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En este caso, el acusado ha llegado a la fase externa del iter criminis, pues no solo ha pensado en delinquir, sino que

adems lo ha expresado, al proponer a un tercero la comisin de un delito, en primera instancia de asesinato u homidicio, y posteriormente de lesiones, pese a que el acusado no tena pensado participar del hecho.

No procede hablar de conspiracin, puesto que el acusado ya haba resuelto la comisin del delito anterior a comentrselo a este tercero, y adems en ningn momento acepta participar del hecho tpico.

Tampoco se puede considerar provocacin, puesto que requiere de unos medios de difusin pblicos que en este caso no se dan, al tratarse de una incitacin privada.

En este caso, la doctrina considerara que no hay induccin, pues aunque el acusado ha resuelto cometer el crimen, ha decidido no participar ni directa ni activamente, y la proposicin requiere de la participacin del proponente.

Sin embargo, la jurisprudencia marca que no es necesaria la participacin del proponente en la ejecucin del delito para que constituya un delito de induccin, incluso aunque finalmente el delito propuesto no se cometa. De esto se extrae que no es solo autor quien ejecuta fsicamente el delito, sino quien tiene dominio sobre el mismo.

De este modo, se entiende que habiendo intentado influenciar el acusado al tercero para llevarle a ejecutar el delito que el primero ha decidido cometer, se convierte, en base a la jurisprudencia, en inductor al delito.