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El Viaje del Beagle, de Charles Darwin El Origen de las Especies, de Charles Darwin Philosophiae Naturalis Principia Mathematica, de Isaac Newton Diálogo sobre los dos Sistemas del Mundo, de Galileo Galilei De Revolutionibus Orbium Coelestium, de Nicolás Copérnico Física, de Aristóteles De Humanis Corporis Fabrica, de Andrés Vesalio Relatividad: Teoría Especial y General, de Albert Einstein El Gen Egoísta, de Richard Dawkins Uno, dos, tres… el Infinito, de George Gamow La Doble Hélice, de James D. Watson ¿Qué es la Vida?, de Erwin Schrödinger La Conexión Cósmica, de Carl Sagan Las Sociedades de los Insectos, de Edward O. Wilson Los Primeros Tres Minutos, de Steven Weinberg La Primavera Silenciosa, de Rachel Carson La Falsa Medida del Hombre, de Stephen Jay Gould El Hombre que Confundió a su Mujer con un Sombrero, de Oliver Sacks Los Diarios de Lewis y Clark, de Meriwether Lewis y William Clark The Feynman Lectures on Physics, de Richard P. Feynman, Robert B. Leighton y Matthew Sands El Comportamiento Sexual en el Hombre, de Alfred C. Kinsey Gorilas en la Niebla, de Dian Fossey Under a Lucky Star, de Roy Chapman Andrews Micrografía, de Robert Hooke Gaia, de James Lovelock Me pide Nachop en un comentario que no escurra tanto el bulto y dé una lista de libros cosa que, la verdad, hace tiempo no hago. Suelo dedicar artículos a libros que me llaman particularmente la atención, pero no suelo decir nada sobre los que no me han gustado o los que lo han hecho sólo en algún aspecto pero que no recomendaría; cosa que no quita que los cite como fuentes en diferentes artículos. Bien, he tirado de memoria hasta donde he podido y me salen algunos que os comento a continuación. “Memorias”, Andrei Sajarov. El autor fue uno de los principales físicos que trabajó en la bomba de hidrógeno soviética, pero que una vez que la lanzaron, se dio cuenta del peligro y contaminación que traía y propuso que nunca más se hiciera. En aquellos tiempos una cosa así era muy peligrosa. La gente desaparecía y los enviaban por menos de nada a campos de trabajo o a psiquiátricos (utilizaban los psiquiátricos, en realidad, como cárceles). Fue un hombre que abogó mucho por los derechos humanos y me refiero a los individuales, galardonado con el Premio Nobel de la Paz. Cada vez que alguna persona desaparecía por motivos de ideología hacía todo lo posible por que lo liberaran. Habla también de algún general asesino en masa, como Beria. Es un verdadero ladrillo de 1000 páginas donde el autor explica sus aventuras y desventuras. El problema es que habla de demasiada gente que desconozco. Aquí se puede aplicar el tópico de “mucho ruso en Rusia”. Lo dejé cuando llevaba unas 700 páginas. “¿Hay algo que coma avispas?”, Mick O’Hare. Es una recopilación de preguntas y respuestas de curiosidades científicas. Algunas de ellas son muy curiosas y una de ellas, incluso, sirvió como base para una investigación. De este libro ya tenéis diferentes blogs que han hecho buenos resúmenes, como CPI. Por mi parte, he encontrado maravillosa la pregunta de un chaval que quería saber cuánto tiempo tardaría su animal enterrado recientemente en quedar en los huesos. Aunque sus padres decían que era una pregunta un tanto macabra, un matrimonio de biólogos le respondía tiernamente advirtiendo a los padres que muchos niños tenían esa curiosidad con sus animales queridos y que no era, en absoluto, una pregunta macabra. Hay que decir que la mayoría de las cuestiones son de química y de biología. Y sí, hay animales e insectos que comen avispas y el libro cita algunos. (Hay versión en catalán: “Hi ha cap animal que mengi vespes?”) “Las mentiras de la ciencia” y “El genio incomprendido”, Federico di Trocchio. Este autor da bastante información de cosas que no se encuentran habitualmente en otros libros. Personalmente, me gustó más el segundo libro que el primero. No obstante, en general, no me gusta mucho el estilo de este autor. A veces me da la sensación que salta de un tema a otro sin dejarlos del todo zanjados; así que si gusta o no ya dependerá del lector. “El vendedor de tiempo”, Fernando Trías de Bes. Es una sátira al sistema económico. Corto y que arranca unas cuantas sonrisas. Por otro lado, da mucho que pensar. “Goethe y la ciencia”, Goethe. Como ya sabéis, su autor es un clásico. Os pongo un párrafo y algún detalle para ver la filosofía que se desprende del libro. Las fórmulas mecánicas hablan más al sentido común, pero también son más vulgares y conservan siempre algo de tosquedad. Transforman lo vivo en lo muerto; matan la vida interior para meter desde fuera algo insuficiente. (…) En cambio, las fórmulas morales, que naturalmente expresan relaciones más delicadas, parecen meras metáforas y se acaban perdiendo en un juego de ingenio. Si bien los seres vivos hacen uso de sustancias físico-químicas para lograr sus fines, no podemos simplemente reducirlos a esas sustancias. Así pues, es preciso considerar “el todo en tanto que vive y actúa y esta vida se somete a una fuerza espiritual” (…) A través de la minuciosa observación de las estructuras y procesos físicos, debería ser posible alcanzar una percepción más íntima del poder conformador del que son manifestación. Para alcanzar dicha percepción interior es necesario cambiar nuestra toma de conciencia desde el modo analítico a un modo holístico o sintético. Este cambio en la conciencia implica o ver ya al objeto simplemente como tal, sino como algo espiritual. Es así como se vislumbra la obra divina en la Naturaleza. Como ya sospecharéis, no coincido con el autor, pero lo leí porque supe que el autor acuñó la palabra “morfología”. “El alma de los verdugos”, Baltasar Garzón y Vicente Romero. Leí este libro a raíz de una entrevista al segundo de ambos autores, un periodista al que, sencillamente, admiro. Es una recopilación de las experiencias tanto del famoso juez como el periodista de las entrevistas que hicieron tanto a víctimas como verdugos de las dictaduras de algunos países de Sudamérica. Algunas de ellas son realmente chocantes. Hay una idea de Garzón que me dejó perplejo por su simplicidad y a la vez profundidad. Es cierto que los delincuentes se autojustifican pues, para ellos, lo que hacen no es delito; pero para saber qué es lo que uno entiende por delito, basta responder una cuestión: ¿dirías al resto del mundo lo que haces? Si intentas ocultarlo, entonces es que en el fondo piensas que estás cometiendo un delito o que lo que haces está mal. Una idea sorprendente, ¿verdad? “Días de infamia”, Michael Coffey. Para quienes gusten las anécdotas de la Segunda Guerra Mundial. El autor tiene un estilo muy parecido a Jesús Hernández del que ya os he comentado varios libros. Muy recomendable y ameno para quien guste de estos temas. Un punto particular que me encantó fue parte de la historia del Queen Mary y el Queen Elisabeth: la última vez que se cruzaron ambos mastodontes; pero ya la pondré en algún que otro artículo. “Serendipia”, Royston M. Roberts. Habla de muchos descubrimientos que se hicieron por pura casualidad, como el de los edulcorantes (el químico no sé lavó las manos después de ciertas reacciones y durante la comida se chupó los dedos notando un gusto muy dulce) o el velcro (fijándose en ciertas plantas que se le enganchaban en la ropa). El único punto criticable, si es que es un punto a criticar, es que la mayoría de dichas experiencias, para entenderlas del todo, deben llevar por medio conocimientos de biología o química, cosa que un servidor no tiene y debía pensar en un “vale, me lo creo”. “El científico rebelde”; Freeman Dyson. Lo han comentado aquí y aquí. Como todos los libros de Dyson: maravilloso. Aunque no coincida a veces con sus opiniones debo decir que es un escritor fuera de serie, con una cultura impresionante y sólo por ello ya vale la pena leerlo. “El mago de la guerra”, David Fisher. Cuenta la vida de Jasper Maskelyne y de cómo los británicos reclutaron a este mago para la guerra logrando que durante varios días bombardearan otro lugar, la Bahía de Mayrut, creyendo que lo hacían Alejandría a través de un gran truco de magia. Aunque es un libro que explica cosas curiosas, se me hizo algo pesado por el tipo de redactado. Es, por así decirlo, como una película lenta. “Escalando el monte improbable”, Richard Dawkins. Este es un libro muy recomendable para quienes gusten los detalles e infinitos caminos de la Selección Natural. Los cambios en las especies que perduran son siempre mejoras, como una ascensión a un monte que nunca baja, sino que sube, unas veces con más pendiente y otras con menos. Esa es la filosofía de fondo con la que explica la estructura de las telarañas, los diferentes tipos de ojos, los diferentes tipos de alas de los diferentes animales e insectos voladores, etc. No es un libro que pueda agradar a cualquiera, sino a quien gusten los detalles del comportamiento de animales e insectos. “Newton. El umbral de la ciencia moderna”, José Muñoz Santoja. Otro de los libros de la editorial Nivola. Una biografía muy simpática, en la que resalta mucho el carécter de Newton que, por cierto, es un gigante de la ciencia, pero no precisamente un santo. Buen libro. “Yak 42, honor y verdad”, Ramón Javier Campo. Este libro relata los pormenores con los que se enfrentaron los familiares de las víctimas del Yak 42. En fin, como la cosa tiene bastante cariz político y estos temas levantan pasiones y se alejan de la racionalidad, no diré nada más. Sólo afirmar que refleja el punto de vista de las familias de los militares afectados. Si alguien sabe de algún libro que refleje las razones y punto de vista del bando contrario, que me lo haga saber, por favor. “Pasiones, Piojos, Dioses y Matemáticas”, Antonio J. Durán. Se trata de una historia de las matemáticas contada desde un punto de vista muy personal del autor. La primera mitad del libro me ha resultado un tanto aburrida (tanto que apenas leía, sino más bien miraba, leía alguna frase y pasaba la página), pero en las partes centrales y finales saca unos detalles auténticamente buenos y anécdotas muy curiosas sobre algunos matemáticos. “Romper el hechizo. La religión como feómeno natural”, Daniel C. Dennet. El título es bastante insinuante. ¿Por qué el ser humano tiene religión? ¿es una necesidad evolutiva o es alguna extensión de algún comportamiento que, en realidad, no sirve para nada? El autor se plantea la necesidad de la religión para el ser humano y estudia la misma y sus conductas como un fenómeno (insisto) puramente humano, partiendo de que lo divino no existe. Este libro sí lo recomiendo a todo el mundo, tanto creyentes como no creyentes. “Elogio de la irreligión”, John Allen Paulos. Muy al estilo de su autor, plantea todas las argumentaciones a favor de la existencia de Dios y explica dónde está la falacia de cada una de ellas con argumentos totalmente racionales y lógicos. Es un libro cortito, bastante divertido y explicativo. Del mismo autor recomiendo encarecidamente otro más conocido que es “El hombre anumérico”. “Mendeléiev. El profeta del orden químico”, Pascual Román Polo. Otro de aquellos de la serie de la editorial Nivola. Libro maravilloso sobre la vida de este hombre. Simplemente: leedlo y disfrutad de la vida de este increíble personaje. “Mujeres Premios Nobel”, Ulla Fölsing. Un entretenido y ameno libro sobre no sólo las mujeres que han sido galardonadas con el Premio Nobel a lo largo de la historia, sino de algunas de las que no lo fueron y las razones de ello. También habla de la filosofía del Comité Nobel y algunas interioridades sobre las elecciones de los candidatos. “Mañana lo dejo”, Pedro García Aguado. El autor del libro fue un waterpolista español y, entre su impresionante palmarés está la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona y oro en los de Atlanta y Campeón del Mundo en 1998 y 2001. No sé si por el deporte o por personalidad, la cuestión es que cayó víctima del alcohol y las drogas. En el libro explica cómo veía que tenía un problema y cómo lo pudo superar. Hoy podéis verle en TV en una serie llamada “Hermano Mayor” donde intenta sacar a otras personas de la adicción a las drogas. He de decir del carácter del personaje que, según lo que he leído, lo calificaría de indeseable (por no decir palabras mayores); pero me ha sorprendido mucho la humildad de la que ha hecho gala contando su historia de forma tan abierta. Es un libro muy cortito y lo recomiendo especialmente para aquella gente que juega en deportes de equipo haciendo competición, sea del nivel que sea. No porque todos sean como él, sino para que, simplemente, juzguen y saquen alguna idea propia y vean qué puede suceder si las cosas van mal. Lo tenéis comentado con detalle en este artículo de mi otro blog. “El gato de Schrödinger en el árbol de Mandelbrot”, Ernst Peter Fischer. Ya es el tercer libro que leo del mismo autor. Los otros dos fueron “Aristóteles, Leonardo, Einstein y Cia.” y “Einstein y Cia.” Explica diversas anécdotas de la historia de la ciencia. No soy gran amigo de su estilo: no acaba de gustarme; aunque he de reconocer que cuenta algunas muy buenas. Recomiendo leer diferentes párrafos antes de comprar cualquiera de sus libros. “Un rey golpe a golpe”, Patricia Sverlo. Se trata de la biografía no autorizada del Rey. Espero que lo que se dice allí no sea cierto en su mayoría. Y digo en su mayoría porque muchos de los detalles que comenta los sabía por otras fuentes. Habla del monarca, los entresijos para llegar al poder, el 23F, Adolfo Suárez, sus negocios, amantes, sus relaciones con Mario Conde o Javier de la Rosa, etc., y cómo, según el autor, se desprende y olvida a las personas a las que ya les ha sacado todo el jugo. “Elogio de la imprefección”, Rita Levi Montalcini. Es la autobiografía de esta mujer Premio Nobel por el descubrimiento del factor de crecimiento. Cargado de anécdotas personales e históricas. Una vida dedicada a la ciencia. Hay una parte donde pone en un pedestal a nuestro admirado Santiago Ramón y Cajal. El libro desprende mucha, lo que yo llamaría, sensibilidad femenina; recordándome mucho la misma sensibilidad de Laura Fermi (esposa de Enrico Fermi) en “Átomos en mi familia”, otro libro que recomiendo, claro está. “Inmortales y perfectos”, Salvador Macip. El autor es un médico investigador. Habla del cáncer y sus posibles curas, genética, proteínas, si podremos ser inmortales venciendo los procesos de envejecimiento, etc.; en un lenguaje tan llano que uno acaba creyéndose un experto en genética. Es increíble lo hábiles que son estos investigadores. Además, explica los problemas morales, como la investigación con células madre, pero sin entrar en opinión. Su autor pasa automáticamente a mi lista de héroes. Mirando su edad, veo que es más joven que yo y, como oí en una serie de TV: cuando tus héroes empiezan a ser más jóvenes que tú es que te estás haciendo viejo. Un libro maravilloso y apto para todos los públicos. Le tengo preparada una reseña en el futuro. El mismo autor escribe un blog con preguntas de los lectores sobre el libro. “La verdad sobre Chernobil”, Grigori Medvédev. Su autor era uno de los ingenieros que tendría que haber estado cuando hubo el famoso accidente. En el libro narra con detalle los sucesos antes, durante y posteriores a la explosión. Sólo puedo recomendarlo a quien tenga algunos conceptos claros del funcionamiento de las centrales nucleares y conozcan algo de dosimetría y radiactividad. Aunque puede leerse, no lo considero recomendable para todos los públicos; pues da por entendidas muchos detalles sobre la central que no siempre son de conocimiento público. “Escribir es vivir”, Jose Luis Sampedro. Antes de decir que es un libro con muchísima sensibilidad, humanidad e inteligencia, he de confesar que tengo una gran debilidad por su autor. Pero no por su autor como escritor, sino como persona. Es un libro que reproduce una serie de charlas que dio su autor en la Universidad Menéndez Pelayo en 2003. Un libro para disfrutar y leer disfrutando con una sonrisa. “Cuerpos negros y gatos cuánticos”, Jennifer Oullette. Da un repaso a la historia de la ciencia tocando temas muy variados, como la historia de la primera fotocopia de la historia, los saltos cuánticos, el primer dirigible, etc. Muy entretenido y con un lenguaje muy llano. Apto para todos los públicos. “Alan Turing. El hombre que sabía demasiado”, David Leavitt. Libro que trata sobre la vida de Alan Turing. No ha sido del todo de mi estilo, ya que se para un buen trozo en lo referente a la máquina universal. Por otro lado, no explica muchos detalles sobre el desciframiento de la máquina enigma. Es quizás un libro muy recomendable para quienes gusten de lo que podríamos llamar “informática teórica”. Y ojo, que es bastante durillo en ese aspecto. Por lo menos, para un servidor. “La conjetura de Poincaré”, Donal O’Shea. Es la historia de dicha conjetura. Para ello, el autor recorre las matemáticas desde los inicios hasta cuando Perelman rechazó el premio por resoverla. El problema de estos libros, muy amenos por otro lado, es que un no especialista puede liarse y no entender muchas cosas que se explican. Las matemáticas tienen también un lado muy abstracto; pero es recomendable para el que le gusten las matemáticas y el carácter de los hombres que la investigan. “Herejes de la ciencia”, Alejandro Polanco Masa. Otro entretenidísimo libro que da vueltas por la ciencia, sus personajes y su historia. ¿Os suena su autor? Escribe el fantástico blog Tecnología Obsoleta. Aparte de citar personajes más y menos conocidos, se aventura a dar unas predicciones de qué podrá venir y qué no en el futuro (el autor me escribió en particular diciéndome que, visto en retrospectiva, algunas cosas las cambiaría; no obstante, eso no me hizo cambiar la opinión que es un libro muy recomendable). “Armas, gérmenes y acero”, Jared Diamond. ¿Por qué los europeos conquistaron las Américas y no al revés? ¿O por qué no fueron los asiáticos en su lugar? ¿Tuvieron los europeos suerte o hay razones más analizables? Pues parece que la opción más razonable es la segunda y el autor da un montón de argumentaciones geográficas, zoológicas, biológicas, políticas, etc. Incluso basándose en las lenguas que se habla en diferentes lugares es capaz de recomponer el pasado. Un trabajo digno de una tesis doctoral. Muy muy interesante… y largo. “Cuerdos entre locos”, Lauren Slater. Explica los, según afirma, diez experimentos más famosos en la historia de la psicología. Un libro que debería estar en la biblioteca de cualquier psicólogo. Si queréis saber cómo se pueden implantar falsos recuerdos o ver cómo personas normales son capaces de dar descargas eléctricas en un experimento a otros seres humanos (experimento de Milgram), o si queréis saber cómo se hicieron las lobotomias, proceso ideado por Moniz (por cierto que se llevó el Nobel por ello), etc., este es vuestro libro. Alguno de los experimentos contribuyó a la aparición de nuevas versiones del DSM. Hay momentos que pone los pelos de punta. Muy interesante y recomendado para todos los públicos. http://www.gencat.cat/diue/doc/doc_10347275_1.pdf