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Tecnicas de Oratoria Hitler

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Adolf Hitler

Alemania

- Técnicas de oratoria –
A partir de un informe elaborado por el OSS en octubre de 1942, gracias a las informaciones de Ernst Hanfstaengl.

TMV

por no decir nunca. saco el libro de von Clauserwitz y se puso a leer 4 páginas. tuvo que restablecer de nuevo el contacto con el público. Cuando se acercaba la hora del mitin. Hitler quería hacer un esfuerzo especial. Parecía como si se hubiera olvidado de la audiencia que cada vez estaba más nerviosa. caminaba de un lado a otro de la sala. En todo eso Hitler sólo dedica unos segundos. Sedgwick lo visitaba cuando trabajaba en un discurso para hacerle llegar un mensaje especial. En los viejos tiempos (1922 y 1923) Hitler no dictaba los discursos como hace ahora. anunciaban el mitin. ningún papel sobre el escritorio. ¿Habrá alguna oposición?” Después Hitler da instrucciones sobre el desarrollo del evento mientras se espera su comparecencia. Fuera. Era mediados de julio y había de dirigirse a miles de gimnastas alemanes que habían llegado a Berlín desde toda Alemania para participar en el “Deutscher Turnertag” (Día del gimnasta alemán). Hitler hizo una excepción a esa norma. raramente. en la calle. y sigue caminando por la habitación. Tiene la mirada fija en las SS y SA que forman con las banderas. No tiene nada que ver con el estilo excesivamente familiar de algunos demagogos. cuando Hitler estaba concentrado exponiendo la importancia del entusiasmo nacional y del fervor fanático del pueblo por el ejército. Coge las flores con la mano izquierda. El hecho es que Hitler no pueda soportar que se encuentre alguien en la sala mientras trabaja sus discursos. Una vez. quienes explicaban a Hitler como estaba la situación. Hitler no volvió a subir nunca más con un libro al estrado. Normalmente quien llamaba era Christian Weber. Muy a menudo el Dr. Tardaba de 4 a 6 horas en hacer un esquema en folios de tamaño grande: unos 10 o 12. Entrada Incluso cuando Hitler va vestido de civil. Ningún libro sobre la mesa. Cuando Hitler volvió su discurso. Entonces cuelga el teléfono. los consultaba mientras preparaba un discurso. como si ensayara mentalmente las diferentes partes del discurso. en 1923. el doctor encontraba a Hitler en su habitación con un sencillo jersey marrón y unas zapatillas de fieltro gris y de suela gorda. puso en marcha inmediatamente la táctica de la rapsodia y salvó el día con unos 10 últimos minutos brillantes. La única excepción. Pasa el ramito de flores a Shaub o a Brückner y sigue su camino. Después de aquella experiencia. Mientras que Hitler solía leer muchos libros. las vallas publicitarias rojas. Hitler conocía muy bien el peligro de tener demasiadas cosas que decir. es cuando alguien hace salir un niño a su paso para que le de un ramito de flores. Hitler consciente de eso. Durante ese rato el teléfono iba sonando continuamente. Como de costumbre. No hace caso a nadie mientras camina entre la multitud camino del podio. A la mitad del discurso. el Dr. desde 1932. ¿Cuál es el estado de ánimo general?. La típica pregunta que Hitler hacía cuando lo llamaban era “¿Ha venido mucha gente?. TMV . Max Amann o Hermann Hesser.Adolf Hitler Alemania Una vez tras otra. En cada página había solo unas cuantas palabras que servían como apuntes. su apariencia es militar. cubiertas con enormes carteles. Sedgwick ha sido interrogado sobre cómo Hitler hace sus discursos. Había conseguido un volumen de von Clauserwitz y se enamoró tan profundamente que se llevó el libro al circo Krone.

Sabedor que una presentación continuada a cargo de un solo orador sería aburrida. una señora de mediana edad. nunca sufre interrupciones ni comentarios molestos. seguido de las manos. cuando sirvió como instructor no oficial en los barracones de Munich. se arrodilló delante suyo e intentó ponerle en la mano un rollo de papel con revelaciones que aseguraba haber recibido del más allá. Cuando Hitler se acercaba al atril para hablar. Discurso Muy a menudo alguien hace un discurso previo para aprovechar el tiempo esperando la llegada de Hitler. Esta estrategia proporciona a la audiencia un especial toque teatral que a menudo es interrumpido por una lluvia de aplausos espontáneos. Los discursos normalmente duraban entre dos horas y dos horas y media.Adolf Hitler Interrupciones Alemania Cualquier interrupción en el recorrido de entrada o salida que no tenga nada que ver con madre y niños puede encender la ira de Hitler. Hitler. El Dr. mirándolo de cerca. Para él y para la audiencia. A Hitler no le importa quien hable antes. Sedgwick. Toda su figura tiene una firmeza absoluta. Durante todo ese tiempo. Tardaba de 10 a 15 minutos en discursar sobre las notas de cada folio. llamó a Brückner: “¡Saca a esta loca de mi camino!”. hasta tres horas se consideraban normales antes de que empezada a tener problemas en la garganta. Tanto antes como después de su discurso siempre suena una inspiradora música marcial. Desgraciado el comandante de la SS responsable de una de esas infiltraciones. pero no quiere de ninguna manera que nadie hable después de él. cerca de Königsberg. que son hechos probados y anécdotas cada vez más irónicas. los discursos de Hitler consisten en dos tercios a tiempo de marcha creciente cada vez más deprisa hasta llegar al último tercio. no hay un segundo de relajación. Hitler estuvo de mal humor el resto del día. Hitler estaba saliendo de un estadio cuando. TMV . y una vez las había mirado. Tiene las manos cogidas en la espalda. que ha estado sentado detrás de Hitler en innumerables ocasiones. solía colocar sus notas en una mesa ubicada a su izquierda. retorna al hilo del pensamiento original. Comparados con una pieza de música. furioso. de vez en cuando. según el caso. lo que en Munich siempre provocaba un aplauso extra. los talones de sus botas están firmemente unidos. También acostumbraba a beber cerveza de una jarra. A partir de entonces las cosas comienzan a despertarse. La postura la mantiene durante 15. Postura El Dr. Es el estilo que probablemente adoptó en 1919 y en los años siguientes. le cortó el paso. ha observado que siempre comienza con una postura militar. después de haber rebatido completamente a su oponente. Sedgwick recuerda que en el año 1932. Como ya es sabido. 20 o 25 minutos. histérica. incluidos los hombros y la cabeza. de repente. encarga de una manera magistral un alter ego imaginario que lo interrumpe a menudo con un argumento en contra y. aunque Hitler no haga discursos estrictamente con el objetivo de recibir aplausos. las dejaba en otra mesa ubicada a su derecha. Después de 20 minutos mueve un pie por primera vez. este es un periodo de disciplina y se corresponde en cierta manera a la tradición entre los concertistas de piano de abrir el programa con una selección de Bach.

él diría: “nuestra deuda con el gran intendente de la Guerra Mundial…”. el Deutschland ueber Alles (nacionalismo) seguido por la Canción de Horst Wessel (nacionalsocialismo). También lo protege de entrevistas indeseadas y deja intacta la imagen de apoteosis que el público ha recibido del final del discurso. Ya sea hecha expresamente o inconscientemente. I esto también es una de las razones por las cuales no puedo escuchar los discursos de otro”. El tempo se anima. Hitler diría “el canciller de hierro dijo…”. A Schiller y Goethe nunca los nombraba por su nombre. “Es siempre un experimento nuevo. Final de discurso Hitler decía: “Acabar bien un discurso es una de las cosas más difíciles de hacer. oyendo la reacción de la audiencia. Por ejemplo. a la rapsodia final. Has de saber que quieres decir y que no quieres decir”. el de quedarse cando el discurso ya se ha acabado. Hitler evita cuidadosamente mencionar nombres de personajes públicos. y. La única excepción que hace a esta regla es Richard Wagner. Esto es señal de que el orador aún no se ha hecho con su audiencia. o en lugar de decir “nuestra deuda con el general Ludenforff…”. siempre como “grandes poetas anónimos”.Adolf Hitler Alemania A menudo parece que solo quiera convertir a las personas a sus ideas y se ofende cuando cualquier ruido prematuro lo interrumpe. prevé que la exaltación del público se apague antes de que el se vaya. Todo el entusiasmo ha de reservarse para la tercera parte del discurso. Omisión de nombres y personajes Cuando hable. el que va de la exhortación. Sedgwick: “Es un gran error que hacen muchos oradores. Podemos medir exactamente la fascinación de la audiencia por si el público de la galería y del resto del recinto va girando la cabeza. lo corta enseguida. Además de facilitarle una salida sin molestias hasta el coche. en lugar de decir “Una vez Bismarck dijo…”. a veces hasta en el inicio. Si el aplauso se alarga demasiado para su gusto. Técnica de salida Cuando el discurso de Hitler se acerca a su final orgiástico. Una vez Hitler le dijo al El Dr. Sin esperar. Eso solo lleva a el anti clímax. estén muertos o vivos. la promesa y la dedicación. esta retirada tiene muchas ventajas. has de saber exactamente cuando es el momento de lanzar la última jabalina flameante que enciende al público y los envía a casa con una idea principal zumbando en la cabeza. y a veces hasta incluso surgen comentarios que podrían destruir completamente dos horas de labor oratoria”. Normalmente llega al coche antes de que acaben los cánticos. La banda toca el himno nacional. Las explosiones de staccato ocurren más frecuentes y el discurso converge en la apoteosis. TMV . Hitler saluda a derecha e izquierda y se va durante la interpretación. con un gesto: haciendo temblar la mano. (El único hombre al que Hitler puede soportar escuchar es a Goebbels). llega la última fase que ha de ser la apoteosis del mitin.

www. aparece a sonreír y hacer reverencias para agradecer los aplausos del público. Número 57. Por descontado. Julio de 2007. Fuente: L’informe Hitler.sapiensdigital. Mata la ilusión cuando un Hamlet o un Tristany que acaba de morir magníficamente en el escenario.Adolf Hitler Alemania Después pasando a una comparación con el teatro dijo:”No me han gustado nunca los actores que cuando acaban su papel salen a saludar al final de la obra. los actores profesionales que viven de esos aplausos y que el número de bises determina su estatus dentro de la profesión. Es y será una profanación”. Richard Wagner murió cuando prohibió los bises de saludos en las representaciones. suplemento de la Revista Sàpiens.com TMV .

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