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LITERATURA PAU 2011 2012 COMPLETA

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LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA. 2º BACHILLERATO.

CURSO 2011/2012

TEMA 1.- LA LITERATURA DEL SIGLO XVIII : ENSAYO Y TEATRO
A finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII se produjo la llamada “crisis de la conciencia europea”. Las normas y creencias (religiosas, políticas, filosóficas, etc.) del Antiguo Régimen se someten a examen y discusión. La Ilustración es un movimiento reformista que se difundió desde Francia por toda Europa a lo largo del XVIII. En esta difusión tuvo gran importancia la Enciclopedia. Los rasgos fundamentales del pensamiento ilustrado son: confianza en la razón como único medio de alcanzar el progreso y la felicidad, la base de la ciencia son la observación y la experiencia (método inductivo), tolerancia religiosa y el despotismo ilustrado. “Todo para el pueblo, pero sin el pueblo”. En España la minoría de reformistas ilustrados tuvieron grandes dificultades para difundir sus ideas, por la oposición del clero y la nobleza, buscaron por ello el apoyo de la monarquía de los Borbones. Los cauces de penetración del nuevo pensamiento ilustrado en España fueron diversos: traducción de libros franceses, difusión de la filosofía racionalista, aparición de los primeros periódicos, creación de las Sociedades Económicas de amigos del País, la Real Academia Española de la Lengua (1713), La Real Academia de la Historia, la Biblioteca Nacional… Pero es la literatura el medio de difusión de los temas y las ideas de la Ilustración que más utilizó España. En la Literatura española de este siglo se distinguen 3 épocas: • POSBARROQUISMO: Predominan el ensayo y la sátira. Autores: Feijoo, Isla y Torres Villaroel. • NEOCLASICISMO: Predomina la literatura didáctica y crítica. Autores: Cadalso, Jovellanos y Moratín. • PRERROMANTICISMO: Predomina el sentimiento sobre la razón. Autores: Cadalso, Cienfuegos, Quintana y Lista La poesía en el siglo XVIII Las nuevas teorías estéticas, el racionalismo y el afán didáctico no favorecieron el cultivo de la lírica. Hablar de los propios sentimientos no estaba bien visto, por lo que predominan los temas filosóficos, pastoriles y anacreónticos. Destacan Meléndez Valdés y los fabulistas Iriarte y Samaniego La prosa en el siglo XVIII Su principal característica es el didacticismo. Con este fin educativo los géneros más cultivados son el ensayo y la crítica social o literaria. LA PROSA NARRATIVA. Diego de Torres y Villaroel escribió una novela autobiográfica e imitó a Quevedo en una serie de cuadros costumbristas. Isla en su obra ridiculizó el estilo barroco de los predicadores religiosos de la época. LA PROSA NO NARRATIVA Y EL ENSAYO. Fray Benito Jerónimo Feijoo defendió la razón y la ciencia en contra de las supersticiones y falsas creencias populares. Con José Cadalso destacamos su obra Cartas marruecas de género epistolar, en la que mediante 3 personajes, 2 marroquíes y 1 amigo español, hace una crítica satírica de España. Jovellanos presenta una voluntad reformista e ilustrada en sus ensayos: Memoria sobre la educación pública. El teatro en el siglo XVIII Como contrapartida al teatro barroco, en la segunda mitad del siglo XVIII surge un teatro que presentaba los siguientes rasgos: adopción de las tres unidades (acción, lugar y tiempo), finalidad didáctica o moral, eliminación de los excesos barrocos y la verosimilitud. LA TRAGEDIA NEOCLÁSICA. Nicolás Fernández de Moratín en sus tragedias como Lucrecia sigue el teatro neoclásico francés. Pero es Vicente García de la Huerta quien destaca en esta época con Raquel , tragedia que se basa en los amores de una mujer judía y Alfonso VIII. LA COMEDIA NEOCLÁSICA. En la comedia neoclásica destaca Leandro Fernández de Moratín con sus dos obras El sí de las niñas, La comedia nueva o el café. EL TEATRO TRADICIONAL. Dentro del teatro tradicional está Ramón de la Cruz que escribió unos 400 sainetes, piezas breves que reflejaban las costumbres del Madrid castizo de la época.

Profesora: María José Martín García

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA. 2º BACHILLERATO. CURSO 2011/2012

TEMA 2.- EL ROMANTICISMO LITERARIO DEL SIGLO XIX

El Romanticismo es un movimiento cultural y político que tuvo su origen en las circunstancias políticas, sociales y culturales que se dieron en los países europeos. España tuvo su apogeo romántico en la mitad del siglo XIX por los acontecimientos históricos vividos en el momento: Invasión francesa, la guerra de la independencia y la lucha entre monárquicos y absolutistas. Su escasa duración va desde el estreno de La conjuración de Venecia de Martínez de la Rosa hasta el Traidor, inconfeso y mártir de José Zorrilla. Los autores románticos idealizan el mundo que los rodea. No quieren aceptarlo como es y lo critican amargamente. Este choque les produce fuertes desengaños y melancolía que les lleva, a veces, hasta el suicidio. Los sentimientos se imponen sobre la razón y dominan en todas sus obras. Por eso, la lírica es el género característico de esta época. La finalidad de la literatura romántica es la de producir en el lector fuertes emociones y conmover su sensibilidad. Sus temas más importantes son la libertad, el amor y la muerte. El tema de la naturaleza que se adaptará al estado anímico del autor o del personaje, se encontrará más movida o melancólica dependiendo de su estado de ánimo. Su deseo de huir de la realidad les hace inspirarse en las leyendas populares españolas, y también en lugares exóticos y lejanos. Se rompe con todas las normas y reglas, haciendo prevalecer el propio yo y el estilo personal. Los escritores románticos ambientaron muchas de sus obras en la Edad Media o en el Renacimiento. La poesía en el Romanticismo. Destaca la poesía intimista y subjetiva, la expresión de sentimientos y la poesía narrativa. José de Espronceda en los años de auge romántico se ocupa de temas como el amor y también podemos ver la exaltación de personajes marginales a través de sus canciones porque en ellos veía un símbolo de rebeldía; las dos obras fundamentales son los poemas El estudiante de Salamanca y El diablo mundo. Gustavo Adolfo Bécquer, su producción poética se reduce a las Rimas, ochenta y cuatro composiciones breves. Bécquer concibe la poesía pura, íntima y desprovista de adornos. De Bécquer arranca, en gran medida, la poesía española contemporánea e influyó notablemente en Antonio Machado y en Juan Ramón Jiménez y, a través de éste, en la Generación del 27. La fama de Rosalía de Castro se debe a tres grandes poemas que evoca las costumbres, los paisajes y las gentes de Galicia, con un tono de melancolía y nostalgia. La prosa en el Romanticismo. Gustavo Adolfo Bécquer, en prosa escribió Cartas desde mi celda, y Leyendas, 28 narraciones breves en las que trata los temas preferidos por el romanticismo como lo sobrenatural y lo exótico. Mariano José Larra, intervino en política y se dedicó al periodismo, escribiendo más de doscientos artículos, firmados a veces con el pseudónimo de Fígaro, en los que realiza un retrato crítico y satírico de la vida española de su época; tanto por su tono, como por su prosa, clara, transparente y expresiva, se le considera precursor de la Generación del 98. José Zorrilla, fue el poeta más popular del siglo XIX en España y su fama le vino dada por sus Leyendas. El teatro en el Romanticismo. El tercer género es el teatro fundamentalmente el drama histórico, sus características son la ruptura con las reglas anteriores y por tanto el teatro abogará por la libertad. Se estructura en diversos actos no fijos y aparecen los escenarios como las ruinas y los cementerios. El gran tema es el amor y la libertad, y podemos ver una mezcla de prosa y verso en las obras. Duque de Rivas, impuso en España el teatro romántico, con la obra que serviría de modelo o todas las posteriores: Don Álvaro o la fuerza del Sino. José Zorrilla, como autor dramático se caracteriza por el dominio del verso y de su producción dramática destaca Don Juan Tenorio, que es la recreación del burlador de Sevilla de Tirso de Molina.

Profesora: María José Martín García

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA. 2º BACHILLERATO. CURSO 2011/2012

TEMA 3.- LA NOVELA NATURALISTA Y REALISTA DEL SIGLO XIX.
A mediados del s. XIX (1870) con la primera novela de Benito Pérez Galdós, La fontana de oro, podemos hablar de Realismo en España. Una década después (1880) se extenderá en la narrativa española una forma especial de realismo que es el Naturalismo. El naturalismo se inició en Francia una década antes, con Zola, en cambio en España tuvo poca repercusión. No sólo es una creación literaria sino que pretendió además una concepción del hombre y un método para estudiar y transcribir el comportamiento humano. El novelista del Realismo es un cronista de la realidad, y así destaca el francés Flaubert, el inglés Dickens y el ruso Dostoievsky. La influencia de éstos en España es importante, pero no hasta el punto de ajustarse los españoles a los cánones de los realistas de fuera. En España los autores más progresistas del realismo son Galdós y Clarín. El tema central es la realidad presentada de manera detallada, precisa y objetiva. Los personajes que más relevancia tienen son los de la clase burguesa, o clase media. Un lugar muy especial lo ocupará la mujer, La Regenta y Madame Bovary son ejemplos claros de ello. La narración es lineal con un perfecto orden cronológico: presente, pasado y futuro y el narrador es omnisciente. El canal de difusión de estas novelas fue el periódico. Muchas novelas se publicaron por entregas en los periódicos, esto influirá en la estructura de la novela. Se pretende mantener el interés para que la entrega siguiente la gente lo compre, esto hará que quede en suspense. Este modelo de desarrollo, dio lugar a la novela folletín. El novelista del Naturalismo experimenta con sus personajes, y así destacan los franceses Zola y Maupassant. La influencia de estos en España es importante en autores que aceptaron el método de la documentación y observación, pero rechazaron los demás elementos. En España los autores Clarín y Galdós dieron ciertas pinceladas de naturalismo a sus obras que se manifestaron en temas y asuntos relacionados con la miseria humana, preferencia por los ambientes tristes y miserables y en encontrar en la documentación y observación de la realidad su método de trabajo. Emilia Pardo Bazán, a pesar de su rechazo del determinismo y del tratamiento de asuntos y situaciones desagradables, a los que tan inclinado era Zola, aplicó algunos elementos y técnicas propias del naturalismo a sus obras como Los pazos de Ulloa. BENITO PÉREZ GALDÓS. Es el más importante novelista español y fue nombrado académico de la Lengua. Desde joven ideológicamente se definió como progresista y anticlerical, y en su madurez republicano próximo al socialismo. Entre sus obras más conocidas están: Episodios Nacionales, son una colección de 46 novelas en las que se cuenta la historia de España en el siglo XIX, Doña Perfecta y Marianela como novelas de tesis de su 1ª época en las que defiende sus posturas progresistas, Fortunata y Jacinta y Miau, novelas contemporáneas en las que refleja en el más puro estilo realista la sociedad y el ambiente de Madrid, y Misericordia, novela con orientación espiritualista. LEOPOLDO ALAS, CLARÍN. También se mostró como un escritor moralista defensor de la justicia y la verdad. Su obra incluye 3 géneros: La crítica literaria, las narraciones breves como ¡Adiós, cordera! y la novela cumbre La Regenta, retrato moral y social de la España de la época, donde se denuncia el poder de la Iglesia y los convencionalismos sociales. Otros autores a destacar son Fernán Caballero que en sus obras destacan los personajes esquemáticos (buenos y malos) y por ser excesivamente moralizante, Pedro Antonio de Alarcón autor de la transición entre la novela costumbrista y romántica y la plenamente realista destaca con su obra El sombrero de tres picos, Juan Valera en su novela predominan los sentimientos y conflictos amorosos y el análisis psicológico especialmente de mujeres como Pepita Jiménez.

Profesora: María José Martín García

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TEMA 4.- EL MODERNISMO Y LA GENERACIÓN DEL 98
El Modernismo es el movimiento artístico que se inició hacia 1.880 y se mantuvo vigente a lo largo de los primeros años del siglo XX, hasta la primera Guerra Mundial aproximadamente. La palabra modernista fue utilizada en un principio para referirse con tono despectivo a los jóvenes que intentaban romper con la estética del realismo. Estos jóvenes modernistas también se oponían al materialismo burgués de su generación, adoptando para ello posturas inconformistas y de rebeldía, como la vida bohemia. Las primeras manifestaciones tuvieron lugar en Hispanoamérica a partir de 1.880 y sus figuras principales fueron Rubén Darío y el cubano José Martí. Se entiende por Generación del 98 a un grupo jóvenes escritores que empiezan a publicar sus obras a finales del siglo XIX empujados por el deseo de renovar la literatura española y de dar una respuesta a los graves problemas que en esos momentos vivía España (En 1898 España perdió sus últimas colonias : Cuba, Puerto Rico y Filipinas). Los autores más relevantes son: Azorín, Pío Baroja, Ramiro de Maeztu, Antonio Machado, Miguel de Unamuno y Valle- Inclán. En su conjunto, estos autores cultivan todos los géneros. En lo estético, influyeron decisivamente en el Modernismo dos movimientos literarios franceses: el Parnasianismo que busca la perfección formal y siente preferencia por los elementos bíblicos, mitológicos y exóticos, y el Simbolismo que se propone descubrir los significados profundos que se esconden tras la realidad aparente. Otras influencias son: Berceo, Arcipreste de Hita, el Romanticismo intimista de Bécquer, la poesía cargada de misterio del norteamericano Edgar Allan Poe y el arte refinado de Oscar Wilde. En cambio en la Generación del 98 sus preocupaciones son filosóficas (el sentido de la vida, el destino del hombre…), derivadas de la influencia de filósofos como Nietzche, Schopenhauer y Kierkegaard. Innovan los géneros literarios, principalmente novela y ensayo. El Modernismo busca la belleza (esteticismo) como único medio de huir de la realidad cotidiana y lo consigue a través de un léxico muy seleccionado, el empleo de recursos estilísticos y la renovación de la métrica. Los temas recurrentes de los modernistas son la crisis espiritual, la evasión y el sentimiento amoroso (idealización del amor). Tratando de evadirse del tiempo y del espacio hace evocaciones históricas y mitológicas o se esconde en el mundo de los sueños; y en su crisis espiritual prevalecen las sensaciones de melancolía, soledad y tristeza para expresar su malestar existencial. La Generación del 98 proyecta la triste realidad de España y Castilla estará en su punto de mira, buscan la indagación crítica en el pasado (Unamuno la llamó “intrahistoria”, “la vida callada de los millones de hombres sin historia”), renuevan la lengua literaria y hacen uso de las palabras terruñeras, propias de las tierras castellanas, la base de su temática existencial es el desengaño, la soledad, el sueño, la fe y la inmortalidad , y todo con un lenguaje sencillo y natural, alejado de la retórica. El Modernismo español se caracteriza por una menos brillantez externa y un mayor intimismo; es menos parnasiano (menos perfección) y más simbolista (más intimista), de este modo nuestros escritores españoles se sitúan en la segunda fase del Modernismo, llamada Postmodernismo. En sus inicios fueron modernistas muchos escritores de la Generación del 98 aunque luego siguen rumbos más personales. La estética modernista está muy presente en la obra de Manuel Machado sobre todo en libros como Alma. Aunque Juan Ramón Jiménez es más bien un escritor del Novecentismo, su primera época es modernista y se caracteriza por la influencia de Bécquer. Y Valle Inclán también cultivó la poesía con cierta estética modernista. El autor más importante en este periodo fue Rubén Darío, considerado como el gran renovador de la poesía en lengua española, tanto en los temas como en la métrica. De su obra poética destaca Azul, pero su libro más brillante en la línea del modernismo esteticista fue Prosas profanas. El autor se nos muestra más intimista en Cantos de Vida y Esperanza. En España destacan dos autores: Salvador Rueda y Francisco Villaespesa. Salvador Rueda creó una estética literaria de tipo parnasiano denominada “Colorismo” que le hizo predecesor español del Modernismo hispanoamericano. Ejerció algún influjo renovador sobre poetas más jóvenes, como Juan Ramón Jiménez. Francisco Villaespesa es capaz de unir las ideas del Romanticismo y del Colorismo. Con La copa del rey de Thule se inserta decididamente en el Modernismo. La Generación del 98 se centró más en la narrativa. Miguel de Unamuno. De espíritu crítico, socialista y revolucionario. Su novela o nívola gira en torno al interior del personaje y sus problemas íntimos. En Niebla se ahonda más en los personajes y sus conflictos interiores que en la acción. Con San Manuel Bueno, mártir refleja a un sacerdote en conflicto entre la razón y la fe. Y en La Tía Tula trata el sentimiento de la maternidad frustrada de la protagonista. Pío Baroja. Destaca por su visión pesimista de la vida y el mundo, su actitud individualista, su escepticismo ante religión, política y sociedad. Los protagonistas de sus novelas rechazan la vida burguesa y suelen ser de dos tipos: hombres inconformistas o aventureros como Zalacaín el Aventurero y hombres contemplativos, intelectuales pesimistas, como Andrés Hurtado en El árbol de la ciencia. Azorín. Demostró gran capacidad para describir las pequeñas cosas cotidianas. Describe y evoca nostálgicamente paisajes, sensaciones e impresiones. En su novela encontramos fragmentos de la vida, autobiográficos, y descripciones de personajes y ambientes. La voluntad. Ramiro de Maeztu. Junto a Azorín y Baroja formó el grupo de “Los Tres”. De ideología revolucionario en su juventud, pasó a posturas tradicionalistas. En sus obras destacan los ensayos y artículos. Valle Inclán. Destaca por sus posturas tradicionales y carlistas en su juventud y posteriormente su postura revolucionaria. Influido por la estética modernista y simbolista, crea “el esperpento “: el autor manipula la realidad y la caricaturiza y ejemplo de ello es su novela Tirano Banderas. Antonio Machado. De carácter existencial y espiritual. El tiempo es un tema recurrente en su obra poética y predomina el tono nostálgico y expresivo, así lo vemos en Soledades y Campos de Castilla. En prosa (ensayo) crea dos personajes Abel Martín y Juan de Mairena para tratar sus ideas filosóficas, literarias, etc. Sus piezas teatrales fueron realizadas en colaboración con su hermano.

Profesora: María José Martín García

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TEMA 5.- EL NOVECENTISMO Y LAS VANGUARDIAS
Cuando se habla de Novecentismo nos referimos a la obra de un grupo de autores formado por personalidades procedentes de ámbitos culturales dispares (medicina, filosofía, literatura, etc.), que alcanza su momento de máximo esplendor a partir del año 1914, de ahí el término Generación del 14 que también se les aplica. Estos autores asisten en esta época a diversos acontecimientos de gran importancia como La I Guerra Mundial (1914) y el triunfo de la Revolución soviética (1917). Tanto la Generación del 98 como la del 14 comparten preocupaciones y convicciones frente al ochocientos y, más concretamente, frente a la Restauración (*). Pero después los novecentistas se desmarcan por completo de las ideas irracionalistas, existencialistas y vitales que tanto influyeron en los del 98 y optan por la intelectualidad, tanto en la investigación de la realidad del país como en la defensa del avance liberal. También buscan estos autores, de una forma decidida, la solución en el acercamiento a Europa, acercamiento que sirve tanto para formar a los escritores (los del 98 eran autodidactas) como para influir en sus obras, entre las que destacarán los ensayos rigurosos que, impulsados por la modernización de la Universidad y el asentamiento de la industria editorial, se convertirán en el mejor vehículo para sus ideas. ENSAYO: José Ortega y Gasset. El guía indiscutible del grupo (“Generación de Ortega”, se le llegó a llamar) nació en Madrid, en el seno de una familia acomodada de periodistas, escritores y políticos. Funda en 1915 la revista España y, en 1923, la Revista de Occidente, en la que hallarán cabida las nuevas corrientes europeas y españolas de todos los campos del pensamiento y de la creación. De entre su abundante producción ensayística debemos destacar, por su influencia sobre la literatura y el arte de la época, La deshumanización del arte, en la que el autor pretende acabar con la reproducción de la realidad para conseguir un arte puro, pulcro y sin sentimentalismos, en el que el hombre y el papel de su inteligencia sean seriamente revisados. Por otro lado, la influencia de las corrientes vanguardistas es definitiva en la novela o la poesía de los escritores del 14, puesto que su objetivo era renovar la base de los códigos estéticos. El cubismo, el ultraísmo y creacionismo defendían la capacidad creadora de las imágenes y las metáforas, el dadaismo ofrecía espontaneidad expresiva y el expresionismo y surrealismo les permitía iniciar la rehumanización que recoge las emociones, la angustia y la rebeldía. POESÍA: Juan Ramón Jiménez. Podría decirse que toda su actividad poética está guiada siempre por un mismo anhelo de perfección, de belleza y de totalidad. En su evolución poética, encontramos una primera época modernista que se caracteriza por la influencia de Bécquer y se refleja en sus poemas espirituales. La segunda época la dedica principalmente a la prosa poética La obra Diario de un poeta recién casado, supone ya la ruptura definitiva con el modernismo y el paso claro hacia una nueva sencillez y refleja su tercera época intelectiva. Durante su exilio en América, Juan Ramón en esta cuarta época espiritual busca que su obra sea más exigente y ambiciosa. NOVELA: Ramón Pérez de Ayala. Se le considera el más claro representante de la novela intelectual. Pérez de Ayala se esfuerza en sus novelas por conseguir una transcripción de su pensamiento, de sus paradojas, de su complejidad. En el terreno de la técnica, el perspectivismo (la realidad tiene dos visiones) es la principal aportación de Pérez de Ayala, y un reflejo de ello es su obra Belarmino y Apolonio (*). En cuanto a su estilo destaca la mezcla de ironía y amenidad. Gabriel Miró. Sus novelas pueden calificarse de líricas y presenta una gran sensibilidad y excepcional capacidad de captar sensaciones: luz, aromas, sonidos, colores. TEATRO: Carlos Arniches conocido por sus sainetes costumbristas ambientados en un Madrid pintoresco y popular con personajes que expresan su habla castiza, también cultivó la tragedia grotesca en La señorita de Trevélez. Serafín y Joaquín Álvarez Quintero todas sus obras – sainetes y comedias – no son más que cuadros de costumbres andaluzas. Ramón Gómez de la Serna. Este escritor es el eslabón entre el novecentismo y los movimientos de vanguardia. Además de escribir peculiares novelas, ensayos y obras teatrales, destaca por sus greguerías, piezas breves que él mismo definió como una mezcla de humor más metáfora.

(*)

El término Restauración hace alusión al período comprendido entre la definitiva caída de Napoleón (1815) y el inicio del proceso revolucionario de 1830. Durante el mismo la monarquía francesa es restaurada en la figura de Luis XVIII de Borbón, hermano de Luis XVI y sucesor de su sobrino Luis XVII, que nunca llegó a reinar y que murió en 1795, prisionero de la revolución. En Europa esta etapa se caracterizó por el intento de recomposición del entramado del Antiguo Régimen, algo que sus partidarios no consiguieron sino de forma limitada.

(*) Belarmino y Apolonio (1921). Es la historia de amor frustrado entre dos jóvenes que debieron separarse en su juventud. Se reencuentran al cabo del tiempo. El es un sacerdote, ella una prostituta. Pero los auténticos protagonistas son Belarmino y Apolonio, zapateros, padres de los dos amantes. El uno, filósofo. El otro, dramaturgo. Cada uno encarna una visión distinta del mundo. De cada hecho se nos dan dos visiones: es el método perspectivista. Para Pérez de Ayala la mayor verdad será la que contenga el mayor número posible de puntos de vista. Al final se produce la reconciliación entre personajes y estructuras. La acción de la novela avanza entre digresiones sobre lo dionisíaco y lo apolíneo, sobre el cristianismo primitivo, sobre la felicidad de los pueblos, sobre teatro y filosofía -Sófocles versus Sócrates-, que confirman el valor simbólico de la obra.

(*) En las greguerías muestra perspectivas inéditas de la realidad, buscando la sorpresa y acercándose al absurdo. Dos ejemplos: La castañera asa los corazones del invierno o Roncar es tomar ruidosamente sopa de sueño.

Profesora: María José Martín García

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TEMA 6.- LA POESÍA DE LA GENERACIÓN DEL 27
Se entiende por Generación del 27 a un grupo de jóvenes poetas que empiezan a publicar sus obras en la década de los años 20 empujados por el deseo enlazar la tradición literaria española con las nuevas corrientes. Se presentaron como grupo en el Ateneo de Sevilla para conmemorar el tricentenario de la muerte de Góngora en 1927. Los autores más relevantes son: Pedro Salinas, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Luís Cernuda, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Además de la poesía, algunos, como Lorca o Alberti, cultivaron también el género dramático. Como hechos que permiten hablar de generación literaria, destacan los siguientes: Escasa diferencia de edad. Formación cultural y educación universitaria. Relaciones de amistad entre ellos, y frecuentan mismos lugares, tertulias y colaboran en los mismos periódicos y revistas. Además convivían en la Residencia de Estudiantes de Madrid. Influencia en todos ellos de Juan Ramón Jiménez, Antonio Machado, Bécquer, Unamuno, J. Ortega y Gasset y las Vanguardias. Reivindican la poesía de Góngora (por su puro lenguaje poético y perfección moral), Lope y Garcilaso. En su evolución poética destacan 3 etapas: Influencia de la poesía pura con el uso de la metáfora, proceso de rehumanización y neorromanticismo con la vuelta a los temas humanos y existenciales, y en los poetas en el exilio, temas humanos universales y nostalgia de España, en los poetas que permanecieron en España, humanismo angustiado. Pedro Salinas. Es el miembro mayor de la Generación del 27. Toda su biografía responde al esquema del poeta-profesor. En sus primeros libros el autor se muestra modernista, pero es en sus dos obras cumbres La voz a ti debida y Razón de amor cuando encontramos a un poeta que busca la belleza e ingenio al tratar el tema de la mujer amada pero desde una perspectiva de amor utópico. Jorge Guillén. Es un poeta intelectual que muestra su sentimiento gozoso (entusiasmo ante la vida) frente a la contemplación de la realidad, la naturaleza y el tiempo y para ello hace uso de una métrica tradicional y un lenguaje reducido a lo esencial. Es notable su concepción de su obra como un todo unitario, como lo demuestra en Aire nuestro (título global de cinco libros). Gerardo Diego. Los tres elementos fundamentales de su creación son: el sentimiento, la variedad poética y la imaginación. En Manual de espumas (libro creacionista) destaca su dominio del lenguaje y de las formas poéticas y su variedad temática. Dámaso Alonso. En Dámaso Alonso se funden tres vocaciones: la de profesor, la de investigador y crítico, y la de poeta. Se definió a sí mismo como «poeta a rachas». En efecto, sus momentos de creación intensa se hallan separados por largos lapsos de tiempo. Por ello, ocupa una posición muy particular con respecto al grupo del 27. Su Hijos de la ira es una obra fundamental de la posguerra, se sitúa en el centro de lo que su mismo autor ha llamado «poesía desarraigada» Se trata, pues, de una poesía existencial. Vicente Aleixandre. Trata en sus poemas de reflejar no sólo la expresión trascendental, sino también el surrealismo; así son significativas sus imágenes visionarias, los símbolos y el verso libre que vemos en su obra La destrucción o el amor, donde la vida y la muerte se articulan alrededor del amor, que aparece constantemente como una fuerza destructiva. Federico García Lorca. El rasgo más importante de su obra es la unidad en la diversidad: Bajo una considerable evolución en el estilo, Lorca crea un universo poético dominado por la presencia constante de unos pocos temas: la frustración; el amor, visto como una fuerza cósmica, pero enlazado frecuentemente con el tema de la frustración; la esterilidad; la muerte, sin trascendencia religiosa que pueda consolarnos y por fin, la subversión del orden de las cosas. Es el escritor que mejor nos representa ante el mundo con su trayectoria poética como Romancero gitano y Poeta en Nueva York. Rafael Alberti. Destaca por su lírica de corte popular, andaluz o castellano como lo refleja Marinero en tierra de esta manera une la tradición popular y la modernidad Pero su mayor cambio se da en su obra Sobre los ángeles. Movido por una honda crisis personal, que le llevó al borde la locura, Alberti simboliza en los ángeles todas las fuerzas oscuras que preocupan y turban su mente. Hay una marcada hostilidad contra todas las fuerzas morales y sociales. También cambia el lenguaje, que tiende a una imagen visionaria muy próxima al surrealismo Luís Cernuda. Personalidad atormentada, solitaria e inadaptada. Su marginación social, consecuencia de la homosexualidad, y su hipersensibilidad, se manifiestan tanto en su vida como en la ética implacable de su obra. El tema básico de su obra viene perfectamente expresado por el título colectivo de su poesía: La realidad y el deseo. Su perpetuo anhelo de perfección y eternidad choca constantemente con el amor frustrante, la muerte, el tiempo y la soledad. Emilio Prados y Manuel Altolaguirre. Ambos fueron los fundadores de la revista Litoral. En Emilio vemos etapas en la evolución de su poesía: pura- surrealista – social – exilio. En Manuel su evolución pasa de ser pura a intimista.
(Mi agradecimiento al IES Los Rosales por sus aportaciones en la elaboración de este tema)

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TEMA 7.- EL TEATRO ANTERIOR A 1939. TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES

En el primer tercio del siglo XX, el teatro en España se divide en dos frentes: - El teatro de éxito comercial (el teatro que triunfa). Está destinado a satisfacer las exigencias del público, es un teatro costumbrista, cómico o melodramático y sigue con las formas dramáticas tradicionales. Se distinguen tres corrientes: COMEDIA BURGUESA (J. Benavente). TEATRO POÉTICO. TEATRO CÓMICO. - El teatro innovador. A contracorriente de la época es un teatro renovador en las formas y en los temas. EL TEATRO QUE TRIUNFA LA COMEDIA BURGUESA (subgénero ya del periodo realista) Jacinto Benavente Premio Nobel de Literatura, escribió y estrenó cerca de 200 obras. Sus obras se caracterizan por el dominio de recursos escénicos, la habilidad y el ingenio de lo diálogos, y su crítica amable, irónica y superficial de algunos vicios y defectos de las costumbres burguesas. En sus obras o crítica a la situación de la mujer casada de la época, El nido ajeno, o crea dramas de ambiente rural como en Los intereses creados y La malquerida. TEATRO POÉTICO (escrita en verso y sus temas eran de carácter histórico) Destaca Francisco Villaespesa Doña María de Padilla , Eduardo Marquina Las hijas del Cid y con un drama rural popular Manuel y Antonio Machado en La Lola se va a los puertos. TEATRO CÓMICO (basado en la presentación de costumbres y tipos populares) Carlos Arniches conocido por sus sainetes costumbristas ambientados en un Madrid pintoresco y popular con personajes que expresan su habla castiza, también cultivó la tragedia grotesca en La señorita de Trevélez. Serafín y Joaquín Álvarez Quintero todas sus obras – sainetes y comedias – no son más que cuadros de costumbres andaluzas Pedro Muñoz Seca creador del subgénero cómico la astracanada que se basa en situaciones disparatadas y en juegos de palabras, su obra más famosa es La venganza de don Mendo

EL TEATRO RENOVADOR AUTORES DE LA GENERACIÓN DEL 98 Destaca tanto el teatro filosófico de Unamuno, como el teatro vanguardista de Azorín. Pero es Valle Inclán el gran dramaturgo de esta generación. Su trayectoria se puede dividir en varias etapas: Ciclo modernista. Ciclo mítico. Ciclo de la farsa. Ciclo esperpéntico con el que en su obra Luces de bohemia encontramos recursos como la exageración, el absurdo y la ironía, el humor negro y amargo. Ciclo final en el que Valle Inclán lleva al extremo todo lo anterior con personajes deshumanizados. AUTORES DE LA GENERACIÓN DEL 27 El teatro de 27 se caracteriza por tres facetas: una depuración del “teatro poético”, la incorporación de las formas de vanguardia y el propósito de acercar el teatro al pueblo. Destaca el teatro simbólico de Pedro Salinas, el teatro político de Rafael Alberti, y el teatro rural y social de Miguel Hernández. Sin embargo, el más significativo es el teatro de Federico García Lorca. En él deja ver el tema central de toda su obra, la frustración del hombre, algunas veces en un plano metafísico en el que las fuerzas enemigas son el Tiempo, la Muerte, otras en un plano social, los prejuicios raciales, la presión de la sociedad que no nos deja realizarnos libremente. Aunque frecuentemente se entrecruzan. Su trayectoria dramática comienza con un ensayo juvenil, que fue un fracaso, pero su primer éxito llega con el drama histórico de Mariana Pineda. Lorca sufre una profunda crisis de la que nace Poeta en Nueva York y las obras que él llamó “misterios” o “comedias imposibles”. Sus años de plenitud serán los años de sus famosas tragedias Bodas de sangre y Yerma y su drama La casa de Bernarda Alba.

LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA. 2º BACHILLERATO. CURSO 2011/2012

TEMA 8.- LA NOVELA ESPAÑOLA DESDE 1939 A FINALES DE LA DÉCADA DE LOS 70. TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES

LA NOVELA DE LOS AÑOS CUARENTA LA NOVELA EXISTENCIAL. Sus características principales son los temas referidos a la miseria y sordidez de la vida cotidiana, la frustración y la angustia personal, la inadaptación social, la soledad y la muerte. Sus personajes son desarraigados, desorientados o marginados. Y las técnicas narrativas que utiliza son de la novela realista tradicional. Carmen Laforet. En su novela Nada trata en primera persona de hacer un retrato de la vida sórdida y monótona de los años de posguerra en Barcelona a través de las experiencias de su protagonista. También en esta década está la primera novela de Miguel Delibes, La sombra del ciprés es alargada, en ella el autor refleja la vida rural de los pueblos de Castilla y la mentalidad de las clases medias provincianas. LA NOVELA TREMENDISTA. Se caracteriza por presentar ambientes, situaciones y personajes de gran dureza y violencia, que se mueven en un espacio limitado. En la narración de los hechos, predomina la primera persona: el personaje cuenta su vida evocando el pasado. Toda la obra de Camilo José Cela se caracteriza por la visión amarga y pesimista del mundo y de la vida, la deformación esperpéntica de la realidad, el humor desgarrado, la renovación constante de las técnicas narrativas y la maestría en el dominio de la lengua. La familia de Pascual Duarte y el Viaje a la Alcarria son un ejemplo de ello. LA NOVELA DE LOS AÑOS CINCUENTA LA NOVELA DEL REALISMO SOCIAL o NEOREALISMO o REALISMO CRÍTICO. Se caracteriza por ser una novela comprometida y pretende ser un testimonio directo del momento histórico y un instrumento de denuncia social y política. Presenta una estructura sencilla y narración lineal en la que la acción transcurre en poco tiempo y se da mayor importancia al diálogo. El protagonista es un personaje colectivo y los temas que trata se centran en la sociedad española de la época. Entre los temas tan variados destacamos la rutina y el vacío de la vida burguesa de Rafael Sánchez Ferlosio en El Jarama, las duras condiciones de la vida del campo de Jesús Fernández Santos en Los Bravos, y las evocaciones indirectas de la Guerra Civil. La aparición de La colmena de Camilo José Cela marca la transición entre la narrativa existencial de los cuarenta y la nueva novela social, ya que presenta la miseria física y moral del Madrid de la posguerra con un personaje colectivo. La novedad más llamativa es la estructura circular: la acción siempre dando vueltas sobre lo mismo, sin apenas progreso, se fragmenta en breves escenas o secuencias que sólo al reunirlas adquieren sentido completo. LA NOVELA A PARTIR DE LOS AÑOS SESENTA LA NOVELA EXPERIMENTAL. Es un tipo de novela más preocupada por los aspectos formales y lingüísticos del relato que por la reproducción objetiva de la realidad: el cómo se cuenta tiene tanto interés como lo que se cuenta. En esta nueva narrativa inciden diversos factores: La influencia de los renovadores extranjeros, el éxito de la novela hispanoamericana, el poder creciente de las editoriales, que ayuda a una mayor difusión de las obras publicadas y el influjo producido por la novela titulada Tiempo de silencio, que Luís Martín-Santos publica en 1962, que propone separar lo político y social de la literatura. Otros autores significativos son: Gonzalo Torrente Ballester, autor muy preocupado por la técnica narrativa, Juan Marsé en Últimas tardes con Teresa renueva la técnica y ofrece una mirada ácida sobre la burguesía que juega a ser progresista. También los novelistas mayores contribuyeron a la renovación experimental de la novela de esta época, y así vemos a Miguel Delibes en Cinco horas con Mario, Camilo José Cela con San Camilo y Gonzalo Torrente Ballester. LA NOVELA DEL EXILIO Numerosos escritores simpatizantes de la causa republicana tuvieron que emprender el camino del exilio, y allí en precarias condiciones continuaron escribiendo y publicando. Ramón J. Sender , su triunfo le llega con Réquiem por un campesino español, obra centrada en un episodio de la Guerra Civil. También destaca Francisco Ayala y Rosa Chacel. LA NOVELA A PARTIR DE LOS AÑOS SETENTA Destaca la Novela histórica de Eduardo Mendoza con La verdad sobre el caso Savolta, la Novela de intriga y policíaca de Manuel Vázquez Montalbán y la Novela lírica o poemática de Julio Llamazares.

ESQUEMA

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TEMA 8.- LA NOVELA DESDE 1939 A FINALES DE LA DÉCADA DE LOS 70. TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES

SITUACIÓN SOCIAL TIPOS DE NOVELA

AÑOS 40 Crisis económica NOVELA EXISTENCIAL NOVELA TREMENDISTA Pío Baroja ( 1 sólo personaje) Novela picaresca (autobiografía) Angustia, soledad, miseria, muerte… 1 personaje Espacio interior Tiempo mínimo Narrador en 1º persona Estilo funcional (monólogo)
Carmen Laforet Nada Miguel Delibes, La sombra
del ciprés es alargada

AÑOS 50 Alta burguesía (militares, iglesia) NOVELA SOCIAL Neorrealismo (objetividad) Realismo social Sociedad española Protagonista colectivo Espacios físicos concretos Tiempo lineal (breve)
Narrador en 3ª persona omnisciente

AÑOS 60 Éxodo rural, emigración. NOVELA EXPERIMENTAL N. Hispanoamericana N. Europea Temática no importa
1 personaje en conflicto consigo mismo

INFLUENCIAS

TEMAS PERSONAJES ESPACIOS TIEMPO NARRADOR ESTILO OBRA/ AUTOR

Espacios variados Tiempo flashback, flash forward Narradores múltiples (1ª, 2ª, 3ª) Estilo barroco (monólogo interior)
Luis Martín Santos Tiempo de silencio
Miguel Delibes Cinco horas con Mario Camilo José Cela San Camilo Gonzalo Torrente Ballester La saga /fuga de J.B

Estilo natural (diálogo)
Camilo José Cela La colmena
Miguel Delibes, El camino, Las ratas Gonzalo Torrente Ballester. Los gozos y las sombras

Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte

LA NOVELA DEL EXILIO: Ramón J. Sender Réquiem por un campesino español, Francisco Ayala Muertes de perro, Rosa Chacel La sinrazón… LOS ÚLTIMOS NOVELISTAS: DESDE LOS AÑOS 80 A LA ACTUALIDAD: Novela histórica: Eduardo Mendoza ( La verdad sobre el caso Savolta), Arturo Pérez Reverte ( con la serie del capitán Alatriste), Novela de intriga y policíaca: Manuel Vázquez Montalbán, Novela lírica o poemática. Álvaro Pombo, Julio Llamazares…

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TEMA 9.- EL TEATRO DESDE 1939 HASTA FINALES DE LA DÉCADA DE LOS 70. TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES

EL TEATRO EN LA DÉCADA DE LOS 40 EL TEATRO COMERCIAL En los años 40 prevalece un tipo de teatro comercial, orientado exclusivamente hacia la pura distracción de un público sin demasiadas exigencias. Es un teatro convencional, aunque bien construido, con un diálogo cuidado, continuador del teatro tradicional anterior. La acción, desarrollada en ambientes de la clase media alta, se basa en enredos sentimentales, el humor fácil y la moralización intrascendente. Entre los cultivadores de este tipo de teatro – aparte de Jacinto Benavente, que continuó estrenando obras con gran éxito de público hasta su fallecimiento en 1.954 – destacan José María Pemán, Joaquín Calvo Sotelo, Juan Ignacio Luca de Tena, José López Rubio… EL TEATRO HUMORÍSTICO Enrique Jardiel Poncela: Escritor de gran originalidad y desbordante imaginación. Está considerado como el precursor del teatro de lo absurdo en su corriente humorística. Entre sus obras teatrales destaca: Eloísa está debajo de un almendro y Los ladrones somos gente honrada. Miguel Mihura: Su obra se centra en dos temas: la denuncia de lo absurdo de situaciones de la vida cotidiana y la vaciedad de los tópicos y convenciones sociales que impiden al hombre ser feliz. En su obra más importante Tres sombreros de copa introduce en escena elementos y situaciones de un humor nuevo que en muchos aspectos son un claro precedente del teatro del absurdo. EL TEATRO EN LA DÉCADA DE LOS 50 EL TEATRO REALISTA DE DENUNCIA Y PROTESTA A mitad de los años 50 y coincidiendo con la aparición de un público universitario y un cierto relajamiento de la censura, surge este teatro cuyos temas son los característicos de la literatura social: testimonio crítico de injusticias y desigualdades, la denuncia y la protesta; en cuanto a la técnica teatral, es un teatro realista con recursos propios del sainete y ciertos rasgos del esperpento. Alfonso Sastre, tras una primera obra de temática existencial, su teatro se orienta hacia el realismo de intención social. También destacan José María Rodríguez Méndez, Laura Olmo, Antonio Gala… EL TEATRO DE BUERO VALLEJO El teatro de Buero Vallejo, de acento trágico, se centra en los grandes interrogantes de la condición humana y en los problemas del hombre contemporáneo. En sus obras se transmite un mensaje ético general, una reflexión sobre el individuo, la justicia y la verdad. Un recurso escénico frecuente en sus obras es el “efecto de inmersión”. En su primera etapa hay un enfoque existencial de los temas, con una técnica teatral realista como en Historia de una escalera, En la ardiente oscuridad. En la segunda etapa hay un enfoque social y ético con una técnica teatral más compleja. En la tercera etapa se ahonda en el enfoque social y político, incorporando experimentos escénicos. EL TEATRO EN LA DÉCADA DE LOS 60 Tras Buero y Sastre surge un grupo de autores jóvenes que hacen un teatro basado en la verdad e inspirado en la visión esperpéntica que ofrecía el teatro de Valle- Inclán. Destacan: Carlos Muñiz, Laura Olmo o Martín Recuerda. Dentro de la línea tradicional y comercial la comedia alcanza en estos años el mayor grado de evasión posible con autores como Alfonso Paso en su comedia Anillos para una dama. EL TEATRO EN LA DÉCADA DE LOS 70 A partir, de los años 70 se produce un teatro más exigente y renovador, experimental en las formas y dirigido a un público más minoritario. Predominan los elementos simbólicos y vanguardistas, lo grotesco y lo imaginativo. Cobran también importancia los recursos sonoros, visuales, corporales… Fernando Arrabal crea el llamado teatro pánico, caracterizado por la confusión, el humor, el terror y la euforia. Francisco Nieva conecta con el teatro del absurdo, pero sin su pesimismo. En su obra, se plantea el problema de las relaciones entre el hombre y la sociedad represiva que lo degrada. Mención especial merecen los grupos de teatro independiente que actúan al margen de los círculos comerciales y presentan un teatro fuertemente renovador y muy comprometido social e ideológicamente. Figuran entre los más destacados: Tábano, Els joglars, La cuadra, Els comediants…

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TEMA 10.- LA POESÍA DESDE 1939 HASTA FINALES DE LA DÉCADA DE LOS 70. TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES
Cuando estalla la Guerra Civil española, la poesía giraba en torno a la generación del 14, con Juan Ramón Jiménez, los poetas de la generación del 27 y Miguel Hernández. En los años posteriores números poetas comenzaron a escribir poemas de denuncia que testimoniaban su desasosiego. LA POESÍA EN LA DÉCADA DE LOS 40 En los primeros años de la posguerra se distinguen dos tendencias poéticas: POESÍA CLASICISTA o ARRAIGADA Llamada por Dámaso Alonso poesía arraigada por su visión serena y ordenada del mundo, se dio a conocer a través de la revista Garcilaso. Inspirada en los clásicos del Siglo de Oro, esta poesía se caracteriza por la búsqueda de la belleza formal, los temas tradicionales (el sentimiento religioso, el amor, el paisaje…) y el uso de estrofas y metros clásicos, especialmente el endecasílabo y el soneto. Dentro de esta tendencia suele encontrarse buena parte de la obra de los poetas de la llamada generación del 36 (en la cual se incluye en ocasiones a Miguel Hdez.), que tienen como principal característica en común la rehumanización de la poesía. Autores: Luís Rosales, Leopoldo Panero, Luís Felipe Vivanco.

POESÍA DESARRAIGADA Esta poesía de tono existencial, tiene como tema central al hombre visto en su circunstancia histórica. Frente a los garcilasistas, ésta es una poesía de estilo bronco y apasionado, directo y desgarrado. Los poetas de este grupo giran en torno a la revista Espadaña. Autores: Dámaso Alonso en su libro Hijos de la ira encontramos poemas de carácter existencial y llenos de angustia. Blas de Otero con Ancia (Ángel fieramente humano y Redoble de conciencia) el poeta se dirige y busca a Dios, ausente e imparable ante el clamor de su voz, ante el peso de la angustia y el desasosiego. Gabriel Celaya, José Mª Valverde, José Hierro…

LA POESÍA EN LA DÉCADA DE LOS 50 POESÍA SOCIAL Esta poesía ofrece un testimonio crítico de la realidad y su finalidad es contribuir a cambiar el mundo y la sociedad, para ello el poeta debe anteponer los problemas y sufrimientos de los hombres de su tiempo a cualquier otra consideración. Los temas fundamentales de esta poesía son dos: la preocupación general por España y la denuncia de la situación concreta del hombre. En cuanto a la forma, se busca un lenguaje claro y sencillo, con tono coloquial. Autores: Blas de Otero en Pido la paz y la palabra se dirige a “la inmensa mayoría” para cantar sus deseos de paz, de libertad y justicia. Gabriel Celaya con su obra Cantos iberos. Ambas obras fueron publicadas en 1955. LA POESÍA EN LA DÉCADA DE LOS 60 Los poetas se proponen como primer objetivo, la renovación del lenguaje poético, con una mayor atención a los valores estéticos y formales del poema. En cuanto a los temas, sin renunciar del todo al sentido cívico y social de la poesía, predominan los de la experiencia personal y cotidiana con un cierto tono escéptico y moral. Destacan Ángel González con poemas irónicos y pesimistas de lo cotidiano, y José Agustín Goytisolo con su poesía social y crítica.

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TEMA 11.- LA NOVELA Y EL CUENTO HISPANOAMERICANO DE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX. TENDENCIAS, AUTORES Y OBRAS PRINCIPALES.
De desarrollo tardío, se distinguen varias etapas dentro de la novela hispanoamericana: a) Hasta 1945 La novela regionalista b) De 1945 a 1960: Comienzo de la renovación narrativa. El realismo mágico c) De 1960 a 1980: Apogeo o "boom"1 de la novela hispanoamericana d) A partir de 1980: la última narrativa. LA NOVELA REGIONALISTA Atendiendo a los temas, suelen distinguirse varias corrientes: novela gauchesca, sobre la vida de los gauchos en la Pampa argentina, novela de la tierra, sobre la descripción de la naturaleza como la selva amazónica y las grandes cordilleras, novela indigenista, sobre la reivindicación de la cultura inca y novela de la revolución mexicana, sobre los hechos ocurridos entre 1910-1920. LA SUPERACIÓN DEL REALISMO. EL «REALISMO MÁGICO» O «LO REAL MARAVILLOSO» Algunos aspectos de esta renovación son las nuevas técnicas narrativas con monólogo interior y desorden cronológico. Se incorpora lo mágico, lo legendario y lo mítico. Se plantean los grandes problemas del ser humano en la sociedad contemporánea, enraizados en la situación de Hispanoamérica; la visión, en general, es bastante pesimista. El narrador omnisciente deja paso al narrador protagonista, personaje o testigo. Elaboración lingüística. Juan Rulfo. Con Pedro Páramo el autor pasa de lo real a lo fantástico de modo magistral y poético al presentar su historia. En ella hace una denuncia de la injusticia y una expresión del mito y la magia. Jorge Luís Borges en El Aleph se caracteriza por la asombrosa erudición, los continuos juegos mentales e imaginarios con el lector y la concisión en el lenguaje. Alejo Carpentier, se muestra como uno de los máximos maestros de la prosa castellana en su obra El siglo de las luces. APOGEO O "BOOM" DE LA NOVELA HISPANOAMERICANA El boom de la nueva narrativa tiene su punto de partida en dos novelas publicadas en la década de los sesenta: La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa, y Cien años de soledad de Gabriel García Márquez. Estas novelas, de amplio eco en todo el mundo, se caracterizan por renovar todas las técnicas narrativas, fusionar lo fantástico y lo real (realismo mágico), así como por una clara voluntad artística, con una marcada preocupación formal. En La ciudad y los perros el robo en un colegio militar le sirve al autor para mostrar y denunciar un mundo violento, brutal y falsamente viril. En Cien años de soledad el autor presenta la creación, desarrollo y decadencia de Macondo (pueblo mítico donde convive lo mágico, lo milagroso, lo fantástico y lo real), vista a través de siete generaciones, que sufren soledad, incluso después de muertos. Son los Buendía y los que les rodean. En este relato se sintetizan múltiples temas de la novela hispanoamericana. Macondo atravesará todas las vicisitudes de Colombia a lo largo de un siglo. Además en el relato se pueden observar abundantes situaciones sociales y psicológicas, como son el machismo, el matriarcado, la incapacidad de amar, etc. También aparecerán, entre otros, el tema religioso y el poder de la naturaleza. Otros autores a destacar: Ernesto Sábato expresa un mundo pesimista influido por el existencialismo francés. Juan Carlos Oneti. Expresa la vida de los personajes mediocre y en decadencia en un espacio mítico. Julio Cortazar en sus libros de cuentos, lo fantástico arranca de la vida cotidiana. Su novela Rayuela modelo de contranovela, puso en cuestión todas las convenciones del género: su original composición admite varias formas de lectura, rompe con la secuencia lógica de la trama y los episodios, desaparece el concepto de argumento. Mario Vargas Llosa destaca con La ciudad y los perros y La casa verde.

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