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Control de esfínteres

Control de esfínteres

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cuándo iniciará mi hijo el control de esfínteres?

por dra. magdalena cerón rodriguez el control de esfínteres es una situación que en ocasiones despierta mucha angustia en los padres y llega a originar situaciones de tensión con los hijos; incluso se presta a competencia entre otros niños de la misma edad, calificando de esta forma el grado de desarrollo psicomotor, obediencia, estimulación, etc., siendo frecuente que secundario a esto se den actitudes de maltrato a los niños. ¿a qué edad inicia el control de esfínteres? la edad de inicio de control del esfínter vesical (orina) y anal varía de un niño a otro, pero en términos generales va de los 18 a los 24 meses, en efecto, esto depende del grado de madurez y desarrollo de músculos y nervios que hacen posible el control voluntario de los esfínteres; el control de la defecación suele ser primero que el del esfínter vesical, lo cual puede iniciar como incomodidad del niño ante la presencia de un pañal sucio, esto es más marcado cuando hay materia fecal, tolerando por más tiempo un panal húmedo con orina. la edad de inicio en el control de esfínteres también puede variar de acuerdo al grado de estimulación y convencimiento que las madres ejercen sobre el pequeño para lograrlo, el medio ambiente que le

rodea y las presiones a su alrededor. ¿existen otros factores, además de la madurez física, que intervengan en el control de esfínteres? sí, de hecho no sólo el adecuado desarrollo físico participa en el control de los esfínteres, interviene la relación madre-hijo, la participación de otras personas que están al cuidado de los niños, es decir, aquellas personas que se encargan de establecer límites, además de quienes se encargan de estimularlos o mantener una relación cordial, sin maltrato ni presión para lograr el control a temprana edad. las actividades en grupo que se desarrollan en guarderías participan notablemente en el alcance del control, siempre y cuando estas actividades se den bajo un ambiente agradable, sin la participación de castigos, obligar o ridiculizar a los niños no contribuye a alcanzar la meta deseada. los hábitos intestinales también juegan un papel muy importante, pues un niño que padece estreñimiento por lo general presentará dolor al evacuar y siempre que pueda tratará de evitarlo, lo cual hará difícil el proceso de control; asimismo los niños que cursan con cuadros intermitentes de diarrea, pudieran presentar aparentes retrocesos cuando ya controlaban y de repente se vuelven incontinentes dada la urgencia de evacuar. ¿cómo puedo iniciar el adiestramiento de mi hijo para el control de esfínteres? es muy importante lograr que el proceso del control de esfínteres sea algo natural, no obligado, hacer que el niño vea a otras personas hacer uso del

sanitario, familiarizarse con el inodoro u orinal (nica o escusado) que va a utilizar, que no le genere angustia. realizar esta actividad en grupo cuando acuden a guarderías favorece el proceso; hacer comentarios positivos al niño cuando empieza a avisar para ir al baño le hará darse cuenta de que tuvo una actitud positiva, mas no se deberá hacer manifestaciones excesivas, pues debemos recordar que es sólo un proceso de aprendizaje más, como comer con cubiertos, por ejemplo, de tal forma que no vamos a centrar tanto la atención en dicho proceso. se debe utilizar ropa cómoda que le facilite al pequeño despojarse de la misma cuando sienta el deseo de orinar o evacuar, el calzón entrenador puede ser de utilidad, la ropa complicada o apretada puede obstaculizar las maniobras cuando el niño tiene la urgencia y no dispone aún de mucho control como para esperar a quitarse la ropa y "que no le gane la pipí". favorecer un horario es una medida que auxilia el hábito, esto es, si conocemos el patrón de evacuaciones de un niño y sabemos que suele defecar 2 ó 3 veces al día, se le puede invitar a usar el baño u orinal a esas horas, para tratar de irlo acostumbrando al uso de las instalaciones. si no existe horario habitual, tratar de conocer las señales que un niño manifiesta cuando quiere orinar o incluso cuando empiezan a aislarse en algún sitio para poder defecar, es entonces cuando uno puede, con sutileza, llevarle al baño, evitando inhibirle el deseo de micción (orinar) o evacuar, es decir, evite

expresiones como "córrele antes de que te gane". ¿qué medidas debo evitar para lograr un control de esfínteres adecuado? es de vital importancia evitar las conductas hostiles y agresivas, no compararlo con otros niños ni ridiculizarle o ponerlo públicamente en evidencia, evitar golpes o castigos, ya que esto sólo generará angustia en el niño y deteriora la relación madre-hijo, en algunas ocasiones la dificultad en el proceso del control de esfínteres trae como consecuencia retención voluntaria de orina y materia fecal, que posteriormente evoluciona a problemas de salud. en el proceso de educación para el inicio del control de esfínteres interviene el desarrollo físico adecuado, un ambiente familiar adecuado y un entorno social, en general, que facilite un evento tan natural como éste.
médico adscrito a urgencias jefa del departamento de audiología y foniatría hospital infantil de méxico.

control de esfinteres
lic. maría paula cavanna

el control de esfínteres no se aprende. se adquiere cuando el niño está maduro para ello. caminar, hablar, comer, son funciones que se adquieren, cuando los niños están lo suficientemente maduros. son adquisiciones paulatinas, lentas, que llevan mucho tiempo. aunque la estimulación puede influir en algunos niños, lo cierto es que todos intentarán caminar

alrededor del año, comer alrededor de los 6 meses, y controlar esfínteres entre los 2 1/2 y 3 años. no hay ningún apuro, puesto que la edad para comenzar a hacer todas estas cosas, no tiene relación alguna con el desempeño posterior en la vida adulta, y a nadie le van a preguntar en la universidad, a qué edad aprendió a caminar. los adultos deberíamos preguntarnos qué nos pasa que estamos tan apurados por conseguir logros en nuestros hijos. al haber fijado como "normal" la edad de 2 años para el control de esfínteres, nos hemos creado un problema y sobre todo, se lo hemos creado a nuestros hijos. bien entrada la segunda mitad del segundo año de vida (o sea, después del año y medio), algunos bebés pueden empezar a darse cuenta cuando tienen sucio el pañal, e incluso a saber cuando "se lo están haciendo". este es un lento proceso que puede llevar alrededor de 2 años más, desembocando en el control de esfínteres. es frecuente escuchar a las mamás excusando a sus hijos que se lo hicieron encima, diciendo "estaba tan entretenido jugando, que se olvidó", o preguntando millones de veces antes de salir de cada lugar, si quieren hacer pis, o limitando la ingesta de líquidos a la noche para que aguante sin mojar la cama. cuando el control de esfínteres está adquirido, estas escenas son infrecuentes. a los adultos y a los niños mayores no nos ocurren estas cosas. esperar a que llegue el verano aprovechar el verano para quitar los pañales es una conveniencia de los adultos.

así aprovechamos con el niño de un año y medio, con el de 2, con el de 2 y medio indistintamente. perseguimos entonces a los niños preguntándoles si tienen ganas de hacer pis, les tocamos las ropas, los sentamos en el inodoro sin ganas, e invertimos preciosas horas en comunicarnos en este nueva escala de valores donde lo más importante, lo que pone feliz o triste a mamá, es "si me lo hice o no me lo hice". quizás el mito del verano nos haya sido heredado de la época de los pañales de tela, pero hoy en día, con los desechables, con lavadoras automáticas, no hay motivo alguno para apurar los procesos evolutivos de nuestros hijos. algunos podrán controlar temporalmente esfínteres, cuando todos estamos de vacaciones, y tienen a mamá todo el día consigo, pero al comenzar las clases, las exigencias, las separaciones, vuelven a "retroceder", dejando en claro que aún no pueden ocuparse de controlar esfínteres en situaciones donde están frágiles emocionalmente. ¿qué nos pasa a nosotros? los adultos no hablamos entre nosotros de pises y cacas. la etapa de adquisición del control de esfínteres de nuestros hijos, nos enfrenta con muchas cosas que quizás nos cuesta ver: el placer de los niños al poder decidir casi por primera vez, si retienen su pis o su caca, y hacerlo donde y cuando lo desean; la delimitación de una zona de autonomía, de la cual quedamos excluidos. es un espacio de poder, donde son ellos quienes deciden y les causa placer estrenar esta capacidad de hacerlo por sí mismos. nos cambia radicalmente de lugar: aquí no podemos ordenar, ni forzar, ni apurar las cosas. cada

uno lo hace cuando quiere. nos incomodan ciertos placeres de nuestros hijos... la succión, la masturbación (mi hijo no!!!, jamás!!!!!) las conductas autoeróticas, y nos incomodan tanto que arremetemos contra ellos, en lugar de volver sobre nosotros mismos a ver qué nos pasa. de día y de noche el control nocturno merece un capítulo aparte. aunque un niño controle esfínteres durante el día, pueden pasar aún muchos meses más hasta poder hacerlo por la noche. usualmente se dice que luego de varias noches con el pañal seco, el bebé está listo para dormir sin él. a la hora de pensar en esto, es importante tener en cuenta que:

el niño debe estar de acuerdo y saber exactamente qué está ocurriendo, qué se espera de él ("como hace varias noches que no mojas el pañal, ¿te gustaría probar dormir sin él? te pondré un plástico debajo de la sábana para que no te preocupes si te haces pis, y probaremos. si no quieres, probamos más adelante") como todo proceso, el control de esfínteres no es algo lineal, sino que habrá muchos avances y retrocesos. esto es parte de lo esperable, y lo más importante es que nuestros hijos sepan que los acompañamos en este proceso y lo esperaremos todo lo que haga falta. en cualquier orden de la vida, el reforzamiento positivo es beneficioso ("qué bien lo hiciste, estoy orgullosa de ti", "casi llegamos al baño

esta vez, la próxima será mejor aún"). bajo ningún concepto es aceptable que retemos al niño, que lo humillemos, que lo ridiculicemos o comparemos con otros amigos o hermanos que ya han logrado el control de esfínteres. recordemos que no hay nada que él pueda hacer para controlar. no depende de que se acuerde, de que esté atento, ni de nada de eso. se debe estar maduro para eso, y humillarlos o pretender acelerar el proceso es tan ridículo e infructuoso como gritarle a una oruga pretendiendo que se convierta en mariposa. dobles mensajes una pregunta muy frecuente en las mamás que consultan, es que temen darle un doble mensaje a su hijo si le vuelven a poner el pañal una vez que se lo han quitado. siempre se puede volver atrás. los papás consultan atemorizados porque su hijo se ha vuelto "regresivo". no se puede hablar de regresión en un niño de 2 ó 3 años, porque no se puede regresionar a un lugar del que nunca se ha salido. otra preocupación muy común es la de los mensajes contradictorios. personalmente creo que damos tantos mensajes contradictorios a nuestros hijos todo el tiempo, que en el peor de los casos, este sería uno más. pero no lo es. el único mensaje debiera ser "te acompaño, y si ayer pudiste estar sin pañal y hoy lo necesitas, te lo pondré". los chicos tienen cosas mucho más interesantes que hacer a esta edad, antes que estar todo el día preocupados en sus pises y cacas.

es común que lleguen al consultorio chicos con un diagnóstico de enuresis secundaria (que quiere decir que se hacen pis o caca luego de haber adquirido el control de esfínteres), cuando en realidad, indagando, invariablemente son chicos a quienes se les ha "sacado el pañal" demasiado pronto, y nunca han adquirido verdaderamente el control de esfínteres. en estos casos, sin importar la edad de quien consulta, la solución pasa por volver a usar el pañal, por el tiempo que sea necesario, sin vivirlo como algo humillante, como un retroceso o como un castigo, sino simplemente entendiendo que esta función debe terminar de adquirirse, y como adultos, acompañaremos todo el tiempo que haga falta. algo comenzará a cambiar cuando dejemos de decir "le saqué la teta, le saqué el pañal, lo saqué de nuestra habitación", y podamos tener la paciencia suficiente como para esperar a que sean ellos quienes nos indiquen el camino a seguir.
maría paula cavanna lic. en psicología puerperio-lactancia materna-crianza

un método alternativo para decir adios a los pañales
este artículo ha sido escrito por laurie boucke, y traducido y publicado en la web de crianza natural con su consentimiento expreso. ¿has pensado alguna vez sobre cómo se enseñaba a ir al baño a los bebés antes de que hubiera pañales?

hay una creciente cantidad de madres que siguen un sistema tradicional mediante el cual son sus bebés quienes indican cuándo quieren usar el inodoro o orinal, un sistema que madres de todo el mundo han estado utilizando durante muchos siglos. es importante enfatizar desde el principio que la idea es trabajar con bebés (no con niños pequeños, sino bebés) para conseguir que dejen el pañal. la edad ideal para empezar se sitúa entre el nacimiento y los 4 ó 5 meses de vida. no hay ningún término que describa este sistema completamente, ya que el bebé puede no usar pañales, con lo que el concepto “dejar el pañal” no tiene sentido, y la idea de aprender a usar el orinal tampoco, pues todavía no puede sentarse en él. el proceso está más relacionado con el trabajo en equipo (tu bebé y tú) y la intercomunicación, que con un mero aprendizaje. en otras palabras, en realidad estamos hablando de comunicación y de respuestas a unas señales, y tiene muy poco que ver con lo que normalmente llamamos “aprendizaje”. la comunicación es la clave para conectar con tu bebé acerca de sus necesidades fisiológicas. tal vez, la característica más peculiar de este método es que los padres acostumbran a trabajar con el bebé incluso antes de que pueda sentarse. en lugar de iniciar el aprendizaje del uso del inodoro cuando comienzan a andar, los padres deben considerar este método durante el embarazo o las primeras semanas o meses tras el parto. la traducción literal del término inglés del método es “aprendizaje del uso del inodoro para bebés” o

también “comunicación de la eliminación”, refiriéndose a la eliminación por parte del bebé de sus desechos orgánicos (orina y heces). para mayor información, hay publicados en inglés los siguientes libros: “infant potty training: a gentle and primeval method adapted to modern living” (500 páginas), la guía más completa sobre el tema, e “infant potty basics: with or without diapers... the natural way” (110 páginas). filosofía ¡los bebés son más inteligentes de lo que pensamos! el gran error que la gente comete es suponer que un bebé recién nacido es inconsciente de sus necesidades fisiológicas. suponemos que un bebé es incapaz de aprender a ir al baño porque son pequeños y no coordinan bien, y también porque no saben andar o hablar. un bebé está indefenso ante tantas cosas que es difícil para los adultos de una sociedad occidental imaginar que un ser tan pequeño pueda saber de orinar o defecar. es incluso más difícil para nosotros creer que un bebé tiene cierto control sobre ello. con estas ideas preconcebidas y estrechas, animamos y enseñamos a nuestros bebés a ignorar los pañales mojados o sucios. en poco tiempo, les enseñamos a usar los pañales como un inodoro. un bebé normal y con buena salud es totalmente consciente de las funciones fisiológicas de eliminación de su cuerpo y puede aprender a responder a ellas desde muy pequeño. utilizando pañales, le condicionamos y, entonces, le enseñamos a ir en ellos. más adelante deberá desaprenderlo, y

esto puede confundirle y ser la causa de una experiencia muy desagradable. un bebé hace todo lo que puede para comunicar esta conciencia de lo que le ocurre, pero, si no escuchamos, dejará de hacerlo y gradualmente perderá la conexión con sus funciones fisiológicas. se le condiciona a no preocuparse y a aprender que queremos que use el pañal como inodoro. el método del control temprano de los esfínteres no solamente se desconoce en los países occidentales, sino que además muchos lo consideran inadecuado. con algunas excepciones, el control de los esfínteres se toma, por definición, como un inconveniente, sin importar como se lleve a cabo. si se espera a que el niño decida por sí mismo cuándo está preparado para controlar sus esfínteres (a los 2, 3, 4 años o incluso mayor), estará ligado durante todo este tiempo a usar pañal, con el consiguiente gasto económico, ecológico y de tiempo empleado. los pañales, especialmente los desechables, son una manera temporal de tratar el tema. intentamos atajar el problema de nuestros hijos con pañales, de la misma manera como temporalmente paramos el escape de agua de una cañería. ¿cuántos padres han sopesado si esta es la opción más higiénica para el bebé? ¿cuántos padres se han preocupado por el efecto de los pañales en el medio ambiente? ¿cuántos estarían dispuestos a considerar una alternativa a los pañales? ¿quién puede usar este método? los padres de los bebés, padres esperando, abuelos, canguros y cualquiera interesado en trabajar

amorosa y pacientemente con un bebé son candidatos a usar este método para conseguir el control de los esfínteres a la edad más temprana posible. se consigue mejor cuando uno de los padres está cuidando al bebé durante los primeros 1 ó 2 años de vida, y también con aquellos padres que trabajan pero tienen una persona al cuidado del bebé en la que pueden confiar, como un miembro de la familia, canguro o amiga. ¿qué se necesita? tiempo, cuidado y paciencia. si no se dispone de tales cualidades o de ayuda para conseguirlas, éste no es un método recomendado. pero si el método te parece sensato, ¡adelante! no hará ningún daño y, si no funciona, siempre se puede volver al pañal a tiempo completo. ¿cuándo empezar? el momento ideal es entre el nacimiento y los 4-5 meses de vida. durante este periodo hay una ventana de aprendizaje sensitivo. ¿cuánto tarda? en occidente, la media de edad al completarlo se sitúa alrededor de los 2 años, a pesar de que los bebés tienen un control de su eliminación bastante bueno muchos meses antes de completarlo. ¿es seguro? por supuesto, siempre que los padres tengan claro como funciona. los padres deben estar relajados y ser positivos acerca de trabajar con sus bebés. muchos padres necesitan de mayores dosis de paciencia; observar y responder a las señales del

bebé a tiempo donde sea posiblemente razonable; y proveer amor cuando sostienen a sus bebés. no es un sistema punitivo. los castigos, los enfados y el control no son parte de este método. nótese que este método es distinto al duro sistema que se utilizaba en los países occidentales hasta los años 1950. ¿pero, realmente funciona? sí, pero no sin esfuerzo. el éxito no ocurre por sí mismo. se necesita de al menos un adulto comprometido y varios meses de perseverancia para completarlo. empezando desde el principio, hay recompensas diarias divertidas y excitantes para los dos, el bebé y su cuidadora. la comunicación del bebé es reconocida y alentada. los padres se asombran del nivel de conciencia de su bebé y se emocionan cuando muestra señales y responde tan fácil y naturalmente. ¿tiene que ir desnudo el bebé? este proceso no tiene que ser una obligación. muchos padres usan un pañal de tela o un pantalón de aprendizaje entre las visitas al baño, mientras otros prefieren dejar el culito del bebé al aire o casi desnudo. de hecho, es una cuestión de preferencias. un descubrimiento maravilloso (mi experiencia) mis primeros dos hijos siguieron el control de esfínteres tradicional. cuando nació mi tercer hijo, me horrorizaba la idea de otro entrenamiento para usar el baño de manera convencional, lo que suponía años de pañales, y pensé en buscar otra manera mejor de llegar al mismo fin.

aprendí las bases de una técnica alternativa cuando una señora nos visitó desde la india. ella estaba horrorizada por la manera en que nosotros llevamos “el tema de los residuos” del bebé, y me explicó la manera en que hacían las cosas en su país. me mostré muy escéptica cuando me dijo que no se necesitaba utilizar “las telas” en un bebé, excepto si estaba “enfermo del estómago”, con fiebre o si mojaba por las noches. yo había estado en la india varias veces y había notado que las familias sacaban a sus hijos a orinar y hacer caca al campo, pero no había prestado atención. como muchos otros, asumí erróneamente que “nosotros” no podíamos utilizar esa técnica. le supliqué a mi nueva amiga que me contara más y me enseñara a sostener a mi hijo para “hacerle ir”, lo que hizo sin ningún esfuerzo. yo estaba hechizada mirándola como se comunicaba con mi minúsculo bebé de 3 meses, quien, instintivamente, supo lo que ella quería que él hiciera. sólo puedo describir el intercambio y el entendimiento instantáneo que se produzco entre ellos – un extraño y un bebé – como un descubrimiento maravilloso. he usado la técnica que ella demostró, ligeramente modificada y adaptada a nuestro estilo de vida, y la encontré muy superior al método para dejar el pañal que había usado. desde el día que empecé a trabajar con mi hijo de 3 meses, apenas necesitó un pañal, ni de día ni de noche. estuvo seco durante la mayor parte del día hasta los 19 meses y terminó todos los aspectos del llamado control de esfínteres a los 25 meses de edad.

aprendiendo a controlar esfinteres dr. elías jiménez f. una de las muchas cosas que el niño debe aprender durante su desarrollo, es el control de los esfínteres, o sea la capacidad de orinar y defecar voluntariamente en el momento apropiado y en el sitio correcto, el inodoro o la basenilla. aunque muchos padres quisieran que desde muy corta edad el niño deje los pañales y avise cuando quiere ir al baño, esto no es posible ni conveniente antes de los dos años de edad. antes de los años 60, la tendencia era entrenar a los niños en forma compulsiva, y empezar desde muy corta edad, en ocasiones antes del año, lo que ocasionaba con frecuencia trastornos de personalidad en los niños, estreñimiento, y algunos problemas más complejos. la tendencia se fue modificando, y se empezó a utilizar el abordaje propuesto por brazelton, o sea un entrenamiento orientado hacia el niño, con estímulos positivos y no punitivos, y empezando a los dos años de edad. sin embargo, a pesar de este manejo más racional, un 20 % de los niños no aceptan el entrenamiento, y son incapaces, aún a los 3 años, de controlar voluntariamente sus esfínteres, lo que provoca conflictos familiares frecuentes. aún más, en algunos estudios se reporta que hasta un 10% de los niños tienen problema para defecar voluntariamente a la edad de 4 años. es más frecuente que los niños con dificultad para entrenarse sean varones, que tengan hermanos

menores y que rehusen sentarse en el inodoro, y por otra parte, no influye el hecho de que la madre trabaje o que estén en una guardería. en resumen, el entrenamiento del niño debe iniciarse cerca de los dos años de edad, debe ajustarse a las necesidades de cada niño, respetando su propio paso, y no debe ser punitivo o forzado, sino más bien orientado hacia los aspectos positivos. cuándo debemos preocuparnos?, y cuándo debemos consultar al pediatra? en primer lugar tenemos que tomar en cuenta la edad del niño. si no hemos logrado que el niño se entrene a los 3 y medio años ( 42 meses de edad) es conveniente solicitar ayuda, para asegurarnos así que estemos haciendo las cosas bien. la segunda razón para consultar es la retención de materia fecal, lo que a menudo provoca estreñimiento importante, impactación fecal y falta de control de los esfínteres, con defecación casi constante, en pequeñas cantidades, lo cual realmente afecta a los niños y a sus padres. en estos casos con problema, el papel del pediatra puede ser muy importante, existiendo medidas efectivas que podrían tomarse, analizando cada caso en forma individual, y que podrían ir desde el regresar a los pañales por algunos meses, con lo cual muchos niños normalizan su situación, hasta el uso de terapias condicionantes que modifiquen el comportamiento de los niños.

llegó el momento de dejar los pañales cuando su bebé esté rondando los 2 añitos de vida, ya estará casi listo para dejar los pañales, es decir para aprender a controlar esfínteres. con paciencia y mucho amor logrará ayudarlo a emprender esta nueva aventura. . si tu nene de 2 años te avisa cuando se hace caca o manifiesta molestia cuando está sucio, quiere entrar al baño a ver cómo “hacen” los demás integrantes de la familia y luego hacer lo mismo -bajarse la ropa y sentarse al inodoro. entonces llegó el momento de poner manos a la obra: tu hijo quiere dejar los pañales. una cuestión de paciencia ¿cómo implementar el aprendizaje de controlar esfínteres? hay varias maneras: algunas mamás prefieren quitar los pañales de golpe y sin mirar atrás. otras prefieren quitarlos poco a poco, usando ropa interior durante el día y pañal para dormir. esas mamás recién sacan los pañales nocturnos cuando a la mañana el nene amanece sequito. en cualquiera de los dos casos, hay que comunicarle al nene lo que vamos a hacer, asumiendo que es una aventura que los compromete a ambos: el y su mamá. “es importante que el pequeño sienta que su mami lo acompañará y que será algo divertido. es recomendable no usar palabras difíciles ni convertir el aprendizaje en una ceremonia. tampoco hay que ponerse serios”, recomienda la especialista.

una vez que le hayamos comunicado al nene lo que vamos a hacer, simplemente lo sentamos en la nica o escusado después de cada comida, y le pedimos que “haga”. por la mañana además, lo sentaremos ni bien se levante aunque ya haya mojado el pañal, para que vaya haciéndose a la idea de hacer pipí en ese momento del día. si no hace nada pasado un ratito, lo levantamos y lo vestimos e inmediatamente le comunicamos que nos avise cuando vengan las ganas. durante ese día y los siguientes procederemos de la misma manera, aunque el nene se moje o se haga caca encima, seguiremos insistiendo con la basinica, sin enojarnos ni retarlo; recordá que lo primordial es tener mucha paciencia. del mismo modo, lo felicitaremos cuando haga sus primeros “regalitos” dentro de ella. el nene se sentirá incentivado si logra una sonrisa y una felicitación de su mami. “lleva tiempo. el lapso de aprendizaje es variable en cada caso y puede llevar desde días hasta meses, y es normal hasta los cinco años de edad”, dice la doctora. “si se extendiera más tiempo sería recomendable realizar una consulta con un especialista, ya que podría ser síntoma de alguna enfermedad.” consejos prácticos - antes de comenzar con la enseñanza, ten a mano varias mudas de ropa interior limpia y ropita del nene/a (pantalones o polleritas) para cambiarlo cada vez que haya “mojaduras”. - no te enojes ni lo retes si no hace en la basinica después de estar mucho rato sentado. tenele mucha paciencia. - una vez que haya logrado hacer pis o caca en la

basinica, felicitalo y no la laves inmediatamente. esperá un ratito y hacelo una vez que el nene esté distraído con otra actividad. si usó el inodoro, procedé de la misma forma. - vestilo con ropa cómoda y fácil de sacar. no le pongas prendas con cierres, botones o broches a presión que el nene no pueda desprender rápidamente. - siempre es preferible sacar los pañales en verano: es menos riesgoso para el nene eso de andar con la cola al aire, y más práctico para ti porque tendrás que lavar menos ropa. control de esfínteres - cuándo dejará los pañales? el control de esfínteres depende del desarrollo y maduración del sistema nervioso central, así como el niño a medida que transcurren los meses va adquiriendo el sostén cefálico, se sienta, camina, habla, etc., lo mismo sucede con el control esfinteriano para la micción como para la defecación. existen a su vez otros factores que son importantes en la adquisición de este control como el aprendizaje y el condicionamiento. un punto a resaltar, es que si un niño sufre un retraso en la adquisición en el control esfinteriano, casi siempre existe el antecedente en la familia ya sea que el padre o la madre o ambos tuvieron el mismo inconveniente en la primer infancia. las niñas tienen una tendencia a alcanzar las pautas

madurativas un poco antes que los varones, pero ésta no es una regla de oro. control de esfinteres según edades - un acercamiento generalmente el niño de entre 15 y 18 meses de vida le avisa a su madre que se orinó, siendo esto una pauta de inicio del control de esfínteres. el niño ya es conciente de la situación y lo puede manifestar, pero cuando ya se hizo encima. luego le sucede la etapa en la cual el niño manifiesta el deseo de orinar (o no) ante la pregunta de la madre o del padre. en general en esta etapa no da tiempo de llevarlo al baño. esta urgencia miccional va atenuándose con el paso del tiempo, el crecimiento y desarrollo del niño/a. esto es una verdadera e importante pauta positiva y orienta acerca de que el niño va adquiriendo las herramientas para lograr el control esfinteriano. el niño de entre 18 a 24 meses avisa sobre el deseo de orinar dando tiempo de llevarlo al baño para que orine. entre los 2 años y 2 años y medio, el pañal puede ser retirado, ya que el niño puede por sí sólo ir al baño o bien ser ayudado por sus padres o cuidador. pero este retiro parcial del pañal no debe ser una exigencia para el niño, ya que esto puede afectarlo y retrasar el natural control de esfinteres en la infancia.

en general el pañal nocturno se sigue usando hasta que el niño puede retener más horas. en cuanto el pañal se mantiene seco a la mañana siguiente, ya el niño/a estaría en condiciones de abandonar el pañal, esto ocurre aproximadamente entre los 2 años y medio y los 3 años de edad. lo enunciado previamente, es lo cronológico esperable pero se debe tener en cuenta que existen variaciones las cuales dependerán del aprendizaje y el condicionamiento el aprendizaje y esto sí que es importante, debe ser elástico y sin carga emotiva. el condicionamiento debe evitar actitudes negativas en el niño como son el castigo o el enojo si no desea orinar o usar el retrete. el control de esfínteres debe ser un proceso natural y sin presiones. el control de esfinteres no es una competencia entre niños para ver cuál es el que antes deja los pañales. es frecuente en los consultorios pediatricos ver a padres felices o frustrados porque su hijo dejó antes o después los pañales que sus hermanos u otros niños que toman como referencia. el control de esfinteres en un niño que no es presionado, o exigido en general es exitoso. en cuanto a los factores ambientales se recomienda aprovechar la época de verano o de calor para que el niño con edad adecuada deje sus pañales, tanto diurnos como nocturnos, pero siempre respetando los tiempos del niño/a. pueden ocurrir pérdidas urinarias generalmente en

forma involuntaria ante situaciones como fiebre, infecciones o problemas en el hogar (mudanzas, fallecimientos, discusiones, etc). esto es transitorio y bajo ningún concepto debe reprochársele al niño.recomendamos visitar enuresis si su hijo moja la cama (no controla esfinteres urinarios) más allá de los 5 o 6 años y encopresis si mancha la ropa con materia fecal más allá de los 4 años de edad reflexiones finales muchas madres miran com preocupación lógica que su niño o niña no controle esfínteres en comparación con otros niños. a dichas madres es necesario contenerlas y explicarles que cada niño tiene sus tiempos y la mamá debe estar atenta a los cambios sin necesitar someter al pequeño a una estricta vigilancia. lo mejor a realizar es confiar en el desarrollo normal del niño, estimularlo positivamente y enseñarle, no exigirle. el control de esfinteres es un proceso de alegria en el niño y la familia, pero la desmedida exigencia por parte de familiares para lograrlo pueden desembocar en problemas emocionales que afecten la vida de los niños/as. no deje de consultar con su pediatra si su hijo no adquiere pautas madurativas adecuadas en el control de esfínteres. concurra al pediatra quien le brindará el apoyo necesario para lograr con éxito la meta. en la salud de sus hijos el pediatra es

irremplazable!! consulte a su pediatra.

desarrollo el control de esfínteres
por la prof. alejandra de renzis peña a que edad mi hijo debe dejar los pañales? los niños pueden dejar los pañales cuando están maduros para hacerlo, biológica, psicológica y afectivamente. por lo cual se toma un período entre los 2 y 3 años como un parámetro estadístico y una referencia. ya que cada niño y sus circunstancias son particulares y se desenvuelve dentro de un entorno sociocultural que lo determina. un niño controla esfínteres, deja los pañales, cuando él retiene y deposita su pis y su caca cuándo y dónde desee y no cuando y donde le indiquen. por lo tanto hay que esperar su propio tiempo. ¿cómo me doy cuenta si mi hijo ya está listo para dejar los pañales? los niños van dando señales a medida que recorren el proceso que los lleva al control. este proceso se inicia desde el mismo momento en el que el niño nace y transcurre y se construye en relación a los demás y a los cuidados que recibe de los otros, o de otro, y de la forma en que este o estos lo hacen. los niños que se relacionan satisfactoriamente con su entorno primario, llámese familia, jardín maternal, dan señales a través de su conducta sobre lo que está sucediendo a nivel interno, en su evolución.

por lo general comienzan diciendo pis pis... cuando ya se hicieron. este primer indicio es muy importante ya que es una manifestación acerca de su incomodidad, que nos dice que algo ha cambiado, que ha evolucionado. ahora no es todo lo mismo, su cuerpo, el pañal, la caca, son cosas diferentes y el niño percibe su piel como límite y su caca, en el pañal, como el afuera. el indicio siguiente más probable es que lo veamos quedarse quieto, su cuerpo crispado, tenso y diciendo pis - pis o caca - caca mientras se hace en el pañal. el paso que sigue es que nos avisa y al llegar al baño aún no hizo en el pañal. en estos momentos que hemos simplificado, para poder visualizarlos mejor y puedan servir como una pequeña guía orientativa, es sumamente importante la actitud del que acompaña o de los que acompañan a este niño en su vida diaria. ¿qué debo hacer para acompañarlo en esta etapa? todos los aspectos del desarrollo de cada niño están relacionados entre sí y es muy importante que conozcamos esto. entonces debemos saber que mirarlo a los ojos es parte fundante en la construcción de su yo, como lo es acariciarlo suavemente, transportarlo, manipularlo con delicadeza y seguridad y hablarle en relación a lo que sucede o va a suceder. son todas actitudes y acciones que sostienen al niño y van acompañándolo y facilitándole la formación de sus propios límites como persona psíquica y física. esto es esencial para

formar el lugar, el continente, el "envase" donde luego el pueda guardar sus producciones como el pis o la caca. en síntesis hay que responder a sus demandas en tiempo y forma, registrar sus avisos y poner en palabras lo sucedido. a continuación explicamos cuatro etapas que el niño irá experimentando y cómo se lo debe acompañar en cada una de ellas: 1- si ya se ha hecho en el pañal le decimos que ha hecho pis o caca y que podemos o puede ir solito en busca del pañal y disponer las cosas juntos para cambiarse/lo. es importante que este momento sea de a dos y no hacerlo como si fuera un simple "paquetito". 2- si nos damos cuenta por su actitud que está haciendo, ya que no siempre lo dice, lo miramos y también hacemos referencia... "juan, maría, ¿estás haciendo pis o caca? bueno... ¿quérés que cambiemos el pañal? se debe decir con naturalidad y sin presiones ni comentarios como ¡uyy, casi llegás!... 3- cuando avise y llegue al baño con su pañal limpio, simplemente le decimos "¿vas a hacer pis o caca?" y lo ayudamos en la medida que nos pide. no lo abrumemos ni atropellemos haciendo todo por él. 4- finalmente podemos observar cuando se despierta por la mañana con su pañal seco por varios días seguidos y durante el día él ya está avisando, éste será el momento propicio para cambiar juntos el pañal por ropa interior . habrá sido un proceso

natural y relajado vivenciado como un logro donde en un ambiente calmo y contenedor ha acompañado a un hito importante en su desarrollo. ¿debo volver a los pañales si noto que no hay ningún progreso? si hemos acompañado y registrado adecuadamente el proceso, entonces sabemos que no debemos quitárselos sino que ellos van a dejarlo. por lo cual es muy poco probable que no haya progreso si hay registro de las necesidades generales del niño, que involucran todos los aspectos de su cuidado. puede pasar que cambios importantes en su entorno, como mudanza, accidentes, viajes, llegada de un hermanito perturben al niño y pueda tener un retroceso, probablemente pasajero. si no lo fuera deberían los papás tener una consulta con un profesional. ¿debo preguntarle a mi hijo si quiere ir al baño? un niño que recorre su propio camino y va sintiendo sus necesidades, incomodidades y sensaciones, es un niño que va a pedir o avisar que quiere ir al baño. no es bueno preguntarle porque provocamos una situación de dependencia, donde el niño se desentiende de sus vivencias internas y deja el control en manos del adulto que acompaña. esto generalmente también se desplaza a otros aspectos o necesidades, porque muchas veces hay un adulto muy ansioso que hace, interviene, digita, da, antes de que el niño demande. sí podemos preguntarle, si quiere ir al baño cuando lo vemos en actitud y entonces lo que estamos

haciendo es poner en palabras lo que le sucede, la situación, le ponemos un nombre a lo que le pasa en ese mismo momento. ¿debo retarlo si se hace pis? bajo ningún concepto se debe retar o afligir a un niño porque no ha podido controlar su necesidad de evacuar. deberíamos repasar lo antes mencionado y fijarnos qué puede estar sucediendo desde los adultos y desde el niño. ¿debo recompensar a mi hijo cuando no se hace pis y pide ir al baño? tampoco. sí, debemos estar atentos y acompañarlo, recordándole que si necesita algún tipo de ayuda puede contar con su mamá o papá o quien lo cuide. debemos tener presente que es un momento de intimidad y no de fiesta y debe ser tomado con naturalidad. ¿es correcto el uso de pañales tipo bombachita? puede ser un paso intermedio antes de dejar el pañal convencional, pero el niño ya debe estar listo para bajar y subir la bombachita por sus propios medios para afianzar su seguridad y autoestima. por lo tanto sugerimos que se incorpore al final del proceso. cuando los niños caminan ya no les gusta que se los acueste y se ponen muy molestos o enojados, por lo que sería conveniente cambiarlos parados donde ellos puedan colaborar más y mejor, afianzando su sensación de que son capaces de hacerlo casi o sin ayuda.

¿es correcto el uso de pelela? cuando los niños expresan de distintas formas que no les agrada el inodoro es una alternativa válida, siempre y cuando sea el niño el que demuestra esta necesidad y debe estar circunscripta su uso al ámbito del baño. no en otros lugares de la casa ya que el baño será siempre el lugar para sus necesidades. ¿existen diferencias entre nenes y nenas para que dejen los pañales? no. simplemente que el niño o la niña irán observando, jugando y luego imitando como lo hacen los varones y como las nenas respectivamente. ¿y qué pasa con la "caca"? nada en especial. cuando un niño está preparado, maduro para controlar sus esfínteres puede controlar tanto el pis como la caca. ¿y qué pasa si mi hijo pide hacer pis en la calle, está bien que haga en el arbolito o en el cordón de la vereda? lo importante es que lo que se repite, lo que se hace rutina y forma hábito, sea el uso del baño. si en alguna oportunidad hay que resolverlo en un medio no convencional, será un episodio aisaldo y no será relevante. respeto, coherencia y espera serán las claves para poder acompañar felizmente este proceso.

control de esfinteres
si podemos pensar que el control de esfínteres es un proceso difícil, ambivalente, desprolijo y cultural, también sabremos entender que este cambio este lleno de idas y vueltas, y que puede resultar extraño en un comienzo. el bebé viene conociendo el mundo de determinada manera y de golpe se enfrenta con la necesidad de esperar, retener, hacer su pis y caca en un lugar especial, aceptar que hay normas que cumplir para poder ingresar al mundo de la cultura y ser aceptado. esto nos permitirá estar alertas y a la vez relajarnos para poder mirar y ayudar a nuestro hijo a que lo logre. mirar significa, mirarlo a él en particular, cómo está, qué hace, qué no hace, qué espero de él, cómo se siente, y a partir de allí seguramente habrá recursos para contenerlo, conociéndolo, aprendiendo con su aprender a tolerar los devenires de su aprendizaje de control. estas son algunas de las pautas para tener en cuenta que esperamos que sean útiles para poder acompañar un poquito más la complejidad de este "gran momento de crecimiento en la vida de nuestros chicos" el control de esfínteres es… •el resultado de un proceso que tiene idas y vueltas, no es lineal y admite, desprolijidades, como todo aprendizaje nuevo que intentamos. •un paso de suma importancia en el desarrollo mental, emocional y social del niño. •la primera vez en que el niño toma la decisión de no

dejar libre curso a la satisfacción de sus necesidades. •hacerse cargo de la incomodidad de la tensión que significa controlar •asimilar la ley de los adultos para integrarse al mundo e ingresar a su cultura. o sea, aceptar que hay reglas básicas y conductas que como papá y mamá esperamos de él o ella.. •darse cuenta de sus necesidades, querer y ser capaz de controlar sus esfínteres hasta que encuentre el lugar conveniente e indicado. •un proceso que da la oportunidad de mirar al niño y a la niña y revisar el vínculo familiar hasta el momento. •crecer… el control de esfínteres no es… •sólo mantener seco el pañal. •una carrera contra el tiempo. •el mero aprendizaje de un hábito mecánico. •algo, que se logra solo por ser entrenado o educado. •una actividad que se logra de una vez y para siempre •conveniente elogiarlos demasiado si lo logran, ni enojarse ni reprobarlos ni humillarlos con gestos o palabras despectivas si no lo logran. •poner expectativas desmedidas sobre ellos, ni compararlos con otros niños. •una decisión exclusiva del adulto o del niño. ¿qué necesita un niño para lograr el control de esfínteres? •que sean respetadas sus iniciativas.

•confiar en sus capacidades. •respetar los ritmos propios de desarrollo. •sentirse "sostenidos" y "contenidos" por redes de seguridad afectiva con relaciones estables, continuas, cálidas. •acompañarlo en el desarrollo del sentimiento de eficacia y autoestima que lo alientan a: - la exploración de sus propias capacidades - la apropiación de las reglas de comportamiento y costumbres de la sociedad en la que se cría, se educa y crece. - la apropiación del sistema de valores de su familia y de su comunidad - ingresar al sistema de límites y prohibiciones. •ser acompañados con empatía comprensiva en sus esfuerzos. •respetar la iniciativa de asumir la responsabilidad que los posicione cada vez más satisfactoriamente frente a lo esperado por los adultos •tener conciencia de sí, utilizando el yo y el mio. •poseer lenguaje comunicacional. (poder ser entendido) •tener noción de su esquema corporal básico. (brazos, piernas cabeza panza, cola, etc.) •reconocer las nociones de arriba, abajo, adentro afuera, delante detrás. •tener experiencias de primeras elecciones (ropa, juguetes) •tener experiencia de algunas despedidas previas (chupete, mamadera, cuna con barrotes) •poseer destrezas motrices que le permitan agacharse, girar, subir, bajar, saltar. •tener habilidad para subirse y bajarse el pantalón, calzoncillo o bombacha solito o solita.

diferentes etapas que atraviesan los chicos en su proceso de aprendizaje del control de esfínteres hacen pis y caca en el pañal, sin mostrar ningún interés respecto al tema. avisan que se hicieron luego de que están sucios. avisan mientras están evacuando sus esfínteres. registran la necesidad fisiológica de hacer pis y caca y pueden avisar antes. tienen ganas, avisan y llegan al baño sin que se les escape. pueden esperar. algunos datos para tener en cuenta •por lo general comienzan a controlar primero de día y luego de noche. •por lo general se controla primero la orina y luego las heces. •existe "el shock de la primera vez", entre la primera vez que deposita su pis y/o su caca en la pelela o inodoro, y las siguientes, pueden pasar entre 1 semana ó varios meses. •las nenas suelen lograr el control un tiempo antes que los varones. •el 90% de los niños controla esfínteres entre los 2 y 3 años sin necesidad de ser entrenados. •el control definitivo se da aproximadamente a los 6 años. •ante cualquier situación especial es esperable que se den retrocesos. •entre los pañales y la ropa interior existen bombachas y calzoncillos de aprendizaje que son útiles para favorecer este período de transición.

adios al pañal!
en verano, decir adiós al pañal es más fácil que en invierno. cada "pequeño accidente" es mucho más fácil de corregir porque es poca la ropita que el niño lleva: es suficiente con un cambio de braguita para que todo esté arreglado. si el niño ya ha cumplido los dos años, es aconsejable aprovechar esta ocasión para enseñarle a usar el orinalito. se puede estar seguro de conseguir este objetivo, si el pequeño da muestras de una suficiente madurez del sistema nervioso central (del que depende la percepción del estímulo y el control de la vejiga y del intestino). ¿cómo descubrirlo? si tu hijo posee las siguientes habilidades, ya está listo: • pronuncia de modo correcto distintas palabras, demostrando que comprende su significado. • es capaz de subir y bajar escaleras, incluso solo, apoyándose en la barandilla. • consigue concentrarse en un juego durante, al menos, 10 minutos seguidos. • maneja con facilidad el biberón o un juego. comprobados estos progresos, sólo te queda intentarlo. en vacaciones, tendrás más tiempo para seguir las primeras experiencias y podrás darle

ánimos para quitarle el pañal. al principio, déjale sin pañal durante el día y pónselo sólo durante la siesta o por la noche. enséñale exactamente dónde se encuentra el orinal y recuérdale a menudo para qué sirve. si se hiciera pipí encima, déjale mojado durante algunos minutos, de modo que note la molesta sensación de estar mojado: la próxima vez, le será más fácil acordarse. lo importante es no ponerle demasiado pronto en el orinal, obligarle o insistir excesivamente. muchos padres pretenden a toda costa anticipar este momento, que está considerado un paso fundamental hacia el crecimiento. sin embargo, el mejor comportamiento es el de tener consideración por las exigencias del niño sin forzarle demasiado. qué hacer: • espera a que esté listo. • afronta con calma la situación. • diseña un plan de acción. • acepta los "accidentes" sin desanimarte ni ponerte nerviosa. qué no hacer: • • • • • empezar demasiado pronto. empezar en el momento equivocado. apresurar al niño. castigar al niño. dar importancia a los consejos de los extraños.

algunos niños tardan pocos días en acostumbrarse al orinal, mientras que otros requieren algunos meses. en consecuencia, es importante proceder de manera gradual y trazando un "plan de acción" preciso: • asegúrate de que el niño ya está listo para utilizar el orinal. • hazte con el orinal y el equipo correspondiente. • explícale el proceso. • intenta quitarle el pañal. • crea una rutina: por ejemplo, acompáñale al orinal después de las comidas y haz que se siente sin pañal. para ayudarlo a entender el significado de la acción, puedes llenar previamente el orinal con un poco de agua que después tirarás en el inodoro. • enséñale a vestirse y a lavarse las manos. • haz que se sienta independiente. muéstrale cómo se hace, pero dale a entender que puede pedirte ayuda siempre que quiera. • cuando utilizar el orinal se convierta en una rutina diaria, empieza a acostumbrarle a que lo use también por la noche.

consejos para habituar al bebé a usar la

basinica
para habituar al bebé a usar la basinica, es necesario que este objeto le sea familiar. para ello, es aconsejable adquirirlo mucho tiempo antes de su utilización y tenerlo en la habitación del niño, entre sus juguetes favoritos. el pequeño debe sentirse libre de jugar con él y utilizarlo: sólo así aprenderá a conocerlo y no se asustará frente a la novedad cuando deba usarlo. es importante no dejar al niño solo en el baño la primera vez que lo use. se le puede hacer compañía contándole una historia, animándolo y premiando los resultados obtenidos. lo importante es que el hecho de hacer las necesidades sea percibido por el niño como algo natural, no como una cosa desagradable, de la que avergonzarse. para justificar al pequeño el hecho de que sus necesidades se tiran por el inodoro, se le puede contar que emprenden un viaje para llegar al mar, inspirándose en cuentos como, por ejemplo, el de pinocho, que fue al mar en busca de una ballena, u otros.

mis consejos
por babbel

un juego para ninos y ninas!!!!!! cuando empieces a quitar el panal a tu hijo/a, si decides comprar una basinica pequena con tapa, pega una foto de el/ella en la misma por fuera. veras

como le atrae mucho mas la idea de hacer sus "cositas" en su nica personalizada. si tu caso es como el mio que mi bb no quiso usar la basinica, comprale un asiento para la taza del bano. y compra un cereal barato de figuritas o algo atractivo para tu bb, pero que se pueda ir a la hora de jalar la cadena. el chiste de este truco es que le digas que van a ir a pescar, arroja al inodoro el cereal, etc. y ensenale a atinarle con la orina!!! dile que van a ir de pesca, a hundir barcos, etc. es importante tambien que cuando hagan popo en el panal, lleves el desecho al bano, arrojes en la taza el contenido del panal. asegurate de que le ensenes a tu bebe que ese es el lugar donde debe de ir la popo!!!! para que empiece a comprender y a asociar!!! desgraciadamente con mi bb no pude emplear lo de la pesca!!! hice este truco y mi bb me regano por arrojar la comida a la taza de bano!!! jajajajajajajajaaaaaaa! por lo visto me ensenanza de no jugar con la comida si ha rendido frutos!!!!! cuando hace pipi o popo en la taza o en la nica sale un cocodrilo para felicitarlo (cocodrilo de gomita, para comer) sino cualquier gomita o dulce que le guste!! a veces sale un dinosario, oso, etc. lo llamamos y tambien buscamos a ver donde aparece y esa busqueda y espera tambien han rendido frutos. a mi hijo le encanta la pelicula de la era del hielo, pero se angustiaba cuando el bb pierde a los papas y

se alegraba mucho con el reencuentro entonces use ese pretexto para decirle que lo mismo pasa con la popo y la pipi!! otra cosa que me sirvio es explicarle a mi hijo el proceso por el que pasa la comida. le explique que su comida favorita entra por su boca y despues hace un recorrido en su pancita, esta toma los nutrientes necesarios para que crezca sano y fuerte y que lo que ya no necesita lo debe sacar, sentandose en el escusado, diciendole adios y jalando la cadena!!! le decimos tambien que para que quepa mas su comida preferida debe hacerle hueco, dejando salir la que ya no necesita para que de cabida a mas de su comida preferida. una vez que le jalamos a la cadena, le decimos adios a lo que se fue, entonces le llamamos a su abuelo (que es su adoracion) para decirle que le acabamos de enviar un regalito (los abuelos ya saben en que consiste el juego) y anuncian que ya llego lo enviado. asi mi hijo perdio el miedo a hacer popo en otro lugar que no fuera el panal!!!! si usas este truco te recomindo estar pendiente de que tu bb no aviente otros objetos por el escusado, ya que a mi me paso que tambien queria enviarle a su abuelo algunos juguetes. tambien probamos, imprimiendo en una hoja varias fotos de bb usando el bano y la nica y cada vez que la usaba con exito entonces poniamos una estampa de su personaje favorito sobre una de las imagenes,

hasta que la hoja estaba llena le comprabamos un premio!!!!! cuando empieces a quitar el pañal a tu hijo/a, si
decides comprar un orinal pequeño con tapa, pega una foto de él/ella en la misma por fuera. verás cómo le atrae mucho más la idea de hacer sus "cositas" en su orinal personal.

atravesar por esta etapa con mi bb, me llevo a leer, investigar, inventar, analizar, estudiar y recaudar todo lo relacionado sobre este tema!!!! son muchas las aventuras que he vivido al lado de mi bb durante esta etapa, podria escribir mas tips, consejos, podria compartir con ustedes las inumenrables experiancia y las miles de historias que le he inventado a mi bb, para que use el bano, le pierda el miedo y logremos de la mejor manera transitar por esta nueva etapa con exito, sin presiones y celebrando los logros obtenidos. espero todo esto te sea de utilidad, encuentres en estas lineas la ayuda y orientacion que estas buscando!!!!! muchos saludos babbel

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