Está en la página 1de 14

LA DETERMINACION DEL DEBER DE CUIDADO SIEMPRE ES OBJETIVA Y LAS CAPACIDADES ESPECIALES DEL SUJETO CARECEN DE INCIDENCIA A NIVEL DE LA TIPICIDAD. ESPECIAL ENFOQUE DESDE EL ÁMBITO DE LA MEDICINA.

Por Veronica Posse presentado en la UBA, en el marco de la Especialidad en Derecho Penal, Materia Derecho Penal Parte General, Catedra a cargo del Dr. Edgardo DONNA

En la actualidad existe tendencia internacional de protección de la mayor cantidad de bienes jurídicos contra toda forma de ataque y ello ha provocado un aumento de los llamados delitos imprudentes 1 . En opinión de SCHÜNEMAN, el delito imprudente habría pasado de ser el hijastro a ser el hijo predilecto de la dogmática jurídicopenal 2 . En esta clase de delitos, el agente no quiere cometer el hecho previsto en el tipo doloso pero lo lleva a cabo por infracción o inobservancia de una norma de cuidado, vale decir, ignora negligentemente la realización del tipo 3 . Cabe aclarar que de la falta de dolo no se infiere, en caso alguno, la existencia de imprudencia, ésta debe ser demostrada y fundamentada en forma independiente. El delito imprudente no es residual del delito doloso 4 .

1 Si bien nuestro Código Penal utiliza indistintamente la terminología imprudencia y culpa, se prefiere la de delito imprudente a efectos de evitar confusiones; cada una tiene una acepción diferente y vulgarmente son utilizadas en supuestos y sentidos diferentes a la ley penal. Imprudencia es sinónimo de precipitación, temeridad, ligereza; la negligencia representa descuido, desidia, abandono, falta de aplicación., impericia es igual a torpeza, inhabilidad, ineptitud. TERRAGNI, Marco Antonio, EL DELITO CULPOSO, CULPA PENAL Y CULPA CIVIL. LOS DELITOS CULPOSOS EN EL CODIGO PENAL. DESARROLLO DE CASOS; Rubinzal Culzoni Editores, Bs. As., febrero de 1998, pp. 67/74.

2 SCHUNEMAN, Bernd ref. por ABRALDES, Sandro en “LINEAMIENTOS DOGMÁTICOS GENERALES SOBRE LA TIPICIDAD IMPRUDENTE EN LA MODERNA DOCTRINA PENAL ESPAÑOLA”, en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS II, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2003, p. 164.

3 BACIGALUPO citado por ABRALDES, Sandro; op. cit. “Lineamientos

165

4 MAURACH, Reinhart; GÖSSEL Karl HEINZ; Zipf Heinz “FORMAS DE APARICIÓN DEL

DELITO Y LAS CONSECUENCIAS JURÍDICAS DEL HECHO” en DERECHO PENAL PARTE

” p.

La determinación de que una conducta es imprudente depende de parámetros que la ley sólo enuncia. El Legislador, por imposibilidad real de describir la inmensidad de conductas que pueden poner en peligro o dañar bienes jurídicos, con

motivo principalmente de la industrialización y avances tecnológicos-científicos, se limita a fijar una imagen rectora que oriente al juez de modo semejante a lo que sucede en los delitos de comisión por omisión 5 .

el delito

comisivo imprudente la simple omisión del cuidado debido no habilita su interpretación “como” un delito de omisión 6 . En tal sentido, se sostiene que estamos frente a un tipo penal abierto 7 ; sin perjuicio de lo cual no media violación al principio de Legalidad 8 . Si bien el delito doloso y el delito imprudente tienen la misma estructura en el esquema propuesto por la teoría del delito, la relevancia jurídica de la voluntad en estos no surge directamente de lo querido, sino de la comparación con respecto al comportamiento debido 9 . El Juez no crea la norma sino que debe buscarla dentro del ordenamiento vigente y cotejarla con la conducta sometida a juzgamiento.

Tal afirmación

amerita

señalar

que

en

GENERAL 2,; Traducción de la 7º edición alemana por Jorge Bofill Genzch; Ed. Astrea, Buenos Aires, Argentina, febrero 1995; p. 126

5 BERISTAIN, Antonio, ref. por TERRAGNI, Marco Antonio op. cit. p. 62

6 JAKOBS dice “En el ámbito de la comisión no se prescribe v.gr. el manejo cuidadoso de cerillas, sino que se prohíbe el manejo descuidado; no existe un deber de manejar”, ref. por ROXIN, Claus, “LA IMPRUDENCIA” en DERECHO PENAL, PARTE GENERAL, TOMO I. FUNDAMENTOS. LA ESTRUCTURA DE LA TEORIA DEL DELITO, traducción y notas Diego Manuel Luzón Peña. Miguel Diaz y Garcia Conllevo. Javier de Vicente Remesal, Ed. Civitas, 1997, se consulta segunda edición alemana; p. 1000

7 Son aquellos que expresan un deber jurídico, no resultan una descripción de la conducta prohibida y ese deber jurídico ha de ser objeto de un juicio de valoración por parte del juez en el caso concreto. CORCOY BIDASOLO ref. por DONNA, Edgardo “HOMICIDIO CULPOSO. ANTECEDENTES Y UBICACIÓN DE LA CULPA” en DERECHO PENAL, Parte Especial, T. I. Segunda ed. Act. Ed. Rubinzal Culzoni, Sta. Fe, 2003, p. 209 8 Conforme el art. 18 C.N. ninguna conducta que no esté expresamente descripta en nuestro ordenamiento jurídico, ley penal positiva, puede ser considerada delito (“nullum crimen sine lege”)

9 STRATENWERTH, Gunter, “El DELITO CULPOSO” DERECHO PENAL PARTE GENERAL. EL HECHO PUNIBLE, trad. De la 2da. Ed. Alemana (1976) de ROMERO Gladys Nancy. Ed. Fabian Di Placido, agosto 1999; Bs. As. Argentina, p. 321

la imprudencia es un

problema que se resuelve a nivel de tipicidad 10 , definiéndose al delito imprudente como la infracción de las normas de cuidado o diligencia debida que produce el resultado típico 11 . ROXIN 12 , propone sustituir el criterio de infracción

del deber de cuidado por los criterios de imputación objetiva, en especial riesgo permitido y fin de protección de la norma. Básicamente, se acepta que la tipicidad del delito imprudente requiere que el autor haya infringido un deber de

cuidado

particular 13 . La violación al deber de cuidado deviene no solo de la infracción a disposiciones legales sino también de las llamadas “normas de tráfico” 14 o conjunto de “reglas sociales”; discutiéndose el carácter objetivo del mismo en cuanto a su determinación. Especial interés reviste la cuestión en el campo de la medicina debido a la falta de un único reglamento escrito 15 que determine cuales son las conductas que el ordenamiento jurídico considera imprudentes, negligentes o imperitas, a diferencia de lo que sucede en lo atinente al tráfico automotor.

penal en

Se afirma

en doctrina

que

debiendo hallarse el mismo

en

cada tipo

10 Se dice que una conducta imprudente puede estar justificado o exculpada pero es en el tipo donde se decide si era imprudente. ROXIN, Claus, op. cit, p. 997

11 LUZON PEÑA, D. M., Curso de Derecho Penal. Parte General, Universitas, Madrid, 1999, p. 494 ref. por HAVA GARCIA, Esther, “RESPONSABILIDAD PENAL POR MALA PRAXIS MEDICA. LA DETERMINACION DEL CUIDADO EXIGIBLE AL PERSONAL SANITARIO” en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS I, director Edgardo Donna, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, octubre de 2002, p. 81 12 ROXIN, C. Op. cit., pp.999/1000

13 No hay un deber de cuidado general sino que a cada conducta corresponde un deber de cuidado. ZAFFARONI Eugenio, ALAGIA, Alejandro, SLOKAR Alejandro; “TIPO ACTIVO CULPOSO” MANUAL DE DERECHO PENAL, parte general, , Ed. Ediar, Cap. Federal, mayo 2006, p. 427

14 Son reglamentaciones que han sido creadas por asociaciones o consorcios de interés privados sobre todo en el terreno técnico y para el ejercicio de determinadas especialidades.

15 No obstante existen normas jurídicas que establecen ciertos deberes de cuidado como vgrs. la Ley 22.990 de sangre humana B.O. 28/11/83 y Ley 23.798 de prevención y lucha contra el Síndrome de Inmhuno Deficiencia Adquirida B.O. 16/08/90, entre otras.

Como consecuencia del avance de la medicina y de los

métodos aplicables – más eficaces pero más agresivos- el profesional médico es esencialmente técnico, experto y se requiere de él mayor intervención como asimismo interrelaciones con otros profesionales de diversas

actos médicos conlleva un

aumento de los riesgos de provocar un daño. La conducta se podrá juzgar tanto penal como civilmente y aún hoy la responsabilidad se sustancia fundamentalmente en el ámbito de la mala praxis 16 .

los nuclea –AMA 17 -, ha emitido

opinión diciendo que a consecuencia de la falta de determinación expresa de las conductas encuadrables en las previsiones de los arts. 84 y 94, ambos del C.P., existe un margen elevado de inseguridad y ello provoca que ante situaciones graves el médico puede llegar a negar la atención al paciente por temor de ser sometido a un proceso judicial, dando lugar a lo que algunos llaman “medicina defensiva” 18 . Cuando de actos relacionados con la actividad medica- sanitaria se trata, la primera referencia a los fines de determinar la norma infringida es la llamada lex artis, la que, sin perjuicio de ser un concepto dinámico –debido a los avances científicos- puede ser definida como aquella suma de reglas generales de carácter técnico, máximas de experiencia y conocimientos emitidos que han sido aceptados y aprobados por

disciplinas. Ese

aumento

de

los

La Asociación que

16 ROMEO CASABONA, Carlos Maria, “LA RESPONSABILIDAD PENAL DEL MÉDICO POR MALA PRÁCTICA PROFESIONAL” en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS II, Director Edgardo Alberto Donna, 2002-2, Rubinzal Culzoni Editores, abril 2003, Santa Fe, Argentina, pp. 13/14

17 http:\www.bmd.com.ar\Tele Responsabilidad.htm-último acceso 15-04-2002, cit. HAVA GARCIA, Esther op. cit. p. 78

18 en vez de condicionar la lex artis el radio de la norma jurídica es la ley penal la que condiciona el comportamiento de los profesionales. TORÍO, ref. por GARCIA RIVAS, Nicolas “LA IMPRUDENCIA PROFESIONAL: UNA ESPECIE A EXTINGUIR” en EL NUEVO CODIGO PENAL: PRESUPUESTOS Y FUNDAMENTOS. Libro homenaje al profesor Doctor Don Angel Torio Lopez. Editores Jose Cerezo Mir, Rodrigo F. Suarez Montes, Antonio Beristain Ipiña, Carlos M. Romeo Casanoba; Granada 1999; p. 370

la comunidad científica y que resultan aplicables al conjunto de la actividad médico-sanitaria 19 . BUSTOS RAMIREZ y HORMAZABAL MALARÉE 20 incluyen dentro del concepto tanto las reglas de carácter técnico que rigen la profesión como las de carácter ético. GRACIA GUILLEN 21 afirma que actuar fuera de las normas que establece la lex artis supone una infracción no de la lex artis en si misma sino más bien de lo que deberíamos llamar “lex cienctice”. Para ROMEO CASANOBA 22 la lex artis no debe entenderse única y necesariamente como las reglas aceptadas por la generalidad de este sector profesional ya que hay también que aceptar la libertad de método o procedimiento, en los que no entrará a valorar el juez; su idoneidad y corrección debe ser emitida y transmitida por los técnicos, peritos y médicos forenses intervinientes. Junto a las normas de la lex artis, la sala primera del Tribunal Supremo Español afirma que deben también tenerse en cuenta las circunstancias particulares que rodean a cada caso- “lex artis ad hoc” 23 . Aparece entonces la discusión respecto a si los conocimientos y condiciones especiales del profesional actuante deben o no ser considerados al momento de determinar la violación del deber de cuidado, es decir, si entran en juego a nivel de la tipicidad elementos subjetivos, tal lo que ocurre en los delitos dolosos. La doctrina en general, entiende por conocimientos especiales la experiencia del sujeto en la actividad de que se trate, el aprendizaje que haya realizado sobre ella y el especial conocimiento de la situación que tenga el autor; y

19 HAVA GARCIA, La imprudencia médica, pp. 56/57 ref. por la misma autora en op. cit. p. 88

20 ref. por HAVA GARCIA, Esther op. cit. p. 86

21 ref. por HAVA GARCIA, Esther, op. cit. p. 89

22 ROMEO CASANOBA, op. cit. p. 25

23 Cfr. JORGE BARREIRO, ref. por GARCIA RIVAS, Nicolas, op. cit. p. 373

como capacidad o aptitud se comprende, generalmente, la habilidad particular del autor en el desempeño de dicha actividad 24 . Un ejemplo típico lo constituye el del cirujano extraordinario que realiza una operación sin hacer uso de sus especiales facultades, y debido a ello el paciente muere, o resulta lesionado, en la sala de operaciones; y paralelo a éste el ejemplo del cirujano infradotado que realiza la misma intervención con capacidad y conocimientos a los del cirujano “medio”.

Según CEREZO MIR 25 el problema se plantea sólo en

relación a las capacidades especiales del autor; si el médico se limita a hacer uso de la pericia y habilidad imprescindibles para poder llevar a cabo una operación como la enunciada en el ejemplo, su conducta responderá al cuidado objetivamente debido y no estará comprendida en el tipo de lo injusto de los delitos imprudentes. Pero, si por el contrario, el médico no hace uso de su capacidad excepcional, a pesar de haber previsto la posibilidad de muerte del paciente y de evitarla mediante el uso de sus facultades excepcionales, habrá entonces un homicidio doloso por omisión 26 . Sólo cuando la omisión sea inconsciente, si no previó aunque podría haberlo hecho por sus capacidades excepcionales, la complicación mortal o la posibilidad de evitarla, la conducta será impune.

“la

adecuación de la conducta al tipo de injusto del delito

Al respecto,

ZUGALDIA ESPINAR 27

afirma que

24 MIR PUIG, JAKOBS, SCHÜNEMAN, ref. por PIÑA, Roxana “EL TIPO SUBJETIVO EN EL DELITO IMPRUDENTE” en op. cit. REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS

CULPOSOS I

25 CEREZO MIR, Jose, “EL TIPO DE LO INJUSTO DE LOS DELITOS DE ACCION IMPRUDENTES” en CURSO DE DERECHO PENAL ESPAÑOL, Parte General, II, Teoría Jurídica del delito sexta edic. Ed Tecnos, julio 1998, p. 162

26 La omisión será consciente y equivaldrá a la acción, el sujeto tenía la posibilidad física, real, de evitar la producción del resultado y ocupaba la posición de garante. CEREZO MIR, op. cit. p. 163

27 ZUGALDIA ESPINAR, Jose Miguel, “LA INFRACCIÓN DEL DEBER INDIVIDUAL DE CUIDADO, EN EL SISTEMA DE DELITO CULPOSO”, Universidad de Granada, se

pp. 63/64

culposo exige que el sujeto haya tenido la posibilidad de saber de la producción de un resultado evitable (deber de cuidado) y la conducta exigida en el caso concreto se rige por los conocimientos y capacidades individuales del autor: solo la infracción del deber individual de cuidado origina el cumplimiento del tipo de injusto del delito culposo”. En igual sentido JAKOBS 28 , considera que una acción será contraria al deber cuando el mismo hubiera podido prever la peligrosidad de la conducta con arreglo a sus conocimientos y capacidades. Asimismo, podría hablarse de que existe una postura intermedia y entre sus exponentes se encuentra MIR PUIG 29 para quien si el poder individual es inferior al hombre medio, se disminuye la culpabilidad o, en casos extremos, se excluye. Si el poder del autor es superior al normal ello no puede ir en su perjuicio porque la culpabilidad presupone la antijuridicidad y ésta sólo obliga al cuidado exigible al hombre medio. Si el hecho es objetivamente adecuado al poder medio, deberá eximirse de pena al autor aunque personalmente pudiese haber actuado con mayor prudencia. Para ROXIN 30 las capacidades inferiores a la media no pueden excluir al tipo y la antijuridicidad, mientras que las capacidades superiores a la media deben emplearse. Así, se generaliza hacia “abajo” y se individualiza hacia “arriba” 31 .

consulta material aportado en Master de Derecho Penal, Mar del Plata, octubre 2000-noviembre 2002, mod. IV, prof. Nicolas Garcia Rivas, op. cit. p. 332

28 JAKOBS, Gûnther, “EL DELITO IMPRUDENTE” ESTUDIOS DE DERECHO PENAL, traducción al castellano y estudio preliminar Enrique Peñaranda Ramos, Carlos J. Suarez Gonzalez, Manuel Cancio Meliá, EUAM Ediciones. Edit. Civitas S.A.; p. 179/180

Su postura reseña las de STRATENWERTH Y JAKOBS. citado por ABRALDES,

29

Sandro en op. cit. “Lineamientos

30 ROXIN, Claus, op. cit. p. 1015 31 siguiendo la línea de pensamiento de SCHUNEMAN que propugna elevar sin más las destrezas de los cirujanos de primerísima calidad a baremo objetivo para todos, ROXIN, cita como ejemplo el supuesto en que el cirujano es el único en el mundo que domina el nuevo método, si se determina según él el baremo objetivo o se construye para él un sector propio del tráfico de “maestro mundial de la cirugía”, se desemboca a efectos prácticos en la “individualización arriba”; si bien le parece que el autor de mención

p. 171

Maurach 32 y Gossel son partidarios de determinar el deber de cuidado en forma objetiva tal como propicia la doctrina dominante; señalando asimismo que deben tenerse en cuenta los grupos sociales más cercanos al autor, es decir, el conjunto de reglas sociales - generalmente extrajurídicas-, desarrolladas para la actuación en el ámbito social afectado, entrando a jugar un rol de importancia fundamental la ética profesional del médico, del chofer, del profesor de deporte, etc.

En el entendimiento de estos autores, el mal médico rural ya no será comparado con el médico rural conciente y ponderado –figura baremo o ideal-, sino conforme a reglas de vigencia general de la ciencia médica las que solo contendrán una mayor exigencia respecto al especialista pero no distinguirá entre médico rural o de ciudad. Como se observa, la primera cuestión en los delitos imprudentes consiste en determinar la forma en que se completa el tipo penal, es decir, hallar la norma de cuidado aplicable al caso, concepto impreciso, en constante elaboración doctrinaria y jurisprudencial. Luego, la segunda cuestión pasará por incluir o no los conocimientos y capacidades especiales del sujeto autor a nivel de la tipicidad, es decir a la hora de determinar la infracción a la norma de cuidado. Esto último acarrea consecuencias jurídicas diferentes dentro del esquema de la teoría del injusto personal 33 .

CONCLUSIÓN:

El delito imprudente plantea un problema complejo debido a la falta de determinación ab initio de la conducta prohibida susceptible de pena. A diferencia de los delitos dolosos, no se desaprueba la mera causalidad o resultado- éste no aparece como querido-, sino la contrariedad a la norma de una conducta y, por ello, sólo puede ser explicado desde un punto de vista normativo 34 . El Juez en su función debe determinar si la conducta resulta abarcada por el derecho penal o si por el contrario la lesión al bien jurídico se produjo por accidente en el que quien la provocó no actuó en forma imprudente, pero sin embargo causó un resultado. Esta función integradora del juzgador, no afecta el principio de legalidad; el mismo no inventará la norma sino que la buscará en el ordenamiento jurídico o reglas del sector del circulo del autor –lex artis-, de manera objetiva, es decir sin valoraciones de ningún tipo 35 . En el campo de la actividad médica-sanitaria, la lex artis no puede interpretarse de manera tal que el profesional médico no pueda actuar con libertad al elegir el tratamiento aplicable ante un diagnóstico confirmado. Afirmar lo contrario significaría lisa y llanamente impedir el avance científico. La violación a la lex artis constituirá un indicio de la violación del deber de cuidado que debe confrontarse con el caso concreto. La norma de cuidado deberá ser concebida en términos puramente objetivos, como referente de la tipicidad de la conducta, quedando a consideración del estrato siguiente-

34 CHOCLAN MONTALVO, J. Antonio en Deber de cuidado y delito imprudente, 1º ed., Bosch, Barcelona, p. 28 ref. por PIÑA, Roxana, op. cit. p. 57

35 FISSORE, Gustavo Raúl “EL DEBER DE CUIDADO EN EL TIPO PENAL CULPOSO” en TEMAS DE DERECHO PENAL, colección académica, Juan Alberto Ferrara (Director), Alexis Leonel Simaz (coordinador), Fondo Editorial de Derecho y Economía, La Ley, Bs. As. 2006, p.240

culpabilidad- todo lo atinente a las capacidades especiales del autor.

Si un individuo tiene una capacidad inferior a la media la tipicidad queda intacta y habrá una disminución de la culpabilidad o, en casos excepcionales, la misma será excluida 36 . En tal sentido resulta claro lo expresado por JESCHEK 37 , al afirmar solamente cuando se ha constatado el aspecto objetivo del hecho imprudente (tipo de injusto) puede seguirse preguntando si el mandato general de cuidado y previsión hubiese podido ser cumplido por el autor individual según su inteligencia y formación, su habilidad y capacitación, su experiencia de la vida y su posición social (tipo de culpabilidad)” En la posición doctrinaria subjetiva el deber de cuidado es individual, en relación al sujeto autor concreto, primero se determina “su” capacidad de actuación y luego se analiza si actuó o no por debajo de esa capacidad. De adoptarse ello, se correría el riesgo de sancionar al profesional médico sólo por ser el primero en aplicar un procedimiento terapéutico sumamente riesgoso pero que cuenta con suficiente base científica, los que luego lo aplicaran serían prudentes ya que actuarían sobre seguro, con el conocimiento de que el procedimiento esta bien concebido y puede ser exitoso 38 . De tal manera, se afecta el principio de igualdad ante la ley. Ello, sin embargo, no significa que el médico pueda “experimentar” con el paciente, sino que dentro de los cánones conocidos podrá realizar variaciones en el tratamiento con el único fin de obtener el más eficaz a la dolencia o padecimiento que el mismo presente, no sólo tratando de reducir los riesgos sino eligiendo el curso menos lesivo.

36 PIÑA, Roxana, op. cit. p. 64

37 JESCHECK, ref. por GARCIA RIVAS, op. cit. p. 377

38 TERRAGNI, Marco A. op. cit. p. 63

carácter ético, relacionadas

exclusivamente a la moral del buen médico, aún cuando sean tal

vez

en

consecuencia, no pueden ser tenidas en cuenta al momento de establecer cual es la norma de cuidado infringida. Los principios y normas reglamentarias de actuación, configuran un “modelo de prudencia médica” que poco puede valerse del modelo de “hombre prudente” utilizado por antonomasia en los llamados delitos imprudentes 40 . Por ello, resulta más apropiado decir que cada sujeto debería utilizar el cuidado que el “hombre conciente y ponderado, que forma parte del círculo al cual pertenece el autor” habría hecho predominar ex ante en la concreta situación del autor 41 . Si bien se advierte que las posturas que conciben el deber de cuidado de manera objetiva, a la que se adhiere en

médicos,

consenso entre los profesionales

Las normas

de

las

de mayor mayor

no

son

abarcadas

por

el

Derecho Penal 39 ;

este trabajo, no prescinden por completo de los datos pertenecientes al perfil del autor -reprochan a éste no haber

conducido como

perteneciente a la actividad de aquél, que cuente con sus conocimientos, etc 42 -, ello constituye el segundo peldaño de análisis, es decir, la valoración que debe realizar el juez

ante el caso concreto y en relación a la norma de conducta

lo

haría

un

sujeto “ideal”, cuidadoso,

39 Sólo se protegen bienes jurídicos, es decir “ideales o valores axiomáticos” dignos de toda consideración social a los que la ley asigna relevancia; por ejemplo la vida, la propiedad, la salud, la libertad, la seguridad pública, etc.

40 GORANSKY, Mirna “CRITERIOS JURISPRUDENCIALES EN EL ÁMBITO DE LA IMPRUDENCIA DE LA ACTIVIDAD MÉDICA” en CUESTIONES PARTICULARES DE LA IMPRUDENCIA EN DERECHO PENAL, MAIER JULIO, compilador, autores Maximiliano Rusconi. Natalia Sergi, Adrian Berdichevsky, Mirna Goronsky, Silvia Andrea De Maio, Martin Abregú, Gaston Chillern, Ed. AD-HOC, Bs. As, 1º ed. 1999, p. 118

41 ver JESCHECK, WELSEL, ARMIN KAUMAN, cit por MAURACH, REINHART y otros en op. cit. p.145

42 ROXIN, Claus, op. cit. pp. 1014/1015

infringida, pero no la introducción de elementos subjetivos en el tipo 43 .

En un Estado Moderno de Derecho, respetuoso de un derecho penal de “última ratio” si no ha mediado violación del deber de cuidado o la conducta sólo le es exigida a un sujeto en particular, no se puede dar por superado el ámbito del tipo. De lo contrario se estaría confundiendo el juicio de tipicidad con el de culpabilidad. La tarea dentro del campo de la dogmática no ha culminado en los atinente a los delitos imprudentes; deberá trabajarse mucho todavía en haras de lograr precisiones para garantizar al máximo posible la seguridad jurídica.

43 “doble baremo” ENGISCH; JESCHECK; SCHUNEMAN; WELZEL; MAURACH Y GOSSEL, ref. por ROXIN, Claus, op. cit. p. 1013

BIBLIOGRAFIA:

ABRALDES, Sandro en “LINEAMIENTOS DOGMÁTICOS GENERALES SOBRE

LA TIPICIDAD IMPRUDENTE EN LA MODERNA DOCTRINA PENAL ESPAÑOLA”, en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS II, Director Edgardo Donna, RUBINZAL CULZONI EDITORES, SANTA FE, 2003, pp. 163/181 DONNA, Edgardo “HOMICIDIO CULPOSO. ANTECEDENTES Y UBICACIÓN DE

LA CULPA” en DERECHO PENAL, Parte Especial, T. I. Segunda ed.

Act. Ed. Rubinzal Culzoni, Sta. Fe, 2003, p. 205/218 FISSORE, Gustavo Raúl “EL DEBER DE CUIDADO EN EL TIPO PENAL

CULPOSO” en TEMAS DE DERECHO PENAL, colección académica, Juan Alberto Ferrara (Director), Alexis Leonel Simaz (coordinador), Fondo Editorial de Derecho y Economía, La Ley, Bs. As. 2006, pp. 235/246 GARCIA RIVAS, Nicolas “LA IMPRUDENCIA PROFESIONAL: UNA ESPECIE

A EXTINGUIR” en EL NUEVO CODIGO PENAL: PRESUPUESTOS Y

FUNDAMENTOS. Libro homenaje al profesor Doctor Don Angel Torio

Lopez. Editores Jose Cerezo Mir, Rodrigo F. Suarez Montes, Antonio Beristain Ipiña, Carlos M. Romeo Casanoba; Granada 1999, pp. 369/385 HAVA GARCIA, Esther, “RESPONSABILIDAD PENAL POR MALA PRAXIS MEDICA. LA DETERMINACION DEL CUIDADO EXIGIBLE AL PERSONAL SANITARIO” en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS I, director Edgardo Donna, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, octubre de 2002, pp. 77/114 JAKOBS, Gunther, “EL DELITO IMPRUDENTE” ESTUDIOS DE DERECHO PENAL, traducción al castellano y estudio preliminar Enrique Peñaranda Ramos, Carlos J. Suarez Gonzalez, Manuel Cancio Meliá, EUAM Ediciones. Edit. Civitas S.A.; p. 167/196 MAIER JULIO, compilador, autores Maximiliano Rusconi. Natalia Sergi, Adrian Berdichevsky, Mirna Goronsky, Silvia Andrea De Maio, Martin Abregú, Gaston Chillern, CUESTIONES PARTICULARES DE LA IMPRUDENCIA EN DERECHO PENAL, , Ed. AD-HOC, Bs. As, 1º ed. 1999 MAURACH, Reinhart; GÖSSEL Karl HEINZ; Zipf Heinz “FORMAS DE

APARICIÓN DEL DELITO Y LAS CONSECUENCIAS JURÍDICAS DEL HECHO”

en DERECHO PENAL PARTE GENERAL 2; Traducción de la 7º edición

alemana por Jorge Bofill Genzch; Ed. Astrea, Buenos Aires, Argentina, febrero 1995, pp. 129/163 PIÑA, Roxana “EL TIPO SUBJETIVO EN EL DELITO IMPRUDENTE” en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS I, Director Edgardo Alberto Donna, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, octubre 2004, pp. 55/76 ROMEO CASANOBA, Carlos Maria; “LA RESPONSABILIDAD PENAL DEL MÉDICO POR MALA PRÁCTICA PROFESIONAL” en REVISTA DE DERECHO PENAL, DELITOS CULPOSOS II, Director Edgardo Alberto Donna, 2002-2, Rubinzal Culzoni Editores, abril 2003, Santa Fe, Argentina, pp. 9/54

ROXIN, Claus, “LA IMPRUDENCIA” en DERECHO PENAL, PARTE GENERAL, TOMO I. FUNDAMENTOS. LA ESTRUCTURA DE LA TEORIA DEL DELITO, traducción y notas Diego Manuel Luzón Peña. Miguel Diaz y Garcia Conllevo. Javier de Vicente Remesal, Ed. Civitas, 1997, se consulta segunda edición alemana, pp.

993/1041

STRATENWERTH, Gunter, “EL DELITO CULPOSODERECHO PENAL PARTE GENERAL. EL HECHO PUNIBLE, trad. De la 2da. Ed. Alemana (1976) de ROMERO Gladys Nancy. Ed. Fabian Di Placido, agosto 1999; Bs. As. Argentina, pp. 320/328 TERRAGNI, Marco Antonio, EL DELITO CULPOSO, CULPA PENAL Y CULPA CIVIL. LOS DELITOS CULPOSOS EN EL CODIGO PENAL. DESARROLLO DE CASOS; Rubinzal Culzoni Editores, Bs. As., febrero de 1998 ZAFFARONI Eugenio, ALAGIA, Alejandro, SLOKAR Alejandro; “TIPO ACTIVO CULPOSO” en MANUAL DE DERECHO PENAL, parte general, “Tipo activo culposo”, Ed. Ediar, Cap. Federal, mayo 2006, pp.

427/441

ZUGALDIA ESPINAR, Jose Miguel, “LA INFRACCIÓN DEL DEBER INDIVIDUAL DE CUIDADO, EN EL SISTEMA DE DELITO CULPOSO”, Universidad de Granada, se consulta material aportado en Master de Derecho Penal, Mar del Plata, octubre 2000- noviembre 2002, mod. IV, prof. Nicolas Garcia Rivas, op. cit. pp. 321/332