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Ganadería caprina

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Hay que pensar que la producción de leche en caprino es un sector que presenta una
buena viabilidad, por lo que se puede optar por una estabulación para este ganado, tratando
el cebo de cabritos como otro recurso, tal como sucede en los sistemas intensivos de
producción. Así, todo rebaño deberá disponer de una estabulación donde realizar el parón
invernal, y en caso de utilizar técnicas para el aumento de la prolificidad, habrá que tener
una estabulación donde poder suministrar suplementos nutricionales a estos animales.

Como en cualquier alojamiento ganadero, en la concepción del alojamiento caprino el
proyectista debe tener en cuenta las consideraciones siguientes:

La inversión en alojamientos e instalaciones es justificable si deriva en un aumento
de la productividad y del rendimiento económico de las explotaciones. Por lo tanto, la
inversión por cabra tipo alojada debe ser acorde con el tipo de explotación: extensiva,
semiextensiva o intensiva, y con los objetivos productivos.

El alojamiento debe permitir un manejo adecuado de los animales.

Las exigencias ambientales de los caprinos que alojar deben ser respetadas, para
que puedan expresar todo su potencial genético, lo que implica que el proyectista deba
realizar un estudio previo de la climatología del lugar de ubicación del alojamiento.

El diseño del alojamiento e instalaciones debe tener la máxima funcionalidad,
versatilidad y estética, lo que significa que el almacenamiento y reparto de alimentos,
retirada de deyecciones y movimiento de los animales en la explotación se realicen con la
máxima comodidad posible, procurando al tiempo que el diseño ideado admita cambios de
modelo de producción e incluso de actividad ganadera y que guarde armonía con el paisaje.

Se deberá optimizar la inversión por cabra tipo alojada, ya que este aspecto puede
significar pérdidas de bienestar animal y de funcionalidad, por lo que parece recomendable
que el proyectista estudie y compare costes de estructuras, de materiales de construcción
según su poder aislante y su vida útil, etc.

Las deyecciones y otros residuos del alojamiento no deben contaminar el medio
ambiente. La situación del alojamiento respetará la legislación vigente en lo que respecta a
distancias de núcleos urbanos, carreteras, cursos de agua, otras explotaciones, etc.

Exigencias ambientales del ganado caprino:

Los animales adultos son poco sensibles a las temperaturas bajas, mientras que
valores diarios superiores a 30ºC pueden tener efectos negativos sobre los resultados
reproductivos: aumento de la mortalidad embrionaria, abortos, reducción de la capacidad
fecundante del semen, y también sobre la producción de leche. Las bajas temperaturas
inciden desfavorablemente en el desarrollo y estado sanitario de los cabritos en los primeros
días de vida, por lo que parece recomendable que cuando las parideras tengan lugar en
épocas frías se utilice cama de paja y/o lámparas de infrarrojos para conseguir valores
térmicos próximos a 30ºC después del parto y de 20-25ºC durante la primera semana de
lactación, reduciéndolos progresivamente hasta 13-15ºC en el momento del destete.

Humedades relativas superiores al 85%, cuando coinciden con temperaturas bajas o
altas, potencian la acción del frío y del calor respectivamente, deteriorando además los
elementos constructivos del alojamiento como consecuencia de las condensaciones. Así
mismo, en verano, valores elevados de humedad aumentan el desarrollo de los
microorganismos pudiendo afectar al estado sanitario de los animales.

De otra parte, velocidades elevadas del aire a la altura de los animales y
concentraciones altas de gases nocivos en el alojamiento (amoniaco, dióxido de carbono),
pueden provocar enfermedades respiratorias, sobre todo en los individuos jóvenes, aunque
un aumento en la velocidad del aire en verano incrementa el bienestar de los animales.

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De lo anterior se puede deducir la recomendación para llevar a cabo un cálculo de
aislamiento y de ventilación de los alojamientos caprinos cerrados que vayan a ubicarse en
zonas frías y húmedas de la península.

Animales adultos

Cabritos

Temperatura ºC

12-15

14-15

Humedad relativa (%)

70-80

70-80

Velocidad del aire (m/s)

< 0,5

< 0,3

Gases nocivos

NH3 (ppm)

< 10

<5

CO2 (%)

0,035

-

Ventilación (m3/cabra/h)

Invierno

25-30

10

Verano

120-150

40-60

Iluminación

Superficie ventanas (m2) 5-20% de la superficie del alojamiento

Intensidad (lux)

60 (100 en pasillos y de 150 a 200 en ordeño y partos)

Producción

de

calor

sensible (Kcal/cabra/h)

50-60

10-20

Producción de vapor de
agua (g/cabra/hora)

70

25-30

Condiciones ambientales recomendadas para el ganado caprino y calor sensible y vapor de
agua producido por los animales.

Dimensionamiento:

El dimensionamiento del alojamiento caprino observará el número de animales que
alojar así como las superficies necesarias para la sala de ordeño (si nos decantamos por ese
tipo de producción), almacenamiento de alimentos, instalaciones, estercolero, etc.

El lugar de ubicación deberá ser tal que disponga de la infraestructura necesaria para
el desarrollo de la actividad ganadera: agua, energía eléctrica y vías de comunicación. Si no
se diera esta circunstancia habría que crearla (pozos, grupos electrógeno, caminos rurales),
lo que inevitablemente incrementaría el coste de inversión.

La orientación del edificio dependerá de la climatología de la zona donde vaya a
situarse el alojamiento. En regiones templadas y cálidas la orientación este-oeste del eje
longitudinal del edificio con las fachadas principales al norte y al sur es la más conveniente.
En zonas frías la orientación tiene menor trascendencia, y en áreas donde sea frecuente
algún viento dominante el eje longitudinal tendrá la dirección del mismo obviándose la
orientación respecto al sol.

Las necesidades de superficie y de volumen por cabeza, de comederos y bebederos y
el tamaño recomendado de los lotes para estabulaciones permanentes se recoge en la
siguiente tabla. En explotaciones semiextensivas y extensivas, y debido a que el tiempo de
alojamiento de los animales es menor como consecuencia del pastoreo, los valores de

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superficie cubierta correspondiente con los reproductores se puede reducir en un 40%, no
siendo necesario establecer un patio de ejercicio.

Área
cubierta
(m2/cab) Volumen

(m3/cab) Patio de

ejercicio
(m2/cab)

Longitud
comedero
(m/cab)

Bebederos
automáticos
por cabezas Tamaño

del lote

Cabras
adultas

1,2-1,8

8-10

2-4

0,3-0,4

1/40

40-50

Machos

2-3

8-10

3-4

0,4

1/40

10-15

Cabritos
de
reposición
0,5-0,8

4-8

1-2

0,2-0,3

1/40

40-50

Cabritos
lactantes
0,25

1-2

-

-

1/30

20-30

Chivos en
cebo

0,5

3-6

-

0,05

1/30

30-40

El dimensionamiento de heniles o pajares, silos, depósitos de agua y estercoleros se
estima teniendo en cuenta el consumo de alimentos, según el tipo de animal alojado, el peso
específico de materias primas y deyecciones y el intervalo de renovación de los materiales
citados anteriormente que vaya elegir el caprinocultor.

Una recomendación a tener en cuenta es que el heno y/o paja que vaya a ser
consumida en la explotación durante un año se adquiera en verano y que, por lo tanto, los
heniles se dimensionen para las necesidades de 12-14 meses, ya que la adquisición
escalonada de heno o paja se traduce en un aumento significativo del precio medio anual de
estas materias primas. En zonas de climas secos la posibilidad de amontonamiento de
alpacas de paja al aire libre recubriendo el montón con plástico supone escasas pérdidas de
valor nutritivo de la paja y un ahorro considerable de inversión al no ser necesario la
construcción de pajares, aspecto que tendría que ser evaluado por el ganadero.

Factores a tener en cuenta en el diseño del alojamiento:

El diseño debe respetar el bienestar de los animales y la funcionalidad del
alojamiento, por lo que el proyectista, a la hora de diseñar, debería tener en cuenta las
siguientes consideraciones:

La disposición de pasillos centrales de alimentación de anchura variable, según el
modo de reparto de alimentos, en la dirección del eje longitudinal del edificio, facilita la
distribución de los mismos al no ser necesario entrar en los corrales de los animales.

Una retirada cómoda de la cama se logra si se utilizan puertas de más de 3 metros
de altura y de anchura por las que pueda entrar maquinaria con una pala frontal tanto en el
área de reposo como en los parques de ejercicio.

La separación de lotes de cabras en producción según el estado fisiológico se realiza
mediante teleras metálicas o de madera.

Los heniles, almacenes y la sala de ordeño suelen adosarse lateralmente a las
fachadas principales de la cabreriza o situarse paralelamente al pasillo de alimentación o en
posición terminal respecto al eje longitudinal del alojamiento.

Alturas al alero y a la cumbrera de 3 y 4,8-5 metros respectivamente (lo que supone
una pendiente de la cubierta en torno al 30%) aumentarán la eficacia de la ventilación
estática vertical ascendente y anchura de nave de 16-17 metros la reducirán.

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Para evitar naves demasiado largas o anchas pueden diseñarse dos naves, para
cabras en producción (si se opta por una explotación mixta o de leche), adosadas a otra
central que incluya al almacén y la sala de ordeño y otra de dimensión menor, separada de
las anteriores, donde se sitúe la lactación artificial de cabritos, los animales de reposición y
los sementales. Los machos deben alojarse lo más lejos posible de la sala de ordeño para
evitar que el olor fuerte que generan se transmita a la leche.

El diseño del alojamiento debería incluir manga de manejo, pediluvio, lazareto, local-
oficina para cabreros y una nave para guardar la maquinaria y el utillaje de la explotación.

La concepción del alojamiento caprino debe considerar su posible ampliación futura
de fácil realización y con mínimos costes suplementarios de inversión.

Elementos constructivos del alojamiento: Soleras, estructuras, muros y

cubiertas.

Soleras: las alternativas más usuales son:

Hormigón: De 10 a 12 cm de espesor. Se puede utilizar este tipo de solera en el área
cubierta de reposo y en el patio de ejercicio en zonas húmedas.

Tierra apisonada: Recomendada para parques de ejercicio de zonas secas o terrenos con
buen drenaje.

Suelos emparrillados de rejillas de madera o plástico: Con una anchura de listones de 3 a 8
cm, de 3-6 cm de espesor y una separación entre ellos de 2 cm.

El suelo de tierra batida es más económico que el de hormigón, pero requiera más
mantenimiento y es menos higiénico. Los emparrillados, debido a su coste elevado, son poco
utilizados.

Si nos decidimos por una explotación de leche, en la que los cabritos reciban
lactación artificial, se debe decir que podemos utilizar, con buen resultado, suelos aislados de
material plástico o de goma, que se limpian con facilidad, teniendo como inconveniente un
coste elevado.

En los pasillos por los que circula maquinaria pesada se debe incrementar el espesor
de la solera, utilizando un hormigón de mayor resistencia y armaduras resistentes.

Lo que encarece las soleras son los espesores de encachado y de hormigón, mientras
que la dosificación del mismo y la disposición de armaduras metálicas tienen poca
repercusión en el coste final.

Cualquiera que sea el tipo de solera elegida, el patio de ejercicio deberá tener una
pendiente del 3-4%, con objeto de mantenerlo saneado el mayor tiempo posible durante el
invierno.

Estructuras: Los pórticos de hormigón y los metálicos son los más frecuentes utilizados en
los alojamientos caprinos del país. La estructura de hormigón es de un 20 a un 30% más
barata que la metálica, lo que no significa que esta última deba desecharse.

En regiones de clima seco y en naves adecuadamente ventiladas, la estructura
metálica no corre peligro de oxidación; su coste, si se fabrica en cerrajerías locales, puede
tener un precio más bajo que el del hormigón, aspecto que si los unimos a su bajo precio de
transporte, determina que pueda ser una alternativa de gran interés en muchas zonas.

Muros: Para los cerramientos del área cubierta de reposo los materiales más utilizados
tradicionalmente son los bloques de hormigón, ladrillos, chapas metálicas y recientemente,
paneles modulares de hormigón prefabricado.

El bloque de hormigón parece el más interesante desde el punto de vista económico.
Aunque presenta un poder aislante menor que el del ladrillo es el material de cerramiento

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más utilizado en este tipo de alojamientos, debido a que el aislamiento de los muros es
innecesario salvo en enclaves muy fríos.

En regiones cálidas y secas basta con cerrar la fachada norte de las naves y dejar la
fachada sur abierta o semiabierta, mientras que en zonas frías parece recomendable el
cerramiento de ambas fachadas, pero dejando abertura para la entrada de aire, necesarias
para la ventilación estática del alojamiento, siempre teniendo en cuenta las exigencias
ambientales de este ganado, recogidas en una tabla anteriormente.

En estabulaciones permanentes, en caso de que no queramos sacar el rebaño al
pasto, para el cerramiento del área de ejercicio se suele disponer de un zócalo de fábrica de
0,5m de altura colocando encima de él una malla de simple torsión de 1m de altura apoyada
en postes metálicos separados 2-2,5m, siempre teniendo en cuenta cálculos estructurales.
Una solución más económica es cerrar el parque de ejercicio simplemente con malla,
realizando previamente una nivelación del terreno.

Cubiertas: Las más usadas son las de fibrocemento y las de chapa metálica galvanizada. Las
cubiertas no aisladas de fibrocemento son las más usadas siendo usadas en climas poco
rigurosos. Las chapas de acero galvanizado con zinc o aluminio, o las cubiertas de paneles
metálicos aislados, debido a su gran poder reflectante de los rayos solares, son las idóneas
para las regiones cálidas.

En zonas de clima extremo es interesante aislar la cubierta colocando una capa de
aislante de fibra de vidrio, lana mineral, poliestireno, etc. Entre la placa exterior e inferior, o
inyectar espuma de poliuretano en la cara interior de la cubierta.

Instalaciones:

Manga de manejo:

No es una instalación estrictamente necesaria en las explotaciones caprinas que
dispongan de amarres autoblocantes ya que en ellos pueden aplicarse con comodidad los
tratamientos sanitarios oportunos. Sin embargo, puede ser útil, como vía de entrada al
pediluvio y para la carga de animales en las estabulaciones permanentes y en las
explotaciones extensiva.

Una manga de manejo de base rectangular y sección trapezoidal construida a base
de postes y planchas de madera convenientemente tratada y bien terminada o mangas
metálicas comerciales que disponen de puertas de triaje son las soluciones más sencillas que
pueden adoptarse, teniendo en cuenta las dimensiones expuestas en las tablas anteriores.

Pediluvio:

Se sitúa detrás de la manga y se utiliza para prevenir el “pedero”. Se trata de un
pasillo de base y sección rectangulares cuyas dimensiones se recogen en tablas anteriores.
En el suelo del pasillo se construyen tres piletas independientes de hormigón, de 10-12cm de
altura, provistas de un agujero para la eliminación del agua, las cuales se llenan de tres
soluciones distintas de desinfectantes para aumentar el efecto antimicrobiano. A la entrada
del pediluvio, en el suelo, se construyen unas estrías trasversales para que se elimine el
barro y el estiércol adherido a las pezuñas de las cabras y en las piletas las estrías se
disponen longitudinalmente para que se abran las pezuñas y los desinfectantes penetren en
ellas profundamente. El paso de los animales por el pediluvio será lento permaneciendo
después del baño de pezuñas, durante al menos media hora, en un recinto seco antes de
volver a la cabreriza o al pasto.

Comederos y bebederos:

Los comederos se sitúan paralelos al pasillo de alimentación. Los portátiles metálicos,
simples o dobles, provistos de rastrillos para forraje y de bandeja para concentrados son los
más frecuentemente utilizados. Los regulables en altura son especialmente interesantes ya

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que pueden ser adaptados a los diferentes tipos de animales y regulados según la altura
creciente de la cama.

El pasillo de alimentación también puede ser utilizado como comedero,
recomendándose en este caso elevar el pasillo 0,4-0,5m respecto al área de reposo y darle la
anchura correspondiente según el modo de distribución del alimento.

Los amarres autoblocantes permiten la alimentación individual de los animales,
jugando también un importante papel en el manejo, siendo su único inconveniente su
elevado coste

La distribución mecánica programable de alimentos, mediante cintas transportadoras
de forrajes o sistemas “unifeed” y comederos tolva de concentrados abastecidos por silos
situados en el exterior del alojamiento permite fraccionar la ración diaria, reducir el
porcentaje de rechazos del alimento e incrementar el rendimiento de la mano de obra de las
explotaciones.

Los bebederos suelen situarse interiormente en las paredes laterales de las naves a
0,8-1m de altura procurando colocar debajo de ellos, en los alojamientos sin cama, un
escalón de 0,3-0,4m de altura si tienen que servir a animales de distinta edad. Los
bebederos de cazoleta clásicos provistos de pulsador son más limpios y tienen menos
problemas que los lineales de nivel constante con boya.

Es interesante disponer, en el interior del alojamiento, depósitos de agua de
fibrocemento o de material plástico con capacidades equivalentes a las necesidades hídricas
de los animales durante 1-2 días, lo que posibilita la aplicación de tratamientos zoosanitarios
vía agua y solucionar posibles problemas de abastecimiento de la red general de distribución.

Estercolero:

Puede construirse en superficie o abriendo una zanja en el terreno, disponiendo en
cualquier caso de una solera de grava y hormigón, con una pendiente del 5-10%, provista de
un canal de evacuación de líquidos y muros de contención de hormigón, siendo estos
elementos necesarios para almacenar el estiércol de caprino desde que se extrae de los
alojamientos hasta que se reparte en el campo. La capacidad del estercolero debe calcularse
en función de la producción de los animales y de los intervalos de tiempo de extracción de la
cama y de reparto de estiércol.

El estudio de las exigencias ambientales y de la superficie necesaria del alojamiento
del ganado caprino son aspectos esenciales para poder abordar opciones de diseños
funcionales que permitan expresar el máximo potencial genético de los animales y optimizar
el rendimiento y las condiciones laborales de la mano de obra. La estabulación permanente
del ganado caprino exige el establecimiento de un conjunto de instalaciones
complementarias y de equipo que se deben tener en cuenta para el adecuado desarrollo de
la actividad ganadera.

Así, también deberemos tener en cuenta, tal como se dijo anteriormente, el sistema de
producción aplicado en la explotación, ya que si optamos por un sistema extensivo o
semiextensivo, debemos pensar que el ganado pasará menor tiempo estabulado que en un
sistema intensivo, aún cuando esta disponga de parcelas para pastoreo. Esto puede reducir
considerablemente la adopción de determinadas instalaciones, optando incluso por un
alojamiento más sencillo.

Sala de ordeño:

Para el ganado caprino los fabricantes ofrecen diversos tipos de salas: espina de
pescado, túnel, rotativas de giro continuo, etc, aunque las más utilizadas en España son las
tipo “Casse”, que vienen definidas por el número de plataformas, el número de plazas por
plataforma y el número total de unidades de ordeño, pudiendo ser la instalación de línea alta
o baja.

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Explotación para 125 cabras lecheras

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Explotación intensiva para 1000 cabras lecheras

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BIBLIOGRAFÍA:

• Buxadé, C. (1996): “Zootecnia. Bases de producción animal. Monografía II:

Alojamientos e instalaciones”. Ed. Mundi-Prensa. Madrid.

• Buxadé, C. (1996): “Zootecnia. Bases de producción animal. Tomo IX: Producción

caprina”. Ed. Mundi-Prensa. Madrid.

• Daza Andrada, A.; Fernández Martínez, C.; Sánchez López, A. (2004): “Ganado

Caprino. Producción, alimentación y sanidad”. Editorial Agrícola Española. Madrid.

• Fuentes Yagüe, J. L. (1992): “Construcciones para la agricultura y ganadería”. Ed.

Mundi-Prensa. Madrid.

• García-Vaquero Vaquero, E. (1974): “Diseño y construcción de alojamientos

ganaderos”. Ed. Mundi-Prensa. Madrid.

• Portolano, N. (1990): “Explotación de ganado ovino y caprino”. Ed. Mundi-Prensa.

Madrid.

• Direcciones web varias:

o www.infogranja.com
o www.agronomia.uchile.cl
o www.lacabra.org
o www.marm.es
o etc.

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