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LPDRRATURA ESPANOLA TIT curso 1993 WODAS PARA URA LB IntRopucciOx ” que no sus origenes y antecedentes,” se manifiesta en Ia novela que nos disponemos a analiza TT. Novas PARA UNA LECTURA HISTORICA DE “MISTER Wirt en et. Cand 1. Los grandes temas y sus races biogréficas Desearia advertir de antemano que no entiendo por “lee tua histdrica” de esta o de cualquier otra novela una lect 1a atenta a os contenidos histéricos explicitamente inser tos en la nareacin (en ese cas, ls sucasos de Ta insures cidn_cartagenera de 1873), con objeto de contraster sur fuentes, su grado de veracidad, el punto de vista asumida por el narrador, etc. Sine que, dando at enfoque histrico e referencia una pretensin més radical y amplia,entiendo ign, tanto con Ta siuaci6n histérica real en que se esta y “Se Fedacia la novela como con Ta misma experiencia biogré fica del autor. El empeto es ambicioso, y no siempre, ni en presenéia de toda obra Iitcraria, resulla facil sacarlo ade. Tante- Creo, sin embargo, que en cl caso de Ia novela que ol lector tiene en Tas manot el punto de vista indicado se ofrece como especialmente sugéstivo y Tecundo, tanto por Ia gomplejidad argumental del relato-(que permite mull cat os puntos de amarre con respecto a sendas realidades histérice y biogréfica) como por esa complementariedad aque se da en el primer Sender entre el compromiso politico ¥ la condicin de hombre de Tetras, y que he dejado apun- ada en otros Togares de esa introduscin. 1 Como he sefalado en oro West reo que Ia experienc Asluzn de Sender Care Vij bien pudo no ser jens al ex to de mentaided, dein viclera @l compen, que women Aen Festarse em el Sender de 1953. No escaseon en Vie au elea del ‘vimen indicts de Ia dmiacgn de Sender heel i humanidad IS pnerosided de unos crmesinos espontencmente preston 8 eco ‘ocer lor foros 8 ln condcin humana en ss enemigos de cle sees ee eee ese 48 inte opuecr6N Compleiidad argumenta: a ella se debe esa 2 enfoques —no siempre equiibrada, pero cada uno con. fu buena y s6lida parte de razén— con'gue la ex ha acereado a Mister Witt Unos han cargado el acento en. su condiién de “novela histérica”, presentando Ia recons trucein de le insurreecién eantonalista como principal ob: jeto de la narracién.” Otros han ereido ver en Ia historia de celes protagonizada pot Jorge Witty Milagritos Ia ver- dladera clave de la novela, relegando'el components hist tleoextero al papel de marco o ambiente destinado a ser- “Vi de telén de fondo a ln acién novelisca y cargendo de testo forma el acento en Ia calidad de gran “novela psicolé- tien” que nadie puede negar a Mister Wit Su condicién fe “novela social”, situada en la linea de Siete domingos rojos, a sido igualmente puesta de relieve.” Por mi parte, creo que el lector que preste’ alguna atencién a las notas fque me he permitido poner al pie del texto senderisino en Tas pégines que siguen, Hlegeré Ia conclusi6n de que Mis- * tn mi opiié, Ins aproximaciones ms cas fa comple ment de Maer tt ene Contin ze deen a Corasuer pp 1010 1.'Soer en fo aes 193 195200). A sto autres me femnto tpeciaimente pare un planeamlento rico general de Ghats te poscdn asunide por Carrnquer et el luge que cito en In note aptgrior. Blane de Mtr Wren el Canin fem novela hstoin cuenta con aporscones paris del orden arin Heyy cabo por Lols Liper Mortner sobre las fuentes Siuisades por Sender, por Jaime Pérez Blotane, eerea de Ist oncordends existent ete I informacion dadn por The Tie ‘bre Ie surcesioneatqunera a aracin trea de Sender for Conceylon Ferninder Cordero, aeres del personae, Foil prvi eh le vevldad hastiica yen In eeenlon movelice de Stnde, ES tn poscin reprezntade por Joo Corrales Easn on sat tela “Entra en ea Cinco sponta ane replin” en Isla, ‘Nomeros 152455, llsagsts 199, p. 2629. Su aprecicin segtn {a con a ealidedhitrcs evocada ea Miter Wt en el Canton wet ine "an telon de fondo sobre el que ala una parce Me Why Mogens ha sido nsnteterene rebatida por ln ere 'm Vease Fupenio'G. de Nora, Le novela expatola contempord sn (1997199), Madi Gres, 19732" ede), pp. a71-472 ya alld (Reme InrRopuccron “0 ter Witt, xdemés de todo esto, contiene un espléndido y reo *feportaje™ sabre una Cartagena qve, smi mancra de ver, queda més vtalmente préxima —en la'reconstrvccién de una atmidsfera urbana — de 1935 que de 1875. Cuando el ‘mismo Sender not expla, treinta afios después de escribir su novela, que éta responde al planteamiento del proble- ‘ma de “el inconsciente erdtico del hombre o de Ja mujer [[igado con el inconscientecolectivo en el panoram de una TevoluciOn”, ™ nos est ofreciendo un prvilegiado y auto- | zadlsimo punto de vista para contemplar la totalidad de Ia narracién; pero al mismo tiempo nos estd sugirendo el grado de ebstraccién a que hay que remontarse’para al ‘eanzar ta perspectiva global. En el fondo, lo que ocurre es ‘que nos encontramos ante wna novela, escribe Garcia de ‘Nora, "que ee acerea a la perfeccién, equilibrada en sus ‘lemenios, alternativamente densa y remansada en los anf lisi psicolégicos, insinuante en Iss evocaciones, fluida y excitante al teflejar el dinamismo dela situacién histrics beta y plistca en la fijacién del peril y el color de ex fexceng”, une novela, en some, cuya proxmidad a Ia per Teecin’consiste no s6lo en Ia calidad del tratamiento de cada una de las facetas que acaban de ser enumeradas, sno precisamente en ese equilibrio interno, en esa trabaz6a in- {ema entre elementos de distinta procedencia anudados en ‘un proyecto novelesco unitaio. ‘Los Ristoradores sabemos bien de la insuperable timi- tacién de todo intento de reconstruir —en todos sus facto- res y motivaciones personales y sociales cualquier seg mento de biografia humana, cualquier situacin histrica, Creo, sin embargo, en Ia posbilidad de esbozar un esque- rma de conjunto acerca de los problemas que plantes Ia co- ‘nexién entre eada uno de los components esttucturaes de I novela de Sender, y ol segmento de vide humana’ que | de Mister Witt en el Contén, Nuestro ésquema no ‘puede 1 Pehuels, Conversocones... '% Eula G, de Nore, La novela... A2