Está en la página 1de 1

Jephte Bernal Rodrguez CARTAS A QUIEN PRETENDE ENSEAR. Paulo Freire.

Tercera Carta Vine a hacer el curso de magisterio porque no tuve otra posibilidad - La prctica educativa es algo muy serio. Tratamos con gente, participamos en su formacin. Los ayudamos o los perjudicamos en esa bsqueda. Estamos intrnsecamente conectados con ellos en su proceso de conocimiento. Podemos contribuir a su fracaso con nuestra incompetencia, mala preparacin o irresponsabilidad. - Es evidente que reconocer la importancia de nuestra tarea no significa pensar que es la ms importante de todas. Significa reconocer que es fundamental, y algo ms: indispensable para la vida social. - Es importante que luchemos contra las tradiciones coloniales que nos acompaan. Luchemos en defensa de la relevancia de nuestra tarea, relevancia que debe ir creciendo tan rpido como sea posible y an ms si la sociedad no reconoce la relevancia de nuestro quehacer, mucho menos nos brindar su apoyo. - Es evidente que los problemas relacionados con la educacin no son solamente problemas pedaggicos. Son problemas polticos y ticos como cualquier problema financiero. - La educacin no es palanca de la transformacin social, pero sin ella esta transformacin se da. Ninguna sociedad se afirma sin el perfeccionamiento de su cultura, ciencia, investigacin, tecnologa, de la enseanza. Y todo esto comienza de la pre escuela. Cuarta Carta: De las cualidades indispensables para el mejor desempeo de las maestras y maestros progresistas. - La humildad no significa una falta de respeto hacia uno mismo, tampoco desnimo o cobarda, al contrario la humildad exige valenta, autoconfianza, respeto hacia uno mismo y a los dems. Sin humildad difcilmente escucharamos a alguien que consideremos demasiado alejados de nuestro nivel de competencia. - La humildad no florece en la inseguridad de las personas sino en la seguridad insegura de los incautos. Es por esto que una de las expresiones de la humildad es la seguridad insegura, certeza incierta y no certeza demasiada segura de s mismo. - De esta manera es posible que ciertos nios sobrevivan al rigor del rbitro