TRES HERMANOS Y UNA LEYENDA Autor: Rafael Arias

Érase una vez una aldea rodeada de sabanas y montañas donde la gente, desde tiempos inmemoriales, se dedicaba a dar forma a la tierra creando hermosas vasijas. Allí vivía un “Gran Cazador” llamado Tinatepo. Tres eran los hijos de Tinatepo: el mayor se llamaba Azul, el segundo Teta y el menor Tiramuto. Una mañana los tres hermanos pidieron permiso a su padre para ir de cacería, ya que había llegado el momento en que Teta realizaría la prueba para convertirse en “Gran Cazador” como Tinatepo y Azul. - Hoy no es día para salir de caza. Los dioses celestes están de visita en la tierra, descansando en el sitio sagrado de “La Danta”. Allí disfrutan de las cristalinas aguas de las montañas y se van a enfurecer, si los humanos interrumpen su soledad y su descanso- advirtió Tinatepo. Los hijos insistieron. Dijo Azul a su padre: - Papá, desde hace días está rondando un macho caramerú. Si Teta logra matarlo se convertirá en “Gran Cazador” y será respetado y reconocido por todos los de la aldea de los hombres que fabrican vasijasDudoso todavía, Tinatepo indicó a los jóvenes: - Pueden salir, pero sin cruzar el río hacia el lugar sagrado. Y advirtió: - si cuando el sol se ubique en la mitad del cielo aún no han atrapado la presa, tienen que volver sin más demora- Los jóvenes prometieron a su padre cumplir sus instrucciones y tomaron dirección a los terrenos donde moraba el macho caramerú. Azul, Teta y Tiramuto caminaban sigilosamente entre los árboles y matorrales para no espantar a las bestias que pudieran aparecer por aquellos caminos. Tiramuto, rezagado, nota de pronto un movimiento entre los árboles y con cuidado lo señala a sus hermanos quienes quedan maravillados ante el hermoso venado, provisto de una gran carama que adorna su cabeza. -¡Teta, prepárate! - Dijo Azul. Teta armó rápidamente el arco y apuntó la flecha. Al disparar contra el animal, un gran trueno estremeció la tierra. El venado huye herido. Los hermanos seguían el rastro de sangre dejado por el hermoso ejemplar mientras el cielo se oscurecía cada vez más. Emocionados por alcanzar la presa siguieron adelante, sin notar que habían llegado a la orilla del río. El venado, tambaleante, se lanzó a las aguas y alcanzó la otra orilla, cayendo finalmente, en medio de los matorrales. Tiramuto recordó las palabras de su padre. Teta y Azul, sin pensarlo mucho, se internaron en las aguas siguiendo el rastro del macho caramerú. Tiramuto, del otro lado, contempló a sus hermanos mientras desaparecían en medio del monte. En ese instante tronó de nuevo, como si el cielo se partiese para luego caer sobre la humanidad. Asustado, Tiramuto corrió sin parar en dirección a la aldea. Al ver a su padre, le abrazó y llorando le contó lo sucedido: - Padre te hemos desobedecido. Ahora mis hermanos serán castigados por los diosesMientras tanto, Azul y Teta, desorientados, buscaban en vano al animal. No estaba donde le vieron caer, ni había rastros de sangre. Extrañados y temerosos, se adentraron en aquellas tierras hasta que reinó la oscuridad. Rendidos por el cansancio, buscaron solaz al descampado. De pronto, apareció una luz intensa y se oyó una iracunda voz. – Han irrespetado las leyes de los dioses y desobedecido las palabras de su padre! ¡Serán castigados por su falta! ¡No podrán volver con su

temeroso de cruzar otro río. Allí permanece con la esperanza de que algún día su familia le encuentre. . que recordaba la aldea donde nació y a la que ya no podía regresar. Tinatepo. Cuando los ubiques. Cuentan también los descendientes de los hombres que hacen vasijas. Miraba en todas las direcciones. corrieron sin rumbo fijo por la sabana en medio de la noche. llegó a un lugar muy alto. pregunta dónde quedan sitios de la Danta. Dominados por el miedo. Tiramuto. Cuentan los pobladores de aquellas tierras que en el mes quinto despierta el espíritu de Tiramuto y emite ronquidos que son contestados a lo lejos por Azul y Teta. Azul. que riegan la tierra y aumentan el caudal de los ríos. Por eso a él también se le oye gritar en medio de las tormentas y la oscuridad. En aquel mítico lugar está sembrado Azul. pidiendo perdón. Teta y Azul. exhausto de tanto correr. Cuando pases por Tinaquillo. con la esperanza de encontrar a Teta. mientras lloran la ausencia de Azul y Teta. Que de vez en cuando clama por sus hermanos. Tinaco y San Carlos. estarás en la tierra de los tres hermanos y una leyenda.familia y habitarán por siempre estos parajes! Teta y Azul cayeron de rodillas. Tinatepo y Tiramuto esperan pacientes. que las lluvias que bañan aquellos parajes son las lágrimas de losa tres hermanos y su padre. pues recordaba su desobediencia a los dioses a su padre. Allí quedó para siempre. Teta llegó a la parte más alta de un cerro desde donde se divisaba un valle. mas no escucharon respuesta alguna.

oíamos asustados y comentábamos impresiones y experiencias: ─ En mi casa se movieron las paredes y el techo. Nunca he olvidado la hermosa historia que me contó… En estas tierras donde no hoy está nuestro pueblo y en las extensas sabanas que lo rodean. ─ Yo estaba comiendo y de repente se movió la mesa y se cayó el plato con la comida. Esa tarde jugaba con mi hermano Rafael en el solar común de casi todas las viviendas de la manzana. Recuerdo que me cargaba. cada vez que su cuerpo se mueve estremece la tierra. ─ En la casa de los Cancines nació un pollo con cuatro patas. se alejó corriendo hacia la casa dejándome solo y aterrorizado. habitaron antes de llegar los españoles. Nosotros los más pequeños. mi hermano muy asustado. Las palabras de Don Pascual me dejaron muy asustado y la curiosidad me llevó derechito a la casa de Agapita.“LA SERPIENTE QUE HACE ESTREMER LA TIERRA” Corría el año de 1943. varias tribus indígenas Caribes. De repente el árbol pareció caerse batiendo sus ramas poderosamente. para entonces yo contaba con siete años. por eso los temblores se sienten en esta región y en la zona de Valencia. allí tiene su cola en una pequeña laguna donde nació. el viejito abuelo de los Bejaranos. alborotados haciendo diversos comentarios: ─ ¡Tembló la tierra comadre Justina! ─ ¡En Valencia se cayeron varias casas!. quien conocía muchas historias y era la mejor cuenta cuentos del barrio. uno de ellos espiaba . ─ La cochina de María Liberata parió un cochino con dos cabezas. donde se destaca como un guardián imponente “El Cerro Las Tetas”. donde tiene su cabeza. Ese mismo día al salir a la calle y reunirme con los amigos del barrio notamos varias casas con las paredes agrietadas y a los adultos. En una a esas rancherías vivía una india llamada “Namira”. una hermosa mujer que a pesar de tener muchos años se mantenía joven y lozana sin que nadie supiera el secreto de su perenne juventud. bajo un frondoso “Caujaro” que cobijaba nuestro juego. que había nacido y vivido casi toda su vida en la Mesas de Vallecito. nos llamó cariñosamente y nos dijo: ─ Eso es culpa de la culebra de “El Cerro” de las Tetas. al pie de la Teta de Tinaquillo. correteando sobre una carretilla. ─ Esta noche hay que dormir en la calle por sí vuelve a temblar. ya que la consideraban una diosa. Esta leyenda llegó a oídos de los blancos españoles. había sentido por primera vez un temblor de tierra. Su cuerpo fue creciendo a través de las corrientes de agua que van por dentro de la tierra hasta llegar a la laguna de Valencia. Era adorada y respetada por todos los miembros de la tribu. mi padre yacía enfermo con la terrible enfermedad que terminaría con su vida. ─ ¿Por qué se movería la tierra? Nos escudaba Don Pascual.

dejándola sin sentido. despavorido huyó abandonando las alturas. Cada cierto tiempo la serpiente se estremece. como castigo a los blancos que subyugaron su pueblo y ocasionaron en ella la transformación de humana a serpiente. la brisa peinaba el pajonal y le traía el aroma del mastranto y el palotal floreado. se dirigió en su búsqueda hacia el pico que dominaba la llanura y al acercarse al estanque. allí estaba la india sobre una piedra. llamado actualmente Tamanaco. pero la india era fuerte y ágil. “Tama”. La atacó y enloquecido quiso poseerla por la fuerza. Namira caminó luego hacia la laguna que se encontraba a pocos pasos. Sólo el anciano Tama. observó la serpiente y le pareció descubrir en su cabeza el rostro de su amada. Se quedó extasiado mirando a la esbelta y bella india que silenciosamente escalaba hacia la cima. parecía a la distancia un hilo de plata recorriendo la planicie de norte a sur. y aunque la perdió de vista continuó subiendo hasta llegar a la cúspide. Creyéndola muerta la tiró a la laguna y para su asombro notó que la doncella se movía cadenciosamente y se iba alargando hasta convertirse en una serpiente que crecía cada vez más. cuando el blanco español se le acercó. Una tarde sintió el leve caminar de una persona que se acercaba a las faldas de “La Teta de Tinaquillo”. conocía la laguna encantada y de las visitas que ésta le hacía todos los meses en época de luna llena. sacudiendo la tierra. mirando el bello paisaje de las laderas y las sabanas que se extendían hacia el naciente. para mantener su juventud. . que desde joven amaba y servía a “Namira”. donde se encontraba vigilando el movimiento de los indígenas. la golpeó despiadadamente con una piedra en la cabeza. Al notar la ausencia de su india diosa todos los miembros de la tribu salieron en su búsqueda. se desvistió y entró lentamente en las cristalinas y frías aguas bañándose distraídamente sin que nada la perturbara.constantemente al pueblo indígena con la esperanza de conocer a la india de la eterna juventud. ocasionando que las mágicas aguas produjeran su transformación. le oponía feroz resistencia. pero no pudieron encontrarla. el río “Mapuri”. no lo vio hasta que era demasiado tarde. notando que la serpiente crecía cada vez más y hundía su cuerpo en la tierra en búsqueda de otra fuente mayor de agua. presintió que habían atentado contra la vida de “Namira”. la siguió muy discretamente. Por mucho tiempo estuvo visitando la laguna encantada.

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