Libros Letrillas Artes visuales La vuelta de los días

nombres máximos de la literatura del siglo XVII. Contemporánea de CaIderón cuya dramaturgia se deja sentlr.en la suya, sor Juana es considerada por la critica desde hace unos cincuenta años como una digna rival de los grandes creadores peninsulares de la Edad Octavio Paz Barroca: Góngora, Lope, Quevedo y el mismo Calderón. Su vida, por otra parte, estaba rodeada de enigmas’ mistew rios creados por la dispersión de los archivos y bibliotecas de los conventos a raíz de las leyes de Juárez, por la pérdida de varios manuscritos de la autora y, finalmente, por serias lagunas en su escrito autobigráfico intitulado Respuesta a sor Filotea de la Cruz. Había, por lo tanto, más de una buena razón para que un coterráneo de sor Juana, pero no uno cualqulera, sino el por Francisco Rivera mayor poeta y ensayista latinoamericano de la segunda mitad del siglo XX, sintiese la necesidad de escribir acerca de una figura que, en realidad, impo*Fondo de Cultura Económica. ne una tarea triple, ya que lo que se Seix Barral, 1982, 658 pp. propuso y. a mi entender, ha logrado espléndidamente Paz es reconstruir el Estoy seguro de que, cuando se escriba ambiente en que vivió sor Juana con el la historia del pensamiento crítico hisfin de colocar dentro de ese marco los panoamericano del sigloXX, el libro de rasgos principales de una vida y una Octavio Paz sobre sor Juana In& de la obra extraordinaria. Mundo, vida y obra Cruz que acaba de aparecer habrá de ocupar un sitio importante. “Obra maes -0, si se quiere, historia, biografía y crítica- se entrecruzan en este inagotra” y “monstre sans pareil” son frases que con facilidad me vienen a la mente table ensayo que habría que leer con para calificarlo, pero reconozco con trisgran detenimiento. teza que resultan mezquinas ante un Corrigiendo la concepción de lectuensayo en el que Paz trabajó intermira inmanente preconizada y ejercida tentemente desde 1971, si es que no por diversos estructuralismos actualtomamos en cuenta el texto sobre el mente en bancarrota, mediante la sumismo tema publicado por la revista perposición de lo histórico individual y Sur en 1951 y luego recogido en Las social, Paz devuelve a su mundo, la peras del olmo. Largos años de estudio- Nueva España del siglo XVII, la vida y y una gran pasión están patentes en- la obra de sor Juana. “A su vez, la vida cada una de las seiscientas treinta y y la obra de sor Juana nos restituyen a una páginas de esta obra que constitu- nosotros, lectores del siglo XX, la soye en verdad una singular y admirable ciedad de la Nueva España en el siglo amplificación de aquel texto de 1951. XVII. Restitución: sor Juana en su mun(Por qué ha escrito Paz sobre sor do y nosotros en su mundo.” Juana? ¿Qué afinidad existe entre ellos? Pero no basta con decir que la vida y ¿Qué secreta sabiduría compartida? Sin la obra de sor Juana estaban Ilenas de duda alguna, sor Juana es uno de los, misterios. Hay que agregar al punto,

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SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ O LAS TRAMPAS DE LA FE

que también estaban deformadas por lecturas poco escrupulosas y fanáticas de lectores que han tratado de explicar la obra de sor Juana por la vida sin tomar en cuenta el momento en que la escritora vivió. En efecto, para el jesuita Diego Calleja, contemporáneo y primer biógrafo de sor Juana la vlda de la poetisa es, como lo hace notar Paz, “un gradual ascenso hacia la santidad”. Cuando Calleja percibe ciertas contradicciones entre la vida de la monja y lo que dice la obra, hace todo lo que está a su alcance para esquivar 0 restar importancia a esas contradicciones. “La obra se convierte en un discurso edificante.” En el extremo opuesto se halla el hispanista alemán Ludwig Pfandl, cuyo libro Sor Juana Inés de la Cruz. La décima musa de México fue publicado en Alemania en 1946 y en traducción española sólo en 1963. Pfandl, influido por Freud y su teoría de la neurosis como producto de un trauma sexual infantil, descubre en sor Juana una fijación de la imagen paterna que la conduce al narcisismo, elemento de un cuadro clínico en el que predominan fuertes tendencias masculinas. Si Calleja podría constituir el mejor punto de apoyo para cualquier tentativa de canonización de la escritora, el inefable Pfandl, si sus teorías no nos resultaran tan absurdas (todo reductivismo lo es, pues cada día vemos más claramente que el Inconsciente humano es una polaridad, es decir, instinto y espíritu, y que toda explicación causal tiene que ser completada por una explicación teleológica), podría servir para sustentar la tesis décimonónica, por fortuna ya bastante desacreditada, de que todo artista es un neurótico que “sublima” su enfermedad, grave error en el que cay6 la mente positivista incapacitada para entender lasdiferencias que existen entre lo concreto, lo imaginario, lo simbólico y lo imaginal. Paz, y esto es muy importante, ha tenido la valentía de examinar la vida y la obra de sor Juana con el fin de ir despoján-

también participa del topos del viaje celeste. En campo. en el fantasma. la transformación del íncubo en fansentimiento. en eI fondo. como ella misma lo afirma sía de Occidente (. pensó como los pasajes más intensos de sus que la vida conventual era la situación otros poemas de amor. Las dos páginas en que Paz compara el Sueño con el grabado de Durero. en la que el elemento femenino (el principio yin o el anima de Jung) se hallaba encarcelado.). en los dos sentidos del término: un acierto del escritor y un descubrimiento para el lector. Lo únisurgió más tarde.. siendo joven y herla conclusión de que.” la escritura. personaje mítico con el que se identifica sor Juana. un erotismo fantasmal que. la de Paz es la más profunda y convincente. su poema Primesía una vida erótica “casi enteramente ro Sueño? ¿cuáles fueron sus relacioimaginaria”. en la que vivía. sombra de mi bien esquivo. Es más que probable. la tradición erótica de Octras -apunta Paz. lueponder. y siendo hija natural (dato que no estaba a la disposición de Pfandl en “El tema del fantasma erótico-comenel momento de urdir su neurótica inta Paz en un trozo que hay que citar terpretación) y nada inclinada al maampliamente. es decir. Pero el trato no. en conflicto. lo más sinceramente posible. “convive sor Juana. que de entre todas las lecturas que se han hecho de Primero Sueño (algunas muy inteligentes. en esa sociedad cerrada. pero agravado en un viaje celeste o viaje del alma duraneste caso por el sexo de sor Juana) son e1 sueño. (. Nada menos carnal que la copulación carnal: los cuerpos enlazados la vida en el seno de una comunidad se vuelven un río de sensaciones que religiosa. que el autor hace de este poema. sin mezcla de fascinación y de horror: la fundirse jamás del todo. Octavio Paz nos saca blema (problema. mejor dicho. aquella en que firma su propia condena.aparece en toda la poetrimonio. sería osado (y. “Si su destino eran las leE inmediatamente después: “Desde la Edad Media.” Y luerición del fantasma van casi siempre go: “Si hay un temperamento femeniacompañadas de experiencias físicas no. Juana Ramírez sinDetente.se han visto con una figura nos fascina porque en ella. aunque prevista por ella (. Poema de “la revelación de la no-revelación”. Primero Sueño nos permite comprender. En efecto. ra mí uno de los puntos básicos de este esta. la masturbación y oposiciones más extremas. en la Respuesta a sor Filotea. se cruzan las polución nocturna. la libido imagen del hechizo que más quiero. Paz. una tontería) intentar resumir la interpretación. no es menos equívoco. que. Las fantasías eróticas que provoca la apacon la más intensa feminidad.. feminidad. . como la de vossler y la de Ricard). Es preciso decir. ciegamente al comienzo y luego aterrada. al hacer notar la diferencia que existe entre la tradición del viaje celeste y el poema de sor Juana. Su ciones orientales. uno de los wandes poemas de nas que Octavio Paz dedica a este pronuestra lengua. do la esfera de lo erótico y nos invita a típicamente barroco. sumamente matizada y erudita. ti6 la pasión del conocimiento. a go de un minucioso análisis de los poelas siguientes preguntas: ¿por qué esmas eróticos de sor Juana. en que renuncia a las letras humanas? Paz contesta: “El acto de sor Juana fue considerado por sus contemporáneos y des- . por medio del emblema de Faetón. Quizá en esla cópula mental acompañada de orto reside el secreto de su extrafia vivagasmo solitario.” ¿Elección típicaco que queda. por el hermetismo neopla¿qué lugar y significación tiene. no es una mera ideal para cultivar sus estudios y desvariación del fantasma: responde y coarrollar la actividad en que se había rresponde a una necesidad íntima y a destacado desde muy temprana edad: su misma situación de mujer reclusa.no podia ser letracidente ha sido la búsqueda. sino algo más trágico: su melancolía. del fantasma y. texto barroco que va más allá del barroco. Búsqueda de la coincidentia idea sensible. evidentemente. en la tónico. índole de sus inclinaciones eróticas? en general. El soneenterrada. (Cómo fue entonces la En el capítulo dedicado a Primero vida afectiva de sor Juana? Las pág¡Sueño. Pero el soneto.” to puede leerse como una alegoría de Masculinidad. Juana Inés transpuso a su poehistoria de la poesía. puesto que. las letras y el saber? ¿fue efectineto no. son las mente masculina? Desde luego que imágenes: el fantasma. del bio podía ser monja letrada. sciendi.’ se desvanecen. ¿Conversión? ¿"La hora más bella”. en el cuerda casada ni letrada soltera. negándolo. Intelecto. En una breve nota como de una gran sutileza y Constituyen Pa.) se dispersan . va perdiendo toda esperanza de poder continuar sus estudios y su escritura. ése es el de sor Juana.) Es imposible que cidad: pocos seres están tan vivos coJuana Inés no haya conocido algunas mo ella lo está después de siglos de de estas experiencias solitarias.” oppositorum.una sociedad regida por oscuros poderes misóginos.inaugura una forma poética que se inscribe en el centro mismo de la Edad Moderna. relaciona este último con ciertos textos importantes de la modernidad: Le Cimetihe marin. Altazor y sobre todo. Partiendo de la idea de que el das (el antifeminismo de Pfandl en plefin de un estudio biográfico es el de no siglo XX es tan dogmático y ciego “convertir al personaje lejano en un corno el de Calleja) y de tratar de resamigo más 0 menos intimo”. el monjío? ¿cuál fue la verdadera concepción neoplatónica del amor y. Opuestos en constante tasma.. nes con la jerarquía eclesiástica? ¿por como lo prueba el propio autor. no hay que olvidarlo. “el poema de Juana Inés -observa Paz. se enqué renunció a la pasión de toda su cuentra bellamente resumido en el sovida. . Melancolía 1. influida por la mosa. no el supuesto narcisismo de la monja. 0 sea: en fantasía ideal. Y Paz nos hace ver que la supuesta erótico con el fantasma. en el sentido más arrebatador de la que -en Occidente. Un coup de dés. carente de imaginación. 165 de la edición de Méndez vamente esa renuncia el resultado de Plancarte. lo único real. no en las civilizapalabra. ha Ilegado a cogió sor Juana. sin embargo. decretada por lectores machistas. que comienza: una conversión? Desde muy niña. como escribe Méndez Plancarte.4 2 dolas de “interpretaciones” interesaensayo. por decirlo con más precisión. Me pregunto si el resultado del viaje astronómico de sor Juana fue una premonición de lo que le esperaba a la monja en este mundo o. Muerte sin fin. La sexta y última parte de Sor Juana Inés de la Cruzo Las trampas de la fe examina y explica el triste final de la gran escritora que. La contradicción entre su vocación intelectual y cuerpo. que constituye a la tradición poética moderna en su forma más radical y extrema: justamente en el polo opuesto de la Divina comedia”. como se ve en “masculinidad” de sor Juana. son realmente una trouvaille.

en todo momento. a cambio de una escritura más intima y basada en la mayor solidaridad de sus partes y. los variados matices de la ironía./ y yo aunque esté callado doy las gracias” (p.91). comenta Paz. el arte de Gil de Biedma muestra. caer en esa facilidad y excesode música que amenazan constantemente al verso octosílabo. con la palabra más precisa y necesaria para el sentidogeneral de la composición.. que les otorga su forma definitiva y. Por eso. la poca disciplina. este desbrozamiento. Porque para Gil de Biedma. hemos visto cambios aún más asombrosos. Ya podía morir. Así. en ciernes. de la misma manera que las baladas juglarescas que corren por las mil bocas de un pueblo se afinan y pulen por un análogo “frotamiento”. “Es difícil creer que la persona segura de sí y desafiante de 1691 y 1692 era la misma que se había convertido en la delirante penitente de 1694”. ante todo. Hay en Gil de Biedma. el tú y el ustedes. la falta de tiempo o quién sabe cuantos enredos más que supuestamente condenarían su vocación y talento a manifestarse de manera esporádica y azaroza. gigantesco edificio lleno de inesperadas recámaras llenas de verdaderos tesoros (los excursus sobre el barroco. la perfección. velada o explícitamente. Obra maestra y monstre sans pareil. esa morosidad. En García Lorca era más notorio el afán. de su cercanía: “Sólo quiero deciros que estamos todos juntos.” Pero ya el horrible daño estaba hecho. quizás. en Gil de Biedma. 2a. Nosotros. por ejemplo. que es la forma juglaresca por antonomasia. de paso. Poesía.“). Sor Juana Inés de la Cruz o Las trampas de la fe es. tan dispuesto a la acumulación cromática y visual y tan reacio a la complejidad intelectual o anímica (se puede decir que el romance. de que estas formas se “esfumen” bajo la verdad irresistible del verso. la mirada dirigida constantemente al conjunto del poema. en un lenguaje llano y directo. esencialmente esclarecedora. García Lorca había optado. el poeta no es libre de escribir cuando ni como quiere. allí es preciso que retorne en su caída. 4 En alguien como Gil de Biedma. Jaime Gil de Biedma LAS PERSONAS DEL VERBO b por Fabio Morábito b Seix Barral. y está presente. De las tres “personas del verbo”.. en consecuencia. por ello. preocupada no tanto por conseguir el destello poético cuanto por medir la atención. La Hermosa Solicitud No habría que soslayar la lentitud de un poeta. la parsimonia con que escribe y publica sus versos. suerte de islotes espléndidos incrustados en el texto. hay que decirlo de entrada. No está de más recordar que. sobre el amor desde Occitania hasta el siglo XVII). la poesía es. es también la vertiente mas cinematográfica de la poesía). 179. A mí me parece el gesto de una mujer aterrada. y de ahí. es fruto de la lucidez y las tomas de posiciones esteticas de un artista consumado. él privilegia la menos pálida y la más carnal: la segunda. a veces. de este modo. del arrebato emotivo. el más valioso. Y tal vez no sólo represente eso. por el camino opuesto: un espeso maquillaje que. pp. hasta dar. cuya totalidad reúne esta segunda edición de Laspersonas del verbo. sino también una posición moral con la que se enfrenta el quehacer poético: la renuncia a esa suerte de espejismo representado por el “gran verso” y la imagen deslumbrantes. Esto convierte su poesía en un constante ejercicio de interpelación. como escuchara Bujarin acusarse de los crímenes fantásticos que le imputaba Vishinsky. los rebotes y la nueva levadura que cada palabra y verso aportan al organismo general del texto. evitando. Ahora bien. de la amistad.22).pués por muchos críticos como sublime. en el fermento de cada una de sus composiciones. la culminación ideal de un convivio. cuando menos. en el siglo XX. de uno o varios interlocutores. la condición de su complejidad y modernidad. hasta volverlos una especie de tizones candentes.“) y la cita siguiente de Anaximandro que la completa con la exigencia del rigor (“Donde tuvo su origen. cuál es su principal apuesta: la construcción de un discurso poético que. Aun en un tejido tan endurecido por la tradición como es el romance. algo del juglar.” Sor Juana Inés de la Cruz había cumplido más que cabalmente con su destino. puede significar todo menos la escasa convicción. no ’ cabe duda deque la lentitud es un dato primario de su quehacer poético más que un avatar de su vida íntima. necesita de los rostros y las viscisitudes de los otros o. presente en todos los poetas que utilizan formas medidas. que pretende conjurar a la adversidad con el sacrificio de lo que más ama. para poder escribir.. les inyectaba fuego. el fruto último. en la mejor tradición del convivio. uno de los grandes libros en prosa de la cultura hispanoamericana del siglo xx. Barcelona. al recubrir los nervios y tendones de cada verso. aumentada con ocho textos respecto a la anterior y primera de 1975. a una poesía entendida ya no como alquimia misteriosa./ A veces. representa la característica de fondo de su poesía y. del pudor y de la nostalgia. Desde el epígrafe de Machado que abre el libro a la insignia de la paciencia (“Sabe esperar. no siendo . antes que en su curriculum editorial. en el Romancero Gitano. sobre todo en la paciente manufactura de los versos. El poeta. como lo dije al comienzo de esta nota. mediando entre lo lírico y lo coloquial y entre la pasión y la lucidez. alguno olvida/ su brazo sobre el mío. al hablar. Gil de Biedma necesita siempre. 1962. Gil de Biedma ha sabido conservar las virtudes de elaboración y reflexividad que caracterizan su obra. si se trata de un poeta de primera línea.. sino como un diálogo fraterno y convivial capaz de devolvernos. que parecen pulidos a fuerza de haber sido recitados innumerables veces. su misma lentitud. creemos. algo que deslumbra más que emociona. “Pero no hay razón para pensar que Oviedo y Calleja mentían. aguarda que la marea fluya. ante el mismo peligro. se convierte en un sutil congregador: “Ahora voy a deciros como también yo estuve en París y fui dichoso” (p. conquiste esa lentitud necesaria y ese espesor de la inteligencia que resuelvan en canto el tono íntimo de una conversación. como si el autor no cesara de poner aprueba cada una de las partes de sus poemas. edición. anónimo y plural.

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