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HONORABLES_MAGISTRADOS[1]

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HONORABLES MAGISTRADOS CONSEJO SECCIONAL DE LA JUDICATURA DE BOLIVAR E. S. D. M.P. Drs.

ELSA LUCRECIA VINCOS ORTIZ HENDER AUGUSTO ANDRADE BECERRA RAD. 1300111020022005-0497 REF. PROCESO DISCIPLINARIO CONTRA JOSE LUCIANO ESPAÑA TOBAR ASUNTO:
SOLICITUD ORDINARIA DE PRECLUSION DE LA INSVESTIGACION.

JOSE LUCIANO ESPAÑA TOBAR, en mi condición de disciplinado en el proceso de la referencia, acudo muy respetuosamente a esta honorable sala para solicitar, PRECLUSION ORDINARIA DE LA INVESTIGACION, con fundamento en los Artículos 164 y 156 de la Ley 734 de 2002, normas enmarcadas dentro del Debido Proceso al cual tienen derechos los seres humanos sin importar su condición política social, económica y jurídica, como colorario del derecho de defensa universal revestido de los Derechos Humanos en el bloque de Constitucionalidad que destacan el Art. 93 de Carta Magna, remitido al sistema penal acusatorio de la Ley 906 de 2004, elementos jurídicos que se integran como norma supletoria dentro de la investigación disciplinaria. Dicha solicitud teniendo en cuenta las siguientes consideraciones fácticas y jurídicas que pongo a su sabia consideración: ELEMENTOS FACTICOS 1.En fecha 23 de septiembre del año 2005 su despacho abrió apertura de investigación disciplinaria contra el Juez Primero Promiscuo del circuito de El carmen de Bolívar, Doctor: JOSE LUCIANO ESPAÑA TOBAR. 2.En fecha 20 de marzo de 2007, esta honorable sala procede a evaluar la investigación disciplinaria contra el suscrito en su condición de Juez Primero del Circuito de El Carmen de Bolívar, profiriendo pliego de cargo, es de anotar que esta investigación está reglada por el Código Disciplinario Único ( Ley 734 de 2002) en el titulo XII del Régimen de los funcionarios de la Rama Judicial y en especial de los Art. 193 al 213. 3.En fecha 27 de noviembre de 2007, se da traslado al Ministerio público para que presente los correspondientes alegatos de conclusión y se establece también que vencido los cinco (05) días, también se dará traslado al inculpado DEBIDO PROCESO 1. Establece nuestra Carta Política en su Art.29 lo siguiente: “El debido Proceso se aplicará a toda clase de actuaciones judiciales y administrativas. Nadie podrá ser juzgado sino conforme a las leyes pre-existente al acto que se le imputa ante juez o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de cada juicio. En materia penal, la ley permisiva o favorable a un cuando sea posterior se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable. Toda persona se presume inocente mientras no se haya declarado judicialmente culpable. Quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio durante la investigación y el juzgamiento; a un debido proceso público y sin dilaciones injusticadas; a presentar pruebas y a controvertir las que se alleguen en su

contra; a impugnar las sentencias condenatorias, y a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho. Es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violación del debido proceso.” El debido proceso también comprende los términos procesales que tienen rango constitucional de manera expresa así se desprende del articulo 228 de la Carta Política que en algunos de sus apartes cita: “LOS TERMINOS PROCESALES SE OBSERVARAN CON DILIGENCIA Y SU INCUMPLIMIENTO SERA SANCIONADO.” Como puede apreciarse esta es una garantía para que las decisiones judiciales no naveguen de manera indefinida e indeterminada, mas aun cuando se trata de procesos sancionatorios, ya que no se trata de buscar fuera de los parámetros constitucionales y legales un condenado o estado de zozobra jurídica por la razón de no encontrarse la prueba necesaria para condenar, violando con ello la presunción de inocencia, incluso el principio del indubio - pro reo; siendo así el disciplinado solicita a esta honorable sala dar aplicación de las garantías al debido proceso aplicando los términos procesales que corresponden a la naturaleza de este proceso. 2. La ley 734 del año 2002 que establecen en su titulo XII del régimen de los funcionarios de la rama judicial, el debido proceso a seguir, en mi caso particular y encontramos textualmente en su articulo 211 lo siguiente: “ La investigación disciplinaria contra funcionarios de la rama judicial se adelantara dentro del termino de seis (6) meses, prorrogable a tres (3) mas cuando en la misma actuación se investiguen varias faltas o se trate de dos o mas inculpados [30, 156].” En igual sentido la ley 270 de 1996 o ley estatutaria de justicia cita en su articulo cuarto de manera textual lo siguiente: “Celeridad. La administración de justicia debe ser pronta y cumplida. Los términos procesales serán perentorios y de estricto cumplimiento por parte de los funcionarios judiciales. Su violación constituye causal de mala conducta, sin perjuicio de las penales a que haya lugar. Lo mismo se aplicará respecto de los titulares de la función disciplinaria. La misma ley en su articulo 9º que se titula: “RESPETO DE LOS DERECHOS”. Es deber de los funcionarios judiciales respetar, garantizar y velar por la salvaguarda de los derechos de quienes intervienen en el proceso. 3. La doctrina y jurisprudencia nacional en cuanto a los términos procesales han señalado lo siguiente: • El vocablo “termino” es una expresión de origen latino, “terminus” y hace alusión al limite final en cuanto a tiempo, espacio o actividad. En su acepción forense, el término hace alusión al lapso comprendido entre un día y hora iniciales; y el día y hora finales.

Desde el punto de vista de su mera significación gramatical, el término en el proceso es el tiempo fijado por la ley y precisado, en su caso, por el Jusgador, en el que se pueden ejercer derechos y cumplir obligaciones procesalmente validos. Tal termino tiene un momento en que se inicia, otros en los que trascurre y un momento final en que concluye. La realización de actos procesales validos exige la oportunidad cronológica de que haga la actividad procesal dentro del término correspondiente. En la terminología procesal, abarca todos los días y las horas en las que se puede realizar validamente el arco procesal. Suele considerarse como un vocablo sinónimo la palabra “plazo”, con la mención específica de que, para algunos, la diferencia entre el plazo y el término se hace estribar en que el plazo es el tiempo comprendido entre la iniciación del término y su conclusión. Podríamos considerar que el uso de la palabra “termino” en el ámbito procesal como vocablo que comprende todo el lapso en que se puede actuar validamente, trastoca un tanto su significación natal que es el fin o conclusión de algo. En efecto, en el verbo “terminar” se alude a algo que se acaba, que se concluye. Por tanto, si la aceptación procesal fuera

acorde con la natural significación gramatical, el termino seria la conclusión de un lapso en el que podría actuarse validamente dentro del proceso. El jurista argentino Hugo Alsina nos dice que el término es “el espacio de tiempo dentro del cual debe ejecutarse un acto procesal”. Estamos de acuerdo en que existe el deber de actuar en tiempo oportuno durante el proceso. En lo que discrepamos con el concepto transcrito es en que hay actos procesales que se ejecutan pero, la palabra ejecución es limitada, ya que alude a la realización material de un acto petitorios, que no son de ejecución también han de hacerse en tiempo. Por tanto, es mejor utilizar la expresión “actuar” que “ejecutar”. A continuación, Hugo Alsina tiene la virtud de marcar la función que desempeña el termino dentro del proceso: “a) Tiene por objeto la regulación del impulso procesal a fin de hacer efectiva la preclusión”. Tal regulación es necesaria si se quiere guardar un principio de orden pues, de otra manera no habría límite temporal. Eduardo J. Couture considera que en la terminología española habitual, las palabras “plazo” y “término” se utilizan indistintamente. De talla que: “no ocurre lo mismo en el derecho alemán, en el que el termino es el conjunto de días que separan de un momento dado (una audiencia por ejemplo) y plazo el margen de tiempo dentro del cual se pueden realizar los actos”. “sobre el concepto de plazos, como sinónimo de termino, propone: “los plazos son, pues, los lapsos dados para realización de los actos procesales”. Este sencillo concepto bastante afortunado alude al tiempo, al utilizar la palabra “lapsos” y en efecto, en los términos se alude claramente al tiempo. El significado del tiempo durante el proceso es que representa una oportunidad para la realización de los actos procesales. La corte constitucional mediante de sentencia de septiembre 22 de 1994, manifestó lo siguiente: “la inexistencia de términos judiciales o su exagerada amplitud para el cumplimiento de las actuaciones procesales puede implicar un desconocimiento de los numerales 1º y 7º del articulo 95 de la Constitución Política, pues puede dar lugar a que los sujetos procesales abusen de sus derechos al poder actuar a su arbitrio, en cualquier oportunidad, con la circunstancia de que los proceso se harían interminables, desconociéndose de esta forma, los derechos ajenos a parte de que seria nugatorio el deber de las personas de colaborar con la recta Administración de Justicia. De otra parte la autorización para actuar procesalmente sin limite de tiempo alguno o la consagración de términos bien amplios podría dar lugar a actuaciones dilatorias y dolosas contrarios al principio a que alude el articulo 83 de la constitución política, señalar que tanto las actuaciones de los particulares como lo de las autoridades publicas deberán ceñirse a los postulados de la buena fe. El señalamiento de términos procesales de certeza, y por lo mismo, confianza a las actuaciones de las partes y del funcionario judicial; por consiguiente, los términos procesales contribuyen a garantizar la seguridad jurídica que es principio constitucional que se deduce de diferentes normas de la carta, especialmente del preámbulo y de los articulo 1º, 2º, 4º, 5º y 6º” (Corte Constitucional sentencia de septiembre 22 de 1994). Como podrá apreciarse la doctrina y la jurisprudencia son muy sabias en el manejo de los términos procesales, estos independientemente que exista o no responsabilidad sancionatoria, surge como una garantía fundamental en este caso va asociada con la presunción de inocencia, por tal razón agotado los términos procesales de la investigación el estado debe pronunciarse positiva o negativamente pero en virtud del principio de la presunción de inocencia deberá hacerlo de manera favorable al inculpado, para verificar lo anterior, dentro del mismo estatuto disciplinario ley 734 del 2002 apreciemos que el articulo 156 en su inciso primero y final cita textualmente: “El termino de la investigación disciplinaria. El término de la investigación disciplinaria será de seis meses, contados a partir de la decisión de apertura. Vencido el término de la investigación, el funcionario de conocimiento la evaluara y adoptara la decisión de cargos si se reunieren los requisitos legales para ello o el archivo de las diligencias. Con todo si hicieren falta pruebas que puedan modificar la situación se

prorrogara la investigación hasta por la mitad del término, vencido el cual, si no ha surgido prueba que permita formular cargo, se archivaran definitivamente la actuación. LAS NORMAS TRANSCRITAS NOS DAN UNA DIMENSION BASTANTE AMPLIA DE LA PRESUNCION DE INOCENCIA, Y EN EL EVENTO, QUE EL TERMINO DE LA INVESTIGACIÓN SEA AMPLIADO CON EL PROPOSITO DE PRACTICAR PRUEBAS QUE PUEDAN MODIFICAR LA SITUACIÓN, NO PUEDEN TENER UN CARÁCTER INDEFINIDO POR ESO LA NORMA SEÑALA QUE SI NO HA SURGIDO PRUEBA QUE PERMITA FORMULAR CARGOS SE ARCHIVARA DEFINITIVAMENTE. La presunción de inocencia se encuentra enlistada de los principios rectores de la ley disciplinaria y como lo señala el artículo 20 del mismo estatuto, la interpretación de la ley disciplinaria esta enmarcada dentro de sus principios, como también lo hace saber el artículo 21 del Código disciplinario. El articulo 9º de la lay 734 de 2002 sobre la presunción de inocencia cita: “a quien se atribuya una falta disciplinaria se presume inocente mientras no se declare su responsabilidad en fallo ejecutoriado. Durante la actuación toda duda razonable se resolverá a favor del investigado, cuando no haya modo de eliminarla” . Haciendo un análisis integrado en los sistemas sancionatorios vemos que en la ley 600 del 2000 o código de procesamiento penal el articulo 329 sostiene, con referencia a la instrucción: “VENCIDO EL TERMINO DE INSTRUCCIÓN, LA UNICA ACTUACIÓN PROCEDENTE SERA LA CALIFICACIÓN”, en igual sentido tenemos todos los términos procesales como principio de favorabilidad, que vencidos los mismos, se obtiene la libertad así se puede ver de la mencionada ley en su articulo 365, sobre libertad del procesado. LA PRECLUSION DE LA INVESTIGACION POR VENCIMIENTO DE TERMINO ES UNA GARANTIA DEL DEBIDO PROCESO De conformidad con el articulo 164 de la ley 734 del 2002 sobre archivo definitivo de la investigación se determinan los casos de terminación del proceso disciplinario previstos en el articulo 73 y en el evento consagrado en el inciso 3º del articulo 156 de este Código, procederá el archivo definitivo de la investigación, tal decisión hará transito a cosa juzgada; como puede ver en nuestro caso el inciso 3º del articulo 156 del citado estatuto nos quiere decir que si la investigación fue ampliada en el termino de tres (3) meses y no se encontró pruebas, para proferir pliego de cargos, entonces el único camino procedente es la preclusión o archivo de la investigación. Contabilizando los términos como lo señala la ley, tenemos que si la investigación se inicio en fecha 23 de septiembre del año 2005 esta debió terminar en marzo 23 del año 2006, y si no existía la prueba suficiente para calificar se ampliaba mediante auto el plazo por la mitad del termino, es decir tres (3) meses, contabilizando esta adición de tiempo, debió tomarse decisión definitiva el día 23 de junio del año 2006; es decir a la fecha han trascurrido mas de 19 meses que superan de lejos los términos procesales de la investigación; por otro lado si nos seguimos por los términos después de proferido el pliego de cargo, estos también se encuentran vencidos; vulnerándose en todo caso el debido proceso, porque se violaron las formas propias del juicio disciplinario; de las normas procesales con efectos sustanciales, para ilustrar en su mayor dimensión el caso en cuestión, pueden consultarse las sentencias de tutelas 091 y 797 del año 2006 de la Honorable Corte Constitucional, en donde se exalta la favorabilidad con carácter obligatorio.

PETICIONES

Honorables Magistrados, con fundamento en todo lo expuesto, solicito se valoren y tengan en cuenta estos argumentos, con el propósito que se precluya y archive esta investigación disciplinaria, de conformidad con lo señalado en la constitución política, la ley disciplinaria y la jurisprudencia. Cordialmente,

JOSE LUCIANO ESPAÑA TOVAR

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