Ángela Patricia Heredia Cód.

200812401

LA MÁSCARA DE LA POLÍTICA: LA RESISTENCIA FRENTE AL TOTALITARISMO DESDE SU COMPRENSIÓN Comprender el totalitarismo es para Arendt un intento de reconciliación con un mundo en el que dicho acontecimiento fue posible; se trata de volver a éste e intentar entender desde nosotros mismos su posibilidad. Esta comprensión pasa entonces por un examen de los rasgos propios del totalitarismo, y con ello, se da también un paso hacia el rastreo de elementos pertenecientes a la tradición del pensamiento político que se cristalizaron en él. Esta doble tarea tiene como meta y presupuesto una nueva, o más bien reencontrada, visión de la política; concepción que en Arendt se encuentra atravesada por la condición de la pluralidad, como aquello que le da sentido y al mismo tiempo debe posibilitar. El redescubrimiento de las posibilidades de lo político pasa por la reevaluación de lo que en la tradición se entiende por poder y por libertad; además de dar un carácter específico a la acción y el discurso como modos de relación entre los seres humanos que permiten asumir la pluralidad humana. A continuación pretendo rastrear los vínculos entre la crítica que Hannah Arendt hace entre la concepción de la libertad como una actividad de la voluntad y el análisis fenomenológico que hace del totalitarismo. Sin quitarle al totalitarismo su especificidad, quiero hacer notar que el régimen del terror es, de cierta forma, un llevar hasta sus últimas consecuencias el carácter soberano del pueblo-sujeto que se deriva de dicha concepción de la libertad. Con lo anterior en mente puede hacerse más evidente la importancia que adquiere la pluralidad para el redescubrimiento de la política que Arendt pretende realizar tras el totalitarismo. 1. La crítica a la libertad interior y sus consecuencias en el plano político En ¿qué es la libertad?1 Arendt hace una genealogía del concepto de libertad que ha ocupado a la filosofía y lo contrasta con lo que se entendía por libertad en la experiencia de la polis griega, que para ella es originariamente política. La concepción filosófica de la libertad que termina por fundamentarla en un ejercicio de la voluntad soberana va a desviar ese concepto político de la
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ARENDT, Hannah. ¿Qué es la libertad?. En: Entre el pasado y el futuro. Barcelona: Ediciones Península, 1996; p. 155- 184

para Arendt. Este es el descubrimiento de Epícteto. La advertencia frente a este modo de pensar lo político. como obra de un sujeto que se autodetermina. Es por ello que el análisis genealógico de Arendt termina con una respuesta o más bien una alerta frente a lo planteado por Rousseau. en quien Arendt rastrea los orígenes de esta concepción de la libertad. Étienne. 106. De la impotencia frente al mundo. Antes de esto la libertad fue una experiencia posibilitada y hecha visible en un espacio que es lo político. carecían de una condición mundana” 3. Con esta desviación vendrán consecuencias lamentables para el pensamiento político. sobretodo cuando se considera 2 que el acto que constituye al pueblo es la voluntad que lo unifica y lo hace soberano. cuando se experimenta la impotencia frente al mundo la interioridad aparece como el verdadero espacio de la libertad. puede provenir de la relación estrecha entre esta noción de pueblo-sujeto y el totalitarismo. En: Al margen: revista trimestral. Es de esta concepción de la libertad que la otra se deriva. Op. p. Empecemos por decir que. La interioridad es así un espacio en el que el ser humano puede ejercer dominio. por obra de quienes no tenían lugar propio en el mundo y. cuando se insertaban cosas nuevas en el mundo y la espontaneidad de los hombres se hacía manifiesta con su poder ser comienzo. 2 TASSIN. y la libertad es una especie de control sobre el yo. su refugio y consuelo frente al querer y no poder hacer.119 3 ARENDT. la tradición filosófica ha entendido la libertad como un fenómeno interior de la conciencia o la voluntad. se descubre un espacio en el que el ser humano puede ejercer casi absoluta soberanía. por consiguiente. Cit. p. El pueblo no quiere. 158 . donde está protegido del exterior. Nº 21-22. (Marzo y junio de 2007). como una cualidad o disposición del sujeto. Aquella concepción de la libertad se deriva para Arendt de una específica experiencia de la misma como un modo de existencia que se hace evidente en el ámbito político: “las experiencias de la libertad interior son derivativas porque siempre suponen un apartamiento del mundo (…) la interioridad como espacio de libertad absoluta dentro del propio yo fue lo que se descubrió a fines de la Antigüedad. es por ello que para Arendt ser libre y actuar no pueden desvincularse.libertad como un nuevo comienzo. La libertad es de esta manera considerada como algo relativo a la interioridad y que exige por ello una retirada del mundo. pues éste es aquello que lo desborda y de lo que no posee control.

en que la fuerza del quiero se autoagotaba. fuerza de voluntad y ansias de poder son para nosotros ideas casi idénticas”5. mediante la exploración de sí. De la prevalencia de un quiero que aplasta a otro que se resiste. p. el ansia de poder se convertiría de inmediato en fuerza de opresión” 6. La libertad se convierte de esta manera en una facultad subjetiva que es la autodeterminación y la conciencia es el lugar en donde habita. Es claro entonces el giro hacia el dominio que la libertad adquiere. “El efecto paralizante que la voluntad parece ejercer sobre sí misma es tanto más sorprendente cuanto que su propia y evidente esencia es la de mandar y ser obedecida”4. el poder deja de ser potencialidad (de comenzar algo en el mundo. voluntad. el paso a considerar la libertad como relacionada estrechamente con la soberanía y la voluntad se hace más claro cuando en la tradición cristiana (Pablo y Agustín) la libertad pasa a ser libre arbitrio. 172 6 Ibid. en un quiero y no quiero que potencializa la autodeterminación como una decisión consciente frente a lo que quiero. “En otras palabras. El desplazamiento pasa antes por la identificación del poder con la fuerza. la opresión de ese querer que se resiste. su monstruosidad es la resistencia de un quiero frente al otro. Cit. p. de su incapacidad de generar poder genuino. Ahora Arendt pone en consideración una serie de consecuencias que trae consigo esta concepción de la libertad para el plano político. por la servidumbre del yo quiero frente al yo y por la 4 5 ARENDT. esta experiencia se transforma. Pues cuando nos quedamos en el refugio de la interioridad frente al quiero y no puedo hacer. Esto es manifestación de considerar que la voluntad está estructuralmente dividida. de su constante derrota en la lucha con el yo. es decir el desplazamiento de esta manera de concebir la relación consigo mismo a su relación con el mundo y con los otros.Después de esto. Es esto lo que para San Agustín es la paradoja de la voluntad. de actuar con otros) para convertirse en una cuestión relativa a la fuerza que ejerzo sobre mí mismo en mi interioridad. en la voluntad se da un conflicto interno que se soluciona sólo con la soberanía y el ansia de poder entendido como fuerza. Op. “A causa de la impotencia de la voluntad. p. la libertad no puede ser concebida de otra manera que como el dominio de sí. 171 Ibid. Por que así lo quiero decido anular uno de esos quiero mediante mi voluntad. La voluntad poder que es incapaz de querer absolutamente es ahora voluntad de opresión. Y de ello surge su estructura doble. 175 . yo puedo por mí mismo ejercer dominio sobre mi y decidir entre dos opciones lo debido.

p. una solución es eliminar la contingencia.176 . o la voluntad general de un grupo organizado”7 El siguiente paso que se da en ¿Qué es la libertad? es la consideración de la teoría política de Rousseau como representante de la teoría de la soberanía. Lo cual se hace manifiesto en la existencia de un enemigo a quien dominar. es su acto constituyente con una pretensión de indivisibilidad en el que no hay posibilidad de acuerdo o intercambio de opiniones entre facciones. Cit. como individuos o como grupos organizados. ya sea la individual con la que cada uno se obliga a sí mismo. la voluntad general los singulares se deben identificar de manera inmediata con lo común en virtud de su unidad y de la durabilidad de la misma. me ayudaré de las consideraciones de Tassin al respecto. El pueblo se hace un sujeto soberano e indivisible. así que la unidad debe construirse una y otra vez. dicho 7 8 ARENDT. De esta manera la unidad y la estabilidad del pueblo como unidad queriente se ponen por encima de la estabilidad de las instituciones. deben rendirse a la opresión de la voluntad. en donde el poder político era una imagen exacta de lo que es poder para la voluntad o más bien la fuerza de voluntad. o a considerar que el único camino para alcanzarla es la lucha a muerte entre voluntades. de negar la experiencia originaria de la libertad y la visión de la política que en realidad la posibilita como espacio de aparición. Op. es decir. En primer lugar la identificación entre voluntad-poder y poder político se da en la voluntad general. y si la pluralidad pone en peligro ese dominio de sí. Y es que el pleno dominio de sí implica un aislamiento de la realidad. de modo que podía concebir un poder político según la misma imagen de una fuerza de voluntad individual (…) el poder debe ser soberano. 177 Ibid. nos lleva o bien a negar la libertad puesto que la soberanía nunca es plena. Las consecuencias de lo anterior en el pensamiento político saltan a la vista. En palabras de Arendt: “Jean Jacques Rousseau. “Cuando los hombres quieren ser soberanos. con ello. Dado que Arendt no le dedica mucho espacio a esto en su ensayo. El conflicto inherente al yo. para Arendt se trata de entrada de una negación de la pluralidad y. porque una voluntad dividida sería inconcebible”8 Pero sabemos que la voluntad está estructuralmente dividida. que siguió siendo el representante más sólido de la teoría de la soberanía. pues esto trae división y conflicto. p.soberanía como forma de realización de la libertad. indivisible. en donde el querer que se impone es el acto en el que el pueblo se constituye como sujeto soberano. por él derivada directamente de la voluntad.

F: Fondo de cultura económica. y que constituye al pueblo como sujeto indivisible. Y como ya hemos visto bajo esta concepción de lo político. como si hubiera en realidad un ente colectivo del cual el individuo se siente representante. G. F. pretende que su acción se haga universal. Cit. es por ello que el conflicto se interioriza y que el individuo sabe como suya la voluntad general que se ejerce como soberana frente a la voluntad particular. La voluntad general no es de esta manera una suma de individuos sino que tiene una realidad más allá de ellos y que debe hacerse obra a través de la acción individual. se sabe como facción y aun así actúa en nombre del universal que pretende fabricar.350 10 . La voluntad general puede llegar a concebirse como una voluntad real que se sabe capaz de llevar a cabo una obra universal. y de allí es desplazado aún más adentro cuando el conflicto entre voluntades se traslada al interior del individuo como la lucha entre voluntad particular y voluntad general. de Wenceslao Roces. una domina a la otra en virtud de una realidad que está más allá del individuo y que éste debe hacer efectiva en el mundo con su acción. 9 TASSIN. El individuo que interioriza el conflicto entre voluntad general y particular se olvida de sí como singular. sino que es inmediata en tanto que es universal. Y la certeza que dicha voluntad general adquiere para el individuo no tiene la mediación del mundo. trad. W.enemigo pasa de la exterioridad del pueblo a su interior. ejerce así un dominio sobre si y en base a ese dominio actúa en el mundo pretendiendo hacer real ese fin universal. 343. 1966. “La autorrealización de si bajo la figura de la voluntad general procede de una anulación de sí como una singularidad actuante”9. el pueblo es uno y es una subjetividad que aun sabiendo de su división interna propia. México D.116 HEGEL. En todo caso se trata de una sumisión de la voluntad particular frente a la voluntad general y la coacción pasa en dos niveles distintos a ser autocoacción. Op. Este movimiento se recrea cuando concibe al pueblo como sujeto. se intenta suprimir o dominar aquello que impide la realización de dicha universalidad. El elemento constitutivo de este pensamiento es un fin supremo universal que se pretende hacer real a partir de una acción particular. p. Fenomenología del espíritu. p. y se sabe como representante de una universalidad que está más allá de él. Ricardo Guerra. porque no hay deliberación alguna entre sus dos voluntades. (Tassin) Hegel hace una crítica a este pensamiento en un apartado denominado “libertad absoluta y el terror”10 de la Fenomenología del espíritu.

lo que impide siempre la plena realización de este querer universal. Op. 11 Aclaro que hago uso del análisis hegeliano sólo en la medida en que me permitió entender de una manera casi sistemática los vínculos entre esta concepción de lo político y el peligro que se encuentra inherente a ella que es el terror. para que de esta manera pueda desenvolverse. un anillo que reproduce este aunamiento en el pensamiento mismo del individuo gracias a la ideología. el terror y la muerte: “La única obra y el único acto de la libertad universal es. una ley que viene de la naturaleza o de la historia. pues lo que se niega es el punto incumplido del sí mismo absolutamente libre. no tiene otro camino que el del dominio. Frente a la absoluta impotencia no queda más camino que el dominio y el terror. sin traba alguna. sin otra significación que la de cortar una cabeza de col o la de beber un sorbo de agua”12. la muerte más fría y más insulsa. 12 HEGEL. el terror termina siendo su esencia y principio de movimiento. Cit. porque tiene que imponerse sobre el mundo una y otra vez pues lo que quiere siempre es diferente a lo que viene después de su acto. que cuando se inserta en el mundo se divide y se fragmenta en los individuos. La fabricación de la humanidad y de su unidad. por tanto. La impotencia frente al mundo le hace concebir así su poder como fuerza y como furia del desaparecer. pretende darle forma a una realidad que no es moldeable. Sólo así se puede liberar y dar paso a la realización del universal.El terror va a hacer la consecuencia de esta lógica 11. es por tanto. 347 . De esto podemos empezar a desprender ya los rasgos inherentes al totalitarismo que Arendt identifica en ideología y terror. liberándola del yugo de la contingencia de las acciones humanas. Aún así no puedo evitar ver similitudes entre lo que en Hegel se ha rastreado como teoría de la acción y lo propuesto por Arendt. sobretodo en relación a su metodología y a la difícil relación en Hegel entre necesidad y contingencia. la muerte. y además una muerte que no tiene ningún ámbito interno ni cumplimiento. El anillo de hierro que presiona a los hombres unos contra otros y les impide tener un espacio para la acción libre. el contenido del universal que sería la ideología es tan sólo un elemento adicional y que posibilita la paralización de los hombres. p. Por eso nos dirá Hegel que su esencia es la negación. Como medio para aplacar la resistencia que se le presenta a ese obrar universal. No ignoro las diferencias que pueda haber entre el análisis arendtiano y hegeliano del totalitarismo. la negación continua de una realidad que se nos presenta inasible.

por otro. las posibilidades y los riesgos que lleva consigo. “En el hombre. Es desde este doble carácter que los hombres se revelan como quienes (algo que sin embargo escapa a toda definición) ante otros. por un lado. La condición humana. sino que. Por lo tanto. Hacia el redescubrimiento de la política y la libertad Para Arendt la pluralidad hace parte de la condición humana. es decir. Partiendo de esta consideración. que nos encontramos arrojados a ella. y la pluralidad humana es la paradójica pluralidad de los seres únicos”13. es decir no va a los móviles de la acción ni tampoco a la estructura mental del sujeto actuante. y la distinción. nos encontramos con la espontaneidad que le es propia y que hace manifiesta. es decir la posibilidad de ser un comienzo y algo inesperado. Vemos cómo toda la caracterización que hace Arendt de la acción de ninguna manera se dirige a la interioridad de un sujeto. 200 . por otro. De la mano con estos dos rasgos de la acción surgen también otros dos predicamentos de los cuales se derivan los peligros de la misma. del cual podemos esperar lo inesperado. La pluralidad humana supone entonces. que hace parte de nuestra facticidad. Hannah. Junto éste carácter revelador de la acción. la alteridad que comparte con todo lo que es. que comparte con todo lo vivo. se dirige a la manera en como dicha acción se inserta en el mundo que compartimos con otros 13 ARENDT. es decir que hacen manifiesta su distinción en medio de seres que también lo son. al contrario. en ella encontramos tantos límites como posibilidades. La concepción arendtiana de la acción con todos los rasgos. Buenos Aires: Paidós. un carácter de distinción que en los hombres se convierte en unicidad y. por un lado tenemos la intangibilidad o la incapacidad de definir ese quién que se nos revela. se desarrolla y parte principalmente de la condición humana de la pluralidad a la que somos arrojados. la pluralidad es el hecho de que nacemos entre hombres y además entre una multiplicidad de hombres que son distintos y singulares. cierta igualdad que nos permite establecer relaciones en medio de dicha pluralidad de seres únicos. se convierte en unicidad. necesitan de un modo de relación que les permita tanto desplegar dicha singularidad como acoger la de los otros. porque de ninguna manera somos seres desvinculados sino que nos unen ciertos elementos que hacen parte de nuestra condición humana. tenemos la ilimitación que va de la mano también con la imprevisibilidad de sus efectos y la irreversibilidad de lo hecho. Nacemos entre seres humanos que comparten un espacio entre ellos desde el cual pueden revelarse como unos quienes en virtud de la unicidad que les es inherente y también de aquello que comparten. p. y que por ello.2. 2003.

le permite plantear una manera distinta de pensar lo político y la moralidad. Por ello nos dice Arendt: Entonces. Op. Para Arendt la política y la moral deben asumir y posibilitar la pluralidad humana. tanto sus rasgos como los riesgos que se derivan de sus predicamentos tienen como punto de partida que la acción se inserta en y posibilita un espacio entre hombres que son únicos y que viven en mutua relación. La moralidad. su objetivo sería el de establecer y conservar un espacio en el que pueda mostrarse la libertad como virtuosismo: es el campo en el que la libertad es una realidad mundana. la moralidad no es con ello un dominio de sí que se establece en esa interioridad y la política deja de ser uno de los males necesarios para conseguir aquel espacio de la libertad o cualquier fin extrínseco al hecho de la pluralidad humana. en cómo la acción es recibida y en los retos que conlleva enfrentarla. el poder deja de ser acumulación o ejercicio de la fuerza. en hechos que se pueden ver y en acontecimientos de los que se habla. se pretende recuperar la vida común mediante una ficción. desde el espacio común en el que aparecemos unos ante otros como seres singulares. la libertad deja de entenderse como aquel espacio de introspección del sujeto. expresable en palabras que se pueden oír. La concepción de la acción en Arendt se encuentra atravesada por la pluralidad humana. si comprendemos lo político en el sentido de la polis. porque al fin y al cabo es de ella desde donde surgen. Cit. Arendt deja de lado que la solución ante la fragilidad de los asuntos humanos sea evadir la pluralidad humana mediante una concepción de la política como gobierno y de la moral como dominio de sí. Hannah. se trata de una unidad artificial y ficticia que pretende abolir la contingencia inherente al ser humano como ser de la natalidad. mediante la fabricación de la unidad de los hombres como si fueran un cuerpo colectivo que actúa y al que se le debe garantizar su preservación y realización. la libertad y la política no sólo son posibles en tanto se experiencia la pluralidad humana. ¿Qué es la libertad?. Y es por la inevitable estrechez entre la acción y la pluralidad humana que en Arendt podemos identificar una particular concepción de la política.14 Tras la pérdida del mundo humano con la concepción de la libertad interior como refugio del ser humano frente al mundo. Se han retirado 14 ARENDT.hombres. Tal vez porque a partir de su reflexión sobre la acción. sino que surgen desde ella y a la vez la hacen posible. 167 . desde su concepción de la acción. p. Es también este énfasis en la pluralidad humana lo que a Arendt.

impedirle lo que le es más propio: la acción y la libertad como posibilidad de nuevo comienzo. El rastreo de esas capas de pensamiento que recubren la política y la libertad. aquello que posibilita la vida en común. paralizarlo o matarlo con el terror. nos hace ver que el totalitarismo es de hecho la negación y enmascaramiento de lo político. Por esta razón la comprensión del totalitarismo intentada por Arendt pasa por un examen crítico de elementos de la tradición del pensamiento político que se cristalizaron aquel. sabernos como plurales. negarla es negar la política misma. desligarlo de su carácter político. Comprender el acontecimiento es algo inseparable de la resistencia frente al mismo. Resistir al totalitarismo requiere tanto reconocer contra qué luchamos como saber y comprender para qué luchamos. El totalitarismo pretende acabar con aquel espacio: saber que vivimos en un mundo con otros y que aquellas relaciones posibilitan mi despliegue como individuo. La política no puede ser identificada con voluntad de dominio. BIBLIOGRAFÍA . De este modo Arendt realiza un desenmascaramiento de las posibilidades de lo político pasando por la reevaluación de lo que en la tradición se entiende por poder y por libertad. para que no reproduzcamos en el intento por luchar en contra del totalitarismo aquello que lo hizo posible. El totalitarismo por ello pretende aislar al hombre. ese sentido del luchar sólo puede darlo la comprensión al dirigir la resistencia contra aquello que hizo posible que el totalitarismo sucediera. sino como aquel espacio en el que aparecemos unos ante otros e intentamos construir un mundo común que nos permita el despliegue de nuestra espontaneidad. es este el redescubrimiento de la misma que se puede lograr tras un intento por comprender el totalitarismo. todo esto es lo que el totalitarismo pretende exterminar.del mundo y ahora vuelven pretendiendo negar la pluralidad humana. Por ello para Arendt la política no tiene nunca fundamentos últimos. Encontramos aquí la necesidad de la comprensión como un proceso que nos permite pensar nuestro presente en términos de lo que es y de las posibilidades que dentro de él están contenidas.

1966. Buenos Aires: Paidós. Barcelona: Ediciones Península. En: Al margen: revista trimestral. p. En: Entre el pasado y el futuro. Hannah. ARENDT.119 . Hannah. En: Los orígenes del totalitarismo. Étienne. p. p.ARENDT. G. Ideología y terror. 343. 2003. (Marzo y junio de 2007). La condición humana. Ricardo Guerra.350 TASSIN. Hannah. F. de Wenceslao Roces. Nº 21-22. W. México D. trad. ¿Qué es la libertad?. F: Fondo de cultura económica. ARENDT. Fenomenología del espíritu.184 HEGEL. El pueblo no quiere. 155. 1996. 106.

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