Está en la página 1de 2

Érase una vez dos calcetines,

uno oscuro y otro claro . El oscuro


se manchó en una chimenea con el
humo y el calcetín claro se fue a
Hawai a visitar a su tío, que era un
ratón.

Estaba el calcetín oscuro en el


tendal colgado porque lo había
lavado un perro, pasó la mofeta y se
lo llevó para dormir tranquila. El
calcetín claro estaba en el agua
bañándose porque le gustaban las
aguas claras y calentitas de Hawai.
Un lobo que pasaba por allí, vio
peligro, avisó al calcetín, porque
se estaba quemando Hawai.
Lo apagaron y carabín, carabán,
este cuento se ha volado.

Mirian 2 º