Está en la página 1de 1

EL PEZ PERDIDO

Un pez estaba llorando cerca de la playa. Se haba perdido y se encontraba solo. Nadaba con su madre y sus hermanos y vio una estrella marina en el fondo del mar. Se qued mirando entusiasmado y cuando levant la vista no encontr a su familia. Lloraba desconsolado, no saba dnde ir. Un delfn marino que pasaba por all se detuvo frente a l. -Qu te pasa chiquitn? El pez angustiado le dijo que se haba perdido, quera volver con su familia. El delfn lo subi encima de su aleta y naveg por las aguas ms profundas. A su paso, vieron peces de todos los tamaos y colores. A todos les preguntaban si haban visto a su familia. Nadie la haba visto. Pas un da tras otro y el pez segua sin tener rastro de ellos. Se encontraron un calamar gigante y les dijo que un pez hermoso y sus tres pececito haban sido engullidos por un tiburn malvado. Se esconda en las profundidades del mar y slo sala cuando tena hambre. Decan que se comi un cocodrilo enorme y todos a su paso estaban muertos de miedo. Morda barcos, barras de hierro y engulla todo lo que encontraba a su paso. Todo lo devoraba con su boca enorme, sus dientes afilados que imponan con slo verlos. No tena amigos, era un animal solitario, nadie lo quera. Pas otro da y navegando por las profundidades del mar, pez y delfn vieron al tiburn durmiendo una plcida siesta. Era el momento de abrirle la boca y rescatar a la familia del pez. Perocmo lo haran? Se preguntaban. Hallaron la forma de hacerlo Tenan que hacerle estornudar. Todos los animales marinos colaboraron y trajeron grandes cantidades de pimienta. Manos a la obra! Pez nad cerca de su nariz y le puso la pimienta. Ola fuerte, el olor era insoportable y picaba mucho la nariz. ACHSACHS ACHSSSSSSSSSSSS!

Tan grande fue el estornudo que la familia del pez sali disparada. La nariz del tiburn se puso ms roja que un tomate y tal fue su irritacin que pas tres das y tres noches sin parar de estornudar. Mam pez se puso muy contenta al encontrarse con su pequen y jams volvieron a separarse. COLORN COLORADO ESTE CUENTO SE HA ACABADO! JUAN PEDRO SAURA