P. 1
Repaso - Escuela del Ministerio Teocratico: Enero-Febrero 2012

Repaso - Escuela del Ministerio Teocratico: Enero-Febrero 2012

|Views: 3.230|Likes:
Publicado porTj Amado

More info:

Published by: Tj Amado on Jan 13, 2012
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

07/19/2013

pdf

text

original

Repaso

Escuela Ministerio Enero Febrero 2012

1¿Es apropiado decir que la misericordia de Jehová templa su justicia? (Isa. 30:18.) [9 de en., w02 1/3 pág. 30.] Aunque tal expresión se ha utilizado en ocasiones, lo mejor es evitarla, pues parece dar a entender que la misericordia de Jehová suaviza o modera su justicia, como si esta fuera una cualidad inferior a la misericordia y más severa que ella. Esta no es una idea acertada. El vocablo hebreo que en la Traducción del Nuevo Mundo normalmente se vierte “justicia” significa asimismo “juicio”. Cierto es que la justicia de Jehová puede implicar la imposición de un castigo merecido, pero también conlleva la concesión de la salvación para los merecedores (Génesis 18:20-32; Isaías 56:1; Malaquías 4:2). Por tanto, no debe considerarse que la justicia de Jehová sea severa ni que necesite suavizarse. El término hebreo para “misericordia” puede referirse al hecho de retraerse de administrar una pena judicial, pero también a una acción positiva, a la expresión de compasión que alivia al desfavorecido (Deuteronomio 10:18; Lucas 10:29-37). Jehová es un Dios tanto de justicia como de misericordia (Éxodo 34:6, 7; Deuteronomio 32:4; Salmo 145:9). Ambas cualidades son perfectas y funcionan en armonía (Salmo 116:5; Oseas 2:19). Están totalmente equilibradas y se complementan la una a la otra. Por consiguiente, si dijéramos que la misericordia de Jehová templa su justicia, también tendríamos que decir que su justicia templa su misericordia. Isaías profetizó lo siguiente: “Jehová se mantendrá en expectación de mostrarles favor a ustedes, y por lo tanto se levantará para mostrarles misericordia. Porque Jehová es un Dios de juicio [“justicia”, Reina-Valera Actualizada]” (Isaías 30:18). El profeta indica en este pasaje que la justicia de Jehová lo impele a actuar con misericordia, en lugar de que esta última cualidad suavice o refrene su justicia. Él manifiesta misericordia porque es justo y también porque es amoroso. Es verdad que el escritor bíblico Santiago dijo que “la misericordia se alboroza triunfalmente sobre el juicio” (Santiago 2:13b). Sin embargo, en el contexto estaba hablando, no de Jehová, sino de los cristianos que son misericordiosos con, por ejemplo, los atribulados y los pobres (Santiago 1:27; 2:1-9). Cuando juzga a esta clase de cristianos bondadosos, Jehová tiene en cuenta su conducta y con misericordia los perdona sobre la base del sacrificio de su Hijo. Así, la conducta misericordiosa de ellos triunfa sobre el fallo adverso que pudieran merecer (Proverbios 14:21; Mateo 5:7; 6:12; 7:2). Por consiguiente, no es apropiado decir que la misericordia de Dios templa su juicio en el sentido de que la justicia necesite ser suavizada por la misericordia. En Jehová, estas dos cualidades están en perfecta armonía. Se equilibran la una a la otra, igual que lo hacen con las demás cualidades de Jehová, como el amor y la sabiduría. 2. ¿Qué lección podemos extraer de la destitución de Sebná como mayordomo de Ezequías? (Isa. 36:2, 3, 22.) [16 de en., w07 15/1 pág. 8 párr. 6.] Aunque Sebná fue destituido como mayordomo, se le permitió seguir al servicio del rey en calidad de secretario del hombre que le sucedió en el cargo (Isaías 22:15, 19). Si por alguna razón perdiéramos un puesto de responsabilidad en la organización de Jehová, ¿no deberíamos seguir sirviendo a Dios en cualquier función que él nos permitiera desempeñar.

3. ¿Qué podemos aprender del relato de Isaías 37:1, 14-20 sobre lo que debemos hacer en momentos de angustia? [16 de en., w07 15/1pág. 9 párrs. 1, 2.] En tiempos de angustia, debemos orar a Jehová y confiar plenamente en él. Cuando Jerusalén se enfrentó a la amenaza de los asirios, la principal preocupación de Ezequías fue la deshonra que la caída de la ciudad supondría para el nombre de Jehová. Al enterarse de que su enfermedad sería mortal, Ezequías no se centró en sí mismo. Lo que más pesaba en su ánimo era el efecto que tendría en la dinastía davídica el hecho de que él muriera sin dejar un heredero. También le preocupaba quién dirigiría la lucha contra los asirios. Al igual que Ezequías, nosotros consideramos que la santificación del nombre de Jehová y la realización de su propósito son más importantes que nuestra propia salvación. 4. ¿Qué mensaje animador encontramos los siervos de Jehová en la ilustración que se emplea en Isaías 40:31? [23 de en., w96 15/6 págs. 10, 11.] “El camino del águila en los cielos” es asombroso tanto por su velocidad como por su aparente carencia de esfuerzo: no sigue ninguna trayectoria prescrita ni deja ningún rastro. (Proverbios 30:19.) Se alude a la velocidad del águila en Lamentaciones 4:19, donde se dice lo siguiente sobre los soldados babilonios: “Más veloces que las águilas de los cielos han resultado ser nuestros perseguidores. Sobre las montañas han seguido acaloradamente en pos de nosotros”. Cuando un águila que describe círculos en el cielo divisa su presa, inclina las alas y se lanza en picado a una velocidad que puede alcanzar los 130 kilómetros por hora, según algunos informes. No sorprende que en las Escrituras el águila sea sinónimo de velocidad, especialmente con referencia a fuerzas militares. (2 Samuel 1:23; Jeremías 4:13; 49:22.) Isaías, por otro lado, se refiere al vuelo sin esfuerzo del águila. “Los que estén esperando en Jehová recobrarán el poder. Se remontarán con alas como águilas. Correrán, y no se fatigarán; andarán, y no se cansarán.” (Isaías 40:31.) ¿Cuál es el secreto del vuelo ingrávido de esta rapaz? El águila se remonta sin mucho esfuerzo, pues se vale de las corrientes térmicas, es decir, columnas ascendentes de aire caliente. Aunque estas corrientes son invisibles, el águila es experta en su localización. Una vez descubre una de ellas, extiende las alas y la cola y describe círculos dentro de la columna de aire caliente, lo cual le permite ascender progresivamente. Cuando consigue suficiente altitud, planea hasta la siguiente corriente térmica, donde repite el proceso. De este modo puede mantenerse en el aire durante horas con un consumo mínimo de energía. En Israel es común ver águilas, especialmente en la gran hendidura, el valle que se extiende desde Ezión-guéber, en las orillas del mar Rojo, hasta Dan, al norte. Son particularmente numerosas cuando emigran, durante la primavera y el otoño. Algunos años se han contado cerca de cien mil águilas. Cuando el sol de la mañana calienta el aire, se puede ver a centenares de estas rapaces sobrevolando los acantilados que bordean la gran hendidura. El vuelo sin esfuerzo del águila ilustra adecuadamente cómo la fuerza de Jehová puede elevarnos tanto espiritual como emocionalmente para que sigamos adelante. Tal como el águila no puede elevarse a tales alturas por su propia fuerza, nosotros tampoco lo logramos confiando en nuestras propias aptitudes. “Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder”, explicó el apóstol Pablo. (Filipenses 4:13.) Al igual que el águila busca constantemente las corrientes térmicas invisibles, ‘seguimos pidiendo’ la fuerza activa invisible de Jehová mediante nuestras oraciones fervorosas. (Lucas 11:9, 13.) Las águilas migratorias a menudo encuentran las corrientes térmicas observando otras aves de presa. El naturalista D. R. Mackintosh informó que en una ocasión se vio a 250 águilas y buitres elevándose en círculos en la misma corriente térmica. De igual manera, los cristianos de hoy en día pueden aprender a confiar en la fuerza de Jehová imitando los fieles ejemplos de otros siervos piadosos. (Compárese con 1 Corintios 11:1.)

Uno de los momentos más peligrosos de la vida del águila es cuando aprende a volar. No pocas mueren en el intento. La joven nación israelita estaba también en peligro cuando salió de Egipto. Por ello, las palabras de Jehová a los israelitas fueron muy apropiadas: “Ustedes mismos han visto lo que hice a los egipcios, para llevarlos a ustedes sobre alas de águilas y traerlos a mí mismo”. (Éxodo 19:4.) Se conocen informes de águilas que han llevado al volantón encima de las alas momentáneamente para que no se estrelle en sus primeros intentos de vuelo. Comentando estos informes en el Palestine Exploration Quarterly, G. R. Driver dice: “La metáfora [bíblica] no es entonces simple fantasía, sino que está basada en hechos reales”. Las águilas son también padres ejemplares de otras maneras. No solo alimentan regularmente a sus polluelos, sino que la madre además corta con cuidado la carne que el padre trae al nido para que el aguilucho pueda engullirla. Como suelen anidar en precipicios o en árboles altos, los polluelos están expuestos a los elementos. (Job 39:27, 28.) El sol abrasador, común en las tierras bíblicas, podría matarlos si no fuera por el cuidado de sus padres. Por este motivo, el águila adulta extiende las alas, a veces durante horas, a fin de proteger con su sombra a la cría. De modo que es muy oportuno que en las Escrituras las alas del águila simbolicen la protección divina. Deuteronomio 32:9-12 explica cómo protegió Jehová a los israelitas durante su viaje por el desierto: “Porque la parte que corresponde a Jehová es su pueblo; Jacob es el lote asignado que él hereda. Vino a hallarlo en una tierra de desierto, y en un desierto árido, vacío y aullador. Se puso a rodearlo, a cuidarlo, a salvaguardarlo como a la niña de su ojo. Tal como el águila revuelve su nido, revolotea sobre sus polluelos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas remeras, solo Jehová siguió guiándolo”. Jehová nos dará la misma protección amorosa si confiamos en él. 5. ¿En vista de qué ataque inminente son particularmente animadoras hoy las palabras de Jehová citadas en Isaías 41:14?[23 de en., ip-2 pág. 24 párr. 16.] Los enemigos de Israel no prevalecerán. Los que se acaloran contra él quedarán avergonzados y los que luchan contra él perecerán. Aunque los israelitas cautivos parezcan débiles e indefensos como un gusano que se arrastra por el suelo, Jehová los ayudará. Estas palabras han infundido ánimo a los cristianos verdaderos, que han afrontado la hostilidad tenaz de muchas personas del mundo durante “los últimos días” (2 Timoteo 3:1). Y ante la inminencia del ataque de Satanás, a quien se llama en una profecía “Gog de la tierra de Magog”, la promesa de Jehová los fortalece sobremanera. Cuando Gog lance su violento ataque contra el pueblo de Dios —que ‘mora sin muro, y no tiene siquiera barra y puertas’—, este parecerá tan indefenso como un gusano. Sin embargo, los que confíen en Jehová no tendrán por qué temblar de miedo. El Todopoderoso luchará en su favor y los librará (Ezequiel 38:2, 11, 14-16, 21-23; 2 Corintios 1:3). 6. ¿Cómo demostramos a Jehová que estamos “siguiendo tras la justicia”? (Isa. 51:1.) [6 de feb., ip-2 pág. 165 párr. 2.] A los habitantes de Judá que lo buscan de corazón, Jehová les dice: “Escúchenme, ustedes los que están siguiendo tras la justicia, ustedes los que están procurando hallar a Jehová” (Isaías 51:1a). Quienes ‘sigan tras la justicia’ — expresión que implica actuar— no se limitarán a afirmar que son siervos de Dios, sino que se afanarán por ser justos y hacer la voluntad divina (Salmo 34:15; Proverbios 21:21). Verán en Jehová la única Fuente de justicia, y ‘procurarán hallarlo’ (Salmo 11:7; 145:17). No es que hayan olvidado quién es, o cómo elevarle sus oraciones. Más bien, se esforzarán por acercarse a él, adorarlo, orarle y procurar su dirección en todos sus pasos.

7. ¿Quiénes son “los muchos” que se mencionan en Isaías 53:12, y qué alentadora lección prendemos de la manera como Jehová los trata? [13 de feb., ip-2 pág. 213 párr. 34.] Las palabras finales de esta sección de las profecías de Isaías encierran una enseñanza alentadora: Jehová valora a los que le son fieles. Esto se desprende de la promesa de que ‘daría’ al Siervo Mesiánico “una porción entre los muchos”. Parece que esta expresión alude a la costumbre de dividir el despojo, o botín, de guerra. Jehová aprecia la lealtad de “los muchos” fieles de la antigüedad, como Noé, Abrahán o Job, y les ha reservado “una porción” en su venidero nuevo mundo (Hebreos 11:13-16). De igual modo, otorgará una porción a su Siervo Mesiánico. Ciertamente, no dejará su integridad sin recompensa. Nosotros asimismo podemos estar seguros de que Jehová no ‘olvidará nuestra obra y el amor que mostramos para con su nombre’ (Hebreos 6:10). 8. ¿Qué ha experimentado el pueblo de Jehová durante los últimos días, según se describe simbólicamente en Isaías 60:17? [20 de feb.,ip-2 pág. 316 párr. 22.] Jehová declara que el aumento numérico de su pueblo va acompañado del progreso de su organización: “En vez del cobre traeré oro, y en vez del hierro traeré plata, y en vez de la madera, cobre, y en vez de las piedras, hierro; y ciertamente nombraré la paz como tus superintendentes, y la justicia como los que te asignan tus tareas” (Isaías 60:17). Reemplazar cobre por oro supone una mejora, y lo mismo puede decirse de los demás materiales mencionados en el pasaje. En armonía con estas palabras, la organización del pueblo de Jehová se ha ido perfeccionando en el transcurso de los últimos días. 9. ¿Qué es “el año de la buena voluntad” que a Jesús y sus discípulos se les comisionó que proclamaran? (Isa. 61:2.) [20 de feb., ip-2 págs. 324, 325 párrs. 7, 8.] La predicación de las buenas nuevas está sujeta a un horario. A Jesús y sus discípulos se les comisionó “para proclamar el año de la buena voluntad de parte de Jehová, y el día de la venganza de parte de nuestro Dios; para consolar a todos los que están de duelo” (Isaías 61:2). Aunque un año es mucho tiempo, tiene un principio y un final. “El año de la buena voluntad” de Jehová es el período en que concede a los mansos la oportunidad de responder a su proclamación de libertad. 8 En el siglo primero, el año de la buena voluntad para la nación judía comenzó en 29 E.C., con el inicio del ministerio terrestre de Jesús, quien formuló esta exhortación: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 4:17). Aquel año de buena voluntad se prolongó hasta “el día de la venganza” de Jehová que culminó en 70 E.C., cuando Dios dejó que los ejércitos romanos destruyeran Jerusalén y su templo (Mateo 24:3-22). Hoy vivimos otro año de buena voluntad, un año que empezó con la instauración del Reino de Dios en el cielo en 1914 y que concluirá con un nuevo día de venganza divina, esta vez más abarcador, en el que Jehová destruirá el actual sistema mundial en la “gran tribulación” (Mateo 24:21). 10. ¿Qué maravillosa cualidad de Jehová se destaca en las palabras de Isaías 63:9? [27 de feb., w03 1/7 pág. 19 párrs. 22, 23.] Jehová se conmovió y dijo: “He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos [...]; porque conozco bien los dolores que sufren” (Éxodo 3:7). No pudo menos que apiadarse al ver sus padecimientos y oír sus clamores, pues es un Dios que demuestra empatía (la capacidad de sentir en sí mismo el sufrimiento ajeno), virtud muy relacionada con la compasión. Pero él no solo se condolió de su pueblo, sino que se sintió impulsado a auxiliarlo. Como indica Isaías 63:9: “En su amor y en su compasión él mismo los recompró”. “Con mano fuerte” rescató a los israelitas de Egipto (Deuteronomio 4:34). Luego les proporcionó alimento milagroso y los condujo libres a una tierra fértil que pasó a ser suya.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->