologio. El famoso fragmento «Vana es la filosofía que no sirve para remediar el sufrimiento de los hom­ bres» (frag. ese mismo compromiso descubre que los otros también son necesarios para existir. Esta imagen de una amis­ tad que preside la unión en la felicidad de todos los seres humanos es expresión del cosmopolitismo helenístico. Ante el mundo que vivían los griegos en la é p o ­ ca de Epicuro se vislumbraba la presencia de fuer- zas que. por el egoísmo originario que nos ata a la existencia. Este radicalismo se explica cuando se pretenden ocultar esos principios de la naturaleza. 1155a 5). Pero la amistad no es. «Nadie elegiría la vida si tuviera que estar solo». tenían que provocar la búsqueda de re­ fugios colectivos. había dicho Aristó­ teles ( E N . Roma. «Toda amistad es deseable por sí misma perc tiene su origen en la utilidad» (Gnomologio. 52 Ya no es sólo la comunidad de discípulos quie­ nes pueden ser amigos. que llamaran a una ayuda mutu¿ frente a la miseria y al destino. Necesitamos a los otros porque es la única manera de sobrevivir. 221) parece que podría perder su senti­ do si no se establecían las instituciones capaces de canalizar tan excelente sentimiento. sin embargo.l a muerte de Alejandro. de lo contrario se pier­ de la paz interior.

Al ser algo que se ha hecho en nuestra propia y personal historia. hasta el siglo II d. de C. de C. por consiguiente. Expondre­ mos sus rasgos característicos b a s á n d o n o s .El otro criterio o canon son los afectos o pasio­ nes. A través de ellos tenemos criterios que nos orientan sobre el bien y el mal. Al lado de las construcciones lógicas de Aristó­ teles. En realidad no tene­ mos otros escritos epicúreos que puedan completar estos esquemas. parece muy elemental esta ex­ plicación del conocimiento. constituye un cambio importante en el desarrollo de la filosofía. en el primer estoicismo. El estoicismo largo de seis siglos -desde el IV a. des­ cubren en la mente un territorio nuevo que anticipa teorías modernas. hemos de atender a todo aque­ llo que colabore a dar luz a esa subjetividad o consciencia. por medio del cual comienza todo el proceso del saber. Tanto las anticipaciones como los afectos. . y a lo que también pueda alterar o confundir nuestra forma de anticiparnos a lo que hemos de saber. por ejemplo. sometidos al imperio de su propio yo. Es este dominio subjetivo el que determina mu­ chas de nuestras actitudes y nuestro « m o d o de pen­ sar». aquello que padecemos o experimentamos afectivamente. Los seres humanos están. El placer y el dolor constituyen y forjan un entramado esencial de nuestra manera de percibir el mundo y nuestros afectos. sobre todo. Pero es evidente que esta insisten­ cia en la realidad del hombre y en los condicionamientos de su propio cuerpo. Destacaremos las figuras más importantes: PRIMER ESTOICISMO Z e n ó n de Citión Cleantes de Assos Crisipo de Soloi ESTOICISMO M E D I O (336-264) (330-232) (227-204) Panecio de Rodas Posidonico de Apamea ESTOICISMO R O M A N O (180110) (135-51) Séneca de C ó r d o b a Epicteto de Hierápolis Marco Aurelio de Roma (4-65) (5-125) (121 180) La doctrina estoica experimenta diversas modu­ laciones en sus distintos representantes.

Pero esa naturaleza. Esta opinión res­ ponde m á s bien a la verdad que la consideración del epicureismo como s i n ó n i m o de vida placente­ ra. Este punto marca una importante diferencia con el epicureismo. A d e m á s mientras el epicureismo adquiría por ese significado un tono despectivo. el estoicismo. con la que hay que identificarse. comportaba algo digno y noble. Esta confor­ midad. Mientras éste parece afirmar el sen­ tido de la vida aceptando exclusivamente las condiciones del más acá. La ética estoica también establece la felicidad o eudaimonía como principio fundamental. La ética estoica. con su armonía y plenitud. La concordancia se hace su­ mergiendo al individuo en una a r m o n í a universal. La expre­ sión mayor de la virtud es vivir conforme a la naturaleza y eso nos llena de felicidad. V I I . La felicidad queda así establecida en otros niveles m á s teóricos que aquella concreta proyección hacia . el estoicismo propugna una identificación con un logos que reside más allá de la naturaleza humana. «por­ que nuestra naturaleza es parte de la naturaleza del universo» (Diógenes Laercio. 2. es el universo entero. 87). como resistencia a la adversidad. es algo racional que nos hace coincidir con la razón o logos de la naturaleza y de la vida.Muerte de S é n e c a de Gerard van Honthorst. La eudaimonía El nombre de estoicismo ha entrado en la historia con la aureola de ser una especie de resistencia an­ te la adversidad y la mala suerte.

:gencia es la que concuerda con el universo. la negación. SEXTO EMPÍRICO: Esbozos pirrónicos. ya que es hegemónica y domina y arriniza todas las otras cualidades positivas. . que se manifiestan en torno a la alegría. 6-7 2. entre otros escritos. Aparece una cara positiva de todas estas pasiones o afectos. bien -como dicen algunos. la lucha por una universal que homogeneizase a los seres huma­ »:*> es una importante aportación del estoicismo.pasiones tienen. Esta nte'. efectiva por la actitud mental que surge en el estudio de lo que se investiga. los Silos: una serie de poemas donde ridiculizaba a los filósofos que creían saber algo. la discreción y la voluntad. un papel imporac:e.idad universal. que Séneca llamará ratio perfecta. También recibe el nombre de pirronismo por parecemos que Pirrón se acercó al escepticismo de forma más tangible y expresa que sus predecesores. jr­graciadamente. . Lo único interesante en la vida es conseguir la tranquilidad de espíritu (ataraxia). de quien tenemos. El escepticismo 1. una especie de necesidad que todo lo en­ cadena y a la que nada puede resistirse. To­ jas las otras cualidades del hombre tienen que conen ella. La orientación escéptica recibe el nombre de zetética por su empeño en investigar y observar.por investigar y dudar de todo. si se dejan hundir en as opiniones y quehaceres de los ignorantes. llegan a dominar el mundo e im­ :· ­. sin embargo. que. de ser controlada por la razón. Pero esta espontaneidad ha _ Stoa de Atalo en Atenas. De todas formas. y el de aporética.• \ permanecer desconocido. la virtud característica del estoicismo es la in•Jciigencia. • La inteligencia y las pasiones Ξ·-ΐ> tendencias de concordancia con sentimientos i z ?nes universales hacen suponer un callado fanatismo. bien por dudar ante la afirmación.r. Esto parece alimentar un ­:er:o pesimismo si se piensa en la distancia que hay aje recorrer para alcanzar el cosmopolitismo y la co­ ­ . Escuelas y autores Pirrón no escribió nada y ya en la Antigüedad sólo se conocían sus teorías por las referencias que en sus obras hace Timón. Tal vez por a l o .er en él su vaciedad. Son manifestaciones de lo primitivo y espon•aoeo de la naturaleza. Contenido filosófico Resumiremos algunos puntos centrales del es­ cepticismo: 1. I.

Por consiguiente. Teatro romano de Alejandría. la historia de la filosofía. que inclina. No podemos tampoco fiarnos de la razón. C o m o necesitamos vivir en un mundo de arariencias. 5. sino esto me parece. Todo lo exterior a nosotros es indifere 't (adiáfora). sin saber. nos condicionan. a veces. 3. 6. donde muchas veces la di­ sociación entre lo que los hombres piensan y lo c je hacen nos pone a la puerta de esa inseguridad m o r í que también preocupó a los escépticos antiguos. No podemos conocer c ó m o son las cosas en sí. U n a fuente de intranquilidad es querer llegar a conocimientos absolutos. . Hay que abstenerse de todo j u i c i o . nada verdadero. ya que la sensación sólo tiene que ver con la apariencia. A d e m á s .2. muchos de los conceptos que consideramos racionales proceden de términos establecidos por los hombres. 4. no puedo de­ cir: esto es. y en los que se manifiesta el poder o los hábito* mentales que. r El escepticismo alcanzará un largo desarrollo es. 7. ya que sus conocimientos se basan en las sensa­ ciones.— por lo m á s probable. tendremos. Nada hay falso.

C. Tecnos. aunque no fueran muchas. Círculo de Lectores. J. Estudio preliminar. J. Si esas riquezas. El epicureismo. Barcelona. GARCIA GUAL y E. . obras. 1 9 8 6 . 1 9 9 6 . No se nos ha dado una vida breve. Barcelona. trad. Madrid. llegan a un buen administrador. De la brevedad de la vida. sino que nosotros hacemos que lo sea. 1 9 9 7 . una filosofía del cuerpo. ACOSTA. Pasa como con los que se han hecho con grandes riquezas. texto bilingüe. Madrid. SÉNECA. LLEDÓ. nuestra vida es bastante larga para quien la sabe usar bien. del gozo y de la amistad. traducción y notas de E. Madrid. IMAZ. traducción y notas de M. Barral. La vida es suficientemente larga para hacer en ella cosas grandes si la empleáramos bien. sino que lo desperdiciamos. 1 9 9 2 . siente. Taurus. antología comentada. sino que perdemos mucho. Filósofos cínicos y drénateos. La filosofía helenística. 1 9 6 7 . y notas de Á. y no somos pobres de tiempo. se acrecientan con su mismo uso. FARRINGTON. 1995. pero que no son sensatos. Cultura Popular. 1 Los estoicos antiguos.El tiempo y la vida No es que tengamos poco tiempo. Gredos. 1 9 7 4 . Epicuro. Cincel. Edición. Así. La rebelión de Epicuro. el que no se dedica a nada bueno. CAPPELLETTI. ACOSTA. Madrid. todo se les disipa en un instante. B. JUFRESA. Pero el que se lo pasa en vaciedades. edición. Barcelona. que se le ha escapado la vida sin darse cuenta de que estaba caminando por ella. La génesis de una moral utilitaria: Epicuro ética. GARCÍA GUAL y M. al empuje de la última hora inevitable. C. I. E.

Hemos intentado anteriormente resumir algunas de las ideas de Platón, Aristóteles y los otros filósofos griegos. Pero ahora quisiéramos presentar textos de dichos filósofos, que nos acercan de otra manera a su pensamiento. Estos textos pretenden entablar un diálogo t a m b i é n con nosotros mismos. 1. El mito de Theuth y T h a m u s ( P L A T Ó N . Fedro, 274c-) Pues bien, oí que había por Náucratis, en Egipto, uno de los antiguos dioses del lugar al que. por cierto, está consagrado el pája­ ro que llaman Ibis. El nombre de aquella deidad era el de Theuth. Fue éste quien, primero, descubrió el número y el cálculo, y, también, la geometría y la astronomía, y, además, el juego de damas y el de
dados, y, sobre todo, las letras. Por crito, llegarán al recuerdo desde fuera, a través de caracteres ajenos, no desde dentro, desde ellos mismos y por sí mismos. No es.

aquel entonces, era rey de todo Egipto Thamus. que vivía en la gran ciudad de la parte alta del país, que los griegos llaman la Tebas egipcia, así como a Thamus llaman Ammón. A él vino Theuth. y mostrándole sus artes, le decía
que debían ser entregadas al resto

pues, un fármaco de la memoria lo que has hallado, sino un simple re­ cordatorio. Apariencia de sabiduría es lo que proporcionas a tus alum­ nos, que no verdad. Porque habien­ do oído muchas cosas sin apren­ derlas, parecerá que tienen muchos conocimientos, siendo, al contra­ rio, en la mayoría de los casos, to­ talmente ignorantes, y difíciles, además, de tratar porque han aca­ bado por convertirse en sabios aparentes en lugar de sabios de verdad». FED.-¡Qué bien se te da. Sócra­ tes, hacer discursos de Egipto, o de cualquier otro país que se te antoje! Sóc.-El caso es. amigo mío. que, según se dice que se decía en el templo de Zeus en Dodona, las primeras palabras proféticas ha­ bían salido de una encina. Pues a los hombres de entonces, como no eran sabios como vosotros los jó­ venes, tal ingenuidad tenían que se conformaban con oír a una encina o a una roca, sólo con que dijesen la verdad. Sin embargo, para ti tal vez hay diferencia según quién sea el que hable y de dónde. Pues no te fijas únicamente en si lo que dicen es así o de otra manera. FED.-Tienes razón al reprender­ me, y creo que con lo de las letras pasa lo que el tebano dice. Sóc.-Así pues, el que piensa que ha dejado un arte por escrito, y de la misma manera, el que lo recibe co­ mo algo que será claro y firme por el hecho de estar en letras, rebosa

de los egipcios. Pero Thamus le preguntó cuál era la utilidad que ca­ da una tenía, y, conforme se la iba minuciosamente exponiendo, lo aprobaba o desaprobaba, según le pareciese bien o mal lo que decía.
[...]

Pero cuando llegaron a lo de las letras, dijo Theuth: «Este conoci­ miento, oh rey, hará más sabios a los egipcios y más memoriosos, pues se ha inventado como un fár­ maco de la memoria y de la sabidu­ ría». Pero él le dijo: «¡Oh artificio­ sísimo Theuth! A unos les es dado crear arte, a otros juzgar qué de da­ ño o provecho aporta a los que pre­ tenden hacer uso de él. Y ahora tú. precisamente, padre que eres de las letras, por apego a ellas, les atribu­ yes poderes contrarios a los que
tienen. Porque es olvido lo que producirán en las almas de quienes las aprendan, al descuidar la memoria, ya que, fiándose de lo es-

rá como por entretenimiento; ate­ sorando, al escribirlos, recordato­ rios para cuando llegue la edad del olvido, que le servirán a él y a cuan­ tos hayan seguido sus mismas hue­ llas. Y disfrutará viendo madurar tan tiernas plantas, y cuando otros se dan a otras diversiones y se har­ tan de comer y beber y todo cuanto con esto se hermana, él, en cambio, pasará, como es de esperar, su tiempo distrayéndose con las cosas que te estoy diciendo. FED.-Uno extraordinariamente hermoso, al lado de tanto éntrete-

nimiento baladí, es el que dices, Sócrates, y que permite entrete­ nerse con las palabras, compo­ niendo historias sobre la justicia y todas las otras cosas a las que te refieres. Sóc.-Así es, en efecto, querido Fedro. Pero mucho más hermoso, pienso yo, es ocuparse con serie­ dad de estas cosas, cuando alguien, haciendo uso de la dialéctica y eli­ giendo un alma adecuada, planta y siembra palabras con fundamen­ to, capaces de ayudarse a sí mis­ mas y a quienes las planta [...]

Llama la atención que Platón critique tan duramente la escritura. Precisamente es a través de ella como ha podido llegar hasta nosotros.

1. Busca en el texto dos palabras en las que parece fundarse la crítica de Platón a la escritura. 2. Hay en el texto algunas frases muy características de lo que en él se quiere enseñar. Subráyalas y reflexiona sobre ellas. 3. Inventa un breve diálogo sobre los argumentos que dan Theuth y Thamus para justificar sus opiniones sobre las «letras». 4. ¿Por qué quiere Theuth dar a conocer las letras a todos los egipcios? 5. ¿Por qué se pretende fundar en la memoria una de las posibles ven­ tajas de las letras? 6. ¿Por qué se habla de utilidad para justificar los inventos que Theuth ofrece a Thamus? ¿De qué utilidad se trata? 7. ¿Qué oposición se podría establecer entre olvido y memoria en la argumentación del rey de Egipto? 8. ¿Qué quería decir Platón con una expresión como «llegar al recuer­ do desde fuera y no desde nosotros mismos»? ¿Tiene algo que ver esta expresión con lo que Platón entiende por educación (paideia)! 9. Hay en el texto una referencia al «saber» aparente. ¿En qué se diferen­
cia un saber aparente de un verdadero saber! ¿Por qué se da tanta im­

portancia a las apariencias (phainomenori) en toda la cultura griega? 10. Analiza las semejanzas y diferencias entre las letras y las «pinturas» a que Platón alude. Piensa sobre esa forma de silencio de las estatuas. ¿Se callan también las letras, como Platón afirma? 11. ¿Hay en el texto alguna justificación de lo que poco después y hasta nuestros días se conoce como «interpretación de textos»? 12. ¿Hay razones que expliquen el que alguien entienda mejor un texto? 13. ¿En qué sentido se podría afirmar la famosa expresión del romanticis­ mo alemán «Entender a un autor mejor de lo que él se entiende a sí mismo»? 14. ¿Qué interpretación puede darse a la comparación platónica de las pa­ labras como «semillas»? 15. ¿Cómo «salva» Platón la escritura?

2. La ¡dea del amor

(PLATÓN,

Banquete, 203a-d)

-Cuando nació Afrodita, los dioses celebraron un baquete y entre ellos estaba también el hijo de Metis (la Prudencia) y Poro (el Recurso). Una vez que termina­ ron de comer, se presentó a mendi­ gar, como era natural al celebrar­ se un festín, Penía (la Pobreza) y quedóse a la puerta. Poro, entre­ tanto, como estaba embriagado de néctar -aún no existía el vino-, penetró en el huerto de Zeus y en el sopor de la embriaguez se puso a dormir. Penía entonces, traman­ do, movida por su escasez de re­ cursos, hacerse un hijo de Poro, se acostó a su lado y concibió al Amor. Por esta razón el Amor es acólito y escudero de Afrodita, por haber sido engendrado en su natalicio, y a la vez enamorado por naturaleza de lo bello, por ser Afrodita también bella. Pero, co­ mo hijo que es de Poro y de Pe­ nía. el Amor quedó en la situación
siguiente: en primer lugar es siempre pobre y está muy lejos de ser delicado y bello, como lo supone

El Banquete (1869), Anselm Feuerbach.

de su padre. Pero lo que se procu­ ra siempre se desliza de sus manos, de manera que no es pobre jamás el Amor, ni tambpo rico. Se encuentra en el término medio entre la sabiduría y la ignorancia. Pues he aquí ¡o que sucede: ninguno de los dioses filosofa ni desea hacerse sabio, porque ya lo es. ni filosofa todo aquel que sea sabio. Pero

el vulgo, por el contrario, es rudo y escuálido, anda descalzo y care­ ce de hogar, duerme siempre en el suelo y sin lecho, acostándose al sereno en las puertas y en los ca­ minos, pues por tener la condi­ ción de su madre, es siempre com­ pañero inseparable de la pobreza. Mas. por otra parte, según la con­ dición de su padre, acecha a los bellos y a los buenos, es valeroso, intrépido y diligente; cazador te­ mible, que siempre urde alguna
trama; es apasionado por la sabiduría y fértil en recursos: filosofa a la largo de toda su vida y es un formidable mago, un embelesa-

a su vez los ignorantes ni filoso­ fan ni desean hacerse sabios, pues en esto estriba el mal de la igno­ rancia: en no ser ni noble ni bue­ no, ni sabio y pensar, sin embar­ go, que se es. Así el que no cree estar falto de nada no siente deseo de lo que cree necesitar. -Entonces, ¿.quiénes son los que filosofan. Diótima -le dije yo-, si no son los sabios ni los ig­ norantes? -Claro es ya. incluso para un niño -respondió-, que son los intermedios entre los unos y los otros, entre los cuales estará tam-

una madre que no es sabia y care­ ce de ellos. La naturaleza, pues, de ese genio, ¡oh, querido Sócra­ tes!, es la que se ha dicho: \ e: cuanto a esa idea errónea que ~: forjaste sobre el Amor no es ex­ traño que se te ocurriera. Tú ; imaginaste, al menos me lo pare­ ce según puedo colegir de tus pa­ labras, que el Amor era el amadc y no el amante. Por este moti\ creo yo, te parecía sumamente be­ llo el Amor, porque lo amable ¡ lo que en realidad es bello, delica­ do, perfecto y digno de ser teñid: por feliz y envidiable. En cambie el amante tiene una naturaleza di­ ferente, que es tal como yo la des­ cribí.
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Entonces yo le dije: -Admitido, extranjera. Dicebien, pero siendo el Amor así. ¿qué utilidad tiene para los hom­ bres? -Esto es precisamente lo voy a intentar explicar a continua­ ción -me respondió-. Es por un¿ parte el Amor en sí y en su origen tal y como se ha dicho, y por otra amor de las cosas bellas, como ni dices. Pero si alguien nos pregunta­ se: ¿Respecto de qué es el Airu : amor de las cosas bellas? O así. con mayor claridad: ¿El amante de las cosas bellas qué es lo que airu cuando las ama?

dor y un sofista. Por su naturaleza no es inmortal ni mortal, sino que en un mismo día a ratos florece y vive, si tiene abundancia de recur­ sos, a ratos muere y de nuevo vuel­ ve a revivir gracias a la naturaleza

bién el Amor. Pues es la sabiduría una de las cosas más bellas y el Amor es Amor de lo bello, de suerte que es necesario que el amor sea filósofo y, por ser filó­ sofo, algo intermedio entre el sa­ bio y el ignorante. Y la causa de estas tendencias ingénitas en él es su origen, pues es hijo de un pa­ dre sabio y rico en recursos y de

como una pieza aislada en los juegos..E n efecto -replicó-. ¿Qué famosas definiciones se dan en el texto? 5. no hace nada en vano. ¿Qué quiere decir que el saber necesita el deseo? ¿Por qué se desea conocer? 7. ¿Por qué surge y por qué es necesaria la ciudad? 8. ese deseo y ese amor. sino que parece que la respuesta tiene aquí su fin. I. ¿Qué diferencia y qué rela­ ción hay entre la felicidad individual y la felicidad en la ciudad? 3. ¿En qué sentido puede decirse «hacer suya la belleza». y la comunidad de estas cosas es lo que constituye la casa y la ciudad. y por eso la tienen también los demás animales. -Pues bien.] 1. Política. 1252b27-1253al9) Cuestiones 1. frente a los demás animales. un animal social es evidente: la naturaleza. La voz es signo del dolor y del placer. más que la abeja o cualquier animal gregario. de lo justo y de lo injusto. «hacer suyo el Bien»! 9. sin hogar». y ya no se ne­ cesita agregar esta pregunta: ¿Para qué quiere ser feliz el que quiere serlo?. ¿Qué aplicación filosófica hace Platón de su mito? 4. él solo. el sentido del bien y del mal. ¿Es necesariamente el hom­ bre un ser político o solida­ rio? ¿Cuál es el fundamento de su solidaridad? 6. sin ley. por la posesión de las cosas buenas los felices son felices. ¿Qué personajes supuestamente míticos intervienen? 2. ¿Cómo puede explicarse ese lugar «intemedio» de Eros? 3. pues su naturaleza llega hasta tener sensación de dolor y de placer y significársela unos a otros. ¿Es acertada la interpretación platónica de la ignorancia y el saber? ¿Por qué? 5. -Es verdad eso que dices -le repliqué. . el tener. y el hombre es el único ani­ mal que tiene palabra. La razón por la cual el hombre es. ¿En qué sentido vivir bien es el objetivo y la meta de la existencia en la ciudad? 2. porque el que es tal por naturale­ za es además amante de la gue­ rra. lo justo y lo injusto. etcétera. pero la palabra es para ma­ nifestar lo conveniente y lo daño­ so. ¿Qué tiene que ver este texto con la organización de las actuales ciudades? «sin tribu. ¿Por qué el lenguaje expresa el bien y el mal? ¿Qué dife­ rencia hay entre bien y justo! ¿Qué relación tiene esto con la ciudad? 7. como solemos decir.. ¿Se encuentra alguna relación entre lo que Platón dice del filósofo y la supuesta etimología de Filosofía! 6.. ¿Qué interpretación y explicación va haciendo Platón de su propio mito? 8. ¿Qué significa el término naturaleza en este texto? 4. ¿crees que es común a to­ dos los hombres y que todos quie­ ren que las cosas buenas les perte­ nezcan siempre? [. y es ex­ clusivo del hombre. ¿Qué tiene que ver la felicidad en este proceso? ¿Qué tipo de felicidad? 3 La ciudad y el lenguaje (ARISTÓTELES.

¿no lo sería­ mos ambos? Si somos de buena sa­ lud. T E E T . pues yo conozco a todos los que practican estas conversaciones y sé cómo son.-En efecto. me quedo ya quieto aquí. Sin embargo. TEET. Examina a puede opinar falsamente de la si­ guiente manera. ni tampoco. Sóc. también dos? PLATÓN. 191c-e 3OOe-301e 5.-Así estamos nosotros. Convencido ahora por ti. golpeado o afectado por cualquier cosa.:TEET.-Sin ninguna duda. tú y yo. si te es más agradable. visto u oído o que hayamos persado nosotros mismos. pero no a cada uno de ellos. es necesario también que los dos seamos uno. pues no somos uno. con las que rr conoce. Pero tú nos ayudas amonestándonos constantemente.._¿ción.] que hay en nuestras almas una ta­ blilla de cera. digamos que es un don de Mnemósine.. Hipias mayor. si los dos fuéramos de oro. Sócrates.-Ciertamente.-Supongamos que es as. éramos tan necios. con frecuencia. Refle­ xiona.-Concédeme. que teníamos la creencia respecto a ti y a mí de que cada uno de nosotros era uno y que esto que éramos cada uno de nosotros no lo éramos consiguien­ temente los dos. si fuéramos nobles o sabios o con derechos a honores o viejos o jóvenes o de otra condición huma­ na cualquiera. ¿no lo sería cada uno? Si cada uno de nosotros estuviera enfermo.av a esta cera las percepciones j pensamientos. Lo que h¿>i quedado grabado lo recordamos > los sabemos en tanto que per—o­ nezca su imagen. si los dos somos dos. hazme recordar antes: ¿somos nosotros uno.4. i conserva su impronta. de plata o de marfil y. y que. irreflexiva. Sóc. sino dos. ¿Una broma de Platón? HiP. me es más agradable. TEET.-Concedido. los hombres dicen el proverbio: «No lo que se quiere. de la misma manera que es más dura unas veces y más blanda otras. HiP. más aún que las que decías hace un rato. simple e ininteligible es vuestra si­ tuación. pero la per­ cibe. pero no la percibe. Sin embargo. Tan irracional. si quere­ mos recordar algo que hayamos . En efecto. ¿no experimenta­ ríamos también los dos eso mismo? Aún más.-Ahora imagínate que _r¿ persona sabe esas cosas y está c :csiderando algo que tiene ante -a. Sócrates. según Hipias. vamos a exponer. ¿Puedo todavía mostrarte lo que pensábamos antes de que tú nos recriminaras la situa­ ción tan tonta en que nos hallamos. ¿no lo seríamos cada uno de nosotros? Si injusto cada uno. herido. Pero lo que ss borre o no haya llegado a grabar­ se lo olvidamos y no lo saberr. Hipias.¿ Y ahora qué es lo eje dices? Sóc. Por esto. antes de haber hablado tú. Si los dos somos justos. nosotros. Sócrates. o bien no debo decirlo? HiP. También es imposible c re­ fundir lo que se conoce con oa cosa que no se conoce y de la qje no se posee sello alguno que ha>i quedado grabado. sino que lo que sean los dos lo es cada uno y lo que es cada uno lo sean los dos. Hi­ pias. Sóc. Tan neciamente pen­ sábamos. o tú eres dos y yo. otras veces. con las que . pero que en al­ gunos individuos tiene la consis­ tencia adecuada. Pues anteriormente no estuvimos acertados cuando acorri­ mos que era imposible que esto rediera suceder. sino lo que se puede».. :noce y. o. [.-En relación con ello s preciso comenzar haciendo alfa­ nas distinciones que. esos con los que tú acostumbras a dialogar. aplicar. Teeteto. En este ra­ so es imposible que la confunca con otra de las cosas que conoce. que pertenezca a cada uno. es necesario que cada uno de nosotros sea dos y que si cada uno es uno. amigo. habla. unas veces. y cuya cera es más pura en unos casos y más impura en otros. si lo pre­ fieres. pero no a los dos. entonces. se os escapan in­ advertidamente tan grandes y pe­ rennes objetos de la realidad. a la inversa.] mayor en unas personas y menor en otras. aisláis lo bello o cualquier otra cosa y os echáis sobre ello haciendo en las conversaciones una obra despeda­ zadura. PLATÓN. Sóc. Pero ahora hemos apren­ dido de ti que. ¿acaso no es de una gran necesidad el que seamos eso cada uno de nosotros? Sóc. como si imprimiéramos : sello de un anillo. Ahora se te ha pasado por alto algo tan importante como creer que existe algún accidente o entidad que per­ tenezca a dos seres. No es posible que acontezca de otro modo a la continua razón de lo real. tú no examinas el conjunto de las cosas.-Vas a hablar a quien ya sa­ be lo que vas a decir. vista o ante sus oídos.. .-Al confundir las cosas crjc conoce. Imagíraü que alguien conoce una cosa y con­ serva el recuerdo de ella en el al­ ma.-Pues bien. la ma­ dre de las Musas. los grabamos er ella. [. La tablilla de cera y la memoria Sóc.-¿De cuál? Sóc.-Parece que dices cosas prodigiosas. a contir.

1252b8. Política. Todas las cosas se defi­ nen por su función y sus faculta­ des. porque así como el hombre perfecto es el mejor de los anima­ les. porque si el individuo separado no se basta a sí mismo se­ rá semejante a las demás partes en relación con el todo.i La intuición del bien 7. y el hombre está naturalmente dotado de armas para servir a la prudencia y la virtud. Timeo. ya que la justicia es el orden de la comunidad civil. pero puede usarlas para las cosas más opuestas. cuando fluye hacia afuera y obedece a la inteligencia es la más bella y mejor de las corrientes. en cambio. La justicia. y el más lascivo y glotón. Es natural en todos la tendencia a una comuni­ dad tal. en efecto. Es evidente. sin virtud. co­ mo se puede llamar mano a una de piedra: una mano muerta será algo semejante. destruido el todo. PLATÓN. la peor in­ justicia es la que tiene armas. sino del mis­ mo nombre. I. que la ciudad es por naturaleza anterior al individuo. sino una bestia o un dios. ARISTÓTELES. no habrá pie ni mano. pero el primero que la esta­ bleció fue causa de los mayores bienes. y cuando éstas dejan de ser lo que eran no se debe decir que las cosas son las mismas. Por eso. es cosa de la ciudad. no es miembro de la ciudad. apartado de la ley y de la justi­ cia es el peor de todos. porque el todo es necesaria­ mente anterior a la parte. y la corriente de palabras. y consiste en el discernimiento de lo que es justo. y el que no puede vivir en sociedad. 75d-e . o no nece­ sita nada por su propia suficiencia. es el más impío y salvaje de los animales. a no ser equívocamente. Pues todo lo que entra para dar alimento al cuerpo es necesario. La ciudad La ciudad es por naturaleza an­ terior a la casa y a cada uno de no­ sotros. pues.1253a U n a cita final Quienes dispusieron las características de nuestra boca lo hicieron pensando en que entrara por ella lo necesario y saliera lo mejor.