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Este trabajo tiene por propésito ayudar @ basicas con la nesiabidad potica i levagy ee citucsar (or factores explcatvos de la pobre E eaance argentina tantoenlosconsmicacam> nee acrores polltcos # realizar acon Bago tncionamiento socal més genera. Seon os Ba acum SToumenta que. a clave esid en Jos aspecios ielonales. En particular, a interaccin entre Jiminadas caraoteristieas Tosttacion The purpose ofthis papers 10 look inte the instablly, has d doternnare at Agent's post aconamie and thal is not conducive 10 long lasting, elf Sovalpertormance Ve argue thet the explanation Jb at feast n part, intional.n particular, the [Ptorecton betwoon same of tha county's basle Inattutional cberacteratoe and lle poliical — investments " SPILLER, Pablo Ty TOMMASI, Mai “Elluncionamiano de ‘Sun desde a nueva economia naliuconal, DESARROLLO ECONOWICO ~ REVISTA OE CIENCIAS ‘SOCIALES (Buance Arn} wo. 40, RP 189, oclbre-diiembre 2000 (p. 25-484) 465, a RESUMEN 186s aye e tPI8) JERRATENIENTES, EMPRESARIOS INDUSTRIALES & eaeY CRECIMIENTO INDUSTRIAL EN LA ARGENTINA: 5 4 LOS ESTANCIEROS Y EL DEBATE SOBRE: EL PROTECCIONISMO (1890-1914)* tna tama institucional que no gen incon Sak tients yduraderos afectando tar 4 nce ‘produc pollicas poblicas delta calilageas Sa veaizar nversionee de large plaza. SUMMARY ROY HORA* rs scmerts between avant poten st: "Sagaive mac on nents fo gered ky pub poly ard mabe gh: }2- 1 estudio de la relacion entre emprosaris rurales e industalos curante ol largo Eaiodo de expansion agropecuatia de fines del siglo XIX y corrinzos dl siglo XX eBfece uno de os temas clésicos de la historia argentina. Lo principales trabajos sobre ei problematca se organizan en torno a dos grandes vertientes de interpratacin: una “e] she erfatiza 0 antagonsmo ent terrateriantes @ industiales y otra que subraya la 151 Egmonia entre estos segmentos del empresariado. Consideremos brevementela primera. res han sostenido que los grandes terratenientes pampeanos, el grupo Ail de mayor poder e infuencia de fa Argentina agroexportadora, sistematicamente gemosiraron escaso interés, sino hostlidad, hacia el desarrollo de la industria.)Los | geececeres de exe vision se remenian al peodo frisecuar,y desde ie decade do 20 encontraron voceros calificades en figuras como Aleiandta Bunge. Esta © 1 jeroretacion gané emplio consenso en los ciculos académicos fa } Gorauers. En eF0s afios, is Imes que encorivaba el proceso de industraizgcion “Faclaon a explorer los obstaculos que el desarrollo de! sector manufacturero haba | | attertado desde ol momento mismo de la aparicién de los primeros establecimientos FE rdustiales de cierta envergadura a fines dal siglo XIX, y que en general fueron | Skscicados por su suborcinacién al sector agroexportador. 12 (Gs defensores de esta linea de interpretacién encontraron en la falta de ralces del presariadio industrial enla vide argentina un argumento para entender las debilidades "recto de ndustralesin En su mayoriaiomarares rca arribados al “s,s industriales del caméTo desig habrian carecido de agresividad no s6io en su 4 tomportariento coro empresaros, sro también, y as fundamentalmenta, enla arena : REGISTRO BIBLIOGRAFICO + vecone potinaos ete taba Ween praseniadas eno SominarioIneme del Departamento do + asia enonas 38 Sen Andee onan Primera Jormadasierdciparas de Estos Agraros Agasuace be comenlatoetcbics an ambos encuorifs, ax como les que Ezequiel Galo, ds Aooat «de Sabato Hiceren ona vrs eran de ele eto, Pasar, srs inconigacign son con ol encye dole Fandeién Arorchat, cuya geneosicad tamién Insthciones pices ye pions pobleas onl Argntina: una aproxng. ucla» «Pah : * Uiverisad Nacional de Gules - CONICET. {3 Conte 'de Estudos « Invesigaciones, UNG / agus daz Pati 0) 1870 Sema Pw. do Bus Aros 4958710, mi 208 Ema hcreQung 00°). 466 Por non politica (o, alternativamente, de medios eficaces para hacer sentir sus demandes ‘Comp consecuencia de esta deblidad, a pollica econdmica an el perioco anterior aig década de 1920 habria resultado indiferente 0 declaradamente hostil al desarrolg manuiacturero salve en aquelos casos en que ste te vncuaba oa exportacionge bienes de origen rural. Para esta\isitn, el ostado, cowolado porlos grandes propietarg terrtorales, habrla favorecido aquellas pollicas lbrecambistas que profundizaban vinculacion de la economia argentina con los paises industialzados del hemisty norte, por io qug aproteccién ale industria habria evcontrado escaso eco en las esterag oficiales, £1 ¢ las poitcas arancelarias y dela acttudes frente a la pretacién aduans financianento def 6TaUO V1 la proteccion dal sear Epos afos setenta, una inleroretacion alternativa comengé a desafiar esta vision ‘posinia Para starva ina atgumerial Do habta xsd maybros cOnPaSCCna efire expansiGn agraria y crecimiento industria, Dentio da asia perspeciia ey enatforte salar [a eisnncia ce dos verienles 60 ea una inspirada por fa teora del bien primario exportable y los desarolbs de Ta economia nesclésica, y ora tribytaria del pensamonta manista. La primera ha prestado escasa_alencion a log actores que protagonizaron el proceso de crecimiento industrial. Sus principales cconttibuciones ponen de manfiestolos efectos multipicadores del proceso de expansién agratia sobre el conjunto de la economia argeniina, llamando la atencién sobre la ~ ccorrelacién enire et crecimiento de las exportaciones y et desarrollo de la industia, A diferencia de la vision dominante en las décadas p'evias, los autores enrolados en ests raliva argumentaron que los limites del proceso de industializaciin np vieron su origen en factores sociales 0 polticos, sino basicamente econGmicos: | limitado jamario del mercado Ta auisencia de {uentes de energia y minerales, elcélarat Es comprensible que los investigadores infuidos por la teorla del bien primar. exportable y la economia neoclasica no se interesaran en et estucio de los grupos en. presariales que impulsaron el desarrollo industrial argentino. Este aspecto aajola ater. cidn de la otra veriote intexpretativa que se most6 ctica de fa vision ‘pesimiste’. os. Investigadorescuyainepracin oan del 2ron a la conclusién de que eXDEL ina dustra no tanto una oposicion entre empresatios industalesy -Yéase po plo, Ado Fen: Le econaia ager La elapas csv deearaloy problemas scat (Buones see, 19637 Guo Di TELA y Manvel Ze La tapas del dasaralo econdrice argentino Burst ‘Anew, 1967), Oucar Conve: ergranta y empresas on a police argentine’, Cesaolo Scandia 62¢ (87) Robede Contes once: Problomae de creciniari dust argnio, 1380-1816, en Toreuato TRAY Sino Struuia: Argonne sociedad de mares (Bsanos Ais, 1967), Fobero CORTES CoNOe: “I Beem sos: une. spornided Gespercciada”. Riva Stoves llans (1985, rproducico en Tercuato 8, Or TELA y Te Fistrens Dono (ectes): Les apranis dl poder (Buenos Ales, G69); Ca E. SOwEnG: Tats ana Foca ‘Argentina, 19161890, HepanieAmarcan Motos! Review, £5:2(T873); José Pane: Arancoes vars ‘nal, 1862-1890 uence Ares 1383) 2 Véangoloeaqudotsnujonias wai de Bact GA: "Agraian Expnscn andncstilDevcere sn Argentina (180-1820) an Reymond Gam (edo) Lain Amaiean Alas 5! Antony's Papers (Ox, 37, itepreduce come a expansisn spar yl Sesrella hava on Brgpnna (18508007, on Anca ES {hae y Cares F Dbe Ateawionc Easayt onto Economie Hoty eo genie Ropubic (New Haven, 170, se Ghuth cfrecis un abordye mie corwancional pasado en a slgple oxy on sue ercinnio neuer ‘rganino yl eos cl nen pra exporable’,£ Timeave Eocrsmice, 37 (chibredcierine 1970) rebIS un campo priviegiado para e! desarrollo de estas hipstesis. As), ee etralenientes como la conformacion de una nica y poderosa clase empreseria que eg e@ATENENTES, EMPRESARIOS YCRECIMENTO NOUSTRIAL ENA AHERN 46h a, industria, F jap‘ obtenido el canta de indos las sactorss de a economia «re anes Coma cagaed oe arcimratte os oc 1 popilvios, conckayen asin autores, iel marco insitucional ni las poiteas estatales rian resuitado objeto de confictoo discusién en este periodo de expansién agraria’ ~gsos paradigmas, en gran medida rvales, ofrecen los esquemes interpretativos| éscos para entender las peculardades del Cepitalsmo argentino durante la larga Japa de expansion agrasia que se ceré con la Depresion Mundial. Corviene sefiaiar a ~psuficiencia de la evidencia empirica ofrecica para asentar le valider de estas propuestas special 6nT6 U8 66 Teliere a larelacion enire empresarios industiales y rurales. En 5 Sr debate caracteizado por visiones alterativas glabales sobre el desarrollo de la "feenomia argentine en el lasgo piazo, al andllsis de este problema permanece - Sulicientemente exploracot En particular, | problema de la constitucién histérica de te Grupos empresarios se erige como una de las asignaturas pendientes de la sterografia sobre el tema. Un presupuesta implicito aunque generalizado del debate fobre las relaciones entre estos segmertos de los grupos propietarios es que la ~ apnidad y lo inlareses Ge los empresaros resutan evidentes\Hebitvalmerte, éslos nconcebidos come un derivado del ugar de os actores en ld estructura productiva y e poder antes que el resultado de un complejo proceso histérico. No es necesario esti en las dabiidades todricas de este planteo. fundado sobre la idea de 'a Se ee be antaras el © Conviene serialar, sin -* Gnbergo, CUS Ure comfension acabaGa de los avatares del crecimianto industriel (y ® SocETEpSseER 28lasaciac) reciama ura mirada mas atenia. . = protagonists. Pare avencar en "ql andlisis de las relaciones entre empres 110s i es.durante este Gerace rosuta iNQreGERBTe un estudio de las formas historias meciante las cuales Ee consttyeron las expectativaseintereses de los cstintos sectores del empreseriado Sargent, y de cémo éstos fueron cambiando a lo largo del tempo. ‘Este asiculo se propone contibuia luminar este debate a partir do! andiss de un aspecio hasta ahora poco explorado: lg reaccién de los propietaios terrtoiales GT Sepp Ta sratgores ds un cima favcable a dasa nustal enias cecadas dl _ Gaba gs SA Detce la cocada de 1850, el sector ManufacTurer0 argentino experiment tn crecirionto sostenido, Ef.este pericdo se veriicé Ie apaticién de fas primaras. grandes fabricas que, desplazando a [as pequefias manufacturas que caracts ‘ef pasaje Fusial argentino, comenzaron a concentrar una parte signtica + prodaccion industrial, La emergencia Ge las prmeras Grandes unidades de produccién te acompafiada pot la consoldacién de propielarios industiles mas paderosos, Asimismo, a década de 1890 co lugar ala apericién de un cima pro-industralsta, que 2 ynclades Pata Indi, burguecia indi Baraat naconal Buenos Aes, 1873); Joie ‘iso: Le close comante an le Argenina moaaia: Famocin ¥caracesfeas (Buenos As, 1968) erge | Sonanae ha sec la vncin mat complain de ela perrpoeivs. Vans sus Bunge y Bon. Ceci heralcactn de un ups econdrice Guanes Mes, 1983) Un mado sin eoro Bueros Ate, 1999), Poca Janta y enisino macoscorimio.Apraciacknes sob police arancsla arganins = convengos ot sile [HE Bath Toes, 275 (28 La hauava ue spires conseguir (Buanos Aes, 1395) "Una nuecin ete dbete on en Caos Kore Hide SAATO: incomplete Inusiaizaten: en eqetine Oosesset Lath Aare ecerehPavow, 51 (1908). Véase anbidn Fernando ROSEN: Sn burea (Siemovecarano pra or ncvlaosargnknon yas wes de Jorge Fadeico Abul’, Enrepesaos. eve {S hscne, V1 (905, Maines atacho: "proses de IndveRazacon ena Ageia: Wows y rover overciag’ en rs IES: 13 (198), ASScyy aos v0r conté con voceros calficados entre la sie poitica de la Replica Oligérau Setos cambios se tacJern en una credentecompeizasion de puNoS devela el rumbo que debla adopter la police econémica argentina. ‘ Como sugirira Adal Dovtman en su estuco ponero sobre la industia argon las décadas del cambio de siglo dieron ugar a las "mas enconadas lvcnas erie peter rtte erec celine neti eecmbiad Este aricuo estudia ese debate dese la perspectva que otrecen los prover ruralos,y oma distancia tant de la visién que subrayan la armonia ete industrles trratororios como de aqusta cra que erfatzao carat eserclamerts covicivey sus relalones. En rigor, ninguna de elas oftece una descricién adecuada ve se ralaciones entre estos segmentos el empresariade, * intarases entre terratr ales. Ello se advierte en la existencia intoreses onto tetenienteso tiles, lo se avi tencia de visiones manitacturero. Aqui se afrma que para los terratenientes, ol principal motivo oe Conticto giraba en torno a las represalias comerciales contra la produccién exportabi ampeane, incited por las barreras aduaneras argentinas. Estas emenazas inguielaron a os terratenientes, pero ello no se tradujo en un entrentamiento entre estancieros todopoderosos y ompresarios indusviales débiles. En rigor, los industriales del cambio.“ de siglo no carecian de poder poltico. Contra lo que han afirmado los autcres de fa visién "pesimista’, el Partido Autonomista Nacional (PAN), entonces la principal fuerza politica del pais, se manifesto en reiteradas oportunidades en favor de! desarrle” manufacturero, y articulé parte sustancial de las demandas de! sector industrial (el menos de sus grupos poliicamente mas actives). Significativamente, no fueron los industriales sino los terratenientes quienes reaccionaron con mayor vehemencia conita el orden police firisecular, a punto tal que diversos voceras de este sector invitarona US pares a crear partidos librecambistas, Estas propuestas nunca cusjaron, en gran medida porque los productores rurales carecieron de la oportunidad y de los estimulos necesarios para desafiarfuerzas poltcas de gran poder, en primer lugar al PAN, Como consecuencia, 0 conficto en torno al proteccinismo y el Horecambio encont6 su principal expresion dentro det paride goberante, Finamente, se sefiala que ele debate comenz6 a perder vigencia conforme avanzaba el nuevo siglo, al calor de un nuevo contexto expansive que relormulé la manera en la que los terraterientes defrian fu tle con ol socio nduvia. Ha meade del Sécade de 100 has ‘evidente que los empresarios srgeniiace hablar alaatza0s ur acuerdo tac! ‘COnWIVEFICTa, j‘Gue Ta politica econémica favorecia posiciones int en _SOBi6 él protectionismo y el ibrecarsbie- EST dp fue aceptada tanto porindustiales ‘como Por empresarios rurales por un cuarto de siglo.) a. La Crisis del Noventa: crecimiento industrial y avance del proteccionismo _Durante la década de 1880, el capitasmo argentino experimenté un marcade proceso exparsivo, La consoldacién del orden poltico estimuld el ingreso de un ‘sostenido fujo de capital e inmigrantes. La construccién de una densa red de puertos, * Acetle Donne Histaa dana argentine ves Ares, 1886; xara eccle, 1942p, 170. sonatTn aRe sgt ae, cna ae sonoren oe revo, ote ‘criss Novoriay 6 ctl de a mera Guora Murda ro oo enact ok as sobre las promesas y peligros implicites en el desarrollo del sector.” pebTeNeniso,enercorenes sora © yoraosyferocares cr condiciones propiciasparala expansién productiva, alo = B60 Gola década de 186D\a economia argentina crecié a unio feb. La década sin 3 sop ering en una depresibn de profundidad inusitada, La Crisis cel Noverta co- ered eno mercado fhancieo pero prosoafeci6jatodos los seciores dela econo. _fefoconseovenca dela isis a mas gravee cuerias Argertnahablaexperimentaco te su Incorporacién al marcado mundial, el ingreso ce capital extanjro ces6 Gpsiptemera,creando serosproblemasen a balanza de pagos.A poco de acceder & = eitime'a magisatura por la reruncia de Miguel Juarez Coiman, el presidente Carlos ASiegrii lanz6 un programa de reforra fiscal destinado a contrarrestar los efectos dela igoreson econémica. Con aintencin de increment el ngreso scaly el sal post ere la belanza comercial, el gobierno impuls6 la elevacion de as tarifas aduaneras "BY 801, una nueva ley de aranceles eno en vigencia. En 1894 y 1696, otra vez el Jem tavorecié al aumento de los derechos aduaneros. En 1898, unaley de compre racional dio prioridad alos industriales locales en la adquisicién de pertrechos militares’. ‘Gstas maciias surgieronprimoccialmente como respuesta ala penuria ical, per} {| ambien indican el propésito de la glite politica de ampliar el campo de la accién estatal rosterechos aduancroe) impertare una guerra de taras, compicando mas la dic it gclon en que se encusrira nuestro comercio internacional, Durante el debate de Steal propio ministo de Hacienda, José A. Tery, se vio cbigado a reconoegr que toys hay layes protectoras siempre existe el peligro de una guerra de tarlas™* Esta amenaza se tomé mds grave cuando comenz6 2 ganer terreno aidea de que tes repreclize podtan aleciar bienes de expottacién de mayor importancia, como la ve En consecuencia, pot varios ais la inquetud de los productores rales se hizo la car en forma reterac. Carls Lix Klett ofece testimonio de estas posiciones. A ssrtfonzos de 1688 este destacado drigente dela Sociedad Rural decicaco al comercio Sefgnas, también porodieta del semanario La Produecién Nacional, anunciaba que "ia giana trata ahora de imponer un derecho aduanero la lana extranjera. Esto seria 1o avo que nes ‘alla para completa el cuadro ste de vida muerte parala produccion Tasone??” Poco después, el estalido de la querra de Independencia en Cuba cer rae mercado a las exportaciones argentinas. Refiejanco el cima de inquietud ttoraecient entos cvs vnewados ala economia de exportacién, Lx Ket sostenia Breerionzos de 1296 Gue ‘con la terla de que nuestros productos se Impendirn en acer partes” poco a poco se van cerrando las puertas de todos los mercados vemeumidores Ge la produccién nacional. La poltica proteccionista a outrance va & euriérdose ocasionalmente en ol ampli saién dela Sociedad Rural™ “ ¢.La tarifa arancelaria: un espacio de compromiso antes que de conflicto | Hacia elcambio de siglo, os estancieros comenzaron a porcibir tanto alcrecimiento * ge la produccién industrial como al proteccionismo moderado como un inconvenient |= antes que como una amenaza de consideracién, Desde entonces, la mayorla de los ~ propietarios rurales se mostraron reacios a cuslauier acttud de oposicion miitante al ‘ugimiento de una economia industrial mas desarrollada y de as polticas que lohacian posible. Para los estancieros, el proteccionismo comenzaba a convertirse en un tema de {acusién intelectual y en un motivo de queja incesante, y dejaba de ser un problema que causara profunda inquietud, o que amenazase impuisar su activismo poltico. Ni | Squera la gran menifestacién proindustial organizada por la Unién industrial Argentina “an juio de 1899, cuando miles de trabajadores secundaron los reclamos de sus K patrones, hizo que os propletaris rurales cambiaran su postura, \Varias son las razones que explcan por aué los temores que los teratenientes imartestaron hasta ines de los aris noventa cieron lugar a una evaluacion menos host | acerca de lo que el desarrollo industrial implicaba para la procuccién exportable. E! ‘ximero, y mas importante, se vincula ala gradual atenvacién de las amenazes de una querra de taifas. Con el paso de ls afis, la Argentina se tomé menos vulnerable alas " presiones externas. Durante los tiimos aftos del siglo XIX, las pampas asistieron a un larmicable boom exportador que se prolongé hasta comienzos de la década de 1910, impulsado por nueves productos que ampliaron la lista de los bienes de exportacién traicionales, erire los que destacan los granos y las canes refinadas. Ei aumento de lasremesas de ganado en pie y de car’e congetada (y mas tarde entrada) contribuyeron “a disminuir la dependencia de las exportaciones argentinas de los mercados que ‘absorbian sus ianas, cueros y carnes saladas. En 1834, las exportaciones de-tasejo 'epresentaban el 27 por clento de las exportaciones totzles de Carnes, Nueve anos mas © gr rlamos, 31 marzo 1898, © np, or 1208p, 7. eae arbién La gic, 7 aby 1698, . 277 ATA: ‘La leclone yl Sociedad Rival Tara y panics rarer, EEA, 2 abl 1888, 2 Seana. tal 198, 9. 3 i 4g2 Q tarde, para 1903, éstas habian caido a sdio el € por cientof®. Al mismo tiempo, og sh ‘nuevos bianes exnortados (la carne en especial) se orientaban crecientemente nohacss los mercados protegidos de Europa continental sino hacia la librecambista Gat Bretafia. En 1905 el diputado préteccionista Varela Ortiz posta afitmar sin temor a sey esautorizado que la Reptblica Argentina puede pertectamente bien desenvoiver ay industria ganadera sin necesidad del mercado francés ... ef mercado de Inglatera absorbe con faclidad la mayor parte de nuestre produccién'®® (Como resultado dg estos cambios, @ los que la expansion de la produccién gfanifera contibuys = ecisivamente, para comienzos del siglo veiits las exportaciones argentinas se Cconvirteron, junto con las mexicanas, en las mas dversificadas de América Latina tantg = por la variedad de bienes exportados como por su destino fina®”. En este conteto, i amenaza de represalias comerciales se voivié menos peligrosa que a comienzos o ¢ imediacos de ie décace area, hasta précicarente deseparec La Unig cut ‘Argentina no perdi la oportunidad de sefielario. Denunciandota falsedad de las precicciones en torno de las represalias comerciales, en 1912 este Vocero industial ocia sostener confiadamente que “desde hace veinte afos viene agiténdose periodicamenie ese fantasma, sin que en tanto tiemoo se haya logrado nunca cohonestar €l fundamento del temor con un s6lo hecho concrete |g, aDosaparecc o tena a amonaza de rerotaias comercaes ol fectonege ivo de la proteccién aduanera sobre la economia de exoortacién resultaba menos dati.” | na de lo que algunos terratenientes sostenfan. Al aectar el precio de los producios de | consumo importados o producidos tocalmente, la proteccién actuaba como un impuesio. \ sobre el consumo. Por ello, su peso recala con mayor fuerza sobre los miembros més pobres de la sociedad argentina. Es cierto que el aumento del costo de los bienes de Consumo popular determinado por la trfa acuaneraincicla sobre los niveles salaries rurales y urbanos, y afectaba el precio de los productos de exportacién. Sin embargo, para los empresatios las consecuencias nunca fueron graves, pues el sector de expo: tacién no hacia un uso intensivo del factor trabajo. Al mismo tiempo, el sector rural re bia un tratamiento preferencial ya que sus principales insumos importadios (maquinaria agricola, semillas, alamibre y reprocuctores de pedigree) estaban eximidos o pagaban derechos muy bajos®®. Las exportaciones rurales ro suirian gravmenes de ragnitud,y desde 1908 fueron liberadas de impuestos) E) diputado Francisco Oliver no se equive- caba cuando afirmaba que un sistema tibutaro de estas caractersticas “es un sistema pertectamenta calculada para hacer liviano, casi inser ‘poderosas’”?. Lo que es mas importante, el entusiasmo de los estancieros por ol librecambio siempre resuté morigerado porque sus voceros mas inteigentes advertian bien cu el gobierno federal debla recaucer recursos, y que cualquier alternativa a los impuestos sobre las importaciones era en defnitiva mas pelgrosa. Es comprensible que las Unk cas alternativas reales a los gravémenes a las importaciones, los impusstos a las 55 OSCON, 28 agosto 1805, pp, 89:60, © OSCON, sombre 1908, . £04 © pin Auzswone: Essays pp. 17-21 5 Boethdol Uni industria Argentina cas an sda camo BLA) XXVST, 1 novi 1912.92 © Daa auzauone: Eseeye p 257 7° OSCON, 4 sebombre 1905, , 638. sible, el tibuto a las clases més ATEMENIES, EMPMESALIOS ¥CHECMENIO MLUSIHAL EN LA AMGEN aus ‘pportaciones 0 a la propiedad, les resuitaran opciones menos alractivas. Sus exal- {plas teacciones frente a impuestos direclos como la coniibucién territorial (Que “fonstia la principal fuente de recursos de los estados provinciales) sugieren cuan ~Sgeagradable pod'a resuttarls un sistema vibutario que pesase mas sobre! propiedad le renta, En repetidas oporturidades, '@ Unién Industrial Argentina se encargé de | Sefer 185 aporias de los estancieros frente a esta situacisn. En 1834, cuando la campafa librecambista estaba en su apogeo, 6! Grgano vocera de los industriales : ghalaba que “lodevia ninguno de estos aficionados al cambio y a lo novedoso, ha gescendido al tereno préctico y examinado por dénde ha de protrumpir e! fisco “facionel para sacar la rentainmensa, colosa, que exigen las deudas acumuladas, ni s fe puade acudir al terreno escabroso de los impuestos directos sin destrur el sistema jederat”’. Carlos Pellegrini también crticeba a los librecambistas larmando su atenoién ‘bio ol problema dal financiamionto estatal, "Muchas veces me he proguniado’, gseriia en 1902, "2qué es lo que entenderdn hoy estos estadistas por librecambio, en ‘gposiciéna proteccionismo? gde qué manera aplicarlan sus teores anuesta legislacion = auanera, por ejemplo? Pellegrini debié pager un costo por su prédica industrialista, que erosiond sus apo- ® yospoltices en la provincia de Buenos Aires”. Sus argumentos fiscalstas, sin embargo, yotueron sometides arica. Apesar de sus acrioslamentos, ios voceras del brecambis- nono propusieronalleratva alguna al sistemaimpositvo basado en los derechos aos, = educios imporlados. En todo caso, fo que pretendian era mantenerio dentro de cierto "frites. En 1902, Emilio Frers, uno de fos eslancieros més respetacos y un destacado campeén de a causa lbrecambista, eseribié una serie de aticulos en La Nacion denun- fiend las ‘pretensiones casi siempre exageradas de los Industriales del pals y de fos polices de tiera adeno”. Pero esta figura rectora de la Sociedad Rural estaba ‘Gspussta a aceptar que las tailas no deblan ser eiminadas sino rebajadas. Para Fress fos impuestos aduaneros eran un "mal negesario"S. En su gran mayoria, ios estancieros perecen haber coincidido con esta vision un cuandoa muchos de elos ies dasagradiase laficsofia del proteccionismo, aceptaban que una taifa moderaca era fa Unica forma ielaivamente indolora de financier los gastos del estado federal. En rigor, antes que + partidarios del librecambio, los estancieros eran panidarios de un intercambio mas, ‘fperl] I “La creciente indulgencia de os estancieros hacia e! proteccionismo tue favorecida por un contexto politico y econdmico bien distinto del que signé gran parte de las ahs noventa, Para fines de la década se advirié con ciaridad que no existian emenazas aur PAN que se mostraba renovacey fortalecido. En las elecciones presidenciales de 1696 dl autonomismo sdio debio enftantar una oposicisn nominal. En medio de a "abstencior deveradat de las clases altas, Roca volvié a ocupar la primera magistratura”®, En st = Maun, wia04, 16 ageto 1094, p.2 22 aria Pease Prolncln lracabe, BUA, XV 404,18 agosto 1902p 1 Lait, 12 novemben 1895, p. 3 7 Ena Fees: pribictenismo yl pice comarca argon Caras un hombre de estado (Benes es, 902) p26 7 id 2, 1 ne, al 1890, Tarn La Panes 11 abl 189, 6; LaNacn Babi 189. YP 1098 484 ov Hon mayora, 103 gt simpatia on 1896 que en 1660, Para e cambio de siglo, las dfcutades que las clas allas porteras hablen experimentado on 1880 para adaplarse a la aparicién dé use nueva y poderosaeitepoltica veridia de nterir del pals eran un recuerdo dol pasar Foca yao era visto como el hombre que habia derrotado a Buenos Ares pola usc eenvianco ala muerte @ muchos hips dela provincia, Mas bien, I opinién predominang ent las Clases propietaras lo sealaba como ol Conguistacor del Desierto y coma g homore que habia contrbuido como nace a raer una decada de inusitada prosperaag Después de largds afios de inestabildad polca, estos logros comenzaban a se bey apreciados. Como sefalaba El Campo y el Sport, la primera mitad de la década de 18995 hhabla mostrado que todas las alternativas al dominio en solitario del PAN, en lugar de roporcioner una mejor solucién alos problemas de los terratenientes, habian ayuda, € hundi el pais en una crisis poliica de gran hondura, que amenazé disolver los logros de la década anterior”. £1 Economista Argentino ofrecta una visién similar. Con mayey Pertinencia que neutralidad seftalaba que la gran mayoria de la opinién conservadora Gel pais, cansadfa] de agitaciones y de promesas que nunca se realizan, tiene ecesariamenta que mirar con mejores ojos a los que han dado repetidas pruebas aptitudes gubemamentales"?. E pleno reingreso de los términos “opinion conservador y “clases conservadoras" en ol vocabulario politico argentino de las décadas finales cet Siglo, una novedad de los tormeniosos affos noverta, ofrece Una prueba adicional de este cambio en el clima de opinién, que por cierto no era exclusivo de los cleuios ‘erraterientes. Una garantia de orden intemo, el General también acrecent6 sus apoyos ebido a la amenaza de un conficio internacional con Chil, necesario enfatizar que no se trataba sblo de que los propietarios rurales hablan cambiado su visién sobre el lider del PAN. EI propio Roca también se mosté dispuesto a ganarse el favor y el apoyo de este grupe social. A poco de acceder al gobierno, el nuevo presidente impulsé una reforma de la Constitucién que aumenté el mero de ministerios y otorgé al Departamento de Agricultura rango ministerial. Emo Frors fue elegido para presicr los destinos de la nueva reparticion, Roca también invté ‘a dos directives de la Sociedad Rural a incorporarse a la lista de candidates de Glipuiados nacionaies de su partido. Este intento de ganarse @! favor de los ciculos terratenientes fue ampliamente publictado por la prensa roquista, ‘Despertamos al fn de nuestra larga siesta crola, y nuestros estacistas, la prensa y el Congreso se ocupan preterentemente de cuestiones de vital interés’, anunciaba Tribuna, "Hombres jévenes, miembros de las asociaciones rurales, conocedares y reprasentantes de los intereses ganaderes que es tiempo ya de tutelar®, continuaba el vocero roquista, estaban lexpresando jas necesicades de este sector de a produccién ena Camara de Diputados. Finalmente, al inaugurar las sesiones parlamentarias de 1899, Roce se comprometié a no impulsar fa poltica proteccionista, Los argumentos esgrimidos para sostener esta osiura seguramente sonaron bien en los olcios de fos estanciaros, pues coincidian con Jos que los voceros ruralistas habian estado sosteniendo en afos anteriores. El movimiento industrial en el mundi’, afirmaba Roca: C5, 18 ochre 198, p 825. 8 GEA 17 jo 857. p. True, 22 alo 188, 6.4 des propietarios rurales pampeanos recibieron a Roca con my “EARATENENTES, EMPRESARIOS Y CHEUMINIO)RUUSIPOAL ENE ARISEN a8 feeth amenazando con la misera y la uina a las naciones incapaces de ofrecer sus productos, en condiciones ventajosas, el consumo universal. El fais, por lo mismo, ‘esforzarse en aumentar y mejorar en calidad, cantidad y precio, aquellos ramos de produccién que tienen ya dct aceptacion en los mercados extraneres, absteniéndose de proteger industias eferas, en condiciones deirremediableinferexidad, con menoscabo ‘de nuestias grandes y vardaderas industria, la ganaderiayla azricutura®™. Se entiende entonces que a un affo de la asuncién de Roca, un medio tan crico samo La Nacién reconociera que el nuevo presidente "ha tenico én su favor la opinién terservadora, més deseosa de verlo salir adelante, que de crearle ropiezos en su camino’*'. La deferencia de Roca hacia los grupos terratenientes culmind en la Ley de iies'da 1850: rise, por ova pate, pore de manfestola compatblidad: give algunas demances del emoreseriado rural y del industrial. En la segunda mitad de fadécada de 1890 la Argentina se boneficié gracias a un aumento sostenido en el valor Ge sus exportaciones, que fue impulsado tanto por un incremenio de los seldos txportables como por el alza de los precios de los productos agropecuatios. Como, resultado de los saldos favorables de la belanza comercial, el peso coméré a 2, Wasladarco lngreso desde las actvidades-de-expiracién ¥_de las-quat apreciarse, tr fustiulan iMporlaciones hacia ios usaleriados y los mportadores._La restauracion de la corworbiided etlaba oietada a GSIBNEreHE-Bigceso.Tamtién tote per cE}sWvS hacer a la Argentina Mas Fespetable a los Gos do los Matcados financieres externos, “que, luege de la crisis de Baring, abrigaban serias dudas sobre la probidad de las. attoridades nacioneles, Lamaneda argentina fue fiada al oro aun nivel que sobrevalyaba metal i laba las exportaciones y las actividades que competian con la produccian importada. Los benejicios de una moneda devalvaday estabie ean tlaros tanto para ios productores rurales como para los indusriales (El retomo a la corerlblldac ayude a imouiser un boom de inversiones extranjeas que soperé al dela década de 1820, y que no se interrumpig hasta los protegémenos de la Primera Guerra Mundial ley de convertbilidad de 1899 indica puntos de compatbilidad entre los inereses de estancieros e industrales. La década 1900, de sostenico crecimlento mmanufacturero, también contibuyé a define mejor algunos limites del proceso de industriaizacion argentino, asi como su fuerte vinculacion con la economia de exportacidn) Sibien la Argentina era para entonces el pais mas incustializado de América Latina sector manuacturerono solo resultaba modesto en términos comparativos sino también fueciemente vinculado al procesamisnio de producto’ primarios de exportacién. Se ha estado que erie un 1 y un 20 por ciento del valor de la produecién manuacturera resultaba de la elaboracién de harina, lana, came, lécteos y otros productos exportables®. Por varias décadas, a alta de fuentes,de energia como el carbén y la hidroelectricided constfuyé un obstacuio ala diversifcacion dela producciénindustal. La indusvia text cuyo papel fue central on la industializacion de Brasil y Mexico, permanecié subdesarrollada hasta la década de 1930, 8 tamaftorelativamentereducido del mercado irtemo y as difcutades para exportar obstaculzaron el crecimiento de industias que ° Hexaco Nuarucana: Los menses, Hsia del desenvolinieno de a Naito Argantne radact ‘cenaégcamenie por aus gobemanis Buenos Ares, 810). 0 Vp. 259 8 Lancy 12 ockbee 180, p 4 "20a ALEANoRO: Eesejs 9.21 | i E | 400 . mur HORA 3 dependlan de un mercado de mayor escala, como el cemento ye! papal. i bien ‘Argentina era ol pals més rico ¢ industraizado de América Latina, el rivel de ig.” procuccién manufacturera per cépita era mas belo que el de muchos paises europeos cde menor poblacion @ ingreso per capita Encetnitva,entonces, lo que resulta decisive para entender la creciente aceptacisn de le presencia industial por parte de ls teratenientes es que, superade la etapa go inquiotud que éstos marifestaron enios afos noventa, para el cambio de siglo commen 2 ae a use cue st Cesare industiek no petiudicaba sus Mieresss. Y que resullabainoiensive para la expansion agraria, Si bien la iarfas aduaneras continvaron indicando las intenciones proteccionistas de |a elite gobemante, la ausencia de una poiltica eredticia mas favorable aaincustiarevolaba bien os nites de suindustilon Para el cambio de siglo, enlonces, era posible poner cieros hechos en perspective histérica. Asi, en 1900, el presidente de la Union Industrial sefialaba que el periodo posterior a 1880 habla asso al cesarrlio dela industria y de una policaarancelara proteccionista al mismo tiempo que la economia rural experiments la expansin mas formidable de toda suristoria. Par entonceslos industiales podanafrmarconfacamerce que ‘hasta ahora el lamado protecctonismo ne ha dafado la exporlacién y en adelante tampoco la dafara‘®*, * Cuando la economia rural ingresaba a una elapa de renovada prosperidad, los terrateniontes comenzaron a apreciar mejor e! valor de esios argumentos. Carlos Lix Ket ejampltica bien este cambio de posicién, que ioluger a un renacid y generalzaco optimismo. En repelidas ocasiones durante ls aftos noventa, Lix Kiet habla insisido en ue “2s un hecho conocido que cisminuye rapicamonte ! comercio internacional en todas partes"®5, que ‘con la guerra aduanera que esta a'la orden del dia en todas partes ‘no podemos luchar con nuestros eompelidores ynunca saldremos dela oisis econémica que agobia a la Nacién’®. A comienzos de 1899, Lix Klett habia abandonado su psimismo y sefalaba con entsiasma que ‘la confianza en el porvent renace; hay quo ersuadirse de que las fuerzas vvas del pais inluyen en a marcha econémica y Quea produccion representa hoy un valor anual tan considerable que ha tansformaco las perspectivas pesimistas en un optimismo real y positivo’®”, El Congreso Indusval de 1900, que conte con la paricipacién de prominantes propietaros rurales, Iba a mostrar qué este cambio de humor no se lrtaba a Lx Ket. Algunos partcipanies, entre los que se contaban Lauro M, Casio y José L. Sudre, aizaron sus voces coniralaindustiay el proteccionisme, argummentando que este imo invitaba a las represalias comerciales. Pero no fueron capaces de ofrecer pruebas concluyentes para sostener sus puntos de vista. En cambio, la mayoria dos parcipantes dl congreso considereron alaindusvia no come una amenaza sine como un complemento del sector agrario®®. Conforme pasaban los aftos, este diagndstico se afirmé, El boomds 1 Victor BuanenTouss: The Economic Hilary of Latin America Sine Independence (Cambridge, 198), pp. 14-6 Colin Lon naaeyin an America balore 1930, ont. GEL (ocr), Cambridge Meloy vl Nip. 320, 5 aus xis, 20 enero 1900p 2 'S Ln KucT:"Comeci Irmo, LP4, 2 abe 1886, reproduc en LXKIET: Estos, p, 3383. *Uckuer: Estes 1857), p05. "inurece econémicce’, LP, 1 eraro 1898, roproduedo on Lx KLET:Esutes, p42 " véaue BUI, io 1800, 378, pp. 1-18, ASRA, OOK, 31 aye 1900, pp 10817; La rans, 9meye 1900, p 6; AF, 26 maj 900.10 TERPS HE UIA F IE LHINNIN A EAA Ht mee rm nner 4or las expotaciones de fa primera década de! sigo oftecié prucbas irefutables de que el crecimiento industal y el desarralo agrario no eran un juego de suena cero. En la ecada que precedi¢ a la Primera Guerra Mundial al mismo tiempo que la industria fxoerimentaba una eyparsién sin precedentes, el stor rural recobr6 el dinarismo de jadécada de 1880, y crecié a una asa anval de casiel ocho porciento (una cite notable ra economies prekeynesiaras)” Durante esta década notable, los productores rurales finalmente legaron a la conclusién de que el cesarrollo industrial resuitaba compatible con la expansign agraria Desde enlonces aprendieron a aceptar la presencia de una economia mas complea, ‘que no solo no prasentaba amenaza alguna a su posicién eminente, sino aus tambien ‘irecia nuevas oportunidades para hacer negocios a estancieros emprendederes o con {na base toritorilinsufcionte. Los confctos entre industales, productores rurales y stad encontrar modaradora ena sstenida expansion agraria, que Valo tna década de inustada pros ara el sector rural, pero También para los sectores. gS ELST Conjunto, Paraa GECKda ds TIOO, aT prolsccionisme YAS. provecaba temor alguno she ls terratenients. _ La aprobacién de una nueva Ley de Aduana a mediados de la década de 1800 ‘otece un claro testimonio del consenso al que habian arrivado productores rurales y femoresarios industriel, La tril da 1905 permanecié en vigencia, con modifcaciones de detalle, hasta la década de 1930, Los cambios itroducidos en 1905 con respecto al pasado no eran grandes; en todo caso, la nueva ley tenia por intencién racionalizer la fsructura details y afore, pero en olros aspecios continuaba una poitica arancelaria que estaba lejos del lbrecambio™, Tanto es asi que un conocido estudio dea Liga de las Naciones aparecido en 1927 conclula que en 1925 las tarifas arancelaias de la ‘Argentina estaban por encima de las de Canad, Francia y Alemani2®!, Esto exolica por que la Argentina fue descripta muchas veces durante esos atios como un pals “doclaradaments proteccionisiz%, Los estancieros, sin embargo, no encontraron en do un motivo de gran iitacién. A cferencia de las discusiones de la década de 1820, debate parlamentaro sobre la ley de aduanas de 1905 no atrajo la atencion de los, empresarios rurales ni del piblico en general y pasd practicamente inacvertido. La discusién arancelaria se habia convertio en un tema eminentement teri, 8 punto *> tal que La Nacisn, un érgano de prensa que en la década anterior habia intervenico repetidamente en el debate, advirié neutralmente que “a cuestion del librecambio y del proteccionismo se ha ventilado incidentalmente en. el debate". Destacando este ‘consenso generalizado, el presidente de la comision que presente el proyecto de ley, sefil6 que “ninguno d los diarios dela capita, que siguen bien de cerca las pebitaciones vilos ahelos del pusblo, ha tendo une sola voz de protest’ contra ls propuestas cela ccomisiént © coms Conot: La economia 9p. 2501 Se Roce: Bug, np. V uz Assen says p. 284 21. Wats Thergantine ae Marat (Manchese, 1908). Os jempos en DAZ ALIEN: Essay pe 27500 *-Lalay do aduanas’, La Nac, stembre 1906, 5.5 % GECON, 2 Aug 195, pS. También ARP, 18 satire 1905, p72, wit 0 nurncey g Para mediados de la década de 1900, entonces, la discusién sobre a protetcionismo habia perdido su actualidad para los praductores rurales. Signy cativamente, La Prensa, quo se pronunciaba por una rebaja moderada de la tag fundaba esto argumento sin necesidad de hacer relerenciaelgune a los electos a régimen aduanero sobre la suerte del sector agrario, Para este diario, “el impussis aduanero ejerce infujo decisivo en la economia del comercio y la industia, en q incremento o cisminucien de las rentas fiscales, en la expansién 0 depresion de lee consumos, y sobre todo en el abaratamionto o carestia de las subsistencias"™. Percigs la centralidaa que & probieme habia tenido en el pasado, se eniende entonces cue q ta Sociedad Rural nila Liga Agraria hicieran sent su presencia en el debate parlamentans ‘Solo una voz desafié el consenso propietario alcanzado denio y fuera del Congreso, de Aitedo Palacios, "No puedo dejar de reconocer, afrmaba e! primer diputads socialista del parlamento argentino, que existen derechos prohibitves que se aplican en favor de las industias etemamente protegidas, mientras se descuida nuestra ‘erdadera iqueza nacional, euesias industias naturales: la ganaderla ia agriculture®® Es entendible que esta invocacién no sedujese a ios propietarios rurales. Ello se debia, en parte, aque Palacios alzaba su voz en nombre del mundo del vabajo. Habia tambien tuna razén mas fundamental: para entonces la idea de que habia algo sustancial en juego en 2! debate sobre el proteccionismo ya no ara alos terratenientes, que hablan aprencido @ convivr con una economia aversiicada que no representaba amenazs alguna a su posicion priviegiada. d. Conclusiones Durante las ultimas dos décadas del siglo XIXl2 Argentina asistié aia emergencia de un sector industrial moderno de cierias proporciones, y de politicas que, ademas de atender problemas fiscales, estaban orientadas a favorecer su crecimiento. Estes ‘meciidas, que tenian por instvumentoprivilegiadola taifa aduanera, no resultan asimilabies a las poliicas proteccianistas que se volvieron corriantes desde la década de 1830 (que, amen de arancsles més altos, inciuyen también barreras paraarancelarias y pollticas de precios que ransfieren recursos entre sectores), mas exoresamente drigidas a impulsar e! desarrollo industrial. De todas maneras, es preciso sefialar que en su propio context, estas tarfas sran percibidas como barreras al intercamblo que contibuian 8 proteger determinacas actividaces manufactureras y agroindustiales. Este protec cionismo del cambio de siglo expresaba y era impulsado por una amplia red de intereses polticos, En eb atrasado interior del pals, el mismo encontraba defensores Gecicicios entre las oligarquias provinciales, que aspiraban a prover al gran mercado itoral con sus producciones regionales, vinculdndase de este modo a los beneficios ue ia economia da exportacién volcaba sobre las areas mas prosperas del pais. Ess ‘Grupos estaban protundamente implantados en la estructura de poder de la Republica Oligarquica. En as provincias pampeanas yIitorales, en cambio, se hacia noter el poder Ge los grupos sociales vinculados a la economia de exportacién. En esta regién s& encontraban los grupos propietarios mas ricos del pals, los grandes terratenientes dela Pampa. Estos coronaban un sector rural dversificado, que inclula un gran nomero de * Le Prana 4 selembre 1905p. 6. % DSCON, 28 agosn 1805p. 55. pa groductores de blenes de exoortacién. Sin embargo, en las ciudadas da teal, donde fe erconraban fo sectores incustaios mas concentacos y medernos, y conde la incusta cumplia un papel cerral en a generacion de empleo, [os intoreses rrandfeclueros también poselan ancajes de consideracin, Por ora parte, molvaciones feealstas, el deseo de Gverstcar la estuctura productva y de car mpulsa a una teonomia mas compleia © iiegrada explican por que los mleresesincustales se faclan escuchar nluso ene corazon dela Argentina agroexportadora. Apartr de este razonamient, podemos ntentar replantear ls trminos del clé- sico problema sobre la ausencia de un partido industalista en la Argentina seoexportadora. En primer lugar, coniene tear que la experiencia comparaca sigiere que paris de este tipo son, aculcomo notes pares, mexcepcion antes ue fa edi; si retomamos ol problema de la fella de un partido incuba, ello no es tanto porque olism revala una anoma'a argentina, sino por el peso que ia scan sobre fa deblidadpottica de los ncustaies na enc vaciionalmente en la storograia, La buena 2cogida quel demancs Ge protaccién ala incusia encontraron en fa fuerza cq goberné la repdblica ene 1860 y 1916 oltece indicos reveladores acerca de los motivos que obstacuzaron la emergencia de una fuerza industiasta. Sencilamente, on ia medida en que gran parte de las demands de la industa (al menos de sus seclores mas actvos) encontaban eco favorable en el PAN, la necesidad de un par- fo indstiat se reveleba cuando moncs clscutole. Y aun si fos atores compro- mmaidos con laindustia nabieen legac a a conclusion de que una fuerza ese po ‘esulaba necesari, la foraleza poltca del PAN sugiee que esta empresa no hubiese fesutaco sencilla. Los inusraies nunca se ineinaron a considera probioma desde fsta porepsctva, quo s resuta mas perinente para entender la posicion det em presead rar niger, la pregunta por las razanes que expcan la ausencia do un parido econdmico parece més elevate para este grupo social, que tacicionalmente fa sido considerado como palicamente dominarta, Como sugiere la evidenc'a em- pica que heros presentade aolargo de este abalo,s algo alls enla Argentina agro- fxporadora no fue un paride industialista sino, en todo caso, un arico Fore cambista : Durante el largo perodo de expansion agropecuaria que se extendié ent la segunda mited del siglo pasado la dcada de 1990, yaun después, el sector rural “anamicoe risiraconaimente competivo~ siempre requé menos apoyo esta que al sectorindusta Ello sin duda alects nogatvamente a quionesintertaron impuisar su tagarizacionpoica ocorporava. Algunasconciiones paral apaiién de ura fuerza G2 estas caractorstoas parecioron emerger, por Un Trementa, despues de 1660, Durante es08 arcs, es teratniones asistieren al crcinvento industrial y al avance del proteccionismo con declarado recelo, Durante ese periodo de crisis para el sector rural, laincertdurrireyel pesimsmo marcaron veriamenisla refi yl abvidad econdrica Como nunca en el pasado, ivrsos acoresidentiicados canal sector rralreciamaron la creacién de un parido fbrecambista (0 al menes una mayor presencia de los productores rurale en a vida poltica. Aunque esta précica encont algin eco, dos bstaculos tustaron a los impulses de este proyecto. En primer lugar, ls grandes teratonientes siempre fueron conscients dela exstoncia de paridos polficos de oran ferlaleza, de la deblidad de lo que lamaban Tas lates productorasrente aes. Es comprensible que los'empresarcs ruales se resisiesen a desafiar una maquina aw ° FOYHoR, electoral tan poderosa como el PAN. Solo la profunda crisis politica de la primera mitag de la década del noventa permitio entrever esta posibilidad, pero la reconstitucin PAN pronto tornd quiméricas estas posturas, Desde entonces, el conficto en tomo a) proteccionisme y el ibrecambio, dunque miorigerado, encontrd su principal expresién dentro mismo de a fuerza gobernante,y su érbitre supremo en el cambio de siglo,en ia figura de Roca. Aigo similar sucedié cuando el PAN fue desplazado por el radicalsmo, el nuevo catchall party que iba a dominer la escena poltica argentina entre 1916 1930. El control que elracicalismo ejarcié sobre la vide politica desde 1816 levd aque aligual que suantecesorel PAN, esta fuerza se conviriera en el principal vshiculo cag discusiones sobre pollica arancelaria, cuyos principales episodios tuiercn ugar dante los prime-ros arfos de la presidencia de Alvear. Significativameite, la evolucion de esie partido también resuita revaladora de la pércida de centralidad de la discusién entre proteccionistas y librecambistas. A meciados de la década de 1890, el radicaismg habia defendico las posiciones librecambistas con firmeza. Diez afios mds tarde fa famosa discusién de su maximo lider HipSito Yrigoyen con Pecro Molina indicara con clariciad que a esa altura el Partido Radical ya preferta no definirse sobre este purto En el cambio de sigo, el proyecto de lanzar un partido de claros principios econémicos lorecambistas no s6lo Se tomnd inviable; también se revel6 innecexario, Uniclamente en el problematico contexto de la década del noventa pudo ganar fuerza entre ls terateniontes a idea de que el PAN, asi como las polticas proteccionistas que éste prohijaba, consitulan una amenaza al sector de exportacién. Sélo entonces odo cobrar alguna verosimiitud la idea de ave una fuerza como el PAN, que en ia década anterior habia contrbuido como ninguna a crear condiciones en las que era posible la acumulacién de capital en el agro, pods funcionar como un obstéculo a ese prozeso. Con el paso del tiempo y e cambio en e cima econémico, las cramaticas visiones que los estancieros hicieron suyas comenzaron a desvanecerse, y para el cambio de siglo se hizo evidente que el proteccionismo y el crecimiento industrial no amenazaban la vitalidad del sector de exportacién, Desde entonces los lamiamientos a organizar un partido ‘programatico’, que no faltaron, sugieren un desplazamiento det eje de ciscusién, ya que indicaben por sobre todas las cosas la erosién de lalegitimidad del orden paltico aligarquico antes que las tracturas que dvidian al empresariado y al cuerpo politico de la nacién en torn a temas como la proteccién aduanera. Blo se debia @ la gradual desaparicion de los obstécuios que los empresarios rurales enfrentaron en la década del noventa, La amenaza de represalias comerciales, fentonces ef mayor problema asociado al desarrallo de la industia domestice que ccompetia con bienes importedos, se hizo presente varias veces, pero nunca legé a Concretarse. Otros puntos problematicos asociados el proteccionismo s6lo inquetaron 108 propieterios rurales cuando aparecieron vinculados a un contexto de gran incertidumbre en el que el future parecta anunciar la crisis del comercio exterior. Al, por ejemplo, aun cuando estancieros y agricultores protestaron contra tras aduaneras, siempre se mostraron times en su preferencia por impuestos alas importaciones pot sobre otras formas de financiar el gasto estatal. A pesar de sus encendidas creas al proteccionismo, los terrateniontes nunca presentaron ningun proyecto digno de Consideracién para tansformar el sistema impostvo, Es por ello que, en definitive, una vez superada la década del noventa, una taf aduanera moderada creé condiciones propicias para articular los intereses de la industria doméstica y de la actividad {ERBAJENIENIES, EMPMESAMIUS Y CACINAENIU INUUSIHIAL EN LA AHGENIINA agi exportadora. Considerando el problema desde la perspectiva que offecen los terratenientes, es posible concluir que las relaciones de este grupo con el sector industrial ena era agroexportadora no reconocen el caracter estructurelmente anlagorico (que le atribuyeron las visiones dominantes en las décadas de 1850 y 1960. Estas relaciones pueden ser descriptas melor come signadas por una dependencia estructural de la industria al sector de exportacién, y por confictos circunstanciales, ol mas importante de los cuales estaba subordinado a la cepacidad de esta titimo sector de ‘conuistar y mantener sus mercados externos. No sorprende entonces que la recuperacién de la prosperidad del sector de cexportacién y la desaparicién de las amenazas que se cemian sobre e! comercio exterior en el cambio de siglo pusieran fin ala agitacién de los tarratenientes. Con el carrer de los afios, los estencieros también llegaron a la conclusién de que un cierto grado de proteccién y de desarrollo indusvial no presentaba amenaza alguna para la economia de exportacién. Para 1905, cuando una nueva ley de acuanas fue aprobada por el Congreso Nacional, las consecuencias de esta actitud se hicieron manifiestas Desde entonces, opiniones coma las de Carlos Guerrero, uno de os mayores terraterientes delpals, que celebraba cierto grado de desarrolo industrial, se habian tomado corrientes entre les grandes propietarios de la pampa, ‘Lenta, pero seguramente’, alirmaba Guerrero en 1917, ‘comienga la repdblica a ser manutacturera, primer paso éste hacia el trabajo intenso y fabri que la haré pujante y poderosa en el concierto de las colectividacies productoras*”, Aunque esta vision suftiria algunos ataques en las postrimerias de la Piimera Guerra Muncial, su vigencia solo be a ser tuertemente cuestionada a fines dela década de 1920, cuando ta declinacion de Gran Bretafa y del sistema de intercambio intemacional que la teria por centro volvieron @ poner en discusion el consenso madurado por industries y agrarios hacia el cambio de sigio. Pero entonces los terratenientes ya no llevarian la voz cantante en el debate que se aba sobre el futuro de le economia argentina en un mundo que se revelaba cada vez mas hostil para el sector de exportacién. Serian los voceras de los sectores industries los que, con escasa atiginalidad y haciéndose eco de una denuncia més amplia, someterian a critica el papel de los grandes terratenientes en la vida nacional. Ello ofrece un testimonio revelador sobre e! fin de la hegemoria de los grandes productores rvrales sobre ol resto de las clases propietarias, y al misrno tiempo sefala el cierre de una época en la vida argentina, cation Guensno:Provr es goberar Buenos As, 1817, p24 PESUMEN Este arculo analiza ia relacién entre el emresariaco rurale novation la Argentina de! ambio de siglo. Este problema ha generac un largo debato ene economists 6 Neloiasore, Algunes aviores han alrmado cue los tera: tenlentes eampearos 20 opusirensisumaicn | desaroto nds Ms reclentomente, Ua ines atorata de iorpretacion he poset Sn cutin eta win ats no eu Wtadiccin alguna ene expansién agara crociniento indvetia. Estar iterpretscones fale caracen dun avstntohistSiceadecvad Ese abe teria ajar nueva at seb eto ‘bate enfocanda un agpecto partcusr de a Tetacién erie sector agra sector ncaa: la forma on quo lo propataros rales panpoanos ‘exccionaron fonts» amergenca Geom cla invent ta a Cis dl Movin Eg ‘tcargmarn ge ingress core trencorater aba Se ems oo se articular en que se desarolld esta discuss fentre la década del noventa y 'a Primera Gun iin ark ve bata coe lasvisiones mds corientes sobre la relacion9eve spree y pole soben tet ovecae ‘Stloomuesta Corolacompbisdco crac; = Polcarscuariu ens sporina cof denga enandas focal lease dopa tna politica iea!yarancearia ave ued smgy cain sel fromc cme ay ares ‘gta nas dots ear oe Toe Tae sacepndstntsporbsonpresaron naan, como ore sectors nace, SUMMARY This paper analyses he ralavonship bowen agrarian aed iat! soopraneas noe ld Argentina. This has boon a subject of an dlebates. Several authors have argued hat ‘pampesnlandowne’s showed itl eres nthe evelopment of manvtacturing, It has been suggested tharpuble poly as ithe ferent 2 haste tothe expansion of indvsty. Ancther ino of interpretation afer those statements argung ‘hat no contadieton erated betwaen Sararan oxpasion ard ndustal growth However insutielentempiea evcence has been doptoyed {0 test these etarpretaions. Analysing how the ‘Argentina landowners roscted to he srergenee Of prctectontctnate ater the Bui Cts, this paper am to shod gow ighton ths ees | ‘argue that nelthr tho waws thot emphasion harmony between landowners ard manclacure’s REGISTRO BIBLIOGRAFICO | HORA, Roy eninise, enpresarics industries y crecinionto intial an Ia Argonne: ls estencirosy et Dicure of et relationship. Th paper srs a While there was no identiicabon of iterate Eenveen large landowners and dusts and thertera some ground for confct the 1030, ‘hs was never Wanaated into open hoch. By thetumof be century, charging hres oreune tances affected the way which andowers is and expectations wth ‘egards to ndvatial development and protections conams poly, and etna eae gave ways Siecs hostile approach. Inthe ond, tho soto Social and econama forces acing in tum of he ent Argentina, andthe consrasercadopen ‘argentine poicy makers resuted Ina midele {r5und approach fo protection andthe tall Bue, whch was argly accepted by both ral snrepranears and manutacurers und he 18202 seat ttre pctecen 80 18s) DESUIROLLS EeonONaee evel SOCIALES (Sunes her vol 0, 80 ccure cre 00 op MCE ENS Deselect atin Terris Empresas nies “Eoelnet>chonecunance ciecnens cps _—_e serene " Esta recha permits enander ave muchas o consideren isso, pe lame, qe en ccasién do la deehacén basin dries e198, on mrparant polio argentino lepara nev a habla do "ailon™ ® Cabo ala cus a exci mundo académico brasil” nce, en esi, a brasesias de coe paises, eo especal on Estas Unidos. La entecla de cepeciscar otarjrce an polis e nstveines brastesae ct ms Hecueie quo en lo que zo olwre a caso axgonino fo que lattién es compronsie Doreguarce ae lama ica de ncadora basis se conatuye po rostgadoes que eencuenan cat fou tobiaad tea en asl y dosarelando ave sclisades profsioraos an vavereidades locals 2 ‘Serncla del caso argutna, enol abe gf pate det eanngeni alogo et ya dead hace mucho tempo loci por una tocts de "kaps- La Gouensctin vane al to tebe [a davsided y magntd dela IRecatgecioncuslaacadhm trast lave acaba sobre los procesos soils ypaicos domdstess.

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