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El amor de Dios nos ha sido revelado y ahora l est a la puerta y llama.

Depende de cada individuo el buscar una relacin personal con Dios, o el rechazarlo rotundamente. La nica barrera entre nosotros y el amor de Dios es nuestro libre albedro y Jesucristo es la puerta.
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"Jess respondi: Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no por M" (Juan 14:6). La salvacin es un regalo gratis comprado y pagado con la sangre de Cristo. No hay otro camino. "No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por dems muri Cristo!" (Glatas 2:21). Usted no puede ganarse el perdn de Dios a travs de buenas obras. Cmo podra el hacer las buenas obras, que usted debera haber hecho toda la vida, compensar las incontables veces que ha fallado? Dios no es tonto. Aunque "amontones jabn sobre ti, la mancha de tu pecado permanecer delante de M" (Jeremas 2:22). Una vez un hombre cay de rodillas delante de Cristo y le rog: "Si quieres, puedes limpiarme." Cristo, "teniendo misericordia" respondi: "Quiero, s limpio" (Marcos 1:40-41). Nosotros tambin podemos caer de rodillas y reconocer la nica provisin de Dios para nuestros pecados. Nosotros tambin podemos or: "Quiero, s limpio." Cristo voluntariamente sufri la justa indignacin de Dios sobre s mismo para que usted no tuviese que hacerlo; quienquiera que acepte Su muerte sobre la cruz como pago por sus pecados, se reconciliar con Dios a quien ha ofendido. "Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcili consigo mismo por CristoDios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomndoles en cuenta a los hombres sus pecadosAl que no conoci pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fusemos hechos justicia de Dios en l" (2da de Corintios 5:18-19, 21). Aceptara usted hoy el amor de Dios?