P. 1
FUERA DE MERCADO - Un informe sobre Bolivia, los bosques y la politica del clima

FUERA DE MERCADO - Un informe sobre Bolivia, los bosques y la politica del clima

|Views: 99|Likes:
El nuevo informe del Centro para la Democracia, “Fuera del Mercado”, conecta los puntos entre el debate mundial sobre la protección de los bosques a las complejas realidades en lugares concretos.

A medida que la Tierra se ve en la punta del cañon de la creciente crisis climática, la velocidad con la que los bosques grandes están desapareciendo es alarmante. El ‘pulmón del planeta’ está en peligro y como salvarlo es el tema de este intenso debate. Por un lado voces muy poderosas argumentan que la protección de los bosques es mejor financiada si se incluye los bosques al mercado de carbono entre países y corporaciones. Otros argumentan que la protección de los bosques no debería ser utilizada como una licencia para que los contaminadores continúen derramando carbono de clima-cambiante dentro la atmosfera de la tierra.
El nuevo reporte del Centro para la Democracia, “Fuera del Mercado”, sigue el tema desde los detalles del debate global hasta las complejidades en el terreno boliviano. Empieza con una explicación clara y accesible de los temas a un nivel internacional, y luego capta muchas voces diferentes que trabajan sobre el terreno en Bolivia – dirigentes de base de comunidades de la amazonia, funcionarios del gobierno, agricultores, líderes de movimientos sociales, y otros. Este informe hace un recorrido desde los pasillos de las instituciones a los suelos de los mismos bosques.
El nuevo informe del Centro para la Democracia, “Fuera del Mercado”, conecta los puntos entre el debate mundial sobre la protección de los bosques a las complejas realidades en lugares concretos.

A medida que la Tierra se ve en la punta del cañon de la creciente crisis climática, la velocidad con la que los bosques grandes están desapareciendo es alarmante. El ‘pulmón del planeta’ está en peligro y como salvarlo es el tema de este intenso debate. Por un lado voces muy poderosas argumentan que la protección de los bosques es mejor financiada si se incluye los bosques al mercado de carbono entre países y corporaciones. Otros argumentan que la protección de los bosques no debería ser utilizada como una licencia para que los contaminadores continúen derramando carbono de clima-cambiante dentro la atmosfera de la tierra.
El nuevo reporte del Centro para la Democracia, “Fuera del Mercado”, sigue el tema desde los detalles del debate global hasta las complejidades en el terreno boliviano. Empieza con una explicación clara y accesible de los temas a un nivel internacional, y luego capta muchas voces diferentes que trabajan sobre el terreno en Bolivia – dirigentes de base de comunidades de la amazonia, funcionarios del gobierno, agricultores, líderes de movimientos sociales, y otros. Este informe hace un recorrido desde los pasillos de las instituciones a los suelos de los mismos bosques.

More info:

Published by: Armando Rodriguez Montellano on Nov 30, 2011
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

06/13/2015

pdf

text

original

Los bosques bolivianos y

las luchas sobre el cambio climatico
Fuera del Mercado
Kylie Benton-Connell
Agosto 2011
Un informe del Centro para la Democracia
La autora
Kylie Benton-Connell, coordinadora del proyecto correspondiente a este informe, ha sido
organizadora y investigadora sobre cambio climatico en tres países. Antes de incorporarse
al Centro para la Democracia, realizó sutrabajo tanto remunerado como voluntario con
varias organizaciones como United Voice, Oxfam, Global Exchange, Friends of the Earth
Sydney y AID/WATCH.
Colaboradores
Jim Shultz supervisó toda la edición, con la ayuda de Madeleine Ryle y Shawn Arquiñego.
Leny Olivera y Aldo Orellana prestaron un invaluable apoyo en todo el proceso de
investigación, en la preparación, en la elaboración de materiales de respaldo, en el
proceso de entrevistas y la revisión del borrador. Jeff Jenkins elaboró el mapa. Cecibel
Villca tradujo el documento al español.
Agradecimientos
Un agradecimiento especial a la CIDOB, CIRABO y FAN, cuyos representantes nos
concedieron numerosas entrevistas y facilitaron nuestra visita al lugar del proyecto: El
Programa Indígena REDD Amazonía.
Muchas gracias a quienes leyeron el borrador de nuestro informe y nos hicieron llegar
sus comentarios y correcciones; Don Aniceto Ayala, Natalia Calderón, Stanislaw Czaplicki
Cabezas, Raewyn Connell, Wilfredo Delgado, Ana Filippini, Teresa Flores, Carlos Fuentes,
Jutta Kill, Chris Lang, Simone Lovera, Dilfredo Moreno, Marcos Nordgren-Ballivián, Lilian
Painter, Isaac Rojas, and Lily Whitesell.
Estamos muy agradecidos a todos nuestros entrevistados, quienes tan generosamente
dieron su tiempo para ayudarnos con nuestra investigación. Sin embargo, asumimos toda
la responsabilidad por cualquier error y por las conclusiones a las que se llega.
Foto tapa: Kylie Benton-Connell
Agosto 2011
Cochabamba, Bolivia
www.democracyctr.org
1
Contenido
Glosario 2
Prólogo Jim Shultz 4
Resumen ejecutivo 6
Introducción 10
¿Por qué los bosques son imPortantes? 11
Pagar Para salvar los bosques Para el clima: una ProPuesta que cobra velocidad 11
Por qué bolivia es imPortante 12
2. El uso del mercado para proteger los bosques – Visión general sobre el debate 14
definiendo “redd” 14
¿De dónde provendrá el dinero? Por qué “REDD” tiene signifcados
diferentes para diferentes personas 15
la Posición a favor de la Protección de los bosques basada en el mercado y quién
lo lleva a cabo 16
Una oferta demasiada buena para rechazar 17
Debates sobre los pormenores en el campo a favor del mercado 18
“Líneas base”: ¿Cómo se cuenta los “bosques preservados”? 18
“Fuga”: ¿Se salva un bosque acá se destruye un bosque en otro lugar? 19
¿Cómo sabemos que los proyectos hacen lo que dicen? 19
¿Qué es un bosque? 19
la Posición en contra de la Protección de los bosques basada en el mercado y quién la aPoya 20
Hacia la crisis climática 20
Justicia 21
3. Bolivia y el pago por la protección de los bosques 24
la destrucción de bosques en bolivia 24
redd en bolivia 26
cómo el Pago Para la Preservación de los bosques interactúa con asuntos Políticos
clave en bolivia 31
La cuerda foja de la economía 31
Soya, ganado y bosques 31
Destrucción de bosques y expansión industrial 32
Políticas de tierra y los bosques en Bolivia 35
Autonomía indígena, derechos sobre los recursos y nuevas mercancias 37
solo, Pero junto a miles – la Posición del gobierno boliviano entre otras naciones 42
Copenhagen, Cochabamba, Cancún 42
Bajo presión 43
Conclusión 46
Notas 48
Mapa: REDD en Bolivia 25
Cuadrado: Proyecto de Acción Climática Noel Kempff Mercado -
un imán para los elogios, luego, la crítica 29
Cuadrado: En el terreno en la Amazonía Boliviana con Leny Olivera Rojas 33
Cuadrado: REDD Amazonía: ¿Un nuevo rostro para REDD en Bolivia? 35
Una historia de marginalización y resistencia 39
El proyecto 39
¿Un nuevo nivel en la participación indígena? 40
¿Una puerta abierta para REDD en Bolivia? 41
2
Glosario
ABT – Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras.
ALBA – Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.
ATALC – Amigos de la Tierra América Latina y Caribe.
Cámara Forestal - Es el órgano matriz de las empresas forestales de Bolivia.
CAO – Cámara Agropecuaria del Oriente, conformada por los departamentos del oriente
boliviano, constituye históricamente un bastión de la oposición al gobierno de Morales.
CEJIS – Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social, una ONG boliviana que trabaja
estrechamente con grupos indígenas de las tierras bajas del oriente.
CIDOB – Confederación Indígena del Oriente Boliviano, la organización matriz de los
pueblos indígenas de los departamentos del oriente de Bolivia.
CIFOR – Center for International Forestry Research, El Centro para la Investigación Forestal
Internacional.
CIPCA – Centro de Investigación y Promoción del Campesinado, una ONG boliviana que
trabaja estrechamente con grupos campesinos y organizaciones sociales.
CIRABO – Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia, una organización regional
afliada a la CIDOB, e involucrada en el proyecto REDD Amazonía.
CSCIB – Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia, la organización
principal que representa a migrantes campesinos del interior en todo el país.
EE.UU. – Estados Unidos.
FAN – Fundación Amigos de la Naturaleza, una ONG ambiental boliviana que esta
involucrada con dos proyectos piloto de REDD en el país.
FCPF – Forest Carbon Partnership Facility - El Fondo para reducir las emisiones de carbono
mediante la protección de los bosques, un programa del Banco Mundial para “preparar”
a los países para un futuro sistema REDD organizado bajo un acuerdo climático de la
ONU. Provee fondos a países para realizar estrategias nacionales REDD, y eventualmente
comenzará a fnanciar proyectos piloto.
FERN – Una ONG ambiental europea.
“Fuga” – Un término empleado para describir lo que sucede donde, por un proyecto de
protección de bosques que sólo cubre un área limitada, en realidad la tala o el desmonte
no cesa sino que simplemente se desplaza a otra área.
IPCC – Intergovernmental Panel on Climate Change, Panel Intergubernamental sobre el
Cambio Climático, un cuerpo de científcos sobre el clima organizados bajo la ONU.
3
“Línea Base” – Un término empleado en los proyectos REDD – es una estimación sobre
qué hubiera pasado con un determinado bosque sin la intervención del proyecto.
MAS – Movimiento Al Socialismo, el partido de gobierno de Evo Morales.
MST – Movimiento de los trabajadores Sin Tierra.
ONU – Organización de las Naciones Unidas.
PSA – Pago por Servicios Ambientales.
PRODENA – Asociación Pro-defensa de la Naturaleza, una organización ambiental
boliviana.
REDD – Reducción de Emisiones por la Deforestación y Degradación de bosques: El
nombre asignado a la propuesta para que los actores en el norte paguen a actores en el
sur para la conservación de sus bosques por su valor de acumulación de carbono. Esta
propuesta ha sido planteada en las negociaciones climáticas de la ONU, pero el nombre
también es empleado para referirse a las iniciativas no gubernamentales de empresas
u ONGs para la implementación de proyectos para el pago por la preservación de los
bosques por su valor para el clima.
“Sub-nacional” – el término empleado para proyectos organizados a un nivel menor que
el nacional.
SBSTA – Subsidiary Body for Scientifc and Technological Advice, Cuerpo Subsidiario para
el Asesoramiento Científco y Técnico, un organismo que proporciona asesoramiento a las
negociaciones climáticas de la ONU.
TCO – Tierras Comunitarias de Origen.
TNC – The Nature Conservancy, una ONG internacional de conservación.
UN-REDD – un programa conjunto de la Organización de Alimentos y Agricultura, el
Programa Ambiental de la ONU y el Programa de Desarrollo de la ONU para “preparar”
a los países para un futuro sistema REDD organizado bajo un acuerdo climático de las
Naciones Unidas.
USAID – Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la agencia de
ayuda extranjera del gobierno de los Estados Unidos.
WRM – World Rainforest Movement, Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales.
WALHI – Friends of the Earth Indonesia, Amigos de la Tierra Indonesia.
4
Prólogo Jim Shultz
Durante más de una década, desde nuestra destacada cobertura sobre la Guerra del Agua
de Cochabamba en el año 2000, el Centro para la Democracia ha estado documentando
las historias de la globalización y la política de los recursos naturales en Bolivia. Hemos
cubierto la batalla por el control del agua por parte de corporaciones extranjeras y los
esfuerzos del Banco Mundial y el FMI para dictar el rumbo de la economía del país. Hemos
visto de cerca la lucha por el control de los recursos de gas y petróleo del país y las
propuestas para desarrollar sus vastas reservas de litio.
Escribimos acerca de Bolivia para una audiencia global, no sólo porque vivimos aquí sino
porque esta nación, ubicada en el corazón de América del Sur, sigue siendo un escenario
en el que se desarrollan serios problemas mundiales. Es un lugar donde las teorías
promovidas por los grandes poderes chocan con realidades concretas .En un mundo
donde los problemas mundiales sobre los recursos generalmente son descritos sólo en
términos de los grandes sistemas globales, creemos que ahora más que nunca es crucial
examinar esas cuestiones a través de las vidas de las personas que se ven directamente
afectadas. Hacer ello es fundamental para una “democracia real”.
En Bolivia hoy, esta mirada hacia como “la teoría se encuentra con la realidad” es
especialmente crucial en temas relacionados con el cambio climatico. Este país ubicado
en el corazón de América del Sur es un lugar clave “punto zero” en terminos del impacto
de cambio climatico, con sus glaciales tropicales desvanaciendose rapidamente y con
la gente más empobrecida del continente deja sus fuentes de agua peligrosamente
vulnerables a su desaparicion.
Bolivia es también un actor clave en otro tema del cambio climatico - el debate sobre la
mejor manera para proteger los preciosos bosques que quedan en el planeta frente al
devastador cambio climático. Al igual que los temas sobre los que hemos informado antes,
este es un debate en el que fguran algunas de las fuerzas más poderosas del mundo - las
empresas multinacionales, instituciones fnancieras internacionales y gobiernos nacionales.
Y una vez más Bolivia juega un papel importante en ese debate y brinda lecciones vitales.
Un informe como el presente es una tarea importante que requiere gran dedicación. Su
autora, Kylie Benton-Connell, es un activista y estudiosa australiana que ha trabajado
durante años en temas sobre el clima y la justicia. Como investigadora y coordinadora de
proyectos con el Centro para la Democracia por más de un año, Kylie ha dado testimonios
constantes de la política del clima en Bolivia y fue ella quien propuso que llevemos a cabo
este estudio y análisis.
Para desarrollar el informe Kylie consultó artículos académicos, informes de ONGs,
medios de comunicación, documentos de políticas gubernamentales y comunicaciones
con organismos internacionales. Pero éste es mucho más que un estudio de papeles. Kylie
y el equipo del Centro para la Democracia también recorrieron la selva amazónica para
ver y hablar con las personas que viven en el lugar de los hechos. Ella y sus compañeros
viajaron desde La Paz hasta Santa Cruz para entrevistar a los interlocutores de las ONGs,
líderes de los movimientos sociales y representantes del gobierno y de empresas. Visitaron
Riberalta y la pequeña comunidad de Triunfo para escuchar a los participantes del proyecto
de bosques para el carbono más reciente en el país.
5
El resultado es un estudio que no sólo sitúa el tema sobre la mejor manera de proteger
nuestros bosques en un contexto global, sino que lo arraiga profundamente en la tierra
donde la verdad del asunto, al fn y al cabo, residirá en última instancia.
Jim Shultz
Director Ejecutivo, Centro para la Democracia
Cochabamba, Bolivia
6
Resumen ejecutivo
¿Cómo podemos detener la destrucción de los “pulmones del planeta” por los incendios y
motosierras? Con el peligroso cambio climático en el horizonte, y con la reducción de las
selvas tropicales del mundo, ésta se ha convertido en una pregunta urgente. Sin embargo,
inclusive cuando los políticos llegan a un acuerdo sobre la urgencia del propósito, existe
una dura batalla sobre la manera de alcanzar este objetivo. Para algunos, los bosques que
ayudan a mantener el equilibrio climático de la Tierra pueden salvarse únicamente si es
que se le pone precio al “servicio” que proveen. Para otros, cualquier intento de proteger
los bosques a través de las fuerzas del mercado está condenado al fracaso, tanto del clima
como de quienes viven dentro y en los alrededores de los bosques por todo el mundo.
Bolivia es un punto central en este debate de dos maneras. Primero, como un país que
comparte la Amazonía, la forma de protección de los bosques que rige en Bolivia provee
lecciones importantes para el resto del mundo. Segundo, el gobierno boliviano se ha
convertido en un crítico tenaz y que se hace oír en contra de los sistemas de protección
de bosques que involucran a los mercados de carbono, y en un importante aliado de los
movimientos de justicia climática que luchan contra estos sistemas a nivel internacional.
El uso del mercado para proteger los bosques
La idea básica detrás de REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación
de los bosques) es sencilla. Es necesario pagar a alguien, u otorgarle incentivos, para
asegurar la supervivencia de los bosques en el sur. No se tiene acordado de dónde
provendrá el dinero para la protección de los bosques en los países del sur. Muchos
apoyan la creación de mercados de carbono forestal (vendiendo y comprando “créditos”
generados por el carbono almacenado en los bosques del sur) para incrementar este
dinero, y otros se oponen rotundamente a esto. Mientras continúan los debates en la
Organización de las Naciones Unidas - ONU, ONGs, gobiernos y bancos de inversiones
han seguido adelante, ejecutando proyectos que anticipan un comercio mundial en
compensaciones de los bosques.
la Posición a favor de la Protección de los bosques basado en el
mercado
Algunas de las fuerzas más poderosas en la política climática apoyan un nuevo mercado de
carbono forestal. Tienen un argumento llamativo: los bosques son destruidos porque valen
más muertos que vivos. También argumentan que el sector privado puede proporcionar
fondos para la conservación de los bosques que los gobiernos simplemente no pueden
competir, y que la inclusión de los bosques en un mercado de carbono es una de las
maneras más baratas para reducir la contaminación de carbono. Por último, sostienen que
el problema de la destrucción de los bosques es tan urgente que “lo perfecto no debe ser
el enemigo de lo bueno”, y que las preocupaciones acerca de los mercados de carbono
pueden ser abordados a través de sistemas diseñados óptimamente.
Los detalles sobre un nuevo mercado de carbono forestal no están acordados, incluso
entre quienes lo apoyan. Cuatro debates continúan: en primer lugar, ¿cómo se defnen
las “líneas de base” y qué metodología se emplea para determinar lo que habría ocurrido
7
con un bosque sin un proyecto determinado? En segundo lugar, qué área se debe incluir
en el cálculo del valor del carbono de un bosque, y qué cuenta como “fuga” (cuando la
deforestación se traslada a otra área fuera de un proyecto REDD)? En tercer lugar, ¿cómo un
proyecto en Brasil o Bolivia debe demostrar a los fnanciadores del mundo industrializado
que se está reduciendo las emisiones? Finalmente, ¿qué cuenta como un bosque? (Por
ejemplo, se incluirá las plantaciones de árboles en la defnición de un bosque en el marco
de REDD?)
la Posición en contra de la Protección de los bosques basado en el
mercado
Los opositores a REDD basado en el mercado argumentan que éste no reducirá en realidad
la contaminación por carbono – las “compensaciones” de los bosques pueden realmente
permitir que más carbono sea liberado a la atmósfera. A corto plazo, las compensaciones
de los bosques podrían “inundar” el mercado de carbono con créditos baratos, socavando
esfuerzos para incrementar el costo de la contaminación. A largo plazo, argumentan
que las compensaciones de los bosques permitirán a los contaminadores comprar su
escapatoria a la reducción de contaminación allí donde se genera, rezagando cambios
más profundos en el uso de la energía. Por último, los críticos se resisten a confar los
bosques a los operadores fnancieros, corriendo el riesgo de la especulación y la lógica
del lucro, sin abordar las causas estructurales que conducen a la destrucción de los
bosques - la demanda de madera, soya y carne, y las políticas económicas que impulsan
esta demanda.
Los opositores sostienen que un mercado de carbono forestal es injusto, sanciona y premia
a los actores equivocados. Ellos argumentan que la mercantilización de los bosques es
también injusta en la práctica para las comunidades que dependen de los bosques para
su hogar y los medios de subsistencia, con una afuencia de capital privado que lleva altos
riesgos a las comunidades forestales:
• Se puede dejar de lado la consulta el involucramiento de las comunidades indígenas y
locales en una carrera por los dólares de REDD.
• Los grupos más privilegiados probablemente recibirán la mayor parte de los benefcios.
• La posibilidad de recibir un pago puede convertir los confictos de baja intensidad
sobre el acceso a la tierra en algo mucho más serio.
• Los sistemas de REDD aumentarán el control “experto” a expensas del conocimiento y
la toma de decisiones comunitaria.
• Las comunidades podrían afrontar fuertes pagos por incumplimiento de contrato.
• Los “vaqueros del carbono” y los especuladores pueden utilizar tácticas cuestionables
para garantizar los derechos a la tierra de las comunidades, con un alto riesgo de
fraude.
Bolivia y la protección de los bosques
La destrucción de los bosques en Bolivia se produce principalmente por la agroindustria
de la soya y otros cultivos industriales a gran escala en el sureste del país. El control del
gobierno se queda corto: el ochenta y tres por ciento de la destrucción de los bosques es
producto de actividades ilegales.
8
El gobierno de Morales, antes de llegar a ser una de las voces más combativas sobre
las políticas climáticas internacionales, postuló para el fnanciamiento proveniente de
los programas REDD de la ONU y el Banco Mundial. Se recibió el fnanciamiento de la
ONU para desarrollar una estrategia nacional de REDD y proyectos piloto del tipo REDD.
También actualmente hay dos proyectos pilotos de REDD en Bolivia: el Proyecto de Acción
Climática Noel Kempff Mercado (una cooperación entre un gobierno anterior de Bolivia,
una ONG estadounidense, una ONG boliviana y tres contaminadores de los EE.UU.), y
el proyecto REDD Amazonía (gestionado por una ONG boliviana, en colaboración con
una organización indígena, con fnanciamiento de una fundación privada y dos gobiernos
europeos.)
asuntos Políticos clave en bolivia
La cuerda foja de la economía
Alrededor del treinta por ciento de la población boliviana vive con menos de dos dólares por
día, mientras una pequeña minoría controla vastas cantidades de la riqueza. La agricultura
y la industrialización son importantes fuentes del crecimiento económico, así como la
destrucción de bosques, y los costos sociales por su reducción podrían ser signifcativos.
El gobierno boliviano y algunos representantes de ONGs sugirieron que la compensación
de tipo REDD podría ser una oportunidad para formas alternativas de desarrollo, como los
pagos por los “servicios ambientales” o una ayuda para la agroforestería sostenible.
Política de tierra y los bosques en Bolivia
Luego de años de luchas protagonizadas por organizaciones sociales por una distribución
más equitativa de la tierra, hay menos confictos de alto perfl de los que había hace
unos años, cuando terratenientes armados confrontaban a funcionarios del gobierno que
llevaban a cabo la redistribución de tierras. Sin embargo, las continuas disputas son más
fuertes en los departamentos del sureste, donde se encuentran la mayoría de los bosques
del país, y los gobiernos regionales suelen ser hostiles tanto contra el partido del MAS de
Morales como contra los grupos indígenas. Además, los pueblos indígenas de tierras bajas
a menudo tienen prácticas culturales y de uso territorial distintas de las de los migrantes
campesinos del altiplano, y estos grupos tienen a veces reivindicaciones rivalizadas sobre
los mismos territorios. Una nueva fuente de ingresos, como el fnanciamiento de REDD,
podría intensifcar estos confictos.
Autonomía indígena, derechos sobre los recursos y nuevas mercancías
Los poderosos movimientos indígenas de Bolivia están más cerca de su gobierno nacional
que nunca en la historia del pais, pero también muchos grupos demandan “autonomía” -
mayor control sobre los recursos en sus territorios y las decisiones sobre cómo gobernar
su comunidad. Estos grupos no siempre concuerdan con el gobierno nacional sobre quién
debe tomar las decisiones acerca de los recursos, o quién tiene derecho a los ingresos.
En el caso de REDD, un estudio señala que “no está claro si los servicios ambientales
serán sujetos a la propiedad privada o si van a ser considerados ‘recursos estratégicos’
sujetos a la administración exclusiva del Estado”. Cualquier programa para pagar por el
almacenamiento de carbono en los bosques de Bolivia tendrá que pasar por las demandas
de los diferentes titulares de los derechos (grupos indígenas locales, los sindicatos
9
campesinos, los gobiernos nacionales y regionales, los madereros, la agroindustria) y sus
relaciones entre sí.
solo, Pero junto a miles: la Posición del gobierno boliviano entre
otras naciones
Los representantes de Bolivia se han convertido en francos críticos en las negociaciones
de clima de la ONU. La “Conferencia Mundial de los Pueblos” del 2010 en Cochabamba,
patrocinado por Morales, llamó a una declaración internacional sobre los derechos de la
Madre Tierra, el reconocimiento y la indemnización de la “deuda climática”, los objetivos
grandes para la reducción de la contaminación de efecto invernadero en el mundo
industrializado, y el rechazo a los mercados de carbono y de REDD. Esta declaración
se ha convertido en la base de la posición negociadora de Bolivia, y en un estandarte
para los movimientos internacionales de justicia climática. Tal postura combativa tiene
sus costos, incluida la denegación de la ayuda a la adaptación climática provista por los
Estados Unidos. Si se lleva a cabo un mecanismo de REDD basado en el mercado y se
abre un gran fujo de fondos de los gobiernos del norte y los inversionistas privados, puede
aumentar la presión sobre Bolivia para que abandone su posición anti-mercado.
Conclusión
El gobierno boliviano ha afrmado públicamente que trabajará tanto en la prevención
de un mercado global de carbono forestal, como hacia una visión de “manejo integral”
que no comercializa los bosques bolivianos. Si las fuerzas dominantes en el debate de
la ONU se imponen, y la protección de los bosques se integra a un mercado mundial de
carbono, es probable que Bolivia y otros países del sur se enfrenten con un nuevo tipo
de “condicionalidad”, similar a la empleada para forzar la privatización del agua y el gas:
incorporarse al mercado de carbono, o prescindir del fnanciamiento internacional para la
protección de los bosques. Pero en contraste con su posición sobre la privatización del
gas y el agua, los movimientos sociales bolivianos varían en cómo evaluar el equilibrio
entre los riesgos a la soberanía, los derechos sobre la tierra y los medios de subsistencia,
y la promesa de ingresos de REDD basado en un mercado.
Si se supera la resistencia boliviana a la mercantilización de los bosques, habrá ramifcaciones
globales. Independientemente de los benefcios positivos para comunidades determinadas
y los bosques que los proyectos REDD basados en el mercado pueden crear, si un sistema
global termina produciendo créditos de carbono económicos que permite a las compañías
de combustibles fosiles continuar contaminando, las comunidades tanto dentro como más
allá de las fronteras bolivianas se verán afectadas. En este sentido, la apuesta de la lucha
por REDD no podría sería mayor - ni el rol de Bolivia más importante.
10
Introducción
Los pueblos indígenas siempre hemos convivido con la naturaleza, y no es
porque lo diga yo, sino que siempre ha sido así desde nuestros abuelos, desde
nuestros antepasados, siempre hemos vivido así, ¿no? Es decir, el tema de los
bosques no lo vemos como para vender, sino que ellos son nuestros mercados
porque ¿en el bosque, qué tienes? Tienes medicina, tienes miel, tienes fruta,
tienes carne, tienes medicamentos ahí adentro. Nosotros lo vemos así.
1
Don Aniceto Ayala, CIDOB*
Actualmente, en las negociaciones de cambio climático todos reconocen que
es esencial evitar la deforestación y degradación de los bosques. Sin embargo,
para lograrlo, algunos proponen mercantilizar los bosques con el falso argumento
de que sólo se cuida y conserva aquello que tiene precio y propietario.
2
Evo Morales, Presidente de Bolivia
¿Cómo podemos detener la destrucción de los “pulmones del planeta” por los incendios y
motosierras? Con el peligroso cambio climático en el horizonte, y con la reducción de las
selvas tropicales del mundo, ésta se ha convertido en una pregunta urgente. Sin embargo,
inclusive cuando los políticos llegan a un acuerdo sobre la urgencia del propósito, existe
una dura batalla sobre la manera de alcanzar este objetivo. Para algunos, los bosques que
ayudan a mantener el equilibrio climático de la Tierra pueden salvarse únicamente si es
que se le pone precio al “servicio” que proveen. Para otros, cualquier intento de proteger
los bosques a través de las fuerzas del mercado está condenado al fracaso, tanto del clima
como de quienes viven dentro y en los alrededores de los bosques por todo el mundo.
Bolivia es un punto central en este debate de dos maneras. Primero, como un país que
comparte la Amazonía, la forma de protección de los bosques que rige en Bolivia provee
lecciones importantes para el resto del mundo. Segundo, el gobierno boliviano se ha
convertido en un crítico tenaz y que se hace oír en contra de los sistemas de protección
de bosques que involucran a los mercados de carbono y en un importante aliado de los
movimientos de justicia climática que luchan contra estos sistemas a nivel internacional.
Este informe comienza con una visión general de la lucha duramente enfrentada sobre los
mercados de carbono, y si son una oportunidad para la conservación de los bosques o
una amenaza al clima y a las comunidades que habitan en ellos. Continúa con una mirada
al problema de la destrucción de los bosques en Bolivia, junto con el estado actual de las
políticas e iniciativas para pagar por detener esa destrucción. El informe examina también
cómo el pago para la preservación de los bosques se relaciona con los temas políticos
clave en Bolivia, que incluyen el crecimiento económico, la distribución de la tierra y la
autonomía de los pueblos indígenas. Éste concluye con una mirada al rol que el gobierno
boliviano desempeña en el debate internacional y a las presiones que pesan sobre él
como resultado.
* CIDOB - Confederación Indígena del Oriente Boliviano, la organización matriz de los pueblos indígenas de los
departamentos del oriente de Bolivia.
11
¿POR QUÉ LOS BOSQUES SON IMPORTANTES?
Los bosques no son simples aspiradoras que “succionan” dióxido de carbono del aire,
sino que juegan un rol importante en el mantenimiento del equilibrio climático. También
son el hogar de personas, animales y plantas. La eliminación de éstos no sólo daña
la capacidad del planeta para absorber la contaminación provocada por la quema de
combustibles fósiles como el petróleo y el carbón. El proceso de destrucción de bosques
libera el carbono que una vez estuvo almacenado en ellos. Esta destrucción también puede
aumentar la velocidad y el impacto del cambio climático de otras maneras. Por ejemplo,
la reducción de los bosques disminuye la cantidad de agua que éstos liberan en el aire,
lo que podría signifcar menor cantidad de lluvia y mayores temperaturas en la superfcie.
3

A medida que el cambio climático fuerza la migración de las especies, los bosques
pueden proveer “corredores” para animales para este propósito, y su destrucción la hace
mucho más difícil.
4
La destrucción de los bosques puede incluso empeorar el impacto
de las inundaciones, en tanto que la protección provista por los bosques es removida.
5

Finalmente, el cambio climático en sí es una amenaza mayor para los bosques, en uno
de los “ciclos de retroalimentación” de la crisis climática.
6
Una reciente sequía amazónica
tuvo como resultado la muerte de miles de millones de árboles, incrementando los temores
sobre la cercanía del mundo a un peligroso “punto de infexión” en el clima en el que la
Amazonía libere mas gases de efecto invernadero de los que absorbe.
7
La devastación y quema de los bosques en todo el mundo está en aumento en un rango
alarmante. Las más recientes estimaciones del Panel Intergubernamental de la ONU sobre
el Cambio Climático (IPCC)* dicen que la deforestación y la descomposición causan
cerca del 17% de la contaminación global de gases de efecto invernadero causada por la
actividad humana.
8
** Esto sucede mediante la tala, cuando los árboles son derribados por
su madera. Esto también sucede por medio del desmonte en el cual los bosques no son
valorados por la madera de sus árboles, sino por el suelo debajo de ellos. Los bosques
son despoblados para dar lugar a varios tipos de uso de la tierra, incluyendo carreteras,
proyectos de minería, represas hidroeléctricas, ganadería y agricultura.
PAGAR PARA SALVAR LOS BOSQUES PARA EL CLIMA: UNA
PROPUESTA QUE COBRA VELOCIDAD
Puede haber un acuerdo en el hecho de que la destrucción de los bosques es mala
para el clima, pero defnitivamente no para las soluciones a ello. Este informe analizará
una propuesta importante para combatir el cambio climático - la idea de que alguien
(gobiernos, organizaciones de conservación, comunidades locales) debe recibir un
incentivo para preservar los bosques, en reconocimiento de su valor para el clima. Esta
propuesta se llama “REDD” (Reducción de emisiones por la deforestación y degradación
de bosques.) El debate sobre la protección de los bosques es emblemático de un debate
crítico sobre el cambio climático en su conjunto: una batalla no sólo acerca de los árboles
y la contaminación, sino acerca de la responsabilidad, la justicia, y las relaciones de poder.
* El cuerpo internacional de científcos que trabaja sobre el cambio climático organizado bajo la ONU.
**

Existe un debate acerca de esta fgura – un estudio científco reciente lo estima alrededor del 8%. (Fred
Pearce, “Deforestation ‘not so important for climate change’”, New Scientist, 8 de diciembre, 2010, http://
www.newscientist.com/article/dn19817-deforestation-not-so-important-for-climate-change.html?DCMP=OTC-
rss&nsref=environment.)
12
Los argumentos sobre la REDD tocan el corazón de varios temas espinosos en la política
del clima:
• ¿Qué papel, si es el caso, deben desempeñar los mercados en la protección del clima?
• ¿Cuáles son las obligaciones de los países industrializados, mayoritariamente
responsables de la contaminación de carbono hasta el momento, hacia el sur global,
que está viviendo con sus impactos más severos?
• ¿Cómo las medidas acordadas por los negociadores de la ONU, los representantes de
las ONGs y los directores de empresas se desarrollarán en la vida cotidiana?
Por un lado hay un conjunto de poderosos intereses que argumentan que la mejor manera
de detener el cambio climático es la creación de nuevos mercados para los “créditos de
carbono de los bosques”, lo que permitirá a los gobiernos y empresas comercializar la
contaminación como una mercadería. En esta lógica, los intereses económicos de los
países industrializados pagarían a la gente o los gobiernos del sur para preservar sus
bosques. Esta preservación en el sur generaría créditos de carbono, permitiendo a los
grandes contaminadores “compensar” su contaminación de carbono en el norte. Por
otro lado están los críticos que argumentan que los gobiernos y empresas en el mundo
industrializado deben hacer profundos recortes en su propia contaminación y también
pagar por la reducción de la contaminación y la adaptación al cambio climático en el sur
global. De acuerdo con este punto de vista, la inclusión de los bosques en los mercados
de carbono será desastrosa para el clima y las comunidades.
El tira y afoja sobre los bosques refeja la lucha más grande sobre el establecimiento de
los mercados de carbono. Muchos actores (incluidas las ONG, los pueblos indígenas, y
los gobiernos nacionales) ocupan puestos que se encuentran en algún punto entre los
dos polos descritos anteriormente, dando lugar a uno de los debates más complicados
y cargados en la política climática global. Las conversaciones más recientes de la ONU
en Cancún establecieron las líneas generales de un sistema de pago por la protección
de los bosques bajo un futuro acuerdo internacional sobre el clima. Aunque este sistema
es esperado por muchos para vincularse fnalmente a los mercados de carbono, la fuerte
resistencia por parte de negociadores de algunos gobiernos (especialmente los de Bolivia)
signifca que todavía no hay consenso en la ONU para el fnanciamiento de la protección
de los bosques mediante la venta de las compensaciones.
POR QUÉ BOLIVIA ES IMPORTANTE
El gobierno boliviano ha
llegado a ser una de las voces
más prominentes de los países
del sur sobre la crisis climática.
El presidente Evo Morales se
ha posicionado personalmente
como un crítico abierto en las
negociaciones de la ONU sobre
el clima, arremetiendo contra
“los países ricos y los países con
una industrialización irracional”
y denunciando el “holocausto
climático” que podría ocurrir
si suben las temperaturas Horizonte de árboles en el camino de Riberalta a Triunfo - Leny Olivera Rojas
13
globales.
9
Los negociadores bolivianos sobre el clima argumentan que la ONU debe
reconocer una histórica “deuda ecológica” adeudada por los países industrializados a
los países del sur. Esta posición se ha convertido en un rechazo total a las soluciones al
cambio climático basadas en el mercado, ganando aliados entusiastas en el movimiento
de justicia climática mundial.
Bolivia no es un caso de estudio típico sobre cómo el pago por la protección de los bosques
puede o será llevado a cabo. Pero es uno de los más importantes, que arroja luces sobre los
asuntos clave que se ejecutan a través del debate sobre el clima mundial. Como tal, este
informe tratará de proporcionar una introducción a las complejidades existentes detrás del
rechazo del gobierno a los mercados de carbono de los bosques, y las realidades sobre
el pago por la retención de carbono en los bosques de Bolivia.
14
2. El uso del mercado para proteger
los bosques – Visión general sobre
el debate
La lucha internacional sobre el pago para preservar los bosques es dura. Ésta enfrenta a los
gobiernos contra las organizaciones ambientales, grupos de conservación contra quienes
abogan por los pueblos de los bosques, grupos indígenas contra compañías madereras (y
en ocasiones, grupos indígenas contra grupos indígenas.) Incluso la defnición de “REDD”
(Reducción de emisiones por la deforestación y degradación de bosques) en sí misma
está cargada de desaprobación.
DEFINIENDO “REDD”
A medida que se ha puesto mayor énfasis en el rol que los bosques juegan para mantener
la estabilidad del clima, también se ha puesto mayor énfasis en la urgencia por detener
su destrucción. La versión más simple de la idea que está detrás es franca: Es necesario
compensar a alguien o darle incentivos para asegurar la supervivencia de los bosques.
Esto debido a que no sólo cuesta dinero administrar leyes y la guardia nacional de parques.
Un sistema REDD, bajo un acuerdo climático de la ONU pondría precio al “servicio” que los
bosques o plantaciones proveen por almacenar carbono. La lógica es que si un gobierno,
una ONG, o una comunidad reciben un pago por estos servicios, estos tendrían un incentivo
para detener la quema o tala de los bosques – un incentivo capaz de competir con los
benefcios de la madera, o de la ganadería en los suelos que alguna vez fueron selvas. La
propuesta dominante de REDD tiene que ver con la transformación de la capacidad de
almacenamiento de carbono de los bosques en bienes comerciales, lo que permitiría, a
quienes contaminan, comprarlos para cumplir con sus obligaciones de la reducción de la
contaminación.
La idea de pagar a alguien por la protección de los bosques no es nueva – los proyectos
que involucran “pagos por servicios ambientales” (PSA) son ya hace mucho herramientas
de ONGs de conservación, y el gobierno de Costa Rica (uno de los que brindó apoyo
desde sus inicios a REDD) viene ejecutando un programa PSA desde hace algún tiempo.
Tampoco es nueva la idea de conservar una sección de bosque para “compensar”
prácticas dañinas para el medio ambiente. Tales esquemas, donde las súper-tiendas o
los nuevos desarrollos en minería preservan una extensión de tierra en algún otro lugar
para compensar su impacto negativo en el medio ambiente, han sido parte del sistema
de planifcación en países que abarcan desde los Estados Unidos y Australia a Europa
desde los 70’s.
10
En tanto que los reguladores y el público comenzaron a prestar atención
al cambio climático, las compañías iniciaron la búsqueda de maneras para compensar su
contaminación de carbono, y los proyectos de plantación de árboles o conservación de
bosques cobraron mucha popularidad.
Pese a esta historia, los bosques existentes fueron, en primera instancia, excluidos del
comercio de carbono en el marco de la ONU. Incluyendo los bosques dentro de los
mercados de carbono de la ONU que han resultado muy controversiales, por razones que
continúan marcando el debate actualmente: era muy difícil cuantifcar el carbono ahorrado
15
por la no destrucción de un determinado bosque, el carbono almacenado en un bosque
era demasiado volátil para confar que permanecería almacenado, y que la inclusión de
los bosques al mercado de carbono podría ocasionar que el precio del carbono colapse.
El resultado fue que los créditos provenientes de la “Deforestación Evitada” (como fue
llamada en ese tiempo) en el sur global no fueron aceptados en el comercio internacional
de carbono creado por el protocolo de Kyoto en 1996.* En el 2005, luego de la deliberación
de la “Coalición para las Naciones con Bosques Tropicales”, la idea de un mecanismo para
pagar por la preservación de bosques en los países del sur comenzó a cobrar importancia
en los debates de la ONU sobre el clima.
Mientras el debate sobre los mercados de carbono forestal continúa en la ONU, ONGs,
gobiernos y bancos de inversión se han adelantado en la organización de proyectos
anticipando un comercio global de compensación de bosques. El Banco Mundial ha dado
inicio a un programa** que fnancia a países que propongan estrategias nacionales REDD, y
comenzará a fnanciar eventualmente proyectos piloto – de acuerdo a un ofcial del Banco
Mundial, el objetivo principal del fnanciamiento es el de dar inicio al mercado de carbono
relacionado a bosques.
11
En el 2008, tres agencias de la ONU*** se unieron para ejecutar
su propio programa UN-REDD, de nuevo para preparar a los países para el mecanismo
forestal que se espera como resultado del debate climático.
Al fnalizar el 2010 en Cancún, se llegó a un nuevo acuerdo climático voluntario de la ONU.
Éste no incluía un sistema completo global de pagos para la protección de bosques en
el sur. Sin embargo, sí incluía apoyo para la introducción “escalonada” de REDD, en el
que los países desarrollarán primeramente estrategias de REDD e infraestructura, y luego
desarrollarán proyectos que pudieran posteriormente ser integrados a un sistema global
de REDD. Como resultado del acuerdo se discutirá también la manera de calcular las
“reducciones de emisiones” de los proyectos REDD, a cargo de un cuerpo especializado
de la ONU.****
¿De dónde provendrá el dinero? Por qué “REDD” tiene signifcados diferentes para
diferentes personas
El acuerdo de Cancún no contenía detalles sobre el origen del dinero para proteger los
bosques del sur. La propuesta predominante es que la protección de los bosques en el
sur global pudiera generar “créditos” de carbono. Las frmas o gobiernos en el mundo
industrializado (dependiendo de los pormenores del sistema) podrían entonces comprar
estos créditos en un mercado de carbono, los cuales podrían usar como “reducciones de
emisiones”. Una propuesta alternativa es que los gobiernos de los países industrializados
realicen donaciones a un fondo REDD, la cual a cambio pagaría directamente a los
gobiernos del sur por la protección de los bosques.
12
Como Chris Lang de REDD-Monitor
dice: “El acuerdo de Cancún tiene algo para cada uno. Si te opones a fnanciar REDD a
través de mercados de carbono, entonces puedes estar contento ya que el texto de REDD
no menciona los mercados de carbono. Si estás de acuerdo con fnanciar a REDD a través
de mercados de carbono, entonces puedes estar contento ya que el texto de REDD no
* El protocolo de Kyoto, el tratado vigente sobre el clima que la mayoría de los países alrededor del mundo
frmaron, con la prominente excepción de los Estados Unidos.
** “Forest Carbon Partnership Facility”. El Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques.
*** La Organización de Alimentos y Agricultura, el Programa Ambiental de la ONU y el Programa de Desarrollo de
la ONU.
**** SBSTA, Subsidiary Body for Scientifc and Technological Advice, el Cuerpo Subsidiario para el Asesoramiento
Científco y Técnico, un organismo que asesora las negociaciones climáticas de la ONU.
16
excluye a los mercados de carbono y deja una puerta abierta para una decisión a favor de
un potencial mecanismo de mercado REDD para el siguiente año”.
13
La falta de claridad sobre la forma de pago de REDD ha llevado a una verdadera
confusión en el debate. Muchos grupos de justicia climática usan “REDD” como sinónimo
de la vinculación de los bosques a los mercados de carbono. Esto se ve refejado en
la declaración de la conferencia climática en Cochabamba, que dice “Condenamos los
mecanismos de mercado, como el mecanismo de REDD (Reducción de emisiones por
la deforestación y degradación de bosques) y sus versiones + y ++, que están violando
la soberanía de los Pueblos y su derecho al consentimiento libre, previo e informado,
así como a la soberanía de Estados nacionales, y viola los derechos, usos y costumbres
de los Pueblos y los Derechos de la Naturaleza”.
14
Quienes se oponen a REDD utilizan
estos términos debido a que las propuestas preponderantes para el fnanciamiento REDD
se basan en el mercado, pero también porque argumentan que lo que parece ser un
fnanciamiento público para REDD es y será utilizado solamente para armar los cimientos
de un futuro mercado. Otras voces dicen que no debería etiquetarse a REDD como un
“mecanismo de mercado”, ya que las fuentes de fnanciamiento no han sido aún acordadas
dentro de la ONU.
15
Se espera que éste sea un punto de difícil contención en la próxima
ronda de charlas climáticas en el 2011 en Sudáfrica.
LA POSICIÓN A FAVOR DE LA PROTECCIÓN DE LOS
BOSQUES BASADA EN EL MERCADO Y QUIÉN LO LLEVA A
CABO
Algunas de las fuerzas más poderosas en la política climática están a favor de la creación
de un mercado de carbono forestal. US-CAP, la asociación de incidencia estadounidense
entre la industria y varias grandes ONGs ambientales de los Estados Unidos,* ha presionado
para la inclusión de la compensación forestal internacional en la legislación climática en
los Estados Unidos.
16
Rolf Skar de Greenpeace (quien se opone a la propuesta dominante
para REDD basada en el mercado) argumenta que la industria que contamina ejerce
una fuerte presión para que se le permita la utilización de compensación de bajo costo
en el extranjero, y que sin ello “los grandes contaminadores retirarían su apoyo para las
propuestas como el sistema de comercio de emisiones de California, de esa manera todo
colapsaría”.
17
La lista de los patrocinadores de Avoided Deforestation Partners (Aliados
de la Deforestación Evitada), un grupo de incidencia dedicado a la promoción de las
compensaciones forestales, da una idea útil de dónde proviene el apoyo para REDD
basado en el mercado. Los promotores fnancieros que fguran en sus listas incluyen a
Macquarie Group Limited (un banco de inversión gigantesco), Carbon Credit Corp (una
frma consultora del mercado de carbono) Pacifc Gas & Electric Company y Duke Energy
(dos compañías energéticas estadounidenses con grandes inversiones en combustibles
fósiles.)
18
En el debate de la ONU, el fnanciamiento de REDD a través de compensaciones
forestales cuenta con el apoyo de países negociadores, que incluyen a los Estados Unidos
y Australia.
19
* Incluyendo a The Nature Conservancy y el Natural Resources Defense Council (US-CAP, Página Web, http://www.
us-cap.org/.)
17
Una oferta demasiada buena para rechazar
Los partidarios de los mercados de carbono forestal generalmente inician con un argumento
muy llamativo: que los bosques son destruidos ya que su valor es mayor cuando han
muerto que con vida. Estos alegan que mientras la gente haga más dinero erradicando
bosques para criar ganado o para vender madera de manera insostenible que el que harían
manteniendo los bosques en pie, la destrucción continuará en escala masiva. Brindar a
los bosques un mayor valor fnanciero a través de un mercado de carbono podría, los
partidarios arguyen, invertir la lógica económica vigente mediante su transformación en un
bien que tiene más valor vivo que muerto.
Un segundo argumento que usan quienes proponen el comercio del carbono es que el
sector privado puede proveer fondos para la conservación de los bosques con los que los
gobiernos simplemente no pueden competir.
20
Los gobiernos del norte tienen la capacidad
o la voluntad para poner algo de dinero para redactar documentos sobre política forestal,
o medir bosques, pero no pondrán el dinero necesario para que un bosque en pie sea
más rentable que una granja de ganadería. David Díaz de Ecosystem Marketplace señala
que “…la mayoría de las personas ve los mercados como una opción porque se cuenta
con una variedad de naciones que han aportado con mucho dinero – en el orden de 6
billones de dólares hasta ahora – para hacer este tipo de construcción para actividades
de REDD; sin embargo, muchos de los observadores no confían en que la cantidad de
dinero requerido para alterar la ecuación económica…sea provista de manera sostenible
por los gobiernos”.
21
La preservación de los bosques, de acuerdo a los abogados del mercado, es también
una de las maneras más efcientes en cuanto a costos para detener la contaminación por
carbono.
22
Una reducción de emisiones es una reducción de emisiones ya sea en una
Un panorama de la comunidad de Triunfo, parte del proyecto REDD Amazonia - Kylie Benton-Connell
18
fábrica o en un bosque, el argumento sostiene– y casi siempre es más barato reducirlas en
los bosques que en las fábricas. La Coalición para Proyectos de Reducción de Emisiones
(CERP por sus siglas en inglés), un grupo estadounidense de incidencia que está a favor
de la compensación forestal, sostiene que “mediante la producción de reducciones baratas
de emisión a corto plazo, los proyectos de compensación proveerían un puente asequible
hacia un futuro bajo en carbono”.
23
Debates sobre los pormenores en el campo a favor del
mercado
Pese a que existe una gran coalición partidaria del uso de los mercados de carbono para
pagar por la preservación de bosques, la estructura del mercado REDD está lejos de un
acuerdo inclusive entre sus partidarios. Mientras los debates sobre la estructura de un
futuro sistema de REDD, a veces parecen riñas técnicas escondidas, en realidad son
batallas políticas importantes que se pelean entre diferentes tipos de intereses. Finalmente,
de acuerdo a David Díaz de Ecosystem Marketplace estas diferencias pueden resultar
siendo un obstáculo más importante para llegar a un acuerdo internacional fnal sobre el
pago de la protección de los bosques que la oposición de los críticos del movimiento de
justicia climática.
24
“Líneas base”: ¿Cómo se cuenta los “bosques preservados”?
Cada proyecto REDD, con el propósito de demostrar que ha “reducido emisiones”
debe establecer una “línea base” – es decir, qué hubiera pasado con el bosque sin la
intervención del proyecto.* Hay que demostrar que los proyectos son “adicionales” – que
estos preservan más bosque que lo que se hubiese salvado bajo el “negocio habitual”. Por
supuesto que no existe manera de probar, más allá de toda duda, lo que hubiera pasado
en un bosque sin un proyecto REDD – es un escenario hipotético. ¿Debemos asumir que
la mitad de este habría sido destruido, un cuarto, todo? La decisión sobre qué metodología
usar para construir este escenario de “negocio habitual” o “línea base” creará diferentes
ventajas para diferentes actores. Aquí van dos variaciones importantes, y algunos efectos
que ellas conllevan:
• Destrucción de bosques pasada o futura: Si el modelo se basa en la tasa de destrucción
de bosques en el pasado, países y áreas que ya han perdido bastante bosque (como
Brasil o Indonesia) serán capaces de atraer grandes cantidades de dinero. Por otra
parte, si el modelo se basa en el potencial de destrucción futura de bosques, los
países que tiene aún una gran porción de sus bosques intactos (como la República
Democrática del Congo) podrían atraer más fnanciamiento.
• Cálculo “oportunidad-costo”: escenarios de “negocio habitual” pueden intentar
predecir el precio de los bienes como el ganado o la madera en las décadas venideras,
al determinar el valor que la madera tendría si tuviera otros usos. Si se asume que
el precio del ganado será alto, entonces los pagos necesarios para sobrepasar los
precios del ganado (por ende el costo de los proyectos) será más alto- por otra parte,
si se asume que el precio será bajo, el proyecto corre el riesgo de no pagar lo sufciente
* Esto también es cierto con las líneas base de programas nacionales REDD, que estiman lo que hubiera sucedido
con los bosques de un país entero sin un sistema REDD de compensación en marcha.
19
para competir con los precios reales de los bienes en el futuro.*
“Fuga”: ¿Se salva un bosque acá se destruye un bosque en otro lugar?
Otro debate crucial se concentra entorno a qué área geográfca debería incluirse en los
cálculos sobre el valor de carbono de un bosque. Esto nos lleva al aún urgente asunto sobre
lo que se llama “fuga”. “Fuga” es cuando un proyecto de protección de bosques cubre
tan solo un área limitada, la tala y la erradicación no se detiene en realidad, simplemente
se mueve a otro área, creando un resultado neto que no hace una diferencia real en el
clima. Algunos sostienen que los proyectos REDD deberían juzgarse de acuerdo a lo que
pasa en un país de manera integral- si la erradicación mengua en un área protegida, pero
aumenta o permanece igual en el resto del país, esto contaría como “fuga”. Por otra parte,
los proyectos “sub-nacionales” calculan su impacto en base a lo sucedido sólo dentro del
proyecto y su alrededor inmediato.** La decisión de si REDD debe ser a nivel nacional o no,
también puede afectar a quienes tienen derecho a recibir pagos de los proyectos; ya sea
que los gobiernos tengan que iniciar, planifcar y benefciarse de ellos o sean iniciativas
más independientes de ONGs o compañías privadas.
¿Cómo sabemos que los proyectos hacen lo que dicen?
Uno de los puntos más sensibles en el debate sobre REDD es el asunto de “monitoreo,
reporte y verifcación” (MRV) – es decir, qué prueba debería exigirse para un proyecto de
manera que cuente como si hubiera reducido la contaminación. ¿De qué manera es que
un proyecto en Brasil o Bolivia demuestra a sus fnanciadores en el mundo industrializado
que está reduciendo emisiones, en oposición a la creación de una mera ilusión o de
hacerlo sólo en los papeles? Como el Centro para la Investigación Forestal Internacional
(CIFOR) comenta en una especie de subestimación, “la capacidad de monitorear, reportar
y verifcar (MRV) varía considerablemente de un país a otro”.
25
El deseo y la capacidad de
cuantifcar con precisión la contaminación derivada de la destrucción de bosques varía
y podría ser particularmente débil en países que poseen recursos limitados (información,
equipo, personal, dinero) disponibles para el seguimiento a la destrucción de los bosques
y las impredecibles historias políticas que irrumpen en la acumulación de todo esto por
parte del Estado.
¿Qué es un bosque?
Aunque parezca desconcertante a aquellos alejados del mundo de la política forestal,
el debate sobre REDD ha estado plagado de discordia sobre lo que se considera como
“bosque”.
26
REDD inicialmente incluía protección únicamente para los bosques existentes
– la expresión “REDD+” ha llegado a incluir el reconocimiento para el “incremento de
reservas forestales de carbono”.
27
Lo que podría signifcar que las plantaciones contarían
* Existe un debate en curso acerca de las difcultades de las oportunidades de costo estimadas: por ejemplo, ver
Hans Gregersen, Hosny El Lakany, Alain Karsenty and Andy White, Does the Opportunity Cost Approach Indicate
the Real Cost of REDD+ ? Rights and Realities of Paying for REDD+ (Washington D.C.: Rights and Resources
Initiative, 2010.)
** Algunos señalan que se podría calcular la fuga a un nivel internacional- por ejemplo, si se reduce la tala en
Vietnam, pero los taladores se trasladan a Laos y Camboya (Chris Lang, correspondencia con la autora, 27 de
mayo, 2011.)
20
como compensaciones forestales.* La defnición de “bosque” que incluye plantaciones
o áreas de intensa explotación forestal pondría en ventaja a unos actores sobre otros,
particularmente en países que ya han perdido bastante bosque, y/o cuentan con un sector
creciente de plantaciones de árboles para la industria.
Pese a las interrogantes sin respuesta sobre la forma de funcionamiento de un mercado
basado en REDD, no cabe duda que los partidarios avanzan a toda máquina con proyectos
piloto y elementos constitutivos fundamentales para un sistema internacional de comercio.
Los abogados sostienen que los problemas técnicos se pueden salvar; el hecho de la
urgencia es usado para anular cualquier duda sobre la viabilidad de un mercado de
carbono forestal. De acuerdo a Mark Tercek, director de The Nature Conservancy, “Se
podría elegir un aspecto cualquiera del sistema de límites máximos y comercio [“cap and
trade”], y un buen crítico podría señalar varios retos y problemas… Pero, no se quiere que
lo perfecto sea enemigo de lo bueno. Debemos acelerar el paso, también, ya que en el
ínterin ¡las selvas tropicales se nos van rápidamente!”
28
LA POSICIÓN EN CONTRA DE LA PROTECCIÓN DE LOS
BOSQUES BASADA EN EL MERCADO Y QUIÉN LA APOYA
Aunque los opositores a los mercados de carbono forestal no se comparan con el poder
geopolítico ni fnanciero de los partidarios, se las han arreglado para hacer del asunto
una dura pelea dentro de las negociaciones en la ONU y fuera de ellas. Los actores no
gubernamentales quienes se oponen a la inclusión de los bosques en los mercados de
carbono incluyen coaliciones de izquierda en relación al cambio climático como Durban
Group on Climate Justice y Climate Justice Now, incluyendo redes como La Vía Campesina
(una red global de organizaciones campesinas) y Amigos de la Tierra Internacional. Los
gobiernos que expresan una oposición rotunda a la incorporación de los bosques a los
mercados de carbono incluyen a Tuvalu y Bolivia (Brasil, que se opuso históricamente a
las compensaciones forestales, ahora brinda su apoyo a la participación “limitada” de
mercados de carbono con REDD.)
29
Hacia la crisis climática
Los opositores a REDD basado en el mercado sostienen que, para empezar, este proyecto
no hará lo que dice que hará – esto es, reducir la contaminación global por carbono.
Estos críticos cuestionan la presunción principal de REDD: que el carbono almacenado en
los bosques es el mismo que el carbono que se libera mediante la quema de carbón en
una planta de energía. De hecho, los bosques son mucho menos estables que el carbón
depositado en el subsuelo – los árboles mueren y se descomponen como parte de un ciclo
natural, y son vulnerables a la destrucción repentina e imprevista por acontecimientos como
los incendios. Esto, junto a los debates sobre la metodología, hace difícil (sino imposible)
el cálculo puntual de las reducciones en contaminación por carbono de la conservación
* Éste consiste también en una preocupación importante para los oponentes a REDD+. Una plantación - flas
plantadas una a lado de otra - es ampliamente diferente de un bosque natural. En el mejor de los casos, las
plantaciones nunca pueden proveer el tipo de medio ambiente rico y variado que muchas especies de los bosques
(tanto plantas como animales) necesitan para sobrevivir. En el peor de los casos, las plantaciones de árboles no
nativos pueden ocasionar una devastación ambiental, como es el caso con los eucaliptos en Brasil, donde según
un reporte lo establece “los árboles son un desierto”. [Carbon Trade Watch, Transnational Institute y FASE, Where
the trees are a desert: stories from the ground (Amsterdam, noviembre de 2003.)]
21
de los bosques. El grupo ambiental europeo FERN tilda a la cuantifcación de carbono
forestal como una “apuesta ciega”.
30
Algunos críticos sostienen que las compensaciones
forestales podrían, en realidad, dar paso a una liberación aún mayor de carbono en la
atmósfera. Esto sucederá si se exagera en las reducciones de contaminación atribuidas
a los bosques del sur, mientras las chimeneas en el mundo industrializado continúan
contaminando, gracias a los créditos otorgados por programas de conservación en estos
bosques.
31
Una crítica relacionada con REDD basado en el mercado es que éste le permitirá a la
industria evadir la tarea básica de la reducción drástica e inmediata de la contaminación.
32

A corto plazo, muchos temen que las compensaciones forestales terminen “inundando” el
mercado con bonos de carbono económicos, socavando los esfuerzos para incrementar el
costo de la contaminación. Se supone que un mercado de carbono trabaja incrementando
el precio de la contaminación, incentivando a las compañías a detener la contaminación
por carbono y desarrollar alternativas a estas tecnologías sucias. Un precio de carbono
muy bajo permitiría que la industria continúe con la emisión de carbono en el aire, que
habría incentivos mínimos para cambiar las prácticas en las fábricas: los críticos arguyen
que, de hecho, esto ya ha sucedido en el régimen de comercio de carbono en la Unión
Europea, donde “la supuesta ‘señal de precio’, destinada a modifcar sus costumbres de
contaminación, ha sido neutralizada”.
33
A largo plazo, los opositores sostienen que las
compensaciones forestales permitirán a los contaminadores comprar su ticket de salida
a la reducción de la contaminación en su origen. Este hecho podría retardar el cambio
estructural en el uso de energía - la utilización de menor cantidad de energía, y la utilización
de recursos renovables - indispensable para detener el cambio climático.
34
Finalmente, los opositores señalan que REDD no aborda las causas estructurales que
conducen a la destrucción de bosques. Éstas incluyen la demanda colosal por madera, soya
y ganado, y las políticas económicas que dirigen esta demanda. No se trata simplemente
de la demanda de los consumidores; son los subsidios y los incentivos de comercio que
apoyan la industria ganadera.
35
En un sistema de mercado, aún los bosques que son parte
de los proyectos REDD serán vulnerables a la volatilidad del mercado; lo que signifca
que, si el precio del ganado, soya o de la madera se elevara en relación al precio de
los créditos de carbono, los bosques podrían instantáneamente “valer más muertos que
vivos” nuevamente.
36
Los críticos no desean encomendar los bosques a los comerciantes
fnancieros, donde podrían estar sujetos a burbujas especulativas y a la lógica de la
ganancia, manteniendo de lado a las causas estructurales de la destrucción de bosques.
37

En palabras de la activista uruguaya Silvia Ribeiro, “En el despertar de la más grande
crisis fnanciera de la historia, los mismos banqueros que ni siquiera pueden mantener en
orden su propio hogar ahora claman que pueden manejar el planeta. Perdónennos por no
creerles”.
38
Justicia
Los opositores sostienen que un mercado forestal de carbono podría penalizar y
recompensar a los actores equivocados. Primero, dicen, esto permitiría que países ricos que
han provocado la crisis climática cedan la responsabilidad de remediarlo a los países del
sur. En palabras del grupo ambiental indonesio WALHI, asegurar franjas largas de bosque
haría del sur el “inodoro de carbono” del mundo industrializado.
39
Segundo, un mercado
basado en REDD podría en realidad recompensar naciones y compañías responsables
por la destrucción de bosques. Por ejemplo, los pagos podrían utilizarse para compensar
22
a las compañías madereras para que dejen de talar,
40
pero no a comunidades y países
que ya estaban cuidando el bosque – precisamente porque estas no son una amenaza.
Ello no es solamente injusto, de acuerdo a los opositores, sino que también podría crear
“incentivos perversos” para que los gobiernos y comunidades incrementen la destrucción
forestal, con el fn de atraer fnanciamiento para REDD para detenerla.
41
Además de ser injusto en términos morales, los opositores sostienen que la transformación
de los bosques en bienes comerciales es injusta en la práctica para aquellas comunidades
que dependen de los bosques como su hogar y sustento. Mientras en teoría la conservación
de los bosques le parece bien a las comunidades de los bosques, en realidad la
conservación se ha enfrentado a menudo con los pueblos, restringiendo su acceso a la
tierra y militarizando la zona en nombre de la protección de especies en peligro o de arboles
amenazados.
42
Si los bosques se tornan en un bien comercial más valioso, esto provocaría
que los gobiernos y las corporaciones se inclinen a utilizar torpes tácticas para proteger
su inversión y los ingresos procedentes de un proyecto.
43
En un ejemplo ampliamente
difundido, el periodista Mark Schapiro describió “numerosas historias de gente hostigada,
arrestada y baleada mientras buscaban comida, madera o juncos” en un programa de
conservación de carbono en Brasil fnanciado por General Motors.
44
Un sistema de REDD con bases en mercados de carbono signifcaría un infujo de capital
privado en los bosques del sur global. Los críticos están preocupados que esto acarree
mayores riesgos para las comunidades que viven en los bosques:
• Los desarrolladores del proyecto podrían dejar al margen alguna consulta a las
comunidades locales e indígenas encandilados por la febre de los dólares de REDD,
como ha sucedido en otras industrias de recursos como la minería y la tala – los críticos
advierten que esto ya ha estado pasando en las fases iniciales de los programas y
Marcha de “justicia climática” en las negociaciones sobre clima de la ONU en Cancún - Michaela Stubbs
23
proyectos REDD.
45
• Los grupos con más privilegio social y reconocimiento institucional tienden a la
posibilidad de acceder a más benefcios (como la paga por “servicios ambientales”)
de proyectos basados en el mercado, los cuales pueden empeorar las desigualdades
existentes y perturbar la dinámica de la comunidad.
46
• REDD podría cambiar dramáticamente las economías locales, por ejemplo a través
del reemplazo del cultivo de subsistencia por pagos en efectivo o por trabajos en la
conservación de carbono.
47
Los nuevos benefcios materiales podrían llegar también
de mano de nuevas dependencias y vulnerabilidades.
• El prospecto de pagos podría convertir a los confictos de baja intensidad del acceso
a la tierra en algo mucho más serio.
48
• Los sistemas de comercio que requieren una gran inversión de capital inicial, y monitoreo
y verifcación extensiva de carbono se inclinarán al incremento del control tecnocrático
y “experto” a expensas del conocimiento y del consentimiento de la comunidad.
49
• Los contratos podrían dejar a las comunidades abiertas a la fuerte responsabilidad de
pagos por rupturas de contrato si es que el bosque no es preservado a la manera en
que una metodología REDD lo requiere.
50
• Organizaciones como Carbon Trade Watch han resaltado los peligros de los “vaqueros
de carbono” que utilizan tácticas cuestionables con el fn de garantizar los derechos
a la tierra de las comunidades,
51
y la Interpol ha señalado esta área como foreciente
en oportunidades para el crimen organizado: “El fraude podría incluir el reclamo de
créditos por bosques que no existen o que no fueron protegidos o por toma de tierras.
Aquello empieza con soborno o intimidación por parte de los ofciales, luego vienen
las amenazas y la violencia contra esas personas. Y también existen documentos
falsifcados”.
52
Por todas estas razones, los opositores se han resistido a la puesta en marcha de REDD
basado en el mercado desde el momento en que fue propuesto, y las redes de justicia
climática son ahora más explícitas en su rechazo a medida que REDD se desarrolla en
el proceso de Naciones Unidas y fuera de ella. Los críticos sospechan de actores como
el Banco Mundial, corporaciones que contaminan enormemente y bancos de inversión,
argumentan que su prioridad siempre ha sido la ganancia sobre la protección de las
personas o del clima. Ellos sostienen que, de hecho, la conservación de los bosques en
la política climática internacional se precipita hacia un sistema que no benefciará ni al
medioambiente ni a la gente.
24
3. Bolivia y el pago por la protección
de los bosques
[No es] la salvación de Bolivia en cuanto a la deforestación. Puede ser un
elemento, dependiendo de cómo se negocie, pero mientras no se incorpore
la dimensión ambiental en la estructura de la gestión ambiental el tema de la
deforestación, el tema de la educación ambiental, el tema del ordenamiento
territorial etc., etc.... REDD no va a ser una solución, va a ser un parche, pero
toda la pelota está pinchada.
Gonzalo Lora, ingeniero ambiental
53
El desarrollo de REDD en Bolivia no es típico. Tomando una frme posición contra el
relacionamiento de los bosques a los mercados de carbono, el gobierno ha tomado fuera
del orden del día los reñidos debates ideológicos que están aconteciendo en otras partes
del mundo.
54
Los movimientos sociales en otras partes del mundo se oponen a lo que ellos
ven como la privatización de los bosques que dará vía libre a grandes contaminadores. En
Bolivia, como el gobierno actual ha tomado una posición en contra de la inclusión de los
bosques en un mercado internacional de carbono bajo un acuerdo de la ONU, este tipo
de oposición no caracteriza el debate (aunque no fue siempre el caso – ver “Solo, pero
junto a miles” abajo para una reseña de los cambios en la política boliviana.) Sin embargo,
existen varias preguntas importantes a ser formuladas en relación a REDD en Bolivia.
Primeramente, ¿cuáles son las dimensiones de la destrucción de bosques en Bolivia, y qué
proyectos y políticas de REDD están presentes o planifcadas? En segundo lugar, ¿cómo
interactuaría REDD con algunos de los asuntos políticos clave actualmente en Bolivia,
como el crecimiento económico, el acceso a la tierra y la autonomía indígena? Finalmente,
¿cuál es la posición del gobierno boliviano en las negociaciones climáticas internacionales
referentes a REDD, y a qué presiones está expuesto como resultado de ello?
LA DESTRUCCIÓN DE BOSQUES EN BOLIVIA
Mientras las motocicletas rebotaban por la carretera no asfaltada de Riberalta a la pequeña
comunidad de Triunfo, los pastizales se extendían por delante, marcados por el ocasional
tronco quemado de un árbol. Más lejos del camino, pequeñas señales pintadas a mano
comenzaron a anunciar varias granjas. Una manada de vacas se protegía de la lluvia bajo
un árbol, rodeado por vastos pastizales por todos los lados. Lo que describe cada estudio
sobre la destrucción de bosques en Bolivia, era demasiado evidente – la tierra que alguna
vez fue bosque estaba ahora siendo usada para la agricultura, alimentando vacas. En
Triunfo, Doña Tania Olmos Quete habló acerca de los incendios que habían consumido
el área: “le digo todo este monte como ardía nos ha rodeado el fuego... por el tema de
los pescadores porque de la playa empezaba el fuego, iba subiendo... [también] los que
tienen ganado queman los pampas, y extiende el fuego”.
55
Poco más de la mitad de la superfcie del suelo de Bolivia está cubierta por bosques,
56
con
alrededor del 20% del territorio ya defnido como áreas protegidas o parques nacionales.
57

Sin embargo, los bosques de Bolivia están bajo riesgo, con la desaparición de un promedio
de 300,000 a 350,000 hectáreas cada año.
58
25
La causa principal de la destrucción de bosques en Bolivia es el desmonte del suelo
con el propósito de dar paso a la agricultura y la cría de ganado. Cuando el Centro para
la Democracia llegó al departamento de Santa Cruz para realizar entrevistas para este
informe, el aire estaba brumoso con humo – evidencia del chaqueo, la quema practicada
por pequeños - grandes agricultores y ganaderos para desmontar el suelo y regenerar
los pastizales para el ganado. El departamento de Santa Cruz es el punto de partida de
la deforestación en Bolivia, responsabilizándose al menos por tres cuartas partes de la
destrucción de bosques en el país.
59
Esto es producido, de acuerdo al gobierno boliviano,
“mayormente por la agroindustria a gran escala de soya y otros cultivos industriales”.
60
La
reciente historia de esta industria es signifcativa – comenzando en 1985, el Banco Mundial
promovió agresivamente el desarrollo de la exportación del grano de soya, y las políticas
que ampliaron la exportación de la madera.
61
También vale la pena mencionar que el
capital extranjero tiene una presencia importante en el sector, los actores que “no miden
las consecuencias” de sus prácticas de agricultura, de acuerdo al ex Superintendente
Forestal José A. Martínez Montaño.
62

Otras causas para la destrucción de bosques identifcadas por el gobierno boliviano en el
marco de su estrategia nacional para el cambio climático y bosques y su documento para
el programa REDD del Banco Mundial incluyen:
• La migración interna de pobladores que emplean las técnicas de chaqueo (Teresa
Flores de PRODENA destaca el monocultivo de la coca como un conductor clave de la
deforestación en algunos lugares del país)
63
• La tala ilegal
• El desarrollo de infraestructura y actividad minera
• Los incendios forestales
64
El gobierno también remarca las causas “subyacentes” de la destrucción de bosques,
incluyendo:
• La inseguridad jurídica de la tenencia de tierra
Un camión transportando madera en Riberalta, Beni – Leny Olivera Rojas
26
• La demanda nacional e internacional de productos de madera, y productos
agropecuarios y biocombustibles como la soya y caña
• Bajos precios comparativos de la tierra forestal
• El costo y la falta de recursos públicos y capacidad institucional para el manejo estatal
de los bosques
• Mayores incentivos para la agro-industria y para las industrias extractivas que para el
manejo sostenible de los bosques
• La pobreza y la presión demográfca que inducen la migración interna hacia el sureste
del país.
65
Está claro que la regulación del gobierno y las agencias se están quedando cortas en
sus esfuerzos para controlar el uso forestal; ochenta y tres por ciento de la destrucción
de bosques es producto de la actividad ilegal.
66
El gobierno y otros analistas han dado
varias explicaciones al respecto, incluyendo la falta de recursos económicos para fnanciar
debidamente a los principales organismos del gobierno, la rotación de personal en estos
mismos organismos,
67
las “inconsistencias administrativas”
68
y la falta de “voluntad
política”.
69
Diversas ONGs y organizaciones sociales entrevistadas dijeron que sería
necesaria una intervención del gobierno más frme y más activa (incluyendo fscalización
y control) para proteger los bosques del país.
70
La situación es más complicada por el
hecho de que Bolivia atraviesa un periodo de profundas transformaciones legislativas y
administrativas – no sólo con una nueva constitución, sino mirando a un rango de nuevas
leyes que afectarán a los bosques, tales como una nueva ley forestal y la propuesta “ley
de la Madre Tierra” (también se está llevando a cabo una reorganización de los ministerios
del gobierno.)
REDD EN BOLIVIA
Los gobiernos bolivianos que antecedieron al de Morales aparentemente trataban el
comercio de carbono fundamentalmente como una oportunidad económica, antes que un
campo de batalla político. Bolivia fue uno de los primeros miembros de la Coalición de las
Naciones con Bosques Tropicales, el grupo de los países del sur, que presionaron para
la inclusión del tema de la deforestación evitada en un acuerdo mundial sobre el clima (el
gobierno de Morales desde entonces ha retirado a Bolivia de esta coalición.) El gobierno
de Morales, antes de llegar a ser una de las voces más combativas sobre las políticas
climáticas internacionales, postuló para el fnanciamiento proveniente de UN-REDD y del
Banco Mundial para la “REDD Readiness” (preparación de REDD) - el primero de los
cuales Bolivia recibió eventualmente, y el segundo está pendiente. Tan recientemente
como el 2008, los equipos de evaluación recomendaban que USAID apoye al desarrollo
de “modelos y mecanismos” para los pagos de carbono de los bosques en Bolivia.
71
El gobierno de Morales está desarrollando ahora una estrategia nacional “Bosques y Cambio
Climático” empleando el dinero de la ONU, con la ayuda adicional de la cooperación
alemana. La política del gobierno es usar el fnanciamiento de los programas piloto de UN-
REDD o del Forest Carbon Partnership Facility (del Banco Mundial), no para prepararse
para un mercado de carbono, sino para la generación de “experiencias”, y para ver si
estos mecanismos internacionales pueden apoyar y adaptarse a la visión del gobierno de
“manejo integral”.
72
De acuerdo al documento del programa UN-REDD, el programa va a
• establecer un sistema nacional para medir la cantidad de carbono que almacena un
bosque,
27
• proponer “ajustes” al sistema legal boliviano para acomodarse a REDD, proporcionará
capacitación y oportunidades de investigación para organizaciones sociales e
investigadores universitarios,
• incrementar el fnanciamiento al programa nacional de cambio climático, presentará
un plan nacional para la implementación de REDD (incluyendo metodologías estándar
para proyectos REDD, un plan de distribución de los pagos de REDD y un plan para la
participación de los pueblos indígenas.)
73

Como parte de la estrategia nacional, el gobierno implementará también proyectos piloto
del tipo REDD; en la actualidad existen dos sitios bajo consideración (en San Ignacio de
Velasco en Santa Cruz y San Ignacio de Moxos en Beni), aunque se encuentran aún en la
fase inicial de investigación y planifcación.
74
Alguna vez Bolivia pareció ser un terreno fértil para los empresarios de REDD, que van
desde los buscadores especulativos a las organizaciones más convencionales. El Centro
para la Democracia vio un ejemplo de lo que parecía ser un contrato en nombre de una
consultoría de comercio de carbono, autorizando a este negocio para “representar” al
terrateniente no identifcado y “realizar cuanta gestión y acción fuera necesaria ejecutar
para lograr el mejor benefcio para el propietario... respeto a la obtención de bonos de
carbono” (el contrato estaba sin frmar y sin fecha, pero mostraba el año 2009 y la ubicación
de Santa Cruz.) Se dice que varias ONGs de conservación de alto perfl también estaban
planifcando proyectos REDD a principios del 2010,* y muchos de los actuales proyectos
de “Pago por Servicios Ambientales” (PSA) existen en Bolivia, los cuales pueden aspirar
en el futuro a un sistema de fnanciamiento de REDD.** Sin embargo, el ejemplo de un
* Incluyendo Fundación Natura, Conservation International [(Stepan Uncovsky, Doris Villarpando y Zulma Villegas,
Informe de factibilidad de apoyo de la Cooperación Alemana en la Implementación de un Programa REDD en
Bolivia,(La Paz: GTZ y KfW, febrero de 2010)] y the Nature Conservancy (Alfonso Blanco, representante boliviano
de The Nature Conservancy, entrevista con la autora, 14 de septiembre 2010.)
** Un estudio del 2005 hizo un listado de 17 proyectos PES en el país. [Nina Robertson and Sven Wunder, Fresh
Tracks in the Forest: Assessing Incipient Payments for Environmental Services Initiatives in Bolivia (Bogor, Indonesia:
CIFOR, 2005): xi.]
Una pequeña manada de vacas en la comunidad de Triunfo – Leny Olivera Rojas
28
*The Nature Conservancy, Noel Kempff Mercado Climate Action Project: A Case Study in Reducing Emissions from
Deforestation and Degradation, 2009; FAN Bolivia, “Action area of REDD Program”, REDD Amazonia, http://www.
reddamazonia.com/index.php?option=com_content&view=article&id=23&Itemid=20&lang=en
REDD en Bolivia
Proyectos actuales de REDD
Parque Nacional Noel Kempff Mercado
Proyecto REDD Amazonía
Proyecto de Acción
Climática Noel Kempff
Mercado
Adaptado de FAN Bolivia y The Nature Conservancy*
Áreas de posibles proyectos futuros
de REDD
29
proyecto embrionario en el área de la Chiquitanía puede ser revelador, donde una alianza
entre el gobierno departamental de Santa Cruz y dos organizaciones no gubernamentales
(destacada a principios del 2010 en un estudio de factabilidad para REDD en Bolivia)
75
ha
dejado de buscar fnanciamiento, dada la actual política climática en el país.
76
Parecería
que los desarrolladores de proyectos están postergando proyectos en Bolivia en el contexto
de la frme oposición del gobierno a los mercados de carbono de los bosques.
En este momento hay dos proyectos piloto de REDD que operan en el país. El primero
es el Proyecto de Acción Climática Noel Kempff Mercado (véase el recuadro abajo),
que se estableció como una colaboración entre el gobierno boliviano anterior, una ONG
estadounidense, una ONG boliviana y tres contaminadores estadounidenses. El segundo
proyecto piloto es el proyecto REDD Amazonía (véase el tercer recuadro), creado el 2008 por
una ONG boliviana en colaboración con una organización indígena, con el fnanciamiento
de la fundación Gordon y Betty Moore, Dinamarca y los Países Bajos.
77
Proyecto de Acción Climática Noel Kempff
Mercado - un imán para los elogios, luego, la
crítica
Noel Kempff Mercado - Proyecto de Acción Climática fue promovido una vez por
The Nature Conservancy como “el proyecto de deforestación evitada probablemente
más conocido del mundo”.
78
Durante muchos años, era el ejemplo para reducir la
contaminación del carbono mediante el fnanciamiento privado para la conservación
de los bosques. Fue creado antes que la “REDD” existiera como un concepto o un
acrónimo, pero se convirtió en una referencia clave a medida que las negociaciones de
la ONU progresaban. Más recientemente, se ha convertido en un objeto de controversia,
en gran parte debido a un informe mordaz de Greenpeace que cuestionó su valor social
y ambiental.
El proyecto – para la expansión de un distante parque nacional en el límite con Brasil
por 642.500 hectáreas - fue creado en 1996 como una cooperación entre el gobierno
boliviano (bajo la presidencia de Gonzalo Sánchez de Lozada),* The Nature Conservancy
(TNC, una ONG ambiental de los EE.UU.), la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN,
una ONG ambiental de Bolivia) y tres grandes contaminadores del norte: PacifCorp,
American Electric Power y BP. El proyecto fue diseñado para generar créditos de
carbono que serían repartidos entre los inversores corporativos y el gobierno de Bolivia
(que vendería sus créditos en los mercados voluntarios de carbono** para generar
ingresos para “el desarrollo de las comunidades, la administración del parque y otras
actividades”.)
79
El proyecto contaba con varios componentes a parte de la ampliación
* Sánchez de Lozada, o “Goni” es bien conocido como el presidente neoliberal que fue forzado a abandonar el
país en 2003, siguiendo una rebelión popular sobre la distribución de las regalías de gas del país.
** Éste es el término empleado para describir la compra y venta de los créditos de carbono que son “voluntarios”,
es decir, los no requeridos por ley (la compra y venta de créditos para cubrir obligaciones legales es conocida
como el mercado de “obediencia”.) Las corporaciones pueden comprar voluntariamente créditos de carbono
por varias razones - como Ecosystems Marketplace le pone, “un calentamiento para la gran liga de ‘obediencia’”,
pero también para mejorar su imagen pública. Muchas de estas transacciones se llevan a cabo libremente,
o como ventas privadas- otras transacciones se realizan a través de “bolsas de cambio” (similar a bolsas de
cambio de acciones fnancieras) tales como el Chicago Climate Exchange (CCX), el Chicago Climate Futures
Exchange y Climex. El más grande de éstos, el CCX, se cerró a fnes del 2010. [Katherine Hamilton, Milo Sjardin,
Molly Peters-Stanley y Thomas Marcello, Building Bridges: State of the Voluntary Carbon Markets 2010, (New
York y Washington: Bloomberg New Energy Finance and Ecosystem Marketplace, 14 de junio, 2010.)]
30
del parque ya existente para incluir más bosque, el pago de indemnizaciones a las
empresas madereras, empresas de ecoturismo, y otros programas de apoyo a la
comunidad.
El informe de Greenpeace titulado provocativamente y con una amplia cobertura,
“Carbon Scam” (“Estafa de carbono”), publicado justo antes de las negociaciones
sobre el cambio climático de Copenhague en el 2009, cuestionó las afrmaciones del
proyecto sobre la cantidad de carbono que en realidad se había ahorrado. Impugnó las
metodologías utilizadas, planteando dudas sobre cómo se había calculado el proyecto de
referencia y cómo se había contabilizado la “fuga”. Sostuvo que estas dudas debilitaron
las afrmaciones de los contaminadores de EE.UU. en apoyo de las compensaciones
forestales sub-nacionales. El informe también cuestiona los benefcios del proyecto para
las comunidades afectadas por el proyecto, alegando que la consulta previa fue mínima,
la compensación por la pérdida de empleos relacionados a la tala y los proyectos de
desarrollo alternativo eran inadecuados.
A pesar de las críticas ampliamente difundidas, tanto la TNC como la FAN continúan
promoviendo el parque Noel Kempff como un proyecto exitoso. Ambas organizaciones
lo describen como una valiosa experiencia de aprendizaje que les ha ayudado a
perfeccionar y crear nuevas prácticas para REDD.
80
También sostienen que el proyecto
ha cumplido con una reducción real de las emisiones de carbono - y que, aunque “no
la [Noel-Kempff] vendemos como la receta”, (y que ahora hacen las cosas de forma
diferente cuando se involucra a las comunidades indígenas en los proyectos de REDD),
que el proyecto tuvo impactos positivos para las comunidades alrededor del parque.
81

FAN inició una demanda en contra de Greenpeace por lo que ellos establecen como
imprecisiones en el informe, pero más adelante se retiró del juicio aduciendo el gasto
prohibitivo del proceso legal.
82
Greenpeace manifestó al Centro para la Democracia que
el comentario de los inversores corporativos fue mínimo.
83
El gobierno de Bolivia que entró en el proyecto Noel Kempff era muy diferente al
gobierno que hoy rechaza rotundamente los mercados de carbono como una solución
al cambio climático. No obstante, el gobierno de Morales heredó el proyecto y sus
responsabilidades, incluida la decisión sobre qué hacer con su parte de los créditos de
carbono. De acuerdo con TNC, aunque técnica y legalmente son libres
p a r a asignar créditos a los inversionistas corporativos,
FAN no lo hará sin la aprobación del gobierno de
Morales.
84
Carlos Fuentes del Programa Nacional
de Cambio Climático del gobierno dijo al Centro
para la Democracia que el tema de Noel
Kempff Mercado está en un “stanby”
en lo que respecta a los bonos
de carbono.
85
Parece claro que
sin la aprobación del gobierno, el
proyecto no continuará como
fue diseñado originalmente
- es decir, con fondos de los
mercados privados de carbono.
10/06/10 16:03
Noel Kempff project is 'saving the forest' by forcing destruction elsewhere | Fred Pearce | Environment | guardian.co.uk
Page 1 of 3
http://www.guardian.co.uk/environment/2010/mar/11/greenwash-noel-kempff-forests/print
Noel Kempff project is 'saving the
forest' by forcing destruction elsewhere
Forest conservation project in Bolivia proves that unless a
nation as a whole cuts deforestation, individual carbon offset
schemes are worthless
Fred Pearce
guardian.co.uk, Thursday 11 March 2010 11.49 GMT
larger | smaller
The rainforest in the Noel Kempff Mercado National Park, Bolivia. Photograph: Pablo Corral Vega/Corbis
It is the ultimate greenwash nightmare. A tough international deal to curb emissions of
greenhouse gases is passed in Mexico later this year. Companies then meet their targets
not by cutting their own pollution but by buying into hundreds of forest "conservation"
projects round the world. But those projects then fail to deliver real benefits for forests or
staunch the flow of carbon into the atmosphere.
Some big-time green groups prosper but the planet burns.
Exhibit A in this doomsday scenario is a 14-year-old forest conservation project in Bolivia
called the Noel Kempff Climate Action Project, one of the world's largest schemes to fix
carbon in protected forests. It is the brainchild of the US green group The Nature
Conservancy and industrial partners, including the oil company BP and America's largest
burner of coal, American Electric Power.
The Noel Kempff project is hailed by The Nature Conservancy as a model for the
operation of Redd (Reducing Emissions from Deforestation and Forest Degradation) –
the international plan to allow countries and companies to offset their carbon emissions
N
o
el K
em
p
ff M
ercad
o
C
lim
ate
A
ctio
n
P
ro
ject
P
osition of Fundación A
m
igos de la N
aturaleza (FA
N

B
olivia) on
G
reenpeace’s
R
eport
In a report released on October 15, 2009, entitled,
―Carbon Scam: Noel Kempff Climate Action Project
and
the
Push
for
Sub-national Forest Offsets‖1,
Greenpeace
asserts
erroneously
that
the
Noel
Kempff Mercado
Climate
Action
Project (NKCAP)
failed to meet its commitments in terms of reducing
emissions, improving the living conditions of the local
communities
affected
by
the
project, and
using
appropriate
monitoring
and
accounting
methodologies for addressing leakage and proving
the
additionality and
permanence
of its emissions
reductions. . Unfortunately, Greenpeace’s
investigation
into
the
NKCAP
and
the
project’s
approach
to
Reducing
Emissions
from
Deforestation
and
Forest
Degradation (REDD) falls far short of meeting the
minimum
standards that professional research and
reporting require.
In
its
report,
Greenpeace
uses
questionable
reporting methods and relies on information that is
irrelevant, disorganized, out of context, or simply
false in order to discredit the Noel Kempff Mercado
Climate
Action
Project
(NKCAP)
and
its
achivements.
This is done, we
believe, for the
political purpose of undermining global support for a
carbon market approach to REDD in order to bolster
support for Greenpeace’s own proposal for a REDD
fund
called
the
Tropical Deforestation
Emissions
Reductions
Mechanism
(TDERM) or Forest for
Climate2.
The principle problems
with Greenpeace’s report
include the following:
• Greenpeace
bases its findings on
preliminary
reports
of the
NKCAP
rather than
the
main
Project Design Document (PDD)3,
which is the
only official document approved
by all of the
project partners.
By using preliminary reports
instead of the official document, Greenpeace’s
findings
should
be
considered
baseless
and
invalid.
• Greenpeace uses false information to justify its
erroneous findings about the project’s leakage
and additionality. For example, the report cites
an
interview
with
a
worker
from
a
logging
company
that
was
not
indemnified
by
the
NKCAP,
yet
Greenpeace
does
so
clearly
implying
that
it
was
one
of
the
forest
concessionaires indemnified by the project. The
report
rejects
the
project’s
additionality
by
claiming that the indemnified logging companies
are
still operating. This assertion
is false. To
further support their claims of ongoing logging,
the report employs photos and captions below
photos that show and describe logging activities
in areas that have no relationship to the project
site.
This article appeared in the M
arch 22, 2010 edition of The Nation.
T
h
e
W
r
o
n
g
K
in
d
o
f G
r
e
e
n
by JOHANN HARI
M
arch 4, 2010 W
hy did Am
erica's leading
environm
ental groups jet to
Copenhagen and lobby for policies
that w
ill lead to the faster death of
the rainforests--and runaw
ay global
w
arm
ing? W
hy are their lobbyists
on Capitol H
ill dism
issing the only
real solutions to clim
ate change as
"unw
orkable" and "unrealistic," as
though they w
ere just another sooty
tentacle of Big Coal?
At first glance, these questions w
ill
seem
bizarre. Groups like
Conservation International are
am
ong the m
ost trusted "brands" in
Am
erica, pledged to protect and defend nature. Yet as w
e confront the biggest ecological crisis
in hum
an history, m
any of the green organizations m
eant to be leading the fight are busy
shoveling up hard cash from
the w
orld's w
orst polluters--and burying science-based
environm
entalism
in return. Som
etim
es the corruption is subtle; som
etim
es it is blatant. In
the m
iddle of a sw
irl of bogus clim
ate scandals trum
ped up by deniers, here is the real
Clim
ategate, w
aiting to be exposed.
I have spent the past few
years reporting on how
global w
arm
ing is rem
aking the m
ap of the
w
orld. I have stood in half-dead villages on the coast of Bangladesh w
hile fam
ilies point to a
distant place in the rising ocean and say, "D
o you see that chim
ney sticking up? That's w
here
m
y house w
as... I had to [abandon it] six m
onths ago." I have stood on the edges of the Arctic
and w
atched glaciers that have existed for m
illennium
s crash into the sea. I have stood on the
borders of dried-out D
arfur and heard refugees explain, "The w
ater dried up, and so w
e
started to kill each other for w
hat w
as left."
W
hile I w
itnessed these early stages of ecocide, I im
agined that Am
erican green groups w
ere
on these people's side in the corridors of Capitol H
ill, trying to stop the W
eather of M
ass
D
estruction. But it is now
clear that m
any w
ere on a different path--one that began in the
1980s, w
ith a financial donation.
Environm
ental groups used to be funded largely by their m
em
bers and w
ealthy individual
supporters. They had only one goal: to prevent environm
ental destruction. Their funds w
ere
The W
rong Kind of Green
http://www.thenation.com/doc/20100322/hari/single
1 of 10
08/03/10 12:26
31
CÓMO EL PAGO PARA LA PRESERVACIÓN DE LOS
BOSQUES INTERACTÚA CON ASUNTOS POLÍTICOS CLAVE EN
BOLIVIA
La cuerda foja de la economía
Bolivia es un país de bajos ingresos con gran desigualdad. Más del treinta por ciento de
su población vive con menos de dos dólares por día,
86
mientras una pequeña minoría
controla vastas cantidades de la riqueza; y el gobierno de Morales llega al poder con la
promesa de confrontar esta desigualdad. Los costos sociales de la limitación del desarrollo
de la agroindustria y la industrialización, dos de los cuales son recursos importantes de
riqueza material y destrucción de bosques, podrían ser signifcativos. Éste es el dilema
casi universal enfrentado por los países que tienen bosques en el sur global – de hecho,
el preciso dilema que REDD reclama resolver haciendo los bosques vivos, lucrativos. El
gobierno boliviano y representantes de ONGs sugirieron que la compensación de tipo
REDD podría ser una oportunidad para formas alternativas de desarrollo
87
entre otras
iniciativas. En esta lógica, los pagos por “servicios ambientales” o el apoyo para la
agroforestería sostenible o el ecoturismo vinculados a REDD podrían proveer ingresos para
las comunidades, reemplazando los benefcios económicos de la destrucción forestal. Se
ha conducido programas en este sentido en Bolivia durante algún tiempo, aunque en una
escala relativamente pequeña, y con éxito variante.*
Soya, ganado y bosques
Aunque sus ganancias están concentradas en las manos de pequeños grupos de
poderosos terratenientes, la agricultura industrial genera una actividad económica
signifcativa en Bolivia. Marcos Nordgren Ballivián describe el agro-negocio en Bolivia
como trabajar con una lógica de minería, extrayendo nutrientes del suelo y agua de cierta
área hasta que se agote y luego seguir adelante.
88
Si detener la destrucción de bosques
signifca poner un freno al sector agricultor, eso vendrá a un precio económico, no sólo
para estos terratenientes, sino en términos de empleos e ingresos por impuestos para el
gobierno (aunque los segundos podrían ser mínimos.) La magnitud de este impacto es
debatida – Ramiro Balderrama fundamenta que la agroindustria a gran escala emplea
mucho menos gente que, por ejemplo, la agricultura a pequeña escala.
89
Por otro lado,
Edilberto Osinaga Rosado, el líder de la Cámara Agropecuaria del Oriente, argumenta que
el sector tiene “un efecto multiplicador en el comercio, en la industria, bastante ampuloso
en los servicios”
90
y según Gisella Ulloa, una ex-negociadora sobre el clima por Bolivia ante
la ONU, “Dependemos de la exportación de materias primas como la soya...Entonces, si
se reduce la producción de la soya u otros productos agrícolas, el impacto en la economía
va a ser enorme”.
91

Además, si la restricción de la expansión de la agricultura ejerce una presión al alza de
los precios de los alimentos al interior de Bolivia (por ejemplo, haciendo que la tierra apta
para la agricultura sea más cara), la gente de bajos ingresos será seriamente afectada.
* Para una discusión sobre las limitaciones de los programas de “desarrollo alternativo” para reemplazar el cultivo
de coca en el Chapare, vea “Coca: la hoja en el centro de la guerra contra las drogas” Caroline S. Conzelman,
Coletta A. Youngers, Jim Shultz, Caitlin Esch, Leny Olivera y Linda Farthing, en ed. Jim Shultz y Melissa Crane
Draper, Desafando la Globalización, 224 – 231 (Berkeley: Universidad de California Press, 2008.)
32
En diciembre del 2010, el gobierno de Morales trató de reducir la subvención del petróleo,
lo que resultó en un incremento repentino del precio en más del ochenta por ciento. Las
protestas de los sectores sociales estallaron en todo el país (forzando al gobierno a revertir
su curso rápidamente) proporcionándonos una muestra de a qué se asemejarían las
consecuencias políticas del incremento de los precios de los alimentos. Edilberto Osinaga
Rosado sostiene que “Está bien, hay que legislar, hay que ayudar... pero eso tiene que
ser hasta donde el sector, la actividad sea factible”, porque si la agroindustria boliviana
no es viable, el país no tendrá otras fuentes de ingreso sufcientes para importar comida a
bajos precios.
92
No obstante, esto debe ser notado teniendo conocimiento de que no son
las grandes plantaciones agroindustriales de soya las que sustentan a los asalariados de
bajos ingresos del país – en su mayoría son los de pequeña escala, campesinos de bajos
ingresos.
93
Destrucción de bosques y expansión industrial
Después de siglos de marginalización, muchos grupos que forman la base de apoyo a
Morales están demandando de su gobierno mejores niveles de vida. Esto involucra la
generación de ingresos públicos para el gasto social, y dada la posición de Bolivia en la
economía mundial, haciendo uso de muchos de sus bienes económicos (gas, petróleo y
otros minerales del suelo) implica actividades con un fuerte impacto ambiental. Además,
para muchos, la mejora de los estándares de vida también signifca la construcción de
infraestructura como plantas de electricidad y carreteras asfaltadas. Otros grupos bolivianos
afrman que si este desarrollo se produce a expensas del agotamiento del suministro de
agua para la gente y el saqueo a través de los bosques, el precio a pagar es demasiado
alto.
Los esfuerzos del gobierno boliviano para la industrialización han sido fuertemente
criticados por algunos grupos ambientales e indígenas bolivianos,
94
y estos críticos han
hecho uso del alto perfl del gobierno en la política internacional sobre el clima para llamar
la atención sobre proyectos como la carretera Isiboro-Sécure, que propone una ruta corta
a través de una importante reserva forestal y territorio indígena.
95
Durante la conferencia
de Cochabamba el año 2010 (ver “Solo, pero junto a miles”), un grupo de organizaciones
ambientales y sociales bolivianas (algunas de los cuales participaron en la conferencia
ofcial), creó un espacio alternativo.* Este espacio destacó los confictos ambientales
locales, y llamó la atención de periodistas y activistas internacionales a la resistencia al
desarrollo extractivista y de megaproyectos en Bolivia - exactamente el tipo de desarrollo
que conduce a la destrucción de los bosques.
96
Es importante señalar, sin embargo, que la industrialización también tiene un fuerte apoyo
entre otras organizaciones sociales de Bolivia. En un ejemplo ilustrativo, un bloqueo de dos
semanas en Potosí realizado por los movimientos sociales regionales en el 2010 incluía la
demanda de la construcción de un aeropuerto internacional y una fábrica de hormigón.
97

El gobierno boliviano ha estado siempre abierto dentro de las negociaciones del clima
sobre su apoyo para lo que describe como el derecho a la industrialización y el crecimiento
material del nivel de vida. No se disculpa por su participación en la producción de gas
y petróleo, ni en los grandes proyectos de infraestructura, proclama orgullosamente el
“gran salto industrial” como una pieza clave de su plataforma política.
98
De acuerdo con el
vicepresidente Álvaro García Linera, “No nos vamos a convertir en guardabosques de las
potencias del norte que viven felices y mientras nosotros seguimos en la mendicidad”.
99
* Llamado “Mesa 18” en referencia a las 17 grupos de trabajo ofciales en la conferencia.
33
En el terreno en la Amazonía Boliviana
con Leny Olivera Rojas
Para quienes no conocen la Amazonía, la dimensión del bosque es impresionante –
árboles que alcanzan al parecer alturas imposibles, y un horizonte verde que se extiende
en todas las direcciones. De vuelta en Riberalta, la madera se apila por montones en los
patios de las compañías madereras, mientras desde la distancia una planta procesadora
de castaña arroja humo. Por toda la ciudad hay indicios del dinero que fuye de la
actividad forestal y de su destrucción.
La vida no es fácil para muchos en Riberalta y en las comunidades a su alrededor. Las
carreteras empedradas se tornan imposibles de utilizar durante la temporada húmeda,
donde la crecida de las aguas puede dejar incomunicadas a las comunidades durante
días de manera continua – la entrevista del Centro para la Democracia a la representante
del gobierno municipal de Riberalta tuvo lugar entre pilas de paquetes destinados a los
sobrevivientes de las inundaciones. Las lluvias habían inundado pueblos enteros en
la región, lo que había imposibilitado el paso de automóviles y buses hacia muchos
lugares. El viaje del Centro para la Democracia a Triunfo (una comunidad pequeña
en la Amazonía de Beni) fue sólo posible en motocicletas que cruzaban charcos de
agua que aparecían en el camino y nos llegaban a las rodillas, alimentadas por un
aguacero constante. Los enjambres de mosquitos amenazan con la malaria, y en la
sofocante humedad, los ventiladores que adornan algunos hoteles turísticos no siempre
se encuentran en otros lugares. Las líneas eléctricas se detienen en las afueras de
Riberalta, y las redes de telefonía móvil se desvanecen rápidamente.
Don Raúl Olmos Domínguez de Triunfo describió la inseguridad económica en la que
él y su familia viven, en un contexto donde se ha restringido la pesca y la tala: “No
Comercio de almendra, Riberalta - Leny Olivera Rojas
34
hay de qué vivir… pasa esta zafra y no hay más… Así que claro que sí va a haber
algún apoyo, digamos precisamente para trabajo, sería biencísimo, ¿no? No hay fuentes
de trabajo. Estamos cero, hablando de una realidad cero”.
100
Obar Franco, de una
comunidad cercana, describió la precariedad similar de la agricultura a pequeña escala
practicada en Recreo: “Se trabaja en los chacos donde se siembra el arroz, el maíz,
la yuca pero primero uno sembraba eso hay veces, como hay llanura, a veces en ese
tiempo se lo llevaba, y en este tiempo también es de la castaña pero unos tres meses,
y después aplicarle al recojo del grano que ya viene, pero en la mayor parte o la mitad,
hay inundaciones y se lo llevan y quedan en nada como si no hubieran trabajado…”
101
Los desafíos materiales que enfrentan las comunidades en el norte de la Amazonía no
son accidentales, tampoco inevitables. Las comunidades indígenas por generaciones
han tratado con industrias como las de goma y madera llevándose la peor parte. Sin
embargo, incluso a medida que han sido marginados por un gobierno boliviano tras
otro, éstos han continuado trabajando en alternativas. A medida que las organizaciones
indígenas y campesinas han ido acrecentando su poder, los derechos sobre la tierra se
han visto fortifcados, y los términos de relacionamiento con otros actores han cambiado.
Obar Franco relató al Centro para la Democracia la accidentada historia de los madereros
en el área: “años atrás a veces por palo se vendían, les engañaban en otras formas...
regalaban su madera”.
102
El Capitán* Maro Ortiz describió cómo y por qué las cosas
son diferentes ahora: “para conseguir nuestro territorio, hemos marchado, ha habido
muertes en la marcha, hambre y sed, bueno, hemos sufrido. Entonces, no nos sirve para
regalar lo que es madera, tanto sacrifcio que hemos tenido, regalarlo después no nos
conviene”.
103
Es en este contexto de la lucha actual por la seguridad económica, y por
el cambio en la dinámica de la explotación, que REDD se involucra.
* Un cargo de liderazgo que existe en algunas comunidades indígenas de la región.
El camino inundado de Riberalta a Triunfo – Leny Olivera Rojas
35
Políticas de tierra y los bosques en Bolivia
Las políticas sobre la tierra en Bolivia son complicadas, confictivas, y tienen implicaciones
importantes para los programas de pago para la protección de bosques. La situación actual
deriva de una larga historia de desigualdad, con la propiedad concentrada en las manos de
una élite adinerada. Luego de la revolución de 1952, el gobierno realizó reformas territoriales
signifcativas en algunas regiones, sin embargo ésta nunca alcanzó los departamentos del
oriente, donde se encuentra la mayor extensión de selva tropical. El director de CIPCA*
Santa Cruz, Eulogio Núñez Aramayo describe la situación a continuación: “La reforma
agraria tenía que eliminar el latifundio, la servidumbre, la esclavitud - sin embargo se
avanzó en el altiplano y los valles, pero en el Chaco, Oriente y Amazonia todavía está
pendiente... hay pocas familias poderosas que tienen poder económico, político, muy
fuerte, con muchos recursos, que acaparan grandes extensiones de tierra”.
104
Desde la
elección de Morales en el 2005, estos poderosos terratenientes han formado núcleos de
oposición al gobierno del MAS.

Luego de años de lucha protagonizados por organizaciones sociales, la reforma agraria
se convirtió en una de las prioridades principales de Morales. El coordinador nacional de
MST,** Don Anastacio Serrudo, relató las luchas entre los terratenientes y su organización: “El
MST está en los lugares más distanciados… peleados con los latifundistas, peleados con
los ganaderos empresarios... Desde hace nueve años la lucha, aunque nos ha costado la
vida, muchos compañeros han caído presos, muchos hermanos han estado secuestrados,
incluso mi persona ha sido golpeada”.
105
Pese a ser la prioridad en la agenda del gobierno,
el proceso de saneamiento (aclarar y asegurar los derechos de propiedad sobre la tierra)
se encuentra aún en camino, con cincuenta y cinco millones de hectáreas todavía sin
procesar y trece millones de hectáreas que continúan en alguna etapa del proceso.
106
Las implicaciones actuales para REDD en esta historia se encuentran en debate. La
representante de FAN Natalia Calderón y Gisella Ulloa, una anterior negociadora boliviana
por el clima ante la ONU, sostienen que los derechos sobre la tierra y la posición de las
comunidades indígenas en Bolivia es mucho mejor que en otros países, lo que quiere
decir que los riesgos para el acceso de la tierra descrito por los críticos de REDD no son
tan serios como en otros lugares.
107
Un asesor técnico de la CIDOB,*** Dilfredo Moreno,
sostuvo que el proyecto REDD Amazonía (ver tercer cuadro abajo), no pone en peligro los
derechos y la propiedad territorial indígena, “más bien consolidar su territorio, apoyar en la
consolidación, y que sean dueños, con toda la titulación, de su territorio”.
108
Probablemente
es cierto que las comunidades campesinas e indígenas tengan un acceso más seguro a
la tierra en Bolivia que en otros países. Indudablemente hay menos confictos de alto perfl
respecto a la tierra de los que hubo hace años atrás, cuando los terratenientes enfrentaban
con armas a los ofciales del gobierno que llevaban a cabo la redistribución de la tierra.
109
Sin embrago, también es cierto que continúan los confictos sobre la tierra, y que estas
disputas son las más duras en los departamentos orientales donde se encuentra la mayoría
de los bosques aptos para programas REDD, y donde muchos de los gobiernos regionales
* Centro de Investigación y Promoción del Campesinado, una ONG que trabaja estrechamente con los grupos
campesinos y que ha producido una amplia investigación sobre la inequidad en el acceso y la distribución de la
tierra.
** Movimiento Sin Terra, el movimiento de trabajadores que no poseen tierra. Uno de los más fuertes partidarios de
la reforma agraria en el oriente boliviano.
*** Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano, la organización matriz de los pueblos indígenas en el sureste
del país.
36
son opositores al partido del MAS. Por un lado, el MST es impaciente con los procesos que
lleva a cabo el gobierno, diciendo “el gobierno habla de una verdadera reforma agraria,
pero no se está cumpliendo”,
110
mientras por el otro, la Cámara Agropecuaria del Oriente
sostiene que la reforma agraria ha hecho imposible que los agroindustriales usen la tierra
con el fn de obtener crédito bancario.
111
Los negocios de madera juegan también un rol
en estas relaciones, lo cual puede ser antagónico, como Jorge Ávila, Cámara Forestal
comentó: “Con los pueblos indígenas que les interesa la conservación del bosque, las
relaciones son cada vez mejor. Pero con las comunidades campesinas que se dedican
a la agricultura, la relación es terrible, muy mala, porque ellos son nuestros principales
enemigos. Y no solamente con campesinos, hay que ser honesto, también hay pequeños
campesinos, pequeñas, medianas y grandes empresas que tampoco tienen mucho
respeto por los bosques”.
112
Mientras los comentaristas en el extranjero a menudo tienden a encasillar a los grupos
indígenas y campesinos de Bolivia en una sola categoría, existen importantes diferencias
entre ambos. Los grupos indígenas con relaciones de larga data con su tierra en la parte
oriental del país a menudo tienen prácticas culturales y de uso de la tierra (históricamente
orientadas hacia la vida en un bosque natural, por medio de actividades como la caza y
la recolección) que son distintas de las de los campesinos que han migrado del altiplano
(históricamente orientadas hacia la agricultura a pequeña escala.) Teresa Flores de
PRODENA contrapuso lo que ella llamo “una cultura de respeto hacia el bosque” por parte
de las comunidades indígenas amazónicas con prácticas culturales destructivas de los
campesinos migrantes de tierras altas.
113
Don Aniceto Ayala describió la migración como
una preocupación fundamental para la CIDOB, indicando “sentimos que desde las tierras
altas están entrando a nuestro territorio, y eso es una preocupación”.
114
De acuerdo a
Don Moisés Huarachi de la CSCIB,* por otra parte, “si bien hemos salido de una anterior
* Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia, la organización principal que representa a los
campesinos migrantes en todo el país.
Madera en Riberalta - Leny Olivera Rojas
37
reforma agraria, hemos entrado nuevamente a dar privilegio a otros sectores...dejando
un poco a un lado a otros sectores que también tienen, o deberían tener, los derechos a
la tierra”.
115
Él reconoció que los miembros de su organización tenían una reputación de
“devastadores”, pero que cualquier destrucción de bosques que hubiese ocurrido era
resultado de la falta de apoyo técnico y fnanciero provisto a estas comunidades.
116
No es difícil imaginar lo que las tensiones no resueltas sobre el acceso a la tierra podrían
signifcar para los proyectos REDD en Bolivia. El problema en realidad fue señalado en
la propuesta boliviana al programa REDD del Banco Mundial, que nota que “bastantes
concesiones territoriales en conficto entre las comunidades indígenas, quienes habitan
en los bosques, uniones campesinas, concesionarios, y propietarios particulares de tierra
obstaculizan el cumplimiento de los planes de uso de tierra”.
117
Un estudio de viabilidad
en El Chore para un potencial proyecto REDD señaló un efecto crítico de la situación:
sin una idea clara de los derechos propietarios, resultó difícil identifcar cuáles serían las
familias que recibirían algún pago de REDD en el futuro.
118
Marcos Nordgren Ballivián
de CIPCA* comentó con el Centro para la Democracia que era posible que un infujo de
dinero proveniente de REDD pueda exacerbar las tensiones existentes sobre los derechos
de la tierra y generar mayor demanda por está “…ya existen tensiones que a partir de una
nueva fuente de benefcios como podría ser REDD, pueden generar problemas... pero
habrá que ver la manera en que se organiza REDD, porque eso va a defnir, por supuesto,
si estos confictos son exacerbados”.
119
Autonomía indígena, derechos sobre los recursos y nuevas
mercancias
Los movimientos indígenas sociales, en el transcurso de las dos décadas pasadas, han
consolidado un poder político real en Bolivia. Mientras el indicador más conocido en
el exterior de aquello es la elección de Evo Morales, quien celebra su propia herencia
indígena y aquella de su país, los cambios son mucho más profundos. Los grupos que
durante mucho tiempo han sido marginados en procesos políticos formales (los indígenas
bolivianos ganaron el derecho a votar solamente después de la revolución de 1952) ahora
están desarrollando un relacionamiento distinto con las instituciones del gobierno que
afectan directamente sus vidas. Muchos grupos indígenas relegados durante mucho tiempo
por el Estado boliviano demandan “autonomía” – tener mayor control sobre los recursos en
sus territorios y las decisiones sobre la manera en que se gobierna su comunidad.
La relación entre los poderosos movimientos indígenas de Bolivia y su gobierno nacional
es más estrecha que nunca en la historia del país, pese a que a veces es adversa. Justo
antes de que el Centro para la Democracia comenzara las entrevistas para este informe
a mediados del 2010, la CIDOB comenzó una marcha de protesta desde tierras bajas
orientales hacia La Paz, con demandas enfocadas en estos asuntos de autonomía. Estos
incluían “la nulidad de las concesiones forestales, mineras y otras que afectan a los pueblos
indígenas en sus territorios” que ilustra la lucha continua sobre la decisión de uso de los
recursos en territorio indígena.
120
El gobierno de Morales respondió con la implicación de
que la organización había sido infuenciada por actores externos, que incluyen ONG’s y
USAID.
121
La demanda por la autonomía indígena tiene importantes consecuencias sobre la manera
en que REDD o los sistemas de tipo REDD tienen lugar en Bolivia. Los pueblos indígenas
* Centro de Investigación y Promoción del Campesinado.
38
no siempre concuerdan con el gobierno nacional sobre quién debería tomar las decisiones
sobre la utilización de los recursos, y quién tiene derecho a qué cantidad de los ingresos
que generan. En el caso de los bosques, los derechos son relativamente claros en la
Constitución: “las comunidades indígena originario campesinas situadas dentro de áreas
forestales serán titulares del derecho exclusivo de su aprovechamiento y de su gestión, de
acuerdo con la ley”.
122
En el caso de REDD, sin embargo, el recurso que es capaz de generar ganancia no es
el bosque como tal, o la madera que produce – es el carbono que el bosque almacena
y una notable amenaza a ese almacenamiento. Se discute sobre un nuevo tipo de
mercancía y un nuevo conjunto de derechos de propiedad. Un estudio manifesta: “No
está claro si los servicios ambientales estarán sujetos a propiedad privada o si éstos serán
considerados ‘recursos estratégicos,’ sujetos a gestión exclusiva del Estado”.
123
Como
Grenville Barnes de la Universidad de Florida apunta, los titulares de los derechos podrían
incluir familias, comunidades locales, compañías, gobiernos (nacionales, regionales y
locales), concesionarios (castaña, madera, conservación), la comunidad internacional y
(en el caso de los mercados de carbono) accionistas de carbono.
124
Un nuevo fujo de
ingresos también incluiría la negociación con los poderosos gobiernos departamentales
en Bolivia, muchos de los cuales, en los departamentos del oriente con la mayor extensión
de selva tropical, han sido adversarios del partido MAS y de las comunidades indígenas.*
Cualquier programa que incluya pagar por el almacenamiento de carbono de los bosques
bolivianos tendrá que coincidir con las demandas de estos actores y el relacionamiento
de cada uno de ellos – las batallas de las comunidades indígenas por más autonomía del
gobierno central será parte crucial en este complicado panorama.
* El gobierno departamental de Santa Cruz, considerado usualmente la vanguardia de la oposición de los
departamentos del oriente al gobierno nacional del MAS, ha buscado activamente en el pasado poner en agenda
el Pago por Servicios Ambientales. [Thomas Greiber (Editor), Pagos por Servicios Ambientales. Marcos Jurídicos
e Institucionales, 2010, UICN, 158.]
Marcha de CIDOB a La Paz, 2010 - Carwil James
39
REDD Amazonia: ¿Un nuevo rostro para REDD
en Bolivia?
Una historia de marginalización y resistencia
El norte de la Amazonía en Bolivia tiene una historia turbulenta – que se ha caracterizado
por una profunda desigualdad y por la resistencia indígena. Los grupos indígenas en
esta parte del país son cultural y lingüísticamente distintos de los pueblos Aymara y
Quechua en las tierras altas. Alberto Ortiz, el presidente de CIRABO,* contó al Centro
para la Democracia una historia de una forma de vida de mayor migración que aquella
en el altiplano, con medios de subsistencia de los pueblos fuertemente vinculados al
bosque: “Cada uno tenía su bosque... antes en los años cuarenta era un paraíso, para
los pueblos indígenas era nuestra propia casa, y en nuestra casería y en nuestra pesca,
todo lo que teníamos”.
125
El acceso a la tierra cambió drásticamente con la expansión
de la industria de la goma. Los barones de la goma no solamente ocuparon grandes
extensiones de tierra, sino que también la mano de obra primariamente indígena
trabajó en condiciones frecuentemente de alta explotación. Así contó un miembro de la
comunidad en la región a los investigadores de CEJIS**: “No estábamos organizados,
vivíamos en la barraca, no éramos dueños de la tierra, nuestras tierras se encontraban
en manos de los empresarios, vivíamos empatronados y éramos explotados en nuestro
trabajo: rayando la goma, recolectando la castaña. Las familias indígenas trabajaban
como siringueros y vivíamos ahí desde que nacíamos hasta que moríamos”.
126
La región alberga ahora múltiples intereses y actores, que tienen impactos variados en
el bosque. Luego de la decadencia de la industria de la goma, las comunidades que
conforman CIRABO sostuvieron una larga lucha para asegurar los derechos legales de
su tierra – lo que tomó no menos de dieciocho años,
127
e involucró el enfrentamiento
contra intereses económicos y políticos muy poderosos, acompañados de amenazas de
violencia y muerte.
128
De mano de los cuatro territorios indígenas legalmente reconocidos
(conocidos como ‘TCO’s, Territorios Communitarios de Origen) participantes en el
proyecto REDD Amazonia, están también los campesinos migrantes, las operaciones
de ganadería a gran escala, y la industria maderera. No existen estadísticas precisas de
las causas de la deforestación en el área, lo que es un ejemplo de la falta de información
que asedia los esfuerzos de protección forestal en Bolivia. Sin embargo, de acuerdo a la
FAN,*** la evidencia sugiere que la ganadería es una de las causas clave.
129
El proyecto
El área del proyecto REDD Amazonia cuenta con una extensión territorial de 3. 8 millones
de hectáreas de bosque, solapando los límites entre los departamentos de Pando y Beni.
Dentro del sitio del programa habitan 60 mil habitantes, y 9.800 hectáreas de bosque
se deforesta anualmente. El proyecto diseñado por la CIDOB, su regional CIRABO y
con el apoyo técnico científco de la FAN, (y fnanciado por un periodo de tiempo de
* Central Indígena de la Región Amazónica de Bolivia, la federación que representa a las comunidades
indígenas involucradas en el proyecto REDD Amazonía, una flial regional de la CIDOB a nivel nacional.
** Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social, una ONG boliviana que trabaja estrechamente con grupos
indígenas de las tierras bajas del oriente.
*** Fundación Amigos de la Naturaleza, la organización boliviana no gubernamental que ejecuta el proyecto
REDD Amazonia, y también manejo el Proyecto de Acción Climática Noel Kempff-Mercado.
40
tres años por una fundación privada con la asistencia de donaciones por parte de
gobiernos europeos) funciona en la reducción de varias presiones sobre el bosque en
distintas maneras. Primero, la FAN trabaja con las organizaciones indígenas mediante
el apoyo para el patrullaje del bosque a cargo de miembros de la comunidad, y a través
del respaldo en el establecimiento de proyectos de generación de recursos como la
operación maderera comunitaria, y una asociación para el acopio y venta de la castaña.
El proyecto trabaja también con los gobiernos municipales y las autoridades forestales
(la ABT)* mediante el suministro de material y la asistencia técnica, como los mapas
en detalle para la evaluación de la tasa de deforestación de manera actualizada, y el
equipamiento adecuado para que los actores desarrollen tareas de control y monitoreo
del territorio. Finalmente, el proyecto trabaja con otros actores, como las comunidades
agrícolas migrantes y ganaderos privados, proveyendo el soporte técnico con el fn de
hacer de sus prácticas agrícolas más compatibles con la conservación forestal.
130
¿Un nuevo nivel en la participación indígena?
Los resultados del proyecto REDD
Amazonia tienen implicaciones más allá
del contexto inmediato. Ha sido promovido
respecto al compromiso indígena en
el proyecto. Debido a la controversia
internacional sobre el relacionamiento
de REDD y de los pueblos indígenas, un
proyecto que se muestre como respetuoso
y que involucre activamente a los pueblos
indígenas seria muy valioso para los que
apoyan REDD a nivel internacional.
A tan sólo dos años de un proceso que dura tres, que trata en su mayoría sobre la
conformación de estructuras y mecanismos para un programa de largo plazo, es muy
temprano aún para extraer conclusiones defnitivas sobre los impactos del proyecto en
las comunidades. Es claro que los líderes de la CIRABO y de las TCOs involucradas en
el proyecto, lo respaldan fuertemente. El proyecto ha dotado de infraestructura, ingresos
y de capacitación para varios miembros de las cuatro TCOs, por ejemplo en el manejo
de GPS, contabilidad y medición de biomasa, lo que es de alta prioridad para muchas
personas con las que hablamos:
131
como el Capitán Maro Ortiz Álvarez de la TCO
Chacobo-Pacahuara quien nos conto: “Estamos agradecidos sobre la capacitación,
porque realmente nosotros hemos hecho con la gestión territorial nuestro centro de
proyectos de gestión territorial. Se han capacitado a los jóvenes sobre cómo administrar
lo que es los recursos nuestros”.
132
Hay esperanzas signifcativas sobre el futuro del
proyecto –en las entrevistas a los líderes de las comunidades sobre las expectativas
y esperanzas que tienen para el proyecto, ellos se inclinan a resaltar la distribución de
benefcios sociales y económicos que ven arribar en sus comunidades: benefcios por
el aprovechamiento y la exportación de la castaña,
133
educación y dinero destinado a
becas escolares,
134
empleos en la fabricación de muebles o en los talleres de carpintería
conectados a la operación maderera de la comunidad.
135
* Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras.
Ofcinas de CIRABO, Riberalta - Leny Olivera Rojas
41
Sin embargo el proyecto cuenta con desafíos en el proceso de desarrollo, por ejemplo
los desacuerdos sobre la realización del proyecto dentro de las TCO`s de CIRABO.
136

Wilfredo Delgado de la FAN nos contó qué aunque se había conseguido el consentimiento
previo e informado, “a veces la gente se olvida, la gente un poco no le pone mucha
atención, o no vino a la anterior reunión”, y que el trabajo de divulgar el proyecto entre las
comunidades era permanente y continuo.
137
Finalmente, durante la zafra 2009-2010 la la
asociación castañera tuvo difcultades con la primera cosecha, la cual fue consignada
a una tercera organización, sin embargo esta organización quebró sin devolver el valor
de la materia prima ni las ganancias (otras organizaciones en similar situación están
demandando al la administración de dicha tercera organización - la asociación castañera
ha quedado con un camión que antes pertenecía a la otra organización, como forma de
compensación.)
138
l
¿Una puerta abierta para REDD en Bolivia?
A pesar de la posición solida del gobierno boliviano en contra de los mercados forestales
de carbono, REDD Amazonía fue diseñado desde sus inicios para ser compatible con
un futuro sistema internacional de REDD.
Por eso es importante, el hecho de que el
proyecto piloto mantiene viva la posibilidad
de realizar este tipo de proyectos ante las
instituciones bolivianas, en un contexto
donde el gobierno nacional se encuentra
remando en contra de la marea de las
políticas internacionales de REDD. Así nos
comento Richard Estrada de la FAN: “si no
tienes un espacio político, económico, que
aperture el tema de REDD, va a ser muy
difícil que podamos llevar adelante este
tipo de programas. Entonces yo creo que
se deben aprovechar estos espacios”.
139

El diseño del proyecto (para ser compatible con un sistema internacional de REDD)
incluye la construcción de una línea base, la cual involucre el cálculo estimado del
almacenamiento de carbono en un área, y su certifcación, en el que el proyecto sea
evaluado por un tercero y se le asigne la etiqueta de “reducción de emisiones verifcada”
(lo que podría convertirse en créditos de carbono o pago por servicios ambientales.)
140

Pese a que la versión en idioma inglés del sitio web de REDD Amazonia menciona que
estará fnanciado en el futuro por la venta de créditos,
141
los integrantes del proyecto
dicen que por ahora, debido a la posición del gobierno boliviano y a la posición de las
organizaciones de movimientos sociales, el proyecto no echara mano del fnanciamiento
proveniente de la venta de créditos de carbono. Sin embargo, el proyecto está diseñado
de tal manera que si cambia el gobierno boliviano o su política, la venta de carbono en
el mercado será una alternativa, y CIDOB y CIRABO estarán preparados para reevaluar
sus posiciones y acceder o no a los benefcios del mercado de carbono.
La CIDOB, con su regional CIRABO tienen claro que quieren a futuro “promover la gestión
y administración directa” de este y otros proyectos independientemente de cualquier
intermediario, sea privada o del gobierno.
142
Ofcinas de FAN, Riberalta - Kylie Benton-Connell
42
SOLO, PERO JUNTO A MILES – LA POSICIÓN DEL
GOBIERNO BOLIVIANO ENTRE OTRAS NACIONES
Copenhagen, Cochabamba, Cancún
A fnales del 2010, la conferencia de la ONU sobre cambio climático en Cancún fnalizó con
un acuerdo que contaba con un solo gobierno en desacuerdo: Bolivia. Los representantes
bolivianos, incluidos Evo Morales y el embajador boliviano ante la ONU Pablo Solón,
elevaron fuertes voces disidentes de lo que denominan un proceso fallido que tiene como
resultado acuerdos injustos e inefectivos. Morales arremetió contra los negociadores por
apoyar las poco convincentes reducciones que resultarían en un “eco-cidio”, diciendo “Es
fácil que gente en una sala con aire acondicionado continúe las políticas de destrucción
de la Madre Tierra. En vez de eso deberíamos ponernos en los zapatos de familias en
Bolivia y en todo el mundo que carecen de agua y alimento y sufren miseria y hambre”.
143

La crítica del gobierno boliviano a los mercados de carbono es ahora parte fundamental de
su programa, y fue la más destacada en las negociaciones sobre REDD, donde encabezó
la oposición al fnanciamiento de la protección de bosques a través de la venta de créditos
de carbono.
Cancún fue la
cúspide luego
de varios años
de cambio en
la posición del
gobierno boliviano,
la que ha tomado el
mismo rumbo que
los movimientos de
justicia climática.
Evo Morales señaló
la dirección en
la que el equipo
negociador de su
país iría en discursos
como “El planeta
es mucho más
importante que Wall
Street”, donde dejó
caer la culpa del cambio climático en los pies de capitalismo del norte.
144
La relación entre
el gobierno boliviano y los abogados por la justicia climática se hizo más estrecha durante
la conferencia climática de Copenhagen en el 2009, y fue consolidada cuando Morales
convocó a una “Conferencia Mundial de los Pueblos” en la ciudad de Cochabamba en abril
del 2010. La declaración fnal de la conferencia incluyó demandas para una declaración
internacional de los derechos de la Madre Tierra, reconocimiento y resarcimiento por la
“deuda climática” (la idea de que el mundo industrializado, responsable por la mayor
cantidad de contaminación de efecto invernadero debido a su industrialización basada
en combustibles fósiles, le debe dinero al sur para fnanciar tecnologías ecológicas y la
adaptación al clima cambiante), los objetivos grandes para la reducción de la contaminación
de efecto invernadero en el mundo industrializado, y el rechazo a los mercados de carbono
Pablo Solón da un discurso en una marcha de “justicia climática” fuera de las negociaciones
sobre clima de la ONU en Cancún - Kylie Benton-Connell
43
y REDD. Desde el inicio de la conferencia de Cochabamba, la delegación boliviana se fue
posicionando como representante de los movimientos de justicia climática excluidos de
las negociaciones, refejando objetivos comunes y una estrategia actual de coordinación.
En paralelo, la declaración de la conferencia de Cochabamba se ha convertido en el
estandarte para muchos representantes de justicia climática durante las negociaciones de
Cancún y en otros espacios.
145
Pese a que hubo varios países que rechazaron el proceso poco transparente y los objetivos
poco ambiciosos para reducir la contaminación en la conferencia de Copenhague, esto
no se tradujo en un bloque de apoyo para las demandas de justicia climática en las
negociaciones en Cancún. Pese al trabajo de los abogados bolivianos, la declaración
de Cochabamba ha sido marginada sistemáticamente. De acuerdo a los observadores,
inicialmente Venezuela y Cuba apoyaban las objeciones bolivianas en las etapas fnales
de las negociaciones de Cancún, sin embargo no rechazaron la declaración fnal.
146
Un
periodista que cubría las charlas relato que los delegados de India, Pakistán, Bangladesh
y de los países africanos dijeron “que concordaban en principio con Bolivia, pero que los
Estados Unidos habían ejercido presión sobre sus gobiernos para diluir sus acuerdos”.
147

Cualesquiera que hayan sido las maquinaciones detrás de escena, Bolivia fue al fnal el
único equipo negociador que rechazo el consentimiento al acuerdo de Cancún. Con el
argumento de que un país no tenía derecho a veto, la presidencia Mejicana sentencio
el acuerdo como un “consenso”. Pablo Solón escribió luego de la conferencia “además
de tener a la ciencia de nuestro lado, otra razón por la que no nos sentimos solos en la
oposición a un texto tendencioso en Cancún es que recibimos miles de mensajes de
apoyo de mujeres, hombres, y gente joven de los movimientos sociales quienes nos
esperaron y ayudaron a informar nuestra postura. Nace del respeto hacia ellos, y hacia la
humanidad en su conjunto, que sentimos la gran responsabilidad de no frmar un papel que
amenaza millones de vidas”.
148
Desde Cancún, parece ser que Bolivia ha recobrado algo
de apoyo público de otros países del ALBA en las negociaciones del 2011 en Bangkok
149

– la siguiente ronda de charlas en Sudáfrica a fnales del 2011 ilustrarán si ésta es una
tendencia determinante.
Bajo presión
Sabemos que el gobierno Boliviano la va a mantener [la agenda de Cochabamba]
hasta el fnal, incluso que ha sido objeto de grandes presiones.
150
Isaac Rojas, ATALC*
Los negociadores bolivianos se han situado como la voz de los disidentes en un debate de
Naciones Unidas dominado por los gobiernos del norte y los contaminadores industriales.
Han sido particularmente fundamentales en el debate sobre REDD. Evo Morales puso un
énfasis especial sobre el problema en una carta dirigida a los pueblos indígenas del mundo,
sumándose a la visón de los más fuertes opositores a la protección de bosques basada
en el mercado. La carta condenaba ambos REDD basado en el mercado y las “entidades
fnancieras, gobiernos, ONGs, fundaciones, ‘expertos’ y empresas intermediarias están
ofreciendo un porcentaje de los ‘benefcios’ de esta mercantilización de la naturaleza a los
pueblos indígenas”.
151
La oposición boliviana contundente fue señalada como una razón
central para que el acuerdo de Cancún no incluya el fnanciamiento para la preservación
* Amigos de la Tierra América Latina y Caribe.
44
de los bosques basada en el mercado, prolongando el debate por al menos un año más.
152
La oposición del gobierno a los mercados de carbono ha ganado muchos admiradores
entre los movimientos de justicia climática alrededor del mundo. Sin embargo la posición
tiene sus costos, como la negación de la ayuda a la adaptación climática provista por los
Estados Unidos, luego de que Bolivia quedara como uno de los únicos países sin frmar
el “Acuerdo de Copenhague”.* Si se implementa un mecanismo de REDD basado en el
mercado, y esto libera un gran fujo de fondos de los gobiernos del norte y de inversionistas
privados, la presión de abandonar una posición anti-mercado podría ser aún mayor.
Según Carlos Fuentes, Responsable del Programa de Bosques y Cambio Climático del
Programa Nacional de Cambio Climático, el gobierno de Bolivia había tenido varios
acercamientos y ofertas de ayuda directa para luchar contra la destrucción de los bosques
en su territorio, de la cooperación internacional que son plenamente conscientes de la
posición anti-mercado de bonos de carbono.
153
El gobierno boliviano se muestra confado
en que este tipo de fnanciamiento bilateral continuara fuyendo, y no parece que vaya a
cambiar su posición sobre el fnanciamiento del mercado.
Los analistas fuera del gobierno boliviano están menos confados respecto a que otros
países paguen por la preservación de bosques en Bolivia, sin importar sus lazos con
este. Natalia Calderón de la FAN expresó su duda respecto a que el país siga percibiendo
fnanciamiento si un
mecanismo-sistema REDD
entrara en juego y Bolivia
no participara, diciendo “si
no lo dicen como ‘REDD,’
¿de dónde van a recibir los
fondos?”
154
Oscar Reyes
de Carbon Trade Watch
sostiene que cuando se trata
de REDD, “casi todos los
fnanciadores potenciales
ven su desembolso inicial
como medio para la ‘patada
inaugural’ que eventualmente
se convertirá en un sistema
de compensación”.
155

Parece poco probable que cualquiera de las organizaciones de movimientos sociales
bolivianas se trasformen en estridentes abogados del mercado de carbono. Existen, sin
embargo, algunos indicios de que algunas organizaciones sociales se tornen más fexibles
en su posición que el gobierno. Jaime Retamoso, un consejero técnico de la CIDOB, dijo al
Centro para la Democracia: “si el camino es nacional, subnacional, cualquier decisión que
se tome, estos recursos que genera el negocio de carbono deben llegar a las poblaciones
indígenas”.
156
Don Moisés Huarachi de la CSCIB dijo: “tenemos que tener como alguien
dice un ‘plan B’... porque mientras nosotros en Bolivia decimos que ‘no se va a esto’,
estamos quedando en nada mientras nuestros hermanos países vecinos ya están gozando
de muchos benefcios.’
157
Aunque existe un grupo de partidarios que están involucrados con los proyectos de “pagos
* El acuerdo de carácter no vinculante, resultado de las negociaciones climáticas de la ONU en el 2009.
La Conferencia Mundial de los Pueblos en Cochabamba, Abril 2011
- Elizabeth Cooper
45
por servicios ambientales”,* las grandes ONGs de conservación con las que el Centro
para la Democracia habló en Bolivia parecen estar dispuestas, por el momento, a trabajar
en medio del rechazo del gobierno al mercado de carbono para los bosques bajo de la
ONU.
158
El representante de Bolivia de The Nature Conservancy se animó a decir que un
mercado de carbono respaldado por un acuerdo climático internacional “posiblemente...
es algo que no va a ocurrir” en países como Ecuador y Bolivia.
159
Sin embargo, sus
organizaciones matrices son pro-mercado,
160
y otros representativos de la conservación
en Bolivia han dicho públicamente cosas como “el uso acrecentado de mercados e
incentivos económicos para la protección de bosques es deseable y prometedora”.
161
Es
difícil imaginar que si el gobierno o sus políticas cambiasen, estas ONGs no tomen las
oportunidades de usar los inventarios de carbono y la capacidad institucional existente
para proyectos ligados al mercado (si es que estas oportunidades aparecieran.)**
La pregunta sobre la participación de Bolivia en un mercado internacional de carbono
forestal tiene una respuesta muy clara a corto plazo: no. La pregunta de qué le pasará
a la infraestructura REDD que se construye ahora, una década en el futuro, tiene una
respuesta menos obvia. Por ahora, sin embargo, el gobierno de Morales está comprometido
(domésticamente e internacionalmente) en mantener su posición en contra de los mercados
de carbono y la mercantilización de las compensaciones forestales. Al parecer continuará
siendo un abogado sólido y un importante aliado para los defensores en contra de un
mercado de carbono en el resto del mundo.
* Por ejemplo en la Red de Aprendizaje sobre Compensación por Servicios Ambientales (RACSA.)
** La representante de WCS en Bolivia, Lilian Painter, quiso aclarar que su organización no elaboraría proyectos
independientemente de los “actores con derechos territoriales legales y legítimos sobre los bosques”, afrmando
que su rol es de apoyo técnico como el desarrollo de “mecanismos de incentivos para la conservación de los
bosques que se adecuen a las políticas del gobierno boliviano”. (Lilian Painter, correo a la autora, 14 de junio,
2011.)
46
Conclusión
Si (la reducción de emisiones por la deforestación y la degradación) son
empleadas para compensar las emisiones de países desarrollados, entonces
REDD se convertirá indudablemente una herramienta para la compra de carbono
por terceros para economizar costes, al servicio principalmente a los intereses
del mundo desarrollado e industrializado, pero no contribuyendo a la lucha
sobre el cambio climático… Todo esto en una época en la que necesitamos la
disminución veloz en emisiones que podría darse por medio de programas de
manejo adecuado de los bosques y la mitigación simultánea posibilitada por
cambios en la industria y el consumo.
162
Marcos Nordgren-Ballivián, CIPCA
El gobierno boliviano ha afrmado públicamente que trabajará tanto en la prevención de un
mercado global de carbono forestal, como hacia una visión de “manejo integral” que no
comercializa los bosques que permanecen dentro las fronteras bolivianas. Esto ha llevado
a los movimientos de justicia climática a nivel internacional a depositar una gran esperanza
en el país - Jutta Kill, defensor de los bosques junto al grupo europeo FERN compartió la
esperanza de que Bolivia pueda proporcionar un ejemplo para el resto del mundo en la
conservación de bosques fuera de los mercados de carbono.
163

Sin embargo, el país se enfrentará a retos importantes en estas dos áreas. Las presiones
sobre los bosques bolivianos están íntimamente relacionadas con las presiones económicas
internacionales, en particular, la voraz demanda internacional de carne, soya y madera.
El gobierno boliviano está limitado en su accionar para cambiar a los impulsores de esta
demanda, si tiene que actuar solo. Aunque no hay cifras todavía de lo que se estima que
serían las consecuencias para los ingresos fscales o de empleo, es obvio que el detener el
crecimiento de estas industrias tendría importantes consecuencias económicas en el país.
Las políticas destinadas a la limitación de la expansión de estas industrias corren el riesgo
de afectar a los grupos más marginales en Bolivia, al socavar la base de ingresos para los
servicios sociales, o quitando unas posibilidades ya limitadas de empleo sin sustituirlas.
En gran parte del sur global, la destrucción del medio ambiente se posiciona como
un trueque para los crecientes estándares materiales de vida. Bolivia no es única en
este sentido: su gobierno está involucrado en la explotación de gas y petróleo, y en la
construcción de represas para hidroelectricidad y enormes corredores, todo lo cual puede
implicar la destrucción de los bosques. Está involucrado en estos proyectos, ya que ha
sido elegido con la promesa de compartir los benefcios de la industrialización, con una
población privada durante mucho tiempo de la comodidad material y el poder político.
El ingeniero Gonzalo Lora concuerda con que hay cuestiones de mayor prioridad para
muchas organizaciones sociales en el país que la protección de los bosques: “Una persona
que sufra de hambre, que no tenga acceso al agua, no te va a hablar de conservación de
bosques”.
164
Ciertamente hay organizaciones ambientales activas en el país, y hay una resistencia
signifcativa de los movimientos indígenas y sociales a la agenda de la industrialización
del gobierno de Morales, particularmente en los lugares donde se ha marcado impacto
negativo sobre las comunidades locales. Vivir bien, la idea de “vivir bien” en armonía con la
tierra, en lugar de “vivir mejor” a sus expensas, indudablemente ha ganado terreno político.
47
Pero también está claro que los gobiernos de Bolivia hasta la fecha no han sentido el tipo
de presión política interna para la proteger los bosques como la hay para, por ejemplo, el
gas subsidiado por el gobierno. Como el ex superintendente de los bosques dijo, “cuando
la Ley Financial incorpore un presupuesto para los bosques igual al de hidrocarburos,
entonces se habrá producido una verdadera revolución cultural en el país y será posible
que los derechos indígenas legislados permitan el vivir bien de la población”.
165
Es en este
contexto que se debe analizar la relación entre REDD y Bolivia.
La presión sobre los bolivianos para ceder al mercado de carbono forestal probablemente
continuará. En primer lugar, la presión vendrá de los fnanciadores internacionales - tanto
privados como de los gobiernos - que muestran mucho interés por ver la creación de un
mercado de carbono forestal, y pueden tratar de utilizar la oferta de dinero y la amenaza de
su retiro para lograr esta fnalidad. En segundo lugar, la presión vendrá de otros gobiernos
en el proceso de la ONU - el equipo negociador de Bolivia tuvo menos cobertura diplomática
de los países aliados en Cancún en el 2010 de la que tuvo en Copenhague el año anterior,
y el tiempo dirá si esta tendencia continúa en las negociaciones de la ONU en Sudáfrica
en el 2011. Por último, puede provenir de sectores dentro de Bolivia que ven el potencial
de ingresos de REDD basado en el mercado.
El gobierno boliviano afrma que el dinero de REDD de la ONU y el Banco Mundial será
utilizado para desarrollar políticas de protección de los bosques fuera de un mercado de
carbono forestal. Ésta no sería la primera vez que Bolivia ha nadado contra la corriente
de los regímenes económicos internacionales - desde el rechazo de la gente a la
privatización del agua* hasta el reciente rechazo del gobierno al sistema de arbitraje de
inversiones bajo el Banco Mundial, los bolivianos han seguido caminos independientes
aún cuando se amenazó con el retiro de la inversión. La infraestructura para la protección
de los bosques bolivianos fnanciada por el dinero de REDD técnicamente no tiene que
ser puesta a disposición del mercado internacional, al igual que la infraestructura del país
para el suministro de agua o electricidad. Sin embargo, a diferencia del agua, una parte
signifcativa de la infraestructura de REDD - inventarios de carbono, personal capacitado
en la medición de carbono, etc. - tiene poco valor sin el fnanciamiento de alguien para la
conservación de carbono. Y si las fuerzas dominantes en el debate de la ONU ganan, y la
protección de los bosques se integra en un mercado global del carbono, el fnanciamiento
de la protección de los bosques no relacionados con el mercado puede llegar a ser más
difícil de encontrar. Si esto ocurre, puede que Bolivia y otros países del sur se enfrenten
con un nuevo tipo de “condicionalidad”, similar a la empleada para forzar la privatización
del agua y el gas: incorporarse al mercado de carbono, o prescindir del fnanciamiento
internacional para la protección de los bosques.
La resistencia de Bolivia al mercado de carbono se debe, en parte, a la experiencia de la
devastación social ocasionada por el neoliberalismo. Por ejemplo, luego de la Guerra del
Agua, los bolivianos que se encuentran en las organizaciones y movimientos sociales de
base del país tienen pocas dudas sobre lo que signifca la privatización del agua en su vida
cotidiana, y la amenaza que representa para sus familias y comunidades. La presidenta de
la ONG ambiental boliviana Fundación Natura es co-autor de una obra en el 2005 en la que
lamenta lo que se llamó “el odio visceral de grandes sectores de la comunidad campesina
hacia todo lo que se crea que representen los términos ‘mercados’ y ‘privatización’”, y
las consecuencias que esto trae al pago por los proyectos de “servicios ambientales”
* Para una descripción detallada de la “Guerra del Agua” en Bolivia, vea “La Guerra del Agua en Cochabamba y
sus secuelas”, en Ed. Jim Shultz y Melissa Cran Draper, Desafando la Globalizacion, 18-49 (Berkeley: Universidad
de California, 2008.)
48
en Bolivia.
166
Lo que estos autores describen como “odio visceral” constituye, de hecho,
un análisis originado por años de experiencia propia con la privatización y otras políticas
económicas neoliberales. Sin embargo, las experiencias negativas de los sistemas de
conservación respaldados por las corporaciones, los cuales serán similares a los proyectos
de REDD basados en el mercado, no son tan comunes ni están tan generalizados como
las experiencias negativas de la privatización de empresas de servicio público. REDD no
es prioritario en la agenda de la discusión pública – un estudio muestra que sólo dieciocho
artículos sobre REDD fueron publicados entre el 2006-2010 en la prensa boliviana.
167

Como tal, la apreciación de los movimientos sociales y los gobiernos varía en relación a la
cantidad de riesgo que ellos ven para la soberanía, los derechos de la tierra y los medios
de subsistencia; y si los riesgos claramente pesan más que la promesa de ingresos por
los proyectos de conservación. Los aliados internacionales harían bien en tener esto en
cuenta cuando ven el posible rango de perspectivas y posiciones sobre REDD al interior
de Bolivia.
Si se supera la resistencia boliviana a la mercantilización de los bosques, habrá
ramifcaciones globales. Independientemente de los benefcios positivos para comunidades
determinadas y los bosques que los proyectos REDD basados en el mercado pueden crear,
si un sistema global termina produciendo créditos de carbono económicos que permite a
las compañías de combustibles fósiles continuar contaminando, las comunidades más allá
de las fronteras bolivianas se verán afectadas. Las comunidades fronterizas en lugares
donde se explota combustibles fósiles continuarán sufriendo los efectos de la extracción
– agua contaminada, elevados índices de casos de cáncer y asma. Ana Filippini del
Movimiento Mundial de Bosques Tropicales lo aseveró vívidamente cuando el Centro
para la Democracia le preguntó si era posible un proyecto REDD con consecuencias
positivas para las comunidades indígenas. Ella dijo: “de ningún proyecto vinculado con el
mercado de carbono pueden sacar ventajas los pueblos indígenas en general... porque
siempre que haya el mercado de carbono, va a haber un impacto relacionado que se está
permitiendo... como me dijo una indígena Adivasi en la reunión de Copehague, ‘por favor
hágale entender a la gente que no hay forma de compensar la pérdida de nuestros bienes,
no hay forma de compensar la pérdida de nuestros familiares, la perdida de nuestro hábitat
- eso no es compensable.’”
168
Por otra parte, si la contaminación por carbono continúa
a niveles peligrosos, posibilitada por los créditos de carbono baratos, países enteros
desaparecerán inundados, los glaciales fundamentales para la vida desaparecerán, y
grandes poblaciones (inclusive, quizás, dentro de Bolivia) se verán obligadas a migrar. En
este sentido, la apuesta de la lucha por REDD no podría sería mayor - ni el rol de Bolivia
más importante.
Notas
1 Aniceto Ayala (Secretario de Recursos Naturales, CIDOB), entrevista con la autora, 7 de septiembre de
2010.
2 Evo Morales, carta a los Pueblos Indígenas, “Naturaleza, Bosques y Pueblos Indígenas No Están a la
Venta,” 7 de octubre de 2010, http://cmpcc.org/2010/10/06/carta-del-presidente-evo-morales-a-los-pueblos-
indigenasla-naturalezalos-bosques-y-los-pueblos-indigenas/.
3 R.W. Gorte. y P. A. Sheikh, “Deforestation and Climate Change,” Washington, DC, Servicio de Investigación
del Congreso, 24 de marzo de 2010, R41144: 23.
4 Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, “Working outside the boundaries - connecting
protected areas for people and nature,” 24 de febrero de 2010,http://www.iucn.org/about/work/programmes/
pa/pa_what/?4786/Working-outside-the-boundaries---Connecting-Protected-Areas-for-people-and-nature.
49
5 Oxfam Internacional, Bolivia: Climate Change, poverty and adaptation (La Paz, Bolivia: octubre de 2009),
10.
6 Ibid., 50.
7 Damian Carrington, “Mass tree deaths prompt fears of Amazon ‘climate tipping point,’” www.guardian.co.uk,
3 de febrero de 2011, http://www.guardian.co.uk/environment/2011/feb/03/tree-deaths-amazon-climate.
8 Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, Cambio Climático 2007: Informe de Síntesis (Valencia,
España: 2007), 36.
9 Evo Morales Ayma, “Referendum Mundial sobre el Cambio Climático,” 17 de diciembre de 2009, debate
general, Décimoquinta Conferencia sobre el Cambio Climático (COP 15) Copenhagen, Dinamarca, en The
Earth does not belong to us, we belong to the Earth (La Paz, Bolivia: Ministerio de Asuntos Exteriores, 2010),
116 - 117.
10 Kerry ten Kate, “What are Biodiversity Offsets?” (Presentación en Power Point), http://cmsdata.iucn.org/
downloads/bdoffsets.pdf.
11 Oscar Reyes, “REDD: Growing money on trees,” Transnational Institute, http://www.tni.org/print/62134.
12 Francesco Martone, The emergence of the REDD Hydra: An analysis of the REDD-related discussions
and developments in the June session of the UNFCCC and beyond, (Moreton-in-Marsh, U.K.: Forest Peoples
Programme, julio de 2010), 5.
13 Chris Lang, “The Cancun agreement on REDD: Four questions and four answers,” REDD Monitor, 18 de
diciembre de 2010, http://www.redd-monitor.org/2010/12/18/the-cancun-agreement-on-redd-four-questions-
and-four-answers/#more-6868.
14 Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra, Acuerdo
de los Pueblos (Cochabamba, Bolivia: 22 de abril de 2010.)
15 Marcos Nordgren Ballivián (CIPCA), entrevista con la autora, 16 de septiembre de 2010.
16 US-CAP, Role of Offsets in Cap and Trade, 15 de enero de 2009, http://www.pewclimate.org/docUploads/
FINAL-USCAP-Issue-Brief-Role-of-Offsets.pdf.
17 Rolf Skar (Senior Forest Campaigner, Greenpeace) entrevista con la autora, 22 de septiembre de 2010.
18 Avoided Deforestation Partners, “Contributors,” http://www.adpartners.org/partners.html#contributors.
19 Charlie Parker, Andrew Mitchell, Mandar Trivedi and Niki Mardas, The Little REDD Book (Oxford: Global
Canopy Programme, noviembre de 2008.)
20 Arild Angelsen ed., Moving ahead with REDD: Issues, options and implications (Bogor, Indonesia: CIFOR,
2008), viii.
21 David Díaz (Forest Carbon Associate, Ecosystem Marketplace), entrevista con la autora, 6 de octubre de
2010.
22 Nicholas Stern, Stern Review: The Economics of Climate Change, informe para el Gobierno Britanico, 30
de octubre de, 2006, 25.
23 Coalición para los Proyectos de Reducción de Emisiones, “Offsets Projects in a Cap-and-Trade Program,”
hoja informativa, http://www.uscerp.org/assets/attachments/CERP%201%20pager%20on%20the%20
importance%20of%20offsets%20nograph%207.7.2009.pdf
24 Díaz, entrevista.
25 Angelsen, Moving ahead with REDD, ix.
26 Chris Lang, ‘REDD will fail with the current defnition of “forest,”’ REDD-Monitor, 8 de septiembre 2009,
http://www.redd-monitor.org/2009/09/08/redd-will-fail-with-the-current-defnition-of-forest/
27 Angelsen, Moving ahead with REDD, 15.
28 Mark Tercek, “Protecting Forests and Lands through Environmental Markets and Finance,” lectura, 10 de
febrero de 2009, in Carbon Finance II: Investing in Forests for Climate Protection (New Haven: Yale Center for
Business and the Environment, 2009), 45.
29 Alex Morales, “Forest Carbon Market Faces Bolivian Barrier at UN Climate-Protection Talks,” Bloomberg,
6 de diciembre de 2010, http://www.cambioclimatico.gob.mx/index.php/es/internacional/1092-fore…bon-
market-faces-bolivian-barrier-at-un-climate-protection-talks.html.
30 Jutta Kill, Saskia Ozinga, Steven Pavett and Richard Wainwright, Trading carbon: How it works and why it
is controversial (Moreton-in-Marsh, UK: FERN, August 2010), 117.f
31 Kill et al., Trading carbon, 83.
32 Kate Dooley, Counting the cost: forest credits and their effect on carbon markets, Avoiding Deforestation
and Degradation Briefng note 6, (Moreton-in-Marsh, UK: FERN, junio de 2009), 2 - 3; Fred Pearce, “Will
REDD Preserve Forests Or Merely Provide a Fig Leaf?,” Yale Environment 360, 27 de mayo de 2010, http://
e360.yale.edu/content/print.msp?id=2277.
33 Oscar Reyes y Tamra Gilbertson, “Carbon Trading: How it Works and Why it Fails,” New Left Project, 18
de diciembre, 2010, http://www.newleftproject.org/index.php/site/article_comments/carbon_trading_how_it_
50
works_and_why_it_fails.
34 Kill et al., Trading carbon, 75.
35 Ana Filippini (World Rainforest Movement), entrevista con la autora, 29 de septiembre de 2010; Jutta Kill
(Climate campaigner, FERN), entrevista con la autora, 4 de octubre de 2010.
36 Ronnie Hall, “REDD myths: A critical review of proposed mechanisms to reduce emissions from deforestation
and degradation in developing countries,” Climate and Deforestation, no. 114 (Amsterdam: Friends of the
Earth International, diciembre de 2008): 20.
37 Sarah-Jayne Clifton, A dangerous obsession: The evidence against carbon trading and for real solutions
to avoid a climate crunch (London: Friends of the Earth UK, noviembre de 2009), 32.
38 Jim Thomas, “RIO+20: Toward a new green economy—or a greenwashed old economy?,” Grist, 24 de
marzo de 2011, http://www.grist.org/article/2011-03-24-rio-20-toward-a-new-green-economy-or-a-green-
washed-old-economy/PALL/print.
39 Unión de Campesinos de Indonesia (SPI) – La Via Campesina, Amigos de la Tierra Indonesia (WALHI)-
FoE Indonesia, y Coalición Anti-Deuda (KAU), Círculo para la Democracia Indonesia (LS-ADI), “We Seek
HELP,” publicación de prensa, 11 de noviembre de 2009.
40 Tom Griffths, Seeing ‘REDD’? Forests, climate change mitigation and the rights of indigenous peoples,
Update for Poznan (advance draft, Moreton-in-Marsh, U.K.: Forest Peoples Programme, 1 de diciembre de
2008), 19.
41 Griffths, Seeing ‘REDD’, 11.
42 Hersilia Fonseca, ed., Protected Areas: Protected against whom? (Oilwatch and World Rainforest
Movement, enero de 2004.)
43 Simone Lovera, The hottest REDD issues: Rights, Equity, Development, Deforestation and Governance by
Indigenous Peoples and Local Communities, (Commission on Environmental, Economic and Social Policies
of IUCN and the Global Forest Coalition), 10.
44 Mark Schapiro, “GM’s Money Trees,” Mother Jones, diciembre de 2009, http://motherjones.com/print/27840.
45 Ronnie Hall, “REDD: The realities in black and white,” Climate and Deforestation (Amsterdam: Friends of
the Earth International, noviembre de 2010), 4; Kate Dooley, Tom Griffths, Francesco Martone and Saskia
Ozinga, Smoke and mirrors: A critical assessment of the Forest Carbon Partnership Facility, (Moreton in
Marsh, UK: FERN and Forest Peoples Programme, febrero de 2011.)
46 Simone Lovera, The hottest REDD issues, 5 - 7.
47 Daniel Moss, “Will Cash Cool the Planet?,” Institute for Policy Studies,12 de enero de 2010, http://www.
ips-dc.org/articles/will_cash_cool_the_planet; Global Justice Ecology Project, “Why REDD is wrong,” http://
www.globaljusticeecology.org/publications.php?ID=472.
48 Hans Gregersen, Hosny El Lakany, Alain Karsenty and Andy White, Does the Opportunity Cost Approach
Indicate the Real Cost of REDD+ ? Rights and Realities of Paying for REDD+ (Washington D.C.: Rights and
Resources Initiative, 2010), 12.
49 Kevin Smith, The Carbon Neutral Myth: Offset Indulgences for your Climate Sins (Amsterdam: Carbon
Trade Watch, Transnational Institute, febrero de 2007), 27; Simone Lovera, “REDD realities,” in Contours
of Climate Justice: Ideas for shaping new climate and energy politics, critical currents no.6, ed. Edgardo
Lander, Tadzio Mueller, Ulrich Brand, Nicola Bullard, (Uppsala: Dag Hammarskjöld Foundation, 2009), 50.
50 Hall, “REDD myths,” 20.
51 Tamra Gilbertson, “Fast Forest Cash: Why REDD+ will be market-based,” en No REDD, A Reader (Carbon
Trade Watch and Indigenous Environment Network, diciembre de 2010), 27.
52 Rosalind Reeve, Global Witness, ‘Governance, Risk and REDD,’ presentación en powerpoint,
http://www.slideshare.net/ecosystemsclimate/governance-risk-and-redd.
53 Gonzalo Lora (forest engineer), entrevista con la autora, 14 de septiembre de 2010.
54 Marcos Nordgren Ballivián (CIPCA), entrevista con la autora, 16 de septiembre de 2010.
55 Doña Tania Olmos Quete, entrevista con la autora, 5 de marzo de 2010.
56 Food and Agriculture Organization of the United Nations, State of the World’s Forests 2011 (Rome, 2011),
118.
57 Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios
Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Estrategia Nacional Bosque y Cambio Climático, Programa
Nacional de Cambio Climático, (La Paz: Estadio Plurinacional de Bolivia, 1 de julio de 2010), 13.
58 Ibid., 25.
59 Miguel Ángel Rojas Flores, Viceminister for Land Use and Environmental Planning, Bolivia, Forest Carbon
Partnership Facility (FCPF) Readiness Plan Idea Note (R-PIN) Bolivia, (La Paz: 8 de marzo de 2008), 6.
60 Ibid., 6.
61 David Kaimowitz, Graham Thiele, Pablo Pacheco, “The Effects of Structural Adjustment on Deforestation
and Forest Degradation in Lowland Bolivia,” World Development 27, no. 3 (1999): 512, 513.
51
62 José A. Martínez Montaño, “Perspectivas del manejo integral de bosques y tierras en Bolivia,” in Memoria
Del II Seminario Bolivia Post-Constituyente: Derechos indígenas en el estado plurinacional (coloquio, La Paz,
18 - 20 October 2010), 39.
63 Teresa Flores (PRODENA), correo a Aldo Orellana López, 9 de octubre, 2010.
64 Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios
Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal. Estrategia Nacional Bosque y Cambio Climático, 25; Flores,
R-PIN Bolivia, 6.
65 Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios
Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Estrategia Nacional Bosque y Cambio Climático, 24-25.
66 Stepan Uncovsky, Doris Villarpando and Zulma Villegas, Informe de factibilidad de apoyo de la Cooperación
Alemana en la Implementación de un Programa REDD en Bolivia (La Paz: GTZ and KfW, febrero de 2010), 2.
67 UN-REDD Programme, National Programme Document - Bolivia, 17-19 marzo de 2010, UN-REDD/PB4/4ai/
ENG, 16.
68 Flores, R-PIN Bolivia, 7.
69 Jorge Avila (Dirigente General, Cámera Forestal), entrevista con la autora, 8 de septiembre de 2010.
70 Alberto Ortiz (Presidente, CIRABO), entrevista con la autora, 2 de marzo de 2011; Anastacio Serrudo
(Coordinador Nacional, MST), entrevista con la autora, 10 de septiembre de 2010; Marcos Nordgren Ballivián
(CIPCA), entrevista con la autora, 16 de septiembre de 2010.
71 Dr. Bruce Byers and Dr. Morris Israel, Bolivia Tropical Forestry and Biodiversity Assessment (Washington:
USAID, 2008), 51.
72 Carlos Fuentes (Responsable Programa Bosque y Cambio Climático, Programa Nacional de Cambios
Climáticos, gobierno de Bolivia), entrevista con la autora, 23 de septiembre de 2010.
73 UN-REDD Programme, National Programme Document - Bolivia.
74 Carlos Fuentes, correo a la autora, 1 de abril de 2011.
75 Uncovsky et al., Informe de factibilidad.
76 Natalia Calderón (Coordinadora del Departamento de Cambio Climático y Servicios Ambientales, FAN
Bolivia), correo a la autora, 30 de marzo de 2011.
77 FAN Bolivia, “Homepage,” REDD Amazonia, www.reddamazonia.org.
78 Tercek “Protecting Forests and Lands through Environmental Markets and Finance,” 39.
79 The Nature Conservancy, Noel Kempff Mercado Climate Action Project: A Case Study in Reducing
Emissions from Deforestation and Degradation, 2009: 4.
80 Natalia Calderón, entrevista con la autora 9 de septiembre de 2010; Alfonso Blanco (representativo
boliviano de The Nature Conservancy), entrevista con la autora, 14 de septiembre de 2010.
81 Calderón, entrevista.
82 Natalia Calderón, correspondencia con la autora, 30 de mayo, 2011.
83 Skar, entrevista.
84 Blanco, entrevista.
85 Fuentes, correo a la autora, 1 de abril de 2011.
86 Central Intelligence Agency, “Bolivia,” The World Factbook, https://www.cia.gov/library/publications/the-
world-factbook/geos/bl.html.
87 Gisela Ulloa (SUNIA, ex-negociadora sobre el clima por Bolivia ante la ONU), entrevista con la autora
September 14, 2010; Lilian Painter (Bolivia Country Director, WCS), entrevista con la autora, September 15,
2010; Nordgren, entrevista; Fuentes, entrevista.
88 Marcos Nordgren Ballivián, correspondencia con la autora, 20 de mayo, 2011.
89 Ramiro Balderamma, “Realidad Nacional,” presentación en powerpoint, diciembre 2010.
90 Edilberto Osinaga Rosado (Gerente General, Cámara Agropecuaria del Oriente), entrevista con la autora,
16 de noviembre de 2010.
91 Ulloa, entrevista.
92 Osinaga Rosado, entrevista.
93 Balderamma, “Realidad Nacional.”
94 Patricia Molina, “Amazonia Blues, FOBOMADE y el ministro Coca,” Bolpress, 9 de junio de 2009, http://
www.bolpress.com/print.php?Cod=2010060908; Carlos Crespo Flores, “Los riesgos del ‘gran salto industrial’
boliviano,” Bolpress, 12 de noviembre de 2009, http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2009121106.
95 John Severino, “Evo’s Highway,” Counterpunch, 20 de diciembre de 2010, http://www.counterpunch.org/
severino12202010.html; Jean Friedman-Rudovsky, “Bolivia’s Eco-President: How Green Is Evo Morales?,”
Time, 6 de agosto de 2010, http://www.time.com/time/printout/0,8816,2009004,00.html.
96 Jessica Camille Aguirre and Elizabeth Sonia Cooper, “Evo Morales, Climate Change and the Paradoxes of
a Social Movement Presidency,” Latin American Perspectives 37, no. 4 (2010): 238 - 244.
97 Clarin, “Potosí: el bloqueo se agrava con más huelgas de hambre y la muerte de dos bebés,” 9 de agosto de
52
2010, http://www.clarin.com/mundo/america_latina/Potosi-bloqueo-huelgas-hambre-muerte_0_313768659.
html?print=1
98 MAS-IPSP, Bolivia: País Lider, 2010-2015 Programa de Gobierno.
99 Erbol, “‘No nos vamos a convertir en guardabosques del norte’ afrma Linera,” April 27, 2010, http://www.
erbol.com.bo/noticia.php?identifcador=2147483927509.
100 Don Raúl Olmos Domínguez (Comunidad Triunfo), entrevista con la autora, 5 de marzo de 2010.
101 Obar Franco (Comunidad Recreo), entrevista con la autora, March 4, 2011
102 Franco, entrevista.
103 Capitán Maro Ortiz Álvarez (TCO Chacobo-Pacahuara), entrevista con la autora, March 2, 2011.
104 Eulogio Nuñes Aramyo (Director, CIPCA Santa Cruz), entrevista con la autora, 9 de septiembre de 2010.
105 Anastacio Serrudo (Coordinador Nacional, MST), entrevista con la autora, 10 de septiembre de 2010.
106 UN-REDD Programme, National Programme Document - Bolivia, 16.
107 Ulloa, entrevista; Calderón, entrevista.
108 Dilfredo Moreno (Enlace Tecnico REDD, CIDOB), entrevista con la autora, 7 de septiembre de 2010.
109 Alexander Von Schaick, “Landowner’s Rebellion: Slavery and Saneamiento in Bolivia,” Upside Down
World, 28 de abril de 2008.
110 Serrudo, entrevista.
111 Osinaga Rosado, entrevista.
112 Avila, entrevista.
113 Teresa Flores (PRODENA), correo a Aldo Orellana Lopez, 9 de octubre de 2010.
114 Ayala, entrevista.
115 Don Moises Huarachi, CSCIB, entrevista con la autora, 9 de octubre de 2010
116 Huarachi, entrevista.
117 Flores, R-PIN Bolivia, 7.
118 Monica Stich, (Dr. Jeffrey R. Vincent, Advisor), “An Economic Analysis of REDD Carbon Payments on
Agricultural Expansion in Bolivia” (masters project, Nicholas School of the Environment, Duke University,
mayo de 2009), 38.
119 Nordgren Ballivián, entrevista.; un analisis similar fue dado por Jaime Retamoso, CIDOB, en una entrevista
con la autora, 8 de septiembre de 2010.
120 CIDOB, carta a los ministros del Estado Plurinacional y Henry Baldelomar, Coordinador Departamental
de Autonomía SC, Plataforma de Demandas para el diálogo Gobierno-CIDOB, 16 de Julio de 2010.
121 Erbol, “Gobierno boliviano reitera denuncias sobre injerencia de la USAID,” 21 de junio de 2010, http://
chamosaurio.com/2010/06/21/gobierno-boliviano-reitera-denuncias-sobre-injerencia-de-la-usaid/.
122 Carlos H. Codero Carraffa, Constitutción Política de Estado, Versión Pedagógica (Bolivia: Editorial Gente
Común, 2010), Artículo 388, 150.
123 Thomas Greiber (Editor), Pagos por Servicios Ambientales. Marcos Jurídicos e Institucionales (Gland,
Switzerland, UICN: 2010), 155.
124 G. Barnes and S. Quail, “Communal Land/Resource Tenure in the SouthWest Amazon: Where do Carbon
Rights Fit?” (presentación, Universidad de Florida, 2009), http://www.slideshare.net/rightsandclimate/
property-rights-and-a-carbon-cadastre-in-a-redd-scenario-presentation.
125 Don Alberto Ortiz (Presidente, CIRABO), entrevista con la autora, 2 de marzo de 2011.
126 CEJIS, Investigación sobre mejores prácticas de la aplicación de los principios del Convenio núm. 169
de la OIT (La Paz, Bolivia: Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social, 2009.)
127 Ortiz, entrevista.
128 CEJIS, Investigación sobre mejores prácticas de la aplicación de los principios del Convenio núm. 169
de la OIT.
129 Richard Estrada (FAN Bolivia), entrevista con la autora, 3 de marzo de 2011.
130 Estrada, entrevista.
131 Ortiz, entrevista; Ortiz Álvarez, entrevista; Obar Franco (Comunidad Recreo), entrevista con la autora, 4
de marzo de 2011; Moreno, entrevista.
132 Ortiz Álvarez, entrevista.
133 Herlan Egüez (Pueblo Tacana Cavineño), entrevista con la autora, 2 de marzo de 2011.
134 Ortiz Álvarez, entrevista.
135 Egüez, entrevista.
136 Ortiz, entrevista; Moreno, entrevista.
137 Wilfredo Delgado (FAN), entrevista con la autora, 3 de marzo de 2011.
138 Delgado, entrevista.
139 Estrada, entrevista.
53
140 FAN Bolivia, “Certifcation,” REDD Amazonia, http://www.reddamazonia.com/index.php?option=com_co
ntent&view=article&id=10%3Acertifcacion&catid=1%3Acomponentes&Itemid=16&lang=en
141 FAN Bolivia, “Certifcation.”
142 Dilfredo Moreno, entrevista con la autora, 6 de junio, 2011.
143 Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra,
“Discurso del Presidente Morales en COP16 en Cancún,” December 9, 2010, http://pwccc.wordpress.
com/2010/12/09/president-morales-speaking-at-the-un/#more-2528.
144 Evo Morales Ayma, “The Planet is much more important than the Wall Street stock market,” December
1-12, 2008, Fourteenth Conference of the Parties of the UN Framework Convention on Climate Change (COP
14), en The Earth does not belong to us, we belong to the Earth (La Paz, Bolivia: Ministerio de Asuntos
Exteriores, 2010.)
145 Rising Tide North America, Burning Issues Newsletter I, no. 2; Nnimmo Bassey, “Miles de soluciones
construyen los pueblos ante la crisis climática,” (foro-panel, Foro Global Por La Vida, La Justicia Ambiental
y Social, Cancún, México, 8 de diciembre de 2010); Isaac Rojas, Friends of the Earth Costa Rica, entrevista
con la autora, 5 de octubre de 2010.
146 Brad Johnson “The Cancun Compacts: Nations Of World Choose Hope In Face Of Climate Crisis” Wonk
Room, 11 de diciembre de 2010, http://wonkroom.thinkprogress.org/2010/12/11/cancun-climate-compacts/.
147 Terri Hansen, “Cancun a Win? Indigenous Leaders Mixed,” Indian Country Today, January 3, 2011 http://
indiancountrytodaymedianetwork.com/2011/01/cancun-a-win-indigenous-leaders-mixed/.
148 Pablo Solón, “Why Bolivia stood alone in opposing the Cancún climate agreement,” guardian.co.uk,
21 de diciembre de 2010 http://www.guardian.co.uk/environment/cif-green/2010/dec/21/bolivia-oppose-
cancun-climate-agreement.
149 Steve Zwick “The Climate Standoff Simplifed,” Ecosystem Marketplace, 22 de abril, 2011, http://
www.ecosystemmarketplace.com/pages/dynamic/article.page.php?page_id=8224&section=news_
articles&eod=1
150 Rojas, entrevista.
151 Morales, “Nature, Forests and Indigenous Peoples Are Not for Sale.”
152 Ecosystem Marketplace, “REDD+ Progresses, LULUCF Regresses in Cancún Agreements,” 11 de
diciembre de 2010, http://www.ecosystemmarketplace.com/pages/dynamic/article.page.php?page_
id=7896&section=news_articles&eod=1.
153 Fuentes, entrevista.
154 Calderón, entrevista.
155 Oscar Reyes, “Two Pluses Don’t Make a Positive: REDD and agriculture,” Carbon Trade Watch, 20
de enero de 2011, http://www.carbontradewatch.org/articles/two-pluses-dont-make-a-positive-redd-and-
agriculture.html.
156 Retamoso. entrevista.
157 Huarachi, entrevista.
158 Blanco, entrevista.; Painter, entrevista.; Calderón, entrevista.
159 Blanco, entrevista.
160 Tercek, “Protecting Forests and Lands through Environmental Markets and Finance,” 33 - 49; Avoided
Deforestation Partners, Coalition for Emission Reduction Projects, Conservation International, International
Emissions Trading Association, Marriott International, Inc., The Nature Conservancy, Wildlife Conservation
Society, carta a Harry Reid, 21 de julio de 2010, http://www.ieta.org/index.php?option=com_content&view=a
rticle&id=63:letter-to-sen.-reid-on-forestry-offsets&catid=24:position-papers&Itemid=91.
161 Sven Wunder y Maria Teresa Vargas, “Beyond ‘Markets’: Why Terminology Matters,” Ecosystems
Marketplace, 22 de marzo de 2005, http://www.naturabolivia.org/Informacion/-Beyond%20markets.pdf.
162 Marcos Nordgren Ballivián, correspondencia con la autora, May 20, 2011
163 Jutta Kill (Climate campaigner, FERN), entrevista con la autora, 4 de octubre de 2010.
164 Gonzalo Lora, ingeniero forestal, entrevista con la autora, 14 de septiembre de 2010.
165 José A. Martínez Montaño, “Perspectivas del manejo integral de bosques y tierras en Bolivia,” en Memoria
Del II Seminario Bolivia Post-Constituyente: Derechos indígenas en el estado plurinacional (foro-panel, La
Paz, 18 al 20 de octubre de 2010), 40.
166 Wunder y Vargas, “Beyond ‘Markets.”
167 Ruth Raymond, “Broadsheets and tabloids: Who knows what about REDD+,” CIFOR blog, 18 de mayo,
2011, http://blog.cifor.org/2011/05/18/broadsheets-and-tabloids-who-knows-what-about-redd/.
168 Filippini, entrevista.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->